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Hacia el buen habitar en la vivienda protegida
Hacia el buen habitar en la vivienda protegida TRABAJO FIN DE GRADO. TFG J Autor: Pedro Tordera Arillo Tutora: Gloria Rivero Lamela Escuela Técnia Superior de Arquitectura Julio 2023
A mis padres,
Resumen y palabras clave Abstract and keywords
La vivienda se posiciona, sin lugar a duda, como el objeto principal de reflexión de la arquitectura contem poránea. El ensayo y el esfuerzo por construir vivienda es constante y ampliamente reconocido, interesando especialmente el desafío de masas que supone proporcio nar viviendas asequibles. Este trabajo versa sobre la búsqueda de mejoras en el programa mínimo de diseño del núcleo habitacional de la vivienda protegida en Andalucía. Para ello, resulta oportuno realizar un análisis contextual que abarca las dinámicas domésticas y el debate social sobre vivienda tras el confinamiento, extrayendo elementos que conforman unos estándares mínimos, esenciales para la mejora del habitar. Una vez identificados, se elabora un decálogo de claves del buen habitar, ofreciendo orientación y recomendaciones prácticas en su aplicación a la vivienda. Continúa con un análisis de la normativa andaluza, que establece un marco cronológico, y siempre en relación con las necesidades habitacionales actuales de la población, comparándola con la norma antecesora y otras normativas. Seguidamente, el trabajo se centra en estudiar la realidad de la vivienda protegida construida en Andalucía 2008-2023, elaborando, por primera vez, una relación de promociones de VPO. Con este fin, se seleccionan 17 casos de estudio recientes, sobre los que se buscan las claves identificadas. Finalmente, como conclusión, se evalúa la voluntad de mejora de esta arquitectura, estableciendo vías futuras de evolución. Palabras clave: modos de habitar, vivienda protegida, Andalucía, buen habitar, funcionalidad, perfectibilidad, evolución
Housing, undoubtedly, takes center stage as the main object of reflection in contemporary architecture. The essay and effort to construct housing are constant and widely recognized, with particular interest in the challenge of providing affordable housing to the masses. This work focuses on the search for improvements in the minimum design program of the residential core of social housing in Andalusia. For this purpose, it is appropriate to carry out a contextual analysis that encompasses domestic dynamics and the social debate on housing after the lockdown, extracting elements that shape essential minimum standards for enhancing dwelling. Once identified, a decalogue of keys to a good inhabit is developed, offering guidance and practical recommendations for their application to housing. The study continues with an analysis of Andalusian regulations, establishing a chronological framework and comparing it with previous norms and other regulations, always in relation to the current housing needs of the population. Subsequently, the work focuses on studying the reality of social housing constructed in Andalusia from 2008 to 2023, creating, for the first time, a list of social housing developments. To achie- ve this, 17 recent case studies are selected, in which the identified keys are sought. Finally, as a conclusion, the willingness to improve this architecture is evaluated, establishing future paths of evolution. Keywords: ways of housing, social housing, Andalusia, good dwelling, functionality, perfectibility, evolution
Índice de contenidos
01 Vivienda protegida. Una cuestión social 1 Introducción 03 17Habitar la vivienda. Sobre el contexto social. Marco de estudio Motivaciones y justificación Hipótesis previas Objetivos Metodología Algunas consideraciones previas. Sobre el habitar y la vivienda protegida Unidades de convivencia Nuevos modos de habitar Debates sociales y reflexiones. Pandemia y confinamiento Análisis de encuestas posconfinamiento Otras circunstancias sociales. Vivienda protegida en situacionesde urgencia 05 07 08 10 14 21 24 34 47 105Claves del buen habitar. Núcleo privado de vivienda Normativa. Límites del diseño Antecedentes. Orden ministerial 1976 La normativa andaluza. Orden 21 de julio de 2008 y Orden 12 de febrero de 2020 Comparaciones. Normativa de Cataluña 108 113 117 El espacio habitable Flexibilidad por medio de elementos móviles Desjerarquización de espacios Equipamientos domésticos. Funcionalidad de la vivienda Muro equipado como configurador Espacios demandados. Cuarto satélite Espacios demandados. Espacios exteriores privados de disfrute La nueva vivienda y sus componentes Algunas reflexiones 51 53 65 75 76 83 86 93 102 36 39
02 Materialización del objeto. Vivienda protegida construida Base de datos. Listado de VPO construida en Andalucía (2008-2023) Casos de estudio. Aplicación de las claves del buen habitar Almería Cádiz Córdoba Granada Huelva Jaén Málaga Sevilla 128 129 130 132 133 133 134 136 03 Claves y futuribles Bibliografía Figuras y tablas Conclusiones finales125 141 179 123 177 189 199
12 13 inicial, se procede al análisis del elemento físico, la vivienda protegida construida. En este proceso, será necesario: Inventario. Recopilación de las viviendas protegidas construidas en el marco cronológico establecido, elaborando una relación documentada. Para ello se consultará en los organismos públicos provinciales y autonómicos que regulan la vivienda protegida, y se hará una revisión bibliográfica de publicaciones de VPO. Casos de estudio. Una vez se hayan recogido suficientes, se elegirán unos casos de estudio, procurando que sean lo más recientes y atendiendo, también, a su interés arquitectónico. Sobre estos proyectos se aplicará el decálogo de claves del buen habitar, determinando la posición a la cuestión del habitar de cada uno. Capítulo 03. Claves y futuribles Fases: Síntesis y evaluación Contenidos: Conclusiones finales El último capítulo responde a las fases conclusivas del trabajo, que plantea reflexionar sobre los resultados obtenidos y la respuesta de las viviendas construidas a la demanda social, evaluando las vías utilizadas de mejora. El diagnóstico se construye con base en el conocimiento teórico y su aplicación sobre los casos de estudio. Marco social Situación y debate Marco normativo Diseño Inventario de viviendas Marco teórico Claves del buen habitar Casos de estudio ¿Cumplen las claves? Conclusiones Vías hacia el buen habitar FIG 1. Esquema de metodología y organización del Trabajo de Fin de Grado. Fuente: Elaboración propia
1514 Sobre el habitar y la vivienda protegida Algunas consideraciones previas [05] Habitar es permanecer, no huir. Habitar es conocer y asegurar, es dominio y acomodo. El habitar se realiza mediante la reiteración, mediante el hábito.1 1 Espuelas, F. (2022). Anomalías domésticas. Pre-Textos Vivienda protegida. ¿Qué es? Las Viviendas de Protección Oficial (VPO) —viviendas protegidas— son aquellas destinadas a facilitar el acceso a la vivienda a personas o familias que se encuentran en una situación económica o social desfavorable. Su objetivo principal es garantizar el derecho a una vivienda digna y adecuada —con precio regulado— para aquellos que no disponen de los recursos suficientes para acceder a una vivienda libre. Según la Junta de Andalucía: Se entiende por vivienda protegida aquella que obtiene unacalificacióncomo tal por parte del ayuntamien- to correspondiente,de conformidad con la normativa autonómica de aplicación vigente.3 El diseño de la vivienda protegida está limitado en superficie por normativas y programas específicos, buscando siempre opciones económicas dentro de unos estándares mínimos prestablecidos. Estas normas también fijan unos requisitos para acceder a la vivienda, como límites de ingresos y determinados criterios de necesidad. En referencia a las promociones de vivienda, por lo general, son promovidas por la administración pública o empresas y sociedades públicas de vivienda, aunque también pueden ser promotores privados. En el territorio andaluz, existen varias empresas municipales de vivienda dedicadas a esta labor, que serán objeto de consulta en este trabajo: Almería: ALMERIA XXI; Cádiz: PROCASA; Córdoba: VIMCORSA; Granada: VISOGSA; Huelva: Empresa Municipal Extinta. Lo regula el Ayuntamiento; Jaén: SOMUVISA; Málaga: IMV Málaga; Sevilla: EMVISESA 3 Junta de Andalucía. (2023). Qué es una vivienda protegida. Recuperado de: https://www.juntadeandalucia.es/organismos/fomentoarticulaciondelterritorioyvivienda/areas/vivienda-rehabilitacion/ vivienda-protegida/paginas/que-es-vi- vienda-protegida.html La noción del habitar se encuentra íntimamente ligada a la arquitectura y la habitabilidad. La habitabilidad se refiere a la cualidad de ser habitable, es decir, adecuado para vivir en él. Por su parte, el término "habitar" proviene del latín "habitare", que significa ocupar o vivir en un lugar2. El ser humano tiene una necesidad intrínseca de mejorar su forma de vida y es objeto de este trabajo determinar cómo lo hace en la actualidad. Es evidente que el entorno construido tiene un impacto significativo en el habitante, y la vivienda, como el espacio más íntimo, es fundamental para garantizar su bienestar. Los arquitectos, históricamente, han intentado enseñar a los habitantes cómo vivir en los espacios, sin embargo, son ellos quienes deben infundirle alma y apropiarse de él. La arquitectura de la vivienda debe crear el espacio ideal en el que el habitante puede desenvolverse y transformarlo en algo propio, reflejo de su identidad personal. Y es que, la búsqueda de carencias y mejoras se consigue en la experiencia. La arquitectura es puesta prueba sólo por medio del habitar. 2 Arzoz, M. (2014). De habitabilidad y arquitectura. Recuperado de: https://arquine.com/habitabilidad-y-arquitectura/
Habitar la vivienda Sobre el contexto social. Marco de estudio Unidades de convivencia Nuevos modos de habitar Otras circunstancias sociales Debates y reflexiones. Pandemia y confinamiento Análisis de encuestas 21 24 34 36 39
19 Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.4 4 Art. 47 Constitución española de 1978 Cuando se habla de desarrollo social y humano, la vivienda cobra una importancia vital. Es un derecho fundamental de las personas5 y una necesidad básica que debe ser satisfecha adecuadamente. La vivienda es el espacio donde las personas habitan y desenvuelven sus actividades cotidianas, además de ser un espacio que les da seguridad, protección y privacidad. En las últimas décadas, la sociedad ha experimentado cambios significativos, deviniendo, no en nuevas formas de habitar, sino en evoluciones6. Estas transformaciones han afectado a las estructuras familiares y, por ende, a los modos de habitar la vivienda. Es evidente que el modelo de vivienda tradicional, basada en el imaginario de la familia nuclear, está quedando —cada vez más— obsoleto, sin adaptarse a las nuevas necesidades de convivencia y relación entre los miembros de las familias actuales. La estructura de las relaciones familiares —o de convivientes— y de los distintos individuos de una sociedad se inscribe en el plano de las viviendas que produce7. Son interdependientes. Sin embargo, el desarrollo de la vivienda ha permanecido en un estado de estasis, de forma generalizada y durante muchos años; aunque recientemente parece que ha recuperado la voluntad de actualizarse. La realidad es que la sociedad actual es cada vez más diversa y compleja; y se refleja en los distintos hogares y núcleos familiares —Unidades de Convivencia8— que existen. Hay hogares formados por familias tradicionales, 5 Art. 47 Constitución española de 1978 6 Melgarejo, Perelló, R., & Planelles, M. (1995). Nuevos modos de habitar: [Curso Internacional] Valencia, enero-abril 1995. Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunidad Valenciana. 7 Melgarejo, Perelló, R., & Planelles, M. (1995). Nuevos modos de habitar: [Curso Internacional] Valencia, enero-abril 1995. Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunidad Valenciana. 8 Sarquis, J. (2006). Arquitectura y modos de habitar, #3. Revista ARQA. Recuperado de: https://arqa.com/actualidad/colaboraciones/arquitectura-y-mo- dos-de-habitar-3.html
20 21 hogares monoparentales, hogares multigeneracionales, familias ampliadas y un largo etcétera; y cada una de estas unidades de convivencia presenta unos requerimientos y unas necesidades específicos en cuanto a su espacio habitable y a las relaciones que establecen entre sus miembros. El diseño y la planificación de las viviendas, especialmente de las viviendas protegidas, debe tener en cuenta esta diversidad; y no sólo a nivel programático, sino una diversidad cambiante en el trascurso del tiempo. La vida es compleja y las viviendas deben responder a esa complejidad como espacios que permitan a las personas desarrollarse plenamente, convivir en armonía; y que evolucionen según las necesidades de sus habitantes, pues la vivienda no debe —al igual que los modos de habitar— cristalizar en el tiempo. La permanencia de la obra arquitectónica a través del tiempo no es un proceso de petrificación y erosión en el decurso histórico, sino que es la capacidad de despliegue que históricamente puede asumir la obra. Pero la capacidad de la obra arquitectónica de sobrevivir en el transcurso del tiempo solamente es posible por su íntima vinculación a la realidad humana.9 9 Rossi, A. (1982). La arquitectura de la ciudad. Editorial Gustavo Gili S.A., Barcelona-España, pág. 14. Una unidad de convivencia es un grupo de personas que comparten un espacio físico y que, por tanto, coexisten en un mismo lugar. Las relaciones interpersonales que unen a estas personas pueden ser lazos familiares, amistosos, o cualquier otro tipo. La unidad de convivencia, entonces, se caracteriza por ser un grupo humano que convive bajo el mismo techo y que, por tanto, reparte recursos y responsabilidades. En la actualidad, estas unidades de convivencia, también llamadas “hogares”, pueden tener diferentes formas y tamaños; desde una pareja sin hijos hasta una familia extensa con varios miembros, incluyendo a los familiares de segundo orden. Pueden estar conformadas por amigos que deciden vivir juntos para, por ejemplo, reducir los costes de una vivienda, o por compartir experiencias. También pueden tener carácter transitorio, como es el caso de los estudiantes que comparten una vivienda durante sus estudios. Las dinámicas internas de una unidad de convivencia pueden variar significativamente en función de su tamaño, estructura y la naturaleza de las relaciones que existen entre los miembros10. A lo largo de la historia, las unidades de convivencia han evolucionado junto a la sociedad, y de la mano, la vivienda. En la antigüedad, eran comunidades tribales o clanes, en los que las familias compartían espacio y recursos. Con el paso del tiempo se han ido reduciendo, especialmente en la 10 Rodríguez, L.M., Mancinas, S. E. (2017) Imaginarios de la familia en trabajadores sociales. Pedagogia i Treball Social. Revista de Ciències Socials Aplicades. Vol. 6. Núm. 2: 80-109 Unidades de convivencia [01]
22 23 Tipos de hogares en Andalucía 2020 FIG 2. Tipos de hogares en Andalucía (2020) en miles de hogares. Fuente: Elaboración propia a partir de Encuestas Continuas de Hogares (ECH) 2020, Instituto Nacional de Estadística (INE). FIG 3. Número de miembros del hogar a nivel nacional, 1970-2020. Datos en porcentajes. Fuente: Elaboración propia a partir de Valero, A (1995). El sistema familiar español. Recorrido a partir del último cuarto de siglo; del Campo, S. y Rodríguez, M (2002). La gran transformación de la familia española durante la segunda mitad del siglo XX; y Encuesta Continua de Hogares (ECH) 2020, INE. actualidad. Han adoptado formas diversas, lo que irremediablemente, fruto del curso natural del desarrollo humano, ha traído consigo la aparición de nuevos modelos de convivencia. Sin embargo, habitar una vivienda no implica, necesariamente, convivir. Es el caso de los hogares unipersonales, en los que vive sólo una persona, es decir, no hay más que un residente en la vivienda. Este tipo de hogares se ha convertido en algo común en muchas sociedades modernas, en particular en aquellas en las que las personas se casan más tarde, tienen menos hijos y viven más tiempo. La sociedad andaluza es, también, un reflejo de esto. El conocimiento de los modos de habitar actuales deben ser un motivo de inspiración para una buena arquitectura11 que busca adaptarse a lo que la sociedad, de forma silenciosa, solicita (figura 2) (figura 3). 11 Sarquis, J. (2006). Arquitectura y modos de habitar, #3. Revista ARQA. Recuperado de: https://arqa.com/actualidad/colaboraciones/arquitectura-y-mo- dos-de-habitar-3.html Número de miembros del hogar a nivel nacional, 1970-2020 Uno Dos Tres Cuatro Cinco Seis y más Total 18,0 19,2 21,8 35,5* —100 1970.................... 1981..................... 1991..................... 1999.................... 2020................... Andalucía 2020... 7,5 21,5 19,8 22,4 13,8 12,6 10010,3 22,2 20,5 23,7 12,1 8,1 10013,4 25,9 30,4 28,6 22,0 20,5 20,9 24,3 17,2 19,8 9,0 5,8* 6,4* 4,5 — — 100 100 100 14,4 26,1 * Incluye cinco o más personas 24,2
2524 La familia nuclear ha sido la unidad de convivencia por excelencia. Es una estructura familiar compuesta, tradicionalmente, por un padre, una madre y sus hijos (figura 4). Este modelo ha dominado en la sociedad española en el s. XX y ha sido ampliamente representado en el imaginario colectivo como el ideal de familia. La gran mayoría de las viviendas protegidas han sido proyectadas con base en este modelo familiar (figura 5). Nuevos modos de habitar [02] FIG 4. Imaginario de la familia tradicional en España, años 70 (primera normativa VPO). Padre, madre y 4 hijos o más. Fuente: Archivo RTVE, Cuéntame cómo pasó. Aunque la familia tradicional —nuclear— siga siendo el tipo de familia más común en la sociedad, no hereda el imaginario de las anteriores generaciones. Su realidad es otra. Si bien en el pasado las familias estaban compuestas por un gran número de hijos, hoy día, lo más frecuente es que las parejas tengan entre uno y dos hijos9. Esto es consecuencia de muchos factores, como el cambio de roles de género en la sociedad, el aumento de la tasa de empleo de las mujeres o la viabilidad económica. La jerarquía del hogar y los roles familiares tradicionales también han sido redefinidos. Los padres se han convertido en figuras más cercanas a los hijos, involucrados en su educación y en las actividades cotidianas, evolucionando hacia una mayor igualdad y colaboración. Padres que precisan de zonas de trabajo y zonas de descanso. De igual modo, los hijos han adquirido una mayor independencia y autonomía. Hijos, que cuando son muy niños requieren sus lugares de dormir cerca de sus padres y ámbitos de juego en familia13; aunque esto último está perdiendo entidad, ya que los padres tienden a participar cada vez menos en el juego, y recurren a dispositivos móviles y juegos digitales para entretener a los más pequeños. Hijos que, cuando son adolescentes, necesitan estancias propias grandes —no dormitorios dobles de 8 y 10 m2 de la vivienda mínima— para sus muchas actividades. Recibir amigos en espacios que hoy pueden resultar estrechos o la importancia de un espacio de estudio tranquilo son cuestiones que deben abordarse en el diseño de la vivienda. Y como núcleo, una familia que, además, no realiza reuniones sociales frecuentes, por lo que un salón o cuarto de estar-comedor representacional es algo prescindible; pero sí cocinas que se transforman en lugares de estar, baños de múltiples usos y lavaderos no necesariamente incluidos en las zonas de cocinar14. A esta extendida dinámica familiar hay que sumarle un fenómeno arraigado en la sociedad actual: la emancipación tardía del joven adulto. Los que buscan independizarse se encuentran con un escenario cada vez más complejo y exigente. La falta de acceso a la vivienda propia es, sin duda, el mayor obstáculo para la emancipación15. Los precios de 12 Encuesta Continua de Hogares (ECH) 2020, INE. Recuperado de: https:// www.ine.es/prensa/ech_2020.pdf 13 Sarquis, J. (2006). Arquitectura y modos de habitar, #3. Revista ARQA. Recuperado de: https://arqa.com/actualidad/colaboraciones/arquitectura-y-mo- dos-de-habitar-3.html 14 Sarquis, J. (2006). Arquitectura y modos de habitar, #3. Revista ARQA. Recuperado de: https://arqa.com/actualidad/colaboraciones/arquitectura-y-mo- dos-de-habitar-3.html 15 Gil, E. (2002). Emancipación tardía y estrategia familiar. El caso de los hijos que ni se casan ni se van de casa. Universidad Complutense de Madrid. Revista de Estudios de Juventud, Nº. 58, 2002. Recuperado de: https://www.injuve.es/sites/ default/files/articulo1.pdf FIG 5. Vivienda para familia tradicional de los años 60. Fuente: Elaboración propia. Vivienda personal durante estudios universitarios en edificio residencial en Sevilla. D1 D2 D3 D5 D4 S K B A
26 27 FIG 6. Composiciones familiares contemporáneas. Fuente: Elaboración propia Hogar unipersonal Familia ensamblada Familia monoparental Familia divorciada Familia nuclear Cohabitaciones Familias ampliadas la vivienda y alquiler han aumentado significativamente, de forma inversamente proporcional a los sueldos medios, por lo que muchos jóvenes no pueden permitirse vivir solos o en pareja hasta unas edades más avanzadas. Los cambios en el mercado laboral, la globalización y la digitalización han generado nuevas formas de trabajo, como el teletrabajo, que ha llevado a la gente joven a reevaluar la necesidad de vivir cerca de su lugar de trabajo, con lo que ello conlleve. Muchos, además, no tienen más alternativa que la de continuar viviendo en el domicilio paterno. Aunque puedan compartir gastos y tengan mayor apoyo emocional, la convivencia intergeneracional no siempre es fácil, y puede generar tensiones en el uso de los espacios comunes y en el establecimiento de límites y normas. La necesidad de accesos independientes y ámbitos propios se convierte en una demanda común en este tipo de hogares. En estas premisas también existen las familias monoparentales, para quienes el acceso a una vivienda adecuada y asequible puede ser especialmente difícil (figura 6). Deben considerarse a las familias ampliadas13, aquellas en las que varios miembros de la familia conviven bajo el mismo techo, como abuelos, tíos, primos, etc. Es cierto que, en algunas culturas, las familias ampliadas son tradición, mientras que en la sociedad general son el resultado de la necesidad económica o de circunstancias puntuales. Si bien puede considerarse beneficioso el apoyo emocional y social que brindan los miembros de la familia que viven juntos, también pueden existir desafíos en la convivencia. La falta de privacidad y la necesidad de compartir los pequeños espacios comunes puede generar conflictos. Asimismo, la coexistencia multigeneracional supone una diferencia de ritmos de vida entre convivientes que, de no asumir esa posible flexibilidad de flujos en el programa (figura 7), provocará desacuerdos y discusiones. Podría hablarse también de familias ensambladas. Aunque su composición pueda ser similar a la de una familia nuclear, la dinámica interior y las relaciones de los miembros son diferentes. Las familias ensambladas son el resultado de familias previas que se unen a través del matrimonio o la con- 16 Sarquis, J. (2006). Arquitectura y modos de habitar, #3. Revista ARQA. Recuperado de: https://arqa.com/actualidad/colaboraciones/arquitectura-y-mo- dos-de-habitar-3.html FIG 7. Viviendas ampliables por módulos de 30 m2, Walden 7. Arquitecto: Bofill, R. Fuente: Archivo Ricardo Bofill https://ricardobofill.com/es/projects/walden-7-2/
28 29 vivencia, en las cuales, los padres pueden traer consigo hijos de relaciones anteriores a la nueva familia. Esta estructura familiar puede presentar desafíos únicos en cuanto a la dinámica y el uso de la vivienda17. El más común es la creación de una relación sana y funcional entre los miembros de la familia. Además, los niños pueden experimentar dificultades al tratar de integrarse en una nueva familia, lo que puede crear tensión y resentimiento en la relación (figura 8). Estas unidades pueden requerir más espacio que las familias nucleares. Los hijos —pocos entre semana y más los fines de semana— necesitarán ámbitos que puedan absorber esta diferencia, así como su propia habitación y, en determinadas edades, accesos independientes para resolver, dado el caso, “los míos, los tuyos y los nuestros”18. Los padres pueden desear tener su propio espacio de trabajo, además de ámbitos de dormir, para relajarse y descansar. Los programas varían según el tipo de familia y el número de hijos, pero sin duda se desvela la necesidad de una perfectibilidad del núcleo de vivienda. Otra unidad de convivencia serían las cohabitaciones; por ejemplo, la cohabitación juvenil (figura 9). Esta práctica se da especialmente en ciudades universitarias, aunque puede existir en cualquier sitio. Los motivos que mueven a los jóvenes a agruparse para convivir —según los imaginarios— son estudiar y/o trabajar juntos, aunque pueden ser otros, como dejar la tutela de los padres o tener independencia, o todos a la vez. Podría decirse que este fenómeno ha surgido como una alternativa a la pospuesta emancipación19. Es una solución —temporal— a los altos precios y a la precariedad laboral, pues resulta impensable para los jóvenes poder permitirse una vivienda propia. Esta forma de convivencia puede ser beneficiosa para repartir gastos y vivir en una comunidad de iguales, de personas en un mismo rango de edad e interés —más o menos— similares. Permite crear una comunidad en la que se pueden compartir experiencias y conocimientos, así como aprender habilidades de convivencia, comunicación y conflictos. Pero los jóvenes, en la mayoría de los casos, ocupan viviendas no acondicionadas para ellos. Por lo general, resi- 17 Rodríguez, L.M., Mancinas, S. E. (2017) Imaginarios de la familia en trabajadores sociales. Pedagogia i Treball Social. Revista de Ciències Socials Aplicades. Vol. 6. Núm. 2: 80-109 18 Sarquis, J. (2006). Arquitectura y modos de habitar, #3. Revista ARQA. Recuperado de: https://arqa.com/actualidad/colaboraciones/arquitectura-y-mo- dos-de-habitar-3.html 19 Navarrete, L. (2006). Jóvenes adultos y consecuencias demográficas, 2001/2005. Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Sociología. Instituto de la Juventud FIG 8. Vivivenda con accesos independientes (1956-61) Conjunto residencial Charlottenburg-Nord, Berlin. Arquitecto: Scharoun, H. Fuente: Blundell, P (1995). Hans Scharoun, Phaidon. den en las que fueran, en un pasado, viviendas para familias nucleares, que varían de tamaño según la sociedad a la que estaban destinadas. La poca privacidad, estancias incapaces de adaptarse a este modo de habitar, la falta de compromiso o de interés en la convivencia puede generar conflictos y tensiones, y llevar a un ambiente de desorden e inestabilidad. El aumento de la longevidad también se ha convertido en un tema central en el debate público. Una mayor esperanza de vida ha creado nuevos desafíos —y oportunidades— para los individuos, las familias y la sociedad en general; surgen preocupaciones sobre cómo cuidar y proporcionar un alojamiento adecuado para los mayores. Dos opciones populares para responder a esta situación son la posibilidad de vivir con un cuidador, y la cohabitación o co-housing. Vivir con un cuidador, ya sea un familiar o una persona contratada, puede ser una opción para aquellos que desean permanecer en sus hogares durante el mayor tiempo posible. Esta alternativa puede proporcionar una mayor libertad y comodidad en el hogar mientras se recibe la atención y el cuidado necesarios. Aunque, si la vivienda no se adapta, puede presentar desafíos, como la accesibilidad, la pérdida de privacidad y la dependencia continua de otra persona para las actividades diarias. La otra opción es el co-housing, que se ha convertido en una aspiración para personas mayores que no contemplan, siquiera, la idea de vivir en residencias, y prefieren sostenerse en estas unidades habitativas que pueden integrarse en viviendas colectivas17. Una forma de vida colaborativa en la que un grupo de personas comparte un complejo de viviendas, y se comprometen a cuidarse y apoyarse mutuamente, ofreciendo una alternativa a la vida en solitario proporcionando un entorno social y de apoyo emocional (figura 10). Aunque, técnicamente, no son unidades de convivencia, existen también los hogares unipersonales. En la actualidad, muchas personas, especialmente jóvenes —sólo aquellos que pueden permitírselo— y personas mayores, por circunstancias variadas, viven solos en lugar de compartir su vivienda con otras personas. 20 Sarquis, J. (2006). Arquitectura y modos de habitar, #3. Revista ARQA. Recuperado de: https://arqa.com/actualidad/colaboraciones/arquitectura-y-mo- dos-de-habitar-3.html FIG 9. 32 alojamientos protegidos para estudiantes (2013). Distribuciones posibles. Arquitectos: Donaire, J. P., Arroyo, J. y de la Cova, M. A. Fuente: https:// www.archdaily.cl/cl/02-288830/residencia-universitaria-en-sevilla-donaire-arqui- tectos-ssw-arquitectos
30 31 Las viviendas unipersonales ofrecen privacidad y autonomía, algo especialmente atractivo para personas que valoran su independencia y desean tener su propio espacio personal. Existen también viviendas colaborativas, entendidas como una agrupación de dos o más viviendas unipersonales, donde existen zonas comunes para compartir; pero aun así el individuo dispone de los recursos necesarios para vivir en su propia vivienda21. Sin embargo, no siempre estos hogares se forman por decisión propia. Las personas que viven solas pueden haber sido expulsadas del domicilio familiar, ser consecuencia de una separación o pueden estar en estado de viudez, algo muy común en las personas mayores. Muchos de estos casos se pueden inscribir en la situación de personas con riesgo de exclusión o en estado de vulnerabilidad, y por ello se han explorado posibles soluciones para algunas de estas situaciones. Por ejemplo, se han planteado viviendas para parejas divorciadas con hijos. Estas viviendas buscan 21 Navarrete, L. (2006). Jóvenes adultos y consecuencias demográficas, 2001/2005. Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Sociología. Instituto de la Juventud FIG 10. Vivienda colaborativa. Proyecto teórico Alter Ego para el concurso EUROPAN (1989). Arquitectos: Musseau y Peltrault, como referenciado en Pérez-Duarte, A. y Cruz, B. (2017). Gerohabitación, cohabitación, indeterminación: tres estrategias de proyecto para la tercera edad. Revista Proyecto Progreso Arquitectura N16. https://doi.org/10.12795/ ppa.2017.i16 principalmente la comodidad de los niños, procurando que sufran el cambio de la forma más diluida posible. Viviendas compuestas de tres núcleos, uno en el que habita una figura parental, en otro, otra; y un núcleo central, en el que habitan los niños. Este espacio en el que orbitan las viviendas particulares de los padres puede disponer de zonas comunes, además de los dormitorios de los niños, para utilizarse según acuerde la familia; o, también, los núcleos privados pueden albergar estos espacios, para disponer de un mínimo de calidad habitacional (figura 11); o incluso, una mezcla de ambos (figura 12). FIG 11. Vivienda para parejas divorciadas (2023). Arquitectos: Birk&Co. Fuente: https://www.elmundo.es/papel/historias/2023/04/23/6443fc43fdddff3b- 7f8b4574.html
44 En este contexto de búsqueda de mejoras en el habitar, la vivienda se redefine a partir del conocimiento de la realidad social y de la experiencia colectiva en el confinamiento, brindando una nueva visión de lo esencial. La cuestión de la vivienda debe ir más allá de la mera habitabilidad física y adentrarse en los dominios de la satisfacción y el bienestar. Especialmente, en la vivienda protegida, que es la sintetización de la esencia del habitar. Y en este proceso, surge la pregunta: ¿cuál es el programa mínimo que define el buen habitar? Es objeto de este trabajo responder a esta pregunta, ya contestada —aunque de forma difusa— por la sociedad y, a partir del análisis efectuado, pueden esbozarse unas nociones. Se atiende, concretamente, a los espacios demandados, y no sólo al uso concreto de ese espacio, como puede ser un despacho o un espacio exterior de servicio, sino también a la cualidad y a la capacidad de evolución de este. En el siguiente capítulo, se construirán las claves del buen habitar y se desarrollarán para brindar una imagen más clara de cada uno de ellos y su funcionamiento, procurando, finalmente, determinar ese programa mínimo capaz de responder a las necesidades actuales.
Claves del buen habitar Núcleo privado de vivienda El espacio habitable Equipamientos domésticos. Funcionalidad de la vivienda Algunas reflexiones Flexibilidad por medio elementos móviles Muro equipado como configurador Espacios demandados. Cuarto satélite Espacios demandados. Espacio exterior privado La nueva vivienda y sus componentes Desjerarquización de espacios 51 75 102 53 76 83 86 93 65
49 En el contexto del confinamiento ocasionado por la pandemia global, las viviendas se alzaron como fortalezas que resguardaron a millones de personas alrededor del mundo. Sin embargo, como ya se ha explicado, este período de aislamiento también arrojó luz sobre las carencias y limitaciones de los hogares, desatando un debate acerca de las condiciones habitacionales y la trascendencia del buen habitar. En este capítulo se establecerán, con base en las encuestas y datos anteriormente contrastados, una serie de elementos solicitados en las viviendas, entendiéndolos como las claves esenciales para el buen habitar. Esta parte de investigación del presente trabajo ayudará a conformar una lente que facilite dar respuesta al habitar contemporáneo profundizando en las carencias habitacionales detectadas y explorando soluciones encaminadas a garantizar una vivienda adecuada y de calidad, referenciando, siempre, proyectos determinantes en la arquitectura de la vivienda particular y de la vivienda social. Esta labor se centra en la célula habitacional, relegando a un trabajo futuro, porque constituye una investigación en sí mismo, lo relativo a los espacios comunitarios de los edificios de vivienda protegida. En primer lugar, se abordará el espacio habitable como génesis del núcleo de vivienda. Muchos hogares revelaron su insuficiencia en cuanto a tamaño y distribución, pero, principalmente, rigidez. La falta de espacios adecuados
50 51 para el teletrabajo, el estudio o el ocio plantearon obstáculos en la adaptabilidad de la vivienda. Así pues, se indagará en la importancia de contar con áreas multifuncionales y flexibles, capaces de amoldarse a las cambiantes necesidades de los habitantes. El carácter funcional de la vivienda constituye el segundo bloque. En el encierro, los usuarios se vieron limitados por la carencia de un equipamiento doméstico apropiado, tales como espacios para el almacenamiento, áreas dedicadas al cuidado personal o elementos soporte, de transición o de servicio. Por consiguiente, se explorará la importancia de contar con una distribución eficiente, que facilite las labores cotidianas y promueva la comodidad y practicidad del hogar. Se incide, a su vez, en la significación de las condiciones de ventilación, iluminación y calidad del aire, que se tornaron de vital importancia para el bienestar físico y emocional de las personas. Además, se contemplará la necesidad del acceso al espacio exterior privado en la vivienda. El confinamiento dejó patente la importancia de contar con un entorno al aire libre que permita la presencia de la naturaleza y proporcione áreas para el esparcimiento y la recreación. Se discutirá sobre la relevancia de disponer balcones, terrazas, u otros espacios exteriores, que contribuyan al bienestar físico y emocional. El debate suscitado por las carencias habitacionales ha propiciado una profunda reflexión sobre las claves del buen habitar en un contexto donde la vivienda ha adquirido una centralidad excepcional en nuestras vidas. A continuación, se emprenderá un examen de las carencias detectadas, proponiendo soluciones y enfoques que posibiliten asegurar viviendas adecuadas, funcionales y saludables. El propósito radica en impulsar un cambio positivo en la manera en que se concibe y diseña el entorno habitacional, a fin de garantizar que todos tengan la oportunidad de habitar de manera óptima y disfrutar de una vida digna y plena. El espacio habitable [01] La vivienda es mucho más que una cuestión programática. Por lo general, al diseñar una vivienda, es común considerar la distribución de los espacios como la zonificación de unas funciones específicas para cumplir un programa, hoy, obsoleto. La organización más común es aquella que establece una fragmentación del núcleo de vivienda en zona de día y zona de noche (figura 22), que, además, simplifica excesivamente las funciones cotidianas. La zona de día se refiere a aquellos espacios destinados a las actividades diurnas y de convivencia familiar, recogiendo un ámbito de cocina, otro de comedor y una sala de mayor tamaño, etiquetada como salón o sala de estar. Por otro lado, la zona de noche alberga el descanso y la intimidad, comprimidos en los dormitorios — en ocasiones, compartidos—. En esta distribución básica se incorporan, también, los baños y aseos como elementos de servicio en —y entre— ambas zonas. Esta forma de arquitectura, que sigue una estructura fija y estática, donde las áreas y funciones de la vivienda son predefinidas por el arquitecto, limitan su capacidad de cambio. En este tipo de construcción, las divisiones suelen ser —relativamente— permanentes, y modificarlas significaría iniciar un procedimiento engorroso, dificultando la adaptabilidad a preferencias individuales o a las dinámicas familiares. La cristalización de una zonificación programática resulta en FIG 22. Vivienda convencional organizada en zona de día y zona de noche. Fuente: Elaboración propia. Vivienda personal durante estudios universitarios en edificio residencial en Sevilla. D2K S T1 T2 D3 D1
52 53 la incomodidad del habitante, que se ve forzado a adaptarse a las particularidades de una arquitectura restrictiva, cuando debería ser la arquitectura la que se adapte en el tiempo a las necesidades de sus habitantes. Por ello, para reconocer la demanda de la sociedad y cumplir con una vivienda que evolucione, o que se adapte según la unidad de convivencia, es vital eliminar las etiquetas zonificadoras y empezar a hablar de la vivienda —así lo expresó Bodiansky32— como una suma de lugares, de espacios indeterminados, sin llegar a definir muy bien qué son —o qué pueden ser— ; de espacios habitables. Además, como se ha evidenciado, las dinámicas sociales en las unidades de convivencia son muy diversas. No puede responderse a una demanda tan variada con una solución rígida cuyo catálogo se limita a ofertar viviendas en las que lo único que cambia es el número de dormitorios; con viviendas que funcionan en un determinado momento en una determinada unidad de convivencia, pero que, en cuanto esa unidad se ve alterada y evoluciona, la vivienda inhibe el desarrollo de los usuarios. Pensar que la solución es generar viviendas que respondan a las unidades de convivencia de un tiempo y, que cuando la vivienda quede obsoleta o pequeña, la dinámica debe ser cambiar de vivienda33, es algo absurdo. Y aun siendo obvia la falta de lógica y razonamiento que conlleva este enfoque, es el que se ha aplicado en el pasado en España, y por tanto, en Andalucía. Estas vías deben ser abandonadas en favor de otros modelos de espacios habitables que busquen adaptarse a ese proceso de renovación permanente al que siempre está sometida la vivienda. La voluntad de mejora debe ir en este sentido, creando espacios que evolucionen en favor de la unidad de convivencia, que acojan y acepten al individuo y su habitar34. Cabe mencionar que esta forma de diseñar se facilita cuando el futuro ocupante tiene identidad y participa en el proceso de diseño, algo que no se da en la vivienda social. Aunque en ambos casos el objetivo principal es componer un espacio habitable funcional, el proceso de diseño de la vivienda protegida se rige por regulaciones y estándares establecidos por las entidades que las promueven. En este es- 32 Josic, A. (2009). Conversation avec Alexis Josic. Por Bénédicte Chaljub para AMC Architecture . Recuperado de: https://www.amc-archi.com/article/conversation-avec-alexis-josic.26258 33 Paricio, I. & Sust, X (1998). La vivienda contemporánea. Programa y tecnología. Institut de Tecnologia de la Construcció de Catalunya 34 Habraken, N. J. (2000). El diseño de los soportes. Editorial Gustavo Gili, S. L. cenario se investigan dos posibles soluciones que garanticen cierto grado de flexibilidad y personalización por parte de los futuros usuarios a largo plazo. La flexibilidad es la categoría por la cual el proyecto de la vivienda incluye una serie de mecanismos que aseguran cierta variabilidad espacial interior, en razón de las exigencias funcionales diarias de sus futuros habitantes35. Una forma de lograrlo sería mediante una planificación cuidadosa de las distribuciones del espacio, incorporando sistemas de partición móviles como paneles plegables o deslizantes; o también podría confiarse esta función al mobiliario, que se despliega y recoge según sea preciso. Un gran ejemplo que evidencia la exploración de la flexibilidad espacial mediante elementos móviles es la Casa Schröder (1924) de Gerrit Rietveld (figura 23). El arquitecto neerlandés responde a las demandas de la clienta y coautora Truus Schröder-Schräder36. Aunque la planta baja se asimila a una organización más convencional, la planta superior se desarrolla con un requisito: la versatilidad37. Para Rietveld, una vivienda versátil es aquella que puede responder rápidamente a las necesidades cambiantes de sus usuarios en cuanto a la configuración de los espacios interiores. La planta primera se adecua a estos deseos, incorporando sistemas de particiones deslizantes que permiten materializar un espacio único, que la familia utilizaría como sala común durante el día, pero que, por la noche, se dividía en tres dormitorios —espacios— privados (figura 24). 35 Martín, M. J. (2014). La casa en la arquitectura moderna (pág. 313). Editorial Reverté 36 Martín, M. J. (2014). La casa en la arquitectura moderna (pág. 313). Editorial Reverté 37 Moisset, I. (2017). Truus Schröder 1889-1985. Un día | Una arquitecta 2. Recuperado de: https://undiaunaarquitecta2.wordpress.com/2017/03/07/ truus-schroder-1889-1985/ [01.1] Flexibilidad por medio de elementos móviles
54 55 Obras mucho más recientes, como pueden ser las 67 viviendas sociales en Carabanchel (2003) de Aranguren+Gallegos (figura 25), reavivaron la voluntad de crear viviendas flexibles. Es una propuesta decidida a abrir posibilidades a la encorsetada normativa oficial de viviendas de protección pública, aceptando todas las limitaciones de partida, como son las dimensiones reducidas, un programa definido y recursos económicos escasos.38 Su propuesta presentó un gran espacio abierto —lo que se ha denominado espacio habitable— que podía transformarse en tres dormitorios con tres escaleras laterales, que conectan con el espacio de circulación de la vivienda, permitiendo la independencia de cada una de ellas39. Esta disposición hace que la vivienda sea adaptable para la convivencia entre adultos, pero también permite una vida familiar con niños. La configuración cambia según la apertura o cierre de las particiones, de día y de noche. Además, este espacio es reversible, ya que se puede modificar en respuesta a la unidad de convivencia —y a su inevitable evolución—. 38 Aranguren, M. J. & González, J. (2003-2005). 67 viviendas sociales en Carabanchel. Artículo en TabieXpert. Recuperado de: https://tabiexpert.com/ viviendas-carabanchel-aranguren-galle- gos/ 39 Eleb, M. (2017). The housing of today and tomorrow: flexible, adaptable, reversible?. Proyecto, progreso, arquitectura, 16, 18-33. DOI: https://doi.org/10.12795/ ppa.2017.i16.01 FIG 23. Casa Schröder (1924). Planta primera. Compración “open plan” y particiones. Fuente: Brown, T. M. (1958). The Work of G. Rietveld architect. Recuperado de: http://composicion.aq.upm. es/webcnotas/pdfs/100p- pp_CN2_4_Casa%20Schroe- der%201.pdf FIG 24. Casa Schröder (1924). Sistema de particiones móviles. Fuente: https:// casa-abierta.com/post.php?t=5a560e- 0bb3904
56 57 Aunque se explorarán las bandas equipadas en el subcapítulo de funcionalidad, estas viviendas se generan en torno a este elemento. La banda acoge los servicios fijos y el almacenaje, liberando el resto de planos verticales que conforman el espacio. De esta forma, durante el día, el espacio habitable puede ser único (figura 26), ofreciendo una espacialidad completa de la vivienda mínima; y por la noche, el espacio habitable se fragmenta en pequeños espacios que recogen el dormitorio (figura 27). En palabras de los autores: Un sistema de construcción sencillo, que adopta a modo de esqueleto y como elementos fijos las cocinas y los baños, genera una serie de unidades de habitación cuyo interior varía en función de las necesidades cotidianas.40 Sin embargo, los espacios divididos no deben ser, por obligación, dormitorios, sino que su función puede variar según precise el usuario. Cabe mencionar que el tema del ruido y la privacidad aún no está bien solucionado en estos royectos de particiones móviles41. 40 Aranguren, M. J. & González, J. (2003-2005). 67 viviendas sociales en Carabanchel. Artículo en TabieXpert. Recuperado de: https://tabiexpert.com/ viviendas-carabanchel-aranguren-galle- gos/ 41 Eleb, M. (2017). The housing of today and tomorrow: flexible, adaptable, reversible?. Proyecto, progreso, arquitectura, 16, 18-33. DOI: https://doi.org/10.12795/ ppa.2017.i16.01 FIG 25. Vivienda tipo de 3 dormitorios. Edificio de 67 viviendas sociales en Carabanchel (2003). Distribución de día y de noche. Fuente: Centellas, M., Bonilla, A., & García, A. Temas de vivienda. Flexibilidad (pág. 67). Recuperado de: http://hdl.handle. net/10317/9446 FIG 26,27. Fotografía interior vivienda tipo de 3 dormitorios. Edificio de 67 viviendas sociales en Carabanchel (2003). Distribución de día y de noche. Fuente: Aranguren, M. J. & González, J. (2003-2005). 67 viviendas sociales en Carabanchel. AV Monografías 105-106 (pág 152-155). Recuperado de: https://arquitecturaviva. com/obras/viviendas-sociales-1-10 Ocupación día Ocupación noche
58 59 En el siguiente proyecto, también se hace uso de particiones móviles para modificar el espacio, pero, contrario al anterior, son las bandas equipadas las que se transforman en muebles móviles, complementando la función del nuevo espacio creado. Esta intervención, All I Own House (2014) por PKMN Architectures, trata de una reforma de una vivienda ya existente, de 50 m2 de superficie (figura 28). La reflexión tras esta propuesta se centra en los objetos que posee el habitante, siendo el germen de la materialización del interior de la vivienda. De alguna forma, trantan de contestar la pregunta: ¿es mi casa mis objetos o es el espacio en el que los dispongo? All I Own Housematerializa el interior de la casa de Yolandaa través de sus objetos personales. Pero estos objetos, como Yolanda, no se están nunca quietos, se mueven con ella acompañándola a lo largo de su día a día; por la mañana temprano todos sus libros se despiertan y se colocan junto a toda su ropa, la cama desaparece y, mientras Yolanda se toma un café, ropa y libros se aproximan a la cocina para hacer hueco a la ducha. A media mañana Yolanda se ha citado con un cliente; toda la vajilla, ordenadamente, ha ido a colocarse pegadita a la cocina, cerca de la cubertería, ollas y sartenes. Los libros se muestran ahora orgullosos, la gran pizarra se prepara para la reunión…42 Con este sistema, la vivienda de 50 m2, de repente, “define” un programa de espacios —nunca dormitorios o salas—, que además, gozan de una superficie superior a la que podría darse en la vivienda mínima. Incluye un espacio donde dormir, donde asearse, estar, espacio de estudio, para cocinar, para comer, para relajarse…(figura 29), y cualquier otra actividad que pueda surgir en la vida cotidiana del usuario. 42 PKMN Architectures. (2014). All I Own House. La casa de Yolanda. Metalocus. Recuperado de: https://www.metalocus.es/es/noticias/all-i-own-house-la-ca- sa-de-yolanda-por-pkmn FIG 28. Fotografía interior. Distribución de zona de estudio. All I Own House. Fuente: PKMN Architectures. (2014). All I Own House. La casa de Yolanda. Metalocus. Recuperado de: https://www.metalocus.es/es/noticias/all-i-own-house-la-casa-de-yo- landa-por-pkmn
60 61 FIG 29. Distribuciones posibles, según la actividad, de la planta. All I Own House. Fuente: PKMN Architectures. (2014). All I Own House. La casa de Yolanda. Metalocus. Recuperado de: https://www.metalocus.es/es/noticias/all-i-own-house-la-ca- sa-de-yolanda-por-pkmn Distribución dormitorio Distribución estudio-estar Distribución cocina-comedor
62 63 En esta dinámica, también se incluyen estudios experimentales que invitan a la reflexión y al estudio de estas cuestiones. En primer lugar, Vacío Flexible, de Miguel Ángel Rupérez Escribano, que presenta esta propuesta en el Concurso de Ideas sobre Vivienda Social en la Categoría Propuesta de Futuro43 (figura 30) (figura 31). La disertación comienza con las siguientes preguntas, y obrar una respuesta es el objetivo de este trabajo: En una vivienda mínima en la que se requiere especialmente un aprovechamiento óptimo de los recursos arquitectónicos... ¿no podrían coexistir en un mismo espacio distintas actividades? ¿no podría un espacio utilizarse como dormitorio y salón alternativamente? ¿por qué se siguen criterios idénticos a los que una vivienda de mayor superficie?... ¿la colocación de qué elementos puede ser redefinida? ¿es el interior de la vivienda un emplazamiento lógico de un elemento de aislamiento térmico y acústico como es un armario? ¿en qué casos resultan redundantes por su función los elementos tabique y mueble?44 La propuesta se centra en la vivienda entendida como un módulo pasante45, donde unas bandas equipadas pivotantes invaden el espacio, dividiéndolo. La vivienda cambia según el momento del día, inmersa en una coreografía cotidiana que recuerda al girasol que orienta sus flores hacia la luz solar para realizar la fotosíntesis de manera más eficiente46. 43 Rupérez, M. A. (2003). Vacío Flexible. Concurso de Ideas sobre Vivienda Social en la Categoría Propuesta de Futuro. Información del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España N 03/4. Recuperado de: http://miguelruperez.com/wp-content/uploads/2016/02/ CSCAE_Miguel-Ángel-Rupérez-Escriba- no.pdf 44 Trillo, J. L. (2008). Cien modelos de viviendas experimentales (pág. 384). Junta de Andalucía. Consejería de Obras Públicas y Transportes. Dirección General de Arquitectura y Vivienda. Recuperado de: https://www.juntadeandalucia.es/ organismos/fomentoarticulaciondelterritorioyvivienda/areas/vivienda-rehabilita- cion/planes-instrumentos/paginas/proyecto-viviendas-experimentales.html 45 Trillo, J. L. (2008). Cien modelos de viviendas experimentales (p. 385). Junta de Andalucía. Consejería de Obras Públicas y Transportes. Dirección General de Arquitectura y Vivienda. Recuperado de: https://www.juntadeandalucia.es/organismos/fomentoarticulaciondelterritorioyvivienda/areas/vivienda-rehabilitacion/ planes-instrumentos/paginas/proyec- to-viviendas-experimentales.html 46 Real Academia Española. Heliotropismo. Diccionario de la lengua española, 23.ª ed. [versión 23.6 en línea]. Recuperado de: https://dle.rae.es/heliotropismo FIG 30. Evolución de la vivienda a lo largo del día. Vacío flexible. Fuente: Rupérez, M. A. (2003). Vacío Flexible. Concurso de Ideas sobre Vivienda Social en la Categoría Propuesta de Futuro. FIG 31. Planta tipología de 3 dormitorios. Vacío flexible. Fuente: Rupérez, M. A. (2003). Vacío Flexible. Concurso de Ideas sobre Vivienda Social en la Categoría Propuesta de Futuro.
76 77 cunstancias, como los individuos, siempre cambian—. Partiendo de ese soporte adaptable anteriormente asumido, la siguiente pieza del rompecabezas del habitar son los equipamientos domésticos63 que dotan los espacios. 63 Martín, M. J. (2014). La casa en la arquitectura moderna. Capítulo Equipamientos Domésticos. Editorial Reverté House de Ban—, y que se ha denominado banda equipada —o de equipamientos—. Este constituye el primer elemento clave en el diseño de la vivienda contemporánea: el muro-mueble. Loos hace uso de la materialidad para integrar el mueble con el plano vertical, conformando un todo inseparable. Como primer caso de aplicación se propone la Villa Müller, en Praga (1930), de Adolf Loos. El muro equipado es el que condiciona el espacio y su uso, en este caso, de forma explícita. Adoptando una posición generalmente perimetral, recoge elementos de asiento, de biblioteca, de estudio e incluso toma prestado el espacio, delimitando los distintos ambientes (figura 49). [02.1] Muro equipado como configurador Adolf Loos brindó una visión interesante a la cuestión de los muebles y sobre cómo éstos debían relacionarse con el espacio. Para Loos, aunque puede parecer evidente, la característica básica de un mueble es que debe ser móvil. Y el mobiliario que no posea esta cualidad, no debe participar activamente en el espacio, sino cualificarlo. De esta forma, puede aceptarse que los espacios necesitan nutrirse de herramientas móviles, y otras fijas —interdependientes—, que garanticen el éxito de la función; que ocupen el espacio y se expresen en él. En La abolición de los muebles (1924), Loos declara: “El mobiliario que no es móvil, debe empotrarse a la pared y, además, no puede considerarse mueble verdadero”61 “Las paredes de una casa pertenecen al arquitec- to. Aquí puede él disponer libremente: y, al igual que de las paredes, también de los muebles que no son móviles. No deben causar el efecto de muebles; son partes de una pared […]”. 62 Aparece, así definido, el muro grueso, lo que ya aparecía en algunos proyectos —como en la Nine Square Grid 64 Loos, A. (1924). Die Abschaffung der Möbel (La supresión de los muebles). Die neue Wirtschaft, como citado en Martín, M. J. (2014). La casa en la arquitectura moderna. Capítulo Equipamientos Domésticos. Editorial Reverté 65 Loos, A. (1924). Die Abschaffung der Möbel (La supresión de los muebles). Die neue Wirtschaft, como citado en Martín, M. J. (2014). La casa en la arquitectura moderna. Capítulo Equipamientos Domésticos. Editorial Reverté FIG 49. Espacio de estar construido mediante el muro-mueble equipado. Fuente: Loos, A. (1930). Casa Müller. Recuperado de: https://es.wikiarquitectura.com/edificio/villa-mueller/
78 79 En la misma línea, pero desde un enfoque minimalista, propio de la contemporaneidad, Shigeru Ban —antes referenciado— presenta la Casa Mobiliario 1 (1995)63. El mueble, además de músculo, es esqueleto. Construye y dota el espacio y, al mismo tiempo, es soporte estructural (figura 50) (figura 51). 66 Ban, S. (1995). Furniture House 1. Shigeru Ban Architects; como referenciado en Jodidio, P. (2010). Shigeru Ban. Complete Works 1985-2010. Phaidon. Recuperado de: http://www.shigerubanarchitects.com/works/1995_furniture-hou- se-1/index.html El muro equipado puede ocupar también una posición central, adoptando una entidad propia y organizando el espacio a su alrededor. Bajo esta filosofía podrían incluirse los núcleos de vivienda de Peris+Toral en Cornellá; sin embargo, no es el caso de estudio elegido. Como obra ejemplar y referencia absoluta de la arquitectura, Mies van der Rohe trabaja con esta clave en la Casa Farnsworth (1950) (figura 52). El grosor de un núcleo central crece, acogiendo, además de almacenaje, funciones en su interior64. Por ello, podría hablarse de muro habitable, que agrupa los núcleos de servicio, las estancias fijas —como pueden ser cocinas y baños— permitiendo usos variables en el espacio circundante. Por tanto, es en este centro donde reside la esencia de los espacios, siendo origen de la vida y de las actividades cotidianas, que se despliegan a partir de ellos (figura 53). 67 Bäriswyl, C. F. (2022). El muro equipado como elemento configurador del espacio doméstico. Universidad Politécnica de Valencia FIG 51. Volumetría explotada. Furniture House 1. Fuente: Jodidio, P. (2010). Shigeru Ban. Complete Works 1985-2010. Phaidon. FIG 52. Planta de distribución. Muro equipado como configurador. Fuente: Mies van der Rohe, L. (1950). Casa Farsnworth. Recuperado de https://es.wikiarquitectura.com/edificio/casa-farnsworth/ FIG 50. Espacialidad interior. Furniture House 1. Fuente: Jodidio, P. (2010). Shigeru Ban. Complete Works 1985-2010. Phaidon.
80 81 FIG 53. Fotografía interior con los muebles dispuestos en el espacio. Muro equipado como configurador. Fuente: Mies van der Rohe, L. (1950). Casa Farsnworth. Recuperado de https://es.wikiarquitectura.com/edificio/casa-farnsworth/ FIG 54. Mueble-muro desplegado . Fuente: Eames, C., & Eames, R. (1961). Eames Contract Storage. Eames Office. Recuperado de: https://www.eamesoffice.com/ the-work/eames-contract-storage/ La agrupación de los núcleos húmedos, además, abarata los costes de construcción. Constituye una práctica, sin duda, recomendada para vivienda social, ya que simplifica enormemente el trazado de la instalación y facilita el proceso de materialización. Muchos proyectos de vivienda actuales recurren a este instrumento de diseño para organizar la vivienda, como pueden ser las viviendas sociales en Carabanchel o el proyecto All I Own House. Por este motivo se referencian, simplemente, dos exploraciones más, incidiendo en el diseño del propio mueble y todo lo que puede albergar. En primer lugar, por influencia y por la innovación que supuso, el sistema Eames Contract Storage65 (ECS) (1961), que, en general, recoge unidades de almacenamiento, estudio y descanso (figura 54). El sistema, en este caso, se adosa al muro, pero eso no es lo importante, ya que la idea es remarcar la importancia de un diseño compacto y funcional que mejore el habitar de los usuarios. 68 Eames, C., & Eames, R. (1961). Eames Contract Storage. Eames Office. Recuperado de: https://www.eamesoffice. com/the-work/eames-contract-storage/ De igual manera, el segundo estudio es el Crate House66 (1990), de Allan Wexler. Un sistema de cajas que constituyen el hogar (figura 55). Cada función es aislada y se examina en sí misma, de forma que las estancias son comprimidas en cada módulo. Cuando se requiere de esa función concreta (dormitorio, baño, cocina, sala67), el cajón sale del cubo y se expone en el espacio (figura 56), convirtiendo toda la casa en un ambiente indefinido para que tenga lugar una función concreta. Estas vías de intervención son posibles cuando se asume la indeterminación del espacio como soporte del habitar, buscando dar respuesta a los modos de vida actuales. 69 Wexler, A. (1990). Crate House. Allan Wexler Studio. Recuperado de: http:// www.allanwexlerstudio.com/projects/crate-house 70 Trillo, J. L. (2008). Cien modelos de viviendas experimentales. Junta de Andalucía. Consejería de Obras Públicas y Transportes. Dirección General de Arquitectura y Vivienda. Recuperado de: https://www.juntadeandalucia.es/organismos/fomentoarticulaciondelterritorioyvivienda/areas/vivienda-rehabilitacion/ planes-instrumentos/paginas/proyec- to-viviendas-experimentales.html
82 83 [02.2] Espacios demandados. Cuarto satélite Un requisito común actual en la vivienda es el espacio de trabajo, estudio o recreación desvinculado del ritmo normal cotidiano. Este ambiente puede darse si la no-dis- tribución de la vivienda lo admite en un espacio polivalente. Para establecer una vía diferente de actuación se introduce el concepto de cuarto satélite, configurando un nuevo modelo tipológico discontinuo que merece la pena ser explorado. Un modo de rehabitar nuestros edificios de viviendas es dotarlos de un número de habitaciones equipadas y autónomas que permitan a la casa crecer temporalmente conforme a las necesidades de sus inquilinos. A estas habitaciones, por su peculiar relación con las viviendas del inmueble, las denominamos habitaciones satélite.68 Las encuestas evidenciaban la necesidad de disponer un espacio propio separado —o con cierta independencia— de la casa (figura 57). Y no es, precisamente, por falta de superficie, sino por las prestaciones carentes en la experiencia doméstica. El pequeño libro rehabitar 2: habitaciones satélite recorre distintas opciones para integrar este nuevo espacio en el ámbito residencial. 71 Monteys, X., Callís, E., Fernández, C., Fuertes, P., Marcos, C., Linares, O., Mària, M., Puigjaner, A., & Sauquet, R. (2010). Rehabitar 2. Habitaciones satélite. Ministerio de Vivienda. Recuperado de: https://upcommons.upc.edu/handle/2117/10148?locale-attribute=en FIG 55. Espacio construido por el mueble. Fuente: Allan Wexler Studio FIG 56. Composición de los distintos muebles. Cocina. Estar. Estudio. Fuente: Allan Wexler Studio. FIG 57. Cuarto satélite de uso flexible. Dammerstock Siedlung. Fuente: Haesler, O. (1929). Dammerstock Siedlung. Recuperado de: Monteys, X., Callís, E., Fernández, C., Fuertes, P., Marcos, C., Linares, O., Mària, M., Puigjaner, A., & Sauquet, R. (2010). Rehabitar 2. Habitaciones satélite. Ministerio de Vivienda. Recuperado de: https://upcommons.upc.edu/handle/2117/10148?locale-attribute=en
84 85 En primer lugar, referenciando las viviendas del conjunto residencial Charlottemburg-Nord (1956-61), de Hans Scharoun, se explora un modelo adherido al núcleo principal, con acceso desde el recibidor que, además, cuenta con los servicios mínimos. Cuando se da esta condición, el cuarto satélite aumenta su utilidad en relación con la vivienda69. En este esquema, la habitación funciona más como despacho, un posible dormitorio extra o sala de apoyo a la vivienda (figura 58). 72 Monteys, X., Callís, E., Fernández, C., Fuertes, P., Marcos, C., Linares, O., Mària, M., Puigjaner, A., & Sauquet, R. (2010). Rehabitar 2. Habitaciones satélite. Ministerio de Vivienda. Recuperado de: https://upcommons.upc.edu/handle/2117/10148?locale-attribute=en Frente a esta propuesta, atendiendo a la cuestión más conceptual, surgen otras, como el conjunto de viviendas Shinonome Canacourt Codan de Tokio (2004) de Kengo Kuma. El núcleo de vivienda, de 60 m2, tiene la posibilidad de sumar un espacio complementario alejado de 25 m2 (figura 59). La peculiaridad está en la situación de los cuartos (figura 60) (figura 61), dispuestos en diferentes espacios del bloque pero siempre, en las plantas de vivienda. Esto invita a los inquilinos a adquirir estas habitaciones y utilizarlas como lugares de trabajo —elemento de apoyo, en ocasiones necesario para el teletrabajo o artesanía— o como células de un sistema mayor de oficinas y comercios en altura. FIG 58. Cuarto satélite con servicios independientes. Conjunto residencial Charlottemburg-Nord. Fuente: Scharoun, H. (1956). Charlottemburg-Nord. Recuperado de: https://upcommons.upc.edu/handle/2117/10148?locale-attribute=en FIG 59. Esquema conceptual. Fuente: https://arquitecturaviva.com/obras/viviendas-extensibles-shinonome FIG 60. Núcleo de vivienda y su cuarto asociado. Fuente: https://arquitecturaviva.com/obras/viviendas-extensibles-shi- nonome FIG 61. Situación en planta de la vivienda y el cuarto. Fuente: https://arquitecturaviva.com/obras/viviendas-extensibles-shi- nonome
86 87 Es importante que el cuarto satélite —siempre que plantee usarse como lugar de trabajo o un uso ajeno a la vivienda— tenga cierta independencia, pues permite recuperar, de alguna manera, no sólo el espacio oficina, sino el momento liminal70. Es decir, un tiempo de transición entre el trabajo y la casa que se puede conseguir por medio del cambio de ambiente. La incorporación del teletrabajo en viviendas de dimensiones reducidas, sin posibilidad de disponer espacios de trabajo separados, repercute negativamente no sólo en la concepción del espacio, sino también en la persona. El teletrabajador puede experimentar una confusión de roles, que provocará, con seguridad, estrés y ansiedad74. 73 McAlpine, K., & Piszczek, M. (2023). A journey from work to home is about more tan just getting there – the psychological benefits of commuting that remote work doesn’t provide. The Conversation. Recuperado de: https://theconversation. com/a-journey-from-work-to-home-is- about-more-than-just-getting-there-the- psychological-benefits-of-commuting- that-remote-work-doesnt-provide-195799 74 McAlpine, K., & Piszczek, M. (2023). A journey from work to home is about more tan just getting there – the psychological benefits of commuting that remote work doesn’t provide. The Conversation. [02.3] Espacios demandados. Espacios exteriores privados de disfrute La forma de habitar la vivienda la establece su relación con el exterior. La existencia de este espacio, además de satisfacer una necesidad, garantiza unos principios básicos de salubridad y bienestar. Cuando las necesidades fisiológicas están cubiertas, las psíquicas afloran72. El uso del espacio exterior en el hábitat, tanto si es a nivel colectivo o comunitario, como a nivel particular, crea, inequívocamente, un mayor estado de confort psicológico. La pareja que decide desayunar disfrutando del fresco de la mañana en primavera o la persona que renuncia a la comodidad del interior y lee un libro al atardecer son actividades que evidencian la relevancia de este ambiente (figura 62). Son espacios que fomentan relaciones personales, lugares donde hablar y contemplar lo ocurre en la calle. Estas dinámicas y cualidades sólo las puede ofrecer este espacio que, sin él, la posibilidad se desvanece. 75 Latorre, F. J. (2016). Hacia la habitación exterior. Universidad Politécnica de Valencia FIG 62. Collage sobre la vida en el espacio exterior privado. Capturas del día a día. Fuente: Elaboración propia a partir de ilustraciones del Museo Etnológico de Valencia. (2020). Etnología - Balcons VS. Coronavirus
88 89 Habitación exterior. Terrazas y galerías En este sentido, quizás sea más acertado hablar de habitación exterior. Siendo la finalidad aplicar la investigación al núcleo de vivienda social, se estudiarán exclusivamente los espacios que pueden participar en estas configuraciones: terrazas y galerías. Aunque cada obra pertenece a un contexto y época distintos, se han elegido por las diferencias en el carácter del espacio exterior. En primer lugar, se explora la terraza privada, espacio exterior por excelencia, en los edificios de vivienda social Nemausus 1 (1985-1987) de Jean Nouvel. Este proyecto busca reducir los costes materiales mediante una estandarización modular, en favor de espacios comunes, exteriores y de la espacialidad de los núcleos73. La planta organiza la vivienda entre dos corredores simétricos77, uno funciona como galería de acceso —al que la vivienda se cierra— y otro de terrazas privadas —al que se abre— (figura 63). El cerramiento de la estancia principal se abre por completo a la terraza, desdibujando el límite interior-exterior (figura 64). 76 Torres-Chueco, J. (2017). Del tipo como teoría a lo doméstico como práctica. Proyecto, progreso, arquitectura, 16, 34-47. DOI: https://doi.org/10.12795/ ppa.2017.i16.02 77 Boissière, O. (1997). Jean Nouvel. Editorial Gustavo Gili Sobre estas propuestas que permeabilizan la línea del cerramiento, cabe mencionar, en un proyecto más actual, el edificio de viviendas para 4 amigos en Barcelona (2019), por Lola Domènech y Lussi + Partner AG. En este caso, además de permitir la continuidad entre la sala de estar y el espacio exterior, la terraza puede cerrarse, protegiéndose de las vistas y ampliando la superficie de la vivienda momentáneamente (figura 65) (figura 66). FIG 64. Espacio interior. Continuidad interior-exterior. Viviendas Nemausus 1. Fuente: http://www.jeannouvel.com/projets/nemausus/ FIG 63. Vista de la galería de terrazas privadas. Viviendas Nemausus 1. Fuente: http://www.jeannouvel.com/projets/ nemausus/ FIG 65. Planta de una vivienda del edificio. Presencia de espacios exteriores y muro equipado. Fuente: Metalocus. https://www.metalocus.es/es/ noticias/envueltos-entre-persianas-y-ce- losias-edificio-de-viviendas-para-4-ami- gos-por-lussi-partner-ag-y-lola-dome- nech FIG 66. Fotografía de la terraza. Integración con el interior. Fuente: Metalocus. https://www.metalocus.es/es/ noticias/envueltos-entre-persianas-y-ce- losias-edificio-de-viviendas-para-4-ami- gos-por-lussi-partner-ag-y-lola-dome- nech
90 91 En la vivienda colectiva, la galería es un elemento que, además de tener entidad propia en la configuración espacial, es capaz de proteger la vivienda por efecto invernadero75. Los arquitectos franceses Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal aprovechan esta capacidad en las 53 unidades de vivienda en Saint-Nazaire. Este esquema reconoce el espacio de acceso en galería como el espacio exterior de disfrute (figura 67), a modo de patio delantero, que además permite la relación con un itinerario más público dentro del edificio residencial (figura 68). 78 Lacaton, A., & Vassal, J. P. (2006- 2011). 53 unidades de vivienda, Saint-Na- zaire. AV Monografías 170 (pág. 84-89). Recuperado de: https://arquitecturaviva. com/obras/53-unidades-de-vivienda Y es que, en vivienda social, la galería no puede ser relegada únicamente a un espacio de circulación. El arquitec- to debe asumirla como espacio vividero, de relación (figura 69). Otro edificio que también utiliza este espacio para ofrecerlo al habitante son las 85 viviendas sociales en Cornellá (2021), de Peris+Toral. Aunque ya referenciados por la estrategia espacial, el tratamiento de las galerías de acceso, que asoman al patio interior del bloque, sigue estos esquemas. En último lugar, aunque la idea proyectual se inclina más por las vías exploradas, no debe olvidarse que el espacio exterior puede entrar en la vivienda, ayudando a organizar la planta y la función de los distintos habitáculos. Así lo hace Alvar Aalto en las 78 viviendas en Hansaviertel (1955). Al variar la tipología edificatoria, permite prescindir de la galería y esa habitación exterior se transforma en un espacio entre cuartos (figura 70). FIG 67. Planta tipo. Galería de acceso como espacio exterior. Fuente: Lacaton, A., & Vassal, J. P. (2006-2011). 53 unidades de vivienda, Saint-Nazaire. AV Monografías 170 (pág. 84-89). https:// arquitecturaviva.com/obras/53-unida- des-de-vivienda FIG 69. Vivienda proyectada vs vivienda habitada. Fuente: Pala, A. (2020). Espacios habitados. Una mirada diferente. Recuperado de: https://www.spanish-ar- chitects.com/es/architecture-news/destacados/espacios-habitados-una-mira- da-diferente FIG 70. Introducciónd el espacio exterior. Planta y fotografía del interior de una vivienda. Fuente: Aalto, A. (1955). 78 viviendas en Hansaviertel. Recuperado de: https://www.urbipedia.org/hoja/Edificio_ de_78_viviendas_en_Hansaviertel FIG 68. Fotografía del espacio apropiado de la galería. Fuente: Lacaton, A., & Vassal, J. P. (2006-2011). 53 unidades de vivienda, Saint-Nazaire. AV Monografías 170 (pág. 84-89). https://arquitecturaviva. com/obras/53-unidades-de-vivienda
92 93 Presencia del exterior. Lugar-ventana76 No todas las estancias tienen porqué estar vinculadas a un exterior habitable. En ocasiones, es preferible cuidar el elemento que, de alguna forma, permite escapar a la mirada. En este contexto, Christopher Alexander presenta el término lugar-ventana (figura 71) , enfatizando la importancia de incluir puntos de observación hacia el exterior en el diseño de los espacios, proporcionando una conexión significativa con el entorno. La ventana es un recurso que permite conectar el espacio habitable de la vivienda con esos otros espacios que se encuentran fuera del hogar77. “Así, los patrones malos; la ventana que no funciona, el patio muerto, el lugar de trabajo inadecuadamente situado, producen tensiones, nos socavan, nos afectan continuamente. De esta manera, cada patrón malo de nuestro entorno constantemente nos disminuye, nos cercena, reduce nuestra capacidad de enfrentar nuevos desafíos, nuestra capacidad de vivir: nos ayuda a convertirnos en seres muertos.”81 79 Alexander, C., Ishikawa, S., & Silverstein, M. (1977). A Pattern Language 80 Melgarejo, Perelló, R., & Planelles, M. (1995). Nuevos modos de habitar: [Curso Internacional] Valencia, enero-abril 1995. Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunidad Valenciana. 81 Alexander, C., Ishikawa, S., & Silverstein, M. (1977). A Pattern Language Las vistas al exterior desde los espacios interiores, recordando las encuestas, era uno de los aspectos más destacados en las virtudes de los espacios de trabajo. La presencia de lo natural, aunque sea por medio de un estímulo visual, es fructuosa para las personas (figura 72). Numerosas investigaciones79 han tratado esta cuestión, determinando los beneficios fisiológicos que trae consigo, ayudando a reducir el estrés creando un ambiente más relajado. Y es que, para hacer un buen trabajo, el trabajador —artesano83— necesita un espacio adecuado, un entorno físico capaz de proteger su eficiencia, creatividad y bienestar. [...] poder leer o trabajar delante de una ventana rodeada por vegetación, ver entrar la luz reflejándose en el suelo, poder mirar al exterior sin ser deslumbrado, ver vegetación mientras se está sentado leyendo, poder mirar al exterior mientras uno se está lavando o bañando [...].84 82 Jo, H., Song, C., & Miyazaki, Y. (2019). Physiological Benefits of Viewing Nature: A Systematic Review of Indoor Experiments. Int. J. Environ. Res. Public Health. DOI: https://doi.org/10.3390/ijerph16234739 83 Sennett, R. (2008). El artesano 84 Smithson, A., & Smithson, P. (1956). De la casa del futuro a la casa de hoy. FIG 71. La ventana que no funciona y el lugar-ventana Fuente: Alexander, C., Ishikawa, S., & Silverstein, M. (1977). A Pattern Language FIG 72. Espacio de estar/estudio construido como lugar-ventana. House in Hayashisaki Matsue Beach. Fuente: Isshiki, A. (2023). House in Hayashisaki Matsue Beach. Recuperado de: https://akioisshiki.com/works/house_in_hayashisaki_ matsue_beach/ [02.4] La nueva vivienda y sus componentes Sobre el croquis de la vivienda post-COVID, tras este extenso análisis y a modo de resumen, se extrae una relación de espacios necesarios, procurando ser fiel a la filosofía que se asume, sobre un soporte desjerarquizado, deszonificado y sin etiquetas. Sobre núcleos húmedos Son obligatorios, como es natural, espacios para cocinar y otros para la higiene y cuidado personal, como son baños, aseos o una fragmentación del
94 95 núcleo húmedo. Atendiendo a esta última cuestión, diseñar núcleos húmedos que separen el inodoro de la ducha y del lavabo, permitiendo el uso de los equipamientos al mismo tiempo por los distintos miembros de la unidad de convivencia, contribuye a un diseño más eficiente de la vivienda, sin encarecerla excesivamente (figura 73). Sobre estancias indispensables Igualmente, el espacio dormitorio —de descanso—, ligado a la intimidad82 dentro de la vivienda, también debe existir. Otro es el espacio de estar, que permita reuniones de convivientes y sea utilizado —si fuera el caso, en esta configuración— durante el día. A estas estancias incuestionables en lo convencional, que aparecen siempre etiquetadas como salón-co- medor y dormitorios, se suma el espacio de trabajo, biblioteca o polivalente. Como se ha explorado anteriormente, este espacio puede ser independiente o partir del mismo soporte, y que sean los elementos móviles los que transformen la realidad física del habitar según el momento. El dormitorio como estancia en una vivienda mínima convencional, siempre se proyecta como un dormitorio doble, en el que el estudio no tiene cabida y el equipamiento no va más allá de un almacenamiento de apoyo. En el camino emprendido hacia el buen habitar, hay que desechar esta reducción del uso del dormitorio pues, en una sociedad individualista como es la actual, es esta estancia en la que el usuario elige vivir más. Una vía aplicable, complementaria a las desarrolladas, sería determinar la significación del espacio de dormitorio de los hijos —en las unidades familia— como una mezcla de descanso y estudio, pudiendo acoger ambos usos en una superficie mínima. Dormitorio como una nueva cosa, una especie de lugar-ventana que acepta el descanso y el estudio. 85 Espuelas, F. (2022). Anomalías domésticas. Pre-Textos FIG 73. Posibles organizaciones del núcleo de baño y aseo. Fuente: Recuperado de Antón, A. (2018). WC. Algunos casos de estudio. ETSAM
109108 En el año 1976, en plena transición, se redactan y publican, por primera vez, unas Normas Técnicas de Diseño (NTD) de la Vivienda Social en España. El documento que las recoge es la Orden Ministerial del 24 de noviembre de 197699, publicada en el Boletín Oficial del Estado por el Ministerio de Vivienda, impulsado, en parte, por las Direcciones Generales de Arquitectura y Tecnología de la Edificación. Es interesante detenerse y comprender la sensibilidad social que caracteriza la introducción a la norma, estableciendo unos principios básicos sobre la función de la vivienda según el diseño y la calidad. 1. El diseño de la vivienda ha de hacer posible el desarrollo equilibrado y completo de toda una serie de necesidades y de deseos, de índole diversa, que el hombre tiene: - fisiológicas -psicológicas -sociológicas -económicas, etc. El diseño de la vivienda debe, pues, tener presente las necesidades y los deseos humanos de la familia, considerada tanto como grupo sociológico como conjunto de individualidades. 99 Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976. Recuperado de: https://www.boe.es/buscar/doc. php?id=BOE-A-1976-25043 2. La calidad de la vivienda considerada de una forma integral, es un concepto complejo en el que se incluyen factores objetivos y factores subjetivos. [...] Por ello, la calidad de la vivienda sólo puede definirse y evaluarse por los niveles relativos que alcanza. Entendiendo por nivel de calidad el grado de satisfacción que la vivienda proporciona al grupo familiar que la habita.100 En este sentido, es clave remitir a reflexiones anteriores. Las necesidades de las personas en la vivienda han evolucionado, provocando una insatisfacción por parte del habitante. La Orden de 1976, de alguna manera, contempla este proceso cambiante que es el habitar, declarando que el diseño de la vivienda debe cubrir todas las necesidades básicas del individuo y, además, reconoce que el nivel de calidad es relactivo, dependiente de la unidad de convivencia. Y en el objeto, sentencia: Objeto. Las Normas Técnicas de Diseño hacen relación expresa de las necesidades y los deseos humanos, que habrán de ser tenidos en cuenta en el proyecto y la construcción de las Viviendas Sociales, y establecen condiciones, mínimas y recomendables, que garanticen un nivel de satisfacción normal para aquéllos.101 En 1977 el documento es revisado corrigiendo algunas nimiedades por solicitud de los arquitectos profesionales a través de los Colegios Profesionales y demás Organismos, quedando la Orden Ministerial de 14 de junio de 1977 como ley definitiva. A efectos de analizar la norma, se atenderá brevemente a la profundidad de los puntos que define, tanto obligatorios como recomendables. En primer lugar, hay que evidenciar el contexto social de la norma. Los hogares estaban compuestos generalmente por familias tradicionales con un notable número de hijos, algo que contempla, ofreciendo superficies acordes a los programas familiares. En este punto, hace una anotación relativa a la posibilidad de destinar superficie para 100 Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976. Recuperado de: https://www.boe.es/buscar/doc. php?id=BOE-A-1976-25043 101 Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976. Recuperado de: https://www.boe.es/buscar/doc. php?id=BOE-A-1976-25043 Orden Ministerial de 1976 Antecedentes [01]
110 111 espacio exterior privado (figura 82). FIG 82. Tabla 3.1.3. Superficies y volúmenes útiles globales. Anotaciones sobre espacio exterior. Fuente: Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976. FIG 84. Dimensiones críticas de la cocina. Anotaciones sobre espacio exterior. Fuente: Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976. FIG 83. Tabla 3.1.4. Componentes mínimos exigibles en la vivienda. Fuente: Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976. Figura, además, una relación de estancias que incluye espacios servidores, como vestíbulos y distribuidores; almacenaje y espacios exteriores, determinando cuando son obligatorios y cuando opcionales (figura 83). El documento profundiza también en cada estancia (figura 84), fijando superficies mínimas —si corresponde—, dimensiones críticas —tanto en planta como en sección— y facilitando dibujos con configuraciones recomendadas. Esta composición gráfica permite una comprensión rápida de la norma, agilizando el tiempo de consulta de documentos, recogiendo todo lo necesario en el mismo. Por último, y más importante, plantea un acercamiento a cuestiones generales del edificio de vivienda en sí. Plasma una serie de condiciones exigidas a los servicios comunes del edificio de viviendas (figura 85), configurando un programa funcional mínimo; y también, aluden a las dotaciones obligatorias en las cercanías del edificio, como son FIG 85. Tabla 4.1.3. Programa funcional mínimo del edificio de viviendas. Fuente: Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976.
112 113 comercios esenciales, centros educativos, transporte público y aparcamientos (figura 86). En Andalucía, a falta de una normativa delegada a la propia comunidad autónoma, se siguieron aplicando los mismos criterios estatales durante 30 años. Es el 4 de agosto de 2008 cuando se publica en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) una nueva ley, la Orden de 21 de julio de 2008102, sobre técnica de diseño y calidad de las viviendas protegidas en la Comunidad Autónoma de Andalucía. Cabe mencionar que esta ley fue modificada recientemente, en la Orden de 12 de febrero de 2020103, bajo el Plan Vive Andalucía 2020-2030. Sin embargo, la actualización se enfoca a la cuestión administrativa de la vivienda protegida, estableciendo unos puntos que permiten agilizar los procedimientos para otorgar las Calificaciones de Vivienda Protegida. Las condiciones de diseño y calidad son las mismas, por lo que el momento de cambio sigue manteniéndose en 2008. El documento comienza haciendo referencia a las anteriores Órdenes Ministeriales, afirmando: […] el tiempo transcurrido desde la publicación de las citadas Órdenes Ministeriales ha puesto de manifiesto que, en la actualidad, la regulación que establecen sobre los requisitos exigibles a las viviendas protegidas no se adecuan a la evolución acaecida en nuestra sociedad.104 102 Orden de 21 de julio de 2008 sobre normativa técnica de diseño y calidad aplicable a las viviendas protegidas en la Comunidad Autónoma de Andalucía y se agilizan los procedimientos establecidos para otorgar las Calificaciones de Vivienda Protegidas. Boletín Oficial de la Junta de Andalucía 154, de 4 de agosto de 2008. Recuperado de: https://www.juntadeandalucia.es/boja/2008/154/1 103 Orden de 12 de febrero de 2020 modificaciones sobre normativa técnica de diseño y calidad aplicable a las viviendas protegidas en la Comunidad Autónoma de Andalucía y se agilizan los procedimientos establecidos para otorgar las Calificaciones de Vivienda Protegidas. Boletín Oficial de la Junta de Andalucía 35, de 20 de febrero de 2020. Recuperado de: https://www.juntadeandalucia.es/ boja/2020/35/1 104 Orden de 21 de julio de 2008 sobre normativa técnica de diseño y calidad aplicable a las viviendas protegidas en la Comunidad Autónoma de Andalucía y se agilizan los procedimientos establecidos para otorgar las Calificaciones de Vivienda Protegidas. Boletín Oficial de la Junta de Andalucía 154, de 4 de agosto de 2008. Recuperado de: https://www.juntadeandalucia.es/boja/2008/154/1 Orden de 21 de julio de 2008 y Orden de 12 de febrero de 2020 La normativa andaluza [02] Esta Orden (1976), al ser previa a la existencia del Código Técnico de la Edificación (2006), recoge parámetros que regulan condiciones de salubridad, seguridad, etc.; es decir, los actuales Documentos Básicos. Es natural, entonces, que procure definir todo lo relativo al diseño de la vivienda, ya que no existían otros documentos complementarios, más allá de manuales como el Neufert. En cualquier caso, es una norma muy completa, repleta de dibujos explicativos y recomendaciones para el diseño. FIG 86. Dotaciones obligatorias. Fuente: Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976.
114 115 En términos generales, la redacción es mucho más sintética, eliminando dibujos y recomendaciones, limitándose a las cuestiones más básicas de la vivienda. Es un documento legal puro. En primer lugar, organiza la tipología de vivienda por número de dormitorios —suponiendo dos cohabitantes por dormitorio—, y determina, como mínimo, una habitación capaz para estar, comer y cocinar, un dormitorio y un cuarto de baño (figura 87). Si se compara la superficie de la vivienda, la norma reciente es más generosa en los metros cuadrados útiles totales (figura 88). Lo mismo ocurre con la dimensión mínima pormenorizada de las estancia de estar, comer y cocinar (E+- C+K). Sin embargo, sólo es así en la vivienda de un dormitorio, correspondiente al programa familiar para, al menos, 2 personas. Dentro del paquete ECK, aclara que si la cocina es independiente, debe tener 7 m2 como mínimo; algo que también hace la Orden Ministerial y que, bajo el mismo esquema, determina un mínimo más estricto, pero que aumenta según lo hace el número de convivientes. En cualquier caso, la normativa vigente no contempla aclaraciones sobre otras distin- Combinación de espacios. E+C+K (E) (K). Superficie mínima m2 Orden 2020 Orden 1977 Orden 1977. E+C ; K+C 20 (14) (7) 18 (12) (5) 13 ; 62 personas (un dormitorio) 3 personas (dos dormitorios) 4 personas (dos dormitorios) 5 personas (tres dormitorios) 6 personas (tres dormitorios) 7 personas (cuatro dormitorios) 8 personas (cuatro dormitorios) +9 personas (+cuatro dormitorios) 20 (16) (7) 20 (12) (6) 14 ; 8 20 (16) (7) 24 (14) (8) 16 ; 10 24 (18) (7) 24 (18) (7) 24 (20) (7) 24 (20) (7) 28 (24) (7) 26 (14) (8) 28 (16) (8) 30 (16) (10) 32 (18) ( 10) — — 18 ; 12 20 ; 12 20 ; 14 22 ; 14 FIG 88. Tabla comparativa. Combinación de espacios ECK. Fuente: Elaboración propia FIG 87. Modelos de vivienda mínima viables según la norma vigente. Composición. Fuente: Elaboración propia Vivienda de 1 dormitorio. Sup. máx: 60 m2 Vivienda de 2 dormitorios. Sup. máx: 70 m2 Vivienda de 3 dormitorios. Sup. máx: 90 m2 Para viviendas de 4 dormitorios, el D4 puede ser de 6 m2. ECK 20 m2 ECK 20 m2 ECK 24 m2 D1 12 m2 D2 8 m2 D2 8 m2D3 8 m2 D1 12 m2 D1 12 m2 B1 B1 B1 A
116 117 tas posibles combinaciones, como si hace su antecesora. A continuación, decreta obligatoria la existencia de la posibilidad del tendido de ropa al exterior, ya sea en la propia vivienda o en espacios comunes habilitados para ello e, indica, en todo caso, protegidos de la vista desde la calle. Hace mención, también, a la superficie mínima de los dormitorios, diferenciando uno principal de 12 m2 y el resto de 8m2. En la norma antecesora las dimensiones son similares, y además específica que en dicha superficie no debe incluirse el almacenamiento105. Más allá de algunas anotaciones sobre alturas, iluminación y alguna instalación del edificio residencial, no se incide en más cuestiones. No se habla sobre los posibles futuros habitantes ni la compleja variedad de unidades de convivencia que existen, asumiendo un único modelo de habitar —actitud, como se vio al principio del trabajo, obsoleta—. Tampoco se alude al espacio exterior en la vivienda, espacio de trabajo, almacenamiento o incluso cuestiones de sostenibilidad. Sí se hace, sin embargo, referencia a la ventilación, que se rige según los mínimos del CTE, asumiendo los baños y la cocina como lugares no ventilados naturalmente. Cabe mencionar que la vivienda mínima (figura 86), con sus componentes básicos, tiene margen hasta agotar la superficie útil máxima. En esta superficie sobrante deberán constar baños y aseos, y todos los espacios servidores que no contempla la norma. Pero, la superficie —aunque esencial— no es el objeto principal del trabajo, que es la calidad de la vivienda. Al no exigir la existencia de espacio exterior, superficie destinada para armarios, espacios previos, etc.; ni recomendaciones, por ejemplo, sobre soportes adaptables, la vivienda mínima puede convertirse en una arquitectura, aunque “habitable”, de poca calidad. Y es que, si el mínimo se descuida —la estrategia más barata—, el resultado puede ser, en cierta medida, pervertido, donde el perjudicado siempre será el habitante. 105 Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976. Recuperado de: https://www.boe.es/buscar/doc. php?id=BOE-A-1976-25043 Proyectos premiados recientemente de vivienda social, como las 85 viviendas en Cornellá (2021) de Peris+Toral o las 50 VPO y 20 alojamientos temporales en Barcelona (2018) de Coll-Leclerc106, trabajan en el mismo marco normativo. Se han llevado a cabo, también, experimentaciones dentro de la vivienda colectiva, reconocidas internacionalmente, como la cooperativa de vivienda La Borda, en Barcelona (2018), por Lacol107. Viviendas que, aunque no son protegidas, ajustan sus dimensiones al máximo, atendiendo a los mínimos. En este contexto normativo, se ha propuesto estudiar, en rasgos generales, la normativa reguladora de vivienda protegida de la comunidad autónoma de Cataluña. Se escoge, como se expuso en la introducción, por ser cuna del avance, impulsión y experimentación en vivienda social y sus nuevas —posibles— dinámicas. La norma vigente por el Decreto 75/2014, de 27 de mayo de 2014, del Plan para el Derecho a la Vivienda108 es la que regula las condiciones de diseño. La Generalitat de Cataluña cuenta, además, con un documento relativo a los estándares de la VPO, elaborado por el Instituto Catalán del Suelo109 (INCASOL), que define los siguientes requierimientos programáticos: En primer lugar, la norma establece, al igual que lo hacía la Orden Ministerial de 1976, una serie de equipamien- 106 Sebastián, P. (2018). Premio AVS 2018 a la mejor vivienda social de España. Edificio mixto de viviendas por Coll-Leclerc. Metalocus. Recuperado de: https://www.metalocus.es/es/noticias/ premio-avs-2018-a-la-mejor-vivienda-so- cial-de-espana-edificio-mixto-de-vivien- das-por-coll-leclerc 107 Lacol. (2018). Cooperativa de vivienda La Borda, Barcelona. Fuente: Lacol Arquitectura. Recuperado de: https://www.lacol.coop/wp-content/ uploads/2019/11/PLOT50_lacol.pdf 108 Decreto 75/2014, de 27 de mayo de 2014 sobre el Plan para el Derecho a la Vivienda. Portal Jurídico de Cataluña, de 27 de mayo de 2014. ELI: https://portaljuridic. gencat.cat/eli/es-ct/d/2014/05/27/75 109 Estándares de vivienda social. Criterios de diseño y programas funcionales. Instituto Catalán del Suelo. Recuperado de: https://incasol.gencat.cat/web/. content/01_home_continguts/actualitat/190521_estandarsHabitatge.pdf Norma de Cataluña Comparaciones [03]
118 119 tos relativos al edificio de vivienda. Se anotan requisitos sobre la cualidad del espacio común, aparcamientos, condiciones mínimas para viviendas adaptadas, locales comerciales o estacionamiento para bicicletas, que son obligatorios. Sobre el núcleo de vivienda, se establece un programa básico de cada estancia, con dimensiones y equipamientos (figura 89). Se acompaña de dibujos con medidas recomendadas para el equipamiento de la cocina, baño y zona de lavadero (espacio no incluido como obligatorio en la VPO andaluza). Aunque no recoge el espacio exterior privado como obligatorio, de algún modo si que contempla el espacio exterior de servicio. La diferencia sustancial es que, esta normativa, no califica una estancia de “estar” con una superficie determinada, como en las anteriores normas, y mucho mayor que el resto de habitáculos. En este sentido, la indefinición —o casi desvanecimiento— de ese espacio, la sala, es clave para el soporte. No niega la existencia de un estar clásico de 20 m2, sino que permite una desjerarquización del espacio, en vía de la adaptabilidad de la vivienda. Otro punto destacable son los estándares energéticos y ambientales que propone. Establece unas especificaciones de materiales e instalaciones que deben cumplirse tanto en el núcleo de vivienda como en el edifico, velando por el rendimiento sostenible de esa arquitectura a largo plazo. Por último, añade recomendaciones sobre algo que llama biohabitabilidad, salud y bienestar, como un manual de cuestiones favorables. Por ejemplo, incide en la importancia de la ventilación cruzada (figura 90), iluminación natural o en el impacto energético positivo de buenas protecciones solares. Estos proyectos orbitan alrededor de la eficiencia económica, y la única forma de hacerlo viable es mediante otras fuentes de ingreso, como los fondos NEXT110, por lo que no hay iniciativa privada. Por ello, hay que reducir los recursos al mínimo habitable. Y son las normas y criterios de diseño de vivienda protegida los que establecen unos estánderes 110 Castro, F. (2023). Mesa de debate «Sevilla: 105 años de iniciativa municipal en materia de vivienda asequible» FIG 89. Programa básico para vivienda protegida de 70 m2. Fuente: Estándares VPO. INCASOL. Traducción propia. Recuperado de: https://incasol.gencat.cat/ web/.content/01_home_continguts/actualitat/190521_estandarsHabitatge.pdf FIG 90. Recomendaciones sobre la ventilación del espacio interior. Fuente: Estándares VPO. INCASOL. Traducción propia. Recuperado de: https://incasol.gencat. cat/web/.content/01_home_continguts/ actualitat/190521_estandarsHabitatge. pdf Sala Ancho mínimo de 3,00m Preinstalación de aire acondicionado Cocina cerrada o semi-incorporada Muebles altos y bajos Espacio de 0,60x0,65m reservado para el frigorífico Mueble de 0,60x0,60m reservado para horno y microondas Aparato de cocción eléctrico de 4 fogones, campana extractora, horno eléctrico y fregadero Los electrodomésticos no se situarán cerca de camas Mueble bajo de 0,60m de ancho al lado del fregadero, con puertas fácilmente desmontables, para que el usuario instale un lavavajillas, previsto enchufe, desagüe y tomas de agua fría y caliente Punto de luz general con luminaria LED cálida instalada Punto de luz bajo el mueble alto con luminaria LED cálida instalada Dormitorio doble practicable Superficie mínima de 10 m2 y ancho mínimo de 2,60m Espacio para armario de 1,50x0,60m que no será empotrado Dormitorio doble Superficie mínima de 8 m2 y ancho mínimo de 2,40m Espacio para armario de 1,50x0,60m que no será empotrado Dormitorio individual Superficie mínima de 6 m2 y se debe poder inscribir un cuadrado de 2,00m Espacio para armario de 1,00x0,60m que no será empotrado Baño practicable Lavamanos, WC y plato de ducha Espejo, portarollos, toallero y barra para la cortina de la ducha Punto de luz con luminaria LED cálida en techo y espejo Baño pequeño (aseo) Lavamanos y WC Espejo, portarollos, toallero y barra para la cortina de la ducha Punto de luz con luminaria LED cálida en techo Zona de lavado y/o tendedero Zona de lavado: Lavadora protegida de la lluvia Enchufe estanco, desaguë y toma de agua fría y caliente Si está en un espacio exterior, prever punto de luz con luminaria LED Zona de tendedero: Se debe prever un espacio permanentemente ventilado y protegido de vistas, con 4,00m o más de tendedero, en tramos no inferiores a 1,00m. Puede incorporar otros usos como la caldera, el espacio de almacenamiento de basura, etc. La estancia debe permitir la incripción de un círculo de 1,80m de diámetro
120 121 mínimos de habitabilidad y calidad, garantizando un hogar adecuada para la población que se beneficiará de estas viviendas. Pero ese mínimo, ¿quién lo dicta? Como se ha visto, la sociedad ha experimentado un cambio en sus necesidades en la vivienda. O más bien, esas actividades o espacios, conocidos por todos, han ganado significación, hasta el punto en que se convierten en imprescindibles. Puede decirse que hoy, sobre la vivienda normalizada, los requerimientos son mayores. La Orden de 12 de febrero de 2020 tiene gran margen de mejora (figura 91). Es inconcebible que, dada la fecha de su modificación, no contemple cuestiones tan necesarias como la sostenibilidad de las viviendas o su eficiencia energética. No se esfuerza en comprender los modos de habitar Claves del buen habitar. Requerimientos sociales Andalucía Orden 2020 Estatal Orden 1977 Cataluña Decreto 75/2014 xoxEspacio exterior privado de disfrute Espacio exterior privado de servicio Espacio flexible de trabajo Almacenamiento Permite la flexibilidad del soporte. Indeterminación de espacios Espacios servidores. Vestíbulo, etc. Sostenibilidad y eficiencia energética x: no lo contempla, [o]: se hace alusión, o: se establecen obligaciones y recomendaciones Ventilación cruzada e iluminación natural de todas las estancias, incluidos baño y cocina. Aprovechamiento de recursos naturales [o] oo x x x xo xx xo x[o] xxo o o o o FIG 91. Claves consideradas para un buen habitar en la actualidad. Contemplación en las normas. Fuente: Elaboración propia presentes en la sociedad, ni en presentar soluciones, recomendaciones o estrategias que conviertan a la norma en un documento de referencia para una buena arquitectura. Actualmente, y como se ha plasmado en la figura 87, la norma permite hacer viviendas cerradas, proporcionando un techo, pero no una calidad adecuada. El fin real de una norma reguladora que procura garantizar cierto grado de habitabilidad debe ser que la vivienda protegida no sea, o más bien, que no pueda ser una caja de zapatos. Sin embargo, no es cuestión de añadir superficie a los programas mínimos, que son capaces en sí mismos, sino dotarlos de usos coherentes con las necesidades del habitar contemporáneo. Es cierto que las condiciones de cada promoción son establecidas por el promotor111, generalmente, por las empresas municipales de vivienda. Pero eso no significa que el programa establecido vaya a tener en cuenta las necesidades de la sociedad. Y, aunque así fuera, los espacios no contemplados como obligatorios en la normativa no pueden ser objeto de subvención, lo que complica aún más su incorporación en los proyectos. Por ejemplo, el espacio exterior privado, como terrazas y balcones, no es subvencionable como superficie útil, al no estar regulado112. Un elemento tan característico y esencial en la cultura y dinámica cotidiana andaluza110, que, además, aprovecha el clima, se considera innecesario. Por el contrario, la Orden Ministerial, inteligemente, permitía que los espacios exteriores adquiriesen carácter de útiles, además, con una superficie, como mínimo, del doble de la detraída. La norma debe mirar atrás y aprender de su antecesor. Debe mirar al presente, comprender la situación y la demanda social para ajustar un marco programático adecuado. Debe nutrirse de otras normativas que impulsan la mejora de las condiciones mínimas, de proyectos y de experimentaciones que exploran vías de avance hacia el buen habitar. Y debe mirar al futuro, al igual que la sociedad cambia y, con ella, la vivienda, la normativa debe seguirlas, procurando no quedarse atrás. 111 Castro, F. (2023). Mesa de debate «Sevilla: 105 años de iniciativa municipal en materia de vivienda asequible» 112 Castro, F. (2023). Mesa de debate «Sevilla: 105 años de iniciativa municipal en materia de vivienda asequible» 113 Ramos, A. (2023). Mesa de debate «Sevilla: 105 años de iniciativa municipal en materia de vivienda asequible»
Capítulo 02 Materialización del objeto. Vivienda protegida construida
Base de datos Listado de VPO construida en Andalucía (2008-2023) Almería Cádiz Córdoba Granada Huelva Jaén Málaga Sevilla 128 129 130 132 133 133 134 136
127 En este capítulo se abordará la materia física, la realidad construida. Como se adelantó, el objetivo principal del presente trabajo es buscar y proponer vías de mejora en el diseño de la vivienda protegida. Se ha llevado a cabo un análisis exhaustivo que ha puesto en conocimiento las carencias de las viviendas, formas de abordarlas y los medios que permite la normativa andaluza para su diseño. La base teórica servirá para someter una serie de casos de estudio a las gafas construidas del buen habitar. Para ello, se presenta necesario construir una base de datos de promociones de vivienda protegida construidas en Andalucía para extraer los casos de estudio. Debido a su inexistencia en la Junta de Andalucía, se consultan las publicaciones y medios de las distintas empresas municipales de vivienda, promotores por excelencia; y de promociones privadas. Debido a que no toda la información está publicada y no ha sido facilitada, se ha procurado, en la medida de lo posible, definir de cada promoción: arquitecto, fecha de fin de construcción, localización, promotor y referencia web. Se plantea, como reto a futuro, elaborar este listado, que debiera ser de pública consulta, de promociones de vivienda protegida construida en el marco andaluz. Cabe mencionar que aquellas promociones cuya fase proyectual corresponde al año 2006 o anterior, han sido descartadas en esta relación.
Casos de estudio Aplicación de las claves del buen habitar
143 La construcción de vivienda protegida suele ser — más o menos— constante. A veces, se hace por grandes planes urbanísticos que designan varias parcelas a este fin, muy concentradas en el tiempo. Otras, por iniciativa municipal, de forma más esparcida. Y la constancia depende de la fuerza económica que exista para promoverlas. En períodos críticos, se detectan menos construcciones y, en años recientes, se ha promovido —cada vez más— una cantidad notable de viviendas protegidas, especialmente en Córdoba, Málaga y Sevilla. En referencia a los casos de estudio, se eligen, desde la base de datos (88 + 7 en proyecto), al menos uno por marco provincial —y en total, 17—. Se elegirán atendiendo a la fecha de proyecto, pues, cuanto más reciente, más conciencia tendrá sobre la situación social actual. Se valora también, como criterio de elección, la cualidad espacial del diseño. Si no se dispone de información planimétrica de la promoción o no se ha podido elaborar, se elige el inmediatamente anterior. Asimismo, se incluye en los casos de estudio, aunque no construida, una propuesta de vivienda nacida de los concursos de EMVISESA en 2019, ganador de un accésit. El objeto de contemplación es el núcleo habitacional. Con los medios adquiridos, pueden valorarse en función de la respuesta que dan a los problemas sociales, dinámicas contemporáneas y nuevos modos de habitar.
144 145 21 VPO. AMUZ J2Arquitectos 2020 Almería. Almería XXI FIG 92. Fotografía del edificio. Fuente: https://www.adamgarcia.es/portfolios/21-viviendas-alcampo/ FIG 93. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.almeria21. com/amuz-21-vpo/#1625652867372- 1b66aedd-e0ec FIG 94. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.almeria21. com/amuz-21-vpo/#1625652867372- 1b66aedd-e0ec
146 147 20 viviendas protegidas en Avda. de Vilches J2Arquitectos 2020 Almería. Almería XXI FIG 95. Fotografía del edificio. Fuente: https://www.lavozdealmeria.com/ noticia/12/almeria/205070/las-29-vi- viendas-protegidas-de-vilches-listas-pa- ra-ser-entregadas FIG 97. Vivienda singular. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.almeria21.com/avenida-vilches-29-vivien- das-protegidas/ FIG 96. Situación de las viviendas. Fuente: Elaboración propia FIG 98. Vivienda singular. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.almeria21.com/avenida-vilches-29-vivien- das-protegidas/
148 149 55 VPO. Marqués de Cropani 2023 Cádiz. GRUPO Q 28 VPO c/ Doctor Marañón RECO2ST 2023 Cádiz. PROCASA FIG 101. Fotografía del edificio. Patio interior Fuente: https://www.lavozdelsur. es/ediciones/cadiz/cadiz-estrena-28-pi- sos-sociales-vanguardia-ue-lucha-cri- sis-climatica_292012_102.html FIG 99. Render del edificio. Patio interior Fuente: https://www.grupoq.net/wp-con- tent/uploads/2023/04/Dossier-Comer- cial-Residencial-Marques-de-Copra- ni-v3-MC-14-04-23_low.pdf FIG 102. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://transparencia. cadiz.es/wp-content/uploads/2018/12/ PANELES-3-ACTUACIONES-VIVIEN- DA-NOV17-1-3-1.jpg FIG 100. Vivienda tipo 3 dormitorios. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.grupoq.net/wp-content/ uploads/2023/04/Dossier-Comer- cial-Residencial-Marques-de-Copra- ni-v3-MC-14-04-23_low.pdf
150 151 120 VPO ODIAP SLP. Alberto Miño, Juan José Sánchez 2022 Córdoba. VIMCORSA FIG 103. Fotografía del edificio. Fuente: https://www.premiosdearquitectura.es/ pt/trabalhos/823-120-viviendas-de-p-o- y-sotanos-para-aparcamientos-y-traste- ros-en-la-manzana-3-3-a-del-pp-o5-del- p-g-o-u-de-cordoba FIG 104. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.premiosdearquitectura.es/pt/trabalhos/823-120- viviendas-de-p-o-y-sotanos-para-aparca- mientos-y-trasteros-en-la-manzana-3-3- a-del-pp-o5-del-p-g-o-u-de-cordoba FIG 105. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https:// www.premiosdearquitectura.es/pt/ trabalhos/823-120-viviendas-de-p-o- y-sotanos-para-aparcamientos-y-tras- teros-en-la-manzana-3-3-a-del-pp-o5- del-p-g-o-u-de-cordoba
152 153 FIG 106. Render del edificio. Patio interior Fuente: https://www.convisur.com/promociones-en-venta/residencial-qurtuba/ FIG 107. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.convisur. com/promociones-en-venta/residencial-qurtuba/ FIG 108. Vivienda tipo en esquina. Fuente: Elaboración propia a partir de: https:// www.convisur.com/promociones-en-ven- ta/residencial-qurtuba/ 70 VPO Residencial Qurtuba 2022 Córdoba. CONVISUR
154 155 88 VPO en Huerta Sta. Isabel Residencial Monthisa 2022 Córdoba. CONVISUR FIG 109. Render del edificio. Fuente: https://monthisa.com/fichas/residencial-monthisa-santa-isabel/ FIG 110. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://monthisa.com/ fichas/residencial-monthisa-santa-isabel/ FIG 111. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://monthisa.com/ fichas/residencial-monthisa-santa-isabel/
156 157 36 VPO en Loja Francisco Javier Moreno 2020 Loja, Granada. VISOGSA FIG 112. Fotografía del edificio. Fuente: http://www.visogsa.es/wp-content/ uploads/2023/03/DIA.pdf FIG 113. Planta tipo de uno de los bloques. Fuente: Elaboración propia a partir de: http://www.visogsa.es/wp-content/ uploads/2023/03/DIA.pdf FIG 114. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: http://www.visogsa.es/wp-content/uploads/2023/03/ DIA.pdf
158 159 62 VPO en Avda. Pampaneira MAPEA Arquitectura 2021. En construcción Granada. SOLPRIGA FIG 115. Render del edificio. Fuente: http://solpriga.com/p/residencial-las-al- querias/ FIG 116. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: http://solpriga.com/p/ residencial-las-alquerias/ FIG 117. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: http://solpriga. com/p/residencial-las-alquerias/
172 173 125 patios sevillanos. 125 viviendas sociales Pítamo Sur Sebastian Arquitectos, Peman y Franco Arquitectos, BAKPAK Architects, PBS Accésit concurso 2019 Sevilla. EMVISESA FIG 139. Soporte. Vivienda tipo. Fuente: https://www.sergiosebastian.es/ blog/2019/12/28/concurso-de-ideas-vi- viendas-en-sevilla FIG 140. Volumetría de dos configuraciones. Fuente: https://www.sergiosebastian.es/blog/2019/12/28/concurso-de-ideas-viviendas-en-sevilla FIG 138. Render del edificio. Fuente: https://www.sergiosebastian.es/ blog/2019/12/28/concurso-de-ideas-vi- viendas-en-sevilla VIVIENDA DE TRES PERSONAS con el espacio patio sin ocupar VIVIENDA DE DOS PERSONAS con el espacio patio ocupado
174 175 Flexibilidad del soporte Agrupación de núcleos húmedos Espacios polivalentes Cuarto satélite Almacenaje auxiliar Espacio exterior de disfrute Espacio exterior de servicio Ventilación e iluminación natural Ventilación cruzada Ventilación de cocina y/o baños En esta tabla sinóptica sólo se recopilan los ejemplos más destacables de cada clave. Es en las conclusiones donde se analizan los resultados FIG 141. Tabla sinóptica. Claves del buen habitar en algunos casos de estudio. Fuente: Elaboración propia
Capítulo 03 Claves y futuribles
Conclusiones finales
181 En Andalucía, España y en todo el mundo, la vivienda es un bien de interés común. Y debe serlo, especialmente, para los arquitectos. Referenciando al título, “Hacia el buen habitar en la vivienda protegida”, el trabajo se ha construido en el “hacia”, en búsqueda de una dirección más que de una meta. En este proceso, dentro del marco andaluz, se ha cuestionado y respondido: ¿para quién es la vivienda? Para quien la habite. Y ese habitante, ¿cómo es? Como quiera. El análisis de los distintos tipos de unidades de convivencia y sus modos de habitar ha proporcionado una visión integral de las necesidades habitacionales de la población. A partir de los datos analizados se ha podido determinar que existe una variedad habitacional sin precedentes, de lo que puede extraerse que las viviendas, lógicamente, no deben ser iguales. Y esas unidades de convivencia no son estáticas. Los habitantes experimentan cambios en sus necesidades a lo largo del tiempo. Es un valor intrínseco del ser humano. Se ha evidenciado, por tanto, que la vivienda mínima no puede ser una petrificación. Una arquitectura habitada todos los días y, en casos, durante todo el día, obligada a ser contenedor de diversas actividades —hoy— cotidianas, para las que, con un programa reducido, no está preparada. En esta puesta en crisis, son los usuarios los que dan a conocer —por medio
182 183 de encuestas— cuales son los espacios que desean en la vivienda, aquellos que necesitan para acoger sus necesidades, asumidas como básicas. Un espacio habitable flexible, espacio de trabajo con carácter independiente o espacios exteriores privados, tanto de disfrute como de servicio, son considerados elementos clave en la mejora de la calidad del habitar. Pero, aunque la sociedad considere básicos espacios fruto de la aparición de nuevas dinámicas en el núcleo habitacional, no es respaldada en el ámbito normativo andaluz. La Orden de 12 de febrero de 2020, cuyos criterios de diseño de vivienda protegida se remontan a la Orden de 21 de julio de 2008, no contemplan los nuevos —que ya existían— modos de habitar. Existe una discrepancia entre los estándares mínimos establecidos y las demandas reales de los hogares. Una norma desfasada, no por fecha, sino por actitud, sobre la que son aplicables las mismas consideraciones que hacía sobre la norma antecesora: […] la regulación que establecen sobre los requisitos exigibles a las viviendas protegidas no se adecuan a la evolución acaecida en nuestra sociedad. 114 Este estudio ha permitido configurar un decálogo de claves, fundamentado en las experiencias de los usuarios en la vivienda —poniendo especial atención en la etapa de confinamiento—, conformando unas lentes del buen habitar. Con base en las claves, que ofrecen orientación y recomendaciones prácticas, y sobre los 17 casos de estudio que se han elegido del listado propio de VPO construida —y en construcción— en Andalucía, se concluye: 114 Orden de 21 de julio de 2008 sobre normativa técnica de diseño y calidad aplicable a las viviendas protegidas en la Comunidad Autónoma de Andalucía y se agilizan los procedimientos establecidos para otorgar las Calificaciones de Vivienda Protegidas. Boletín Oficial de la Junta de Andalucía 154, de 4 de agosto de 2008. Recuperado de: https://www.juntadeandalucia.es/boja/2008/154/1 Flexibilidad del soporte La ampliación de la capacidad de uso de la vivienda, en unas dimensiones reducidas, implica fundamentalmente dotarla de flexibilidad. De los casos estudiados, sólo 3 contemplan, como base de proyecto, una planta soporte que se adapta al usuario y a los cambios que se produzcan en su vida. Anteriormente se han estudiado varios criterios que permiten conseguir un espacio habitable flexible y desjerarquizado, como es haciendo uso del muro equipado o mediante la agrupación de núcleos húmedos, liberando el resto del espacio. En este sentido, son 13 de las 17 tipologías las que agrupan baños y/o cocina, siendo susceptible una aplicación de sistemas flexibles mediante una actualización de la distribución, si así el usuario lo considera. Espacios polivalentes / cuarto satélite Coincidentemente, son aquellos (3) que contemplan un espacio habitable como soporte flexible los que permiten incluir espacios independientes, con dobles accesos y capaces de albergar usos variables. La posibilidad de disponer de este uso requerido y proliferante es clave para responder a las necesidades específicas del habitante, proporcionando una mayor funcionalidad de la vivienda. Cabe mencionar que estos 3 proyectos son fruto de los concursos de proyectos de arquitectura social de EMVISESA, que establecieron un programa que incluían estos requisitos. Almacenaje En las encuestas se reflejó la necesidad que tenían los habitantes de disponer espacios de almacenamiento auxiliares en la vivienda. Son 6 los casos
184 185 que introducen en los espacios servidores, como el vestíbulo o los pasillos, estos elementos. Un almacenaje adecuado es esencial para sostener la organización y el orden de la vivienda, manteniendo los espacios libres y despejados, mejorando así el bienestar del usuario. Espacio exterior de disfrute Un total de 12 viviendas incluyen espacio exterior privado de disfrute, entendiéndolo como balcones, asociados a dormitorios o estancias mayores, terrazas y galerías apropiables. Cabe destacar que los espacios y la presencia exteriores, aunque no contemplados en la normativa, se han convertido — casi en recuerdo al confinamiento— en un elemento básico indiscutible. Espacio exterior de servicio Este espacio responde a las funciones más prácticas de la vivienda. El lavadero es el más común. A veces, además de zona de lavado y tendido, asume el uso de “cuarto” de basura, dependiente de la cocina. Se detecta en 13 de los 17 casos, y en algunos (3), incluso, en relación con el acceso a la vivienda, para facilitar la dinámica de uso. Ventilación e iluminación natural Es ya evidente la importancia de disponer espacios bien ventilados e iluminados en la vivienda, aprovechando los recursos naturales. Por ley, dormitorios y estar deben contar con huecos que le otorguen estos medios, pero no es así en cocinas ni baños. En este sentido, se ha contemplado si las viviendas se preocupan por ventilar e iluminar estas estancias de forma natural. En el total de casos, la cocina cuenta con ventilación natural, y en 7, los baños. Otro aspecto por considerar es la calidad de la ventilación. Se ha demostrado que la ventilación cruzada es más eficaz en la renovación del aire interior y en la regulación de la temperatura. De los 17 casos, 13 cuentan con la posibilidad. Otros Algunas cuestiones destacables son la existencia de espacios servidores, que tratan de construir el acceso y apoyan el habitar la vivienda (13); o la experimentación en la fragmentación del núcleo, apostando por una mayor funcionalidad permitiendo usos simultáneos de estos equipamientos domésticos (1). Por último, es necesario hacer alusión a la accesibilidad en las viviendas, que deben ser adecuadas para todo tipo de usuario, incluidas las personas con movilidad reducida. Aunque no se ha profundizado en ello en el trabajo, se da por supuesto que constituye una clave más en el decálogo del buen habitar. De todas estas consideraciones, puede afirmarse que, en esta búsqueda hacia el buen habitar en la vivienda protegida, es vital buscar vías que permitan ampliar la capacidad de uso del espacio y facilitar su evolución según lo precise el usuario. El estándar mínimo ha cambiado, ya no se corresponde con lo que se ha concebido en el pasado como básico o convencional. La sociedad dicta el cambio y es labor del arquitecto responder adecuadamente; y así lo hace. Los casos de estudio permiten un acercamiento a la realidad construida actual en Andalucía, donde muchas promociones asumen estas necesidades básicas para un habitar de calidad, y res-
186 ponden en las viviendas. La normativa, como se ha mencionado, debe asumir los nuevos mínimos, velando por la construcción de viviendas de calidad, que aseguren el bienestar de sus habitantes. Y debe hacerlo ya, pues arquitectura y sociedad están en busca de estas vías. Naturalmente, todo ello debe ser contemplado en un contexto con recursos espaciales y económicos limitados que deberán adaptarse a los medios disponibles. En definitiva, la arquitectura de la vivienda protegida debe seguir avanzando en estas vías de mejora y debe exigir a la normativa que siga el mismo curso. Su función es responder a las necesidades básicas del habitante y a su evolución. La vivienda no debe ser un elemento terminado, que disponga siempre todas las cualidades. Más bien, debe ser un espacio mutable que permita una adecuacón y apropiación del espacio a lo largo del tiempo. Debe mirar hacia el futuro, siendo consciente del presente y sin olvidar el pasado.
Bibliografía
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206 207 FIG 61. Situación en planta de la vivienda y el cuarto. Fuente: https://arquitecturaviva.com/obras/viviendas-extensibles-shinonome FIG 62. Collage sobre la vida en el espacio exterior privado. Capturas del día a día. Fuente: Elaboración propia a partir de ilustraciones del Museo Etnológico de Valencia. (2020). Etnología - Balcons VS. Coronavirus FIG 63. Vista de la galería de terrazas privadas. Viviendas Nemausus 1. Fuente: http://www.jeannouvel.com/projets/nemausus/ FIG 64. Espacio interior. Continuidad interior-exterior. Viviendas Nemausus 1. Fuente: http://www.jeannouvel.com/projets/nemausus/ FIG 65. Planta de una vivienda del edificio. Presencia de espacios exteriores y muro equipado. Fuente: Metalocus. https://www.metalocus.es/es/noticias/ envueltos-entre-persianas-y-celosias-edificio-de-viviendas-para-4-ami- gos-por-lussi-partner-ag-y-lola-domenech FIG 66. Fotografía de la terraza. Integración con el interior. Fuente: Metalocus. https://www.metalocus.es/es/noticias/envueltos-entre-persianas-y-ce- losias-edificio-de-viviendas-para-4-amigos-por-lussi-partner-ag-y-lola-do- menech FIG 67. Planta tipo. Galería de acceso como espacio exterior. Fuente: Lacaton, A., & Vassal, J. P. (2006-2011). 53 unidades de vivienda, Saint-Na- zaire. AV Monografías 170 (pág. 84-89). https://arquitecturaviva.com/ obras/53-unidades-de-vivienda FIG 68. Fotografía del espacio apropiado de la galería. Fuente: Lacaton, A., & Vassal, J. P. (2006-2011). 53 unidades de vivienda, Saint-Nazaire. AV Monografías 170 (pág. 84-89). https://arquitecturaviva.com/obras/53-unida- des-de-vivienda FIG 69. Vivienda proyectada vs vivienda habitada. Fuente: Pala, A. (2020). Espacios habitados. Una mirada diferente. Recuperado de: https://www. spanish-architects.com/es/architecture-news/destacados/espacios-habi- tados-una-mirada-diferente FIG 70. Introducciónd el espacio exterior. Planta y fotografía del interior de una vivienda. Fuente: Aalto, A. (1955). 78 viviendas en Hansaviertel. Recuperado de: https://www.urbipedia.org/hoja/Edificio_de_78_viviendas_en_ Hansaviertel FIG 71. La ventana que no funciona y el lugar-ventana Fuente: Alexander, C., Ishikawa, S., & Silverstein, M. (1977). A Pattern Language FIG 72. Espacio de estar/estudio construido como lugar-ventana. House in Hayashisaki Matsue Beach. Fuente: Isshiki, A. (2023). House in Hayashisaki Matsue Beach. Recuperado de: https://akioisshiki.com/works/house_in_ha- yashisaki_matsue_beach/ FIG 73. Posibles organizaciones del núcleo de baño y aseo. Fuente: Recuperado de Antón, A. (2018). WC. Algunos casos de estudio. ETSAM FIG 74. The Room. Espacio habitable. Fuente: Kahn, L. (1971). City over Two. MoMA. Recuperado de: https://www.balcellsarquitectes.com/reflexiones-la-jerarquia-de-los-espacios/ FIG 75. Espacios previos a la vivienda. Hábitat de relación. Fuente: Peris, M., & Toral, J. (2023). 140 viviendas dotacionales en Carrer Veneçuela, Barcelona. Recuperado de: https://peristoral.com/proyectos/140-viviendas-dota- cionales-en-carrer-venecuela FIG 76. Pasillos con uso. Casa Müller. Fuente: Loos, A. (1930). Casa Müller. Recuperado de: https://es.wikiarquitectura.com/edificio/villa-mueller/ FIG 77. Planta concurso Brunnenhof, Gigon Guyer (2003). Fuente: Peris, M. (2010). Espacio servidor, espacio servido. Habitatge i ciutat. ETSAB. FIG 78. Smithsons retirement house. Fuente: Peris, M. (2010). Espacio servidor, espacio servido. Habitatge i ciutat. ETSAB. FIG 79. Planta de distribución. Organización por bandas equipadas. Fuente: Torres-Chueco, J. (2017). Del tipo como teoría a lo doméstico como práctica. Proyecto, progreso, arquitectura, 16, 34-47. DOI: https://doi.org/10.12795/ ppa.2017.i16.02 FIG 80. Perspectiva interior vivienda Domus Demain. Vista de la banda activa. Fuente: Torres-Chueco, J. (2017). Del tipo como teoría a lo doméstico como práctica. Proyecto, progreso, arquitectura, 16, 34-47. DOI: https://doi. org/10.12795/ppa.2017.i16.02 FIG 81. Propuesta de distribución para núcleo habitacional de un edificio de vivienda social. Fuente: Elaboración propia FIG 82. Tabla 3.1.3. Superficies y volúmenes útiles globales. Anotaciones sobre espacio exterior. Fuente: Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976. FIG 83. Tabla 3.1.4. Componentes mínimos exigibles en la vivienda. Fuente: Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976. FIG 84. Dimensiones críticas de la cocina. Anotaciones sobre espacio exterior. Fuente: Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976.
208 209 FIG 85. Tabla 4.1.3. Programa funcional mínimo del edificio de viviendas. Fuente: Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976. FIG 86. Dotaciones obligatorias. Fuente: Orden de 24 de noviembre de 1976 por la que se aprueban las Normas Técnicas de Diseño y Calidad de las Viviendas Sociales. Boletín Oficial del Estado 296, de 10 de diciembre de 1976. FIG 87. Modelos de vivienda mínima viables según la norma vigente. Composición. Fuente: Elaboración propia FIG 88. Tabla comparativa. Combinación de espacios ECK. Fuente: Elaboración propia FIG 89. Programa básico para vivienda protegida de 70 m2. Fuente: Estándares VPO. INCASOL. Traducción propia. Recuperado de: https://incasol. gencat.cat/web/.content/01_home_continguts/actualitat/190521_estandar- sHabitatge.pdf FIG 90. Recomendaciones sobre la ventilación del espacio interior. Fuente: Estándares VPO. INCASOL. Traducción propia. Recuperado de: https://incasol.gencat.cat/web/.content/01_home_continguts/actualitat/190521_es- tandarsHabitatge.pdf FIG 91. Claves consideradas para un buen habitar en la actualidad. Contemplación en las normas. Fuente: Elaboración propia FIG 92. Fotografía del edificio. Fuente: https://www.adamgarcia.es/portfolios/21-viviendas-alcampo/ FIG 93. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.almeria21.com/amuz-21-vpo/#1625652867372-1b66aedd-e0ec FIG 94. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www. almeria21.com/amuz-21-vpo/#1625652867372-1b66aedd-e0ec FIG 95. Fotografía del edificio. Fuente: https://www.lavozdealmeria.com/noticia/12/almeria/205070/las-29-viviendas-protegidas-de-vilches-listas-pa- ra-ser-entregadas FIG 96. Situación de las viviendas. Fuente: Elaboración propia FIG 97. Vivienda singular. Fuente: Elaboración propia a partir de: https:// www.almeria21.com/avenida-vilches-29-viviendas-protegidas/ FIG 98. Vivienda singular. Fuente: Elaboración propia a partir de: https:// www.almeria21.com/avenida-vilches-29-viviendas-protegidas/ FIG 99. Render del edificio. Patio interior Fuente: https://www.grupoq. net/wp-content/uploads/2023/04/Dossier-Comercial-Residencial-Mar- ques-de-Coprani-v3-MC-14-04-23_low.pdf FIG 100. Vivienda tipo 3 dormitorios. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.grupoq.net/wp-content/uploads/2023/04/Dossier-Comer- cial-Residencial-Marques-de-Coprani-v3-MC-14-04-23_low.pdf FIG 101. Fotografía del edificio. Patio interior Fuente: https://www.lavozdelsur.es/ediciones/cadiz/cadiz-estrena-28-pisos-sociales-vanguardia-ue-lu- cha-crisis-climatica_292012_102.html FIG 102. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://transparencia.cadiz.es/wp-content/uploads/2018/12/PANELES-3-ACTUACIO- NES-VIVIENDA-NOV17-1-3-1.jpg FIG 103. Fotografía del edificio. Fuente: https://www.premiosdearquitectura. es/pt/trabalhos/823-120-viviendas-de-p-o-y-sotanos-para-aparcamientos- y-trasteros-en-la-manzana-3-3-a-del-pp-o5-del-p-g-o-u-de-cordoba FIG 104. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www. premiosdearquitectura.es/pt/trabalhos/823-120-viviendas-de-p-o-y-sota- nos-para-aparcamientos-y-trasteros-en-la-manzana-3-3-a-del-pp-o5-del- p-g-o-u-de-cordoba FIG 105. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www. premiosdearquitectura.es/pt/trabalhos/823-120-viviendas-de-p-o-y-sota- nos-para-aparcamientos-y-trasteros-en-la-manzana-3-3-a-del-pp-o5-del- p-g-o-u-de-cordoba FIG 106. Render del edificio. Patio interior Fuente: https://www.convisur. com/promociones-en-venta/residencial-qurtuba/ FIG 107. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.convisur.com/promociones-en-venta/residencial-qurtuba/ FIG 108. Vivienda tipo en esquina. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.convisur.com/promociones-en-venta/residencial-qurtuba/ FIG 109. Render del edificio. Fuente: https://monthisa.com/fichas/residencial-monthisa-santa-isabel/ FIG 110. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://monthisa. com/fichas/residencial-monthisa-santa-isabel/ FIG 111. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://monthisa.com/fichas/residencial-monthisa-santa-isabel/ FIG 112. Fotografía del edificio. Fuente: http://www.visogsa.es/wp-content/ uploads/2023/03/DIA.pdf
210 211 FIG 113. Planta tipo de uno de los bloques. Fuente: Elaboración propia a partir de: http://www.visogsa.es/wp-content/uploads/2023/03/DIA.pdf FIG 114. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: http://www. visogsa.es/wp-content/uploads/2023/03/DIA.pdf FIG 115. Render del edificio. Fuente: http://solpriga.com/p/residencial-las-al- querias/ FIG 116. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: http://solpriga. com/p/residencial-las-alquerias/ FIG 117. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: http://solpriga. com/p/residencial-las-alquerias/ FIG 118. Fotografía del edificio. Fuente: https://www.aureliocazenave.es/projects-item/avenida-union-europea/ FIG 119. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.aureliocazenave.es/projects-item/avenida-union-europea/ FIG 120. Vivienda tipo en esquina. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.aureliocazenave.es/projects-item/avenida-union-europea/ FIG 121. Fotografía del edificio. Fuente: http://solpriga.com/p/79-viviendas- local-parcelas-rc6b-6h-sunp-1-jaen-bulevar/ FIG 122. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://mapea.es/proyecto.php?id=802 FIG 123. Fotomontaje del edificio. Patio interior. Fuente: http://marinaunoarquitectos.com/proyectos/viviendas-r10/ FIG 124. Planta tipo. Fuente: http://marinaunoarquitectos.com/proyectos/ viviendas-r10/ FIG 125. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: http://marinaunoarquitectos.com/proyectos/viviendas-r10/ FIG 126. Render del edificio. Fuente: https://www.malagahoy.es/2017/03/17/ malaga/Diseno-promocion-Villazo_1118298233_105676226_1200x675.jpg FIG 127. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://smv.malaga.eu/es/proyectos/proyectos/villazo-bajo/index.html#prettyPhoto FIG 128. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://smv. malaga.eu/es/proyectos/proyectos/villazo-bajo/index.html#prettyPhoto FIG 129. Render del edificio. Patio interior. Fuente: https://www.eldiario.es/ sevilla/sevilla-vpo-vivienda-alquiler_1_1331940.html FIG 130. Planta tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://contrataciondelestado.es/wps/wcm/connect/3e572e94-fb5b-43d6-a423- a64823a41a6a/DOC_CD2020-286870.html?MOD=AJPERES FIG 131. Vivienda tipo 3. Fuente: Elaboración propia a partir de: https:// contrataciondelestado.es/wps/wcm/connect/3e572e94-fb5b-43d6-a423- a64823a41a6a/DOC_CD2020-286870.html?MOD=AJPERES FIG 132. Render del edificio. Fuente: https://marmolbravo.com/proyectos/ cinco/ FIG 133. Planta segunda. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www. diariodesevilla.es/2019/05/17/08_CINCO.pdf?hash=c2f63ca53489cae3c- 2dccee1512ee9a148b08d20zo-bajo/index.html#prettyPhoto FIG 134. Dinámicas posibles. Vivienda tipo. Fuente: Elaboración propia a partir de: https://www.diariodesevilla.es/2019/05/17/08_CINCO.pdf?hash=c2f63ca53489cae3c2dccee1512ee9a148b08d20zo-bajo/index.html#prettyPhoto FIG 135. Render del edificio. Fuente: http://joseluisbezos.com/wordpress/ category/vivienda/ FIG 136. Planta soporte. Planta tipo Fuente: Elaboración propia a partir de: http://joseluisbezos.com/wordpress/category/vivienda/ FIG 137. Dinámicas posibles. Viviendas centrales. Fuente: Elaboración propia a partir de: http://joseluisbezos.com/wordpress/category/vivienda/ FIG 138. Render del edificio. Fuente: https://www.sergiosebastian.es/ blog/2019/12/28/concurso-de-ideas-viviendas-en-sevilla FIG 139. Soporte. Vivienda tipo. Fuente: https://www.sergiosebastian.es/ blog/2019/12/28/concurso-de-ideas-viviendas-en-sevilla FIG 140. Volumetría de dos configuraciones. Fuente: https://www.sergiosebastian.es/blog/2019/12/28/concurso-de-ideas-viviendas-en-sevilla FIG 141. Tabla sinóptica. Claves del buen habitar en algunos casos de estudio. Fuente: Elaboración propia