Full text
Instituto Interuniversitario de Geografía Universidad de Alicante ISSN: 0213-4691 | eISSN: 1989-9890 https://www.investigacionesgeograficas.com DOI https://doi.org/10.14198/INGEO.27280 CITACIÓN Del Valle Ramos, C., Nieto Calmaestra, J. A., Larrubia Vargas, R., & Natera Rivas, J. J. (2025). ¿Por qué se vacía la Andalucía rural según sus pobladores? Análisis de los factores de abandono y permanencia desde una perspectiva cualitativa. Investigaciones Geográficas, (83), 129-153. https://doi. org/10.14198/INGEO.27280 CORRESPONDENCIA Carolina del Valle Ramos ([email protected]) HISTORIA Recibido: 12 marzo 2024 Aceptado: 11 octubre 2024 Publicado: 23 enero 2025 (Publicación anticipada: 20 noviembre 2024) TÉRMINOS © 2025 Carolina del Valle Ramos, José Antonio Nieto Calmaestra, Remedios Larrubia Vargas, Juan José Natera Rivas Este trabajo se publica bajo una licencia Creative Commons de AtribuciónNoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional Resumen Aunque Andalucía no destaca por ser una región muy afectada por la despoblación, lo cierto es que buen número de sus núcleos rurales presentan dinámicas demográficas regresivas. En este contexto, el trabajo que se presenta indaga en las motivaciones y percepciones que tienen los habitantes que residen en dichos ámbitos sobre el proceso de despoblación de sus pueblos, así como en los factores de atracción y abandono y en sus consecuencias. La presente investigación se ha realizado bajo una metodología cualitativa a partir del análisis de entrevistas semiestructuradas dirigidas a distintos perfiles de residentes en municipios afectados por la despoblación. Los resultados obtenidos ponen de manifiesto que el fenómeno de la despoblación es percibido por la población afectada como un hecho multicausal. Valoran positivamente sus territorios, pero muestran preocupación por el futuro y centran los motivos de dicha situación en factores económicos y laborales, que son contrarrestados por los valores de arraigo, el sentimiento de pertenencia al lugar y la familiaridad. Palabras clave: Despoblación; abandono; permanencia; arraigo; medio rural; Andalucía. Abstract Although Andalusia is not one of the regions suffering the highest levels of depopulation, the fact is that there are a substantial number of rural areas with regressive demographic dynamics. In this context, the work presented here explores the motivations and perceptions of the inhabitants living in these areas regarding the process of depopulation of their villages, as well as the factors of attraction and abandonment and the consequences this generates. The research was conducted using a qualitative methodology based on the analysis of semi-structured interviews with different profiles of residents. The results obtained show that the phenomenon of depopulation is perceived by the affected population as a multi-causal fact. They value their territories positively but show concern for the future and focus the reasons for this situation on economic and employment factors, which are counterbalanced by the values of rootedness, the feeling of belonging to the place and familiarity. Keywords: depopulation; abandonment; permanence; rooting; rural environment; Andalusia. ¿Por qué se vacía la Andalucía rural según sus pobladores? Análisis de los factores de abandono y permanencia desde una perspectiva cualitativa Why is rural Andalusia emptying out according to its inhabitants? Analysis of the factors of abandonment and permanence from a qualitative perspective AUTORÍA Carolina del Valle Ramos Departamento de Geografía Humana. Universidad de Sevilla, España. José Antonio Nieto Calmaestra Junta de Andalucía, España. Remedios Larrubia Vargas Departamento de Geografía, Universidad de Málaga, España. Juan José Natera Rivas Departamento de Geografía, Universidad de Málaga, España.
Del Valle Ramos et al. 130 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 1. Introducción 1.1. El problema de la despoblación rural Aunque Andalucía no suele aparecer como un entorno destacado en el común imaginario de la despoblación en España, lo cierto es que gran parte de su territorio padece este fenómeno tanto o más que algunas regiones que están permanentemente en la palestra del problema. Baste, para darse cuenta de ello, un simple acercamiento al devenir demográfico de muchos de sus espacios serranos, tanto de las Cordilleras Béticas, como de Sierra Morena (Nieto et al., 2023), aunque esta es una situación a la que no escapan ni parte de sus campiñas, ni muchas de sus agrociudades. Sin remontarse al momento álgido del éxodo rural, que en el caso andaluz se produce en el tercer cuarto del siglo XX, se calcula que, en lo que va de siglo, el 54 % de los 785 municipios andaluces y el 55 % de su territorio, tienen hoy menos población que en el año 2000, ascendiendo a casi 70 (8,54 %) el número de municipios que, en este periodo, han reducido su población en más de un 25 %, habiendo incluso alguno, como Algarinejo (Granada), que en estas dos últimas décadas ha perdido más de la mitad de su población. El fenómeno de la despoblación de la España rural no es una cuestión que haya surgido en estos últimos años, ni siquiera en esta década (Collantes & Pinilla, 2011; Del Pino & Camarero, 2017; Camarero, 2022). El éxodo rural en España, ya ampliamente estudiado, en los años sesenta del siglo pasado, abrió nuevas líneas de investigación que se han ido desarrollando desde entonces en distintas disciplinas de las Ciencias Sociales (Navarro et al., 2023; Cejudo & Navarro, 2023). Sin embargo, en la actualidad, el fenómeno ha incrementado su “popularidad” situándose como uno de los problemas territoriales que más preocupan, tanto a las instituciones (Esparcia, 2021), como a los ciudadanos residentes en dichos ámbitos que, con frecuencia, perciben la cuestión bajo la perspectiva catastrofista, propagada por algunos medios de comunicación (Galletero & Saiz, 2022). El debate, más conceptual que otra cosa, generado acerca de si España está vacía o vaciada, da muestra de ello (Cortizo, 2020). Lo cierto es que, a pesar de todo, el campo español se enfrenta al denominado Reto Demográfico, cuyo objetivo institucional está centrado en combatir la despoblación de los territorios y mejorar la calidad de vida de sus habitantes (Pinilla & Sáez, 2017), evitando la pérdida selectiva de efectivos poblacionales que propician escenarios que favorecen la acentuación de procesos como el envejecimiento, la masculinización y/o la progresiva desvertebración del territorio ya que, como recoge el Manifiesto “Abordar el reto demográfico”, al hacer frente a la despoblación, de ninguna manera, cabe olvidar la dimensión territorial del reto (Asociación Española de Geografía [AGE], 2018). En los años setenta surgió el concepto de “desarrollo rural” como una estrategia para contrarrestar los efectos negativos que había tenido el modelo económico dominante en estas zonas (Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino [MARM], 2009). En tales circunstancias cobran especial significado las políticas contra la despoblación que, desde hace algunos años, están implementando las distintas administraciones públicas. Así, hace ya más de dos décadas que la UE ha interiorizado el problema plasmándolo en un amplio abanico de informes, estrategias, resoluciones y documentos de trabajo (Libro Verde sobre los cambios demográficos, 2005; El futuro demográfico de Europa, 2007; La respuesta de la UE al reto demográfico, 2017, etc.). Igual, ha ocurrido con las distintas administraciones nacionales donde, a nivel estatal, por ejemplo, destacan: la creación del “Comisionado para el Reto Demográfico”, 2018; la Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico, 2019; el “Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico”, 2020; o la organización de cuatro congresos nacionales sobre despoblación y reto demográfico, etc. A nivel autonómico destaca la “Estrategia frente al Desafío Demográfico en Andalucía”, 2023, financiada con cargo al Fondo de Cohesión Territorial para el periodo 2023-2025. Esta pone en marcha una serie de medidas que pretenden reducir el éxodo rural y fijar población en los núcleos de menos habitantes. Por su parte, al menos en el caso andaluz, todas las diputaciones provinciales han puesto en marcha políticas contra la despoblación dedicando ayudas y partidas presupuestarias para subvencionar iniciativas de desarrollo y prevenir el desmantelamiento de determinados servicios y equipamientos, tanto públicos como privados (Granada se puebla; Estrategia Provincial ante el Reto Demográfico y la Despoblación Lucha contra la despoblación y la transformación territorial en Almería; Cátedra Repobla en Córdoba; Oficinas contra la despoblación en Sevilla y Huelva). A esta preocupación se suma la de la propia sociedad civil traducida en la concreción de más de 72 asociaciones y plataformas (Asociación Española contra la Despoblación, Red Española de Desarrollo Rural, Teruel existe, etc.) promotoras, en más de una ocasión, de encuentros y manifestaciones públicas (Madrid, marzo 2019), el desarrollo de proyectos (Arraigo, Ágora) o la organización de ferias nacionales contra la despoblación (Presura) que están demostrando que la labor de promoción e instalación de nuevos pobladores en el
¿Por qué se vacía la Andalucía rural según sus pobladores? Análisis de los factores de abandono y permanencia desde una perspectiva cualitativa 131 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 medio rural es muy compleja y que, aunque limitada, ofrece resultados que localmente pueden suponer un gran impacto (Larrubia et al, 2022). Estas medidas e iniciativas políticas confirman la necesidad de intervención de los poderes públicos para afrontar con resolución el problema de la despoblación, aunque sea necesario reenfocar y reorientar los planteamientos de las políticas que se pongan en marcha para acomodar las medidas a la variedad de casuísticas y a las necesidades reales y hacerlas así más efectivas (Sáez, 2021; Sáez et al., 2016). Hasta el momento, la mayor parte de los estudios realizados, sobre el proceso de despoblación de los ámbitos rurales (Moyano, 2020), han tenido un amplio carácter de diagnóstico. Se han centrado en presentar la evolución del fenómeno en distintos entornos, los factores causantes de la pérdida de residentes y las consecuencias que ello plantea desde el punto de vista económico, social y territorial. Sin embargo, son escasos aún, al menos en España, los estudios que se han preocupado por el análisis de las percepciones y preocupaciones que sobre la despoblación tienen los residentes de los municipios afectados por el fenómeno. Más frecuente, aunque no se aborde en exclusiva la despoblación, es el tratamiento de las autopercepciones que los habitantes de los entornos rurales tienen sobre si y su modo de vida (Auh & Cook, 2009; Peón et al., 2020). En este contexto, el conocimiento de la opinión de los ciudadanos se considera necesario, en aras a justificar las intervenciones públicas y de cara a actuaciones futuras que sintonicen realmente con la problemática percibida por la población, como forma de mejorar eficazmente su bienestar y calidad de vida. En este sentido, destaca como pionero el trabajo de Gómez-Limón et al. (2007) sobre la percepción pública del problema de la despoblación rural en Castilla y León. Cabe mencionar también el trabajo de Rivera (2020) sobre el arraigo de nuevos residentes y su papel en la revitalización rural. Junto a estos, otro de los más recientes es el realizado desde la Cátedra de la Despoblación y Reto Demográfico en colaboración con la Fundación AXA bajo el título “Estudio de percepción de los avances realizados en la España Despoblada desde el 31 de marzo de 2019” (Campo, 2021), cuyo objetivo se centró en medir los avances producidos desde la creación del Ministerio de Transición Energética y Reto Demográfico. En Andalucía, los estudios sobre la despoblación, tal y como apuntan Nieto y Capote (2022), comenzaron más tarde que en otras comunidades autónomas, probablemente porque las consecuencias que genera dicho proceso no han sido, desde el punto de vista territorial, tan evidentes como en regiones donde la tipología de poblamiento ha favorecido situaciones de abandono casi total de los pueblos. Las investigaciones desarrolladas suelen relacionarse con otros procesos, como el envejecimiento demográfico (Del Valle & Almoguera, 2020), el impacto de la inmigración sobre el crecimiento poblacional (Fernández, 2004; Navarro Rodríguez et al., 2012), el asentamiento de neorrurales (Bertuglia et al., 2013), los patrones de distribución en el territorio (Cebrián, 2006), el papel de las ciudades medias en el medio rural (Garrido et al., 2016) o su integración social (Natera, 2015). Desde el punto de vista de la percepción, el número de investigaciones es más escaso, aunque destaca el reciente trabajo de Moreno y Luque (2023) centrado en el Valle del Guadiato (Córdoba). 1.2. Los diferentes enfoques sobre la despoblación rural Las iniciativas puestas en marcha para atajar la despoblación en las últimas décadas partieron de la concepción de que el problema del abandono hunde sus raíces principalmente en cuestiones económicas (Cruz & García, 2020), como ponen de manifiesto las medidas implementadas, orientadas a diversificar las actividades económicas y a potenciar la multifuncionalidad del medio rural (Iniciativa Comunitaria Leader, medidas para fomentar el empleo, etc.). Sin duda, en el peso que se ha dado a los factores económicos, está presente uno de los principales paradigmas que han explicado las migraciones: la teoría sobre la atracción-repulsión (Push and Pull), en la que Lee (1975) presupone la existencia de factores asociados tanto a la zona de origen como a la de destino; el accionar de obstáculos intermedios que afectan al desplazamiento (distancia, costo del transporte, dependencias familiares que el migrante tiene, etc.) y reconoce que la autopercepción y los factores personales (ciclo vital, conocimiento de las condiciones que imperan en otros lugares, resistencia a los cambios, aspiraciones) inciden en el proceso migratorio (Salas, 2009). El marco analítico “push-pull” identifica la interacción de fuerzas de expulsión de carácter económico, entre las que se encuentran: la sobrepoblación, el desempleo-subempleo, la baja productividad agrícola, la falta de tierra, etc., o social que consideran la falta de seguridad o de servicios; al mismo tiempo que factores positivos en las áreas de destino como; la demanda de empleo, industria y servicios, la percepción de jornales más altos, mejores oportunidades educativas, servicios sociales y recreación, etc.
Del Valle Ramos et al. 132 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 Ciertamente, estas iniciativas han tenido y tienen impacto en el medio rural, más allá del exclusivamente económico, promoviendo una mayor participación social, fomentando el liderazgo y la capacidad de gestión y avanzando en un enfoque territorial (Cruz & García, 2020). Sin embargo, como ponen de manifiesto tanto las cifras (Federación Española de Municipios y Provincias [FEMP], 2017) como diversos estudios (Esparcia, 2021; Navarro et al., 2012; Nieto & Cárdenas, 2015) no han sido suficientes para revertir el problema de la despoblación y transformar la situación de abandono (Cruz & García, 2020). Por ello, sin perder de vista la importancia de lo económico en los procesos de asentamiento de la población, hay que explorar otras dimensiones que puedan actuar positivamente en esta problemática. Así, como indica Guattari (1996), los procesos subjetivos, que están operando en la construcción de vínculos socioespaciales, constituyen un punto clave en el alcance del desarrollo sostenible de los territorios rurales. En esta línea, desde hace unas décadas, distintas disciplinas como la geografía, la sociología o la psicología, han mostrado un interés renovado por probar cómo los lazos o vínculos afectivos que unen a las personas con el territorio pueden influir en la sostenibilidad rural y constituir un elemento de freno a la despoblación. A pesar del creciente interés científico en el análisis de estos vínculos, Hidalgo (2013) apunta que no existe un acuerdo respecto al nombre, definición o enfoque metodológico más adecuado para ocuparse de ello. Algunos de los conceptos que la comunidad científica ha desarrollado para tratar de explicar el proceso de vinculación entre las personas y los lugares son: apego al lugar; apego a la comunidad; sentido de comunidad; identidad de lugar; identidad urbana; identidad social urbana; satisfacción residencial; apropiación del espacio; territorialidad o dependencia del lugar (Hidalgo & Hernández, 2001; Vidal et al., 2013; Borroeta et al., 2015). De entre estos conceptos, el de apego o arraigo será el que prioritariamente estará presente en esta investigación. Según la Real Academia Española (RAE) arraigar es echar o criar raíces, significado del que se deriva el concepto de arraigo social que sería el vínculo que una persona tiene a un lugar, vinculándose a personas y cosas. El apego al lugar hace referencia a una conexión emocional que las personas establecen con los lugares, e incluye la tendencia a permanecer cerca del objeto de apego. Esta noción también estaría vinculada al concepto de lugar de la geografía humanista, como indican distintos investigadores dentro de este paradigma (Buttimer & Seamon, 1980; Agnew & Ducan, 1989; Proshansky et al., 1983). Los lugares, por tanto, están llenos de significados y tienen una dimensión existencial, una vinculación emocional con el ser humano y se relacionan con un espacio concreto y unos atributos bien definidos. Esta perspectiva enlaza con el sentido de comunidad, desarrollado por McMillan y Chavis en 1986 (citado en Vidal et al., 2013) para hacer referencia a los vínculos establecidos entre las personas que habitan en un lugar. La exploración de los vínculos afectivos desarrollados entre los individuos y los lugares ha hecho especial hincapié en la participación de las personas y las comunidades en los procesos de transformación espacial de su entorno, llegándose a afirmar que el apego al lugar y el sentido de comunidad influyen directamente en la revitalización de los vecindarios, puesto que, si no existe conexión emocional entre las personas y los lugares estas no suelen comprometerse en la puesta en marcha de iniciativas destinadas a la mejora del medio que habitan (Borroeta et al., 2015). Según Vidal et al. (2013) e Hidalgo (2013), a la hora de analizar los factores de arraigo a los lugares, dos son las dimensiones a tener en cuenta: la dimensión social o los aspectos inmateriales (relaciones sociales que se establecen entre personas y lugares), y la dimensión física o aspectos materiales (donde converge todo lo relacionado con la valoración de lo rural y con los recursos que los lugares proporcionan). De ambas se deriva el espectro de vínculos que las personas establecen con su entorno y que constituyen los factores que arraigan a las personas a los lugares (Borroeta et al., 2015; Hernández et al., 2007). Sin embargo, las investigaciones se han centrado más en la dimensión social que en la física. Si bien, como indica Hidalgo & Hernández (2001) el lugar físico, las oportunidades que el medio ofrece o las necesidades que en él se satisfacen, son factores de vital importancia en el desarrollo del apego. Por tanto, la noción de arraigo hace referencia al apego al pueblo en el que se está viviendo, la valoración de lo que supone vivir en él, y la proyección de esa actitud hacia el futuro. El desarraigo implica lo contrario. Lógicamente entre arraigo y desarraigo existe un continuum de actitudes y posiciones vitales que van desde la aceptación entusiasta de la vida rural (se pone en valor lo positivo de ser “de pueblo” y de vivir en un pueblo al que se pertenece, bien por lazos familiares o por elección) hasta el rechazo abierto (el pueblo no ofrece ninguna oportunidad, mantenimiento en el pueblo hasta que se consiga una alternativa mejor, lo que se puede volver claramente en desarraigo cuando las condiciones laborales o de relación con el entorno se vuelvan más difíciles), pasando por situaciones más o menos conformistas o resignadas (consideran que el pueblo no les ofrece la simple posibilidad de sobrevivir).
¿Por qué se vacía la Andalucía rural según sus pobladores? Análisis de los factores de abandono y permanencia desde una perspectiva cualitativa 133 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 Este sentimiento de arraigo se construye en torno a una nueva identidad rural, en la que es fundamental la idea de conectividad y movilidad (es decir, la posibilidad de alternar de forma fácil y estratégica el pueblo y la ciudad), pero también sobre el trasfondo de una situación laboral positiva que se asienta en capital formativo, por una parte, y capital social, en forma de una tupida y consistente red de apoyo familiar (González & Gómez, 2002). No hay que olvidar, que a lo largo de los años la conceptualización del apego al lugar se ha ido relacionando con otros términos, abordándola como un constructo multidimensional o considerándola como una dimensión de otros conceptos más generales (Hidalgo, 2013). La identidad de lugar es uno de los conceptos que ha recibido mayor interés en el estudio del apego al lugar. Algunos autores utilizan ambos términos como sinónimos, otros los consideran dimensiones de un constructo superior, como el de sentido de lugar, o uno como componente del otro. Teniendo en cuenta la distinción realizada por Vidal et al. (2013) las respuestas de las entrevistas desarrolladas en esta investigación permiten distinguir distintas dimensiones o vínculos que conectan a la población con el lugar: los vínculos físicos se concretan en una valoración positiva de distintos aspectos rurales (calidad y estilo de vida, empleo, recursos, desafección por lo urbano, propiedades, negocios, etc.); los lazos o vínculos afectivos personas/territorios se concretan en relaciones interpersonales, familiares, amistades, sentimiento de identidad, raíces, etc. Por todo ello, el principal objetivo que plantea este trabajo es mostrar cuales son las motivaciones y percepciones que los habitantes de núcleos afectados por la despoblación en Andalucía tienen sobre los factores y/o causas que explican el abandono o permanencia de los residentes en dichos municipios, así como las principales consecuencias que dichos factores están generando en sus pueblos. Ello puede contribuir a determinar las medidas más adecuadas para conseguir frenar y/o paliar el fenómeno de la despoblación que todos estos ámbitos sufren. Se parte, así, de la hipótesis de que los residentes de estos municipios rurales han normalizado dentro de las dinámicas demográficas de sus territorios el proceso de despoblación de sus pueblos, como una cualidad intrínseca de los mismos, lo que fomenta la conciencia social de que sólo mediante políticas directas de dinamización económica es posible revertir la tendencia demográfica. 2. Metodología La investigación se ha realizado bajo una metodología cualitativa, con un claro componente analítico. La fuente de partida es una entrevista cualificada realizada exprofeso en el segundo semestre de 2021 en el marco de un proyecto FEDER Andalucía 2014-2020. Se trata de una entrevista amplia conformada por cuatro grandes bloques temáticos enfocados a conocer el alcance de la despoblación en Andalucía. Así, en un primer apartado, se abordaba la situación del territorio andaluz ante la despoblación, tanto en su conjunto como a nivel local; en el segundo bloque, las preguntas indagaban sobre las medidas que se habían venido adoptando; en el tercero, sobre las posibles soluciones al problema y, finalmente en el cuarto, sobre cómo la COVID-19 y su impronta, a comienzos de la década actual, habían incidido en el fenómeno de la despoblación. El presente trabajo se ha centrado, de forma exclusiva, en el análisis de los resultados obtenidos en el primer bloque de la entrevista, en concreto, sobre la percepción que los residentes de localidades afectadas por dinámicas demográficas regresivas tienen del fenómeno de la despoblación. En este sentido, las entrevistas fueron estratificadas de acuerdo con los ítems recogidos en la Tabla 1, habiendo sido especialmente considerados el nivel de despoblación del núcleo de residencia y el perfil del informante. Así, por un lado, en sentido territorial, fueron tenidos en cuenta los municipios que sufren la despoblación según grados de intensidad. Exactamente se diferenció entre municipios con despoblación extrema (los que han perdido más de un cuarto de su población en las últimas dos décadas); con alta despoblación (los que han sufrido pérdidas entre un 10 y un 25 %) y municipios con escasa despoblación (con pérdidas inferiores al 10 %). Ante la imposibilidad de profundizar en la amplia y variada casuística de la despoblación en Andalucía, se seleccionaron un total de 12 municipios, intentando abarcar distintos ámbitos de la región y que todas las provincias estuvieran representadas: Encinasola (Huelva), Belmez (Córdoba), Castilléjar (Granada) y Alboloduy (Almería), entre los de despoblación extrema; Cañaveral de Léon (Huelva), Cortes de la Frontera (Málaga), Serón (Almería) y Cambil (Jaén), entre los de alta despoblación; y Quesada (Jaén), Prado del Rey (Cádiz), El Rubio (Sevilla) y Doña Mencía (Córdoba), entre los de escasa despoblación (Figura 1). Por otro lado, se estableció una diferenciación entre seis categorías de informantes: docentes, empresarios-as, políticos-as locales, mujeres, jóvenes y personas mayores, considerando que dichos targets, de los cuales se garantizaba su no superposición, podían aportar matices destacables sobre la percepción del problema.
Del Valle Ramos et al. 134 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 Tabla 1. Variables de estratificación de la población encuestada EDADSEXO NIVEL DE ESTUDIOS LUGAR DE NACIMIENTO LUGAR DE RESIDENCIA TIEMPO DE RESIDENCIA Hombre Sin estudios Alboloduy Mujer Primarios o EGB Belmez Secundarios ESO Cambil Secundarios Bachiller Cañaveral de León Formación Profesional Castilléjar Universitarios o Superiores Cortes de la Frontera Doña Mencía El Rubio Encinasola Prado del Rey Quesada Serón SITUACIÓN LABORAL SECTOR DE ACTIVIDAD ESTADO CIVIL NIVEL DE DESPOBLACIÓN PERFIL DEL INFORMANTE Asalariado Agrario Soltero Despoblación extrema Docente Autónomo Industrial Unión libre Alta despoblación Empresario local Estudiante Servicios Casado Escasa despoblación Político local Jubilado Otro Divorciado Representante juvenil Parado Viudo Representante mayor Trabajo doméstico no remunerado Representante mujer Otro Elaboración propia A partir de esta doble clasificación se hicieron un total de 72 entrevistas, seleccionando como mínimo a una persona de cada perfil en cada pueblo. Para la selección de los entrevistados se han utilizado varios recursos: el contacto y conocimiento previo de algunos entrevistados, las redes sociales o la solicitud directa a los representantes políticos; a partir de ello, se puso en marcha la técnica de bola de nieve. En este trabajo, que explota solamente una parte del cuestionario, se asumen tanto la referenciación geográfica de las entrevistas, como los perfiles de los entrevistados, cuestiones establecidas en la fase de diseño del proyecto de investigación. En concreto, se han explorado las respuestas a los interrogantes concretos de cómo los entrevistados percibían la situación de despoblación de sus municipios de residencia, requiriéndose al entrevistado/a su punto de vista sobre: • La tendencia demográfica del municipio a corto-medio plazo, diferenciando entre tres situaciones: un avance de la despoblación, el mantenimiento de la población o la previsión de crecimiento. • La existencia de intenciones de permanecer o no en el municipio tanto por parte del entrevistado como de su círculo más cercano (familiares, amigos, etc.) y las motivaciones para marcharse o, por el contrario, permanecer en el pueblo.
¿Por qué se vacía la Andalucía rural según sus pobladores? Análisis de los factores de abandono y permanencia desde una perspectiva cualitativa 135 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 • Las causas, razones o motivos por los que cambiarían de opinión y se quedarían en vez de marcharse, si es que lo estaban pensando. • Las perspectivas de futuro que les ofrece el pueblo, en el caso de decidir permanecer. Figura 1. Caracterización demográfica de los municipios seleccionados Elaboración propia 3. Resultados Uno de los aspectos más interesantes que plantea esta investigación es conocer si el fenómeno de la despoblación es concebido por los habitantes de los ámbitos que la padecen como un hecho puntual o un fenómeno intrínseco. Los resultados fueron concluyentes: el 55 % de los entrevistados manifestaron la convicción de que su pueblo, independientemente del mayor o menor grado de afección por la despoblación, iba a seguir perdiendo habitantes. Para un 20 %, la población municipal se iba a mantener y, tan solo un 4 % pensaba que la tendencia podía revertir hacia una situación de crecimiento. Hay que destacar que pese a cuestionarles sobre el asunto con una pregunta directa, hubo quienes, aunque respondieron a la pregunta, no se pronunciaron al respecto (18 %) o no lo tenían claro (3 %). La argumentación que los entrevistados utilizan para sustentar su percepción sobre la despoblación de sus pueblos es tan variada como rica en matices, siendo esta la cuestión que a partir de este momento centrará el contenido del trabajo, que tratará de analizar las razones aducidas agrupadas en una serie de grandes bloques temáticos. 3.1. Autopercepción de la población sobre el contexto demográfico de sus municipios Una primera cuestión mencionada por varios de los entrevistados tiene que ver con lo que se podría llamar el problema de los “empadronamientos fantasmas”, es decir, la población registrada en un municipio por razones laborales, electorales, sanitarias, sentimentales y/o patrimoniales, etc, pero que realmente no reside en él (Sabater & Ajenjo, 2005).
Del Valle Ramos et al. 136 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 La otra cara de la moneda es el fenómeno de la “población flotante o estacional”, una población que, en este caso, no se empadrona porque tiene su lugar de residencia en otro municipio, pero que suele pasar en el pueblo temporadas más o menos prolongadas por distintas motivaciones (fines de semana, ocio-vacaciones, temporeros, etc.). Este fenómeno, estudiado en el caso castellanoleonés por Delgado & Martínez (2014), contribuye notablemente a la revitalización de los pueblos, aunque, en la mayor parte de los casos, sólo de forma estacional. 3.2. Percepción sobre los factores de permanencia y/o atracción del medio rural Siguiendo a Vidal et al. (2013), las respuestas extraídas de las entrevistas, con relación a la permanencia y/o atracción de la población en el medio rural, se estructuran en el modo que recoge la Tabla 2. Tabla 2. Factores y dimensiones de permanencia y/o atracción del medio rural Factores Dimensiones Subdimensiones 1. Vínculos materiales personas/territorio a. Valoración de lo rural frente a lo urbano a.1. Calidad/estilo de vida •Tranquilidad/Seguridad • Cercanía física • Movilidad intermunicipal a.2. Patrimonio cultural/natural •Aproximación a la naturaleza •Actividades al aire libre • Historia/tradiciones • Desafección hacia lo urbano • Nueva concepción de lo rural b. Recursos materiales b.1. Trabajo/realización personal •Trabajo no cualificado, autoempleo •Ayudas sociales • Funcionarización laboral b.2. Bienes inmuebles propios (casa, explotación agraria) b.3. Menor coste de la vida b.4. “Vida hecha” (trabajo estable, casa propia, pareja, etc). 2. Vínculos inmateriales personas/territorio a. Relaciones interpersonales y sociales a.1. Vínculos afectivos: • Solidaridad • Conexión emocional con vecinos, familiares a.2. Sentimiento de comunidad •Ayuda mutua a.3. Valor de las raíces a.4. Vínculos familiares permanentes a.5. Trato personalizado a.6. Familismo (importancia de la familia) Elaboración propia 3.2.1. Vínculos materiales: vínculos físicos personas/territorios Los vínculos físicos se relacionan con aspectos o potencialidades del medio rural que contribuyen a fijar la población en estas áreas. Se trata de ver las relaciones que los pobladores rurales establecen con su ambiente residencial que contribuyen a su permanencia. Dos grandes dimensiones interactúan; por un lado, la valoración de lo rural frente a lo urbano, en sus múltiples dimensiones (estilo y calidad de vida, entorno natural-paisajístico, etc.), y, por otro lado, la valoración de los recursos materiales que el medio proporciona (empleo, vivienda, etc.) (Tabla 2). La calidad de vida aparece como un argumento de peso para permanecer en el medio rural, o para abandonar el frenético ritmo de vida de los grandes núcleos de población y volver al campo, por encima incluso de las dificultades que genera la carencia de algunos servicios, infraestructuras, etc., y la necesidad de desplazarse a otros entornos para conseguirlos. Uno de los entrevistados lo expresa así: “Yo me quedo aquí, a mí me gusta mucho vivir aquí, la calidad de vida aquí es estupenda y trabajar aquí tranquilamente, aunque me tenga que desplazar a ciertos servicios” (43 años, hombre, docente, municipio con despoblación extrema).
¿Por qué se vacía la Andalucía rural según sus pobladores? Análisis de los factores de abandono y permanencia desde una perspectiva cualitativa 137 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 El concepto de calidad de vida se presenta como multidimensional, hace relación a valores como la tranquilidad de vivir en un lugar sin agobios, sin estrés, con seguridad en el desarrollo de la vida cotidiana, aspectos especialmente valorados con relación a los hijos, lo que se traduce en un entorno privilegiado para su crianza, siendo éste un aspecto manifestado por la población de mediana edad con hijos a su cargo y, especialmente, en los municipios de alta y extrema despoblación: “Aquí están mucho más controlados los niños, incluso como adolescentes, pueden llegar a las 12 de la noche que a mí me da igual (…) en la ciudad estás sufriendo hasta que no llegan a casa, pero aquí tienes mucha tranquilidad” (44 años, mujer, asalariada, municipio con despoblación extrema). Otro de los aspectos en el que se manifiesta la calidad de vida es la cercanía, concebida desde dos perspectivas; por un lado, como proximidad física, en términos de distancia, por otro lado, como cercanía afectiva (relaciones interpersonales, que abordaremos más adelante). La cercanía física entronca con la fácil movilidad en el interior de los núcleos rurales para desarrollar los aspectos de la cotidianidad diaria (comercio, médico, ayuntamiento, colegio, etc.) y con la reducción de distancias intermunicipales que se está produciendo en algunos municipios, debido a la mejora de las infraestructuras y conectividad entre los territorios, aspectos señalados, especialmente, en los núcleos más cercanos a centros urbanos y menos despoblados. La disminución de las distancias en el interior del municipio se traduce en una menor pérdida de tiempo y libertad de desplazamiento sin las ataduras del coche, lo que redunda positivamente tanto en la economía (reducción de gastos en transporte diario), como en la dinámica familiar (se gana tiempo para estar con la familia). El aumento de la interconectividad, debido a la mejora de las infraestructuras viarias, acerca la población a su entorno, de forma que este aspecto junto con la disponibilidad de vehículo propio es muy valorado para la permanencia en el lugar. Así lo refiere una de las entrevistadas: “Cuando hablo de nivel de vida es la cercanía. Mi niño tiene el cole a 2 minutos, el pabellón para ir a fútbol a 4, no hace falta que coja el coche, en la capital eso es impensable” (35 años, mujer, asalariada, municipio de escasa despoblación). El valor que atribuyen muchos entrevistados a la calidad de vida en el medio rural compensa las carencias que ellos mismos manifiestan que existen en estos entornos: la población está dispuesta a llevar una vida más sobria y austera, limitando su nivel de consumo, con tal de no perder los valores que les proporciona el entorno rural. Hay que puntualizar que no es una opinión generalizada si no que se vincula a población mayoritariamente adulta que siempre ha permanecido en el medio rural, residente en municipios de alta o extrema despoblación, respuestas que suelen coincidir con el perfil laboral de quienes poseen formación superior (docentes), con jubilados y gestores públicos. Son manifestaciones en las que implícitamente se advierte el cariño al pueblo, el sentido de pertenencia y el valor a sus raíces: “La verdad es que yo vivo bien. Que te acostumbras a las carencias y lo llevas bien” (66 años, hombre, jubilado, municipio de alta despoblación). Junto a la calidad de vida, otro aspecto muy valorado, que genera vínculos al territorio, es el patrimonio cultural, natural y etnográfico. Se aprecian tanto los aspectos que forman parte del pasado (patrimonio cultural, historia), como las experiencias vividas (romería, semana santa, etc.). Esta dimensión se vincula a municipios de extrema-alta despoblación, más a población masculina que a femenina, y en cuanto al perfil socioprofesional a población con estudios superiores y empresarios locales. Los entrevistados lo expresan así: “Bueno, a mí este municipio me ofrece el conocimiento de su historia, de su cultura, de sus tradiciones, de la vida de antes” (60 años, hombre, político local, municipio con despoblación extrema). Una segunda dimensión dentro de los vínculos físicos son los aspectos materiales que arraigan a la población en el territorio (trabajo, propiedades, etc.). En este sentido, el primer aspecto de permanencia en el municipio es el trabajo, que se configura como factor esencial para fijar población, la percepción de que el municipio ofrece oportunidades de desarrollo personal se configura como el elemento esencial para la permanencia en él y para la continuidad futura. Aspecto que es puesto de manifiesto en todos los perfiles de población y en todos los municipios, aunque, se aprecia una mayor incidencia en los menos aislados y despoblados: “Los que estamos aquí es porque tenemos trabajo aquí, los demás están todos fuera” (51 años, mujer, asalariada, municipio con despoblación extrema). Esta cuestión está relacionada con otra idea expresada con frecuencia en los discursos: las mayores facilidades que hay en los pueblos para encontrar trabajo no cualificado, informal, no regulado y para el autoempleo. Hay una coincidencia en las entrevistas de que los varones lo tienen más fácil para insertarse laboralmente en el medio rural, donde predomina el empleo no cualificado relacionado con el sector primario o los servicios (autoempleo). De hecho, la situación laboral de gran parte de las personas entrevistadas es la de autónomo, bien por haber creado un negocio o por regentar el negocio familiar heredado.
Del Valle Ramos et al. 144 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 Esta cuestión ha sido tratada desde la Sociología, que apoya la idea de que el lugar donde los individuos deciden localizar su lugar de residencia es clave para entender cómo la población puede reaccionar ante algunos cambios que se produzcan en él, por pequeños que sean. También desde la Geografía de la percepción, en relación con los valores que cada individuo asigna a los espacios/lugares conocidos. En este caso, lejos de una visión simplista, las respuestas obtenidas en las entrevistas han confirmado la multidimensionalidad del fenómeno de la despoblación, así como la existencia de distintos modelos perceptivos entre los residentes. 4.1. Sobre los factores demográficos que inciden sobre la despoblación A partir de los testimonios de los entrevistados, se comprueba que la pérdida de efectivos demográficos es algo más que una mera contabilidad estadística, como apuntan Navarro y Carvajal (2009), ya que genera numerosos inconvenientes y serias dificultades a la hora de poder calibrar, en su justa medida, el escenario social que se genera bajo el paraguas de la despoblación. En referencia a factores demográficos concretos que determinan la despoblación, se ha podido observar que son muchos y variados los aspectos que los entrevistados esbozan en sus respuestas, dignas, por otra parte, de los más sesudos análisis demográficos. Como es lógico, en este caso las conclusiones a las que llegan no se apoyan en teorías, corroboración de hipótesis, ni datos científicos, son producto de las percepciones personales y de la experiencia directa. Las argumentaciones apuntadas sobre la despoblación se podrían englobar en tres grandes bloques temáticos: las causas relacionadas con la componente natural del crecimiento de la población; las alusivas a la movilidad migratoria; y otras que, con un sesgo más estructural, se podrían ligar al ciclo vital de la población (envejecimiento, modelos de familia, etc.), siendo a veces difícil de deslindar dichos bloques, pues hay temas que se hibridan. Así ocurre, por ejemplo, con uno de los más profusamente mencionados, el de la emigración juvenil, que podría vincularse tanto a las migraciones como al momento vital de sus protagonistas. La referencia a la baja fecundidad, como causa de la despoblación, algo apuntado por infinidad de autores (Pinilla & Sáez, 2017; Bandrés & Anzón, 2021), es también una respuesta recurrente de los entrevistados. Se hace incluso una continua alusión a la falta de niños, a sus causas y a la necesidad de que se incentive o fomente el que la gente tenga hijos. El discurso en algunos entrevistados llega incluso a profundizar en disquisiciones como el recurso a las tecnologías de reproducción asistida, habiendo quien entronca el problema con el ciclo vital de las personas. La despoblación, como no podía ser de otra manera, en alguna que otra ocasión se achaca también a la incidencia de la mortalidad, siendo varios los que aducen que se producen más defunciones que nacimientos, fenómeno ligado, sin lugar a dudas, como subraya por ejemplo Recaño (2020) al proceso de envejecimiento que sufren estos entornos Resulta curiosa la continua alusión a la natalidad y a la mortalidad como agentes de despoblación, pero son escasas las referencias al matrimonio, quizás porque no se asocia tanto a la merma demográfica, más allá de algún comentario como el de que cuando “algunos se casan se van del pueblo para establecer su residencia en otros lugares”. Al hablar de las migraciones como causa de la despoblación, muchos entrevistados coinciden en la falta de atractivo de sus pueblos para el asentamiento de la población foránea, achacando dicha causa a múltiples motivos, como la ausencia de servicios, ocio u oportunidades laborales, pero casi todos resaltan, como lo hacen algunas investigaciones (Paredes, 2022; Escribano et al., 2023, González-Leonardo & López, 2021), el hecho de que una de las principales razones es la emigración juvenil. Los jóvenes conforme avanzan en su periplo académico se ven obligados a salir de los pueblos y cuando terminan es muy difícil que vuelvan por la falta de perspectivas laborales. A esta situación se añade un riesgo que propicia y apuntilla la despoblación: “los jóvenes se van (…) y pierden el arraigo”. Otro tipo de emigración, que hace mella en la despoblación, es el de las personas mayores que se quedan solas y a las que es imposible atender desde lejos, por lo que muchas veces se les hace involuntariamente participes de una salida forzada por sus circunstancias familiares, como es el hecho de tener que irse a vivir con algún hijo/a que reside en otro lugar. Frente a ello, también, se hace alusión, en la línea de trabajos como el de Martínez (2005), al efecto llamada que el envejecimiento está provocando sobre la inmigración en muchos de estos entornos, en relación a la dispensa asistencial y al cuidado de ancianos.
¿Por qué se vacía la Andalucía rural según sus pobladores? Análisis de los factores de abandono y permanencia desde una perspectiva cualitativa 145 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 Finalmente, un último aspecto que sale a relucir respecto a la emigración, son las continuas alusiones al éxodo rural de los sesenta y a las diferencias con los procesos emigratorios actuales que, como apuntan Dubucs y Mourlane (2017), ni se producen en el mismo contexto, ni están protagonizados por los mismos perfiles sociodemográficos. En contra de una mayor despoblación, una circunstancia que se aduce, por parte de algunos entrevistados, es la facilidad de acceso a determinadas zonas emergentes como la costa, donde se generan oportunidades laborales para la población que propician movimientos pendulares de ida y vuelta que impiden que la gente se acabe yendo. Ocurre igual con ciertos núcleos industriales y de actividad, por ejemplo, Ubrique, citado por los entrevistados de Prado del Rey, donde las coyunturas económicas de los últimos años y el declive de la marroquinería han determinado que la gente se haya tenido que marchar agravándose el problema de la despoblación. El contrapeso a estas salidas y movimientos pendulares y su incidencia en la despoblación lo marcan otros dos fenómenos de los que también dan cuenta los entrevistados, el retorno, como reminiscencia del antiguo éxodo rural, y la inmigración, que ha sido el revulsivo de la demografía de muchos municipios en las últimas décadas. Respecto al primer aspecto, y como han puesto de relieve estudios como el de Egea et al. (2005), las entrevistas evidencian la constatación del proceso en la mayoría de los pueblos, aunque se alude a él diferenciando varias modalidades: la más habitual y referida es el retorno tras una estancia más o menos prolongada de trabajo o tras la jubilación, pero también se habla del retorno de los jóvenes, una vez han terminado su etapa formativa, y de las idas y venidas de los extranjeros en función de las coyunturas económicas. En cualquier caso, los entrevistados no perciben el retorno como una solución al despoblamiento, ya que no es un fenómeno generalizado, sino más bien anecdótico, no siendo conscientes muchos de los residentes de que se constituye como una oportunidad para el desarrollo de nuevos procesos de sostenibilidad demográfica. Una visión distinta, pero también poliédrica, es la que se ofrece de la inmigración que, de forma general, se ve como un alivio a la situación. En este sentido, como pone de manifiesto Bertuglia et al. (2013), se alude a las ventajas del medio rural, a la atracción que el campo ejerce sobre mucha gente que vive en las ciudades (neorruralismo) y a la mayor asequibilidad de la vivienda y las condiciones de vida. Si bien no es objeto de la parte abordada de la entrevista, es inevitable la alusión a la COVID-19 y a las expectativas que generó para la revitalización demográfica de muchos pueblos. Sin embargo, la actitud más frecuente ante los inmigrantes, sobre todo hacia determinados extranjeros, es de reserva y recelo. Ello ocurre también con los temporeros que vienen a distintas campañas agrícolas. Esa desconfianza se mantiene y es patente en situaciones que se manifiestan, por ejemplo, en las dificultades que tienen para conseguir una vivienda o para integrarse en las sociedades que les acogen, situación de la que también dan cuenta algunas investigaciones recientes (Garcés & Guell, 2020; Menor, 2011). Afortunadamente, no siempre, prevalece esa visión negativa (Bertuglia et al., 2013). El tercer pilar que sustenta los comentarios de las entrevistas tiene que ver con aspectos relacionados con el ciclo vital capitalizado, exactamente y en gran medida, con la continua referencia al binomio despoblación-envejecimiento y a su permanente retroalimentación, aspectos frecuentemente tratados por la literatura científica (López, 1991; Requés, 1997; García-Marín & Espejo-Marín, 2019; Larrubia & Natera, 2020). Se hace alusión incluso al doble envejecimiento, por la cúspide y por la base, que se produce en las pirámides de población de estos entornos rurales. 4.2. Sobre los vínculos materiales e inmateriales que inciden en la despoblación El análisis de las entrevistas sobre los factores en torno a la permanencia y/o abandono del espacio rural, ha permitido corroborar muchos de los aspectos que se recogen en las investigaciones científico-académicas al respecto (González & Camarero, 1999; Sampedro, 2008; Díaz, 2005; Cruz, 2006; Borroera, et al., 2015; Cruz & García, 2020, etc.). Aparte del factor trabajo y la propiedad de bienes inmuebles, los significados positivos atribuidos a la calidad y al estilo de vida rural afloran constantemente en el discurso de las personas entrevistadas como elemento de arraigo al medio rural en consonancia con los rasgos más reiterativamente señalados en la bibliografía existente, con independencia del grado de despoblación de los municipios y del perfil sociodemográfico de los entrevistados. Esta idea enlaza con lo manifestado en el Informe del Consejo Económico y Social de España
Del Valle Ramos et al. 146 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 (2018) en el que se indica que “atender y aumentar el nivel de calidad de vida en el medio rural español, puede contribuir de manera eficaz a mejorar la vertebración social y territorial de nuestro país, afrontando los problemas de desempleo, despoblamiento y sobre-envejecimiento que afectan a regiones cada vez más extensas del mismo”. Además, como apunta Cruz (2006), la percepción del empeoramiento de la calidad de vida en las ciudades, debido a su asociación con la inseguridad, la exclusión o la contaminación, entre otros aspectos, es el contrapunto para revalorizar los estilos de vida rurales y propiciar una mayor vinculación con estos entornos. Lo rural asociado a la naturaleza y a la belleza cumple así una función (González & Camarero, 1999), siendo aspectos que han favorecido la diversificación de la economía rural, el desarrollo sostenible de las áreas rurales (Rodríguez & Solís, 2016), pero también el fortalecimiento de la identidad (Cruz & García, 2020); factores muy relacionados con la experiencia vivida que evidencian la importancia de los aspectos físicos e históricos en su vínculo con el lugar (Hidalgo, 2013). En las entrevistas, la aproximación a la naturaleza, el disfrute del paisaje natural, el desarrollo de actividades al aire libre y las condiciones ambientales han sido una constante. La valoración de todas las dimensiones sobre el arraigo que se han analizado aparece, a veces, a través de una contraposición entre los aspectos de la vida rural y la urbana, apreciándose cierta desafección hacia lo urbano. Diversos investigadores relacionan este aspecto con el proceso de revalorización de los estilos de vida rurales, propiciando una mayor vinculación con estos entornos (Cruz, 2007; Cruz & García, 2020). Estas respuestas se pueden vincular con una nueva concepción de lo rural que ha surgido a raíz de la pandemia. La literatura en torno al “idilio rural” ha puesto de manifiesto esta nueva valoración que las sociedades otorgan a lo rural (vinculado ahora cada vez menos a nociones como carencia, aislamiento, tosquedad, atraso, aburrimiento y, cada vez más, a calidad de vida, naturaleza, autenticidad, identidad). En este nuevo contexto, como indica Sampedro (2008), “el ser de pueblo” o “el tener pueblo” comienza a ser un activo en la identidad social frente al anonimato urbano, la conexión privilegiada con la naturaleza, etc.; en definitiva, viejas ideas escondidas en nuevas identidades postmodernas. Un conjunto de valores que, como han puesto de manifiesto otras investigaciones (Hidalgo & Hernández, 2001; Hernández et al., 2007; Scannell & Gifford, 2010) vincula a la población a su pueblo, y genera sentimiento de pertenencia a ese entorno. Vidal et al. (2013) apoyan esta idea afirmando que la comunicación entre vecinos implica un modo de relacionarse con el entorno capaz de producir apego. Resulta sumamente curioso que sea especialmente la población joven la que con más frecuencia realce el valor de lo rural frente a lo urbano, tal y como se corrobora en una encuesta realizada a los jóvenes del medio rural por la “Red Rural Nacional” (2021). Respecto a los factores de repulsión del medio rural, sorprende que a veces coinciden con los vectores de atracción: la familia atrae o empuja a la marcha, la comunidad protege o constriñe, el trabajo afianza o desarraiga, etc. (Díaz, 2005). Entre los problemas que más preocupan se destacan: los elevados índices de paro o la falta de oportunidades laborales, siendo calificado como una problemática muy grave que se agudiza, especialmente, en relación a la población femenina y cualificada. En esta línea, algunas investigaciones han ofrecido diferentes explicaciones sobre el fenómeno del creciente abandono femenino del medio rural (Díaz, 2005). Junto a la diferente estructura de los mercados de trabajo y la mayor oferta de empleo en el medio urbano, también se apunta a la mayor inclinación femenina hacia la formación que la dirige hacia empleos poco ofertados en los pueblos (Camarero & Oliva Serrano, 2005), o bien, como indica Camarero (2022), que la mayor parte de los empleos locales requieren menor cualificación y no se adaptan al perfil formativo de las nuevas generaciones; poseer estudios universitarios dificulta el regreso al núcleo rural, sobre todo, si prima el deseo de ocupar un puesto de trabajo cualificado y acorde con el ámbito de estudio. Igualmente, la población femenina menos cualificada encuentra más dificultades que la masculina a la hora de insertarse en el mercado laboral, especialmente en el sector agrario, debido al perfil de los trabajos ofertados. Si bien, como ponen de manifiesto algunos autores (Sánchez, 2017), la actividad agraria se ha mostrado como un sector refugio, aumentando el número de activos como consecuencia del bloqueo que se ha producido en el tradicional trasvase de mano de otra a otros sectores y absorbiendo desempleados en el medio rural. Las oportunidades que ofrece un territorio son la base para el retorno poblacional. Pero el reto de las áreas rurales está más allá: la carencia de servicios, hoy en día imprescindibles, va en detrimento del simple mantenimiento de su población actual. Conectividad y acceso a servicios resultan fundamentales. La falta de infraestructuras de conectividad y servicios básicos puede ser un obstáculo especialmente para que la población más joven permanezca en el medio rural. Como indica Cruz et al. (2011) en la actualidad para el arraigo poblacional en estos espacios resulta clave el aumento de la movilidad intermunicipal puesto que
¿Por qué se vacía la Andalucía rural según sus pobladores? Análisis de los factores de abandono y permanencia desde una perspectiva cualitativa 147 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 ésta favorece la conexión campo-ciudad, facilitando el acceso de los habitantes rurales a determinados bienes y servicios y a distintas actividades laborales. Igualmente, la falta de acceso a internet de alta velocidad puede limitar el acceso de la población a la información o la educación, así como a oportunidades de desarrollo de negocio. Tal y como indica Esparcia (2023), la digitalización en el desarrollo rural puede generar importantes oportunidades para la preservación de la población en el territorio, pero hay que tener en cuenta que una mayor conectividad digital no conduce a la dinamización del medio rural, a menos que se actúe de forma paralela sobre otros factores o palancas de desarrollo. Por tanto, el equilibrio entre los factores parece ser la clave de cara a la satisfacción en la vida cotidiana en los contextos rurales y para el fortalecimiento del sentimiento de pertenencia (Díaz, 2005) e identificación con el lugar (Cruz & García, 2020). 5. Conclusiones Los resultados de esta investigación ponen de relieve y evidencian cómo la despoblación rural es percibida por parte de la población residente en los ámbitos que la padecen como un problema grave, en el sentido de que se es consciente que afecta a su nivel de bienestar. Además, se apunta que, en consecuencia, las instituciones políticas deben apoyar y actuar con medidas específicas de acuerdo con la peculiaridad de los territorios. En este sentido, la primera conclusión obtenida de este estudio señala que la metodología utilizada permite valorar el grado de sensibilización con esta problemática, considerándola como algo más que un asunto estrictamente demográfico, al acarrear implicaciones económicas, sociales y culturales que condicionan el bienestar presente y futuro y la pervivencia de los municipios. Los testimonios de los entrevistados están en la línea de las reflexiones y aportaciones más autorizadas sobre este reto demográfico, aduciendo argumentos sobre las causas de la despoblación como: la influencia del ciclo vital sobre la despoblación, al retraso de la natalidad, las migraciones, el proceso de envejecimiento e incluso plantean cuestiones más profundas, como los problemas que la población flotante y los empadronamientos fantasmas generan sobre las cifras de población. En definitiva, queda comprobado que la población que vive en estos espacios rurales es consciente de que la despoblación es un fenómeno multicausal. Como segunda conclusión se destaca que, en líneas generales, la población entrevistada tiene una valoración positiva hacia algunos elementos que actúan de anclaje de la población autóctona e incluso como factores de atracción para foráneos. En este sentido, han sido muy reiterativos en las narraciones dos motivos de atracción del medio rural: la tranquilidad que proporciona vivir en un ambiente con pocas personas y la seguridad de dejar salir a los menores a la calle sin vigilancia continua, aunque también destacan la facilidad para encontrar empleos informales y poco cualificados, el menor coste de la vida, las relaciones interpersonales, etc. También destacan aspectos como la naturaleza que rodea a los municipios, el agua, el campo, como algo a lo que se está acostumbrado si vives en un entorno rural pero que desconocen las personas que viven en las ciudades. Si bien, aunque valoren todos estos aspectos positivos del medio rural, consideran que para que estos municipios sigan creciendo o se mantengan son necesarios, como ya se ha apuntado antes, la creación de nuevos puestos de trabajo en el municipio o en su proximidad, que hagan de estos entornos lugares atractivos para la gente joven. La transición digital en estos ámbitos se considera la herramienta precisa para conseguir incrementar tanto la fijación de la población autóctona, como la llegada de nuevos nómadas digitales, que puedan trabajar telemáticamente. Como tercera conclusión, se afirma que existe una situación de permanente denuncia por parte de la población residente de los déficits y retrocesos en sus territorios, que se evidencian, por ejemplo, en el abandono progresivo de las entidades bancarias, la debilidad de servicios de toda índole (médicos, educativos, transportes público, etc.), el deterioro de las infraestructuras, la falta de oportunidades de empleo, la escasez de inversiones, etc.; aunque también reconocen algunos avances tanto en el ámbito de las telecomunicaciones, aunque falte mucho por hacer, y sobre todo en la presencia mediática y en la concienciación sobre el problema. En definitiva, hay un convencimiento de que la permanencia de la población en el territorio depende fundamentalmente de la empleabilidad que se genere en estos municipios, pero también en disponer de unos servicios mínimos para satisfacer las necesidades básicas de las familias. Coinciden así con aspectos reiterados en distintas investigaciones que señalan que la lucha contra la despoblación precisa garantizar la plena equiparación de la calidad de los servicios públicos que se prestan, evidentemente adaptando la oferta a las
Del Valle Ramos et al. 148 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 características territoriales en las que vive esta población. Para ello sería imprescindible, revisar el modelo de financiación de las entidades locales para mejorar el criterio de reparto de fondos, con objeto de que los municipios que sufren la despoblación no salgan perjudicados, tal y como sucede en la actualidad, por tener pocos habitantes. Los procesos de participación ciudadana y asociacionismo pueden ser un buen punto de partida para plantear nuevas medidas que sean propuestas e incentivadas desde los propios residentes. La puesta en marcha de iniciativas de innovación social es, en este caso, una nueva línea sobre la que se debe empezar a trabajar de forma multidisciplinar. Finalmente, y como cuarta conclusión se afirma que, aunque los resultados obtenidos sientan las bases sobre lo que deben ser nuevas propuestas de actuaciones en dichos territorios, lo cierto que es necesario seguir trabajando en esta línea de investigación. La metodología cualitativa que se ha utilizado da respuesta al objetivo planteado, sin embargo, se considera importante para avanzar en el conocimiento de la percepción que la población tiene sobre los procesos de despoblamiento, introducir nuevos parámetros de estudio, como por ejemplo la realización de entrevistas a aquellos residentes que se han marchado. Esta doble visión permitiría ajustar el grado en el que se vinculan los factores de atracción con los de abandono, lo que favorecería poder diseñar medidas integrales de gestión territorial. Financiación Esta investigación ha sido el resultado de un proyecto de investigación financiado por: FEDER/Junta de Andalucía (B-HUM-460-UGR20): Los territorios rurales andaluces ante la despoblación y envejecimiento. Retos y oportunidades.
¿Por qué se vacía la Andalucía rural según sus pobladores? Análisis de los factores de abandono y permanencia desde una perspectiva cualitativa 149 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 Referencias Agnew, J.A. & Duncan, J.S. (Eds.). (1989). The power of place: Bringing together geographical and sociological imaginations. Unwin Hyman. https://doi.org/10.4324/9781315848617 Asociación Española de Geografía [AGE] (2018). Manifiesto Abordar el reto demográfico, hacer frente a la despoblación. https://www.age-geografia.es/site/wp-content/uploads/2018/12/MANIFIESTODespoblacion-versi%C3%B3n-ejecutiva-1.pdf Auh, S. & Cook, C. (2009). Quality of community life among rural residents: an integrated model. Social Indicators Research, 94(3), 377-389. https://doi.org/10.1007/s11205-008-9427-0 Bandrés, E. & Azón, V. (2021). La despoblación de la España interior. Funcas. Documentos de trabajo y notas técnicas. https://www.funcas.es/wp-content/uploads/2021/02/La-despoblacion-de-la-Espa%C3%B1ainterior.pdf Bertuglia, A., Sayadi, S., Parra-López, C., & Guarino, A. (2013). El asentamiento de los neorrurales extranjeros en la Alpujarra Granadina: un análisis desde su perspectiva. –AGER. Revista de Estudios sobre Despoblación y Desarrollo Rural, 15, 39-73. https://doi.org/10.4422/ager.2012.04 Berroeta, H., Ramoneda, V., A., Rodríguez, A., Di Massob, A. & Vidal, T. (2015). Apego de lugar, identidad de lugar, sentido de comunidad y participación cívica en personas desplazadas de la ciudad de Chaitén. Magallania, 43(3), 51-63. http://dx.doi.org/10.4067/S0718-22442015000300005 Buttimer, A. & Seamon, D. (Eds.). (1980). The human experience of space and place. St. Martin’s Press. Camarero, L. (2022). Los habitantes de los territorios de baja densidad en España. Una lectura de las diferencias urbano-rurales. In E. Moyano (Ed.), Mediterráneo Económico, 35. La España rural: retos y oportunidades de futuro (pp. 45-66). Cajamar. https://publicacionescajamar.es/wp-content/uploads/2023/03/mediterraneoeconomico-35-la-espana-rural-retos-y-oportunidades-de-futuro.pdf Camarero, L. & Oliva Serrano, J. (2005). Como si no hiciera nada: la naturalización del trabajo invisible rural femenino. Sociología del trabajo, 53, 3-30. https://revistas.ucm.es/index.php/STRA/issue/view/4499/103 Camarero, L. & Sampedro, R. (2008). ¿Por qué se van las mujeres? El continuum de movilidad como hipótesis explicativa de la masculinización rural. Revista Española de Investigaciones Sociológicas (REIS), 124, 73105. https://doi.org/10.2307/40184907 Camarero, L., Cruz, F., González, M., Pino, J. A., Oliva, J., & Sampedro, G. (2009). La población rural de España. De los desequilibrios a la sostenibilidad social. Colección Estudios Sociales, 27. Obra Social Fundación la Caixa. Campo, M. (2021). Estudio de percepción de los avances realizados en la España despoblada desde el 31 de marzo de 2019. Next educación, Fundación AXA. https://documentacion.fundacionmapfre.org/ documentacion/publico/es/bib/175221.do Cebrián, M. (2006). Los diferentes determinantes de la inmigración latinoamericana en la Europa del Sur. In Actas del II Congreso de la Asociación Latinoamericana de Población: La demografía latinoamericana del s. XXI. Desafíos, oportunidades y prioridades. https://files.alapop.org/congreso2/files/pdf/alap_2006_ mt01s1_1_03.pdf Cejudo, E., Maroto, J.C., & Navarro, F. (2013). El Subsidio de Desempleo Agrario en Andalucía: de limosna de desmovilización campesina a ayuda territorial necesaria. In J.A. Camacho & Y. Jiménez (Eds.), Desarrollo Regional Sostenible en tiempos de crisis (Vol. 2, 39, pp. 709-738). Ed. Universidad de Granada. Cejudo, E., Navarro, F.A., & Maroto, J.C. (2016). Perceptores del subsidio de desempleo agrario y de la renta agraria en el sur de España: evolución, diferencias territoriales y estructura por edad y sexo. AGER. Revista de Estudios sobre Despoblación y Desarrollo Rural, 20, 33-72. https://doi.org/10.4422/ager.2015.16 Cejudo, E. & Navarro, F.A. (2023). Despoblación y mundo rural europeo mediterráneo. El caso de Andalucía. Tirant Humanidades. Collantes, F. & Pinilla, V. (2011). Peaceful surrender: the depopulation of rural Spain in the twentieth century. Cambridge Scholars Publishing.
Del Valle Ramos et al. 150 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 Cortizo, T. (2020). La España vacía de sintagma a geografismo. Polígonos, 32, 159-178. https://doi. org/10.18002/pol.v0i32.6411 Consejo Económico y Social de España (2018). El medio rural y su vertebración social territorial. Informe 01/2018. https://www.ces.es/documents/10180/5182488/Inf0118.pdf Cruz, F. (2006). Género, psicología y desarrollo rural: la construcción de nuevas identidades. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Cruz, F. (2007). Empoderamiento y sostenibilidad en el desarrollo rural: trampas de la racionalidad productivista. ANDULI. Revista Andaluza de Ciencias Sociales, 7, 91-104. https://idus.us.es/handle/11441/50769 Cruz, F., Camarero, L., & Froehlich, J. M. (2011). Desarrollo rural y sostenibilidad. Estrategias y experiencias en España y Brasil. Asociación País Románico. Cruz, F. & García, A. (2020). Vínculos socioespaciales y liderazgo local: apego al lugar y participación en la iniciativa Bosque Modelo Palencia. Estudios Geográficos, 81(289), 1-20. https://doi.org/10.3989/ estgeogr.202062.062 Del Molino, S. (2016). La España vacía. Turner Publicaciones. S.L. Del Pino, J. A. & Camarero, L. (2017). Despoblamiento rural: imaginarios y realidades. Soberanía alimentaria, biodiversidad y culturas, 27, 6-11. https://ddd.uab.cat/pub/sobali/sobali_a2017m1n27/sobali_ a2017m1n27p6.pdf Del Valle, C. & Almoguera, P. (2020). Envejecimiento demográfico y (des)población en las ciudades medias interiores de Andalucía (2008-2018).Cuadernos Geográficos,59(2), 263–286. https://doi.org/10.30827/ cuadgeo.v59i2.10604 Delgado, J. M. & Martínez, L. C. (2014). Importancia de la población flotante en los municipios rurales del interior peninsular. Análisis de la situación en Castilla y León. Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, 65, 207-229. https://doi.org/10.21138/bage.1750 Díaz, C. (2005). Aproximaciones al arraigo y desarraigo femenino en el medio rural: mujeres jóvenes en busca de una nueva identidad rural. Papers: Revista de Sociología, 75, 63-84. https://doi.org/10.5565/ rev/papers/v75n0.1016 Dubucs, H. & Mourlane, S. (2017). Les migrations intra-européennes d’hier et aujourd’hui. Hommes et Migrations, 1317-1318, 6-14. https://doi.org/10.4000/hommesmigrations.3863 Egea, C., Rodríguez, V., Nieto, J.A., & Jiménez, F. (2005) La migración de retorno en Andalucía. Editorial Universidad de Granada. Escribano, J., Vercher, N., & Esparcia, J. (2023). Necesidades y demandas insatisfechas de la juventud rural: motor de la despoblación en España. In E. Cejudo & F.A. Navarro (Eds.), Despoblación y mundo rural europeo mediterráneo. El caso de Andalucía (pp. 167-188). Tirant Humanidades. Esparcia, J. (2021). La despoblación: emergencia y despliegue de políticas públicas en Europa y en España. In Asociación Española de Geografía [AGE]. (Ed.), Espacios rurales y retos demográficos: una mirada desde los territorios de la despoblación (pp. 75-149). Asociación Española de Geografía y Universidad de Valladolid. Esparcia, J. (2023). Algunas reflexiones sobre la reducción de la brecha digital entre los territorios rurales. Fundación de Estudios Rurales. Anuario 2023. Federación Española de Municipios y Provincias [FEMP]. (2017). Listado de medidas para luchar contra la despoblación en España. Comisión despoblación. http://femp.femp.es/files/566-2153-archivo/ DOCUMENTO%20DE%20ACCI%C3%93N%20Comision%20de%20Despoblacion%209-05-17.pdf Fernández, J.A. (2004). Demografía e inmigración. Economista, 22(99), 16-27. https://privado.cemad.es/ revistas/online/Revistas/0099.pdf/117 Galletero., B. & Saiz, V. (2022). Despoblación y comunicación, propuestas para abordar un objeto de estudio emergente. DOXA COMUNICACIÓN: Revista interdisciplinar de estudios de comunicación y ciencias sociales, 35, 39-57. https://doi.org/10.31921/doxacom.n35a1507
¿Por qué se vacía la Andalucía rural según sus pobladores? Análisis de los factores de abandono y permanencia desde una perspectiva cualitativa 151 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 Garcés, B. & Guell, B. (2020). Temporeros agrícolas en tiempos de pandemia. Nuevas caras de un viejo problema. Anuario CIDOB de la inmigración, 86-100. García-Marín, R. & Espejo-Marín, C. (2019). El círculo vicioso de la despoblación en el medio rural español: Teruel como caso de estudio. Estudios Geográficos, 80(286). https://estudiosgeograficos.revistas.csic. es/index.php/estudiosgeograficos/article/view/747 Garrido, M., Rodríguez, J.C., & López, E. (2016). El papel de las ciudades medias de interior en el desarrollo regional: El caso de Andalucía. Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, 71, 375-395. https:// doi.org/10.21138/bage.2287 Gómez-Limón, J.A., Atance, I., & Rico, M. (2007). Percepción pública del problema de la despoblación del medio rural en Castilla y León. AGER. Revista de Estudios sobre Despoblación y Desarrollo Rural, 6, 9-60. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=29600601 González, J. (Coord.), (2008). Desarrollo rural sostenible: un nuevo desafío. Ley para el desarrollo sostenible del medio rural. Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. González, J.J. & Gómez, C. (2002). Juventud rural. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Instituto de la Juventud. https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=22263 González, M.T. & Camarero, L. (1999). Reflexiones sobre el desarrollo rural: las tramoyas de la postmodernidad. Política y sociedad, 31, 55-68. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=154554 González-Leonardo, M. & López, A. (2021). Del éxodo rural al éxodo interurbano de titulados universitarios. AGER. Revista de Estudios sobre Despoblación y Desarrollo Rural, 31, 7-42. https://ruralager.org/wpcontent/uploads/01-Ager-31_2021_def.pdf Guattari, F. (1996). Las tres ecologías. Pre-texto. Hernández, B., Hidalgo, M.C., Salazar-Laplace, M.E., & Hess, S. (2007). Place attachment and place identity in natives and non-natives. Journal of Environmental Psychology, 27(4), 310–319. http://dx.doi. org/10.1016/j.jenvp.2007.06.003 Hidalgo, M.C. (2013). Operationalization of place attachment: A consensus proposal. Studies in Psychology, 34(3), 251-259. https://doi.org/10.1174/021093913808295190 Hidalgo, M.C. & Hernández, B. (2001). Place attachment: conceptual and empirical questions. Journal of Environmental Psychology, 21(3), 273-281. https://doi.org/10.1006/jevp.2001.0221 Izcara, S.P. (2007). Subsidio agrario y sociedad rural en Andalucía. Papers, 86, 202-225. https://doi. org/10.5565/rev/papers/v86n0.818 Larrubia, R., Navarro, S. R., & Ocaña, M. C. (2022). El papel de las transferencias sociales en la estabilidad demográfica de los núcleos rurales. A propósito de la provincia de Málaga. Estudios Geográficos, 83(293). https://doi.org/10.3989/estgeogr.2022121.121 Larrubia, R. & Natera, J. J. (2020). Envejecimiento y masculinización de la población rural andaluza. En E. Cejudo García & F. A. Navarro Valverde (Eds.), Despoblación y transformaciones de los territorios rurales: los casos de España, Italia y Francia. Perspective on rural development (pp. 121-153). Universidad del Salento. Lee, E. (1975). Una teoría de las migraciones. In J. Elizaga & J. Macisco (Eds), Migraciones internas. Teoría, método y factores sociológicos (pp. 107-127). CELADE. López E. (1991). Distribución territorial del envejecimiento de la población andaluza. Implicaciones administrativas y socio-sanitarias. Estudios Territoriales, 17, 39-51. https://doi.org/10.12795/rea.1991. i17.02 Martínez, R. (2005) El cuidado de ancianos: un vínculo entre la inmigración y el envejecimiento. Panorama Social, 2, 86-97. Menor, J. (2011). La movilidad de los inmigrantes temporeros para las campañas agrícolas: el caso de los marroquíes durante la recogida de la aceituna en la provincia de Jaén. In F. J. García, F.J. & K. Kressova, (Coords.), Actas del I Congreso Internacional sobre Migraciones en Andalucía (pp. 543-558). Instituto de Migraciones. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4033116
Del Valle Ramos et al. 152 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM). (2009). Población y Sociedad Rural. Análisis y Prospectiva. Serie AgrInfo, 12. Subdirección General de Análisis, Prospectiva y Coordinación, Subsecretaría. Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. https://www.mapa.gob.es/es/ ministerio/servicios/analisis-y-prospectiva/Agrinfo12_tcm30-88390.pdf Moreno, D. & Luque, R.M. (2023). La percepción de los habitantes de la comarca del Valle del Guadiato (Sierra Morena, España) sobre el fenómeno de la despoblación. In A. Mulero & M. Rivera (Dir.), Sierra Morena en la encrucijada. Despoblación, crisis rural y expectativas de desarrollo sostenible (pp. 85-109). Tirant Humanidades. Moyano, E. (2020). Discursos, certezas y algunos mitos sobre la despoblación rural en España. Panorama Social, 31, 33-45. https://www.funcas.es/wp-content/uploads/2020/09/Eduardo-Moyano-Estrada.pdf Natera, J.J. (2015). Más dispersos, pero más excluidos. Análisis de la evolución de la diferenciación y exclusión residenciales de los inmigrantes económicos en Andalucía. Estudios Geográficos, 279, 609632. https://doi.org/10.3989/estgeogr.201522 Navarro, C., Ruiz-Pulpón, A.R., & Velasco, F. (2023). Despoblación, territorio y gobiernos locales. Marcial Pons, Ediciones Jurídicas y Sociales. https://doi.org/10.2307/jj.4908190 Navarro, E. & Carvajal, C. (2009). Extranjeros jubilados: ¿Residentes no empadronados o turistas residenciales? Metodología para la cuantificación de la población no empadronada. Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 31, 61-90. http://hdl.handle.net/10630/6522 Navarro, F.A., Cejudo, E., & Maroto, J.C. (2012). Aportaciones a la evaluación de los programas de desarrollo rural. Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, 58, 349–379. https://doi.org/10.21138/bage.2071 Navarro Rodríguez, S.R., Ocaña Ocaña, C., Larrubia Vargas, R. (2012). Inmigración y dinámicas demográficas andaluzas a comienzo del S. XXI. Estudios Geográficos, 73(272), 152-162. https://doi.org/10.3989/ estgeogr.2011205 Nieto, A. & Cárdenas, G. (2015). El método Leader como política de desarrollo rural en Extremadura en los últimos 20 años (1991-2013). Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, 69, 139–162. https://doi. org/10.21138/ bage.189 Nieto, J. A. & Capote, A. (2022). Despoblación en Andalucía. Un análisis inframunicipal para descubrir una realidad oculta. In C. Navarro, Á. Ruíz, F. Velasco & J. Castillo (Eds.), Actas del I Congreso interdisciplinar sobre despoblación (pp. 57-72). Instituto de Derecho Local de la Universidad Autónoma de Madrid. https://www.idluam.org/blog/wp-content/uploads/2022/12/2022_Actas_Congreso_Despoblacion.pdf Nieto, J. A., Capote, A., & Del Valle, C. (2023). Sierra Morena ante el reto demográfico: Tendencias recientes del poblamiento y la despoblación. In A. Mulero Mendigorri & M. Rivera Mateos (Eds.), Sierra Morena en la encrucijada: despoblación, crisis rural y expectativas de desarrollo sostenible (pp. 21-44). Tirant Humanidades. Palenzuela, P. (1989) Estrategias económicas domésticas de los jornaleros andaluces: salario, subsidio y economía sumergida. Agricultura y Sociedad, 50, 75-107 Peón, D., Martínez-Filgueira, X.M., & Iglesias, E.L. (2020). Productive vs. residential economy: factors behind the recovery of rural areas in socioeconomic decline. Revista galega de economía, 29(2), 111-140. https:// doi.org/10.15304/rge.29.2.6744 Paredes, R. D. (2022). El dilema entre el éxodo rural, la fuga de cerebros y las condiciones laborales. In M. Fernández & A. Florín (Eds.), Transición a la democracia y bienestar social (pp. 465-473). Silex. Pinilla, V. & Sáez, L.A. (2017). La despoblación rural en España: Génesis de un problema y políticas innovadoras. Documentos de Trabajo e Informes del CEDDAR. https://www.roldedeestudiosaragoneses.org/producto/ la-despoblacion-rural-en-espana-genesis-de-un-problema-y-politicas-innovadoras-rural-depopulationin-spain-genesis-of-a-problem-and-innovative-policies Proshansky, H., Fabian, A., & Kaminoff, R. (1983). Place-identity: Physical world socialization of the self. Journal of Environmental Psychology, 3(1), 57-83. https://doi.org/10.1016/S0272-4944(83)80021-8 Recaño, J. (2020) La despoblación que no cesa. Dossieres EsF. Demografía: cambios en el modelo reproductivo, 36, 39-44
¿Por qué se vacía la Andalucía rural según sus pobladores? Análisis de los factores de abandono y permanencia desde una perspectiva cualitativa 153 Investigaciones Geográficas, 83, 129-153 Recaño, J. (2023). La viabilidad demográfica de la España rural. Información Comercial Española, ICE: Revista de Economía, 931, 175-200. https://revistasice.com/index.php/ICE/article/view/7610/7713 Red Rural Nacional (2021). Resultados de la encuesta realizada a los jóvenes del medio rural. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Red Rural Nacional. https://redpac.es/sites/default/files/documents/ Resultados-encuesta-jovenes-mediorural-v2.pdf.pdf Requés, P. (1997). El envejecimiento de la población: una perspectiva geodemográfica. In D. Crespo (Ed.), El envejecimiento. Un enfoque multidisciplinario (pp. 1-31). Prous Science. Rivera, M.J. (2020). Arraigo de nuevos residentes y revitalización rural: posibilidades u limitaciones de una relación simbiótica. Panorama Social, 31, 75-85. https://www.funcas.es/articulos/arraigo-de-nuevosresidentes-y-revitalizacion-rural-posibilidades-y-limitaciones-de-una-relacion-simbiotica/ Rodríguez, A. & Solís, S. (2016). Turismo y patrimonio cultural inmaterial: Alternativa de complementariedad para el desarrollo de los territorios rurales. Revista Espiga, 15(2), 169-181. https://doi.org/10.22458/ re.v15i32.1588 Sabater, A. & Ajenjo, M. (2005). Catalunya: còmput i distribució territorial d’un fenomen generalitzat. Documents d’Anàlisi Geogràfica, 46, 63-80. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2031433 Sáez, L.A. (2021). Análisis de la Estrategia Nacional frente a la Despoblación en el Reto Demográfico en España. AGER: Revista de Estudios sobre Despoblación y Desarrollo Rural, 33, 7-34. https://doi. org/10.4422/ager.2021.18 Sáez, L.A., Ayuda, M.I., & Pinilla, L. (2016). Pasividad autonómica y activismo local frente a la despoblación en España: el caso de Aragón analizado desde la Economía Política. AGER: Revista de Estudios sobre Despoblación y Desarrollo Rural, 21, 11-41. https://doi.org/10.4422/ager.2016.04 Salas, M. L. (2009). Migración y feminización de la población rural 2000-2005. El caso de Atitanac y La Encarnación, Villanueva, Zac. Fundación Universitaria Andaluza Inca Garcilaso Sampedro, M. R. (2008). Como ser moderna y de pueblo a la vez: los discursos del arraigo y el desarraigo en las jóvenes rurales. Revista de Estudios de Juventud, 83, 179-193. https://culturayciudadania.cultura. gob.es/dam/jcr:abd1c688-63f3-4805-815c-34b0000c76a3/como-ser-moderna.pdf Sánchez, P. (2017). La resiliencia de los territorios rurales. Unión de pequeños agricultores. https://www.upa. es/upa/noticias-upa/2021/2123/ Scannell, L., & Gifford, R. (2010). Defining place attachment: A tripartite organizing framework. Journal of Environmental Psychology, 30, 1–10. https://doi.org/10.1016/j.jenvp.2009.09.006 Vidal, T., Berroera, H., Di Masso, A., Valera, S., & Peró, M. (2013). Apego al lugar, identidad de lugar, sentido de comunidad y participación en un contexto de renovación urbana. Estudios de Psicología, 34(3), 275286. https://doi.org/10.1174/021093913808295172