scieee Open visual document viewer

Los rasgos humanistas de Machado en Juan de Mairena

Barroso Fernández, Óscar

Abstract

Se presentan los rasgos de la actitud humanista de Machado atendiendo a cómo quedaron plasmados en Juan de Mairena, pero también a cómo van emergiendo en el resto de su obra. Machado no hace un tratamiento unitario de la temática humanista, sino que esta se halla dispersa por sus escritos. Por ello ha sido necesario fijar un criterio que ayude a decantar sus líneas fundamentales, subrayando aquellos rasgos que permiten mostrar cómo este humanismo se sitúa más allá de las críticas procedentes de las formas de pensamiento antihumanistas desarrolladas en el siglo XX, tales como el esencialismo, el antropocentrismo, el mito progresista, el individualismo o el elitismo. El resultado final será el de un humanismo que defiende la dignidad del ser humano a partir de su constitutiva indigencia, el escepticismo esperanzado, el socialismo cordial y la cultura popular; y que convierten al poeta en uno de los intelectuales más sobresalientes de la República.

Full text

A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 Pe iles / semblanzas Los asgos humanis as de Machado en Juan de Mai ena The humanis ic ea u es o Machado in Juan de Mai ena Ósca Ba oso Fe nández1 Uni e sidad de G anada (España) ORCID: h ps://o cid.o g/0000-0003-2529-5506 Recibido: 07-12-2020 Acep ado: 27-04-2021 Resumen Se p esen an los asgos de la ac i ud humanis a de Machado a endiendo a cómo queda on plasmados en Juan de Mai ena, pe o ambién a cómo an eme giendo en el es o de su ob a. Machado no hace un a amien o uni a io de la emá ica humanis a, sino que es a se halla dispe sa po sus esc i os. Po ello ha sido necesa io ija un c i e io que ayude a decan a sus líneas undamen ales, sub ayando aquellos asgos que pe mi en mos a cómo es e humanismo se si úa más allá de las c í icas p oceden es de las o mas de pensamien o an ihumanis as desa olladas en el siglo XX, ales como el esencialismo, el an opocen ismo, el mi o p og esis a, el indi idualismo o el eli ismo. El esul ado inal se á el de un humanismo que de iende la dignidad del se humano a pa i de su cons i u i a indigencia, el escep icismo espe anzado, el socialismo co dial y 1 (ba oso@ug .es). P o eso Ti ula y di ec o del Depa amen o de Filoso ía II de la Uni e sidad de G anada. En e sus campos de in e és des acan la iloso ía española y las elaciones en e la an opología y la iloso ía mo al y polí ica, con especial a ención al p oblema del humanismo. Es au o del lib o Ve dad y acción. Pa a pensa la p axis desde la in eligencia sen ien e zubi iana (Coma es, 2002) y edi o o coedi o de Balance y pe spec i as de la iloso ía de X. Zubi i (Coma es, 2004), In elligenza senzien e (Bompiani, 2008, edición i aliana de In eligencia sen ien e de Xa ie Zubi i), La iloso ía y su o o (Edi o ial UGR, 2013), El cue po y sus exp esiones (Edi o ial UGR, 2014), Filoso ías del Su (Fundación La amendi, 2015), Zizek Reloaded. Polí icas de lo adical (Akal, 2018). En e sus publicaciones más ecien e se encuen an: “El ba oco li e a io español como ía de solución de los p oblemas de ec ados en el gi o subje i o del úl imo Foucaul ” (Pensamien o, 2020), “Ve dad y e hos. Cla es pa a un humanismo nihilis a desde Zubi i” (Quaes io, 2021), “La de inición ba oca de lo eal en Desca es a la luz de la me a ísica sua eciana” (Anales del Semina io de His o ia, 2022) o “La complemen a iedad exis encial de nihilismo y espe anza en An onio Machado” (en Pa ecidos azonables, Pe e Lang, 2022). 830 Ósca Ba oso Fe nández A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 la cul u a popula ; y que con ie en al poe a en uno de los in elec uales más sob esalien es de la República. Palab as-cla e: Machado, Juan de Mai ena, humanismo, socialismo co dial, espe anza. Abs ac The aim o his pape is o p esen he cha ac e is ics o Machado’s humanis ic a i ude in Juan de Mai ena, bu also i s appea ance o e his wo k. Due o he ac ha Machado doesn’ add ess his subjec sys ema ically, i is necessa y o es ablish a c i e ion in o de o cla i y i s main poin s. Consequen ly, we poin ou he ai s ha make his humanism no a ec ed by he an i- humanis ic c i icisms o he 20 h cen u y: essen ialism, an h opocen ism, he p og essi e my h, indi idualism o eli ism. The inal esul will be a humanism ha de ends he human being’s digni y om i s cons i u i e indigence, he hope ul scep icism, he co dial socialism and he popula cul u e. Because o ha Machado is one o he mos ou s anding in ellec uals o he Republic. Key-wo ds: Machado, Juan de Mai ena, humanism, co dial socialism, hope. Si bien es cie o que el humanismo es no a ca ac e ís ica de oda la ob a de Machado, es posible obse a una con inua p og esión que a de un humanismo de co e indi idualis a y libe al a o o de ac u a a e nal que pa e de la p o unda e en el pueblo. Es e humanismo, que ha sido co ec amen e cali icado como “socialis a” (Ce ezo 1975: 586-594), encuen a su plasmación madu a en el apóc i o Juan de Mai ena. Nues o obje i o es doble: po un lado, expone los asgos cen ales del úl imo humanismo machadiano; po o o, mos a la p o undidad de una p opues a que, ehuyendo “de oda palab e ía humanis a” (Fe nández 1986: 46), es capaz de supe a las g a es c í icas e idas con a el humanismo en el siglo XX, p incipalmen e, de la mano de Heidegge y Foucaul (Mo ey 2019: 169- 195). En e dichas c í icas, podemos des aca las siguien es: el esencialismo, concebido bien como ins ancia de dis inción adical en e el se humano y el es o de se es i os, bien como posibilidad de es ablece un núcleo in a iable y uni e sal de de inición de lo humano; el an opocen ismo, máximamen e exp esado en la idea, de o igen p o ago iano, del homo mensu a, singula izado en el mundo con empo áneo en el p agma ismo y el enseño amien o del homo abe sob e el mundo; la c eencia mí ica en el p og eso; o, en la o ma conc e a del humanismo libe al, el indi idualismo y el eli ismo. 831 Los asgos humanis as de Machado en Juan de Mai ena A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 Desde el pun o de is a me odológico, el e e en e undamen al de es e abajo es a á cons i uido po los esc i os en o no a Juan de Mai ena, an o al lib o edi ado po el p opio Machado en 1936 bajo el í ulo Juan de Mai ena. Sen encias, donai es, apun es y ecue dos de un p o eso Apóc i o, como a los di e sos a ículos publicados en e 1936 y 1939 en Ho a de España, Se icio Español de In o mación y La Vangua dia2. No obs an e, acudi emos ambién al es o de la ob a de Machado con el obje i o de mos a cómo an aguando en ella los elemen os que con igu an su concepción madu a del humanismo. 1. Indigencia y dignidad humana Siguiendo la es ela de una de las es a egias undamen ales del humanismo, Machado sub aya la di e encia esencial que hay en e el se humano y el es o de se es i os, pe o lo hace desde una pe spec i a on ológica e in amundana, es deci , abo dando la singula idad humana al como es i enciada en la exis encia y poniendo en e pa én esis cualquie ecu so me a ísico, en sen ido asmundano. Desde es e pun o de is a, esc ibe, “lo especí icamen e humano es c ee en la mue e” (I: 77). Es cla a la in luencia de Heidegge . Reco demos que pa a és e, la mue e apa ecía como la posibilidad de se más p opia y adical del Dasein y, po ello, elemen o desde el cual la es e a de lo posible alcanza su comp ensión más adecuada. En es e sen ido, cuando Machado a i ma que la c eencia en la mue e es lo especí icamen e humano, ambién nos da a en ende que sólo el homb e i e en la es e a de lo posible3. Lo posible se de ine como lo que se espe a en e a lo que es. Po ello, la expe iencia humana del mundo como expe iencia de adical discon o midad nos hace únicos: sólo el pensamien o del homb e (…) ha alcanzado esa ca ego ía sup a-lógica del debe se o ene que se lo que no se es, o esa idea del bien que el di ino Pla ón enca ama sob e la del se mismo y de la cual a i ma con p o unda e dad que no hay copia en es e bajo mundo (XLIV: 324). 2 Dado que la mayo pa e de las e e encias de es e abajo p oceden de Juan de Mai ena (Machado 1986), ci a é indicando di ec amen e el núme o del capí ulo. Como la edición manejada incluye 77 capí ulos di ididos en dos olúmenes ( ol. I, del I al L; ol. II, del LI al LXXVII), el lec o end á que ene en cuen a el capí ulo co espondien e pa a sabe en qué olumen se encuen an las páginas ci adas. 3 Es a acepción posi i a de la mue e –en an o que de su i encia au én ica depende el dinamismo de posibles y la c ea i idad humana–, implica una oma de dis ancia espec o a la ca ac e ización unamuniana de la mue e desde el ansia de inmo alidad: “de odos los pensado es que hicie on de la mue e ema esencial de sus medi aciones, ue Unamuno quien menos habló de esigna se a ella” (Machado 1988: 2181). Machado obse a ambién que Unamuno iene una isión sob e la mue e adicalmen e opues a a la de Heidegge : “La ida, desde el p incipio has a su é mino, es lucha con a la a alidad de mo i ” (Machado 1988: 2250). 832 Ósca Ba oso Fe nández A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 Desde aquí, Machado de ende á que la mo al cons i uye un dominio exclusi o del se humano: Poca cosa es el homb e y, sin emba go, mi ad oso os si encon áis algo que sea más que el homb e, algo, sob e odo, que aspi e como el homb e a se más de lo que es. Del se saben odos los se es, homb es y laga ijas; del debe se lo que no se es, sólo a an los homb es… (LVIII: 110)4. La discon o midad no sólo es la condición de posibilidad de la ida mo al, sino ambién el mo o que alimen a el ansia humana de al e idad, de ape u a adical o exposición a lo o o: El homb e quie e se o o. He aquí lo especí icamen e humano. Aunque su p opia lógica y na u al so ís ica lo encie en en la más es echa concepción solipsís ica, su mónada soli a ia no es nunca pensada como au osu icien e, sino como nos álgica de lo o o, pacien e de una incu able al e idad (XLIV: 323). La consecuencia inmedia a de es a mane a de en ende la singula idad humana es un posicionamien o que es á en las an ípodas del adicional y o gulloso enseño amien o del se humano sob e el es o de la exis encia. Po ello Machado a i ma que sólo se log a á una comp ensión cabal del se humano a a és de una “me a ísica de la humildad” (LX: 86), posibili ada po una c eencia en la mue e que nos obliga a oma cons ancia de la ini ud e indigencia de la exis encia humana. Pe o la humildad no es incompa ible con el econocimien o de la especial dignidad del animal humano; bien al con a io, és a descansa p ecisamen e en la conciencia de la ince idumb e y ini ud de nues a exis encia: la dignidad del homb e (…) es lo más noble en él, el más ín imo y po en e eso e de su conduc a. Po que es a misma descon ianza de su p opio des ino y es a ince idumb e de su pensamien o, de que ca ecen acaso o os animales, an en el homb e unidas a una olun ad de i i que no es un deseo de pe se e a en su p opio se , sino más bien de mejo a lo. El homb e es el único animal que quie e sal a se, sin con ia pa a ello en el cu so de la Na u aleza. Todas las po encias de su espí i u ienden a ello, se ende ezan a es e in (XLIV: 323). 4 Pa ece cla o que cuando Machado se e ie e al “debe se ” kan iano, modi ica sus ancialmen e su sen ido, en a izando el humanis a, ex año al impe a i o ca egó ico. En es e sen ido, Ce ezo ha is o ce e amen e que Machado “ incula el debe se con el Fak um uni e sal del ‘descon en o’ (…), condición del que se sabe mo al, es o es, limi ado y ulne able, y en cuan o al i e en la ensión cons i u i a en e la a ea in ini a y uni e sal de su azón y su iempo conc e o y ini o. El e e so del descon en o es, pues, la aspi ación con su ensión de pe ec ibilidad” (Ce ezo 2012: 298- 299). Pe ec ibilidad que siemp e es á en el luga de lo “imaginado” y no de lo “ eal” (Machado 1988: 1998). Po lo demás, y como consecuencia de la ape u a machadiana a una al e idad adical que analiza emos más adelan e, es a pe ec ibilidad no puede se concep uada desde la subje i idad monádica, “sino como una im-plicación ecíp oca de las di e encias, en un juego de ecundación e imp egnación” (Ce ezo 2012: 300). 833 Los asgos humanis as de Machado en Juan de Mai ena A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 Y dado que la indigencia exis encial es la cosa mejo epa ida en e los se es humanos, no hay azones pa a es ablece di e encias en los alo es de sus idas. Machado log a con ello asegu a el ca ác e uni e sal e isomo o de la dignidad humana, como mues a el p o e bio cas ellano “Nadie es más que nadie” y que in e p e a de la siguien e o ma: “Es o quie e deci cuán o es di ícil a en aja se a odos, po que, po mucho que un homb e alga, nunca end á alo más al o que el de se homb e” (VI: 103). Po úl imo, la comp ensión humilde de la singula idad humana pe mi e a Machado da un nue o sen ido a la idea del homo mensu a. Como sabemos, no puede se ya exp esión del dominio del homb e sob e el mundo, sino una especie de a i icio a a és del cual aquél in en a mi iga los e ec os nega i os de su adical indigencia. Es amos, po an o, an e una ap opiación es ic amen e exis encial de P o ágo as, que oma explíci a dis ancia de o as in e p e aciones, como la del homo abe y la iloso ía que lo legi ima: el p agma ismo (XIII: 139). 2. La lec u a humanis a de Heidegge La e e encia a un humanismo in e p e ado desde la cons i u i a indigencia del se humano iene cla as esonancias heidegge ianas5, y si bien es cie o que muchos de los ma ices de al humanismo son en Machado an e io es a la lec u a e in luencia de Heidegge , no lo es menos que son múl iples las e e encias a las ideas cen ales de Se y iempo en Juan de Mai ena, has a el ex emo de que el capí ulo LXI, en el que aho a nos amos a cen a , iene po obje o el análisis de las ideas undamen ales de es a ob a. Machado ue conscien e de la impo ancia de Heidegge y especialmen e sensible a la epe cusión que hab ía de ene en el con ex o español: p onos ica que sus ideas encon a án aquí “una honda quiescencia, un asen imien o de c eencia o de ondo” (LXI: 92). También es cla o que al lee a Heidegge sin ió una p o unda sin onía con espec o a su p opia insis encia en la posibilidad del poe a ilóso o y del pensa poé ico: “Y pa a pene a en el se , no hay o o 5 Plan ea una lec u a humanis a de Heidegge puede pa ece inadecuado a eno de la con unden e c í ica que desa olló en su Ca a sob e el humanismo, pe o au o es como Ped o Ce ezo (1991: 58-79) han mos ado cómo a pa i de Heidegge puede o mula se un humanismo de la indigencia, al e na i o al humanismo p ome éico impe an e desde la Ilus ación. Po su pa e, Robe o Esposi o ha apun ado a o a lec u a humanis a de Heidegge que ambién esul a a ín a Machado: Heidegge echaza ía el humanismo po que no pone al se humano a su icien e al u a al pensa lo a pa i de la animali as y no desde su e ec i a humani as. Es p eciso expulsa de la de inición de lo humano el enómeno de la simple ida que nos une a odos los i ien es. Hay una dis ancia insal able en e la es e a del se -en- el-mundo y la es e a biológica: “pa a comp ende la ealidad humana más p o undamen e de cuan o lo hizo nunca el humanismo, es necesa io pensa la ue a del ho izon e común que compa e con aquello que solamen e i e” (Esposi o 2009: 158). El supues o an ihumanismo de Heidegge esul a se , en ealidad, un hipe humanismo. 834 Ósca Ba oso Fe nández A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 po illo que el de la exis encia del homb e, el se en el mundo y en el iempo… Tal es la no a p o undamen e lí ica que lle a á a los poe as a la iloso ía de Heidegge , como las ma iposas a la luz” (LXI: 96). Pe o pa a los p opósi os del p esen e abajo, lo más in e esan e es el calado exis encial y humanis a de la in e p e ación: “Nos amos a en on a con un nue o humanismo, an humilde y is ón como p o undamen e zambullido en el iempo…” (LXI: 98); un iempo “ ini o y limi ado”, aunque no po ello pie de su p o undidad on ológica, en an o que es en él donde la exis encia humana se encuen a a sí misma. De nue o, la sin onía en e el poe a y el ilóso o e a ob ia: “pa a pene a y hace co dialmen e suya es a iloso ía de Heidegge , Mai ena, po lo que enía (…) de poe a del iempo (…), es aba muy p epa ado” (LXI: 89). Una lec u a humanis a de Heidegge debía sub aya especialmen e la emá ica de la au en icidad: Mas la exis encia que se encuen a a sí misma (eigen liche Exis enz), que ya no huye ni se dispe sa en el mundo, es lo que la angus ia nos e ela. Es la exis encia humana, limi ada, ini a y humillada, pe o o al, lo que su ge en nues a exis encia mundana, es la exis encia en sí misma en ance de alcanza su acabamien o (LXI: 94-5). Debía p opone , además, una lec u a más é ica que on ológica: “Del as idio a la angus ia, pasando po la imagen espan osa de la mue e; al es camino de pe ección que nos descub e Heidegge ” (LXI: 90). Machado pudo, a a és de Heidegge , log a una econciliación inal en e iloso ía y poesía. E ec i amen e, con el pensado alemán se supe aba la endencia p edominan e en la adición ilosó ica a escamo ea el p oblema de la mue e: “Po una ez in en a un ilóso o (…) da nos un cie o consuelo del mo i con la mue e misma, como si dijé amos, con su esencia lógica, al ma gen de oda p omesa de eposo o de ida mejo ” (LXI: 94). No a a, po lo an o, solo de pensa exis encialmen e la mue e, sino de hace lo sin escapa a la adical ini ud e inmanencia de la ida. En es e sen ido, si bien es cie o que Unamuno se había an icipado a Heidegge en el descub imien o del alo exis encial de la angus ia, no lo es menos que Machado sin ió más sin onía con la “decisión esignada” que implicaba en Heidegge , que con la ebeldía a que conducía en Unamuno. Pe o el acue do con Heidegge ampoco es o al. La p og esi a p o undización en la p oblemá ica de la al e idad obligó a Machado a oma dis ancia de lo que in e p e ó como cie o esiduo de subje i ismo indi idualis a. En es e sen ido, en e e encia a la caída, esc ibe: el camino hacia abajo (hodós Ka o) de la exis encia a la de i a, que huye de sí misma (uneigen liche Exis enz), el cual, bajo el in lujo del se anónimo –das 835 Los asgos humanis as de Machado en Juan de Mai ena A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 Man– endemos a eco e , huyendo de noso os mismos, sin busca nos po ello en los demás. Cada cual de iene (wi d) o o, y nadie él mismo, dice –si no ecue do mal– Heidegge , con ase de in ención despec i a que mi maes o no hubie a o almen e ap obado (LXI: 91). Y dado que Machado no dis ingue en e el p oblema de la al e idad y el de la di e encia (Ce ezo 2012: 114), encon a á en Heidegge no sólo esiduos subje i is as, sino ambién eleá icos. Dicho de o a o ma, conside a á que la iloso ía de Heidegge se encuen a aún demasiado sumida en el pa adigma de la iden idad: “Heidegge no epa a en que p e ende llega a se –‘we den’– o o es el único hondo a án que pueda agi a las en añas del se , según explicaba, o p e endía explica , mi maes o Abel Ma ín” (LXI: 91). Dicho sea de paso, c eo que la mane a en que Machado pensó la al e idad y la di e encia pe mi e deci que se adelan ó en a ias décadas a las ideas cen ales de la philosophie de la di é ence. El siguien e pasaje cons i uye, a mi juicio, una buena p ueba de ello: De lo uno a lo o o es el g an ema de la me a ísica. Todo el abajo de la azón humana iende a la eliminación del segundo é mino. Lo o o no exis e: al es la e acional, la incu able c eencia de la azón humana. Iden idad = ealidad, como si, a in de cuen as, odo hubie a de se , absolu a y necesa iamen e, uno y lo mismo. Pe o lo o o no se deja elimina ; subsis e, pe sis e; es el hueso du o de oe en que la azón se deja los dien es. Abel Ma ín, con e poé ica, no menos humana que la e acional, c eía en lo o o, en ‘La esencial He e ogeneidad del se ’, como si dijé amos en la incu able o edad que padece lo uno (II: 85). Machado ambién obse ó que, dada la que encia de iden idad p opia de la azón lógica, una me a ísica de la di e encia encon a ía mayo acomodo en aquél pensa poé ico que Ma ía Zamb ano ele a ía a concep o: El pensamien o poé ico, que quie e se c eado , no ealiza ecuaciones, sino di e encias esenciales, i educ ibles; sólo en con ac o con lo o o, eal o apa en e, puede se ecundo. Al pensamien o lógico o ma emá ico, que es pensamien o homogeneizado , a úl ima ho a pensa de la nada, se opone el pensamien o poé ico, esencialmen e he e ogeneizado (XIV: 145). 3. El homb e uni e sal y elemen al: escep icismo y espe anza En el p ime apa ado hemos mos ado que la e e encia machadiana a la esencial di e encia del se humano espec o del animal no puede se en endida como pos ulación de una en idad me a ísica; pe o oda ía hay que acla a si Machado sos enía, a eno de su de ensa del “homb e undamen al y 836 Ósca Ba oso Fe nández A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 elemen al y el que es á más ce ca del homb e uni e sal y e e no” (LVII: 64), un esencialismo uni e salis a. Son a ias las azones que ha ían in e osímil al lec u a. En p ime luga , ya nos ale a de ello el hecho de que Machado se niegue a pensa la uni e salidad humana de o ma p io i a ia desde la azón. A es e espec o, esc ibía en 1922: “hay o a o ma de uni e salidad, que no la exp esa el pensamien o abs ac o, que no es hija de la dialéc ica sino del amo , que no es de uen e helénica sino c is iana: se llama a e nidad humana, y ue la g an e elación de C is o” (Machado 2019: 254). Es e plan eamien o se en iquece á, como e emos más adelan e, en Juan de Mai ena. Bas e po aho a indica que la comunión que de ine la uni e salidad humana en Machado no es de ideas sino de co azones. En segundo luga , es a uni e salidad es á pensada con a la idea uni o mada, descuali icada, cosi icada, numé ica y, po lo an o, es adís icamen e con olable de la humanidad: la idea, an ca ac e ís ica de los iempos de Machado, del homb e masa. En e ce luga , es cla o que la ob a de Machado epele una idea de humanidad acabada, me a del uni e salismo acionalis a. Pa a cons a a lo solo hay que ae a la memo ia los amosos e sos del “Caminan e” (Machado 1988: 575). El se humano uni e sal y e e no es, al mismo iempo y de o ma cie amen e pa adójica, conc e o e his ó ico. También en es e sen ido hay que en ende la de ensa machadiana del escep icismo como exp esión de la “expe iencia abismal de la ida como enigma” (Ce ezo 1975: 162). No se a a, po lo an o, de un escep icismo me odológico, ni siquie a epis emológico, sino concebido como ac i ud exis encial; un escep icismo adical pe o, al mismo iempo, no dogmá ico: “Yo os aconsejo, más bien, una posición escép ica en e al escep icismo” (XVII: 161). Escep icismo dogmá ico e inau én ico se ía aquel que a i ma que la e dad no exis e6. El escep icismo machadiano no conduce a un nihilismo imp oduc i o, sino que, al con a io, cons i uye el mo i o que pe mi e ab i las pue as a la espe anza. Desde la i me de ensa de es a espe anza, Machado –en una ca a a Unamuno de 1921 (Machado 1988: 1218-20) y en e e encia al con ex o de la es au ación– a aca á con du eza al sen imien o melancólico, al que de ine como “una ileza de ondo”, “ al a de mo al” y “ esignación coba de que se dis aza de supe io idad pa a la comp ensión”. Machado pond á especial a ención en no con undi es a melancolía con una deso ien ación que juzga 6 Ya en 1903, en una “Ca a abie a a Unamuno”, Machado o ecía una p ime a o mulación de es a ac i ud: “hay dos medios de segu o engaño: y es el p ime o pensa que odo sea lo que pa ece se ; y el segundo pensa lo con a io” (Machado 2009: 85). 837 Los asgos humanis as de Machado en Juan de Mai ena A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 bas an e co ien e en su época y que se apode a de an os “homb es de buena olun ad descaminados y descaminan es”. La deso ien ación nos pone sob e la pis a de una e op imis a en Machado: aun la penu ia que su iempo a as aba y a la que la Gene ación del 98 ue an sensible, no dudó en o no a la igencia de los g andes alo es de la humanidad7. Tal es el sen ido de las siguien es líneas, que apa ecen al p incipio de Los Complemen a ios y que ue on esc i as as la expe iencia d amá ica de la G an Gue a: Cie o que las inmu ables es ellas que o ien an el alma humana: amo , jus icia, conocimien o, libe ad, no han desapa ecido. Se p egun a no más po la alidez de las ca as ma inas que el homb e había azado pa a su p opio na ega , bajo el impasible esplendo de esas inasequibles cons elaciones (Machado 1988: 1202). Pe o si lo que allan son las ca as y no las es ellas, sigue habiendo luga pa a la espe anza, pa a segui apos ando po un u u o de emancipación y libe ación, al como mues a el lema “Hoy es siemp e oda ía” (Machado 1988: 627). Lema lib e de oda ingenuidad, ya que la espe anza es á en lucha con unos enemigos siemp e al acecho: “La insegu idad, la ince idumb e, la descon ianza, son acaso nues as únicas e dades” (XLIV: 322). A ellas se une un descon en o que apa ece como “la única base de nues a é ica” (LXIII: 110). Po ello, la espe anza es algo que debe se cuidado. Machado lo exp esa a a és de la in e p e ación que hace de la exp esión española “ab iga la espe anza”: “La e dad es que odos ab igamos alguna, eme osos de que se nos hiele” (XLV: 329). Es a espe anza ampoco cae en un p og esismo hue o, ya que Machado enuncia a la idea del iempo inde inido, y de algún modo inmo al, que subyace 7 En cualquie caso, es os alo es no cons i uían pa a Machado un a p io i, sino un log o his ó ico y, po lo an o, algo que no es aba de ini i amen e asegu ado. Dicho es o, lo cie o es que con iaba en que la supe io idad de ales alo es espec o a sus con a ios implicaba una ga an ía de conse ación. A es e espec o, es muy in e esan e el esc i o de 1916 “España y la Gue a” (Machado 2009: 218-225). A mi ad de la I Gue a Mundial, Machado no duda en la de o a de Alemania, y no po incapacidad bélica, ya que con aba con una maquina ia y una e ocidad gue e a muy supe io es a F ancia; pe o, esc ibe Machado, es a úl ima “le supe a in ini amen e en ene gía, que saca del ondo del alma ancesa y de la a mós e a espi i ual que las almas lib es de o as naciones o man en o no a ella” (se e ie e a la Ingla e a libe al de Locke, de la que “bebie on Mon esquieu y Rousseau”). Machado e en la con ienda dos ó denes de alo ación. Po un lado, “el espí i u de la libe ad y la uni e salidad, que u o su exp esión sup ema en la g an Re olución”, o, ambién, “el ideal pla ónico o (…) c is iano, que lle a a las naciones, como a los indi iduos, a i i pa a la jus icia ligados po el amo ”; al in y al cabo “F ancia de iende en es a gue a el ideal humano más hondo y, po lo an o, más uni e sal”. Po o o lado, el “ideal ge mánico”, p epa ado po una li e a u a gue e a, de la que Nie zsche se ía g an esponsable, y que, en ealidad, eniendo “muy poco de idealis a, es bá ba amen e p agmá ica”. Machado se e ie e a la “es e ilidad espi i ual” de una Alemania en la que p ima “un excesi o desa ollo de la écnica, del abajo especializado, una ci ilización asaz mecánica y desalmada”, en las an ípodas de la “agilidad espi i ual de la Alemania omán ica”. 844 Ósca Ba oso Fe nández A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 de ciencia y conciencia popula , ni la ob a inmo al ni nada equi alen e pudo esc ibi se” (XXII: 193). El olklo e cons i uye la aíz ida de la cul u a, po ello, esc ibe Machado, no es “un es udio de las eminiscencias de iejas cul u as” (XII: 133) sino, al modo de la in ahis o ia de Unamuno, “cul u a i a y c eado a de un pueblo de quien había mucho que ap ende ” (XII: 134)14. El olklo e es “sabe popula ”, es deci , “lo que el pueblo sabe, al como lo sabe; lo que el pueblo piensa y sien e, al como lo sien e y piensa, y así como lo exp esa y plasma en la lengua que él, más que nadie, ha con ibuido a o ma ” (XXII: 193) 15. Como a anzaba an es, es a exal ación del olklo e a de la mano de la c í ica del eli ismo cul u al. Machado echaza el chan aje que au o es como Nie zsche u O ega habían con e ido en luga común. Según es e, o bien la cul u a es á di igida a y po un g upo selec o, o bien es a á condenada a su deg adación. La posición de Machado al espec o es an adical que echaza ajan emen e el chan aje eli is a incluso en el hipo é ico caso en el que el dilema que plan ea ue a e dade o, ya que en onces end íamos que asumi la deg adación de la cul u a en a o de su democ a ización: nada pa ece que deba aconseja nos la de ensa de la cul u a como p i ilegio de cas a, conside a la como un depósi o de ene gía ce ado, y ol ida que, a in de cuen as, lo p opio de oda ene gía es di undi se y que, en el peo caso, la en opía o ni ana cul u al end íamos que acep a lo po ine i able (XVII: 162). Pe o es o ocu i ía sólo en una si uación hipo é ica que Machado conside a alsa: “lo espi i ual es lo esencialmen e e e sible, lo que al p opaga se ni se deg ada ni se disipa, sino que se ac ecien a” (XVII: 162). La democ a ización 14 Es de esal a que Machado alo a especialmen e el olklo e andaluz, en cuya p o undidad encuen a un p o undo emple ilosó ico: “Del olklo e andaluz se deduce un escep icismo ex emado, de adio me a ísico, que no ha de encon a ácilmen e el suelo i me pa a una iloso ía cons uc i a. Sob e la duda de Hume, i e u ada, cons uye Kan su ingen e au ología, que llama c í ica, pa a pone a sal o la e en la ciencia isicoma emá ica; y los anglosajones cons uyen su u ili a ismo p agma is a, pa a cohones a la conduc a de un pueblo de p esa. Es e iden e que noso os no hubié amos cons uido nada sob e esa a ena mo ediza, y con an ú iles p e ex os, mucho menos. Mas ello no es un signo de in e io idad que pueda a ed amos pa a emp ende el camino de la iloso ía” (XXXIV: 258-9). 15 En la e olución de Machado en la mane a de en ende la cul u a, es especialmen e signi ica i o un a ículo de 1913, “Sob e pedagogía” (Machado 2009: 183-7), donde conside aba que “el es udio de la ida española caía den o del dominio del olklo e”. Po ello se omaba muy en se io el consejo de Manuel Cossío de que e a “p eciso en ia los mejo es maes os a las úl imas escuelas” pa a educa las. Pe o ya en onces Machado se eía obligado a co egi : “no bas a en ia maes os; es p eciso en ia ambién in es igado es del alma campesina, homb es que ayan no sólo a enseña , sino a ap ende ”. Es p ecisamen e aquí donde apa ece la necesidad de es udia el olklo e: “no hay una cul u a, sino a ias, y (…) el ce eb o más e ac a io a és a pudie a se á ido de aquélla”. Machado conside a que los más g andes c eado es son “in es igado es del alma popula ” y que la más “al a i ud” de los genios del 98 es aba en la “in ensa y di ec a obse ación de la ida española”. Machado aún no ha llegado al ex emo de en ende que es en el olklo e donde es á la au én ica cul u a, pe o sí que la alo a, y no desde un pun o de is a me amen e e udi o, en an o que en ella e nues o pasado “ i o en el p esen e de nues a aza”. 845 Los asgos humanis as de Machado en Juan de Mai ena A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 de la cul u a no p oduce su me ma sino, al con a io, su en iquecimien o. En ealidad, es el in en o eli is a de p ese a la lo que amenaza con acaba liquidándola: “sólo se pie de lo que se gua da, sólo se gana lo que se da” (LVII: 63)16. Po ello, la cul u a ampoco coincide con lo museís ico; esa especie de eso o que debe se p o egido y del que pa icipamos en una elación ex e na y a i icial. La cla e de bó eda de es a in e p e ación de la cul u a es á en concebi la no como un in en sí misma sino como algo que es á comple amen e al se icio del se humano: “ ampoco es el homb e pa a la cul u a, sino la cul u a pa a el homb e” (LVII: 63). Dicho de o a o ma: la cul u a es un medio que ha de se i al in de “aumen a en el mundo el humano eso o de conciencia igilan e” (LII: 22). En línea con es a cul u a i a, democ á ica y popula , Machado p oyec a á sus ideas pedagógicas a a és de Mai ena en su “Escuela Popula de Sabidu ía Supe io ”17. En el capí ulo XXXVI se nos o ece su ca ac e ización gene al. En p ime luga , no puede ene como suje o educa i o ni a la eli e ni a la masa, sino a aquél que más a iba hemos denominado “homb e uni e sal y elemen al”. En segundo luga , y desde la asunción de un sano an ip agma ismo, esponde á a un in e és o ma i o an es que ins uc i o, es deci , no end á como obje i o p incipal la adquisición de capacidades p o esionales, ni siquie a el conocimien o especializado de las ele adas e dades cien í icas, sino el en iquecimien o de la pe sona pa a que sea capaz de encon a sus p opias c eencias y de c i ica las alsas. En e ce luga , inculca á una dosis adecuada de escep icismo no dogmá ico y p ac ica á las i udes del cinismo, en especial, el omen o de la au oc í ica. En conclusión, es a escuela obedece á al in úl imo de “adelan a nos po la in eligencia a de ol e su dignidad de homb e al animal humano” (XXXVI: 272). En e e encia al magis e io de F ancisco Gine , Machado apos a á po una me odología basada en el diálogo con el obje i o de que es imule el alma de los alumnos pa a que ap endan a pensa po sí mismos (Machado 2009: 216). A modo de conclusión: Machado, in elec ual El análisis de los asgos undamen ales del humanismo en Machado nos pe mi e obse a cómo en él –y en medida c ecien e a lo la go de su ida– se anudan el in elec ual y el poe a. Ob iamen e, las p opias ci cuns ancias 16 Es a idea apa ece ya en 1905 en un esc i o sob e Unamuno. De él dice de és e que “sabe cómo el espí i u es de suyo al uis a, y que sólo se pie de cuando se gua da” (Machado 2009: 101). Aquí el espí i u hace e e encia a la es e a cul u al y Unamuno es conside ado “único sabio e dade amen e popula ” (Machado 2009: 99). 17 C . Gallud (2018) pa a una p o undización en las ideas pedagógicas de Machado. 846 Ósca Ba oso Fe nández A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 his ó icas empujaban a ello, y Machado hizo de es e empuje un p o undo comp omiso con la República, del que sus úl imos esc i os sob e Juan de Mai ena cons i uyen idedigna p ueba18. Cua o meses después del comienzo de la gue a, en la Casa de la Cul u a de Valencia (Machado 1988: 2168-2172), Machado p opone una de inición del in elec ual. En es e sen ido, a i ma: “An e es a con ienda el in elec ual no puede inhibi se. Su mundo es á en pelig o. Ha de comba i , se miliciano”. Ob iamen e, se a a de un comba e espi i ual: ha de “se miliciano, más con un des ino cul u al”. Y dado que quien de iende la cul u a es el pueblo, el in elec ual ha de pone se jun o a él; pe o no pa a eje ce de guía –ya que ambién “el po eni lo de iende el pueblo” (Machado 1988: 2170)–, sino pa a con inua “la ob a de la cul u a popula ” (Machado 1988: 2171). Tal comp ensión de la unción del in elec ual e a pe ec amen e compa ible con su espí i u an i-eli is a: su luga sólo podía es a jun o al homb e elemen al uni e sal. Machado lo exp esa en o ma de a o ismo: “El que no habla a un homb e, no habla al homb e; el que no habla al homb e, no habla a nadie” (XLIV: 353). Pe o en cuan o el in elec ual habla al homb e elemen al y uni e sal, se des anece ambién cualquie p e ensión de au o idad. Bien al con a io, el in elec ual ap ende del pueblo mucho más de lo que él puede enseña le. En es e p eciso sen ido, conside aba Machado que Ce an es, Shakespea e o Tols oi ue on in elec uales: si bien es cie o que esc ibían pa a el pueblo, sólo lo podían hace en an o que ap ehendían de él (LVII: 57). Machado conside aba que sólo desde es a mane a de eje ce la unción in elec ual e a posible el comp omiso i me. Po ello se e ie e con du eza al pseudoin elec ual que sin iéndose au o idad y pa eciendo es a muy segu o de lo que dice, habla de o ma concluyen e y dogmá ica; a san es que “en las ho as pací icas se enden po ilóso os y eje cen una cie a ma one ía in elec ual, que asus a a los pob es de espí i u, sin p o echo de nadie; y en iempos de comba e se dicen siemp e au dessus de la mêlée” (LV: 42). Po úl imo, y en e a es a impos u a, Machado hace una de ensa de la unción in elec ual como o ma de ida, como un e hos. En es e p eciso sen ido, esc ibía Max Aub: “Si Unamuno es un modo de sen i y O ega un modo de pensa , An onio Machado es un modo de se ” (Aub 1966: 259). En conclusión, la igu a de Machado como in elec ual debe se i pa a deja inalmen e a ás la in e p e ación li e a ia o pu amen e es e icis a que 18 De hecho, es e comp omiso si ió como acica e pa e el desa ollo inal que Machado hizo de la e co dial (Heaney 2018: 249). En odo caso, hay que cons a a que el comp omiso ue más allá de los úl imos esc i os de su apóc i o: “Me iculoso y ac i o g ega io, con la g andeza de su pacien e humildad, i mó mani ies os, con es ó en e is as y encues as, espoleó a los comba ien es en las e emé ides de la P opaganda y celeb ó mí ines, como el de Valencia e ocado po Be gamín: ‘Le odeaba una inmensa muchedumb e. Pa ecía que subía al cadalso. Mas no ahogaba su oz...’. Pe sona ín eg a, aunque g a emen e en e mo, asumió has a el inal su sac i icio po la sociedad’” (Mac ì 1988: 44). 847 Los asgos humanis as de Machado en Juan de Mai ena A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 muchos e udi os de la época anquis a –lide ados po Dámaso Alonso– hicie on de Machado y según la cual sus apóc i os son señal de la i e e sible c isis c ea i a del poe a, cuya oz lí ica des allece ía “po el peso de la ca ilación ilosó ica” (Ce ezo 1975: 11)19. Bien al con a io, Abel Ma ín y, sob e odo, Juan de Mai ena, comple an la genial ob a de Machado y le dan su cohe encia úl ima. Quizás, en es e sen ido y libe ado de oda lec u a mo alis a (Ma ínez 2019: 138), sea “a la é ica po la es é ica” (VI: 107) el a o ismo que mejo desc ibe la in encionalidad úl ima de su ob a. 19 Cie amen e, no podemos igno a la endencia al silencio poé ico en el úl imo Machado, pe o es e se explica po su ue e comp omiso in elec ual. Machado se sien e es igo de una época e ible, espec o a la cual lo poé ico apa ece como una p eocupación meno e incluso como algo uncional. No es de ex aña que en e los pocos poemas que esc ibió en la época de la gue a, se encuen e el conmemo a i o de la mue e de Ga cía Lo ca, “El c imen ue en G anada” (Machado 1988: 828; c . Wal e s 2018: 237). 848 Ósca Ba oso Fe nández A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 25, nº 51. Te ce cua imes e de 2022. Pp. 829-848. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2022.i51.39 Bibliog a ía: M. Aub (1966), Manual de his o ia de la li e a u a, Po maca, México. A. de Blas (2017), “Nacionalismo y pa io ismo en la ob a de An onio Machado”, en His o ia y Polí ica, 38, 289-314. P. Ce ezo, (1975), Palab a en el iempo, G edos, Mad id. (1991), “De la exis encia é ica a la é ica o igina ia” [en VV.AA. Heidegge : la oz de iempos somb íos, Ediciones del Se bal, Ba celona]. (2012), An onio Machado en sus apóc i os, Uni e sidad de Alme ía. R. Esposi o (2009), Comunidad, inmunidad y biopolí ica, He de , Ba celona. A. Fe nández (1986), “In oducción” [en Juan de Mai ena I, Cá ed a, Mad id, 9-71]. E. Gallud (2018), “An onio Machado: conocimien o y lógica”, en Éndoxa, 42, 389-408. J. Heaney (2018), “‘agi a se en e c eencias con adic o ias’ / ‘ou o he qua el wi h ou sel es’: Republican Theo y in he W i ings o An onio Machado and W. B. Yea s”, en Bulle in o Spanish S udies, 95, 239-253 A. Machado (1986), Juan de Mai ena, 2 ols., Cá ed a, Mad id. A. Machado (1988), Poesía y p osa, 4 ols., Espasa Calpe / Fundación An onio Machado, Mad id. A. Machado (2009), Esc i os dispe sos (1893-1936), Ediciones Oc aed o, Ba celona. O. Mac ì (1988), “In oducción” [en A. Machado, Poesía y p osa, ol. 1, Espasa Calpe / Fundación An onio Machado, Mad id]. J. Ma ínez (2019), An onio Machado, un pensado poé ico, Almuza a, Mu cia. M. Mo ey (2019), El homb e como a gumen o, Edi o ial Uni e sidad de G anada. R. P eils e e (2017), “Demó ilo, olklo e and con empo a y Spanish an h opology. Readings o An onio Machado y Ál a ez (1846-1893)”, en Cesky Lid, 104(1), 99-111. J. M. Val e de (2013), An onio Machado, Siglo XXI, Mad id. D. Ga e h Wal e s (2018), “An onio Machado’s ‘La e S yle’”, en Bulle in o Spanish S udies, 95:2-3, 223-237.