A la tierna memoria del señor Don Joaquin Maria Sotelo ejemplar de esposos y padres, su viuda y sus hijos, inconsolables por su perdida ofrecen este publico testimonio de dolor
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Q O ALA TIERNA MEMORIA DEL SEÑOR DON JOAQUIN MARIA SOTELO EJEMPLAR DE ESPOSOS YPADRES, SU VIUDA YSUS HIJOS, INCONSOLABLES POR SU PERDIDA OFRECEN ESTE PUBLICO TESTIMONIO DE DOLOR. l
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En la muerte de mi singular amigo el Sr. D. Joaquín María Sotelo. Du juste qui n’ est plus, respecte! le repos. Legouve. üy! ¿qué quieres de mí, destino impío? Aun ronco sollozaba Postrado del dolor el pecho mió, .•“ m¿ Yya tu saña fiera Nuevo dardo asestaba, jr < Que mi llagado corazón partiera.
6 "¿Qué te detiene mas? Dobla la herida, Dobla el golpe inclemente: Tu llevaste mi amor; lleva mi vida. —¿Qué apoyo, qué modelo Ala virtud sufriente Resta en el mundo ya? ¡Murió Sotelo! ¡Amigo sin igual! ¿Quién en tal grado Pudo talento yciencia Con la modestia unir? ¿Quién ha hermanado Cual tú, fuerza yblandura? ¿Quién el celo yprudencia, ,r••'*''. '‘>J1 . ••* La perspicacia ycandidez mas pura? De la justicia oráculo yejemplo, Ala prófuga Astrea Contigo sientas en su antiguo templo. Por ti en su culto vario Sus arcanos franquea De Marte yde Cilenio el santuario (1). i
Tu, si en furor al militar insulto La plebe se levanta, Brama, corre feroz, crece el tumulto, Yaconjurar la suerte £1 Valon se adelanta Mostrando al pueblo inevitable muerte; Angel de paz sobre la turba alzado Calmas su furia ciega (2): Como Neptuno de entre el ponto hinchado Eleva la alta frente, Ylas ondas sosiega Tendiendo sobre el golfo su tridente. Oya en Setíibal, consejero sabio Del adalid ibero, Sagaz, cual Néstor, tu elocuente labio De pérfida alianza Salva el tercio guerrero, Que ála patria en Bailen dara venganza (3).
¿Y quien tu ardor, tu sobrehumano celo Dignamente cantara, Cuando gime cautiva en largo duelo? No: jamas tan ufano El cuello levantara La indefensa justicia ante el tirano (4). Ni imperio, ni violencia; nada pudo De tu diestra esforzada Robar al pueblo el tutelar escudo. Tú ala victima triste Bajo el golpe inclinada La sangrienta cuchilla detuviste. Ni cuando el joven sobre el padre anciano Pálido desfallece, Invoqué yo tu corazón en vano. Sobre la huesa umbría ¡A cuántos amanece Por ti devuelto el fugitivo dia!
La tempestad huyo Mas no, que airada Su furor continua Contra el iris de paz. —¡Virtud hollada! ¿Quién ¡ay! con tal presagio Te honrara, si fluctúa El que atantos salvara del naufragio (5)? Ah! tu la honraste, espíritu sublime, Cuando el encono horrendo Yla calumnia impávido te oprime: La honro el Monarca augusto Tu lealtad protegiendo: La exalta el cielo coronando al justo. Del mundo ingrato ala celeste esfera Huyes, mi tierno amigo. —Pues muere la virtud, ¡con ella muera La envidia fementida!.... Ay! lloradle conmigo, Lloradle vos que le debéis la vida.
10 Lloradle vos aquienes fiel aduna La virtud en su gremio; Que al mérito adoráis, no ala fortuna. Virtud sola concede Ala virtud el premio, Ylagrimas tan solo darle puede.
11 NOTAS. (I.’) D. Joaquín María Sotelo fue alcalde del crimen de la real audiencia de Extremadura, oidor de la de Sevilla ,fiscal togado en el supremo consejo de la Guerra yconsultor del tribunal de comercio de la dicha ciudad. En estos destinos áque se refiere la estancia presente, yen las muchas ygraves comisiones que se le confiaron por ef Gobierno, acreditó sus talentos extraordinarios, su laboriosidad yvi- » gitaneia, su destreza ysingular acierto en el manejo de los negocios? su profunda inteligencia de la legislación éhistoria de España, de la disciplina yantigüedades eclesiásticas yde todos los ramos de jurisprudencia, de que había dado insignes muestras, no menos que de su saber en la amena literatura, ante las varias academias ysociedades de que fue individuo. Su perspicacia, su ilustración, su incomparable integridad, la firmeza de su razón, yla moderación ydulzura de sn carácter le hicieron el oráculo de ios tribunales áque pertenecia, ydejaron por todas partes huellas de su celo, sabiduría ydesinterés. Juez civil de Cádiz, instituyó yorganizó una academia para la instrucción de los escribanos ;yreformó átal punto los abusos y dilaciones introducidos en la administración de justicia, que desde julio de t8o5hasta fin del año siguiente causó un ahorro de 442A>&9 rs. 12 mrs. que hubieran costado mas al pdblico los gastos procesales acostumbrados. Promovido en principios de 1807 al consejo de la Guerra, presentó el ayuntamiento de Cádiz.al Rey un ejemplar de las providencias que había dictado para la mejor administración durante su judicatura, solicitando de S. M. que se dignase mandar la perpetua observancia de ellas. Asesor del consulado de Sevilla en 1826, yencargado de la formación de ordenanzas encomendada al tribunal, principió desde luego simplificando la sustanciacion de las demandas mercantiles, con grande pérdida de los derechos que por !
18 meros meses de 1812, poco antes de la traslación de Sotelo áSevilla, no fueron inferiores eu número yenergía. Lleno de sentimientos altísimos de piedad ybeneficencia le llamaba el cabildo ycler ode Jerez en 29 de Enero de aquel año: esta virtud se halla esculpida con caracteres indelebles en su corazón ,decia en 4de lebrero ra junta de beneficencia erigida por él. Estas ymil cláusulas roas de varios pueblos ycorporaciones, que también pudieran copiarse ála letra, harán siempre su mas auténtico panegírico. En los momentos de recibir el alivio de la desgracia babla por sí solo el corazón ;yel corazón no miente. Dos grandes beneficios se designan con especialidad en las estancias que siguen ála de esta prolija nota. En la inmediata, baber salvado la vida álos que fueron objeto del furor de las tropas francesas; en la siguiente áella, haber libertado del sepulcro alos que perecian de hambre en la penuria causada por su ocupación ysus vejaciones. En comprobación del primero, para no citar hechos individuales, baste recordar que solamente áSotelo se debió la salvación de Lebri- ja. En este pneblo había sido asesinado el año anterior ála invasión de Andalucía, gran número de prisioneros de labatalla_de Bailen. Los moradores consternados ála aproximación de las tropas francesas, abandonaron sus bogares ybienes, dispersándose en otros pueblos para libertarse de la venganza. Sotelo áfuerza de reflexiones ysúplicas recabó del mariscal Víctor el olvido que resistia, yexhortó yatrajo de nuevo álos vecinos que nada sufrieron por este hecho, evitando la ruina de aquella población rica ynumerosa. Del hecho áque se refiere la otra estancia, fue instrumento ytestigo el autor de estos versos. Conmovido por el horrendo espectáculo que presentaban en Sevilla los que morían de hambre por las calles el año de 812, propuso áSotelo el establecimiento de dos hospitales de desfallecidos,donde se recogieran yasistieran aquellas miserables víctimas de la muerte. El prefecto, que ya en los últimos meses del año anterior yprincipios de este había tomado las mas eficaces providencias para remediar la calamidad en Jerez, no solo aprobó su
19 pensamiento sino le exhortó ardientemente ála ejecución, ofreuóndole todos ymas de los auxilios ydiligencias que estaban ásu alcance, vque le trajeron graves contradicciones. Por orden suya entregó ía tesorería de provincia 5oo rs. diarios para la empresa, se adjudico un valor de .06,760 rs. para rifarle en su beneficio ;se le cevo v.e ron todos tos derechos de sus consumos, las l.mosnas que ofrec.eron los vecinos pudientes fueron dadas áejemplo ypor .nv.tac.on del prefecto. La asistencia áaquellos desgraciados en su cura yprol.ja convalecencia se dio con un esmero yabundancia usados rara vez en lus hospitales. (5. a ) Estos versos ylos que siguen, darían materia para un extenso comentario, que la prudencia nos obliga óomitir. El insigne bienhechor de los pueblos, ansiado para su consuelo yalivio en la calamidad, sufrió durante cinco ahos un proceso criminal como empleado por loi franceses, yuna dura yamarga prisión, ya en la cárcel, ya en el hospital, donde perdió su escasa fortuna, su salud ydos de sus hijos, ,contrajo la raiz destructora de su robustez ysu vida. Pocos ejemplares ha visto nuestra edad de tanta mansedumbre y constancia e„ los sufrimientos, de todas las virtudes morales yevangélicas, como el que ofreció Sotelo en esta larga y¿olorosa época, ^,•11 ,ip cu vida álos oíos de la filosofía yde ia religión, la mas admirable de su iiüa aios uj ,.. . _No es difícil adivinar el móvil de esta persecnc.on crnel, sostenida con tal encarnizamiento. Babia heclio justicia (acaso con mas lem- Lile la une merecían las dilapidaciones tan frecuentes en aquel 'tiempo do desórdenes); ylos que la bacen, como dijo el sa no a"lor 1. 'Partidas no puede ser que no ganen malquerientes. Las anclas ofrecían ,.n velo ála venganza; yel patriotismo Heno sus Trita, como la virtud. La publicación de los nombres de sus P'‘ l-hubiera sido la mas completa defensa de bótelo Triunfaron por dirimo de ia eainmnia la inocencia yel mérito, apo-
20 jados por el testimonio concorde de las personas de mas carácter y credibilidad que habían conocido de cerca su administración, yrecomendados altamente por los mas celosos defensores de la patria, por los generales mas ilustres de sos ejércitos, yal frente de ellos, por los gloriosos defensores de Bailen yde Zaragoza. Sotelo fue absnelto en julio de 1818, yrestablecido después por el Bey en su plaza y honores de fiscal del consejo de la Guerra en la clase de jubilado. Varias corporaciones yempresas se lo quisieron atraer en este descanso, que era ya la postración de sus fuerzas en otro tiempo infatigables, para aprovechar los últimos rayos de una luz que caminaba aceleradamente asu fin. Sotelo prefirió la propuesta que hizo á S. M. el consulado de Sevilla, creyendo el clima de esta ciudad mas favorable ásus dolencias. Todos y*todos los pueblos donde estuvo después de su libertad, oyeron de su boca expresiones fervientes de giatitud alos que habían favorecido su inocencia ;nadie le oyó jamas la menor queja de sus perseguidores. La siguiente inscripción ,grabada en su sepulcro, compendia sus dotes morales, yseñala el principio ytérmino de su vida. 1). JOAQUIN MARIA SOTELO, íTSCAR TOGADO EN EL SUPREMO CONSEJO DE LA GUERRA, HACIÓ EN ALMERÍA A20 LE DICIEMBRE DE I766, MURIÓ EN SEVILLA A26 DE ABRIL DE l85í. MAGISTRADO SABIO ¿INTEGÉRRIMO, UNIÓ LA RECTITUD YDULZURA: MODESTO EN LA PROSPERIDAD, CONSTANTE EN LA DESGRACIA, DIÓ EJEMPLOS DE TODAS LAS VIRTUDES ALOS AFORTUNADOS YAIOS INFELICES; YDEJÓ ÁSU ESPOSA, ASUS HIJOS YASUS AMIGOS RECUERDOS INDELEBLES DE AMOR YDE LIGRIMAS.
21 La extensión de los beneficios dispensados por el Sr. Sotelo bajo la dominación francesa, de que se habla en la nota 4aaPuc e colegirse de la carta siguiente con que el autor del Exdmcn de les ddilos de infidelidad le dirigió un ejemplar de la segunda edición, que conserva como joya inestimable su familia. -A V. ,mi virtuoso ydesgraciado amigo, d.njo este ejemplar de la segunda edición de una obra ,que por tantos títulos le pertenece. En el gobierno que para dicha de tres provocas desempeñó V. durante la ocupación francesa, admiré muchas veces sus proiundos conocimientos ydestreja en el manejo de los negocos, su tesón ylaboriosidad incansable en el trabajo, el inagotable m.nero de sus recursos para aliviar álos pueblos, su denuedo yentereza para resistir átas órdenes opresivas de los conquistadores, su rectiln y dulzura unidas, en suma sus prodigiosos talentos yvirtudes para hacer la felicidad pública, desplegados en tiempos tan difíciles, cuando apenas era dado evitar las calamidades; yen la cruelísima yproion - oada persecución que después 1.a sufrido, he visto con asombro la sublime constancia (inmovilidad de su espíritu, ,be aprendido con escándalo el premio atroz que destina el mundo ásus bienhechores. _No se turbe V., mí buen amigo, al leer estas cláusulas, cuando ha tenido serenidad para oir ásus detractores infames. ¡No han de tener un vengador la virtud yel merecimiento? lo no p« ev con ojos serenos este portento de injusticia, ytome la pluma para vindicar úV. singularmente en la defensa general de los perseguidos. .Los hombres lian menester para obrar, un estimulo tanto mas vigoroso, cuanto mas arduo es el trabajo que emprenden. La amistad de V. que aprecio sobre todos los bienes de la tierra, ysu incomparable infortunio que he llorado «obre todos los males han sido comparable sostuv ¡eron para la meditación ytalos móviles cpie me exci yella pen séyo dejar reas que me costó la nombre de V, yY. tuvo un testimonio de su origen, e -adv irtiéndome que hallaría .aprudencia ygen^de.s^^^^, ,^ mejor acogida, ysei i
tinda de motivos particulares, yde elogios que pudieran ser causa de emulación. Yo sin embargo tuve áV. tan presente en mi memoria, que solo de sus acc iones benéficas formé los dos capítulos sobre el mérito de los empleados ;donde exceptuados los hechos que se indican en la última nota del primero, yalgunos agregados en esta edición, especialmente los que tocan álos ministros, todos los demas son propios de V \ aunque referidos generalmente. -No, mi amigo :no puede V. negar esta verdad ,por mas que haya querido otra vez tratarla de paradoja: áV. debo yo los muchos amigos que esta obra me lia conseguido; áV. debo el honor que tendré siempre ie no raber temido álos poderosos, para defenderá los desera, ciarlnQ © loic laqenuDiesé correspondido ámis cuidados esta edicon. Mas no solo se omitieron en ella mochas, yse dislocaron alguoas de las enmiendas ,adiciones, con quepo pensé mejorarla, sino ademas se plagó de yerros, dcoya corrección „„ alcanza la extensa fe eerratas, sustituida por mi dla mezqnina yahsorda que le pnsieron “3,m ^ re”,a-DeSSracia Cuenteen libros qnese imprimen ibera eaVista de sn autor._Acostumbrado átolerar mis defectos pro. píos, discúlpeme V. de los agenos con q„ese ha manchado mi JZ, da, seguro de qne nada podré adulterar el origen purísimo de nace, el incontrastable testimonio con qne protesta dV. sn admi. ración, su compasión ysu amor eterno. N. N. N. “
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SEVILLA. Imprenta del diario de Comercio, calle de la Muda. Octubre de 1832. o