Discurso de contestación
Full text
DISCURSO
DE
CONTESTACION
Excmos. S es. Académicos.
Excmos. e Il mos. Seño es.
Seño as y Seño es.
po
EDUARDO
YBARRA HIDALGO
Si siemp e es
un
hono pa a
mí
lle a
la ep esen ación de es a
Real Academia, ese hono
en
es e
ac o
es mucho más g a i ican e
po que con es o
en
su nomb e al discu so que de ennina el ing eso
como miemb o de núme o de un académico elec o. Desde mediados
del siglo XVIII en que se unda la Academia po Real O den del Rey
Don Femando VI se iene epi iendo es a solemne ce emonia que
asegu a la pe i encia de la Ins i ución, a a és de los más a iados
iempos y acon ece es, siemp e pe se e an e en el cumplimien o de su
es a u a ia inalidad de cul i a las buenas le as y con ibui a ilus a
la
his o ia de Se illa y de
la
Región Andaluza.
Va ias y muy jus i ica i as ci cusn ancias impidie on al Excmo. S .
D. José Rome o Escassi, lee con an e io idad su discu so. Ese e a-
so me ha p opo cionado la sa is acción de ene
la
opo unidad
de
mejo conoce lo y en abla más ín ima amis ad con el. Conocía su
homb ía de bien como cualidad esencial de
su
se , y su cons an e
in e és y cu iosidad pa a p o undiza en los a iados campos a los que
la ida lo ha ido lle ando. Sabía que e a médico, que e a pin o y que
esc ibía, pe o nunca me podía imagina a las co as a que había llegado
en esas a es.
Gus a o Adol o Becque , como pa a o os, ue pa a Rome o
Escassi el comienzo de su ocación li e a ia.
En
e ec o me decía, como el jo en se illano nacido en El Co onil,
inopo unamen e conoció a Becque en un mes de Mayo quinceañe o,
lo que le me eció el único suspenso de sus escola es años. Pe o c eo
132
EDUARDO YBARRA HIDALGO
que ambién ue o igen de una de las p incipales ca ac e ís icas de la
o ma de se de Don José Rome o Escassi; el desdoblamien o de
su
pe sonalidad y de su pe sona; desde muy emp ana edad acila
del
camino que debe segui : si escoge la libe ad del a is a, que le
pe -
mi ie a conoce sin abas el mundo, o po el con a io dedica se a una
p o esión que
le
u ie a en clausu a labo iosa y con empla i a. Y
me
decía Rome o Escassi que al é mino de su ida se encon aba ins
a-
is echo po
no
habe saciado sus cu iosidades, ni nabe pe se e ado
en la ida p o esional. Pe o esa desolado a con esión es á dic ada
po
o a ca ac e ís ica suya: una g an exigencia consigo mismo.
En
es e
caso esa exigencia le hace apa a se de
la
ealidad, po que de
un
lado
ha conocido las cinco pa es del mundo y de o o ha es ado dedicado
a la docencia de una o ma cons an e y
en
ella
ha pe manecido
mien as que po impe io de las leyes pudo hace lo.
Rome o Escassi que comenzó sus es udios de medicina en la
Uni e sidad de G anada, p on o pasa a la de Se illa en la que ue
alumno in e no en
la
Cá ed a de Pa ología
del
Doc o don
Ped o
Rod igo Sabale e. Pe o sus es udios enían
un
sello
no
muy o odoxo.
Quizás inconscien emen e enía
la
opinión,
de
que el paso po
la
Uni e sidad debía lle a a una o mación in eg al del homb e y
no
educi la a me a p epa ación de c'bnsegui
un
medio de ida; y así po
su p opia cuen a compa ía l
os
es udios de medicina con su asis encia
al
labo a o io de a e de la Uni e sidad y a las clases que impa ía su
undado Don F ancisco Mu illo He e a que ilus ó
al
es udian e de
medicina en la His o ia del A e. Y ambién asis ía a la cá ed a de
Jo ge Guillén que a mas de inicia lo en
Ja
li e a u a con empo ánea,
Je
ab ió las pue as de su amis ad y la de los li e a os de la gene ación
in e media a la suya que pe enecían al g upo Mediodía: Edua do
Llosen , Ad iano del Valle, Joaquín Rome o, Juan Sie a y Pablo
Sebas ián que lo es imula on po el cam
in
o de las a es.
Guillén ambién
lo
lle a a la música.
En
una casa muy ce cana a
es a, en onces pensión Don Ma cos, i ía
un
ancinao asco, Timo eo
O be -al pa ece ma ino jubilado de
un
a na ie a se illana-g an
melómano, que los Domingos eunía en
su
casa al g upo o eciéndo-
les un p og ama musical que luego e a comen ado. Es e O be e a
am
igo de Unamuno con el que man enía una asidua co espo
nd
encia.
He
inqui ido no icias de es e suje o, y sólo
se
co obo a la exis encia
de esa co espondencia, po que a ias de las ca as del ilóso o a O be
han sido publicadas ecien emen e en un «Epis ola io Inédi o» de
aquel.
DISCURSO
DE
CONTESTACJON 133
En es e cená
cu
lo
conoce Rome o
Escassi
a E nes o Hal e
qu
e ue
su amigo, di ec o en onces de la O ques
a
Bé ica
de
Cáma a.
Como pa a an ísimos jó enes de
la
España de 1936
la
con ienda
ci il ue la que ma có el sesgo de
la
ida
de Rome o Escassi. En
la
época de la
p
egue a conoce
en
Se illa a
Jo
sé Caballe o, discípulo
de
Vázquez Díaz pin o que admi aba. Caballe o
lo
alen ó a seg
ui
su
inclinación
po
el a e e iniciada
la
co
n ienda abaja
co
n Manuel
Halcón
en
la
e is a «Ve ice», me i
o ia
publicación
en
aquellos di-
íciles años.
Su
nomb e se da a conoce y
es
Dionisio Rid uejo quien
Jo
llama a
Bu
gos al ecién c eado se ic
io
de P ensa y P opaganda,
depa amen o de A es
Plá
s icas que
co
mpa ió con José Caballe o y
Ped o P una
.
Allí
y
en
el Mad id
de
la
po
s gue a,
de
spués de li-
cencia se
en
medicina, aba las pa a él
ami
s ades más aliosas y
du ade as:
el
p opio Rid uejo,
Laín
,
Ro
sa
le
s, Vi anco, e c. Es a
e-
lación con
a i
s as y li e a os
le
lle an
po
un
camino
o almen e
aco de con el discu so que acabamos de
esc
ucha an os años despu
és
.
¡La
poesía
qu
e desc i
be
una pin u a, o
la
pin u a
que
in e p e a
la
poesía!
Des
de
en onces ha enido ilus ando
los
lib os
de
lo
s más impo -
an es esc i o es de
la
época: Ge a do Diego, Luis Rosales, Agus ín
de
Foxa,
Dulce
Ma ía
Loymaz,
Dioni
sio
Rid u
ejo,
Joaquín
Rome o
Mu ube, Gaspa Gómez
de
la
Se na y pos e io men e ediciones de las
ob as de Juan Ramón Jiménez, Miguel He
mánd
ez y Sebas ián Ga cía
Díaz.
Decía José Camon Azna
de
Rom
e o
Escassi
en
la
p esen ación
que
de
él hizo a p opósi o de una exposición en la Academia B e e
de C í ica
de
A e que p esidía Don Eugenio d'
O
s: «p imo andaluz
en
el
a o, bé ica elegancia
en
la
educ
ció
n de cada
se
a su i mo.
Aho a ya no son lineas p ecisas como cánones las que aquí expone.
Jun o a o
as pin u as admi amos y ol e
mo
s a mi a
el
g a e cuad o
de su mad e.
Es
uno de los e a os
má
s p o undos de
la
jo en pin u a.
Es un bloque
de
amo ».
Vázquez Díaz, como hemos dicho e a su no e
en
pin u a, aunque
ya sus mi adas admi a i as se di igían a
Pi
casso, al que luego cono-
ció y del que esc ibió a ias se
mbl
anzas y una monog a ía. Picasso lo
dis inguió
co
n su amis ad y he enido ocasión
de
e
dedica o ias a
Rome o Escassi, al que siemp e le añade en e pa én esis «Se illano»
consignándose
él
des
pué
s de su i ma «Ma
la
gueño» es imonio del
cons an e españolismo del g an pin o uni e sal. Si
es
a o encon a se
aho a
en
Se illa con alguien que ue a amigo
de
Picasso,
de
sde lue-
134 EDUARDO YBARRA HIDALGO
go en la década de
lo
s
ein a y muchos años después, no e a
imagi-
nable, no
ya
una psoible amis ad, pe o casi ni aún conocimien o de
su
ob
a.
Es a ac i ud no
e a
sólo pa imonio de
Se illa
sino gene al en
aquélla época. Dice Rome o Escassi en «Picaso
en
pe sona» (Re is-
a Occiden e Junio 1974) como «el nomb e
de
Pi
casso sonaba
de
maen a p o oca i a,
ma cado
con el signo
de
la
más
ep obable
he e odoxia a ís ica. Su eco, aunque lejano, enc espaba los ánimos
desencadenando de inmedia o la o men a polémica. Ra a ez apa e-
cía ep oducida alguna ob a suya en nues a p ensa, pe o cuando
es o
acon ecía, e a las
má
s eces pa a eni comen ada
co
n los más io-
len os imp ope ios. E a poco ecuen e oi alguna opinión a o ab
le
,
aunque los que así se p onunciaban solían se pe sonas con una
au-
o idad que in undía espe o, pe o es o se hacía
en
e is as y publi-
caciones de poca di usión».
No sa is echo Rome o Escassi,
-sigue
su ca ac e ís i
ca-
siendo
ya
pin o econocido y o mado, quiso ex ende sus conocimien os y sus
expe iencias desen ol iendo su ocación en el e eno de la escul u-
a, asis iendo a las clases que el escul o Angel Fe an impa ía en
la
escuela de A es y O icios A ís icos de Mad id. Son no ables su ob as
sob e odo en hie o y b once.
Tan a ac i idad hizo que ue a becado po la Di ección Gene al de
Relaciones Cul u ales en Pa ís, los años 1950 y 1951; pensionado
po
la Fundación Juan Ma ch en Venecia en 1961. In i ado
de
la Funda-
ción
ld
em
i
su Kosan en Japón 1964.
Ejecu a g andes ob as mu ales en Se illa, Có doba, Mad id y
Pa
-
ís, sie
nd
o in ensa su labo en es os años debiendo des aca su ac-
uación como Comisa io de la Bienal In e nacional de Pa ís, Comisa io
de la Sección de A e del Pabellón Español de la Fe ia Mundial
de
Nue a Yo k, de la Exposición de pin u a española del siglo XX
en
Río de Janei o, e c., e c., y
ya
en
lo
s p ime os años de la ansición
polí ica, Conseje o de Cul u a Pe íodo 1983-1985.
No
ob
s an e, su plena dedicación a ís ica no es
ob
ice pa a que la
al e ne con el quehace li e a io, que le pe mi e publica una se ie de
monog a ias
so
b e su especialidad, des acando: El dibujo español
con empo áneo,
El
g abado español con empo áneo, El escul o Angel
Fe an , Picasso en pe so
na
, y o os.
Ha publicado a ículos en e is as español
as
y ex anje as y como
con e encian e ha enido ac uaciones en las p incipales ciudades de
Bélgica, F ancia, Holanda, Ingla e a e I ali
a.
DISCURSO
DE
CONTESTACION 135
Es académico co espondien e
de
la
Real
de Bellas A es de
San
Femando.
Pe o en e odos es os ca gos, ob as y publicaciones he de esal a ,
como
al
cabo
de
los años,
uel e
a
su
Se illa,
siemp e
año ada,
después de habe ob enido
la
plaza
de
ca ed á ico nume a io
de
ana-
omía a ís ica
de
la Escuela
de
Bellas A es, luego Facul ad de Bellas
A es
de
la
Uni
s
idad
Hispalense,
donde
impa ió
sus
clases
en
am e ia que an bien dominaba
po
sus as os conocimien os médicos
y a ís icos.
En 1987,
la
Academia llama a su
seno
a es e pin o -li e a o, o li-
e a o-pin
o
lleno de mé i os, siguiendo
una
cons an e adición. Bas e
eco da
en
el
pasado siglo a Joaquín Domínguez Becquez, excelen e
pin o
cos umb is a,
p o ec o
de
s
us
sob inos
Gus a o
Adol o y
Vale iano, mien o de es a Academia, y
en
el p esen e, Al onso G osso
Sánchez, ilus e pin o y ambién ino esc i o y académico ejempla .
El discu so con que
Don
José
Rome o
Escassi accede a la aca-
demia pone de mani ies o
esa
su doble cualidad
de
pin o y de es-
c i o . Lo i ula «El lenguaje isual» y
en
el podemos dis ingui dos
pa es cla amen e di e enciadas.
En la p ime a analiza una poesía
de
Manuel Machado que a su ez
hace e e encia a un cuad o
de
uno
de
los g andes pin o es españoles
de
odos los iempos.
Lo
hace con una galanu a digna hija de su o-
cación li e a ia que an as eces u o ocasión
de
compa i con esos
maes os
de
nues a li e a u a con empo ánea que ue on sus amigos.
Bello es udio en el que con
el
bis u í del c í ico disecciona cada e -
ce o pa a explica li e a iamen e
en
ce e o comen a io las ideas que al
poe a
le
sugie e
la
con emplación del cuad
o.
En
la
segunda
pa e
Rome o
Escassi
con base
en
esa
elación
poesía-pin o es udia
Ja
an deba ida cues ión de como da o ma a
Ja
idea a a és del a e plás ico,
la
palab a hablada, o esc i a,
Ja
poesía
..
.
Hace un comple ísimo es udio sob e las dis in as opiniones sob e
cual se ía la mejo o ma pa a mani es a nues os pensamien os, como
aduci
en
a e las imp esiones y emociones de
Jos
sen idos. Sos ie-
ne Rome o Escassi que el a e pic ó ico
en
sus o ígenes es á
en
an-
ca
supe io idad sob e las demás o mas
de
exp esión, pe o que
lu
ego
quedó
ezagado.
En
ealidad
no
exis e
un acue
do
gene al. ¿Qué
piensan
de
es o los a is as, los esc i o es? Al comple o es udio
de
Escassi poco pod ía yo añadi , si algo pudie a.
Po
ello como si de una
sin onía se a a a se
me
ocu e e mina con una coda: «adición b i-
llan e al pe íodo inal
de
una
pieza
de
música». Me a e o a esa ex-
136 EDUARDO YBARRA HIDALGO
p esión po que la coda la pone Gus a o Adol o Bécque y la comple o
con
la opinión del p opio Rome o Escassi. A
es
e espec o
es
de
conside a como con mucha ecuencia se ha
dado
el caso del
poe a,
del esc i o a su ez pin o o dibujan e. Ellos
¿que
piensan? Becq
ue
y ci o a San iago Mon o o «había he edado
de
su
pad e no só
lo
la
ocación a la pin u a sino ambién elices ap i udes pa a su cul i o,
al
igual que su he mano Vale iano ... Algunos apun es de Gus a o Adol o
se conse an
en
núme o e impo ancia su icien e pa a pode juzga
de
la
acilidad y del dominio que enía del
dibujo
...
Ese
amo
po
la
pin u a le hizo compene a se más
que
con ningún o o, con su
he -
mano Vale iano. Jun os habían de subi
al
Cal a io de su a e, sin
que
se sepa quien sos u iese a quien. Gus a o esc ibía bellísimas glosas
pa a los cuad os de su he mano y Vale iano ilus aba, con
la
ma a i-
lla de sus lápices,
las
an asías
del
esc i o .
Nunca
dejó
Gus a o
Adol o de dibuja , a
la
pa
que ano aba ideas
pa a
sus abajos li e-
a ios, asladaba a las hojas de
su
ca pe a ápidos dibujos de cuan o
he ía su sensibilidad de a ís a>>.
Pe o Becque al in y al cabo se conside a sob e odo poe a y a
la
ho a de la decisión se inclina po
la
poesía
como
la mejo o ma
de
exp esa
la
s ideas.
En
su
ima V nos deja es os e sos:
pa a e mina :
Espí i u sin nomb e
Inde inible esencia
Yo i o con
la
ida
Sin o ma de
la
idea.
Yo soy el in isible
Anillo
que
suje a
El mundo de
la
o ma
al mundo de
la
idea.
Yo,
en
in soy ese espí i u
Desconocida esencia
Pe ume mis e ioso
De que es aso el poe a.
DISCURSO DE CONTESTACION 137
Pe o
po
muy excelso que ue a su aso, sólo pod ía plasma ,
imp esiones y emociones senso iales pa cial
es,
pe o no las con es a-
ciones ab
so
lu as.
Yo
me
quedo conla conclusión inal
de
Rome o
Es
cassi al exp esa que esa con es
ac
ión en de ini i a no la da ni
el
a e,
ni
la ciencia, sólo la da Dio
s.
Sea bien enido el Excmo. S . Don José
Rom
e o Escassi a és
a
Academia donde
mu
cho se espe a de su sabe y de su expe iencia.
He dicho.