Full text
EL CENTRODERECHA EN LAS TRANSICIONES
ALADEMOCRACIA EN LA EUROPA DEL SUR: ENTRE
LAACOMODACIÓN Y LA (RE)IMPLANTACIÓN
DECULTURAS POLÍTICAS EUROPEAS (1974-1981)1
The cen e - igh in he ansi ions o democ acy
inSou he nEu ope: Be ween accommoda ion and
( e)implan a ion o Eu opean poli ical cul u es (1974-1981)
ÁNGELES GONZÁLEZ-FERNÁNDEZ
Uni e sidad de Se illa
ango[email p o ec ed]
Cómo ci a /Ci a ion
González-Fe nández, Á. (2022).
El cen ode echa en las ansiciones a la democ acia en la Eu opa del Su :
en e la acomodación y la ( e)implan ación de cul u as polí icas eu opeas (1974-1981).
His o ia y Polí ica, 48, 25-54.
doi: h ps://doi.o g/10.18042/hp.48.02
(Recepción: 04/07/2021; e aluación 27/09/2021; acep ación 18/01/2022; publicación en línea: 23/12/2022)
Resumen
La o men a polí ica y social que ha desencadenado la c isis económica de 2008
ha con ibuido a in ensi ica y aslada a la sociedad el deba e, ins alado en la his o-
iog a ía desde los años no en a, sob e el p oceso democ a izado . En el ma co de
dicha discusión, las in es igaciones sob e los pa idos polí icos, en pa icula sob e el
cen ode echa, han cob ado en España un eno ado in e és al que no son ajenos los
1 El p esen e a ículo se inse a en el ma co del p oyec o de In es igación «Cons ui
democ acias. Ac o es y na a i as en los p ocesos de mode nización y cambio en la
península ibé ica (1959-2008)». Re . PID2019-107169GB-I00
26 ÁNGELES GONZÁLEZ-FERNÁNDEZ
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
enómenos de pola ización polí ica que ac ualmen e a a iesan las democ acias libe-
ales y, en pa icula , la c isis del sis ema de pa idos o iginado en aquella coyun u a,
en abie o con as e con las expe iencias po uguesa y g iega. La esis encia del modelo en
es os dos países, en el que las o maciones de cen ode echa —el Pa ido Social
Demóc a a, PSD, y Nea Demok a ia, ND— siguen desempeñando un ol cla e en el
sis ema polí ico, esal a la anomalía española pese a que la emp ana desapa ición de
Unión de Cen o Democ á ico (UCD) no supusie a la desapa ición del cen ismo en
nues o país. Pa iendo del econocimien o de la complejidad del concep o de cen o
polí ico y de las dis in as o mulaciones a que puede da luga , el a ículo p e ende
eexamina , con o me a una pe spec i a ansnacional y a los nue os en oques que
eco en la his o ia polí ica y social, el papel desempeñado po los pa idos polí icos
de cen ode echa en la a esía de la dic adu a a la democ acia pa lamen a ia en
Po ugal, G ecia y España.
Palab as cla e
T ansición democ á ica; Eu opa del Su ; pa idos polí icos; cen ode echa.
Abs ac
The poli ical and social s o m ha unleashed he 2008 economic c isis has
con ibu ed o in ensi y and ans e o socie y he deba e, ins alled in his o iog aphy
since he 1990s, abou democ a izing p ocess. Wi hin he amewo k o his discus-
sion, esea ch on poli ical pa ies, pa icula ly on he cen e- igh , has aken on
enewed in e es in Spain, which is no un ela ed o he phenomena o poli ical pola -
iza ion cu en ly a ec ing libe al democ acies and, in pa icula , he c isis o he pa y
sys em ha o igina ed a ha conjunc u e, in con as o he Po uguese and G eek
expe iences. The esilience o he model in hese wo coun ies, whe e he cen e- igh
o ma ions — he Social Democ a ic Pa y, PSD, and Nea Demok a ia, ND—
con inue o play a key ole in he poli ical sys em, highligh s he Spanish anomaly e en
hough he ea ly demise o Unión de Cen o Democ á ico, UCD, did no mean he
disappea ance o cen ism in Spain. Recognising he complexi y o he concep o he
poli ical cen e and he di e en o mula ions o which i can gi e ise, his a icle aims
o e-examine he ole played by cen e- igh poli ical pa ies in he ansi ion om
dic a o ship o pa liamen a y democ acy in Po ugal, G eece and Spain, in acco dance
wi h a ansna ional pe spec i e and new app oaches o poli ical and social his o y.
Keywo ds
Democ a ic T ansi ion; Sou he n Eu ope; poli ical pa ies; cen e - igh .
EL CENTRODERECHA EN LAS TRANSICIONES A LA DEMOCRACIA EN LA EUROPA… 27
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
SUMARIO
I. INTRODUCCIÓN. II. LA NATURALEZA HÍBRIDA DE LOS PARTIDOS DE CENTRODE-
RECHA. III. LA RENOVACIÓN IDEOLÓGICA Y POLÍTICA: EL VIAJE AL CENTRO. IV. UN
LIDERAZGO CARISMÁTICO. V. CONCLUSIONES. Bibliog a ía.
I. INTRODUCCIÓN
Las in es igaciones pione as sob e los p ocesos democ a izado es en
Po ugal, G ecia y España, u o po lo común de poli ólogos y sociólogos, si uó
a los pa idos polí icos y a las elecciones como ac o es undamen ales de las
ansiciones democ á icas. Dicha in e p e ación, asumida inicialmen e po
lahis o iog a ía española, ha sido e isada y cues ionada desde los años no en a
po nue as gene aciones de his o iado es. Uno de los ejes e eb ado es de la
discusión es iba en la cues ión de quién o quiénes asumie on el p o agonismo
en los p ocesos de cambio. F en e a las esis p ime as ace ca del papel unda-
men al y único de las eli es polí icas y de conc e os indi iduos, se ab ie on
camino plan eamien os que sub ayaban el papel, minus alo ado cuando no
di ec amen e igno ado has a en onces, de la sociedad ci il. La indagación sob e
el ol desempeñado po las mo ilizaciones sociales como exponen e básico,
aunque no exclusi o, de la p esión desde abajo ha ocupado desde en onces un
luga p i ilegiado en los es udios sob e el pe íodo ansicional con el p opósi o
de sub aya su uncionalidad como impulso es y dinamizado es de la mudanza
polí ica has a lle a la más allá de las p e ensiones iniciales de sus inspi ado es2.
Al deba e sob e el p o agonismo de la ansición se ha añadido más ecien-
emen e la di usión de una isión c í ica, a eces ambién ama ga, ace ca de lo
que ue y pudo habe sido. Una in e p e ación que se sus en a, en de e mi-
nados cí culos his o iog á icos y en amplios sec o es sociales, sob e una isión
p esen is a que impu a al p oceso de cambio polí ico la esponsabilidad sob e
los males ac uales que aquejan a la sociedad española y abogan po una nue a
ansición que, liquidando el llamado égimen del 78, ins au e una e dade a
democ acia3. En el ma co de dicha discusión, las in es igaciones sob e los
2 Un balance de la cues ión, acompañado de nue os in e ogan es y en oques sob e la
ansición en Lemus (2013); Duch (2013); G andío Seoane (2017), y Pasama (2019).
3 Demanda simila han sos enido A. Tsip as en G ecia y el socialis a Ped o Nuno
San os en Po ugal (González-Fe nández, 2019): 322. Véase ambién Cues a Bus illo
(2017): 23-35; Pasama (2018), y Moline o e Ysàs (2018).
28 ÁNGELES GONZÁLEZ-FERNÁNDEZ
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
pa idos polí icos han cob ado un eno ado in e és4 al que no son ajenos los
enómenos de pola ización polí ica que ac ualmen e a a iesan las democ acias
libe ales y, en el caso de España, la c isis del sis ema de pa idos o iginado en
aquella coyun u a en abie o con as e con las expe iencias po uguesa y g iega.
F en e a la esis encia del modelo, en el que las o maciones de cen ode echa
—el Pa ido Social Demóc a a (PSD)5 y Nea Demok a ia (ND)— han desem-
peñado un ol cla e como al e na i a de gobie no, esal a la anomalía española,
pese a que la emp ana desapa ición de Unión de Cen o Democ á ico (UCD)
no supuso la desapa ición del cen ismo; po el con a io, posibili ó el iaje al
cen o de la de echis a Alianza Popula y acili ó el acceso al pode de un PP
en el que la condición cen is a no ha dejado de es a some ida a la eapa ición
del es igma de echis a en e sus compe ido es polí icos6.
En es as páginas se p e ende examina el papel de las o maciones si uadas
en el cen ode echa del espec o polí ico con el p opósi o de sub aya un
aspec o al que no siemp e se ha p es ado la a ención necesa ia. Es o es, el
quehace de los pa idos, sob e odo de aquellos con ocación y posibilidades
de accede al pode , es u o condicionado po los anhelos y aspi aciones de la
sociedad ci il, de los elec o es cuya ep esen ación p e endie on asumi pa a
lle a a la p ác ica sus p og amas de gobie no. La conexión en e los pa idos
ylos o an es esul ó así cla e de bó eda a la ho a de examina las ac i udes y
es a egias de los p ime os, especialmen e de aquellos que, desde el pode ,
con ola on la agenda del cambio polí ico como sucedió en G ecia y España, o
econduje on la misma, como hizo el PSD en Po ugal, pa a co egi la de i a
inicial desde una incipien e democ acia popula de nue o ipo y de inspi ación
socialis a hacia una democ acia plu alis a de co e occiden al7. Dicha conexión
pe mi e, po o o lado, plan ea en las democ a izaciones la ope a i idad de
una elación simbió ica en e abajo y a iba, en e los ciudadanos y las eli es
4 Dichos es udios se cen an p e e en emen e en UCD y, en meno medida, en AP.
C . O iz He as (2012): 71-93; G andío Seoane (2015): 27-42; Qui osa-Chey ouze
y Fe nández Amado (2015): 25-37; Gascó Escude o (2017): 83-96; Ma ín Jiménezy
Pelaz López (2019): 251-264; Pé ez López (2020), y González Cla e o (2020):
297-320.
5 La o mación, nominada inicialmen e Pa ido Popula Democ á ico, adop ó el
nomb e de Pa ido Social Demóc a a en el o oño de 1976.
6 El sis ema de pa idos g iego, sin emba go, su ió se ios emba es as la c isis de 2008
con la desapa ición del PASOK y la c eación de Amanece Do ado, pa ido de inspi-
ación ascis a.
7 Tal co ección había sido iniciada ímida y pa cialmen e po el pa ido socialis a
median e una ó mula mix a que p e endía auna el despliegue de una democ acia
pa lamen a ia con la p ese ación de las conquis as e oluciona ias.
EL CENTRODERECHA EN LAS TRANSICIONES A LA DEMOCRACIA EN LA EUROPA… 29
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
polí icas, de o ma que la con luencia en e ambas de e minó el desa ollo del
p oceso de cambio an o como la na u aleza de la democ acia esul an e. El
obje i o, po an o, con oda la plu alidad de egis os cul u ales que en la
segunda mi ad del siglo xx le e an p opios, no es o o que examina en
laEu opa del Su el papel del cen ode echa en los p ocesos de ánsi o de
dic adu as de o igen di e so a democ acias libe ales que empa en an (casi
pod íamos deci que se einse an) con las desplegadas desde el inal de la
Segunda Gue a Mundial en una Eu opa Occiden al emba cada en un
p oyec o de in eg ación económico y polí ico. Un análisis, con iene apun a ,
que se ciñe a un pe iodo conc e o cuyo inal iene de inido po la desapa ición
de los líde es que ma ca on sus p ime os años de ida8.
El análisis compa ado de las ac i udes y es a egias de dichos pa idos
du an e los espec i os p ocesos democ a izado es cons i uye un eje cicio
complejo debido, en e o as azones, a las dis in as modalidades con que se
e ec úa el paso de la dic adu a a la democ acia que emplazó al cen ode echa
en posiciones di e en es, incluso opues as, an e el pode 9 y a las peculia idades
que ca ac e iza on su ges ación, a ándose además de modelos o ganiza i os
dis in os: dos pa idos (PSD, ND) y una coalición (UCD), que luego se ans-
o mó en pa ido, al menos nominalmen e. Las disc epancias son ambién
no o ias po lo que se e ie e al con enido de sus p og amas y es a egias que,
o ien ados po las mismas ideas ue za, p esen aban elemen os singula es,
aco de al ma co conc e o, ins i ucional, económico, social y polí ico en el que
ope aban. Tales di e gencias, sin emba go, no impiden la compa anza. Desde
su nacimien o, las o maciones enunciadas compa ie on asgos de inido es
esenciales. En sín esis, pod ía deci se que su gie on con un ma cado ca ác e
ins umen al y emi en a una pa adoja compa ida: la p o unda eno ación
ideológica, cul u al y o ganiza i a a la que some ie on al conse adu ismo
adicional mien as con ibuye on decisi amen e al man enimien o en los
espacios de pode de las éli es p oceden es del pasado.
Las pe spec i as analí icas que sus en an la compa ación pa en del eco-
nocimien o de la complejidad del concep o de cen ode echa. Como es sabido,
8 F ancisco Sá Ca nei o, líde del PPD/PSD mu ió ágicamen e en 1980, el mismo
año en que Cons an inos Ka amanlís enunció a la je a u a de ND pa a concu i a
las elecciones a la p esidencia de la República. A comienzos de 1981 Adol o Suá ez
p esen ó su dimisión como p esiden e de UCD.
9 A di e encia de UCD y ND, el PPD/PSD solo accedió al pode en 1979 g acias a una
coalición elec o al, Aliança Democ á ica (AD), de la que o maban pa e dos
pequeños pa idos si uados a su de echa: el Cen o Democ á ico Social (CDS) y el
Pa ido Popula Moná quico (PPM).
30 ÁNGELES GONZÁLEZ-FERNÁNDEZ
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
la li e a u a sos iene in e p e aciones disc epan es espec o a la exis encia o no
del cen o polí ico. De inido po Du e ge como un espacio in e medio en el
con inuo izquie da-de echa en el que con luyen los mode ados de uno y o o
signo, ca ece po ello de un co pus doc ina io p eciso y único, a a esado
como es á po una ac u a in e na que es inhe en e a su p opia na u aleza. El
cen o, po an o, no exis e en polí ica, aun cuando ello no impide la posibi-
lidad de un pa ido de cen o. Sa o i, po el con a io, sos iene que in a ia-
blemen e exis en opiniones o endencias de cen o, aunque no siemp e se
a iculen en un pa ido y, al igual que Bobbio, en iende que, pese a su condi-
ción de espacio in e medio, el cen o posee una en idad y con enido di e en-
ciados como una e ce a ía que, en opinión del segundo, end ía uno de sus
exponen es en el socialismo libe al o social-libe alismo10.
O as eo izaciones descansan sob e la pe cepción y compo amien o de
los elec o es y aquí ambién las in e p e aciones son dispa es: pa a algunos
au o es, los o an es de es os pa idos se ían los indecisos, indi iduos sin una
posición de inida en la es e a polí ica, apolí icos o neu ales que encon a ían
su nicho na u al en un espacio de baja in ensidad ideológica y pa idis a en el
que la mode ación se aúna con un p agma ismo p ocli e a la negociación y
elacue do. Pa a o os, dicho espacio ope a ia igualmen e como e ugio, pe o
es a ez como espues a a la paula ina dilución de la on e a en e izquie da y
de echa, u o de la c ecien e desideologización de los pa idos polí icos, o
bien, al como de iende Lako , como zona de con o pa a los que denomina
«biconcep uales», pe sonas que man ienen posiciones p og esis as en algunos
emas y conse ado as en o os11. Una e ce a ap oximación, de no able in e és
pa a el caso que nos ocupa, conside a que la au oubicación de los elec o es en
la escala izquie da-de echa de i a de sus alo es y c eencias, pe o ambién de
su a inidad hacia aquellos pa idos con los que se iden i ican, pe suadidos
de compa i una misma cosmo isión mo al. Es a úl ima in e p e ación
sub aya, al igual que hace Lako , la ele ancia de la cognición y la a ec i idad
como ac o es que mue en en los o an es sen imien os de iden i icación y
leal ad espec o a dichos pa idos polí icos12.
La complejidad del concep o de i a, asimismo, de los ma e iales cul u-
ales que nu en el conse adu ismo y de su despliegue p e io en el iempo (en
el caso de la península ibé ica, como mínimo, desde la c isis del libe alismo y
los ascensos de los ascismos). La plu alidad de esos ma e iales di icul a la
10 Du e ge (2012): 242-43; Sa o i, (1992): 168, y Bobbio (1998): 54-59.
11 Una b e e sín esis de las di e en es eo ías en To cal (2011): 6-7; Knu sen (1998), y
Lako (2013): 41 y ss.
12 Ibid.: 31-32 y Rodon (2015).
EL CENTRODERECHA EN LAS TRANSICIONES A LA DEMOCRACIA EN LA EUROPA… 31
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
ijación de unos lími es p ecisos; dicho de o o modo, el cen o puede iden i i-
ca se con la de echa, pe o ambién, y en e o os, con los independien es, la
democ acia c is iana, el libe alismo y con la socialdemoc acia. La inexis encia
de una única adición conse ado a no es, sin emba go, asgo exclusi o de los
países analizados; bien al con a io, b o a como enómeno conna u al a oda la
con empo aneidad eu opea, de mane a que dicho legado puede se asumido
po uno, dos o incluso más pa idos de cen ode echa en anca compe encia13.
II. LA NATURALEZA HÍBRIDA DE LOS PARTIDOS DE CENTRODERECHA
La a iculación pa ida ia opó, en los es escena ios nacionales, con las
di icul ades de i adas de la asociación e iden i icación de dichos g upos con
los ma cos au o i a ios p eexis en es14. El apa ece como usu uc ua ios y
bene icia ios de las expe iencias dic a o iales ope ó como ac o que en o -
peció su adap ación a los p ocesos de cambio polí ico y, pa alelamen e, eje ció
po encialmen e como inhibido en el sen ido de que, compene ados con
unas dic adu as ga an es de su sis ema de alo es y de sus in e eses, su p oxi-
midad a los cen os de decisión p opo cionó una sensación de segu idad,
p esen e y u u a, que enó cualquie p opósi o —o, pod ía deci se, nece-
sidad— de au oo ganización e lexi a.
La ges ación de es os pa idos esul ó p ecipi ada, con g andes dosis de
imp o isación en las semanas —meses en el caso de España— que siguie on
a la desapa ición de los egímenes au o i a ios y a ins ancias de una eli e mo i-
lizada polí icamen e. Fue on, po an o, o maciones c eadas de a iba abajo y
de ma cado ca ác e ins umen al en la medida que ambicionaban conduci
el cambio polí ico con o me a los pa áme os que egían la Eu opa Occi-
den al, sin e izables en el binomio democ acia plu alis a/economía de
me cado, al iempo que asegu aban la pe manencia de las eli es dispues as a
13 Wilson (1998): IX. Así sucedió en Po ugal, donde el CDS, pa ido de cuad os de
inspi ación democ a ac is iana, es ó de o ma con inuada o an es conse ado es al
PPD/PSD. En G ecia la i alidad se plan eó en e ND y dos pequeñas o maciones,
Unión de Cen o Democ á ico (EDIK) y el Pa ido de los Nue os Libe ales, que
acaba on siendo subsumidas po la p ime a. La compe encia en España quedó
anulada, dado que la conse ado a AP se ubicó cla amen e en la de echa, aunque
pos e io men e pasa ía a se lega a ia de UCD.
14 La iden i icación ue meno en G ecia debido al exilio de des acados líde es polí icos,
en pa icula de Cons an inos Ka amanlís, pe o e iden e en Po ugal y España
(F ain and Wia da, 1998): 200.
32 ÁNGELES GONZÁLEZ-FERNÁNDEZ
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
pa icipa en el juego compe i i o15. En el caso de G ecia y España, a esos dos
p opósi os se añaden un e ce o no meno , pues o que dichos pa idos es u-
ie on al se icio de la p eeminencia de los espec i os je es de Gobie no y de
la pe i encia de los equipos adminis a i os que les acompañaban, en an o
que en Po ugal el PPD/PDS nació y se desa olló en la subal e nidad polí ica
has a 1979, si bien —al igual que sus homólogos— man u o una acusada
dependencia del pode del Es ado.
La ausencia de un legado pa ida io en Po ugal y España, dada la
dis ancia empo al que sepa ó la mudanza polí ica de las expe iencias demo-
c a izado as p e ias (Segunda República española, P ime a República po u-
guesa), esul ó un impedimen o meno en G ecia en azón de la b e edad de la
Dic adu a de los Co oneles, de mane a que el sis ema polí ico del pe íodo an e-
io a la Jun a Mili a pudo eac i a se con apidez y acilidad. El sis ema, no
obs an e, conoció algunas inno aciones de elie e no an o en lo que se e ie e
al pe sonal polí ico, dado que la dic adu a desac edi ó a los iejos polí icos y no
pe mi ió una eno ación gene acional, sino a los pa idos. La o e a mili-
a -ci il pa a di igi el e o no a la no malidad que en julio de 1974 ecibió
Cons an inos Ka amanlís, líde de la conse ado a Unión Radical Nacional
(ERE) du an e la democ acia u elada an e io a la dic adu a, con i ió al e e-
ano polí ico en la pieza cla e del p oceso de cambio. Desde esa posición ue e
como líde de la nación, y no de la ieja y ex in a ERE, su uel a se ma e ializó
en la undación de un nue o pa ido, Nue a Democ acia, denominación bajo
la que subyacía la idea de un nue o comienzo pa a Ka amanlís y pa a el
conjun o de la sociedad g iega en la senda hacia una democ acia au én ica, no
demediada po agen es del pasado, ue an es os domés icos o in e nacionales16.
Llegada la ho a de la mudanza polí ica, la e eb ación pa ida ia del
cen ode echa en la península ibé ica esul ó más labo iosa po que es e e a un
espacio accionado y ca en e de cauces de ep esen ación polí ica adap ados a
los equisi os de una democ acia libe al, compe i i a. Ca en es de dichos ins u-
men os —no los habían p ecisado los elemen os con undidos con el sis ema
au o i a io y habían enunciado a los mismos los elemen os más libe ales, limi-
ándose a do a se de pla a o mas de opinión ( ecué dese el g upo democ a a-
c is iano Táci o o el cí culo nucleado en o no a Manuel F aga I iba ne en
España, o el Ala Libe al y la Asociación pa a el Desa ollo Económico y Social,
15 La con inuidad de dichas eli es, en ocasiones genuinos linajes secula es, ue eseñable
en G ecia y España, aunque ambién ha sido señalada pa a Po ugal.
16 Sob e la democ acia me amen e o mal an e io a la dic adu a y sus ac o es polí icos
(de echa adicional, Ejé ci o, mona quía y Es ados Unidos) c . Close (2002). Sob e
Ka amanlís, Pappas (1999): 32 y Ka aka sanis (2001): 17.
EL CENTRODERECHA EN LAS TRANSICIONES A LA DEMOCRACIA EN LA EUROPA… 33
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
SEDES, en Po ugal17)— no disponían de los ins umen os adecuados pa a
eje ce el pode ni incluso pa a aslada con e icacia y luidez su olun ad,
ma cada po una signi ica i a ausencia de p ecisión p oyec i a, en la insóli a
escena polí ica. A esa incapacidad de in e locución se añadió, como di icul ad
añadida, la desconexión con los mo imien os sociales, inculados con la
izquie da (sindica os, asociacionismo ecinal, mo imien o es udian il), e incluso
con las ag upaciones de las clases medias (asociaciones ag a ias, colegios p o e-
sionales…).
Un segundo obs áculo p o ino de la hegemonía cul u al y polí ica de la
izquie da a mediados de los años se en a. No ue es e, como es sabido, un enó-
meno es ingido a los es escena ios nacionales, pe o en ellos el p o agonismo
de las izquie das y de los pa idos comunis as en pa icula , en an o ac o es
undamen ales en la lucha con a las dic adu as —ena bolada como comba e
po la democ acia e incluso po la ecupe ación de una plena sobe anía
nacional—, sen ó las bases de un sólido p es igio y c edibilidad en sec o es
mayo i a ios de la población pa a los que, como señaló un analis a español, la
idea de «que es imposible una democ acia de de echas»18 se cons i uyó como
e dad cie a. Dicha pe cepción o zó, al igual que en G ecia, la des inculación
del cen ode echa con el pasado pa a o ece una imagen y un discu so insóli os
que necesa iamen e habían de sus en a se en la plena acep ación y espe o de los
p incipios básicos del libe alismo polí ico y de la democ acia ep esen a i a.
En esas coo denadas, y una ez que los in eg an es de SEDES echa-
za on su ans o mación en pa ido, se insc ibió la c eación del PPD en los
p ime os días de mayo de 1974. La o mación, p omo ida po es miemb os
del Ala Libe al (F ancisco Sá Ca nei o, F ancisco Pin o Balsemão y Joaquim
Magalhaes Mo a), ag upaba a libe ales, ca ólicos, independien es y socialde-
móc a as mode ados p eocupados po la o andad polí ica de los sec o es
cen is as y de las izquie das no ma xis as que echazaban el adicalismo
maximalis a que en es os momen os exhibían comunis as y socialis as19. El
pa ido eme gió, po an o, como una o mación colegiada, u o de una
con e gencia de pe sonalidades en e las que sob esalía F ancisco Sá Ca nei o,
si bien más como p imus in e pa es que como líde único e incon es ado20.
17 Powell (1994); O ega (2015), y Fe nandes (2006). Con an e io idad al 25 de ab il,
Sá Ca nei o había pos ulado sin éxi o la c eación de un pa ido nucleado en o no a
los g upos de semioposición (F ain, 1998): 32.
18 González Casano a (1975): 155.
19 La nega i a de SEDES en Fe nández S ock (1989): 438-439; Sousa (2000): 27 y 39,
y F ain y Wia da (1998): 205.
20 Sousa (2000): 74.
40 ÁNGELES GONZÁLEZ-FERNÁNDEZ
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
asociado con la deses abilización de la democ acia en los años 1965-1967 y
con el sis ema ep esi o, ab iendo paso a la p oclamación de la epública.
A di e encia de ND, el PPD nació en una coyun u a e oluciona ia como
u o de la ag egación de indi iduos y g upos di e sos que compi ie on en e sí
a la ho a de ija la de inición ideológica y el p og ama, los alo es y las p opues as
con las que di igi se al elec o ado. A la izquie da se si ua on aquellos que pos-
ulaban un p og ama socialdemóc a a p ocli e a p es a apoyo a un pa ido socia-
lis a que po en onces se de inía ma xis a, mien as que a su de echa se ubicaban
los pa ida ios de una democ acia plu alis a de co e libe al. Dichos g upos
man u ie on una elación de ue zas cambian e en unción de la dinámica polí-
ica nacional, si bien odos ellos, en mayo o meno medida, se halla on p esos
de una especie de sínd ome de Es ocolmo, de un e ec o a as e de la izquie di-
zación ambien al. El PPD se ía, al como anunció Sá Ca nei o en mayo de
1974, «un pa ido de o ien ación de cen oizquie da y p edominan emen e
socialdemoc á ico», aunque, pa adójicamen e, el an ep oyec o de bases p og a-
má icas que él mismo se enca gó de edac a delineaba un pa ido libe al35.
Aco de con ese obje i o, los es a u os y p og amas ap obados en su
p ime cong eso, celeb ado en no iemb e de 1974 y en el que se impuso el ala
izquie dis a con la o zada a enencia de un Sá Ca nei o ca en e de apoyos
in e nos, sos u ie on esis y plan eamien os insóli os espec o a los pa idos
he manos de la Eu opa Occiden al, incluidos g iegos y españoles. El pa ido
pos ulaba la cons ucción de una sociedad socialis a y democ á ica, la sociali-
zación de los medios de p oducción y una plani icación democ á ica de la
economía que apun aba a la coges ión de las emp esas como ía adecuada
pa a llega a la au oges ión, mien as que en polí ica ex e io a i maba su
p e e encia po un e ce mundismo que se compa ibilizaba con la solici ud de
insc ipción en la In e nacional Socialis a36.
El iun o de la izquie da en el cong eso no zanjó las ensiones in e nas,
esul ado de la p esencia de in e eses y es a egias di e gen es p opiciado a de
un in enso accionalismo que de i a ía en sucesi as c isis, dimisiones y esci-
siones, a o ecidas po la ausencia de un lide azgo es able y a bi al37. El o igen
35 Sousa (2000): 50-51, 64. Dichas bases ue on modi icadas con enien emen e pa a
adecua las al pe il p opio de un pa ido socialdemóc a a.
36 Fe nández S ock (1989): 483. El e o del PSP mo i ó el echazo de la IS. La al a de
econocimien o in e nacional, no obs an e, u o e ec os bené icos en la medida que
posibili ó que la o mación se concen a a en la polí ica domés ica y su p oclamación
como «el pa ido polí ico más po ugués» F ain (1998): 45-46.
37 En mayo de 1975 Sá Ca nei o se asladó a Lond es pa a se a ado de una g a e
en e medad y algún iempo más a de enunció a la Sec e a ía Gene al, que pasó a
EL CENTRODERECHA EN LAS TRANSICIONES A LA DEMOCRACIA EN LA EUROPA… 41
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
de la que ella no esidió an o en las líneas p og amá icas, si bien en ellas se
encon aba la aíz úl ima del disenso, como en los es a u os y la es a egia que
segui . En o no a es os asun os se pe ila on dos endencias opues as: aquellos
que op aban po el eje cicio de un lide azgo colegiado y de endían la conce a-
ción de una alianza con los socialis as, que en algunos momen os apun aba
incluso a una posible usión en e ambas o maciones, en e a los que apos aban
po un lide azgo p esidencialis a y la au onomía en la ijación de una es a egia
que ambicionaba una comple a e o mulación de la dinámica polí ica que se
había ins alado en Po ugal desde el 25 de ab il. La con on ación en e la
Comisión Polí ica Nacional, con olada po el ala socialdemóc a a, y el sec e-
a io gene al, Sá Ca nei o, que con ó con el apoyo de los cuad os conse ado es
y, sob e odo, de la mili ancia de base, se di imió en las sesiones del II Cong eso,
celeb ado en diciemb e de 1975 en un ambien e dominado po el e lujo e o-
luciona io38. El e o no de Sá Ca nei o a la Sec e a ía Gene al, sin emba go, no
puso in a las disc epancias, encadenándose nue as dimisiones y escisiones de
cuad os y di igen es, incluidos en e ellos miemb os del g upo pa lamen a io,
has a que en el VII Cong eso, celeb ado ya en 1979, Sá Ca nei o, aupado po
las bases del pa ido, log ó hace se con las iendas del que ya e a conocido como
PSD, y de impone sus ece as pa a clausu a el ciclo e oluciona io; es o es, la
e isión del ex o cons i ucional de inspi ación socializan e que había sido ap o-
bado en ab il de 197639. Con ello, y pese a su denominación, el PSD liquidaba
las eleidades izquie dis as que a as aba desde su undación pa a alinea se con
el cen ode echa y sen aba las bases pa a la c eación de Aliança Democ á ica, la
coalición que le anquea ía el acceso, ía elec o al, al Gobie no ese mismo año.
Las di ec ices maes as del p og ama de UCD, sal o en lo que conce nía a
la mona quía y al econocimien o de las au onomías de las comunidades his ó-
icas, ecue dan a las adop adas po ND. La aguedad y un eclec icismo que se
asen aba en cues iones que susci aban g andes consensos ope a on como asgos
iden i a ios de lo que ue p ime o coalición elec o al y luego pa ido. El desin-
e és a la ho a de o mula un pe il ideológico cla o y p eciso de ca a a las
p ime as elecciones, an e las que simplemen e o e ó a los elec o es su comp o-
miso con la búsqueda de « e o ma, mode ación, democ acia, libe ad y, como
alma de odo es o, jus icia», obedeció a azones muy di e sas. Algunas de ellas
es a desempeñada po el izquie dis a Emidio Gue ei o. Recupe ado de su dolencia,
eg esó a Po ugal en se iemb e de ese mismo año. C . A illez (2010).
38 Fe nández S ock (1989): 522-524.
39 Dicha e isión p e endía es ablece el ma co de una economía de lib e me cado,
impone la p imacía del pode ci il sob e el mili a y eco a las p e oga i as del
p esiden e de la República.
42 ÁNGELES GONZÁLEZ-FERNÁNDEZ
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
e an el lógico co ola io de su p ecipi ada c eación, pocas semanas an es de la
con oca o ia elec o al, y de la cohabi ación en su seno de o maciones que sos e-
nían p incipios dis in os cuando no opues os; o as nacían de conside aciones de
u ilidad elec o al, de i adas de su p e ensión de cap a el su agio de segmen os
sociales di e en es, así como de la supues a ausencia en e los o an es —excep-
ción hecha de socialis as y comunis as— de iden idades pa ida ias e ideológicas
ue es que ci aban sus expec a i as en un cambio p uden e y sosegado, al
como apun aban las encues as elec o ales. Más aún, los análisis e ec uados po el
Gobie no Suá ez desde el e ano de 1976 ace ca de la o ien ación del elec o ado,
demos a i os del amplio espaldo ciudadano a una coalición de cen o, u ie on
una incidencia signi ica i a en la con igu ación de UCD al año siguien e40.
Dichos a gumen os, sal o el ela i o al ac o iempo, man u ie on su
ope a i idad en los años siguien es, de modo que UCD sos u o el mismo
pe il abie o y acomoda icio as su cons i ución como pa ido. En el p ime
cong eso nacional, celeb ado en 1978, la o mación se de inió como pa ido
democ á ico, e o mis a, p og esis a e in e clasis a, in eg ado , in e nacional-
men e solida io y eu opeís a. Un pa ido, en suma, que « en e a las si ua-
ciones de injus icia o p i ilegio lucha decididamen e en p o de los alo es
deJus icia, Igualdad, Libe ad y Solida idad» y, en consecuencia, pa ida io de
una economía de me cado co egida y socialmen e a anzada41.
El desplazamien o hacia el cen o desbo dó incluso las p e isiones iniciales,
dándose lo que pa a cie os espec ado es cons i uye on des a íos izquie dis as
que, siendo acusados en Po ugal, no ue on meno es en G ecia y España. El
mundo de los negocios, po ejemplo, denunció la «socialmanía» de Ka amanlís,
mien as que en España Suá ez, que llegó a mani es a se socialdemóc a a, ue
acusado po los emp esa ios, y no solo ellos, de ealiza polí icas de izquie das
(po es a alis as, expansi as y edis ibu i as) con los o os de la de echa.
IV. UN LIDERAZGO CARISMÁTICO
La adap ación de las nue as o maciones a los insóli os desa íos sociales
y polí icos, combina o ia esul an e de la e osión au o i a ia y de demandas
40 Las p e e encias de los españoles po una democ acia con o den en Juliá (1994):
187-188. Los esul ados de las encues as en Gun he e al. (1986): 121-124 y Alzaga
(2021): 524.
41 El ex o comple o en h ps://bi .ly/3Cdxl40. En el ex o se en a izaba, po o o lado,
«las g andes dosis de ealismo» de sus «plan eamien os de cen o». C . So o Ca mona
(2015): 15-54.
EL CENTRODERECHA EN LAS TRANSICIONES A LA DEMOCRACIA EN LA EUROPA… 43
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
inédi as en el e eno de las libe ades, ue una a ea que ecayó sob e líde es
ue es y ca ismá icos. No ue es e un asgo exclusi o de los pa idos exami-
nados; bien al con a io, las je a u as pe sonalizadas ca ac e iza on la con i-
gu ación de los sis emas polí icos en los es países, aunque en las o maciones
de cen ode echa, en an o c eaciones de nue o cuño y desde a iba, ue on
componen e esencial que dominó po en e o, pa a bien y pa a mal, la ida
in apa ida ia y su p oyección elec o al. Cons an inos Ka amanlís, Adol o
Suá ez y, con algunas ma izaciones de calado, F ancisco Sá Ca nei o eje -
cie on un lide azgo ca ismá ico no exen o de dosis populis as que les depa ó
a ac i o y c edibilidad en e amplios sec o es de la ciudadanía. Dicho ca isma
emanó, en e o os asgos, de su sen ido de misión y au ocon ianza, de su
capacidad pa a an icipa se a los iempos y, muy especialmen e, de su habi-
lidad pa a conec a con los sen imien os y aspi aciones de amplios sec o es
sociales y asumi los como p opios, a ogándose la condición de augu es que
desci an la olun ad popula . Esas habilidades compa idas con as an con
un es ilo de lide azgo sus ancialmen e di e en e, co ela o ajus ado de su
p oceso de socialización en unas es uc u as sociales e ins i ucionales conc e as
que con o ma on en ellos un habi us42 peculia y de las dis in as modalidades
con que se e ec uó el cambio polí ico. Dicho de o o modo, la Re olución de
los Cla eles y el inmedia o colapso del Es ado No o no solo conlle ó la expul-
sión de las eli es dic a o iales de las ins i uciones y de los ámbi os de decisión
polí ica; ambién si uó en la ma ginalidad a las de echas y a los que p e en-
die on ubica se en el cen oizquie da, como el PPD, aun cuando el pa ido
con a a con ep esen an es en los Gobie nos p o isionales. En consonancia
con ello, el lide azgo de Sá Ca nei o se o jó en el ambien e inhóspi o de la
oposición al Gobie no, si bien las mayo es di icul ades p o inie on del p opio
pa ido, de aquellos sec o es ecelosos, cuando no abie amen e hos iles al
eje cicio pe sonalis a de su je a u a. Las ansiciones g iega y española, po el
con a io, ealizadas desde a iba y «de la ley a la ley», acili a on la con i-
nuidad de las eli es y si ua on a Ka amanlís y a Suá ez en una con o able
posición de pode desde la que con ola on la agenda del p oceso de cambio43.
A esa p ime a y adical di e encia se añadie on o as de ascendencia no
meno . Los pe iles de Suá ez y Sá Ca nei o gua dan no o ios pa alelismos:
nacidos con dos años de di e encia, compa ie on una since a e eligiosa que
42 Jiménez Diaz (2008).
43 La elección de Sá Ca nei o como sec e a io gene al p o isional debió mucho a
azones de opo unidad polí ica en la medida que e a, de los posibles candida os, el
que os en aba un pe il democ á ico más cla o (Fe nández S ock, 1989): 451. Los
pa alelismos en e G ecia y España, en Kaminis (1993).
44 ÁNGELES GONZÁLEZ-FERNÁNDEZ
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
les lle ó a mili a en Acción Ca ólica, una misma o mación —ambos cu sa on
De echo— y una emp ana ocación polí ica, pe o su eje cicio del lide azgo
esul ó an i é ica. El po ugués, de salud ágil y p incipios é ico-polí icos
ue es, de ca ác e a ogan e y ag esi o en su a án po impone sus p opias
con icciones y di ec ices es a égicas, man u o, como ya se ha mencionado,
enconados en en amien os con di igen es y cuad os del PPD/PSD. La
con lic i idad in apa ida ia casi pe manen e en e los saca nei is as y sus
oposi o es, u o del ca ác e colegial y de la bice alia en el p oceso de oma de
decisiones en el seno de la o mación44, dio luga a sucesi as c isis in e nas
has a que Sá Ca nei o log ó impone se g acias a su conexión ideológica y
emocional con las bases del pa ido, que le alza on como líde mís ico al que
p es a on de oción y leal ad inqueb an ables has a su p ema u a mue e en
acciden e de a iación en 198045. El español, en cambio, se signi icó como un
polí ico con una decidida olun ad de pode , ca en e de una ideológica p ecisa
y de un p oyec o ce ado sob e el p oceso de cambio. Un homb e p agmá ico y
lexible, capaz de auna la audacia con la p udencia y hace lo, llegado el caso,
con i meza. No e a homb e de mi in, hábil a la ho a de ena dece a sus segui-
do es en encuen os mul i udina ios como Sá Ca nei o, pe o en las dis ancias
co as, ya ue a en encuen os pe sonales o en en e is as e in e enciones
ele isadas, Suá ez i adiaba con ianza, op imismo y una empa ía seduc o a
que le anqueaba la con ianza de su in e locu o , aunque es e ue a el mismo
San iago Ca illo, y de los ele iden es46.
La di e encia de edad y las pa en es di e gencias en sus ayec o ias y expe-
iencias polí icas no ue on óbice pa a que Ka amanlís y Suá ez man u ie on
un es ilo simila de lide azgo. Dichas semejanzas de i an, en buena medida, del
con ex o en el que se desen ol ie on y que les acili ó, g acias a su des eza en el
manejo del empo, e ene la inicia i a polí ica. Al in y al cabo, ue on los
elegidos po el g upo mili a -ci il que asumió el pode en G ecia as la caída de
la Jun a po el ey en el caso de España, pa a di igi el cambio polí ico con las
máximas ga an ías posibles de es abilidad, y pa a lo que con a on con el apoyo
de un apa a o es a al que, a di e encia de Po ugal, pe maneció in ac o y plena-
men e ope a i o. Con es os a ales, ambos pudie on p esen a se como líde es de
la nación y al se icio de los in e eses de la ciudadanía. Aco de con su p opósi o
44 La bice alia llegó a ma e ializa se en la di usión pública de posiciones con a ias, al
como sucedió con la cues ión de la unidad sindical o la pa icipación del MFA en la
escena polí ica que, siendo acep adas po la Comisión Polí ica Nacional, ue on
echazadas po el sec e a io gene al.
45 Lopes (1988); A illez (2010), y Zúque e (2011).
46 Mo án (1979); Fuen es (2011, 2016), y Ma ín Jiménez y Vidal López (2019).
EL CENTRODERECHA EN LAS TRANSICIONES A LA DEMOCRACIA EN LA EUROPA… 45
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
de una democ a ización inclusi a, an o uno como o o pa icipa on del a án de
ce a las he idas de la gue a ci il y aspi a on a p omo e un espí i u de cola-
bo ación pa a a on a el cambio, si bien —con iene p ecisa — dicha colabo a-
ción no implicó negociación con o as ue zas polí icas sob e el con enido de sus
e o mas.
Pe suadido de la u gencia pe en o ia del cambio, de la necesidad de an i-
cipa se a p esiones y comp omisos y en su condición de líde de la nación,
Ka amanlís inició la andadu a del p oceso en soli a io que, a alado po la
mayo ía absolu a de ND en las p ime as elecciones democ á icas, p osiguió de
la misma mane a has a su culminación47. Suá ez ampoco en abló una diná-
mica negociado a en sen ido es ic o, aunque con suma habilidad supo gene a
un clima de en endimien o con los pa idos de la oposición an i anquis a
sob e el que se asen a on las negociaciones, el an celeb ado consenso, una ez
que la insu iciencia de los esul ados elec o ales de UCD en las p ime as elec-
ciones democ á icas le abocase a la ansacción y el acue do48.
Las semejanzas en e el g iego y el español, sin emba go, mu a on en
anca disc epancia en lo que se e ie e a su je a u a pa ida ia. A di e encia de
Sá Ca nei o, Ka amanlís, en su calidad de undado del pa ido, moldeó ND
con o me a sus p incipios y di ec ices. Su ca isma y au o idad (bas e eco da
que su imagen ue el símbolo o icial del pa ido has a 1979) acili a on un
con ol absolu o sob e la o mación, de mane a que si uó en los al os pues os
de la Adminis ación a pe sonas amigas y a sus colabo ado es más es echos,
iscalizó pe sonalmen e la elabo ación de las candida u as elec o ales y neu a-
lizó oda posibilidad de con es ación in e na a su p og ama49.
Suá ez, en cambio, hubo de a on a una esi u a an agónica con ecu sos
humanos y polí icos ambién di e en es. UCD nació como una coalición de
líde es de pequeños pa idos de iliación di e sa que, conscien es de sus exiguas
posibilidades elec o ales y del p es igio pe sonal de Suá ez, pe cibie on su c ea-
ción como una en ana de opo unidades pa a incidi de o ma de e minan e
en el cambio polí ico sin que ello supusie a enuncia a su au onomía e indepen-
dencia. La coope ación, aunque en é minos cla amen e desiguales, obligaba a
47 «Es na u al, pe o ambién habi ual, que el polí ico eminen e se man enga a dis ancia de
sus con empo áneos. Na u al debido a su supe io idad y u ilidad po que su dis ancia le
p o ege de los hábi os de la debilidad polí ica a que conduce la amilia idad, como el
a o i ismo, la adulación, e c. El na u al esul ado de la dis ancia es la soledad. Pe o, a
modo de con apa ida, aumen a su au o idad y su lide azgo, de los que iene necesidad
la pe sona que gobie na». Ci . en Ka aka sanis (2001) y Woodhouse (1982).
48 Colome (1998): 87.
49 Kaly as (1998): 92 y Pappas (1999): 108.
46 ÁNGELES GONZÁLEZ-FERNÁNDEZ
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
Suá ez a implemen a de mane a pe manen e un complicado juego de equili-
b ios, especialmen e, pe o no solo, a la ho a de con ecciona las lis as elec o-
ales en el seno de una o mación caini a po na u aleza. Dicha na u aleza, sin
emba go, no ue asgo exclusi o de UCD po que los pa idos polí icos no se
con igu an ni ope an como ac o es monolí icos; son, en ealidad, ámbi os de
con lic o y compe encia en e las dis in as sensibilidades y co ien es que los
habi an50.
De hecho, la c isis de UCD no obedeció an o a las disc epancias ideo-
lógicas in e nas como al con lic o pe manen e que en en ó a sus ba ones y a
su cúpula di igen e en lo ela i o a la dis ibución de ecu sos de pode , de
mane a que dicha he e ogeneidad no supuso un se io p oblema mien as el
líde pudo sa is ace las expec a i as de unos y o os. La ines abilidad minis-
e ial (once gabine es en cinco años), gene ado a de ecelos e ince idumb es
en e los ba ones, el descalab o del p es igio de un líde eacio al deba e pa la-
men a io y la consiguien e educción de los ecu sos de los que disponía aci-
li ó que a lo a an de mane a anca las c í icas hacia la je a u a p esidencialis a
de un líde en ho as bajas. Desmo alizado e incapaz de ansmi i la mismaene gía
posi i a, el mismo encan o seduc o que en los inicios de su ca e a polí ica51,
pe dido el con ol del g upo pa lamen a io de UCD a manos de sus c í icos y
en iadas sus elaciones con el ey, Suá ez p esen ó su dimisión como p esi-
den e del Gobie no y del pa ido en eb e o de 1981.
Un úl imo aspec o po eseña en lo ela i o al eje cicio del lide azgo ca is-
má ico es iba en la es uc u ación o gánica y la implan ación e i o ial del
pa ido, en los que bien po acción, bien po omisión o po ía in e pues a, los
líde es desempeña on un papel cla e. El ca ác e híb ido de es os pa idos, esul-
ado de una combina o ia de inno ación y con inuidad con dosis en ocasiones
desiguales, plan ea, de en ada, se ias di icul ades a su ca ego ización. De hecho,
en ellos coexis en elemen os p opios de los pa idos de cuad os con o os ca ac-
e ís icos de los pa idos de masas, de la misma o ma que, en pa icula , ND y
UCD combina on asgos de los pa idos ca ch-all con los de los pa idos ca el.
Si se a iende a su cons i ución gené ica, las es o maciones eme gie on como
pa idos de cuad os, en consonancia con su educida mili ancia52, y con una
50 Alonso Cas illo (1996): 162. Su insc ipción como al pa ido se e ec uó en agos o de
1977. Véase Huneeus (1985); Fuen es (2011): 394; Sa o i (1992): 96, y Ma a all
(2003): 4.
51 Sa o i (1992): 96 y Ma a all (2003).
52 Los insc i os en 1974 y 1975 no alcanzaban los 4000 en odo el país (Sousa, 2000):
63. ND con aba con 20 000 a iliados en 1977 y UCD con 60 000 en 1978. Loulis
(1981): 72 y Mon e o (1981): 44.
EL CENTRODERECHA EN LAS TRANSICIONES A LA DEMOCRACIA EN LA EUROPA… 47
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
ue e dependencia del pode polí ico del Es ado, incluso en caso del PPD. La
p esencia de dos de sus undado es, en especial de Sá Ca nei o, en el p ime
Gobie no p o isional (mayo-julio de 1974), p opo cionó isibilidad e, incluso,
legi imidad al pa ido du an e los di íciles meses que siguie on al 25 de ab il53.
Un e ce asgo compa ido esidió en la cap ación de a iliados y en la c eación
de una es uc u a nacional. Dichos obje i os, que asumie on de modo p io i-
a io, se desa olla on con o me a p ocedimien os simila es, basados en la exis-
encia p e ia de edes clien ela es que, como ya se ha mencionado, p opo ciona on
a los ba ones locales bases de pode au ónomas, sal o en ND, donde Ka amanlís
pudo neu aliza los con cie a acilidad.
Hecha es a ca ac e ización gene al, pueden in oduci se ma ices de
elie e. La egionalización del sis ema de pa idos luso opuso se ias di icul-
ades al PPD pa a su con e sión en pa ido de ámbi o nacional y su mili ancia
endió a concen a se en las islas (Azo es y Madei a) y en el no e del país, de
a aigada adición ca ólica y conse ado a. No obs an e, su exigua mili ancia
comenzó a inc emen a se en el ma co de la in ensa mo ilización an icomu-
nis a que susci ó, especialmen e en dichos dis i os, el e ano calien e de 1975
en una endencia que se acen ua ía a pa i del 25 de no iemb e, echa en que
se inició el e lujo de la de i a e oluciona ia54. ND y UCD, po el con a io,
dispusie on con cie a apidez de una conside able p esencia capila en el
conjun o del e i o io g acias a los o midables ecu sos de los que dispu-
sie on Ka amanlís y Suá ez desde el Gobie no. Dichos ecu sos, unido a su
ocación de pa ido escoba o ca ch-all —en é minos humanos an o como de
legados polí ico-cul u ales— posibili a on un inc emen o e iginoso de la
a iliación, si bien es p eciso oma ales ci as con p udencia. Po o o lado, no
es posible es ablece cuán os de esos a iliados e an mili an es eales y cuán os,
simplemen e, miemb os de las clien elas pe sonales de los ba ones o indi i-
duos eclu ados como candida os de ca a a las elecciones municipales55.
Un segundo pa alelismo es iba en su a día ins i ucionalización como
pa idos, consecuencia lógica de su condición inicial de pa idos de cuad os
53 Sá Ca nei o ue nomb ado minis o sin ca e a y minis o adjun o al p esiden e del
Gabine e, mien as que Magalhães Mo a desempeñó la ca e a de Adminis ación
in e io . Véase Sousa (2000): 95 y Fe nández S ock (1989): 453-454, 466.
54 Sousa (2000): 920 des aca la asis encia mul i udina ia a los mí ines del PPD a pa i
de agos o, como el celeb ado en Opo o el 5 de sep iemb e, al que asis ie on unas
50 000 pe sonas.
55 ND con abilizaba 150 000 a iliados en 1979, en an o que, según comunicaba su
sec e a ía gene al, UCD disponía de 144 000. Véase Kaly as (1998): 94 y Gun he e
al. (1986): 153-158.
48 ÁNGELES GONZÁLEZ-FERNÁNDEZ
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
que ope aban desde el pode , elemen o que desincen i aba la c eación de
es uc u as o males. UCD no dispuso de ellas has a su p ime cong eso, en
o oño de 1978, de modo que has a en onces el pa ido ue con olado desde el
Consejo de Minis os. En ealidad, ni siquie a después del ci ado cong eso
la o mación dispuso de un apa a o au ónomo espec o del Gobie no. De la
misma o ma, ND no p es ó especial in e és a su ins i ucionalización y al
desa ollo de es uc u as de masas has a 1977, aunque —como en UCD—
ales ins i uciones pe manece ían inac i as56. Dichas semejanzas, no obs an e,
con i ie on con una di e gencia no able: Ka amanlís supe isó es echa-
men e el uncionamien o de los ó ganos pa ida ios, cuyos in eg an es an o
como sus obje i os, mé odos y p ocedimien os de acción, decidió pe sonal-
men e. Suá ez, po el con a io, no e a homb e de pa ido ni se hallaba in e-
esado en la ida pa ida ia y, olcado en las a eas de gobie no de la nación,
delegó en pe sonas de su con ianza la di ección de UCD. Esa dejación, uen e
de p oblemas pa a el pa ido y pa a el p opio líde , ambién se egis ó en el
PPD. Sá Ca nei o no omó pa e ac i a en la ida in apa ida ia, como
ampoco en el despliegue de su implan ación e i o ial en los momen os deci-
si os de la cons ucción del pa ido, en ascado en sus labo es en el p ime
Gobie no p o isional y luego a causa de su en e medad, si bien —a di e encia
del español— ue homb e decidido a da la ba alla con a sus c í icos y ad e -
sa ios pa a moldea al PPD/PDS con o me a sus p opios pos ulados.
Así con igu ado, el cen ode echa asumió en los es países una o ien a-
ción ans e sal, que man eniendo su adicional a aigo en las zonas ag a ias
y ca ólicas se dispuso a a ae al conjun o de las clases medias u banas y
u ales, p o esionales y secula izadas, de mediana edad y de la ju en ud p eca-
ida en e a las izquie das, y a odos aquellos elemen os popula es a aídos
po la posibilidad de pa icipación en la oma de decisiones g acias a un
cambio p uden e y sosegado, alejado de a en u e ismos que pudie an da
luga a ince idumb es.
V. CONCLUSIONES
La democ a ización de Po ugal, G ecia y España no cons i uyó un
p oceso único, sino que, po el con a io, es u o a a esado po una compleja
y poliéd ica se ie de cambios que a ec a on en pa icula , aunque no solo, a
los pa idos en cuan o de inie on canal p i ilegiado de ep esen ación y
56 ND celeb ó un cong eso p elimina en 1977 y, dos años más a de —cinco desde su
undación— el p ime o. Véase Hopkin (1993) y Pappas (1999): 115, 122.
EL CENTRODERECHA EN LAS TRANSICIONES A LA DEMOCRACIA EN LA EUROPA… 49
His o ia y Polí ica, 48, julio-diciemb e (2022), pp. 25-54
pa icipación polí ica en los nue os egímenes. En consonancia, el análisis
ansnacional pe mi e cons a a la ecu encia en el pa alelismo de dos
p ocesos: el de la ansición a la democ acia desde egímenes au o i a ios y
el de la e o mulación del conse adu ismo libe al. En ealidad, no hubo
p ecedencia sino coincidencia empo al, de modo que pod ía deci se que se
desplega on como dos ca as de la misma moneda. Dicha e o mulación
seinsc ibió en una de e minada geog a ía polí ica, la Eu opa del Su , que do ó
al cen ode echa de un pe il ideológico en sin onía con el pa adigma igen e
en el mundo occiden al desde la inmedia a posgue a y un ma cado eu opeísmo
que ambicionaba el ing eso en la CEE como ga an ía de la consolidación de
la democ acia plu alis a y el in de la excepcionalidad de los pueblos me i-
dionales en el en o no de Eu opa Occiden al.
La con igu ación de un espacio polí ico de cen ode echa ue, pues, indi-
sociable de las expe iencias dic a o iales, así como de las p ác icas del libe a-
lismo decimonónico que po azones di e sas había dado luga en las décadas
p ime as del siglo xx a ines abilidades an p o undas (gue as ci iles, ecu-
encia a los golpes de Es ado...) que bloquea on la posibilidad de pa idos
libe ales dispues os a pa icipa en una compe encia abie a, lib e y con i-
nuada. De la misma mane a, su apa ición ha de asocia se de mane a inex i-
cable a las ans o maciones en el ejido social, las p ác icas cul u ales,
las o mas de consumo, e c. y an os o os indicado es de mode nización que
a o ecie on no ya la exigencia de una democ acia que apa ecía aho a como
ac ible, sino una ac ualización de los p incipios y p ác icas del iejo conse a-
du ismo. Su modi icación como cul u a polí ica (laica, e o mis a, eu opeís a,
abie a a la pa icipación del conjun o de la ciudadanía en la oma de deci-
siones...) se hizo ex ensi a a sus ins umen os de in e ención en la escena polí-
ica: los pa idos.
Dicha e o mulación se ma e ializó en la c eación desde a iba de
pa idos po pa e de una eli e mo ilizada polí icamen e con el p opósi o
deconduci — econduci en el caso de Po ugal— los p ocesos ansicionales
hacia la cons ucción de democ acias plu alis as y de economía social de
me cado. El eje cicio de ese ol o, dicho de o o modo, el con ol sob e la
agenda del cambio polí ico eque ía de o ma obligada que dichas o ma-
ciones es ablecie an conexiones ue es con un elec o ado poblado de nue as
clases medias y ob e as que ambicionaban en G ecia y España una democ a-
ización p uden e y o denada, asgos que en Po ugal solo comenza on a
ab i se camino as el e lujo e oluciona io a pa i de no iemb e de 1975. En
consonancia, la cons i ución gené ica de es os pa idos de i ó en la con igu a-
ción de o maciones de na u aleza híb ida, ca ac e izadas po la combinación,
en p opo ciones peculia es y especí icas a cada una de ellas, de elemen os de