Reseña al libro de Manuel Hernández González, Liberalismo, masonería y cuestión nacional en Cuba (1808-1823)
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Manuel Hernández González, Liberalismo, masonería y cuestión nacional en Cuba 1808-1823, Santa Cruz de Tenerife, Ed. Idea, 2012, 270 págs. ISBN 978-84-9941-752-3 El doctor y profesor de Historia de América de la Universidad de La Laguna Manuel Hernández González ha publicado una nueva monografía que viene a acrecentar su amplísima producción bibliográfica dedicada fundamentalmente a la emigración canaria en el área Caribe. En los últimos años ha venido aumentando su interés a cuestiones sociales y políticas generales de las Antillas españoles y en especial la isla de Cuba, de la que esta obra es un nuevo ejemplo. En Liberalismo, masonería y cuestión nacional en Cuba 1808-1823 Manuel Hernández centra su atención en un periodo, el inicio del siglo XIX, al que ha dedicado ya varias obras. Este periodo de la historia, considerado como clave para comprender el desarrollo de la modernidad en el mundo occidental, marcó también las pautas para el desarrollo de la historia decimonónica de la Gran Antilla. Entre 1808 y 1823 los acontecimientos en la isla estuvieron marcados por la influencia de lo ocurrido tanto en Europa como la América continental. España inició este tiempo con la invasión francesa de la península Ibérica, considerado por la historiografía como el hecho fundacional nacional español. La guerra por la independencia española contra las tropas napoleónicas enlazará con los movimientos políticos secesionistas en los dominios continentales españoles en América. En estos años tendrá lugar el proceso emancipador que acabará en 1825 con la formación de las distintas repúblicas hispanoamericanas independientes. Cuba, que no participará de manera directa aunque sí se afectada de manera indirecta por ambos movimientos, se encontró durante ese periodo en pleno proceso expansivo de una economía de plantación abierta a los mercados internacionales dominada por un modelo de explotación esclavista. Según Hernández será en este momento cuando se desarrollen en la isla las ideas liberales que dominarán su economía en la centuria recién iniciada. El profesor divide el presente trabajo en cuatro partes. La primera de ellas sirve de planteamiento de la situación pues se sitúa en el debate sobre el alcance de la propuesta juntista de La Habana de 1808 como primer proyecto político puramente 110
cubano que sitúa como antecedente del proyecto descentralizador de José Agustín Caballero. El conocimiento profundo de las fuentes norteamericanas permite a Hernández, al mismo tiempo, hacer un análisis muy interesante de la interpretación que de la situación la isla hizo el agente William Shaler, hasta ahora deficientemente tratada por la historiografía especializada en esta temática. La segunda parte se adentra en el primer periodo constitucional cubano desde el estudio de la prensa que había eclosionado con gran virulencia a raíz del decreto de libertad de prensa de 1810. El análisis de las fuentes periodísticas permite al profesor conocer los avances del liberalismo en la isla en contraste con las ideas ultramontanas que también tuvieron su vigencia en dicho periodo. Analiza fundamentalmente El Patriota Americano como publicación paradigmática liberal, frente al periódico reaccionario El Frayle. Para Hernández no hay duda de que esta prensa reaccionaria fue fundamentalmente anti masónica y, como señala el título de la obra, uno de los objetivos del autor es desentrañar la importancia de la masonería en los movimientos políticos a inicios del siglo XIX en la isla. Continuando con esta preocupación, la tercera parte del libro está dedicada a los orígenes de la masonería y su desarrollo, arrancando desde el controvertido movimiento político conocido como “la conspiración de 1810”. Resulta muy interesante el hecho de que el destierro de los conjurados nos permita tener una visión amplia de la masonería, ya que el autor sigue a alguno de ellos, especialmente a Joaquín Infante, autor de unos de los primeros proyectos constitucionales para Cuba, exiliado en Venezuela y los Estados Unidos. Hernández también se detiene en la figura de Antonio José Váldes, que tras su implicación en el liberalismo habanero hubo de exiliarse en el Río de la Plata, marchando luego a México. Desde este punto el autor analiza los planteamientos ideológicos y sociales de la masonería cubana con respecto a la cuestión nacional o el primer liberalismo. Reiterando de manera muy coherente la metodología, Hernández vuelve a buscar en la prensa el sustento a sus argumentaciones, analizando con detalle El Telégrafo habanero, publicación considerada de orientación masónica y que tuvo vigencia durante el Trienio Liberal. La cuarta parte del libro está dedicada precisamente a este periodo político escasamente analizado por la historiografía dedicada a la isla. Hernández estudia el 111
112 Trienio Liberal en Cuba desde la perspectiva del enfrentamiento entre el liberalismo exaltado, fundamentalmente peninsular, frente a un liberalismo moderado criollo. De nuevo es en la prensa donde el autor encuentra las fuentes más fidedignas de esta pugna. Analiza el periódico El Americano Libre, publicación afín al liberalismo criollo, estudiando su ideología al respecto del independentismo, el colonialismo o el amenazante absolutismo. También expone sus conclusiones sobre los periódicos El Observador Habanero y El Argos. La perspectiva liberal exaltada se analiza desde la crítica publicada que contemporáneamente se produjo a los periódicos señalados. El trabajo concluye con el estudio por parte de Hernández del desencanto producido en unos y otros tras el fracaso liberal en la Península y la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis en 1823. Se trata por tanto de una obra muy interesante cuyas mayores aportaciones más relevantes son un análisis de un parte de la historia de Cuba, entonces también parte de España, que ha tenido poca atención. La otra gran aportación de Hernández en este trabajo es la utilización para de unas fuentes relativamente desconocidas como son las impresas, desde una perspectiva comparada. Quizás la crítica más reseñable sea que en el título no se deje ver esta a importante contribución: la significación de la interpretación de unos hechos desde las fuentes periodísticas. Sigfrido Vázquez Cienfuegos (Universidad de Sevilla).