La responsabilidad penal de la empresa
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REJ – Re is a de Es udios de la Jus icia – Nº 10 – Año 2008
© 2002 Facul ad de De echo, Uni e sidad de Chile 157
SEMINARIO INTERNACIONAL
LOS DELITOS IMPRUDENTES EN EL AMBITO EMPRESARIAL
Ponencia de la D ª. Elena Núñez Cas año
La esponsabilidad penal en la emp esa
Quisie a comenza mi in e ención ag adeciendo a los o ganizado es de
es e semina io in e nacional que hayan pensado en mí pa a que es u ie a sen ada
en es a mesa dando es a con e encia, quisie a da las g acias a la Facul ad de
De echo de la Uni e sidad de Chile, al Minis e io Público, a la Fiscalía Regional de
Rancagua y, sob e odo, al Cen o de Es udios de la Jus icia de es a Uni e sidad y
a odo su equipo.
T as las espléndidas exposiciones que se ealiza on aye po el p o eso
So o y la p o eso a Ho i z, di ícilmen e pod é alcanza ese lis ón. Lo único que
oy a in en a es se lo mas cla a posible en a a de explica les el ema del que me
han pedido que les hable, conc e amen e de la esponsabilidad penal en el seno de
es uc u as je a quizadas emp esa iales. T a a é, así, la esponsabilidad de la
pe sona ju ídica, los c i e ios de a ibución de esponsabilidad en el seno de esas
pe sonas ju ídicas y la ins i ución del ac ua en luga de o o.
Pe mí anme empeza , pa a cen a un poco el ema, poniéndoles unos
supues os p ác icos. El p ime o es el supues o de una emp esa, con o ma de
sociedad anónima, dedicada a la ex acción de mine al de cob e que almacena
esiduos óxicos p oceden es de su ac i idad en un embalse cons uido al e ec o.
Es e embalse es e isado pe iódicamen e po una se ie de inspec o es écnicos que
en las dos úl imas e isiones in o man a los adminis ado es y a los ge en es de la
emp esa que los mu os de con ención es án empezando a de e io a se, sin
emba go los adminis ado es a pesa de conoce es e da o y a in de e i a
impo an es pe didas pa imoniales, deciden pos e ga la epa ación pa a un
momen o pos e io . Los ope a ios enca gados del anspo e de esos esiduos
óxicos y de almacena los en ese embalse, aún pe cibiendo el de e io o de los
mu os de p o ección, siguen deposi ando allí es os esiduos óxicos. A los pocos
días el mu o de con ención se ompe y se desbo da es e embalse p oduciendo un
e ido óxico que a ec a g a emen e al en o no ecológico y ocasiona g a es daños
al ecosis ema de un Pa que Rese a na u al p o egido.
Un segundo caso es o a emp esa dedicada al anspo e de iaje os que
pe mi e, sugie e o ecomienda a sus conduc o es que ealicen una jo nada labo al
con más ho as de las pe mi idas a in de ob ene mayo es bene icios pa imoniales.
Uno de esos conduc o es, a pesa del no able cansancio que acumula y de se
conscien e de que es á pe diendo e lejos y su capacidad pa a la conducción,
ealiza una jo nada labo al del iple de ho as pe mi idas, p oduciéndose un
acciden e en el que allecen cua en a pe sonas.
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Y un e ce ejemplo, el accionis a mayo i a io de una sociedad me can il
in o ma al adminis ado de la misma de su olun ad de paga menos dine o al
Fisco. A in de cumpli la “suge encia” del p opie a io, el adminis ado se di ige al
con ado equi iéndole que manipule las con abilidades, que las alsee de o ma
que en el balance inal se cons a en pe didas a in de e ec ua un meno pago al
Fisco.
En es os es supues os nos encon amos an e la lesión o al menos la
pues a en pelig o, más o menos cla a, de una se ie de bienes ju ídicos penalmen e
ele an es; nos encon amos an e conduc as ealizadas en el seno de una pe sona
ju ídica y con las que, de una u o a o ma se p e ende ob ene un bene icio. Es
deci , podemos de e mina el bien ju ídico p o egido, podemos de e mina la
conduc as ípicas ealizadas e, incluso, podemos llega a de e mina el esul ado
que se haya p oducido, pe o ¿podemos de e mina quiénes son los esponsables?,
¿podemos de e mina a quién amos a a ibui ese esul ado p oducido o la
conduc a conc e amen e p oducida? ¿a la pe sona ju ídica, a los ep esen an es
legales de las en idades, a los ejecu o es ma e iales de los hechos? Es e es el
p oblema que se plan ea en el ámbi o de la c iminalidad de emp esa y del que me
han enca gado que les hable.
La mode na c iminalidad, en la ac ualidad, se ha e es ido de o mas muy
complejas de ac uación, sob e odo po que se p oduce en con ex os o ganizados
en endiendo po ales an o los ámbi os que es án eñidos ad in eg um de ilici ud,
como pueden se las o ganizaciones e o is as, las o ganizaciones de c iminalidad
o ganizada y o as o ganizaciones c iminales, como aquellos o os ámbi os que son
adecuados socialmen e en la ida económica y inancie a, como sociedades
me can iles, asociaciones o cualquie o a mani es ación que pudie an e es i las
pe sonas ju ídicas, y que ac úan en el á ico económico líci o, pe o que en un
momen o de e minado y pun ual o ei e adamen e pueden come e conduc as
delic i as. E iden emen e, el p oblema es que es os supues os cons i uyen
enómenos de di ícil ap ehensión pa a las igu as adicionales de au o ía y
pa icipación que se cons i uían sob e la base de la in e ención de unos pocos
suje os que e an los que ealizaban o ejecu aban di ec amen e al menos algunos de
los ac os de la conduc a ípica. En la mode na c iminalidad es os pocos suje os se
an a con e i en muchos suje os que con igu an una i esponsabilidad
o ganizada en la que ninguno de ellos se á concien e de su esponsabilidad y de
que su ac o con ibuye di ec amen e o indi ec amen e a la p oducción de un
esul ado ípico.
Es e p oblema de con igu ación de es as es uc u as complejas
emp esa iales p o oca nue as necesidades polí ico c iminales de espues a que an
esencialmen e encaminadas a log a e icacia pa a comba i es as so is icadas
o mas de c iminalidad. Y es e anhelo de e icacia y p ac icidad lle a a un
plan eamien o ju ídico que cla amen e pone en cues ión las ga an ías penales
adicionales. La p egun a es e iden e, con la modi icación de la espues a penal en
es os casos, ¿ amos a consegui que aquellos que p esun amen e hayan ealizado
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un hecho delic i o espondan po el mismo?, ¿ amos a p opone que
e ec i amen e se pueda impu a a la en idad que ha ealizado la conduc a el
esul ado que se haya p oducido, a pesa de que adicionalmen e se ha de endido
el p incipio de socie as delinque e non po es ? Es cie o que en impo an es sec o es
doc inales subyace la idea de que es e p incipio debe de oga se, que es necesa io
consegui de alguna o ma la esponsabilidad di ec a de las pe sonas ju ídicas; y no
a a és de sus ep esen an es o de las pe sonas ísicas que o man pa e de ellas,
sino di ec a de la p opia pe sona ju ídica. Sin emba go, hay que señala que esul a
un e o complicado, al iempo que pelig oso, en el que sus e ec os pueden llega a
se pe e sos y con a ios a los p opios designios de las p opues as ealizadas.
A la ho a de analiza la posible esponsabilidad penal de una pe sona
ju ídica adicionalmen e se han señalado una se ie de objeciones a la posibilidad
de su aplicación, de i adas casi odas ellas de la es uc u a de la eo ía gene al del
deli o; co esponde, po an o, de e mina si la a ibución de esponsabilidad a la
pe sona ju ídica ealmen e cumple los pa áme os que se con ienen en cada una de
las ca ego ías del deli o.
En p ime luga si pa imos de que el De echo Penal, al y como has a es e
momen o pa ece en ende se mayo i a iamen e po los penalis as, sólo puede
sanciona compo amien os que sean acciones u omisiones egidas po una
olun ad en sen ido psicológico, no queda o a opción que nega que las
pe sonas ju ídicas gocen de una e dade a capacidad de acción penal, dado
que al se me os cen os de impu ación no ma i a de e ec os ju ídicos ca en es de
capacidad de au ode e mina se, no pod ían o ma aquella olun ad p opia que se
necesi a pa a ealiza conduc as penalmen e ele an es.
En segundo luga si negamos lo an e io , y es a es la segunda de las
objeciones, es p eciso en ende que las pe sonas ju ídicas ca ecen de la
capacidad mínima pa a se conside adas culpables po la ealización de
hechos delic i os den o de los pa áme os ac uales del De echo penal.
La e ce a de las objeciones es que, aunque conside ásemos que las
pe sonas ju ídicas ac úan median e la ealización de conduc as olun a iamen e
e ec uadas po sus ep esen an es, es deci , po las pe sonas ísicas que la
con o man, ampoco pod íamos conside a las como penalmen e esponsables
dado que ello implica ía una mani ies a ulne ación del p incipio de
pe sonalidad de las penas, esencial en odo De echo penal de un sis ema
democ á ico.
Y po úl imo, y es e es un plan eamien o impo an e po que ha dado luga
a algún ipo de solución, en mi opinión inco ec a, en algunas legislaciones, es
necesa io cons a a que la aplicación de las penas al como se con igu a en la
ac ualidad, no a cumpli su unción si se la aplicamos a una pe sona ju ídica. No
esul a adecuada pa a mo i a las, ni pa a e ibui , ni pa a eeduca las, de modo
que se p i a ía a las sanciones que se le impongan de cualquie posibilidad de
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cumpli con los ines que undamen an y legi iman su p opia exis encia y
aplicación.
Se han p oducido di e sos in en os legisla i os po a on a y soluciona
es a p oblemá ica; así, po ejemplo, en España se c ea el a iculo 129 de Código
Penal, que se incluye den o del Ti ulo VI del Lib o I denominado “consecuencias
acceso ias”, e impone a la pe sona ju ídica una se ie de sanciones po su
esponsabilidad di ec a en la comisión de hechos delic i os consis en es en la
clausu a del es ablecimien o, la disolución de la sociedad, la suspensión de
ac i idades, la p ohibición del eje cicio del come cio e c. Realmen e si analizamos
de enidamen e es as sanciones, no son sino consecuencias acceso ias que
ienen una na u aleza eminen emen e adminis a i a, no una na u aleza
penal; y quizás sea, aunque no es el momen o de en a en ese deba e, uno de los
aspec os que hab ía que discu i en el ámbi o de la esponsabilidad de las pe sonas
ju ídicas; es deci , si las pe sonas ju ídicas deben o no ene esponsabilidad penal,
o debemos es ingi nos a un ámbi o exclusi amen e adminis a i o, ci il o
me can il.
O o in en o de solución ue el plan eado, ecien emen e, po el legislado
español en la amosa Ley 15/2003 se in oduce un segundo pá a o en el a iculo
31, ela i o a la ins i ución del ac ua en luga de o o del que les habla é más
a de, en el que se es ablece que si en la sen encia se ha impues o pena de mul a al
au o del deli o, es deci , a las pe sonas ísicas conc e as, se á esponsable di ec a y
solida iamen e de la misma la pe sona ju ídica en cuyo nomb e o po cuya cuen a
ac uó la pe sona ísica. A i ma el legislado en la Exposición de Mo i os de es a
Ley 15/2003 que con ello se abo da la esponsabilidad penal di ec a de las
pe sonas ju ídicas po cuan o, al inclui la den o del a . 31 del Código penal
ela i o a las pe sonas penalmen e esponsables, se le da na u aleza de pena. En mi
opinión, es a a i mación es muy discu ible, es deci , yo c eo que sigue eniendo una
na u aleza eminen emen e adminis a i a o ci il, que poco iene de pena di ec a
sob e la pe sona ju ídica como espues a a una ac uación delic i a de la misma,
más si depende de una p e ia decla ación de esponsabilidad a una conc e a
pe sona ísica.
Además de es a se ie de objeciones que adicionalmen e se plan ean a la
ho a de impone o a ibui esponsabilidad penal a la pe sona ju ídica, apa ecen
una se ie de epa os que su gen, esencialmen e, an e los in en os de la doc ina y
los legislado es de dis in os países, de es ablece un modelo conc e o de
esponsabilidad de la pe sona ju ídica. Po ejemplo, si pa a la condena de una
pe sona ju ídica no ue a es ic amen e necesa ia la p e ia decla ación de
culpabilidad de las pe sonas ju ídicas, al como plan ean algunos modelos adicales,
p obablemen e es a íamos ab iendo una ía de a o ecimien o de la impunidad de
adminis ado es, accionis as, ge en es o di ec i os de las sociedades, que no dejan
de se quienes la con olan, po el simple hecho de la exclusi a sanción de la
pe sona ju ídica de la que o man pa e. Con ello, se es a ía eludiendo la
esponsabilidad y condena de la pe sona ísica en aquellos casos en los que ac úe
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en nomb e de una pe sona ju ídica, mien as que si lo hace al ma gen de és a, los
mismos hechos pod ían lle a apa ejada pena p i a i a de libe ad. Es e es uno de
los p incipales incon enien es y objeciones que se le ponen a es os nue os
modelos de esponsabilidad.
Es e iden e la complejidad pa a ins ui y enjuicia los complejos casos de
c iminalidad en el ámbi o económico- inancie o de la delincuencia, complejidad
que en la mayo ía de los supues os queda ci ada en el p oblema de la
de e minación de la au o ía, en la di uminación de esponsabilidades y en el hecho
de que la mayo pa e de los casos se ealizan de o ma imp uden e o negligen e,
abandonando cla amen e el ámbi o de la in encionalidad di ec a de la p oducción
de un esul ado lesi o.
Todo ello puede lle a nos a la pa adójica consecuencia de que la
de e minación de la esponsabilidad penal de la pe sona ju ídica pod ía llega a
susci a la impunidad o el escapismo con elación a la esponsabilidad de las
pe sonas ísicas a cambio de una con unden e condena, eso sí, sin penas p i a i as
de libe ad sob e la sociedad me can il. Po eso, se hace p eciso p o undiza en
c i e ios ce e os, p opios de un Es ado social y democ á ico de De echo, a la ho a
de con ecciona una posible esponsabilidad de las pe sonas ju ídicas, desechando
ambiciosas p opues as de p e endida imp on a p og esis a, que en ealidad lo
único que suponen son apues as neolibe ales, que pueden p o oca que quede
en aizado un De echo penal de dis in as elocidades, en el que el más eloz sea
aquél que imponga menos penas de p isión y más sanciones económicas.
Aho a bien, a pesa de odas las c í icas y p oblemá icas plan eadas a la
ho a de de e mina una p esun a esponsabilidad penal di ec a de las pe sonas
ju ídicas, lo cie o es que impo an es sec o es doc inales, e incluso la no ma i a
in e nacional en es e momen o, abogan po la necesidad de supe a el p incipio
socie as delinque e non po es , como medio pa a esol e las di icul ades que susci an
en los mode nos ámbi os de c iminalidad las secula es ca ego ías del concep o de
deli o. Y ello ha implicado la exis encia de una g an a iedad de o mas de a on a
el p oblema, que gi an en o no a dos bloques cen ales.
Po una pa e, los países con una adición ju ídica sus en ada en el common
law, en los que se pe mi e undamen a la esponsabilidad penal sob e la base de la
simple ealización o p oducción de de e minadas conduc as pelig osas, como son
los casos de esponsabilidad sin culpa, no ienen demasiadas di icul ades a la ho a
de a ibui esponsabilidad penal a las pe sonas ju ídicas. Es e es el caso de EEUU,
donde se es ablece que una sociedad puede se condenada po un deli o si la
comisión del mismo ue au o izada, solici ada, o denada o ejecu ada po los
di ec i os o po un al o ge en e que ac úe en ep esen ación de la sociedad y
den o de su ca go, p e iéndose penas de mul a e inhabili ación.
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Mucho más di ícil esul a en aquellos o denamien os penales, como el
español y el chileno, en los que se man ienen los es ic os p incipios que han
egido la dogmá ica penal desa ollada p incipalmen e po la doc ina alemana,
donde la ausencia de capacidad de acción, de culpabilidad y de punibilidad de es as
en idades, pa ecen impedi que puedan come e deli os, con lo cual ampoco
pod ían se esponsables de los mismos. Po ello, se han in en ado busca
ó mulas que pe mi iesen a ibui esponsabilidad penal a las pe sonas ju ídicas.
Sin ánimo de exhaus i idad se pueden es ablece dos g andes g upos de sis emas
enden es a a ibui es e ipo de esponsabilidad penal: los de
au o esponsabilidad y los de he e o esponsabilidad.
Los sis emas de au o esponsabilidad en ienden que las pe sonas
ju ídicas ienen capacidad de acción, de culpabilidad y de punibilidad p opia y
di e en e de las de las pe sonas ísicas que las ep esen an o ac úan en su nomb e.
Ello implica que se les debe conside a como di ec amen e esponsables de las
in acciones penales que hubiesen come ido.
Po el con a io, los sis emas de he e o esponsabilidad conside an que,
si bien las pe sonas ju ídicas no pueden ac ua ni se conside adas culpables de
posibles ac uaciones delic i as, sí pod án, bajo de e minadas condiciones, se
suje os de impu ación de las esponsabilidades penales que se pudiesen de i a de
las acciones que hayan ealizado sus ep esen an es o subo dinados. La a iedad de
c i e ios o condiciones u ilizados po los sis emas inca dinados en es e g upo pa a
a ibui esponsabilidad a las pe sonas ju ídicas po los ac os de las ísicas es
eno me, desde sis emas que asladan a es e ámbi o c i e ios de esponsabilidad
undamen ados en la igu a de la ep esen ación, has a aquellos que p e enden
es ablece un ínculo más es echo y conc e o en e dicha en idad y el ac o de la
pe sona ísica que a a undamen a su esponsabilidad median e la exigencia de
cie os equisi os adicionales y especí icos del De echo penal, como el de que el
ac o delic i o que se p e enda impu a a la pe sona ju ídica se hubiese e ec uado en
su bene icio.
El p incipal p oblema al que se en en an es os sis emas se de i a del
hecho de que, a odos los e ec os, no dejan de se sino mé odos pa a a ibui
esponsabilidad a la pe sona ju ídica po un hecho ajeno, el de la pe sona ísica; y
ello los con ie e en sis emas di ícilmen e compa ibles con p incipios an básicos
como los de culpabilidad o de pe sonalidad de las penas.
Es os p oblemas han ocasionado que un sec o doc inal a e de
con igu a un sis ema de esponsabilidad penal de las pe sonas ju ídicas que pa a
de la p opia ac uación de és as. Ello con a ía con e iden es en ajas, dado que
apa e de conside a a las pe sonas ju ídicas como penalmen e esponsables de un
deli o con independencia de que se pudiese localiza o no a un indi iduo que
ambién lo uese, en caso de que dicha localización uese ac ible, ambién
pe mi i ían cas iga acumula i amen e a ambos suje os (al indi idual y al colec i o)
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sin in acción alguna del p incipio de culpabilidad ni del ne bis in idem, al do a a sus
espec i as sanciones de un undamen o cla amen e di e enciado.
En es a línea se encuen an aquellas posiciones doc inales que pa en de
una concepción de De echo penal comple amen e no ma i izada y uncionalizada,
en las que sus des ina a ios se p esen an como simples suje os de una impu ación
de esponsabilidad de i ada de la in acción de las expec a i as no ma i as
con empladas po el mismo. Desde es e plan eamien o, JAKOBS en iende que la
pe sona ju ídica no sólo puede o igina esul ados no ma i amen e ele an es en el
ex e io a a és de sus p opios ac os, sino que ambién ha á ac ible que se la
pueda conside a como culpable de su ealización en odos los casos en los que se
cons a e la p esencia de una de ec uosa mo i ación ju ídica en el compo amien o
an iju ídico que se le impu e. De es a mane a, las pe sonas ju ídicas goza ían no
sólo de capacidad de in ingi el o denamien o ju ídico penal, sino ambién de una
e dade a culpabilidad p opia y di e enciada de la que les co esponde al es o de
los indi iduos in eg an es de sus ó ganos de ep esen ación.
Aho a bien, desde concepciones menos sis émicas o no ma i izadas, se ha
en endido que esul a imposible asimila los undamen os de la esponsabilidad
penal a las pe sonas ju ídicas con los que adicionalmen e se han u ilizado pa a las
pe sonas ísicas al p esen a signi ica i as di e encias. Po ello, o o sec o de la
doc ina p opone ein e p e a algunos pos ulados adicionales de la eo ía
del deli o, a in de cons ui un modelo de esponsabilidad penal p opio de la
pe sona ju ídica.
Así, po ejemplo, TIEDEMANN, en iende que aunque la conduc a de la
pe sona ju ídica siemp e se mani es a ía a a és de la de una pe sona ísica, ello no
se ía óbice pa a pode conside a la sanción de dicha en idad como una
consecuencia de i ada de su p opia culpabilidad, cuyo undamen o se ía la
p esencia en su seno de un de ec o o ganiza i o que hubiese enido a a o ece la
comisión de un deli o; se ía po consiguien e una especie de culpa in igilando o in
eligendo, po cuan o no hab ía adop ado las medidas de p e ención necesa ias pa a
ga an iza un co ec o desa ollo de la ac i idad de su o ganización. Con ello, la
culpabilidad de la pe sona ju ídica se ía, incluso an e io , a la conc e a acción
delic i a de la pe sona ísica inse a en su o ganización. Es a in e p e ación ha
encon ado p edicamen o en un amplio sec o doc inal, e incluso en alguna
no ma i a eu opea que ienden a a moniza el a amien o penal de la pe sona
ju ídica en Eu opa, aunque ambién ha sido obje o de signi ica i as e impo an es
c í icas, sob e odo la que pa e de que aunque es a cons ucción apa en a
undamen a la pena de las pe sonas ju ídicas en un ep oche que se p edica
di ec amen e espec o de ellas, pa ece ol ida que es as en idades no gozan de una
capacidad p opia de au oo ganización, con lo que nue amen e se es á haciendo
esponde a la pe sona ju ídica de las acciones de aquellas o as pe sonas ísicas
que hubiesen es ablecido la conc e a o ganización emp esa ial, y,
consecuen emen e, se es á es ableciendo o a ez una esponsabilidad po el ac o
ajeno.
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Con los plan eamien os señalados se iende a la inaplicación del p incipio
de culpabilidad en el seno del De echo penal de las pe sonas ju ídicas, lo que
lle a ía a que es e “De echo penal” u iese una na u aleza ju ídica mucho más
ce cana a la adminis a i a sancionado a que a la p opiamen e penal, de al o ma
que, como ad e ía GARCIA ARAN, no pod ía conside a se “…un De echo penal
dis in o del de las pe sonas ísicas, sino algo dis in o del De echo penal”.
Todo lo dicho has a el momen o pone de elie e que, odo De echo
sancionado de la pe sona ju ídica que p e enda se conside ado como un
e dade o De echo penal de la misma hab á de espe a las exigencias limi ado as
que igen con ca ác e gene al en al De echo, y ob iamen e en e ellos se
encuen a el p incipio de culpabilidad. De es e modo, no se pod á admi i una
sanción a es e ipo de en idades sin habe cons a ado p e iamen e la p esencia de
ep oche subje i o.
Como podemos e , la mayo pa e de los modelos de esponsabilidad de
las pe sonas ju ídicas, hacen adica el undamen o de su esponsabilidad en una
especie de in acción del debe , ya sea és e de igila o con ola , ya sea de
cons i ui u o ganiza ; y en mi opinión es a in acción del debe p e ia y o igina ia
no cons i uye undamen o su icien e pa a sus en a una esponsabilidad de la
pe sona ju ídica. He de econoce que no engo nada cla o cómo puede
es uc u a se una esponsabilidad penal de la pe sona ju ídica espe uosa con los
p incipios y ga an ías undamen ado es del De echo penal, ni siquie a engo cla o
si la esponsabilidad de la pe sona ju ídica debie a encon a se en el ámbi o penal
o en o o ámbi o ju ídico dis in o.
A pesa de odos es os in en os po delimi a un modelo de
esponsabilidad penal de la pe sona ju ídica en sí misma conside ada, lo cie o es
que és e es á oda ía po desa olla se y conc e a se, y que las legislaciones de los
dis in os países han in en ado su implan ación de di e en es mane as. En la
legislación chilena y la española sigue plenamen e igen e el p incipio del socie as
delinque e non po es , con lo cual el p oblema adica en a ibui esponsabilidad po
las conduc as delic i as ealizadas po las mismas, dado que no se les puede
impu a a ellas di ec amen e. De es e modo el p oblema cen al del a amien o
ju ídico penal de la c iminalidad de emp esa sigue siendo el de la impu ación del
hecho delic i o a suje os indi iduales, aquellos que ealizan la conc e a conduc a
ípica al ampa o de una en idad me can il. Ello equie e una se ie de es uc u as de
impu ación que, po un lado, sean ap as pa a la a ibución del hecho a los
e dade os esponsables de és e, po encima de las apa iencias exp esadas en la
ejecución ma e ial del mismo; po o o lado, deben e i a es ablece o mas de
esponsabilidad obje i a, a in de mos a se con o mes con las exigencias
ga an ís icas del De echo penal.
El p oblema de la impu ación de un deli o come ido en la emp esa a
ó ganos conc e os de la misma se plan ea ya en la comisión de cualquie deli o
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común, con independencia de la concu encia de ca ac e ís icas especiales de
au o ía en el deli o co espondien e. La cues ión de la esponsabilidad penal de los
suje os indi iduales en el ma co de la emp esa mues a innegables simili udes con
el ámbi o p oblemá ico más gene al de la esponsabilidad c iminal en el seno de
conjun os o ganizados de pe sonas y es uc u ados de mane a más o menos
je á quica.
Es e iden e que en el caso de la emp esa nos hallamos an e una es uc u a
o ganizada; se a a de una o ganización o mal basada, en el plano ho izon al, en
el p incipio de di isión del abajo y, en el plano e ical, en el p incipio de
je a quía. De es e modo, se o man ámbi os de compe encia di e enciada que
aba can, a su ez, la ac uación de di e sos suje os en la escala inmedia amen e
in e io . Dada una es uc u a así, se comp ende que la conduc a pu amen e
ejecu i a, la del empleado de la emp esa de quien su ge el úl imo ac o que, po sí
sólo o en conjunción con o os, p oduce el hecho delic i o, no es siemp e la más
ele an e; cie amen e, más impo an e que el papel de es os suje os, es el de
quienes es án si uados je á quicamen e po encima de ellos, en g ados ascenden es,
has a alcanza el ni el de quienes de en an el con ol máximo de la emp esa. El
p oblema adica en que, cuando in e iene un ope ado ju ídico pa a a a de
delimi a la esponsabilidad po una ac uación en conc e o, au omá icamen e
acude a los escalones más bajos de es a cadena, a quienes han ejecu ado los ac os
inales de p oducción del esul ado delic i o y que esul an ácilmen e
iden i icables, pe o que, no malmen e, no son los p incipales esponsables.
Re omemos momen áneamen e algunos de los casos que les expuse an e io men e:
¿son esponsables del e ido de la balsa los ope a ios que e ían los esiduos
óxicos que p oduje on al inal, que és a e en ase? ¿es esponsable de la alsedad
de la con abilidad el con ado que manipula ealmen e esa con abilidad pa a
ob ene la de audación al isco? quizás sí sean esponsables, pe o la p egun a es,
¿son los únicos y p incipales esponsables?
De es e modo, y pa iendo de la i esponsabilidad ins i ucional de las
pe sonas ju ídicas, se de i an dos cues iones básicas en el ámbi o de la
esponsabilidad de las mismas: quién esponde en el supues o de comisión de un
hecho delic i o en una en idad de es e ipo, y cuáles son los c i e ios de
impu ación de las conduc as ealizadas en un es uc u a je a quizada como la de la
emp esa.
Respec o de la p ime a de las cues iones, la legislación chilena es ablece en
el a . 58 del Código P ocesal Penal que en el supues o de una pe sona ju ídica
esponde án las pe sonas ísicas que hubie an in e enido en el ac o punible, con
ello acuden a un c i e io gene al de a ibución de esponsabilidad con o me a las
eglas gene ales de la au o ía y pa icipación. En el Código penal español, se
es ablece un sis ema que da luga a nume osos equí ocos que pod ían implica la
eins au ación de la esponsabilidad obje i a. El a . 31 del Código penal español
aslada la esponsabilidad de los hechos come idos po pe sonas ju ídicas a los
adminis ado es de hecho o de de echo de la misma. La azón de es a desc ipción
Semina io In e nacional - Los deli os imp uden es en el ámbi o emp esa ial
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medio ambien e, y aquí soy muy cla a en iendo que no deben conside a se
incluidos en el ámbi o del De echo penal po di e sas azones que no ienen al
caso. Pe o lo cie o es que es án incluidos en el Código Penal con igu ados como
deli o, eso es expansión en mi opinión, es deci , ex ende el De echo penal a
ámbi os que no le son p opios. Del mismo modo, quizás nos debié amos plan ea
si el deli o de obs aculización de los de echos de los socios debie a es a incluido
en el Código penal, po que posiblemen e el De echo me can il sea una opción
mucho más adecuada pa a soluciona el con lic o. Sin emba go, es oy de acue do
con el P o eso So o en que el deli o de adminis ación desleal sí debe es a
incluido en el Código penal. Esa es la discusión de la expansión.
Aho a bien, o a cosa dis in a, y que no me pa ece un p oblema ela i o a
la expansión del De echo penal, es a a de a ibui esponsabilidad a quien
domina ealmen e la ealización del esul ado ípico, y que además no es el ul imo
eslabón de la cadena ni quien ealiza los ac os ejecu i os ma e iales. ¿Has a dónde
podemos llega demos ándolo con la eglas de la au o ía y de la pa icipación esa
p oducción del esul ado ípico?; no podemos a ibui di ec amen e una
esponsabilidad obje i a, pe o sí podemos a a de busca au o es, y íjense que
no malmen e la cadena de a ibución de esponsabilidad siemp e se de iene. Le
cuen o un caso que no iene nada que e con la emp esa y ni siquie a con la
expansión, pe o c eo que es muy ins uc i o a e ec os de búsqueda de la
esponsabilidad de los supe io es o de los “homb es de a ás”.
No sé si us edes ecue dan el caso GAL en España, cuando cayó el
Gobie no de Felipe González y pe dió las elecciones, al descub i se que el
Gobie no ealizaba una especie de “ e o ismo de Es ado” pa a lucha con a el
e o ismo de ETA. A in de a ibui esponsabilidad po las dis in as acciones
ealizadas se empezó a subi en esa cadena, se llegó has a el Minis o del In e io ,
que ue juzgado y condenado; se in en ó llega has a el p esiden e de Gobie no,
aquel amoso, pendien e o p esiden e, ab e ia u a del ele an e blanco, el seño X,
que nunca se log o demos a . Us edes como yo es amos con encidos que no sólo
Felipe González, sino José Ma ía Azna , F aga I iba ne, Adol o Suá ez, y
absolu amen e odos los polí icos de los p incipales pa idos sabían lo que es aba
pasando con el caso GAL, que se es aba aplicando una “gue a sucia” con a ETA.
Eso ue un pac o de Es ado, que u imos la mala o buena sue e, dado que los
españoles hacemos an bien las cosas, de que nos descub ie an. Es oy con encida
de que lo mismo ocu e en Es ados Unidos, en I ak, en Is ael, lo mismo hacen
us edes, lo que pasa que noso os lo hacemos mal. El caso es que se descub ió, y
como se descub ió había que de e mina esponsables, y la cadena se de u o
cuando espe ando los p incipios penales, ya no se pudo a ibui la
esponsabilidad. Po eso le digo que no c eo que sea una expansión del De echo
penal, c eo que es como se debe de aplica el De echo penal pa a que no esponda
solamen e el ul imo elemen o, el eslabón más débil de esa cadena, y que esponda
quien ealmen e manda, quien ealmen e con ola la cadena de p oducción del
iesgo, la p oducción del esul ado.
REJ – Re is a de Es udios de la Jus icia – Nº 10 – Año 2008
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Quisie a esponde a la in e ención del P o eso So o sólo pa a ma iza
mi plan eamien o po que es oy o almen e de acue do con él. Solamen e que ía
señala que la esponsabilidad de la pe sona ju ídica es ine i able, que iene, que ya
es a ecogida en el Con enio de c iminalidad de Budapes del 2001, en el a ículo
12, c eo eco da . Y que se nos plan ea con una elajación de las es uc u as de
impu ación que iene a con igu a un de echo dis in o pa a las pe sonas ju ídicas,
con menos equisi os ga an ís icos, y que, ine i ablemen e, se a a aslada a las
ísicas. El p oblema se á que a las pe sonas ju ídicas no se le pueden impone
penas p i a i as de libe ad, con lo que la ascendencia de esa elajación a a se
ela i a, pe o a las pe sonas ísicas se les an a segui imponiendo esas penas
p i a i as de libe ad donde la elajación sí que iene una impo ancia eno me.
Respec o de la ins i ución del ac ua en luga de o o, ambién es oy de
acue do; es deci , hay una laguna legal ahí, g a e. El p oblema es á que España, a
pesa de que el a ículo sea necesa io, es mala la in e p e ación que se hace de él,
de i ándolo hacia un supues o de esponsabilidad obje i a que se aplica
au omá icamen e al adminis ado . Eso es lo que p e endía deci , que es o no es
co ec o, que es necesa io en odos los casos demos a esa impu ación con o me
a las eglas gene ales de au o ía.