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Facul ad de Comunicación
Uni e sidad de Se illa
LA CONVIVENCIA DE MASCULINIDADES ENEMIGAS:
Análisis del canon español y su co eano a a és de anuncios
publici a ios
PROYECTO DE FIN DE GRADO
GRADO DE PUBLICIDAD Y RELACIONES PÚBLICAS
P omoción 2017-2021
Con oca o ia de Sep iemb e
Alumna: Ma ía Be gas La io
Tu o : Manuel Ga ido Lo a
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ÍNDICE
1. Resumen y palab as cla e ..................................................................................................... 2
2. An eceden es y jus i icación: La o mulación del p oblema de in es igación ...................... 2
2.1. Iden i icación del in e és y ele ancia del ema gene al de in es igación .................... 2
2.2. Conc eción de obje i os. Ámbi o e i o ial y empo al ................................................ 4
3. La ope acionalización del p oblema: de inición ope a i a y p ecisa del obje o y obje i os . 4
3.1. Fo mulación de hipó esis: ............................................................................................. 4
4. Ma co eó ico: e isión bibliog á ica .................................................................................... 5
4.1. ¿Qué es un canon de belleza, cuáles son sus ca ac e ís icas y cómo se impone? ......... 5
4.2. ¿Qué es la masculinidad hegemónica y cómo se mani ies a? ....................................... 7
4.3. Repaso his ó ico pa a la cons ucción del canon masculino eu opeo ......................... 12
4.3.1. El canon masculino eu opeo en la ac ualidad...................................................... 20
4.4. Repaso his ó ico pa a la cons ucción del canon masculino asiá ico .......................... 22
4.4.1. El canon masculino asiá ico en la ac ualidad ...................................................... 28
6. Explicación de las unidades de análisis seleccionadas ........................................................ 30
6.1. El caso eu opeo ejempli icado con anuncios publici a ios.......................................... 30
6.2. El caso asiá ico ejempli icado con anuncios publici a ios .......................................... 31
7. Análisis del canon eu opeo en los anuncios seleccionados ................................................. 31
8. Análisis del canon asiá ico en los anuncios seleccionados ................................................. 40
9. Análisis compa a i o en e los cánones .............................................................................. 46
10. Conclusiones ................................................................................................................... 50
11. Re e encias bibliog á icas .............................................................................................. 53
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1. Resumen y palab as cla e
El concep o de masculinidad es una cons ucción social. Al a a se de una cons ucción
esul a lógico pensa que es a dependa de los elemen os cul u ales hegemónicos de la
zona geog á ica en la que se encuen e. No obs an e, esul a peculia obse a que no
solo acaban gene ándose cánones di e en es, sino que, en muchos casos, llegan a
desa olla se cánones masculinos que se con adicen en e sí en un con ex o compa a i o.
En es a in es igación se abo da la a ea de descub i si ealmen e exis en cánones que se
nieguen el uno al o o al compa a los, cogiendo a España y Co ea del Su como
ep esen an es del canon eu opeo y asiá ico. Se ealiza una ecopilación de los causan es
p incipales que hayan podido da luga a ideales es é icos an di e en es, y un análisis
di ec o de anuncios publici a ios que ejempli ican odo lo es udio.
Las conclusiones undamen ales del p oyec o p esen e son que sí exis en dos cánones
opues os en la p ác ica. Es as di e encias son ocasionadas po la in luencia que cada uno
de ellos ecibió en sus espec i os luga es de o igen. El eu opeo se io esencialmen e
c eado po la cul u a g ecola ina y la mi ología g iega, cimen ados sob e concep os como
la ue za, el pode y el hono . El asiá ico en cambio se cons uyó en o no al budismo y
al con ucianismo, iloso ías que p omulgaban un idea io basado en la impo ancia del
conocimien o y la capacidad de mejo a en comunidad.
Palab as cla e: canon de belleza, masculinidad, Eu opa, Asia, publicidad, análisis
2. An eceden es y jus i icación: La o mulación del p oblema de in es igación
2.1. Iden i icación del in e és y ele ancia del ema gene al de in es igación
En una época en la que a nadie le suena desconocida la exp esión oles de géne o, esul a
cu iosa la mane a en la que, como sus en o que se e oalimen a a sí mismo, se conoce
como socialización di e encial al modo en el que homb es y muje es son educados de
o mas opues as pe o complemen a ias. La muje -como yin- se á adoc inada bajo el
yugo de los cuidados, la eminidad como sinónimo de debilidad, agilidad y
dependencia. Mien as que el homb e -como yang- se á cons uido en la independencia,
el lide azgo inna o y el uso de la ue za b u a an e a eba os de i a, que se án
sis emá icamen e no malizados e incluso e o izados de o ma habi ual.
Es es a sepa ación de géne os y oles hecha po el pa ia cado lo que despie a el in e és
po in es iga o os ipos de masculinidad que di ie en de es a eu opea de endencia
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apa en emen e gue e a. Es os o os ipos de masculinidad se cimien an sob e supues os
que en la sociedad eu opea han sido ípicamen e a ibuidos a la cons ucción del géne o
emenino. Un ejemplo de es a o a o ma de masculinidad se ía el caso asiá ico.
P osiguiendo con es e hilo de pensamien os, an acos umb ada pa ece es a la sociedad a
concebi la imagen es e eo ípica del homb e po an onomasia como uno al o, musculado
y dominan e, que la apa ición de ac o es, po ejemplo, japoneses, llegan ecuen emen e
a se leídos como homb es and óginos, “a eminados” o aniñados desde la pe spec i a
eu opea. Sin emba go, solo son leídos como al en es e hemis e io del mundo, pues en
sus espec i os países, son la i a idea de cómo debe ía e se ísicamen e un homb e
masculino.
La p egun a: ¿Cómo es posible, en un mundo globalizado, que -siendo el sis ema
pa ia cal uno uni e sal, aunque mani es ado de dis in os modos- con i an dos ipos de
masculinidades que pa ecen neu aliza se mu uamen e? Da inicio al p esen e abajo de
in es igación. ¿Qué es lo masculino? ¿Cómo y sob e qué se cimen a ese concep o de
canon es é ico en los homb es de una o ma an con a ia? ¿Es acaso un mi o odo lo que
se c ee sabe y, ex apolado a la p ác ica, nada se cumple?
Con in ención de esponde a dichas p egun as y dudas se emp ende es e T abajo de Fin
de G ado en el que, pa a empeza , se á de inida de mane a conc e a qué signi ica la
palab a canon, cuáles son sus ca ac e ís icas y cuáles sus unciones. Se concep ualiza á
el concep o de masculinidad con la in ención de acla a con exac i ud qué encie a dicha
palab a pa a, inalmen e, es udia de mane a exhaus i a los elemen os his ó icos y/o
cul u ales que ue on undamen ales en la cons ucción del canon masculino a a és de
la his o ia eu opea y asiá ica, pues al y como dice To a y de Te esa:
El papel de la cul u a es absolu amen e undamen al […] po que en la cul u a eside
una buena pa e de la pe sonalidad nacional y los denominado es comunes que
de inen a un Es ado, y és e encuen a en ella su exp esión his ó ica, sus
mani es aciones ma e iales aducidas en pa imonio, en dis in as ob as cul u ales y,
de alguna mane a, lo que se engloba como p oyec o de nación y se e leja en la
iden idad colec i a (To a y de Te esa, 2012, p. 187).
Se pond á la eo ía ecopilada en p ác ica con los análisis de anuncios publici a ios. En
dichos análisis se busca á e i ica si odo lo in es igado p e iamen e se cumple o no.
Finalmen e, as la ealización de una compa ación di ec a en e los cánones, el abajo
llega á a su in con la ecopilación de odas las conclusiones que hayan podido
dilucida se.
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2.2. Conc eción de obje i os. Ámbi o e i o ial y empo al
A ni eles gene ales se p e ende ahonda en la concep ualización eó ica de qué es la
masculinidad, p e endiendo consegui un ace camien o a ella de mane a di ec a y sin
ambigüedades, aplicando en el p oceso, median e ejemplos, odo lo académicamen e
ecopilado. De mane a especí ica, es e abajo se cen a á en dos países donde los asgos
que se mencionaban en la in oducción se mani ies an de mane a especialmen e e iden e:
España y Co ea del Su .
El p ime ace camien o end á luga en un es udio a lo la go de la his o ia, yendo a a ios
siglos an es del XXI, y buscando en es e eg eso al pasado cuáles pod ían se las posibles
cla es capaces de explica la esolución de odas las cues iones plan eadas. Una ez
es udiados los pun os p imo diales de los dis in os concep os del “homb e masculino” en
cada hemis e io, se inicia á el análisis de su igencia en la ac ualidad, así como la
elabo ación de un análisis compa a i o en e ambos.
El p ime obje i o, po an o, se á a a de a e igua si ealmen e exis en dos cánones
di e en es de masculinidad en la p ác ica o si es un pensamien o mo ido po p ejuicios o
igno ancia.
El segundo obje i o se á a a de localiza los p incipios cul u ales que sus en a on las
di e encias de cada uno de los cánones al comienzo de la his o ia.
El e ce obje i o ha á un mayo hincapié en la his o ia de los países seleccionados como
ep esen an es de sus espec i as zonas, España y Co ea del Su , buscando de o ma
especí ica cuáles han podido se los mo i os cul u ales que han de i ado en unos cánones
an di e en es.
Como cua o obje i o se p e ende á descub i si en el s. XXI esos supues os cánones
siguen man eniéndose.
3. La ope acionalización del p oblema: de inición ope a i a y p ecisa del obje o y
obje i os
3.1. Fo mulación de hipó esis:
La hipó esis del abajo de in es igación se basa en la idea de que las di e encias his ó icas
y cul u ales de un con inen e y o o p o oca on un desa ollo comple amen e di e en e de
sus concep os de masculinidad. Siendo la masculinidad un cons uc o social, pa ece
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p obable que, an e una di e encia sus ancial en las aíces de una sociedad a o a, los
esul ados que acaben dando espec i amen e ambién sean comple amen e dis in os.
Se pod ía supone una adición con endencia bélica en el caso eu opeo mien as que en
el caso asiá ico pod ía in ui se una endencia más se ena.
4. Ma co eó ico: e isión bibliog á ica
4.1. ¿Qué es un canon de belleza, cuáles son sus ca ac e ís icas y cómo se impone?
An es de habla sob e cánones es é icos es ele an e acla a qué signi ica en ealidad es e
concep o, cuáles son sus unciones, sus pa ones y sus ca ac e ís icas. No exis e un canon
uni e sal, único e inmu able, po mucho que en ei e adas ci cuns ancias se pueda pensa
que sí. Exis en muchas -desde una isión eu ocen is a- o edades es é icas. La his o ia
de la belleza que llega a noso os como eu opeos p o iene de occiden e y su in luencia
ha sido an absolu a que has a en nues a e a se siguen pe cibiendo sus secuelas. No
obs an e, lo absolu o en ealidad es la idea men al y eó ica p econcebida, no el canon
lle ado a la p ác ica. Esa his o ia que se conoce con más ecuencia y a la que nos
emi imos gene almen e, igno a y bo a sis emá icamen e muchos o os concep os de
belleza, con igu ados po o as cul u as y que con adicen a la occiden al (He edia y
Espejo, 2018).
Según el dicciona io de la RAE (2020) es a palab a se e ie e a: “un modelo o p o o ipo
que eúne las ca ac e ís icas que se conside an pe ec as en su géne o, especialmen e el
e e ido a la igu a humana que eúne las p opo ciones ideales. También se puede de ini
como un conjun o de no mas, p ecep os o p incipios con que se igen di e en es
modalidades”. Aco de a es as de iniciones se pod ía a i ma que un canon se ía la no ma
y egla que el es o de los indi iduos se es o za ían po cumpli . El canon es el conjun o
de no mas que la sociedad impone a los suje os que la o man y que es os deben emula
sis emá icamen e:
Sin en a en los o ígenes his ó icos y e imológicos del canon (an iguo Egip o y G ecia
clásica), allí se si úa su doble sen ido: modelo y egla. Modelo, pues el canon clásico
pa ía de un modelo, sean los poemas homé icos o la escul u a de Policle o (el
Do í o o), que gene a unas eglas o no mas de “lo canónico” en la escul u a, noción
ex endida a o os campos (p.e. Vi u io en la a qui ec u a), no necesa iamen e
a ís icos (de la exégesis bíblica al De echo Canónico o Galeno en Medicina),
llegando a la “ciencia del canon” p opues a po Epicu o en su Ca a a He ódo o
(Mon e de, 2020, p. 2).
Al mismo iempo que se habla sob e una concepción ela i amen e sencilla de lo que es a
palab a signi ica, no debe ol ida se su complejo as ondo. Es e as ondo es u ili a io,
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mu able y dinámico, y sus mo i os se con igu an al ededo de o os es ímulos sociales
que equie en a ención, si lo que se busca es en ende la lógica que hay de ás del p opio
canon: “Las cánones o pa ones de belleza, a iables y pasaje os, han espondido a
mo i os económicos y sociales” (He edia y Espejo, 2018, p. 35).
Como dice Pé ez Pa ejo: “siemp e ha habido mo i os ocul os de ás de cada p o o ipo de
belleza” (Pé ez, 2007, p. 4). Se ía e ónea la c eencia de que es os son alea o ios. Hay
una azón de peso que los a ala y odos ellos esponde án a las necesidades de sus
espec i os iempos y espacios. En las p o undidades de un canon “debemos busca los
alo es y ac o es (es é icos, his ó icos, ideológicos, cul u ales, educa i os, e c.) que lo
undamen an y la uncionalidad que lo acompaña” (Mon e de, 2020, p. 20). Po
ma e ializa odo es o y disminui su abs acción eó ica, se ecu i á al uso de ejemplos.
Si se quie e inc emen a el índice de na alidad, el ideal de belleza emenino se o ma á
en o no a la he mosu a de unas cade as anchas y un bus o amplio. Si se quie e os en a
una condición social de clase dominan e en iempos de hamb una o c isis, el ideal
pe seguido se á el de un cue po oluminoso, hallándose en dicho canon un as ondo
económico y social. Desde el S. XVII has a el S. XVIII la delgadez se in e p e ó como
exigüidad de salud, de modo que la he mosu a se cimen ó sob e aquella que poseye a un
cue po saludable y ollizo.
La con igu ación de lo bello es á in ínsecamen e unida a la condición de ida del
momen o his ó ico al que un suje o es é adsc i o, y a los obje i os que se busquen den o
de él. En la ac ualidad, se puede conje u a un p o o ipo de belleza pos mode no basado
en el au ocuidado: cue pos muy delgados pa a las muje es y muy musculosos pa a los
homb es. Es e p o o ipo es á enma cado den o de un capi alismo sal aje mayo i a io que
es imula odas las o mas de consegui que las pe sonas consuman: gimnasios, modas de
opa i ness, ope aciones de ci ugía es é ica, ba idos o alimen os p o eicos a p ecios
ele ados, e c.
Es as endencias que ca ac e izan al siglo ac ual esul an cla es pa a la o ma que acaba á
omando el canon, cuyo análisis exigi á especial a ención a los alo es in ínsecos en él.
Pa a inaliza es e epíg a e se ha á e e encia, de nue o, a Pé ez Pa ejo, que de iende una
explicación acional aco de al siglo XXI que a a de explica el gus o po las mandíbulas
ma cadas:
El ideal de belleza masculino des aca la impo ancia del eje cicio ísico pa a consegui
el a que ipo […] del canon p opues o po el Discóbolo de Mi ón, sal o quizás po
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unos pequeños de alles como lo de los pómulos y las mandíbulas, que en G ecia e an
más edondeados y en la ac ualidad se p e ie en más ipo Robocop o Te mina o ,
p obablemen e debido a la in luencia de la obó ica y la cibe né ica (Pé ez, 2007, p.
4).
Pa a ecopila la in o mación con ines acla a i os, pod ía conclui se que un canon es un
modelo o mado po un conjun o de eglas y pau as basadas en ca ac e ís icas leídas como
posi i as po la sociedad del momen o, en unción de las ci cuns ancias y endencias
cul u ales que impe en en ella, y que p e ende, con su ins au ación, consegui me as
especí icas y obje i os conc e os (conscien e o no po quienes lo imi an), dando po
e iden e el de acili a la adap ación de los suje os al g upo:
El canon apo a o den, es uc u a y p e isibilidad. Tiene, además, una dimensión
polí ica pa icula men e no able en la e a global. P opo ciona unos e e en es de
iden idad cul u al comunes en un momen o en que el concep o de nación se de alúa,
los undamen os de la iden idad nacional se esqueb ajan y la hib idez y la
indi e enciación eemplazan a la sólida homogeneidad de las en idades nacionales del
pasado […] Un canon sob e el que odos es emos de acue do es la ga an ía de nues a
iden idad en e a la amalgama inconexa de la humanidad global (Hobsbawm, 1990,
p. 191).
Los cánones de belleza se ins au an con obje i os acionales, cuali a i os y cuan i a i os.
Que engan una o ma u o a deno a que el p opósi o al que se aspi a a llega con ellos es
ambién uno u o o. Las no mas de dicho pa ón son luidas, como lo son las ealidades
del país del que p oceden. Aunque luidas, no se debe se ingenuo y conside a que los
cambios sociales son inmedia os, pues es o no es cie o. Todo cambio equie e del paso
del iempo pa a su comple a ins au ación y pa a que un canon e mine de asen a se debe
epe i se de o ma cons an e e inin e umpida.
En la ac ualidad un medio undamen al pa a ello son los medios de comunicación
masi os: la ele isión, en la que pueden encon a se se ies, películas, ideoclips
musicales… el cine, la li e a u a o las edes sociales. Sus p o agonis as, las pe sonas que
apa ecen en los anuncios de publicidad, las desc ipciones li e a ias de los pe sonajes,
ac ices amosas, ac o es amosos, polí icos… esa se ie de elemen os ísicos p esen ados
en esos sopo es mediá icos de o ma a o able, con su co espondien e ei e ación,
acaban consiguiendo de ini el modelo a segui y canonizando la belleza.
4.2. ¿Qué es la masculinidad hegemónica y cómo se mani ies a?
Lo que se conoce como homb e y muje , -c eyéndolo muchas eces condición na u al e
inna a de los se es humanos-, es en ealidad o a cons ucción sociocul u al cuyas azones,
lógicas y p ác icas, se encuen an en la o ganización que el sis ema pa ia cal ha hecho
del mundo:
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Cada uno es econocido como muje u homb e, lo que supone múl iples
implicaciones. Es una dis inción ísico-ana ómica, la del sexo, sob e la que las
sociedades hemos dis ibuido a eas, compo amien os y luga es sociales muy
di e enciados (Fe nández-Ma o el, 2007, p. 59).
Es os adje i os, compo amien os y a eas, de base an agónicos, se dis ibuyen en e un
sexo y el o o de mane a excluyen e, aunque complemen a ia y dependien e en an o en
cuan o o dena je á quicamen e el sis ema pa ia cal. Las a eas que po ei e ación
cul u al solo sabe lle a a cabo uno de los géne os, son necesa ias pa a el o o, del mismo
modo que las que son acome idas po el géne o es an e ambién son indispensables pa a
es e p ime o. A las muje es -se es “emocionales”- se les ha encomendado el desa ollo
de la in eligencia emocional y las a eas e e idas a los cuidados, mien as que el homb e
se ha ocupado del sec o labo al y de los asun os ue a del hoga : “el géne o o dena
espacios di e enciados, a eas complemen a ias y ac i udes dis in as pa a cada sexo”
(Lamas, 2017, p. 4).
Con es a sepa ación se cons uyen los dos géne os hegemónicos adicionales, el homb e
y la muje , e imposibili a dicha cons ucción que ambos p esen en cualidades
compa idas:
Desde el ins an e mismo en que una pe sona nace, […] la sociedad le asigna a ese
indi iduo un géne o, basándose […] en la obse ación de sus ó ganos sexuales
ex e nos. Es o de e mina á desde ese p eciso momen o, la o ganización in eg al de la
pe sona, ecibiendo un a o di e encial (Cal o, Ca a ino y Ola e, 2014, p. 5).
Uno de los sopo es cla e de la masculinidad es la de que el homb e debe demos a
inin e umpidamen e que no es una muje con su comunicación no e bal, sus acciones y
sus palab as, y la muje debe demos a de igual o ma que no es un homb e. De es a
o ma se e a ía, po ejemplo, que una muje sea una líde inna a como pueda se lo un
homb e, o que un homb e llo e po el inal de la película de La ida es bella (1997). Como
dice Lamas, odo es o lo in e io izamos median e un p oceso de socialización di e encial,
a a és del cual (con la in e acción cons an e en la que nos encon amos con nues o
en o no) adqui imos y epe imos los oles que la sociedad nos ha enseñado:
A a és de es e p oceso se c ean unas expec a i as di e en es pa a cada uno de los
sexos. Se a a, po an o, de una cons ucción social de la ealidad di e enciada pa a
homb es y muje es. Además, pa iendo de es as iden idades di e en es y excluyen es
asociadas al sexo, se es ablecen di e encias psicológicas y sociales en e homb es y
muje es, que jus i ican la di e sidad de oles, que in lui án en sus elaciones y
ambién en la o ma en que se en a sí mismos (Mon eal, Cá denas y Ma ínez, 2019,
p. 4).
Como sos ienen las psicólogas de la ci a an e io (Mon eal, Cá denas y Ma ínez, 2019),
la dis in a concepción de lo que signi ica se homb e y se muje , así como su espec i a
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conjun o a qui ec ónico inal. De igual mane a, un g iego debe man ene el emplo que
es su cue po en buenas condiciones pa a pode unciona co ec amen e. Un homb e que
eje ci aba su cue po lo su icien e como pa a p esen a un es ado a lé ico na u al implicaba
que aquel e a un homb e i uoso, dedicado, cons an e y ac i o: “La belleza isible y
el bien mo al cons i uye on una unidad insepa able en la concepción de las
Kalokaga hía” (Jacobs, 2001, p. 1).
Las p ime as cons ucciones que se elabo a on sob e es e ideal co pó eo es aban
elacionadas con lo in elec ual: es una combinación de obse aciones o gánicas y
mecánicas del cue po y la na u aleza. Es necesa io p opo ciona le al alma un buen cue po
al que habi a . Se buscó la belleza a a és de la a monía y es a, a a és de las
p opo ciones, en cuyo equilib io óp imo podía encon a se la p ime a ci ada. Así,
pa a aseando a la ilóso a an e io , a He edia y a Espejo (2018), los g iegos a a on de
busca median e cálculos y ó mulas numé icas el “sec e o de la belleza”, que ellos
conside aban que se encon aba en las medidas de las pa es de sus cue pos:
La eo ía gene al de la belleza que se o muló en iempos an iguos a i maba que la
belleza consis e en las p opo ciones de las pa es, pa a se más p ecisos, en las
p opo ciones y en el o denamien o de las pa es y sus in e elaciones (Ta a kiewicz,
2001, p. 157).
Dichas in es igaciones pe mi ie on a dos escul o es conc e a po p ime a ez dos
cánones di e en es: el de Policle o, con su Do í o o (450 – 440 a.C), y el de Lisipo, con
su Apoxiomenos (S. I d. C). Se p o undiza á especialmen e en el p ime o de los c eado es,
Policle o, po su impo ancia y pos e io in luencia en el iempo. Fue el g an pione o de
la eo ía g iega sob e el ideal de belleza; conside ado po muchos pad e y undado de las
no mas del cue po masculino deseable. La escul u a que le concedió la opo unidad de
se bau izado en la pos e idad como pad e de lo he moso ue, como se mencionaba con
an e io idad, el Do í o o. Mide sie e cabezas y es una de las más cla as mani es aciones
isuales de es a di ec iz del ideal en la An igüedad:
Una […] amosa escul u a en b once de Policle o de A gos, hoy pe dida. El mo i o
del homb e que sos iene una lanza se ajus ó a los emas iconog á icos es imados que
ponen en alo el cue po desnudo del a le a y del hé oe. La no edad de es a ob a en
pa icula , que la ha hecho céleb e según las uen es de la época, adicó en la
inaugu ación de un sis ema de p opo ciones p esen adas en un a ado eó ico, esc i o
po su au o , i ulado Canon, y que subsiguien emen e nomb ó a la escul u a de esa
o ma, ya que e a la mani es ación isual de la eo ía plan eada. O iginalmen e, se
c ee que el a ado es u o des inado a los escul o es, y se p esen aba un en oque
p ác ico an e el abo daje de p oblemas del hace (Gallipoli, 2016, p. 90).
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Imagen 1: La escul u a de Policle o, el Do í o o
Fuen e. Do í o o. (2021). En Wikipedia
h ps://es.wikipedia.o g/w/index.php? i le=Do %C3%AD o o&oldid=134618307
Se des aca en es e ideal la impo ancia del eje cicio ísico pa a consegui el a que ipo.
Aco de a ello: “la es a u a supe io a la media, el cabello abundan e, la en e ancha, los
pómulos p ominen es, la mandíbula ma cada, las ex emidades y el onco le emen e
musculosos, la espalda ancha y las pie nas la gas y depo i as” (Pé ez, 2007, p. 4) se
conside a on elemen os impo an es espec o a lo bello que con inua on epi iéndose y
buscándose has a la saciedad. Es e ideal masculino conec aba di ec amen e y de mane a
indi isible con la pe cepción que se poseía de los a le as y gimnas as, ya que an o a a le as
como a dioses se les a ibuían cualidades comunes: equilib io, olun ad, alo , con ol y
belleza:
el Do í o o no se ía una ep esen ación some ida a la con ingencia, ni siquie a se a a
de un homb e en pa icula , sino que e oca la esencia, la pone en o ma y la hace
isible. Toma la idea de que hay un núme o pe ec o pa a la o ma del homb e, y
jus amen e lo con o ma isualmen e. A e y iloso ía encuen an un luga común
donde ab e a . La “G an Teo ía de la belleza” ue elabo ada sob e el “modelo del a e
clásico (Ta a kiewicz, 2001, p. 178).
La p opues a de canon que hace Lisipo es más esbel a y la hace basándose en el
Apoxiómeno. Su medida es de sie e cabezas y media (He edia y Espejo, 2018). Se puede
e la escul u a en la imagen 2.
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Imagen 2: Lisipo, el Apoxiómeno del Va icano
Fuen e. Apoxiómeno. (2021). En Wikipedia h ps://es.wikipedia.o g/wiki/Apoxi%C3%B3meno
La escul u a de Lisipo en la G ecia clásica es ableció el canon del cue po adul o en ocho
cabezas en luga de en sie e, medida que más adelan e se ía esca ada po Vi u io y,
siglos después, e omada po los a is as Du e o y Leona do da Vinci (po quien cob a ía
e dade a ama y o ma El homb e de Vi u io).
Roma se apode ó de oda la zona geog á ica de G ecia y, además, de oda su cul u a. La
iconog a ía de su escul u a ue le emen e modi icada, y decidie on inco po a le a la
ep esen ación ípica del a le a g iego una a madu a. Es a ue una pequeña a ian e que
co espondía al ca ác e más comba i o del Impe io omano. A p io i, sin en a de lleno
en la cues ión, es una a iación en la ep esen ación g á ica de los cue pos que pa ece
indica un cambio concep ual del ideal buscado. Es e cambio acaba ía ma cando de o ma
i e ocable al es o de masculinidades que i ían su giendo desde en onces.
En la Edad Media se con inuó con esa idea de lanzas, a madu as y gue a que había sido
plan eada en la edad an eceso a. El canon masculino p osiguió su camino po la senda de
los caballe os, ligándose y llenándose además de los alo es que aje on consigo los
bá ba os con sus ideales y con sus in asiones. El es ilo de ida que lle a on los caballe os
medie ales eque ía un cue po o nido que pudie a sopo a has a el inal las pesadas
ca gas y el es ue zo con inuo que exigían las di e sas labo es a sus cue pos. Se pod ía
deci que el canon ebosaba u ili a ismo en el sen ido más agudo y li e al de la palab a,
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ob iando que odos los cánones es udiados habían enido, de un modo u o o, alguna
u ilidad que podía se más o menos ob ia:
E an ep esen ados como au én icos caballe os gue e os del mismo es ilo que los
lee emos en las no elas omán icas: pelo la go que indica ue za, i ilidad y libe ad,
que lle aban los pueblos del no e de Eu opa pa a emula a sus eyes. […] caballe o
con a madu a al o y delgado, ue e y igo oso, esbel o: pecho y homb os anchos pa a
aguan a la a madu a; pie nas la gas y ec as como señal de elegancia y po e; manos
g andes y gene osas como símbolo de habilidad con la espada y de masculinidad
(Pé ez, 2007, p. 6).
Du an e es a época la eligión ocupaba el núcleo cen al de la ida de odas las pe sonas.
Es aba ca ac e izada po una p eocupación cons an e po lo que le depa a ía a uno la
mue e y po lo ascenden al. Dios y sus mandamien os o maban odo lo que se
conside aba de i al impo ancia en aquellos iempos, po lo que la signi icación que se
le a ibuyó al plano ísico ue pu amen e ins umen al. Realmen e no esul aba impo an e
el esul ado isible que pudie a con igu a el canon, la belleza de la pa e es é ica ue
elegada a un segundo plano y solo se buscó que dicho canon espondie a a las
necesidades ísicas que acaecían a los homb es de la época.
Poco a poco es a men alidad ue ans o mándose, pe mi iendo con dicha me amo osis
una nue a o ma de lee el mundo: Dios ya no e a el cen o de odas las cosas, Dios había
sido el c eado de la na u aleza, pe o es a, una ez c eada, enía sus p opias no mas. Se
seguía c eyendo en el Pad e C eado , pe o se le había a ibuido un papel di e en e al que
se le había o o gado has a el momen o. Es a nue a ac i ud an e la ida había cob ado
o ma en lo que se conoce como Humanismo, el humano pasó a ocupa el cen o de odos
los es udios y “es e alle de lág imas” que es la ida e enal ecupe a su posición
p io i a ia en cuan o a in e és.
Se conoce á como Renacimien o, ya en la Edad Mode na, al mo imien o que se ol ió a
in e esa po la ecupe ación de los ex os g iegos clásicos de iloso ía, e omando sus
es udios y consiguiendo con ello poco a poco el esu gimien o de la cul u a g ecola ina.
En dicho e o no, po supues o, si la ida e enal ol ía a se el cen o de odos los
es udios ambién ol ía a se lo la igu a del homb e y, con él, la impo ancia y el deseo
de encon a la o ma de lo bello más allá del u ili a ismo: ol ie on los es udios del
canon.
La p oducción a ís ica -a la que se siguió ecu iendo pa a conc e a y expandi los
cánones p opues os- de en onces ue p olí e a, pe o uno de ellos eclipsó en impo ancia
al es o po la no able ele ancia que su c eación acaba ía expe imen ando. A nadie le
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esul a desconocido el Es udio de las p opo ciones ideales del cue po humano de Vi u io
cuya ama se debe, en pa e, a que su o mulación eó ica ue esuel a de mane a pic ó ica
po Leona do da Vinci:
Imagen 3: El homb e de Vi u io esuel o po Leona do da Vinci
Fuen e: El homb e de Vi u io (7 de junio de 2021). En Wikipedia.
h ps://es.wikipedia.o g/w/index.php? i le=Homb e_de_Vi u io&oldid=136160340
Las no mas que es ableció Vi u io sob e cuáles e an las medidas que un homb e i uoso
debía posee e an las siguien es:
El cue po humano lo o mó la na u aleza de al mane a que el os o, desde la ba billa
has a la pa e más al a de la en e, donde es án las aíces del pelo, mida una décima
pa e de su al u a o al. La palma de la mano, desde la muñeca has a el ex emo del
dedo medio, mide exac amen e lo mismo; la cabeza, desde la ba billa has a su
co onilla, mide una oc a a pa e de odo el cue po; una sex a pa e mide desde el
es e nón has a las aíces del pelo y desde la pa e media del pecho has a la co onilla,
una cua a pa e. Desde el men ón has a la base de la na iz, mide una e ce a pa e y
desde las cejas has a las aíces del pelo, la en e mide igualmen e o a e ce a pa e.
Si nos e e imos al pie, equi ale a una sex a pa e de la al u a del cue po; el codo, una
cua a pa e, y el pecho equi ale igualmen e a una cua a pa e. Los es an es
miemb os gua dan ambién una p opo ción de sime ía (…). El ombligo es el pun o
cen al na u al del cue po humano. En e ec o, si se coloca un homb e boca a iba, con
sus manos y sus pies es i ados, si uando el cen o del compás en su ombligo y azando
una ci cun e encia, és a oca ía la pun a de ambas manos y los dedos de los pies. La
igu a ci cula azada sob e el cue po humano nos posibili a el log a ambién un
cuad ado: si se mide desde la plan a de los pies has a la co onilla, la medida esul an e
se á la misma que se da en e las pun as de los dedos con los b azos ex endidos;
exac amen e su anchu a mide lo mismo que su al u a (Ma ínez, 2020, p. 10).
La búsqueda y p e ensión de conquis a de los cánones es é icos que se sucede ían a pa i
de en onces nunca más llega ían a conoce de ención. La in luencia que u o la mi ología
g iega y la impo ancia que le dio dicha sociedad de la Edad An igua a la pa e ísica de
los miemb os de una sociedad, pe du a ía a lo la go de los años. Así como odos aquellos
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alo es que se ins au a on sob e el hono del comba e, la alen ía de la gue a y la
dignidad del encedo .
4.3.1. El canon masculino eu opeo en la ac ualidad
El canon masculino eu opeo del siglo p esen e -siglo XXI- pod ía eco da en muchos
sen idos a A es, dios de la gue a en la mi ología g iega, pe o de una o ma mucho más
o unda y geomé ica. Al o, obus o, musculoso, con la oz g a e y el semblan e se io,
con una ac i ud dominan e y e ado a. Adje i os que, con pequeñas modi icaciones en el
caso masculino, se han ido man eniendo ela i amen e inal e ables a lo la go del iempo.
Puede que hoy en día sea poco ecuen e que se ecu a al susodicho dios gue e o pa a
ejempli ica el canon masculino, cosa lógica eniendo en cuen a que la eligión de la
an igua G ecia quedó obsole a -aunque no po ello cesa ía de es a p esen e en las
pos e io es eligiones que ue on su giendo-. Ac ualmen e pa a habla sob e es e ideal
es é ico es más habi ual que se acuda a o as imágenes más ac uales como la igu a del
supe hé oe, el cual, sin emba go, sigue obedeciendo a no mas muy pa ecidas a las de
en onces. Así, el p o eso Pé ez Pa ejo nos explica lo siguien e:
En la más es ic a ac ualidad, pa ece que son los cómics y las nue as ecnologías -
jun o con los medios de comunicación- los que p opo cionan los nue os pa ones de
belleza. Quizás aho a el icono de belleza emenino lo p opo cionen los ideojuegos:
supe hé oes y homb es Madelman (musculosos, a lé icos, poco locuaces, siemp e con
ganas de gue a) y muje es La ac o s (de unos con o nos an ás icos, en ambos
sen idos de la palab a) (Pé ez, 2007, p. 7).
Cuando se lee es a desc ipción que hace en su a ículo El canon de belleza a a és de la
His o ia (2007) de los homb es Madelman, se pueden ap ecia cie os es igios del
an iguo espa ano. Ya se ha hablado sob e qué idea se poseía en la época de dicho
pe sonaje, la Edad An igua, de la impo ancia de la belleza ísica, así como sob e lo que
e a conside ado bello. Es pe inen e sus ae de la his o ia que la An igua G ecia es aba
o mada po di e en es ciudades -polis-, siendo las más impo an es e in luyen es A enas
y Espa a. La p ime a se pod ía a i ma que ecogía en e sus on e as el es e eo ipo de
ciudadano sabio, más calmado y anquilo que ap ecia el depo e como mé odo pa a
man ene en óp imas condiciones su cue po. Su cue po, como se exponía con
an e io idad, e a conside ado el emplo del suje o que pe mi ía un co ec o
uncionamien o del alma. E an aman es de amas del conocimien o como la iloso ía, las
a es y la o a o ia que acababan copando odo su iempo. Espa a po el con a io e a una
ciudad más aus e a, más p agmá ica y dada a la ac i idad manual en de imen o de la
21
in elec ual. Se c iaban allí a los u u os gue e os. E a de Espa a de donde acababan
saliendo muchos gladiado es que ya desde niños habían sido acos umb ados a ese es ilo
acional y comba i o:
Plu a co, p o undamen e imp egnado del pensamien o pedagógico de Pla ón, ol ió
cons an emen e sob e es e pun o. «La educación se ex endía has a los adul os.
Ninguno e a lib e ni podía i i como que ía. En la ciudad, como en un campamen o,
cada cual enía eglamen adas sus ocupaciones y su géne o de ida en elación con las
necesidades del es ado y odos e an conscien es de que no se pe enecían a sí mismos,
sino a la pa ia.» En o o luga esc ibe: «Licu go habi uaba a los ciudadanos a no ene
ni el deseo ni la ap i ud pa a lle a una ida pa icula . Los lle aba, po el con a io,
a consag a se a la comunidad y a cong ega se en o no a su seño , libe ándolos del
cul o al p opio yo pa a que pe enecie an en e amen e a la pa ia.» (Jaege , 2007, p.
86).
Ap o echando esa desc ipción de las cos umb es espa anas dadas a las a es manuales y
el a e de la gue a en luga de las men ales, pod ían saca se a ias conclusiones. La
p ime a de ellas es que cuando en una sociedad impe a la p eocupación po un ipo de
ac i idad en luga de o o, esul a lógico que la p ime a sea mucho más desa ollada que
la segunda. En Espa a, se desa olló mucho más la ac i idad ísica, po lo que pod ía
in ui se que, al se menos alo ada la pa e men al, es a no llegó a expe imen a un
c ecimien o que se co espondie a al que expe imen ó la pa e co po al. La segunda
conclusión a colación de la p ime a es que el eje cicio ísico ae consigo unas
consecuencias en el cue po ine i ables, po lo que se pueden in ui cue pos más
musculosos y obus os.
Las secuelas de es as ci cuns ancias especí icas pueden segui in uyéndose en los cánones
ac uales, donde los p o agonis as masculinos son más dados a la acción que al
pensamien o. En el s. XXI películas y se ies donde pe sonajes como Supe man, Ba man
o Capi án Amé ica con o man los esquemas men ales de la sociedad a a és del cine, la
ele isión y el o denado . Pe o no solo eso, sino que el con inuo auge de los ideojuegos
ambién ha pe pe uado y hecho mella en los deseos es é icos de los niños que en un u u o
se án los homb es de nues a sociedad:
son como se es i uales, cibe se es que se desen uel en con inusi ada lige eza en las
pan allas de los o denado es, a los que in en an enca na como pueden los g andes
ac o es de Hollywood con más o menos éxi o (Pé ez, 2007, p. 7).
En los ideojuegos el indi iduo simula con e i se en es e cibe se con b azos de
p opo ciones inusi adas en compa ación a un cue po humano no ic icio. Simula en
p ime a pe sona se ese hé oe que p e iamen e ha admi ado en la úl ima película de
Ma el. En los úl imos años pa ece habe se demos ado y comp obado un inc emen o
impo an e en la al e ación de la imagen co po al en homb es, que se conc e a en una
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excesi a p eocupación po el desa ollo y igo muscula , al e ación que se in uye es á
al amen e ligada con o as psicopa ologías (Baile, 2003).
El mensaje que es án ecibiendo los indi iduos es el de necesi a posee una can idad
mínima de músculos pa a adap a se al canon del momen o y, solo así, llega a se
acep ados en el cí culo social. La can idad de muscula u a que deben posee se es ablece
a a és de los p o agonis as de los p oduc os cul u ales masi os que isualizan, cuya
alía e in eg ación se adecua al ísico que engan.
Cuando el mensaje que ecibe un indi iduo es la exis encia del equisi o de posee cie o
cue po pa a consegui acep ación social, es e acaba á acogiendo una ac i ud p oac i a
pa a consegui lo. Los ac o es sociocul u ales que p oponen en el a ículo El canon de
belleza a a és de la His o ia: un mé odo de desc ipción de pe sonas pa a alumnos de
E/LE (2007) se ían los e ec os que p oducen en los indi iduos los mensajes que inundan
los medios de comunicación y los jugue es o ien ados pa a chicos. Es os p omue en que
el homb e es a ac i o en base a cuán musculoso sea su cue po y, po ende, si se á o no
acep ado dependiendo de ello.
Se ha pasado de ese canon ísico donde la muscula u a ideal es la que se consigue de
o ma o gánica como consecuencia de un es ilo de ida ac i o, a una obsesión donde el
in jus i ica los medios, aunque es os medios acaben degene ando en obsesiones o
as o nos de la conduc a alimen a ia, como la ano exia in e sa o la igo exia.
Haciendo un ace camien o a los posibles mo i os que odean a es e nue o canon, se
pod ía especula que lo que subyace a es e ideal es la idea de demos a que el suje o que
en e en él iene el pode adquisi i o necesa io pa a pode paga un gimnasio odos los
meses, un gimnasio que implica comp a su icien e opa “especí ica” (moda i ness) pa a
hace depo e odos los días. Además, ambién pod ía signi ica que el usua io iene los
ecu sos económicos necesa ios pa a comp a comida sana, siendo la u a y la e du a
más ca a que la comida ul a p ocesada, y pa a suplemen a su alimen ación con p o eínas
especí icas que alige an el p oceso de modelación abdominal.
4.4. Repaso his ó ico pa a la cons ucción del canon masculino asiá ico
Es necesa io acla a que, de igual mane a que el peso de la cul u a eu opea y su expansión
ecaye on, en su momen o, sob e los homb os de G ecia, ambién ue el papel que
adqui ió China al enca ga se en su p opio con inen e de la misma misión, expandiendo al
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es o de países la cul u a que se había es ado mace ando allí. China ep esen ó el papel
en O ien e que G ecia y Roma ep esen a on en Occiden e.
Holcombe en el lib o Una his o ia de Asia o ien al (2016) ela a la his o ia de dicha
egión si iéndose de es coo denadas e e enciales: China, Japón y Co ea. Una de las
p emisas elemen ales que se ap ecian en es e es la desc ipción de Asia como una egión
ela i amen e homogénea. Den o de la simili ud global que señala, ambién esal a las
di e sas iden idades nacionales de cada uno de los países, los cuales, aun eniendo
ca ac e ís icas conc e as p opias e indi iduales, siguen o mando pa e de una misma
zona geog á ica con agudos pa ecidos en lo cul u al e his ó ico. Todos los países pa ecen,
además, gi a en o no a China, el núcleo i al de la egión. (Holcombe, 2016).
De ese cen o común que e a China su gie on elemen os como la esc i u a, que
pe mi ie on con o ma an o ideas como alo es comunes. También acaba ían siendo
undamen ales pa a el desa ollo del canon masculino el con ucianismo (que oscila en e
la eligión y la iloso ía) y el budismo asiá ico o ien al. Todos es os aspec os cul u ales
eme gie on, como se señalaba, del impe io de la Ciudad P ohibida y su in luencia pe meó
an o en Japón como en Co ea. Pos e io men e, cada uno de es os países del con inen e
asiá ico e oluciona ía, dis anciándose le emen e de la in luencia de su he mana mayo .
Es o se man end ía con el iempo has a alcanza la madu ación de sus p opias iden idades,
una madu ez que sin emba go jamás ha eliminado po comple o los asgos que compa en
unas con o as.
La eligión y la iloso ía ac ua on como los conduc os a a és de los cuales la cul u a y
el pensamien o chinos luye on hacia Co ea y el es o del con inen e asiá ico o ien al. El
budismo se in odujo en Co ea a a és de China en el siglo IV (doscien os años an es de
que die a el sal o a Japón), ex endiéndose sob e odo en e los siglos XI y XV, siglos en
los que había pe dido ue za en su país de o igen, pe o ganado e eno en el es o de los
países del con inen e.
El budismo es una iloso ía que se cen a sob e odo en la pa e me a ísica y en la
expe iencia de la ida con empla i a, encon ando en es os elemen os los ejes cen ales
que igen odo su pensamien o (San os, 2015). Se pod ía deci que es, más que una
eligión no eís a, una iloso ía p ác ica que p opone una se ie de conocimien os pa a
busca el signi icado de la ida y da sen ido al su imien o a a és del dha ma. La ueda
del dha ma es uno de los pocos símbolos comunes a odas las escuelas budis as. Tiene
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ocho adios que simbolizan el noble óc uple sende o como ía pa a acaba con el
su imien o y llega a alcanza la iluminación.
Es con a io al ma e ialismo y anima a con ola esa ansia de deseos que p oduce ka ma
nega i o, pues, al y como dicen los seguido es de es a doc ina, es p ecisamen e el deseo
neu ó ico y es a ansia pe manen e de que e más, lo que lle a al humano a su i .
Aplacando es e deseo es como se consegui á ago a dicho ka ma nega i o. También
p omulga la posibilidad de alcanza el ni ana (la iluminación y despedida o al de dicho
deseo). Es op imis a en cuan o a que de iende que es iable y no u ópico la supe ación
del su imien o que p oduce si se ex i pa su causa. Po an o, libe a se del ka ma
acumulado de idas an e io es supone supe a el es ado del samsa a.
Cuando se habla de la eliminación del deseo neu ó ico no se hace p e endiendo la
inco po ación de una dis ancia ija en e el mundo y el suje o, no p e ende ni anima a que
el indi iduo i a ajeno a la ealidad:
El ni ana no p opugna una ac i ud de “indi e encia an e el mundo” sino que implica
“compasión y amo in ini os hacia la o alidad de los se es”, pa iendo de la idea “de
que cada se posee in ínsecamen e la 'na u aleza de buda' (San os, 2015, p. 49).
Desde los cimien os se isualizan en es a doc ina alo es con a ios a los que se pe cibían
en aquellas na aciones épicas donde los dioses y los hé oes empleaban la gue a pa a
demos a su hono y su alen ía. Se p e ende la paz y el amo en su máxima
mani es ación: “Un deseo no egocén ico de hace y aleg a se po el bien del p ójimo, a
la ez que apa a se del odio, de los celos, de odos esos ac o es nega i os que nos
pe u ban” (San os, 2015, p. 46).
El amo eina á en los co azones de quienes p ac iquen es o, donde, además: “ odos los
se es humanos son en po encia un Buda” (San os, 2015, p. 46). P opugna que odos son
iguales, que odos es án capaci ados pa a llega al ni ana, así como pa a que odos los
compo amien os de una pe sona sean ealizados con ines al uis as, siendo la bondad el
medio y el in, así como la emoción que debe á egi odas las decisiones de quienes sigan
es as c eencias.
Las mani es aciones a ís icas se ían in luenciadas po es os alo es y se desa olla on en
o no a es os ejes de con i encia pací ica y bienes a , con a ios a los que en la An igua
G ecia impe aban. Cob a on impo ancia las escul u as y pin u as que esencialmen e
siemp e ep esen aban a pe sonas lle ando a cabo acciones al uis as, compasi as,
con empla i as o sabias. También e a habi ual que se esculpie a a Buda. Se se ían de
31
6.2. El caso asiá ico ejempli icado con anuncios publici a ios
Pa a el caso asiá ico ambién se han seleccionado dos anuncios donde la igu a masculina
supone el cen o mismo de oda la na ación del anuncio. El p ime o es de la ma ca
Innis ee, una ma ca especializada en el cuidado de la piel. El siguien e es de la ma ca
KANU, una ma ca de ca é co eana. Como en el caso an e io , es os dos anuncios han sido
elegidos po con a con una p esencia ele ada de p o agonis as masculinos.
P ime o se elabo a á una desc ipción de allada de los aspec os écnicos del anuncio. Se
habla á sob e el ipo de his o ia, el ipo de plano, la angulación elegida y el colo
p edominan e de las escenas.
Después se a a á la imagen en sí del homb e: si se en a iza o no su cue po, cómo se hace
en el caso de que sea así, cómo son sus asgos, qué acciones ealiza. También se
analiza án an o la comunicación no e bal del anuncio como conjun o como del homb e
en pa icula .
Finalmen e se elabo a á una asociación de los p incipios que p esen a el anuncio que
coincidan con los p incipios cul u ales in es igados.
7. Análisis del canon eu opeo en los anuncios seleccionados
Como se decía en el epíg a e an e io , odo lo que se ha expues o a lo la go del abajo
p esen e se á a con inuación ejempli icado a a és de di e en es anuncios publici a ios.
Se p ocede á a su análisis y se busca á comp oba si odo lo in es igado en epíg a es
an e io es se co esponde o no con la ealidad ac ual.
De odos los p oduc os que se publici an al día los pe umes son los que o o gan quizás
mayo ma gen de inno ación y c ea i idad en su elabo ación, lo que en es e p oyec o se
aduce como un núme o más ele ado de componen es a analiza . Además, ienden a
enca na a la pe ección an o los alo es es é icos ísicos como los p incipios no e bales
que p iman en su con ex o social.
El p ime anuncio de pe ume seleccionado es de la ma ca Paco Rabanne
(h ps://www.you ube.com/wa ch? =VNOZTsK0gRs), cuya campaña ue bau izada
como INVICTUS AWARD en 2015.
En es a campaña puede obse a se una mezcla en e elemen os co idianos de nues a
ac ualidad, como lo son las cáma as o og á icas o el ú bol, y ópicos de la mi ología de
32
la An igua G ecia, como los dioses. Se han conjugado ambos discu sos dando como
esul ado la na ación de las a en u as de un p o agonis a que es p esen ado como hé oe
y semidios y que debe en en a se a di e sos enemigos pa a sali ic o ioso de su “ iaje”.
En la p ime a escena, en un p ime plano pano ámico, se si úa al espec ado in o mándole
de que la acción end á luga en un campo de ú bol que ecue da, po la o ma, a los
ci cos o coliseos omanos.
Imagen 5: Fo og ama del spo de la campaña INVICTUS AWARD (Paco Rabanne, 2015)
Fuen e: Fo og ama del spo de la campaña INVICTUS AWARD (Paco Rabanne, 2015) disponible
en: h ps://www.you ube.com/wa ch? =VNOZTsK0gRs
El p o agonis a se co esponde ía con el gue e o de la his o ia, que apa ece de espaldas
y sin opa en la siguien e escena, en un plano medio la go y con apicado. El cue po es
exhibido como signo de i ud del modo en el que se hacía en la An igua G ecia, pe o se
puede obse a que la endencia sua emen e a lé ica de los ísicos de en onces es en es e
caso mucho más exage ada. Se aden a en el es adio con paso decidido, yendo a un i mo
ágil, pe o no ápido.
Imagen 6: Fo og ama del spo de la campaña INVICTUS AWARD (Paco Rabanne, 2015)
Fuen e: Fo og ama del spo de la campaña INVICTUS AWARD (Paco Rabanne, 2015) disponible
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Se decide ealiza una angulación con apicada cuando se busca hace sen i in e io al
espec ado , ma cando como supe io a la igu a humana o al obje o p incipal que queda
en la zona al a del plano. Es po es o po lo que puede deci se que el anuncio p e ende
ema ca la g andeza del p o agonis a, cuya exis encia es más especial que la del es o de
suje os. Es e p o agonis a es p esen ado como una especie de A es -dios de la gue a- que
acapa a oda la a ención de las masas. Su ac i ud no deja de se en ningún momen o
e ado a, así como su comunicación no e bal es una mezcla de dominio, con ol y pode .
Con es os alo es el anuncio a anza has a las siguien es escenas.
En es as se obse a al mismo p o agonis a en el cen o de la composición, odeado de
muchas cáma as que no dejan de oma le o og a ías. Se le expone como al cen o de odo
(una ac i ud muy humanis a) y se e con mucha cla idad la sepa ación que se ealiza en e
él y el es o, e o zándose así esa idea de que la pe sona ideal es él. Su comunicación no
e bal no se al e a, no mues a duda, pudo o ne iosismo haciendo ala de de una
es abilidad absolu a.
El ceño lige amen e uncido y los b azos abie os. El semblan e se io pe o osado.
Comienza a anda con un i mo pausado, p obablemen e pa a da la sensación de o al
dominio de la si uación. En ningún momen o del ídeo se le no a ningún ipo de miedo o
echazo.
Imágenes 7 y 8: Fo og amas del spo de la campaña INVICTUS AWARD (Paco Rabanne, 2015)
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Cuando en a en el campo lo hace caminando despacio y sin pe de ese ai e de con ol y
ba alla. En luga de en en a se en el coliseo omano a o os gladiado es con espadas y
escudos, se en en a a un g upo de pe sonas cuyas opas se asemejan bas an e a
equipaciones de ú bol, no ándose de nue o esa mezcla del discu so con empo áneo con
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el discu so mi ológico. Sus enemigos, que no poseen ni exp esiones ni colo es p opios y
se limi an a se maniquíes blancos, an co iendo hacia él con una ac i ud de
de e minación, pe o el p o agonis a solo necesi a un pequeño mo imien o de b azos pa a,
li e almen e, hace les pol o. Su boca mues a una pequeña son isa de sa is acción y iene
el ceño le emen e uncido.
Todo es o se mues a a a és del uso de un plano medio co o, ipo de plano que como
ha podido obse a se abunda en el anuncio que se es á analizando. Es e plano pe mi e
mos a la condición ísica del suje o. No solo es impo an e su os o, sino ambién su
o so.
Imagen 9: Fo og ama del spo de la campaña INVICTUS AWARD (Paco Rabanne, 2015)
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El hé oe de la escena no cambia en ningún momen o el i mo de sus pasos y sale del
mismo modo en el que en ó: ic o ioso, pues pa icipó en el juego sabiendo de an emano
que lo gana ía.
A con inuación, el plano medio la go se agudiza, mos ando al mismo suje o con la copa
que ha ob enido as sali ic o ioso de la ba alla. La angulación es á lige amen e
con apicada y el men ón del p o agonis a es á le emen e ele ado, aunque sus ojos mi an
di ec amen e a la pe sona que e el anuncio. Es a mezcla de elemen os da una sensación
aún más aguda de su supe io idad.
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Imagen 10: Fo og ama del spo de la campaña INVICTUS AWARD (Paco Rabanne, 2015)
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El siguien e anuncio que se analiza á es de la ma ca Ni ea men
(h ps://www.you ube.com/wa ch? =Bg_dVE3MuOM). Es e segundo ha sido
seleccionado pa a a a de con as a el p ime análisis que se ha elabo ado del canon. Al
p e ende el anuncio de Pacco Rabanne simula algunos ópicos mi ológicos cabía la
posibilidad de que el canon se hubie a is o modi icado con la in ención de adap a se con
mayo exac i ud a lo que se in e p e a que debió se en la An igua G ecia. Es e o o
análisis p e ende ace ca se de o ma más di ec a a la ealidad que nos a añe.
La his o ia es á o mada po cua o pequeñas his o ias en las que en cada una de ellas uno
de los cua o homb es p o agonis as lide a la acción que se es é lle ando a cabo. En la
p ime a el líde es el p ime o en en a en el ba . Tiene una compe ición de ue za con
o o homb e demos ando su pode cuando la gana. En la segunda se obse a a o o
homb e co ando leña mien as el es o le obse a, en la e ce a se localiza a o o di e en e
conduciendo hacia un hu acán y el úl imo es u ilizado pa a ejempli ica el modo de uso
de la c ema. El elemen o en común que hay en e odas las si uaciones es la p ueba de
alo que deben supe a pa a demos a su masculinidad. Los ac o es que se han escogido
son jugado es de ú bol al amen e econocidos en la sociedad: Daniel Ca ajal, Ma celo
Viei a, F ancisco Ala cón (conocido como Isco) y Ga e h Bale.
Los colo es que p edominan en el anuncio publici a io son oscu os o con algún ma cado
oque de azul. La música no iene le a, es ag esi a y dinámica.
La p ime a escena es un plano gene al que si úa la his o ia en un ba que con iene
elemen os ípicamen e asociados con la masculinidad ac ual. Algunos de es os elemen os
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son un billa , en el que se ap ecia la igu a musculosa de un homb e, y unos da dos en la
pa ed más alejada del luga . A con inuación, la pue a se ab e con un golpe seco y en a
un g upo de homb es. Se emplea un plano medio co o y una angulación lige amen e
con apicada. El homb e que encabeza la cuad illa iene los homb os cuad ados y saca
lige amen e el pecho mien as mi a ijamen e a odas las pe sonas que habi an el si io.
Imágenes 11 y 12: Fo og amas del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea
men, 2015)
Fuen e: Fo og amas del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea men, 2015),
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En la siguien e escena se cambia a un plano gene al y se e cómo el p o agonis a se ace ca
con paso decidido a un homb e que es á sen ado en la o a esquina del espacio. Dicho
homb e le an a el os o y le de uel e la mi ada. Su os o es se io y unce el ceño. Tiene
un cue po ex emadamen e musculoso y una camise a de i an es que en a iza sus b azos.
El suje o que lide a la acción coge una silla de o a mesa, poniéndola en e a él pa a
enca a le mien as golpe con la palma de la mano la mesa. Es e golpe, con unden e y
ag esi o, ma ca el inicio de la pelea.
Imágenes 13 y 14: Fo og amas del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea
men, 2015)
Fuen e: Fo og amas del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea men, 2015),
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Una ez sale ic o ioso el caballe o de la izquie da de la imagen 14, se suceden una se ie
de escenas en las que se e al g upo de homb es en di e en es si uaciones. En una de ellas
emos al g upo co ando leña en un bosque ne ado lle ando opa poco adecuada pa a un
clima así. Solo uno se enca ga de la acción como al mien as los o os pa ecen
cus odia le. Todos sus os os es án se ios, con ges o pendencie o y en e ellos se obse a
a un lobo alineado jun o al es o como si ue a uno más. Mues a una ac i ud calmada,
p obablemen e pa a ansmi i que an o el lobo lee a los homb es como miemb os de su
manada como que los homb es en en él a un cama ada del que no ienen nada que eme .
Se in e p e a la amenaza implíci a que hay la escena.
Además, se ealiza un plano medio co o del indi iduo que p o agoniza la acción de co a
leña, imagen 16. Tiene una ba ba abundan e y oscu a, al igual que las cejas. F unce el
ceño y su boca no son íe. Apa ece concen ado en la labo que se ae en e manos que,
aunque pelig osa eniendo en cuen a que lle a una sie a eléc ica y debe co a un onco
ex emadamen e g ueso, no supone ninguna di icul ad pa a él.
Imágenes 15 y 16: Fo og amas del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea
men, 2015)
Fuen e: Fo og amas del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea men, 2015),
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En la escena pos e io se localizan a los mismos homb es en el in e io de un coche. En
es e caso los planos cambian pa a enseña de o ma equi a i a los obje os que esqui an y
a dónde se di igen. Es án en una zona desé ica y an en línea ec a hacia un hu acán, que
es esencialmen e lo mismo que deci que an hacia el pelig o. E i an con el ehículo que
un ac o , que ha sido despedido po la ue za del ien o, les golpee, no p esen ando
sín omas de ne iosismo ni de p eocupación po lo acon ecido.
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Después se amplía el os o del p o agonis a de es a nue a “misión” con un plano medio
co o. Vuel e a ene el ceño uncido y una ba ba oscu a y espesa. La ba ba complica
dilucida si sus asgos es án o no muy ma cados, pe o la sensación de osquedad que es os
ansmi i ían se man iene g acias a la abundan e ba ba, que en a iza y cuad a las
acciones.
Imágenes 17 y 18: Fo og amas del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea
men, 2015)
Fuen e: Fo og amas del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea men, 2015),
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Pos e io men e la misma cuad illa de homb es en a en un baño. Se usa un plano medio
la go y una angulación sua emen e con apicada. Andan con decisión y de e minación.
Su semblan e se io solo se pe u ba po el asomb o cuando ab en una aquilla en la que
encuen an c ema pa a el cue po de colo osa, momen o en el que el plano medio la go
es sus i uido po un plano medio co o con una angulación lige amen e con apicada. La
música cambia en es e momen o y suena la oz aguda de una muje en onando la
exp esión “I lo e you”.
Imágenes 19: Fo og ama del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea men,
2015)
Fuen e: Fo og ama del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea men, 2015),
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Finalmen e, as p ime os planos de odos ellos po sepa ado echándose la c ema, hay una
escena en la que son p esen ado en dos líneas di e en es, con la misma exp esión se ia, el
men ón ele ado y los ojos mi ando hacia abajo po la angulación le emen e con apicada.
Imágenes 20: Fo og ama del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea men,
2015)
Fuen e: Fo og ama del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea men, 2015),
disponible en: h ps://www.you ube.com/wa ch? =Bg_dVE3MuOM
El plano medio co o posibili a e sus o sos. Es cie o que lle an opa, pe o con la
excepción de uno (que aun así lle a la camisa a emangada) odos lle an camise as de
manga co a, pe mi iendo de es e modo ap ecia unos b azos musculosos. El cuello g ueso
es común en odos ellos.
En las imágenes 21 y 22 se e exac amen e lo mismo, aunque con pequeños ma ices
di e enciado es que esponden a los iempos que co en. La simili ud se ap ecia an o en
el plano pu amen e ísico como en la comunicación no e bal y la acción que ep esen an
an o la escul u a y como el o og ama.
Po un lado, el Do í o o (imagen 22) se supone que es á sos eniendo una lanza en hono
a la impo ancia que se le daba a la mi ología g iega y a los juegos olímpicos, uno de los
juegos que se p ac icaban e a el de lanzamien o de jabalina. Su cue po es á moldeado de
una o ma na u al y su pos u a co po al es anquila y sosegada. Su os o mi a hacia
adelan e, elemen o di e enciado pa icula men e impo an e.
Po o o lado, en el anuncio de Paco Rabanne, la que se supone la pe soni icación de A es
es á jugando en un coliseo omano al ú bol, el depo e es ella ac ual. No sos iene lanza
alguna y, sin emba go, con ambas manos en posición de i ulca, pa ece es a inci ando a
cualquie se que lo ea. Su cue po es á moldeado de una o ma más exage ada que en el
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caso del Do í o o, un homb e Madelman como se ci aba con an e io idad, en el que odos
los con o nos se han endu ecido po in luencia de es a época ecnológica y digi al. Mi a
hacia a iba con el ceño uncido y con una pequeña son isa e ado a que hace pensa en
peleas y dispu as. Mi a hacia a iba como si quisie a p o oca has a a los mismos dioses
(que cul u al e his ó icamen e se han conside ado los seño es de los cielos). En la
mi ología g iega: los seño es del Olimpo.
En la escul u a se e a un homb e anquilo aun cuando es e es ep esen ado sos eniendo
una lanza con su mano de echa, luciendo su o a mano, la izquie da, en una posición de
eposo, calmada y en paz. En el o og ama de la imagen 21 se mues a a un homb e que
busca de modo p oac i o la gue a.
Imágenes 21 y 22: Fo og ama del spo de la campaña INVICTUS AWARD (Paco Rabanne,
2015) y el Do í o o de Policle o
Fuen e: Fo og ama del spo de la campaña INVICTUS AWARD (Paco Rabanne, 2015)
disponible en: h ps://www.you ube.com/wa ch? =VNOZTsK0gRs y. Imagen del Do í o o
disponible en Flick (h ps://www. lick .com/pho os/8449304@N04/8213958936)
8. Análisis del canon asiá ico en los anuncios seleccionados
Pa a la esolución de es e epíg a e se han seleccionado dos anuncios publici a ios. A
a és de es os anuncios se p e ende comp oba si se cumple lo ecopilado en la ase de
in es igación, así como analiza de qué mane as sigue in luyendo la his o ia en los
cánones asiá icos ac uales. P ime o se analiza á la pa e isible del anuncio pa a es udia
a con inuación los alo es comunicados.
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obse a se. En las imágenes 34, 35, 36 y 37 pa ece pode ad e i se un uso ele ado de
onos con poco b illo.
Imágenes 34 y 35: Fo og amas del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea
men, 2015)
Fuen e: Fo og amas del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea men, 2015),
disponible en: h ps://www.you ube.com/wa ch? =Bg_dVE3MuOM
Imágenes 36 y 37: Fo og amas del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea
men, 2015)
Fuen e: Fo og amas del spo de la campaña Homb es, es a es ues a c ema (Ni ea men, 2015),
disponible en: h ps://www.you ube.com/wa ch? =Bg_dVE3MuOM
Los planos medio co os abundan. Con el uso de es e ipo de plano se acen úa y ele a el
es ado ísico de los suje os.
Las his o ias pa ecen basa se en cómo los p o agonis as deben supe a alguna labo
complicada. El desenlace de odas las “misiones” concluye con la ic o ia sin di icul ad
ni es ue zo de los suje os p incipales. Ambos anuncios cuen an con la p esencia de algún
ipo de je a quía en e los “hé oes” y el es o de los mo ales. También se p esen a en
algún pun o de la na ación una dispu a con o o indi iduo: el enemigo.
Los p o agonis as siemp e ienen un cue po musculoso. En el caso de Paco Rabanne solo
es uno. No lle a camise a y puede e se su muscula u a di ec amen e. En el anuncio de
Ni ea men los p o agonis as son cua o. Es án es idos, pe o se puede in ui que ienen
unos o sos abajados. Lle an camise as de manga co a y un poco ajus adas que
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pe mi en ap ecia cue pos ecios, unos b azos musculosos, cuellos g uesos y espaldas
anchas. Los asgos de sus os os, an o en un anuncio como en el o o, son du os y ígidos,
mandíbulas cuad adas, en es ec angula es y ba bas gene almen e espesas. Las igu as
masculinas siemp e ienen el ceño uncido y el semblan e se io que a eces se e
modi icado po una pequeña exp esión e ado a. Toda la comunicación ges ual de es os
homb es pa ece exigi espe o.
En los anuncios de Innis ee y de KANU se emplean colo es más cla os y sua es. En el
p ime caso es o esul a e iden e, p ima el blanco y el celes e po encima del es o. El
caso de KANU pod ía gene a dudas pues ambién es ecuen e el uso de ma ones. Se ha
uel o a ecu i al aislamien o de los ondos pa a busca el uso de colo es a los que se
ecu ió du an e su c eación. Haciendo es o se puede epa a en que uel en a apa ece
los colo es blancos y osados (imagen 38).
Imagen 38: Fo og ama del spo de la campaña Kanu, i amisu la e (KANU, 2019)
Fuen e: Fo og ama del spo de la campaña Kanu, i amisu la e (KANU, 2019) disponible en:
h ps://www.you ube.com/wa ch? =oAsG9qJeY1M
Se ecu e con mayo ecuencia a los p ime os planos, pe diendo ele ancia el es o del
cue po.
La his o ia no se cimen a en o no a una ba alla en e suje os, sino en la colabo ación de
un g upo de indi iduos pa a e adica un mal ajeno (en el caso de Innis ee) o al simple
delei e de la acción que el suje o del anuncio de KANU se ae en e manos (bebe ca é).
Los p o agonis as en ambos anuncios ienen un os o o alado con la mandíbula muy ina.
Tienen la piel pálida y sin impe ecciones, además de se imbe bes. Tienen los ojos
g andes y una pe manen e son isa cándida en los labios. No ue cen nega i amen e el
ges o en ningún momen o y su comunicación no e bal se man iene aleg e e in an il has a
el inal. Poseen muchas cualidades ípicamen e encon adas en niños o adicionalmen e
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asociadas con las muje es, como pueden se los asgos inos, los labios abundan es o la
ac i ud jo ial.
CANON
Físico
Ros o
Ac i ud
Eu opeo
Cuello g ueso,
b azos y pecho
musculosos,
espalda ancha.
Rígido, acciones
geomé icas, con
ba ba y cejas
abundan es y oscu as
que ema can sus
acciones.
De e minado,
e ado , ag esi o,
compe i i o.
Asiá ico
Cuello delgado y
la go, b azos inos,
espalda es echa.
O alado, acciones
con o mas sua es,
piel ní ea, imbe be y
sin impe ecciones.
In an il, jugue ón,
coope a i o,
aleg e.
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10. Conclusiones
El p ime obje i o de es e abajo e a descub i si exis ían ealmen e dos cánones
di e en es dependiendo del con inen e en el que nos encon á amos. La conclusión sacada
an e es a p egun a es que sí, exis en dos concep os o almen e di e en es de masculinidad.
Po un lado, hay una masculinidad que se ha cimen ado sob e la idea del hono , el alo
y la compe ición median e la ba alla, que se ía el canon eu opeo. Po o o lado, exis e o o
canon que se ha desa ollado sob e la amabilidad, la sabidu ía y el espe o, así como la
coope ación. Es e se ía el canon asiá ico. La eligión y los alo es cul u ales a lo la go
del iempo han cons uido es os dos cánones in luyendo aún hoy en su esul ado de o ma
impo an e y no o ia.
Con inuando con es a idea, los mo i os de la cons ucción de unos cánones an di e en es
se encuen an en las in luencias cul u ales e ideológicas que ecibie on espec i amen e
de sus luga es de o igen. El canon eu opeo se basó ya desde el comienzo de su his o ia
en la mi ología g iega, un conjun o de mi os que daban sen ido a su mundo a a és de la
i a de los dioses, las ba allas de los hé oes o la ob ención del hono median e ic o ias en
la gue a. El canon asiá ico, sin emba go, se io cons uido con iloso ías como el
budismo o el con ucianismo, idea ios que p imaban el concep o de sabidu ía y
e oalimen ación en e he manos po encima de odo lo belicoso.
La i ud en Co ea se mos aba a a és de la ob ención del conocimien o, de la e udición.
La ue za debía os en a se desde el in e io , y es a e a en endida como una ue e
capacidad de de e minación, una ue e ac i ud de es ue zo y sac i icio. No se p omo ía
la ue za como ue za b u a ni de endían las acciones iolen as que u ie an
consecuencias nega i as en el ex e io como medio pa a demos a la (po ejemplo, una
pelea con o o ciudadano).
Además, el concep o de enemigo no se aguó sob e o os miemb os de la sociedad, sino
como algo inma e ial que e a común pa a odos: el deseo neu ó ico. Todos son iguales,
ienen los mismos p oblemas y luchan con a el mismo mal. Cuando el enemigo es algo
ajeno al p opio pueblo la sociedad e me mados sus deseos de pelea se en e sí. La o a
pe sona ca ga con la misma condena que ú, po lo que no iene sen ido discu i con una
pe sona que es á pasando po lo mismo po lo que es á pasando el es o. Es e hilo de
pensamien os consigue a su ez p omo e la empa ía, y la suma inal de odos es os
elemen os consigue la sociedad poco belicosa que se señalaba.
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En Eu opa la compe ición es el medio que se expandió como in pa a demos a la alía
que u ie a un indi iduo. No se abogó an o po la cons ucción coope a i a en e
he manos sino po la compe ición des uc i a, en la que una pe sona ganaba a o a
posicionándose po encima de ella. El ganado es is o como el que iene más pode y,
po ende, una mejo posición social. La dispu a e a el medio y el hono e a el in que aía
consigo la ic o ia, hace palpable el alo que un suje o poseía e ando a los o os.
Con elación a es o, o o ac o undamen al es que el budismo in e p e ó a la sociedad
como a una g an amilia. Consiguió con esa idea un clima de con i encia apacible donde
la ida no es una compe ición pe manen e en la que un suje o deba mos a su alo al
es o de pe sonas, sino algo que debe se i ido con el es o de los indi iduos (que son
us iguales) con la in ención de mejo a odos jun os. Es o úl imo ecue da a lo que
p oclamaba Con ucio sob e que se o ganiza an g upos de es udio en los que los más
sabios debían co egi y guia a los que poseían menos conocimien o. Esa co ección no
e a is a como o ensa, sino como amo al o o.
Los g iegos le die on g an impo ancia al cue po del homb e po que conside aban que
es e e a una ma e ialización di ec a del alma que uno poseía. Es o los lle ó a p eocupa se
po su condición ísica y a in es iga qué e a lo bello. En Co ea no ocu ió, po lo que la
pa e co pó ea no u o g an ele ancia en sus es udios, aunque sí es cie o que el budismo
de endía que los cue pos delgados acili aban que el alma ascendie a a los cielos, mo i os
po el que quizás hoy se sigue obse ando una delgadez aguda en las pe sonas del
con inen e asiá ico.
La g an ep esen ación de igu as masculinas ancianas ambién e ue za la idea de que el
conocimien o e a lo único que les impo aba. En el con inen e eu opeo la ejez endió a
in e p e a se como signo de debilidad, pues con los años la ue za es habi ual que haya
comenzado a mengua . Es complejísimo encon a escul u as o cuad os hechos en Eu opa
que da en de en onces y que mues en igu as en ejecidas. Sin emba go, den o del
con ucianismo esa ejez e a in e p e ada como algo posi i o, pues se elacionaba con una
g an acumulación de conocimien o. P ecisamen e Con ucio e a ep esen ado como un
homb e de edad a anzada y de mi ada se ena. Es o ambién conno a la idea de que la
ue za se lle aba en el in e io (el conocimien o), en luga de necesi a ex e io iza la con
acciones iolen as.
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Un ema apa e que pod ía con inua in es igándose se ía esa idola ía po las pe sonas
con más edad (como se señalaba an e io men e) que exis ía en el budismo y el
con ucianismo y el nue o canon de asgos aniñados y ac i ud in an il.
Co ea del Su se man u o ela i amen e aislada de las in luencias que pudo habe ecibido
de Occiden e, mo i o po el que la modi icación de sus p opios p incipios se a asó.
Cuando llegó el momen o de cambia ampoco lo hizo di ec amen e a manos de países
occiden ales, sino a a és de países o ien ales que ambién inco po aban sus p opias
in luencias como nación. Puede debe se a es o el hecho de que esas di e encias de
masculinidad que ya se ap eciaban en el inicio no ie an disminuidas sus dispa idades.
La sociedad co eana es muy supe s iciosa y iene una la ga adición eligiosa, es o
ambién ha hecho que sus p opias ideas se adhi ie an a su población.
Además, g acias a mo imien os como la Ola Co eana las adiciones que pod ían habe se
pe dido ue on esuci adas y, de algún modo, pues as de moda. La globalización en luga
de ex e mina es as pa icula idades lo que ha hecho de o ma indi ec a (y en e o os
mo i os) es o za al país a esponde con sus p opios mo imien os cul u ales. Den o de
es os mo imien os se encon aba la so masculini y que se ha es ado ci ando odo el
iempo, g acias a lo cual, aún sigue igen e en el s. XXI es e o o canon de homb e
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