Eudocia, hija de Valentiniano III
Abstract
El presente artículo busca ofrecer y analizar de manera pormenorizada toda la información existente en las fuentes literarias sobre la biografía de la hija mayor de Valentiniano III y Licinia Eudoxia. A pesar del gran interés que puede suscitar la convulsa trayectoria vital de esta mujer perteneciente a la dinastía imperial teodosiana, llama la atención el escaso tratamiento que ha recibido en los trabajos específicos al respecto.
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HABIS 49 (2018) 189-202 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 189 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.14 EUDOCIA, HIJA DE VALENTINIANO III Raúl Serrano Madroñal Universidad Complutense de Madrid [email protected] ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4028-4146 EUDOCIA, DAUGHTER OF VALENTINIAN III RESUMEN: El presente artículo busca ofrecer y analizar de manera pormenorizada toda la información existente en las fuentes literarias sobre la biografía de la hija mayor de Valentiniano III y Licinia Eudoxia. A pesar del gran interés que puede suscitar la convulsa trayectoria vital de esta mujer perteneciente a la dinastía imperial teodosiana, llama la atención el escaso tratamiento que ha recibido en los trabajos específicos al respecto. PALABRAS CLAVE: Eudocia; hija de Valentiniano III; biografía; fuentes literarias. ABSTRACT: This paper seeks to provide a detailed analysis of the existing literature on the biography of Eudocia: the eldest daughter of Valentinian III and Licinia Eudoxia. Despite the significant interest aroused by her eventful life as a woman belonging to the Theodosian imperial dynasty, it is brought to our attention how little her life is explored in existing works about this period. KEYWORDS: Eudocia; Daughter of Valentinian III; Biography; Literary sources. RECIBIDO: 28.11.2017 ACEPTADO: 20.01.2018 Eudocia, hija de Valentiniano III y de Licinia Eudoxia nació en 438/439. Posiblemente quedó comprometida en matrimonio desde su infancia (442/443) con Hunerico, el hijo de Genserico, rey de los vándalos. El asesinato de su padre en 455 y la proclamación de Petronio Máximo como Augusto de Occidente fueron acontecimientos que alteraron profundamente su destino. Su enlace con Paladio, hijo del nuevo emperador, atentaba contra los planes diseñados por Genserico, que se dispuso a saquear Roma y a llevarse como rehenes a Cartago a la misma Eudocia, a su madre y a su hermana menor. Haciendo uso de las fuentes coetáneas, extraemos que permaneció en África desde 455 y fruto del connubio con Hunerico
190 HABIS 49 (2018) 189-202 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.14 RAÚL SERRANO MADROÑAL poco después nació su hijo Hilderico, llamado a ser el heredero romano-germá- nico de la casa imperial teodosiana y de la realeza vándala. Transcurridos 16 años en África, la esposa católica y romana del príncipe arriano decide escapar a Jerusalén, quizás pasando por Constantinopla. Allí falleció con poco más de treinta años, tras venerar los lugares sagrados del cristianismo y visitar el sepulcro de su abuela materna. A pesar del gran interés que puede suscitar la convulsa trayectoria vital de esta mujer perteneciente a la dinastía imperial, llama la atención el escaso tratamiento que ha recibido. Las fuentes antiguas, coetáneas y posteriores, se limitan a esbozar los hitos esenciales de su nacimiento, desposorios, matrimonio, maternidad y fallecimiento. Por su parte, la bibliografía contemporánea no ha manifestado mayor disposición por profundizar en esta figura histórica de innegable relevancia. 1. Del nacimiento al compromiso matrimonial: Hunerico y Paladio El 29 de octubre de 437, cuando Licinia Eudoxia contaba con quince años, se unió matrimonialmente con su prometido, el joven emperador occidental Valentiniano III1. Tras la boda real2, celebrada en Constantinopla, los recién casados invernaron en Tesalónica y se establecieron en la corte de Ravena. El 6 de agosto de 439, Licinia Eudoxia fue proclamada Augusta, probablemente muy poco después del nacimiento de su primera hija3, de nombre Eudocia. En la Chronica Gallica del 511, que cubre el período 379-511, el autor, del sur de la Galia, destaca en su registro del año 439 la toma de Cartago por parte de los vándalos y la proclamación de Licinia Eudoxia como Augusta4. Por su parte, el historiador de los obispos de Ravena (Agnellus) ya en el siglo IX reseñaba que la esposa del emperador obtuvo el título de Augusta (¿438?) a ocho días de los idus de agosto5. Ubicando así su nacimiento en 438/439, esta nieta de Aelia Eudocia, de la que tomó su nombre, y de Galla Placidia, posiblemente quedó comprometida en matrimonio desde su infancia6 (442/443) con Hunerico, el hijo de Genserico, rey de los vándalos7. En relación directa con esta aseveración, el poeta latino Flavio Merobaudes es el autor de una composición literaria de carácter alegórico que ha sido 1 Marcell. com. a. 437. MGH, AA, vol. II, 79. 2 S. I. Oost, Galla Placidia Augusta: A Biographical Essay (Chicago-London 1968) 242-245. 3 K. G. Holum, Theodosian Empresses (Berkeley-Los Angeles-London 1982) 183. 4 Chron. Gall. 511. 599. MGH, AA, vol. I, 661. 5 Cf. MGH, AA, vol. I, 301. 6 M. Lightman y B. Lightman, A to Z of Ancient Greek and Roman Women (New York 2008) 114. 7 J. R. Martindale, The Prosopography of the Later Roman Empire, Vol. 2 (London 1980) 407.
HABIS 49 (2018) 189-202 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.14 191 EUDOCIA, HIJA DE VALENTINIANO III interpretada como la prueba manifiesta del citado compromiso. Escribía en su carmen 18 que Valentiniano III y su esposa brillaban como las estrellas en el firmamento; siendo el emperador el salvador de la tierra y muy digno de veneración, el rhetor comenta que en su presencia llora ahora un exiliado por su poder perdido. Exaltando la victoria que ha restaurado el mundo y ha devuelto el control a su único regidor, se dice que una corte ilustre ha proporcionado una novia procedente de un territorio lejano. Estableciendo una comparación entre Valentiniano III/Gala Placidia y el dios Castalio y su madre, asimilando a Honoria con la luminaria resplandeciente de la luna y a Licinia Eudoxia con la nereida Tetis, afirma la fuente que su descendencia (Eudocia) podrá engendrar en el futuro un nieto, un verdadero héroe. El texto9 concluye con la descripción de la pequeña Placidia, hermana menor de Eudocia, que a pesar de ser una recién nacida, ya se presenta como una mujer ejemplar de gran devoción cristiana10. Como bien advierte F. M. Clover11, resulta algo extraño que Merobaudes haga alusión a un posible heredero de Eudocia si tenemos en cuenta que en 443 ésta no podía tener más de cuatro o cinco años. Por esta razón, se ha planteado que el poeta estaría realmente considerando su compromiso matrimonial, esencial para perpetuar el linaje teodosiano. Asimismo, evaluando hechos posteriores12, todo parece indicar que el prometido pudo ser Hunerico. 8 Datado en ca. 442-443; 5-22: …Ipse micans tecti medium cum coniuge princeps / lucida ceu summi possidet astra poli / terrarum ueneranda salus; pro praeside nostro / amissas subito flet nouus exul opes; / cui natura dedit, uictoria reddidit orbem, / claraque longinquos praebuit aula toros. / hic ubi sacra parens placidi petit oscula nati / Castalium credas cum genetrice deum. / cum soror adsistit, nitidae candentia lunae / sidera fraterna luce micare putes; / si coniux aderit, dicas Nereia Pelei / Haemonio Thetidos foedera iuncta toro. / hac etiam de prole licet sperare nepotem / cui Larisa suum conferat una uirum. / en noua iam suboles quae uix modo missa sub <auras> / mystica iam tenero pectore sacra gerit / uagitu confessa deum... “El emperador mismo, en completo esplendor, ocupa junto a su esposa el centro del techo, como si fuesen radiantes estrellas en las alturas del cielo; él es la salvación de la tierra y digno de veneración. En la presencia de nuestro protector, un nuevo exilio llora repentinamente por su poder perdido. La victoria ha restaurado el mundo para el único que lo ha recibido por naturaleza y una corte ilustre ha proporcionado una novia desde la lejanía. Aquí, cuando su sagrada madre busca los besos de su pacífico vástago, supondrías que el dios Castalio estaba de la mano con su procreadora. Cuando su hermana se encuentra próxima, pensarías que la brillante luminaria de la luna resplandeciente está alumbrando con la luz de su hermano. Si su esposa está presente, dirías que estás observando la alianza de Tetis, hija de Nereo, formada en la cama de la boda tesalia de Peleo. De su descendencia, se podría incluso esperar un nieto, con el cual sólo Larisa podría comparar a su héroe. ¡Observa! Una niña pequeña, que acaba de venir al mundo y sin embargo ya conserva los ritos místicos en su joven corazón, certificando la presencia de Dios en su interior a través de sus llantos”. Vid. CSHB: Merobaudes et Corippus, 3. 9 Otro análisis muy anterior del poema y con el interés enfocado sobre Honoria, la hermana de Valentiniano III, en J. B. Bury, “Justa Grata Honoria” JRS 9 (1919) 1-13. 10 Vid. la traducción al inglés de F. M. Clover, “Flavius Merobaudes: A Translation and Historical Commentary”, TAPS 61 (1971) 1-78 (11), partiendo de la cual presentamos nuestra traducción al castellano. 11 Hacemos referencia al artículo citado en la nota anterior, (23-24). 12 Sabemos que durante el saqueo de Roma (455) perpetrado por los vándalos, Genserico capturó a Licinia Eudoxia y a sus dos hijas (Eudocia y Placidia) y regresó con ellas a Cartago, donde se efectuó el matrimonio entre Hunerico y Eudocia.
192 HABIS 49 (2018) 189-202 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.14 RAÚL SERRANO MADROÑAL Posiblemente, el emperador occidental y el monarca bárbaro alcanzaron este acuerdo matrimonial en el tratado de 44213, esperando que Hunerico y Eudocia engendraran un varón comparable con Aquiles (sperare nepotem cui Larisa suum conferat una uirum). A su vez, el exiliado que llora en presencia del emperador sería el propio Hunerico, enviado por su padre como rehén a Italia en connivencia con el mencionado tratado14. Siguiendo ahora al cronista Hidacio, durante el principado de Marciano en Oriente (455), Valentiniano III fue asesinado por dos bárbaros de la facción del fallecido Aecio y Petronio Máximo fue proclamado Augusto inmediatamente después. El nuevo emperador se apresuró a legitimar su posición casándose con la viuda Licinia Eudoxia. Del mismo modo, concertó el matrimonio entre una de sus hijas (Valentiniani filiam in coniugium tradidisset; probablemente Eudocia15) y Paladio, hijo de Petronio Máximo y de su primera esposa, al que convirtió en César. A continuación, el obispo hispanorromano describe la muerte de Petronio Máximo a manos del propio ejército y el pueblo de Roma16, con las huestes de Genserico a las puertas de la ciudad, prestas para saquearla. Concluimos el epígrafe vinculando el saqueo vándalo de Roma del 455 y la muerte de Petronio Máximo y de su hijo Paladio17 con el tratado de 442 entre 13 A. Merrills y R. Miles, The Vandals (Oxford 2010) 63. Independientemente de lo que quiera transmitir el panegirista, el tratado de 442 implica el reconocimiento explícito del regnum vándalo por parte de Ravena. El reino de Genserico se compromete a entregar un tributo anual al Imperio romano occidental en tanto en cuanto es, desde entonces, propietario de las regiones más prósperas del África Proconsular, la Numidia oriental, la Bizacena y la Tripolitana. H. Wolfram, The Roman Empire and its Germanic Peoples (Berkeley-Los Angeles-London 1997) 170. 14 C. Courtois, Les Vandales et l’Afrique (Paris 1955) 172; Proc. BV 1. 4. 2. Vid. J. A. Flores Rubio, Historia de las guerras, Libros III-IV, Guerra vándala (Madrid 2000) 86. 15 Ya comprometida con el príncipe vándalo. 16 Hyd. Lem. 162 (a. 455). Quinto regni anno principis Marciani per duos barbaros Aetii familiares Valentinianus Romae imperator occiditur in campo, exercitu circumstante, anno aetatis suae XXXVI, et regni XXXI. Post quem mox Maximus ex consulibus XLIII Romae Augustus appellatur: qui cum imperator factus relictam Valentiniani sibi duxisset uxorem, et filio suo ex priore coniuge Palladio quem Caesarem fecerat, Valentiniani filiam in coniugium tradidisset, magnorum motuum quos uerebatur, perturbatione distortus, et quia in occisorum per Valentinianum, et in ipsius interitum Valentiniani, ambitu regni consilia scelesta patrata contulerat, cum imperium deserere uellet et Romam, uix quatuor regni sui mensibus expletis, in ipsa urbe tumultu populi et seditione occiditur militari. Vid. la edición bilingüe (latín-francés) de A. Tranoy, Hydace. Chronique, Tome I (Paris 1974) 150, de la que partimos para presentar nuestra traducción al castellano: “El quinto año del reinado del emperador Marciano, Valentiniano, emperador de Roma, de treinta y seis años y habiendo gobernado treinta y uno, es asesinado por dos bárbaros, próximos a Aecio, durante una concentración militar en el Campo de Marte. Inmediatamente después, su sucesor, Máximo, antiguo cónsul, cuadragésimo tercer emperador de Roma, es proclamado Augusto. A continuación, se casa con la viuda de Valentiniano y vincula matrimonialmente a su hijo Paladio, procedente de un primer matrimonio y al que había convertido en César, con la hija de Valentiniano. No obstante, atormentado por el miedo a los disturbios, consciente de que él mismo había sido uno de los instigadores de los asesinatos cometidos por Valentiniano, y con objeto de alcanzar el poder, también había participado en el propio regicidio, quiso abdicar y abandonar Roma. Tras cuatro meses escasos de reinado, Máximo fue del mismo modo ejecutado en Roma, víctima de un levantamiento popular y de una revuelta militar”. 17 J. R. Martindale, The Prosopography… 821.
HABIS 49 (2018) 189-202 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.14 193 EUDOCIA, HIJA DE VALENTINIANO III Valentiniano III y Genserico, destacando el compromiso matrimonial preestablecido entre Eudocia y Hunerico. Resulta completamente verosímil que el monarca germánico no tolerase la ruptura del acuerdo (por parte de Máximo) y actuase en consecuencia. Como ya hemos podido comprobar, Hidacio no especificaba cuál de las dos hijas había sido entregada como esposa al césar Paladio en 455. No obstante, resulta mucho más convincente la opción de Eudocia que la de Placidia por dos motivos: el primero, más susceptible al debate, sería la edad de las doncellas; Eudocia contaba ya con 16 o 17 años mientras que Placidia tendría aún unos 12 o 1318. El segundo motivo, bastante más contundente, tendría relación con el propio hecho de que Eudocia era la mayor; además sabemos que Hunerico contrajo nupcias con Eudocia en África, y no con Placidia. 2. Las fuentes: una revisión analítica El historiador y diplomático contemporáneo Prisco de Panio19, a través de Juan de Antioquía20, relata que Petronio Máximo fue un poderoso noble que había sido dos veces cónsul y que había manifestado su hostilidad hacia Aecio. Aproximándose a Heraclio, un eunuco de la corte, persuadieron ambos al emperador (Valentiniano III) sobre la necesidad de acabar con el general. Ejecutado el asesinato de Aecio en palacio, las ambiciones de Máximo no cesaron y se dispuso después a planificar la muerte del propio Valentiniano. Mediante un acuerdo secreto con Optila y Traustila, dos escitas que habían hecho campaña con Aecio y deseaban vengarle, diseñó el regicidio efectuado durante unas maniobras en el Campus Martius. La urbs quedó sumida en el desorden y en la confusión, las fuerzas armadas estaban divididas y los candidatos a obtener la púrpura eran varios. Prisco especifica en este punto que la viuda Licinia Eudoxia, madre de Eudocia, apoyó a Mayoriano21. Sin embargo, la opción de Petronio Máximo prevaleció, como consecuencia de su despliegue de dinero. Sin dilación, obligó a Licinia Eudoxia a casarse con él pensando que su posición sería así mucho más legítima y segura. Genserico, conocedor de todo lo sucedido, consideró que era el momento propicio para atacar Italia, teniendo en cuenta que el tratado de paz (442) había sido automáticamente disuelto con la muerte de uno de sus valedores, y que el nuevo emperador no contaba con un ejército estimable. Existía el rumor22 de 18 La edad mínima legal que debían tener las mujeres para casarse estaba estrechamente relacionada con la pubertad y con la condición de que “pudieran soportar varón”. Ulpian. fr. tit. 5. 2. Vid. C. W. L. Launspach, State and Family in Early Rome (New Jersey 2005) 184. 19 Prisc.fr. 29. 20 R. C. Blockley, The Fragmentary Classicising Historians of the Later Roman Empire: Eunapius, Olympiodorus, Priscus and Malchus, Vol. 2 (Liverpool 1983) 327-333. 21 J. R. Martindale, The Prosopography … 702-703. 22 El presente autor desarrolló un trabajo sobre esta cuestión (en prensa) que se publicará en las Actas del XV Coloquio de AIER, Mujer y poder en la Antigua Roma, celebrado en Madrid en 25-27 de octubre, 2017.
194 HABIS 49 (2018) 189-202 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.14 RAÚL SERRANO MADROÑAL que fue la misma Eudoxia quien convocó a Genserico, que condujo al mar a una gran flota de guerra integrada por los pueblos a los que regía. Cuando las naves procedentes de África se avistaron en Azestus, cerca de Roma, Petronio Máximo tomó su caballo y huyó, azotado por el pánico. Fue así su cobardía la causa de su muerte, a manos de la multitud que lo descuartizó. Siguiendo con los fragmentos de Prisco, Jordanes23 registra que cuando los vándalos entraron en Roma despojaron a la ciudad de todo, antes de regresar a África llevando como cautivas a Eudoxia y a sus dos hijas (Eudocia y Placidia). Otro autor coetáneo, Próspero de Aquitania24, confirma el rapto de la emperatriz y sus dos hijas rumbo a Cartago (cum regina et filiabus eius Cartaginem abducta sunt). Del mismo modo, el destacado historiador del siglo VI, Procopio de Cesarea, describe en su narración sobre la Historia de las guerras contra los vándalos en el norte de África25 que Genserico capturó a Eudoxia, así como a Eudocia y a Placidia, las dos hijas que había tenido con Valentiniano III, antes de regresar a Cartago con sus barcos cargados de oro y otros tesoros imperiales. Sin desdeñar el bronce ni cualquier otro tipo de riqueza que se hallase en palacio, los vándalos y sus aliados saquearon también el templo de Júpiter Capitolino, arrancando la mitad de la rica y broncínea techumbre. Tal era la cantidad del expolio, que incluso una de las naves (que soportaba las estatuas) se hundió antes de llegar a puerto. Una vez en África, Genserico se dispuso a casar a Eudocia con Hunerico, el mayor de sus hijos. Sin concretar fecha, pero aclarando que el hecho se produjo durante el reinado de León I (457-474), Procopio dice que tanto a Eudoxia como a Placidia (que era la esposa de Olibrio26, un distinguido senador de Roma) las envió a Constantinopla a petición del emperador oriental. Teodoro el lector27 aclara que Marciano sí se preparó para la guerra contra los vándalos desde Oriente con el objetivo de ofrecer una contestación a Genserico, aunque ésta no llegara a desarrollarse por su fallecimiento a inicios de 457. En esta misma línea, I. Hughes28 defiende que Marciano envió embajadores a África 23 Iord. Rom. 334. MGH, Iordanis Romana et Getica, 43. 24 MGH, AA, vol. I, 484. 25 Proc. BV 1. 5. Vid. J. A. Flores Rubio, Historia de las guerras… 91 ss. 26 Este senador romano vinculado con la gens Anicia huyó a Constantinopla durante el saqueo de Roma en 455; se mantiene el debate sobre la posibilidad de que se casara con Placidia antes o después de su cautiverio en África. J. R. Martindale, The Prosopography… 796-798. S. I. Oost, “Aëtius and Majorian”, CP 59, 1 (1964) 23-29, argumenta que los matrimonios entre hombres extraños a la sucesión imperial y las hijas del emperador se convirtieron en un procedimiento de legitimación habitual. En este contexto, alude al enlace entre Petronio Máximo y Licinia Eudoxia tras el asesinato de Valentiniano; Paladio/Hunerico y Eudocia sería otro buen ejemplo. A su vez, Placidia pudo estar prometida con Gaudencio (también llevado a Cartago por Genserico, Hyd. Lem. 167 (a. 455), MGH, AA. vol. II, 28), un hijo de Aecio, e incluso pudo haber un proyecto de matrimonio con Mayoriano, antes de que se casase con el citado Olibrio, que acabó siendo emperador occidental. 27 Theod. Lect. Epit. 366. PG, vol. 86 a, col. 170. 28 Gaiseric: The Vandal Who Destroyed Rome (Barnsley 2017) 145-146.
HABIS 49 (2018) 189-202 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.14 195 EUDOCIA, HIJA DE VALENTINIANO III para solicitar que parasen sus ataques y para que entregasen de vuelta a las mujeres cautivas. En la Historia Eclesiástica de Evagrio Escolástico29 se comenta que tras el saqueo de Roma, Genserico apresó a Eudoxia y a sus dos hijas y marchó con ellas de regreso a Cartago. Allí Eudocia contrajo matrimonio con Hunerico. No obstante, entregó a Eudoxia y a Placidia a Marciano30, con la intención de pacificar al emperador de Oriente, enojado por el incendio de la urbs31 y por el cautiverio de las damas imperiales. Con respecto al enlace entre Olibrio y Placidia, este autor se decanta por el hecho de que las nupcias se celebraron ya en Constantinopla (después del cautiverio africano) por orden del mismo Marciano. El cronógrafo griego del siglo VI Juan Malalas32, coincidiendo plenamente con las fuentes anteriores, presenta a Eudocia y a Placidia como las dos hijas que nacieron del matrimonio entre Valentiniano III y Licinia Eudoxia. Con respecto a la cautividad africana33, el autor antioqueno comenta que los senadores roma- 29 Evagr. HE, 2.7. P. Allen, Evagrius Scholasticus. The Church Historian (Louvain 1981) 105-106. 30 Según esta fuente, Eudoxia y Placidia fueron entregadas a la corte de Constantinopla antes de enero de 457. Esta afirmación se contrapone con lo expresado por Procopio. 31 Nótese que Evagrio Escolástico alude al incendio de la ciudad durante el saqueo de 455, hecho que se contradice abiertamente con las informaciones de Próspero de Aquitania (MGH, AA, vol. I, 484) y de Víctor de Tunnuna (MGH, AA. vol. II, 186). Valentinianus imp. Romae campo Martio dolis Maximi patricii et Heraclii praepositi perimitur, idemque Maximus exconsule ac patricius sumit imperium diebus LXXVII hic itaque malum, quod latebat, apparuit. Mox relictam Valentiniani Augustam uiri exitum sui lugere non permittens in matrimonio sumit. Sed his malis peiora succedunt, dum aduentum Genserici Wandalorum regis formidat et cunctis uolentibus urbe recedere licentiam tribuit, priusquam fugam quam cogitabat assumeret, occisus membratimque concisus in Tiberim fluuium proiectus est. Tertia die postquam Maximus occiditur, Gensericus Wandalorum rex Romanam urbem ingreditur et per XIV dies cunctis opibus nudat secumque inde Valentiniani filias et uxorem ac captiuorum multa milia tollit. Vt autem ab incendio, tormentis et gladio abstineret, papae Leonis intercessio facit. Huius quoque captiuitatis LXXV die Auitus uir totius simplicitatis in Galliis imperium sumit. “Valentiniano, emperador de Roma, es asesinado en el Campo de Marte a través de una conspiración urdida por el patricio Máximo y el praepositus Heraclio. El propio Máximo, noble y antiguo cónsul, asume el Imperio durante setenta y siete días. En este punto, el mal que había permanecido oculto apareció manifiesto. Muy poco después, sin permitirle observar el luto por la muerte de su marido, se casó con la Augusta viuda de Valentiniano. Sin embargo, estos desastres fueron acompañados de otros peores: de hecho, Máximo, temiendo la llegada de Genserico (rey de los vándalos), otorgó licencia para abandonar la ciudad a todo aquel que lo desease. No obstante, antes de que pudiese efectuar su propia huida, fue asesinado, descuartizado y arrojado al Tíber. Tres días después de la muerte de Máximo, Genserico entró en la ciudad de Roma y durante catorce jornadas consecutivas saqueó la urbe y la despojó de toda riqueza, llevándose consigo a la mujer y a las hijas de Valentiniano junto a otros miles de prisioneros. La intercesión del papa León logró que el ataque bárbaro se abstuviese del incendio, del tormento y de la espada. Tras setenta y cinco días de ocupación, Avito, un hombre de íntegra honestidad, asume el poder en las Galias”. Partimos de la traducción al italiano de A. Placanica, Vittore da Tunnuna. Chronica, Chiesa e Impero nell’età di Giustiniano (Firenze 1997) 7, para presentar nuestra propia traducción al castellano. 32 Joh. Mal. 356. CSHB, Ioannis Malalae Chronographia, 50.14. 356. 33 Joh. Mal. 366. En este caso, la fuente afirma que Placidia era la esposa de Olibrio, pero esto no implica necesariamente que en 455 ya lo fuera. Si tenemos en cuenta que Olibrio pertenecía a la familia de los Anicii, al igual que Petronio Máximo, podemos comprender mejor ese compromiso. CSHB, Ioannis Malalae Chronographia, L. XIV, 366.
196 HABIS 49 (2018) 189-202 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.14 RAÚL SERRANO MADROÑAL nos supervivientes y sus esposas fueron apresados y conducidos hasta Cartago, así como la Augusta Eudoxia, su hija menor Placidia (esposa del Patricio Olibrio, quien había escapado a Constantinopla) y Eudocia, todavía virgen34. Concluye el texto haciendo referencia al enlace matrimonial posterior entre Hunerico y Eudocia, que vivió junto a su madre en la corte de los vándalos con gran honor. En el Chronicon Paschale se registran las nupcias entre Valentiniano III y Licinia Eudoxia en el mes Hyperberetaeus, en el día cuatro antes de las Kalendae de noviembre (29 octubre) de 437. Del citado matrimonio nacieron dos hijas, Eudocia y Placidia35. Esta crónica cristiana del siglo VII relata con posterioridad que cuando Valentiniano Augusto fue asesinado en Roma en 455, Petronio Máximo se elevó como nuevo emperador aunque también fue eliminado el mismo año. Genserico, habiendo entrado en la ciudad, capturó a Eudoxia y a sus dos hijas (confundiendo ahora sus nombres36). Tras un corto espacio de tiempo, León I las rescató de la cautividad pero Honoria (realmente Eudocia) permaneció en África como esposa de Hunerico, hijo del monarca vándalo. Así pues, de acuerdo con Procopio y no con Evagrio, esta fuente anónima considera que la entrega de las mujeres de la dinastía imperial se produjo con posterioridad al 457. Con respecto al debate en torno a la posibilidad de que fuese un envío voluntario o un rescate pagado, el cronista utiliza el verbo ἀγοράζω, que significa rescatar o redimir así como comprar. Su intención obvia es transmitir que el emperador oriental compró el rescate pero el propio traductor de la edición inglesa37 añade en nota a pie de página que Genserico muy probablemente entregó voluntariamente a Eudoxia y a Placidia en un contexto de ofensiva diplomática en 461/462. Desde luego, el mero hecho de confundir a Eudocia con Honoria nos proyecta una cierta desconfianza hacia el citado testimonio historiográfico. Otros cronistas bizantinos muy posteriores en el tiempo se hicieron eco de todos estos acontecimientos. Teófanes el Confesor38 reproduce la narración del rapto de Eudoxia y sus dos hijas tras el saqueo de Roma protagonizado por los vándalos. Ya en África, el asceta expresa que Eudocia casó con Hunerico mientras que Placidia39, comprometida con Olibrio, quedó allí bajo custodia junto a su madre. Jorge Cedreno40, siglos después, continuará plasmando la misma versión. 34 El texto indica explícitamente la palabra declinada παρθένον, aclarando que Eudocia fue llevada a Cartago en 455 todavía virgen, antes de matrimonio alguno. 35 Chron. Pasch. S. a. 437. M. Whitby, M. Whitby, Chronicon Paschale 284-628 AD, Translated with notes and introduction (Liverpool 1989) 72. 36 Chron. Pasch. s. a. 455. Dice ahora el texto “Placidia y Honoria”. M. Whitby, M. Whitby, Chronicon Paschale… 83. 37 M. Whitby, M. Whitby, Chronicon Paschale… 83-84. 38 Teoph. AM 5947. CSHB, Theophanis Chronographia, 167 ss. 39 Este fragmento, aunque tardío, sería un testimonio apto para validar que el matrimonio entre Olibrio y Placidia ya estaba sellado antes del cautiverio africano. 40 Cedr. 1, 606. PG, vol. 121, col. 657 ss.
HABIS 49 (2018) 189-202 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2018.i49.14 197 EUDOCIA, HIJA DE VALENTINIANO III Concluyendo con el Epítome de Zonarás41, se vuelve a presentar a Eudoxia y a sus dos hijas rumbo a Cartago después del saqueo de Genserico en 455. De acuerdo con el relato del teólogo bizantino, en tierras africanas se produjo el enlace entre Eudocia y Hunerico; Placidia (prometida con Olibrio) y su madre Eudoxia permanecieron cautivas dos años hasta que fueron enviadas a Constantinopla siendo emperador todavía Marciano42. 3. Eudocia en África: el connubio Como comentaba Hidacio43, Genserico zarpó de regreso a Cartago con la viuda Eudoxia y sus dos hijas44 y con un hijo de Aecio, de nombre Gaudencio. Sabemos que Gaudencio pudo estar comprometido matrimonialmente con Placidia hacia 45445 pero el inesperado asesinato de su padre y el reinado posterior de Petronio Máximo arruinaron el acuerdo. Si el monarca vándalo dejó con vida y capturó a un hijo de Aecio debió encontrar en él algún tipo de rentabilidad política: un pretexto para continuar atacando Italia en su nombre. Bien es cierto que se trataba de un mero pretexto, puesto que de haber existido una voluntad real, hubiera permitido que se efectuase en su propio reino la boda entre Gaudencio y Placidia. Sin duda existe una gran unanimidad en las fuentes en relación al matrimonio entre Hunerico y Eudocia. El ya citado Teófanes46, en su crónica sobre el Imperio romano desde Diocleciano hasta Miguel I, detalla los años que permaneció Eudocia en África, que coinciden con la edad que contaba cuando dejó Roma en 41 Zon. 13.25. PG, vol. 134, cols. 1201-1202. 42 Si el saqueo vándalo de Roma ocurrió en el mes de junio de 455 y Marciano fallece en enero de 457, dicha cautividad se prolongó realmente durante menos de dos años. Frente a la controversia sobre la datación del regreso de Eudoxia y de su hija Placidia a Constantinopla, M. Whitby, The Ecclesiastical History of Evagrius Scholasticus (Liverpool 2000) 83, se decanta por la información ofrecida por Procopio de Cesarea y sostiene que ocurrió durante el reinado de León I, a inicios de la década del 460. 43 Hyd. Lem. 167. MGH, AA. vol. II, 28. 44 Marcell. com. s. a. 455, MGH, AA, vol. II, 86, siguiendo al resto de fuentes registraba que: Gizericus rex Vandalorum, ab Eudoxia Valentiniani uxore epistulis inuitatus ex Africa Romam ingressus est eaque urbe rebus omnibus spoliata eandem Eudoxiam cum duabus filiabus secum rediens abduxit. “Genserico, rey de los vándalos, invitado por una carta de Eudoxia, esposa de Valentiniano, entra en Roma procedente de África y protagoniza un completo saqueo de la ciudad. Asimismo, toma cautivas a la propia Eudoxia y a sus dos hijas y se las lleva consigo de regreso”. Iord. Rom. 334, MGH, Iordanis Romana et Getica, 43: Eudoxiam cum duabus filiabus secum in Africam rediens duxit. “Conduce consigo de regreso a África a Eudoxia y a sus dos hijas”. Vict. Tonn. s. a. 455, MGH, AA, vol. II, 186: Tertia die postquam Maximus occiditur, Gensericus Wandalorum rex Romanam urbem ingreditur et per XIV dies cunctis opibus nudat secumque inde Valentiniani filias et uxorem ac captiuorum multa milia tollit. “El tercer día después de la muerte de Máximo, Genserico, rey de los vándalos, entra en la ciudad de Roma y durante catorce días consecutivos despoja de todas sus riquezas a la urbe, llevándose consigo de regreso a África a la esposa y a las hijas de Valentiniano junto a muchos otros cautivos”. 45 J. R. Martindale, The Prosopography…494; Prosp. Tiro s. a. 454, MGH, AA. vol. I, 483; M. A. McEvoy, Child Emperor Rule in the Late Roman West, AD 367-455 (Oxford 2013) 298. 46 Teoph. AM 5964. CSHB, Theophanis Chronographia, 183.