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La república despojada

Debray, Régis

Abstract

El predominio de la técnica sobre la política y el poder de los Estados hace que los países que controlan la tecnología. y en particular las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, dominen los comportamientos humanos, la memoria colectiva y la cultura a nivel global.

Full text

LA REPÚBLICA DESPOJADA Régis Deb ay El p edominio de la écnica soh e la polí ica y el pode de los Es ados hace que los países que con olan/a ecnología. y en pa icula las nuems ecnologías de la in o mación y la comunicación, dominen los compo a- mien os humanos, la memo ia colec im y la cul u a a ni el glohal. N o busquéis el pode en las Tulle- de mano desde los iempos de Balzac? Sin ías ... Se ha asladado a los pe io- duda el calenda io polí ico -elecciones, dis as»; Balzac le sol aba es o hace escándalos, p oyec os de ley- con inúa en p i- 37 150 años a los pa ida ios de la mona quía me a plana: los e ec os sono os de los comu- cons i ucional. Sin pe juicio de la p eeminencia que se le haya a ibuido al «cua o pode >> desde en onces, un Balzac de hoy en día pod ía sol a a los con empo áneos de Bill Ga es y de la o e a digi al algo así: «No bus- quéis el pode en el Elíseo o en el Palacio Bou bon, es á en las ba as blancas -labo a o- ios, emp esas, agencias, cen os de in es iga- ción y desa ollo, ope ado es mul imedia-. In e ne di ige el baile>>. Las e oluciones ec- nológicas, lo emos odos los días, se engen- d an a espaldas del pueblo sobe ano. Pe e - sos o saludables, sus e ec os mul iplicado es pa ecen educi al mínimo el pode público y los con oles legisla i os. ¿El pode de mo- dela la sociedad, ya que no de cambia la ida, no hab ía sub ep iciamen e cambiado nican es los ans o man en acon ecimien os, pe o ¿acaso no se a a de engaña al ojo, o incluso de engaña al hamb e? ¿El aspec o ci - cense del panem plebeyo? Po que, la en e bajo los é minos illados de des egulación, p i a ización y mundialización, la p egun a «¿pa a qué si en nues os polí icos, homb es y muje es?>> nos da uel as en la cabeza. Como si la sociedad eal se ie a silenciosa- men e aciada de su ep esen ación legal, como si p og amas, discu sos y a ículos de ley no «aguan a an>> an e unos cuan os «ca- chibaches>> que, como quien no quie e la cosa, sin pedi pe miso a los gobie nos, ans o man el iempo y el espacio i idos de los gobe na- dos: el po á il conec ado al sa éli e, la pa a- bólica en el ejado, el di uso mul imedia en el -XXXVII- ASTRAGALO, 10 (1998) A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA A icle, ISSN 1134-3672 h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.1998.i10.05 His o iado y pe iodis a ancés. 38 cielo, la ib a óp ica en el subsuelo y mi mo o de busqueda en In e ne que me da ins an á- neamen e el chisme o el lib o cuya en a la jus icia de mi país acaba de p ohibi . «El sobe- ano es á en odas pa es, excep o en el ono », cons a aba Balzac, sin aleg a se de ello, ya que él e a moná quico y legi imis a. Que la «sobe anía se encuen e en odas pa es excep o en el pueblo sobe ano» no pod ía gus- a a ningún epublicano. No pod éis eludi mañana es a p egun a: en de ini i a, ¡,pa a qué si e la Asamblea Nacional? Siemp e se puede soña con manda en la opinión (algu- nos lo han conseguido, po lo menos du an e su ida). ¿Es posible concebi , ya que no un gobie no, al menos una igilancia, una ans- pa encia del p oceso de manipulación y de la maquina? ¿.Y ald ía la pena desea lo? Es a cues ión de ondo nos concie ne a odos, zu dos y dies os, libe ales y di igis as, g i e- gos y oyanos, nó dicos y medi e áneos. Ya más allá del deba e pa ida io. Incluso se si úa an es de los deba es -po muy opo unos y necesa ios que sean és os- en e se icio público y leyes del me cado, egulación y des- egulación, de echos de au o o de ab icación indus ial. Es ealmen e una cues ión de ci i- lización, en la cual es á en juego la esponsa- bilidad y po an o la azón de se de los que seguimos llamando, po cos umb e, lo s es- ponsables del país. Una polí ica que se con- o ma con adminis a día a día las necesida- des ma e iales desemboca a la la ga en un «¿a san o de qué me e una papele a en la u n a?>> . Es e nihilis mo de poca mon a y ex emada- men e pelig oso mina la cosa pública y has a el sen imien o de pe enencia. La di acción de los pun os de e e encia El «¿y qué hace el legislado en e al inge- nie o ?>> es una p egun a inhe en e a la misma sociedad de la écnica; y es an an igua como aquella de «pe o, ¿.qué hace la policía?> >; ya e a ele an e en los iempos de la p ime a Re olución Indus ial; es aho a, en la e ce a, cuando la impo encia de los supues os pode- es puede p oduci nos ansiedad. Pa a com- p ende has a qué pun o ha llegado es e des- poseimien o, es p eciso u iliza un poco el ce eb o y deja de educi la écnica a la mecá- nica. La nación ya no es á en la época del e oca il, de los cables del elé ono y de aquellas iejas emiso as he zianas po el suelo. Los nue os pilo ajes pe enecen a un géne o desma e ializado e in isible. Los so wa e, la mic oelec ónica, la óp ica elec ónica esca- pan al ojo desnudo lo mismo que los sa éli es geoes aciona ios y los chips de silicio. La éc- nica, hoy en día, es lo que se esconde. Es odo lo que me pe mi e oí , e , hace me oí y e , desplaza me, in o ma me, in e cambia , ali- men a me, sin deja se e . Conocemos la ca a económica de la mundiali- zación: in e nacionaliza los cen os p oduc i- os de una misma emp esa (y no, como an es, los inancie os o come ciales). Empezamos a adi ina su e e so polí ico: a e cómo deslo- caliza el ámbi o de compe encia de las au o i- dad es legí imas --deslegi imando los pode es o malmen e elegidos a a o de pode es anó- nimos, indis in os, i esponsables- de ca ác e económico, inancie o o écnico. La di ac- ción de los pun os de e e encia, el es allido - XXXVIII - de los pun os ca dinales, la e anescencia de las on e as deso ien an al a omizado pos- mode no, i ula de unos de echos uni e sales abs ac os, pe o insc i os en unos espacios despe digados, alea o ios y cada ez menos compa ibles. Su in eg ación o encaje, po lo que ela ía el llamado p incipio de subsidia- iedad, se ía, sob e el papel, la solución ideal. Se e ela cuando menos p oblemá ica. ¿Acaso el espacio nacional no ep esen a pa a los de Da os, los que os en an el pode de decisión, una especie de engo o de ca a a la ci culación óp ima de los lujos? Se ía is e e llega el día en el que pa a se ciudadano de su iempo uno ya no pod á se ciudadano de su país (sal o que se haga es adounidense o canadien- se). El momen o en que ya nadie pod ía se habi an e de un luga de e minado más que ga an e al Es ado. Una nación es un espacio do ado de memo ia, y el Es ado un o ganiza- do e i o ial. Has a es a mañana había una conco dancia en e una adminis ación del Es ado pi amidal y la ed cen alizada, en o ma de ela aña, de escuelas, ca e e as, canales, e oca iles, elég a o, agencias de p ensa y pos es eléc icos. La capi al a la cabeza de la ed, dando impulso y di usión a miles de ayun amien os, al o o ex emo de la ed. La edad de o o de la nación le debía an o a los ingenie os de caminos como a los maes- os, al cable de cob e, al ca e o en bicicle a, a los monumen os une a ios y al sopo e papel. El dominio de la eloje ía y de los p o- g amas educa i os, la ges ión de las imágenes y de los signos en ci culación, la canalización de los lujos en canales ácilmen e localiza- es ando desconec ado, ence ado en un bies se ayudaban mu uamen e. Las a e ías «gue o >>, an icuado, excluido del «global EDF-GDF aún conse an una es uc u a pa e- 39 illage», mien as que «el homb e plane a- io », «nómada simbió ico» y «mul iconec a- do» -que nos alaban los p ospec os u u is as- llega ía a se , po su pa e, un i esponsable, pica lo y pasean e, ajeno a su país, a sus obli- gaciones y a sus conciudadanos. Los «ne a- nianos» no ienen pa ia, po lo is o. Cul i an sen imien os medio comuni a ios, medio pla- ne a ios. Di idido en e local y global, es e aldeano ans e sal puen ea el ni el in e me- dio en el que, desde hace dos siglos, eside la ida democ á ica. La nación como e i o io o ganizado La ciudadanía, es o es á cla o, iene como ma co pa a su eje cicio la n ac ión y como cida al diseño de la ed SNCF. Es a geome ía ecno-simbólica (que a escala de memo ia indi idual pod ía pa ece inmemo ial) ya no cuad a con la ex ensión de nues as edes más i ales, su in e conexión y luego su in eg a- ción en el espacio descen alizado de los mac osis emas écnicos. És os ienden a au o- egula se a escala plane a ia -(O ganización in e nacional de la a iación ci il, In elsa , In e ne , Agencia in e nacional de ecupe a- ción, e c., inglés obliga o io o casi)-. El pla- ne a ha cambiado su sis ema ne ioso, modi- icando nues os espacios de e e encia y nues a medida del iempo. Sin emba go, en un en amado nue o, nues as ins i uciones siguen hilando un ejido an iguo. Po lo an o no hab á que so p ende se si se deshilacha y se asga aquí y allí. -XXXIX- ASTRAGALO,10(1998)ISSN 1134-3672 40 Los «g andes y he mosos sis emas que llama- mos naciones» -Michele dixi - eposaban sob e de e minadas edes de ansmisión (escuela e imp en a) y de anspo e (ca e e- as y ías é eas) a medida del homb e. La o mación nacional apa ece, con la dis ancia, como un espacio de comp omiso, a medio camino en e lo local y lo con inen al, asla- ción a la supe icie de un momen o in e me- dio en la e olución de los medios de domes- icación del espacio y del iempo. Y he aquí es as iejas edes que ejían y o denaban el ínculo cí ico, aho a dominadas, deg adadas o englobadas en edes de na u aleza y a qui- ec u a o almen e di e en es (elec ónica, elemá ica, aé ea). Los sa éli es LEO, la Red, Ai bus, Fede al Exp ess y el so wa e c ean bajo nues os ojos un nue o espacio- iempo -ubicuidad y simul aneidad- que hubie an deso ien ado a Hugo, Zola, Clémenceau e incluso a De Gaulle. La écnica: una ley que escapa a lo polí ico Tomemos pe spec i a. No hace al a se ec- nó obo o ecnó ilo, eu ó ico o ca as o is a, pa a ap ecia un hia o o igina io. Cada uno elige a su pa ido, cada uno padece la inno- ación ecnológica. Elegimos a nues o dipu- ados sob e la base de un p og ama o de un p oyec o, en un luga conc e o (un gobie no sin on e as no pasa de se una u opía). La máquina, an o de apo , como eléc ica o in o má ica, no es á inculada a un sus a o e i o ial, sus p es aciones no es án incula- das a es a o aquella ci cunsc ipción, es de uso uni e sal. Las decisiones polí icas se discu en y sob e la ley se delibe a en común, de o ma con adic o ia. Los desa ollos éc- nicos, apa e de que a as eces esponden a un p og ama y de que habi ualmen e desba- a an los p onós icos y anuncios de los u u- ólogos, no o ecen opciones ni pe mi en deba es públicos. Son a la ez alea o ios en su apa ición y coe - ci i os en sus implicaciones. Con ingen es y necesa ios, in olun a ios e inexo ables. P o- bablemen e, si e que sus egios come idos disminuyen día as día, el Es ado se es o za- á en educa , es imula , da ejemplo, dis ibui sub enciones, igila las in acciones. Sin emba go, cada ez más, lo que es écnicamen- e deseable p e alece sob e lo que es polí ica- men e legí imo. El campo de lo obliga o io depende cada ez menos de la ley o de los eglamen os, de una di ec i a, aunque sea eu opea, o de una au o ización, y cada ez más de las no mas, de los p o ocolos y de los es ánda es impues os de ac o po unos ac o- es p i ados, sin os o, sin un domicilio con- c e o, con unas siglas a modo de nomb e, esul ado de alianzas en e g upos o de hege- monías indus iales (no mas GSM en la ele- onía mó il, no mas ATM en las edes de g andes lujos, e c.). ¿Acaso la a bi a iedad del Pode ha cambiado de bando? ¿Es a án en lo cie o los que se p egun an: «qué es lo que ealmen e deciden los que os en an el pode de decisión?>>. Los de ámbi o nacional no mucho po lo is o. Los de ámbi o eu opeo un poco más, pe o los comisa ios de B uselas no son ni elegidos ni esponsables. Quien no ea en es o un p oblema se expone a un ama go despe a . -XL- Cues ión de sup emacía La p egun a «¿puede exis i una polí ica de la écnica?>> no concie ne únicamen e a las p e- oga i as de los pode es públicos y a la libe - ad del ciudadano en su país, sino ambién al papel de su país en el mundo. Cues ión cí ica, de esponsabilidad, pe o ambién, es a égica, de au onomía o de subo dinación. La sup e- macía co esponde siemp e al país, a la cul u- a que concibe, domina y desa olla las écni- cas c uciales del momen o. Los g andes impe ios lo han sido po que log a on domina las écnicas de i igación -en el Tig is, en el Éu a es y en el Nilo-. La polis g iega, las éc- nicas de memo ización -desde la esc i u a a la biblio eca- . El Impe io omano, las écnicas de p oyección del pode y de anspo e -ca e e as y co eo- . Los impe ios eu opeos de la edad clásica, las écnicas de na egación de al u a. Las g andes naciones de la Edad Mode na, las écnicas ex ac i as y de ans- o mación de la ene gía. No es casualidad que la única supe po encia de es e in de siglo con- cen e sus es ue zos in elec uales, indus ia- les, polí icos y publici a ios en las «NTIC >> (Nue as Tecnologías de la In o mación y de la Comunicación). La supe io idad ame icana se debe en g an pa e al hecho de que los Es ados Unidos ienen una polí ica absolu amen e cla a del desa ollo ecnológico, que les pe - mi e p og ama pa a el u u o los modelos de compo amien o, ab ica nues a memo ia colec i a, es deci . nues a cul u a, a asalla el co azón y el espí i u, nu es os ges os más insigni ican es, nues o sueños más sec e os. No es amos hablando de iloso ía. Nos gus a- ía sabe si, y cómo, F ancia y Eu opa pueden ol e a se suje os de la His o ia, de su p o- pia his o ia, o si se esignan a segui siendo espec ado es, en calidad de zonas de in e - sión, ele os pasi os de hegemonía o consu- mido es bea í icos de p og amas elabo ados po o os. Sociedad de la in o mación: las logís icas de la ciudadanía Ma e ia, ene gía, in mmación -el campo écni- co se escinde a menudo en es os es aspec os-. La cues ión de las logís icas de la ciudadanía comienza con las edes de ene gía (pe óleo, elec icidad y gas, a lo que hab ía que añadi el agua) e implica, po supues o, las edes de anspo e (aé eo, e o ia io, po ca e e a y po au opis a, a lo que hab ía que añadi el co eo). Po al a de iempo, hemos p e e ido limi a nos al aspec o de la in o mación -el úl i- mo c onológicamen e pe o el p ime o en cuan- o a desanollo, p oduc i idad e inno ación- . El o den de las in e enciones a on a á así los di e en es aspec os de la «sociedad de la in o - mación>> de aniba a abajo, eslabón a eslabón, desde el cosmos has a mi mesa, ya que los cimien os de mi despacho es án en el cielo (no hay In e ne sin sa éli es). P ime a ase: la in a- es ucu a espacial (lanzade as, sa éli es). Segunda ase: los equipos y los canales a as de suelo. Te ce a: los lujos de da os que ci culan a a és de es as canalizaciones. Cua a: los p o- g amas que se nos p oponen, a usua ios y con- sumido es debidamen e conec ados. Dis ibu- ción lógica y e ó ica, que, sin emba go y pese a su comodidad, no puede ocul a la inexo able usión de las e cnologías espaciales, de la in o - má ica, de las elecomunicaciones y del audio- - XLI - 41 ASTRAGALO,10(1998)ISSN 1134-3672 42 isua . Es p ecisamen e la in eg ación numé ica lo que hace con lui es as edes y sec o es de ac i idad dis in os. Con inen es y con enidos ya no son disociables. Como egla gene al, y és e es jus amen e el p oblema, el canal domina sob e el lujo y lo pesado sob e lo lige o. Una polis cuyas decisiones polí icas ue an dic- adas po los sis emas écnicos es a ía en peli- g o de mue e. Pe o una polis que se deja a impone las opciones ecnológicas po el pode polí ico no se encon a ía en mucho mejo si uación (y co e ía el iesgo de no p og esa demasiado). La cues ión, en el ondo, es sabe si exis e un camino en e Esc il a y Ca ibdis. La espues a es a ía, quizá, en la busqueda de un iempo in e medio, en e el iempo la go de la conquis a ecnológica (campo en el que las in e siones en ables se hacen a la go plazo) y el i empo co o del a bi aje polí ico (campo en el que la elección ha de adop a se mañana po la mañana y la co a de popula idad se p o- duce ins an áneamen e). In es igado es y ep esen an es elegidos no i en al mismo i mo. De ahí el iesgo de un diálogo de so - dos, en unción de dos escalas c onológicas p ác icamen e p o esionales. He aquí una de las di icul ades que los pa icipan es, supon- go, bien pod ían hace nos no a . A a o de una polí ica de lo imagina io Una úl ima palab a. Lamen o que no enga- mos i empo pa a a a de la ocupación de la pan alla g ande. El audio isual de e mina hoy día la economía del cine ancés; pe o, au nque la pequeña pan alla, aquí, mande sob e la g ande, se ía una locu a educi la ob a al p o- g ama. Las naciones necesi an soña an o como los se es humanos (que se uel en locos, como los ga os, si se les despie a en mal momen o). Jean-Michel F odon ha mos- ado, en nues os Cahie s de médiologie, la a inidad de na u aleza en e nación y cine, la p oyección de uno mismo en el u u o y la p oyección luminosa sob e el elón. Lo s sue- ños de las sociedades son sus mi os, que algu- nos hacen pasa po dis acciones pa a hace - los más consumibles. Una g an nación que deja a de con a se, de ag anda se a a és y en imágenes, pa a con empla se en los espejos ame icanos de Wal Disney, Dalias e lnd epen- dence, pe de ía apidamen e con ianza en sí misma así como capacidad de in ención. Una democ acia sin ela os ni epopeyas p opias esbala, se desliza a de o emp ano hacia el p o ec o ado. Toda comunidad que pie de la imaginación en es e ca mpo, pie de su dina- mismo; quien pie de su cine, pie de su olun- ad. Es en la g an pan alla donde el ela o y la imagen, la na ación y el sueño (dos lenguajes écnicos, en cie a mane a ) se han usionado pa a alimen a el g an almacén de las leyendas de es e in de siglo. Abandona el campo de la g an im agen, signi ica ía acep a una de o a mi ológica, p eludio del en ie o polí ico. Una polí ica de la écnica, pa a deci lo cla amen e, que no se p olonga a, con a ien o y ma e a, en una polí ica del cine, p obablemen e no al ca nza ía su in úl imo: no opone la cul u a a la écnica -oposición es é il y de o is a- , sino sabe uni en é minos posi i os an igua nación y nue as edes, lo cual es la única mane a de da la ic o ia a la cul u a sob e odo lo que la niega. - XLII -