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Fuerza, forma y expresión entre los siglos XVIII y XIX

López Lloret, Jorge

Abstract

En la segunda mitad del siglo XVIII Rousseau puso de moda la expresión como fundamento de la actividad filosófica. Poco después Lavater popularizó la Fisiognómica como una disciplina potencialmente universal. A finales de siglo en el entorno del Clasicismo de Weimar y del Romanticismo de Jena se comenzó a desarrollar dicho potencial en la teoría estética y literaria. En este marco los hermanos Humboldt dieron un paso más y extendieron el principio de expresión a las ciencias de la naturaleza y del espíritu. Finalmente, todas estas tendencias fueron elaboradas filosóficamente por Schopenhauer, formando el núcleo de su doctrina.

Full text

Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 65, 2015, 37-51 ISSN: 1130-0507 h p://dx.doi.o g/10.6018/daimon/177451 Fue za, o ma y exp esión en e los siglos XVIII y XIX Fo ce, Fo m and Exp ession be ween XVIII h and XIX h cen u ies JORGE LÓPEZ LLORET* Resumen: En la segunda mi ad del siglo XVIII Rousseau puso de moda la exp esión como un- damen o de la ac i idad ilosó ica. Poco después La a e popula izó la Fisiognómica como una disciplina po encialmen e uni e sal. A inales de siglo en el en o no del Clasicismo de Weima y del Roman icismo de Jena se comenzó a desa o- lla dicho po encial en la eo ía es é ica y li e a ia. En es e ma co los he manos Humbold die on un paso más y ex endie on el p incipio de exp esión a las ciencias de la na u aleza y del espí i u. Final- men e, odas es as endencias ue on elabo adas ilosó icamen e po Schopenhaue , o mando una pa e impo an e de su doc ina. Palab as cla e: o ma, ue za, exp esión, Fisiog- nómica, p e oman icismo, Schopenhaue . Abs ac : In he second hal o XVIII h cen u y Rousseau pu in o ashion he exp ession as he ounda ion o philosophical ac i i y. Sho ly a e La a e popula ized he Physiognomy as a po en ially uni e sal discipline. A he end o he cen u y in he icini y o Classicism o Weima and Roman icism o Jena began o de elop ha po en ial in aes he ics and li e a y heo y. In his amewo k he Humbold b o he s wen a s ep u he and ex ended he p inciple o exp ession o na u e and human sciences. Finally, all hese ends we e hough ou philosophically by Schopenhaue , o ming an impo an pa o his doc ine. Key wo ds: o m, o ce, exp ession, Physiognomy, P e oman icism, Schopenhaue . 1. In oducción 1. La Fisiognómica, que es udiaba la conexión exp esi a en e el os o de una pe sona y su in e io idad, gene ó en los siglos XVIII y XIX un esquema según el cual odo lo eal consis ía en una dinámica in e na que se exp esaba en o mas ex e io es. Todo e a o ma y ue za.1 «Fo ma» y « ue za» ue on é minos comunes en ambos siglos g acias al p es igio del modelo Fecha de ecepción: 23/06/2013. Fecha de acep ación: 02/08/2013. * Uni e sidad de Se illa. P o eso Ti ula de Uni e sidad. E-mail: [email p o ec ed]. Líneas de in es igación: His o ia de la Es é ica en los siglos XVIII y XIX; Es é ica del Diseño Indus ial. Publicaciones ecien es: «Opacidad y anspa encia. El os o como me á o a es é ica en la segunda mi ad del siglo XVIII», Es udios Filosó icos, ol. LVIII, nº 169 (2009), pp. 457-481; «Pe e sa segunda piel. É ica, es é ica y polí ica en el es ido según Jean-Jacques Rousseau», Cuade nos Dieciochis as, 11 (2010), pp. 235-270. 1 Ca o Ba oja, J., His o ia de la Fisiognómica, Mad id, Is mo, 1988; y Bo des, J., His o ia de las eo ías de la igu a humana, Mad id, Cá ed a, 2003, pp. 286-355. 38 Jo ge López Llo e Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 65, 2015 new oniano. Al coexis i és e con el pun o álgido del desa ollo de la Fisiognómica se unió con su p incipio de exp esión.2 La o ma ue exp esión de la ue za, como expuso Kan en sus P incipios me a ísicos de la ciencia de la na u aleza. Si pa a La a e la Fisiognómica se e e ía al se humano y pa a Rousseau la exp esión e a pe sonal, con el iempo se ie on isonomías en las plan as, las mon añas, los a e ac os, la expe iencia es é ica, la his o ia y la cul u a, has a llega a se un elemen o impo an e en un sis ema ilosó ico como el de Schopenhaue .3 En lo que sigue nos cen a emos especialmen e en és e, pues en las pa es II y III se a an múl iples au o es como in oducción. No hacemos e e encia a o os que son muy ele an es en el desa ollo de la Fisiognómica, como Goe he. Lo que hemos p e endido es p epa a el e eno pa a el análisis de Schopenhaue , esul ándonos pe inen es como inicio de líneas de desa ollo que con luyen en él. Después de Schopenhaue no se podía i más allá po ese camino po que las ciencias inicia on un p oceso de especialización que lo impedía. La Fisiognómica subsis ió, alige ada de su ca ga me a ísica, en la c eación a ís ica, la es é ica, los es udios cul u ales y, en meno medida, el análisis del compo amien o animal. 2. El p oceso de cen alización de la exp esión 2. La de « ue za» ue una noción cen al en el siglo XVIII po el papel que jugó en el sis ema del mundo new oniano. Apa eció en sus P incipia ma hema ica desde la De inición III y al inal se conec ó con un «espí i u su ilísimo que pene a y yace la en e en odos los cue pos».4 Según New on a Dios «sólo le conocemos po p opiedades y a ibu os, po las sapien- ísimas y óp imas es uc u as de las cosas y causas inales», concluyendo que «nues as nociones de Dios se ob ienen median e cie a analogía con las cosas humanas».5 Mos ó la belleza ma emá ica de la o ma del uni e so, posible po la ue za, cuyos e ec os analizó minuciosamen e. Indaga más allá de es os, median e hipó esis, aleja ía de la iloso ía na u- al. Sólo cabía p ocede po «analogías humanas». En es e sis ema o ma y ue za es aban ín imamen e unidas, como expuso Kan al a i ma que la «ma e ia llena un espacio […] median e una ue za mo iz pa icula ». Tiene ue za «lo que ocupa un espacio».6 Sólo la ma e ia lo ocupaba, pues ue a de la ma e ia no podía pensa se ningún suje o, sal o el espacio mismo. Es e llena el espacio e a ue za. La educción del concep o de «ma e ia» al de « ue za mo iz» hacía de la pe cepción un e ec o de la ue za.7 Kan no de inió la noción de ue za, pe o pensaba que odo lo pe cibido lo e a. En oca- siones habló an opomó icamen e, como al deci del espacio que la ue za expansi a «se 2 Véase Menke, Ch., Fo ce. A undamen al Concep o Aes he ic An h opology, New Yo k, Fo dham Uni e si y P ess, 2013, pp. 61-80. 3 No plan eamos que es o ago e los ni eles de in e p e ación de una ob a como la de Schopenhaue ni de una época como la a ada. C eemos que es un ema poco abajado en el sen ido en el que lo hacemos, in eg able con o as líneas de análisis. 4 New on, I., P incipios ma emá icos de la iloso ía na u al, Mad id, Tecnos, 1987, p. 621. 5 Ibídem, pp. 620s. 6 Kan , I., P incipios me a ísicos de la ciencia de la na u aleza, Mad id, Alianza, 1989, pp. 70s. 7 Ibídem, pp. 78, 72 y 106 y 108. 39 Fue za, o ma y exp esión en e los siglos XVIII y XIX Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 65, 2015 es ue za» po ex ende lo.8 Es e «es ue zo» mues a que ma e ia y ue za son pa e de algo sólo comp ensible median e analogías i ales, pues el a án es el dis in i o de lo i o: «la ida es la acul ad de una sus ancia de de e mina se po sí misma pa a ac ua a pa i de un p incipio in e no […] y de una sus ancia ma e ial pa a de e mina se a sí misma en el mo imien o o en el eposo».9 La ma e ia es ue za y cuando se au o-de e mina es ida. La o ma de lo i o es su esul ado pe cep ible. Fue za y o ma se conec an según el esquema de la exp esión. 3. Rousseau desa olló dicho esquema con su eo ía de la iloso ía como exp esión pe so- nal.10 Pa ió de la concepción de la na u aleza como algo que c ece. La ida es desa ollo y la o ma de cada se es exp esión de su dinámica in e na. A pa i de ahí p esen ó p opues as que iban de la ja dine ía a la educación. Po ejemplo, la belleza de un á bol no esidía en una geome ía impues a, sino en las o mas na u ales de su c ecimien o; o la educación del se humano consis ía en pe mi i el desa ollo de la pe sona según sus peculia idades, sin impone un modelo.11 S a obinsky de inió es a iloso ía como « anspa encia».12 E a un ideal i al que se a enía al esquema de la exp esión. Todo se i o busca la o ma especí ica que lo mani ies e y exp ese. Rousseau adicalizó es o en Las con esiones, donde se p opuso como único ema de esc i u a, p ome iendo mos a con la mayo hones idad posible su dinámica in e na. La iloso ía debía explica la o ma i al del esc i o , debida a unas ue zas in e io es conocidas po in ospección.13 La puso en p ác ica en Las ensoñaciones del pasean e soli a io, donde siguió el lujo de sus ensiones emocionales.14 Eso espondía a su concepción del lenguaje, o iginado como música y és a como exp e- sión de las emociones, o ma pe cep ible que exponía las ensiones in e nas del se humano.15 E a algo ex ensible a odos los p oduc os cul u ales. Pa a e e i se a es e esquema de la exp esión Schille usó el é mino «ingenuo»: lo son el esc i o o la cul u a que se exp esan de mane a inmedia a en sus p oduc os.16 Todo lo cual in luyó en el en o no p e omán ico al que pe eneció La a e . 4. La a e ue uno de los mayo es di ulgado es de la Fisiognómica, sen ando las bases pa a su ex ensión, más allá del os o humano, a odo lo eal, sus i uyendo los é minos «alma» o «ca ác e » po el más gené ico de « ue za», educiendo el in e io del se humano 8 Ibídem, pp. 72s. 9 Ibídem, p. 133. 10 López Llo e , J., «Opacidad y anspa encia. El os o como me á o a es é ica en la segunda mi ad del siglo XVIII», Es udios Filosó icos, ol. LVIII, nº 169 (2009), pp. 457-481; y «Pe e sa segunda piel. É ica, es é ica y polí ica en el es ido según Jean-Jacques Rousseau», Cuade nos Dieciochis as, 11 (2010), pp. 235-270. 11 Rousseau, J.-J., Julia, o la nue a Eloísa, Mad id, Akal, 2007, pp. 515-531; Rousseau, J.-J., Emilio, o de la educación, Mad id, Alianza, 2007, pp. 37-41. 12 S a obinski, J., Jean-Jacques Rousseau: la anspa encia y el obs áculo, Mad id, Tau us, 1983. 13 Rousseau, J.-J., Las con esiones, Mad id, Alianza, 1997, p. 27. 14 Rousseau, J.-J., Las ensoñaciones del pasean e soli a io, Mad id, Alianza, 1983, p. 36. 15 Rousseau, J.-J., Ensayo sob e el o igen de las lenguas, Mad id, Akal, 1980, pp. 32-34 y 83-87. 16 Schille , F., Sob e la g acia y la dignidad. Sob e poesía ingenua y poesía sen imen al, Ba celona, Ica ia, 1985, pp. 67-90. 40 Jo ge López Llo e Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 65, 2015 a dinámicas in e nas exp esadas en un ex e io con una o ma cada ez más de inida. La o ma de odas las cosas mani es aba sus ue zas in e io es. Co idianamen e in e p e amos las si uaciones más comunes como exp esión de ue zas in e io es po que, según La a e : «¿no es oda la na u aleza isiognomía? […] ¿e ec o ex e io y ue za in e io ?»17 Todo lo que exis e es ue za que se exp esa en o ma. La Fisiognómica, que lo es udia, es uni e sal.18 Aunque su ex ensión se inició an es de La a e , su uni e salización se debió a él, debido a su educción de los elemen os de la exp esión acial a o mas lineales. Reducido el os o a línea se p ocedía a aza la silue a elemen al. Después se p ocedía al análisis: se aislaban ojos, na iz, boca, e c., azándose sus i mos lineales. Así se ob enía una sin axis lineal abs ac a y au ónoma que se podía obse a en cualquie enómeno.19 Todo e a exp esión de ue zas subyacen es que se mani es aban en di e en es o mas. 5. Kan de inió la Fisiognómica como «el a e de juzga po los asgos isibles de una pe sona o, en consecuencia, po lo ex e io , ace ca de su in e io ; ya se a e de su índole sen- sible o de la mo al».20 La palab a aducida como «índole sensible» es «Sinnesa », siendo «Sinn» «sen ido», «inclinación», «pensamien o», «sen imien o» o «gus o». «Índole mo al» aduce «Denkungsa », ambién «men alidad».21 La Fisiognómica juzgaba la compleja dinámica in e io de la pe sona a pa i de la sin axis de sus asgos ex e io es. Aunque echazó cie os ópicos de la Fisiognómica (como la conexión de belleza y bon- dad o ealdad y maldad y la analogía del os o humano con el animal22), la acep ó como o a mani es ación del esquema de la exp esión, aplicado a la más lib e de las mani es acio- nes i ales, el se humano. No es que conside ase que la iloso ía na u al y la an opología p agmá ica a a an de lo mismo, pe o sí e an análogas como ex emos de la escala del ci ado esquema. Du an e la década en la que se publicó la An opología de Kan esa escala se ue di e si- icando en el ma co de la expansión de la Fisiognómica desde el se humano al es o de los enómenos. Al inal un kan iano con eso, Schopenhaue , a i mó que sí a aban de lo mismo. 3. Di e si icación y a inamien o del esquema isiognómico 6. Su expansión siguió dos di ecciones. Se p odujo su desa ollo, po un lado, en la es é ica del obje o y de la exp esión del suje o; po o o, en disciplinas cien í icas como la biología y el análisis cul u al. Lo e emos en es e o den. Schille , admi ado de Rousseau, desa olló su es é ica as lee a Kan . Sus dos ob as undamen ales, Kallias y Ca as sob e la educación es é ica de la humanidad, a an del 17 La a e , J. C., Physiognomische F agmen e, E s e Band, Win e hu , Hein ich S eine , 1783, pp. 26-28. 18 La a e , J. C., Physiognomische F agmen e, Vie e Band, Win e hu , Hein ich S eine , 1778, p. 39. 19 Sob e la silue a, La a e , J. C., Physiognomische F agmen e, Zwey e Band, Win e hu , Hein ich S eine , 1784, pp. 108-122; sob e el «despedazamien o»: La a e , J. C., Physiognomische F agmen e, D i e Band, Win e hu , Hein ich S eine , 1777, pp. 121-130; sob e la abs acción lineal La a e , J. C., Physiognomische F agmen e, Vie e Band, o. c., pp. 343-349. 20 Kan , I., An opología, Mad id, Alianza, 1991, p. 242. 21 Kan , I., An h opologie in p agma ische hinsich , Königsbe g, F ied ich Nicolo ius, 1800, p. 270. 22 Kan , I., An opología, o. c., pp. 243-245. 41 Fue za, o ma y exp esión en e los siglos XVIII y XIX Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 65, 2015 obje o y el suje o es é icos. Dio g an impo ancia a la libe ad como au o-mani es ación, dinámica in e io que se daba su o ma ex e io , en ocando así sus dos campos de es udio según el esquema de la exp esión. En Kallias ahondó en la Fisiognómica abs ac a de la sin axis lineal. T a ando la belleza del obje o como «libe ad en la apa iencia» ecu ió a la línea ondulada es udiada po Hoga h.23 Pa a Schille e a he mosa po su dinamismo. Toda línea e a la o ma isual que exp esaba una dinámica in e io .24 Al e un obje o, pa a noso os compues o de líneas, p oyec amos en él nues a expe iencia co po al, lo asimilamos como a la línea que siguen nues os pasos mo idos po nues a olun ad. En odo obje o hay dinámica in e na y o ma que la exp esa; és a an icipa hipó esis de ue zas in e io es, como hacemos con las pe sonas. En Sob e g acia y dignidad y en Ca as sob e la educación es é ica del homb e, cuyos emas e an la ac i ud é ica y la subje i idad humana, u ilizó el mismo esquema. Es e un- cionaba en la é ica de la g acia, e e ida a un compo amien o en el que la acción exp esa la condición del agen e.25 Como en la es é ica del obje o, la acción es an conc e a que b o a de cada suje o. De aquí su gió la condición an opológica de las Ca as, consis en e en «ex e- io iza lo in e no y da o ma a lo ex e no» a a és de dos mani es aciones de la ue za, el «impulso sensible», que enca na al suje o en el mundo, y el «impulso o mal», que lo do a de una o ma que lo exp esa.26 El se humano es ambién una combinación peculia de ue za y o ma.27 Median e la expe iencia es é ica Schille dio un paso en la uni e salización de la Fisiognómica.28 7. Los omán icos de Jena ex endie on las ideas de Rousseau en el ámbi o li e a io y desde él lo amplia on a odo lo eal. F ied ich Schlegel a i mó que la poesía mode na se basaba en lo ca ac e ís ico, des- plazando el o den clásico en e a la o ma como exp esión.29 Aunque eso se e e ía a la poé ica, u o consecuencias pa a la concepción del suje o c eado as sus e lexiones sob e la no ela.30 Su esis e a que la li e a u a mode na su gía de la necesidad exp esi a del c eado , plasmando en la o ma esc i a la ue za que es el suje o.31 Aplicaba la diná- mica de la subje i idad de Fich e a la idea del lenguaje de Rousseau, lo que le lle ó a busca al e na i as a lo clásico (como lo medie al) y al es udio de lo «á abe» y la eo ía del a abesco, mo i o cons uido sin modelo que su gía del impulso del suje o, que con él se daba su o ma.32 23 Schille , F., Kallias. Ca as sob e la educación es é ica del homb e, Ba celona, An h opos, 1990, pp. 43-87. 24 Ibídem, pp. 83-87. 25 Schille , F., Sob e la g acia y la dignidad. Sob e poesía ingenua y poesía sen imen al, o. c., pp. 9-47. 26 Schille , F., Kallias. Ca as sob e la educación es é ica del homb e, o. c., p. 199. 27 Ibídem, p. 363. 28 Sob e Schille y la Fisiognómica éase Beise , F., Schille as Philosophe . A Re-Examina ion, Ox o d, Ox o d Uni e si y P ess, 2005, pp. 97-100. 29 Schlegel, F., Sob e el es udio de la poesía g iega, Mad id, Akal, 1996, pp. 51-65. 30 Schlegel, F., Poesía y iloso ía, Mad id, Alianza, 1994, pp. 95-149. 31 Ibídem, o. c., p. 118s. 32 Ibídem, pp. 131-138. 42 Jo ge López Llo e Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 65, 2015 Schlegel compa ó el su gimien o de la o ma li e a ia a pa i de la ue za humana con el de la na u aleza a pa i del núcleo e es e.33 Ambos casos son dinamismo que se exp esa en o ma. Es o lo desa olló No alis, dejándolo en el pun o en el que es aban abajando los he manos Humbold . 8. Pa a No alis odo e a signa u a.34 Es o aconsejaba basa la geognosia en el lenguaje.35 El lenguaje e a me á o a de un espí i u del mundo que se señalaba dando o ma a la ma e ia, una ue za ocal uni e sal que al enca na se en és a gene aba las signa u as. La elación en e o ma y ue za e a de esquema ización, la ma e ia e a el esquema de la ue za.36 Es a es dinámica pu a y aquélla su modulación o mal. El mo imien o pu o es el espí i u, de i- nido po No alis, en cla e ich eana, como acción que en el cue po adquie e igu a po la luz, el ai e y el calo , es de los elemen os undamen ales de la ecología de Alexande on Humbold .37 La elación exp esi a la desa olló con su eo ía de la «sec eción», una analogía ho mo- nal: lo sec e ado es p oducido po el o ganismo desde den o, como lo i o es sec e ado po la ida, ue za que p oduce o mas co po ales y espi i uales.38 Todas las o mas exp esan la ida. Con el concep o de sec eción No alis unió la ue za y la o ma en el esquema de la exp esión. Acep ando el simbolismo de la na u aleza como un g an animal cuyo in e io ( ue za) se daba su o ma compleja, in e p e ó la indi idualidad de cada enómeno como un asgo o mal de la dinámica básica.39 Así se podía «lee » en la o ma la pe sonalidad de cada egión e es e. Es o nos conduce a las ideas de los Humbold en o no a la Fisiognómica del paisaje y la his o ia. 9. En el en o no de Goe he y Schille la Fisiognómica gozó de g an p edicamen o. A es e ámbi o pe enecie on los Humbold , que con i ie on con el Roman icismo de Jena. Ambos acep a on la Fisiognómica y la amplia on. Wilhelm es u o an amilia izado que al iaja eía el mundo desde ella, como en sus desc ipciones de España. En sus e a os buscaba lo ca ac e ís ico en las pe sonas, los animales y los paisajes, coincidiendo con su he mano. Lo más in e esan e ue su ex ensión a la cul u a y la his o ia.40 En Sob e la di e sidad de la es uc u a del lenguaje humano compa ó el lenguaje con el os o humano.41 Recu ió a la Fisiognómica pa a ilus a la conexión de la palab a y el concep o.42 Di e enció en e in e io y ex e io en el lenguaje, elacionándolos según el esquema exp esi o. Lo in e io es concep ual y emocional, siemp e en p oceso de 33 Ibídem, p. 96. 34 No alis, La enciclopedia, Mad id, Espi al, 1996, p. 135. 35 Ibídem, p. 238. 36 Ibídem, p. 146. 37 Ibídem, p. 213. 38 Ibídem, pp. 248 y 316. 39 Ibídem, pp. 249 y 255. 40 Von Humbold , W., Dia io del iaje a España, 1799-1800, Mad id, Cá ed a, 1998, pp. 49, 50, 59, 70, 139, 143, 155-157., 169s., 172 o 224s., en e muchos ejemplos. 41 Von Humbold , W., Sob e la di e sidad de la es uc u a del lenguaje humano, Ba celona, An h opos, 1990, p. 67. 42 Ibídem, p. 132. 43 Fue za, o ma y exp esión en e los siglos XVIII y XIX Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 65, 2015 exposición en la o ma ex e io , que lo acla a sin ago a lo. Si és a se ija demasiado la ue za in e io es coa ada. Po eso el lenguaje se exp esa en o mas cambian es. Se ace có a No alis al conside a el lenguaje una emanación espon ánea del espí i u;43 ambién a Fich e al p opone al alma como ue za ac i a en la base de odas las ope aciones en las que se exp esaba.44 La lucha de es a ue za po da se o ma de ine la na u aleza his ó ica del lenguaje. La aplicación de la Fisiognómica al es udio es uc u al e his ó ico del len- guaje la si uó como el eje de la his o ia. En Los lími es de la acción del Es ado azó las elaciones en e suje o y sociedad. La indi idualidad que limi a la acción del Es ado es un conjun o de ue zas ac i as que se deben o maliza bajo una dominan e que de ine su ca ác e .45 Es as ue zas que su gen del in e io del indi iduo no se deben di igi desde ue a.46 Pues la ue za de ine los de echos indi iduales, el Es ado no debe in e e i en su exp esión.47 El indi iduo es eliz cuando sus ue zas co po ales y espi i uales se a monizan en una o ma que las exp ese a odas, lo que consiguie on los g iegos, que po ello le si ie on de modelo.48 Lo sensible es la en ol u a que exp esa lo espi i ual, que es el p incipio i i ican e de la o ma.49 La undamen ación de la p opiedad, la educación, la jus icia, la economía y la polí ica en es a libe ad de ine el sen ido de la his o ia: el desa ollo de las ue zas indi iduales en unas o mas socio-polí icas en las que dominan unas u o as, lo que ma ca la isonomía de cada época. La a ea del his o iado es acla a el nexo de las o mas his ó icas con sus ue zas de o igen, haciéndolo po in ospección, yendo del conocimien o de sí mismo a la his o ia.50 El his o iado es un isonomis a de las sociedades y la His o ia una o ma de Fisiognómica. En 1796 desa olló la idea de que el géne o humano es un odo cuyas pa es son los indi iduos, que «se ap oximan a un in común po medio de la o mación de sus di e sas ue zas con o me a un plan».51 Aunque cada época posee peculia idad isiognómica, odas exp esan una ue za común.52 Una de sus ideas sob e «la a ea del his o iado » nos pe mi e esumi su ap oximación isiognómica a la his o ia: «La exposición his ó ica […] puede sucede po un doble camino: median e la copia inmedia a de los con o nos ex e io es an exac amen e como sean capaces el ojo y la mano; o desde den o hacia a ue a, median e el es udio p e io de la mane a en que los con o nos ex e io es su gen a pa i del concep o y de la o ma del odo […] el 43 Ibídem, pp. 28 y 182s. 44 Ibídem, p. 78. 45 Véase Giacomoni, P., Fo mazione e T ans o mazione. «Fo za» e «Bildung» in Wilhelm on Humbold e la sua época, Milano, F anco Angeli, 1988. 46 Von Humbold , W., Los lími es de la acción del Es ado, Mad id, Tecnos, 1988, p. 18. 47 Ibídem, pp. 24 y 95. 48 Humbold , W., His o ia de la decadencia y el ocaso de los Es ados lib es g iegos, Mad id, CSIC, 2010, pp. 71 y 121. 49 Von Humbold , W., Los lími es de la acción del Es ado, o. c., p. 99. 50 Von Humbold , W., Esc i os de iloso ía de la his o ia, Mad id, Tecnos, 1997, p. 9. 51 Ibídem, p. 19. 52 Ibídem, pp. 23s. 44 Jo ge López Llo e Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 65, 2015 mayo mé i o de la ob a de a e consis e en hace mani ies a la e dad in e io de las igu as […] iene que suma se, como ac o e ce o y conec o , la exp esión del alma, de la ida espi i ual».53 Humbold u ilizó la Fisiognómica en el abajo his ó ico y el análisis cul u al.54 Ella le pe mi ió comp ende al indi iduo, la sociedad y la his o ia como un p oblema de conjunción de ue zas in e io es que se exp esaban en una o ma ex e io ca ac e ís ica. No pensaba que es a conjunción de ue za y o ma se limi a a al se humano, coincidiendo con La a e en que eso sucedía en «el se humano igual que las plan as».55 A i mó que «el se humano es una plan a na u al», como odos los animales.56 Su he mano Alexande ex endió es e modelo isiognómico a la o alidad del cosmos ísico. 10. Alexande on Humbold incluyó en Cuad os de la na u aleza el capí ulo «De la isonomía de las plan as», ex endiendo la Fisiognómica a las ciencias de la na u aleza.57 Di e enció la bo ánica sis emá ica de Linneo de la desc ipción isiognómica de las pecu- lia idades isuales que daban «indi idualidad a los ege ales y, po lo an o, al paisaje».58 Como la Fisiognómica humana es udia el os o sin emi i se a su ana omía p o unda, la de las plan as emi e a lo is o.59 En su Ensayo sob e la geog a ía de las plan as dis inguió isonomías ege ales indi iduales y colec i as.60 En los ópicos p oli e an las p ime as, que se mezclan dando a sus bosques una peculia iqueza; en las zonas empladas las o mas sociales, con bosques más uni o mes. De inió quince g upos isonómicos según sus ele- men os ca ac e ís icos, algo que desa olló después en «De la isonomía de las plan as».61 El isonomis a de las plan as se basa en el esquema exp esi o de ue za y o ma, in e - p e ando cada o ma ege al como el esul ado de una ue za in e io , la can idad de ida que la o ja.62 Humbold no pe enecía a la Na u philosophie po que pensaba es a «can idad» medible como p esión, humedad, empe a u a, al u a, al i ud, la i ud, ho as de sol, ue za de las co ien es, plu iosidad... Es os ac o es ma can la can idad y calidad del alimen o y és as la especi icidad de la o ma desde los polos al ecuado : «La na u aleza due me pe ió- dicamen e bajo la zona glacial po que la luidez es la condición de la ida […] Cuan o más se e aumen a , ap oximándose a los ópicos, la a iedad de las o mas, la g acia de los con o nos y la combinación de los colo es, an o más se sien e la ue za y e e na ju en ud de la ida o gánica».63 53 Ibídem, pp. 68-70. 54 Ibídem, pp. 74s. 55 Ibídem, o. c., p. 76. 56 Ibídem, p. 39. 57 Von Humbold , A., Cuad os de la na u aleza, Mad id, Los Lib os de la Ca a a a, 2003, pp. 217-360. 58 Ibídem, pp. 358s. 59 Ibídem, p. 228. 60 Von Humbold , A. y Bonpland, A., Essai su la Géog aphie des Plan es, Pa is, Le aul , Schoell e Compagnie, 1805, p. 15. 61 Ibídem, p. 30. 62 Von Humbold , A., Cuad os de la na u aleza, o. c., p. 223. 63 Ibídem. 45 Fue za, o ma y exp esión en e los siglos XVIII y XIX Daimon. Re is a In e nacional de Filoso ía, nº 65, 2015 Los se es i os se componen de luidos en mo imien o que p oducen su o ma. Cie as condiciones, como la humedad o el calo , a o ecen esa luxión, aumen ando la can idad de ida. Cada ege al, su núme o y a iedad exp esan la iqueza dinámica del luga ; hay que i de la plan a al paisaje: «Del p edominio de cie as amilias es de lo que depende el ca ác e del paisaje, el aspec o sal aje, isueño o majes uoso de la na u aleza».64 El na u a- lis a debe es udia la isonomía de cada coma ca, comp endiendo es é ica y cien í icamen e su especi icidad.65 Dando un paso más ex endió, como su he mano, la Fisiognómica a la cul u a. La iso- nomía de cada en o no de ine el ono sen imen al del indi iduo y la sociedad median e la expe iencia es é ica.66 Po su a aigo en un de e minado en o no las sociedades ienen una isonomía conc e a, que su ge po sin onía con aquél: «[…] el homb e sensible a la belleza de la na u aleza halla á aquí la explicación de la in luencia que eje ce sob e el gus o y la imaginación de los pueblos. Se complace á en examina lo que se llama el ca ác e de la ege ación y la a iedad de los e ec os que causa en el alma del obse ado […] Sólo con empla la na u aleza, sus campos y bosques, causa un place esencialmen e di e en e de la imp esión que p oduce el es udio de la es uc u a especí ica de un se o ganizado […] es la pin u a del conjun o lo que exci a nues a imaginación».67 Humbold ue un ecólogo sis emá ico p eocupado po la na u aleza y las sociedades asen adas en ella. Se ocupó de: geog a ía ísica, his o ia na u al, geog a ía polí ica, his o ia y economía, in eg ándolo odo en pa e g acias a la Fisiognómica. La empe a u a, la humedad, la p esión, la al u a o el suelo de inen el ca ác e de las plan as, los animales y el en o no y odo ello el de las cul u as que su gen de la zona,68 p olongando su análisis de los ecosis e- mas na u ales hacia la cul u a.69 Como pa e de su p oyec o de es udio in eg al de las cul u as en conexión con su suelo in odujo la Fisiognómica de los p oduc os humanos, en e ellos el lenguaje, donde en oncó de nue o con su he mano.70 Es a o ganización isiognómica de lo eal llegó a su máxima expansión en Cosmos. Más allá no se podía i po la ía ísica, aunque sí po la me a ísica, ansi ada po Schopenhaue . En la de inición de la a ea de una «desc ipción ísica del mundo» Humbold a i mó: «la con emplación de las cosas c eadas, como unidas en e sí y o mando un odo animado 64 Ibídem, p. 290. 65 Ibídem, p. 225. 66 Ibídem, p. 227. 67 Von Humbold , A., y Bonpland, A., o. c., pp. 30s. ( aducción nues a). Es o lo analizó Humbold en la elación his ó ica del su iaje a Amé ica del Su , especialmen e en on Humbold , A., y Bonpland, A., Voyage de Humbold e Bonpland. P emiè e Pa ie. Rela ion His o ique. Tome Second, Pa is, N. Maze, 1819, capí ulos XIX-XXIV, pp. 231-718. 68 Von Humbold , A., Vis as de las co dille as y monumen os de los pueblos indígenas de Amé ica, Mad id, Los lib os de la Ca a a a, 2010, pp. 57 y 82. 69 Ibídem, p. 171. 70 Ibídem, pp. 52 y 275.