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Los desposorios místicos de Santa Teresa en un manuscrito inédito de fray Andrés de Jesús

Ferreira, José María

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LOS DESPOSORIOS MISTICOS DE SANTA TERESA EN UN MANUSCRITO INEDITO DE FRAY ANDRES DE JESUS Po JOSÉ M: FERREIR A, o. c. D. Pa a esc ibi es e abajo he isi ado el A chi o de las Ca meli as Descalzas de Se illa (el de es a casa de las Te e- sas en que nos encon amos) . Po que, además del au óg a o de Las Mo adas , ca as de San a Te esa y del Pad e G acián, documen os i mados po San Juan de la C uz, una ob a de Ma ía de San José -«Ins ucción de No icias»- en copia con ano aciones y i ma de la au o a 1 y un códice de la «Lla- ma de Amo i a», hay o os documen os de mucho in e és que nunca han sido es udiados. He encon ado un manusc i o i ulado <<Exposición Análo- ga del psalmo 44, e u c a i co meum , sob e la pe sona de la glo iosa Mad e Te esa de Jesús, Fundado a de la Re o ma- ción de Nu e s a Seño a del Ca men». Se illa, 1633 . El P. Sil e io no menciona es e manus c i o cuando es c ibe la biog a ía de es e ca meli a en su «His o ia del Ca m en Des- calzo», ni lo hizo ampoco el his o iado de la Re o ma, Ma- nuel de San Je ónimo, que dedicó sie e páginas al P. And és de Jesús en el olumen VI de su his o ia. Y eso que como P o incial que ue de Andalucía pudo ene ácil acceso al a - chi o de las Ca meli as. Ci a, en cambio , un lib o suyo en la ín: «His o ia The e- siologica e p aecla a acino a San c ae The esiae a Jesu, Ca - ;,,,,_eli Re o ma icis», sob e el salmo 44, de 170 pliegos en o- lio, que se gua daba en el con en o de ca meli as de An e- ( 1) En 197 8 lo publicó, en Roma, el I ns i u o His ó ico Te e siano. 22 JOSÉ MARÍA FERREIRA que a, y que p obablemen e co esponde a un bo ado de la misma ob a. C eo que el manusc i o de And és de Jesús, ema de es e abajo, nunca ha sido es udiado. Aunque sí muy leído en si- glos pasados po eligiosas de la Comunidad, como lec u a espi i ual y o ma i a; lo que deduzco de los muchos bille- i os con ano aciones que he encon ado en su in e io . Quién es el Pad e And és G anadino y de amilia noble, omó el hábi o en el no i- ciado ca meli a de los Má i es en 1602 . La aus e idad, igo y peni encias de los comienzos los con inuó du an e oda su ida. De «h o o oso e dugo de sí mismo» lo cali ica el c o- nis a . E an p o e biales su modes ia y se iedad eligiosa. «Ca a de hie o», lo llamaban bu lonamen e po los con en- os . De aquí que no se a e ie an a hace lo P o incial de An- dalucía . P e o sí ue P io de G anada , Andúja y Aguila , dos eces lo ue del Desie o de las Nie es y Vica io del Colegio del San o Angel de Se illa. Su ida se pola izó en dos ex e mos: • ida in e io = silencio, ecogimien o, o ación . • y es udio = ocupó du an e muchos años la cá ed a de Teología Mo al del amoso Colegio del San o Angel de Se illa. Su ex ao dina ia p epa ación y acie o salió de las on e as de la O den Ca meli ana, y así el Obispo de Có doba, Do- mingo Pim en el, consiguió de los supe io es ene lo en su pa- lacio como consul o pe manen e . El his o iado Manuel de San J e ónimo dice de es a época que ue «mayo su magis- e io ob ando que diciendo» (Lib o XXVI, XI, p. 645). O a especialidad suya ue la Teología Mís ica. El ma qués de Es epa, Don Adán Cen u ión, publicó a su ca go un lib o que, a pe ición suya, había esc i o, i ulado: «In eligencia de el Lib o de las Mo adas». Y de Teología mís ica son odos sus esc i os. La exp esión del c onis a es así de encomiás ica: « ue en es a acul ad an eminen e que , después de San Juan LOS DESPOSORIOS l ÚSTICOS DE SANTA TERESA 23 de la C uz, cuyo espí i u deseó copia has a en la pluma, dudo haya enido o o mayo la Re o ma» (íd. pág . 645). La cá ed a, la pluma y el púlpi o, desde el que consiguió con e siones muy sonadas, ocupa on oda su ida. En 1649 An eque a se io asolada po el cóle a. El P. An- d és, anciano pa a es a echa ( 47 años de hábi o), se o eció, no obs an e, pa a ayuda a los apes ados y mo i en e ellos. Y allí mu ió el 25 de ab il de 1655. Desc ipción del manusc i o Fo ma un olumen en cua o mayo de 368 hojas, más dos al comienzo (e iden emen e in oducidas después), con una b e e biog a ía del Pad e And és, copiada li e almen e de la His o ia de la Re o ma 2; dos más con sendos sone os «al au o y al lib o» y «al au o del lib o» , un «Epig ama» (en la ín); hoja con el í ulo del lib o, au o , luga y echa. La dedica o ia ocupa o as dos hojas sin nume a . Al inal, dos más con una «Memo ia de las P o incias y Con en os de la Religión de los Ca meli as Descalzos, undada po la glo- iosa Mad e S. Te esa de Jesús, que en odo el mundo hay undados has a el p esen e año de 1632». En o al: 368 hojas nume adas más 8 sin nume a . Su- man: 376. Las medidas exac as son 205 x 155 mm. Es á encuade na- do con encuade nación de la época: piel de bece o ama i- llen a y a ugada. El manusc i o pa ece dispues o esc upulosamen e pa a la imp en a (se echan de menos los índices). Todo es á esc i o de su puño y le a po el P. And és de Jesús (a excepción de la biog a ía del au o y los sone os). En dos luga es apa ece su i ma. Toda la le a muy igual, pulc a y legible. Más bien pequeña. En cada página un ancho ma gen de 3,5 cm., siem- p e en el in e io , en donde ano a la p ocedencia de las ci as. El manusc i o es á muy bien conse ado y limp io. Una C2l Es 1c Yo lumen. VI de Ja His o ia de la Rc onna, se publicó en 1710. 24 JOSÉ MARÍA FERREIRA mancha de agua se epi e en las ein a úl imas hojas, aun- que sin di icul a su lec u a. En una dedica o ia de algo más de dos páginas dedica el lib o a la Mad e Juana de la SSma. T inidad, P io a a la sa- zón del monas e io de Ca meli as Descalzas de Se illa. Se a- a de la Duquesa de Béja y del In an ado, que al en iuda de Don Alonso de Zúñiga y So omayo , cambió las iquezas y el seño ío po la pob eza del Ca men Te esiano. Decla a que la composición del lib o le lle ó 11 años de abajo, «pa ido -es c ibe- con ocupaciones de eligión es- echa: abajo sob e abajo». La p esen ación es una mues- a de ingenio y inu a: « es i úyolo a su dueño. Dueño llamo a nues a glo iosa «y común Mad e S. Te esa de Jesús. Lo uno po que el «ma e ial del es caudal de la San a. Lo o o po que lo «que yo en él he pues o de indus ia es in e cesión y « a o suyo. Cincuen a años ha que nues a San a Mad e «hizo ausencia; subió a los cielos. A V. R. como a hija « e dade a suya y como a Mad e de sus hijas lo en ego; «en V. R. hago la es i ución, pa a qu e, como hacienda «de Mad e , la posea y la epa a» ... Fo ma y es ilo La base y a gumen o del lib o es el salmo 44, en in e p e- ación analógica, muy sagaz y aguda. Cada e sículo lo en ien - de como la e elación de una cualidad de C i s o. A g umen a que San a Te esa es la esposa que compa e odo s los bienes del Esposo. Y luego p ueba la gamen e, con da os biog á icos y con los esc i os de la San a cómo ella poseyó la misma cua- lidad. Sal a a la is a su dominio de los esc i os de la Mís ica Doc o a. El ex o es sencillo y limpio, sin los ba oquismos an ecuen es en la época. Pa a el a gumen o de au o idad se si e de San Je ónimo, San Agus ín, San Basilio, San Dionisio, Te uliano, San Am- LOS DESPOSORIOS MÍSTICOS DE SANTA TERESA 25 b osio, San Juan C isós omo, San o Tomás, A ias Mon ano, San G ego io y San Be na do, ci ados con inuamen e. La pa e más in e esan e del lib o es la In oducción al salmo, que ocupa 31 hojas. Es aquí adonde a a casi exclu- si amen e de los desposo ios. Los desposo ios He aquí la a gumen ación del Pad e And és: C is o des- posó consigo a la Comunidad de los c eyen es (la Iglesia), «median e la e di ina en el en endimien o, la ca idad sob e- na u al en la olun ad y median e la g acia en el alma». Con- so es y pa icione os de la na u aleza di ina, como dice San Ped o (2 Ped o, 1 ). Ci a a Oseas (cap. 2): «Sponsabo e mihi in sempi e num,, (desposa e he conmigo pa a siemp e). Y a Pablo (2 Co . 11,2): «OS he desposado a un solo ma i- do, C is o»; con la in e p e ación que de es e ex o hace San Be na do: «¿quién es el Esposo y quién la Esposa? Aquél es nues o Dios, y és a somos noso os» (pág. 3-4). También a San G ego io Niseno: cmos desposó consigo po medio de la eengend ación mís ica, que es la g acia e- cibida en el bau ismo» (4 .). Pe o « odo lo que de la Iglesia en gene a l se a i ma en la Sag ada Es c i u a, se puede deci de un san o en pa icula » . Pa a conclui así: «la glo iosa San a Te esa ue y es es- posa de C is o, y con· ella como con e dade a y espi i ual esposa suya habla Da id en es e salmo» ( 4 .-5). San Pablo llama a aquella p imi i a Iglesia de Co in o «Vi ginem cas am». Y es aba o mada, sob e odo, po hom - b es y muje es casados; muchos de ellos habían sido o ni- ca ios y adúl e os. Pe o el desposo io con C is o po la e, la ca idad y la g acia los había ans o mado en « Vi ginem cas am». Dios cambia a los o nica ios en í genes. Vi gen iene de i , de a ón. C is o es el nue o Adán, el a ón de donde p ocede es a i gen: «Po se S. Te e sa sa- cada de C is o Jesús, le ino el se i gen, el se i uosa y 26 JOSÉ MARÍA FERREIRA el se a onil; po habe la desposado y jun ado consigo C is- o Jesús es ue za a i memos que u o un espí i u con Jesús, o que se hizo un mismo espí i u con Jesús ... de donde p o- cedió a a la con la ca icia, amis ad y egalo que la a ó» (7 .). Vuel e a se i se del P o e a Oseas pa a a ibui a la San- a los dis in os desposo ios que aquél menciona: «Sponsabo e mihi in sempi e num; sponsabo e mihi in ius i ia, e in iudi io, e in mise ico dia, e in mise a ionibus; e sponsabo e mihi in ide» (8). La p omesa epe ida po es eces -me desposa é con i- go- iene la ue za i e ocable de un ju amen o. P ime desposo io En juicio, en jus icia, en mise ico dia. Ci a a San Agus ín: «juicio es que p ime o los amó a ellos, pa a que después ellos lo ama an a El». «Con es e juicio de Pad e amo oso juzgó Dios a San a Te- esa, amándola p ime o y escogiéndola po esposa, pa a que después ella lo amasse y se empleasse en las cosas de su ag a - do y gus o. Assí lo p ome ió y assí lo cumplió» (8 y 8 .). « Repi e es eces aquella palab a: sponsabo e mihi, y mul iplica los desposo ios pa a da le a en ende la demasía de amo que le iene y la abundancia de egalo y e nu a con que la piensa a a » (8 .). «Dícele que él la desposa á consigo y no que ella se des- posa á con él, pa a que en endiesse que es os desposo ios son pu a g acia y me ced que el desposado hace a la desposada» (8 .). En e: «po que es os desposo ios se celeb an en es a ida, en la que caminamos po e» (8 .). Y son pe pe uos: «du a án no sólo en es e siglo, sino am- bién y mejo en la e e nidad» (íd.). «El p ime desposo io con que C is o desposó consigo a San a Te esa ue: in ius i ia». Jus i icación, san idad, g acia y i udes in usas que ecibió en el bau ismo. «Allí la is ió LOS DESPOSORIOS MÍSTICOS DE SANTA TERESA 27 la opa de bodas». «Allí la he moseó con las es i udes eo- logales». «Allí la a a ió con las i udes in usas y dones del Espí i u San o , y así allí quedó es ida de jus icia y esposa de C is o» (9). «Es e es ido de jus icia , es a opa de bodas, y es a g acia bau ismal, nunca la desnudó de su alma, ni jamás la pe dió, ni aun po un b e e ins an e» ... (Es oy ci ando ex ualmen e es os azonamien os del ma- nusc i o, a in de deja e el es ilo, limpio de alsas e ó icas, del Pad e And és.) Un in e ogan e en odo ma imonio : ¿cuáles ue on la do e y las a as? («el despo sa do cuando con Te e sa se des- posó, qué hacienda uxo, qu é do e le dió? ): no ue o o ni pla a, sino el eino de los cielos, la glo ia de Dios» (10 .). «Do e an glo iosa y sobe ana, cual lo pedía la g andeza del desposado» (10 .) ... « bienes que ni el ojo io, ni la o eja oyó, ni ll ega on a pensamien o de homb e» (íd. ). T a e aquí la conocida ase del es imonio de Yepes: «Te- esa, si no hubie a c eado el cielo po i sola lo c ea ía», con es a in e p e ación: «p ecio an o ene e po mi esposa, que si pa a do a e ue a menes e c ia de nue o el cielo y la glo ia, lo c ia a, solo po que ue as esposa mía. Y assí el cielo que ha an os años que c ié, an uyo es y an pa a i, como si yo no u ie a o a esposa, sino a i» ( 11 ). La do e sobe ana de la glo ia del Esposo la desco mpone así: isión, e a Dios ca a a ca a; comp ensión, Dios p esen e y en sí mismo, y uición, gozo de Dios y en Dios. Todo es o agua dando la o a ida. Mien as an o con ia lo al banco de la e y la espe anza. Pe o Te esa e a muy ealis a: «soy de p esen e esposa ues a, ¿y no me habeis de da el do e de p esen e? » Y C is o le en ega en p enda y segu idad las a as de la ida u u a. Es as ue on: los bienes de g acia, casi in ini os: sob e odo aquella luz, como lámpa a , que desde niña le hacía asi - se a las e dades sob ena u ales; pa eciéndole que ella sola, con a odos los lu e anos, pod ía hace les en ende su ye o (12 .). 28 JOSÉ MAR1A FERREIRA Fe «ob ado a». Y «luz que a de en el óleo de la ca idad». Temp ana búsqueda del ma i io. Pena y glo ia «pa a siemp e, siemp e, siemp e» ma illean- do en su in e io como el más alioso descub imien o. Amó «a la mane a de los se a ines, que son odos una lla- ma y un uego i o, con inuo, encendido» (14 .). Dios comunicó a su esposa es as cualidades del amo de los se a ines en la epe ida me ced del da do. «Es e es el óleo («olio») que en an a abundancia p epa ó San a Te esa pa a ceba la lámpa a de su e» (15). «Oue cuando la e a de y luce con la ca idad, es e de i - gen p uden e, es a a de la glo ia enide a, y es luz que sin duda la lle a á y jun a á con su esposo C is o» (15). Segundo desposo io C is o la llamó a la Religión pa a celeb a es os desposo- ios «en mise ico dia»: «allí se desposó con C is o, allí le en- egó su olun ad, su libe ad y su cue po, con g ande con- suelo, sa is acción y ag ad e cimien o, y el Esposo aman issimo, con singula mi se ico dia, la adm i ió a su a o egalado y dulcísima con e sación » (16 . y 17). Recue da el P. And é s lo que es c ibió la San a en el Lib o de la Vida: «Cuando me acue do de la mane a de mi P o esión, y la g an de e minación y con en o con que la hice, y el des- poso io_ que hice con _os, es o no lo puedo deci sin lág imas» (V. 4,3). Y aquello de las Mo adas: «ya. e a iempo de qu e sus cosas omase ella po suyas, y El end ía cuidado de las suyas ... » (7 Mo . 2,1). San a Te esa, que e sc ibió un comen a io al Can a de los Can a es, i ió in ensamen e los amo es di inos que allí an ma a illosamen e se can an, y en e los a o es mís icos que ecibía de su Dios- Esposo es aba es a ase que escuchó a ias eces de sus labios: «yo soy uyo, y ú e es mía». El amo p o- duce semejanza y ae posesión: «Si C is o es amado de Te- LOS DESPOSORIOS MÍSTICOS DE SANTA TERESA 29 esa, Te esa es oda de C is o; y si Te esa es amada de C is o, C is o es odo de Te esa» (20). ¿Cuál ue la do e de es e Desposo io de mise ico dia? Lo cuen a la San a en las Mo adas (6 Mo . 5,6), y más ex ensa- men e el Pad e Yepes. Fue du an e el año que la Mad e pasó en Se illa. Es aba a lijida, delan e de un C uci ijo, po pen- sa que nunca había enido qué da a Dios. Y en endió cla a- men e que C is o le decía: «ya sabes el desposo io que hay en e i y mí; y habiendo es o, lo que yo engo es uyo, y así e doy odos los dolo es y abajos que pasé, y con es o pue- des pedi a mi Pad e como cosa p opia» (20 .). ¿Qué mayo iqueza que ene como suyos odos los mé i os de C is o, ad- qui idos a í ulo de do e ma imonial? Te ce desposo io «in mise a ionibus». Fa o es ex ao dina ios, incon ables: « egalándose con ella, dándole más ie nas y amo osas dádi- as, a ándola con lenguaje igual y egalado, y usando con ella de señales y ep esen aciones de amo oso y e dade o des- posado» (22). «La p incipal de odas -esc ibe el P. And és- ue un Des- poso io y ayun amien o di ino que el Seño de la Majes ad, apa eciéndosele con g an esplando y he mosu a, celeb ó con su Esposa Te esa un día es ando pa a comulga : ep esen ó- seme el Seño , dice, muy en lo in e io , y diome su mano de- echa, y díjome: mi a es e cla o, que es señal que se ás mi esposa desde hoy, has a aho a no lo habías me ecido, de aquí adelan e, no sólo como C iado , como Rey y u Dios, mi a ás mi hon a, sino como e dade a esposa mía; mi hon a es ya uya, y la uya mía» (22). «Es aban enamo ados, y las hon as ecambiadas: la de C is o con la de Te esa, y la de Te esa con la de C is o», apos- illa el P. And és ( 28 c.). Lo cali ica de « e neza y ineza de amo , en abaja se e igua- la se Dios con su c ia u a» (íd.), que «dulcemen e epe ía,