EL RESCATE DE LAS MUJERES AGROECOLÓGICAS DEL HORTO-VERGEL Bruna Mendes de Vasconcellos Universidad de Valencia
[email protected] RESUMEN La organización de la Asociación de Mujeres Agroecológicas del Horto Vergel, localizada en un asentamiento rural de la zona sureste de Brasil, ha tenido impacto significativo en la vida de sus integrantes y su comunidad. En investigación más amplia siendo desarrollada en Brasil, se pretende hacer un análisis profundo de los cambios en las relaciones de género a partir de dicha experiencia, y aquí presentamos algunos de los resultados parciales encontrados. A través de la entrevista con una de las principales líderes de esta asociación, este trabajo parcial tiene el objetivo de analizar esta experiencia a la luz del marco teórico de las redes sociales y el asociacionismo femenino. De tal forma, en la primera parte hacemos una breve revisión teórica del tema, y en un segundo momento los análisis acerca de la entrevistada y los elementos que nos presenta en su entrevista. Los análisis nos muestran como este grupo de mujeres ha logrado superar barreras, 'rescatar mujeres' y cambiar las relaciones de género en la familia y comunidad, pero también evidencia algunos de los problemas que permanecen. PALABRAS CLAVE Mujeres rurales, asociacionismo femenino y género. - 1258 -
INTRODUCCIÓN La Asociación de Mujeres Agroecológicas (AMA) creada en 1997 a partir de la articulación de un grupo de mujeres rurales - del asentamiento del Horto-Vergel en la Comunidad Autónoma de São Paulo, Brasil – se ha conformado como un nuevo sujeto social en su comunidad, y ha sido capaz de generar una serie de cambios en la vida de sus participantes a lo largo de su historia. En sus cocinas, guarderías, reuniones y debates han poco a poco construido nuevas redes y nuevas posibilidades. A través de la entrevista con una de las principales líderes de esta asociación, este trabajo tiene el objetivo de analizar esta experiencia a la luz del marco teórico de las redes sociales y el asociacionismo femenino. Para tanto, la primera parte del ensayo esta dedicada a una pequeña revisión teórica de dichos conceptos, como planteados por autoras como Cucó, Yeves y Del Valle. La segunda parte a su vez esta dedicada al análisis detallado de la entrevista, pasando por los distintos ciclos de la historia del grupo y tratando de comprender cuales fueron los cambios generados por esta asociación en la vida de sus integrantes. Aunque en este trabajo inicial no se alcanza analizar todas las dimensiones de la rica experiencia de estas mujeres, es posible destacar algunos elementos sorprendentes de su trayectoria. Superando las más distintas dificultades que se les impone el sistema desigual de relaciones de género en que viven, esta asociación ha logrado rescatar1 muchas mujeres, y más que eso empezó a dar pasos en el sentido de cambiar la vida de aquellos que están a su alrededor. EL ASOCIACIONISMO FEMENINO La eclosión de fenómenos como las asociaciones voluntarias, el Tercer Sector, la sociabilidad de las mujeres, el re-descubrimiento de las comunidades y las redes de proximidad, a partir de los años 90 adquieren nuevos significados y alcances en una sociedad en mutación, y que hasta el momento eran ignoradas por las ciencias sociales (Cucó, 2004a). Las transformaciones estructurales y ideológicas en marcha en la sociedad occidental desde los 80 han abierto nuevas perspectivas al mundo asociativo. Estos cambios, resultado de la ultima reestructuración del capitalismo, tienen que ver con la inadaptación de las personas a las organizaciones partidistas o sindicales, junto con una crisis en la militancia y la representación política, que han llevado a una renovación en la forma de participación ciudadana. Cucó (2004a) añade además que algunos cambios significativos pueden observarse en esta nueva forma de organización social, en comparación con las organizaciones asociativas anteriores: son grupos sociales de perfiles más amplios que tienen relación con las nuevas luchas más subjetivas, más de los derechos del individuo (y no de una clase o colectividad); la urbanización, la individuación y el desarrollo de una nueva ideología asociativa son sus bases actuales. Según la definición de algunos sociólogos, como aportado por Cucó (2004b) las asociaciones voluntarias son fundamentales para el equilibrio y estabilidad de los sistemas democráticos 1 Este es el termino utilizado constantemente por la entrevistada para referirse más que todo al proceso de construcción de autonomía de las mujeres. Parece ser su propia manera para expresar 'empoderamiento'. - 1259 -
contemporáneos, por tres motivos: forma de distribuir poder, ayudan el individuo a comprender los mecanismos de la sociedad democrática, mecanismo de cambio social continuo a partir del cual la población expresa sus demandas y necesidades. Además, son escuelas para los ciudadanos y estructuras de mediación entre estos y el estado. En este escenario autoras españolas como Cucó, Yeves y Del Valle destacan la importancia y significado del asociacionismo femenino en el siglo XX. Según Cucó (2004a) distintos estudios etnográficos hechos acerca de la experiencia asociativa de las mujeres en distintos países logran señalar sus nuevas formas de resistencia y lucha al sistema desigual de género. De esta forma las asociaciones de mujeres son vistas como nuevos sujetos sociales, que tienen un grande potencial emancipador para sus participantes. Para Yeves (2005) las asociaciones de mujeres, aun con su carácter descentralizado y de pequeños tamaños a nivel local, atingen en su conjunto una magnitud global capaz de generar cambios. Las asociaciones y grupos de mujeres cumplen una importante función social al representar un nuevo espacio de socialización de las mujeres, tradicionalmente designadas al ámbito privado, a estar limitadas al espacio de las casas, del doméstico, es decir, representan una ruptura con el modelo tradicional. Su asociación voluntaria, el cambio del espacio privado hacía el público, y del individual hacía el colectivo hace con que las mujeres cuestionen el sistema de género, evidenciando el grande valor social de estas asociaciones de mujeres. De manera similar Alba (2003), que es miembro en una asociación de mujeres, defiende que son tres los ámbitos en los cuales las asociaciones tienen su valor. El primer seria el personal, relacionada al movimiento de las mujeres que de manera consciente salen del ámbito cerrado de los hogares y encuentran un nuevo sentido para sus vidas. El segundo, el grupal, configura la posibilidad de se incorporan a un colectivo con el cual se identifican, se fortalecen y se empoderar. El tercer, y para la autora el con función más innovadora es el comunitario, en el cual las asociaciones hacen el puente con diferentes instituciones públicas, convirtiéndose en nuevos sujetos sociales y más que todo protagonistas en sus comunidades. El concepto de los espacios puente, de Teresa Del Valle, es especialmente significativo para comprender la importancia de esta nueva forma de socialización, como la definen. Del Valle (2001) plantea como las mujeres y hombres son formados desde la infancia de formas distintas para ejercer el poder o el no poder. Las socializaciones diferenciadas en la sociedad forman las mujeres directa o indirectamente para el rechazo al poder, se sienten incómodas con el y prefieren delegarlo a otros. Según ella los elementos que estructuran esta orden son especialmente: la naturalización de los roles de género y las desigualdades (basadas en explicaciones de la biología); la valoración diferenciada que se hacen de los espacios y tareas; la inclusividad o exclusividad de una tarea (como es la de los cuidados); su interioridad y exclusividad (como es el caso de la cocina); su relación con los rituales (que confieren valor a muchas actividades masculinas); y por fin la experiencia del sentimiento de culpa es otra factor que se pone como impedimento para las mujeres ejercieren poder. Aporta además que para cambiar esa situación los nuevos espacios de socialización no pueden ser el mismo donde se construyen la visión tradicional de la mujer. Estos espacios tienen que ser fuera de la familia, del doméstico. El elemento clave en estos nuevos espacios de socialización es el reconocimiento de la desigualdad y la necesidad de superarla. Caracterizados de esta - 1260 -
manera las nuevas formas del asociacionismo de las mujeres son vistas entonces como una apertura y con un efecto multiplicador, como posibilidad para contestar el modelo de socialización para la subordinación, y crear uno que difunda el protagonismo de las mujeres – y no simplemente la participación. Son herramientas importantes para el proceso más amplio llamado de empoderamiento de las mujeres. Así, según Yeves (2005), las asociaciones de mujeres representan nuevos espacios de socialización, de socializaciones para el cambio, un local puente de apoyo para el cambio y de (re)construcción de las mujeres, verdaderas escuelas de empoderamiento para las mujeres. Así Del Valle define los espacios puente de las siguientes palabras: Se configuran inicialmente en función de las delimitaciones establecidas entre lo doméstico y lo exterior y entre lo interior y lo público. Ayudan a mantener una mayor fluidez entre los espacios y llevan a un debilitamiento de los límites establecidos. Son espacios con características físicas aunque se definan simbólicamente. (Del Valle, 2001) Este espacio es distinto de lo público y lo privado, y como el propio nombre indica es circunstancial y su objetivo final es desaparecer, una vez que los cambios estén cumplidos. Defiende así el asociacionismo femenino como ejemplo de espacios puente. Por otro lado, Cuco (2004a) destaca algunas diferencias entre el asociacionismo en las sociedades occidentales y en Latino América, como importantes para comprender las formas y significados distintos que tienen en los diferentes contextos. Por ejemplo, el movimiento feminista se configura de manera diferente, y algunas feministas lo definen ahí como el 'movimiento amplio de mujeres' y que es caracterizado así por Virginia Vargas: ..una de las características fundamentales de este (amplio) movimiento de mujeres es su heterogeneidad, y que está alimentado por diferentes vertientes (popular, política partidaria, feminista, entre las más significativas hasta el momento), que se expresan en diferentes formas de lucha y organización, en una presencia desigual en la escena social, en diferentes demandas reivindicativas, incluso contradictorias y que no siempre expresan en forma evidente las reivindicaciones que apuntan a transformar las relaciones de género. Son formas de organización y de lucha que transcurren en diferentes espacios, con diferentes temporalidades, que combinan desde objetivos inmediatos de bienestar familiar y comunal hasta objetivos a más largo plazo en relación a su subordinación (Yeves 2005:52 apud Vargas 1991: 196) La eclosión de organizaciones sociales dirigidas por mujeres, en el caso de Latino América, es resaltada por las feministas como una respuesta de las mujeres a la ausencia del Estado, y siempre lleva en sus acciones (individuales o colectivas) la marca de su rol de género como cuidadora y defensoras del hogar. Aun así estas experiencias tienen significativa importancia al construir en las mujeres una identidad colectiva como mujeres dotadas de poder, serían verdaderos espacios puente como indica Del Valle. - 1261 -
En este sentido, pesen todas las diferencias, las asociaciones y/o organizaciones propias de las mujeres, con las más distintas finalidades llevan en si un grande potencial emancipador. Del Valle (2001) cita algunos ejemplos este potencial, como es el caso de algunas mujeres que partiendo de su rol de madre, pero sin el biologicismo, hacen organizaciones y luchas importantes para las mujeres, como es el caso de las Madres de la Plaza de Mayo y tantas otras. Por otro lado, mujeres viudas por ejemplo encontrar en las asociaciones un forma de superar la culpa de cambiar su vida, a partir de su identificación con un colectivo. Y aunque estas formas de las asociaciones de mujeres no representen una 'revolución' en el cuadro general de la opresión de género, son significativas en la generación de cambios para las mujeres. Las asociaciones y redes de mujeres tienen papel clave como espacios de socialización necesarios para cambiar el actual contexto de desigualdad, y que más que todo afectan más directamente a las mujeres. Son experiencias colectivas que generan cambios individuales y al mismo tiempo contribuyen para el cambio más amplio, además permite una verdadera experiencia del protagonismo en muchos casos. Por fin, tienen grande potencial por estar conectado en un entramado de redes formales y informales, posibilitando emprender acciones colectivas de cambio (Del Valle, 2001). LAS REDES FORMALES E INFORMALES En este sentido, Cuco (2004a) aporta que en un nuevo contexto social en que el Estado se ausenta cada vez más de sus responsabilidades como protector de los ciudadanos, la articulación de las redes de proximidad han ganado un valor distinto, las amistades, parentescos y vecinos son ahora una nueva forma de capital, que llaman el capital relacional. La formalización de la sociedad actual esta produciendo y activando una serie de redes informales, que a su vez no solo alimentan el Tercer Sector y los movimientos sociales, como también las redes propias de las mujeres. Cucó apunta que algunos estudios antropológicos emergen así y retoman estos elementos como temas de estudios. En el caso del parentesco aportan los aspectos funcionales de estas relaciones y más importante que todo señalan que las estrategias y acciones de los actores no se limitan a la persecución del interés económico. Además, en este escenario, la amistad se constituye en uno de los elementos básicos de la sociabilidad y luego de los agrupamientos informales. Amistades estas que impregnan el tejido asociativo y que los transforman. Los grupos informales de base amical son numerosos y diversos, y tienen especial importancia en el agrupamiento de las mujeres. Así, Del Valle (2001) aporta el importante papel de dichas redes en el asociacionismo femenino. Según ella muchas veces las mujeres llegan a las asociaciones por su contacto con redes informales (de amigos, parientes, vecinos), y por otro lado algunas veces llegan a tener contacto con las redes más formales y amplias, que se hace un elemento importante en su proceso de socialización, y muchas veces son redes que además están orientadas a la mejor condición de vida de las mujeres. Otra forma de red destacada por estas autoras son las de comunidades. Según Cuco (2004b) estudios en este sentido tuvieron su fin, bajo justificativas de poca relevancia o pertinencia – especialmente por la urbanización del mundo - pero señala que quedaba claro que las comunidades no habían a su vez desaparecido. Por lo contrario, estudios recientes muestran - 1262 -
como los lazos de parentesco, amistad y vecinazgo y los vínculos comunitarios siguen y aun más fuertes frente a las rígidas instituciones formales. En el contexto del medio rural, dichas redes tienen mucha importancia en la organización de las mujeres. En el caso específico de las mujeres de los asentamientos rurales, estas redes tienen papel central, ya que la organización del propio asentamiento ocurre bajo formas de organizaciones comunitarias - propias de la población del campo y también de sus movimientos sociales – y en el caso de la reforma agraria en Brasil, la ausencia del Estado hace con que las redes comunitarias cumplan muchas veces esta función. Además vale destacar que para algunas mujeres el movimiento por la reforma agraria es un espacio significativo en su proceso de emancipación, donde tienen la posibilidad de salir del espacio privado y empezar a construir su autonomía a partir de su participación – y algunas veces incluso protagonismo - en las actividades y articulaciones políticas. HISTORIAS QUE SE MEZCLAN: AMA Y CARMEN A partir de las referencias teóricas mencionadas anteriormente este trabajo busca analizar la experiencia de un grupo asociativo de mujeres agricultoras de Brasil, a través de una entrevista realizada con una de sus fundadoras y principal líder. En lineas generales intenta comprender los cambios generados en la vida de esta mujer – y en la medida del posible de todas sus participantes – a partir de su participación y protagonismo en una asociación de mujeres, así como las redes de las cuales hacen parte, las dificultades que enfrentan, sus inestabilidades, y las motivaciones que mantienen esas mujeres organizadas. Este trabajo es solo un esfuerzo inicial y no tiene pretensiones de agotar las múltiples facetas de una experiencia tan rica como es la de la “Asociación de Mujeres Agroecológicas (AMA)”. Una asociación de mujeres que empezó en el primero momento de la ocupación del asentamiento donde están – llamado Asentamiento Horo-Vergel, cerca de la cuidad de Mogi-Mirim/SP – y que desde entonces no ha parado. En el principio eran un colectivo pequeño de mujeres que se unieron para contribuir en la organización del campamento, igual que otros grupos. Sin embargo, mientras el tiempo pasó, empezaron a se articular de otras formas hasta la constitución de una asociación, que solo consolida su legalidad en el año de 2010. La AMA, que en algunos momentos tuve más de 20 mujeres, esta compuesta hoy por 10 participantes, en su mayor parte negras, con baja escolaridad, casadas, con hijos y que viven del trabajo en la tierra. La asociación que siempre busca desarrollar alguna actividad productiva como forma de complementar la renta familiar, y además generar su propia renta, trabaja hoy con la venta de productos agroecológicos, procesados o in-natura. Pero esta no siempre fue su principal actividad, mientras el asentamiento se constituía estas mujeres desarrollaron muchas actividades, además de estar involucradas políticamente en las articulaciones del asentamiento y en las relaciones con el poder público. Organizaron guarderías, escuelas, una radio de la comunidad, drogaría, ayudaban en puesto de salud, participaron activamente en la lucha pela construcción de la autopista que permitía el acceso a las tierras y montaron un restaurante, y incluso un hotel. Su historia es llena de idas y venidas, de momentos de estabilidad y otros de inestabilidades, de comienzos y (re)comienzos, de resistencia y de mucha persistencia, de altos y bajos, de éxitos y de frustraciones, de alegrías y de tristezas, de acuerdo con lo que nos cuenta Carmen. - 1263 -
Carmen es una mujer con sus 54 años, ya viuda, con 9 hijos – de los cuales aclara que 4 son suyos y los otros 5 son del segundo marido – es negra y ha estudiado hasta la educación secundaria. Vivía en la ciudad y decidió acompañar su marido en su deseo de vivir en el campo. Los dos juntos participaron de la ocupación del asentamiento en 1997, y lucharon juntos para sobrevivir en las muchas veces difíciles condiciones de los asentamientos rurales de Brasil. La vida de esta mujer es algo sorprendente y su conciencia de los problemas que viven las mujeres a lo largo de este relato van ganando su forma. Se auto-define como una mujer guerrera y dice además que desde el 'rescate' de otras mujeres ha sido 'liberta': Yo como fui una mujer siempre muy presa, en el primer casamiento, el me pegaba mucho, pero desde el rescate de otras mujeres yo también me liberté! En el segundo casamiento yo no dejé pasar eso, en los primeros días el marido quiso me prender y yo dije 'no!', y aprendí a decir 'no', y conquisté el para ese otro lado, y el se hizo un hombre muy colectivo. Entonces yo tuve un grande marido, como yo digo, como dice Amparo, 'es que tu eres una grande mujer y transformaste un grande marido', porque yo lo hice un grande marido. (Carmen, 54, traducción propia) Dicha libertad se ve claramente a partir de las actividades en las cuales esta involucrada. Antes de llegar al asentamiento cuenta que en la ciudad organizó una guardería para niños en un barrio periférico y que tuvo tanto éxito el proyecto, que se ha consilidado y incluso lleva su nombre. Ya en el asentamiento, además de su liderazgo en la asociación de mujeres, fue también una de las líderes en la asociación del asentamiento, estuve involucrada en distintos proyectos y actividades de esta, además de ser una referencia en el Horto-Vergel para muchas de las instituciones con las cuales mantienen relaciones. Carmen resalta que el marido, que ella conquistó y a quien valora mucho en su discurso, no le ponía problemas en participar de dichas actividades: ...por eso te digo que tuve un grande marido. Yo salia de la casa, en coche...con 4 hombres y yo la única mujer, yo salia temprano y llegaba algunas veces a las 3-4 horas de la noche. Y te digo...marido como ese no hay igual...madre mía! (Carmen, 54, traducción propia) Además de todas las responsabilidades que asumía con la comunidad y la asociación de las mujeres, Carmen estaba constantemente involucrada en suprir las necesidades económicas de su familia. En la familia, su fallecido marido, cumplía con la función tradicionalmente designada a los hombres del campo de encargar-se de las actividades de producción agrícola. Ella a su vez, aunque apoyará su marido en el desarrollo de dichas actividades, estaba siempre en busca de otros medios para generar renta. Como todo el trabajo doméstico realizado por ella no la generaba directamente, la producción que tenía la familia no alcanzaba para todas las necesidades, y que a ella le parecía muy pesado estar todo el día en el campo, tenía que buscar alternativas. Eso queda más claro a partir de su comentario acerca de una de las primeras experiencias que tuve con el trabajo agrícola junto a una amiga: Pero nos empezamos a sentir mal, porque? Porque nosotras no teníamos el costumbre de trabajar bajo el sol caliente y medir fuerzas - 1264 -
con los hombres, porque ahí medíamos fuerzas con los hombres, porque no era separado, cada uno tenía que cumplir con su tarea. Y nos sentíamos mal, las dos. Yo empece a tener problemas de insolación y ella empezó a tener problemas también, por fin paramos.(Carmen, 54, traducción propia) Así, la asociación surgía como una posibilidad de generar renta, organizar las mujeres y complementar la renta familiar. Sin embargo, la asociación pasaba por sus momentos difíciles y con la constante necesidad de garantizar la supervivencia de la familia, Carmen muchas veces se fue a la ciudad trabajar, como empleada domestica, y pasaba temporadas fuera del asentamiento: 'Para sostener ustedes aquí yo voy volver a la ciudad para trabajar.' Entonces el (marido) se quedo con mi hijo aquí en la finca y yo volví a trabajar otra vez por 6 meses. En estos 6 meses tuvimos condiciones de construir la casa, comprar tejas, hacer muchas cosas, sabe? Que queríamos hacer (…) Cuando...en los 6 meses que nosotros...Benedito empezó a estar enfermo otra vez, porque no comía bien, todas esas cosas porque no tiene mujer, sabe? (Carmen, 54, traducción propia) Así, aunque comparta con su marido la responsabilidad por la manutención económica de la familia, el llamado a su responsabilidad como cuidadora de la familia la traen de vuelta al asentamiento, cuenta que la familia llamaba y la presionaba por volver, porque sin ella en la finca ellos no se quedarían. Este breve recurrido por la vida de Carmen se hace importante en dos sentidos. En primer lugar para entender quien es esa mujer que nos cuenta la historia de la asociación, cual es su historia y su personalidad, que en gran medida definen su mirada y su versión de los factos2. Y por otro lado, en sus palabras se puede percibir una mezcla constante entre la historia de su vida y la de la asociación, lo que evidencia como esta involucrada la entrevistada con este proyecto. Llevada por el hilo de la historia como la cuenta Carmen, intentaré organizar el análisis desde los distintos ciclos por los cuales pasaron el grupo, porque en cada uno de estos ciclos se hace más nítido ciertos rasgos y característica de la AMA. Espero de esta forma poder facilitar al lector(a) la visión de algunas de las principales dimensiones del análisis de esa asociación. EL BIENESTAR COMUNAL Y EL ROL DE MADRES Norte inicial de sus actividades la preocupación por la necesidad de cuidar, y más que todo, cuidar de los niños(as) fue el motivador de la organización de estas mujeres. En el contexto de la ocupación, en que los trabajadores(as) viven campados por un tiempo – que pueden llevar de meses ha años - hasta que se regularice la pose de las tierras y las familias puedan mudar a 2 Es importante también mencionar quien soy yo, y como eso también molda mi mirada. Ingeniera de Alimentos de formación, empece a trabajar con este grupo de mujeres en finales de 2005, a través de un proyecto de extensión de la universidad. Al principio hice unas prácticas de pocos meses en las cuales las ayudaba a desarrollar un proyecto de cocina semi-industrial, luego en 2006 empece a trabajar ya como educadora y miembro permanente del equipo, donde estuve hasta 2008. Después seguía en el proyecto, pero aunque no acompañara el grupo directamente, estaba siempre en contacto con ellas. - 1265 -
sus lotes y construir las casas, se vive a base de la organización colectiva y comunitaria. Las mujeres en este escenario hacen parte de la mano de obra que ayuda a mantener y estructurar la vida de los trabajadores(as) y fue justamente en este momento de la historia del asentamiento del Horto-Vergel que las mujeres de la AMA empezaron a desarrollar sus actividades: En realidad el grupo de mujeres ha surgido como...creo que desde el momento que bajamos del bus por la noche, porque sentíamos la necesidad de proteger a los niños, porque bajamos en un mundo de selva y era oscuro...entonces nuestra necesidad cual era, nosotras las mujeres queríamos proteger a los niños.(Carmen, 54, traducción propia) Así como indica Virginia Vargas, según Yeves (2005), los objetivos inmediatos de bienestar familiar y comunal son en este caso lo que motiva la organización inicial de las mujeres y aunque inicialmente no estuviesen preocupadas por cuestionar su posición de subordinación, a partir del deseo de cuidar de los(as) niños(as) organizaron una cocina comunitaria que confería cierto protagonismo a las mujeres y de manera indirecta podría contribuir a los cambios: Yo como dije que me encargaba de la alimentación, yo dije que necesitaba de un espacio como mínimo para nosotras pensar que podríamos hacer para los proteger (…) Y ahí empezó un cocina colectiva. Porque nuestra intención era solo proteger los niños, pero como todo se quedo limpio...(Carmen, 54, traducción propia) Las mujeres asumen esa tarea de asegurar la alimentación de la gente en el campamento, y para tanto protagonizan la articulación con una serie de redes - que como indican Del Valle y Cucó tienen papel central en la organización del asociacionismo femenino - que puedan garantizar que haya comida para todas las personas. Articulan con los bomberos para limpiar el hangar donde hacen la cocina, con hombres de la comunidad que las ayudan a improvisar artefactos tecnológicos, con los coordinadores de la ocupación, con las familias, con las ciudades cercanas para pedir donaciones, porque en estos momentos el problema central a ser resuelto es justamente la ausencia de los alimentos. Y mientras la gente esperaba que los coordinadores arreglen el problema buscando donaciones, las mujeres cumplen la función de garantizar la alimentación de la gente: ...cuando la comida empezó a acabar, ahí, o...como se dice...los líderes habían salido en este momento para buscar ayuda. Pero hasta que llegó, porque tarda en llegar la alimentación, sabe? Entonces hasta que llegó la comida, nosotras nos organizamos en el asentamiento el poco de comida que cada uno tenía, y todos llevaran la comida que tenían en su casa y entró para esa cocina colectiva.(Carmen, 54, traducción propia) En esta misma cocina las mujeres se organizaban de forma que podrían hacer la comida y al mismo tiempo cuidar de los(as) niños(as) y no solo alimentarlos, así que algunas mujeres eran encargadas de jugar con ellos(as) y educarlos, y esto motivaba estas mujeres a siguieren trabajando con la educación: - 1266 -
asociación, los primeros elementos que surgen son la necesidad y la voluntad de rescatar las mujeres. Sin embargo, a lo largo de su historia y de comentarios como este queda claro el papel central que cumple la amistad en mantener ese enlace entre ellas, en mantenerlas activas. Hay incluso un momento en que esta relación que tienen en la asociación las ayuda a salir de un proceso de desmovilización y depresión colectiva: El proyecto no funciono...nos desmovilizamos otra vez, y luego con siete meses de la muerte de Clara, murió también mi marido, y entonces todas entramos en depresión, yo también, estaba muy mal, fui y volví de la ciudad para trabajar. Y para nuestra sorpresa llega esta psicóloga que nos rescató, que fue una maravilla de mujer. 'Vamos hacer algo?', 'Vamos para la actividad?', 'Que vamos hacer?' y empezamos a hacer las actividades y reactivamos el grupo.(Carmen, 54, traducción propia) Así aunque la asociación haya sido muy importante en la vida de esas mujeres, y haya sido capaz de les dar autonomía, Carmen lamenta por las mujeres que todavía no fueron rescatadas: Pero hay mujeres todavía que necesitamos rescatar, que todavía tienen un grande dominio del marido. Yo creo que esto es una pena, y que no puede pasar. Y yo creo también que hay que tener su propio dinero, hay el deseo de tener su libertad, y sin embargo no lo tiene. (Carmen, 54, traducción propia) Como queda evidente en distintos momentos de la entrevista, Carmen defiende la necesidad de la autonomía económico (aunque parcial) de las mujeres como una de las necesidades más básicas para que las mujeres posan se 'libertar', en más un de los cruces entre su discurso y el discurso feminista. En la siguiente citación, Carmen pone la responsabilidad en las mujeres para cambiar sus propias vidas, lo que me parecen palabras de la práctica en defensa por la necesidad del empoderamiento de las mujeres: Mujer no tiene que abrir la boca para llorar no, porque? 'Porque tu me pegaste, cual es el motivo? Donde yo me equivoqué? Entonces tu me pegaste y tu llevarás también!' Hay que tener reacción sabe? (…) Entonces yo creo que las mujeres sufren hoy, no tanto por los hombres, son ellas que dejan esto pasar, nosotras dejamos pasar, nosotras aceptamos. Quiero decir, nosotras aceptamos una agresión...y no solo de los hombres, nosotras aceptamos una mala palabra, una colocación equivocada, nosotras aceptamos una agresión de las personas y bajamos la cabeza, nosotras no podemos bajar la cabeza, nosotras somos humano. Si tu tienes el derecho de decirme lo que quieres, yo también tengo el derecho de contestar lo que quiera, entonces hay que ser un intercambio. Si tu me tratas bien, yo te trato bien, si tu me tratas mal, yo te trato mal. Y yo creo que esto es humano, esto es para la mujer y para el hombre, porque para Dios no hay hombre o mujer, para Dios el ser humano es el mismo, no hay porque tener esa diferencia tan grande, no, no puede ser... Y es eso que digo a las mujeres hoy, yo digo 'Nosotras no podemos - 1273 -
dejar eso pasar!', es lo que tiene nos afirmado, es nuestra fundación, es eso. Y una apoyar la otra (…) Yo creo que el grupo es muy importante. Mucho! Y que con todos los problemas nosotras seguimos nuestra vida!(Carmen, 54, traducción propia) Esta citación refleja muchos elementos, entre ellos, aquel que Del Valle caracteriza como la formación de la mujer para el 'no poder', su creación para la subordinación. Carmen en sus palabras expresa la importancia de que las mujeres salgan de este lugar de 'no poder', de superar esa posición y de enfrentar aquellos que las desafían. Retomando el tema del empoderamiento, ella señala el importante papel de la mujer en esa lucha por superar las desigualdades, resalta la importancia de que las mujeres construyan su propia autonomía, y la importancia del grupo para ayudar en ese proceso. Así este estudio va de encuentro a los planteamientos de Yeves (2005) acerca del continum que hay entre el movimiento feminista y el movimiento de mujeres. Experiencias como estas dan sentido al feminismo, y aunque no sean la 'revolución' en las desigualdades de género, son capaces de generar cambios significativos en la vida de estas mujeres, sus familias y comunidades. CONCLUSIONES A lo largo de estas páginas intenté hacer un pequeño recurrido por la historia de la Asociación de Mujeres Agroecológicas y comprender sobretodo las motivaciones, los cambios y las dificultades vividas por esas mujeres durante esta experiencia. Quien nos guía por el camino es la entrevistada, Carmen, una de las principales líderes del grupo y también una mujer con una trayectoria de vida y de lucha increíble. Una mujer guerrera, que utiliza su fuerza para motivar la articulación de la AMA y 'rescatar' las mujeres participantes. La asociación que se dedica a distintos tipos de actividades, pero sobretodo a aquellas vistas como extensión de las tareas domesticas, ha logrado mantenerse viva por estos más de 10 años de existencia. Para tanto, ha superado los momentos de inestabilidad generados por las distintas restricciones que vienen del Estado, de la comunidad y especialmente por las relaciones de género. El contexto de un sistema desigual que no les posibilita acceder a tierras, ni a los medios de producción, ni a las decisiones acerca de estos y que además invisibiliza y minusvalora los trabajos que realizan les imponen una serie de dificultades que estas mujeres logran superar con su resistencia y capacidad de movilización de sus redes. Las redes que establecen estas mujeres emergen en el trabajo como un tema transversal. En los distintos ciclos de su historia siempre se ve la articulación de importantes redes para garantizar la viabilidad de sus acciones. Surgen distintos tipos de redes, desde las más formales con instituciones, con la iglesia, con la universidad, con el Ayuntamiento, con la Autonomía, incluso con el poder Nacional, con ONGs, con institutos de investigación, hasta las más informales con la comunidad, con la familia, con los vecinos y una que cumple papel muy importante que es le red de amistades. La amistad no solo ha llevado estas mujeres a participar de la asociación, sino que esta a su vez se ha transformado en una poderosa red de amistad. Red esta que ha sido un espacio puente para muchas de esas mujeres, que como indica Carmen, fueron capaces de fortalecerse en la experiencia con la asociación y cambiar su papel, - 1274 -
empezaron a construir su autonomía y incluso a negociar más con los maridos sus posturas y deseos. Aunque en los términos de Virginia Vargas 'no siempre expresan en forma evidente las reivindicaciones que apuntan a transformar las relaciones de género', estas mujeres parecen haber creado sus propias palabras para defender los intereses de estas mujeres. La subordinación de la mujer ella llama de 'mujer que es dominio del hombre', acerca de la autonomía económica de la mujer ella dice que 'la mujer necesita tener su dinero', explicita el problema de los maltratos y la importancia de que las mujeres salgan del lugar de 'no poder', para ella, 'mujer no puede llorar, tiene que enfrentar' y por fin al empoderamiento le da el nombre de 'rescate de las mujeres'. Al mismo tiempo, esta voluntad de rescatar a las mujeres va combinado con los objetivos más inmediatos de bienestar familiar y comunal, otra vez en palabras de Vargas. Vale así destacar que estas mujeres están también involucradas con una lucha por poder garantizar sus condiciones de supervivencia, por las demandas de la reforma agraria, que en igual medida son luchas importantes para que salgan de ese lugar de opresión, y que son llevadas juntas por estas mujeres sin que represente para ellas ninguna contradicción. Por fin, hay que destacar las contradicciones presentes en su busca por la autonomía de las mujeres. Aunque es cierto que la asociación cumple un papel importante en el empoderamiento y cambio en la vida de estas mujeres, sus buscas como dice Vargas 'llevan la marca de su rol como madre' y reproducen la lógica de la división sexual del trabajo y de la invizibilidad del trabajo femenino. Hago uso entonces de las aportaciones de Yeves, que apunta para la necesidad de retroalimentación entre en movimiento feminista, capaz de hacer críticas y propuestas de más largo plazo, y este movimiento de mujeres que en su práctica feminista logra generar cambios inmediatos en la vida de las mujeres y sus entornos. Esta es una articulación necesaria para la construcción de una sociedad más justa y igualitaria. BIBLIOGRAFÍA ALBA, T. Las asociaciones de mujeres como nuevo sujeto social. Revista Meridiam 2003, 2º cuatrimestre (29). Págs. 36-39, 2003. CUCÓ, Josefa. Fenómenos emergentes y nuevas visibilidades sociales. Antropología urbana. Barcelona, Ariel, 2004a. CUCÓ, Josefa. Las estructuras de la mediación. Antropología urbana. Barcelona, Ariel, 2004b. DEL VALLE, Teresa Asociacionismo femenino: entre la transformación y la creación, 1997. DEL VALLE, Teresa. Asociacionismo y Redes de Mujeres: Espacios puente para el cambio?, 2001. DEERE, Carmen. Os direitos da mulher à terra e os movimentos sociais rurais na reforma agrária brasileira. Estudos Feministas, Florianópolis, v. 12, n.1, p.175-204, 2004. GONÇALVES, Renata. Redemarcações das cercas de gênero: recuo da participação política das mulheres nos assentamentos de reforma agrária. Lutas & Resistências, Londrina, v.1, p.226-240, 2006. - 1275 -
ITCP/UNICAMP, relatos de incubação e histórico do Assentamento Horto-Vergel, 2005-2009. NOBRE, Miriam. Relações de gênero e agricultura familiar. In: TERRIBILI, Alessandra, FARIA, Nalu e COELHO, Sônia (Orgs). Feminismo e luta das mulheres: análises e debates. São Paulo: SOF, 2005. RUA, Maria das Graças; ABRAMOVAY, Miriam. Companheiras de luta ou “coordenadoras de panelas”? As relações de gênero nos assentamentos rurais. Brasília: UNESCO, 2000. VARGAS, Virginia “Los feminismos latinoamericanos en su tránsito al nuevo milenio. (Una lectura político personal)”. En: Daniel Mato (coord.): Estudios y Otras Prácticas Intelectuales Latinoamericanas en Cultura y Poder. Caracas: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y CEAP, FACES, Universidad Central de Venezuela. p. 307-316, 2002. WIRTH, Ioli. As relações de gênero em cooperativas populares do segmento da reciclagem: um caminho para a construção da autogestão. 208f. Dissertação de Mestrado. Campinas. Faculdade de Educação, Universidade Estadual de Campinas 2010. YEVES, Teresa Bou. Asociaciones de Mujeres y movimiento feminista. Tesis doctoral en Sociología, Directora tesis: Dra. Josepa Cucó Giner, Universidade de Valencia, Julio, 2005. - 1276 -