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La Barbacana de San Lorenzo y la Ronda sur

Tejido Jiménez, Francisco Javier; Bozzo-Fernández de Tirso, Jesús; Gambardella, Mattía; Martínez-Martínez, Noelia

Abstract

Úbeda se asoma al valle del Guadalquivir conteniendo su límite meridional sobre las cotas más altas de un promontorio con vistas sobre la inmensidad del paisaje. Organizada como ciudad fortificada sobre una colina para garantizar el control de un amplio territorio, sus crecimientos periféricos se extienden hacia el norte, manteniéndose en el contacto con el valle la relación histórica de la ciudad con el campo, contiguo e inmediato, conformado por huertos aterrazados y olivares, vertebrados por antiguos caminos. De este modo, el frente que la ciudad presenta hacia el sur va mostrando sus diferentes etapas de crecimiento; desde la proa en la que se asentaba el alcázar, como ciudadela autónoma situada en el extremo oriental de la cornisa, aparecen desplegadas hacia poniente las diferentes estructuras urbanas que se han ido sucediendo en el tiempo. Adyacente a la ausencia del alcázar se asoma el casco histórico, encintado por lienzos de muralla y barbacana que se conservan vinculados al caserío y al viario, y a continuación nuevas capas formadas por manzanas y piezas sueltas de crecimientos periféricos posteriores, hasta llegar al elemento singular que acota este frente en su extremo occidental, el edificio de la Academia de Guardias Civiles.

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LA BARBACANA DE SAN LORENZO Y LA RONDA SUR Profesor: JAVIER TEJIDO JIMÉNEZ Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla Alumnos: Jesús Bozzo Fernández de Tirso Mattía Gambardella Noelia Martínez Martínez ÚBEDA ÁREA 4 44 La imagen de Úbeda hacia el sur era de una ciudad cerrada, una ciudad asentada sobre un basamento de murallas, prácticamente inalterada hasta hace poco tiempo. El trazado de la nueva Ronda sur ha alterado esta imagen, produciendo un fuerte impacto visual en la fachada sur del casco. Independiente de su funcionalidad dentro del esquema viario de la ciudad, que también es cuestionable, su trazado aparentemente justificado por la topografía esta realizado de una forma autónoma respecto a la ciudad y a la propia topografía, ya que genera una forma independiente de las curvas de nivel y ajena al borde urbano de la ciudad y que nada tiene que ver con el resto de los paseos y redondas que bordean la muralla. Su sección urbana, con amplios acerados y calzada introduce un elemento que disturba por colorido y textura la imagen histórica de este borde. Además se generan vacíos entre la Ronda y el casco urbano que también crean problemas visuales importantes en esta ladera. Mención especial merece los puntos de enlace de la citada Ronda con el viario existente: al Oeste cerca de la Academia de Guardias Civiles la ronda termina con una fuerte pendiente artificial en una rotonda mirador de dudosa utilidad y diseño, pero peor aún es el encuentro previsto y afortunadamente aún no ejecutado con el Paseo que circunda las murallas, donde la Ronda acomete directa y frontalmente contra una barbacana de la muralla bajo la iglesia de San Lorenzo. Esta barbacana genera hasta la muralla de la ciudad un espacio muy interesante ocupado actualmente por huertas y pequeñas edificaciones para su explotación y uso. El estudio pormenorizado de la barbacana, el tratamiento de los vacíos generados por la Ronda, el arbolado de sus márgenes son temas sugerentes para ser estudiados por un proyecto arquitectónico.