Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003)
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109 Fecha de recepción: abril 2017 Versión definitiva: julio 2017 Revista de Historia Industrial N.º 69. Año XXVI. 2017. Monográfico 4 Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003)* • caRlos aRenas Posadas Universidad de Sevilla Introducción El «Gibraltar económico» que la compañía inglesa Rio Tinto Company Limited gobernaba en la cuenca de Riotinto desde que adquiriera la propiedad al gobierno español en 1872, supuso un baldón para el orgullo español desde que enraizaron las ideas del nacionalismo económico a comienzos del siglo xx . El hecho de que una ingente cantidad de materias primas, piritas y cobre salieran del país sin apenas contribuir a la economía nacional resultaba inaceptable para cuantos agentes gubernamentales visitaban las minas. El tra- to recibido por los trabajadores durante las huelgas de 1913 y 1920, o el descubrimiento de un continuado fraude fiscal, acentuaron una animadversión que solo pudo ser reconducida por la decisiva influencia que la Compañía y sus propietarios, los Rothschild, tenían sobre los gobernantes españoles. Al terminar la Guerra Civil, Franco retomó la idea de recuperar Riotin- to para «dejar de ser tributarios» de un país extranjero, aunque todavía durante quince años los gobiernos del dictador se debatieron entre expropiar u obtener las divisas, tasas e impuestos que permitieran adquirir alimentos y combustibles en el exterior.1 Detrás de la idea expropiatoria se encontraba la jefatura del Instituto Nacional de Industria, que pretendía hacer de las piritas onubenses la base de un plan para la fabricación de explosivos y cobre refinado para el ejército y de ácido sulfúrico y superfosfatos para la agricultura. Además, la cándida confianza en la inagotable dimensión del yacimiento * Para la elaboración de este trabajo, el autor se ha beneficiado del proyecto de investigación HAR2010-21941-C03-01. 1. Gómez Mendoza (1992). 17167_RHI69_tripa.indb 109 31/10/17 14:13
Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003) 110 hacía creer a los gerifaltes del régimen que España podría dominar el mercado mundial de esas materias primas.2 Del lado de los propietarios británicos, la resistencia a deshacerse de Riotinto fue absoluta en los años de la Segunda Guerra Mundial por razones obvias y, más tarde, por el desprestigio que la cesión a un antiguo aliado de Hitler supondría para el imperio. Finalmente, sin embargo, los ingleses fueron cediendo ante las presiones del gobierno español; entre ellas, la restricción de las licencias de importación de insumos y maquinaria, la obligación de vender a precios tasados en el mercado interior, la obligación de depositar en el Instituto Español de Moneda Exterior las divisas producto de las ventas al exterior y cambiarlas por pesetas sobrevaluadas, los controles a la repatriación de las ganancias, etc.;3 a todo ello, había que unir el sostén de una plantilla numerosa cuyo coste se multiplicó por 5,8 entre 1940 y 1954. En junio de 1954, previa autorización de los gobiernos británico y español, empezaron las negociaciones de traspaso de la propiedad desde Rio Tin- to Company Limited (RTCL) a tres bancos españoles: el Banco Español de Crédito, presidido por Pablo Garnica, el Banco Hispano Americano, cuyo consejero delegado era Andrés Moreno, y el Banco de España de España, presidido por el conde de Benjumea.4 La operación concluyó con la venta de dos terceras partes de las acciones al capital privado español, conservando RTCL el tercio restante. La venta, aprobada por Franco el 14 de agosto de 1954, se cifró en 1.000 millones de pesetas, 7,66 millones de libras, pagaderas en siete años. Tras su constitución el 28 de octubre de 1954, la empresa minera pasó a llamarse Compañía Española de Minas de Río Tinto S.A. (CEMRT). Además de los bancos citados, en el consejo de administración se sentaron representantes de otros compradores: Banco Exterior de España, Banco Central, Banco de Vizcaya, Banco de Bilbao y Banco Urquijo. El 30 de octubre de 1954, los bancos hicieron frente al primer pago por valor de 2,5 millones de libras.5 Como presidente de la empresa fue elegido Joaquín Benjumea Burín, conde de Benjumea, ingeniero, ministro de Agricultura y de Hacienda tras la Guerra Civil, y gobernador del Banco de España desde 1951. Como director fue nombrado Antonio de Torres Espinosa, general de artillería. Los consejeros de la nueva empresa expresaron su convicción de estar protagonizando una «lejana aspiración de la economía nacional» y reiteraron su intención de estar a la altura del legado recibido, proponiendo un plan quinquenal de inversiones de 173,9 millones de pesetas para «mejorar en lo posible la producción y 2. Gómez Mendoza (s.f.), pp. 8-9. 3. Harvey (1981), p. 295. 4. AFRT, Memoria de la Compañía Española de Minas de Río Tinto S.A. Ejercicios 1955 y 1956. Legajo 1757. 5. AFRT. Rio Tinto Company Limited. 82 Annual Reports of Directors. 1954. 17167_RHI69_tripa.indb 110 31/10/17 14:13
Carlos Arenas Posadas 111 rendimientos de la empresa en el futuro».6 En contrapartida, la Compañía Española obtuvo del gobierno una rebaja sustancial de las bases imponibles de distintos impuestos y arbitrios.7 La inglesa RTCL no tomó la venta como un expolio sino como un buen negocio porque, prestigios imperiales aparte, la explotación ya daba evidentes muestras de decadencia y, tanto más, por las sucesivas zancadillas del régimen. Por otra parte, con la conservación del 33% de la propiedad, seguía siendo el accionista mayoritario frente al pool de accionistas nacionales, lo que le permitiría influir decisivamente en la gestión estratégica y comercial de la nueva empresa a través de sus contactos con clientes y proveedores mundiales. Y lo más importante: con el producto de la venta le daría finalmente la posibilidad de invertir en otros países.8 De hecho, con el dinero español acometió inversiones en países la Commonwealth, en concreto en Australia y Canadá, y en Estados Unidos, donde RTCL explotó yacimientos de uranio y petróleo. Los beneficios netos obtenidos por la multinacional británica pasaron de las 272.000 libras en 1950 a 2.042.000 libras en 1960.9 El resto del artículo quedará dividido en varios epígrafes: en el primero se describe el inicio de la actividad minera por parte de la Compañía Española en unos años todavía condicionados por la estrategia autárquica de la política económica franquista; el epígrafe 2, a partir de 1964, trata de la rápida adaptación de la Compañía Española a los criterios liberalizadores de la economía española desde 1959, con la aparición de nuevos socios extranjeros (Patiño, 1966) y nacionales (Explosivos Españoles, 1970); en el tercero, se describe la acelerada expansión extractiva y metalúrgica en la década de los setenta en un contexto de crecientes incertidumbres de precios y costes; el epígrafe 4 retrata la década de los ochenta como la del comienzo del fin de unos yacimientos que ya no resultaban ni competitivos ni rentables a pesar del aumento de las escalas extractivas; en el epígrafe 5 se describen los esfuerzos de la compañía, entonces llamada Río Tinto Minera, por enderezar el rumbo torcido a causa de las cuantiosas pérdidas. El capítulo 6 describe cómo la mina llega a manos de los trabajadores que la gestionan desde 1995 y que, tras ímprobos esfuerzos por salvar la actividad, asisten al cierre en 2003. El epígrafe 7 es una reflexión final sobre la sostenibilidad de economías extractivas como la que se institucionalizó en Riotinto. 6. AFRT. Memoria de la Compañía Española de Minas de Río Tinto S.A. Ejercicios 1954 y 1955. Legajo 1757. 7. Flores Caballero (2007), p. 140. 8. Sugawara (2009). 9. AFRT. Rio Tinto Company Limited. 88 Annual Reports of Directors. 1960, p. 19. 17167_RHI69_tripa.indb 111 31/10/17 14:13
Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003) 112 La gestión empresarial de una ambición política. 1954-1963 La Compañía Española Minas de Río Tinto, S.A. debió asumir pronto que una cosa era el empeño patriótico y otro sacar provecho de minas exhaustas y de instalaciones anticuadas —Avery las llamó un «noble cadáver»—10 en un país arruinado quince años después de finalizada la Guerra Civil. Había adquirido 6.000 hectáreas con cuatro yacimientos en los términos municipales de Riotinto y Nerva. Tres de ellos —Filón Sur, Filón Norte y Planes— estaban total o prácticamente agotados. Solo uno, San Dionisio, estaba plenamente operativo. Era una masa de 2,5 kilómetros de longitud y 500 metros de profundidad con 50 millones de toneladas de piritas y pórfidos explotados en parte a cielo abierto —Corta Atalaya, de donde se extraían unas 3.000 toneladas diarias— y en parte por contramina —Pozo Alfredo, 1.000 toneladas diarias—. La ley de azufre en las piritas de esos yacimientos superaba el 40% y constituía el principal activo del negocio. La segunda mineralización en importancia, el cobre, con una ley variable entre 0,5% y 1,5%, era obtenido mediante cementaciones naturales o por fundición en la vetusta instalación que los británicos inauguraron a principios del siglo xx. Dentro del área minera se encontraba un yacimiento no explotado: Cerro Colorado, una masa formada por minerales cobrizos de baja ley, cubierto por una montera ferruginosa de color rojizo (gossan), cuyo máximo interés lo constituía la existencia de pequeñas mineralizaciones de oro y plata. La prioridad de la Compañía Española en esa primera etapa siguió siendo la extracción y venta de piritas. El principal destino de las mismas fue, como hasta entonces, la exportación. Al fin y al cabo, con unas ventas en torno a 11 millones de dólares, Riotinto aportaba la mitad de las exportaciones españolas.11 Gracias a la gestión de sus socios ingleses, CEMRT mantuvo la tradicional red de clientes en Europa. No obstante, los directivos españoles fueron conscientes de que el futuro de estos mercados era incierto, como demostraba la paulatina caída de las ventas desde los años treinta. La causa de esta «relativa caída de posiciones» era la competencia del azufre puro procedente de Cuba y Canadá, así como la de otros azufres europeos obtenidos de gases naturales. La competencia del azufre favorecida por la disminución del transporte marítimo, obligaron a reducir los precios de las piritas, a pesar de los esfuerzos de cartelizar el mercado por parte de la Pyrites Residues Organization.12 10. Avery (1985), p. 380. 11. AFRT. Memoria de la Compañía Española Minas de Río Tinto S.A. Ejercicios 1954 y 1955. Legajo 1757. 12. AFRT. Memoria de la Compañía Española Minas de Río Tinto S.A. Ejercicio 1957. Legajo 1757. 17167_RHI69_tripa.indb 112 31/10/17 14:13
Carlos Arenas Posadas 113 Las dificultades no solo provenían del exterior; en el mercado interior, al que Río Tinto destinaba aproximadamente un tercio de su producción, los precios fijados por el Estado —150 pesetas la tonelada en 1954, 370 pesetas en 1958— eran reiteradamente considerados por la compañía como insatisfactorios, dado el aumento general de costes.13 La competencia en los mercados exteriores, los precios poco remunerativos en el interior condujeron a CEMRT a tomar dos decisiones importantes: la primera, persistir en la «concentración minera» de compañías extractoras de piritas para regular los mercados exteriores. La segunda, utilizar las piritas como base de su propio proyecto industrial. El plan consistió en levantar una planta de obtención de ácido sulfúrico a partir de los gases residuales de los hornos Orkla de fundición de piritas. La planta prevista para producir 70.000 toneladas de ácido sulfúrico al 98% de pureza14 —en la práctica produciría apenas la mitad— sería inaugurada en Huelva en 1959. En cuanto a la línea del cobre, CEMRT heredó una fundición que apenas había sufrido modificación en sus cincuenta años de existencia. Las 10.000 toneladas de concentrados de cobre y las cáscaras procedentes de la cementación se enviaban a un solo cliente, la cordobesa Sociedad Española de Construcciones Electromecánicas (SECEM), creada en 1917 por el ingeniero francés Ledoux con capital vasco y francés (los Rothschild de Peñarroya) y fabricante de casi el 40% del cobre electrolítico de España.15 La vinculación monopsónica y la creciente competencia que se adivinaba tras las medidas aperturistas de 1959 eran también motivos de incertidumbre. En 1960, el consejo de administración reclamaba una mayor protección para el cobre nacional en atención a su importancia estratégica «para la industria y la defensa del país».16 Para afrontar las dificultades mencionadas y las derivadas del aumento de los costes laborales, la Compañía encargó diversos informes a consultorías especializadas en gestión administrativa y del trabajo —Ingeco Convert, Bedaux, ICA— que estuvieron de acuerdo en que Río Tinto adolecía, como en el pasado, de una dirección «heterogénea» en la que cada departamento operaba como si fuera una empresa independiente, con una plantilla excesiva, escasamente formada y mal dirigida por mandos incompetentes, que ofrecía una muy baja productividad —un 60% de la considerada óptima— por causa del absentismo, los prolongados tiempos muertos y los salarios arbitraria- 13. AFRT. Memoria de la Compañía Española Minas de Río Tinto S.A. Ejercicios 1954, 1955, 1956 y 1958. Legajo 1757. 14. AFRT. Memoria de la Compañía Española Minas de Río Tinto S.A. Ejercicio 1956. Legajo 1757. 15. Pascual (2008a). 16. Finalmente el 1 de abril de 1962 se fijó un arancel para el cobre del 10%. AFRT. Memoria de la Compañía Española de Minas de Río Tinto S.A. Ejercicio 1960. Legajo 1757. 17167_RHI69_tripa.indb 113 31/10/17 14:13
Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003) 114 mente fijados que no incentivaban mayores rendimientos.17 Restaurado un departamento de métodos del trabajo en 1960, se implanta un Reglamento de Régimen Interior en 1961 y se empiezan a aplicar métodos de «racionalización» en paralelo a la negociación de los primeros convenios colectivos.18 No resulta descabellado relacionar la negociación, la voluntad de reducir plantillas y de aumentar la productividad con las huelgas que se produjeron en 1962 en el departamento de fundición y, con carácter general, en 1964.19 El desajuste entre costes laborales y productividad provocó que en 1965 la empresa presentara un expediente de crisis que sería aprobada posteriormente por la Delegación Provincial de Trabajo, y que supuso la prejubilación de 1.100 trabajadores a los que se ofreció una indemnización de 45.000 pesetas o un tercio del salario de forma vitalicia.20 En el balance de diez años de gestión tras la muerte de Joaquín Benjumea Burín en 1963 destaca la cancelación de la deuda con la compañía inglesa, la inversión de 500 millones en activos fijos, la racionalización del trabajo para reducir costes, un aumento de las escalas productivas (cuadro 1), la exploración de nuevos yacimientos a partir de 1960 y el inicio de una modesta diversificación industrial. Junto a ello, hay que añadir la persistencia en actitudes buscadoras de rentas —subvenciones, exenciones fiscales, incremento de aranceles, reducción de costes por la prejubilación de trabajadores, etc.—. El balance se expresa también en la serie de pérdidas y ganancias (cuadro 1). Puede deducirse de este que la Compañía Española había satisfecho una aspiración «nacional», aunque repartiera dividendos modestos, por debajo de los niveles de inflación en muchos años, que solo le permitieron reducir a la mitad la deuda contraída con los bancos en la operación compradora. A la muerte del conde, el consejo eligió como presidente a su sobrino Javier Benjumea Puigcerver, presidente de la sevillana Abengoa. La nueva presidencia supuso un cambio sustancial en la política empresarial hacia estra- 17. AFRT. Ingeco Convert. Informe preliminar. Noviembre de 1956. ICA. Informe preliminar, s.f. Bedaux. Informe diagnóstico. Propuesta de estudio de racionalización. Mayo de 1960. Legajo 2290. 18. «La compañía se encuentra frente a problemas laborales de gran magnitud para cuya resolución sería necesario una mayor flexibilidad en la transferencia de personal, así como del reajuste del exceso de plantillas [...] Una mayor colaboración del personal en la racionalización del trabajo en los distintos departamentos es indispensable para mantener los costes a un nivel de competencia», AFRT. Memoria de la Compañía Española Minas de Río Tinto S.A. Ejercicio 1962. Legajo 1757. 19. En el legajo 1762 de AFRT se recoge un detallado informe de la huelga que se saldó con más de sesenta despidos. 20. El Jurado de Empresa se manifestó en contra de la jubilación forzosa basándose en que «que la situación financiera es de firme estabilidad, dadas sus elevadas reservas [...] sin deudas ni créditos pendientes de regularizar, que existen centenares de puestos de trabajo auxiliares de la minería ocupados con contratistas particulares, que la plantilla ideal puede alcanzarse dentro de cuatro años sin necesidad de jubilación forzosa», AFRT. Crisis de Trabajo. Expediente 68/65. Legajo 2255. 17167_RHI69_tripa.indb 114 31/10/17 14:13
Carlos Arenas Posadas 115 tegias más expansivas, en el contexto de la creciente liberalización de factores y mercados que experimentaba España desde 1959.21 El proyecto estrella consistió en aprovechar las ayudas previstas por el Estado dentro de I Plan de Desarrollo en el Polo Químico de Huelva para crear una planta electrolítica para la obtención de cátodos o cobre puro, incorporando valor a la mera extracción minera.22 Las nuevas instalaciones estarían ubicadas en la ría de Huelva y trabajarían «con materiales cobrizos de distintas procedencias adquiridos según las coyunturas del momento». Se trataba de reunir en la nueva planta 115.000 toneladas de concentrados y cáscaras de cobre al año. Los beneficios de la operación se consideraban «muy interesantes» teniendo en cuenta que, con ello, CEMRT podría llegar a satisfacer más de la mitad de la demanda española de cobre que estaba prevista alcanzar las 90.000 toneladas en 1965 y las 110.000 en 1968. 21. «La compañía estaba plenamente consolidada y en condiciones de abordar otras actividades de mayor altura», AFRT. Creación y evolución de la Compañía Española. 1965. Legajo provisional. 22. AFRT. Solicitud de beneficios del polo de promoción de Huelva para una planta de producción de cobre con capacidad anual para 30.000 toneladas de cobre anódico. CEMRT julio de 1964. Legajo 2295. CUADRO 1 ▪ Compañía Española de Minas de Río Tinto S.A. 1954-1965 Beneficios brutos. Miles de pesetas Beneficios Netos. Miles de pesetas Dividendo % Piritas extraídas. Miles de toneladas Concentrado de cobre. Toneladas Plantilla Costes laborales. Millones de pesetas 1954 -5.559 797 5.782 7.600 150 1955 35.241 24.668 0764 5.876 7.800 154 1956 141.790 120.253 6959 6.295 7.900 190 1957 203.230 146.773 71.013 5.984 7.700 275 1958 108.100 75.672 6906 5.040 7.800 250 1959 110.645 77.451 6758 6.917 7.700 265 1960 204.636 150.598 7,5 884 8.202 7.600 275 1961 170.342 123.224 7,5 801 12.313 7.450 270 1962 94.941 67.637 5849 11.799 7.000 310 1963 51.323 43.721 0818 11.006 6.600 345 1964 177.900 69.700 6864 13.047 6.100 350 1965 291.400 135.400 9869 11.027 5.800 425 Fuente: memorias anuales de la CEMRT. Moreno Bolaños (2011). 17167_RHI69_tripa.indb 115 31/10/17 14:13
Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003) 116 Insertos en la globalización. 1964-1970 La diversificación perseguida por la Compañía en la nueva etapa no podía contar solo con recursos españoles. La oferta nacional de concentrados de cobre dependía de Riotinto —tres cuartas partes de los producidos en España—, que no excedía de 20.000 toneladas al año, por lo que, en virtud de las previsiones, sería necesario importar entre 80.000 y 90.000 toneladas más.23 Las conversaciones con proveedores foráneos comenzaron en 1964 y fructificaron en febrero de 1966: la Compañía Española participaría en la creación de una nueva entidad cuya misión sería la exploración y extracción de mineral de cobre del Cerro Colorado en Riotinto, su transformación en concentrados in situ, la importación de más concentrados de cualquier parte del mundo y la erección de la planta de refinado electrolítico ya mencionada con los recursos autóctonos y foráneos, y de otra de ácido sulfúrico, igualmente en el Polo Industrial de Huelva. Culminar el proyecto era urgente a la altura de 1966 porque los «beneficios del Polo» —el 20% de una inversión inicial de 137,5 millones de pesetas—24 corrían el riesgo de perderse tras haber sido prorrogada la solicitud «varias veces» y porque la tardanza dejaría menos tiempo para disfrutar de un «mercado protegido» por el arancel del cobre de 1962.25 Al margen de esta operación, la extracción y comercialización de las piritas seguirían gestionadas por CEMRT. La nueva sociedad para la línea del cobre se constituyó el 5 de abril de 1966 entre tres empresas: la Compañía Española de Minas de Río Tinto S.A.; Rio Tinto Zinc (RTZ) —resultante de la fusión en 1962 de Rio Tinto Company Limited y Zinc Corporation— y The Patiño Mining Corporation; es decir, dos viejos socios y un tercero que aparece en el escenario.26 Que Patiño entrara en el capital de Río Tinto no fue una causalidad. Esta compañía de origen boliviano estuvo siempre ligada a los intereses británicos en general y a Río Tinto en particular, con la que participaba en el cártel mundial del estaño. El aval británico de una empresa saneada en España con la ayuda del Estado, con ex- 23. AFRT. Nueva sociedad para la producción de cobre. 14 marzo de 1966. Legajo 2255. 24. AHPH. Legajo 14247/1. 25. AFRT. Nueva sociedad para la producción de cobre. 14 marzo de 1966. Legajo 2255. 26. El nombre de Simón Patiño está ligado a la minería boliviana del estaño desde 1900. Tres décadas después, Patiño Mining está instalada no solo en Bolivia sino también en Inglaterra, donde posee la fundición William Harvey de Liverpool, y en Alemania, Holanda y Malasia. En los años cuarenta, Patiño seguía siendo el primer productor mundial con un 10% de la producción y un capital de 25 millones de dólares. No obstante, a finales de los cuarenta, la trayectoria empresarial empieza a torcerse a medida que las reservas de las minas bolivianas y la ley del estaño descienden. El promedio anual de los beneficios de la empresa bajan de 4,08 millones de dólares entre 1940 y 1945 a 2,43 millones entre 1946 y 1951. La situación empeora cuando el gobierno boliviano nacionaliza las minas en 1952. En esas circunstancias, Patiño Mining inicia una diversificación. Así se acerca a la minería del cobre. Almaraz Paz (2009), Geddes (1972), Contreras (1993). 17167_RHI69_tripa.indb 116 31/10/17 14:13
Carlos Arenas Posadas 117 pectativas de crecimiento dado el buen momento de la economía española, con yacimientos de cobre, oro y plata por explotar, con precios al alza —entre 1960 y 1965, el precio del cobre en los mercados mundiales pasó de 90 centavos de dólar la onza a casi 210— operaron a favor de tal decisión.27 El nombre de la nueva corporación era Río Tinto Patiño (RTP). Su capital social —500 millones de pesetas— quedó repartido en un 55% para CEMRT, un 40% para Patiño Mining y un 5% para RTZ. Como no podía ser de otra manera, el principal acuerdo adoptado fue el compromiso para suministrar concentrados de cobre a la futura fundición de Huelva. Rio Tinto Zinc se comprometía a enviar entre 15.000 y 30.000 toneladas de su «proyecto minero de Australasia», además de otras procedentes de su «organización internacional». Patiño aportaría entre 12.000 y 15.000 toneladas al año desde sus minas de Chibougamau en Canadá, aunque la entrega habría que aplazarla hasta la primavera de 1970 una vez que quedara extinto su contrato de suministro con la multinacional Normanda. Por su parte, la Compañía Española quedaba comprometida a ceder a la nueva empresa las subvenciones estatales del Polo de Promoción de Huelva, la explotación de 53,1 millones de toneladas de pórfidos cobrizos de baja ley en el Cerro Colorado, de las que se podrían obtener 20.500 toneladas de concentrados de cobre al año, y otros 15,7 millones de toneladas de gossan, que darían unos 35.100 kilos anuales de oro y plata en lingotes.28 Las necesidades financieras del proyecto minero y metalúrgico se fijaban en 1.441 millones de pesetas. Además del capital social, Río Tinto Patiño contaba con 228 millones de ayudas estatales29 y una reducción de impuestos y créditos por valor de 813 millones.30 Como se observa, la estrategia inversora de RTP pasaba por un elevado nivel de apalancamiento. El primer crédito lo concedió la propia Patiño por valor de 5 millones de dólares —2,5 para levantar la nueva fundición en Riotinto y la refinería de Huelva y 2,5 para prospección y explotación minera—. Siguieron créditos de 27,5 millones de dólares de los bancos Montreal y Kleinwort Benson y una emisión de obligaciones en 1969. En los años siguientes, la compañía minera continuó funcionando básicamente con recursos ajenos. Como aconsejó la consultora Stanford Research, el buen momento de la economía española y, especialmente, la disponibilidad de dinero relativamente barato —en torno al 8%— debían ser aprovechados 27. Mardones, Marshall y Silva (1984). 28. AFRT. Río Tinto Patiño. Memoria ejercicio 1970. Signatura provisional. 29. AFRT. Nota sobre las conversaciones mantenidas del 1 al 16 de enero de 1966 entre representantes de Patiño y Río Tinto relacionadas con el proyecto de cobre de la provincia de Huelva. Legajo 2255. 30. AFRT. Acuerdo firmado el día 5 de abril de 1966 por las siguientes compañías: Compañía Española de Minas de Rio Tinto S.A; R.T.Z. Investments Limited; The Patiño Mining Corporation. Legajo 2255. 17167_RHI69_tripa.indb 117 31/10/17 14:13
Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003) 124 Indonesia, Uganda etc., la aparición también de Río Tinto Patiño en esa coyuntura, completaban el panorama del exceso de la oferta.57 Para evitar la caída de los precios del cobre se creó en 1966 la CIPEC (Comité Intergubernamental de Países Exportadores de Cobre), formada por cuatro de los grandes productores del mundo, Chile, Zambia, Zaire y Perú, que controlaban al menos el 50% de las reservas de cobre a nivel mundial.58 La CIPEC hizo varios intentos para corregir la tendencia bajista reduciendo la producción un 10% en 1975 y 1977, pero resultaron fallidos. El fracaso, en parte, hay que atribuirlo a la escasa cohesión de las estrategias de los países miembros. No coincidían los intereses de Chile donde el cobre representaba el gran recurso del país y los de Perú, algo más diversificado en sus riquezas.59 Nunca, por tanto, la CIPEC tuvo la capacidad de controlar el mercado que tuvo el cártel del petróleo, la OPEP, creada en 1960. Para paliar la caída de los precios, las compañías mineras optaron por situar su cobre en mercados de futuro, pero, en las circunstancias antedichas, no solo no se garantizó la estabilidad de precios, sino que, por el contrario, los sometieron a un continuo estrés instigado por los especuladores.60 Las repentinas «burbujas» del cobre provocaron la reacción de los clientes que se inclinaron por materiales como el aluminio. Por supuesto, la inestabilidad de los precios hay que relacionarla con la desaceleración de la demanda industrial provocada por la «crisis del petróleo».61 También la comercialización del bullión estuvo sujeta a fuertes incertidumbres, no solo por el cambiante precio del oro y la plata —en Londres el precio del oro osciló entre 130 y 165 dólares la onza en los años setenta—,62 sino también por las peculiares condiciones de venta, inmediata, in situ y al contado, debido a «la enorme importancia que tiene el factor tiempo en la valoración» del producto. En este marco de incertidumbres y malas perspectivas, en 1976, Patiño vende a ERT su participación en Riotinto. Los beneficios obtenidos por RTP entre 1966 y 1975 no fueron los esperados en el proyecto inicial, cifrados entre un 14,4% y un 20,64% anual del capital o 735 millones de pesetas.63 El hecho de que no se alcanzaran tales dividendos, que las necesidades inversoras 57. Panayotou (1979). 58. Ibidem. 59. El cobre era el 80% de las exportaciones de Chile y Zambia y el 30% de las de Perú. Takeuchi (2010). 60. Mardones, Marshall y Silva (1984). 61. El consumo de cobre en 1974 se redujo un 14% en Japón, en Estados Unidos un 5%, en Europa el 2%. Los stocks sin vender en ese año aumentaron desde las 37.000 toneladas en enero a las 130.000 en diciembre. 62. AFRT. Memoria Río Tinto Patiño S.A. 1977. Legajo Provisional. 63. AFRT. Nueva sociedad para la producción de cobre. 14 marzo de 1966. Legajo 2255. 17167_RHI69_tripa.indb 124 31/10/17 14:13
Carlos Arenas Posadas 125 fueran crecientes o que las relaciones laborales no fueran las esperadas en los años inflacionarios del tardofranquismo,64 pueden considerarse las causas del abandono. El hueco dejado por Patiño fue aprovechado por la «empresa madre», ERT, para volver a concentrar bajo una sola dirección todas las líneas del negocio —cobre, oro, plata y piritas— separadas en 1966.65 Río Tinto Patiño siguió existiendo de nombre durante 1977 y 1978 —seguramente para no perder los beneficios fiscales que le fueron otorgados por la ampliación del Cerro Colorado y la fundición de Huelva—,66 pero en junio de 1978, la compañía reunificada tomó el nombre de Río Tinto Minera S.A. (RTM) en la que ERT mantuvo el 75% de la propiedad por un 25% la antigua propietaria, la inglesa RTZ. Río Tinto Minera asumió los retos pendientes. El primero de ellos fue volver a la senda de las ganancias tras 1977, que había sido el primer año con pérdidas desde 1955. Para ello, arbitró una estrategia expansiva con nuevos planes de exploración, modernización de los equipos y ampliación de yacimientos y plantas. Perseguía de esa manera compensar la caída de precios con una reducción paralela de los costes unitarios mediante la aplicación de economías de escala y mejoras de la productividad. Se requirieron más créditos y una ampliación de capital que fue asumida por Rio Tinto Zinc en una coyuntura bonancible, 1979/1980.67 Un cuarto de siglo después de su «expulsión», los «ingleses» incrementan su participación en RTM hasta el 49% del capital, el resto quedó repartido entre ERT, otro 49%, y el Banco Urquijo con un 2%.68 La llegada de la democracia supuso nuevos motivos de riesgo para RTM; en el plano financiero se asiste a la reducción de las subvenciones y, especialmente, a la supresión de los canales privilegiados de financiación decretada por el ministerio de Fuentes Quintana en septiembre de 1977. Por otra parte, el coste de los concentrados de importación —11.000 millones de pesetas al año— se incrementó por el aumento de los fletes y, especialmente, por los desfavorables cambios de la peseta con respecto a las principales monedas —entre 1977 y 1983 se pasó de 81 a 143 pesetas el dólar, y de 133 a 217 pesetas la libra—. La elección resultaba difícil: comprar fuera suponía soportar el coste de la depreciación de la peseta; sustituir una parte de las importaciones, 64. Para un estudio de las relaciones laborales en Riotinto entre 1973 y 1978, consultar Legajo 567 y la entrevista a Venancio Cermeño, miembro del jurado de empresa de Río Tinto Patiño. AFES. Colección Oral. 95. 2004. 65. AFRT. Río Tinto Minera. Memoria Ejercicio 1978. Legajo 1758. 66. AHPH. Legajo 14255/3. 67. La producción mundial de cobre refinado ascendió en 1978 a 9,1 millones de toneladas; el consumo mundial fue de 9,4 millones, el precio de la tonelada se incrementó hasta alcanzar las 1.000 libras. AFRT. Río Tinto Minera. Memoria Ejercicio 1978. Legajo 1758. 68. AFRT. Río Tinto Minera. Memoria 1983. Legajo Provisional. 17167_RHI69_tripa.indb 125 31/10/17 14:13
Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003) 126 como se hizo, significaba afrontar los elevados costes de explotación en Riotinto bajo una inflación media de dos dígitos. El otro gran motivo de incertidumbre fue el laboral. En abril de 1978, se declara una huelga general de los trabajadores de Cerro Colorado y de la fundición de Huelva reclamando aumentos salariales en el convenio colectivo. La larga duración del conflicto repercutió negativamente en la regularidad de los suministros al exterior, en la pérdida de mercados y en un empeoramien- to de las condiciones de los créditos.69 1980-1987. Los años horribles de la minería del cobre Entre 1980 y 1987, Río Tinto Minera vivió en una permanente paradoja: los esfuerzos por incrementar la capacidad productiva no solo no se vieron recompensados sino que, todo lo contrario, coadyuvaron al incremento de las pérdidas. Los cálculos previos resultaron absolutamente erróneos; ni el volumen de la demanda ni los precios ni los intereses de la deuda se comportaron como los economistas de la empresa habían previsto. La extracción de piritas durante los años ochenta siguió a buen ritmo: en torno a 600.000 o 700.000 toneladas anuales de piritas «crudas» de San Dionisio y otras 250.000 toneladas de piritas «lavadas» procedentes de lixiviación del mineral de cobre. Eso convertía a RTM en el mayor productor de piritas del mundo, con un porcentaje que osciló entre el 32 y el 40% del total mundial entre 1980 y 1985. El destino de las piritas siguió siendo las dos fábricas de ácido sulfúrico que RTM mantenía en el polo químico de Huelva, cuya producción no dejó de crecer desde las 134.000 toneladas anuales en 1971 a las 366.000 de 1985. El 50% del ácido era adquirido por FESA (Fosfórico Español), la otra mitad se distribuía entre otros clientes, como la catalana Cros, que acabaría teniendo un papel decisivo en el devenir de la compañía minera. En cualquier caso, piritas y sulfúrico solo representaban un porcentaje pequeño en el volumen de negocios de Río Tinto Minera; en concreto, las piritas el 7,1% y el sulfúrico el 3,4%.70 La segunda línea en orden a los beneficios de RTM era la producción del bullión de oro y plata que suponía el 21,7% del negocio. En 1979, el departamento de exploración aumentó la mineralización de gossan hasta 25 millones de toneladas por encima del límite mínimo de rentabilidad de un gramo de oro por tonelada.71 Ampliada en varias ocasiones la planta de tratamiento, la 69. AFES. A los Comités de Empresa y Personal de Río Tinto Patiño. 6 de mayo de 1978. Legajo 567. 70. AFRT. Legajo 1903. 71. AHPH. Legajo 14215/10. 17167_RHI69_tripa.indb 126 31/10/17 14:13
Carlos Arenas Posadas 127 producción alcanzó en 1985 la cifra récord de 4,3 toneladas de oro y 59,2 toneladas de plata. La principal actividad minera de Río Tinto Minera siguió siendo la extracción, molienda y concentración del mineral de cobre de Cerro Colorado (cuadro 2), de las cloritas del Pozo Alfredo —0,7 millones de toneladas al año, con una ley 1,64%—, y la lixiviación de las piritas para obtener cobre en cáscaras.72 Los concentrados y cáscaras siguieron siendo enviados a la fundición de Huelva donde se unían a otros semielaborados importados en los años ochenta de Papúa, Chile, Marruecos y México.73 La producción de cátodos de cobre no hizo más que crecer. Río Tinto producía una media 108.000 toneladas anuales de las 155.000 de toda España. Se trataba de un cobre considerado de «alto grado» por las bolsas de metales de Londres y Nueva York. El destino de ese cobre había cambiado en los últimos años: si en 1976 el 70% se vendía en España, en 1985 dos terceras partes se vendían en el exterior, a Francia, Reino Unido e Italia principalmente. Los compradores nacionales seguían siendo SECEM-Ibercobre en Córdoba y SIA Santa Bárbara en Asturias. 72. AFRT. Legajo 1903. 73. En 1977, el 67% de los concentrados utilizados en Huelva eran de origen foráneo; en 1985 el porcentaje era el 57%. AFRT. Río Tinto Patiño. Circular Informativa. 59. Abrilmayo de 1978. CUADRO 2 ▪ Minería y metalurgia del cobre. 1976-1986. Mineral extraído en Cerro Colorado (miles de toneladas). Producción de concentrados y cobre en concentrados (toneladas). Coste de las operaciones (millones de pesetas) Años Mineral movido en Cerro Colorado Concentrado Producido Cobre en concentrados Costes de operaciones 1976 12.295 15.645 1977 10.748 94.493 16.344 6.815 1978 10.317 91.895 15.645 7.401 1979 13.318 104.025 17.801 8.693 1980 16.412 107.849 18.256 11.519 1981 20.110 140.667 26.515 16.502 1982 20.302 153.313 31.696 18.031 1983 20.231 162.348 31.902 20.227 1984 24.425 193.094 38.012 24.570 1985 23.880 187.468 33.334 25.125 1986 24.223 Fuente: elaboración propia a partir de las fuentes mencionadas. 17167_RHI69_tripa.indb 127 31/10/17 14:13
Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003) 128 La estrategia expansiva de Río Tinto Minera a partir de 1978 terminó siendo ruinosa. Las pérdidas se acumularon en los años siguientes: entre 1977 y 1986 sobrepasaron los 12.000 millones de pesetas y las previsiones para el periodo comprendido entre 1987 y 1992 arrojaban unas pérdidas adicionales de 33.149 millones. El descalabro, sin embargo, no correspondía por igual a todas las líneas del negocio. En 1986, sobre una pérdida global de 5.000 millones de pesetas, la venta del bullión aportaba unas ganancias de 2.418 millones, la de piritas 606 millones y la de cátodos 1.100 millones. Las pérdidas se acumulaban en la actividad minera, específicamente en la minería del cobre en Cerro Colorado, que sumaba pérdidas de 7.059 millones de pesetas y era considerada un «sumidero de dinero». La primera causa de las pérdidas era la continuada caída de los precios de las materias primas a partir de 1981 (cuadro 3). El cobre en los mercados mundiales continuó el largo proceso de depreciación que había iniciado en los setenta. En libras de 1982, el precio de la tonelada de alta calidad que estaba en 2.984 libras en 1974, cayó hasta las 847 en 1982, siendo a finales de 1986 un 34% inferior al precio de 1980 en términos reales. Las buenas expectativas del mercado del cobre en 1979 y 1980 no solo no se mantuvieron sino que contradijeron las proyecciones a largo plazo de ingenieros y economistas que habían prescrito un precio medio de 981 libras entre 1981 y 1994.74 Las pérdidas en las sociedades mineras de todo el mundo fueron cuantiosas.75 De hecho, en la década de los ochenta cerraron 43 minas de cobre, 17 en Estados Unidos, entre ellas las históricas Butte de 74. AHPH. Proyecto de Extracción y Beneficios de Pórfidos cobrizos de la masa San Dionisio. Diciembre de 1976. Legajo 14209/2. 75. AFRT. Legajo 1758. CUADRO 3 ▪ Precio del cobre (centavos de dólar la libra), oro y plata (dólares la onza) Años Cobre Oro Plata 1977 59,36 147,71 4,63 1978 61,79 193,71 5,93 1979 90,1 307 11,11 1980 99,12 613 20,87 1981 79,02 460 10,52 1982 67,19 375,9 7,92 1983 72,15 424,2 11,45 1984 62,5 360,4 8,1 1985 66,9 317 6,2 1986 66,0 350 5,6 17167_RHI69_tripa.indb 128 31/10/17 14:13
Carlos Arenas Posadas 129 la compañía Anaconda y Bingham de Asarco, pionera en la minería masiva de cobre de baja ley.76 La crisis minera hay que atribuirla a la reducción de la demanda industrial derivada de las dos crisis del petróleo en los setenta y a la sustitución del cobre por el aluminio y las fibras ópticas por parte de los grandes consumidores,77 pero sobre todo al alto precio del dinero como consecuencia de las políticas monetaristas implantadas por Thatcher y Reagan en 1980. La prioridad neoliberal por contener los precios no permitían alcanzar precios rentables para el cobre, especialmente para las compañías que operaban con una elevada ratio de estéril por mineral, como eran las arriba citadas y también Río Tinto Minera en Cerro Colorado. El precio del oro también cayó en los primeros años ochenta desde 613 dólares la onza en 1980 a 317 en 1985; a partir de este año se estabilizan en torno a los 400 dólares. Aun así, la minería del oro era la única en expansión en todo el mundo, especialmente en Estados Unidos, Brasil, China y Australia. El precio de la plata experimentó el mismo proceso que el del oro: caída de 9 a 6 dólares la onza entre 1980 y 1985 y mantenimiento en torno a los 6 dólares con posterioridad.78 Los mercados no solo empujaban los precios a la baja sino que, además, siguieron comportándose de una manera «errática».79 La rigidez contraída en los planes de expansión de RTM —aumento de la capacidad extractiva, inversiones en maquinaria, nueva trituradora en 1979, aumento del horno Flash en 1985 en Huelva, etc.—, junto a la inducida por las regulaciones laborales en democracia, colisionaban con la caída de precios y con una volatilidad de los mercados que no se evitó a pesar de dedicar la mitad de la producción de cobre a mercados de futuro.80 La segunda causa de los balances en rojo de RTM estaba en el aumento de los costes de la extracción minera. Entre 1982 y 1986, se incrementaron un 40% desde 18.000 a 24.000 millones de pesetas. En 1986, el coste unitario de la tonelada de cobre minero superaba en 155.000 pesetas el precio de venta. El primer motivo del incremento de costes no era el laboral sino la disminución progresiva de las leyes de los minerales, que obligaba a mover crecientes cantidades de estéril para obtener la misma cantidad de producto. Las reservas de cobre de Cerro Colorado habían aumentado según los sondeos, pero 76. AFRT. Legajo 1905. 77. AFRT. Memoria Río Tinto Minera. 1983. 78. AFRT. Legajo 1905. 79. «Durante 1983, los mercados de los metales en todo el mundo seguían siendo un enigma, tanto para los productores como para los consumidores. El oro, plata y cobre se vieron afectados todos por presiones especulativas y cualquier y cualquier relación entre costes de producción y precios en el mercado parece totalmente fortuita», AFRT. Memoria Río Tin- to Minera. 1983. 80. AFRT. Legajo 1903. 17167_RHI69_tripa.indb 129 31/10/17 14:13
Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003) 130 a leyes que caían de forma «alarmante»: de 0,70% en 1982 a 0,47 en 1987.81 El gossan también reducía su contenido en oro: de 1,96 gramos la tonelada a 1,21. Solo la plata subía de 53 a 67 gramos por tonelada. Por eso, a pesar de que la extracción minera alcanzaba cifras récord, la producción de concentrados de cobre descendía; en concreto, 40.475 a 35.441 toneladas en 1984 y 1985.82 La conclusión fue expresada al comité de empresa en 1986 de forma clara: «la minería del cobre en minas de baja ley, tiene poco futuro». La tercera y más importante causa de las pérdidas de Río Tinto era el crecimiento imparable de la deuda financiera (cuadro 4), agravada por la extraordinaria subida de unos tipos de interés que habían sido negativos en términos reales durante los setenta, pero que alcanzaron bruscamente un nivel insoportable a principios de los años ochenta. Río Tinto Minera, como tantos países y empresas en esos años, fue una víctima más de las traumáticas medidas tomadas por los gobiernos norteamericano y británico para controlar la inflación al tiempo que la amenaza obrera. El excesivo apalancamiento en la financiación de la empresa, que había sido el motor de la expansión desde 1954, especialmente en los años setenta, devino en una estrategia suicida. En 1982 la deuda era un 39% superior al activo; en 1985 era un 66% mayor. El problema de la deuda se agravaba por la situación aún más dramática de la empresa matriz: Explosivos Río Tinto tenía en 1982 una deuda que alcanzaba los 150.000 millones de pesetas, lo que ocasionó la negativa de los ban- 81. Las cloritas del pozo Alfredo redujeron la ley de cobre de 1,83% a 1,76%, para un volumen de mineral que no llega al 5% del que se mueve en Cerro Colorado. 82. AFRT. Legajo 1903. CUADRO 4 ▪ Datos financieros de Río Tinto Minera. 1977-1986. Millones de pesetas Año Capital Deuda con Bancos Incremento deuda por depreciación peseta Amortización Créditos Pérdidas y ganancias 1977 1.366 10.857 20 1.310 -342,9 1978 4.183 8.611 -4 1.208 -654,0 1979 4.183 13.850 84 1.323 319,1 1980 4.183 19.911 151 1.510 2.106 1981 4.183 25.580 80 1.971 -1.172 1982 4.183 28.406 3.415 2.846 -6.773 1983 4.183 24.450 1.664 2.863 664 1984 8.367 20.949 633 4.134 -469 1985 8.367 23.588 –3.528 -1.182 1986 10.637 27.498 –3.791 -4.756 Fuente: memorias anuales de Río Tinto Minera e informes varios. AFRT. 17167_RHI69_tripa.indb 130 31/10/17 14:13
Carlos Arenas Posadas 131 cos extranjeros a seguir prestando dinero y situó a la empresa multifuncional española al borde de la suspensión de pagos.83 Buscando una salida. 1982-1995 En 1982, se encendieron todas las alarmas en Explosivos Río Tinto y, dentro de ella, en Río Tinto Minera, por los pésimos resultados del conglomerado empresarial en su conjunto y los de la compañía minera en particular. Las operaciones para solventar la situación se conocieron como «Plan Escondrillas», por el nombre del presidente de ERT, y consistieron en desinvertir y vender buena parte de las empresas del grupo para reducir la deuda y proceder en paralelo a la renegociación de la misma con los bancos acreedores. Una tercera línea complementaria —fallida— fue intentar que el gobierno asumiera el coste adicional de la deuda motivada por la devaluación de la peseta. En octubre de 1983 eran 46 las empresas en venta del grupo ERT por un precio aproximado de 30.000 millones de pesetas —en esos momentos la deuda con los acreedores bancarios era de 82.000 millones de pesetas—. Las conversaciones con City Bank, Morgan Bank, Hispano Americano, Urquijo y Royal Bank of Canada culminan en un documento de renegociación que sería sometido a la discusión del total de 127 entidades financieras acreedoras. Ante la amenaza de la suspensión de pagos, el plan fue aceptado finalmente en marzo de 1984.84 El devenir de Explosivos Río Tinto en los años siguientes escapa a los propósitos del presente trabajo; sin embargo, para contextualizar lo ocurrido en la cuenca minera se puede decir que las ventas de los activos en 1987 permitió al grupo Kuwait Investment Office (KIO) hacerse con la división química de ERT, vinculándola a otra de sus empresas Cros, S.A.85 Nace entonces una dura competencia por la presidencia de ERT, que se acentúa cuando en diciembre de 1987, Escondrillas reconoce su fracaso en la liquidación de la deuda de 65.000 millones entre créditos participativos y ordinarios. El grupo KIO-Cros ofrece a la banca la garantía de pago con el aval del Aresbank y, gracias al 24% de las participaciones bancarias,86 se hace con la presidencia de ERT en julio de 1988, forzando la fusión de ambas empresas para dar lugar a Ercros.87 En los años siguientes, Ercros se iría desprendiendo de los ac- 83. AFRT. Memoria MRT 1983. El País, 15/3/1984. 84. El País, 8/10/1983. Carlos Humanes, El País, 16/3/1984. 85. Álvaro Tizón y Andreu Missé, El País, 2/3/1988. 86. Jesús Cacho, El País, 15/1/1988. 87. El nuevo grupo está formado por la Unión Española de Explosivos (UEE), cuya actividad es la defensa; Fertilizantes Españoles (FESA); Erkimia, que agrupó los activos químicos; Ertoil, la actividad petrolera; Ership, el transporte marítimo, y Río Tinto Minera. Miguel Ángel Noceda. El País, 23/6/1992. 17167_RHI69_tripa.indb 131 31/10/17 14:13
Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003) 132 tivos menos atractivos: vende el complejo Petroquímico a Cepsa en 1991 con el apoyo del gobierno y en 1993, tras declararse en suspensión de pagos en 1992, vende el 65% de Río Tinto Minera a la multinacional norteamericana Freeport-McMoran Copper & Gold Inc., que decidió operar en España con la denominación de Atlantic Copper.88 Obviamente, y volviendo años atrás, Río Tinto Minera se vio afectada por la misma estrategia de recortes y desinversión adoptada para todas las empresas de ERT. En enero de 1982, la dirección de RTM comunica a los representantes obreros del comité de empresa la difícil situación financiera por la que atravesaba la compañía.89 Para paliar la situación, RTM propone un plan de viabilidad consistente en reducir la deuda con los beneficios de 1980 y doblar el capital social de la empresa, reequilibrando activos propios y ajenos, siempre que se cumplieran una serie de condiciones financieras y laborales. Entre las primeras, la aceptación de la banca de una reestructuración de la deuda consistente en posponer la devolución del principal, mantener líneas de créditos para las importaciones de concentrado, una línea de descuento del papel comercial y crédito para situaciones puntas. Entre las condiciones laborales destacan el cierre de departamentos ineficientes o no rentables —entre ellos el ferrocarril entre Riotinto y Huelva—, y la progresiva sustitución del concentrado local por el de importación, adquirido en Portugal —desde 1985, Rio Tinto Zinc poseería el 49% de Neves Corvo— y Papúa Nueva Guinea.90 Igualmente se proponen políticas de movilidad y formación para mejorar la productividad del trabajo y, como en 1965 y 1971, un plan de prejubilaciones en el que la empresa se comprometía a poner la diferencia entre las pensiones públicas y el cien por cien de los haberes. Llama la atención que Río Tinto Minera no aplicara la misma fórmula que se aplicaba en otras minas del mundo: el cierre hasta que el precio del cobre hiciera rentable la explotación. Si no lo hizo, se puede especular, fue por precaución ante la fortaleza de los sindicatos en los primeros años de la democracia, dispuestos como estaban a vincular la viabilidad de las minas con la de la planta de Huelva.91 Cerrando unas se provocaría el cierre de la otra. El plan de viabilidad fue aceptado por autoridades, acreedores y trabajadores: el capital social se duplicó, la plantilla se redujo en 500 obreros, la deuda quedó aliviada por los beneficios de 1983 y una pequeña reducción de los tipos de interés —las cargas financieras se redujeron en un 38% entre 1982 y 1986—. Sin embargo, tres años después, la situación de la empresa seguía siendo alarmante: «1985 ha sido un año difícil para Río Tinto Minera, ya que 88. Pascual (2008b), p. 116. 89. AFRT. Legajo 2039. 90. AFRT. Plan de Organización de Río Tinto Minera. 1982. Legajo 1905. 91. AFES. Entrevista a Ricardo Gallego. Colección Oral. 360. 2014. 17167_RHI69_tripa.indb 132 31/10/17 14:13
Carlos Arenas Posadas 133 a pesar del empeño, y el esfuerzo para reducir costes, que era la razón de ser del plan de reestructuración, no se alcanzó el nivel de rentabilidad deseado debido a las continuas bajas de las cotizaciones de los metales y de las divisas».92 Los buenos resultados que ofrecía la explotación del gossan —se erige una nueva planta de tratamiento en 1986— y la producción de cátodos en Huelva —se renueva el horno Flash en 1985— no son suficientes para compensar el enorme déficit que arrastra la minería del cobre, a la que hay que encontrar una «nueva óptica» para hacerla rentable. Esa nueva óptica fue la presentación en julio de 1986 de un expediente de regulación temporal de empleo para 900 de los 2.000 trabajadores de las minas dándose el tiempo necesario para estudiar un nuevo plan de viabilidad. A la vista de los resultados del anterior plan cuatro años antes, la representación obrera y la administración rechazaron el ERTE por no ajustarse a los procedimientos legales.93 La respuesta de la empresa fue la paralización progresiva de los trabajos en la línea del cobre, dando lugar a contundentes movilizaciones obreras que culminaron con una huelga general el 11 de septiembre de 1986 en toda la minería onubense.94 La decisión de cierre estaba tomada: Río Tinto Minera vuelve a presentar el expediente a finales de 1986 y, para reforzar sus argumentos, declara la suspensión de pagos de su deuda de 20.000 millones de pesetas en enero de 1987. Los argumentos manifestados por la empresa en las tres reuniones celebradas con el comité de empresa son los habituales: las pérdidas en la minería ascienden a 8.900 millones, lo que comporta pérdidas en la empresa por valor de 4.756 millones de pesetas. La única manera de salvar la compañía era sacrificar la línea del cobre haciendo caja con el ahorro de los salarios.95 A pesar de la oposición de los trabajadores y de la Junta de Andalucía,96 la minería del cobre quedó cerrada o laborada a muy bajo rendimiento,97 lo que hizo más factible el acuerdo entre Río Tinto Minera y los veintiséis bancos acreedores en abril de 1989. La deuda de 21.056 millones de pesetas se pagaría con un crédito en oro del Barclays Bank, pagadero en cinco años con el bullión de la mina. En ese periodo, RTM renunciaría a una posible venta y a 92. AFRT. Memoria Río Tinto Minera. 1985 93. La Junta de Andalucía interpuso dos sanciones de 15 millones y un millón de pesetas. Juan Carlos Álvaro, El País, Huelva, 3/1/1987. 94. El País, 12/9/1986. 95. AFRT. Acta de la reunión extraordinaria celebrada el día 8 de enero de 1987 entre la Dirección de la Empresa y la Representación de los Trabajadores. Legajo 1903. 96. AFRT. Acta de la reunión extraordinaria celebrada el día 15 de enero de 1987 entre la Dirección de la Empresa y la Representación de los Trabajadores. Legajo 1903. AFES. Entrevista a Venancio Cermeño. Colección Oral. 95. 2004. AFRT. Informe Sr. Pérez de León. Junio 1983. AFRT. Acta de la reunión extraordinaria celebrada el día 20 de enero de 1987 entre la Dirección de la Empresa y la Representación de los Trabajadores. Legajo 1903. 97. AFES. Entrevista a Ricardo Gallego. Colección Oral. 360. 2014. 17167_RHI69_tripa.indb 133 31/10/17 14:13
Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003) 140 FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA Archivos AFRT: Archivo de la Fundación Río Tinto. AHPH: Archivo Histórico Provincial de Huelva. AFES: Archivo de la Fundación de Estudios Sindicales de CC.OO.-A. Bibliografía Acemoglu, Daron; James A. Robinson (2006), «Persistence of power, elites and institutions», American Economic Review, 98-1, pp. 267-293. AlmaRaz Paz, Sergio (2009), Obra completa, Plural Editores, La Paz. ARenas, Carlos (1999), Empresa, mercados, mina y mineros. Rio Tinto 1873-1936, Fundación Río Tinto, Universidad de Huelva. ARenas, Carlos (2011), «Racionalidad de las decisiones empresariales y sostenibilidad económica: el caso de Rio Tinto Company Limited», en galán, Agustín (ed.), La presencia inglesa en Huelva: entre la seducción y el abandono, Universidad Internacional de Andalucía, pp. 243-256. Auty, Richard M. (2001), Resource abundance and economic development, Oxford University Press. AveRy, David (1985), Nunca en el cumpleaños de la reina Victoria. Historia de las minas de Río Tinto, Labor, Madrid. BetancouR, M.ª Cristina (2012), Precio del cobre. ¿Dónde estamos? Comisión chilena del cobre, Gobierno de Chile, Antofagasta. ContReRas, Manuel E. (1993), The Bolivian Tin Mining Industry in the First Half of the Twentieth Century, Institute of Latin American Studies University of London. FloRes CaballeRo, Manuel (2007), La nacionalización de las minas de Río Tinto y la formación de la compañía española, Universidad de Hueva. FouRneau, Francis (1978), El impacto del polo de desarrollo en la provincia de Huelva (1964-1974), Instituto de Desarrollo Regional. 12, Universidad de Sevilla. Gallego PaJaRes, Ricardo; Ruiz BallesteRos, Esteban (1996), «Minas de Río Tinto Sociedad Anónima Laboral. Un modelo socio-laboral alternativo para la reactivación de la minería onubense», Trabajo. Revista Andaluza de Relaciones Laborales, 1, pp. 35-45. Geddes, Charles (1972), The tin King, R. Hale, Londres. Gómez Mendoza, Antonio (1992), «The Cost of Francoist Economic Policies to British Firm: Rio Tinto Company, 1939-1954», Business and Economic History, 21, pp. 354- 363. 17167_RHI69_tripa.indb 140 31/10/17 14:13
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Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003) 142 ■ Riotinto: the decline of a mining myth (1954-2003) abstRact This article is focused on the history of Riotinto mines since its acquisition by Spanish capital in 1954 until its closure in 2003. Half a century in which the mine met various national and foreign owners who faced technical, financial and labor problems in order to market pyrites, copper, gold and silver in a process of accelerated extraction, resource depletion and falling prices, in the framework of a Spanish and global economy increasingly globalised. This article referred to the problems above to leave hanging the question about the fate of the mining districts who have not had the opportunity to diversify their economies, leaving a picture of strong environmental impact and productive and human desertification. keywoRds: Mining, extraction and refining; Financing policy; Capital and ownership structure; Trade and labor market; Exhaustible resources and economic development. Jel codes: L72, G32, F16, Q32 ■ Riotinto: el declive de un mito minero (1954-2003) Resumen El presente artículo trata la historia de las minas de Riotinto desde su adquisición por el capital español en 1954 hasta su cierre en 2003; medio siglo en el que la mina conoció diversos propietarios nacionales y extranjeros que afrontaron problemas técnicos, financieros y laborales para poner en el mercado piritas, cobre, oro y plata en un proceso de acelerada extracción, agotamiento de los recursos y caída de precios, en el marco de una economía española y mundial crecientemente globalizadas. En el presente artículo se analizan los problemas mencionados para dejar en el aire la pregunta sobre el destino de los distritos mineros que no han tenido la oportunidad de diversificar sus economías, dejando un panorama de fuerte impacto medioambiental y desertización productiva y humana. PalabRas clave: Minería, extracción y refinado; Política de financiación; estructura del capital y de la propiedad; Comercio y mercado laboral; Recursos agotables y desarrollo económico. códigos Jel: L72, G32, F16, Q32 17167_RHI69_tripa.indb 142 31/10/17 14:13