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El caso de Marguerite Duras. El vacío y lo real en la imagen foto-cinematográfica

Hoyos Morales, Alfonso

Abstract

Los medios de reproducción técnica: tanto la fotografía como el cine, se han caracterizado por su superioridad mimética a la hora de capturar la realidad. Sin embargo, eso ha hecho que muchas de las teorías de dichos medios se hayan abocado a una suerte de dialéctica sobre la veracidad o no de la representación fotográfica. Desde una perspectiva fenomenológica intentaremos rescatar un concepto de verdad del registro fotográfico que no se vincule necesariamente con su dimensión empírica, es decir, con su pura positividad en la captación de su referente. Con ello, la reproducción fotográfica nos permitirá reflexionar sobre nuestro propio acceso a la realidad en la que los vacíos y las ausencias son igualmente constitutivos de la misma. El film de Marguerite Duras L’homme atlantique, nos proporcionará un caso de estudio para reflexionar sobre esta importancia.

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h ps://dx.doi.o g/10.12795/Fed o/2021.i21.06 El caso de Ma gue i e Du as. El acío y lo eal en la imagen o o-cinema og á ica The case o Ma gue i e Du as. The oid and he eal in he pho o-cinema og aphic image Al onso Hoyos Mo ales Uni e sidad Au ónoma de Ba celona Resumen: Los medios de ep oducción écnica: an o la o og a ía como el cine, se han ca ac e izado po su supe io idad mimé ica a la ho a de cap u a la ealidad. Sin emba go, eso ha hecho que muchas de las eo ías de dichos medios se hayan abocado a una sue e de dialéc ica sob e la e icidad o no de la ep esen ación o og á ica. Desde una pe spec i a enomenológica in en a emos esca a un concep o de e dad del egis o o og á ico que no se incule necesa iamen e con su dimensión empí ica, es deci , con su pu a posi i idad en la cap ación de su e e en e. Con ello, la ep oducción o og á ica nos pe mi i á e lexiona sob e nues o p opio acceso a la ealidad en la que los acíos y las ausencias son igualmen e cons i u i os de la misma. El ilm de Ma gue i e Du as L’homme a lan ique, nos p opo ciona á un caso de es udio pa a e lexiona sob e es a impo ancia Palab as cla e: o og a ía, cine, acío, ealidad, enomenología Abs ac : The means o echnical ep oduc ion, bo h pho og aphy and cinema, ha e been cha ac e ized by hei mime ic supe io i y when i comes o cap u ing eali y. Howe e , his has led many o he heo ies o hese media o engage in a kind o dialec ic as o whe he o no he pho og aphic ep esen a ion is ue. F om a phenomenological pe spec i e, we will y o escue a concep o u h om he pho og aphic eco d ha is no necessa ily linked o i s empi ical dimension, ha is, o i s pu e posi i i y in cap u ing i s e e en . Wi h his, pho og aphic ep oduc ion will allow us o e lec on ou own access o eali y in which oids and absences a e equally cons i u i e o i . Ma gue i e Du as's ilm L'homme a lan ique p o ides us wi h a case s udy o e lec on his impo ance Keywo ds: pho og aphy, cinema, emp iness, eali y, phenomenology Fed o, Re is a de Es é ica y Teo ía de las A es. Núme o 21, sep iemb e de 2021. ISSN 1697- 8072 Fed o, Re is a de Es é ica y Teo ía de las A es. Núme o 21, sep iemb e de 2021. ISSN 1697- 8072 93 Espejo y simulac o La o og a ía, p ác icamen e desde sus comienzos, ha gene ado un deba e en o no a un elemen o p incipal: su supe io idad mimé ica espec o a la ealidad que hace e e encia en e a cualquie o o medio de ep oducción u exp esión. Mien as un pin o o un escul o pod ían in en a ehemen e cap a lo más obje i amen e un enómeno de la ealidad ísica, la o og a ía, pa ece ía, que siemp e i ía un paso po delan e. Ya desde el siglo XIX, siglo de su nacimien o, la co ien e posi i is a se en usiasmó po el apa a o, que pa ecía, al in, pode cap a los obje os en su o ma i ginal como si el suje o ni siquie a exis iese1. Con ello encajaba bien en la ideología decimonónica lide ada po el posi i ismo de Com e y que u o sus e lejos en las o as a es como en Cou be , Zola o Balzac que, en echazo del subje i ismo omán ico, omaban el egis o o og á ico como una me á o a de e ismo absolu o. Leemos en Zola: «La pan alla ealis a es un simple aso de c is al, muy delgado, muy cla o y que iene la p e ensión de se an pe ec amen e anspa en e que las imágenes lo a a iesan y se ep oducen inmedia amen e en oda su ealidad»2. Esa e ichización del ca ác e mimé ico del apa a o siguió su cu so du an e el siglo XX y al espec o hemos podido lee mucha li e a u a que ensalzaba a dicho medio écnico po su esencial obje i idad3 donde al in, aludiendo a And é Bazin, podíamos dis u a de la ausencia del homb e, a di e encia del es o de las a es, hipo ecadas de una subje i ación ine i able4. Las me á o as espec o a es a cualidad son abundan es: A nheim habla ía de cómo los obje os ísicos se “imp imían” di ec amen e en la cáma a o og á ica5; Susan Son ag ag ega ía o as dos a la lis a como la de “huella” o “másca a mo uo ia6; A ms ong7 sub aya ía el ca ác e causal en e la ealidad y la imagen o oquímica: «la o og a ía es p ime o y undamen almen e un signo indexical [...] una imagen que es química y óp icamen e causada po las cosas en el mundo al que e ie e»; Ba hes conside aba que la o og a ía siemp e lle a consigo su e e en e8 y oda su eo ía del punc um exp esa ía un ealismo esencial del p oceso o og á ico, ya que se sub aya ía de la imagen o og á ica p ecisamen e aquello que no exis e de composición en las mismas, aquello que ascendía cualquie p e ensión del au o sob e su obje o. La e lexión ace ca de es a po encialidad o og á ica pod ía con inua la gamen e, pues, como emos, la dimensión indexical del apa a o cau i ó a decenas de pensado es desde p ác icamen e su nacimien o. Po el o o lado, ambién pod íamos elabo a odo un discu so escép ico al ededo de las mismas imágenes. Concep os an in lacionados como el de simulac o, popula izado po Baud illa d han in ec ado muchas de las p e ensiones ealis as de la cap ación o og á ica. El ecien e abajo de Zunzunegui y Zumalde, Ve pa a c ee 9(2019) es un g an epaso semió ico de cómo an o la o og a ía como el cine documen al “hacen Fed o, Re is a de Es é ica y Teo ía de las A es. Núme o 21, sep iemb e de 2021. ISSN 1697- 8072 94 pa ece ” algo como e dad, sin que necesa iamen e lo sea de ac o. Es así que denominan el e ec o de e ismo como ampan ojo ecnológico.10 Desde su posición, no exis e un acon ecimien o ex e no que la cáma a egis e, an es bien: «Todo discu so (aquí no hay dis ingo en e la icción y el documen al) c ea el acon ecimien o, dado que mos a la ealidad al cual queda [...] ue a de su alcance»11. Lo que puede hace la cáma a, desde es a pe spec i a, es solo c ea discu sos pa a accede a lo eal que a lo máximo que pueden aspi a es a consegui en el espec ado “un es ado de c edulidad ue e”12, pe o en ningún momen o mos a nos la e dad en sí misma. La deg adación del pode e e encial de la imagen se acen ua ía aún más con la apa ición del digi al. Con él, el p incipio de causalidad di ec a exis en e en e las pa ículas o oquímicas y la cáma a se diluye en una ans o mación de in o mación, una simbolización de p opiedades ísicas a a és de códigos a bi a ios13. La capacidad de manipulación in ínseca de la imagen digi al, en la que la o og a ía puede se el esul ado de mul i ud de mediaciones deslegi imaba el an celeb ado ealismo inmanen e de la o og a ía, has a llega a decla a se o o de esos ines an habi uales en el siglo XX, el in de la o og a ía14 15 Una pe spec i a enomenológica. La imagen como exp esión de mundo. Es e epaso a is a de pája o de algunas de las pe spec i as sob e el apa a o nos se i á de con ex o y es ado de la cues ión pa a la posición que oma emos en el es o del ensayo. Con ello, p ocu a emos esca a el concep o de e dad en el apa a o o og á ico an o de su caída escép ica, como de su ei icación posi i is a. La enomenología nos pe mi i á es ablece el puen e en e ambos pun os como e emos a con inuación: En un deba e en o no a la enomenología de la ob a de a e en Heidegge y, más conc e amen e, en su exposición de la on ología de los zapa os de campesino de Van Gogh, Ad ian Be o ello ae a colación, pa a discu i lo, un a gumen o de Schae e en elación al ex o del au o alemán: La lec u a del cuad o de Van Gogh como pues a en ob a de la e dad es una in e p e ación cul u almen e e osímil, pe o su ámbi o de alidez se educe sólo a la pin u a. No se puede anspone esa misma lec u a a una o og a ía de zapa os, como, po ejemplo, “Abandoned Shoes” (1937) de Wes on. La azón de ello adica en el es a u o semió ico especí ico de la imagen o og á ica16 Fed o, Re is a de Es é ica y Teo ía de las A es. Núme o 21, sep iemb e de 2021. ISSN 1697- 8072 95 Pa a Schae e , en la expe iencia de la isión de una o og a ía se debe econs ui el con ex o enuncia i o en donde ue omada la imagen. En ausencia de ese con ex o, la imagen se uel e ambigua y puede p o oca in e p e aciones con adic o ias17. La inculación on ológica de la imagen con su con ex o empí ico, educe su es a u o semió ico al de su unción e e encial, es o es, unciona como un icono. De ahí, po an o, que se comp enda que la in e p e ación enomenológica de Heidegge sob e los zapa os de campesino de Van Gogh pudie a cons i ui una sob e-in e p e ación en el caso de que dichos zapa os ue an una o og a ía. Una ez desplegado el ma co empí ico en el que la imagen ha sido omada, el despliegue enomenológico se con e i ía en un excu so poé ico sin elación con la e dad conc e a que la o og a ía enuncia. Schae e , po an o, encuen a que, a di e encia del es o de las a es, la o og a ía posee su e dad en la ecindad espacio- empo al con la que la o og a ía ue omada, po lo que una e e encia a la dicho con ex o empí ico no puede se igno ada en un excu so sob e la e dad de es a o og a ía. Be o ello, en cambio, c i ica es a concepción al conside a que la es uc u a semió ica de la o og a ía de Schae e es insu icien e: «Si el es a us semió ico de la o o es e e i un obje o (es ado de cosas) o un acon ecimien o, es necesa io -pa a que la unción e e encial se cons i uya- es ablece un sis ema de coo denadas que o ganice el campo de la deixis. La e e encia sólo exis e pa a alguien. Sin la mediación de ese “alguien” no se puede habla en absolu o de e e encia.»18 Un índice sólo mani ies a su sen ido en an o que es desplegado po una mi ada (una mi ada cons i uyen e de ealidad en el sen ido de Me leau-Pon y). La ealidad, en de ini i a, no exis e en b u o, sino que siemp e se da en un con ex o de apa ición que es pa a alguien. Es o conlle a, en úl imo é mino, que el sen ido de la imagen ya no de i e del disposi i o ecnológico, sino de la mi ada humana que la con empla y cons i uye De aquí se sigue una consecuencia impo an ísima desde el pun o de is a eó ico: si la cons i ución de la e e encia sólo es posible po elación a la mi ada humana, y si el es a u o semió ico especí ico de la o og a ía es la e e encia, necesa iamen e el sen ido de la imagen o og á ica se explica po mediación de la mi ada humana y no po el disposi i o ecnológico que le dio O igen. La explicación del sen ido de la o og a ía que apela a su génesis ísica es i ele an e desde el pun o de is a semió ico, es deci , no explica lo que p e ende explica , a sabe , la especi icidad de la o og a ía. Las condiciones de p oducción de la e e encia en la o og a ía es án en el suje o que mi a y no en el disposi i o écnico. 19 20 Es la posibilidad de se mi ada y no an o su ecindad empí ica con el e e en e lo que cons i ui á la esencia de es a imagen o og á ica. Con ello, no obs an e, pa ecía que Fed o, Re is a de Es é ica y Teo ía de las A es. Núme o 21, sep iemb e de 2021. ISSN 1697- 8072 96 podíamos pe de algo de especí ico de la o og a ía, en cuan o que, e ec i amen e, és a pa ece ene una conexión más es echa con la ealidad ísica de la que pudie a ene un cuad o. No obs an e, Be o ello escapa a esas posibles c í icas ace cándose a Roland Ba hes quien, e ec i amen e, y como hemos is o p e iamen e se inclina po las pe spec i as ealis as del apa a o. Sin emba go, aquello que acababa siendo lo esencial de la misma e a la mediación expe iencial que de ella hacía el p opio au o , el punc um que des acaba un “o o” de la o og a ía. És a, desde la pa icula enomenología ba hesiana se expe imen a como una sue e de al e idad absolu a, pe o en lo más p o undo de la subje i idad, una sue e de en-si-pa a-noso os en el lenguaje de Me leau-Pon y.21 La imagen no es, po an o, una sencilla en ana neu a, sino que es la cons i ución de un mundo que, si bien se nos mues a como un en sí, es siemp e un esquema de expe iencia que se nos en en a en su ape u a signi ica i a. Po lo an o, an o los zapa os de Van Gogh pin ados, como unos hipo é icos zapa os de Van Gogh o og a iados emi en a un mundo (sis ema de signi icados o sen ido) que pueden ecibi los mismos p edicados22: Si el mundo, y aquí nos se imos oda ía de los esul ados de la analí ica ascenden al heidegge iana, no es sino un sis ema de signi icados den o del cual es amos siemp e inme sos, la ob a de a e unda un mundo en cuan o que unda un nue o sis ema de signi icados; el encuen o con ella es como el encuen o con una pe sona, en el sen ido de que no se inse a simplemen e en el mundo al cual es, sino que ep esen a una p opues a de nue a y dis in a sis ema ización del mundo23 Con ello, lo que des acamos, an es que el p i ilegio empí ico de la o og a ía, es la o ma en la que és a hace p esen e un obje o y como dicha o ma es en sí cons i u i a de la ealidad de ese obje o. En palab as de la enomenóloga López Sáenz: «lo p esen ado es an impo an e como la mane a de p esen a lo y el modo de apa ece del obje o.»24 Des aca es e modo de apa ece es po an o des aca la o ma como cons i uyen e de la ma e ia o con enido. Igno a lo conlle a asumi una pe spec i a ei ican e en que los obje os sencillamen e es án ahí, dispues os a se pe cibidos o expe imen ados. La cualidad, po lo an o, de la imagen o og á ica en cuan o cons i ución de mundo no es simplemen e se una en ana neu a hacia el mundo, sino un esquema de expe iencia del mismo. Con ello ampoco se educe la imagen a se me amen e un exposi o de expe iencias a se expe imen adas po el suje o (algo así como el bloque de sensaciones deleuziano). An es bien, se la en iende como un esquema de pe cepción de obje os siemp e ex e nos al suje o, pe o que sólo se pueden mos a desde una pe spec i a a Fed o, Re is a de Es é ica y Teo ía de las A es. Núme o 21, sep iemb e de 2021. ISSN 1697- 8072 97 a és de la cual el obje o comple o se co-p esen a i ualmen e. En palab as de Ál a ez Falcón, la imagen cuando de iene obje o es é ico, no igno a su modo de apa ece , sino que e ela «los dinamismos p opios de la subje i idad en su p e ensión de cons i ui el mundo obje i o»25. En an o que conside amos, po an o, que la ealidad no puede se independien e de la o ma en que és a se mani ies a, las imágenes o og á icas o pic ó icas siemp e se án una mediación necesa ia en la apa ición de es a ealidad, que se cons i uye en su misma apa ición. Asumi la dimensión o mal de la cap u a de los obje os no nos ace ca a un cons uc i ismo, sino que nos pe mi e ace ca nos al concep o de e dad más allá de sus dimensiones cosi ican es. La o ma sensible en la que el obje o se mani ies a no es on al, y si p e ende se lo cae en la ingenuidad de que la ealidad pudie a se conside ado un obje o que pod ía se asido idealmen e, como el que c ee que puede ace ca se a la ealidad del a co i is con o me se ace que a él, po u iliza la me á o a de Ado no. Lo eal es p ecisamen e aquello que se nos escapa, que huye de nues a posesión. En palab as de Me leau Pon y. La ipseidad, quede cla o, nunca se alcanza: cada aspec o de la cosa que cae bajo nues a pe cepción no es más que una in i ación a pe cibi más allá, y un al o momen áneo en el p oceso pe cep i o. Si la cosa uese alcanzada, queda ía en adelan e expues a delan e de noso os, sin mis e io. Deja ía de exis i como cosa en el mismo momen o en que c ee íamos posee la. Lo que cons i uye la “ ealidad” de la cosa es, pues, p ecisamen e aquello que la hu a a nues a posesión 26. «Lo eal en b u o no da á po sí mismo lo e dade o»27. La imagen ciega Una c í ica a es a p imacía del con enido de las imágenes puede se encon ada en el ideo-ensayo de Ma a Azpu en, Fade o blind28, donde cons a amos como la sob eabundancia de imágenes no solo no nos ace ca más al acon ecimien o, sino que, de hecho, nos aleja. En un momen o del mismo escuchamos la oz de Bjo k en la película Dance in he da k can ando «I’ e seen i all, he e is no mo e o see» Es a oz acompaña en bucle a cons an es imágenes del 11- s que se sob eponen una sob e o a pa a, inalmen e, acaba en un conglome ado blanco en el que es di ícil dis ingui nada. La elección del 11-s más allá de sus conno aciones polí icas y su impo ancia his ó ica, es ele an e como enómeno audio isual. Fue un Fed o, Re is a de Es é ica y Teo ía de las A es. Núme o 21, sep iemb e de 2021. ISSN 1697- 8072 98 a en ado que ue g abado en di ec o con in inidad de di e en es cáma as de dis in os o ma os y desde odos los ángulos. Sus imágenes ue on epe idas una y o a ez en las cadenas ele isi as, se hicie on películas a pa i de documen al de a chi o y en in e ne , ac ualmen e, pueden encon a se odas esas imágenes al gus o del espec ado . Es, digamos, uno de esos e en os que han sido pa adigmá icamen e cap ados y “cap u ados”. En palab as de Oli e Joya d,29es as imágenes cons i uyen una imagen- ze o, imagen documen o en es ado pu o que, en úl imo é mino, nos pod ía da una imp esión de con ol o al de la si uación a la que solo se ace ca ían las cáma as de igilancia. La esis de pequeño ideo-ensayo es á exp esada en la desc ipción del mismo. La acumulación y di usión de decenas de g abaciones sob e el a en ado e o is a, muchas de ellas emi idas a iempo eal po las cadenas ele isi as, no se aduje on en una mayo conciencia del espec ado sob e el suceso his ó ico. Al con a io, pa ecie a, como apun a Baud illa d que «La imagen consume el acon ecimien o»; imposible hace se ca go del e en o si odo es á ocupado po el consumo y el ánsi o incesan e de sus imágenes. El «exceden a io de imágenes» de la sociedad del capi alismo global, [....] nos ha sumido en una cegue a po acumulación, la malla upida de las imágenes, en su mayo ía p oducidas y consumidas po los mismos usua ios, se ha con e ido en una enda que nos apa los ojos. No emos las imágenes es e eo ipadas po que pe enecen al uni e so de lo ya- is o, su sob edosis nos impide el silencio isual necesa io pa a gene a un pensamien o imagina i o, la c eación de una an asía, la gene ación de las imágenes in e io es que p oduzcan conocimien o y c eación ac i a30 El p i ilegio de la o og a ía como medio de acceso a la ealidad ambién asume un p i ilegio de la apa iencia de los obje os con espec o a su se y, del lado subje i o, la dimensión de la pe cepción empí ica como ga an e de es e acceso a lo eal. Es a p imacía de lo documen al en la o og a ía sub aya en ella su exis encia posi i a haciendo de la pe cepción de la misma un absolu o. Lo eal, desde la ideología documen alis a, se ía aquello cap ado en b u o y, po lo an o, oda in e ención de la subje i idad se ía una al e ación. «Si la ealidad se iden i ica con la exis encia posi i a, la imaginación es una huida de la ealidad» comen a Judi h Bu le en su es udio sob e Sa e, sin emba go «si conside amos, siguiendo a Husse l, que las ausencias son cons i u i as de lo eal, la imaginación es el ecu so a la ealidad signi ica i a que la ida pe cep ual no puede alcanza .»31 Mayo es imágenes de lo eal no cons i uyen necesa iamen e un mayo ace camien o al mismo, sino que las p opias ausencias o las dis ancias son ambién cons i u i as de los p opios obje os a los que hace e e encia en an o que o man pa e de los dinamismos en los que el suje o cons i uye es e mundo obje i o.32 Vol iendo a López Sáenz: «lo Fed o, Re is a de Es é ica y Teo ía de las A es. Núme o 21, sep iemb e de 2021. ISSN 1697- 8072 99 pe cibido y lo imaginado no son ni es ic amen e p esen es ni comple amen e ausen es, sino que se cons i uyen en ese “en e” y po la ensión insupe able, pe o p oduc i a, en e ma e ialidad e idealidad»33. Digamos, siguiendo el a gumen o enomenológico, que el ca ác e imagina i o o ausen e de la cosa no pe enece simplemen e a una ope ación subje i a, sino que la cosa misma, en an o que no puede se sepa ada de su o ma de mani es ación, ya la inco po a. Es p ecisamen e la in es igación de los acíos in ínsecos a la ealidad lo que cons i uía el p i ilegio de la ob a de a e pa a Lyo a d: «La ealidad no es la pleni ud de se en e al acío de lo imagina io, conse a una ca encia en sí, y es a ca encia e is e al impo ancia que se á en ella, en la g ie a de inexis encia que incluye la exis encia, donde se ins ale la ob a de a e.» 34 La ob a de a e o og á ica como cinema og á ica, en an o p e ende ace ca se a lo eal, no puede adop a una ac i ud ingenua an e él, sino que exige la con igu ación de su apa ición, la in es igación en el seno de sus g ie as que o man pa e de su esencia. Me leau Pon y ya lo apun aba cuando decía que «El se es lo que exige c eación pa a que engamos expe iencia de él.»35 La imagen, en de ini i a, como esquema de apa ición de lo eal, mani ies a siemp e una dialéc ica en e lo p esen e y lo ausen e, y comp ende emos que, p ecisamen e, la ib ación de la cosa, el “a de del elo de la apa ición”, es lo que cons i uye la ealidad del obje o. En es e sen ido la o og a ía no pie de su inculación on ológica con lo eal, pe o, sin emba go, no p esen a como eíamos en Schae e una up u a sus ancial con la misma. Como ya adelan a ía And é Mal aux «El cine no es más que el aspec o más desa ollado del ealismo plás ico que comenzó con el Renacimien o y encon ó su exp esión lími e en la pin u a ba oca»36. ci a que encon amos en la “On ología de la imagen o og á ica” de And é Bazin quien conside a que el ealismo ha sido una obsesión pe pe ua en oda la his o ia de la ep esen ación y del a e. La o og a ía y el cinema óg a o, sin emba go, poseen el pelig o de sa is ace demasiado ápido ese deseo, y la ac i ud cuasi po nog á ica del medio nos hace con undi la p esencia con la cosa. Si concebimos, sin emba go, la o og a ía y el cinema óg a o en un con inuo con el es o de las a es pod emos baja del pedes al mimé ico a las a es o og á icas pa a así obliga las a ealiza un mayo es ue zo en su búsqueda de lo eal. Asumiendo la con inuidad on ológica en la que la adición ealis a ha in eg ado an o a cine como a o og a ía (en palab as de K acaue : «Las p opiedades básicas del cine son idén icas a las de la o og a ía»37) nos in e esa á e lexiona sob e ella a pa i del ilm L’homme a lan ique de Ma gue i e Du as. Es e ilm de 1981 consis e, no solo en un bello poema al examan e de la es i o ia y cineas a, sino, ambién, una e lexión sob e las Fed o, Re is a de Es é ica y Teo ía de las A es. Núme o 21, sep iemb e de 2021. ISSN 1697- 8072 100 po encialidades de los medios de ep oducción écnica en su cap ación de lo eal, así como una ei indicación de la impo ancia del acío en la misma. La somb a de la imagen. El homb e A lán ico y Ma gue i e Du as El cine de Ma gue i e Du as, como cine in e disciplina en e los medios o og á icos y los medios li e a ios es un in e esan e pun o de ensión en e dos uni e sos di e en es, y p ecisamen e en esa in e mi encia, un medio es capaz de exp esa lo que o o ca ece. Si bien implíci o en odo su cine, en uno de sus úl imos ilms el discu so se uel e me acinema og á ico ya que, a a és de la cap ación de una ealidad conc e a, su ex- aman e Yann And ea, el juego en e imagen y palab a se con ie en en una ensión necesa ia pa a explica la p opia ensión de la ealidad a la que se quie e e e encia . En L’homme a lan ique38, la esc i o a y di ec o a ancesa u iliza un ecu so análogo al que ha ía en ilms p e ios. Con Les mains néga i es y Cesa eée Du as ap o echaba escenas desca adas de Le Na i e Nigh pa a plan ea una p opues a de co e más ensayís ico. En es e caso, L’homme a lan ique oma escenas desca adas de su ilm Aga he e les lec u es illimi ées p o agonizada po Yann And ea y Bull Ogie . El p ime ges o que modi ica la na u aleza de es as imágenes es su cambio de disposi i o. Mien as que, en el ilm o iginal, Aga he, los pe sonajes e an igu an es, digamos, ic icios de la his o ia que Ma gue i e Du as na aba, en es e ilm Yann And ea, omado aisladamen e, oma o o e e en e. Yann ya no es simplemen e un “modelo” sino un ú al que la na ación en o se di ige. Se di ige, sin emba go, desde la si uación pa adójica del a chi o, pues o que la oz es á siemp e en o o iempo que no es el de la imagen. La imagen pe enece a o o odaje, a o a capa empo al, la oz que oma esas imágenes y las comen a siemp e las oma desde una posición ajena, po lo an o, las oma siemp e como un elemen o de un pasado que ya no puede se p esen e. Es a ensión en e oz y palab a o ma á pa e misma de la dis ancia del obje o anhelado. En palab as de Ranciè e la palab a, «hace e , designa, con oca lo ausen e [...], pe o ese hace - e unciona de hecho po medio de su p opio acaso, de su p opia es icción»39 Todo es e juego empo al es ep esen a i o de la poé ica du asiana en sus ilms al man ene siemp e una dis ancia en e la imagen y la oz en a as de acudi a la esencialidad misma del obje o a ep esen a . Es o es, la comp ensión de que los obje os que se ilman no son en es posi i os, sino que su esencia es á ín imamen e ligada a las dis ancias con la que es os se ilman. En una en e is a la p opia Ma gue i e Du as lo exp esa de la siguien e mane a: Fed o, Re is a de Es é ica y Teo ía de las A es. Núme o 21, sep iemb e de 2021. ISSN 1697- 8072 107 7 A ms ong, Ca ol. Scenes in a Lib a y: Reading he Pho og aph in he Book: MIT P ess, 1998, p 2. 8 Ba hes, Roland. La cáma a lúcida: no as sob e la o og a ía: Paidós, 2009, p 5-6 9 Zunzunegui, San os y Zumalde Imanol. Ve pa a c ee : a a a es de la e dad cinema og à ica: Cá ed a, 2019 10 Ibid, 100 11 Ibid, 61 12 Ibid, 26 13 Deği menci, K. “Pho og aphic Indexicali y and Re e en iali y in he Digi al Age” P oceedings o he Eu opean Socie y o Aes he ics, ol. 9, 2017 p, 92. Recogido en h p://www.eu osa.o g/ olume-9/ Úl ima consul a 26/04/2020 14 Ri chin, F ed. 1991. “The End o Pho og aphy as We Ha e Known I .” Wombell, Paul (ed.) Pho o-Video: Pho og aphy in he Age o he Compu e : Ri e s O am P ess, 1991, pp: 8-15. 15 Mi chell, William. The Recon igu ed Eye: Visual T u h in he Pos Pho og aphic E a: MIT P ess, 1992 16 Schae e , Jean-Ma ie. La imagen p eca ia : Cá ed a, 1990, p 146 17 Be o ello, Ad ian. “La polémica en o no a la es é ica on ológica de Heidegge : Schapi o, Schae e y De ida” Re is a Con as es Vol. 11, 2006, p 69. Recogido en h ps:// e is as.uma.es/index.php/con as es/a icle/ iew/1457 Úl ima isi a: 26/04/2021 18 Ibid, p 74 19 Ibid., p 75 20 Es a c í ica ald ía, de igual mane a, en el lado opues o. La conside ación de que el digi al deslegi ima el alo e e encial de la imagen po que su imagen ya no se encuen a inculada de una mane a causal con la ealidad al y como e a el analógico, sino que se e mediada po oda una se ie de símbolos a bi a ios. Si encon amos que la semió ica de la o og a ía eside en su modo de apa ece y no en el apa a o que le da o igen (idea que es á ambién en Ranciè e, éase El des ino de las imágenes) la apa ición del digi al no debe ep esen a necesa iamen e ninguna heca ombe pa a el medio. Kembe lo exp esa de la siguien e mane a: «Compu e manipula ed and simula ed image y appea s o h ea en he u h s a us o pho og aphy e en hough ha has al eady been unde mined by decades o semio ic analysis. How can his be? How can we panic abou he loss o he eal when we know ( aci ly o o he wise) ha he eal is always al eady los in he ac o ep esen a ion?» Kembe , Sa ah. Vi ual Anxie y: Pho og aphy, New Technologies and Subjec i i y: Manches e Uni e si y P ess, 1998, p 17 21 «No podemos concebi una cosa pe cibida sin alguien que la pe ciba. Pe o ello no qui a que la cosa se p esen e a quien la pe cibe como cosa en sí, y que plan ee el p oblema de un e dade o en sí-pa a noso os.» Me leau Pon y, Mau ice, Fenomenología de la pe cepción: Península, 1997, p 336 22 Aún de acue do con el cómpu o gene al de la a gumen ación, c eo que es e pun o es ma izable. La enomenología de la o og a ía si bien puede p esen a en luga de una up u a absolu a de ma co, una con inuidad, si es cie o que p esen a una especi icidad espec o a cualquie o o medio de ep oducción en su inculación con lo eal. Y es p ecisamen e la cons a ación enomenológica de que odos los elemen os de la o og a ía es aban ahí y no han sido sencillamen e cons uidos po la consciencia de un a is a, lo que esul a más especí ico del mundo que es a o og a ía cons uye. 23 Ibid, p 80 24 López-Sáenz Mª del Ca men en López Saenz, Mª del Ca men y Pila , Ka ina. A las imágenes mismas. Fenomenologia y nue os medios: Apei ón Ediciones, 2019, p 103 25 Ál a ez alcón, Luis. Realidad, a e y conocimien o : la de i a es é ica as el pensamien o con empo áneo: Ho so i, 2009, p 191 Fed o, Re is a de Es é ica y Teo ía de las A es. Núme o 21, sep iemb e de 2021. ISSN 1697- 8072 108 26 Me leau Pon y, Mau ice. Op ci ., p 248 27 B esson, Robe . No as sob e el cinema óg a o: A do a, 2006, p 82 28 Azpa en, Ma a. Fade o blind, 2019. Recogido de h ps:// imeo.com/368982312 . Úl ima isi a: 29/04/2021 29 Joya d, Oli e (2001) “11 sep emb e image ze o” en Cahie s du cinéma, num 561, 2001, p 45 30 Azpu en, Ma a. Op ci . Desc ipción 31 Bu le , Judi h. Suje os del deseo: e lexiones hegelianas en la F ancia del siglo XX: Amo o u, 2012, p 171. 32 Ál a ez Falcón, Luis. op ci , p 191 33 López-Sáenz, Mª del Ca men. op ci , p 99 34 Lyo a d, Jean-F ançois. Discu so, igu a...: GG, 1979, p 286 35 Me leau-Pon y, Mau ice. Lo isible y lo in isible: Nue a Visión, 2010, p 176. 36 Mal aux, And é en Bazin, And é, op ci , p 24 37 K acaue , Sieg ied, op ci , p 51 38 Du as, Ma gue i e. L’homme a làn ique, P oducción independien e: 1981 39 Ranciè e, Jacques. El des ino de las imágenes: P ome eo, 2011, p 116. 40 Mascolo, Jean. y Beajou , Jé ôme. “El deseo, el inces o, la homosexualidad. Con e sación en e Ma gue i e Du as y Yann And éa” en Lumiè e, sin echa. Recogido en h p://www.elumie e.ne /especiales/du as/leli edi 1.php. Úl ima isi a 26/04/2021. 41 Du as, Ma gue i e, op ci . Min. 22:33 42 Ibid. Min 1:32 43 Ibid. Min 0:34 44 Ibid. Min 2:30 45 Ibid. Min 11:30 46 Me leau-Pon y, Mau ice. Le Monde sensible e le monde de l´exp ession: Cou s au College de F ance, No es 1953: Mé is P esses, 2011, p 12 47 Deleuze, Gilles en El abeceda io de Gilles Deleuze, 1996. T ansc ipción ecogida en h p://deleuze iloso ia.blogspo .com/2007/12/cons uc i ismo.h ml#:~: ex =Es%20deci %2C%20yo%20 no%20deseo,que%20ella%20en uel e%20no%20es a %C3%A9. Úl ima isi a 26/04/2021 48 Du as, Ma gue i e, op ci . Min 8:45 49 Ibid. Min 9:03 – 11:30 50 «El lími e de cada una [imagen isual e imagen sono a] es lo que la elaciona con la o a» Deleuze, Gilles. Es udios sob e cine – La imagen iempo: Paidós, 1986, p 344 51 Du as Ma gue i e, op ci . Min 12 :35 52 Ibid. Min 22 :55 – 23:20 53 Lyo a d, Jean-F ançoise. Op ci , p 273. 54 Didi-Hube man, Geo ge (1997). Lo que emos lo que nos mi a: Manan ial, 1997, p 97 55 Ál a ez Falcón, Luis. Op ci . 157 56 Du enne, Mikel. Fenomenología de la expe iència es è ica. Vol 1: Fe nando To es, 1982, p 288-289