Los carboneros de Francia, y reyna Sevilla : comedia famosa
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Nuni.2 47- COMEDIA famosa: LOS C DE FRANCIA* yREYNA SEVILLA. í>£ J>ON FRJI^CISCO DE TWXAS. Hablan en ella las Perfonas liauientes. MagnSt Conde de .elagunz*» ’&aruqiiel, en». Almtr»nte de Vranei»» TReir.» Sevilla, Vienítnie, %eld»dost "Rlciirdo Imperador, Blancadar, Theedoro, Lauro, Luis ,Ir.fantet Aurelio Zumaque, hhtjic». JORNADA PRIMERA. Suenan Clarines ,•] 4tahales ,jfalenel Almirante ,jBlancojljr ;f¿4 hermana ton stn» onafcarilla pendiente de ten lado del rejlro, 5l/»<V.B!anca£!or, qoé novedad íi efta> quando yeoimat aPartí, !a qne compite coa Roma, yNapolet^ vemot en pablicoi regocija* la gtaaCiulad, yUcaofa, ol !a eotieodo, oj adivino í Vario* laRratneoto* (uenan gah* no ordinaria* miro, yno ay Minfiear, que no Jleye UQ Poenix gallardo, yrico P^t penacbo ea ía cabeza, , lo» balcoQc*. ynkhci. le previeaen luaioaria», paraqoe ii el Arrificio’ competeacia. íhnoche laaglBo AlmtrSl „admirable prodigio, «en que el Cielo cotTefpanáe ala iDíencioa que ha» trai-’O de véi áCario* B/ít«e Nj fol tan dichoía yo. alm. En lo» Signoí Ce'elles, quaado oaciíte, fi la ciencia, yel Juicio de los hombre* oo !e engaña^ MaCecaacico* perito* hallaron, que ha* de íer Reina de Francia, fobrino* fomo* de Carie*, qué rcncho ? Hijo* na tiene: en el hija caítigo, coaso Trajaco, la muerte de Valdoviacsr yya en na.adexa* de o’eve, haciendo el tiempo fu oficio, mira pendiente la barba, enmpitieodo con un figla fii dichofa edad, pudiera, aplacando lo» fentldp», yafeño* 3tu hermofura, querer cafarfe cortigo: Por efto, heimaHa^ por ello A*ala
íLos Carhon. ¿¡2 Ciítt ti be trat<!» fi t^oe !a mana le befei; lot Cielat Divtaot t^9 eo vaHe te día bílleza^ «ora edai^ yalrof« brio. -jf qaando ellos té aegxfftn iaecefsioB, aagmeacos míos <e llív&rao el cuidada, ¿aodo áoii dicha prlacdpld^ i^ae pudieras perfuadir §Carlos Maguo a! tlOj, ne noalsreíle focceff'or del C’ssrñlaoo, ydel aorTguo Reino di Franela, de quien íoi Almirante: defi-gnlot ion los oaefteos bien fnndadosi no fon vanos, ni extulíitai peníamleatos, que cu les aUef trepan ifu precipicio. Aplica al ufo Francés <eo el toílro, que es Narotí* tftai qce fu imagen matara ) fa marcarlila^que he viíls venir los Pares de Fracela Sala scí. Feac/e ¿a mafexrHl0é ‘%lanc.'F aun imaglco, que Carlos viene con el'Sl. SBfssrr.FortuBs, fí bien me quilo tu corazco isconílaate, Sors, sera te pido, cae al Amos baríes las fiechaíj fino te las preña él mií»«, ^ñisn Carie Magruj Etstferadef ,3€oislisres, tedss galanes* Ddae vseñra Mageftad la tasco. Ccr/.AImIraste, ainlgO^ CQ alas de mi defeo euedo decir, que has Vílíid*» pues quando ¿ares quería de mis Intentos avifo. &mi fortena, 6tu amor «1 cuidado me previne. Q^ieo es aquella Modamo, que acompaña» jSeñor ^laacafior, mi hermana: 'l«gn s! recdlmleoto debido, ci! Supremo Emperador del Mondo. Stniisa la ipafeia'iUat 3ír»»c. Turbada miro Ja Cefarea Mageftad, áquien bnoiiUe fupUcO ose de la mano. G«r¿.$a¡9rlua., aun^ee vi^«»>«iOííC«lti<i® ^ ros Trancld. de fer galan, ybi«n sé, que han de fer lot brazos míos los que yo teago de ¿ir, dheai^l^ yde la vejez redbo eftaliceneia :no fuera tao defeottes, yatrevida íieodo joven, claro e(i&. ^JosrAmor, gallardo principio ^ 4ií imi indaftrla, profigue, yflechas de fuego vito codeada la riza nieve de fu peche. Corí.Qoaoco ádaijt^ la iiogolar herotoíora, que el Cielo prodigo, yrleo d!ñ iBlaacaáor. mi ñles^ta es thetorlco srtffido. Mudo alabo eña belieza, mudo eña beldad eñlmo: mas qué eioqueacia bañara i Sobrina, callando digo mucho mas. BUkc, Sdí vBcftta efeUyaj QirASl fecreto regocijo de París, yde asi prtEo aora preoía deciros. Eícnchad, parientes. Blanc.ll et el corazón adlyin». Retoa de Francia loi ya, ta>ye mi becsaofora ba ñdo. Gor/.Por la tauetie de Catloto (ay que fiiBcño piiodpio pero bavlendo ñdo |aña, ijI me eosernezco, proíigo> quedasdo fin heredero, pallé á¡ni edad, qoe por figl*» puede Dumeiarfe sora, qoaedo tanta oicve mit* CD efta barba peoártore;, si bien el berclco brío de mi juventud lozana, yen el geoerefo altivo rigor permsoécen fiemprC» Murieron (que afil lo qnlfo el Cielo )iBÍi doce Paresr por culM los Francefes fuI®C^ aílombro de ios bumaDOS, famefos defd* los rizos cabellos del A'ba berpafe» baña el íepatebro sna» f'*® dfISal eo el 0:cldecte: bienes, qoe eftaodovi'f^^ fus b!jos,-drfi!a fama de los FranceÍM lo mlf®®* Yo, pues, que aIpt laig«* ««*
e! refiáo, Yjeuáa»* fio beredet® ^que e» escoril apetito ¿g te> R.eyíi )be tratado ¿quaa alegre lo o«go 1i ¿ccalateae coa Sevilla, 021 i^ae. humase, Aoge! Dlvlaf, Wja dei graode Kicaiue, «1 pedeiolo, yel rico aperador dclOrieoce, forEabaxadsr cabio al hijo de ©abloe, mi cuñado, íclicico coa dicbka mi caíamieoto, pae> ía$ilaeace cea figo 0li defeps; porqae el Jooic de Magacza también hizo (a embazada, que kMarfeíla coa la dcfpofada vino. £tlo, anigot, bafla aora de mil Ubiot ne ha falido, qaeá vecci el peeho homauo es obícuro labytiaiho* Fui en fecreto irecibirla, lai roanos atii nos dimos] juna Quinta de un jatdia (¿Ixe jardín ipaiayfo ) fui ¿e mil alegre! bodas talaino verde, yflerido* Diez dial en ella eíluve, yá!a Santa que ei afylo de pecadores, aquella qne lavo i les Pies de CbtlSo las colpas, baalldemeote tía fúcccffar be pedido* Viaeme aParís, adonde fol cmaiJadet previno mi cuidado, psrqne fea día fanjofo, yfeftivo «I de fu entrada, ya llegas ya mis fecretot publico] ya fe! Pneoiz lemezado; yya pieofo que eterniza mi Imperio, ne osefpantíU, Vafljüoi. Deudos, yAtalgQf, de qne en la vejez «e cafe, qne ello de machos fe ba vifto] ^tal vez vimos un bombte ála palma parecido, que en arrugadas cortezas, cargada de años, yfigles (hen ia ¡aventad eftetU ) 4Íl0l|aUia,iac}iM» de fa froto, ca la ye¡éí torma el Aguija fa nido, yios hijuelo, alleafa mat caler, cem mas brío* ino hempre la coaforre de que es anciano marido imita ala verás yedra, que derriba el edificio, fieajpre pareced Mar> que el i&ovimieato CoutlatKi de las olas, vi seocitodo la eternidad de los rifeos. Aguila, Mar, Tedra, , «o lazas di 3«or tezldoc^ Imitan oy maildaget de diamantes, y}aclatot« Oy. aia Reina Sevilla en la Coite teciblmosr oy llega el Sol de' OrieetS hafta.cl Polo de Cj zte, Oy Carlot, el que de Alaga* el renombre ha merecido, de nuevo fe v¿ trlutnpbaad* cu diebofo regocijo.. ^Im.Oefvaoecio nueílto Intento, «yb ^«ac.Taide, Aimiraatc, vertimos. od/mó-.Graofeñer, la notabuenz Xt del alegre, aunque InvidiQl al bija de Galaloo, ^Soode de Maganza; ml4 pudiera íer el favor de havet &Francia traida el Sal de CaoUantleopb, Macho le efiiasals, no £o ea hijos de Galaica : quiera Dics:- ,fobtlMS cooia muroiurais afsi del hombre qne mas eftlmo i rfá/SKV.Díxe mal, feñor, perdona, C^r/.No me efpaot!», que eneBaigB# íiieroa vneílrot padres: ya faigztaot arecibirlos. Fis»/e,y [alen el Cc»de de l» Rejin» Sevilla, Tbeedere de famiae ,ytriados^ Caed.Mi feñor^, cerca eftamos de ¡a Ciudad de París, donde tres ya Flor de Lis, que c(?o rerpr&9 adorataOf| Eftas flores, ellos ramos, que ponen treguas amenas enere las rubias iseleaas dcl Seij y•Ha cUxa fueatt.
4Los ca?» cryfla! traarpiríate, «31a fyl»e%ei asaceaai, feria raftiea florefta, mlíatrai ai Mar Efpañoí le vi -lefpeñaai* ef íal, ypafli la ardiente íiefta. Vecina mantaña et efta UMitropolt, yCorte» ¿onde atu R.eglo Gaafórté iiai ífi. cerookt la &eotc* qaaoío vlenei del Orlente ala» Provincia» deí Norte. Conde, anaqae llegar defeO!^ yquiere mi hsnefto atnot V¿r 1Cario» al leüar* ^n* et el ntcloio crop&eode sai efperanza, ya veo» que coa lo» rayo» qoe tiende el Soli abíaía,^ yoÉade» -tenfeado (aunque et rerde Mayo ^ ena fteeha en cada rayo> eoo que fo» atoare» enciende» ^aSfiaes en Eora buena la ííeíla aqal.Co«d.Daasejikmor,*^* atreviaiiento. yralor para dec!a>’ar mi pena» ya qae ai defJkba ordena^ ^ae fila Griega bizarría coofüoda en el sima rala: el dlfcarío» y?a raaocí, ¿áblemot> que en la oealíoa el rcfpeeo ci cobardía. Vcfctroi pode?» basar Vdlíe 4coger flore*» qae fo» Ceieflet celere» de^'Iti! bao de forldlar, ^peei íobre ella» Ea de eftír la Reraa nurñra feñora» fi repofar quiere aora, íembrar aquí florfi belfa», eo lo» caatpo* del Aurora. X&eodrjr. Vsmo». F«/é cea tac crlxtíatt C«»d-Ecbé!o» de aquí, <ip. para gozar la ocafion ; salmo, pue», caraíon. ."FembíaBdo eflol (ay de mi ! Cira» rece* are atreví, yquando ya el penbmlento» «ocre la »ta, yel afteato £1 del alma, yliego %lot labia», fe tarb-b defvaoecido del virnto» fiuo aotaoo he de íer Carboneros de Francia. (cobarde. Amor )de eft* foe,tí venga la vida, óla muerte, ‘ alegre me he deperde. Ptefto, fsñora. ha* de ver 3la Primavera benaofa funto al lavlerno. U^etn* fent*d,» ,yreceJi^S^ Sfale» Lfcure, vieja GiU, yb«- * rue^Hel, Carhontrei. E*«r*.Qae cofa puede Impedir» qsé veame» Dtteftra Reina, qusodo eflamo» en ecaflontao dlcbota f Pardiobre» qae la he de ver. ®^rr,q-.Yo también» íí aste» no ckgo« Cend,., Sella Deidad» Pheolr Griego, berwafiftlaia mager» elarme liento, yarder* óqué ruftfcoi cyratrot t ha ruíilco», ha viilaco», mal o» baga Dio». t«ar,A vero» De redillsfa llegan efio» Caibcnerot, que aunque tiznan» foo Chrlfiiaaoií necio fft i» tu fabei nsa», yete» ma» deívergoszada. Gí/o.Sefiora» yo eflol turbada» Borrt^.La primer muger fera», que taro empacho lama». Senara, vueftra ventura estrae por efta eípefarat vete, Gila» mleatra» hablo, qae me pareces al Diablo, fi eñ4s puBCo 4fa hermoforai Digo, feñora fopfema de Francia, que «efde aqule todavía eüai» ai ^ e/£*.CoaBifgo Feaer la rema» yefta» turbada; Ceni.ll ti tenta 0f* la defdicha: ea, desad. que duerma fu Mageíiad. Rc»>».Deiarot que me enirítengan» eflo» Carbonero* venga* aImptedir nal voluotad f Borsy.Señora» puer va áReinar» refoedlar podrí* mil cofa»r la» que no fueren feermofat fafgan luego del Logar. Manda ranzbleo axerar _ dea defpeDfercE, (i tire; prlre de offclo, yreprive tret piearoi.Cfgarrooe*» que pregonan relacloaer» ^
Vrancifcú de Roxas. al*r^é iqnl<8 eferlbf. ol'^Jde á!c* taberaerof, afil Die» !e veotofaj 090 ay lísffla el CsT3f porqae Chríftfaoa áloi caerof, áoao d'xo (eftaado é\ fftlc ) vil baptizare iyprobólo; era foerte, ardió ¡a fragna, yvTipóir loego el agaa* rerpOBdiiodo él roiffcó: vol«» Osd.Que Ibfra, arJfeodcme yo, sello» hifoi de eftai peña» i Hóceles finos qn*fe voyort» Cibt.No (^oeréiBoi irooi, no, U'uq. Pue» cjce iicencia nos di» fa Ndag'ilad para vella, DO la canfemor. Gilo Eo ella mueba gracia, ybeldad vb ' lour» Ta oos vamos, Malgeít» víotfi Cssnd.Favarezcame mi Elrella; <if» efta vez me derermlao: Reioa, fi o» grare deíeo:- %de ZvmsquetMiipztUé fino se® la Reloa, qce vi camino: también madre me ha parido» Ceed.Ocro eftorro, vl»e Blas, «p* ^ne rengo. Zvw.Qua! de ¡ci das ct la Reina' Cend.Qise ha Tenido efte nseodruc ide» hacer ocafieo rao dafee, yclara ! ^tm.Eñe tiene mala cara, aqiella debe de fer. ’DeredHloSt Oigame, qoe hablaila qniero (auaijae ló tonto en fu juicio } a^oi tiene ífu ferricio efte pobre Carbonero, Cita tiene matizida, colorada, yam’atüla. como fe llama Se»ilta, poede t'amarfe Granada* Rerff.Oaé íeoclilez íqué ignorancia í CeBí/.Flecbai tirándome efla, 2am.Mo bao fuñado poralii let Carboneros de Francia > Csnd.Vete, bárbaro. Zum.So fof bárbaro, nle» mi liaage rapó nadie. C*i!d.C^jéua me impida, rabiando eftoi R«í»í.r como te Ifamas» di. feñora, pregaató, q'e ooneam-iramo yo^ otros me tlamaa |mj. «.r es ta nombre iZá^.Qual ,el mioí falvage aU Zumaque, nombre es dj Pila: sai prima fe llama Gi’a, Lauro fe llama mi tio, ymi hermano Baroque!.- Cend.Vete, que nos dát calor* Z«í». Pergeño tiene traidor, íeñ na, guarde fe de él. vaj^» Cend. Atoar, pues que ya fe han láoe dame dicha, yclTadla, üdicea que el tyrania la beldad, porque ha vencido el alma, qle Ubre ha fido: con poteílaJ rlgorol'a, quando a'goo amante ella decir fu pena afu Dama, ao es la culpa de quiea ama, fino de quien es betmofa. Tpues lenguas mudas fo® los ojos en el amat es que dicen con el femblante, las añilas de! corazón. Si yo en alguna ocaíioa (defpoes, leñora que vi tu bermofura )detcabcl con los ojos mi fé para, culpa tu gran hemofara, yco me culpes ámi. Sé bien, que ya me encendiftc las voces que te han hablad® sil ejes, ymi cuidad® de ral (ileocio fuplfte, que eñír toibaio, eftát trift® en tu divina prefencla, es una moda eloqaeacla; yádecir la» penas grave», que ya de sais ojos Tabes, los labias tienen licencia. Ríí». Cande, quando efcucbo tal, tevoeieo eftamoi (quien tal erey& ?) ótu loco, oTorda yos hablas mal, óentienda nal í DO fon de cuerdo, yleal cocceptoi tan atrevido*i ypieafo entre Jos Teutid®»,' yentre dadoTo» agravio», óque han errado tu» lablo»;^ ó7US mienten mi* oidor. (Baaií.Ni te admire, ai te eTpaotéjj que adore unSol foberaao, corazón tienes bomaoo, n» le tienes de diamante; defpreclar joven amante, quando dneno anciano tiene».
Lds Cítrhonir^s de VráyicUé 00 ej ¡oHO) átftd qní vieo'ei 1hacer noauotoa geotil del Eoeto, jdel Abril* No profigar cor derdeoer. Dadle 00»cyc;DÍ ve, yelíe Gleoclo tendiaa ijuactaj eofai vlcedo cílisy tu iagrátlcad, yrol fe, Cerero aroaace leié. Argot fcl ds rol opiaioa» ILern.Éira» ai boles que foo teftigo» de roH eaojo», baria de lat hojas ojot^ para mirar tu CTaicico* Z.at cofas iaaoimadat, ybrt tas (fi aleve fueres ) bao de publicar qulea eres con lenguas defeofreDadatc XHas cuRibret empioadas cea peiaíco» atrevido»' al Sol los prados florido»» c«B fu» reía» satúrale», lat fuentes coa fus cryftaieSj; lat fieras coo fot braoiidot* Gesd.Vanes tu» recelos fon: yauaque Reios, ere» tanger* Rets.To traidor iroa» que ha de fex un bi|o de Galaloa t Corrd. De Griega es cíTa ratos; yfi tu amor me defprccla, bies sé que DO ere» Lucrecia: que fi va Idecir verdad, jjamit buvo bonefliiad en las msgeres de Grecia* Hfí».Cande deMrgaota, raleofeA Cesd.Eret herroofa, ymuger, ^0 agravia». Reí». Debe* de fef éobarde, agraylO) oo fieotes* Obad.Paei para que no meafrestet» la-maue te be de befar* Ce/s.Hfla tefabri matar* CcW.Defagravleme on fayorí daoiela* Sero.Toroa, traidor* líale un hefeien» C<>m/*Que paciencia ha de baflar J vive Dlo>:- RcíVAI rolfroo juro, que 00 teroO, yqae la muerte íabré darte* Ce/id.Da elta fuerte ó^v le eonvlrtib un amor puso caedlo; vengar procuri» c! agravio, ybof táa; dlftlmulad, corazón, el fcatjhoientflhi ya íerá aboirecialeoe^ lo que fue dulce paliloB* Sníe Thtedere, rbrer/.€ai!oi viene. R«». P} , el bien, yel dueño que el alma con que roe anin!» * la falud conque roe alleotó, %Alen Carjcs, el almirante, nerantt . ,ydetrdi Barua¿l Zumaque, yG¡U. ^* CMrl.il el alma, wel penlaal-ato eftabin acl, leñera, no he eílado fio vos on bora* RíW.Todo fe deb; ami amor* G«r/.Joven íel coa tal fayor* Abras^anfe, Blrrc.Efclava fol, que os adora* Gar/.Deípoí* que eo Marítlia fi¿ dueño de vueftra beldad, captjví la voluntad vivo en vo«, no vivo en rol* R«».Dííde entSEcet haña aquí no vi el reftto del placer. ChtrLPara elilmar, yquerer Atllm prendas que fon roa» que buroaaa^ so roe embarazan la» canas» galán foi de mi muger* Llegad ábefar los tres mane de quiea íbi aísxotes dad la mane al Ximhame» hijo de Olivero» cr* UtgMn befar la tnnnH ’jÜnúr.foñtiáu efpero atu» piel los rayo» de! mifoio Phebo* C«r/.Conde, qué tiene» de oueysl como aquí trifteza» grave»* fi lo que te culero fabe», fi (abes l« que te debo! abrazaroe, como tleoei I Cend.yaÍT^Mo tuyo, feñor* CmtI.Y afii et mi guflo mayare porque té que falud tiente para coronar tus fieoet de Diadema deLiuiét* Vano» iParís, que o» di loco el Pueblo nos defea» Stflm.Henra, feñer, cfta que fe llama Mtrabél; es tnul gallarda, yes rola» _ CMfl.Yi sé. que es alegre, ybciW pañeroot ja noche en ella, que ectsar en Parí» de día |[anoM|8f,Jtle,yreúa
FfAnclfcó de 'Roxhí, jgylftftfíf *1 efpSSSM» ¡l¿p,.Co« boomqne nadie alcaexa, Bijaeafloo yy» qoeJam»». ^f;.VaiB9t, Reloa; €onde, vsmó^ ^*/.Tr»iaBiío iré mi veogauza. VsMftjJ qiudétn les ViU*ncSm Corte íerá Mirabél efti aochecoo loa dos: Ha boca Rey» ZnmMiAgimt Dlot! qoé Caldo Magro ei aquel ? Cario Maga*, di, el feñory ye¡ Eisperador del Mar. vér, que fe bade cafar tao viejo 00 £raperador^ Ta va la Woria eoviadaoda defd: aqai haSa Mirabel. Elía moza^ yviejo ¿I, mala ventora les oiaodo: pero áfé. qoe erbiea bermofa» 9*THq Calida beñia, que el locura delante de ella bermofara alabar afti otta cofa; mocliai vícti yerta. Zsm.Uaa quatquier Marqueínta cji. BofK^.Djode Cila efiá. co ay que alabar graeía ninguna, Gria.Doi moitcocei, yaun tref te daré: ibcarroa erei ? 'Bí»r»^.Daají quanto tu quiíiere#, como jíB faror no me déi. Cila.tt lo hiré cara de tobo. Zufa.Sl el DO la quiere, ni ocaytf aeiavíá quiea ñola efcspa; luego ¿iráii que >ó bobo. Aquellos requiebros fac qoe Ole tieoeo coidaJofoí perdido efioi de Ztlofo. Gííe.Ta-te entiendo, bellacaiu l-«wa. Ca da qnsi fg carbón faa llevémosle áMírabét: ¿ate prieíla tu. Zumaque, que eo lar cezlaas del Rey efta occbe hade veaderfe. »*r«y.Sr »i Clla ha áefttdttfcj que 00 ayrcfpíQa, nl ley ’®* Cattefanot. •r/o.Q^jJen te mnt i{} eoaaiigo » orejís, eoeniigo, -^frasear con lalr manatí R^ny.Tfogda, tio, one es fiera onaBogerfifeeaofa. Cn«re.Harifme que on pato coja: 4ttíbi maftcra f Z»w/t^.3aruqael €1 foctrrosé pieofa, tio, que te engananj yfi de dia fe atañas, cardas ála noche ion. IBcrM^.Pjes tu Dtermaras de nsT, beaia iodomita? Z»».No aytííji parque foi hombre tal qual* tu hermano mayor nací. 9aruq.Ditet; na palo. Zmo, Habltlffí'd no dar¿, ni aun dos. f^arrrc.Prometo, que Gvoi:- Z^rizr.TeDga refpeftaj que Col cabeza mayor. Vsnfi, yfalen el Ctnie, ydurelhf Cnni.Ml veogásza prevengo del modo que te digo, porque tengo bb d£rp.-ecio,|caa injntia, que me eftio proTOcando arabia,yñiU** Hursí rcon qué fundamento veiiSrall harás tan grave Intento I, CenJ.Q^naio en Marfella eSaba la Reiqa, yvér áCutios defeabaj yo aifmo remida las cartas que el amante la eferlbiac Uua de ellas gnardé, peníando en dbl engañar mi efperacei. Imaginando que muger tan bella 4tai me la efetibia: fiierza de amor, ¿gran nse'aacbsliat Un teíligo ha de 1er de tu delito la carta, que mudando el lobrClcriptOji he Imitado fn letra, Bomplendo la cubierta que tenia. hÍ«rei. No digas mas, tu intesto fe peoetr^ yCallos viene acá, to fangre es mia. mi ayeda, ymi favor oo he de cegarte» €»»<i-Vete antes que eetse par tílrtra paiCM, Vafe, yfah Caries, yel íheir/tate» Qarl.'loxt prometo, Almitaaie, que tsa guíbfo me veo» que folo tlvir defeo para íes perpetuo amante jde la Reina sfiempre un vfejo ama con mayor cuidado, parque es un amor fundado en prudencia, yen coofejo» Ama aqnel ser kfidto del alma, áamariedlfpireftoj no tiene fu amor hooeíie iBízcla de Eítps apetito. Par la fí de hombre de bieq| qae foé Jarías par* mt el «iGua:: «&
8 laB g: 3ta Msgeitad, íenor, Viáa del Fe ceií io« Ck'of, CurlMio ay torpeza de z.lo», dulce caía et el amor. Ce»¿.Hab!ar iíolai falliera. Ci»r/.Verc, Almirante: íoípecho, F^fe ti Almirante. y|ue trae el Conde en fu pecbs (fegun fo roelancbolia j algona» queiaj, oagratios áe la Reina jyme pesára, <^ae decItiBelaa eflara» Como cerrare ío» labfci ? ya bailé modo: Conde a»ig9^ íi eftlroarre tanto es jofto, «jue {oía ha de darme guñoj, t^úc DO la goce contigo | Eíle Caballo, que a! Sol (aunque bruto )defafia, íjue en eampot de Andalucía le coge airó el viento Eipañol, sae prefeotaton ayer, Yefta e» la rotfma cuchilla,, que dio eipaDtO, marabiila al Mando, qalererla vér ) $ítca !a eífadnt Mira an rayo de crviial: lie forjó azaro tac faerte «a fu guadaña la muerte» A! que me dixere inal de mi eípada, ómi caballo, ¿mi moger, fifí el Cielo, «que le echaré por e! fuelo |a cabeza. Cemé-Tieoiblí» ,ycalla; parece que iiie ba entendido» caballo be de mirar iSe eípacio, para eftlmar lo que de ta gufla ba fido: petdieoáo foi }a erperaoza 0^4 de rengarme, mudo el labio ^nehs üntiendomi agravio, ytsmieoto la yer-gaeza, vafi» lC*rl.Vivt Dios, que era fofpeeba Ja que ya es eo mi cuf iado» Caefafo, yarraveílado ei corazas de usa flecha me dexá: iíolas quería tab'arme, no díxo oada, claro eflá, quede mi efpada, y*1 caballo no feria , Qué terrible fobrefalto! cas mi íé dudar no dtb:; ay. dr ai !un raye fe atreve al ecificio usas alto }-- íbicc paede el cetbonor ícr parcíiao áia muerte, igualacéo de una fuerte ai Monatcha, y¿I Paftor, Mal digo, mal üe peofado mal úiicnrro, entiendo «af* JESÜS JY» loípecba tai; Loco eftol !eñoi turbado f %0lt ti Qtndt apUÉTts^ Ccn¿.PeBÍaii»o, yio'pechoío ei Rey le efiá p.flcando; yo también eltol dudando, atrevido, ytemerofo, íeráiáaia »ida tengo, ñde el la Reina es creída; yafii, sílegaro mi rida, yde li injuria me rengo. Gran íeñor, deínuda luego Lle¿»i la efpada de mas fiereza, ycórtame la cabeza. Pe rtdtllaSé ^rl.Q¿k decís, Conde? Ce»ii,Quel.ejft acus piel tolo á morir, fidelifiimo yafialio. f'^rl.De ella fuerte, del caballo^ mal me vienes ádecir ? Pluguiera áDios, gran feñor,' que no fuera i&i cuidado mayor. C/irLViejo defdichaáo! ti}é tniferable Emperader ! trlfte E.-y ihombre Infeíice í pobre efpofo !antes del truena íenti el rayo de horror llene i Mal de la Reina me dice, yya c» fuerza c! eícacbar, porque con preñez coQtodz tina nuera deldichada, mas tormento lue'e dar. Conde, ya fabeh que fof el priaer hombre Jei MunJo, ®o recont z"O ffguadc: en Aba, yAñica dol efpaoto con eftas canal, mechas fueron mii viétoríaí, en las mortales blílorias DO fon mis obras bummais Europa temió mi dieffrai todo ella para caer, ytodo fe ba de perder con oua palabra vueflra* Mrad bien la que decir, perqué efpcra mi SeyliU ^ ymoic» >á/w,Dca C^-rheníres Tra^ct^,
CeT 5on ,aj#aiTa marabllla, jaa íexsa fiar de Líi; .aai efedro be de dlr al hcaof ^oe en ella VO I-ae ávaeftfaleogua; yafíf, volved'®. * P“>far. C^gJ.A mi amar, yofallgaclOB ao eütfvfp jodo callando: tíOíd aoiai® clcícbando, qae yo verdad, yrszoa he de tfoc'-. fi e* refiero lo que 'eníi-cn ío* dot» C-if/ Coade, jof amor de Diof, qje la :<j'eb bisa primero: tfO'd laííima de mi ,1 aaí adoro ata Reioa: amigo, Cífld.', .oijaodooícbligo, ve i. 3oé eoutai*. Cosd.Lo qae yi* Ca-/.D'Cid (ecbida e*la luerte) riicao v3 de mi ceoior fi et verd,i, ai dethooor, el -asnclf v'ieftra muerte» Ctíd Glega fis Elena, yhermofay yii.'í ,ciue oo faé boena: S'i'la eí Griega, yE'eoa» Cí /Híejez p>co ríichofa i ediUijuuia amotl 3To-oo ro (ú diada elle •a_jel He quitado: Dafeleir liea coocceréis, feñor, íu 'erra, yquiodo el papel llegó injis aiaaoi, ya havia fibi lo la evosia. '•*'1.0 q¡í“ traace tan cruel [ ATh^odaro dice aqai: Ín’'pía !ed, iofiiiaes zeiof, yuellro rigor: tened, Clelof,- tn’fericordia de mi. ee. Mi dueño folí verdadero, de vétoi e! sér reciboj fia voj muero, coa voi viyOjj ea mi» braza» o» eloero; la Reina no he de firmar, vuellra efclava ;i. Se villi. Que DO t«vieílc maacilla de mi vejei el pifar > Si leveroabl ncais ojo», fi =‘3Ceioo bien mil labio», para leer fu» agravi-)» nadie ha taeeefter ant*^Jof »orqo. !a deHicaa alicata’ lo* epir'cj vtfívc». fjaiaaeato» mai vlyo». "drunclfcQ d¿ Rexas, para dár átal afrecta ^ todo creditoí Señor de noche efteG-jego paílá a.u Camara, yabrafa bTroya de vueftro Loccr. Decid, que vah í efta noche, yvolved lue®o, ciego qué hade veri tarde yeoñí ^ dolor grave ídolor fuerte f peroacabard'aeprefto, P.r^oe e» fia duda, que en eflo ^eae marchando la muerte. aN >pado el tiempo acabax mi vida cod fu rigor, yha llamadóaldcíhoaor P^*^^JP®dernje inatar, y-i atomar tu coafejo, aPan» dirdquevoií paíTi» de hombre ciego Jof no acierto aandar: pobre t.tf»r/,PordoDe la innocencia de la Reinan que quiero conferyar afji la vf da, ^porque fu» qjexai no me macen aotete eTheodorot Cande, y(eñor 5 Cc»d.Venir en cfte tiempo ap, Theodoro, e* para tnl feliz agueto: Harafoieua grao placerí Thesd.Sevyine quiero. Cead.Sibe, Theodoro, que paei de ntlDaai^ un pequeño rubi favor ha fído, en el camino le agradó ála Reina, no fupe decir noi acra temo parecer eu prefencia de fu duefi'», üaa cofa ha» de hacer (do» mi! efcudec galardón te feria )ya efia !a Reina canfadadel camino, eo duice faeno: Garlo» fe fue aParí», tu pedra-. falo ea ía camara entrar; ypues fe qnica al entrar en ia cama la» fonija», yla» poae debaio de la almohida, fin temer que delpierte ,ha» de facarn»e c! rubí qne ce digo; no me atrevo ipedir ála Reina dan tan corto, para no dsfcubrir, que es de mi Djuia; ea fileoeio eftí todo, amigo, Thesd Bafta, ya lo enteadi tnoi bien .yentrare luego: dexain: el carga ámi. Cí»d Lo prometilo tendrái fia falta, ye^per indo quedo; eatra con defcafido, eat-'a fin miedo. P'afé Theodoro, Traidor me ha de llamar el que fupiete el proálgiofo attívltnJeKO mió: £
íl iCArhoneros de FrancU Ula fríteaJe pagáfí Ltth.í^ ti, feñ®ra,afr«Otar nn konrade Gaibonero» Gíwi.Segaa (fla» ía Candéis es e! íugetc extremada* «;He ce tiene e&anaotado > tuts. Tel qac el alma lo coaíieilaé C«r/.Pees como tienes aaior áquien (er tni elpofa cfpera ? 3L«?í.?atdlií, íeñer, aunque fuera oicget del Emperador, afer la Reina Sevilla» que dicen murió en la Mar^ yque fe pudo llamar la ñor de iamarabiliai que ipenas la Francia vio» quando íia qué, ci per qué ábíífcir fa muerte fue, pudiera quererla yo. Que mi amor es una acciea de un animo genereip, que revefeacia Ío hermor9 COB debida adoración* Es un eñimar aquello,' que como el Sol refplanJeeej yal mifmo Dios fe parece ea lo foberano^ ybello. 'fgle dlm,^ñi TUfílra M^geftad ala fombra retirado, yefle tnonte he fatigado bufcindole. C«r/. Soledad, Levuntafe, ydefcaofo pretendía qoaodo eacootré iBhncafler* IjJr.Que es eílc el Emperadori yque ao le cooocia ! Vergonzofo »oi. Smlen la Ketna, yliattr0é Kets Eílás cu f»i icteaco ) íaur.%U Ríííi.Haz, paeij que fe aufente aor^ Luir. taur.Ha nieto, ao vá* ácobrar aquel dinero del carbón, baxa por él ai valle de Mirabel* • Lft/í.Luego voi. "vxfii Lauro-A ]<ú tí espero. Rers.EÍ AimiraDte ha venido. Lluro, efcucha, efcucha ateocoür li tratan de calamienco, oue mi nuevo mal ha filo, que ha faHdo mi bernn'OS áfer de eílot O.'izcctct Sol bümaao, yde eftot aoQtce uua ícgaaáa Diana. Ya queaiífauüj yquebwHa ha merecida tu aasor, dale la aaao, íeaor, tí has de calar can elíaj Mira qu* el tiempo ligero va deihacieodo tu edad, quaodo e« fuerza, yes piedad, que nos dé. un heredero. -Car/.DscíS, Alasiraote, bien. Reías ferá vueftra hermana* Larirr.Caíaros queréis ,Diana I, Híbl*ñ recio» nalot antojos os dea, amil manos cnoritéis antes de cafaros oy. Reíu.Cafaréaie, libre fo!, Lituro.Eño GO, EO D5 cafarél»* K«».Fdvorezcaeíne, feáorei, - porque mi padre me mata, La«r». Hija rulo, hija ingrata, aera andais ea a-nore* i Síií.u Saruquel yZumaquet . ^/»s.VÍÍl3aos,que er eíío' Laun Qaeí ber joñícia en lo que paña, porque íol Rey ea mi caía; no ha de caíarfe. Cae/.Por qué 1 Lí*«r.Otfa vez cafada ha fiviO, fueíe fa roatilo al puerco, yno fabemss Sti muerto: fuera bueuo, que e! marido vluiefle 2caía mañana, yque coa otro ¡a bailaffe ? Rew.Pues qué importa, que me cafe ? L«»r.Qaé importa? la que es Gbriftianí baila faber Ges mal cierto, que muri6 el primer marido, oo fe cafa. Ress.El no ha venido ea quince años, luego es muertos Lrawro.Necia, no, que puede fer, que fu padre le eutrecenga «n fu tierra, yque no venga, yGempre foh fu muger. Car/.Coa quien fe quiere cafar ? 2ta»aq. Coomigo , ycon fu meicef* Baruq Agradecida ámi fé, la mano me quiere dar, fia duda, prima, por ft* Zíim^q Pritat, dé voces, que y# la be querido biau. Saruq-^^^^^ efle tcDtoi qué diría de ¿I la gente? en albardado» Calla, Znmaq.%l beftla baci.
itfírei ,se la ^** Dg Dcfí Fr'nfjcljc XJs scaf® *''* — uLif (¿al ¿‘ '“» ‘5°* L4W-Eftf Euchacb Leita-^O i Xh94 Serial*^ Zu/tatq s. Xoáo el Masa* tJia bcnacliOS *^q'!íayagaft« áe«oger cfiO; Ogti que e* fv;; ofa taopeivcr ta efte Moo^o ia>po«s3n<>, «oe eo naclecdo teoto -ce. «a de fer veeturofc! Zxm.BÚ ccBieste’ B^r. EiUt Hía* dpifar: tu bas ¿e caíaüc í tf 00 fer» n>c j-s' Z'm No, iat-» *Diot, r.J tar gocaoé Ctrl.OcJLiiíO* caiar- L>i;<r Secar, aua ay otro jDec3ve''«sate, que e» el oevlc fo parleoic, yferi poco tetaqr de Dueília Tg'ena Rotnaoa, 2 quecalaíle too «I í*«“íe, fia qae el Papa ieñilfeafe: eifefe ccsn^ Ctriftiaoa, Cürf.Ea.biíO deCil, aadsd» l^/wtr.Bafta un carro <k vlllaaoíé ^«vTr.Pfemini jO* Cartciacoi, l#Jo* hambre, yvaoidaí» Ycoma quedamaij ti* ? eña la navia guifada ? Bar«y. Quien qulfo (er mi cunada ba áqualqaier defvailo, vaf$4 í(!/,73 .G/aa í<ñor, pafle adelaots la meiceJ que oe« bacías, caíate. Cjir.'.McUncboHa* baa turbado nal (etnolaote* Si ua ra<lico Ca.'baaere 1la Bbelif^toa atiende, ydifpeolacioa pteteaJe, le mifoio, Al-iilraote, quiero» S»!e ft Conde. Ceríi.Iaíigoe Emperador, cuya Co'oaa, per tyoibre tiene ei Orae de la tierra Greda fe atrere ya. Grecia blaíona, que lafiíiaado efle Mar, nos da aguetra» Los moradores de la ardiente 2•na, ylo, que ea Iks barbara, eaclerra' el Ni. o, re vtQ.ioo cumn f-j*gc ^s Sacras Lí ei, que ame- *^q Di leños, Vde vela, coronado «! Mir. parece pr-p-aíafa íelva. qued.-ka -6 e' la,ieroo. kba ne^raJo, para que el Sa de Abril okr. d.iu.!,,/ »1 íi foaer de ¿s* Afiai íe ha ;jalado *7 urna e^ Lulj F.-anccs, boyen levantando en lo, golf», Orkntaier. promontorio, de llqoiá„ evádales. El Griego Emperador con PÍ.-áa m,o guetra |rraliia eeobftioada fa,ta ypee efta razón íofpenCa eau,» Uatrevida venganza de fu lt?!arííé Yaunque fu Armada zozobraed* aaJaT* por las tremáis, codas de Li^c^ria,' venció fu dicha, yarribé can «lis, alas arpera, peñas de Maríe’la. Crs^A-unque llueva defdlcbar, yp-farei «. Ciclo, <^ae los temo freíala»; fnrquen lai oada. ya, pueblen los Métala sxoca^do lat paUda» cpaaas, que fi en aplaulo, de niis doce Pare* 7íi-rinsat, refpetóadas ¿el tien-pj. íu» memosla* coroaatan mi, flore» de visSorlas, Aun ay valor .yí::etzar, que prevengo* *“ ¿Iníígae, que fué aííombro' de Hjefte, Africana, jSetapif tengo la Cathoilca I^ieSa con el cmbie» Na me enflaquece, no, el dUcnrío luego de mi nefadaecadj Carlos me nombro ei Mrgeo, que efle titulo ereeltoie, fi Alexjndro, yami cor dá la gente» Si con Sevilla osé pleda afucefla, y3Grecia la ensbib fa adverfa fuerte, ma, fuípíros, ylagrymas me cuefta, qae perlas eíle arroyo al margen vierte# Si la ocafiaa de íu veogaeza es efla, pidáis al ancho Mar fu trifle muerte; so ami, que con el alma, acoque ofcoJltla^ efllmefa beldad, yamé íu vida» Ü/OT. SI iQuinto MaxIco Fabio, llamaron hijo de Marte, pojqoe es el vencer un Arte de Capitán cuerdo, yfablo, Uaa Induflrla te he de dar para qne a! Griego no temae» Cor/.Vencer con eífracagemas, no es vencer, lino engañar, ád/ns.C^aotas visoria, ha dado <i Alte, famdfaí fueron, porque, en efe^o, vencieron, yfaagre no han derramaio» Si fas G'lega, arma, fon ala, oueftras foperiores, baga el Arte vencedores, denos fu iadttftrla opiolon» Ricardo viene 3rengar Las des aÍH hija, cofa e* cicrtá; ppuWilr
pabíj^oeasl, 4&| gjS í} ytfto r? p8;¿£ tt forzar. tts Munefts it prxafU porque ke Tlííj eAi Serrana j ^ae M3 grave marabilU, «I feae}aat« áSeyitfa, ye», tf'Jtea !a {neroorla haaafta^ *90 lf>i añ«i 00 ha fjJtaie; iíib!aré«9i?a, feñar, ^ae QolsiítenJrí ralor para^&glr. Csrl.Ja me ha dad* fa ssifma Eoeooqrla eji ypeí S«ílo tiene efea» eSe estre lo* áoj fesrtto, yim.il roifmo fecreto íai. va»J}^ S*J* tarttqml, jLaurt, #«r*T.Ya ác Uj m^t.uáai haxa eJ cortefaua et^uaároQ- dz casudate», que 4tais* a»i tlcDC aturdldoí oy, 4^9;em0a£$ 1coaaer, qae fe ti peelenda el So!. 9*1* Zum^.Si csísítmaj, ol a* cafo* qaé áefdlchaáo qae ísl l X^f.Faica pan, yyeodra LsIí* jtfea Mirabel dífcradió scobrar» para caa&er,, el díaer® del carbón. ®«aj-*^ í(pada compró onavez* oy vendrá, fí place iDías, COQ el yelmede Maetbrioo* Sáde Latísj%dtte ^iie rieito í.«íV tJeb6o, usfeeo. 15a3'gyiLla^aado viene# ave ee dei vlesto relozí Í<J£9 es aqaefií rapa*. í-oar‘.Traci pan» aieto? L««. Ahoefe^oe^ qse cejBpré coa el di aero BQ íaaacífíf^o HjIcoo. Vchae, pirulíZ: qae diceo, cjae aii áeo N;r aeg-a nació* ®^r«3.Dísae, eñá^eademaalado* Crrboiiero cazador í Ijíjo de algao Gerifalte, Ode aigua efcserejao, qué pszaroi te «DgíBÍfaf&a ? qac Demonio te ccgícdió* para dexaroeí^fia pan i que te ¿até un mogicoa, vive Diof. Liwí.Calh, aolaa!, qae pífti-eá» bartarM oy de perdicet, de píi&mas, yaaaáe Gitza*: Uebeo» S,í;»9y.Faxjr*r», bipKk fOtSf odebeJ* faber qse fot rueftro padre caQ, caí; yfi ®* eoelo. por Dio*, qt»e »e eoofe :quí gaiiioa, áe ^illo catterj bíveh^^apraie* qüc’gsofo I parr.rcícs ü6« tratl* ? £Aruq. En ca toiíseo coraioa fe cebe eÉe GavSíia* Tu ere* et otro Efpsño!, que co Zeoie&d# camlfa cempró aeoi guantcj de cío®. Ere» ei otíoEfeadero, qat fiitao doieracíoa, c¿>a:a¡é ttfl ’lírro de cecina con la% calza» qoc vendió* íids IB^cboó» Z*rs7ay Qj¿ eüii síacíaí^ faqueste de dez *o dea ici oJoíc»etcca, ykakoíj. eres aigaa lorcaiof ? y© yol pof «! Cfíoicalo, oeraccaia para vo»» qae ye sd io que bede fcaeer* ife'í'r.Zaaiaqae, efpíTí. ZhíuNoí foii el rerdaderoZaaaqn*. ü-tfh- »iír«^.D- CsbalicfO peloa bac;fi carabaos» ya, gavilla, galgo, yataor, Tc’ eftemaga vacie# Efií»-.O R.eal isciinacias ! $«r«y. Zumaque So ha Jífsráiaási hiírando dsntrt*. otra tecctaai peor, cea pluma», ycapirotedenrro la olia i© zampó; Par Dio* í|oe eñaiá taotefa* tícdflel caldo baca fabor cea las tripa», ypigueiait qsddaoftfo iklchJf^sn 1 Sitie ZuMoq.Patsiei, que áeioia elí^ qar saede el Emperador cerner de eüa :íj ayecbacbft luego oac fiatic el calor olía padrida la klzo cea el peregil qa« eebot dexe&ia cocer uo rato*. iaU l» iein*’ , E«f#Qod,eí efie? Bnrwy.lT-» b|)« al pan coaae# L(ííW»í«sil>í3 oo» ba cosaprado so Azor* Ürr^.Dloi te <i-ex* crecer, bijo, y¡<e;í«ít iCzt Garzo» íoa Tulicat-^ que te Uaae* tí
¿qcc huu Teogad* nat!» ti Coc:e fs beíííco íU«fM Itar.No tUre». bija. Bjsru^.ii liart Ja ^oe uJ b)/o paíi¿, mla i^ee tíeoe «1 guft». «se iefta a»*f4 ticte lagrjrm»» de iaagfe» llore, jclrgae, Socscrsí*^ ce ¿el orar, íloo relr- Xtruq.Qet sí'ermi eesspetlis* le abreva eñe brato' eipeta, (juehcáe jT»tr,<iZa.U,y imjt, 2««m5Eña »c, oíi.-^at ye (abro baír. Barw^.GanaáiS se ba íu te«ot per ¡i maao; fi eíperiri tía íHo* í ^ 4Mf el 4lf>,hmntí. ’JJm.Setraca, tj'Jt áeña» siaataña* ¿ii beU'M, yre; pisador, efcacba. Dfg» «ud qíílero COfts'taeate, yáa trslcrae. iídJffi.sabe, qoe flene Rtrardo esotra to Rrf, yíeHOT, ¿eaacdaodale ¡a ul,’a, portjje haáa aqal no creyó, qae e» cücrta, fj la parecer CÑa taa vira yerfrceion, eoe eagaáaiát iloa GrirgJf* Hicerti t^aercaioi cy la R.e*aa Serlüa; erae ücea iiá( maóa, y<al«r, fita fiogir qc= *rei elí«, yc=giáa:ic$r S.f ís.Por qcs j ELciaa ae fi¿a yo de rerar, trae ce eñn ifeaarana* -el Rehia’si Pifqoa», yctaado íloaaror aacea carbeic. ÜÍ.W.Hari?» Carlor aercei* Rfj«.Sí, yero gaardat bíí b&aor ei la pr!«.t:c, 'MI» Si oa fasto e» e! S..’y. galea loéa.^i } Va»c« i P .lacio, ftño Íetretoeíic, *^eí».?.d,e, ¡OI.,. i•! Wjo ií cBconiMado; r»», i«ta«|«fcn3, tK.'i.Madie, ijB¿ei efi» ?pau «ralreoo no Cortefaso, fia airar el pUBdeoop i* uaa Bager, «juej, konradu »e«.Nec5o, c«Waáot« ¿ol } ¿oDÍe quieta foi D.aaa. masñra ea la fscefo» «ana, ytíIadh.Ur’í.Maite mal ¿erertoiaadt f^jj^ Br;«.K¡í<3, q.j-da «g baeaa. ÍBrKf.Prlaa, ooelvi Je Hi.., ior. I,«»re.Hlia, fucedace bien, Zaowrqr.Maerf. riada, yfalo eSof* L^sM-a-Oss, de i la Reiaa Sevilla TC*g33sa de iqast traicícr» JORNADA TERC£F.Aa S*’ert CmUi, yel dltnlríizt!» Ml».Ta e« lo, trrajloet ssebos de ta tlerr* eot'O, feñer, ía ao pe siada guerra; c! Griego Ecip'fradof cc-t» a>rogJocl3> Vio'aa jo ya La» liroftei d- Fiacjci iPafii eisdefcsa fu c^miao; Xosusa at aroia, pset, Ce'^sr Litloc» Cxrl.Ya las arenas de Fra-stla, Macte &rácaS# yIs tíoíupcta déla Fama foesa, lev-incaado váfleaie; Efqú'a-irsseí, qas ceblria mil Lirlríi, yblafoaei» Sifj vengsnti quiere bacer Ricarda, ¿c cuerps áCiserps e! beciia asas gaiUrio, redacisnda efta guerra ádefifi-s, ¿éiio» Igual edad un mifinn bria, Mlm•La Viífaaa, feñer, ffti fííliia de Dama, yáSevilla parecida de ¡nodo, que con f. clics fxaeaot ifu accioa acrevHa eagaño dcm's; yaiar, que tiene iadaíítia, ytic^e coaáa, de toojo, qoe aun a«1 prepcio me engaña» Co'l. COi Parer gae dirás qaaedo la veso l ^iw.E-'oi primero nueñro eagarro freiac que eftaba ca eíTsí montei retirada, ¿iréao», y¿e :a amor repudiada. Car/.Ta B’accaSof lo fabo. ^Ifíf 7ella ylese que eaeoaseQdado el íecrera ciéae. Sífle ilancafitr. Bdanc.Maelso tuípefa, ^raa íeñer, ¿e vciOl eorre ei ruraof de bar b«tos aaetos; lí qusada de ía paz gozo eSa tierra efcacbo c! aparat* de la guerra, Or/,Hfrsa®fa BlanfíSeí^, «a oi ¿e eulJadd,
t gueloi éríegot ea p¡aoda ays., -ntr.doi pue* viaist cera vei Joi Sarracíooi V«!ver (Je eípantcf, if Ignsnjtoíjt íleoou Qaaodo mire RfearíJe effa Vllheisi, (qae e* de Ss\riiia ioiagea Jei^ctasa i acnayoará laí velaKJe fa furia, yea aaij{fa<fea volverá ía lujuria» Conviene, la afílílai* en el Palada, para lodullfiarla en todo muí de efpacles yentre loi trei fe quede íoJaBienie Octeto ;cíliflO-cía ni gente por Reina, que volviéndole áía tierra «I Gfieg<J, yfenecida ya la guerra, fola ferít ni dueño foberaoo, ^yde que efto feiá te del la mano. íiar la mdtiaj fale la Rtln» dt í>Aí«4f, 5losvh S.«í»,Qiié ei eíto ?^u¿ villankí ilfaif ea oii deihonor > soma dai* á. B-aocs-fisr la ¡naao, quefoto ei mía í Para ver efta traición aPalacio me traeii í Catlot, Cátio», mal liaeeif, roa! dareh fatlffjccioo &Dist, ami padre, al Mundo, ii mientras que vivo yo loco amor tm íujetét 9Matrimonio feguaío» Yve*, vaoa, laspsftJaente, ^ue conanfiai de Reiaar, ydando que OBur matar, ibis &ba!a de la geote» Semejaote foh en eíka al Tyranoma* airado, ^ae por vérfe coronado, ini! peligro* expueño, aunque Reine falo un día, ni teme al Mundo, ai áDioti prctead'is lo mlfao to* í vueñro amor es tyraaia. Xlaisc.Oigaa, oigan, pue* imi S irf/ra.Taa tnaaofa Diana es, que aun afofas coa foi tres quiere proceder afí i Válgame el CDleí qué víol íurbado, fufpíafo, ymudo. Carboneros 'de Vrancla. ni bita mi* defdícbs* duds ni bíca mil ¿ifeurfor creo I Entre e’¡ ttmor, yc! defeo liento el altea vacifaedo, aSevilla efioi mirando, áScyUIa eíjai oyendo. tai agravio ellos r-cfiíieoít».^ n>f 3-aor elt :trbacvado» ^-.b. eíaitado de gWria Intenta diría Onabraxot peto al letaccar el braza íade luego la memoria, tefirkoásaie la bliloria, qat apeaai el Mundo calla* ycemoel brazo fe halla levantado snefta acción, le acoaírj; el císrazen^ que fea para mata! la. Mefarada, boaeíla, ygrave tu ceño memarabilla: eres Diana, oSevilla I todo en mis defdicbar caber tu 3rpci9:o, tu V82 fñavedice Cía lengua piepbana, que ere» lamuger lirtana, que merecióffii cruddadí: pero luego la verdad ase dice sor eres Diana» Ref’t.Aüa e! enojo ie duta,^ que le causó la traición,. nfeuios de fu iaveocioo, -, parque afíioe vd (egUf.a;- : Pues vérme her mi figuta enoja Ifu Señoría í fi á S.ogir efta rénia, porque eoÉade ba rteíbiio i Deorne luego mi veftido, volveíe. como folia-, aber carbón. BlaKc:Segas til*» en burlas oos has hablado; Rem,Paes íi Is traigo «Sudialo, DO bedeSngIrvoz, ygefto ; Deíaudeome preílo.preíio,. que 3fer Villana me yol, pufS a! Rey enojé» do!, cuando fol Reina ñegi la» Serrana es adrertidj» ^»rLX ya loadyerjiio feij; in*t ya que guerra* eípero,. yqae adminiftra sl furor las armas, ai- SecceSor nrmbrarte-cn dR.eiaa va que me faJta-befcdcrt'- j&lm.fifxa que befe tus pie*» ioviáo C»far Ftaacéí.- Rfíu.,Sú’Cf eíi rquiere, noasbraf* puedo dlfsifflular» E- raica que el Reino dfi» iS£i fobíins de efla facitcy - {eaiei
II D¿7» trandíco de Koxds, ttDUnJ*naisl)elwáo*í j4l y», ni el R.ei<»«, ol DI« jal ^finidíia :advierre »l élmirtt -je bafea» ts proprii «Bettei na trenet que agradecer. ^•Demeaioft efta snoger, elia fe e'ifava ea oofetrcí, para engañar ák»círo». g,rí,A!m!rante, puede fer ^(í alaia tengo tiwbada ) qae aqaeíia Sevilla fea, yque vira eo eSa Aldea deíde eotoacc» retiiada. Jltruia Boerte ef aaferiguadat el vana ftnagiaaciOB» Cari Sel peeQ&r» el coraiOB graode» BJyñertoi meba diebo. Aíi«.Seeoojaí laáicho, ¿icbo, vo «e vuelvo atni carbón. Bíínc.No vc»qae ñogei» jí/í». Aquí efta iu padre efperando á»eUa. Cíw/.Eatre, puet, hable ícb ella^ Mh foípecba? testplatl; fu femeja za me dá cafg«e áa>i amor pa9a¿a> porque áSevUia be mirado^ yque e* ella be creído; yaíi’.. 00 e'ljodo ofesdidB> vengo ac.íar snajsorado. Salen Lauro, yLuis» Laor.Qud taaadacu Mageüad Catl.Cnaocet eftatnuger ? Laur. H.í]3 es mia, íi ai oacei dlxo fd madre verdad. C,arL, Habíala. Laur.Si calidad no puede dir el ca'-boa, mi deihoDta, wta tralcloa tac eflá. iiciendo eíle ttage» Rrro.Balta, Lauro, eíli leeguage. uno» lo( tiempos ro foc. LMrr.MadrCi atKscue teñida alti quiera el mifma Rey que aode, quaado tleoeua hijo grande, nada cuenta cA de »f . E* vIHaoa, yyo nací bumi demente ,na qaiera facaroei de aneftra etpbera, eo que cabe boora taaobiea, parque 1er nrng-r de bien le bañará, fi ¡o fj»ra. Qu ;ado fu trage veflia, quiado eo lar ñerras eftaba, íil/a foya a* ñamaba. yyo malte le decia coa honra, ycoa alegría: pero ya en cafo tan nueto, ñtiaoiarla ao me atrevo Biadre, ycania de mi serr antes leeuspiezo aperder el refpefto que la debo. Vos, bertnoía Blancafior, Ii fois Reina foberaoa, co et ilcralt de eaaSeTiaaa^ pagad mi cortes anxnr en hacerme eñe íaror. Dadme imi madre, feñora, vuelta coafolada aora de Tueílta heimofa prefenelat Villano, que os rescrencia, ymilico, que •» adera. Vos, bUn, no foU Villano, porque es Reina rueftra Madre, Cario Magno er tuedro Padre, llegad, befstdle la mino. Crsr/.Cea qué grate dad lo dlxo! cafi te tengo temor. v*f¿. Xtexncíur el /«Vira;», ylevántale :ilan~ cujlor, yle da con rever encía. Reiíí.OU. Slanc.Stñora. Reta, Elle HeozO»- Bíarre. Tómele tu Mageftad. 'v-fjc. Res/«.Almirantes Dexa caer un euante ^yél Almlr.tnte lo ala:.», lo befa, yJe lo da. áf¿».Qut»e maadaul Reiu.Eíle gaaote. aí/««.Maadas etra cofa? Reás.N ’- Vanfe el Almirante, Lauto, yLms ,yfaltel Corrde'. Cend.Ei Palada Blaocañar, yel Almiíaote fectetoi coa Carlos? bIon efeflo* de fu ma! p'udeate aunar, óay -Iguoa novedad, que de mi fe han recelado». , Re/.u.Coode. Cond.El animo tarbado- en quien cupo la crueldad, fin fuerzas el pecho, aquien dio Amor tyraoos antojos, yeo mortal duda losojo» elle elpeftacalo vio. Válgame Dios !etSerilia# cooczes fu Mageílad, yla cniítna novedad mas, ymas me nnaratills, R^.m.Quéefpaoto, qué furpenííO» os tiene, Goade, dudando; oes que efiáí alguaa
21 sHíva trsícfeeí Cífra'.Eíia etj, ne íen eégaíei deí 3'n53j cí di! iectiaoj mss ¿ú que IlHcico ba íát]¿«j s¡ cabs de cante} s^os; Vive Die», aae dilfrazida en U« msctf» (e cjo'edó, yqae nnoca íe emhucó! B.fíf'í.VsiJaao, tn cBl'nia iípsda %eiítU eJfñAnt ei IsfiíUKeatc fcade fer de OBÍ fcDgacsa. yui asaerte, lof agraTSOí baeéá feerts el peefeo áe una naager» S! e! ceíiíccCQfd paSadQ ne cocíÍ£fÍ3»j BBéflraa ámh eeaceí. Cend, Ta ate dís sdmíraclsa, ycuidada. Esas ¡jüe tesafer/pcrqae afrf DO fe jiede así »a1er. RJ^j.eer aeíía, a»o«} ,ibafder, tu i3ie£.£ira,ó maíte agaí. C.úíá HsOÍaí ¿e Terai, fenoraí í-.iljsenífí ía airada tnacc* Bíí’S.CotfieíIa avfcef, viíísES** Cí'ííd.Tp !e taré. reTipeade aera para tnejór ocaucra E’J califa. Sale Carlss Rtíí.Catbs Tiene.' ele es el agrsTÍe cae ticRc* GSirí Coore ei cayfterio aefabe eí Coaáe, yla coscefo. como áVJi'aoa ía liab.é, ycla fe defiende grate, tñle huís gfísedií jcriadíS» L»V. Píeufc, qae T«céj ei éc la Reina mi feíora: Qcieo et ka ofendido aatai como eftaii^ feñora, aúi » Viftieodéroe eftaba^ yí^uiíe fsberde qoe eí^i eoo/ada vacfira Mageñad. P¡.ei»~fio es D3'ia, ^rre]a la effada ihsfm del Cend^ ieíí.'í^afíira Mageftsd ee atife ¿K Íüí ÍTítetoí eneji}, ¡for-^ue fafccrio» deieo, lierapreqsse ácite Cense rto, pue ya íe tfcig-s eu'ri cjci, J'«ío me er.cub;a tsgracstza I9goe catre loj dcí, -i.' Carhonerús Je frdncUi IV. »lte Dior, o«4 ' ^oe le cenen bcabrta. E«V>.^eco efiá, üdifhia. vafu Coie4,(^)é es efto j íí beso í«encanto» Lítfs. De iwfideasl^ en i'oiyecfca cae hatelt perftOy 6oyác, de aigana trakioa. No efteff delante de osi brffis ®*efige'Sf * 0;y§ faaÜaF.^ñaiqui. ra ccsHon, fuersa eí, qse ayait de íeatir eí Cf fiigo, yei tigc, de fcl eseja; cls. Criad.imeít í*5rf/, bsdm Tds veñir. fdje test los criados, QgSid.O eiíol i«ce, óeltoicieg#, CYeador fiísdcíj ydadaada; ©i iSigífte eáci recelando, C«f/.S| idífecgaáar ceüegE ai Gonde^ de »! prlvaai* pen'araqse le aparté, fieaüo el qee mas eftíasj Veaid, festtr ¿g Magasza» y€$ dexard ís 3cuidadas, ysan a* daré ase reír. Cend Vire Dlsi.qae baa de aorlr fSí el foge q». bao dada, ^ocan, yJoslea Soldadts Gris gesy Kiisrdo Eas^oradar vieja, W.icaed Ojg3i Pan* eñe día loí bélicos iañrejBcaísí» ^üe ai Mar de Levaste din admiración, yrcf^íébí, íe precian fot Fraacefei, ^ae de Troya defeeadieroa, ybao llorado lo* Treyaeee cstílrai fatalei keeaásai de ale batalla cruel Aguila» de des Isperíaií fepa el 'Rnroaao, qae tieso rTíetniílad cea e! Griego. Sí bio callado carAra* armat, Til ftíé deíteido, ni cafedoj ya puedo Tecgar la hija, qoe Cario fv!» gno me fea asseicn. Sacan prejfiís aSseuquel ,y aZsifn.tqsee, Sr>/d.£iaer, eíios do* V’iílaooj (al psstcer Garbasetor ) prender pa<£Íffios, bien poedei bber lo qce psíTa de ellst. Fííqío que *««.í>éFcrdkbofe^‘^ yjaaoeacfou„¿^. pieofg ^ue díesBsiii^ *,.1 ' yde Caballé, Ib.jaJ^ ' veinte ttlHoeef/®* I. ®ic. íva B3!e6tj#, ^ ¿i ia »cí.da¿_, f.'ct?,- ¡ do* «•<íOadreDe«¿,e, piefaffiide,, áenfado* :ta»{,i«steC' porque ifttyra, det mil Poeta, ;nijng,' |s eetnettBfeqomáe,,,, aere» dellep, ne ay petquaayadat ai Rey rieíte:, Ja* NacfoDM eiíra^iatj íal« B« tieaeo Gd!^, porque eaaiBjB drfóiíTf, yfetardaris. Ri.íMte* íe nci £ege, désle /ergo Usía de cettii*, Sar.Ns ülj bonibre de eí« cuioii ^icard Ntcl», qer Catailería ««i Diez mil BiaÍ3!,y#*tbt| eo qsje vifoesl** Boticario», yBíibei#», aBo dexarnt ¡aleL . Rrc.Y taiabeisBstí 2*a»W ES tóe te, íííW loado» r. bira fabré decir mieaett» Etsfc BC3 prlíoi ®1*> eco aole* fJtfto<We«^ ese tenga yode ^ dicfo, que tlíoe eíftrS* parecláe *tto* Xtrvi' *» fcl;a de üo Iráo» Gregí^ Pae» oiireo le 4 baota íjolllctrado, fR. como Reina, porq®* f^ qae Xffvliia ®® * Uo bi/o dece yáeüe ffiJ apttc*dt) 0^
y«ÁWBi “Oíipbí-J ¡o ¡53“ teesp. ;. efto cfcríS! Zütfí.Stñsr, ,,,0lcté: p«io «• cicrc®. I^&jj.áa'i s“* tJcada. ^ia.Mofotfe» oc.f' gear aera J(eidi caettro» prifeíoacroí* yLUvAüleSt iy.rit!a» quiete ufar ceas!g» ^Ma«ftrcí í»a«« i3 Grecia áeengañoi: ü«otrtá noglf qo» faa ™j«blJíM¿« <íO« «* S»»5iÍ4 1; Vllhna. aijo«ecoa «fi» iial eogañar*ac 5«áfi« Sale fP* Südade» JíW.A*ai ba lízgad» «a raaaecb» «¡le «gíliard* fcmaaxíáor it Cario Magoo, RíftDe me4i*» <i«rri (rstaj: «J vecg*a*3 lije íer ifaagrt, yfuego* Luis vspide de Francés. <Uf; Garlar, Eiaperador áe Rdou^ tí ¡alada, y*> dt¡e» (a:it£iCleado «i'lajurta,' dtfps/arte ácl lajierls. I^adaot aís!es:oi* Sitatanpr. laií.Scñer, ¿quien corecoa fet tiempot I¿e üg!»í, yde bíafoaej, Itan Cbriitiaas*, como «rercett Casio Magno oii ftíror* roya fama, ycayos keehtO»> ío’ora fa tslfaa gíaadeza I«ííín íietcpre caas^itisado*. alai/ado eíti, ycoaíuío, í! YCr,qoe Tongas lo* Griego» coa Yox de agravio* áfíaocU^ ,fieado asBigot, Geado denso»* Sí^r, ^o¿ Elena e< fobarea? tjce ley ce aialüad rospietoo)- ciiihofpegageoshaa víaiadoi- Cnc í^laaioo» haa dabeefeo ; Cuaado Mares dei O.-leot- ¿eaieraa fofrlr eí pjío, de aaclñeaj Laarrfer, aa.áafi...c,Usa{ viesto: J^’-adaeí Agoib «eoitra oai/ ful do* taeügj^ £)tf Trarjcíjco d¿ Rexds» para formar de do» Mando? Eo cuerpo, «a Reino.an líspctí** Qrraoda músgti, yla uiv.i, «BCíclada en vaiieste* pecapSj debe estabosar la* a'saa cea ua riscalo perpeíoo, gobernado» del c&g¿no de la fama, que mlaiíeoío^ íoeieeoavertitre eo vetUí tánicas de azeroí ;agaa*. Si Serifla algKSfcs aóaj tetirada es la» smeaoc tseoret, qac eiiamo» mlrr.aio (oo»é ye con mjfteíia ) depalo la Magellad. ya al Tbreoo Fsascéíba vaelto, tan gallarda, ytas hetasofa, qee na» parece qae el vade decSYrrx ia|aYcatai< Tafíl Cario» ba prepr:eíte la pas. la aasiftad, la facgrCs paraexcufar por le sasact (fi ce masne» lailiiaofai ) calpa ee íe defeufa, ypíeafo, ^ae hkcampal baratía ^aerelt tedveir áése!», como galkrdsM Soldado», aaa^tte Eaperadote* alejoif fuera gufts para Catloss poro yo no lo cenfisoto, ^se íci el Delpbla de Franclaí entre mi Padre, ymi Abuela Bta! petmkire batalla, fia oae tsscacíle pflmert» ia siaette 4m!> Grao (cñor«. edrredillajiji dad la Basa ayaeí^r» siete» De Cario», yde Stvltia í«i kJje, y. le» pie» ofi b«ÍC» defsaís de fers/itípr, yalegre de conoeeroi* Levasla/i^ E.i’c. Levanta .¡atea gallardoj yen eagiñij ¡Ifoogcrei no te esip fie», qoe t* adeotofl atreyMc; pesfamientos* Mario Sítillo«í¡a híloe, ta madre ¿c na Carboaer» fié MUgírsy como acafa díQ íemeiaEza loe Oita* C- perfoQi» difereates, r-'gttna es ce madre %an trseftn. T,e*i¿> £j íorafáltíis lo» Pare» ¿el RJat, «aiieodcrte del «egano. Reina,yDelstla es feas Leído* Hablen cíiss dos teíllgos, qsek verdad deícab.'ieror.. talen Zxfssqus ,yEarnq‘j¡ I, B»r«j.Qo¿ galio tiiát, Lai; i^í Zf/rw fia iradas braga» Las p».;;ílo ámi ac tesado Lol:: como eítás, bottach.ol Líéi. Necio», iabti» íe qae eílah hablasda? IBor.Dexa, fobtlno,e£3sbelecci, defpieita, qoc eftls foáí-flo.. Lwtí.Viycel Culs,que ya es crtQ que tanta éieba so pada caber en hombre éciskitaj acra entendr el cugaáo, acra esteirdl el fccreco delkaBai<Be Carlos hilo: Ycagaréaae, »l»e el Cielo* Velrerépof el heos» ¿e mi madre, qu: riendo se han de sñ¿r de mi ea Faúfd Ta Soldado fol, pomaío de f«r sa rayo, esiío de las regiaact del fuego» K¡í,Y yo planeta salí Lonta» 3qaíea mate al Cande Atat;!'»»- ftñor de Maganza, que «* caula ds mi teacimienro. Lftír-Bka íc conozco, fíñoe, ya«a darte asaetteácíea, per fícreca inclkaclcoi gaear tas ^oerai prctesdo» Toca al arasa contra Fisecir» qJiinqoefol Fraccé» ,ya teag® Griego efpirita, yalcací*, ankso de Aqa'lw oa-i»t>. vi’if. Xecanarme. ^fsle» Qarhs, e. úi~ tfiíraat*,y el Üendu . Utlívii.^i Exercite cocBigo teca a! arme. CarLHi cea rttegat patio obligar ilo* G: legos» ieco taíOtJ lo» obligo. Nocríyeros ral coal^X-iila^> 4) nueftroi defigai®* '*bea* Cr»¿.Señer, le* asei!»’-* acabas ya mira» ca smaia* yya ícaavpaiía íadsio*» taosir, bfencer coa»leoe# aíJ^fr.La fiaglk RHna oca
2-4 Carhi ¿e la asantra ^ne vl0Ol fIciada áPaiat, ía tieoda 'tssnda poocr en caspaña^ yBiaoc:;flor la aceoipaña* Ca»!¿.C3n ardídea npl,e cfenda 3S-lcaido, “^De feria cafo de isenot valer; vuelva al iBcnte rfla muger, á!a pobre cafería conde cacló, quee» cxtrefcQ de temo? efle cuMado» 3fa yo tengo averiguado, »p* que c* 'a Reina, ya li teme,- C^ri.Sl acepta tul def-^fio, ceíía el leaior, yel tneilr. Ce»í¿-Y quien lo bade coníentlr 1 Car/.Hl que fcpiereini fatlo. le7¡ Ricardo Uldudas^ Ba**t^uel ,y Rjc.Emptradct famoto de Ocetaecte, que el ImpCílo ce Grecia bas diviiíiáo, ' ft ps; librar ce tei lij»? tu gene, la batalla áles dííbai resseiac , en el campo me tiene»; tan vadiente, ’que aU» cana» llegié fia fei vtflcido» ^etif&fe tu gente; Cario», fia, que cfta !en«i co pifará lamia* Hace una ray-a c»n la effada» jp*rí.Ricardo, ácji.i;n tefpito, yamor debtff cenao fiea-pre mi* caula* jufttfico quando las bueftc» beHcoIa» muevo, qoande la guerra, yel furor publico, fatisfaccien te di que en mi era nuev» ct recelo use dices: na me ap'ico Sguclia lojafta .ni abatalla efqu ví, porque efta de tni paite es defeaíiva* Rciirefe mi Exetcrco. yea tanto qne entre los do» ella batalladora, ¿éooi admiración, dénot efpanio, jfavor no me dé humana erlataras qoe por yid juré del Cielo Santo, que áisl inobediencia, atai locura yueiya la elpalda yo ,ydbrazo foerté pague fu ayuda con airadajauerte, ytlm.Y quien ba de fafrir, teniendo vidai 'véfte eo batalla iti ifalga un Soldado, que de Ricardo efte peligro Impida, ybataile caoniigo. Cond.'l kiú lado faque otro Griego aquí, que reducida; ¡t qustro la batalla, e» acertado, que ocí miren lo» do» Emperadores teñir de humana purpura efla» flore?» P^r/.Bafta, Cande, no ma». tu me gcb:etnai? pu me defiendetj batbato Amiraote-i ñeros í!e Frdncld, OI coítiiré, pof San Dl#a|, i., Cen el campo me dai» ,-?*”**• Ella», que vti», al parecer «t*^**^ montaña», que lo» embro/ ilo. Cielo, arriman, ¿éo fu favor alo» dos, que vnefl,a*- ’ Tecan,y al acemeter lei^tn^tMA*^** Ktina con tfpada,y rídü^ 7?’ «r,medi». ^ Rew.Qué e.efta,Empctadore,» , Perahlr ími Padre. yioj cao extraño rigor, no foera bóUft. lUípeodido mi brazo _,* quando 4fu píe vdozja edadVpnrf,. vueftte. cuello», ydebe efiár cciofe ’ de la. arma» el ufo^eu foeftra. mane,. Ni Re..^es meftra:? íer. «1 fer Ct„lftlaB,tí jtu ítnor, que intenta», fi yo y4„o l ' Sevil a!ol ,Sevilia ilufire >. de ella p’arta feliz yeffe alrfm valor, que bs merécid. Immortal famav^' ’ de quien fu ser me d}¿ ag.ayfó. redbe, qu?co hija me i.an o, fangre derrsma ' de Fraocefes iEoyaloa la cücblila que ha fiso de doi Afias tna-aMlíaé Hif. Aun fu beldad eo ei trspbe* de la fuerza de lo* añ :-»; como pueden fer engaño?, fi es Sevilla la que veo.í pía* ha que uo la yí, inas las efpecles no pierio; de fu mitro bien me acuerdo,’? fíldré de dudas afil. ^ Garlo Magno, eíTa muger, que ea paz intenta d.xar !a batalla fiagular, favor del uno ha de fer. Ayuda al que tu quifieres, per loe el otro, yiye Dios, que ha de reñir con lo* do;* ^eln.Paet aunque tu, ffñ?r, ere# mi padre, «>» pongo al lado, de mi efpofo :yeo, parfia, Poneji al lado dt Carltu R<c»No tienes tu fangre mía, villana, pues rae ha» oegaJee R.««. Aunque cu me difte eiiéf como prdre generofo; mi ffiilmo ser es mi efpofo, yle deba defender, aunque de mi padre fe’. Mi efpofo, dueño, yíeñer es de ioi beuor, ypor fu heaef ''^cooti*
jO^fi gtütrt Ttt ool*« *• ¡ioarad»} ya!*l, MC> no*’ ilaiBa Ds^íj al tu rúe* charra ¿o$, aJ td bija et cooira c!. Car/.£j»feradw, yo oo be J3Í9 0C*lioaf3ratñagii<;iT 3i- ^cro el eacrar eo ni tierra pteolo tiexar Caftijjado* Eftae» Sevilla, ycoonigo a* eftará, aanque aasr ae zbraft^ itJ Exeicito ícyaflc, bija, al fía de ni eoealgo. Efta.Coso^ conoriio agradece, que 70 me foogo iíu lado I acabófe lo eitadiado, aqai el deUsgaño enplezee Eieardo, Vli-iaoa íol, nat •! pergeño no alcanza* Sár.AiiBlia la 'I enejaeza, pero crédito ce doi. Tpeer asgmeotat la Injuria «00 eogañoi;oy ve»**, que taatbien airgnaento djlt aai valor, yáni furia. Queda ceonigo, nuger, periaigeu de quien ere*, teodrat quanto tn quifierer* Ceod.E'la Villana ha de fer Cania decancot eztreaoi, íino fe vi, Keto.Conde, calla* porq'ae aoca en la batalla loi dot oO( encantrardiaoi. Cor/. Ai üIlercinpela goerra, yhi CíHado el defafi a? l-fc.No et ya mi gcfto, Cari, Ni Mío* Rtc.Tocaal ama. C*e/.Toci, ycierra. ^ntranfe toeanit ai ítn»a ,nn» par una fuerta, yotros por otra ,yjalea Carlos retirand-.je dt los Griegos, yde Lmí** que it falen atuchilUndo ,f mrrodíllanfe en el Jaelo. C*r/.Hi Grifgoa, perdí e! cahaffe: quien puede ha»er queteíiaa tolo na E'qnadtoa í IjUs, Tcocoa. ,^^-í* afie ¡jtJo. Na le que EArella» alocilnaa aquererle bien,- aonme ee quien borló e* «i iaeñ» aataral, - ^Ánctfco ^o^di, admitir honra, en €recla > IMIS No con fe, ,1 homicida de un magaanlmo Varen: «fle caballo, ,ae pifa lo. eTyftale.de elTe arroT*. te podía falvar la vida íubid.graofeBOr. en d!. Car/.Oete el Cielo Impenfa dlciaí pagalme mf a»or,í. iif. Tal aniso, yvalentía de Vülaao paeieíet t~ 'bija de verai le diga ni «bligaci *5,U/í.Sabe preftof bien le quiei>9. Cari Bien ®e obKgs,. «5Íd.Gr%.Tu te ampara,? A*/i.Yo !e amparo, que aquíl ar cana» convldaft irefpeao. Srr./,/.Morita'r, Luis.Hare que mi nombre viva* £atra»ji feUa«do,yfale Uíietna ,ye? 4t«*.Ta. MagíBCí», ha llegado ttt eaftigo, yla mina de tur !«co. peafamleot»», Císd.Mtger, quien te da <ÍTadla contra mi valor iR«;,.Ei *¿r, que no sy virtud en malicia., oí valor eo la traición. Coad.fívTi loge«*3o, yavrá dicha. Sale L«m. Derame, feñoia ,árol matar aelle hembre, que obligas la, mercede*. que Rlrardo por fu cabeza publica. Rrta.Deza to, que yo le mate. L«rr.Dá:te booor, fi determina, Itt oanerte. Cend.Lt» doi fetdl, defpojoi de ella cuchilla, queco perdona mugere, una furia vengativa. Rern.Muere imano, de le* éeto Eairanfe acathilUndo.yfaJ* Csría Magno, Carl Ea batalla tan reñí Ja ayudar qulGeta átodo*, que codo, áamor me cbllgas, . Por fat peña, de efte monte Ba Ftauc^ fe precipita, al parecer, qne la, Life, en el Eícndo traía, ñne me engañe e, e! Coslt^ é! sncce, qne la ¿cfiiicha ^1