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Antropología del sujeto de derechos en Cádiz, con particular atención al trabajo y al género

Clavero Salvador, Bartolomé

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ANTROPOLOGÍA DEL SUJETO DE DERECHOS EN CÁDIZ, CON PARTICULAR ATENCIÓN AL TRABAJO Y AL GÉNERO An opología del suje o de de echos en Cádiz... Ba olomé Cla e o Sal ado Ca ed á ico de His o ia del De echo y de las Ins i uciones Uni e sidad de Se illa SUMARIO 1. PERSONA, ESTADO, INDIVIDUO Y NACIÓN EN LAS VÍSPERAS GADITANAS 2. CÁDIZ: EL INDIVIDUO Y EL HOMBRE COMO SUJETOS; EL ALMA Y LA PERSONA COMO OBJETOS 3. LA PERSONA EN ESTADO YA CIVIL, YA NATURAL: TRABAJO Y GÉNERO 4. RADICACIÓN FAMILIAR, COMPOSICIÓN CORPORATIVA Y LOCALI- ZACIÓN PARROQUIAL DEL SUJETO CONSTITUCIONAL ba ToLoMé CLa e o saL ado 20 1. PERSONA, ESTADO, INDIVIDUO Y NACIÓN EN LAS VÍSPERAS GADITANAS Sea Cádiz p osopopeya de Cons i ución, la hispana de 1812. A su espec o, he aquí el pa de cues iones que me dispongo a abo da . ¿Quién ue el suje o ga- di ano de los de echos? ¿Y gua dando qué elación con el que ue e el suje o de los pode es o, mejo pa a su lenguaje, de las po es ades? Me ciño a Cádiz, aunque sólo ue a una de las Cons i uciones o simila es que a lo a on po en onces en un uni e so hispano1. Las espues as sob e los suje os apa ecen de en ada explíci as en el mismo ex- o gadi ano. Suje os son, de los de echos, el indi iduo; de las po es ades, la nación; y gua dando ambos una es echa elación en e sí. Son suje os el indi iduo español y la nación española con el ínculo de un adje i o de ini o io ( í ulo I, De la Nación Española y de los Españoles)2. ¿Y pun o? ¿Ya es á? Ha íamos mal en da nos po sa- is echos con una con es ación an auda. Puede que esul e p ema u a. Explíci a no iene po qué equi ale a inequí oca. El sen ido de la espues a depende de lo que las palab as signi iquen, de lo que signi icasen en onces más exac amen e, algo que la his o iog a ía sob e Cádiz, p esumiéndola mode na, ni siquie a suele plan ea se3. Puede de en ada ocu i que indi iduo no signi icase lo que hoy en endemos po al y que lo p opio sucedie a con nación. El ex o gadi ano con iene indicios de que la di e encia en e los signi icados de an año y los de hogaño puede esul- a sus ancial, aunque no sea el caso de que el mismo nos o ezca elemen os su i- cien es pa a las p ecisiones opo unas. ¿Cómo podía se an pa co pa a cues iones esenciales un ex o cons i ucional? ¿Y cómo podemos en onces accede al sen ido p e é i o de ales ca ego ías pa a aquellos iempos de Cádiz? El ca ác e ju isdic- cional de su cons i ucionalismo, po lo que daba po supues o, no sólo po sabido, sino ambién po es ablecido, nos es á dando una explicación de lo p ime o, de la pa quedad, y sugi iendo, con ello, una ía pa a lo segundo, pa a el acceso4. 1 B. CLa e o, Nación y Naciones en Colombia en e Cons i ución, Conco da o y un Con enio, 1810- 2010, en Re is a de His o ia del De echo, 41, 2011, pp. 79-137, con conside ación de Cádiz; José Ma ía po TiLLo, Cádiz en e Cons i uciones, en Ad iana Luna, Pablo Mijangos y Ra ael Rojas (eds.), De Cádiz al siglo XXI. Doscien os años de cons i ucionalismo en México e Hispanoamé ica, 1812-2012, México DF, Tau us-CIDE, 2012, pp. 25-46, es e olumen po en e o ambién pa a ubicación diac ónica. 2 Ci o Cádiz po el acsímil Cons i ución Polí ica de la Mona quía Española (Cádiz, Imp en a Real, 1812), Se illa, Uni e sidad de Cádiz-Ayun amien o de Cádiz-Casino Gadi ano-Fundación El Mon e, 2000, mismo de Cons i ución Polí ica de la Mona quía Española, Cádiz, Uni e sidad de Cádiz, 2010. 3 B. C La e o , Cádiz en España: signo cons i ucional, balance his o iog á ico, saldo ciudadano, en C. ga iga y M. Lo enTe, Cádiz, 1812. La Cons i ución Ju isdiccional, Mad id, Cen o de Es udios Polí icos y Cons i ucionales, 2007, pp. 447-526. La a alancha his o iog á ica p o ocada po el Bicen ena io de Cádiz, de cuya e isión me ocupa é en una e sión ampliada de es e mismo abajo (An opología e his o iog a ía del indi iduo como suje o de Cons i ución), no ha modi icado ese pun o. 4 Fe nando Ma Tínez pé ez, ‘Ley exp esa, cla a y e minan e’. O den no ma i o y pa adigma ju isdiccional en el p ime cons i ucionalismo español, en His o ia Cons i ucional, 3, 2002, pp. 99-132; Ca los g a iga y Ma a L o enTe , Cádiz, 1812. La Cons i ución Ju isdiccional; M. Lo en e y J.M. Po illo (eds.), El momen o gadi ano. La Cons i ución en el o be hispánico, 1808-1826, Mad id, Cong eso de los Dipu ados, 2011. anT opoLogía deL suJeTo de de eChos en Cádiz... 21 En un sis ema ju isdiccional la uen e p incipal pa a unas ca ego ías unda- men ales no la cons i uye la ley en su sen ido de no ma de de e minación polí ica de p esen e, incluyéndose, llegado el caso, la Cons i ución, es o es, excluyéndosele de una capacidad gene a i a de pa adigma comple o. Esa unción le co espondía a la ju isp udencia en su signi icado más la o de cons ucción no ma i a de las bases del o denamien o po ac o cul u al, no sólo ni p incipalmen e en el sen ido judicial más es ic i o. Donde hab ía que mi a en onces pa a la p ecisión de ca ego ías undamen ales no su icien emen e de inidas en el ex o cons i ucional es a la ju is- p udencia i a al ad enimien o de Cádiz, la que ep esen aba el de echo igen e cuando la Cons i ución se p odujo5. Donde no hay que mi a en absolu o, po mucho que és a sea la p ác ica ha- bi ual al y como si Cádiz se hubie a p oducido en una campana de acío que no deja a o a al e na i a, es a signi icados ac uales, el mejo modo de bloquea cual- quie posibilidad de en endimien o de aquel cons i ucionalismo. Indebidamen e comienza dándose po supues o que, si encon amos palab as an simples como la de indi iduo en un ex o cons i ucional p e é i o, las mismas signi ican lo mismí- simo que hoy en endemos, así el se humano, cada se humano sólo po se lo, en es e caso de la oz indi iduo. ¿Es lo que en endía la ju isp udencia po en onces? ¿Indujo Cádiz algún cambio ele an e al espec o? Respondamos p ime o a la p i- me a. P osigamos paso a paso. ¿Acudimos en consecuencia a la ju isp udencia de aquellos p ime os iem- pos cons i ucionales pa a indaga sob e la signi icación de los é minos que pue- den ep esen a suje os en el ex o gadi ano? Si lo hacemos con la expec a i a de que, po la impo ancia de unas ca ego ías, amos a encon a espues as cla as y concluyen es, nos lle a emos un chasco. Resul a que indi iduo no es é mino cuyo uso co iese habi ualmen e po medios de la ju isp udencia de la época y que nación po lo común ni me ecie a pa a ella egula men e una mayúscula ni ampoco un cul i o. El caso es que la li e a u a ju ídica no se ocupaba de elabo a dis in amen e ni un concep o ni el o o. ¿Qué clase de ayuda a a pode o ece nos en onces la ju isp udencia? Puede que sea una ayuda indi ec a pe o decisi a, la de o ece nos la isión del escena io donde inie on a si ua se el indi iduo y la Nación cons i ucionales, unas concepciones del uno y de la o a adicionalmen e desconocidas o, mejo dicho, 5 C. ga iga, Cons i ución polí ica y o den ju ídico en España: el ‘e ec o de oga o io’ de la Cons i ución de Cádiz, en el mismo y M. L o enTe , Cádiz, 1812. La Cons i ución Ju isdiccional, pp. 119-168, despeja el anac onismo usual y po lo gene al implíci o en la his o iog a ía sob e Cádiz como pun o de pa ida con alcance de oga o io del sis ema ju ídico an e io , pe ilando el escena io no ma i o en el que se incluye la con inuidad de un de echo de pe sonas y es ados o como ambién, po lo que luego e emos, de una iglesia, la ca ólica, cual pa e componen e del p opio o den cons i ucional. E an cues iones inculadas ía de echo canónico y eología mo al que incidían en ma e ia de pe sonas y es ados, una ma e ia decisi a, como end emos que conside a , pa a el cons i ucionalismo gadi ano. En in, como iene ahí a conclui Ca los Ga iga, p. 166: “La Cons i ución p oyec a un o den nue o, pe o se insc ibe en el o den iejo y no escapa a su dinámica”, sob e odo es o úl imo. El mismo C. g a iga , Cabeza mode na, cue po gó ico. La Cons i ución y el o den ju ídico, en Anua io de His o ia del De echo Español, 81, Cádiz, doscien os años después, 2011, pp. 99-162. ba ToLoMé CLa e o saL ado 22 inexis en es pa a el de echo. La ju isp udencia puede o ece el con ex o donde los é minos del ex o gadi ano end ían a cob a sen ido pa a la época aquella, no pa a la nues a. Si comenzamos po no oma la ju isp udencia de en onces en cuen a, ecae emos en el icio de p oyec a como con ex o sin con ol y sin concie o las ca- ego ías ac uales. Cuando el sis ema es ju isdiccional, como oda ía lo e a el cons i- ucional de Cádiz no sólo po ine cia, sino po de e minación p opia, el mejo medio de e i a el iesgo es el del ecu so a la ju isp udencia de su iempo6. Pod íamos p egun a le en onces a la ju isp udencia, no qué signi icaba indi- iduo pues no amos a encon a espues a, sino quién e a el suje o de de echo, pe o sob e es o ampoco di ec amen e se in e ogaba la misma po la i udes es- pañolas. No desespe emos. Veamos cómo e ec uaba su in oducción una ob a an signi ica i a pa a unos iempos que incluyen el momen o gadi ano como la de Ins i uciones del De echo Ci il de Cas illa de Ignacio de Asso y Miguel de Ma- nuel. Sin e iza lo que e a el plan eamien o impe an e. Así en aba en ma e ia: “Ha- iendose de di idi es a Ob a en es Lib os, que sigan el o den de los es obje os del De echo; es o es, Pe sonas, Cosas, y Acciones, en es e p ime Lib o, que es el de las Pe sonas, hemos de a a an e odo del es ado de ellas. La Pe sona es: el homb e conside ado en su es ado; po lo que se dice que no puede ha e pe sona sin que se conside e en uno, ú o o es ado. Es ado es: la condicion, ó la mane a en que los omes i en o es án”. Así con es a guía p osigue7. No nos in e esa aho a la p ocedencia ealmen e añeja de unas exp esiones, sino que es u ie an i as y esul asen ope a i as a las al u as de Cádiz. Comienza dicién- donos que pa a el de echo hay obje os, no suje os en el sen ido que hoy podamos en ende po és os, y que un p ime obje o, no suje o, es la pe sona. És a, la pe sona, se e ie e al homb e o, en dicción medie al, ome, pe o no iden i icándosele. Como la p ime a se iden i ica es con el es ado, con la condición que pa a cada caso co es- ponda en el seno de la sociedad bien o denada. No hay pe sona ue a del es ado, se insis e po si quedaban dudas. Puede habe homb e sin pe sona, como en el caso de los escla os, de “los Neg os, que se emplean en Indias”, en Amé ica. El homb e, de 6 B. C La e o , An ido a. An opología ca ólica de la economía mode na, Milán, Giu è, 1991, que ya se ocupa de la igno ancia ju isp udencial del indi iduo po su inexis encia en el o denamien o es ablecido. Lo había plan eado en Almas y cue pos: Suje os del de echo en la edad mode na, en S udi in Memo ia di Gio anni Ta ello, Milán, Giu è, 1990, ol. 1, pp. 153-171; e incidí en Happy Cons i u ion. Cul u a y lengua cons i ucionales, Mad id, T o a, 1997, cap. 1, P incipio cons i ucional: el indi iduo en es ado. T a amien o más cumplido pa a lo que inmedia amen e sigue lo he o ecido en La Másca a de Boecio. An opologías del suje o en e pe sona e indi iduo, eología y de echo, en Quade ni Fio en ini pe la S o ia del Pensie o Giu idico Mode no, 39, 2010, pp. 7-40, y en Ca los A. Calde ón, Ca los Agu o y Sonia L. Quequejana (eds.), Obse a o io de De echo Ci il, ol. 14, La pe sona, Lima, Mo i ensa, 2012, pp. 49-72. 7 Pa a egis o de la signi icación de es as Ins i uciones, las de Asso y de Manuel, Ma iano y José Luís peseT, La Uni e sidad española, siglos XVIII y XIX. Despo ismo ilus ado y e olución libe al, Mad id, Tau us, 1974; Manuel M a Tínez n ei a , Lec u as an iguas y lec u as ilus adas. Una ap oximación a los p ime os manuales ju ídicos, en Cuade nos del Ins i u o An onio de Neb ija, 1, 1998, pp. 143-209; Paz aLonso oMe o, Salamanca, escuela de ju is as. Es udios sob e la enseñanza del de echo en el An iguo Régimen, Mad id, Uni e sidad Ca los III, 2012, pp. 420-421 y 424. Pa a ilus ación, eal o den de 5-XI-1802: “Que el ca ed á ico de la más an igua [de las cá ed as de P ima de Leyes de la Uni e sidad de Salamanca] explique po dos años y po ho a y media los días lec i os las Ins i uciones de Cas illa”, las de Asso y de Manuel. anT opoLogía deL suJeTo de de eChos en Cádiz... 23 se pe sona o ene la condición pa a se lo, es po ado de de echo con o me a su es ado, nunca suje o del mismo. En el é mino de homb e se incluye a la muje , pe o pa a especi ica se enseguida que uno es el es ado del a ón y o o el de la hemb a. Es és a una dis inción de es ado na u al, más ue e que las dis inciones de es ado ci il. La pe sona de la muje se si úa bajo el gobie no domés ico egido po a ón, el pa e amilias, sea ma ido o sea ascendien e ca nal o polí ico8. La palab a indi iduo ni iene en ada ni se le necesi a, pues o que, si signi icase se humano, el concep o no end ía sen ido pa a el de echo. Hab ía indi iduos sin posibilidad de alcanza la cualidad de pe sona alguna, como los escla os mien as que lo ue en, y en e las pe sonas había de p ocede se desde el me o p incipio a dis inciones que impiden la ele ación de ninguno de los é minos en juego a la posi- ción es ic a de suje o de de echos. Del de echo, odos y odas, inclusi e el escla o, son obje os, no suje os. Y sólo ienen o no ienen de echos en la medida y de la o ma que el es ado na u al o ci il, po na u aleza o po de echo, de e mine. En su empleo ju ídico más igu oso, el e bo que egía a pe sona e a ene , no se : ene pe sona, no se pe sona. Pe sona e a obje o, no suje o. He ahí la cla e. A aquellas al u as había po Eu opa alguna ob a de Ins i uciones que en el p ime lib o, el de pe sonas, in oducía al indi iduo como suje o au ónomo de de echos sin al e a se en lo sus ancial los es ados y sus je a quías, como ue a el caso de los Commen a ies on he Laws o England de William Blacks one, pe o es plan eamien o que no se ha ía inicialmen e i o a e ec os cons i uyen es en bas an es la i udes eu opeas, como la del caso del o o gadi ano al que acudimos9. Po su pa e, el é mino indi iduo había su gido ecien emen e, en las mismas íspe as cons i ucionales, a lo la go del siglo XVIII, con un empleo no écnico, no p opio del de echo, que ambién ya había comenzado a compa i , ue a del campo ju ídico, con la palab a pe sona. En el lenguaje común, pe sona enía adqui iendo un sen ido no inculado al es ado o la condición, sino e e ido con gene alidad a los se es humanos, inclusi e los escla os. Pe o es o podemos e que no con aminaba al de echo. El mismo seguía sin en ende del se humano en gene al y, aún menos, como suje o. En el mismo con ex o del lenguaje no ju ídico es donde iene a in oduci se la palab a indi iduo, la cual ampoco en a en juego pa a signi ica se humano y pun o. Había p oblemas incluso eológicos po que 8 Ca men s e án , Los de echos en la Cons i ución de 1812: de un suje o apa en e, la nación, y o o ausen e, el indi iduo, en Anua io de His o ia del De echo Español, 81, Cádiz, doscien os años después, 2011, pp. 207-226. Es excepción a la cegue a de la his o iog a ía hacia la cues ión neo álgica del indi iduo en aquel cons i ucionalismo: José An onio Escude o (ed.), Co es y Cons i ución de Cádiz. 200 años, Mad id, Espasa Calpe-Fundación Ra ael del Pino-Ayun amien o de Cádiz, 2011, que p e ende cub i lo odo. 9 Gio gia aLessi, Il sogge o e l’o dine. Pe co si dell’indi idualismo nell’Eu opa Mode na, Tu ín Giappichelli, 2006, lección III, Il sogge o e l’o dine delle amiglie. Le ambigui à del lungo O ocen o. Respec o al géne o de Ins i uciones que se cul i aba po en onces a lo ancho de Eu opa, an o en Cas illa como en Ingla e a, no dejando de ad e i la singula idad de Blacks one, Lau a Beck a eLa , Censo ship and Law Books. The Wo ks o A noldus Vinnius in Spain, a publica se en los S udien zu Eu opäischen Rech sgeschich e, Vi o io Klos e mann–Max-Planck-Ins i u ü Eu opäische Rech sgeschich e. Vinnius, au o del XVII, es sabido que cons i uye la ma iz de la li e a u a ins i ucionis a mode na, la del XVIII y el XIX. ba ToLoMé CLa e o saL ado 24 indi iduo signi icaba indi isible con o me a iloso ías que en endían que odas las capacidades humanas ienen base co po al mien as que la eología p edicaba como dogma undamen al que había di isibilidad en e cue po gene ado po la humanidad y alma in undida po una di inidad, alma donde las capacidades se esidenciaban. ¿Qué podía en onces signi ica indi iduo? Indi iduo, al con a io que pe sona, no ope aba en onces en español po sí solo, sino como componen e de un sin agma. Helo: los indi iduos de un consu- lado de come cio; los indi iduos de una uni e sidad de es udios; los indi iduos de un cabildo ca ed alicio, e c. El indi iduo e a el miemb o de una co po ación y la co po ación e a uno de los ac o es de ini o ios de es ado ci il, es o es, de la de e minación de pe sona. Se podía concebi como un elemen o indi isible de una en idad compleja po que no conside a al se humano po sí, sino como pe sona con o me a un es ado po pe enencia a co po ación, como célula al cabo que la compone. En es e sen ido, an sólo en es e sen ido que no e a el de se humano, podían pe sona e indi iduo solapa se, coincidi y así esul a limi adamen e, sólo limi adamen e, in e cambiables. Subsis ía la di e encia de ondo, la de que pe sona e a la ca ego ía écnica en de echo signi icando o a cosa. También la había p ác ica. La pe sona del indi i- duo, es o es, po azón de pe enencia a co po ación, no ago aba las condiciones de e minan es, no sólo condicionan es, de capacidad de pe sona concu en es. Ni an siquie a cons i uía la p incipal. Las pe sonas de amilia, comenzándose la del pa e amilias, e an siemp e las p ima ias10. ¿Se quie e o o ejemplo de empleo de indi iduo como elemen o cons i u i o de co po ación? Los indi iduos de la nación, pe enecien e a ella, en el sen ido adicional que aho a e emos o ambién, llegado el caso, en el cons i ucional, es o es en onces el ciudadano como suje o de de echos en cuan o que pe sona de esa iden idad co po a i a, no en cuan o que se humano. Es el sen ido que li e almen e encon a emos en el ex o de la Cons i ución de Cádiz. Mas no nos an icipemos. Queda oda ía in e oga se sob e la palab a nación an es de acudi al econocimien o de los suje os en el ex o cons i ucional gadi ano. ¿Qué se p e- dicaba de ese é mino de e e encia, la nación? Al con a io que indi iduo, ese neologismo del siglo XVIII, nación e a ya un paleologismo en las íspe as cons- i ucionales, pe o, en cuan o que ca ego ía ju ídica elabo ada, su empleo esul aba ambién ecien e po en onces. T adicionalmen e no lo conocía11. 10 A la concu encia de pe sonas en la de e minación de la capacidad, que suele a a se en la his o iog a ía an sólo espec o a la mona quía como si ue a un ex emo de eología polí ica y no de de echo o dina io, esponde un í ulo: B. CLa e o, Tan as pe sonas como es ados. Po una an opología polí ica de la his o ia eu opea, Mad id, Tecnos, 1986. 11 Ped o áL a ez de Mi anda, Palab as e ideas: El léxico de la Ilus ación emp ana en España, 1680- 1760, Mad id, Academia Española (de la Lengua), 1992, no egis a la palab a indi iduo, pe o sí nación, con una acepción (pp. 256-261) que esul a bien elocuen e pa a la mismas íspe as de su con e sión en ca ego ía cons i ucional: podía signi ica lo con a io de lo que iba a eni p on o a ep esen a ; “pa ece nación” que ía deci que pa ece ex anje o; “aho ca naciones”, aho ca a ex anje os; “come cian e nacional”, come cian e ex anje o. No exis iendo la elación con pe enencia a Es ado comenzándose po uno p opio, podía sob en ende se que la enía a naciones o as, las ex anje as, en el sen ido de nación que enseguida di emos. anT opoLogía deL suJeTo de de eChos en Cádiz... 25 El nue o concep o lo p odujo un ius publicum que había enido sepa ándose del ius commune, del onco ci il común. Du an e dicho siglo, el XVIII, se di un- dió en especial a a és del ius gen ium, de un de echo de gen es o, p ecisamen e, ley de naciones que igualmen e iba cob ando en idad p opia. Veamos la p ime- a de inición que, ya mediado el XVIII, se p esen a en el De echo de Gen es de Eme de Va el: “Que se en iende po nacion ó po es ado. Las naciones ó es ados son unos cue pos polí icos, ó sociedades de homb es eunidos, con el in de p o- cu a su conse acion y en aja con la eunion de sus ue zas”. Ci o po la p ime- a aducción española que ue a imp esa ya en ado el siglo XIX, la de Manuel Pascual. Además de las ediciones ancesas, co ían desde emp ano manusc i as o adap adas y disimuladas. En 1779 la ob a o iginal se había incluido, sin el bene- icio del expu go, en el Índice de los Lib os P ohibidos12. Lo p ime o que debe llama nos la a ención es la sinonimia que se es ablece como pun o de pa ida. Nación y es ado e an ambas palab as iejas con signi i- cados p opios y dis in os. Es ado ya sabemos que e a la condición na u al o ci il de e minan e de la pe sona. Po la pe sona que singula men e le co espondía al mona ca, de la mona quía ambién podía deci se es ado. Nación no e a ca ego ía ne amen e ju ídica, pe o se usaba en el mundo del de echo pa a indica se na u- aleza o pe enencia a e i o io, cul u a o colec i idad. Dos cosas an di e en es se p edican aho a como la misma: cue po polí ico y sociedad de homb es pa a su p opia de ensa y p o echo. La coincidencia no e a absolu a, pues podían deci se cosas como que la inalidad del es ado e a la elicidad de la nación, con lo que el es ado esul a en onces el cue po polí ico y la nación, la co espondien e sociedad humana. Conc e ándose, una mona quía podía cons i ui co po ación, lo cual e a el es ado que inco po aba nación. Es ado y nación ep esen aban dos ca as de un solo cue po polí ico, la ins i ucional y la social. Una idea de nacionalidad que in- culase nación a es ado no exis ía ni podía hace lo13. Nación y es ado se abs aían en es e con ex o has a ese pun o, pe o nación y es ado seguían conse ando sus p opios sen ido y empleo, el ci il y el cul u al. Abs acción no e a cancelación. El de echo de gen es ep esen aba esos concep os al iempo que el de echo ci il man enía la cons ucción is a de es ados y de pe - sonas con odos sus e ec os. La e e encia gené ica a homb e como componen e 12 Pablo guTié ez ega, Va el la a de ac a. Re lexiones sob e la ecepción del Ius Publicum Eu opaeum en la Uni e sidad p elibe al española, en Manuel Ángel Be mejo (ed.), Manuales y ex os de enseñanza en la Uni e sidad libe al. VII Cong eso In e nacional sob e la His o ia de las Uni e sidades Hispánicas, Mad id, Dykinson, 2004, pp. 537-568; José Ca los Chia aMonTe, Nación y Es ado en Ibe oamé ica. El lenguaje polí ico en iempos de las independencias, Buenos Ai es, Sudame icana, 2004, ecalcando el papel de la ob a de Eme de Va el, “p ác icamen e ol idado en la his o iog a ía la inoame icanis a” (pp. 12 y 34; además, 127-132). Con ibuí a la ecupe ación en Happy Cons i u ion, cuyo mismo í ulo se debe a una exp esión de Va el. 13 P. á L a ez de M i anda , Palab as e ideas, anuncia en un epíg a e (II.1) “El concep o de nación. El ca ác e nacional. Nacional y nacionalidad” como elemen os del ocabula io dieciochesco; sin emba go, el úl imo é mino, el de nacionalidad, compa ece (pp. 225-226) de o ma muy espo ádica, ealmen e a a, signi icando ca ác e de nación o a ec o a nación, pese a lo cual concluye que en dicho mismo siglo XVIII, en endiéndolo de ansición, alcanza un “sen ido ya plenamen e mode no”. Con iene p ecisa po que en Cádiz amos a e que hay Nación y no hay nacionalidad, y que es o encie a su impo ancia. ba ToLoMé CLa e o saL ado 26 de la nación y cons i uyen e del es ado p esen a de en ada las mismas ca ac e- ís icas que hemos is o en las Ins i uciones cas ellanas. Quedaba po conc e a se lo que ep esen aba esa denominación a la luz del de echo ci il de es ados y pe - sonas. En es as in e io idades ni el de echo de gen es ni el de echo público die- ciochescos en aban. Sin emba go, algún ma iz de dis inción podía ad e i se. El homb e adicional es aba cons i uido po el es ado ci il mien as que el homb e nue o pod ía se cons i uyen e del es ado público. Dicho de o a o ma, en es e o o con ex o donde ya se p e igu an plan eamien os que se án cons i ucionales, el homb e pod ía deja de se obje o pa a e igi se en suje o. Con es o c eo que ya enemos el escena io de lenguaje pa a in oduci nos en la lec u a de Cádiz. A pa i de aho a me ciño al ex o gadi ano en con o midad con el mé odo de la an opología que se pe mi e la licencia de p escindi de una his o io- g a ía insensible a la di e encia de cul u as en el iempo. Aquí la dejamos en sus- penso pues eg esa emos a ella pa a con as a su p opia an opología bien di e sa14. 2. CÁDIZ: EL INDIVIDUO Y EL HOMBRE COMO SUJETOS; EL ALMA Y LA PERSONA COMO OBJETOS Pa a la in eligencia de lo que la Cons i ución de Cádiz pudie a deci nos sob e el indi iduo como suje o de de echos en elación con la nación como suje o de po- es ades, con iene comenza insis iendo en que ninguna de las dos palab as ep e- sen aba ca ego ía p opia pa a la ju isp udencia o dina ia de su momen o. No edad ambién se á el en endimien o que Cádiz con ie e al cali ica i o de español pa a indi iduo y pa a nación. La Cons i ución gadi ana no sólo c ea con las exp esio - nes de indi iduo y de nación unos concep os en e amen e nue os pa a el de echo de la mona quía española, sino que ambién al iempo los ele a a una posición p o agónica de ca ego ías cla es. Lo p ime o que Cádiz hace con el indi iduo, as habe de inido a la nación, es incula lo es echamen e a la misma, a la nación: “La nacion española es la eunion de odos los españoles de ambos hemis e ios”; “La Nacion es á obligada á conse a y p o ege po leyes sabias y jus as la libe ad ci il, la p opiedad, y los demas de echos legí imos de odos los indi iduos que la componen” (a s. 1 y 4). Po el con ex o, ambos hemis e ios es exp esión que excluye a Á ica, a los a odescendien es an o escla os como lib es; és os segundos e emos que se de- cla an españoles, pe o no indi iduos que componen la Nación, no así ciudadanos. En cambio, como g ueso del segundo hemis e io econocido jun o al eu opeo po Cádiz, los indígenas no españoles, ni que ales se les había dicho con an e io idad, son aho a españoles así como componen es de la Nación y así indi iduos po i - ud odo ello de la Cons i ución. 14 B. CLa e o, An ido a. An opología ca ólica de la economía mode na, pa e in oduc i a, cap. 2, Mo al Economy: El suspenso de una his o ia. No sólo me odológicamen e lo había enido plan eando, pa icula men e con los es udios que euní en Tan as pe sonas como es ados. anT opoLogía deL suJeTo de de eChos en Cádiz... 27 De españolas no se habla a ningún e ec o po que las muje es no podían se lo po sí mismas, sino po elación amilia , es o es, po subo dinación a pad e de amilia español, el ma ido u o o. Los españoles, siemp e en masculino, son los llamados ambién na u ales (a . 29). Na u aleza es exp esión adicional, sig- ni icando aho a cons i ucionalmen e la condición de español, lo que no se llama nacionalidad o simila no sólo po que la ca ego ía no se u ie a aún, sino po que no podía exis i pa a Cádiz. Que las españolas sólo lo ue an a a és del ínculo amilia bas aba pa a bloquea la posibilidad de concebi una condición de pe e- nencia a Nación en la que homb es y muje es pudie an se lo de igual o ma po nacimien o. Comp oba emos que, po nace en e i o io español y algún o o e- que imien o, sólo los homb es de ienen españoles. De en ada, el suje o cons i ucional es indi iduo y ciudadano, lo mismo al cabo. El indi iduo es el ciudadano y el ciudadano es el indi iduo. Cons i ucionalmen e, e a una célula sin ida po sí misma, sino po pe enencia al cue po colec i o de la Nación. Y no hay en onces o o suje o de de echos cons i ucionalmen e ele an es que el indi iduo y ciudadano, ciudadano e indi iduo, español pa a el caso. La eu- nión de odos los españoles o igina la Nación española, pe o la misma se compone, a e ec os ope a i os de de echo cons i ucional, an o del cons i uyen e como del cons i uido, po los indi iduos ciudadanos y no po los españoles a secas. Cádiz habla de “de echos del español” como de echos dis in os a los de echos del ciudadano (a s. 5.2, 19 y 20, en elación con el ex anje o na u alizado), pe o el español no ciudadano sólo puede ene de echos con o me al o den en onces es ablecido que la Cons i ución no inie a a al e a , lo que quie e deci , como hab á ocasión de comp oba , el o denamien o de pe sonas y es ados. Únicamen e la ciudadanía, una ciudadanía de indi iduos que componen la Nación an sólo, pues o os indi iduos no hay, con ie e de echos de ca ác e y ango cons i ucional. La libe ad ci il, la p opiedad, y los demas de echos legí imos, en cuan o que de echos cons i ucionales, lo son de los ciudadanos, únicos indi iduos, lo que no implica, po supues o, que, sin se indi iduo, no se pueda goza de de echos, pe o con o me a las espec i as pe sonas, sin ele ancia cons i ucional. An e el galima ías apa en e de los p onunciamien os de Cádiz, galima ías pa a una isión pos e io , sob e quiénes son españoles, quiénes, ciudadanos, y quienes indi iduos, quiénes los suje os cons i ucionales de de echos de libe ad ci il, p opie- dad y o os legí imos, suele en ende se que los p ime os son los indi iduos mien as que los segundos sólo se ían aquellos españoles do ados de de echos especí icamen- e polí icos. Al e ec o se p oyec a el anac onismo de la dis inción en e nacionalidad y ciudadanía que en Cádiz sencillamen e no exis e. Y se p esume siemp e, desde la pe spec i a pos e io , que indi iduo no puede signi ica sino se humano, po lo que debe en ende se po al la ca ego ía más comp ensi a, la de españoles De momen o ei e emos que en Cádiz indi iduo se iden i ica con ciudada- no, no con español. Los indi iduos que componen la Nación son los indi iduos que cons i uyen ope a i amen e la Nación española y esul an, con do ación de de echos cons i ucionales, sus agen es, es os son los ciudadanos. La eunión de ba ToLoMé CLa e o saL ado 34 aunque nunca odos, pues se p eciaba es ado pa a se lo. En es a acepción no e a ma e ia cons i ucional. Pe sona es palab a que en Cádiz si e pa a designa o singula iza unos con ados se es humanos: “de e minada pe sona”, “un núme o de pe sonas”, “pe sonas y bienes”, “ninguna pe sona ni amilia”, “pe sona ó pe - sonas elegidas”, “pe sonas que de e mine el ce emonial”, “pe sonas de conocida ins uccion”, “pe sona que exe za ca go público”, “la pe sona del Rey”, “las pe - sonas de la amilia eal”,… Hay un uso de “ oda pe sona” que pod ía ace ca se a odo se humano, pe o sin implicación nunca de que pueda se en o ma de suje o: “Toda pe sona debe á obedece es os mandamien os [judiciales]; qualquie a e- sis encia se á epu ada deli o g a e” (a . 288). Tampoco además lo esul a pues o que, po cuan o e emos, un juez no pod ía di igi mandamien os di ec amen e, sin pasa po el pad e de amilia, a la muje o al abajado asala iado. Sólo hay una ocasión de cla a emisión al sen ido écnico. Se a a de un caso singula : “La pe sona del Rey es sag ada e in iolable, y no es á suje a a esponsa- bilidad” (a . 168). Pe sona aquí designa a un conc e o se humano desde luego, pe o signi ica más p opiamen e condición de es ado. Y esul a ele an e que pa a lo p ime o no se u ilice nunca el é mino de indi iduo. No e an palab as in e - cambiables. No cambia nada que “pe sona del Rey” pueda queda luego como un modismo o como un la iguillo sin conside ación de es ado en e es ados. En Cádiz signi icaba es o úl imo. El mismo nomb e de Es ado con mayúsculas pa a la mona quía p ocedía del es ado del mona ca como pe sona con minúscula, quie o deci , de su posición de es ado en e es ados, pe sona sob e pe sonas. Sin u iliza se la palab a pe sona, es ados que la de e minan asoman de o ma exp esa y di ec a po el ex o cons i ucional gadi ano en un pa de ocasiones: “El exe cicio de los mismos de echos [ciudadanos] se suspende: (…) Segundo: Po el es ado de deudo queb ado, ó de deudo á los caudales públicos. Te ce o: Po el es- ado de si ien e domés ico” (a . 25). Menos di ec amen e, ambién compa ecen el “es ado segla ”, el “eclesiás ico secula ” y el “eclesiás ico” sin más. Son pun as de icebe g del man enimien o del de echo de pe sonas. A la espe a de una Cons i ución Eclesiás ica que nunca llega ía ni ocasión que hubo, lo que a la Cons i ución Polí ica in e esaba especialmen e e a el caso de los es ados que suspendían el eje cicio de la ciudadanía, no anulándose la ciudadanía misma. El a amien o po en onces penal de la quieb a a ec aba e ec i amen e al es ado de e minan e de la pe sona. No me- nos o ealmen e más lo hacía la condición de si ien e domés ico. Había en Cádiz es ados sin necesidad de usa se la palab a. Po ejemplo, en la composición del Consejo de Es ado, una ins i ución muchísimo más impo an e allí de lo que lo sea hoy el ó gano del mismo nomb e, igu a, jun o a gen e eclesiás ica y o a, la G andeza de España, lo que ampoco e a, como en la ac ualidad lo sea, un con in- gen e esidual con algún p i ilegio suel o en e al p incipio cons i ucional de no-dis- c iminación, sino un es ado de nobleza cuali icado en el seno de una sociedad de es ados sob e la que Cádiz, sin necesidad de p oclama lo, se sus en aba en de ini i a. A lo que nos impo a aho a, en el de echo de pe sonas si ien e e a exp esión de es ado signi icando abajado he e ónomo, que hoy di íamos po cuen a ajena, anT opoLogía deL suJeTo de de eChos en Cádiz... 35 mien as que domés ico se e e ía al e ec o de que es a elación de abajo implica- ba la sujeción del abajado o abajado a a la au o idad del pad e de amilia que le empleaba. En el P oyec o de Cons i ución p esen ado al pleno de las Co es po su Comisión de Cons i ución, el p oyec o cuyo discu so p elimina se ha con e i- do luego en poco menos que exposición de mo i os de la Cons i ución misma, se u ilizaba una exp esión más cla a al p opio e ec o del alcance de la suspensión del eje cicio de la ciudadanía: “es ado de si ien e á soldada de o o”. ¿Po qué es que se modi icó la exp esión? Si ien e domés ico e a el sin agma écnico. La o a o ma dejaba po su pa e cla o que el es ado se il co espondía a odo abajado a soldada, asala iado di íamos hoy. No se comp endían abajos con con ap es ación de hono , los que se emune aban po hono a ios, como los de p ecep o es, médicos o abogados. Po una zona in e media podían susci a se y se susci a on dudas. En e abajo a soldada y abajo domés ico esul aba que no había implicación de que el concep- o se es ingiese, aunque ya el in en o se die e en el mismo o o gadi ano. Como ambos esul aban igualmen e amplios, la es icción como hubo de p oduci se ue a con inuación según e emos enseguida. Domés ico no signi icaba que el abajo necesa iamen e se desempeñase en hoga ajeno. Cualquie abajo po cuen a ajena suponía el some imien o a dicha au o idad de un pad e de amilia que no e a el p opio o que pa a en onces lo esul- aba desde el momen o en que la elación labo al se con aía. E a es ado de se i- dumb e, ca ego ía dis in a a la de escla i ud. Pa a hace nos una idea del alcance de aquella sujeción del abajo a la p opiedad, bas e eco da que al au o idad pa- onal llegaba a asimila se a la judicial. Po ía de exención espec o a la ju isdic- ción pública en el eje cicio de la au o idad de pad e de amilia a odos los e ec os, el pa ón se decía, con odas sus consecuencias p ác icas, que e a el juez na u al del abajado . És e no enía acceso a la jus icia sob e ninguna de las incidencias de sus elaciones con el pa ón o con ep esen an es suyos, capa aces u o os. Po cuan o que Cádiz con empla el es ado del abajo, odo ese de echo iene a pode comp ende se en el o den cons i ucional. Llegada la Cons i ución de Cádiz, el es ado se il del abajo no excluye de la ciudadanía, pe o deja en suspenso su eje cicio. T a ándose de suspensión y no de denegación, el acceso a p opiedad su icien e pa a la p opia subsis encia podía ein eg a la. Deja de abaja sin más no daba acceso al eje cicio de la ciudada- nía, pues és a ambién se suspendía “po no ene empleo, o icio o modo de i i conocido” (a . 25.4). En odo caso, el núcleo de la cues ión consis e en que la se idumb e del abajado e a el de echo del abajo de Cádiz16. 16 Alejand o Ma Tínez dhie , La igualdad de odos los indi iduos an e la ley: ‘la agancia’ en la Cons i ución de Cádiz, en Re is a de Ciencias Ju ídicas y Sociales, 5, Especial sob e Cons i ución de Cádiz, 2009, pp. 51-71, pa iendo en ese sen ido de igualdad en e indi iduos a con amano no sólo pa a Cádiz. En es a di ección con a ac ual, a ue de busca i udes libe ales en Cádiz y su iempo, se le iene a ebusca incluso en los aledaños del campo labo al de égimen se il: An onio áL a ez MonTe o, La libe ad de abajo en el en o no no ma i o de la Cons i ución de Cádiz, en Miguel Ángel Chamocho y Jo ge Lozano ba ToLoMé CLa e o saL ado 36 Con iene añadi se que la amplia incidencia de la suspensión de la ciudadanía po el es ado de abajo condujo a una ecapaci ación. A e ec os de pa icipación elec o al comenzó a in e p e a se po jun as elec o ales an es que po la Comisión de Cons i ución de las Co es que la condición de si ien e domés ico debe ía es ingi se al “se icio case o” o al abajo “ce ca de la pe sona” y así se ha ía en luga es donde abundaban jo nale os sin ie as o amilias den o de haciendas. En odo caso, es o no eliminaba el es ado de se idumb e labo al. A o os e ec os se man enía la sujeción del abajo a la au o idad domés ica de la amilia empleado- a. La duda podía plan ea se espec o al acceso a la jus icia una ez que la de o- lución pa cial del eje cicio de la ciudadanía a e ec os elec o ales había de implica la conside ación del abajado no case o como indi iduo que compone la Nación, suje o de de echos y ac eedo po ende de ga an ías como las judiciales. Cádiz no dio espues a a esa duda. No o ias di icul ades se in e ponían, Llegó a acuña se una ó mula de di ícil sen ido ju ídico, la de “es ado de si ien e do- més ico ce ca de la pe sona” o simila . Fue u ilizada po Cons i uciones ame ica- nas he ede as de Cádiz. Pod ía habe se suspendido di ec amen e la ciudadanía de los abajado es en hoga ajeno, pe o el uso pe sis en e de la ca ego ía de es ado que daba azón a al exclusión hacía en a en juego a una ju isp udencia de pe so- nas que no en endía del dis ingo, sino sólo de es ado de los si ien es domés icos, de odos ellos. La dis inción pudo unciona solamen e a e ec os cons i ucionales y p obablemen e an sólo elec o ales 17 . En España, cues ión de es ados no hubo pa a el cons i ucionalismo sucesi o, aunque en pa e se man u ie an, pues o que ino a impe a un égimen censi a io educiendo d ás icamen e la ciudadanía. A las al u as de 1812, la espues a a la duda exis ía y se conocía. La o ecía desde F ancia el Código Napoleón, código ci il que ya es aba aducido y publi- cado en español cuando Cádiz, como hemos is o, hacía p e isión de codi ica . El mismo había man enido a la muje en una condición de es ado, como oda ía end emos que e , pe o no en cambio al abajado , cuyo caso ue si uado en sede de con a o con acceso consiguien e a la jus icia, bien que con la peculia idad de ep oduci la sujeción labo al. Sob e la base de que el con a o de abajo no e a esc i o ni enía po qué se lo, el Código Napoleón disponía que la palab a del pa- ón había de cons i ui p ueba en juicio pa a cues iones esenciales de la elación (eds.), Sob e un hi o ju ídico: la Cons i ución de Cádiz. Re lexiones ac uales, es ados de la cues ión, deba es his o iog á icos, Jaén, Uni e sidad de Jaén, 2012, pp. 325-342. 17 En el deba e habido a la p ime a ocasión que p opuse la lec u a de si ien e domés ico en el ex o gadi ano, iniciado po una eseña de Alicia Fies as en Anua io de His o ia del De echo Español, 55, 1985, pp. 837-842, M. pé ez LedesMa, Las Co es de Cádiz y la sociedad española, en Aye , 1, Las Co es de Cádiz, 1991, pp. 167-206, alegó opo unamen e (pp. 188-189) que en el mismo seno de las Co es se había p e is o la ampli ud del e ec o y decidido la es icción con la adopción del cali ica i o domés ico en ez de a soldada, pe o es o no oma en cuen a el de echo de pe sonas y es ados de en onces que en sí no se al e aba ni po o za se la in e p e ación es ic i a. El deba e en onces no p osiguió po esponsabilidad mía pues o que al ó mi éplica, lo econozco, limi ándome a la espues a po comple o insa is ac o ia de ea i ma me en la posición. Pa a la cons ucción del de echo de p opiedad p i ada sin al e ación de la se idumb e labo al, B. C La e o , Les domaines de la p op ié é, 1789-1814: P opiedad y p opiedades en el labo a o io e oluciona io, en Quade ni Fio en ini pe la S o ia del Pensie o Giu idico Mode no, 27, 1998, pp. 269-378. anT opoLogía deL suJeTo de de eChos en Cádiz... 37 de abajo. El abajado podía accede a una jus icia que así se ponía al se icio de la o a pa e. El cambio de sede no ma i a en e es ado y con a o no suponía ealmen e un anscu so de es ado a con a o18. Así podía esol e se la cuad a u a del cí culo. Poco después de los iempos napoleónicos nace ía quien ha sido el p incipal eó ico del ánsi o his ó ico om s a us o con ac , Hen y Sumne Maine, miope, igual que an os o os y o as aye y hoy, an e es ados de al alcance como el de la se idumb e labo al exis en- es en algún g ado oda ía en su p opia sociedad. Aunque el nomb e no haga en e- amen e a la cosa, mas e and se an law es el nomb e del de echo del abajo en Ingla e a has a en ado el siglo XX, el ecién pasado. En odo caso, los mismos cambios que comenza on a plan ea se ya en el mismo siglo XIX son indica i os de que, a sus inicios, el égimen del abajo e a sus ancialmen e el de la se idum- b e domés ica en su sen ido ju ídico19. En cuan o al es ado de la muje , Cádiz ni siquie a se digna egis a lo, dando po supues o, como hemos comp obado, su incapacidad adical pa a se suje o de de echos cons i ucionalmen e ele an es. Bajo el pa adigma gadi ano, no c eado pe o acogido po Cádiz, la muje , al con a io que el abajado , no se encon aba con posibilidad alguna pa a accede a la condición de indi iduo in eg an e de la Nación. Ni siquie a e a española po de echo p opio. El de echo de pe sonas la conside aba un se domés ico en el sen ido is o de some imien o a au o idad amilia . Tampoco enía acceso a la jus icia po sí misma, sin mediación del pad e de amilia, uese su ma ido u o o. De és e ambién se p edicaba que e a el juez na u al de la muje . Sal o po ecluí sele en amilia p opia, de sang e, de adopción o polí ica, su es ado de pe sona e a sus ancialmen e simila y no mejo ju ídica- men e en odo caso al del abajado . Pa a los iempos de Cádiz, había di e sidad de posiciones ju isp udenciales espec o a la ca ac e ización del es ado de la muje como ci il o como na u al, como dispues o po el de echo o como es ablecido po la na u aleza o, lo que equi alía, po el Dios au o y sup emo legislado de la sociedad que hemos is o in oca se al p incipio de la Cons i ución. Lo segundo ni siquie a se plan eaba espec o al abajado . En el caso de F ancia que es aba a la is a de Cádiz, en e la e olución y la codi icación, después de que la p ime a eliminase el es ado de la muje en el ámbi o ci il y la segunda lo es ableciese, se había asen ado la 18 Ya me ocupé de de alles en Amos y si ien es, ¿p ime modelo cons i ucional?. Respec o a la e e encia napoleónica, And é CasTaLdo, L’his oi e ju idique de l’a icle 1781 du Code Ci il:·’Le maî e es c u su son a i ma ion’, en Re ue His o ique du D oi F ançais e É ange , 55, 1977, pp. 211-237; Alain C oTTe eau , D oi e bon d oi . Un d oi des ou ie s ins au é, puis é incé pa le d oi du a ail (F ance, XIXe siècle), en Annales. His oi e, Sciences Sociales, 57, 2002-6, His oi e e D oi , pp. 1521-1557. 19 O o k ahn - eund , Blacks one’s neglec ed child: The con ac o employmen , en The Qua e ly Law Re iew, 93, 1977, pp. 508-528; Robe J. s Tein eLd , The In en ion o F ee Labo : The Employmen Rela ion in English and Ame ican Law and Cul u e, 1350-1870, Chapel Hill, Uni e si y o No h Ca olina P ess, 1991; Ch is ophe ank, Mas e and Se an Law: Cha is s, T ade Unions, Radical Lawye s and he Magis acy in England, 1840-1865, Fa nham, Ashga e, 2010. La miopía, no digo la cegue a, ambién se daba espec o al s a us de la muje , como si odo ue a ya con a o en e suje os lib es o como si el égimen de la amilia hubie a de se po na u aleza ajeno al o den con ac ual en e pa es iguales, pe o sob e es o amos a a a aho a. ba ToLoMé CLa e o saL ado 38 concepción de que se a aba de un supues o de es ado ci il, no de es ado na u al. Pa a la cons ucción social del géne o, la dis inción no e a baladí. Se jugaba la posibilidad de modula se, den o de la sujeción, la posición de la muje , como la codi icación ancesa e ec i amen e hacía en ma e ia me can il 20 . ¿En qué posi- ción se si uaba Cádiz? El absolu o silencio de Cádiz sob e el es ado de la muje , un es ado que excluye de la condición de indi iduo y no sólo del acceso al eje cicio de la ciu- dadanía, c eo que sólo admi e una in e p e ación. Pa a aquella Cons i ución el es ado de la muje e a es ado na u al, es ado po na u aleza, no es ado ci il, es ado po de echo. Nada qui a a es a diagnosis que, con pos e io idad, los plan- eamien os codi icado es mi asen al caso ancés an o en ma e ia ci il como en la me can il. Segui pasos de la codi icación ancesa ambién supond ía el ánsi o en also de es ado a con a o pa a el supues o del abajo. Aunque así ya no se le concep uase, implica ía el man enimien o sus ancial de un es ado ci il de sujeción a la p opiedad. En lo que a la muje espec a, es ic amen e pa a aquel cons i ucionalismo español de 1812, el es ado que la incapaci aba e a de de echo na u al, de un de echo impues o po la na u aleza. Mediaba en onces un abismo en e se indi iduo debido a nación, el a ón p opie a io pad e de ami- lia con po es ad eu opeo o eu ocolonial en suma, y se pe sona suje a a amilia, la muje sin más21. El caso de la muje no es p obablemen e el único de es ado na u al pa a el pa adigma cons i ucional de Cádiz. El de echo de pe sonas man enía po ejemplo bajo la au o idad amilia a los descendien es no emancipados, incluso aunque uesen mayo es de edad, casados y económicamen e au ónomos, con pad e de amilia i o y capaz. Pad e de amilia, pa e amilias, no e a concep o biológico, sino ju ídico. Podía se pe ec amen e el abuelo. También había opiniones di i- didas sob e si e a caso de es ado ci il o na u al. Al con a io que en el supues o de la muje , no eo indicios pa a da una espues a concluyen e sob e la posición 20 Puede ilus a un ex o de época: Na cisse-Epaminondas Ca é, Code des Femmes. Analyse complè e e aisonné de ou es les disposi ions législa i es qui èglen les d oi s e de oi s de la emme dans les di é en s posi ions de la ie, Pa ís, J.P. Ro e , 1828, con edición e isada al año siguien e como Nou eau Code des Femmes. Manuel comple e aisonné de ou es les disposi ions législa i es qui èglen les d oi s e de oi s de la emme dans les di é en s posi ions de la ie. 21 En un p ime ace camien o (B. CLa e o, Ca a ocul a de la Cons i ución: Sexo y T abajo, en Re is a de las Co es Gene ales, 10, 1987, pp. 11-25, núme o monog á ico sob e Cádiz) no me ape cibí del ex emo del es ado na u al ni de o os elacionados y ya ambién señalados como el de exclusión más gene al de la ma e ia ci il espec o al o denamien o cons i ucional bajo la p esuposición además de su ca ác e en buena pa e de de echo de na u aleza. El desape cibimien o sob e es os aspec os es común incluso en e quienes se concen an en el asun o de la condición de la muje : Ma ía Luisa b aLague , Muje y Cons i ución. La cons ucción ju ídica del géne o, Valencia, Uni e si a de València, 2005; I ene CasTeLLs y Elena e nández ga Cía, Las muje es y el p ime cons i ucionalismo español, 1810-1823, en His o ia Cons i ucional, 9, 2008, pp. 163-180; Rosa Ma ía iCoy, Comen a ios sob e el p incipio de igualdad y géne o en la Cons i ución de Cádiz, en Re is a de De echo Polí ico, 83, La Cons i ución Española de 1812, ol. 1, pp. 459-486; Ca alina uiz- iCo, La posición ju ídica de la muje en el con ex o de la Cons i ución de 1812, y Ma ía pé ez Ja aba, Familia y muje en la Cons i ución de 1812, en M.A Chamocho y J. Lozano (eds.), Sob e un hi o ju ídico: la Cons i ución de Cádiz, pp. 245-154 y 255-270, espec i amen e. anT opoLogía deL suJeTo de de eChos en Cádiz... 39 gadi ana. Pe o no hace al a que conside emos odos y cada uno de los casos de es ado en elación a Cádiz22. Lo que más ha de in e esa aho a es la misma di e encia en e es ado na u al y es ado ci il. El p ime o, po conside a se de na u aleza, no e a no ma i amen e disponible. Fo maba pa e del pa áme o de ju isdiccionalidad al que las po es a- des, comenzando po la legisla i a, se enían po obligadas. El pode legisla i o no en iende de es a obligación. En igo cons i ucional, sólo se debe a de echos de libe ad. Den o del pa adigma ju isdiccionalis a his ó ico, el de aquellos iempos, la po es ad legisla i a se en iende obligada ambién a o os pa áme os, como el del es ado na u al de la pe sona de la muje suje a a au o idad de amilia po ejem- plo. No ope aban de echos na u ales, sino es ados na u ales. Dicho de o o modo, en Cádiz había un du o núcleo de iusna u alismo, pe o no de de echos de libe ad, sino de pe sonas de es ado23. Cádiz espondía al ju isdiccionalismo como ad e imos desde el inicio, lo que ha de ene se en cuen a ambién cuando hablamos de codi icación. Su eque imien o de código hab á de en ende se bajo las coo denadas ju isdic - cionalis as de limi ación de la po es ad legisla i a y no con o me a los p esu- pues os napoleónicos de disposición no ma i a sob e el en e o o denamien o o poco menos. No es lo mismo codi ica bajo supues os de disponibilidad o de 22 Pa a o o caso en e an os, con plan eamien o de la cues ión del suje o en elación al sen ido adicional de pe sona y no dejando de conside a la posición de Cádiz, J. aLLeJo , Indicio libe al de la mue e ci il. El P oyec o de Código de 1821 y la de inición del suje o de de echos, en His o ia Con empo ánea, 33, El p ime cons i ucionalismo hispanoame icano, 2006, pp. 581-603. Jesús Vallejo iene es udiando el asun o ambién espec o al supues o del descendien e no emancipado: O den, libe ad, jus icia. Figu ación cons i ucional epublicana, 1873, en Anua io de His o ia del De echo Español, 67, Homenaje a F ancisco Tomás y Valien e, 1997, pp. 821-845; Pa adojas del suje o, en C. Ga iga (ed.), His o ia y Cons i ución. T ayec os del cons i ucionalismo hispano, México, Ins i u o Mo a-CIDE-Colegios de México y de Michoacán, 2010, pp. 173-232; Sujei o e Código na Espanha do século XIX: a ‘mic oscópica’ lei de dissenso de 1862 e as dimensões do pode pa e no, a publica se en Judi h Ma ins-Cos a (ed.), Código: Dimensão His ó ica e Desa io Con empo âneo (Homenagem da Uni e sidade Fede al de Rio G ande do Sul a Paolo G ossi). Son piezas que an econs uyendo el pano ama del de echo ci il como ac o adicalmen e condicionan e o en ealidad cons i u i o del cons i ucionalismo his ó ico. Obsé ese, po los í ulos de los abajos, que el asun o de los es ados, no sólo el de la muje y el del abajado po cuen a ajena, asciende a Cádiz. 23 No hay é mino de e e encia más equí oco que el del iusna u alismo, especialmen e, aunque oda ía hoy siga gene ando con usión, pa a aquellos iempos (ej., J.C. Chia aMonTe, Nación y Es ado en Ibe oamé ica, cap. 4, Fundamen os iusna u alis as de los mo imien os de independencia; ambién, La An igua Cons i ución luego de las Independencias, 1808-1852, en Desa ollo Económico. Re is a de Ciencias Sociales, 199, 2010, pp. 331-361; con ás ese Sil ana Ca ozzi, Las iloso ías de la e olución. Ma iano Mo eno y los jacobinos iopla enses en la p ensa de Mayo, 1810-1815, Buenos Ai es, P ome eo, 2011). Cons i ucionalmen e, el iusna u alismo de pe sonas de es ado quedaba po supues o si uado en las an ípodas del iusna u alismo de de echos de libe ad, pe o cabía po en onces el solapamien o de una e e ecnia adicional y omnip esen e, la de es ados, y o a e en ual y sob e enida, la de de echos. A aquellas al u as podía da se la combinación en e de echo na u al de sujeción de es ado pa a la muje y de echo na u al de de echos del indi iduo pa a los homb es, aunque no odos ni mucho menos (ej., los Commen a ies de William Blacks one), lo que no ocu ía p ecisamen e en Cádiz con su ca encia de lo segundo y po encia de lo p ime o. La misma cali icación o descali icación de iusna u alismo, que no es en su li e alidad é mino de en onces, iene coadyu ando de po sí a la con usión. ba ToLoMé CLa e o saL ado 40 indisponibilidad del o denamien o. El concep o y la p ác ica del código esul- an dis in os24. Es ados na u ales y es ado ci iles de e minaban la pe sona que a cada cual le ocaba y po an o los de echos que le co espondía. No había pe sona ue a del es ado. De echos no había ue a del o denamien o de pe sonas. Ni siquie a el indi iduo gadi ano escapaba a es e encuad amien o. Se miemb o de la Nación suponía una pe sona o condición que le con e ía de echos a los que la Nación misma se decla aba obligada. En es e úl imo pun o, c eándose así una pe sona cons i ucional, adicaba la no edad de aquel cons i ucionalismo de Cádiz, no en la concepción es ic a del suje o. 4. RADICACIÓN FAMILIAR, COMPOSICIÓN CORPORATIVA Y LOCALIZACIÓN PARROQUIAL DEL SUJETO CONSTITUCIONAL Tan o uso de las palab as indi iduo y pe sona en el ex o gadi ano, sumando unas sesen a eces en e ambas, puede o ece desde luego hoy la imp esión de que es amos an e una Cons i ución que oma como suje os de de echos a los se es humanos, aunque no e iden emen e aba cándolos a odos ni poniendo en p ime é mino sus de echos25. Descuida p ecisiones sob e quienes ue an los ag aciados 24 B. CLa e o, La idea de código en la Ilus ación ju ídica, en His o ia. Ins i uciones. Documen os, 6, 1979, pp. 49-88, no niego que sea ap o echable, pe o adolece de in a alo ación del ju isdiccionalismo, lo que le las a se iamen e. Po aquellas echas p epa aba un lib o que u o incluso í ulo, La Ilus ación ju ídica en España, cuyo p oyec o a o unadamen e, dada dicha de iciencia de ondo, abandoné. Adelan é alguna o a pieza de cie a u ilidad oda ía: La dispu a del mé odo en las pos ime ías de una sociedad, 1789- 1808, en Anua io de His o ia del De echo Español, 48, 1978, pp. 307-334; ‘Leyes de la China’. O ígenes y icciones de una his o ia del de echo español, en Anua io de His o ia del De echo Español, 52, 1982, pp. 193-221; Re olución cien í ica y se idumb e his ó ica: en los o ígenes de la cues ión o al, en Es udios dedicados a Juan Pese Aleixand e, Valencia, Uni e sidad de Valencia, 1982, ol. 2, pp. 503-532. Aho a in e esan en mayo medida J.M. p o TiLLo , Re olución de Nación. O ígenes de la cul u a cons i ucional en España, 1780-1812, Mad id, Cen o de Es udios Polí icos y Cons i ucionales, 2000, y J. aLLeJo, De sag ado a cano a cons i ución esencial. Iden i icación his ó ica del de echo pa io, en Pablo Fe nández Albaladejo (ed.), Los Bo bones. Dinas ía y memo ia de nación en la España del siglo XVIII, Mad id, Ma cial Pons–Casa de Velázquez, 2001 (ed. co egida, 2002), pp. 423-484. 25 Ho s pieTsChMann, Nación e indi iduo en los deba es polí icos de la época p eindependien e en el Impe io Español, 1767-1812, en au o es a ios, Lengua, his o ia e iden idad. Pe spec i a española e hispanoame icana (Romanis isches Kolloquium XVII), Tubinga, Gun e Na , 2006, pp. 23-50; p. 24: “Es cie o que la Cons i ución de Cádiz emplea un lenguaje indi idualis a al de ini los españoles y los ciudadanos españoles y así ambién en o os con ex os, pe o des aca mucho más sus debe es con el es ado y la nación que sus de echos y libe ades”, debe es y de echos del indi iduo sin más cues ión sob e la en idad del suje o. En es o ya puede e se que ni se en a po que no se concibe como cues ionable. Incluso cuando se ha enido a alo a la cul u a polí ica del espacio anscon inen al del momen o gadi ano en su sen ido la o, desde 1808, la con aposición en e co po a ismo e indi iduísmo, a caísmo y mode nidad, impide la cap ación especí ica del indi iduo inco po ado con la nación como cue po de e e encia en Cádiz: F ançois-Xa ie gue a, Mode nidad e independencias. Ensayos sob e las e oluciones hispánicas, Mad id, Fundación Map e, 1992; México DF, Fondo de Cul u a Económica, 1993, úl ima eimp esión, 2010, de la e ce a edición, 2000; Mad id, Encuen o, 2009; con ón ese ed. 1992, p. 23, sob e “el cen o del nue o sis ema de e e encias: la ic o ia del indi iduo, conside ado como alo sup emo y c i e io de e e encia con el que deben medi se an o las ins i uciones anT opoLogía deL suJeTo de de eChos en Cádiz... 41 y ace ca de la posición en la que queda a el es o, así como ambién espec o a cuáles ue an pa icula izadamen e los de echos, pe o po lo usual se en iende que econoce un suje o de libe ades y que ése es humano, indi idual y no co po a i- amen e humano. Es lo que suele en ende se cuando se celeb a su libe alismo en gene al y su cosecha de libe ades en pa icula De es a o ma, con an buen pie, hab ía nacido en Cádiz la nación cons i ucional española, una nación an e odo libe al. Sien o es a aguando la ies a, aunque ampoco es que me encuen e solo, sin buena compañía, en amaña esi u a26. Si se pa e de dicha imp esión de p o agonismo indi idualizablemen e huma- no pa a la lec u a del ex o gadi ano, el mismo ambién la o ece á de una p og e- sión incluyen e en e indi iduo, pe sona y alma, de los menos a los más, aunque nunca has a odos y odas. La his o ia cons i ucional con encional suele en ende que el p ime cons i ucionalismo de suje o mino i a io ya encie a la po encialidad de e oluciona hacia la inclusión de la o alidad de los se es humanos como suje- os de de echos. Ahí encajan bien las p e ensiones gadi anas de hoy, no de aye , unas p e ensiones que, con e idas en ópicos, impe an sob e la in es igación. Pa a dicho guión de his o ia cons i ucional iene que comenza po igno a se em- pecinadamen e la misma o ma como las exclusiones se p oducían en aquel cons- i ucionalismo emp ano y como la inclusión comple a, con desigualdad y odo de en ada, ni siquie a e a concebible a escala nacional, cuan o menos a la humana. Si en Cádiz hay una p og esión espec o a los suje os, es de ca ác e excluyen e, de las almas a los indi iduos pasando po las pe sonas, po el de echo es ablecido de pe sonas y es ados. La no edad cons i ucional adicaba en la ca ego ía del indi- iduo, aunque no signi icase p ecisamen e indi iduo. ¿Qué e a el indi iduo pa a Cádiz? Algo humano desde luego, pe o algo que no podía se suje o de de echos po sí mismo, sino po pa icipación en co po a- ciones, en e ellas la nue a que ae la Cons i ución, la Nación. No es la p ime a, pues iene a supe pone se incluso a los e ec os de la concepción del indi iduo cons i ucional. De lo que hemos is o espec o al de echo de pe sonas y amilias podemos in e i que el campo de concepción del indi iduo como suje o cons i u- cional puede se p e io al nacional. Cádiz lo daba po supues o. Si no se ocupaba del es ado de la muje o del es ado del descendien e no emancipado es po que no le conce nía el de echo de amilia, una de las a ias ma e ias undamen ales que no en aban en la Cons i ución polí ica. No enía po qué e e i se a la igu a del como los compo amien os”; p. 85: “La Mode nidad es an e odo la in ención del indi iduo”, mode nidad con mayúsculas endosándola además a Cádiz de modo que sus Co es apa ecen como impulso as de ini i as de libe alismo hispano. He dicho co po a ismo e indi iduísmo po que co po a i ismo e indi idualismo añaden una ue e ca ga ideológica que esul a de lo más anac ónica pa a aquel momen o. 26 M. Lo en e y J.M. Po illo (eds.), El momen o gadi ano, que cu iosamen e, lo digo po el ambien e impe an e que se hizo i o en la misma p esen ación del lib o en la sede de la en idad edi o a, el Cong eso de los Dipu ados, ha ecibido el p emio a in es igaciones en la celeb ación del Bicen ena io de Cádiz po dicha ins i ución. La misma sólo ha eque ido el cambio de í ulo. El o iginal e a República de Almas, bien exp esi o pa a cuan o aho a sigue. No di é si es con i onía como celeb o que el í ulo cambiase: B. CLa e o, El momen o cons i ucional de una epública ca ólica (Cádiz en e Nue a G anada y Nue a Zelanda), en Re is a Española de De echo Cons i ucional, 96, 2012, pp. 329-344. ba ToLoMé CLa e o saL ado 42 pa e amilias, la que podía iden i ica se en p ime luga como indi iduo cons i u- cional en el con ex o así de la pe enencia a amilia an es que de dependencia de nación, en odo caso como miemb o de cue po. Donde mejo pudo exp esa se eso que Cádiz daba po supues o es allí donde no se con ase oda ía con la e e encia de nación pa a la de inición del indi i- duo, es o ue po medios eu oame icanos que comenza on a plan ea se p ocesos cons i uyen es al ma gen del más gene al que condujo al o o gadi ano. Teniendo en onces que acla a se plan eamien os, po no pode se igu a nación como e lejo de mona quía y no habe se oda ía concebido la al e na i a de una nación p opia, el indi iduo cons i ucional puede p esen a se como suje o en cuan o que pad e de amilia, pad e nunca en el sen ido biológico, sino en el ju ídico de quien eje ce po es ad amilia . El pa e amilias es indi iduo cons i ucional como miemb o cuali icado de la amilia an es que como componen e ac i o de la nación. La po- es ad amilia hacia una e ien e es í ulo de de echos cons i ucionales hacia la o a. Suje o cons i uyen e, más así que cons i ucional, es el indi iduo pad e de a- milia, lo p ime o po lo segundo. Los pad es de amilia p econs i ucionales ue on los ciudadanos cons i ucionales e indi iduos con de echos27. Pa a Cádiz, el indi iduo que compone la Nación e a ambién p e iamen e el indi iduo pad e de amilia, sólo que no necesi aba deci lo y que además que ía da po cons i uida a la nación en e a plan eamien os de ede alismo cons i uyen- e. En Cádiz la nación podía da se en e ec o más expedi i amen e po concebida como cue po de inido po mona quía y po eligión. Nación e a moná quica espa- ñola, lo que la dema caba, y ca ólica omana, lo que la ca ac e izaba y así había de esul a más decisi o pa a su de e minación. Que al ase la pieza de una Cons- i ución Eclesiás ica no es un impedimen o pa a que ope e. Cádiz es á ansida de iglesia po lo que dice y po lo que en iende. La Nación, igual que la mona quía, e a an e odo eligiosamen e ca ólica. En es e con ex o, la libe ad cons i ucional, la de nación y la de indi iduo, podía p esen a se como de i ada de la libe ad c is iana que la eología adicional había p edicado bajo o os supues os y a o os e ec os de los que aquí podemos hace g acia28. 27 B. CLa e o, Nación y Naciones en Colombia; p. 84, po la ci a de un documen o plan eando el p oceso cons i uyen e de Cundinama ca, en la ac ual Colombia, a inales de 1810, cuando las Co es de Cádiz ya es aban cons i uidas como ep esen ación de Nación según su p opia concepción. He aquí la ci a: “Como la unión es el esul ado de indi iduos que se jun an en una amilia, de amilias que se han a ecindado en un pueblo; de pueblos que o man una p o incia y de p o incias que componen un eino, la plu alidad, en cuan o mi a a los negocios públicos, esul a de la mayo ía de los pad es de amilia en un pueblo, de la de los pueblos en una p o incia y de la de las p o incias en un eino. Así como la plu alidad de los o os de un pueblo nace de la de los indi iduos pad es de amilia de su ecinda io, así la plu alidad de los o os de una p o incia consis e en la mayo ía de los de sus pueblos, y la de un eino en la de los de sus p o incias” (Daniel Gu ié ez A dila, ed., Las Asambleas Cons i uyen es de la Independencia. Ac as de Cundinama ca y An ioquia, 1811-1812, Bogo á, Co e Cons i ucional-Uni e sidad Ex e nado, 2010, pp. 41-42). Sob e la mayo ape u a cons i uyen e que pe mi e la al a de igu ación de nación p opia, el mismo D. g uTié ez a diLa , Un Nue o Reino. Geog a ía polí ica, pac ismo y diplomacia du an e el in e egno en Nue a G anada, 1808-1816, Bogo á, Uni e sidad Ex e nado, 2010. 28 J.M. po TiLLo, El p oblema de la iden idad en e mona quía y nación en la c isis hispana, 1808-1812, en Izaskun Ál a ez y Julio Sánchez Gómez (eds.), Visiones y e isiones de la independencia ame icana. La Independencia de Amé ica: la Cons i ución de Cádiz y las Cons i uciones Ibe oame icanas, Salamanca, anT opoLogía deL suJeTo de de eChos en Cádiz... 43 El egis o de las almas y de las pe sonas e a pa oquial. El mismo empleo de la palab a alma es aba indicando que el censo de la población e a el de la pa oquia y que no se admi ía que ue a o o. No es sólo que no exis ie a oda ía un egis o ci- il y que és e a dase en es ablece se po la esis encia de la iglesia ca ólica; e a que pa a la Cons i ución de Cádiz no debía habe lo. En Cádiz, la pa oquia es ambién la ins i ución básica pa a el p oceso elec o al cons i u i o de las ins i uciones munici- pales, p o inciales y la pa lamen a ia que inco po an y hacen i a a la ciudadanía y, jun o a la mona quía, a la Nación. És a se cons i uye po ep esen ación polí ica de base pa oquial, no po despliegue ins i ucional de cúspide moná quica. En las igle- sias se había ju ado la Cons i ución as un se món que la exponía en la lengua del caso, no sólo en cas ellano, sino en ca alán, asco y gallego po la España eu opea y en náhua l, quiché, quechua, gua aní u o as lenguas indígenas po Amé ica y o as colonias. O almen e Cádiz ue plu inacional o, al menos, plu ilingüe. La localiza- ción pa oquial de la ciudadanía gadi ana conlle aba que su espacio p incipal ue a la ecindad municipal, ecindad en su caso ajena a la ma iz cul u al de aquella Cons i ución o, dicho de o a o ma, de una an opología dis in a29. Con odo ello, el peso del edi icio cons i ucional se cimen aba en las pa oquias. Fue a de ellas, ue a de la eligión que ep esen aban, no había isos de con a con alma censable como ampoco posibilidad de ene pe sona ni, aún menos, de se in- di iduo. El indi iduo que compone la Nación española ha de se alma in eg an e de Uni e sidad de Salamanca, 2005, pp. 53-69; De la mona quía ca ólica a la nación de los ca ólicos, en His o ia y Polí ica. Ideas, p ocesos y mo imien os sociales, 17, El libe alismo español, 2007, pp. 17-35, sin sin oniza e iden emen e con el í ulo del monog á ico. Pa a el p incipal es imonio de en on es en elación a la p opia Cons i ución de Cádiz, F ancisco M a Tínez M a ina , P incipios Na u ales de la mo al, de la polí ica y de la legislación, que quedó inédi o, publicándose al cabo de más de un siglo, Mad id, Academia de Ciencias Mo ales y Polí icas, 1933; la edición de Clásicos As u ianos del Pensamien o Polí ico, O iedo, Jun a Gene al del P incipado de As u ias, 1993, lle a un es udio p elimina de Joaquín a eLa que desubica la ob a. Es e au o con ibuye a la con e sión de au o es españoles en clásicos as u ianos al iempo que ena bola a Cádiz, una Cons i ución anscon inen al, como símbolo p imigenio de cons i ucionalismo español con a nacionalismos como el asco o el ca alán, incluso con a los de o mas no menos cons i ucionales: J. a eLa , Re lexiones sob e un Bicen ena io, 1812-2012, en José Ál a ez Junco y Ja ie Mo eno Luzón (eds.), La Cons i ución de Cádiz: His o iog a ía y Conmemo ación. Homenaje a F ancisco Tomás y Valien e, Mad id, Cen o de Es udios Polí icos y Cons i ucionales, 2006, pp. 75-84. 29 Sob e la signi icación de que la Cons i ución necesi a a ju a se eligiosamen e y así se hicie a, M. Lo enTe, El ju amen o cons i ucional, en la misma y C. ga iga, Cádiz, 1812. La Cons i ución Ju isdiccional, pp. 73-118. Respec o a la impo ancia de la localización ecinal de la ciudadanía gadi ana, con el cambio de ondo que al e ec o se p odujo en el mismo ámbi o local y coma cal, se iene bien de ec aba desde An onio a nnino , Cádiz y la e olución e i o ial de los pueblos mexicanos, 1812-1821, en el mismo (ed.), His o ia de las elecciones en Ibe oamé ica. Siglo XIX. De la o mación del espacio polí ico nacional, Buenos Ai es, Fondo de Cul u a Económica, 1995, pp. 177-226, quien ha seguido incidiendo en el asun o. Ul e io men e, en sus é minos gene ales, apa e la in es igación de casos que, mejo o peo , p og esa, Manuel ChusT, La e olución municipal, 1810-1823, en Juan O iz Escamilla y José An onio Se ano (eds.), Ayun amien os y libe alismo gadi ano en México, Zamo a-Xalapa, Colegio de Michoacán-Uni e sidad Ve ac uzana, 2009, pp. 19-54, abunda sin a anza en ubicación de his o ia ni análisis de de echo; y Tama he zog, Vecinos y ex anje os. Hace se español en la edad mode na, Mad id, Alianza Edi o ial, 2006, sólo apo a en elación a Cádiz igno ancia del momen o cons i ucional, como si su ciudadanía ecinal con inclusión indígena ue a me o e ec o de ine cia his ó ica. El mismo olumen Ayun amien os y libe alismo gadi ano es imonia a ances de la in es igación no excluyen es de los sec o es indígenas a los que Cádiz alcanza y cuyo caso es cla e pa a los alcances y los lími es de la e olución e i o ial de base pa oquial.