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Impactos de la ola de calor de junio de 2017 en los centros educativos de la ciudad de Sevilla

Mateo Pérez, Andrés

Abstract

El calentamiento global ha causado en los últimos años un aumento de los extremos térmicos y las olas de calor. En toda la península ibérica, especialmente en el sur, estos fenómenos supondrán un endurecimiento de las condiciones climáticas con fuertes impactos sobre la sociedad y la salud entre otros. La zona del valle del bajo Guadalquivir se caracteriza por registrar unas temperaturas elevadas en los meses estivales y experimentar episodios de olas de calor en los meses de julio y agosto. Sin embargo, en junio de 2017 tuvo lugar una ola de calor que afectó a la mayor parte de Europa, adelantándose al periodo estival. Nuestro estudio se centra en la caracterización de este episodio desde un punto de vista climático, pero también de los impactos, centrándonos en los centros educativos. La intensidad de este episodio fue tal que afectó al normal desarrollo del período escolar y puso de manifiesto las importantes carencias de climatización en los centros educativos. Ante el peligro que podía suponer mantener la actividad docente, y ante las protestas de diversos colectivos sociales, la Junta de Andalucía se vio obligada a establecer medidas preventivas sin precedentes. A partir del estudio de este episodio se evalúa el impacto que pueden tener en la ciudad de Sevilla las olas de calor sobre la actividad en los centros educativos. Asimismo, se analizan sus consecuencias a nivel político y social, ya que la ola de junio de 2017 supuso un punto de inflexión en la gestión de emergencias por extremos térmicos en Andalucía.

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FACULTAD DE GEOGRAFÍA E HISTORIA GRADO EN GEOGRAFÍA Y GESTIÓN DEL TERRITORIO IMPACTOS DE LA OLA DE CALOR DE JUNIO DE 2017 EN LOS CENTROS EDUCATIVOS DE LA CIUDAD DE SEVILLA AUTOR: ANDRÉS MATEO PÉREZ TUTORAS: Dª MÓNICA AGUILAR ALBA Dª EMILIA SOLEDAD GUISADO PINTADO Página | 1 Resumen: El calentamiento global ha causado en los últimos años un aumento de los extremos térmicos y las olas de calor. En toda la península ibérica, especialmente en el sur, estos fenómenos supondrán un endurecimiento de las condiciones climáticas con fuertes impactos sobre la sociedad y la salud entre otros. La zona del valle del bajo Guadalquivir se caracteriza por registrar unas temperaturas elevadas en los meses estivales y experimentar episodios de olas de calor en los meses de julio y agosto. Sin embargo, en junio de 2017 tuvo lugar una ola de calor que afectó a la mayor parte de Europa, adelantándose al periodo estival. Nuestro estudio se centra en la caracterización de este episodio desde un punto de vista climático, pero también de los impactos, centrándonos en los centros educativos. La intensidad de este episodio fue tal que afectó al normal desarrollo del período escolar y puso de manifiesto las importantes carencias de climatización en los centros educativos. Ante el peligro que podía suponer mantener la actividad docente, y ante las protestas de diversos colectivos sociales, la Junta de Andalucía se vio obligada a establecer medidas preventivas sin precedentes. A partir del estudio de este episodio se evalúa el impacto que pueden tener en la ciudad de Sevilla las olas de calor sobre la actividad en los centros educativos. Asimismo, se analizan sus consecuencias a nivel político y social, ya que la ola de junio de 2017 supuso un punto de inflexión en la gestión de emergencias por extremos térmicos en Andalucía. Palabra claves: olas de calor, colegios, niños, salud, Sevilla, temperaturas, cambio climático Abstract: Global warming is causing an increase in thermal extremes and heatwaves. Throughout the Iberian peninsula and especially in the South these phenomena are becomming more severe. These will mean a hardening of climatic conditions and strong impacts on society and health, among others aspects. The area of the lower Guadalquivir valley and the city of Seville already have high temperatures in the summer months with episodes of heatwaves. Usually they occur in the months of July and August but in June 2017, a heatwave occurred that affected most of Europe, anticipating the summer period. Our study is focused on the characterization of this episode from a climatic point of view, but also of the impacts, focusing on educational centers. The intensity of this episode was such that it affected to the normal development of the school period and revealed the importance of the deficiencies of air conditioning in educational centers. Given the danger that could entail maintaining teaching activity, the Andalusian Government was forced to establish unprecedented preventive measures. There were also protests from various social groups. Based on the study of the entire episode, the impact that heatwaves can have on activity in educational centers is evaluated. Its consequences are also analyzed at the political level since the heatwave of June 2017 was a turning point in the management of emergencies due to temperature extremes in Andalusia Key words: Heatwaves, schools, children, health, Seville, temperatures, climate change Página | 2 ÍNDICE 1. Introducción y Objetivos .................................................................................................... 3 2. Materiales y métodos .......................................................................................................... 6 3. Localización de la zona de estudio ..................................................................................... 8 4. Extremos térmicos y olas de calor .................................................................................... 10 5. El clima de Sevilla ............................................................................................................ 11 5.1. Isla de calor en la ciudad de Sevilla .......................................................................... 16 6. Extremos térmicos y salud infantil ................................................................................................ 19 7. Gestión del riesgo por extremos térmicos ..................................................................................... 21 8. Resultados .................................................................................................................................... 25 8.1. Caracterización climática de la ola de calor de junio de 2017 .................................. 25 8.2. Impacto de la ola de calor en las escuelas de Sevilla ................................................ 32 8.3. Confort térmico y climatización en los colegios de Sevilla ...................................... 34 8.4. Movilizaciones y protestas sociales ........................................................................... 39 8.5. Medidas administrativas ............................................................................................ 42 8.5.1. Programa de climatización sostenible y eficiencia energética en centros escolares públicos de Andalucía ................................................................................................................... 44 8.5.2. Proposición de ley para la mejora de las condiciones térmicas y ambientales de los centros educativos andaluces mediante técnicas bioclimáticas y el uso de energías renovables .. 48 9. Conclusiones ............................................................................................................................... 50 10. Bibliografía .............................................................................................................................. 52 ANEXO I .............................................................................................................................................. 61 ANEXO II ............................................................................................................................................. 64 ANEXO III ............................................................................................................................................ 65 ANEXO IV ............................................................................................................................................ 66 ANEXO V ............................................................................................................................................. 67 ANEXO VI ............................................................................................................................................ 69 Página | 3 1. INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS La idea original de este trabajo surge de una experiencia de Project Lab impulsada desde la organización sin ánimo de lucro ONGAWA que busca poner la tecnología al servicio del desarrollo humano para conseguir una sociedad más justa y solidaria (ONGAWA, s. f.) dentro del Programa Global Challenge. Esta organización recibe el apoyo de la Oficina de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Sevilla y de la Fundación Vodafone donde, a su vez, se enmarca en la plataforma Youth 4 Good, una comunidad de jóvenes enérgicos, creativos y reivindicativos, capaces de reconocer problemas a través de la acción social para mejorar la sociedad (Fundación Vodafone España, s. f.). Una de las tutoras de este trabajo, Dña. Mónica Aguilar Alba, recibió la invitación de ONGAWA para tutorizar alumnos que quisieran inscribirse en la experiencia Project Lab. El proyecto forma parte de un programa muy amplio denominado Global Challenge, implementado en 11 universidades españolas, entre las que se encuentra la Universidad de Sevilla, y que cuenta con varias entidades financiadoras (AECID, Ayuntamiento de Sevilla, Ayuntamiento de Madrid, etc.). El proyecto planteaba un Aprendizaje por Retos consistente en un proceso formativo mentorizado de 5 semanas, desarrollado en una plataforma on-line de la Fundación Vodafone, desde el 3 de febrero hasta el 8 de marzo. Dentro de este proyecto que se desarrolla a nivel nacional la Universidad de Sevilla decide participar eligiendo como temática para este proyecto de educación el ODS 13, Acción por el Clima. Los equipos de la US debían formular su reto dentro de esta temática a desarrollar en este tiempo. Tras contactar conmigo y otros compañeros y compañeras aceptamos participar para lograr tener una formación que pueda acercarnos a convertirnos en un agente de cambio social. Tal como se indica en su página web, nos embarcamos en el Project Lab orientado a resolver retos complejos de sostenibilidad vinculados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Organización de las Naciones Unidas, s. f.), conformando equipo junto a mis compañeros Marta Ruiz y Salvador Costales, alumnos también del Grado en Geografía y Gestión del Territorio. Reunidos el equipo decidimos junto a nuestra tutora elegir como reto la adaptación de los colegios a los extremos térmicos, tomando como caso de estudio el episodio de ola de calor ocurrido en los colegios de Sevilla en el mes de junio de 2017. Nos centramos en estudiar cómo podríamos actuar contra los efectos el cambio climático desde los colegios de Sevilla, Página | 4 combinando así el ODS 13 con otros, como el ODS 4, Educación de Calidad o el ODS 11 de Ciudades y comunidades sostenibles (Anexo I, Figura A). Por tanto, este trabajo parte de la experiencia anterior, pero se centra en el estudio climático de la ola de calor y extremos térmicos acaecidos en el mes de junio de 2017. La elección de este episodio se enmarca en la importancia que actualmente tienen estos fenómenos en los estudios de climatología en todo el mundo y destacan, no solo por su vertiente geográfica, sino también por el peligro que el aumento de las temperaturas asociado al cambio climático tiene sobre la sociedad y la salud (Hales et al., 2003; Tomlinson et al., 2011) . Este evidente calentamiento global acusado por el aumento de los niveles de gases de efecto invernadero ha provocado un aumento de las temperaturas de hasta 0,5ºC de media en los últimos años (Hervías Rincón, 2017). Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, los últimos años han sido los más calurosos a nivel mundial desde 1850, estableciendo proyecciones futuras que reflejan un incremento de hasta 2ºC o 4ºC a largo plazo (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, 2007). Ante la aparición cada vez más frecuentes de estos episodios, numerosos científicos europeos, en colaboración con la World Weather Attribution (World Weather Attribution, 2017), consideraron en un estudio las posibles influencias del cambio climático en dichos fenómenos, analizando estos en diferentes países de la Europa Occidental, arrojando sus investigaciones resultados que mostraban que el aumento de las olas de calor eran evidencias de un claro calentamiento global patente que hacía que los veranos fuesen cada vez más intensos y cálidos e incluso que las olas de calor serían cada vez más frecuentes y podrían salirse de los meses en los que hasta ahora se considerarían normales (Martín León, 2017). Los estudios científicos indican que para la Península Ibérica y la región mediterránea se prevé que la frecuencia de los días de olas de calor aumente un promedio de aproximadamente 13 días por verano durante el período 2021–2050 y alrededor de 40 días para 2071–2100. En términos de impacto en la salud, las proyecciones son más severas para las cuencas fluviales de escasa altitud en el sur de Europa y para las costas mediterráneas, afectando a muchos centros urbanos densamente poblados (Della-Marta et al., 2007; Qasmi et al., 2020; Veneziano et al., 2009) La ola de calor de junio de 2017 fue unos de los episodios más intensos de los últimos años extendiéndose por gran parte del continente europeo (Sánchez-Benítez et al., 2018), especialmente en el suroeste de España que resultó ser una de la zonas más afectadas. En Página | 5 Andalucía destacó por sus altos valores superando las efemérides registradas para este mes en la práctica totalidad de los observatorios meteorológicos. Por otro lado, esta ola de calor también destacó por su temprana ocurrencia antes de la estación estival (Área de Climatología y Aplicaciones Operativas, 2017). Sánchez –Benítez y otros han calificado este episodio como la mega ola de calor más temprana según el periodo de reanálisis (Sánchez-Benítez et al., 2018). La ocurrencia de estos episodios fuera de los meses estivales tiene impactos mucho mayores sobre la población y sus actividades, como ocurrió en nuestro caso de estudio. En el caso concreto de la comunidad andaluza, al ser un episodio muy extremo, se tuvieron que tomar decisiones preventivas, como la autorización por parte de la Junta de Andalucía a la suspensión del curso escolar una semana antes de lo previsto para aquellos padres y madres que lo estimaran oportuno (González, 2017). Esto supuso un hecho sin precedentes que marca un punto de inflexión en la gestión del riesgo por extremos térmicos por parte del consistorio andaluz, dando lugar a un nuevo sistema de gestión conformado por planes y proyectos preventivos antes situaciones de calor extremo (Cabezas, 2017). Como consecuencia de este proceso recientemente se ha llevado una nueva proposición de ley al Parlamento Andaluz para la bioclimatización de los centros educativos (Benot, 2018). Finalmente, otra de las razones que determinan la importancia del estudio de este episodio es que dio lugar a diversas movilizaciones sociales promovidas desde el verano de 2017 por asociaciones de padres y madres del alumnado afectado. Hoy en día siguen activas destacando estos movimientos en ciudades como Sevilla o Córdoba, dos de las capitales que más sufren las consecuencias de las olas de calor (Ameneiro, 2018). Por lo tanto, los objetivos de este trabajo son: - Analizar y caracterizar la ola de calor ocurrida en la ciudad de Sevilla en junio de 2017. - Evaluar los efectos producidos por dicha ola de calor en los centros educativos de la ciudad. - Conocer las propuestas y reivindicaciones de los movimientos sociales que han surgido a partir de junio de 2017. - Concretar los sistemas establecidos para la gestión del riesgo por los fenómenos extremos y su utilidad. - Conocer y analizar las medidas administrativas establecidas tras la ola de calor. Página | 6 En la ciudad de Sevilla no se han llevado a cabo estudios de este tipo que sepamos, y que resultan fundamentales para que puedan trabajar conjuntamente científicos, expertos en salud y las autoridades, con el fin de poder desarrollar planes efectivos de acción contra el cambio climático (Martín León, 2017). 2. MATERIALES Y MÉTODOS Nuestro estudio se centra en cómo afecto la ola de calor de junio de 2017 a la actividad de los colegios en la ciudad de Sevilla, lo que ha supuesto fundamentalmente una recopilación y análisis de fuentes de información y documentos muy diversos. El proceso de trabajo ha seguido diferentes etapas que se detallan en la figura 1, que pasamos a describir y han supuesto en manejo de fuentes de información diferentes. • Primera etapa. Delimitación del episodio y sus impactos Se basó en la búsqueda de noticias de prensa con el fin de conocer que fue lo que ocurrió y los días en los que se produjeron los mayores impactos, delimitando así el episodio y sus impactos. Figura 1. Etapas y fuentes de información Fuente: Elaboración propia Página | 7 • Segunda etapa. Cartografía de la ciudad de Sevilla Las cartografías de este estudio se han realizado utilizando los datos ofrecidos por el Servicio de Datos Espaciales de la Junta de Andalucía, el Servicio de Estadística del Ayuntamiento de Sevilla y el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía. • Clima regional e isla de calor de la ciudad de Sevilla Realizaremos una caracterización del clima de la zona y los principales factores que lo conforman, centrándonos posteriormente en el análisis de los extremos térmicos que se dan en épocas de altas temperaturas y como estos se endurecen en las ciudades más masificadas por el efecto conocido como isla de calor. Para tal fin hemos llevado a cabo una revisión bibliográfica de revistas y artículos tanto nacionales como internacionales, así como de informes de organismos oficiales como la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) o ponencia de expertos en el tema a Congresos. Además, hemos realizado una caracterización del régimen térmico medio de Sevilla gracias a los datos aportados por la propia AEMET sobre temperaturas. Para finalizar este apartado, con la ayuda de publicaciones internacionales y ponencias a congresos caracterizaremos el fenómeno de isla de calor urbano en Sevilla. • Vulnerabilidad de la población infantil ante los extremos térmicos El paso siguiente será el análisis de cómo estos extremos afectan a los colectivos más vulnerables cómo son los niños y la adaptación que presenta los centros escolares de la mano de documentos como los Informes existentes del Ministerio de Sanidad, los Planes de Prevención contra las altas temperaturas de la Junta de Andalucía o el propio Plan de Salud de del Ayuntamiento de Sevilla. • Caracterización climática de la ola de calor Posteriormente, nos centraremos en el estudio concreto de la ola de calor dada en junio de 2017, para la que aportaremos una caracterización climática del episodio con ayuda de publicaciones nacionales e internacionales y los datos climáticos extraídos de temperaturas diarias para dicho mes de AEMET, además de indagar sobre los impactos que produjo gracias a la circular emitida por la Junta de Andalucía en la que autorizaba la falta a clase de los alumnos, una exhausta revisión de prensa y el Informe del Menor de Andalucía de ese mismo año. Página | 8 • Análisis de impactos de la ola de calor o Sociales Analizaremos las consecuencias que este episodio dejó en la sociedad gracias a los datos de organizaciones de padres y madres y a las movilizaciones que estos organizan. o Institucionales Finalmente, aportaremos las medidas administrativas que se establecieron mediante planes y programas que a partir de este momento comenzó a realizar la Junta, además de una proposición de ley que contemplase la bioclimatización de los centros. 3. LOCALIZACIÓN DE LA ZONA DE ESTUDIO Nuestra zona de estudio se centra en la ciudad de Sevilla, pero para conocer las características principales que la conforman es necesario realizar una visión más abierta del territorio para observar donde se encuentra ubicada la ciudad a una escala más reducida. Sevilla se encuentra situada en la provincia homónima en la parte occidental de la Comunidad Autónoma de Andalucía de la que es capital, a una latitud 37º 22’ N y una longitud 5º 58’ O. En términos físicos se asienta junto al margen del río Guadalquivir en el valle al que da nombre el mismo río, una zona prácticamente llana, con pocas elevaciones destacadas que jugarán un papel importante a la hora del desarrollo de los núcleos de población enclavados en estos terrenos por su fertilidad y la facilidad a la hora de las comunicaciones terrestres que da lugar a un territorio bien articulado. Esta depresión se enmarca entre dos grandes sistemas montañosos que junta a ella conforman la mayoría del territorio andaluz, situándose en su límite norte Sierra Morena y en el sur los Sistemas Béticos, determinando ambas formaciones el clima que se da por toda la extensión del valle. Asimismo, tras el municipio sevillano podemos encontrar las marismas del Guadalquivir que se extienden hasta la desembocadura del mismo río en el Océano Atlántico, presentando tierras aptas para cultivos que demandan gran cantidad de agua. Se encuentra articulada con el resto de capitales de provincia mediante una buena red de carreteras por las facilidades del terreno, destacando las conexiones con Huelva por la A-49 y con Málaga por la A-66, además de conectarse a otros territorios mediante carreteras de índole estatal como es el caso de la radial A-4 que la conecta con Cádiz y Córdoba o la conocida como Ruta de la Plata o A—66 que conduce hacia el norte del país. Cabe destacar también la línea Página | 15 máximos, donde son frecuentes fenómenos extremos como es el caso de las olas de calor. En cuanto a la media de las mínimas en estos dos meses cabe destacar que se encuentran muy próximas a los 20ºC, valores bastante elevados si hablamos de estos parámetros. Por su parte, la estación invernal, al contrario de la estival, no es tan acusada, presentando valores muy suaves, en torno a los 11ºC de media, y los 18ªC para la media de las máximas, mientras que la media invernal de las mínimas se encuentra en valores próximos a los 6ºC, que no son excesivamente bajos y que aportan una amplitud térmica, aunque acusada, menos importante que en los meses más cálidos (Tabla 1). MESES Temperatura media Temperatura media máximas Temperatura media mínimas Amplitud térmica diurna Enero 10,54 16,52 5,48 11,04 Febrero 12,11 18,3 6,51 11,79 Marzo 15,15 21,86 8,78 13,08 Abril 17,18 23,78 13,76 14,08 Mayo 20,82 27,83 13,76 14,08 Junio 25,16 32,82 17,37 15,45 Julio 27,83 36,29 19,50 16,18 Agosto 27,86 36,14 19,96 16,18 Septiembre 24,76 32,17 17,92 14,25 Octubre 20,14 26,65 14,32 12,33 Noviembre 14,84 20,62 9,80 10,82 Diciembre 11,68 19,66 7 12,66 MEDIA ANUAL 19 26,05 12,60 13,45 AMPLITUD TÉRMICA ANUAL 17,32 19,77 14,49 Es necesario incidir en que, aunque sea una de las ciudades más cálidas de todo el país, Sevilla tan solo ha sufrido 21 de las 57 olas de calor registradas en España desde 1975, lo que apenas supone un tercio de las mismas, siendo más frecuentes estos fenómenos en los últimos años, además de las más intensas de toda la historia. El año con un mayor número de olas de calor se produjo en el pasado 2017 con hasta cinco episodios; la más extensa en duración de días Fuente: Elaboración propia a partir de datos extraídos de www.tutiempo.net Tabla 1. Régimen medio de temperaturas en ºC en la ciudad de Sevilla Página | 16 también se produjo recientemente, en el año 2015, con 26 días, mientras que la más extensa en cuanto a territorios afectados tuvo lugar en 2012, con 40 provincias señaladas. Cabe destacar también la ola de calor de 2003, que asoló a gran parte del continente europeo, y por consiguiente, también a la ciudad de Sevilla, año en el que se registró en esta la temperatura media a nivel nacional más cálida desde que se tienen registros, con 24,94ºC (Valdivieso, 2019). 5.1. Isla de calor en la ciudad de Sevilla Las características del clima de Sevilla que acabamos de describir hacen referencia fundamentalmente a los rasgos del clima regional al que pertenece la ciudad, pero por norma general, en el interior de las grandes ciudades el clima difiere sensiblemente del de su entorno inmediato. Esto se debe al fenómeno de isla de calor urbano que supone la modificación más clara y evidente del clima regional. La isla de calor es una anomalía térmica de signo positivo que suele localizarse en el interior de las ciudades y que se manifiesta en el hecho de que las temperaturas sean superiores en los centros urbanos que en los espacios periurbanos o rurales que la circundan, alcanzando su mayor intensidad durante la noche (Dirección General de Cambio Climático y Educación Ambiental, 2007). Por tanto, una isla de calor urbana según la Agencia Estatal de Meteorología, puede definirse como el calor relativo de una ciudad en relación al de las áreas rurales circundantes (Agencia Estatal de Meteorología, s. f.-b), que se encuentra asociado muy estrechamente al aumento de la escorrentía ligado a la urbanización, los efectos de los materiales de construcción en la retención de calor o las variaciones del albedo superficial a causa de las edificaciones que lo retiene entre otros muchos factores hacen que se modifiquen los balances de radiación entre el suelo y el aire, además de disminuir la temperatura del viento aumentando la turbulencia, traducido en un aumento de las temperaturas en la ciudad (Fernández García, 2009). Otra de las definiciones más extendidas de este fenómeno la encontramos en estudios de Seoánez, que la define como una masa de material natural o creada por el hombre que dentro de la ciudad absorbe e irradia calor en una proporción mayor que la del área que la rodea (Seoánez Calvo, 2001). Las ciudades que sufren este fenómeno modifican notablemente el clima regional, contribuyendo al calentamiento global, ya que las ciudades son las principales consumidoras de energía además de las mayores responsables de emisión de gases de efecto invernadero, posicionándose como los lugares más vulnerables al cambio climático (Cabras, 2014). En el Página | 17 caso de Andalucía, y en los climas mediterráneos en general, las altas temperaturas frecuentes durante todo el año, pueden ocasionar fenómenos más severos que en otras localizaciones, especialmente en la estación cálida (García Barrón et al., 2006). Las transformaciones que la ciudad crea en el clima local y la formación de la conocida como isla de calor urbana, agudizan los efectos del calentamiento especialmente en verano y durante las olas de calor. La Agencia Europea de Medio Ambiente estima que en los países del sur de Europa se producirá un aumento muy importante de las olas de calor, con fuertes aumentos en la demanda eléctrica en verano y el consiguiente aumento de las emisiones de contaminantes, así como un aumento del estrés térmico estival (Núñez Peiro et al., 2017). En el caso de la ciudad de Sevilla, esta cuenta con un urbanismo muy característico, en el que predominan por norma general las casas de una sola vivienda en el centro histórico, mientras que en los barrios que rodean a este y especialmente en los periféricos, son comunes las grandes edificaciones residenciales y empresariales, lo que favorecen encarecidamente el efecto de la isla de calor en todo el territorio hispalense (Díaz Parra, 2011). Según un estudio realizado sobre la isla de calor para la ciudad de Sevilla a partir de imágenes satélite, podemos afirmar que este fenómeno se ve intensificado por las noches, gracias a factores como la radiación, el viento o la nubosidad, siendo prácticamente inexistente el contraste entre la temperatura de la ciudad y sus espacios colindantes durante el día (Jadraque Gago et al., 2018). Como bien se observa en la figura 5, el efecto de la isla de calor varía según la hora del día en la que no situemos. Por norma general, podemos establecer una distribución decreciente del gradiente térmico hacia el suroeste, registrándose las temperaturas más altas en el noreste. Asimismo, como afirman numerosos estudios, este fenómeno se hace más evidente en las horas centrales de la noche que durante el día (De la Morena Carretero, 2010). Figura 5. Distribución de temperatura a lo largo del día en el área metropolitana de Sevilla Fuente: De la Morena Carretero. Estudio de la isla de calor urbana en el área metropolitana de Sevilla. 00:00 6:00 12:00 18:00 Página | 18 Debido a su localización en el valle del Guadalquivir, la trama urbana que se configura en la ciudad de Sevilla y su área metropolitana presenta unos rasgos singulares debido a que se suceden fenómenos atmosféricos muy característicos que, según confirma el físico De la Morena, se distinguen en su identificación, ocurrencia y extensión. Esto se debe principalmente a que la ciudad hispalense no presenta una topografía destacable, en la que predominan las superficies llanas, rodeada por las cornisas pertenecientes a las comarcas del Aljarafe y los Alcores recibiendo la influencia de los centros de bajas y altas presiones provenientes del Atlántico y los sistemas de perturbaciones propios del Mediterráneo, además de presentar un clima de características mediterráneas claramente condicionado por su posición en el valle a orillas del Guadalquivir, afectándole todo lo anteriormente expuesto (De la Morena Carretero, 2010). Además, su intensidad y extensión dependen de las situaciones meteorológicas del momento, a las que se suman la densidad de edificaciones y la existencia de espacios verdes en la ciudad, destacando también en Sevilla la existencia del río Guadalquivir (Figura 6) que también juega su importancia en la suavización de las temperaturas (Arcaná Gervilla, 2017). La existencia de numerosas zonas verdes en la ciudad reduce considerablemente la temperatura en sus ambientes más próximos, identificados estos en su mayoría con la periferia, ya que no existen grandes zonas verdes en todo el centro de la ciudad, siendo de un tamaño bastante reducido las pocas que podemos encontrar en este entramado. Al igual que las zonas verdes, también podemos intuir la influencia que el propio río Guadalquivir causa sobre las temperaturas, produciendo un aumento de las mismas hacia el oeste y un descenso hacia el este (Falcón, 2008). Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del DERA Figura 6. Distribución de zonas verdes y masas de agua en la ciudad de Sevilla Página | 19 Según los estudios realizados, cuando más sufrió este fenómeno la ciudad fue entre el periodo ocurrido entre 2002 y 2008 con una media del 44% de los días del año, siendo el 2003 el año en el que se obtuvo una ocurrencia de este fenómeno de intensidad muy fuerte. Normalmente estas son mucho más frecuentes en los meses de verano que en los fríos, aunque en la capital andaluza suele darse gran parte del año por el también conocido como calor urbano que condiciona la temperaturas de las grandes urbes (De la Morena Carretero, 2010). 6. EXTREMOS TÉRMICOS Y SALUD INFANTIL Según el Quinto Informe sobre el Cambio Climático del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), los extremos térmicos serán cada vez más frecuentes en nuestro clima, pudiendo afectar al desarrollo de la sociedad tal y como la conocemos, atacando a diversos factores, destacando especialmente la salud y muy especialmente a la mortalidad de la población (Robine et al., 2008), por lo que el propio IPCC ha marcado estos extremos como una prioridad a la hora de su estudio y análisis, con el fin de conseguir una preparación adecuada ante un futuro que se presenta cada vez más cálido (IPCC, 2013). Por tanto, son numerosos y frecuentes los estudios y publicaciones que se han realizado en torno al problema que supone las temperaturas más extremas en la salud de las personas, destacando los enfocados a personas más vulnerables, con el fin de disminuir los efectos causados por estas con soluciones eficaces (Díaz Jiménez et al., 2005). El calentamiento global, asociado de manera directa al cambio climático, también conlleva un agravamiento de las olas de calor, que son cada vez más frecuentes en todos los climas y fuera del periodo estival (García-Herrera et al., 2010), lo que supondrá un aumento también del riesgo para la salud, especialmente en las áreas urbanas donde se produce regularmente el efecto de isla de calor (Tomlinson et al., 2011). Además, supondrá también la aparición de un especial interés en investigaciones sobre el impacto de las altas temperaturas en la salud (Campbell et al., 2018). Estas importantes consecuencias sobre la salud, afectan especialmente a los más jóvenes, ya que estos se encuentran menos adaptados al calor y presentan una mayor probabilidad de deshidratarse y de sufrir hipertermia, llegando a acarrear en casos muy extremos la muerte por golpe de calor al tardar más en autorregular la temperatura corporal (Oudin Åström et al., 2011). También aparecen con estas olas de calor los problemas más comunes que se asocian a grandes Página | 20 exposiciones a temperaturas excesivamente altas, como son las quemaduras, el melanoma o las enfermedades causadas por la comida en mal estado (Sanchez & Guerrero Lemus, 2017). En noviembre de 2017, el Instituto de la vida saludable perteneciente a la compañía de seguros DVK, en colaboración con la organización sin ánimo de lucro ECODES, propulsaron la publicación de un documento dentro del Observatorio de Salud y Medio Ambiente de la propia compañía, para tratar el cambio climático y los efectos que este produce en la salud, especialmente en los colectivos más vulnerables. Entre estos colectivos se encuentra el de la infancia, donde se describe como el calentamiento global puede afectar a los infantes tanto de manera directa como indirecta, lo cual es debido principalmente a las características fisiológicas, biológicas y sociales de los niños y niñas, ya que los sistemas orgánicos de los menores no están completamente desarrollados, entre ellos el sistema inmunológico, además, necesitan un mayor aporte de oxígeno y sustancias nutricionales, a lo que habría que sumar que estos pasan mayor tiempo en ambientes exteriores y expuestos a las radiaciones solares, algo normal si consideramos el menor autocontrol en su propio cuidado que resulta por razones obvias bastante inferior al de los adultos (Sanchez & Guerrero Lemus, 2017). Según se recoge también en el artículo 24 de la Convención sobre los Derechos del Niño (Comité Español Unicef, 2006) todo niño y niña tiene derecho a un ambiente saludable, comprometiéndose los estados que ratificaron el convenio a tener en cuenta los riesgos que la contaminación o la falta de inversión en lugares de hábitat de los niños supone sobre la salud de los menores, aportando para ello toda la información necesaria a padres y madres y a los propios niños y niñas (Sanchez & Guerrero Lemus, 2017), estableciendo la temperatura límite para las aulas en unos 27ºC de máxima, aunque el valor ideal se encontraría en torno a los 24ºC (Blanco, 2018). Por su parte, el estado español también realizó un estudio sobre los impactos del cambio climático en la salud, dedicando uno de sus apartados al impacto del mismo sobre las temperaturas. Este impulsado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en el año 2013, fue encabezado por el Observatorio de Salud y Cambio Climático, en el que un centenar de expertos designados por su Comité de Dirección, realizaron un estudio completo de las afecciones causadas por el calor a todos los grupos de edad, haciendo hincapié en la vulnerabilidad de diversos colectivos, entre los que encontramos a los niños. Proponen como solución a la vulnerabilidad de estos colectivos una mejora de las condiciones socioeconómicas que contribuirían a mitigar los efectos, mediante la articulación en todo el territorio nacional de Página | 21 sistemas de alerta basados en sistemas locales (Xu et al., 2016). Ante posibles extremos térmicos habría que adecuar la planificación urbana en la que se deberá considerar la remodelación de edificios para su bioclimatización o la articulación de planes de prevención, en los que incluir los métodos de información a la población sobre las medidas a adoptar (Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad, 2013). Andalucía cuenta con un Plan para la Prevención de los efectos de las temperaturas excesivas sobre la salud que cada año realiza la Junta de Andalucía antes del comienzo de la temporada estival. En Sevilla, a este se inserta en Plan de Salud del propio Ayuntamiento, enmarcado dentro de la Estrategia Sevilla 2030 que abarca la salud de todos los habitantes de la capital estableciendo como principal objetivo la mejora de las condiciones de vida y habitabilidad, así como del sistema sanitario (Observatorio de Salud, 2017). En él se hace una ínfima alusión a los problemas sanitarios derivados de las temperaturas extremas, algo que parece incomprensible, ya que la ciudad es una de las más afectadas por las temperaturas extremas. 7. GESTIÓN DEL RIESGO POR EXTREMOS TÉRMICOS Los constantes aumentos de los extremos térmicos que confirma el IPCC exigen una rápida respuesta institucional por parte de organismos públicos con el fin primordial de frenar los impactos de estos en la sociedad, considerándolos como un factor importante de peligrosidad natural a tener en cuenta para la gestión de los riesgos naturales (Olcina Cantos, 2008). Para ello, la Agencia Estatal de Meteorología establece un sistema de alerta ante las olas de calor que debe activarse con anterioridad a la llegada de las altas temperaturas con el fin de alertar y prevenir a la población de las posibles olas de calor para lo que aportará datos como la duración estimada del episodio o su intensidad. Para definir esta última, se utilizan una serie de umbrales marcados para cada ámbito geográfico, que dividen las alertas en tres colores según la importancia; amarillo (aviso), naranja (aviso importante) y rojo (aviso extremo) (Tabla 2). Página | 22 AVISO DESCRIPCIÓN AMARILLO No existe riesgo meteorológico para la población en general, aunque sí para alguna actividad concreta y en zonas especialmente vulnerables. NARANJA Existe un riesgo meteorológico importante debido a fenómenos no habituales con cierto grado de peligro para las actividades usuales ROJO El riesgo meteorológico es extremo, con fenómenos no habituales de intensidad excepcional y con un nivel de riesgo para la población muy alto En la Figura 7 podemos observar dónde se sitúan los umbrales para estas series de avisos en toda España, diferenciándose tres grandes zonas por temperaturas dependiendo de sus características físicas, además de su latitud. Los valores más bajos para activar el sistema de avisos aparecen en el norte y en las zonas más elevadas de la península, así como en ambos archipiélagos. En el centro encontramos la zona más moderada, que se extiende también por todo el litoral meridional, donde contrasta con los umbrales más altos para establecer el sistema, que se da prácticamente en toda la comunidad al ser una de las que registran temperaturas más elevadas durante todo el año. 34 ∣ 37 ∣ 40 36 ∣ 39 ∣ 42 38 ∣ 40 ∣ 44 Umbrales de temperatura máxima ºC Fuente: Agencia Estatal de Meteorología Figura 7. Umbrales de temperatura máxima en grados centígrados (ºC) por zonas provinciales correspondientes a los niveles Amarillo, Naranja y Rojo Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Agencia Estatal de Meteorología Agencia Estatal de Meteorología Tabla 2. Avisos del sistema de alerta de la Agencia Estatal de Meteorología Página | 23 Para Andalucía, si concretamos estos umbrales como vemos en la Tabla 3, podríamos definir las provincias dentro de dos niveles, encontrando por un lado a Almería, Cádiz, Granada, Huelva y Málaga, donde el aviso amarillo se sitúa en los 36ºC, el naranja en 39ºC y el rojo o extremo en 42ºC. Para las provincias de Córdoba, Jaén y Sevilla, y por consiguiente, en la ciudad hispalense, estos umbrales se sitúan en los 38ºC para los avisos por alerta amarilla, 40ºC para la alerta naranja y 44ºC para la roja (Agencia Estatal de Meteorología). Tabla 3. Umbrales de Avisos de Alerta Amarilla, Naranja y Roja en las provincias de Andalucía Almería 36ºC 39ºC 42ºC Cádiz 36ºC 39ºC 42ºC Córdoba 38ºC 40ºC 44ºC Granada 36ºC 39ºC 42ºC Huelva 36ºC 39ºC 42ºC Jaén 38ºC 40ºC 44ºC Málaga 36ºC 39ºC 42ºC Sevilla 38ºC 40ºC 44ºC Fuente: Elaboración propia a partir de datos extraídos de la Agencia Estatal de Meteorología Asimismo, la Administración Andaluza realiza cada año un Plan Andaluz para la Prevención de los efectos de las temperaturas excesivas sobre la salud, en el que participan las Consejerías de Salud y Familias; Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación; y la Consejería de la Presidencia, Administración Pública e Interior en colaboración con entidades como la Federación Andaluza de Municipios y Provincias y el Servicio Andaluz de Salud, además de las asistencias telefónicas de emergencias 112 y 061, y el servicio de asistencia telefónica de salud general andaluza, Salud Responde. Tanto en el último plan vigente del año 2020, como en los anteriores de 2018 y 2019 se establece como se debe llevar a cabo el plan de comunicación sobre la ola de calor en caso de que existiera una de estas, además de planes sectoriales que recogen las actuaciones que deberán realizar tanto los Servicios sociales como la Federación Andaluza de Municipios y Provincias o la Dirección General de Interior, Emergencias y Protección Civil, dependiente de la Consejería de Interior. Además, se establecen las distintas actuaciones a llevar a cabo según el nivel de alerta y el riesgo que corra la población, estableciendo como debe ser la prevención y actuación ante la aparición de sintomatología en situaciones de riesgo relacionadas con el calor. Página | 24 Como podemos ver, entre los principales objetivos aparecen la reducción del impacto sobre la salud asociado al incremento de la temperatura estival y el establecimiento de un sistema de coordinación entre las instituciones directamente implicadas. Para que este plan se active, es necesario superar una serie de temperaturas aprobadas por la Comisión Interministerial para la aplicación del mismo, siendo diferente para cada una de las 8 provincias andaluzas, situándose para Sevilla en los 40ºC de temperatura máxima y 24ºC de mínima (Consejería de Salud y Familias et al., 2020). Cada año, mediante Acuerdo del Consejo de Gobierno se toma conocimiento del nuevo plan al igual que se aporta un informe exhaustivo de evaluación y balance del plan del año anterior (Acuerdo de 16 de junio de 2020, del Consejo de Gobierno, por el que se toma conocimiento del Plan Andaluz para la Prevención de los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2020, así como del Informe de Evaluación del Plan Andaluz de Prevención, 2020). Cabe destacar también la presencia de un Protocolo General de Actuación en el Ámbito Educativo ante las olas de calor o altas temperaturas excepcionales para cada centro desde el inicio del curso académico 2017-2018. En uno de los anexos del Programa de Climatización y Eficiencia Energética de Centros Escolares Públicos en Andalucía de 2018 se establece como objetivos principales la protección y el bienestar de la salud de toda la comunidad educativa. Los protocolos deben garantizar la atención en situaciones excepcionales de aplicación con la ayuda de pautas y procedimientos a seguir, además de crear hábitos de autoprotección en todos los miembros, especialmente los alumnos de menor edad. Dicho protocolo cuenta también con anexos en los que se incluyen la normativa vigente, los modelos de comunicación a seguir por los centros docentes para informar a administraciones y familias, los posibles efectos del calor sobre la salud y los primeros auxilios a realizar en caso de golpe de calor, incluyendo una explicación visual a los mismos, para que sean colocados en lugares visibles de los centros, para concienciar especialmente al alumnado (Anexo II) (Consejería de Educación, 2018). Página | 31 Figura 13. Comparación de las temperaturas máximas de junio de 2017 con la media de las máximas del período 1980 – 2019 para la estación Sevilla-Aeropuerto Fuente: Elaboración propia a partir de datos extraídos de AEMET Durante este período estuvo activo, como hemos comentado anteriormente, el Plan Andaluz para la Prevención de los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud de 2017 que se activa entre los días 1 de junio y 15 de septiembre (Consejería de Salud et al., 2017). En el Informe posterior emitido como balance del Plan, queda recogido que de las 109 alertas por altas temperaturas que se activaron en toda la comunidad, tan solo dos de ellas fueron en la provincia de Sevilla, destacando otras provincias como Granada o Jaén, donde las temperaturas son similares, pero los umbrales para marcar dichas alertas son menores (Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Andalucía, 2017). Además, recoge también que en la provincia de Sevilla fueron atendidos en centros sanitarios 97 personas por golpes de calor, lo que supondría un 18,58% del total de los casos atendidos en Andalucía, a los que habría que sumar otros 41 atendidos en la provincia de Sevilla por otras patologías relacionadas también con el calor (Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Andalucía, 2017). Estos casos fueron en su mayoría en el municipio de Sevilla, debido a la mayor población que este alberga respecto al resto de municipios de la provincia y también, por el fenómeno de isla de calor, que acentúa la temperatura en el interior de las ciudades causando más afecciones por calor que en otras zonas. Ola de calor Página | 32 8.2.Impacto de la ola de calor en las escuelas de Sevilla Durante ola de calor de junio de 2017, por todos los motivos anteriormente mencionados, fueron muchos los escolares que tuvieron que ser ingresados en hospitales en todo el país por golpes de calor, destacando el caso de la comunidad de Madrid (Redacción de Madridiario, 2017). En Andalucía, las temperaturas también fueron notablemente altas incluso antes de la llegada de la ola de calor como tal, lo que promovió movilizaciones entre los padres y madres de los alumnos debido a la falta de climatización de los centros educativos en los que los niños pasan gran parte del día en un mes de junio que ya comenzó más cálido de lo normal (Redacción de El Plural, 2017). Uno de los primeros días contabilizados dentro de la ola de calor, algunas familias iniciaron quejas y manifestaciones de la mano de las AMPAS de los colegios con el lema de #AulasSíSaunasNo, todo esto incluso antes de llegar a los picos de la ola de calor, por las altas temperaturas que ya se estaban registrados. En ese momento, la Consejera de Educación apeló a la responsabilidad energética de los padres, confirmando que el aire acondicionado no era la solución a los problemas estructurales de los centros educativos, además de intuir que no era necesaria una solución ante las olas de calor, ya que estas se producían principalmente en los meses de julio y agosto, fuera del estipulado calendario escolar (Pérez Mendoza, 2017). Las autoridades ante el constante aumento de las temperaturas comenzaron a emitir una serie de recomendaciones a seguir en los colegios, para paliar los efectos de las altas temperaturas sin que hasta el momento se considerará la posibilidad de tomar medidas más drásticas. Una vez pasado ya el pico de la ola de calor en el que se registraron las temperaturas más altas, y que coincidió con un fin de semana, el lunes siguiente, 19 de junio, la Junta de Andalucía difundió una circular a los centros educativos dirigida a los directores de los centros docentes por parte de la Dirección General de Ordenación Educativa, dependiente de la Consejería de Educación para que avisarán a los padres, madres y tutores legales de los alumnos de la posibilidad de dar por finalizado el curso. En ella se recoge textualmente lo siguiente: “Durante los días que restan para la finalización del periodo lectivo ordinario, se considerará justificada la falta de asistencia del alumnado al centro, siempre que haya sido comunicada por la familia del alumno o alumna” (Anexo III). Con este nuevo cambio de rumbo se daba por finalizado el curso escolar para los alumnos que sus padres así lo decidieran una semana antes de lo previsto. Aun así, la Junta de Andalucía calificaba esta ola de calor como un evento excepcional y no como un problema que con Página | 33 el paso de los años tiende a agravarse si no se toman soluciones, comprometiéndose a pesar de todo ello a realizar un análisis de lo sucedido y las condiciones de cada uno de los centros andaluces. Asimismo, durante esa última semana, se permitió también a los centros flexibilizar el horario apelando al principio de autonomía organizativa (García, 2017). Esta medida no tuvo gran repercusión en la actividad docente, ya que al tratarse de la última semana del curso para los alumnos, su incidencia académica fue mínima (García, 2017), considerando la Administración Educativa estas ausencias a clase en los días establecidos como faltas justificadas, siempre y cuando los alumnos contaran con la autorización expresa de sus familias, que tuvieron que informar al centro con antelación, quedando garantizado en todo momento tanto el cumplimiento del horario general del centro, como la evaluación del alumnado y la prestación de servicios complementarios (Redacción 20 minutos, 2017). Aun así, dicha autorización no suponía la suspensión de las clases, ya que los servicios operativos siguieron funcionando al 100%, dejando la elección de acogerse a esta medida excepcional para los que quisieran o lo estimaran oportuno (Limón, 2017). Asimismo, tras este inusual acontecimiento, la Junta de Andalucía anunció que durante el verano de 2017 se iban a acometer obras de climatización en los colegios que tras un diagnóstico previo se determinara que sufrían más las consecuencias de las altas temperaturas. Estas medidas entre las que se encontraban la instalación de aires acondicionados, la sustitución de persianas por lamas, la creación de cubiertas aisladas y ventiladas o la proliferación de los espacios de sombra naturales y vegetales entre otras muchas, garantizaban la habitabilidad de los edificios y el aumento de su eficiencia energética asegurando la calidad del ambiente interno de los centros. Además, se proyectó un Programa de Climatización Sostenible y Rehabilitación Energética que detallaremos más adelante y que se llevaría a cabo en colaboración con otras administraciones participando en él también las asociaciones de padres y madres, subvencionando gran parte de los proyectos que en este plan estaba previsto que se recogiesen la Agencia Andaluza de la Energía a través de los fondos europeos (Castillo, 2017). También se contaría con un protocolo de actuación para fijar los procedimientos a seguir ante situaciones meteorológicas de emergencia para así poder dar una respuesta efectiva y rápida a todos los usuarios del centro (Castillo, 2017). Este protocolo previsto para el mes de septiembre de 2017 contó con el trabajo conjunto de la Consejería de Educación y las unidades de prevención de riesgos laborales de cada una de las delegaciones territoriales, debiendo Página | 34 incorporarlo cada centro a su plan de actuación y a su propio plan de centro (Redacción de Ideal, 2017). Figura 14. Cronología de los hechos ocurridos en junio de 2017 Fuente: Elaboración propia Aunque todas las acciones que se prometieron tras este episodio se han cumplido en los últimos años, estas no han supuesto la erradicación total del problema, ya que los programas establecidos solo contemplaban la actuación en los centros que fueran más vulnerables por su situación geográfica y estructura, dejando de lado muchos centros andaluces en los que todavía hay que actuar. Cabe destacar también que, aunque se han acometido mejores en numerosos centros, algunas de ellas se han basado en políticas de “parcheos” en vez de orientarse en un bioclimatización más sostenible y eficiente a largo plazo. 8.3. Confort térmico y climatización en los colegios de Sevilla La desigual climatización de los edificios supone también un aumento de la desigualdad estructural de la población afectando directamente a aquellos que viven en edificios mal diseñados y sobrepoblados y que no pueden soportar grandes facturas de energía asociados a los sistemas de refrigeración. La población que se asienta en ciudades con una elevada densidad son más propensos a sentir incomodidad, enfermedad e incluso muertes relacionadas con las altas temperaturas, especialmente en los colectivos más vulnerables (Korsavi & Montazami, 2020). Todo esto se encuentra muy estrechamente relacionado con la resiliencia de los edificios y la infraestructura externa de estos contra los cambios de temperatura, causando estas un mayor impacto sobre los niños, por lo que los colegios deberán contar con un buen sistema de climatización con el fin de evitar los prejuicios que los extremos térmicos puedan causar sobre los alumnos (Teli et al., 2014). Página | 35 Si hablamos de los colegios como centros de trabajo, estos deberían seguir la normativa vigente a nivel estatal impulsada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo en la que se recoge que dichos centros no deben alcanzar una temperatura máxima de 27ºC, y si tenemos en cuenta la vulnerabilidad que presentan los niños, resulta evidente que esta temperatura debería ser incluso menor. Sin embargo, en algunos colegios sevillanos se han llegado incluso a registrar hasta 35ºC en los meses de junio lo que hace inviable la permanencia de un número elevado de alumnos por aula viéndose claramente perjudicada la actividad docente por estos extremos térmicos (Blanco, 2018). La principal solución a estos problemas se encuentra en el diseño de una correcta y adecuada bioclimatización de los colegios. Entre una de las primeras acciones que inciden directamente en las condiciones bioclimáticas de los centros educativos podemos encontrar para la ciudad de Sevilla el Plan de Adaptación por el Clima y la Energía Sostenible, dentro de la Estrategia Sevilla 2030, en el que se recoge la colocación de pantallas y cubiertas vegetales en edificios de carácter público entre los que aparecen los centros educativos (Figura 15). Con estas medidas se pretende mejorar el confort térmico en el territorio municipal, garantizando así la habitabilidad de estos espacios para periodos de temperaturas extremas, reduciéndolas y aumentando la humedad gracias a la planificación de cubiertas y fachadas verdes, apoyando así también la incrementación de la infiltración del agua de lluvia. La entidad responsable de estas acciones en su gran mayoría es el Servicio de Parques y Jardines del consistorio hispalense, que logra con estas acciones la disminución de las amenazas provocadas por las olas de calor, beneficiando a sectores como la población, la salud o la educación. Este plan recoge acciones que pretenden llevarse a cabo en el año en curso y, además de actuar contra los efectos de las olas de calor, presentan beneficios asociados como la mitigación del cambio climático, el aumento de la biodiversidad, la mejora de la calidad ambiental, el aumento del valor catastral del edificio o la purificación del agua de lluvia entre otros (Ayuntamiento de Sevilla, 2017). Página | 36 Figura 15. Ficha de actuación recogida en el Plan de Adaptación al Cambio Climático y la Energía Sostenible del Ayuntamiento de Sevilla Fuente: Plan de Adaptación al Cambio Climático y la Energía Sostenible. Ayuntamiento de Sevilla. Las evidencias de que la mayoría de los centros escolares no reúnen las condiciones de climatización han sido puestas de manifiesto por diferentes colectivos y entidades. En el Informe del Menor de Andalucía del Año 2017 se afirma que en los años anteriores a este ya se venía notando un aumento de las temperaturas en los meses estivales, señalando expertos de la Red de Información Ambiental de Andalucía como posible causa de esto el cambio climático global. Este aumento se prevé que afectará al correcto desarrollo de la educación en edificios que no se encuentran preparados para albergar tal actividad en olas de calor tan intensas, por lo que actuar sobre estos debe suponer una prioridad para los organismos competentes (Defensor del Menor de Andalucía, 2018). Para el año 2017 la climatización de los centros educativos de manera general para este momento era bastante deficiente y, en la mayoría, prácticamente nula si hablamos de sistemas de refrigeración o climatización. En cuanto a los sistemas de bioclimatización sostenible con el medio, resulta evidente que el número de centros con estas características sea bastante inferior al anterior, relacionado todo ello en la totalidad de los casos con la antigüedad de los edificios educativos y los materiales de construcción de los mismos, dando lugar a una heterogeneidad en los centros andaluces para los que será necesarios adoptar medidas diferentes para solucionar los problemas existentes (Equo Verdes Sevilla, 2017). La Junta de Andalucía ante la falta de climatización en los centros educativos se excusa aludiendo a la ausencia de una normativa clara que obligue a la instalación de sistemas de Página | 37 refrigeración en los centros, a pesar de que sí quedan recogidas estas condiciones en las Normas de diseño y constructivas para los edificios de usos docente (Orden de 24 de enero de 2003, por la que se aprueban las normas de diseño y constructivas para los edificios de uso docente, 2003), las cuales establecen directrices para el diseño de dichos centros, así como los aspectos de mejora de la eficiencia energética para cada edificio, conjugando la viabilidad de la climatización desde un punto de vista de la eficiencia energética y presupuestaria. Las medidas que se recogen no tienen que ser siempre medias activas, pudiendo incorporarse medidas pasivas con la incorporación de elementos en los edificios que ayuden a mantener las estructuras a unos niveles de temperatura óptimos para el desarrollo de la actividad educativa (Defensor del Menor de Andalucía, 2018). Por otra parte, para actuar en los diversos centros sería interesante conocer el volumen de población vulnerable de cada distrito de la ciudad para priorizar las actuaciones donde más concentración exista. Si consideramos a la población vulnerable dentro de la infancia a los niños y niñas de entre 0 y 15 años, en la figura 16 podemos observar cómo se distribuyen para el año 2019 en población total concentrándose en los distritos periféricos, con más de 18.000 niños en Este-Alcosa-Torreblanca y casi 14.000 en Cerro-Amate. A ambos le siguen muy de cerca el Distrito Sur y el Norte con más de 10.000 niños residentes, y muy cercanos a estos dos, casi alcanzando esta cifra el Macarena. El resto cuenta con una población infantil de unos 7.000 niños, siendo los distritos más situados oeste los que menor número de población alberga, no superando los 6.000 niños en el caso de Triana ni los 4.000 en el de Los Remedios. Esta distribución ayudaría a conocer a nivel municipal cuáles son las zonas que concentran más población vulnerable, para centrar así el grueso de las medidas a llevar a cabo. Pero que alberguen un mayor número de población infantil no significa que con respecto a la totalidad de la población estos sean los barrios donde más rejuvenecida aparezca la población (Figura 17), destacando el caso del distrito Bellavista-La Palmera, donde casi el 20% de sus habitantes son jóvenes, seguido de los distritos periféricos con mayor volumen de población infantil, destacando el caso de Los Remedios, que a pesar de contar con muy poco niños, estos suponen más del 15% de su población. El resto se encuentra enmarcado entre el 13% y el 15%, apareciendo por debajo de estos tan solo Triana, Macarena y San Pablo-Santa Justa. Página | 38 Figura 16. Distribución de la población entre 0-15 años por distritos en la ciudad de Sevilla para el año 2019 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de Estadística del Ayuntamiento de Sevilla. Explotación del Padrón municipal de habitantes Figura 17. Distribución del porcentaje de la población entre 0 – 15 años por distritos en la ciudad de Sevilla para el año 2019 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Servicio de Estadística del Ayuntamiento de Sevilla. Explotación del Padrón municipal de habitantes Página | 39 8.4.Movilizaciones y protestas sociales Como puede resultar evidente, esta excepcional situación provocó las quejas de padres y madres que corriendo se movilizaron para que sus hijos e hijas tuvieran un espacio adecuado al clima donde poder desarrollar la actividad docente, ya que con las altas temperaturas en los últimos meses del curso y en los primeros, el rendimiento de los escolares se ve afectado por el agotamiento que causan estas altas temperaturas. Todos reivindicaban medidas urgentes para la climatización de los centros, aunque entre ellos mismo existían claras discrepancias. Algunos pedían urgentemente a la Consejería de Educación la instalación de aires acondicionados en los edificios, contra los que se posicionaban aquellos padres y madres más concienciados con el cambio climático y que ofrecían soluciones más respetuosas con el medio ambiente que los aparatos de refrigeración que cumplían la función de regular la temperatura en el interior a costa del aumento de la externa, lo que podría resultar también un factor de riesgo para los alumnos al salir desde las aulas a una temperatura establecida hacia los patios exteriores donde la temperatura se vería considerablemente incrementada. Ante ambas propuestas, la por entonces consejera, Sonia Gaya, apeló a la responsabilidad energética para que se desistiera en las solicitudes de instalación de aparatos de aire acondicionado, además de escudarse en la eventualidad del hecho, no reconociendo el problema estructural que presentaban las aulas que alcanzaban temperaturas inhóspitas incluso sin llegar a estos extremos térmicos. A raíz de estas manifestaciones, como la de acudir a clase con ropa de baño (Figura 18), surgió una de las plataformas más importantes de la ciudad que promueven las manifestaciones que se realizan, Escuelas de Calor en Sevilla (Escuelas de Calor. AMPAS de Sevilla y Provincia.), una asociación conformada por AMPAS de diversos centros educativos que hasta el día de hoy siguen luchando y defendiendo unas aulas con unas buenas condiciones climáticas para la educación de sus hijos. Las movilizaciones se hicieron patentes a partir del mes de septiembre con el inicio del nuevo calendario académico, centrándose el epicentro de todas las reclamaciones en la ciudad de Sevilla, una de las más afectadas por las temperaturas extremas (Blanco, 2018). Tras la insistencia de las movilizaciones del colectivo, la consejera de educación se comprometió a la instalación de aires acondicionados en los centros que fueran necesarios, abogando así por el camino fácil para contentar a buena parte de los padres (Camacho, 2017). Esta solución dio lugar a la convocatoria de nuevas concentraciones en las puertas del Página | 40 Parlamento de Andalucía para conseguir una bioclimatización de las aulas sostenibles y no amparadas en el aire acondicionado (Limón, 2017). Figura 18. Noticia de prensa en el periódico El Diario Fuente: El Diario A pesar de todas las actuaciones, planes y programas específicos realizados, las movilizaciones de padres y madres de los alumnos afectados fueron constantes durante todo el verano de 2017. En el mes de septiembre, con el inicio del nuevo curso, continuaron las reclamaciones en la ciudad de Sevilla, una de las más afectadas por las temperaturas extremas, conformando una plataforma con AMPAS de los centros educativos que denominarían Escuelas de calor (Escuelas de Calor. AMPAS de Sevilla y Provincia.). Además de organizar reivindicaciones para la mejora del confort térmico de los edificios, criticaron todas las medidas llevadas a cabo de urgencia, recogidas en el Plan de Choque, por su falta de efectividad. Sus reivindicaciones ponían de manifiesto que no se cumplían en muchos casos el cometido para las que se pensaron, tratándose más bien, según ellos, de una política de “parcheos” que no solucionaban nada. Denunciaban que las actuaciones tan sólo afectaron al 4% de la totalidad de los centros de la comunidad, concentrándose la mayoría de las acciones en la colocación de aparatos de Página | 47 más sostenibles con el medio ambiente como la plantación de árboles y otras más vanguardistas como la existencia de agua nebulizada en la bóveda principal y en el porche del centro (Figura 22). Figura 22. Actuaciones recogidas en el Plan de Actuaciones en Infraestructuras de 2018 en la ciudad de Sevilla Fuente: Elaboración propia a partir de datos extraídos del Plan de Actuaciones en Infraestructuras de 2018 • Protocolo de colaboración entre la Consejería de Educación y la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio En último lugar aparece el Protocolo de colaboración firmado entre la Consejería de Educación y la de Empleo, Empresa y Comercio, para la realización de inversiones en materia de ahorro y eficiencia energética y en el desarrollo de energías renovables en los centros educativos, ratificado en agosto de 2017, con el fin de realizar inversiones en los aspectos expuestos anteriormente, financiadas con el Plan de Inversiones de la Red de Energía de la Junta de Andalucía (Agencia Andaluza de la Energía. Consejería de Hacienda), gestionado por la Agencia Andaluza de la Energía, basado este en la Estrategia Energética de Andalucía 2020. El protocolo estará vigente hasta que las actuaciones previstas en el programa estén finalizadas o, por el contrario, si estas no se finalizan en su totalidad, hasta alcanzar la fecha máxime de 31 de diciembre de 2020. Resulta evidente llegados a este punto el déficit estructural que sufren las instalaciones educativas andaluzas por la falta de inversión en la bioclimatización de los centros, mientras Página | 48 que se ha apostado en su mayoría por un proceso de digitalización de la educación, con la preparación de aulas digitales en los centros o la entrega de material electrónico al alumnado. Pero, aunque el proceso de digitalización que se ha ido buscando resulte esencial para el desarrollo de la educación andaluza, no justifica el abandono que sufren las instalaciones en materia de climatización (Blanco, 2018). 8.5.2. Proposición de ley para la mejora de las condiciones térmicas y ambientales de los centros educativos andaluces mediante técnicas bioclimáticas y el uso de energías renovables Cabe destacar que no solo fueron organismos oficiales, o los familiares de los escolares andaluces los que se preocuparon por esta situación, aprovechando esta coyuntura algunos partidos políticos, como es el caso de Equo Sevilla, propusieron desde su página web soluciones alternativas a la instalación de aires acondicionados basada en una revegetación bioclimática, lo que ayuda a reducir así los efectos de las temperaturas elevadas que hacen prácticamente imposible el ejercicio de la educación en las aulas. Ellos, que se definen como ecologistas preocupados por el cambio climático, se muestran preocupados cuando lanzan esta proposición debido a la insistencia de la mayoría de las AMPAS de los colegios que abogaban en su mayoría por la solución rápida de instalar máquinas de aire acondicionado algo que, a la larga, sería aún más perjudicial ya que contribuiría al calentamiento del entorno del centro. Esta situación llevó a presentar una alternativa viable a estas actuaciones de revegetación bioclimática planteando la instalación de cubiertas vegetales en los techos planos, cubiertas en las fachadas, la plantación de árboles de hoja caduca y con plantas autóctonas que sean adecuadas para tal fin en los patios de los colegios, la instalación de pérgolas verdes o haciendo uso del aprovechamiento de la ventilación cruzada (Equo Verdes Sevilla, 2017). Dicha proposición, estudiada a fondo con otros grupos políticos con representación parlamentaria en el consistorio andaluz, llevó al grupo Podemos Andalucía a presentar al Parlamento en agosto de 2017 una proposición de ley para la mejora de las condiciones térmicas y ambientales de los centros educativos andaluces mediante técnicas bioclimáticas y uso de las energías renovables (Grupo Parlamentario Podemos Andalucía, 2017). La propuesta plantea que la bioclimatización de los centros no solo sería idónea para los lugares que sufren las temperaturas más altas, que son los más destacados, sino que beneficiaría también a los que viven el procesa la inversa, viéndose sometidos a unas temperaturas muy bajas Página | 49 principalmente en invierno, periodo que, si ocupa todo el curso, al contrario que el verano. El principal error que se puede deducir de esta falta de acondicionamiento nos remonta a la construcción de los centros y a sus remodelaciones, realizándose estas sin tener en cuenta el clima tan dispar existente en Andalucía, intentando crear una red de centros homogéneos y sostenibles en todo el territorio (Ecoescuelas, s. f.) La proposición de ley que en su día se registró en la Cámara Autonómica en verano de 2017 resulta bastante novedosa al incluir el término de bioclimatización, haciendo este documento referencia (Grupo Parlamentario Podemos Andalucía, 2017) a las técnicas eficientes y saludables que se tendrían que llevar a cabo para conseguir edificios confortables de la mano de las energías renovables, favoreciendo también la creación de ambientes idóneos en los que se desarrollarán los más pequeños (Blanco, 2018). Esta proposición de ley ha sido frenada en numerosas ocasiones por el gobierno andaluz mediante Acuerdo del Consejo de Gobierno (Consejería de Educación, 2017), alegando que no todos los centros educativos sufren las mismas carencias en relación a las temperaturas, algo que resulta obvio pero que no exime a los centros andaluces de presentar una adecuada bioclimatización de sus instalaciones. Pero una vez retomada su tramitación para que fuese aprobada, tras la primera negativa del gobierno autonómico, se vio de nuevo frenada por el adelanto de las elecciones al Parlamento Andaluz celebradas a finales del 2018, estando prevista la aprobación de dicha ley varios días antes de la disolución de la Cámara. A pesar de todos los esfuerzos que ha supuesto, la proposición de ley llevada al Parlamento Andaluz fue aprobada el pasado 3 de junio de 2020 (Benot, 2020), la mayoría de los medios de comunicación que se hicieron eco de esta noticia otorgaron más importancia al hecho de que prosperase una ley aupada por un partido de la oposición y que a su vez fuese aprobada por la unanimidad de la Cámara, algo que parece prácticamente imposible en el panorama político actual, restándole importancia al contenido de la propia legislación. Esta proposición, aunque ya aprobada, no entrará en vigor hasta su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía y, por consiguiente, en el Boletín Oficial del Estado, prevista para mediados del mes de julio, al contar con un mes más de plazo, que se suma a los quince días establecidos por ley, con el fin de efectuar una redacción correcta y congruente de la mismas tras las aportaciones de los grupos parlamentarios. Donde sí queda recogida desde el pasado 5 de junio es en el Boletín Oficial del Parlamento de Andalucía, denominándose Ley Página | 50 para la mejora de las condiciones térmicas y ambientales de los centros educativos andaluces mediante técnicas bioclimáticas y uso de energías renovables, con el objeto de garantizar la habitabilidad en las aulas con unas condiciones óptimas de confort térmico de manera sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Se prevé pues la realización de auditorías energéticas en cada uno de los centros, aplicando en estos las medidas correctoras que mejor concuerden con su situación, priorizando en todo momento la financiación pública de estas actuaciones por parte de la Junta de Andalucía. Además de la realización de las actuaciones en las edificaciones, esta recoge también la correcta adecuación del entorno exterior de los centros educativos, entendiéndose como tales los patios y zonas destinadas a otro uso que se encuentren dentro del perímetro acotado del centro educativo. Por ende, también se ha visto obligada la modificación del artículo 171 de la Ley 17/2007, de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía, en el que se recoge la estructura de los edificios destinados a centros docentes públicos, añadiendo el término de bioclimatización, para asegurar el cumplimiento de la nueva ley sin que se solape con normativas ya existentes. Una vez publicada la ley en el BOJA entrará en vigor y el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía deberá aprobar las normas reglamentarias para llevar a la práctica la nueva legislación en los centros educativos, determinando como actuar en cada caso, realizándolo en un plazo máximo de dieciocho meses desde su aprobación (Boletín Oficial del Parlamento de Andalucía, 2020). Aunque la Ley todavía no ha entrado en vigor habrá que esperar varios años para ver si verdaderamente es lo que se busca y se solucionan los problemas de los centros, o si por el contrario esta queda en el cajón del olvido y vuelven a ser necesarias las movilizaciones de padres y madres que no se van a cansar hasta conseguir unos centros adecuados para las altas temperaturas. Tampoco sabemos el margen de actuación con el que contará la ley, por lo que si se vuelve a producir algún hecho semejante a este habría que valorar si las soluciones que se han tomado son lo suficientemente adecuadas. 9. CONCLUSIONES • La ola de calor de junio de 2017 fue un episodio de ocurrencia muy temprana en el que se registraron temperaturas muy altas que superaron efemérides históricas y que afectó de lleno al período escolar suponiendo un grave peligro para toda la comunidad educativa, especialmente los niños. Este fenómeno contó con una extensión de 9 días, alcanzándose el pico de la ola de calor entre el día 16 y 17 de junio cuando se superó los 42ºC en la estación Página | 51 de Sevilla-Aeropuerto en un mes en el que también se dieron las mayores temperaturas medias y las mayores medias de las máximas. Por ello, sería bastante interesante contar para el análisis de este fenómeno con un mapa de temperaturas, que ya se encuentra iniciado, y que muestre la distribución espacial de esta variable pudiendo extrapolar de este la magnitud del fenómeno de la isla de calor en la ciudad de Sevilla en periodos de extremos térmicos. • La Autorización de la Junta de Andalucía para faltar a clase supuso la puesta en evidencia de las carencias en la estructura de los edificios escolares ante las altas temperaturas para lo que se podría establecer un análisis con el fin de identificar en qué centros se acogieron más alumnos a esta medida, además de intentar identificar aquellos en los que se produjo mayores temperaturas, identificando las posibles diferencias que existan entre las diversas zonas de la ciudad. • A partir de este momento es cuando empieza a surgir un especial interés por la climatización de los colegios en los que con anterioridad solo se habían llevado a cabo esas medidas en muy pocos centros de la mano del Ayuntamiento de Sevilla con el fin de apostar por una ciudad más ecológica. En este momento sería conveniente analizar además de las infraestructuras, las zonas verdes de cada centro conformando un inventario y caracterización que permita diagnosticar las medidas más adecuadas para cada centro. • Tras este episodio se producen constantes movilizaciones en la ciudad de Sevilla para exigir una bioclimatización adecuada de los centros escolares, extendiéndose y aumentando el número de asociaciones de padres y madres que participan hasta el día de hoy. Desde entonces han surgido muchas discrepancias entre representantes de estos padres y madres contraponiéndose a los que buscaban medidas más sostenibles lo que preferían la instalación de aires acondicionados para zanjar el problema cuanto antes, lo cual pone de manifiesta la falta de conocimiento ante el cambio climático de muchas personas de la sociedad, complicando la política de gestión de esta climatización. Es por ello que resultaría conveniente realizar un análisis del nivel de concienciación entre los padre y madres y establecer patrones entre estos dentro de los distintos barrios de la ciudad. • En cuanto al programa de climatización sostenible de 2018, para la ciudad de Sevilla es para la que más actuaciones se plantean, a las que habría que sumarse las que gestionan y financian cada uno de los centros por cuenta propia. Estas medidas habría que analizar cómo se han ido realizando y en qué centros, identificando estos según el nivel de concienciación de los padres y madres, dándose por norma general en los barrios con un carácter socioeconómico más elevado. Página | 52 • En cuanto a la proposición de ley habrá que esperar a su entrada en vigor y al comienzo de la aplicación de la misma en los centros para ver si cumple los objetivos para los que fue creada. • Este es un tema muy interesante por no tener precedentes en toda la historia reciente de la ciudad de Sevilla, aunque todo apunta a pensar que estos serán cada vez más frecuentes si no se toman las medidas oportunas ahora que aún estamos a tiempo. Es destacable el hecho de cómo estos extremos térmicos nos hacen cambiar nuestra rutina diaria, por lo que habría que trabajar mucho en aspectos como la prevención para que esto no ocurra. 10. BIBLIOGRAFÍA Agencia Andaluza de la Energía. Consejería de Hacienda, I. y E. (s. f.). Red de Energía de la Administración de la Junta de Andalucía (REDEJA). Junta de Andalucía. Recuperado 2 de julio de 2020, de https://www.agenciaandaluzadelaenergia.es/es/redeja Agencia Estatal de Meteorología. (s. f.-a). 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