A suegro irritado, nuera prudente : comedia nueva
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«43 COMEDIA NUEVA, ASUEGRO IRRITADO, nuera prudente, SU AUTOR Don Antonio Valladares de Sotomayor. Se representó en la Compañía de Manuel Martínez, año de 1775. Cá^#ICENCIA* Eq Madrid :Eñ\ Imprenta de Andrés Ramírez, ~calle de los tres Pezes.
PERSONAS. Don Blas ,Comerciante ,Padre de Doña Camila fatua ;yde Don Carlos ,Esposo de Jacinta ,Dama, Periquito )yJuanito ,hijos de estos. Don Pablo ,amante correspondido de Camila. El Conde de Zimbal, futuro Esposo de Camila, Renardo ,Criado de Don Blas, Catarro, Pillo,
*45 ASuegro irritado,Nueraprudente. JORNADA PRIMERA. ,•,a. 'fjtr-ihies Una vuelta grande dla derecha. como que j?i* a ltC 7a "entrada día Casa, otra pequeña al mismo lado, que conducid ¡acorta habitación, nuevamente construida. Yoira puerta a. lado izquierdo, ¡U unoTdTZodlo principal de la casa. Por la Puerta grande salen *J mo recatándose Don Carlos de militar pobre ;Jacinta ™n *a*- auiña ymantilla ,trayendo ambos dejas manos aPeriquito, *y£Juanita,este como de quatr*años,yaquel de seis. D- Cari. JL isad qu=do>hijlíos mios. Lo mas que miro ,lo estrada mi conocimiento: todo aquí ha tenido mudanza. La principal puerta es esta ‘,porlagr. aquella del frente,entrada poi laizq. da álo principal del quarto. Esta pequeña,que pasador la pequesin duda áotra habitación, [na de la dra. es nueva con la fachada, yaun lo interior. ¡Qué miseria es la mia yqué abundancia la de mi Padre! queda suspensa Jac. Ni se oye ruido ,ni hasta esta sala nos ha visto nadie ;creo duermen todavía. Cari. ¡Qué ansia! Me palpitad corazón; yel aliento se embaraza con la consideración de que mi Padre:::- ¡Ah, qué amarga constitución! Jac. Carlos mió, por qué asi te sobresaltas? No es la casa de tu Padre la que pisamos? Quién causa tu temor? El patrio nido te inmuta ,te altera ,ypasma? ¿No ha siete años que tu Padre no te ve? Pues ten confianza, que aunque esté su paternal oluntad contigo ayrada, ya que no al texte ,al mirar estas dos prendas amadas, nuestros hijos, ysus nietos, que se temple es cosa clara. Cari. Ay Esposa! Ay mi Jacinta! no ignoras las circunstancias de nuestra infelicidad; pero es fuerza recordarlas. Mi Padre, que en el Comercio de esta Ciudad, tiene faina (con verdad) de poderoso, tan tiernamente me amaba, que el mayor de sus cuidados, fue mi instrucción, ycrianza. Para que el trato de gentes, mi talento illuminata, me hizo ver algunas Cortes, gastando eñ esto sin tasa. Llegué ála nuestra, te vi, ycon fuerza extraordinaria, tu belleza hirió mi pecho; te traté yquedó admirada mi Alma al conocer tu mucha virtud ;la q«¡.il ytas gracias, me hicieron Espeso tuyo, aunque tan pobre te hallabas; que adonde está la vitad, las riquezas no hacen fidta. En fin ,nos casamos ;di noticia ámi Padre ,ytanta ira ,tanto enojo ,ytanto furor le causó .que para aplacarle ,no bastaron de sus amigos las cartas, fii otros empeños, que en esto se
g46 ^Contrata nuetA, se interesaron ;m! instancia E° que produ*0sn enojo. repetida ,le halló sordo: me cobró horror :mis alhajas nos mantubieron seis años con escasez, por la car^a de! fruto cogido en ellos, de nuestros hijos. Pasada la escasez áser miseria, yla miseria áextremada necesidad ,fue tu acuerdo viniésemos ámi Patria, por si mi Padre ,a! mirarme» rendido ,me perdonaba. En su casa estamos ya; mas ,Jacinta ,me acobarda su genio ,ytanto ,que creo» que no tienen esperanza nuestros males. Tal memoria, tal sentimiento, traspasa mi Corazón! Oh! hijos míos! Teriq. Papá; no está abuelo en casa? Cari. Caifa ,hijito ;ahora saldrá. Qué dolor r Jac. MiCarlos ,nada te aflija;, respira; un Pacfre^ si está irritado, se ablanda viendo al hijo ,que rendido ásus pies ypor perdón cianil»- De amor fu sido tu culpa; yla has de ver perdonada por el de un Padre ;depon tu sentimiento ,yaparta de ti el temor >la humildad, todo lo rinde ,ylo alcanza; vmuchas veces de un gusto, víspera es una desgracia. Cari. Pero qué conseguiré con que mi Padre me naga la proposición ,que siempre, ves que me tendrá en su casa* si te abandono? Mi afecto, mi voluntad, mi constancia, podrán Je ti separarme, cus eres la mitad del alma? Jac. Esa razón de tu Padre, es ála razón contraria. no ála prudencia se adapta; yal enojo la prudencia vence, domina, yapart3. Cari. ¡Ah, Jacinta! No conoces la condición tan extraña de mi Padre. Es duro ,avaro, nada piadoso ,se enfada con la humildad ;yes en fin, su carácter de tan rara calidad ,que no ha logrado nadie alegre ver su cara. Ycomo toda su ira está contra ti obstinada, yesto solo por ser pobre, sin que concurra otra causa: aunque el amor Paternal, ámi favor terminara, quantas dichas me ofreciese, serian sin ti desgracias! Jac. Cruel genio! Cari. Igual no tiene. Jac. Pero ámi es quien mas daña. Cari. Por qué? Jac. Porque me contemplo motivo de lo que pasas; UofOM yesto hace ,que de dolor el pecho:::- Carl, Jacinta ,calía, tierna no me aflijas mas! Jac. No ,Carlos; mientras se miran mas arduas las cesas ,mas resplandece el espíritu ;ála casa de Monsieur Ernés, que anoche (por la, amistad asentada que profesa con tu Padre) nos recogió ,ve yaguarda alli mi aviso ;contigo llera ios niños ,recata esto de Monsieur Ernés, porque he de poner en planta con tu Padre ,un pensamiento que de ocun irme ahora acaba, por ver si con él consigo confiese que fus acertada
ASuegroirritado, Nutraprudente. *47 yhe Uc ver:::- Alas aCita sala de aquel qoarto viene gente. fu elección. Cari. Es imposible. Tac. Otros mayores alcanza facilitar la prudencia. Tal prueba no es arriesgada. ACádiz hemos llegado infelices ,ysin que haya quien nos proteja. Pues quién no busca lo que lefdta por buenos medios." Yen caso de no encontrarlo ,en mas maU situación estar podremos? no; pue* qué se pierde? nada. Cari. Mas qué intentas? J.u. Si lo sabes, ha de hallar tu repugnancia bastantes dificultades, que oponer sin razón-, calla yte lo dirá el suceso. Cari.Yhe de deja, te entregada álas iras de mi IVdre? Jac. Ya tengo dispue-ta traza para contenerle ;yqu ¡ndo su colera sea t„nta, que mis prudentes arbitrios no pudiesen superarla, con solo huir de su vista todo peligro se ac.iba. No te detengas. Yo espero ¿é r<?fnc< iio *Hiicstrss ansius e¡ Ciclo piadoso. Cari. Admiro tu prudencia ,ytu constancia; Pero acia allí siento ruido., si no me engaño. Jac. Qué aguardas? Vete ,que será tu Padre. Cari- Te obedezco. ¡Oh, Esposa amada! ¡rh queridos hijos !vamos. *Paciencia ¡Qué mal me trata mi suerte! Vase con los niños. Jac. ¡Oh, amable Esposo! que por mi p¡breza pasas tanto mal! Monsieur Erres, me informó de que busc*ba «na criada mi integro. Ocúlteme esta mampara, hasta advertir si es mi suegro, pues tengo sus señas claras. Sí oculta en la salida de la puerta grande de la derecha. Salen por lape* quena Don Pablo de militar decente- ,yCatarro con mala Topa, bostezando como que acaba de levantarse. D. Pab. Creí que no dispertases. Catarro ,según roncabas. Cat. B^ya, yqué es lo que usted quiere? Pab. Ya anoche te di bien ciara noticia de lo que intento. Cat. Para ser verdad, me basta que usted lo diga ;mas yo, que cené bien ,ysin tasr bebí .me dormí al instante, yno entendí una palabra de quanto usted dixo. Pab. Bueno, después ,que tres horas larg2S, te estube enterando ,sales con eso? Alabo tu gracia, Cat. Ahora que despavilado estoy de las luminares que encendió el vino en mis cascos, quedará b;en enterada mi inteligencia. Usted diga para qué efecto me saca dei obrador donde aprendo áPintor ,yqué me manda, porque deseo servirle desde que de la Carraca me libró, donde fui puesto por mis bromas yborrascas, pab. Pues Catarro, tu bien sabes que hombre soy de circunstancias. C-irt. Fs cierto ,que un hombre rico siempre las tiene sobradas. Pab. Nada tirve la riqueza. si
ssS Comedia nueva, si la sangre noble falta. Cat. Señor Don Pablo ,el dinero es la nobleza mas rancia. Don Doblon ,es el que ilustra; lo demás es patarata. Pab. Piensas como tu. En efecto, sabes también ,que esta casa es de Don Blas de Camargo, Comerciante de gran fama. Cat. Ysé que es un hombre cruel, que mucho ála usura ama. Pab. Camila ,que es hija suya, tomó posesión de un alma, que fiel la adora ;mas como el verla, ycomunicarla me era imposible, temiendo la condición temeraria de su Padre ,ayer que supe, que un diestro Pintor buscaba para pintar esa pieza, que de construir acaba, áéí me presenté fingiendo ser hábil ;dexé ajustada la obra ,con condiciones, que tuve por necesarias. Mas como yo nada entiendo de esta facultad, yestabas aprendiéndola, pensé, que aunque poco en ella alcanzas, para mas enredar esto, yhacer ámi intento capa, eras útil ;te busqué, yáeste efecto me acompañas. Cat. Estoy en el Caso ;peto no advertis que si repara el Don Blas ,que es grande pieza, en que no sabemos nada, de pintura ,es regular, nos dé trescientas patadas? Pib. Previniendo yo ese daño, fus del trato circunstancia, que se me diese la llave de esa pieza ,yque cerrada hasta concluir ,había de estar, para que no entrara uadic áembarazarnos. Cat. Bien. Pab. La liare me fue entregada ayer tarde. Cat. Mas cerrados, presunto ,qué se adelanta ? Por" mi ,solo pinto monas, si estov como anoche estaba. Pab-Con ir moliendo colores, traer veso ycola ,basta para que al prompto discurra Don Blas ,que ya se prepera la pintura ;en este tiempo, es fácil que ocasión haya de persuadir áCamila, yasi el enredo se acaba. Cat. Procure usted dure poco, porque si el tiempo se pasa en moler colores ,creo que nuestras personas salgan molidas ápalos. Pab. Solo un inconveniente se halla, yes ,que un eierto Caballero, que el Conde de Ziinbal llaman, pidió áDon Blas ásu hija, ycreo tienen tratadas las bodas. Cat. ¡Oh, Señor mío! El Conde de Zimbal? Baya. Le conozco :es uu valiente botarate ,ytengo traza para echarle de aquí. Pab. Como? Cat. Tubo amistad con Madama Violeta ,que de Madrid vino áCádiz desterrada por ser de golpe yporrazo, ymoza de toma ,ydaca. En fin ,al Conde Zimbal yo embromaré. Pab. Si eso alcanzas, treinta doblones te ofrezco. Cat. Treinta? Jesús! Por tal paga, haré que sus treinta leguas, caminen treinta montañas. Pab. Pues vamos, nos prevendremos *0'
ASittgfa irritade tntíí que aquí DPn B.as salga. Cat. Daré por treinta doblones áZimbal treinta estocadas. Vanse por la puerta pequeña, que dejarán cerrada ,ysaleJacinta. Jac. Qaanto álos dos he escuchado me puede ser de importancia después ;pero aquella puerta abren ;veré retirada, si es mi Suegro, Se retira ,ysale Don Días por la puerta de la izquierda vestido como de casa. D. Blas, Estos Señores Pintores ,duermen que rabian. En trabajando ájornal, lo toman con gran cachaza; mas mi genio ysu paciencia, siempre harán migas muy malas. Jac. Según tengo de él las señas este es mi suegro ;constancia, yanimo ,corazón mió. que en esto tu dicha aguardas. ^ Señor, diga usted ,está saliendo, el Señor Don Bias en casa? Blas. Yo soy, Jac. Quiero suplicarcs:::- Blas. Perdone por Dios, hermana. De estas maulas, mi humor crudo, ap, luego me desembaraza bolv. laespal, J*c- Señor, tío os pido limosna. Blas. Por si acaso,Ular no es nada rnirand despreciable. Jac. Quiere usted escu .h.irme dos palabras? Blas. Si no son mas, diga; tengo poca paciencia ,yme enfadan los cuentos largos. Por Dios, ap. que es bonita la muchacha. Jac. Quisiera, Señor, rogaros:::- Jsl.is Hogar? Conmigo no alcanzan Bada ios ruego*. aerá *f* ,Nuertprudenti.*49 sindutia un petardo. Guarda. No quiero oiros ,ya está entendida la embajada; Venís mal ;agur ,agur. Jac. Ved ,que está muy engañada vuestra comprehensión. No soy la que juzgáis ,yes estraña acción de un hombre prudente, el despreciar áuna dama, que suplica. Blas , Es entendida: ap. decis bien. Qué ojos! Qué gracia! ap. Picara naturaleza, yqué prontamente llamas al deseo! Jac, Se propicia Op. esta vez, fortuna! Blas. Ba\ a, _con aprado qué se os ofrece? quién sois? Jac. Una muger muy honrada, que reducida áun estado miserable ,en.una casa procura servir, adonde tenga su horra asegurada, yel termino prs: en ella, que pretciiba su desgracia. Supe por Monsiur Ernés, que buscabais una criada, yvengo áver si es dignáis de admitirme. Blas. Ella me saca ap. de tino :de donde sois? Jac. De Castilla. Blas. Castellana? Hija de quien? Jac. De nn pobre hombre,, aunque noble, Blas. Es cii constancia muy amable la Nobleza; Mas la pobreza la causa el mayor eclipse. Asi como al Sol ia nube apaga sus resplandores, asi al que nació noble, le aja la pobreza. Yo, es verdad que una criada buscaba, que
Comedia nueva 2$O que de mi casa cuidase, jde mi hija ;pero hallarla es dificii ,pues la busco con calidades muy raras. Jac. Decidlas ,que puede ser, que todas en mi las haya. Blas. Lo primero ,quiero sea tnuy honesta. Jac. La que no ama ála honestidad, no puede dejar de ser desgraciada. Blas. Con que vos la ainais? Jac. Con ella, nada parece me falta. Blas. Muy bien. La que ámi me sir?a, con nadie na de hablar. Jac. Palabras ociosas ,las aborrezco. Blas. Mi hija es acalaverada, ysimple ;gusta del trato de lo/hombres. La importancia mayor de todo ,es cardar que en esto no incurra en falta. Jac. Contó que sé lo que es mundo, s;b éen lo que se me encarga 5sempeñarme. Blas. M:hechiza 'af. mscada vez. Habrá sarna que ¡ñas piqué? Don Blas, tente; mira:::- qué se yo. De casa tro se sale sino áMisa, yesto temprano. Jac. Cifrada en la voluntad del amo la mia está. Blas. Afas ventanas nadie se asoma. Jac. Jamás átal cosa fui inclinada, Blas. Solo conmigo ,por fíri, yeso ,quando seáis llamada habéis de tratar ;ysi estas condiciones os agradan os recibiré al instante, porque aunque en vuestra* palabras del todo uo me aseguro. cae vengáis recomendada de MonsiurErnés ,me obliga áadmitiros. J*c- Eso basta para que ásatisfacción vuestra os sirva ,yos complazca, Blas. Salario, lo regular; provechos aqui no se hallar j Comida muy abundante; yquando ya esté probada vuestra habilidad ,seieis de llaves ,ytodo el ama. No haré mucho, quando ya gp; casi casi lo es dei alma! Jac. Señor, veréis que mis obras acreditan mis palabras sin duda alguna. Probemos sp. mi intento ,pues no -se enfada. Yno teneis mas familia? Veremos qué efecto causa cp. Blas. No; porque un Hijo que tengo con barbara destemplanza, ámi afecto paternal con furor Correspondió. Hizo la infam ia (vil criatura )de casarse con una indigna, villana, masfuríot» infame ,y:::- Qué se yo. Por esto está abandonad* su memoria ;le aborrezco; su nombre rolo me causa horror ,me estremece yhace que mi corazón se arda cn ira mortal, con precipitada ffíTÍ* Jac. Pues qué, casó con muger de baja csfeia? óera ella acaso viciosa? Blas. Yo no se nada; Era pobre ytanto, que aun camisa la faltaba. Yél picaro de mi hijo, quería entrar en ini casa muger tan ruin ,para que todo mi caudal gastara. Jac. Oh Señor? si no es mas que e$0» tiene discuipa. Hay hornadas
ASuegro irritado,Nueraprudente Doncclirs, qne aunqucson pobres, Jac. Por qué.' con ellas mas se adelanta que con otras ricas, siendo imprudentes ylivianas. Blas. Nada es peor ,que la pobreza, sin ella todo se allana. ¡Oh, hijo vil! Entre mis manos, por Dios te despedazara, si te viera. Esto dexemos, que la colera se exalta, ycon quien áun vil defiende, haré una acción temeraria. Sale Renardo por la puerta de la iz~ quierda con unpapel en la mano, Ren. Aquí está aquel Jugador de la semana pasada, que viene por cien doblones, con la sabida ganancia de treinta por ciento. Blas. Bien; ytiene -las necesarias seguridades el vale? Blas. Porque Jacinta se llama la maula ,que para Esposa eligió aquel gran canalla de mi hijo. Mas seguidme, vereis ámi hija ,yla casa. Por Dios que la temo mucho, ap. que es preciosa la mechacna. ¡Qué ojillos tan vivos tiene! Jac. Ya que en este estado te hallas, ap. corazón, dá al mundo exemplo de que una mliger, que ama ásu marido, hacer sabe con una prudente maña los imposibles posibles. Blas. Vamos ,Jacinta; qué aguardas? Tac. Ya os sigo. Señor. Blas. Qué afable! a í- Don Blas, que caes en la trampa. Vanse ysalen por la puerta pequeña Don PabloyCatarro. Cat. Ya he traído cola yyeso, con otros mil ingredientes. Ov^UtiudUCS vi >div, c' Éj Ren.Todas; este es. se le dayle leepara Si. para ir trazando un pintado -r»i iniií*. sr.rá Hionn He verse: Blas. Despacha al instante al jugador. vase De este comercio en mi casa tengo mucho lucro. Jac. Pero es crecido. Blas. Aqui no hay tasa. Jac. Yla conciencia? Blas. Pues ao la ofendo en prestar mi plata* En fin ,si en casa quedáis, lo que aqui mas se os encarga es la honestidad ;cuidado no has aen la honestidad falta. Jac. La honestidad ,es virtud para mi muy apreciada. Blas. Ycomo os llamáis? Jac Jacinta. Blas. Si antes lo se, reparara en recibiros. que será digno de verse; Ren. pues ha de quedar al Olio, porque al fesco el Don Blas quede. Rab. Tu te hrs de estar machacando, para asi mas sorprenderle, quando salga, porque yo desde aqui es fuer za que aceche ámi querida Camila, por si la ocasión me ofrece ia dicha de poder verla, yhablarla. Cat. Yes conveniente para usted que al Señor Conde de Zimbal, de aqui le eche? Tab. Mucho; que es lo 'principal qu.e ámi intención le conviene. Cat .Tu-s eso queda ám¡ cargo: Si proporciona la suerte que usted áCamila vea, yembrome bien ,luego dexe el
2¿o Comedia vuestros hijos estarán. Pero no, que ya me dicta lo que os estimo ,una ¡dea, tan rara ,tan peregrina, que ávuestro lado han de estar. Jac. Cómo? Pab. Sabéis la codicia de Don Blas; tengo un Criado, que todo lo falicita con sus enredos. Don Blas no hay duda ,que los admita, según lo que se le informe; coa que asi ,por conseguida dad esta idea, Jac. Será dar nuevo ser ¿mi vida. Pab. Donde los niños están? Jac. Hallareis al que los cuida casa de Monsieur Ernés. Pab. Le conozco. Jac. Esta sortija se la. da. le daréis para seña!. Pab. Bien ;pues quedad advertida en que aqui los tendréis pronto. Jac. Seré muy agradecida átal favor. Voy áhacer que os hable después Camila. Todo va como deseo: ap. albricias,fortuna,albricias, vasepor la Pab. Id con Dios. ¡Feliz destino! iz%. ¡Oh, qué gran dicha la mía en haber hallado tanta fidelidad en Jacinta?! Voy ábuscar áCatarro para qae urda esta mentira de modo; que para creerla, dude el mismo a! referirla. vase. t.r,?-".•'«í!j•» Sale Catarro por la puertagrandede militar muy ridiculo como recelándose yacechando adentro. t Cat . ¡Qué embarazdo está un hombre quando vestido se mira muy contrario ásu carácter! nueva, Yo mismo me causo risa. Moverme no puedo. Ei Conde de Zimbal ,ya se aproxima; doy áeste lado un p^seo, ylíebo af otro la vista. Sale por la misma puerta el Coné de Zimbal. Zimb. Si un valiente Corazón, áquien fomenta la herida del ciego rapaz, podrá oscular las exquisitas diafanas ,yamatnntas manes deja hermosa ninfa del olimpo? Cat. Voz ,yacciones Je representan Marica, Zimb. Habéis visto ála abrasante de este Hercules Deyenira? Cat. Habíais conmigo? Zimb. Sí, Cat. Pues no entiendo esa greguería Zimb. Sois particular quizá, 4- los fámulos que habitan esta casa? Cat. Otra te pego? (¡qué cosa tan femenina!) ¿¡P» Que si soy particular? ád ,Zhnb. Esta es gente distraída del laconismo. Os pregunto si de la ultima famiíia domestica de Don Blas, sois trozo? Cat. Pregunta indigna! Pues mi trage ,ymi persona, manifiestan ,que yo sirva? Usted es un mentecato, yes menester que distinga de paramentos. Zimb. Señor, sosiego, ytemplanza, ¡Qué ira tan súpita! llené yconfieso qae sois de gran gerarquia; yen lo frenético, en todo eput»*
ASuegro irritado, opuesto ámi femenina dulcifica complexión. Cat. Yquién sois? yque os motiva ávenir aqui? Zhnk. El respeto F‘ áresponderle me obliga. Soy el Conde de Zimbal; yten ya prometida por ¿bmmisera consorte xla Madama Camila, que de la generación de Don Blas ,es producida Cat^PX Conde de Zimbal? Nueraprudente, 359 des morona quanto pilla; que al Ungaro Pompaduc no hay nadie que le resista. Zimb. Es verdad ,mandad. Cat. Cuidado con la palabra ofrecida Zimb. ¡Oh ,Don Blas! por Pompa*» vengo áperder atu hi)2. Cat. Qué tal va? si ha sido un poco chusco ,por Dios ,que me pringa» Se hizo sin susto ;ápillar treinta doblones ;yviva la pepa ,ysi hubiere mas. que enredar ,esta es mi vida. Cabalmente, áquien quería hablar. Soy el Caballero. Pompaduc; naci en Uagria; veinte muertes tengo hechas por defender ofendidas muge res. Zimb. Veinte? Cat. Yla vuestra que está para hoy prevenida. Está sentida de ves Madama Violeta ;aprisa habéis de ir áconsolarla, yhacer que mire cumplida» promesas que la habéis hecho, porque aunque es moza perdida, tiene su cacho de honor. Si aqui b^lveis, por la viga de Mahotna, que os de tantas cuchilladas, que::- Zimb. Horroriza temblando. tal proferir! Mi corpórea Maquina, expuesta áuna herida frenética? Ya me siento, tribuíante? Yo ,en mi vida, Monsieur Pompaduc, aqui bolveré. Ya está excluida esta boda ,¡Oh, protector de las violetas marchitas! Cat. Pues mi amistad,esta mano, se la da Señor Conde,la confirma./ le aprieta. Zimb. Hay! hay! Cat. Esta es mano de Oso; Sale Don Pablo por la puerta pequeña. Pab. iDónde vas con ese trage. Catarro ? Cat. Pregunta linda! átrabajar por usted. Zambal se perdió de vista ya de estos barrios. Yusted negoció con su Camila? Pero pasos siento. Pab. Entremos, me dirás tu fechuría, yte diré lo que pasa, que hoy en tus enredos fia mi felicidad. Cat. Si hay mosca haré mas que Celestina. Vanse por la puerta pequeña ysale Camila. Caín. Este diablo de Pintor quando dispondrá casarse conmigo ,que ha un quarto de hor* que no me ve ,ni me tañe. Yel buen Conde de Zimbal, si querrá que se despachen lascosas de nuestras bodas hoy también? No hay que cansarse, porque el que llegue primero, fe*
Comedla nueva 260 feliz será en agarrarme. En estando una muger casada, si acaso sabe contentar ásu marido, hace quanto quiere, sale, entra ,habla con todos ,bavla, canta ,juega ,yse complace. Baya, que será una vida Ja mas dulce yagradable; pero dicen que también hay sus palizas. Las carnes me tiemblan aun de decirlo; pero esto es un disparate, que yo sabré al pobrecillo con mis mañas engañarle. Voy áque Jacinta sepa un pensamiento tan grande. Yasepor la izquierda ,ysale por la puerta pequeña Catarro de militar como antes, Caí. Para formar un enredo no hay uno que se me iguale; Pero como? unos enredos, que el Diablo que los desate. Yesto, pregunto., en qué tiempo? respondo que en un instante. Ysi no vaya un exempío, que con verdad lo declare. Didme Don Pablo noticia del raro, exquisito lance de los hijos de la criada de Don Blas, yque importante era traerlos áeste, vque los admita. El arte desembolvi de mis trampas, yhallé en el primer romance, el medio. Me puse en solfa, yvoy prompto como el avre áconducir los chiquillos por la señal que ha de darse de esta sortija. El Don Blas, \ hará lo que se le mande si hay interés. Le conozco yél ámi no, que es bastante útil para el caso ,con que es fuerza que se la trague. Vase por la puertagrande ,ypor]* pequeña sale Don Pablo, Pab. Discurrid Catarro el cómo facilitar que aceptase Don Blas los niños con tanto acierto, que ha de lograrse sin dificultad. Marchó por ellos ypara darle esta noticia áJacinta, yque me proporcionase ver áCamila, quisiera hallarla. MasDon Blas sale. Bueívome adentro hasta que mejor coy untura halle. Se entra por la puerta pequeña, y Sale Don Pías por la izquierda, Pías. Esto ha de ser sin remedio; ya tengo echadas mis quentas, yme está bien. Su virtud, su hermosura ,su prudencia, su aseo ,su buen pensar, ysu honestidad, son prendas las mas amables. Su edad es la mejor, que aun no llega álos veinte yocho años. Qué dirán? Que amor me ciega; yen mi edad? Eso no importa; porque el arxior no feserva edades yno es la mía tanta, porque ayer setenta años cumplí. Si Jacinta me tendrá amor? Si habrá en ella repugnancia? No por cierto; Quién tal disparate piensa? Me quiere mucho; me mira con agrado. Ella me templa mi genio altivo ;yde modo mis intereses maneja, que puede su economía agra-
ASuegro irritado agradar ácualesquiera. La dotaré? eso es preciso. Yen quinto? En lo que ella quiera. •Qué vida tendré: El audaz de mi mal hijo, ámis puertas \*a no bolvera. ACamila ía tengo ya hecha Condesa de Zimbal ;se ira ásu Casa, yquedo libre de pelmas con mi adorada Jacinta. ¡Oh ,qué caricias ;qué tiestas^ me hará! me pondré muy gordo, me remozaré con ella, pues me dirá mono mió, palomo, áquien mi alma aprecia, duérmete,' que mis arrullos mientras tu descansas velan. Ya parece que me veo en ello! Pues no, dispuestas las cosas han de quedar hoy mismo ysienta el que sienta. Sale Camilapor la izquierda. Cam. Padre ,Padre. Blas. Di. qué traes? Cam. Pues es una cosa buena, que con el Conde Zimbal usted casada me tenga, yno me haya dicho nada. Blas. Muchacha, átu quarto te entra, yno me inquietes. Cam. No andemos, padre mió, en frioleras. Si usted me quiere casar, es preciso que yo sepa quién es el novio ,porque si es que águstarme no acierta, pueda yo por otra parte practicar mis diligencias para hallarle como quiero, no como áusted le parezca. Ya tengo ojeado otro, yhe de atraparle. Esta gerga la entiendo muy lindamente yusted no quiere la entienda. ,Rueraprudente. a6x Blas. Habrá simpleza mayor: Marcha de aquí ,óla cabeza te rompo. Marcha, sale Jacinta. Jac. Qué es^esto? Blas. Jacinta, nad?, ¡Que tenga ap. tal dominio en mi ,que apague mi furor solo con verla! Cam. Es mucho, Jacinta, es mucho. Blas. Bruta ,calla. Jac. Asi impacienta usted. Señorita, áPadre? Callad, no veis que se arriesga su vida tan importante, dándole que sentir? Blas. Vean qué modo este, para que no me vuelva una jalea. Caví. Qué bravo par de danzantes ap. es mi Padre yla Doncella. Sale Catarro por la puerta grande trayendo de la mano aPe~ riquito ,ydJuamto. Cat. Este mundo es una bola, ap que al dia da tres mil bueltas. En un punto mis enredos mi carácter diferencian. Fui tunante ,pintor ,y Pompaduc ;mudé la scena. ysoy ayo ópedagogo. Cuidado con mi advertencia. Periquito. Periq. No diré que es mi madre aunque la vea. Cat. Eso, que si no habrá azotes. Este palabra ni media por elotro nino. habla todavía: solo este es quien hace que tema. Mas alii Don Blas está, su hija, yla criada nueva, madre de los niños. Demos principio de esta manera. Pía de casa. sale Blas Qué se ofrece? Jac. Mis hijos ¡Ayicomo ocultándose Cat. *
16» Cat. Vive en esta casi Don Blas de Camargo? Blas. Yo soy. Cat.Sea en horabuena. r«:. Sí me hablará Periquito! Que este riesgo no advirtiera! Cat. Decidme, Señor Don Blas, trabaja en la casa vuestra un Pintor famoso ,que hace poco que áesta tierra vino de Madrid? Discurro que se clave con mi arenga. Blas. Si Señor ,empezó ayer ápintarme esa vivienda. Cat. Favorecedme en decirle. Señor Don Blas ,que le espera el gran Mayordomo ,y Secretario en una pieza, del Barón de Tutiplén, que solo verle desea. Blas. Esperad. Gran Mayordomo ap. ySecretario? Me peta. Jac. Ya Periquito me vio, yno me habló. Su agudeza es mucha, pero para esto quizá que advertido venga. Cam. Es un trozo el mayordomo admirable! ¡Oh ,si tubiera yo un marido asi! Qué gordo! Será todo una manteca. Blas. Ola ,Pintores. Pab. Quien llama? Blas. Salga el principal afuera. Pab. Qué me mandáis? Ya Catarro af. su enredo entablado deja. Blas. Ese Cavallero os busca, Cam. ¡Oh, mi Pintor! Me embelesa af. su garbo! Pab. Qué es lo que veo? vos, Señor, en esta tierra? yUsías también? Los brazos me dad; qué venida es esta? se abraz. Ca(. El Barón de Tutiplén mi Señor, pasa ála nueva España de Comandante, ¿una expedición secreta. Me adelanté una Jornada con los niños ,porque mientra* llega su Excelencia ,yo le tenga la casa puesta en esta Ciudad ,pues quiere estár algún tiempo en ella. Como os conoci en Madrid, yes la posada molesta para que sus Señorias estén con toda decencia, me acordé de vos ,yhaciendo ; por ía Ciudad diligencias, supe que estabais aquí. Ysupuesto os hallo, es fuerza busquéis casa principal adonde los niños puedan estár conforme al sublime carácter de su grandeza. Yel que los admita creed, que tendrá por recompensa un tirulo porlo menos. ótal vez una encomienda, que el Varón de Tutiplén nunca obró de otra manera. Blas. Quéfortunaladc este hombre!^. ¡Qué esto ámi no me suceda! Jac. El enredo es peregrino af. hasta aqui. Pab. Confusa queda la voluntad que os profeso. Señor, con lo-que me ordenas. No tengo conocimiento que digno hospedage sea de sus Señorías ,pero si el Señor Don Blas quisiéra:::- Blas No paséis mas adelante. Mi casa, toda mi hacienda, digo es dei'Señcr Varón de Tutiplén. Cat. Qué te quemas! af. Pab. Pegó el enredo! ap. Jac. Ahora sí af. que es ya mi fortuna ciertaí Blas Entren Usias. Qué lindos! f Míralos Camila ;llega, Jacinta: denme un vesiio Comedia nueva, af. af.
ASuegro Irritado, •-» *ios besa. Usías. Cam. Criaturas bellas. Jac. Preciosas! Blas. Señor, teñe» esta casa ya por vuestra. £at. ¡Oh ,Señor! yo os agradezco tinas heneas tan completas. Creed que el Señor Varón lo agradecerá. Son estas hijas? ‘ Cam. Esta es la criada, yo la hija ,por mas señas que hoy me caso. Blas. Calla, bruta, Cat. Dejadla. Blas. Que seas tan bestia! Cat. Ese Reíos guarnecido ¿¿brillantes, digno sea se le da aLa, de vuestro lado. Don Pablo ap. esto me mandó ,que hiciera; yno me pesa ,que en fin, en casa todo se queda. _^ Este de oro tomad vos dJacinta. Cam. Qué bonito ,ycomo suena. Pab. Hay tonta adorada mia, que me hechizan tus simplezas! Jac. Yo os estimo, Cavallero, este favor ,ofineza, sin mérito mió. Cat. Le hay. Jac. Quál es? Cat. El que yo os merezca cuidéis los niños. Jac. Lo haré, como si mis hijos fueran. Pab. Bien lo creo. af- Blas. ¡Oh ,mi Jacinta • las voluntades grangea de todos ,imas puede darse generosidad como esta? Hoy todo es felicidades para mi. De estos se pesca para nuestras bodas. Oyes Camila ,Jacinta ,ea, cuidado: asus Señorías se traten como ámi mesm» Nuera prudente. *63 persona. Dígame Usía; como se llama? Cat. No tenga Usia temor, responda. Periq. Periquito. Tac. Hay dulce prenda! ap. Pab. Yqué bello! habla con gracia. Cat. Pero con mayor se enreda . Don Blas. aPm Blas. Yde quien es hijo? Periq. De Varón. Pab. Qué gran respuesta! Cat. Si yo no se la enseñera ap. .seguro que la supiera. Cam. También serán de Varón mis hijos, quando los tenga. Blas. Señor, adentro venid, vereis la casa, Cat. Lo acepta mi atencion.Ba bueno? ap aD. Pable Pab. Lindo; se clavó. Cat. Pues que se muera. Jac. Admirada estoy de ver ap. una tan feliz idea, ytan rara ypropia. Blas. No, no andemos en etiquetas, entre usted. ^ Cat. Usted primero. Blas, Los niños el medio sean. Entren Usías ,de gozo, ap. se entr. estov loco ívamos. j Cat. No entra usted? dD.Blas Blas. Si Señor ,venid. dD. Pab' Cat. Yviva quien tanto enreda, ap que admitidos los chicotes, es muy preciso que teman mis bromas ,Don Blas ,Zimbal, la tonta yla alcurnia mesma del Varón de Tutiplén; pues no admiten competencia los enredos de Catarro, aunque un Demonio viniera. JOR-
! I i : ! 264 Cernidla JORNADA TERCERA, Sale Don Pablo yDon Carlos por la puerta pequeña. f... J*ab. Otra vez Don Carlos ,sean mis brazos los que consigan aumentar el sumo gozo de conoceros. Cari. Mi dicha logra en ellos el enlace de una amistad la mas fina. Pab. Si antes vu:stra.amada Esposa, ymi Señora-Jacinta, condado de mi hubiera este secreto, yo habría antes tenido el honor de emplearme en la fatiga amable de reducir úvuestro Padre ,yserian por anticipadas, mas las satisfaciones mías. Cari. El duro ,el terrible genio de mi Padre, que conspira (pues ya todo lo sabéis) contra mi Esposa querida, con el encono mayor, sin duda motivaría, que ocultase este secreto, dándoos solo la noticia incierta de que era viuda, yel estado en' que veía nuestros tiernos hijos; mas pues se logró los admita mi Padre en su casa ,por 2a maxitna peregrina de Catarro, no sé ahora qué arbitrio ,qué medio elija tan poderoso, que logre, no solo ver reducida la condición de mi Padre tan en sumo grado altiva, sino que todo termine como anclan mis fatigas. Pab. Ya os advirtió vuestra Esposa, nu$V4% que nada se haga ni diga sin su aviso ,porque tiene nueva traza prevenida, que rodo lo facilite. Catarro ,que es quien inspira los enredos ylos hace, habió después con Jacinta, ynos dixo, que al instante en practica áponer iba con vuestro Pidre una idea, que entre los dos d¡«currian. Ahora están con éi, conque parece cosa precisa se suspenda toda acción hasta ver si nos avisan. Cari. Decís bien. Pab. Ysobre todo, aun quando nada consigan, ¿qué teméis? No sabéis ya quién so\? Cari. Pe que es la familia principal de esta Ciudad la vuestra ,yque está muy rica vuestra casa. Pab. Pues sabed también, que «i se examina que vuestro Padre tenaz subsiste en su error, yolvida su obligación, para nada es preciso: dividida mi hacienda en dos partes ,una será vuestra, y'otra mia; Ycreo habrá suficiente para una vida tranquila: yesto, Carlos, no penséis que es oferta producida de Jo que áCamila amo; que aunque no quiera Camila casarse conmigo, que es álo que mi amor aspira, como sabéis ,1a experiencia, no de uno, de muchos dias, os hará ver la lealtad de un amigo que os estima. Cat. ¡Oh ,Don Pablo! Reconozco tal fineza! Me captiva vues-
ASuegro irritado,Nuera prudente. * ~Con que os aseguro, qoe en estos tiempos se embidian tales mugeres. Cat. Es cierto. Aora encaja bien la urdida ap» traza entre Jacinta yyo: doy pues principio. Esta silla ocupad :yo esta :ypues se sientan vuestro proceder ,yadmiro vuestra amistad, porque hoy día si faltan los intereses, las amistades se olvidan. Mi hermana ,según mi Esposa nos dijo, está persuadida áser vuestra. En este lazo viene áser mia la dicha, pues un hermano me da de circunstancias tan dignas. Mas ruido allí siento. Pab. Pues hasta que Catarro diga lo que se ha de hacer, es fuerza que esteis oculto. Cari. Me obliga vuestro favor. Pab. Es de hermano. Cari. Feliz quien de él participa. Se entran por la puerta pequeña; por la de la izquierda sale Ibón Blas yCatarro. Blas. Los Señoritos están como si toda su vida se hubieran criado en casa. ¿No ve usted como se inclinan áJacinta? La aman como si fuera su madre misma. Cat. Yno se engañan ,porque les hace tantas caricias, que la Señora Barona nunca asi se las haría. Blas. Aunque Jacinta es criada, sabed. Señor, que Jacinta <- es:::- Cat. La madre de los niños, ap. yde tu hijo Esposa. Blas. Linda criatura ,ysus virtudes son tan amables, que admiran. Su hermosura, ya la veis, su honestidad, preferida debe ser ála de Porcia, yLucrecia ,siempre invicta*. en vuestra amistad confía mi pecho, quiero fiaros cierta cosa, que es nacida de mi conciencia ,seguro de que en quanto el caso pida, ávuestro favor tendré de mi parte. Blas. En lo que os sirva mi inutilidad ,ofrezco emplearía. Cat. Está admitida esa palabra. Ahora vnmot al caso. De unas malignas calenturas, que en Madrid me dieron, no ha todavía quatro meses, cai en cama. Por mas que la medicina con los malditos brebajes de sus recipes, quería cortarlas, mas se increparon; yreiterando fatigas, nauseas ,angustias, delirios, me pusieron ála orilla del Sepulcro, Ya no daban • un comino por mi vida. Blas Fuerte lance! Cat. ¡Oh ,es el mayor! Yo viendo que me moría, hice una promesa-loca, si Dios ádarme boma la salud. Blas. Pues qué ofrecisteis? Cat. No es nada: una niñería. Ofrecí en estando bueno, casarme ;ya se vé ,veía morirme, mas no advertí en que era una cosa misma morirme ,ycasarme. Blas.
<2 66 Comedia Blas. ;Oh ,ro tanto. Cat. No tenéis sabidas las reglas de los casados como yo, pues que publica eso vuestra voz. Blas. Yo he sido casado una vez ,yaun chilla por casarme otra mi amor. Cat. Una vez? Qué tiñería! Yo llevo siete mugeres, yaun no entiendo la cartilla. Blas. Siete! Cat . Siete ,si Señor. Blas. Pues si sois mozo. Cat. Se apiiea mi amor tanto aamarlas ,qu® las despacha en quatro dias* Blas. Fuego yque amor* at. En efecto, fue álo dicho reducida^ mi promesa ,yaque ruess inusier pobre la elegida; pues teniendo yo caudal para gastar mientras viva, quise fuese mi promesa en esto mas exquisita, que hoy aquel que tiene mas, casar por mas solicita;^ sin mirar ,que al matrimonio tío ha de obligar la: codicia, sino el amor yvirtud que ála consorte hace rica. ¿ Blas. Eso es verdad ,bien pensáis. Todo en Jacinta se mira. para dejarla, he? Deseo verla, para el sí pedirla. Qat. Por ultimo, hoy mismo quiero dejar mi conciencia limpia de esta carga. Hoy solicito casarme ,yporque cumplidas mis esperanzas se vean, ytengáis parte en mis dichas, os elijo Embajador, que ámi amada nobia pida, para que vuestra agudeza ttU£V4, - persuadiéndola me sirva. Blas. Os di mi palabra ,yya estoy muy pronto ícumpliría: decidme, quién es la nobia. Cat. Quién será sino Jacinta? Jacinta es áquien amo, aun mas que ámi propia vida. Ya la pildora tragó: ap. veremos como se explica. Blas. Decís mi criada? Cat. Pues. Blas. Jacinta decis? Cat. La misma. Qaé os -conturba? Ella ha logrado ser llamada yescogida. Cómo se mosquea! ¿p. Blas. Este hombre up. pretende la muerte mia. Ved ,que esa criada es::;* yo no sé lo que le diga. up. Cat. Mi esposa futura ,yvos elque h¿bets de reducirla, ya lo entiendo. Blas. Este Demonio a P' vino aqui por mi desdicha. No digo eso, sino que mireis:::- Cat. Ya la tengo vista, yme agrada ;habladla al punto ytraedme la noticia, que con el Pintor espero, yos daté buenas albricias.jr levantan. Qué ral queda! Aora veremos afcomo obra la medicina. Se entra con ¡trisa por la puerta pequeña. Don Blas, se levanta inquieto. Blas. Esperad ,esperad ved:::- Se entró ,ycerró. Hay picardía .mayor que esta! No tan solo quererme quitar mi m¡sma amada prenda ,sino pretender también que su va yode alcahuete? Per Christo
AS'.íC&VQ ItYlt¿icio que si la* narices se Hinchan, al M.iv ordomo yIes unos Ies romperé bs costillas; yai B.-.ron ,yala Barona de Tutiplén. ¡Quéosadia! Alas Don Bias ,vamos despacio. ¿Despacio? No sino aprisa; que si me descuiuo, puede éste Diablo aimondigufila, soplarme [a Dama. Ápronto accidente, ejecutiva Curación, lodo consiste en ver al punto áJacinta, hacerla que me de el sí, desposarme en "ia hora misma, yel maldito Mayordomo, cae baya al infierno, ypida allí una nobia. Al instante voy áhacerlo. Cantina acia la puerta de la izquierda. Por lagrande sale el Conde Zi nbal recelándose, yDon Blas se detiene. Zhnb. Si me atisba el Ungaro Pompaduc:;:- Pero Don Blas. Blas. Quiere Usía algo de importancia ,porque tengo eos smuy precisas que evacuar? Zi>nb. Rapi lamente esta comisión se explica. La contrata del conyugo vinculo ,que contraída está entre vuestra segunda generación, ymi opima corporatura; anulada queda, deshecha yperdida? porque no quiero exponerme áque una sulfúrea herida de Pompaduc ,el aliento de esta maquina divida. Blas. No he entendido una palabra Nuera prudente. ^267 de cjuantas ha dicho usía. Después ,Después me haré cargo. Quiere irse yZimballe detiene. Zinb. ¡Oh, no escuchad por mi vida. Blas. Este Demonio de pelma ajp. me faltaba. Zhnb. En fin, me obliga. Señor Don Blas de mi alma, mi dueño ,yprenda querida, carísimo amigo ,yPadre de la Señora Camila, áquien mis obligaciones adoran por simpatia:::- Blas. Señor, con dos mil demonios, que me dexeis. Zhnb. Ved, que estriba - ia candidez rubicunda::- Blas. Qué rubia ni que amarilla. soltadme. forcejeando. Zhnb. Escuchad por fuerza. Blas. Soltad 6sino por vida:::- Zirab. Suegro frenético! le suelta. Sale Catarro por la puerta pequeña. Cat. Haveis Don Blas hablado áJacinta? ¿Qué ha dicho? La verdad. Baya será cosa que reciba la en hora buena? Blas. Otro Diablo? _ Parees que se conspira todo contra mi. Cat. Decid. El Zimbal como trie mira. ap. Don Bas no sabe que hablar. Qué fio liras para encima d; una chimenea! Zhnb. ¡Oh ,Dios! temblando jOh ,Surgió inflexible! ¿incitas áeste monstruo, ócan cervero contra mi? Blas Por Dios delina este macho >óyo esto'
574 Cernedla nueva Njes Mmnsieitr de Potnpadue? Blas. Señor Conde ,esr ds temblando] 2-iinb. Pues si veo áPompaduc. BLis. Quién es Pomcáuue? Pal?. Catarro, que vino ápintar cor migo, yun buen chasco !c ha p.gado, que luego sabréis. Blas. Señor Conde ,áCamila he cas. do ásu gusto ;perdona 'me. TLimb. Por mi ya eit.ds perdonado, porque voy súpitamente á hacer vida de hermit.mo. vase, Blas. Hi jos míos ,rodo es vuestro; solo aspiro ámi descanso; cuida tu, Carlos, ¡a hacienda; entre todos celebrando las bodas de mi Camila. ¡Oh ,qué dia tan colmado de bienes! C.it. Yperdonad sus enredos áCatarro. Blas. Tus enredos son mis dichas, yte ofrezco mil ducados. Caí. Bueno. Pab. Yo oros mil. Caí. Mejor. Blas, Yaquí se mira probado: que una Nuera si es prudente convenze áun suegroirritado. Todos....M rezr.i nuestra humildad porpremio solo un aplauso« FIN.