Las quatro estrellas de Roma, y el martyrio mas sangriento, San Eustachio : comedia famosa
Full text
COMEDIA FAMOSA, Nuni.ij'r, LAS QUATRO ESTRELLAS DE ROMA. YEL MARTYRIO MAS SANGRIENTO. SAN EUSTACHIO mVN INGENIO DE TALAVEKA LA REAL. Hablan en ella las Perlbnas fíguíentes. MI tmpimdor Ttajtnt, lujiachit. 'Jlureüa, CmM. Mtderíütt írincift. Hertirtj GracUfi, jl¡4PÍ!l. QaUtinim. Theopift», _ Aurvra, Infmttté ítdsft, V.ndtlertm Utt An¿el. Díj S$lJaies. MI DemtnU. Mtt/kn, ""tt JORNADA PRIMERA. tillen mIfifi de eaxas Zufiachie de €4* fitan >Soldados ,yMortero do Seidaáó ridiculo» SftfiMch.Valctoíoi Capi aiies^ ctya furlsj CKyo aMtfto labra coo dlefíros barilet Ja Fama eo broocet eicrfo’# Hijosdel valor Romano, entre Marciales eürueodof^ fü¿ pafoQO vueíira braveza al Indio, al Parto, yal Medo, al mas efeondido clyma, yal mas oculto terreno, <]ue eo el ámbito del Orbe Cubre tfanfpareote el Ciclo, pooieodo los rafccaoet d.'l fíempre temido Loperío en fu* mai fuertes murallas, ficado, en brevlíiimo tierrpo, yen corto eípario, feñores de c^uaoto Tadíacte el Cielo iluces dcl Sel regiftra rayo arayo, yfuego afuego# Vofotros, en £a, aRcffli, Cabeza (feiDoiverio, booraftcis eco caotQs tymbrei, ycoQ tfiumpbor tan ezcelfoi> que por Reio^ de la tierra fue coronada átrepheoi, que ni Alexaedro alcanzo, Xvrxet, Annlbal, niel £ero Fpamiooodas obtuvo del L.icelemonio fuelot Di AfiRcmecef el bravo, Capjcaa de les Meceoios, kfu patria dio delpojoí» que dieron, que hacer al tiempo* Ya íaheis, queí.Feicr co, ífle aUívo, elle íoberbio Píinclpe vano de Perfía (q le rebelde alos preceptOf dei invencible Tra/aao, Dueft oEmperalor Tupremoj a^oleo por rrances de guerra c^aba humilde, y*Í6?eí0 ) cy fwii^lca atrevHo, — cftc
¥"Iás qíi.itro "Ejlr efte yugo facu^kaío, -.- queJar pot Rey abfolurn * de toda Pcrfia, ype reíTa e' fui gentiTÍacaeo Campaña, fin adveitir, eotno ciego, que ofJado bufea la Biiiette donde pienfa bíüai iun tiempCI libertad, vida, ydcmiolo, goiando de Perfia el Reico. ,. Acaftigar t, 1Ir coia, ytan alto arrcviniienro, :•' cemo padece redunda '' endeibocra del Imperio. ' I'cño fui pcr'Trajrno, '.Ó para que el rayo efgtiiBlettJo ,f de efte alfange Djmafquiao, --‘t de eñe relucienreazero, ' lefreoe rebeldes irai ''J’ " de aqoeífe barbare Reino, tronchando las alai torpes, „ ccttacdc el a’uivo vuelo, con que animefo pr Ocura poner efcalar al Cielo, fieodo Nettlbrorh de si m!f¡BO¿. en cuyo Períico fue'O el iiionre de fu altivez, abralado de mi icccodio, ^*11 paveíai frías caiga al rayo de mi ardimienrO. Ea, Mattel valetoícs, ea, valientes guerreros, que oy ÍÍQ dada cu tueñrai isnnot p-ne el Cielo el vesclmicato. Prefenrei tened», aiuigcs, el que rebelde al Imperio negó la oledieocia; ypoet depefitada en fu esfuerzo toda !a vtfiorio tiene, DO deímaye vueSro aliento en lavengarza, que luto por Júpiter, Dios eicelfo. Rey de ki Reyes, que tieaí por tbroso e* Zaphit Etéreo, de preiiiiar ai que va'recte, tooraodo al Romauo Pueblo, dé muei*tras en la cenquifta de la» Rr'as de fu aliento, para ceñigir traidores con valor, con ardimiento, eon rigor, con valentía, con pujanza, con eifrci^i yen fin. para que la fama $£tte loDiiet acccQCOl 'iíUs de Koma. pregtnc ya;£i:,m» proeza*, publique oucñtot fuceiTuf» iíerí.Guetra contra Perfia: arma, qne ef'i aquí Moitertf que ntacbaque mas Perfiaoei qne tiene ligios un fuegto. * lile brazo foto baña para defltipir mas perrot Spuñadas, yácachetes, arebele», yiderechos, que peles tiene en la calva un infciiz-calTat'uecc. Enílachio, aqui eñá mi efpaJa fetiieoti de fangre, e! tiempo ba llegado va. en que pueda, -comodieilrc defpearero, hacer morcillas, mondongos, chct'zos, motcoDe» negros, eco laagre, que ha de íacat eíia rtzna fin tiento. tüJÍ.Qpé bien,, Msttero, peleas con la lengua defdc lexoi 1 Deia ¡as bailas, ycalla, que te eceozro, ysé cierto, que es hijo tnyo el temer, jr tanto: Pero qué es eño !Cax/tu Qué caías aprefuadas turhan, éinquieran el viento, hiriendo vagas regiones, fobre'altaodo EletEfutos ? St'e un Scldads can ¡a afeuda defnüd/fi Saldad. Eu.tacbio, npercibé tu» Efquadronct c?e preílo, <j\ie el rebeHe Federico, Ifincrarlj, Ijco, yciego, altivo, prefumptuefe, íio razoDj y{¡o modeiOj Ja batalla le prcrecta dcfdlcbajo^^.oo ceiE?et?<ío,* Bí el reacor de ta$ SoMadofi d! las jrai «J;! ta pecho* Poa tu Esercíco ee cafflp'ña, fepa el Mando, fera el Cjsío,^ que eres cafttgo ie Iceos, oue eresnzote <Ie necios* Ei, Solidados valientes, bi¡í> <iel Roiaaoo a^leptOr ea fuertes Capitanes, poned, peoci es concierto lo* Eíqaadrones .yel parche retumbe en borrii?les Ífcf*s? el darin fonoro anuncie muctccs^ iie44ai,y eíbacadó* para
Di un eí Perfa'lefBátoroí ypara el K-sído Puebío felKiáad prcgooífi^ue, dichas^ t-.iaaípbos, ytropbeoí. Ai afraa^ SjUaios idíos, a! araia, noU« goerrero»# yanfe,y qDitdx f^0*ier& /»/#* %íí>rt*h ft'CTa, 3fuera, Soidadc»^ <^Qe allá vi ci fuerte Motccro imatar mas enemigo*: mai qcc digo, Gde miedo, ^oando la csiaercucbé, íeati, ao lé Gpor yerro, <jac como actfoi en las moefai, ae ba dado un gran ccrrimleoco^ por áencro de loicalzooe», ^ue parezco Zapatero, fcguQ el cerote, qjc federrice ca íoi gregucfco*. ,Vi»e Dios, (jas ajjui íe acercaa lo* enemigo* faogrleoto* I Efeapemos oy el boleo (ya que efcuñldo el pellejo eiU )de eíie roarefaito. Ay, que vieaeoi volavefonr, Vaft jyfzdf Tederhfij Vrhei^e de. P¿r^a,y tcldadis, ¥*d» Perfas oc bes, éinvencibles Capitanes por mi ele&Of, íeñore* de roU PrcTíociaf, ycoiomaai de mí R.eiao, ijue fujeto 3lo* Rcmanot fe miraba Gn acierro, gz^d tdes la ocaGoa de fallí del readímlento de fu tyraoa arrogancia, ía libertad cooGguiendo, qu: pode!* oy merecer, fialcaczah el Tencimieoto, que canto yo foljclto, mediaste el brío, ydenuedo, afiimo, valor, yfierra de vueGros ievií^os pecbof* Federico, yueftro Rey, foi. aq-icl :ue al proprio luperio Romano ultraja mil vece*, fti E-l^ndarte* Grvieodo de-lfomLras, ¿oadepuGeGe fu^ plantas todo mi R.eino, Al arma, que y: et Romano fale arreante al encoeo'fo: Mjera, purs, lao »il caoaMa, Yivao los Peínanos Pueblo», Ingfnlo d? TulaycY^At^ . Segalíüce to¿üi, teg^iíaít, en veces slui diciecdn: Muera Rnnja. PeW.Romamnera, V*nfe, iatnaruidí de bütxllüjjfule Mertero a¡fufiadí, Benír.Vivan loi Romanos Fijíblof. Mort.O malaya, araen, lui abueloí 6malaya, amen, mi fuegro ! Quien en guerras me ka mcriio, turre ¡amas, ySargentos ? Arma, arma. Ormj.Güerra, goerra* Mert. Vive Bioi, que andan loi Pcifaj Mirazde ddentro, Yalientei, como unos perroli njai vo ermo temerofo los Ruminos no deSeado Animo: áfuera; que voi ápero tente, Morteta, BO tayas ábafcar lana, yvengas fin el pelleie. EcBf.Arioa, arma. Olre.Roma vlym üort. Pero qué es efto qne »eo J Vive Júpiter, qae el Perfa, fio orden, yfia coacitrco fe retira, yel alcance figee Euftachfocoo Ictnneftroi, Be.-jfr.Viva e! grao Trajaoo, vivaa idtftí-Viva, ymueran ellos perros. Tii-n ejlecudas al ítj’e,y dl»s tahUt^ •Ea, Mortero valierrte, ac ra, aora es e! tiempo de moíirartü valenria, tyde que íepaiD cu esfuciZO. Muere, infame SolJadiilo, noayquartí!, Hiueresqut, perroí el oé;'; ipri¡'ii_n al punto, Vél fuelle ¡as armas prefto. Vive el SoJ, que efte e» valiente» atilos, ieñ&t Sargento, que correo cemo gallinas, 'pcrqee Ios,Égac Mortero. Sel'ja envainando las efpadas Euftnt'dié y%eldadcs. Ettfi.Ctñi el alcance. Saldados, yel ciarla en dulce atceoto toque árecoger, yaciame ia gloria de! vencimiearo, dando grutius áles Diefes, qre ñecevoloi quifi eroo da á!a vi¿^oria, bcíljr.do «ra vez el cuello, yla indcíuita cerviz d:l Pei-fa altivo, yfbbétbio* ;
4tds qtutro A/írí.Moeran, «Befan loi tfalJoicr, Ve tflíc^das aUs tabUst loi «llUoos Eiirangeroi con tfta eucbilla •. iiifjo!el, con eñe mclioio azero _lie de ecitarc» lai oatga». EhjÍ.QuÉ et efto !TeotCj Miftero* Afer/.No rae tenga» ,qoe be de hacer gigete de aqueftoi pertct, tíijí.Qai peiroi; qne nlo qoedlcei! iítn,L »Petfaf. E»/ .Dei .t; de elloj que cílai 1curai no iuipcitaa fi fe retiran huyeodo. Jíerí Porqoe yo he íif'o la eaafa de tan alto venciraienio» SuJl.Paet acafo en la batalla peleaíte ‘Mari. Bueno e» ellot qué mal prueba que mi cipada i que ma; verdad qne mi azeco licuó de laugre, lacada con aqueñe puUo dicñio» Ann Capitán valetofo la cabeia de do ei cicntr» le llevé. Enjí.Grande valor í temo hicifte tal eiceflo i iforr.Ccmo iígualauotmeá él, leparé, tgua lo advierto, que en la altura le llevaba la cahoia, quaodo menor. Cáx/I4e SsW.Yael Eieicito fe juota. J»/?,Soldado», marche de preft» el Exercito, azia Keaa vamos, yel parche eo fus cCOf fafpenda ipaufas el ayre, puf licando el vcncimreuto. Udí'/.Vamos, que cy premlaJoi, Mortero, tus nobles hechos. r»>>fr, Jjate ti Tmferxitr tfu/faié ten In tfpndn defnudn tn la want» iwff.Oñido Joven, efpera, que aunque te oculte el abyfiao, con aquefte ázero mifmo, que ocupa rol mano fiera, mar pedazos he de hacerte, que arenas el golfo baña, que copos una montana en fu cabeza roa» fuerte coDtleoe, yque quautos rayOf es lo rftivo de fu tfphera aquefleSol confedera ya eo vivezas, ya eo defmayOf. Pero donde, diroe, donde aquel bitaito atdiniwtog mirelUs di Kentá,. con que iocitafte rol alicato ' fe oculta* Donde fe efeoode*» Vuelve otra ver imis ojo», 15 intentas en defvarlo hacer prueba de rol brío, ytambién de mis enc|oi, Aaigoi, Giard.'s, SoIJaíof, inJclon, traicIoB* iaU Aurtra Ir-fint» yGuardas cam hechas, Awer.QtiO Trajano, padre, yfeñor foberano, que ea écosaprefara les nos Mamas tari deshora, qué ma1 le aflige, órigor ? Di la caufa del furor, que afii te embravece. Enp.AltOtfx nobles Soldados, un he robre rosifteis fallr,qoeoflajo efg'Imió fu az -ro airado contra ral ?¿«r.Nada te aflOBibre, que fue llufion de la Hea. Zrop.No, Autora, no f.-.é iiufioo, lito evidente traición de quien matarme defea. Sio duda, que algún ChriñlanOí viendo qttaute Ici perfigo, matarme, corte icueroigo, qnifo atrevido, yifaoc, i<«rEiplica tu pena fiera, declara la defazon, que aflige tu corazón. Sucedió de eñe manera: Ella noche, quande Apolo con la luz de Col locesdtas de otro Otiiort: cabria lo poblado, ylodcfieiio. Quaodo el Planeta meaot fe miraba prrfidieudo Cutre Antorchas luminofaf, cutre argentados Luceros, publicando en fu prefencia el fei tibios paralelos, ólambieras defmayadala 6volcases macilentos. Quaodo el dulce Ruií.ñoí entrega filvos ai viento, ya gorgeaoáo fufpiros, ya fu^plrando gorgeos, e* guarda de fu cooforte. Infeliz trauntc cI- gi; pofs no dirliogueD fus ¡jas las luces mucitas de Phebo,
De un hgenlo de TaUyira. TqníBÍo y* itíean^aii 4cl eraban dcl Inpetia: qoe en loi Principe» ooeico'p* (feguD pablkan lo» oeci«> ) ¿í (e at dereanib cal vez, guando no £r!caB por eíTo de fa grande ob.tgacioa at debido campliniieDto», Eocooce», eílattijo folo, iai pneitai de mi apoíenco cerrada», y1fa» umbrale» Guarda», <^ue guardan mi cuerpo, ana voz me derperco, copo artleolado accenco, b! i¿ Üme dio pavor, ome camo mas aiieoco, para caftigac bizarro tan notab’e atrevimleoie, Defpietta, dixo, defpicrta, Enperador, yfuipenfo •me 'exs de cal manera, qiM falo pnds mi fuego admirar la bizacria del fue era de la voz dueño, fia fue cí};.0e mi valor tomar venganza refnelcc. Un Joven vieron mis cjo», tan alentado, ytas bello, fue con cdo captlvaba, ycfpantabacon aouelfo; fue mueba» vece» lo bermofo bace jacta coa lo ñero. Enpnñaba con valor fu dieñraun luciente rzero, yuna rodela embrazaba pulidamente el finleíltc. O.Jeotóíe tan bizarro, con can altivo denuedo, qne ai fnffaate que mi» ojot tan arrcílado le vierotr, Bo quiero negar, temí; tjuetave temor confieffo, fiendoTtajaoo el InviAo, cuvo valor, cuyo» becbot la fama puede contarlo»5 toa» té que le falta ileaspo^ para poder pobliear la mitad de mis ruceSot» üeídichado Emperador (volvib ideeir él Mancebo]! fue locura, &defatisa ocupa .cu enteodlmiearo, que ce atreve» iitricat toda la Efpbera del Cíe!*. perGguiendo álo» Cnriftbnct, con deshonras, ytormector. Como contra Cnrido dice» bialphemías, ymenofprecic» » Alendo ei,iBirmo 01cs, que rige tierra, fuego, mare», viento», yque puede aciquiiarte bti, yatodo tu I-npetio, coz lolamence querer ? Tale» fu poder luimeofe!. Teme iChrifto, Empera lor, teCHC el rlwnr de loj Cielos. fUe fabiáz tomar vengacli d« efte agrario, ytez por cierto, que importa para tu vi la, el que tome» mis cooíejo». Dichas aquellas razones Ble volvió fa efpalda buyendoí No fuele tunado bruto fegnircon mayor altecto al que atrevido le birlo, yfus puntas efgrimieodo, por EOpndeife alcanzar, furiofo fe venga, yciego CCD la tierra que pifaba, como yo, que no pudieodo vengarme deaqaefte Joven, tome senganra del lucio, donde fus labio» Infame» la íeniencia me leyeron» Amigo», di ao hafaliJo, ni yo í; «ucueotro acl dentro! eñe fia duda es CbriSiano atretido, que becbicero, valiendofe íeeílat traza». Intenta ponerme miedo, porque b.Cbtiflo no perfíga. Dio» de aquefte infanve PorbIt . Mueran te» Chriilfaaos, muerac ai furor de mi ardimieato, yefle Ghritjq, áquieo adoran, caiga al valor de mi aliento, yfclo Júpiter. yira, Keyde lo» Dioíes íupretBt», puraque e! Mundo conozca, que fol ncb'e juflíciero, de lo» Dlofes vengador, fuerte amparo de lo» Cielo»,] conquiftador de la tierra, cafíigz de lo» fobetbiost yen hs. Trajino valiente, Kej de lot Keyet del íoslo*
é'Líts qudtro EfrclUs ¿le ¿íií'ff-.A ’irlfaJaj paijietr.lo, ~peio ía deíprecio.ef agssí coa la ^ita !oí Moogibelof del calor 4e mii defvelei.^ aanque ezilcguiiloi ¡atente p;ei reloa en el pecho mio^ ypata mi ardot no ay filo. tti iuccüg» me bao (¡ciado, ymi íaror incitado }tc; al rigor de tn brío: cija ley, eí?e alvcdrlo, eo que el Cbtirtiano conftante cy permattece arregaote, ptiteode, (cñor, br rrar, perqué llegue, áaUa, zar ’ Icr de tuj Dioíe» Athlante, Caídiga con crueldad el vil ano meccfprecio, qrre redonda en peco aprecio dcjjpicer, g-an Deidad, 3cuya aitadigtjidad procara dé adoración la ty ara ptefumpeioo de tíTe Pueblo loco, yyauc^ para que tüde Cbriftiano linda iu dtjra aarbiclon. i^'-e e» locera íiogularf ydigna de gran caftigo, que aquefle Pueblo ecemlgo EO tema el imaienfo Mar de la: gtardriaí fin par, que id-ranal Dioi Tor:ante, quaudo VüicariG arrogarste teme caste fu furcr, qua! efclave áfu feñor, qus! ñervo álu Dios triompbaQtéi Imp Ecs hija de tei aliento, Aurora, Vde mi valor: Gaxaít mai qué couErfo rumor turba ei coacabo elemento ? Ejftachioque viene fiemo. ^arcr.Amor le traiga con Lien, itfc que él fo!o puede 1er qui> a traiga ccnierrra>á mi pecho, aunque el cor;z;n deshecho íierrta, irgrato, fu defrén. Sale el Cnjul Áureüo, ^^urelXi en hora buena, íeñor, de la vlQoria prefente te dei, para que íe augtaerrte la fama de tu vajor: cor) triurrp'ro i.c gran primor Eaftachio po: Roma viene, porque feg to !o previene, ro quiete nue nadiearguya fu rigor, ni le concluya, El menos que le condene. M.1S aqui la Infanta, Cielo»! aft Amor ea mi pccLc fragua: pe rmas que nie’e fe augmenttí Ya, feáor, en tu-ptefencia áE.ñachio tienei. áarnr.El alma de. puei ríe tan grande calma, ^ por tiicaatavo la aufeneia. Sa.'e.e Znfiathlt, itldadis, ytdffUrid luft Oy, feñor, ila eiccleacla ríe tu Mageftad, fe bumilla átos planta! mi rodilla. líKpir. Seguro pnetto en m!» braZM tendris, yfi.i eraba azoí, llega, aSombro, ymatabilla de valor, pues ála fama dii que hacer per iat Regionef, tdfc-cr.Templa, templa, cu» barpene^ ^ Amor, áauiea lantq issa. ~ Ai'nrí.Vivc Dios, que aquella Dama r^^- rae pica con ua-ta gloría, '• Eíks. R efiere con fé notoria el verrcitnicctc, el fuceílo. E^f.Supuefto, qu£ guitas de eSa, oye, ylabrls la viñotia. S..I 1,feñor, de Rm.t una mañana, quanrio el Phebo affesg. , la melena ertrefpadade fufteoie, díxaoáo COQ íuOifcote matizadas de rayos, yde lumbre*, de la: montañai las erguioai cumbre^ coa veicrte mi! Silda.do:, que al ir.rfaii M-.rae dieran, con cuiJaW, aáuH acior! fu aliento valetofo; pues era cada qua! tanariijiofo, que lu mii’íBa vileza era clara fcñai de fortaleza» Saltó el Petfa al camino, C'rtra quien iba; ma! ei cruel deftio» ’ de luí iTpulfoi mafencaroinadós, al ver mis Eíquaidíonei tanatmadoí, fié fc'tzofo temiefle, - yla defJIcha fuya, que 00 haycffc; porque afil que n.i gente, furlüfa, varcni!, y.tii'igente. ''"\ embefiia coc animo briofo, fia corazón e( Perla, vtcmeroíós ^ al furor de mi: Motelrindió fui sfOías topas, yEífaoiartei* Ninguco huyó Cübatde; -''
i>f V.n dé TaUyerd, pcrqns Sa'gOBS'^WÍb iacíi aisrie ¿5 va icDCf coa galijy bizatria psctüal le mace fu phaoiaáat (cexeri.fad nttOfla» eponeríe el reeniao ála viño-’la !) Si?üfcroa ti alcance ibís Scidaio», yen ooo, yctro faceei feapo-’e ao ¿t Perdía, que rea^iJa Irm planta* líitenia Í^b acogldat fu* craiclooet perderá, ya que unida fe mira atu Corona# ®K^.Segu6íía Yfzl alí brazos liega, Euítacbio valeroío^ afzcctz de mirmo Marte que elle ardiecte, efleaolmofo yalor, que yiee en ro* pulfoi, ffiercee^ ea premio dichoro, mu Csronas, ymas tyojbreí, que vece* templó fus rosos ínceadíos Pbebo co fü Ocafo_, íieiido ÍSeptunó Mauíeo!o> Croa de cryfía! ee qliartoi rayos ahorra co allombror. Cieic augnrenre tu Ifppciiq, para qye de Polo aPelo, cioei^do fr.crcs X,aurcieí, el 2na mas rígerefo, el ctBcrc mas cieondíáo, yaun el clyma mas remoto » por fu Monaicba te aciatECB, ermo Emperador ckbcío. Afcrí.pjrece que do fcaceo cafo de mi esf^rzcí yo rae arrojo áhablar cf Vamos, Aguarden un poco, que falta premiarme amí nii* fervícior* E/(/?.Cai!a, loco, es callar ?No he üdo yo quien coQ valcrofo maté mas Perfai que tiene tsofeas au paRe! mohoíoí ^fffp.Cono ct llamáis ? Mortero et bellcofo# ÍOTí, Mortero ?Aftfcr.Si íc£or* ^/sp.Nombre afe mia, es fazonado, M^r/.Y bÍeo proprlo, porqse aft] cotmo el aorceroj. ca fu ckcalo redoodo, Bachaca plmlcrtoi, yajoi^ con aquella maco abollo baila lacar la ruhílaocla» que eacierrao los ajoicodot| af}] jg mortero ea cbraiA yMortero en ootabre pronrio^ coa eíla mano vaíiCRte, prOTOcado, del esojo, mas Sorgeñooe* machaco, Cbamaerges, Chanfutrei, Godoi^ que callbs tiene una Moua, ea el efpkerico Globo, fzpp.De donde feis íAícrr,Yoj fenor, ¿c nacido en Romaogordo, qae'es ub Pueblo de Ch'iiiianpijf ymi padre que era Moro^ vreíco de Giadalupe, casé en la Cía iad de Toro, con cnalcdraaa, que fuera medio tuerta cel uq ojo; pero su abuela, que andaba en el campo abafcar hccgof^ cen que dabade comer adoi pnnentoj, opociOf, que fueron del Prefte Jaao^ lievó eda preíla un Lobo, «I qual llegando aCaüilía, mnertopor un hombre (oIo> quifo comer, lovo hambre, ytomaedo aquellos bcDgofj^ Incenr&ics machaesrj yfabieodo era forzofo üD Morrero para hacerlo, bu^có (cafo píJfteatofo 1^ ami madre, para que ya Mortc ocoa fu bolo, le empreíraíle, yella ^toncef, Heado por el me* de Agoftg, me* ultimo, deuo-preñado, que padeció, coo aíTombro del Mundo» pirióme ámi, hecho Mírteroredondo: coo qae afsi mi abcela favo, con que machacar lo» heog^f, quedan.ioae deíJe erstooce* Moricto pesí Dooifare proprío. feñor jqqe »> dlii dcfatinoi elie Joco. 2w/>.No, paei aates gofto ds cítieí tumer tenels. Mtrt.Zio esfota lo ooe gufioj ydo otja cofa; porque yo ts-ogo tan peco que gaftar^ que ul aua come% oo teogo, ficolo robo, alguna vez por comer edecemerane iojcoJot. E)»;i.Eo!íacbio, recid coomigo» Bují.A obedecer c&oi picmpce.
'I Las quatro gt.ih feñor. 4tai precepto!. ^nre/.Clcloi> legMÍi e> foricf* a! £nperador :Oqalen pudiera con labio heroica dar noticia de mi amar 4la Infanta !Imf.Qaé Je abcgo», eo rocdio tacuf> ficDte el pcclio temerofo 1 Í;í/.Cíc1oíi, grao cicha «lamia í yfinjejy qut¿Mnla InfaitM.y Jíftrtfr.Elperaj MonífOj un peco# Qué me manda vueftía Alteí»? ^«rpr. Decic^mc {efvi* ?Aí<ííí*N«t«íi* ei roí leñor# ^«rer.Quíeo Él * ^OTt. Es Euttachio ?aieroíc. ^»r#'-,Eufíacblo? Morí.Si, grao íenori, el miltiie, el cicíio^ yel pioprio, fin <]ue le fahe una tilde# ^^«ror.Dc qu¿ le ferrn? M^r/.©c loco; ay pregunta mas eo val>ie 1 ^#íror,Yo íjuiero ectre mi» ei declaiai áMortexo el aníia, el rigor rabiofo, ^ue Pheci;z arde en mi pecKOf <5ue ficodo de<fuieo adoiO fieivo, podrí dar oetjeia de mi cariño amotofo: perdone la Magcílad, que faltando el gófto proprio, «1 eclavituJ la AltiZa, queil ivei .ere» de eSotTO de poder executar * ^mor fes iancet bilofot. Sale Áutdieulfañt, 5í«'fI.I.le Taco de la paUion, <5ue amor altera aca dentro» tVCBgo abalear aquel centro, ^oe adora mi corazón# Adas ]alt.fanca( qu¿ rigor f) ¿ablando aquicoo uo hombre í »o ay temor qaie ao me aüombre €D oseüio de lu furor: quiero elcucbarloi (ay Cielos 1^ idenoDC loi Diofes valor; pues ouQca et ñoo el amor^ fino fe yiíie de zelos* ^ftrír.Diris áEüllacbio, MorterOj que entre penas'4e gran caima le adera reodida el alma, feodoéo mi gufto el primero^ que íu fe, lu bizarría lamo s)i amor cdprivOj ^ue dudo JO Eiot yo BJIrelUs de qoleu fe rindió 1la pórtj ^ que Amor trabó con lal peche; pnei fi de libre fe admira, * J3 cacadenado fe mira de pmó incendio deibeebei Tole adoro, ea'a ei llano, por ió qnal, aínahlyez dliát, dexelaefqaltex, ya que yo mi Alteza allaaoj £0 puedo decirle mai: Laliatiefta oecbe abierta demiíjardioei la puerta, »donde diré lo dcira?. IMortero, en ti no defJlga la lealtad de cu f^ñor, para que ea lides de atnor •aqueñe ttiuinpho conGga, 'ifítríf. Adonde efiát. corazón, que no te fiento «o el pecho, quandote admiro desSecb# ni golpe de una traición > Eüílachio vive en Aurora, Iiooio fuatncr lo dsclarae porque ñbren fe repara, acabé de oírlo aora. ^iye el fuego de mis zeloi, 'que ella noche ba de morir .quien fe rtreve icompetir ias anftas de mis def.efot. .Muera Euftacbio ámis rigores yeo fflj jardjo ameno, de ai/ far, yaromas lieao, tiña fu fangre lai flores. JUd'd.Ay muger mas fingclat'f' Ay lacee tras atrevido ! -Quien ¿ffc:a que la infanta p'cfla eftaia de! cauña de EjílacbiOj fabiecdo que >tiene Ejftacbio mager, éhi/ei I Muger et, Btmoofos foii, yfi va.ierami Juicio, fi ágobernaroi llegara, mandara por mk Ediñox, que átodas quaorai hu.ieta' en el Mundo, yen el Sglo, acárao acada qual en brazas, pierna!, toblilof, trei docenas de cohetet, ncon tal arte, yartificio, '' que pegando fuego icoda!, volarais áun tieinno miímo por efloi ayre' fcfer Qquemada! ea fuego -vivo. ría 'yfi - '-Hs -Sí, í'-.-ir. -M vafee 'UtSii :-rJ^e idki :aííí-‘i teclf»-
laical* paTa Jcfcaifo I1!a caMa, cl akffonj, teto a^a) (t acarca Ea&cbto^ sy lai albricias !c pido ie\ o«-ro cnif cño, qac rleae, ajorando a^aci divino •fagcto de la bermofbra de Aarora :Mortero, a*^> a3asea liegas áfer, co pequeño Morterfüo, Hbo ícberbio A'mire* de rocÍ*c>«« .UU Zufi’Q^é ba,cet. Mortero» es PaUclo í jí#rf.Qu¿ Jíef ra alcabaese, íh/?. Mío ? if^r.Co»cí<?o. E»/?.No püc«Íefei> poT(^aeíeguo lo colijo^. Bo recooüce pjr Re/ Tr>$ corazón 2Copíio* iiiri.Si pweáe íer; pero a*re«K ^«e ce aclare el labyrlotho áe cfta díi.^a, he<^e pedirte aibikí-ascL Su^ Para cooiaigOi *0 Too roeneiíer rodeo*, dejara, Ms,f tero aaiigo^ i«fie eníg^ua, '^ee prr.mciO' de hac rte lo» beneficio*,, c^oe pLrdIere. ^e^r.-Pue* íabrls^ ^:e on Aogel álo dr-zioo, Hoa I^eiJadá lo b¿<fnaBO^ de bel! eza tía prodigio, de beríBorirra tan pórtenlo^ 0^ la viere» los Hglo»> bí Vei^t pudo íer de fe arrebol protctypOj el Cklo Igualar fus rayei» eos teoer tañeos ZapkUoi> ^rendida itu bizarría, te adora, iú pecbo altly^ ruiecaodo átu Satzz, pHieodo ^etaalvedrl^ .dciiodo !a libertad wque permanece fiao> ca adorarle fe cmpke, lino CTUefj COGfrpaíifv^ j aioaate correfpoodleód^ I^eoceadido earláo» YpOí-qof el nombre •£> igoorai de efte adoi’rab^e prodigiOj *•' A<Kora Imperatrt*, Ma d-í Traíalo ^iuefta aock* te elp»t». fifí Ingmlú de Talayera. ea lo ocalto, yerco. dio del ¡ardía de ftJ Palacio, afsi Aarora me la diro» Mira fi foi alcabaete -tuyo :laego kieo afirmo, a! darte aqaefta aotieia, qBaodo fe doi eSe arira, que tas albricias merearo, ea pago de eftoi ferviclot. I»/. Calla, necio, calla, locos Vive Jopicer I>irloo, ylos Diofei immortales, qa: topacios, y¡aciatos pifan, firvicado dea'fjnjbrat ifm pies les Aftros miftnot, que Sme hablas mas de Autoras yJe fus Iccrs deffgaios, ufando de mi furor, ei'cataodo el eaftigo, c¡ae tu ofiadla merece, te arroje con tanto brío ilas Celeítei Efpberas, que los Sacros Paranynpbo», óte admiren por cometa, inube det Epyciclo, Toamorá la Infanta, CieIot> qsaado ibí aoblc atvedilo sunca pudo fajetarfe arendimientos nocivos } Auior es na fuego leato, es un leceadio elcondiJo, que comeazando primero cetBO perezofo, ytibio, derpucs fu calor fe augmenta ea na Volcan tan adivo, tan cooftaote, yper mancóte, tan fíero, ytaa bafillfco, que abrafa áquien le fufleata, como fuego eiecjcivo. To ai ¡ardin árér aAurora, en dcfprecio del toeido Trajaao, fia refpedur fas cafas; DaadooDCtr*# de fer por mi prophanadai, para que el vulgo atrevido fttfiera tengaa en mi honor, isarmurasiio ea los corrÜlof tas notable acres imieoto, ftan eseelfo delito! No quiera el Oelo. que y» czecutc tal dcfigalo. fino antes de faceotirt», de imaglaaile, óieotiil». _.9 aborte preiada nofct veraz fuego, que arreyiJo, Begaadcme la pled id *1 Cielo, BO compa'siso,' desbaga en fieras pavefas las glorias, con que propicia Ble adorno ea naturaleza, quando me diñ el idr nativo, Tto, slllaoo, groílero, traidor, lefame, atrevido, yete, ytendrás por albricia», que te deze fia cafligo, aunque tralcian femeiante me pa ece huvieta fida el c.tftigatia, lealtad, yde los Dlofes férvido, ve/l Jtfar/.El Diablo te Hese, amen, y3tu abuela, yitu padre, yitus nietos, yito madre, yáqoa'ü.-'s miro tambiei'. Mortero, has quedado buetso! Quien re mete en alcahocte i Quien te mete, quito te metí de aodar con recados lleno í Dice mi atoo Euidachla, en fia, qee auaque le pefe a'a I afama, BO quiere poner fu p'aau ella noche en el ¡ardía. Topoesqtie foi atresWo, Bini galante, ycorrefano, quiero ganar por la taaoo aquefte lance advertlio; pues me peía, que la alteza de Aurora, yla Magcilad, ultrajada dignidad, fe mire con tal'baieza. Que es raui grofiera arenqloa no fegoir eo tal emprefii las voces de ooa Prlacela, que merree adoración, Yaunque oo fea fino por decirle lo que palla, Itcfeguro áfu cala efia noche ai ¡ardía yo, - Varaos, en fin, que la oocbe ya fie acerca. puetLatbona fe vé en el Cielo corona, yel Sol fe anea del coche, ynji^y Ttlt el ímtiertiUr cerne de meche de rende cee effñdt, . Jhreyeet. gssrp.*f*fiDtrolo de ni nslfmo de la US »oculta pena.
«Btcrpece MI pétíBctíi Iftíi leca; Kfiii Ge lelclo I Sil il^a q«* et reatimleaie ce ba bccbo perder el feccUOi Sl^cfp.Plegultra al Cielo qfiera «fia vcriti, caetBlge* *»j».Hiblad: peto aOj primer# quiere corcacoi leí bil{»> DtfftnUs, eee que fe eoUíiB crtrelel vacftrai tnaaci. ^in.Paáre mlo, *1 Cielo augmente taiJlchaf. Dio fe* 'e bínlgnoi SaUn al taltUit. loe faeorel i^o« maobf. ^«rr.PIegae a! Cielo que fea* rice aiHcbo mal que el Pielle Jnao, ^3t calvo que un torpe mlco^ Btasgalae que Gerlneilot, na* vcx tengas que un borrico^ maJT-or ventura que nn tuerto> puedas mas, que treinta ycinco, mas cnRias que cinco isil: yplegue II^ios,plegue ,digo, que tenga de ti Tbeoplíla, quaodo para, tantos bijas, como parir accftutzibra •a puerca cecbinicés, Hofeas tan roeniecato, calla, loco. *r»-s.Afii lo dl^. yissp.Ó'me traiior (ay de mi! ) ID no fuiSe, te no bas fido quiee Jir tañerte al graoTtajiaO qnilifte, eceio, atrevido, ycerne amante de Aurora, goaar de te amor lafcive, en desboaor afr estofo de’tu decoro, yel mió ? Si^.Te, feáera; Miente el labio, qne tales cofas te ba diebo, STo amar ila Infanta; pó de traiciones argüido ; Tido al Ciclo, fi es ver dad: - Msep Calla,Eaftacblo,q es Indicio, con que fe raueSra culpado, quien pone 1Dios por teftlgo. Mfio’m JOOS» al luflachli .fali . al Deosesse, yqntiaft 'dl fañ*. Vmb Que aquefta es buena ocafloa para rentarle imagino, Ihacer cfta ve* que pierda pnciewliiy q«e caprir* %,íit ifunirt iJlnlUs de fe redazca tmié cadeatt, qaa fon los blarros necivais Con qne el Infierno aprifiion» ni qne es ir^psciecte altivo» 1“ l®*® amor> bAurora mnettecriel le dii el mllmo imperador en Palacio# ytodo* tat edificios, qae en la Corte pareciail, por altofei, ypulidos, nailagro de quanto puede ecmpoaer el artificio, cesisis quedaron bechoi guando de Koma fallmos. Las baettai que ptiilcias en el campo, yque racimos de hermofas frutas, te daban prodigo tributo fino: ylos campos, ybetedades, que afatigas del prclíxo labrador, rlotadas hebras tcpromeiian en trigo, cy, en publica almoneda, todo apregones vendido, en poder ageno yace, por mas féntimlento mlo. Las joyas, ylas alhajas, que eran de tu cafa alióo. Trujano lairep^rrtlo catre todos lor M^niftros, qne gobiernan ei Imperio. Toda la hacienda bas perdido, bonra, eftimacion, decoro, spiaufox. ybeneficios* Los amigos que tuviilc, yá fsi fieros enemigos, qne intentan tomar senganxa dcl cometido delito. Lafiebe murmura coda XrBíautelofos defigeioi. Los Conlules por prenderte, fizan en la Plaza ediSar. Tus eacmigoi fe gozan de tu mal (óhado cfqatvo! ) Todn el Mando, en fia, fe altera coacra Si; pobres, yricos. Senadores, Caballeros, pequeños, grandes, yninas, armas cesstra ti Isvaot», ypiden a! Ciclo igritos, qae itus trateionea termine la mnerte en' fiero cafilgo. Ma mi *0 quede in i.tnediOs Reítíd. lo milmo ITorái mb>^ > iqnienee núes Soldados, - qne preflot nos han traído/ tai vidas nos perdonaran, - de Ducllro llanto movidef, Mira, paes, (í cea raían - me qnezo de tu delito, pees procelofomeanega snat de dolores tan vivar, fia efperaozas de ballat medio en can coefuro abyfne^ pues no paedo defabogarne, quaado oo encuentro refquicig, para qne el alivio pueda eeopar el pecho mió. Valedme mi Dios :qei tilo! qué lacencas rigor elquivo )- D^s». Provocarle ila Impaciencli de file modo determino. Ftr u» lai» 1‘ dlet ti Otpunú, No Cairas, no, que te Icfaosii que es infuCtlble delito. Infamado ,yo fin l>0sr>, quando en mi vi<!a noba havl* cofa qne imi lealtad (do pafiefle en cinto peligro de perderfe :ECielo quieta, que el villano femeatido, qne cy ffgrime contra tal de fu mentira el cacbÜlo, yel veneno de fu lengui, muera amanos ;tnas q«d dij^l Be» Ptofigue, di, muera ímas» de un cn-gaitofo aflefiino, I«^.Maera,es fioitnas teste labb qae en la Ley de ]elo-Cbrifts es precepto oo malar; yaisi debo yo fegui-lo. G-aciar te doi muchas yeces por el alto beneficio, dc-que contra mi fe alteres f.1 edadei de teftigos,. pues me dáa en que merezes* Df».Veneno en el pecho abrlg? Hecbos cenizas fe miran tus PíhelOí, yedificios, «ontra iojjtki tan violenta mneftra efreocnr pitmitid®' lufl.Lx fioráton mallcicfa» ctsn cautelof» artificio, ra-í pro'poee fer pofsiblc; q«e ornpe el corage mi* *1 pecboj al yét *•* *** ** ¿
1^# un te dfítBÓ ití oltUoí ^Ja^acie«£la ae dice, «« fcfreoe mi aitcdrio, ^ae ya q** S*®* la caalá, íjbc bieo foi'^ae lo hiio, £;ada>ic deo <B al acjnbr» Jofibcrabo tacea¿}éoi^ payi «cpto^oa ío Fe, fundada isofBdaj aiis Iccbai iauil pavera tiiifalacloa djaaaoilnoi. pefea! ientor, qaíexbalol opercal eoragc oilo! Traidor, alefc, <¡aé dice» ? aocSra el pecho veogativ», Tm heettaj, eampoi, yijenai J3 eftáa en otro domlDio; y[ui ¡B/at lat paSieo it Tisjioo loe MiaiSrOi: deialá pactes 'ia^ deia elfufilmlcota aocÍTO, tyse toa la impacleetria áveccl lieae alíelo saaSigIdo, heredadet tamblea CB ageoe dseño miro. Craciai iBioi^ tjae me ijuita a^oel cuidado proUxo de cslciratlai :me|3r «ampoei tu Reino, Diof m!(», donde por efta paciencia pretendo bailar a^^uel rico Tfacforo efeondidoee é’, few.Afpi jfei, yBafiü'co, de ira, ycolera rebienro. Mira iXheopífta, ytai hijo», pobrei, laiferoi, yhsmbricato», que foto fon íai gemidoi, quien criibeí loi accmprñau* íuÁEfta *ei ii qnc «r iodig; # elfufüailent,', perderle lo pide el dolor aflrivo. Woay !que quaaco me acuerdo, que ami mager, yáait bijói, «s acafo defps¡¿ de todot fus beneficior, *1 cerazna fe me aptieca, la rox ci toda fufpirci, yel alicato desfallece: pero entre taotot peligrci tf:4 iamovli la paciencia, Facieacia tengo, Dlo^osio, yeípeeaeia, que dardie *oaíuela 4dilor tautiyOe le^enio de TdU'pera^ DíCT.Cietra el labio, trajíof, (a!lai; que Geuto coa isayot biio eSa tu paciencia vana, qae no les tOítn»atot oiior. »«/{¿ "^.Tiieopiíla, ntnada fcÁora, el CieUs ei grandr telUgo, de que me imputan fin fulp» tan defufadoe delitot. aíseep.CoEo puede ütficíon, como concepto fingido, fi la ciperieocia atefliga la .erdad por el caíllgo í í«/?#Q|ue te aclare mi ínnccenela pidoiumilie 1Jefa^bti2o, que ei el Dios 4quien adoro. 21feeep,Gierr3 ci labio fementido. Tu Cbrilíiano.iu fia Dita J ítu fin •.eylmai ya.no admiro, qae lo» Cieloi noi petfigaB, N> verte ,1 determino, de tu prefe-. cía apartarme Intento, que erer lodjguo de que racional algiKio «acompañe Venid, hijolj que quiee iJúpiter niega, llene mui bien merecido, que folo bijtol deí campo acompiáen fu deflino. &»/?. .Aguarda. ífpera, Theopiífa, réeep.Suelta, fiuíbchio. E«/?.So!|cit« tu bien :detecte, no latenrei, ee irte, fu precipicio. Afer/.Mi feñora dicebieo, y}o cambien lo-cocfirasOi qne hemoi de huir de laiCbriftiaoof, como Moroi de! tocino. SuJl.Pasi yaque íordal mi» voeci, mi mego entino ha valide, ala Ceteíli-rl Ciudad toda m! Oración aplico. Omnipotente Señor, que pladofo, yque bealgus iquien te llama con fe mnrftfai grato tas oidoit Be aqnefie Selefte Globo bal que bais un Paranyinpbo^ para que de tul Innocencia fea verdadero icftigo. Banr* dnglh Thesf.Qaé nsiro !fiá dada elfflel» fe deiga;a gyro J¿yro. ^•p.Qac belleza! jjíoar.fjué hermofer; Donde eft ii, -Eollafhte amigo i GK.
.is quÁtra EJirtiUs ‘'as Ket^d. Ea^Z.Qué orJfOaij feñot’.qué maodM i que foluta Micií^ro ^de loi mucSoi, que icu Oloi IfifTca, el qual cotnpafii'o, !me nandi que áci baiaSe, ea preala de lai ferviciot, , que le bat be che en olvidar aquello: Diofei fiagidoi, que adora la idolatria, fia mirar fu precipicia» Ytamblea porque bai lleyajrr toa pac! encía tao,e!qoly* reacimieeco» ocaíiouado de baver infelU.perdida quancot aplaufoi baraaeoi. Ce regulan quaado rico. De aquefta te doi tai graclai| yte advierto, como amigOj que te faltan por paflat ternaeotos mas loaudito'é Ttu idolatra Tbeopifta, figue ¡Eiflaeblo tu marida, mira, que la Ley que abraza, el el derecho camiao, para confeguir la Gloria, rico Alcázar de Dioi viva, ye9a» cofa*, de que imputaíl aEuftjchio filfoi teftigoi, advierte, que fon eogañct, yde Dior jaños juicioi, que quiere que merezcali p~r tan extraño casiioo» ADior valiente Soldado de’a Milicia de Cbrifio, ’Bu/l.'Vttf en paz, Angel Sagrada, Theof.h Dior, bello Paranympho, ^be el ánael. Rendida, Euílicbio, átui plaatal, que me perdones ce pido, de lo mucho, con^ que eiíaba arrsigada al pecho mió efta falfedaJ pctotia, Ra/Í.Hagamoi, hijoi queridor, falva al Dios, que cooocemoi; fean las vocei„y lo» gritol, loftiHtnentoi apacibles del feSio roas bien fentido. Thifp. Viva el Dios de los C'aiiílianofí viva, vira Jefu*Chtiílo. iívrf. Viva por lieiBpre jímas, . yreviva; vtáto íCbriflo, *•, qoe pues le^jurole creo, aunque ea mi ylda le he yiSo, E;?.v mu, Kijrs vea, Tlfeopiftj/ • Iheif Adonde iremrs? Ver». Al Llmhti que ya que no ay alliglotla,. ilo menor, av oUlio de penas, yfeotitriintor. Vamos, pues, donde e! dedlaa •OI conduiere. Ti«p. Venid, padecerdmof por Cbtifto, que va el alma lo defea. v/inftt Yrdfr.Todoi lo mifmo decíales, S»U»Liieye,y dts^eldml sde l'itBdeleren L>V,r.Ta qoe del Sol !ei rayota en facalei defaayoi, fu afti'idai definlenCín, yparorofci ficnten fu fepulcbro eo Ocafo, fu morir entre lace», pallo ápaffo. Ya que la luz del riia comienza ádeibacer fu lozanía, yiobfcorecer el exp'endot luclent*, oue prodigo eo fa Oriente, eñe Fücl hermofo, de fama codiciofo, liberal en la tierra defperdida, porque llegue ígozar 'o que codlelat Ya que el fuave viento, amaafaodo el fjtor de fu EltmsatOn reduciendo ñfineza del fcplar li afpertza, terrpla de efta montaña la ¡tama del ESio. tan extraña^ que abraía pereerina, por eñár IIni Cielos mas veclua, £t precifo. Soldados, por mi furor altivo convidados, que dexando la cueva, per fer para el calor ¿efenfa nuevaj doade yace efeendida (fi de nofotroi icios aplaudida) ’’ la maldad mas nctotla, tuyo fie, cuyo blanco, cuya gloria, en el robar coafifte 10trance fuerte !) dando álos paílageros cruda mnetteí es predio, repito, que efte torpe delito, veneno alimentado en mi pecho iracundo, ydefalmaio, fe eieeute efta tard,*, ea quaíqaierurperfooa. que cobarde, que varonil queclíado, qne valiente, . emcílrare fu colera impaciente, porque lloren fus c|of , la loca iadifciecisa de üit aacojoí, bit
Xít íiqdfM tonvíBCida, jBoeft'®* F'-' ruíftra ioToqoe, ,DO le toque el gOlp€ b-Iej ^ jj ¿eottlia de plomo (e fenala, «eolio el yelmo ioftrumento, sobe, eo ^e cilgisa fu atdimleatOt Saioaioo» ol caraíDO, _iqualquier Peregrlso, ^ge etíonte penetrare la teteda, f¡a qoe valerle pueda ¿el mocte la efpefota (earedaiia hermofura, coyol ratnot eos almai gotea podo alertar del S.I la calma lEoera, eo fia, §a mas culpa, qoe la que le difeabaj porque en el Gcfdlcbado lelo el pecado aqirel que noel pecado» Vaya, pues, itebar hacienda, yvida» de eoo jo sueflra colera perdida, (ea la ira (obetbio lefofíimleoto, que eiecHte efte ioteoto; porque me tiemble e! Maado, puei mi valer fe mira fio fegoado» Wd I. Att voz ebeiiente (6tldoro eiforzado !') yo Tállente oy tu precepto figo, $dd.i„ Tyo también como leal amigo, átegiftrar el Bofque *oi de leerte, qae muerte piao'o dar oy aamuerte, Ijdir-.Puei, Vaodido», al ralle, qoe mil vidat ai Cielo be de cobralle» Mal tened, oue en el monte, pyratride in mortal del OrizoBte, gente partee fieoto, qoerpara fu fangtienco tafiigo, la conduce la fortuna, p»ís vienen imorir fin duda alguna, Seld. I. Llegne el fi»pulfo airado, yáfa fin, DO perdone defdithado, JíWt. Vamot, perqae !ai flarei en la purpura ttaeqoeo fui verdor*»» yunftjjfalen Sujlecii» ,Thte'^ijlfíi ágtfh», yQiüntidiüíttt ía^.Hijor, el rigor bnyaiBct de aquefta eípefsra foerte, pner vieren idarcor’ssuette ioi fierot Vandido». Tbcep.Vamo»,* i donde el Cielo, JDueftra» voces benigno, ooi cé confuelo, porque ^ya nueSto defvels míngenU deí^alalpsr/i. fui itnpiedadei atroce». Dísr.A! toonre, al vail*, alaeíperurl» %M. I.Tedo raciooal bníDano muera al valor de mi mano, Seld.i, Muera toda criatura. Víjfaran, }fule Utrttti tjfufial»» üert.Cae’-pa de Cbriílo coamlgo,- que DOi cercan loi ladre uei, de que tengo lot ealzose* becbot una palla-higo, Quí bacemoi aqai, (efior, en elle ¡.'.culto DeSetto, donde fe mita defpleito con taota fuerza el rlgm í Hayamci ,porqse imagino anda el morir algo tifio, yfi muero, voto iCbriílo, meriré como bb cocbiao. Qné bacetnot! vamos apiifla» falgimoi de efta maleza, que me duele la cabeza, yme lu.da la cami'a. Sale» Luloro, ylos VandtUrts» Líder. P..fiageroi, que efte bofque íurca luefirodefaliento: icfeücej camiaactei, 3qsien pufo el milir.o Cielo en nuefirai mauoi, porque pagiaeis íui atrocei yeCt'ólí daoi íl psjnto áprilrlon.ft E¿/.Que defdicha! Theef Qné tormeitoi penal Quínt.Qoe grao dolo» & iíort.Ea la trampa noi cogieran, frendtslos. Líjdir.Ea, Soldaioi vaiijntei, fea eí plomo el irfbrumeuto» con que fe acabé la vUa de ellot eoemigot fieroi, EuflSitXos, piedad-, Thsef.kj de mi i Zufi.ído pueda, no, el featiaiento defdorar la joya, que en la paciencia tenemOl, Xodes.P. cieaeia, Cielei, paciecciag íierí.Eíto vi deverar ;miedo taa grande me Cerca, que no lé fi TITO, ofi inaetoi 'Lidor.Qaé baceli ?Acabad, So'dádof» MuetaD al rigor faogtieotO de fa delditha. Tbtíp.Aj de mil que yi me falta el aliento ! Lfrder.Mai tened, que una bermofitrn hace nieve ámi ardimiento, ymis Itai refrenando, . C> ^Be ?sr
*tf Ias foae tetoilad íibI pee1)(i. D<ldai barmora, i^ue yacet ea lo to<c» di efts Ytimo, nat que «a fl areílai amenaa, porque, féjuo yo lo «oiUadq, lat Sorel feSaa coa ¡irado 4e loi ¡ardlaei a>at b^lloi contra ti, oporque le robal frescura, ybelleza iou tleapo^ ¿porque en reite, ecrrldat eoaocea el grande eicefla, que de perfección dilpuío nataraUza en cu Cielo. Como eoaua tlfeatrer.e ámatarme mi de£»elo, fi al latentarlo la fíirla, me dÚQ maette loi rclexoi, coa que irayot, tur dos foiet abraiaa mi diuopcclio i Como inreeta ral ealci apagar effot Lucero*, ñfon quiea a¡da me dáa al Volcán de fas ineeadlot ! Como procuré eclypfar tai c¡o» ditioot, fieads el Norte de mi efperania, cou cuyos rápidos vuelos lia de confegulr mi amor de tu kerraofuratioplieoi } Tened, Soldador, tened, DO ezecttteit *! In tento, V que aeompaño vueftras alma», mirad Cambien, que yo muera íi aqurfla belleza, louere; porque mi vida en fa pecha íe efeoode quando la miro, centrodaade efti m! alientas Iifpendíd la execuclon, que de.compafsiro.tleroa oy el Amor me acredita, para que lepan los Cle'os, que folo me tro ciun Angel, annaue ao,et de fu EiBi'phertas yafil, vorctros villauoi, cuyoi mtferos lameetot mas áfuror me iucltaban, que ácum?afiino,.defde!ttega la vi la Os confe lo itodos, que foto es lo quo pretendo, fes Pirisde eAa hermofura, robando (u fx leodorbello. Ven conmino. Nympha heraofa) p»a juí feai iita tiempo. Eflrtllás it Komi» ii R.eÍBa de ellas montanaf, que peyna el Sol con reSexor, Deidad Iqnlea obedezcan tos brutos de aquefte Yermo. Wesp.Saelta, tiüano, trailor. tuJíAf de mi IValcdaie, Ciele'i Xfceap.Qué Intentas .loco, atres Ue* Xíder.Coafegiir de Amor tropheci, dándote vida. Mejor dixera muerte to-aceento. Aguarda, efpera, feñnr, «ira, que fegun lo ad'le'to, «el'qulMrme ámi efpoía deiar fin almi mi cuerpo. Liii»r.Vi< mui fe'iz, pues cedei por ella sita! aíieníc. ^nfi La sida, quacto et fin ella, ni !a admiro, si la quiero, yQuint.K raeSras plaocat ¡ot dot pedimoi, leñar, lo mefmo. De rMllat. 1»/? Valiente Josem- /r¿3p.Señor;«. ^ier.Cono pofiiv'O Caballeto:- Evjf.Oye, eícuchn. JigMp Atiende Q^int M'rj. ¿es des^ R,r eibe ei humilde ruego, que ftdicictn piadofas lai añilas de uueliro' pecbor, lti/cr.Ca!lad,fallo:ei ;toba* ella hermofura pretendo, ydexatoí cula sida, parz.mas tortTíDto voel^rOá Tafi.Ay Infrlicedemll Decir Tkesp. Efpcfo. &</?.Tierp:fta :el Cielo me ci valer en ral penaa Deaí.Tfeiep.Hijoi, Euliaehlo, e*e muertfde doler. Les t. Querida madre, *«/?.Efpofa, llbretel Cielo de traiciones iajuriofai. A^iot, prendas demlprctol .SiiJí.Ta que os pueden mis pJantai, kiante, efpofa, mis déos. Ya te perdieron de siUa mi* ojos fqué defconfqel© í) Theopi/ia (pena InfofrlMe !) ádonde (dolo- Intenfo !) te Levan (fiera trlfteza !) Iralctones (grave tormeeto !J fin que poeían (fuerte ia/oria íJ feeulrre (rigor raagrlento !.) MÍí fUujt (certlbie agrayio j^
tír un Ingenio de TaUyerd. íei’aii mil pJIadai. Jvit mi «cent* l3 JartW 'Íí '®0‘ ^, f,i¡icret. que me han rotil* precJa, o»e erae! ccofuelpt JO efte M^BJo tenia, Lj fj ali''**’ Pfc>»<’« qoe el áolof joiqílte la vida. ^«W.Piefto» «elatarJacza feri ¿talioa de mayor yerro. pjoMcl Dior que adoramrl, ntanto dolor.coofue'o. jíj l.VIve Dioi, que efto vi roaloj totrtlte ia« vifto. Mortero, yaaeqaei tres vi la veociJa, haielcapado el ptHeje. Vamoi áiBuiar de irage üaCiadad; pero p’eDfo, qae aaaqoe de ciero me vifta, Éempre he de qüedartae encaeroi» Vnfe, yft'i ti Demcníi, ftii>e9.Ctf mi furia ba de alcanzar UImpacltecla, quep’cteodo ét Eeflaebio, qqaado fe mita cerca lo de taatni.rtelgoi, Uvifibte be de afiiiiitlp, pata que rendido, ciego, provocado de mi enojo, oftente fu reBdimíenro. litSrafi al faHf, yfale et An^tU Como dcfecfor del bciobte (0 !oi cafoi mar adverfci, yeago á Jífrndet áEulíacbio pct Si'vIbo Mandamiento, para qne fítva de eícudo, la dcfeafa qse prevengo, fin qae paeda la fiaqnezai «psaeife al ardimiento, con qoe en la fé permanece, como Saldado del faelo» Lrisble quieto eñír, qoe «el mar fegoro medio, para qae alegre coafiga infpIracloBet del Cleloi iitirafi at papa. ,yat »tr» laAafahn tafiathl»,y fui das hijss. l»/Í.H}|o», el n;over laaplaataa ei el Unico remedio. Ha Mai de pU:» qoarada, oo ple’ago lln-.plo, ycerra, »«a artf yo, CUjai perlai eatiqaeceii lor .ariíenic* doode prefide Amaltbea, tomo Reina dd dcfieito, poce eliervc inueftrai plantar. Que bemos de hacer i-mai un medio elige mi dífventBra, •n ¡BCcfío tan ad ve fo, Agapito, tn en mlrcmbror fuertei, iinalaulera tiefgo, puedes paflar el laudal de efte ctylfalino efpejo» Vee, ydefde aquella pena te pondri mi eifuerzo en cllot. Aguarda tu Quintiolano, que volver por ti prometo, vafe, ;^»ní,Vcte err paz, mira que aguatior vuelve, padre, vuelve ptefto. Ta forcao tai coda» fria» de efte nevado Eemento, yibrazo partido riñe eoocl etyílal, qué vertienJ» rizo» de plata, f» atrev» kdefmayat el aliento, que e» fuerza, que le eonáuee, para valerfe de! Puerto. Sale un Lean ,que artemete <í Quinti, tíiana. ylleva. Mar, Oeloi, qué e> lo que nirotl Ba Eson fafiu Jo, yfiero, efgrime contra mí airado veinte Cucbitlci fangtrentor. Ay de mil Padre, yféñor, tlevaha Eai/f.Qsiotiniaao! Mal qní veOi Aguarda, AgapUo, aqui, qne *ci abufear ligero áta hermano, efperaan poeo, -fale EnJí.Pitotti el palio, fobcrbio animal, *n coya» garra» llevar el bfeo que apetezco, ¿captivo pormt mal, ¿por mi derdieba preftó. DenP-a ana Inda A¡apUt-é Áf¡af.SoeoiTeme:, padre mió, porque un l>ou carofeeto ttoda prlffia me llev?» laJf.íAat Cielo», marorei licfgop mi defiiefis experimenta 1 A'Ii miro urr Ceoo bambiicncip ti pera coffrgoít la dicha que bttfcaBict :ata» qué ei feacer nrefta de Aganfto' ñ íhijo» tii2e t.... lÉtifti
ií ^l^dtro mirelUsAe Komd. ¿e sel ilíííf 2aiCj P¿iírct íiá agravio msEiáeílo, Eí^T.Hijo, yafcu tí-ice ffuefe va^y-Vítelve» &í7rí.^i-./.?!eño¡ preíto,. que me ca muerte cl« León* ZuJr.Qpe eicüchan nnii pecas, Gcloil DO tema» r.o; jque aayudarte con eoíia mi dclvelo* Píaeé ^He Jg va yvuelve.* Dírf. ág2f,?sate querido ¿el alma;*» KuJc,Quc he de hacer ? D#Bf. que TTiaero» uijos del aioia oiia í quien íe vÍ9 eu osayor toriiiect9|- que por do» parte» le cciqíctt ¿o» laa iguales que pueian ecaíieoar ere taDW cqvidaddo» tlergof, que inckrte deqoal íeguir, veDgo.ec.tfaiiibosá peeeílos } Hijosj iDsi ya oc es poísible eí íeguirlc» íni deatíeéo* Odelcichado ce ffil ( qué he de bater eo eOe Yeriao fin miJ hijo», fin i»uger, Én heora^viáa; yíülieoiO> p)cbfe> roit'esA, afligido? pfjw.Que ya e? ocafíon^ c&tieoáa, ¿e teocsr'e» porque pierda áe üfca v<zcl iuf.Jsiieuis* rau ecaíioo e» aquefta pira fü merccimicüio. i/ Ángela yel Depje^iú alpA^Oy ^ Eujlachls en medie. I>É».Qcc ha» de hacer üq Tbeoplftt/ enmejió de tactos riefgsi ? Eile agravio c* iofuf/ible, ¡njuria» di ccotíaci Cíele. Theopííla, mi mi;ger, yace en br^c» de Otro dueño, íleedo lo» Gielc» la caefa ¿e taa infeliz tormecto* O, qulea pudiera, efpanrofo gigante aire»! io, yci^go^ fcacer üq muca cao al-o, que igualacdc cog el Ciclo,. fe veegara aefáe allí í Srf/;^.D.X3 ei iracunda acceoto, c,tíe aoücue'Slci cafi’ga, íabe ' premiar coa rs# graoie ex'effb, «ce *id cotto .del cai^lso. •o' •aga ventajas e! premio, r |r wackas veces ciñiga ^^. por rcr fi el boffibre recité “ tico lo prorpero, yadyerfo# Sjffe, pues, porque merezcaf de Ugracia los ciíoerzor* Tuft.Vi¿\ ayl qw ya rccocciCO, que Too del ^encr Eteroo tegaloi eflas derdiebat, coa que recrea le» pecbof de lo» Jofto», que le Grveo; pae» e» Div.lfio Decreto, que taa de perf>gtíir zl JuGo eo eña viia tormeotcj, para qoe d»ipuer ¿jrezra €mo Palma, yc:ma Cedro* Sufro, Señor, Ijs íz -.tcj, eco que ca{¿!gai> mis yerro»* iuQque mis culpas feo graaieSj ymil trabajes pcqarño», í)¿«r.Qué dices. Eaftachio? tente iiarcccciba cu pecho, ponzoña efeapa tu labio, tu iet'gna aborte veneno* Kli.a rus hljoj Gs vida, ¿la crueKíad de do» Gerof brutos, que deípedazaedo fus des lacoccotes cuerpo, ÍOB, auo antft de morir, de íut eorrañas íuGeoto* Matve coutra DUi la v- a, Quexate de aquelte.exfeflo, que mis parece reocor, Qoe expeíietjcta de ía afe^o. av ¿e-mi !^ue mis b¡;<^ tendrán por fep'iVbro berreodo des fijfut, ctyj «íTaiia, délmeaozaaáo íus mlcmbrCf, fabricarán en fu* víeetíci do» rumbas áfu» dos ceerpoi* Qüé dolor tan oarural i Ya pofla aquí el Íuf.iíniento ¿e raya, ya ©O Ci poísible qoe Ler]ga pacieocia el pecho*. Wul aya el mifero ¿la, q»f me vions^er. fupuefto, que para defdicha» taacíS Pacer fus laces me vieron. Mai aiya lui;- <í»g.EiiGacbIo, PO maldlgai los liiceodioi, o«e:ca de Dios criaturas: Gtus biíoi perecieroo, prdrs» con luas libertad fervir ai S.xa6rSap(_easo»
Tie tin _nactei t= !o« ál», Lede ;ía¡:arl'J»> «de. toj jjJeoa íutB®i alegría, ycoaafeñorifueáo Jfieada hacei de fai vUn, ,0 fiC Sclo eraento toDjo*, ^leaoxari frere) la fufiimieoto. f'^.Ríf'Iailr el labio ejfaerij, ^uaa<lo csníiiero atento, ^oeffiis bij'os no eran raicf, ypaí.ío que de Dioi feeroB» ble» me lo» paJo qaltar qnaado faeSe (a defeo, Qae m? pacleocfa recibit» te pido, fci Diot^ coDteoco: jSacifo algoQ impalfo T me Incitaba 2defaciertoi, so fié, Señor, volantarla, £bo foio QO (covimieaioi coa ^(le obrá kdI natar al, llegado del íeotlsiieaco. XVíW,Ta 00 ay at^u) qae agnárdar, voi 3iúCeDtar laoces cuevofy qoe fucoaftaecia derriben, ylaerta Ca feocIfEÍcatc* Ira» cí pecbo apercibe eootra la infame defprccio. vafi» idefuefa el ¡íngel con una cereña de flores en la mane, ydice» '^«^.E-Jítacbior EífT^.Quiea me nombra \ ííefeflfor. £;^,Srao portento I qué iatcnjai, Aegeí Pivioo J i^^.Premlar tus merecimlentCfa Vengo de parte de Dioc, ^ey del Aiezzar Ecereo, aiarte la eoberal nena del fei íci véocioiieoco, que ta paciencia alcanzo, so foio deí g3*pe ñero del robo de tu rauger, Jdel ag-ayio íaogriicto de tus hijos, qne el gran Dios traerá atu vifta mui preño^ tambrefide' valor CO;: í.;e rechazo tu aíicotb, de! abyfoio tentxeioDei, y^^'itclardc! láñeme*. Edá Cofcna te pongo# Fenefe^a^ cornea toldado de* Ocio, por íue vencedor te aclamen In* br-mbre» de! Uolverf©# Scrapbia, dkbofo. ¿lí Tal.ty.'rd, izj podre pagar tinto premio? Coa qüc tengas fortaleza . en los terribles, torméotdSr qoe te falcan por paüar, -< <|ae eocooces, darace el Cido ^ la Palma de Martyr fuyo: -s Euftacsio, ^Oios :fuf imleato te encargo. E«j?. Teadréle íiempreü ^ir^.Dios por ct morioeaaa Leño» Ewy^.Mjrlr por el determino. d/ln¿ Bieoes te efparan eterD»r« » Mtffi.A ellos raidefeo afpira. Ang»CoD(iiQ en Dio» tus rcegcr« E«jí.E! ei coda mi esperanza# jía^.Pí Dios, Eiíjachjo. Eufi» Angel bclla^ vete en paz. paz cc o^aeda. XuJi»Ooct tu kermefura el Culo* JORNADA TERCES.A. Sale \iortere deteldads cen aUhardan üísrr. Qaí|n di;a, !a fortuna BO es una oeeta mager, . <joe fe muda alpareceo mas que la íacoañance Luna ? Qalea dt>á que no es voltaria la roeJa> en oue errante yace } Yi comoooe,. ya deshace lo que hí20 fu fuerza varia* Ya pacas arriba tiene ilo» bomb^ett va debazo,» -^ yfio coftarLc trabjjo kece, yno !o que cont^eoe; Di enfermedade» al pobre> ai rico i'alud eotera, -^ áuaos plata en gran manera» : 9otros, ni placa, oi cobre. Aunos osee corcobados, . aotros tuertes de ambos ojot^ aunos les pooeacc¿ojas, yaotroi los hace quebrador* Di ála feaeotéodimíeoíc» aU bermoía ifliiicrecioa, ksce al toí'co. un Ctccroo, al Certeiaoo un jameoto. »muger, yafsici omdable»^ pues fegun mi parecer, la mudaoza, á!a muger parece eo lo ooco eilable* Grao prueba de ella vcfdaá ei lo que áEüfiachio paísb* purs aupque pobre «e vlfr» yengrande fatalidad de ffiiíeila» j.de deídichaj^
14L4s ^jiutro EfírelUs de Roma. ya íleo, ya Capitán le mira, bo fin afín áe fa tna« <]as alegre áicfia. Que como lopo Tr?j»i.o fué fgif'dad e! erroe, de que !e i!jifui6 riaidor, tiego el Pueblo, !dco, yyaso» Havleodole meneíler pata la fangriecita gaerra de Is CiU.l PetSana tierra, «jae otra *ee »}uo áveoeer, tnaodélc ábalear, ybailado, led ouo DoPeio VatOD, deGeoeral el balloa }t eatreg6 ;mu fo cuidado fui tacto, ^ue de'de luego lai tyracias vecció del Pe fa, aquien pafllg5 Iboticr, áfangre, yáfuego. Ya cerca fe baila de Reaia, doode pleof? entrar tiiunipban^ para que le rayan diodo parableaei imas ya aílomf &ia puerta de efta Villa, taa cercana en realidad, qne diíla de la Ciudad mnebo meaoi de una milfa* To, puei, fon fila alabarda, que iia Ui Sargento tengo, delante de £,fiacbio veogoj can que el Pueblo fe acobarda de ver eo mi mane el fiero lanzcu, que cafcando itiento, doi palot, que es uu contento, pues que por darlos me mneio. Vi mi oficio :Pl. taaqui, afuera, feñct Soldado: quicefe el defvergotisdo: EO huye ^ei picaro de mi f Vaya de ai la pelleja: BO me de, que eíioi preñada: ciga, mírela calcada, preñada, quien es tan rieja = Plaza, ieñor Eftodiante : teuga el ccroudo la pica, c* uu traidor, puci fe pica, muera Ipalos el Vcrganti, Ay, que me mata, ícñorei} BO me tengan, fuera, fuera: confri iao pido; pues isuera> al furor de mis rigorer. Sa/c 'tt-ftach’o áe Cepitst» ,jSil4:ile>¡; ¡íidtrtu de.Céiptivt, E»/,Haced alto, CapitaBer, yen efla apacible Aldea, iquieu el Tybci inunda igolfos de ricas perlas, defeanfad, antes que Rom» jn-ñaaa ttiuippbat os yea. Templad *1 bélico ardor, fel forage de I,a gueir* iloiapaeibíesfoplos, que el ocio lafpira, yalienta, ytu. Eoble Fidel ico, que fuifte S.ñnr de Perfia, EO ce cor goles de serte jcaptifo fu tanta miféiia, que fierapre fetá tratada, como ei juño, cu grandeza. Fcd.Ccmo pueden lascoogcaat í-trnc feniimiento, ypena, quaodo de tal vencedor rendida efá mi grandeza • íq^-EflefaTcr agradezco; yporque eooftante fepa», que prcct^fo tu fortuna te be de amjwrar ceo elCefár» ftd Eflo mi fé te faplica. í»j?.Verái!o por eaperieucla, ACcrí.Mo fe puede entrar, ^entr,The0f.ho^3tÍ3, Aíerí.M-ii que lleva la cabeza. becha un Cardenal de Roma, fuJi.Qné es aqaefio ; ííit: laipertinencias de una Serrana, que dice tiene qoe báblarte. Enjl-Púet ¿tjSf que legue, puefto qoe i'abes oigo con güilo 3cualquiera, S«/e Theepijlz de Laf/rtidérat 2¿e»p.A tus pies llega turbada] mi ateacioa tolca, ygrefleta, aque vengas al delcanfo, qoe mi cauíada pobreza Of tí prefiíDe eo mi cafa, cono Palacio álaalteza, que tu poder necefiita; que en lo corto de la Aflea e> mi caía la mejor, que como ruílíca encierra, F»/?. Agradecido, Serrana, mi pecbo átu fi fe mucflra. Muí (ay de mi !)snis fi O)»' *f» le engañan, quando tan cerca, de mi querida Theopilla la imagen me rbpséfentaa-t
UBiart"»**'''*''®'"''®* t<EiaBÍ»«'* pocota; ijictoiioialU futra: vnnf, ooeiis coooiigo, Scrraoa. .ril,.Ma»osi uicba le defca. LTsiftri TfceoplSa, Cielo» l_ Eaftic^io tiene la» feñaie carne puídefer ; I¿>.Co»n f" q»t f« • £,tf.$i *1 Vaoáolero»:- al larmeato ce fas persa»:-, Íii^ríié el benor, jla tiia ; j[V»p.t!or¿ íu pobre miferia ! («/.Mas al cotitrarlo, ín reftto!- j5f,,^.Mai ea corsita fu prefenclaie fuf.St tjae c» ella ®e <15 indicio». jinp.De q»e ei él nae ¿i la atueftrai fuj! Ay CieUij aue oo es pobibíe! jitíp.Xj, ^ae eo e$ pefiible, pena»! fíjf.Ay. ®i perdida Tbeopifta 1 jhiip.kj, Euílacbis, aaíesre prenda! Jjjdír. blora» ?LUratilos dsi* Ité Lloro ua biea perdido, riifup. Llora ui:a icfeiiz aufencla. {«/.Lloro unífictza ctKal. Jiup.Lleio ana irstafroa violeott< |«j¡.Cen <¡ue el Cfele:- jUip.Goa que ua boosbre:- Isjí.Me aparta: - XÍKíp.Cruel Hse sófenta de Eufiacbio. In/.De asi Tfcecpiíla. líwp.Laegc baj fido la la preadíí qoeaaiente de tai vi’ia 3 {«/.Luego bas fído rn la prenda rotada con tarta ic¡Gria es mi dfio, yea mi afietsta l K.'ís.Esñachio, yoíoi, íesor, quien con el alma de'ea AÍríiZ,^lti darte mis brazo». Er^.Ea ello» dír puedo alivio ámis pena». Tteep.Mi dicha el Mjtsdc celebre» Et¡,Í.J4i felicidad ¡a tie'ta pabliuue, puei ya mi» ojo» te véa, tsar Tiseopiíía bellaq Q;jé fortuna te ba fegaidoi liirBí, cuenta tu» t'sge da». Tbeíp.Defpue» que aquel Vaadolcro me tebi de la prefencia, ycarao loba-yorax, _. T)e un Ingtnia as TaUyerd. ^uc ila corderilla tierna, que chupa el blancc fulfeutOá entre la apacible yerba, yen lo» braroi de ünsadre eo fu» balido» demaé^ra el gezo, de ver qse tiene quien la acaricia, yísftentar roba furlofa, ¿exaudo la madre trifte, yfufpeníá, temetofa de li mifoia, £s atreverle áqae feaa fegtrtmiento fu» plfadrj, folo la figoe iteroez.iír A»! ta, vienda que el alma el ladren en mire lleva, íemerofo, yaun cobarde, por conocer qae allí era feguitme, hulear tu muerte, rae leguifte con teraeiai, iqae yo te refpoadi, pata que el traidor rapiera, que para oeti ap.->r!3rBe, era tneneñer viclescia Bsas que bamauasque aabqoe cHade^ fin Bis», fio ley, fio vetguenia Tobarme incerstó^, no podo deshacer aacella eftrecba unión, can qae auefira» almal viocaladamente sprieta. LlevÓEse, puc», ála cumbre del mosíte, yets ana cueva, que artifice fabricótofea bnataralezt, lafcivia» de fu de'eo qaiío execarar en ella. Mas yo, que ea el Cielo pul* todo mi amparo, ydefenfa, confiada ea que daria en mis ierdieba» tateia, al Cielo alcé tit!» fuírlrcí, aél arrojé mi. querella». Oyóme, eo fi i, porque áaado urs (uefio al traidor, qae era de quien temb'aba rei honor, pude (fio qae me fintieraa i'» VanJiio», que áolexof eran fieles ceatiaela» ) bair el pelíg'O :yentorscef dando el Cielo ligereza Iasi» de'icaias planta», fia el reparo; que era la nuche l.'brega, yttlfie, ybcampaña .defietu, D
31Lds qudtro luyo, qnanáoafil !o tscepero qte puede e» taui cierto* La licencia^ que una vez Dios me coccetíió Sjpremo, í.e para íieo^prc^ yfi co , podré <iccir Con acierte, que bien fe paeile XDQdable tu íacro peche. nno ce tura Dios biarpkslbíai tu Ubio fiero } Beía, DfagOB, efia tierra, beia, SerpieBce, cíle iuelo. ^Jírtejale deh'txa dsfus fias jyle hací lijar el ftteU* ©t/z?.0 pefe si ccrage icio I Iras abriga m! pecbe. Vecc.ñe, Joven, verdee# ^r|.Haye, tyrano faogriecto, alas cabernsi pirfuQsai de tu ¿cid-iebado Teco, mi tctras que yo alas CeUñei ixorsd. sfrpido vuele. Bíixdeje el Vtwohh ,yvuela el Angela yfalex el tmjeradcr,Anrsihj hfícrte^c, ’Efííp.I.xiCuxhic el cañigo CQ loi viUanoi protervo** cuya obílioacioc fué-caufa ¿e fus ic'fauftos tormentes ? sKeñer, yauo han llorado íu asuerte les Eíefflestosj pusí al tieippc qae los quatro el erpiiicd elcüpieroa por la beca, f^é tan grande el horror é¿ Tierra, yCieio, que el Mar fe atrevió afalir auo mas slía de centro, ycortípitieade ea altura coo el íilic paviínento, parece qulfo fciberfe toda la Eíf bera del Cielo* El Ayre en £erOí braisido*, yes a£«tibfoi ta büle?>tcf, los Arboles deftroiardd, flas cafas deftrüyeado, /urioío le embraveció co:ítra la tierra, fepu fto íer origec del Martyrio, que ccif* razo:^ padecieroB* Él F»{ 2^eñ Echoas bcrribfeí» o yen voraces Moogioclo*, ec «)m»£a$tran!pareBtei, C«a jice&ck :Ea SíviUa, Mercader de ^frelUs de Rewd. y«n arderei dercompueSol,’ ciuzaada el viceco oprimid, deiui rápidos icceodiot, fciio pavciat las torres, .los cbapireles faptemer, <]ae mas altivez moftrabas ázia el alto Pavimente. La Tierra «a feflos quebrada, bocas abrieado ea lo ceotro, parece quiío tragarle los edificios loberbios, que butlaade tu faumlídad le levantaban al Cielo. Todo, en fia, era temores, "todo aflombfos, ypoiteato», aunque confeflateo todos íer vacos encantamectcf, de que los Cbrifiianes naa en fus mayores aprietos. Eftaesla verdad del cafo: EurWfaio nautló, raurieodo «on ¿1 Theopifta, y(os hijo#, abrafados del Inceadia, que el fuego comunicó al brocee, tofee IcfiiumentOj, en que fui vidas infames fatalmente fraecieron. Gtaílat aJúpiter Sanco, quepiíaiaces del Cielo: pues me quitó unos traidores, que eHiponzoñabar. mi Reino* Ya mi rencor enrjoto queda alegre, vlaiirf c'ao. Elo faltaba ami furia. iíorr.Ma ñha pata el iotentOí Irw^.Pües qué faltar Msrí, Ya lodtg.^ el datme ua valiente premio, por todos qaantos fervicios bise en favor del Inperio, E»íip. Mortero, pide mercedes. Aícrf.Si ello dices, pido áciento; Pido, íeñor, que me des una plaza de Sargento, que para dár mucao palo la procuro, yla defeo: Efto te pido, que bada. E»;p A! puísto te la concedo* Unt.Y aquí Senado dlcbefo dá fia, perdonad fes yerros, las Qtratre Eftretlas de Ruma, yel MrrtV'io mas faegrieoco. FIN en la Imprenta de JO E?H PAERiNO, Libros, ea calle de G¿aoyx, J