Violencia de Estado contra periodistas: cómo el gobierno de Bolsonaro ataca el periodismo en Brasil
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‒ ‒ CAPÍTULO 25 VIOLENCIA DE ESTADO CONTRA PERIODISTAS: CÓMO EL GOBIERNO DE BOLSONARO ATACA EL PERIODISMO EN BRASIL ROGÉRIO CHRISTOFOLETTI Universidade Federal de Santa Catarina – Brasil JULIETI SUSSI DE OLIVEIRA Universidad de Sevilla - España 1. INTRODUCCIÓN96 El registro y la documentación de los ataques a periodistas en los últimos años son tareas necesarias para toda la sociedad, pues ayudan a trazar un panorama de la violencia practicada contra un grupo profesional específico. Son actos de violencia verbal, psicológica, simbólica y física, practicados por autoridades políticas y estimuladas o endosadas por el Gobierno que no las repudia ni las combate con políticas públicas. En el caso de Brasil en los últimos años la situación se ha agravado considerablemente, el detonante de la situación es la llegada a la presidencia del país, el 01 de enero de 2019, de Jair Bolsonaro. Desde entonces, los informes oficiales de violencia contra periodistas revelan la situación alarmante que viven los profesionales de la comunicación. Poniendo en riesgo la libertad de prensa y el derecho de acceso a la información. En el primer año de gobierno fue registrado un aumento del 54,07 % en relación al año de 2018, desde entonces, todo apunta a un agravamiento del escenario (Fenaj, 2019). 96 Una versión preliminar de esta investigación fue presentada en el 19º Encontro Nacional de Pesquisadores em Jornalismo (SBPJOR).
‒ ‒ Esta investigación se centra en dos puntos, por un lado, el Análisis de Contenido (AC) de los discursos del presidente transmitidos a través de su canal en YouTube y por otro, en los testimonios de diez periodistas de siete vehículos de comunicación de relevancia en Brasil, que cubren el entorno presidencial, utilizando el cuestionario como técnica de recogida de datos. Los resultados apuntan a una atmósfera de miedo entre los periodistas y el aumento de un ambiente hostil, todo ello ha llevado a adaptaciones en los métodos de trabajo –como autoprotección–, y también la normalización de la violencia contra periodistas por parte de la sociedad civil. A la vez, se ha observado que en muchas ocasiones los profesionales no reciben apoyo por parte de la empresa, lo que agrava su estado de precariedad laboral. Asimismo, esta investigación ha permitido averiguar que, en el trabajo de los periodistas víctimas de estas violencias de Estado, se destaca la reafirmación de un ethos establecido por el rigor y la responsabilidad social. 1.1. VIOLENCIA DE ESTADO El día 01 de enero de 2019 fue un día difícil para los periodistas que irían cubrir la toma de posesión del presidente Jair Bolsonaro en Brasília. Las indicaciones fueron bastante estrictas en comparación con otras tomas de posesión, la jornada laboral ha superado las 14 horas y el trato recibido del equipo de seguridad del presidente llegó a ser amenazador. Los profesionales de la prensa no han podido circular libremente por el Palacio del Planalto, tuvieron que llevar su propia comida, no tenían acceso al área de convivencia y sobre todo deberían “evitar movimientos repentinos. Fotógrafos no deberían levantar sus cámaras. Cualquier movimiento sospechoso podría llevar un francotirador a reaccionar”, avisaron los organizadores97. Además, los periodistas tenían restringido el acceso al cuarto de baños, así como a sillas para sentaren durante la jornada. Las restricciones y el tono amenazador provocaron extrañeza y enfados, a punto que profesionales extranjeros abandonaron el evento. El tratamiento dado a los profesionales de los medios de comunicación en la toma de posesión de Jair Bolsonaro fue una representación del 97 Ver <http://tiny.cc/kvkhuz> Acesso em 20 de julho de 2021.
‒ ‒ futuro que se presentaba a la prensa brasileña. Ataques públicos del presidente y apoyadores, con la intención de desprestigiar los medios y ofender a los profesionales son una constante desde entonces. Durante los casi tres años en el poder, Bolsonaro ha adoptado una estrategia de desacreditación de los medios de comunicación. Ignora las tradicionales ruedas de prensa, se niega a atender medios que considera enemigos, ha emitido decretos que reducían drásticamente la receta publicitaria en la prensa escrita. Por otro lado, las redes sociales asumen el papel central en la estrategia de comunicación del mandatario. Durante la campaña utilizó diferentes canales para cada audiencia, Facebook para difundir su agenda y hablar a sus bases, Twitter para responder rápido a temas polémicos, y WhatsApp para crear como una especie de “club de fans” (Oliveira y Vargas, 2021). Una vez en la presidencia, se ha apoyado en las redes sociales como el principal canal de comunicación de su gobierno. Bolsonaro tiene perfil oficial en las principales redes sociales, con presencia activa y un número significativo de seguidores. Sin embargo, es su presencia en YouTube la que llama la atención. Su canal personal creado en 2009 alcanza los 3.58 millones de suscriptores y un total de 3130 videos subidos a fecha de finalización de esta investigación (enero de 2021). El contenido más relevante es la live, un contenido semanal con el objetivo de comentar su gestión y la actualidad política. Este espacio es una herramienta para el presidente presentar sus informaciones u opiniones sin que puedan ser contrastadas por un periodista como es lo normal en un medio de comunicación. A la vez, el espacio es fuente constante de su crítica a los medios y a los periodistas. Fuera de las redes sociales, el ataque del presidente a los periodistas es repetido por otros miembros del gobierno. Es una violencia llevada a cabo en situaciones públicas, de forma reiterada y apoyada en la autoridad y en los instrumentos del Estado. Lejos de ser una práctica criticada por otros políticos, la situación de ataque a la prensa cumple con la función de negar la prestación de cuentas y la transparencia de los actos públicos. Del mismo modo que, los ataques sirven para desviar la
‒ ‒ atención popular frente a escándalos del gobierno98. El modo continuado de las agresiones configura persecución, y el hecho de que sea practicada por el presidente, familiares y ministros colabora a crear trazos de violencia de Estado, direccionada a un grupo específico, los periodistas críticos. La brutalidad se refuerza con los puestos de poder ocupados y la estrategia recurre de modo frecuente a ataques personales. El entonces ministro del Medio Ambiente, alzó mano de la Abogacía General de la Unión (AGU), para interrogar judicialmente dos periodistas99. Igualmente el entonces ministro de Justicia ha querido encuadrar un periodista en la Ley de Seguridad Nacional100. A su vez, las secretarias de Gobierno (Segov) y de Comunicación (Secom), desviándose de sus actividades y utilizando recursos públicos, han vigilado redes sociales de periodistas con el objetivo de intimidar los profesionales. En septiembre de 2020, un estudio de la ONG Artigo 19, señala que agentes políticos ligado al gobierno federal realizaran 449 ataques a periodistas en apenas 20 meses101. El resultado de un discurso que incita y autoriza la violencia contra la prensa se observa en los ataques llevados a cabo por seguidores de Bolsonaro. En mayo de 2020, por ejemplo, una electora agredió con una bandera a un reportero que trabajaba en un acto a favor del Gobierno. En abril de 2021, cuatro hombres invadieron una emisora de radio, haciendo amenazas a un periodista que criticaba la política de Bolsonaro en el combate a la pandemia102. Constante, repartida y favorecida por las fuerzas y recursos gubernamentales, la ofensiva del Gobierno Bolsonaro a la prensa conforma un tipo particular de violencia de Estado, diferente de las persecuciones y detenciones del Estado Novo (1937 -1945) y de la Dictadura Militar 98 Como en el caso de las relaciones comerciales del entonces secretario de Comunicación del gobierno, Fabio Wajngarten. http://tiny.cc/svkhuz > Acceso em 29 de deciembre de 2021. 99 Ver https://bit.ly/3sBTYKP acceso el 01 de noviembre de 2021. 100 Ver http://tiny.cc/1wkhuz Acceso en 29 de deciembre de 2021. Este mismo ministro, a finales de 2021, fue nombrado ministro del Tribunal Superior Federal (STF), algo que denota un agradecimiento de Jair Bolsonaro por su colaboracionismo. 101 Ver https://bit.ly/3sBTYKP Acceso en 20 de julio de 2021 102 Ver http://tiny.cc/cwkhuz Acceso en 30 de julio de 2021.
‒ ‒ (1964-1985), distinta también de las acciones de exterminio de poblaciones marginalizadas por la policía, pero no por ello, menos preocupante e inadmisible. Organizaciones especializadas como la Federação Nacional dos jornalistas (FENAJ) y la Associação Brasileira de Jornalismo Investigativo (Abraji), además de Ongs como Artigo 19 y Reporteros Sin Fronteras, se encargan de reunir informaciones y elaborar informes sobre la violencia. En julio de 2012 el presidente brasileño pasó a formar parte junto a otros 37 jefes de Estado y de gobierno, de la lista de los predadores mundiales de la libertad de prensa, de acuerdo con Reporteros Sin Fronteras. El registro y la documentación de ataques a periodistas en los últimos años es una tarea necesaria, ayudan a conocer la situación de violencia contra un grupo profesional en un recorte temporal bastante determinado. En este sentido, en el primer año del Gobierno Bolsonaro fueron contabilizados 208 ataques a los periodistas, un 54,07 % más que en 2018, siendo 121 casos fueron protagonizados por el presidente. En el año 2020, el número de casos subió a 428, lo que significa un crecimiento exponencial de 105,77 % (Fenaj, 2019; 2020). Otra vez el principal agresor fue el presidente, con 175 ocurrencias. Asimismo, se han registrado ataques a la libertad de prensa por parte de servidores públicos. En los informes de la Associação Brasileira de Emissoras de Rádio e Televisão (ABERT), presenta los resultados del 2019 con un cierto optimismo, ya que los 56 casos de violencia no letal significan una reducción de un 50,87% respecto al año anterior (Abert, 2020). Sin embargo, la situación cambia significativamente en 2020, los casos registrados aumentaron llegando a un 167,85 % con 150 registros de violencia no letal (Abert, 2021). Aunque el informe no identifique a los agresores, el presidente Jair Bolsonaro es citado en diferentes casos, en forma de intimidaciones y amenazas. En el Relatorio Global de Expressão 2020, Brasil ocupa el puesto 94 de 161 países, posicionándose entre los países que tienen restricciones de libertad (Artigo 19, 2021), es la mayor queda de puntuación en una
‒ ‒ década. “Este declínio acelerou com a chegada de Jair Bolsonaro ao poder no início de 209, com uma queda de 8 pontos em apenas um ano” (Artigo 19, p.26). A raíz de la pandemia, el informe señala al país como ejemplo de que el autoritarismo y las restricciones a la libertad de información pueden tornarse un riesgo para la salud pública. En el informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF), Brasil ocupa el puesto 111º, siendo esta la peor posición desde 2013 cuando la ONG empezó a publicar informes103. Los datos de 2020 y 2021 son reveladores, por un lado, en 2020 se registraron 580 ataques a la prensa, por otro, solo en el primer semestre de 2021, el número de arremetimientos contra la prensa aumentó un 74% con relación al último cuatrimestre de 2020. De acuerdo con RSF, la prensa brasileña es un blanco de Bolsonaro y también de sus dos hijos que forman parte de la clase política brasileña. Entre enero y junio de 2021, el presidente y sus hijos fueron protagonistas de 255 ataques a periodistas y medios de comunicación. Asimismo, el informe de Voces del Sur (2021) señala que las agresiones a la libertad de expresión crecieron un 222 % entre 2019 y 2020 en el país suramericano. De acuerdo con el estudio, Jair Bolsonaro es un jefe de Estado que ataca las libertades fundamentales, bajo su gobierno la libertad de información, la credibilidad de los medios y la seguridad de los profesionales se ve muy afectada. 2. METODOLOGÍA Los informes anuales de violencia contra periodistas se resumen a contabilizar casos, caracterizar ataques y exponer la evolución de la situación en las series históricas. Como ese seguimiento está suficientemente cubierto por estas organizaciones, en esta investigación buscamos centrarnos en aspectos más cualitativos. En primer lugar, para tener un registro más concreto del origen de los ataques a profesionales y medios de comunicación, hemos analizado la fuente directa de comunicación de Bolsonaro, que son las ya tradicionales lives semanales en YouTube. El presidente ha ofrecido de forma 103 Ver <https://rsf.org/pt/brasil> Acceso en 2 de agosto de 2021.
‒ ‒ ininterrumpida, todos los jueves, lives con una duración media entre 30 minutos y una hora. Hemos contado con la ayuda de Pinpoint, una herramienta de Google, que conjuntamente con la Abraji, han facilitado la transcripción de las 99 lives que el presidente ha realizado entre enero de 2019 hasta el 31 octubre de 2021. La herramienta también facilita un buscador. De este modo, a través de las palabras claves "imprensa OR jornalismo OR jornalista OR jornal", se han contabilizado 75 documentos con referencias a la prensa y a profesionales. El objetivo es conocer el tratamiento dado por el presidente a los medios de comunicación y los periodistas en sus declaraciones semanales en YouTube. Para el análisis de contenido se ha seleccionado una muestra representativa de 20 lives, distribuidas en el periodo de tres años. El análisis se llevó a cabo en las siguientes categorías. ‒ Interactividad ‒ Temas ‒ Referencias a medios ‒ Referencias a periodistas ‒ Tipos de referencia.
‒ ‒ TABLA 1. Fechas, visualizaciones y likes de la muestra Fecha Visualizaciones Likes 18/04/2019 121.539 23.264 31/10/2019 57.688 10.362 08/08/2019 52.525 9806 29/08/2019 152.919 19.377 10/10/2019 109.576 19.414 16/01/2020 86.420 15.213 27/02/2020 270.103 30.576 05/03/2020 91.838 19.985 20/02/2020 165.451 16.319 16/07/2020 263.251 55.087 17/12/2020 187.131 36.100 13/04/2021 285.963 59.866 24/06/2021 324.329 66.585 23/09/2021 285.963 59.866 01/04/2021 227.333 45.931 20/05/2021 185.410 35.728 24/06/2021 324.460 66.560 25/03/2021 145.189 31.168 21/10/2021* - - 14/10/2021 132.559 33.589 *Eliminado de YouTube por hacer publicidad engañosa para la cura del Covid-19. Fuente: elaboración propia. Con la intención de dar voz a los profesionales afectados, se ha buscado recoger los testigos de los periodistas que trabajan en el entorno de presidente, considerado el epicentro de la violencia de Estado. La cubertura periodística cotidiana del presidente de la República es una pauta obligatoria, es una situación de gran acercamiento entre autoridades y profesionales, facilitando la observación de los casos. El objetivo es reunir una muestra de las impresiones de los reporteros que fueron víctimas o testigos de ataques a compañeros en la cubertura de las actividades cotidianas del presidente. Para componer la muestra de los afectados se ha consultado los informes de violencia. Para acortarla, se ha contactado directamente con periodistas que trabajan en el
‒ ‒ Palacio del Planalto. Finalmente, se ha llegado a un listado con 10 profesionales que trabajan en medios de comunicación impresos, digitales y de radiodifusión. Investigar la violencia estatal en un contexto de amenazas constante de un golpe de Estado y de persecución a los medios de comunicación es una tarea delicada. De ese modo, para garantizar la seguridad de los profesionales que participaron en la investigación se ha optado por la realización de un cuestionario online con preguntas abiertas y cerradas. Cumpliendo los protocolos de ética en investigación104, garantizando sigilo y el completo anonimato de los participantes. Los participantes fueron contactados por correo, redes sociales y servicios de mensajería instantánea, donde fueron informados sobre los objetivos de la investigación, posibles beneficios indirectos, así como de la adopción de los protocolos de seguridad. Las invitaciones contenían en enlace para el formulario que solo podría ser completado después de dar el consentimiento de participación en la investigación, además de informar que el participante puede retirar su consentimiento y que su participación era voluntaria y no remunerada. El formulario fue programado para recibir respuestas a lo largo de la tercera semana de julio de 2021, cuando fue posible lograr una población de 10 individuos (n=10), procedentes de siete medios de comunicación de referencia nacional: los periódicos Folha de São Paulo y O Globo, la revista Veja, las televisiones CNN Brasil y TV Globo, y los portales de noticias Reuters y UOL. La variedad de la muestra ha permitido presentar un panorama ilustrativo de la situación. Asimismo, los criterios establecidos limitan los resultados de la investigación, pero se hace hincapié de que no se busca un carácter estadístico o totalizante. El objetivo principal es visibilizar es testigo de los periodistas, ampliando la comprensión sobre la violencia sufrida y su impacto en la práctica y la ética profesional. 104 Observamos as instruções da Resolução 510/16 da Comissão Nacional de Ética em Pesquisa (Conep), disponível em <http://tiny.cc/jwkhuz> Acceso en 30 de mayo de 2021.
‒ ‒ em inquérito policial por reconhecimento facial e responderá na Justiça por isso. El tipo de ataque más frecuentes son que acontecen en Internet (Christofoletti, 2018; Torre, 2020). Nueve de cada diez afirma haber sufrido agresiones por apoyadores u miembros del gobierno, y por unanimidad, conocen compañeros de profesión que también fueron víctimas (Q8, Q9, Q10). É frequente. Quando publico matérias minhas no Twitter eles costumam xingar e cobrar. Também nos comentários das matérias e até em e-mails pra mim. Chamam de fake news, de ódio ao governo, de petismo. Fui ofendido virtualmente e ameaçado diversas vezes por usuários de redes como Instagram ou Twitter quando fiz matérias que apontavam falhas em processos do governo federal, mudanças de conduta da equipe do presidente ou até em reportagens que elencavam mortes por coronavírus e falavam da vacinação. Após sofrer uma agressão verbal do presidente, e de ter meu nome divulgado, diversos apoiadores deles me xingaram pelo Twitter, seja por mensagens ou por tweets. Inúmeras vezes, com ilações sobre o meu trabalho ou posicionamento político e críticas a matérias que desagradaram o presidente ou algum integrante do governo. Xingamentos e provocações no Twitter e no Instagram, além de um email xingando minha mãe Tive um problema com o general Heleno. Publiquei uma entrevista dele, e ele não gostou. Escreveu meu nome nas redes sociais, chamou de jornalista sem ética, algo assim, e a publicação teve dezenas de milhares de interações. Alguns foram até meu perfil no Twitter para ofender. Mas não cheguei a receber um ataque mais elaborado, com dados pessoais, por exemplo, para intimidar. Em geral, sempre há ofensas quando publico algo nas redes sociais que trata do governo. Durante coletivas feitas no início da pandemia, que eram transmitidas ao vivo, alguns apoiadores do presidente pegavam imagens nossas, chegavam a distorcer o rosto, e compartilhavam com ofensas no YouTube e Twitter. Fuera de internet, el contexto de la violencia tiene trazos muy claros sobre quién, dónde y cuándo se practica. A los participantes de la encuesta fueron presentadas listas de opciones con más de una opción
‒ ‒ posible. Los resultados demuestran que populares apoyadores del gobierno fueron apuntados en todas las respuestas, seguidos por el propio presidente Bolsonaro. Ministros, miembros del equipo de seguridad y familiares del presidente también fueron identificados. En las RRSS es donde se registra el mayor nivel de incidencias106, seguidas ocurridas en las inmediaciones del Palacio del Planalto, así como en canales privados, correo electrónico y teléfono. De acuerdo con los entrevistados, la violencia no es esporádicas. Ha ocurrido en los últimos tres años, con mayor intensidad en 2019 y en 2020 (Q11, Q12, Q13, Q14). Existe dificultades de los profesionales en evaluar las condiciones de seguridad en el ejercicio profesional. En la cuestión 15, fueron estimulados a señalar cuanto es seguro su trabajo y ninguno de los participantes considera “muy seguras” estas condiciones. 4.2 IMPACTOS DE LA VIOLENCIA Amenazas frecuentes y un clima permanente de hostilidad pueden contribuir para la reacción de los periodistas y de los medios de comunicación. Con la intención de captar esas influencias, preguntamos si, en los últimos dos años, las empresas para las que trabajan ofrecieron capacitación sobre auto defensa para realizar su trabajo. Las respuestas fueron unánimes, afirmando que no han recibido este tipo de instrucciones. Esta condición es preocupante se tenemos en cuenta que todos actúan en algunos de los mayores medios de comunicación del país Q (16) y Q (17). Sin embargo, nueve de los diez periodistas afirman que la empresa para la que trabajan ha adoptado algún protocolo de seguridad para reportajes u modificaron practicas ya existentes, algo que significa disposición de reacción (Q18 y Q19). La alteración más mencionada fue el abandono de la cubertura en las inmediaciones del Palacio Alvorada, en mayo de 2020. El espacio popularmente conocido como cercadinho está situado a la salida de la residencia presidencia en Brasilia, equipado por vayas de contención que separan el equipo presidencial del público. 106 De acuerdo con Ramos e Saad (2020), la violencia digital contra periodistas no es una exclusividad del Gobierno Bolsonaro.
‒ ‒ El lugar es frecuentado por populares que buscan un contacto más cercano al presidente para hacer pedidos u ofrecer apoyo. Para los periodistas, representaba una oportunidad de aproximarse al presidente ya que el mismo es contrario a entrevistas colectivas. Sin embargo, se caracterizó por ser un ambiente toxico y de alto riesgo a las investidas de los apoyadores de Bolsonaro. De forma continuada, los profesionales eran abucheado, ofendidos, amenazados por los apoyadores que en ocasiones eran estimulados por el propio presidente. Frecuentar este espacio se transformó en un dilema profesional: ¿merece la pena exponerse a riesgos para recoger informaciones, en su mayoría, irrelevantes? ¿Abandonar esta cobertura implicaría en privar en público de informaciones? Finalmente, la intensidad y la cantidad de las agresiones y el riesgo de ataque físicos, han llevado a las empresas a no enviaren a sus reporteros a cubrieren este espacio. Aunque el abandono de esta práctica no fue la única reacción de los medios de acuerdo con los resultados de esta investigación (Q18 y Q19). Em alguns eventos, eu fui acompanhada de segurança da minha empresa. O jornal O Globo suspendeu a ida de seus repórteres ao Palácio da Alvorada. [A empresa para quem eu trabalho] recomendou que abandonássemos a coberturas e houvesse risco e entregou equipamentos de proteção. [Fomos orientados a fazer] coberturas em locais mais afastados no caso de manifestações, em algumas situações em locais de vista panorâmica, sem qualquer contato com o ato. Deixamos de ir para o Palácio da Alvorada por vários meses. Cobrimos protestos sem crachá de identificação. La pregunta referente a sí en los dos últimos años había recibido suporte jurídico en episodios de violencia. Cuatro de ellos contestó positivamente y otros cuatro no supieron contestar (Q20 y Q21). Me foi oferecido apoio jurídico após uma agressão, mas acabou não foi utilizado. Jurídico do jornal atuou no caso de ofensas à repórter Patrícia Campos Mello.
‒ ‒ [Recebi] auxílio jurídico com a contratação de escritório de advocacia criminal para processo contra agressores. La siguiente pregunta hacía referencia a si los medios de comunicación ofrecieron suporte psicológico delante de la violencia sufrida en los últimos dos años (Q22 y Q23), hubo coincidencia total en las respuestas. En ningún caso se ha recibido algún tipo de atención psicológica. El dato es alarmante, ya que revela un panorama de abandono absoluto de los profesionales en lo referente a la salud mental, frente a una rutina con alto riegos de stress, peligro y ultrajes. Las condiciones extremas del trabajo y los diferentes grados de violencia a que están sometidos, refleten en las prácticas profesionales. Nueve de los diez participantes afirmaron que la hostilidad del Gobierno de Bolsonaro ha provocado cambios en el modo de recoger información (Q24). Del mismo modo, nueve de ellos se han sentido intimidados mientras entrevistaba autoridades. Un quinto de los participantes ha reconocido que ha abandonado investigaciones o temas por miedo a sufrir represalias (Q 26). La mitad reconoce que ha cambiado la forma de escribir, relatar o expresarse (Q27). Pese a esta investigación no poseer carácter cuantitativo y los datos no puedan ser generalizados, las respuestas obtenidas señalan efectos preocupantes, resultado del ambiente de violencia y desacreditación que ronda el ejercicio periodístico en el país. En la cuestión 28 fue presentada una lista con los sentimientos despertados delante de las embestidas contra el periodismo. Rabia es el sentimiento más señalado, seguida muy de cerca por dos sentimientos contradictorios como el miedo y la determinación de seguir adelante. La lista sigue con desaliento, indiferencia e injusticia, con menor presencia. Los comentarios solicitados en la Q29 reflejan perfectamente el escenario emocional de los periodistas, colmado de autocensura. Tenho mais temor em falar coisas em público ou até mesmo na minha casa, com medo de que alguém possivelmente ouça o que estou falando, que isso seja retirado de contexto, tanto virtualmente quanto presencialmente.
‒ ‒ Sinto que a imprensa nunca se fez tão necessária. Tanto para combate às fake news, quanto para mostrar o que o governo não quer que seja mostrado. Indignação talvez seja a palavra mais adequada, diante da impotência e da falta de ter a quem recorrer. No cercadinho do Alvorada, já evitei fazer algumas perguntas quando percebi que o clima estava agressivo demais. Também evito algumas fontes que têm comportamento agressivo, que compartilham nas redes a conversa com o jornalista, fora do contexto, etc.. O desânimo é causado pela dificuldade de fazer com que o Jornalismo seja compreendido pela sociedade. A raiva, de não conseguir trabalhar normalmente em uma cobertura importante por conta de ataques. Quando sou alvo, tenho a determinação de fazer mais jornalismo para denunciar os agressores. Mas a apatia em relação a tudo isso é frequente também e talvez seja o sentimento que melhor descreva o que penso, como ajo e como me sinto nessas situações. [Fico] apático e com uma certa preguiça dessas pessoas e situações. Os ataques despertam raiva e sentimento de inconformidade. E incentivam a seguir trabalhando, a não se calar. Mas, no caso do empresário que processa criminalmente jornalistas usando sua rica assessoria jurídica, eu evito citar a não ser que seja muito importante. Ele deixou de ser exemplo em matérias, por exemplo. Triste cenário. Senti medo e raiva durante e logo após as agressões. Refletindo depois, me deram mais vontade de continuar e reforçar o trabalho. Ficamos com receio de agressão, mas, ao mesmo tempo, isso nos dá força para continuar a fazer mais e melhor. É bastante confuso e cansativo. A família também se expõe. Si, por un lado, los sentimientos despertados son ambiguos, los periodistas parecen no tener dudas sobre las actitudes que crean esta atmosfera. Los resultados comprueban que el periodismo reacciona, aportando mayor rigor en la apuración de los datos, más cuidado en la redacción y más esmero en la edición de los contenidos. La Q30, presentaba nueve alternativas, de las cuales más de una podía ser señalada. Las respuestas apuntan a la firmeza y al compromiso con el quehacer periodístico, mismo bajo presión. En último lugar, los comentarios dejados de manera espontánea refuerzan la idea de profesionales preocupado y bajo presión, ahora bien, que mantienen la ética, la profesionalidad y el compromiso con la profesión.
‒ ‒ É precisa manter a atenção máxima para não dar nenhuma munição, por mais que nem seja necessário errar para se tornar alvo de ataques (basta desagradar). Eu tento ser mais cuidadoso com as apurações. Por medo de alguma autoridade tentar expor apuração/texto nas redes sociais, desacreditar o trabalho etc. Fora o risco de processo/ perseguição. Ao mesmo tempo, esse clima de rivalidade, creio, leva alguns jornais/jornalistas a considerarem errado/suspeito tudo o que sai do governo. Acho que isso tudo contribuiu para uma postura mais combativa na hora de fazer perguntas ao presidente. Las declaraciones recogidas al final de cuestionarios apuntan a un valor personal y a un fuerte sentido de profesionalidad, que contrastan con el ambiente de opresión en que viven los periodistas brasileños. Esta aparente contradicción permite reconocer la complexidad de estudiar los fenómenos contemporáneos y que se alejan de una conclusión formal. Las declaraciones de los periodistas pueden ser solamente manifestaciones de sus deseos de afirmación profesional que en el día a día pueden ser dificultadas por las condiciones reales de trabajo y de convivencia. Por otro lado, pueden ser comprendidas como movimientos de preservación deontológicas que vienen a sumar al fortalecimiento de prácticas canónicas del periodismo. A pesar de la violencia de Estado ejercida por el Gobierno Bolsonaro. 5. CONCLUSIONES Esta investigación tiene algunas limitaciones. Para empezar, la muestra de las lives analizadas es relativamente pequeña. Pero no había pretensión por parte de los investigadores de que fuera una muestra representativa a nivel estadístico. La población de periodistas víctimas de violencia que ha contestado el cuestionario es restricta, hecho que enfatiza los trazos estrechos de nuestro trabajo científico. Hay que tener en cuenta que se podrían añadir otras técnicas de investigación y que el Gobierno de Bolsonaro aún estaba en curso cuando nos dedicamos a analizar este tema. A pesar de todas estas indicaciones, los resultados a que hemos llegado no pueden ser ignorados, ya sea por su firmeza, frecuencia o intensidad.
‒ ‒ Ambas muestras abarcadas señalan el carácter cualitativo del estudio, el motivo que nos ha llevado a desarrollarla: caracterizar y describir un tipo de violencia específica contra periodistas ejercida no apenas por un gobernante, pero también por sus partidarios y desde instrumentos y poderes del Estado. Tenemos conciencia de que son necesarias más investigaciones y seguimientos para mapear estos ataques, documentar el grado y el alcance de tensión entre la política y el periodismo, en este periodo puntiagudo y turbulento de la democracia brasileña. Mismo delante de las muchas limitaciones, esperamos ter contribuido a caracterizar las violencias sufridas, contando, sobre todo con la testificación de las víctimas o testigos y las declaraciones agresivas de Bolsonaro y sus invitados. Los datos nos permiten identificar los impactos en las prácticas periodísticas que, mismo que leves, puede evolucionar progresivamente y resultar en retrocesos desde el punto de vista de la ética o desviaciones técnicas en las coberturas. La violencia frecuente contras los profesionales de la información es tratada en este trabajo como una violencia de Estado, que se apoya en la autoridad del cargo presidencial y utiliza de manera consciente recursos y mecanismos gubernamentales para ser ejercida, cómo, por ejemplo, el Ministerio de Justicia, la Abogacía General de la Unión, la Procuraduría General de la República, entre otros. Estos poderes de la República son utilizados para atacar, penalizar, hostigar, humillar, agredir y lanzar injurias a la dignidad de hombres y mujeres en su vida laboral. Cumpliendo con funciones y con conductas que deberían ser alabadas y no amonestadas. Hemos podido percibir que el impacto de estos ataques empieza a resultar en autocensura y en silencio, así como contribuyen para una normalización de la violencia contra los periodistas y el periodismo. En este contexto, toman relevo las agresiones sufridas en los medios virtuales que, se han tornado comunes e incluso son esperadas por los periodistas, indicando una atmósfera tóxica, peligros e insalubre para los profesionales que, simplemente, no pueden abandonar las redes sociales, debido a la naturaleza de su profesión. Las lives de Bolsonaro también se presentan como ocasiones privilegiadas en la que se espera que
‒ ‒ el presidente y sus invitados arremetan contra los periodistas e inciten al desprecio y la repulsa de los apoyadores y votantes. Desde nuestro papel de investigadores, tememos que la escalada de violencia provoque un relajamiento del rigor de cobertura, además de disuadir el periodismo de su función social e histórica de ayudar a la sociedad brasileña a acompañar y exigir satisfacciones de sus gobernantes, y por añadidura, que este fenómeno sea replicado en otras sociedades y países, adaptadas a las realidades sociales. A saber, los efectos nefastos de esta violencia de Estado no perjudican apenas el país suramericano, pero sí pueden ser importados por los regímenes autoritarios en otras partes del globo, donde las instituciones políticas son débiles o sus mecanismos democráticos están poco consolidados. La violencia de Estado practicada por el Gobierno Bolsonaro contra los periodistas pode funcionar como más un laboratorio de desgaste de las democracias y del agotamiento de la ciudadanía informada en el mundo. Comprender este tipo de violencia no es solo una forma de denuncia. Es también una forma de visualizar y explorar sus fragilidades y contradicciones, a fin de neutralizar y desterrar la violencia de Estado contra los periodistas. De ese modo, no estaremos solamente protegiendo un grupo de profesionales, pero luchando para asegurar las condiciones de manutención de un derecho de saber lo que ocurre en la sociedad. Algo que no es poco. 6. REFERENCIAS Abert (). Violações à liberdade de expressão - Relatório Anual . Abert (). Violações à liberdade de expressão - Relatório Anual . Artigo (). Defendendo a Liberdade de Expressão. Revista Artigo . . Christofoletti, R., Torres, R.J. (). Jornalistas expostos e vulneráveis: ataques digitais como modalidade de risco profissional. Revista Famecos, (), , setembro-dezembro. Fenaj (). Violência contra jornalistas e liberdade de imprensa no Brasil. Relatório . Fenaj () Violência contra jornalistas e liberdade de imprensa no Brasil. Relatório .
‒ ‒ Mello, P. C. (). A Máquina do Ódio. Notas de uma repórter sobre fake News e violência digital. Companhia das Letras. Ramos, D. O. () Origens da misoginia online e violência digital contra jornalistas mulheres. In: Anais do º Encontro Nacional de Pesquisadores em Jornalismo, . Ramos, D. O., Saad, E. (). Violência digital contra jornalistas: o caso das eleições presidenciais de . Anais do º Encontro da Compós. Oliveira, J.S., Vargas J. G., (). Análisis del discurso político de Jair Bolsonaro a través de YouTube. Comunicación política en el mundo digital: tendencias actuales en propaganda, ideología y sociedad. Dykinson, S.L. Torres, R.J. (). Jornalismo vigilante sob vigilância: vulnerabilidades e potencialidades do jornalismo investigativo brasileiro. Tese de Doutoramento. Universidade Federal de Santa Catarina. Voces del Sur (). Jornalismo em tempos de Covid-: autoritarismo, desinformação e precariedade na América Latina.