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Estudio de prevalencia y factores asociados al ciberodio Study of prevalence and factors associated with cyberhate Máster en Psicopedagogía Facultad de Ciencias de la Educación Universidad de Sevilla Autora: Laura Vázquez Calero Tutora: Rosario del Rey Alamillo 1
Resumen: El ciberodio se define por la expresión de opiniones hostiles con intenciones perjudiciales, manifestándose en textos, videos e imágenes ofensivas y amenazantes. El ciberodio se ha convertido en un fenómeno de violencia cada vez más común en Internet. El propósito principal de este estudio es analizar el ciberodio y las variables asociadas con su implicación. Los objetivos de estudio fueron: (1) identificar la presencia y prevalencia del ciberodio en adolescentes, (2) estudiar la prevalencia del ciberodio según género y edad y (3) conocer la relación entre ciberodio y desinhibición online, necesidad de popularidad y seguimiento parental. En el estudio participaron 256 estudiantes, el 49.6% del total mujeres, el 48.8% varones y el 1.6% restante se identifica con otro género de entre 12 y 17 años (M= 13.74; DT = 0.78) de diferentes centros educativos de Educación Secundaria de las provincias Sevilla, Huelva y Córdoba. Los resultados del estudio mostraron una elevada presencia de testigos de ciberodio y no se encontraron diferencias significativas en su prevalencia entre chicos y chicas, aunque ambos lo experimentan. También se analizó la relación entre ciberodio, desinhibición online, necesidad de popularidad y supervisión parental, considerando posibles diferencias de género. Sin embargó, se destacó la importancia de seguir investigando cómo la supervisión parental influye en las prácticas de los adolescentes y su relación con el ciberodio. Sin embargo, es importante reconocer las limitaciones del estudio para mejorar futuras investigaciones. Palabras clave: ciberodio, adolescentes, factores, prevalencia. Abstract: Cyberhate is defined as the expression of hostile opinions with harmful intentions, manifesting in offensive and threatening texts, videos, and images. Cyberhate has become an increasingly common phenomenon of violence on the Internet. The main purpose of this study is to analyze cyberhate and the associated variables that may influence its occurrence. The study objectives are: (1) to identify the presence and prevalence of cyberhate among adolescents, (2) to study the prevalence of cyberhate in relation to gender and age, (3) to understand the relationship between cyberhate and online disinhibition, need for popularity, and parental monitoring. The study involved 256 students, with 49.6% being female, 48.8% male, and 1.6% identifying with another gender, aged between 12 and 17 years (M= 13.74; SD = 0.78) from various secondary schools in the provinces of Seville, Huelva, and Córdoba. The study results revealed a high presence of cyberhate witnesses, with no significant differences in its prevalence between boys and girls, though both experience it. The relationship between cyberhate, online disinhibition, the need for popularity, and parental supervision was also analysed, taking into account possible gender differences. However, the importance of further investigating how parental supervision influences adolescents' practices and its relationship with cyberhate was emphasised. Nevertheless, it is important to acknowledge the study's limitations in order to improve future research. Key words: Cyberhate, adolescents, factors, prevalence. 2
1. INTRODUCCIÓN El uso intensivo de las redes sociales e Internet ha incrementado los peligros asociados al ciberodio, un fenómeno que se caracteriza por ataques constantes, rápida difusión y viralidad en línea (Real Fernández, 2022; Bedrosova et al., 2022). El ciberodio es un acto agresivo e intencional, llevado a cabo por una o varias personas a través de medios de comunicación en línea, mediante la difusión de textos, videos e imágenes ofensivos, insultantes o amenazantes (Díaz y Del Rey, 2023). Este problema afecta a un alto porcentaje de adolescentes, quienes son especialmente vulnerables a los ataques personales en línea (Kansok-Dusche et al., 2022). Los adolescentes, enfrentan un mayor riesgo debido a su etapa de desarrollo y la presión social a la que están expuestos. La exposición al ciberodio plantea desafíos significativos para proteger a los jóvenes, ya que es necesario equilibrar su seguridad con el respeto a su privacidad y acceso libre a la red (Wachs et al., 2022). Además, los agresores suelen aprovechar el anonimato que ofrece Internet, lo que dificulta el control de la situación para las víctimas y complica su defensa en el ciberespacio (Wachs & Wright, 2018). Para entender mejor cómo se desarrolla el ciberodio en los adolescentes y qué factores influyen en su avance, este estudio propuso: a) identificar la presencia y prevalencia del ciberodio entre los adolescentes, b) analizar cómo el género y la edad afectan la prevalencia del ciberodio, y c) explorar la relación entre ciberodio y factores como la desinhibición en línea, la necesidad de popularidad y la supervisión parental. Los hallazgos subrayan la importancia del apoyo parental y del entorno familiar en ayudar a los adolescentes a desarrollar estrategias efectivas para enfrentar la victimización por ciberodio (Wachs et al., 2021). 2. FUNDAMENTOS TEÓRICOS Aunque los discursos de odio han estado presentes a lo largo de la historia de la humanidad (Megías et al., 2020), la expansión de Internet ha transformado e intensificado significativamente sus formas e impacto (Hernández Prados y Pina Castillo, 2023). Esto permite la difusión de información y mensajes intolerantes, discriminatorios y que incitan o promueven la violencia contra individuos o grupos específicos en función de su identidad (López y López, 2022). La esencia común en cualquier definición de ciberodio consiste en la expresión de opiniones o ideas fundamentadas en el desprecio y la hostilidad hacia personas o grupos con intenciones perjudiciales (Hernández Prados y Pina Castillo, 2023). El ciberodio se define como una forma de expresar odio en línea a través de textos, videos e imágenes que resultan ofensivos, insultantes o amenazantes hacia personas (Díaz y Del Rey, 2023) debido a características específicas de su grupo de pertenencia, como la raza, el origen étnico, la nacionalidad, la orientación sexual, la identidad de género, las creencias religiosas y las discapacidades (Toquero y Moretón, 2012). Los tipos de agresiones pueden ser verbales o no verbales, latentes o explícitas (Pulgarín et al., 2023). Para referirse a individuos que se centran de manera obsesiva en realizar ataques dirigidos hacia personas específicas se emplea el término haters (Isasi y Juanatey, 2016). Estos ataques pueden surgir en debates en línea y en plataformas de redes sociales, especialmente en juegos que involucran contenido discriminatorio y a veces violento (Toquero y Moretón, 2012). Además, las redes sociales facilitan estos actos negativos al ofrecer anonimato, lo que permite a las personas expresar ideas que, de otra manera, no compartirían públicamente (Pulgarín et al., 2023). 3
Según un estudio del Ministerio del Interior en 2015, se registraron 1328 casos de ciberodio en España, destacando que los adolescentes y jóvenes son los más afectados (Zych y Ortega Ruiz, 2021). Específicamente, los menores representaron el 25% de los casos documentados (Zych y Ortega Ruiz, 2021). Un año después, una investigación realizada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud entrevistó a 1,400 individuos de entre 14 y 24 años y sus resultados revelaron que el 34% de los participantes había experimentado ciberodio, que incluía desde bromas personales no solicitadas hasta actos de exclusión, insultos y amenazas (Megías et al., 2020). En 2017, otro informe señaló un aumento en la cifra, alcanzando los 1,419 casos, lo que supone un incremento del 11.6% (Escribano et al., 2019; Zych y Ortega Ruiz, 2021). En 2022, el Ministerio del Interior expone que en ese año se observa un aumento significativo en la incidencia de ciberodio, con un aumento del 27,16% en comparación con años anteriores. Internet es el medio más utilizado para cometer estos delitos, porque el uso diario de Internet entre los jóvenes de 16 a 35 años supera el 98% (INE, 2021), representando el 49,11%, seguido por la telefonía y las comunicaciones con un 22,49%. Las redes sociales también desempeñan un papel destacado, con un 21,30%, mientras que los medios de comunicación social están menos involucrados, con un 7,10%. Dada la prevalencia se están haciendo esfuerzos por comprender porque surge el ciberodio y las consecuencias que puede conllevar este fenómeno han podido agrabarse debido al aumento de las interacciones en línea. Las consecuencias pueden ser muy perjudiciales, afectando la confianza en los demás, el bienestar personal y la motivación académica (Llorent et al., 2023). Además, las víctimas de ciberodio pueden tener graves efectos psicológicos y sociales, no solo en las víctimas directas, sino también en sus familias y en la sociedad. En menores, puede afectar su desarrollo y socialización, y en adultos, puede impactar su entorno familiar, laboral y social (Montiel, 2020). Las investigaciones sobre ciberodio han aumentado significativamente (Zych y Ortega Ruiz, 2021). Factores sociodemográficos como la edad y el género contribuyen a la prevalencia del ciberodio, especialmente entre adolescentes. En este grupo, los comportamientos de riesgo asociados con el ciberodio suelen ser temporales y dependen de la situación (Seade Mejía, 2024). El estudio del Ministerio del Interior (2022) mostró que el grupo más afectado por el ciberodio tiene entre 26 y 40 años (31,37%). Los menores representan el 12,16% de las víctimas, un aumento leve en comparación con el año anterior (11,31%). Además, hubo un incremento notable en el grupo de 18 a 25 años, pasando del 17,34% al 22,11%, lo que indica un aumento en el número de jóvenes víctimas de ciberodio. Asimismo, según Amo y otros autores (2024) exponen que tanto hombres como mujeres sufren ciberodio, sin embargo las mujeres manifiestan haber recibido comentarios desagradables u ofensivos en redes sociales en mayor medida, mostrando una diferencia significativa en comparación con los hombres. Entre los jóvenes de mayor edad, los hombres tienden a recibir más discursos de odio. Por otro lado, en la población de adolescentes más jóvenes, las diferencias son más notables, con las mujeres siendo las principales receptoras de estas ofensas. Esto sugiere que las mujeres jóvenes son quienes padecen con mayor frecuencia los efectos del ciberodio. El Ministerio del Interior (2022) tras un análisis del perfil de los detenidos o investigados por ciberodio muestra que predominan principalmente los hombres (79%). Además, el grupo de edad con la mayor cantidad de perpetradores de estos actos se sitúa entre los 26 y 40 años, representando específicamente el 27,57%, mientras que el rango de edad de los 18 a los 25 años comprende un 12,16%. 4
El ciberodio puede aparecer en un entorno social cuando los jóvenes buscan ganar popularidad (Martino y Couto, 2022). Según Martin-Criado et al. (2021), esta búsqueda de aceptación puede ser riesgo de ciberodio. Además, Wachs y otros autores (2022) afirman que el ciberodio se usa a veces de forma estratégica para mejorar la posición de una persona dentro de su grupo de amigos, a medida que los jóvenes centran más su atención en sus iguales. Este fenómeno surge por varios factores que están presentes en el entorno digital y se benefician de la amplia difusión que ofrece internet (Millán Ghisleri y Caro Samada, 2022). Entre estos factores, la reacción de los demás, el deseo de reconocimiento social, la presión de grupo y la imitación juegan un papel importante (Wachs et al., 2022). Por lo que la popularidad implica riesgos, como el compartir demasiada información personal con personas desconocidas, y un 32,7% de personas lo realizan (Megías et al., 2020), ya que optan voluntariamente por sacrificar su privacidad en busca de posibles beneficios derivados de la exposición pública (Martín-Criado et al., 2021). La difusión de fotos o videos comprometedores (Escribano et al., 2019), entre adolescentes es del 33,5% (Megías et al., 2020) asociado con la búsqueda de un equilibrio entre intimidad y extimidad (Martín-Criado et al., 2021). El factor de desinhibición online significa que, en internet, las personas tienden a preocuparse menos por cómo se presentan a sí mismas o cómo serán juzgadas por los demás (Antoniadou et al., 2016). Esta menor preocupación puede llevar a la aparición de ciberodio (Real Fernández et al., 2022). Según un estudio de Megías y otros autores (2020), los problemas del discurso de odio en internet se agravan debido a los contenidos que permanecen disponibles por mucho tiempo, se comparten en diferentes plataformas, y los nombres falsos que suelen usar las personas para permanecer en el anonimato, lo que hace que estos problemas sean aún más difíciles de manejar. Además, el anonimato, el uso de seudónimos y la posibilidad de operar a nivel global fomentan la difusión del ciberodio (Isasi y Juanatey, 2016). Las burbujas de filtro, son algoritmos que muestran información acorde con nuestros intereses y creencias, y nos conectan con personas que comparten contenidos similares, y puede llegar a reforzar aún más el ciberodio (López et al., 2020; Díaz y Del Rey, 2023). Sin embargo, la intervención de los padres en la educación y supervisión de sus hijos en el uso de Internet puede ayudar a reducir los efectos de esta desinhibición y disminuir la incidencia de ciberodio (Megías et al., 2020). Durante la adolescencia, las relaciones con los amigos se vuelven más importantes, pero la supervisión de los padres sigue siendo más efectiva cuando los niños son más pequeños (Díaz y Del Rey, 2023) y se vuelve más complicada en la adolescencia (Martin-Criado et al., 2021). Así una buena relación familiar puede ayudar a los adolescentes a manejar el estrés y mantener su bienestar (Martino y Couto, 2022), lo que puede influir en sus comportamientos en línea, reduciendo la posibilidad de involucrarse en acciones agresivas (Millán Ghisleri y Caro Samada, 2022). La intervención de los padres en el uso de Internet, conocida como supervisión parental, es clave para que los adolescentes enfrenten el ciberodio de manera adecuada (Hernández Prados y Pina Castillo, 2023). Además, del respaldo que puede ser un factor protector contra la cibervictimización (Millán Ghisleri y Caro Samada, 2022). Por ejemplo, los adolescentes con más apoyo familiar experimentaron niveles más bajos de cibervictimización al cabo de un año (Wachs et al., 2021). Es por lo que la supervisión parental restrictiva e instructiva son dos enfoques que los padres emplean para orientar las experiencias en línea de sus hijos. Aunque estas estrategias no permiten a los hijos participar directamente en la toma de decisiones sobre el uso de Internet (Martin-Criado et al., 2021), la supervisión parental restrictiva consiste en emplear software de bloqueo u otras formas de supervisión para controlar los hábitos en línea de los hijos (Millán Ghisleri y Caro Samada, 5
2022). De manera similar, se encontró que la instructiva aumenta la probabilidad de que los adolescentes utilicen estrategias efectivas para enfrentar situaciones en línea. Según Wachs y otros autores (2021), existe una relación positiva entre la educación y el desarrollo de habilidades en el uso de Internet. De modo que, los padres que aplican una mediación altamente instructiva, enseñando a sus hijos a identificar sitios web seguros en Internet, contribuyen al fortalecimiento de estas habilidades, mientras que la mediación restrictiva mostró una asociación negativa con estas habilidades (Wachs et al., 2021). Finalmente, el estudio sobre ciberodio se enfoca en analizar la prevalencia y los factores asociados con este fenómeno. El objetivo principal de esta investigación es analizar el ciberodio e identificar los factores potenciales que contribuyen a su aparición. Para ello, el estudio se centra en conocer la prevalencia del ciberodio entre los adolescentes y cómo se vincula con la desinhibición en línea, la necesidad de popularidad y la supervisión de los padres. El estudio también considera las variables de género y edad para encontrar relaciones significativas. 3. OBJETIVOS El objetivo principal de este estudio es investigar el ciberodio y las variables relacionadas. Concretamente, el estudio se centra en determinar la prevalencia del ciberodio entre los adolescentes y su relación con la desinhibición en línea, la necesidad de popularidad y el monitoreo de los padres, mediante las variables sociodemográficas de género y edad para identificar asociaciones significativas entre ellas. En particular, se establecen los siguientes objetivos: - Identificar la presencia y prevalencia de ciberodio en adolescentes. - Estudiar la prevalencia del ciberodio según la relación género y edad. - Conocer la relación entre ciberodio y desinhibición online, necesidad de popularidad y supervisión parental. 4. DISEÑO Y METODOLOGÍA 4.1. Participantes En el estudio participaron 256 estudiantes de Educación Secundaria de varios centros educativos de la Comunidad Autónoma de Andalucía, específicamente de Sevilla, Huelva y Córdoba. Estos alumnos tienen edades comprendidas entre 12 y 17 años (M = 13.74; DT = 0.78), siendo el 49.6% del total mujeres, el 48.8% varones y el 1.6% restante se identifica con otro género. 4.2. Instrumentos El ciberodio se evaluó con un instrumento previamente usado en el grupo de investigación (Del Rey et al., under review) que contestaron tomando de referencia un periodo de 12 meses cuatro ítems tipo Likert de 5 opciones de respuesta (nunca, alguna vez al año, cada mes, cada semana o a diario) sobre ver mensajes o contenido de odio hacia una persona o grupo de personas, envio de este tipo de contenido, recibirlos y búsqueda intencional para verlos. El índice de Alfa de Cronbach fue α=0.72. 6
La necesidad de popularidad en redes sociales se evaluó con un instrumento previamente usado en el grupo de investigación (Santor et al., 2000) se seleccionaron los ítems 3, 8, 9 y 11 que contestaron tomando de referencia un periodo de 12 meses cuatro ítems tipo Likert de 5 opciones de respuesta (0 = totalmente en desacuerdo; 4 = totalmente de acuerdo), sobre ignorar a algunas personas para ser más popular, cambiar la forma de vestir para ser más popular, hacer relaciones de amistad por idoneidad y hacer acciones por el mero hecho de ganar popularidad. El índice de Alfa de Cronbach fue α=0.71. La desinhibición online tóxica grupal se evaluó con un instrumento previamente usado en el grupo de investigación se tradujeron los ítems 8, 9, 10 y 11 de la escala de desinhibición online correspondiente al factor de desinhibición online tóxica (Udris, 2014) se contestaron tomando de referencia un periodo de 12 meses cuatro ítems tipo Likert de 4 opciones de respuesta (0 = en desacuerdo y 3 = de acuerdo) sobre escribir mensajes de insultos en línea con identidad anónima, escribir insultos en Internet sin miedo a repercusiones, inexistencia de normas en Internet para poder hacer lo que desea y escribir insultos en Internet aceptando que no es violencia mensajear insultos. El índice de Alfa de Cronbach fue α=0.70. La supervisión parental se evaluó con un instrumento previamente usado en el grupo de investigación (Martín-Criado et al., 2021) que contestaron tomando de referencia un periodo de 12 meses cuatro ítems tipo Likert con 5 opciones de respuesta (0 = nunca y 4 = siempre) sobre la ayuda familiar en el uso adecuado de las redes sociales, control familiar en el uso de las tecnologías, ayuda familiar en la resolución de problemas que suceden en las redes sociales y uso de Internet con la familia. El índice de Alfa de Cronbach fue α=0.74. 4.3. Procedimiento El estudio forma parte de una investigación más amplia y cuenta con el visto bueno del comité de ética. Se presentaron los objetivos del proyecto y quien aceptó participar se desarrolló con un muestreo incidental en el contexto de un diseño no experimental de tipo transversal. Después de recibir la aprobación de varios centros educativos en Sevilla, Huelva y Córdoba. Los cuestionarios se aplicaron de forma presencial durante el horario escolar una vez que recibió su aprobación. Se explicó claramente el propósito del estudio y se enfatizó la importancia de responder con sinceridad a todas las preguntas para obtener resultados precisos y significativos. Se informó al alumnado sobre el carácter anónimo de los cuestionarios, asegurándoles que sus respuestas serían tratadas de manera confidencial y que no se revelaría su identidad en ningún informe o análisis de datos. Este enfoque garantiza la privacidad de los participantes y fomenta la confianza en el proceso de investigación. Los participantes que se comprometieron a aportar su experiencia y conocimientos se pusieron en posesión de los participantes. Durante la administración y relleno de los cuestionarios, se llevó a cabo un proceso meticuloso para garantizar la integridad y la confidencialidad de la información recopilada y comenzó la recolección de datos. 7
4.4. Análisis de datos El programa estadístico IBM SPSS Statistics v.24 se utilizó para analizar los datos. Primero se codificaron y se limpiaron las matrices, luego se revisaron y se crearon las variables. Cuatro son variables dicotómicas con respuestas Sí/No relativas a las variables para el espectador activo, la victimización, agresión y el testigo. Las variables continuas de desinhibición online, supervisión parental, necesidad de popularidad y una variable de ciberodio a partir de la media de los ítem que la componen. Posteriormente se codificaron los datos. Para dar respuesta a los objetivos de este estudio, se realizaron análisis descriptivos de las medias y desviaciones estándar de las variables para identificar la presencia de ciberodio. Se calcularon las frecuencias y porcentajes de las variables dicotómicas para determinar su prevalencia. Para examinar las posibles diferencias según el género, se elaboró una tabla de contingencia y el estadístico Chi Cuadrado para variables categóricas. Se aplicó la prueba T de Student para muestras independientes. Finalmente, para analizar las relaciones entre el ciberodio y las variables continuas como desinhibición online, supervisión parental, necesidad de popularidad y edad, se llevaron a cabo correlaciones bivariadas de Pearson. 5. RESULTADOS La presencia de ciberodio fue en espectador activo de M= .26 (DT = .44), en agresión de M = .29 (DT = .45), en victimización de M= .39 (DT =.48) y testigo de M= .79 (DT = .40). La prevalencia afirma que el 36.5% de los participantes afirmó haber recibido mensajes o contenido de odio, el 28.7% admitió haber enviado mensajes de odio, el 26.4% buscó intencionalmente ver mensajes de odio y el 79.4% ha visto mensajes o contenido de odio. Los resultados no revelaron diferencias estadísticamente significativas entre chicos y chicas en la visualización de contenido o mensajes de odio hacia personas o grupos (t(1.32) = 6.64; p= .09) en el que aparecen los chicos de M= 1.52 (DT = 1.22) comparados con las chicas de M= 1.32 (DT = 1.05). Ni en el envío de estos mensajes (t(1.09) = 2.19; p= .13), mostraron los chicos M= .41 (DT = .75) y las chicas de M= .31 (DT = .75). En cuanto a recibir estos mensajes tampoco mostraron diferencias significativas (t(.59) = 1.39; p= .27), los chicos con una media de M= .37 (DT = .48) frente a las chicas de M= .34 (DT = .47), por último no se mostraron una diferencia significativa en la búsqueda intencional de mensajes, con los chicos de media de M= .39 (DT = .76) y a las chicas con M= .21 (DT = .44; t(2.25) = 19.03; p= .14) (ver tabla 1). Tampoco se encontraron diferencias significativas en la prevalencia del ciberodio según el género en ninguna de sus prácticas, ni en la victimización entre hombres y mujeres (x2(1) = .56; p= .45, con un porcentaje de chicos del 52.6% y de chicas del 47.4%), ni en agresión (x2(1) = 3.62; p= .05, con un porcentaje de chicos del 59.2% y de chicas del 40.8%), ni en los espectadores activos (x2(1) = .32; p= .57, con un porcentaje de chicos del 48.5% y de chicas del 51.5%), ni en los testigos (x2(1) = 3.28; p= .07, con un porcentaje de chicos del 56.7% y de chicas del 38.8%). Los resultados de la correlación entre la mayoría de las variables es una correlación estadísticamente significativa positiva. Las correlaciones más significativas se encuentran entre las variables de búsqueda intencional y ver contenido de odio (r= .27; p<= .01) y enviar (r= .28; p<= .01); recibir y enviar contenido de odio (r= .43; p<= .01); la 8
desinhibición online y el envío de contenido de odio (r= .32; p<= .01); necesidad de popularidad y recibir contenido de odio (r= .30; p<= .01); la edad del adolescente y recibir este tipo de contenido (r= .20; p<= .01). También existe una correlación significativa negativa entre supervisión parental con ver mensajes y contenido de odio (r= -.26, p<= .01); con el envío (r= -.23, p<= .01); y con recibir este tipo de contenido (r= -.18, p<= .01) (ver tabla 2). Los resultados de la correlación según género son significativamente positiva mayormente entre los chicos. Las correlaciones más significativas se encuentran entre búsqueda intencional y ver mensajes y contenido de odio (r= .29, p<= .01), ver y enviar este tipo de mensajes (r= .48, p<= .01), enviar y recibir (r= .35, p<= .01), desinhibición online y necesidad de popularidad (r= .30, p<= .01). Únicamente existe una correlación significativamente negativa entre enviar contenido y mensajes de odio y la supervisión parental (r= -.19, p<= .05) (ver tabla 3). Entre las chicas, existe una correlación significativa positiva entre ver y la búsqueda intencionalmente de contenido y mensajes de odio (r= .27, p<= .01), entre el envío y su visualización (r= .43, p<= .01); entre recibir y enviar este tipo de contenido (r= .50, p<= .01); la desinhibición online y envío de contenido de odio (r= .40, p<= .01); la necesidad de popularidad y búsqueda intencional de este tipo de contenido (r= .35, p<= .01). También existe una correlación significativa negativa entre supervisión parental de las adolescentes chicas con ver mensajes y contenido de odio (r= -.346, p<= .01); y con el envío (r= -.247, p <= .01); y la edad del adolescente y la supervisión parental (r= -.272, p<= .01) (ver tabla 3). 6. DISCUSIÓN, CONCLUSIONES, LIMITACIONES E IMPLICACIONES El presente estudio tiene como propósito principal analizar la prevalencia y presencia del ciberodio y sus factores asociados entre la población adolescente. El primer objetivo de este trabajo es conocer la presencia y prevalencia del ciberodio en la población adolescente. Los resultados obtenidos indican que se da ciberodio en la población de adolescentes estudiados. De acuerdo con Zych y Ortega Ruiz (2021) afirman que la población más afectada son los jóvenes y adolescentes. En la misma línea Escribano y otros autores (2019) exponen que los menores representan el 25% de los casos documentados por ciberodio. Los participantes lo han manifestado de diferentes formas incluyendo de espectador activo, agresión, victimización y testigo con la media más alta. Respecto a la prevalencia del ciberodio en los participantes, muchos de ellos han afirmado haber recibido mensajes o contenido de odio, haber enviado mensajes de odio, buscar intencionalmente ver mensajes de odio y haber visto mensajes o contenido de odio. Los resultados más preocupantes son el 28.7% de los encuestados que admitió haber enviado mensajes de odio, un 36.5% que afirmó haberlos recibido y el 79.4% ha visto mensajes o contenido de odio. Estos hallazgos coinciden con los datos presentados por el Ministerio del Interior (2022) que confirma un aumento significativo en la incidencia de ciberodio con un 27,16% en comparación con años anteriores. Además, la investigación de Real Fernández et al. (2022) plantea que los testigos de ciberodio que muestran menor nivel de toma de decisiones, es un posible incremento en el número de jóvenes que pueden abordar el rol víctimas de ciberodio o agresores (Real Fernández et al., 2022). 9
Tabla 2. Correlaciones entre las variables M DT 1 2 3 4 5 6 7 8 1.Búsqueda intencionalmente .30 .62 - 2.Ver 1.42 1.15 .27** - 3.Enviar .37 .74 .28** .43** - 4.Recibir .36 .48 .05 .31** .43** - 5.Desinhibición online .62 .70 .19* .29** .32** .24** - 6.Necesidad de popularidad .87 .85 .15* .25** .17** .30** .27** - 7.Supervisión parental 1.98 1.10 -.04 -.26** -.23** -.18** -.22* -.15* - 8.Edad 13.74 .78 .04 .04 .03 .20** .14* .05 -.18* - Nota: * La correlación es significativa en el nivel 0.05. ** La correlación es significativa en el nivel 0.01. 16
Tabla 3. Correlaciones entre las variables por género 1 2 3 4 5 6 7 8 1.Búsqueda intencionalmente - .29** .26** -.02 .11 .03 .03 .09 2.Ver .27** - .48** .30** .34* .23** -.17 .03 3.Enviar .30** .43** - .35** .23* .21* -.19* -.06 4.Recibir .12 .33* .50** - .20* .25** -.16 .17 5.Desinhibición online .22* .30** .40** .22* - .30** -.13 .13 6.Necesidad de popularidad .35** .26** .12 .32** .23** - -.10 .00 7.Supervisión parental -.08 -.34** -.24** -.18* -.13 -.17 - -.13 8.Edad .03 .26 .12 .26** .22* .13 -.27** - Nota: * La correlación es significativa en el nivel 0.05. ** La correlación es significativa en el nivel 0.01. Los valores de la esquina inferior izquierda corresponden a las chicas y los de la esquina superior derecha a los chicos. 17