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Conexiones globales en sistemas tridimensionales lineales a trozos

Carmona Centeno, Victoriano; Fernández Sánchez, Fernando; García Medina, Elisabeth; Teruel Aguilar, Antonio Esteban

Abstract

Presentamos en esta comunicación una técnica para probar de forma analítica la existencia de conexiones globales en sistemas dinámicos continuos lineales a trozos. Más concretamente, utilizamos esta técnica para demostrar la existencia de dos conexiones homoclinas directas (aquellas que cortan al plano de separación exactamente dos veces) y un ciclo heteroclino directo tipo punto-T (cuya conexión por las variedades unidimensionales corta exactamente tres veces al plano de separación mientras que su conexión por las variedades bidimensionales sólo lo hará en un punto) en una familia uniparamétrica de sistemas tridimensionales continuos lineales a trozos con dos zonas, reversibles y con trazas nulas.

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XX Congreso de Ecuaciones Diferenciales y Aplicaciones X Congreso de Matem´ atica Aplicada Sevilla, 24-28 septiembre 2007 (pp. 1–8) Conexiones Globales en Sistemas Tridimensionales Lineales a Trozos Victoriano Carmona1, Fernando Fern´ andez-S´ anchez1, Elisabeth Garc´ ıa1, Antonio E. Teruel2 1Dpto. de Matem´atica Aplicada II, Universidad de Sevilla, Escuela Superior de Ingenieros, E-41092 Sevilla. E-mails: vcarm[email protected], fefes[email protected], [email protected]. 2Dpto. de Matem´aticas e Inform´atica, Universidad de las Islas Baleares, E-07122 Palma de Mallorca. E-mail: [email protected]. Palabras clave: Sistemas lineales a trozos, homoclina, heteroclina, punto-T Resumen Presentamos en esta comunicaci´on una t´ecnica para probar de forma anal´ıtica la existencia de conexiones globales en sistemas din´amicos continuos lineales a trozos. M´as concretamente, utilizamos esta t´ecnica para demostrar la existencia de dos conexiones homoclinas directas (aquellas que cortan al plano de separaci´on exactamente dos veces) y un ciclo heteroclino directo tipo punto-T (cuya conexi´on por las variedades unidimensionales corta exactamente tres veces al plano de separaci´on mientras que su conexi´on por las variedades bidimensionales s´olo lo har´a en un punto) en una familia uniparam´etrica de sistemas tridimensionales continuos lineales a trozos con dos zonas, reversibles y con trazas nulas. 1. Introducci´on. En el an´alisis del comportamiento din´amico de un sistema tridimensional de ecuaciones diferenciales resulta interesante la determinaci´on de sus posibles conexiones homoclinas y heteroclinas ya que, como es bien sabido, organizan una estructura din´amica rica y complicada, v´ease [10]. No obstante, suele ser una tarea ardua y dif´ıcil probar que un determinado sistema din´amico posee una conexi´on global y, por ello, se suele recurrir frecuentemente a t´ecnicas num´ericas para mostrar su existencia. Por otra parte, los sistemas lineales a trozos est´an siendo extensivamente estudiados en la actualidad porque modelan fielmente determinados procesos f´ısicos, v´ease por ejemplo [7]. Adem´as, estos sistemas son capaces de reproducir comportamientos din´amicos 1 V. Carmona, F. Fern´andez-S´anchez, E. Garc´ıa, A. E. Teruel an´alogos a los de los sistemas diferenciables, ver [2], incluyendo, entre otros, los fen´omenos relacionados con las conexiones homoclinas y heteroclinas, ver [7]. A pesar de la linealidad en cada zona, la prueba de la existencia de estas conexiones globales queda muy lejos de ser trivial y, en consecuencia, tambi´en es frecuente usar, como se hace en [8], herramientas num´ericas para su determinaci´on. En este trabajo probamos anal´ıticamente la existencia de dos conexiones homoclinas y un punto-T en una familia uniparam´etrica de sistemas tridimensionales continuos y lineales a trozos, con dos zonas de linealidad separadas por un plano, que posee reversibilidad y trazas nulas. Un representante de esta familia es el sistema ˙x=y, ˙y=z, ˙z= 1 −y−λ(1 + λ2)|x|,con λ > 0,(1) que tambi´en puede entenderse como una versi´on lineal a trozos del sistema de Michelson, ver [9]. Nuestra principal aportaci´on, en relaci´on al sistema (1), la enunciamos a continuaci´on. Teorema. Existen dos valores λ1, λ2>1 2de forma que el sistema (1) para λ=λ1posee dos homoclinas y para λ=λ2un ciclo heteroclino tipo punto-T. En la presente comunicaci´on analizaremos, en primer lugar, los elementos geom´etricos del sistema lineal a trozos (1). A continuaci´on, en la secci´on 3, se detallar´an las condiciones que han de darse para que exista una homoclina directa asociada a los puntos de equilibrio del sistema (1) y probaremos la existencia de dicha homoclina. Concluimos el trabajo especificando las condiciones necesarias para que exista un ciclo heteroclino de tipo puntoT en el sistema lineal a trozos y probando su existencia. 2. Versi´on lineal a trozos del sistema de Michelson. Elementos geom´etricos. El sistema diferenciable de Michelson surge al estudiar soluciones de ondas viajeras en la ecuaci´on de Kuramoto-Sivashinsky unidimensional, v´ease [9]. Por otro lado, tambi´en aparece de forma natural cuando se realiza un blow-up en una forma normal para el triple cero truncada a tercer orden, ver [4]. Tras realizar un cambio de variable adecuado en el sistema de Michelson y sustituir el t´ermino cuadr´atico por un valor absoluto obtenemos (1). Tomando x= (x, y, z)T, el sistema obtenido se escribe matricialmente como ˙ x=A−x+e3si x < 0, A+x+e3si x≥0,(2) con A−=  0 1 0 0 0 1 λ(1 + λ2)−1 0  , A+=  0 1 0 0 0 1 −λ(1 + λ2)−1 0  ye3=  0 0 1 . El sistema anterior posee una ´unica frontera, el plano {x= 0}; y, por tanto, dos semiespacios de linealidad, R−={x∈IR3:x < 0}yR+={x∈IR3:x > 0}. El sistema (2) tiene dos puntos de equilibrio: p−= (−1/λ(1+λ2),0,0) ∈R−yp+= (1/λ(1+λ2),0,0) ∈R+. 2 Conexiones globales en Sistemas Tridimensionales Lineales a Trozos Estos puntos son de tipo silla-foco y poseen configuraciones de estabilidad intercambiadas. Es decir, la matriz A−tiene un ´unico autovalor real λ > 0 y dos autovalores complejos, α+βi = −λ 2+p4 + 3λ2 2i y α−βi = −λ 2−p4 + 3λ2 2i y los autovalores asociados a la matriz A+son −λ,−α±βi. Obs´ervese que los autovalores asociados a A−son los sim´etricos de los asociados a A+debido a que el sistema (2) pertenece a la clase de sistemas reversibles. Dado p= (xp, yp, zp)T∈IR3denotaremos por xp(t, λ) = (xp(t, λ), yp(t, λ), zp(t, λ))T a la soluci´on del problema de valores iniciales asociado al sistema lineal a trozos (2) junto con la condici´on inicial xp(0, λ) = p. Para analizar el comportamiento din´amico del sistema (2) usaremos la extensi´on natural de la aplicaci´on de Poincar´e asociada a este sistema en cada uno de los semiespacios, ver [5]. Mediante el campo del sistema ˙ x=A−x+bcon x≤0 alg´un punto p, perteneciente al plano de separaci´on, puede ser transformado en otro punto qde ese plano, entonces la semiaplicaci´on de Poincar´e izquierda Π−puede definirse como q= Π−(p). An´alogamente, podemos definir la semiaplicaci´on de Poincar´e derecha Π+. De este modo, una aplicaci´on de Poincar´e asociada a (2) se define como Π = Π+◦Π−. El punto de equilibrio p−tiene asociado una variedad estable bidimensional y una inestable unidimensional, que denotaremos por Ws(p−) y Wu(p−) respectivamente. La variedad Wu(p−) es lineal en el semiespacio R−y contiene a la semirrecta dada por la expresi´on L−=p−−µ(1, λ, λ2)T:−1 λ(1 + λ2)≤µ < ∞, la cual interseca al plano de separaci´on en el punto m−=0,1/(1 + λ2), λ/(1 + λ2)T.Por otra parte, la variedad estable de p−,Ws(p−), est´a contenida localmente en el semiplano focal P−=λ(1 + λ2)x+λ2y+λz =−1, x ≤0, que pasa por p−y que est´a generado por los autovectores asociados a los autovalores complejos de A−. La intersecci´on de P−con el plano de separaci´on es la recta dada por D−={λ2y+λz =−1; x= 0}.Destaquemos que no todos los puntos de D−pertenecen a la variedad estable de p−, la zona correspondiente aWs(p−) est´a marcada por un segmento S−delimitado por el punto de P−que interseca al eje z, y por su imagen por (Π−)−1. Es f´acil comprobar que los extremos de S−son q−= (0,0,−1/λ)Ty (Π−)−1(q−). A partir de la ecuaciones de las variedades invariantes en el subespacio izquierdo podemos determinar, aplicando reversibilidad, las ecuaciones para el caso del semiespacio R+. De ese modo, la variedad estable de p+,Ws(p+), est´a contenida localmente en la semirrecta L+=x=p++µ(1, λ, λ2)T:1 λ(1 + λ2)≤µ < ∞, que interseca al plano de separaci´on en el punto m+=0,1/(1 + λ2),−λ/(1 + λ2)T.La variedad inestable de p+,Wu(p+), est´a contenida localmente en el semiplano focal P+=λ(1 + λ2)x−λ2y+λz = 1, x ≥0, que interseca al plano de separaci´on en la recta D+={−λ2y+λz = 1; x= 0}. An´alogamente, no todos los puntos de D+pertenecen a la variedad inestable de p+. La zona 3 V. Carmona, F. Fern´andez-S´anchez, E. Garc´ıa, A. E. Teruel correspondiente a Wu(p+) est´a determinada por el segmento S+delimitado por los extremos q+= (0,0,1/λ)Ty Π+(q+). Observemos que las rectas D+yD−se cortan en el punto q=0,−1/λ2,0T,cuya importancia se pondr´a de manifiesto en las siguientes secciones. 3. Existencia de conexiones homoclinas. En esta secci´on probamos la existencia de una conexi´on homoclina en el sistema (2) para un cierto valor del par´ametro λ. M´as a´un, la reversibilidad del sistema asegura la existencia de otra homoclina para el mismo valor del par´ametro. El tipo de homoclinas que consideramos se puede entender como el m´as simple en un sistema lineal a trozos con dos zonas, ya que corta s´olo dos veces al plano de separaci´on. Denominamos homoclina directa a una ´orbita de este tipo. La condici´on de existencia de una homoclina directa asociada al punto p−en el sistema (2) es Π+(m−)∈ S−. Ahora bien, para la demostraci´on de la existencia de dicha homoclina para un cierto valor de λhemos de dividir esta condici´on en tres: C1 Existe t > 0 tal que xm−(t, λ)∈ D−(la ´orbita ha de cruzar al plano de separaci´on {x= 0}a trav´es de la recta D−). C2 xm−(τ, λ)>0∀τ∈(0, t) (las ´unicas intersecciones de la ´orbita con el plano {x= 0} corresponden a los puntos m−y un punto perteneciente a D−). C3 xm−(t, λ)∈ S−(la ´orbita homoclina ha de entrar al semiplano P−a trav´es de S−). xy z p+ p− q+ q−m+ m− q Π+(q+) (Π−)−1(q−) P+ P− x= 0 Figura 1: Conexiones homoclinas directas en el sistema lineal a trozos. 4 Conexiones globales en Sistemas Tridimensionales Lineales a Trozos Integrando el sistema (2) con condici´on inicial m−y realizando algunas manipulaciones algebraicas, la condici´on C1 se puede escribir como (E1(t, λ) = 2λ2e3λ 2t[2βcos βt −3λsenβt] + 2β(1 + λ2)−(1 + 3λ2)eλt= 0, E2(t, λ) = 2λ2e3λ 2t[2βcos βt +λsenβt] + eλt(1 + λ2)2β= 0.(3) Realizando diversas transformaciones al sistema (3) se obtienen las siguientes condiciones equivalentes      E(t, λ) = −2β2eλt(1 + 2λ2)−(1 + λ2)cos βt +λ2eλt + (1 + λ2)senβt = 0, p(t, λ) = −16λ6e3λt + (1 + λ2)24(1 + 3λ2)e2λt −2(2 + 3λ2)eλt + 1 + λ2= 0, senβt < 0, (4) donde la expresi´on de p(t, λ) se ha obtenido utilizando la f´ormula trigonom´etrica fundamental. Con el objetivo de demostrar que el sistema (4) posee soluci´on se utilizar´a el teorema de Poincar´e-Miranda, v´ease [6], que puede considerarse como una generalizaci´on del teorema de Bolzano en dimensi´on dos. Para poder aplicar este teorema al sistema ser´a necesario analizar previamente el comportamiento de las funciones que lo componen. Es inmediato comprobar que la funci´on E(t, λ) es positiva en el caso donde βt =kπ y negativa cuando βt = 2kπ, para cualquier kperteneciente a los n´umeros naturales. En relaci´on a la funci´on p(t, λ) podemos deducir, tras realizar un estudio adecuado, que p(t, √3) es negativo para todo t≥0 y que p(t, 1/2) es positivo para t∈[π/β, 2π/β]. Por tanto, aplicando el teorema de Poincar´e-Miranda deducimos que el sistema (4) tiene, al menos, una soluci´on (t1, λ1) en el interior de la regi´on Ω1= [π/β, 2π/β]×1/2,√3,adem´as se verifica que senβt < 0 en el interior de esta regi´on. Por otro lado, tenemos que probar que la variedad unidimensional Wu(p−) ha de cortar ´unicamente en dos puntos al plano de separaci´on. De ese modo, es necesario imponer que xm−(t, λ)>0 cuando tpertenece (0, t1). Es f´acil ver que ˙xm−(t, λ) = ym−(t1, λ1)<0 y, por tanto, se verifica trivialmente que xm−(t, λ1)>0 para todo t∈(0, t1). Por ´ultimo para asegurar la existencia de una ´orbita homoclina quedar´a verificar que se cumple la condici´on C3. Veremos, en la siguiente secci´on que la existencia de una ´orbita heteroclina bidimensional directa es suficiente para que se verifique la condici´on C3. De este modo, estamos en condiciones de enunciar el siguiente teorema: Teorema 1 Existe un valor λ1>1 2de forma que el sistema (1) para λ=λ1posee dos homoclinas directas. 4. Existencia de un ciclo heteroclino tipo punto-T. Consideraremos uno de los ciclos heteroclinos tipo punto-T m´as simples que puede aparecer en el sistema (2). Como se puede observar en la figura 2, la ´orbita heteroclina correspondiente a las variedades unidimensionales ha de cortar exactamente tres veces al plano de separaci´on mientras que la correspondiente a las variedades bidimensionales s´olo lo har´a en un punto. Las condiciones necesarias para que exista un ciclo heteroclino tipo punto-T se detallan en las siguientes secciones. 5 V. Carmona, F. Fern´andez-S´anchez, E. Garc´ıa, A. E. Teruel xy z p+ p− q+ q−m+ m− q Π+(q+) (Π−)−1(q−) P+ P− x= 0 Π+(m−) = Π−(m+) Figura 2: Esquema gr´afico de un ciclo heteroclino tipo punto-T. 4.1. Heteroclina bidimensional. En esta secci´on probaremos la existencia de una ´orbita heteroclina bidimensional, ρ±, en el sistema (2). Una condici´on necesaria y suficiente para la existencia de una ´orbita heteroclina bidimensional con un ´unico intersecci´on con el plano de separaci´on es que el punto de dicha intersecci´on, q, pertenezca a S−∩ S+. Esta condici´on es equivalente a i) q ∈ D−∩D+yii) q ∈ S−. La intersecci´on de las rectas D−yD+es q= (0,−1/λ2,0)T, y los extremos del segmento S−son q−y (Π−)−1(q−). Por tanto, que se verifique las condiciones i) yii) es equivalente a que se verifique que (Π−)−1(q−)∈ {x= 0}∪{z≥0}. De ese modo, el sistema (2) tiene una ´orbita heteroclina bidimensional directa ρ±si y s´olo si existe una soluci´on (t∗, λ∗), con t∗>0 y λ∗>0, de xq−(−t, λ) = 0, zq−(−t, λ)≥0.(5) satisfaciendo xq−(−t, λ∗)<0 para todo t∈(0, t∗). Las condiciones dadas en (5) lleva, despu´es de integrar el sistema (2) en tiempo reversible con condici´on inicial x(0, λ) = q−, a que exista alg´un par de valores (t∗, λ∗) para los que se verifique el sistema          −1 λ(1 + λ2)1−eλ 2tcos βt −2λ βsenβt= 0, −1 λeλ 2tcos βt +2λ βsenβt≥0, (6) junto a la condici´on xq−(−t, λ∗)<0 si t∈(0, t∗). Utilizando la funci´on auxiliar de Andronov ϕ(τ, γ) = 1 −eγτ (cos τ−γsenτ), definida en [1], podemos deducir que la existencia de una soluci´on (t∗, λ∗) de (6) satisfaciendo la desigualdad xq−(−t, λ∗)<0 es equivalente 6 Conexiones globales en Sistemas Tridimensionales Lineales a Trozos a la existencia de una soluci´on del sistema      ϕ−βt, −2λ β= 0, ϕβt, −2λ β≥1. (7) tal que ϕ(−βt, −2λ/β)>0 en el intervalo (0, t∗). Un an´alisis de las ecuaciones (7), nos permite probar el siguiente teorema (para m´as detalles ver el preprint [3]). Teorema 2 Existe un ´unico valor λ∗en (0,1/2) tal que: 1. si λ≥λ∗el sistema (2) tiene una ´orbita heteroclina bidimensional con un ´unica intersecci´on con el plano de separaci´on. 2. si 0< λ < λ∗el sistema (2) no tiene ´orbitas heteroclinas bidimensionales con una ´unica intersecci´on con el plano de separaci´on. Este teorema nos asegura que se verifique la condici´on C3 para la existencia de homoclina directa en el sistema (2). 4.2. Heteroclina unidimensional. En esta secci´on probaremos la existencia una ´orbita heteroclina unidimensional en el sistema (2). Dicha conexi´on por las variedades unidimensionales ha de cortar exactamente tres veces al plano de separaci´on {x= 0}. Las primeras intersecciones de la heteroclina unidimensional con el plano de separaci´on corresponden a los puntos m−ym+. De ese modo, para que exista una ´orbita heteroclina unidimensional asociada al sistema (2) s´olo necesitamos imponer que Π+(m−) = Π−(m+) o, m´as a´un, debido a la reversibilidad del sistema, esto ocurre si el punto Π+(m−) pertenece al eje de reversibilidad. Por tanto, la primera y tercera componente de Π+(m−) deben ser nulas. De ese modo, el sistema (2) tiene una ´orbita heteroclina unidimensional con exactamente tres puntos de corte con el plano de separaci´on {x= 0}si, y s´olo si, existe una soluci´on (t2, λ2), con t2>0 y λ2>0, de xm−(t, λ) = 0, zm−(t, λ) = 0,(8) satisfaciendo la desigualdad xm−(t, λ1)>0 para todo t∈(0, t2). Integrando el sistema (2) con condici´on inicial inicial x(0, λ) = m−, el sistema (8) puede escribirse como          e−λt 1 + 3λ2(1 λ+e3λ 2t 1 + λ22λcos βt −6λ2 √4 + 3λ2senβt)=1 λ(1 + λ2) e−λt 1 + 3λ2−λ+2λ 1 + λ2e3λ 2t(1 + 2λ2) cos βt −λ √4 + 3λ2senβt= 0, (9) Tras un laborioso an´alisis del sistema (9), an´alogo al caso de la conexi´on homoclina directa, se puede probar el siguiente lema: 7 V. Carmona, F. Fern´andez-S´anchez, E. Garc´ıa, A. E. Teruel Lema 3 El sistema (9) tiene al menos una soluci´on (t2, λ2)en la regi´on Ω2=π β,2π β×1 2,1. Adem´as, como se hace para la homoclina directa, se tiene que en el interior de la regi´on Ω2se verifica que xm−(t, λ2)>0 para todo t∈(0, t2). Este lema nos permite probar el siguiente teorema. Teorema 4 Para λ=λ2, el sistema (2) tiene una ´orbita heteroclina por las variedades unidimesionales con tres puntos de intersecci´on con el plano de separaci´on. Uniendo los tres teoremas tenemos el resultado principal de nuestra comunicaci´on, el cual enunciamos a continuaci´on. Teorema 5 Existen dos valores λ1, λ2>1 2de forma que el sistema (1) para λ=λ1posee dos homoclinas directas y para λ=λ2un ciclo heteroclino tipo punto-T. Agradecimientos Este trabajo ha sido financiado por los proyectos EXC/2005/FQM-872 del Proyecto de Excelencia de la Junta de Andaluc´ıa, MTM2006-00847 del Plan Nacional del 2.006 y MTM2004-04066 del Ministerio de Ciencia y T´enolog´ıa, Plan Nacional I+D+I. Referencias [1] A. Andronov, A. Vit & S. Khaikin, Theory of oscillators, Dover, 1987. [2] V. Carmona E. 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