Full text
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 1 © 2016 Cabildo de Gran Canaria. Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional. * Profesor Titular de Historia e Instituciones Económicas. Departamento de Economía e Historia Económica. Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Universidad de Sevilla. Avda. Ramón y Cajal, 1. 41018. Sevilla. España. Teléfono: +34 954 557 632; correo electrónico: [email protected] LOS CANARY MERCHANTS DE LONDRES Y TENERIFE Y EL MERCADO ATLÁNTICO DE VINOS EN EL SIGLO XVII THE CANARY MERCHANTS FROM LONDON AND TENERIFE AND THE ATLANTIC WINE MARKET IN THE SEVENTEENTH CENTURY José Ignacio Martínez Ruiz* Recibido: 26 de mayo de 2015 Aceptado: 9 de julio de 2015 Cómo citar este artículo/Citation: Martínez Ruiz, J.I. (2016). Los canary merchants de Londres y Tenerife y el mercado atlántico de vinos en el siglo XVII. Anuario de Estudios Atlánticos, nº 62: 062-008. http://anuariosatlanticos.casadecolon.com/index.php/aea/article/view/9413 Resumen: El objeto de este artículo es llevar a cabo una nueva contribución al estudio del funcionamiento del comercio de vinos entre Canarias e Inglaterra en el último tercio del siglo XVII a partir del análisis de los importadores de malvasía, quienes, pese al fracaso de la Canary Company, lograron ejercer una influencia indiscutible sobre los intercambios con las islas. La fuente utilizada son los wine port books de la capital británica, documentación de carácter fiscal que permite reconstruir la identidad de los importadores de vinos y determinar la importancia de cada uno de ellos de acuerdo con la cuantía de las transacciones que llevaban a cabo. En la segunda parte del texto se abordan los conflictos surgidos tanto en las islas como en las colonias británicas de América del norte —especialmente en Nueva Inglaterra— a partir de la aprobación de las leyes de navegación de 1660-1663, leyes que impedían el comercio directo con Canarias. Palabras clave: Canarias; cino; comercio exterior; Inglaterra; mercaderes; colonias británicas; siglo XVII. Abstract: This article offers new insights into the wine trade between the Canaries and England by analysing the key role played by a small group of merchants who, in spite of the failure of the Canary Company, dominated the trade in the last third of the seveneteenth century. It is based on the data from the wine port books of London, a primary source that contains the names of the importers as well as the amount of wine each of them brought to the British capital. In the second part of the article, the confrontations that took place between the Canary merchants in London and Tenerife and the British consuls in the Canaries, and between merchants settled in the British colonies of America and the representatives of the Crown in those territories are discussed. The confrontations intensified after the passing of the Navigation Acts of 1660-1663 that forbade direct trade from the Canaries to the British colonies in North America and the Caribbean. Keywords: Canaries; wine; trade; overseas; England; merchants; British colonies; 18th century. El objeto de este artículo es llevar a cabo una nueva contribución al estudio del funcionamiento del comercio de vinos entre Canarias e Inglaterra en el último tercio del siglo XVII a partir del análisis de los importadores de malvasía quienes, pese al fracaso de la Canary Company, institución que monopolizó las transacciones con el archipiélago entre 1665 y 1667, lograron ejercer una influencia indiscutible sobre los intercambios con las islas en el transcurso de dicho periodo. La fuente utilizada son los wine port books de la capital británica, documentación de carácter fiscal que permite reconstruir la identidad
José IgNACIo MARTíNEz RuIz Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 2 de los importadores de vinos y determinar la importancia de cada uno de ellos de acuerdo con la cuantía de las transacciones que llevaban a cabo1. El papel desempeñado por el reducido grupo de mercaderes ingleses que dominaba la negociación fue resultado de múltiples factores entre los que habría que destacar, básicamente, los relacionados con la financiación, transporte y comercialización de los caldos; también con su proximidad a las principales instituciones del Estado, al poder. Con todo, el funcionamiento del comercio de vinos entre Canarias e Inglaterra estuvo condicionado también por la inexistencia de mercados alternativos para los caldos de mayor calidad, cuyos principales demandantes, casi únicos, eran los consumidores británicos. La búsqueda de nuevos mercados se convirtió de esta forma —y no sólo para los isleños sino también para los mercaderes y factores ingleses que vivían en Londres y en Tenerife—, en motivo de preocupación. sobre todo a partir de 1660-1663, cuando las nuevas Actas de Navegación sancionaron la ilegalidad de los envíos directos de vinos canarios a las colonias británicas del Caribe y del norte de América. La preferencia otorgada por las leyes inglesas a los caldos de Madeira en el último tercio del siglo XVII no impidió, sin embargo, que los vinos de Canarias siguieran llegando a las colonias y plantaciones británicas. Este hecho generó conflictos tanto en las islas —conflictos que enfrentaron a los mercaderes ingleses con los cónsules de su propia nación, principales valedores de la legalidad británica en el archipiélago— como en América. Especialmente en Nueva Inglaterra, cuyos mercaderes estaban interesados en el mantenimiento de unos intercambios que resultaban esenciales para sus negocios como particulares pero también para el funcionamiento de la economía de la colonia en su conjunto. En la segunda parte del artículo llevamos a cabo un somero análisis de estos temas, más que nada de tipo cualitativo ante la escasez de fuentes primarias que permitan cuantificar el comercio directo de vinos entre Canarias y las colonias británicas del Caribe y de América del Norte, y a la espera de que la consulta de nueva documentación en las islas, el Reino unido y los archivos norteamericanos nos permitan ir más allá de donde nos hemos visto obligados a permanecer en este artículo. 1. El comErcio dE vinos dE canarias, un nEgocio controlado por los mErcadErEs dE londrEs con la colaboración dE sus factorEs En las islas una de las decisiones más importantes del reinado de Isabel I en materia de comercio exterior fue el establecimiento en 1565, siguiendo las instrucciones dictadas por el marqués de Winchester, lord del tesoro, de un nuevo sistema para registrar la entrada y salida de mercancías en todos y cada uno de los puertos del país habilitados para ello. El comercio exterior tenía una importancia estratégica para las finanzas del estado y para el conjunto de la economía británica, por lo que este nuevo sistema debía servir para disponer de una información completa y homogénea de todas las aduanas del país. Para el periodo comprendido entre 1565 y 1799 se conservan unos 20.000 de estos registros o Port Books. En el caso de Londres, lamentablemente -pues la mayor parte de las transacciones mercantiles con el exterior se concentraban en la capital británica-, la serie se interrumpe en 1697 ya que los libros posteriores a este año fueron destruidos siguiendo las recomendaciones de un comité nombrado al efecto por la Cámara de los Comunes. Aún así, el número de Port Books de la capital británica que se conserva en los archivos ingleses asciende a unos 700 si bien, como acabamos de señalar, no se conserva ejemplar alguno para el siglo XVIII, y faltan también casi por completo los que corresponden al periodo del Interregno (1642-1660). Entre las singularidades que presenta el caso de Londres —junto con el de southampton— se encuentra el hecho de que el registro de las importaciones de vino se llevara a cabo en libros diferenciados, esto es, en libros distintos a los que consignaban las importaciones del resto de mercancías. Para distinguirlos de los anteriores (Port Books) nos referiremos a ellos a partir de este momento con el nombre de Wine Port Books. Este hecho pone claramente de manifiesto la importancia que tenía el comercio de vinos para las autoridades británicas. Y esto en un doble sentido: en primer lugar, porque las importa1 Este artículo se ha llevado a cabo en el marco del proyecto titulado “Las periferias del sistema comercial español (siglos XVII-XVIII) (HAR2013-42300P).
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 3 Los CANARY MERCHANTS DE LoNDREs Y TENERIFE Y EL MERCADo ATLÁNTICo DE VINos... ciones de vino constituían uno de los principales renglones del comercio exterior británico (a finales del siglo XVII tan sólo las entradas de lino y de azúcar superaban en valor a las de vino); y, en segundo lugar, tal vez fundamentalmente, porque las importaciones de vino podían ser utilizadas por el gobierno británico como arma de negociación o de represalia frente a sus aliados y/o enemigos. ¿Cómo? Facilitando las transacciones mediante el establecimiento de un régimen fiscal favorable o, por el contrario, obstaculizándolas e incluso prohibiéndolas, como ocurrió de forma reiterada en el caso de los vinos de Francia en el último tercio del siglo XVII, actuando en sentido contrario2. Para el periodo comprendido entre 1660 y 1697 se conservan los siguientes wine port books de Londres: Año Tipo Hojas Estado Año Tipo Hojas Estado 1660 Surveyor 31 1682 Surveyor 120 1664 Controller 61 1682 Surveyor General 107 1666 Surveyor 44 Deteriorado 1682 Controller 28 1667 Surveyor 42 1683 Collector 104 1668 Surveyor 71 1683 Surveyor 119 1672 Surveyor 97 Deteriorado 1683 Controller 119 1675 Collector 113 1684 Controller Deteriorado 1676 Collector 84 1684 Surveyor 126 1676 Surveyor 86 1685 Controller 110 1677 Controller 102 1685 Surveyor General 101 1677 Collector 83 Deteriorado 1685 Surveyor 122 Deteriorado 1678 Surveyor 45 1686 Surveyor 86 1679 Surveyor 78 1694 Controller 66 1680 Surveyor 101 1695 Controller 69 1680 Surveyor General 82 1696 Collector 85 1681 Controller 89 1696 Surveyor 75 1681 Surveyor General 47 Deteriorado 1697 Collector 72 1681 Surveyor General 12 Incompleto 1697 Surveyor 74 Así pues, debido en unos casos a que no se han conservado y en otros a que son incompletos o se encuentran en mal estado de conservación, tan sólo disponemos de wine port books para 19 de los 38 años que se extienden entre 1660 y 1697: 1664, 1666-68, 1675-78, 1680-86 y 1694-973. Por lo que se refiere a su contenido, los apuntes consignados en los libros siguen un orden cronológico indicándose, en el mejor de los casos, además del día en que se registra la operación por el surveyor, controller o collector, la identidad del importador, la del cargador (señalándose aquí su lugar de residencia y/o donde se lleva a cabo la operación: Canarias, Málaga, Burdeos o Livorno, por ejemplo), el tipo de vino y la cantidad importada (en toneladas, pipas, botas, puncheons, hogsheads, tierces o galones)4. Algunos libros suelen consignar, además, los impuestos que pagaban las importaciones realizadas (tonnage, subsidy, coinage, imposition y new subsidie). 2 nyE (2007). 3 El libro de 1660 recoge los datos correspondientes al periodo comprendido entre el 24 de junio y el día navidad de ese año, por lo que decidimos excluirlo del análisis. Hemos procedido de igual forma con el libro correspondiente al año 1679, si bien en este caso debido a las dudas que plantean la identificación de los vinos importados y/o su origen geográfico. Referencias documentales de los wine port books analizados: tna (The National Archives, Kew, Londres), E/190/47/6, E 190/50/3, E 190/51/3, E 190/52/3, E 190/57/1, E 190/62/4, E 190/63/1, E 190/63/9, E 190/66/4, E/190/67/6, E 190/73/3, E 190/81/2, E 190/88/1, E 190/89/2, E 190/97/1, E 190/97/3, E 190/97/6, E 190/105/5, E 190/105/6, E 190/105/7, E 190/107/4, E 190/114/4, E 190/118/2, E 190/118/7, E 190/118/10, E 190/119/6, E 190/126/3, E 190/127/2, E 190/127/4, E 190/137/8, E 190/144/4, E 190/149/5, E 190/151/9, E 190/154/1, E 190/154/4, E 190/160/2, E 190/160/9. 4 surveyor, controller y collector desempeñaban funciones distintas, de ahí que la información consignada en cada tipo de libro presente algunas diferencias. El conjunto de libros consultado para este artículo contiene más de 2.400 hojas escritas por ambas caras, esto es, se aproxima a las 5.000 páginas y el número de apuntes supera los 50.000.
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 4 José IgNACIo MARTíNEz RuIz Steckley (1972, 1980) utilizó esta misma fuente para reconstruir la magnitud de las importaciones de malvasía por el puerto de Londres, así como también para plantear diversos aspectos del funcionamiento del comercio anglo-canario en el seiscientos, siguiendo en este sentido el camino desbrozado previamente por Béthencourt Massieu (1956), pero su renuncia a analizar la información relativa a la identidad de los participantes en los intercambios —cuestión que se puede responder a partir de los wine port books— ha impedido hasta el presente abordar desde dicha perspectiva el funcionamiento del comercio de vinos entre Canarias e Inglaterra en el último tercio del siglo XVII. Aquí radica nuestra contribución. La imagen que proporcionan los wine port books de Londres por lo que se refiere, en primer lugar, a la evolución de las importaciones de vino procedentes de Canarias es conocida (gRÁFICo I). Con cifras comprendidas entre las 5.000 y las 9.000 pipas —a excepción de los años 1666 y 1667 en que, debido a la crisis provocada por la creación de la Canary Company en 1665 y a la prohibición de introducir vinos de las islas durante los dos años siguientes, se produjo una drástica reducción de las importaciones—, los caldos procedentes del archipiélago gozaron de una gran estimación entre los consumidores ingleses en las décadas finales del Seiscientos5. Tanto para éstos como para el gobierno, por consiguiente, hablar de Canary merchants en el último tercio del siglo XVII era hablar de mercaderes especializados en el comercio de vinos habida cuenta de que el negocio vinícola constituía, en efecto, su principal actividad. gRÁFICo I IMPoRTACIoNEs DE VINo DE CANARIAs PoR EL PuERTo DE LoNDREs (1664-1697) (pipas) 0 1000 2000 3000 4000 5000 6000 7000 8000 9000 10000 1664 1665 1666 1667 1668 1669 1670 1671 1672 1673 1674 1675 1676 1677 1678 1679 1680 1681 1682 1683 1684 1685 1686 1687 1688 1689 1690 1691 1692 1693 1694 1695 1696 1697 En cuanto al número, distribución e identidad de los importadores, resumen la información procedente de los wine port books los CuADRos I a III. Entre 1664 y 1697, excepción hecha, una vez más, de los años 1666 y 1667 por las razones expuestas con anterioridad, el número de importadores ascendió a una media de 195 al año. Las cifras extremas corresponden a los años 1664, con 305, y 1678, con 123 (CuADRo I). En este mismo cuadro se lleva a cabo un primer acercamiento a la distribución de las importaciones de vino distinguiéndose, a este respecto, cuatro grandes categorías de partícipes de acuerdo con el número de pipas importadas. Las categorías en cuestión son las siguientes: menos de 10 pipas/año, entre 10 y menos de 50 pipas/año, entre 50 y menos de 100 pipas/año y 100 ó más pipas/año. 5 béthEncourt (1956) [1991]; stEcklEy (1972); stEcklEy (1980); stEcklEy (1984) y macías (2000).
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 5 Los CANARY MERCHANTS DE LoNDREs Y TENERIFE Y EL MERCADo ATLÁNTICo DE VINos... CuADRo I IMPoRTADoREs DE VINos DE CANARIAs, PoR TRAMos, sEgÚN LA CIFRA DE PIPAs IMPoRTADAs PoR CADA uNo DE ELLos (número de importadores) AÑO TOTAL 100 ó + 50 a - 100 10 a - 50 - 10 1664 305 22 12 93 178 1666 5 2 3 1667 15 4 3 8 1668 203 22 18 55 108 1675 158 21 9 35 93 1676 204 17 9 43 135 1677 250 19 12 43 176 1678 123 13 8 27 75 1680 199 20 15 49 115 1681 199 17 17 46 119 1682 194 13 9 38 134 1683 212 19 7 59 127 1684 190 19 13 35 123 1685 190 24 5 43 118 1686 174 15 8 41 110 1694 177 20 8 43 106 1695 191 16 5 42 128 1696 157 17 11 37 92 1697 200 18 8 63 111 CuADRo II CIFRA MEDIA DE PIPAs IMPoRTADAs PoR TRAMos (número de pipas) AÑO TOTAL 100 ó + 50 a - 100 10 a - 50 - 10 1664 26,0 209,4 67,5 21,3 3,0 1666 15,0 30,8 4,5 1667 77,0 248,1 45,4 3,4 1668 37,8 218,7 74,3 21,9 2,9 1675 41,0 226,8 72,3 22,7 2,9 1676 30,0 241,0 83,0 21,3 2,7 1677 28,9 264,6 70,8 21,2 2,6 1678 41,4 288,9 71,8 20,5 2,8 1680 45,2 328,9 79,4 18,5 2,7 1681 46,1 386,0 68,6 23,4 3,1 1682 28,4 299,2 64,4 19,3 2,2 1683 35,3 289,3 69,6 19,6 2,6 1684 36,5 262,4 67,0 21,6 2,7 1685 33,8 203,9 58,9 21,7 2,5 1686 27,6 205,3 67,6 22,1 2,6 1694 40,2 274,1 67,7 18,9 2,7 1695 30,9 274,6 68,5 19,7 2,6 1696 41,9 281,8 75,3 21,0 1,9 1697 34,7 269,2 71,0 19,0 3,0
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 6 José IgNACIo MARTíNEz RuIz La distribución resultante permite concluir que el grueso de la negociación se encontraba en manos de unos 15 a 20 individuos, cada uno de los cuales importaba 100 ó más pipas de vino/año y que, como categoría o grupo, llevaban a cabo en torno al 70 por ciento del total de las importaciones (CuADRo III). El porcentaje más bajo, 58,1 por ciento, corresponde a 1664, esto es, al año inmediatamente anterior a la creación de la Canary Company. La desaparición de la compañía del monopolio en 1667 no habría servido, por consiguiente, para contrarrestar la tendencia hacia la concentración de los intercambios que, con toda probabilidad, se venía produciendo con anterioridad a la creación de aquella. En efecto, en 1675 los importadores de 100 ó más pipas de vino, 21 individuos, protagonizaron el 73,5 por ciento del total de las mismas y en 1694, por fin, tan sólo 20 individuos llevaron a cabo el 77,0 por ciento del total de las importaciones de vinos de Canarias. CuADRo III DIsTRIBuCIÓN DE LAs PIPAs IMPoRTADAs PoR TRAMos (%) AÑO TOTAL 100 ó + 50 a – 100 10 a - 50 - 10 1664 100,0 58,1 10,2 25,0 6,7 1666 100,0 81,9 18,1 1667 100,0 85,9 11,8 2,3 1668 100,0 62,8 17,4 15,7 4,1 1675 100,0 73,5 10,0 12,3 4,2 1676 100,0 66,9 12,2 14,9 5,9 1677 100,0 69,5 11,7 12,6 6,2 1678 100,0 73,7 11,3 10,8 4,2 1680 100,0 73,2 13,3 10,1 3,5 1681 100,0 71,5 12,7 11,7 4,1 1682 100,0 70,7 10,5 13,4 5,4 1683 100,0 73,5 6,5 15,5 4,4 1684 100,0 71,8 12,5 10,9 4,8 1685 100,0 76,3 4,6 14,6 4,5 1686 100,0 64,0 11,2 18,8 5,9 1694 100,0 77,0 7,6 11,4 4,0 1695 100,0 74,5 5,8 14,0 5,7 1696 100,0 72,9 12,6 11,8 2,7 1697 100,0 69,8 8,2 17,2 4,8 1664-1697 100,0 70,6 10,5 14,2 4,7 Los mercaderes agrupados en la categoría siguiente, esto es, aquellos que importaron entre 50 y menos de 100 pipas/año, aproximadamente 10 individuos cada año, llevaron a cabo en torno al 10 por ciento del total de las importaciones efectuadas en estos años. El 20 por ciento restante se distribuye entre quienes importaron menos de 5 pipas de vino/año y quienes importaron entre 5 y menos de 50 pipas/año. Centrándonos en el tema de los grandes importadores, el número total de mercaderes que, al menos en uno de los años analizados, importó 100 ó más pipas de vino, asciende a 106 individuos. Si flexibilizamos el criterio anterior con objeto de incluir a aquellos mercaderes que no llegaron a importar, al menos en alguno de los años comprendidos entre 1664 y 1697, 100 o más pipas/año, pero que en el conjunto de los 19 años que estamos analizando importaron un total de 100 o más pipas de vino, la cifra anterior se eleva a 122 individuos. Aplicando este último criterio llegamos a la conclusión de que, en el transcurso del periodo estudiado, 24 mercaderes importaron 1.000 o más pipas de vino. Este grupo representaría el núcleo principal de los Canary merchants de Londres en el último tercio del siglo XVII (CuADRo IV).
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 7 Los CANARY MERCHANTS DE LoNDREs Y TENERIFE Y EL MERCADo ATLÁNTICo DE VINos... CuADRo IV IMPoRTADoREs DE 1.000 o MÁs PIPAs DE VINo ENTRE 1664 y 1697 1 BRETToN, RoBT 7.088,40 13 FLAVELL, JNº 1.955,80 2 NEWToN, JNº 6.412,40 14 gÓMEz sERRA, ANTº 1.686,00 3 HALL, JNº 4.719,40 15 RoBLEs, ANTº 1.586,00 4 FRANCIA, sYMoN 4.151,40 16 FRANCIA, DoMINgo 1.503,70 5 BLAKE, JNº 3.974,61 17 WILsoN, sAM 1.225,80 6 MEAD, RICH 3.188,60 18 NICHoLLs, JNº 1.174,70 7 RAWoRTH, RoBT 2.989,40 19 CouRTNEY, PR 1.122,25 8 CRossE, JNº 2.793,90 20 FRANCIA, MosEs 1.074,00 9 MAXY, NATH 2.718,50 21 FRYER, THo 1.069,63 10 HoLDER, RICH 2.702,50 22 WARREN, NICH 1.066,70 11 INgRAM, ARTH 2.631,00 23 sHIPMAN, WM 1.036,70 12 BELLAMY, JNº 2.075,76 24 TuRNER, JNº 1.020,60 La mayor parte de los mercaderes pertenecientes a este grupo de grandes comerciantes de vinos mantuvieron su actividad importadora a lo largo de 20 ó 30 años (APéNDICE I). Paradójicamente, sin embargo, su protagonismo en los intercambios con Canarias pasa con frecuencia desapercibida o, en el peor de los casos, ni siquiera se menciona en los textos dedicados al estudio del comercio de vinos con Inglaterra. Probablemente porque la mayor parte de las investigaciones realizadas hasta el presente han centrado su atención en los mercaderes que residían en las islas más que en aquellos otros que, desde Londres, controlaban el grueso de la negociación y cuya identidad y jerarquía acabamos de reconstruir a partir de los datos de los wine port books de la capital británica6. En cuanto a los cargadores de vinos en las islas, quienes aparecen como tales en los wine port books —sobre todo, como grandes cargadores, categoría en la que incluimos, como ya hicimos con los importadores, a quienes llevaron a cabo operaciones por una cifra total de 100 o más pipas al año— son en realidad, en su mayor parte, los capitanes o masters de los barcos que acudían con sus naves a las islas. Como tales masters, estos individuos operaban siguiendo las órdenes de los propietarios de los barcos o de quienes los hubieran fletado. A veces cargaban también por cuenta propia algunas pipas, pero siempre en cantidades modestas. En 1664, que tomaremos como ejemplo de lo que se repite año tras año en los wine port books de la capital británica, 20 de los 32 principales cargadores son identificados como capitanes o masters, y no es descartable que lo fuera también alguno más (CuADRo V). A éstos 20 habría que añadir otros cinco masters más cuyas cargazones no alcanzan las 100 pipas. Pues bien, los capitanes o masters-cargadores suman un total de 5.139,40 pipas lo que supone el 64,81 por ciento de las 7.929,20 pipas que se desembarcaron en Londres el año 1664. CuADRo V CARgADoREs DE 100 o MÁs PIPAs EN 1664 NOMBRE PIPAS NOMBRE PIPAS NICoLLs, JNº En su propia nave 814,3 DAY, JNº En su propia nave 177,0 THoMAs, JNº En su propia nave 378,9 TAILoR, RICH En su propia nave 174,0 MoRLY, THo En su propia nave 318,5 KEAT, Rog En su propia nave 171,5 PERRIMAN, JNº En su propia nave 303,3 WHITE, ALEX En su propia nave 166,0 6 una extensa relación de los extranjeros que residieron en el Puerto de la Cruz entre 1651 y 1674 en galindo brito (2006).
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 8 José IgNACIo MARTíNEz RuIz MoRToN, JNº En su propia nave 289,0 sTAFFoRD, PHILL 165,4 JoY, sTEPH En su propia nave 257,4 goLDsMITH, RALPH En su propia nave 159,0 NEALE, RICH En su propia nave 242,7 JoHNsoN, RoWL 154,1 oLLIVER, WM En su propia nave 234,0 FINCH, gEo En su propia nave 147,0 CouRTNEY, ALEX 226,1 MATHEW, RICH En su propia nave 146,0 DAREM, JEFFERY 225,0 MosELY, HugH 145,5 NICoLLs, HEN En su propia nave 215,5 FRANCIs, JA 135,5 BECHELY, WM En su propia nave 193,4 HAMAN, WILLougHBY En su propia nave 129.0 THoMPsoN, WM En su propia nave 192,3 PEACHY, JA En su propia nave 123,0 CRIB, soLoMoN 187,1 BoWRY, THo 122,7 LAuD, HEN 181,0 NuTT, JNº 108,0 TIDDIMAN, HEN 179,7 gIRLINg, RICH 107,5 Así pues, a la hora de reconstruir las identidades de quienes cargaban en las islas resulta fundamental recurrir a la documentación existente en Canarias. De acuerdo con la información que recogemos en el CuADRo VI, en 1690 y 1693 un total de 22 individuos exportaron 13.352 pipas de vino, esto es, el 94,68 por ciento de las 14.101 que se registraron en el Puerto de la Cruz. Hoy por hoy no contamos con ningún otro listado similar, esto es, con un listado que nos permita conocer las identidades pero también disponer de una relación ordenada de los cargadores de vinos residentes en las islas en el siglo XVII de acuerdo con la importancia de los caldos negociados por cada uno de ellos. CuADRo VI PRINCIPALEs CARgADoREs DE VINos EN EL PuERTo DE LA CRuz (1690 y 1693) 1 FRANCIs, CHRIsToPHER 1.855 12 RoDRIguEz LINDo, LoRENzo 420 2 PRouDFooT, MARK 1.415 13 NuTT, EDWARD 333 3 MEADE, JoHN 1.151 14 PEARD, CHARLEs 246 4 DAVIEs, RoBERT 1.118 15 sWAN, sAMuEL 236 6 WHITToN, JoHN 992 16 LoRKINg, JoHN 233 6 TAYLoR, JosEPH 951 17 RooPE, AMBRosE 231 7 RoBIN, MATTHEW 868 18 WALsH, PATRICK 213 8 THoRNEHuLL, EDMuND 714 19 WEsCoMB, RICHARD 199 9PouLDoN, WILLIAM 676 20 CAMPA, PEDRo DE LA 147 10 ENYs, VALENTINE 617 21 HooPER, FRANCIs 129 11 WALsH, BERNARD 504 22 sMITH, EDMuND 104 Fuente: Steckley (1972, p. 198) Asumiendo que cualquiera de los listados anteriores se puede encontrar afectado por problemas de homonimia, la coincidencia de apellidos entre importadores y cargadores revela una forma de operar que se basaba en la existencia de lazos de parentesco entre quienes se encontraban en la capital británica —y que, con frecuencia, habían vivido con anterioridad en Tenerife o La Palma— y quienes residían en Canarias como sus factores, agentes o compañeros. Lamentablemente, carecemos de información
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 9 Los CANARY MERCHANTS DE LoNDREs Y TENERIFE Y EL MERCADo ATLÁNTICo DE VINos... detallada sobre las compañías que, con toda seguridad, se constituyeron para gestionar los intercambios entre Canarias e Inglaterra. Tampoco disponemos, salvo excepciones, de la información contable de carácter interno generada por su actividad7. * * * El principal elemento de cohesión institucional de la comunidad británica que residía en las islas era la existencia de un cónsul, nombrado por la Corona, pero cuyos emolumentos dependían de las transacciones que llevaban a cabo los mercaderes de la nación8. De cohesión o de enfrentamiento interno ya que las relaciones de los cónsules con los mercaderes ingleses que residían en Canarias o que, desde Londres, negociaban con las islas, experimentaron problemas parecidos a los que se dieron en otras ciudades de España o en otros puertos europeos entre los cónsules y los mercaderes de la nación inglesa. En el caso de Richard Clerke, el primero de los cónsules ingleses en Canarias, las tensiones desembocaron en un movimiento de protesta que llevó a doce de ellos, todos residentes en Tenerife, a presentar una protesta formal contra él en febrero de 1662. El consulado de Richard owen, a partir de 1676, también se caracterizó por la existencia de fuertes discrepancias con los mercaderes de su propia nación como analizaremos más adelante. Al respecto de los temas analizados en este artículo, los enfrentamientos entre los cónsules y los comerciantes que residían o que negociaban en -o conla isla de Tenerife, donde vivía la mayor parte de los mismos y donde se llevaba a cabo el grueso de las transacciones mercantiles, interesan más que nada por dos motivos: en primer lugar, porque aportan información de interés sobre las vinculaciones que mantenían los mercaderes ingleses que residían en las islas con los que vivían en Londres; y, en segundo lugar porque, junto con otra documentación de carácter primario, ponen de manifiesto que, pese a las leyes de navegación de 1660-1663, Canarias continuó exportando de manera directa cantidades significativas de vino a las colonias británicas de América del norte y del Caribe en el último tercio del siglo XVII. En febrero de 1662, efectivamente, los mercaderes M. Peck, William Cowse, Walter Bevins, Jo. Duncan, Henry Prescott, Richard Ellis, George Webber, Edward Baker, James Thomas, William Reade, William shipman y Thomas Bowridge, “according to the order lately reçeived from the commerce and merchants in England which doe now trade for ye Canary islands”, decidieron oponerse frontalmente a las pretensiones de Leonard Clarke, quien les exigía en concepto de derechos consulares el valor equivalente al 0,5 por ciento de las mercancías que negociaban así como también, en este caso a cada uno de los masters de las naves inglesas que llegaban o partían del archipiélago, otros 100 reales de plata más. Según los firmantes del documento, Clarke había amenazado a los factores que se negaran a pagar los derechos consulares con cortarles —literalmente— el cuello, e informado de manera reiterada a los jueces locales encargados de luchar contra el contrabando, a cambio de ciertas contrapartidas, para que intimidaran a los mercaderes de su propia nación con objeto de vencer su resistencia al pago de los derechos consulares9. Los firmantes del texto dirigieron un escrito similar a Arthur Ingram y Christopher Boone, con toda seguridad los dos Canary merchants más influyentes de la ciudad de Londres a comienzos de la década de 1660, para que respaldaran su decisión ante las más altas autoridades del Estado —incluido el rey— y para que solicitaran la comparecencia de Leonard Clarke en la capital británica10. 7 Para el periodo analizado en este artículo uno de los casos mejor conocidos es el de los hermanos Francis y Ralph smalley. El primero residía en Londres y el segundo en santa Cruz de la Palma martínEz ruiz (2013). Los protocolos notariales de las islas podrían proporcionar una mayor información al respecto. fajardo spínola (2013), p. 402. 8 galindo brito (2004), p. 477, señala la presencia de un cónsul en funciones en 1652, aunque parece que no disponía de nombramiento como tal. En la península, las principales plazas mercantiles disponían de cónsules ingleses desde comienzos del siglo XVII. 9 tna, sP 94/44, fol. 221. El texto cita de forma expresa lo que había ocurrido en septiembre de 1660 con las mercancías consignadas al mercader William Warren y que llegaron de génova en el barco St. Anthony. Los nombres de los firmantes se enumeran en el texto de acuerdo con el orden de importancia de cada uno de ellos, orden que solía expresarse en documentos como éste de la forma siguiente: el primer firmante del documento aparece en la columna situada más a derecha y en la fila superior y el último en la columna situada más a la izquierda y en la fila inferior. 10 tna, sP 94/44, fol. 224 (Tenerife, 3 de febrero de 1662). Firman el documento los doce mercaderes mencionado en
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 16 José IgNACIo MARTíNEz RuIz content with strong and small beer”33. En el caso de Virginia, el precio máximo de venta del vino al por menor fue fijado por primera vez en noviembre de 1645, estableciéndose los parámetros siguientes: los vinos de Canarias, Málaga, Jerez, “muscadine and allegant” [Alicante] se tasaron a 30 libras de tabaco por galón; los de Madeira y Fayal a 20 y el vino francés a 15. El descenso del precio de la hoja de tabaco aconsejó establecer el precio máximo de los vinos en términos monetarios, fijándose en 1666-67 en los términos siguientes: vino de Canarias, 8 chelines por galón; sherry, 6; rhenish, 4 chelines y 6 peniques; clarete y vinos blancos, 4 chelines; y madeira, 2 chelines y 6 peniques34. Las leyes de navegación de 1660-1663 habrían podido afectar, fundamentalmente, a los intercambios de las colonias británicas de América del Norte con Canarias, Escocia y Holanda, “but before 1676 New Englanders were not disturbed even in these relatively minor parts of their trade, for enforcement of the navegation laws had to await a more tranquil period in English affairs than that from 1660-1675”35. En efecto, cuando Edward Randolph, enviado por los Lords of Trade con objeto de averiguar lo que estaba sucediendo en la colonia, llegó a Boston el 10 de junio de 1676, pudo constatar personalmente que tan sólo en una semana desde su llegada a la ciudad habían arribado tres barcos con vino de Canarias: uno escocés, con 80 pipas; otro de Boston, con 50 pipas y un tercero de southampton “from Canary, contents and burthen does not know”, y que hacía un mes había llegado otro barco de Boston procedente de Canarias con 70 pipas más. Esto por lo que se refiere a los intercambios directos, tolerados por el gobernador de la colonia con el argumento de que “the laws made by our King and Parliament obligeth them in nothing but what consists with the interest of New England”36. El fraude se llevaba a cabo, como describe Richard Holden —quien se encontraba en Boston de camino hacia Albemarle (Carolina), donde iba a ocupar el puerto de collector de la aduana— en un informe a los Commissioners of the Customs fechado en Boston el 10 junio de 1679, de la forma siguiente: tras cargar en Canarias, las naves se dirigen a Madeira donde añaden en torno a una tonelada más de caldos locales que disponen en la parte superior y más accesible de la bodega del barco. Cuando llegan a su destino y se lleva a cabo la inspección de la carga los responsables de las aduana se limitan a preguntar “¿De dónde viene el barco?” (“From whence your ship?”), recibiendo como respuesta “De Madeira con carga de vino” (“From Maderas, with their lading wines”). A continuación los responsables de la aduana suelen probar el vino de las pipas situadas más a mano, esto es, las que se han cargado en Madeira “and the whole ship under this notion is unlaided withouth further inquiry”37. En otros casos, se aprovechaban las importaciones de sal procedentes de España, cuya entrada en las colonias era completamente legal, para introducir vino, fruta o aceite, que no lo era. A diferencia de lo que ocurría en la metrópoli, estas prácticas fraudulentas no respondían a la existencia de una fiscalidad insoportable. En efecto, frente a las 4,5 libras esterlinas por tonelada de dos pipas que pagaban los vinos de España a su entrada en Inglaterra en 1642 (y que fueron aumentadas a 8,5 en 1660, 9 en 1666 y 21 en 1670, esto es, en una cuantía que superaba incluso su precio en origen) los derechos de importación en Massachusetts, por ejemplo, se limitaban desde 1645 a una libra por tonelada (dos libras a partir del año 1677)38. El problema radicaba en la obligatoriedad de cumplir las actas de navegación39. ¿Qué estaba sucediendo, entre tanto, en Canarias? Los enfrentamientos entre Richard owen —quien había iniciado sus tareas consulares en Tenerife el año 1676— y la mayor parte de los mercaderes ingleses residentes en las islas o que negociaban con Canarias desde Londres, resultan extraordinariamente relevadores de la situación. 33 brucE (1896), vol. II, p. 228. 34 Citado por brucE (1896), II, p. 225. 35 bailyn (1955), p. 127. sobre la organización aduanera en las colonias véase barroW (1967). 36 Calendar of state Papers, Colonial (Co 1/37, nº 7. Boston, 17 de junio de 1676). 37 Calendar of state Papers, Colonial (Co 1/43, nº 71). 38 Los vinos de Fayal pagaban 10 chelines por tonelada (0,5 libras) y los de Madeira 13 chelines y 4 peniques (0,66 libras). The Colonial Laws of Massachusetts (Boston, 1887, p. 67). En 1659 la Asamblea general de Connecticut estableció también un impuesto a la importación de vinos de una libra por bota. mathEr hookEr (1936), p. 10. 39 Con este objeto, a partir del año 1685 un naval officer pasó a encargarse de la vigilancia y control de las importaciones (The Colonial Laws of Massachusetts, Boston, (1887), pp. 329-330).
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 17 Los CANARY MERCHANTS DE LoNDREs Y TENERIFE Y EL MERCADo ATLÁNTICo DE VINos... Aunque la oposición al cónsul comenzó desde que el principio de su mandato, el momento culminante del enfrentamiento que mantuvo con los mercaderes de su propia nación tuvo lugar a comienzos de la década de 1680. En Tenerife, se manifestaron contra el cónsul —recuérdese que la posición y el orden de firma de las peticiones es significativa—, solicitando su destitución, los mercaderes y factores siguientes: Leonard Clarke, John Holder, Jnº Shipman, Chris Francis, Mich Gibson, Rob Bluett, John Shattock, Joseph Taylor, Nicho Walsh, James Davies, Willm Nerle, Charles Savage, Richard Wescombe, Nathaniel Clarke, John Smith, Edmund Smith, Charles Dobell, Ricº Wescombe, Gilbert Smith, Patrick Walsh y Robert sanderson40. En Londres, por su parte, se pronunciaron en idéntico sentido otros 21 Canary merchant, residentes “in and about” la capital británica: Rob Raworth, Edw Baker, Michael Spicer, Richard Mead, Thomas Fryer, Robert Breton, John Blake, N. Maxey, Geo Finck, Mark Proudfoott, John Paige, John Cross, John Flavell, Rob Lange, Elias Russell, Ben Bathurst, George Boun, Nath Skottwer, Jnº Newton, Richd Holder y Peter Courtney41. La importancia de este grupo de mercaderes está fuera de toda duda, pues sus nombres figuran entre los principales importadores de vino de Canarias a comienzos de la década de 1680 (véase APéNDICE I). Doce de ellos presentarían poco tiempo después una nueva petición, mucho más elaborada que la anterior, en la que se añadía que, de los “about” 24 mercaderes y “mars. of familyes” residentes en Canarias, 20 se habían quejado del cónsul y que 21 de los 23 principales mercaderes de Londres interesados en el comercio con las islas habían procedido de igual forma42. Owen, por su parte, contó con el apoyo de sus cinco vicecónsules “in the ajacent islands & outports” y, especialmente, de Richard Richards. En los orígenes del conflicto disfrutó asimismo del respaldo de una parte de los mercaderes ingleses que vivían en Tenerife, quienes defendieron, frente a “some of the factory”, la correcta y eficaz actuación del cónsul en diversos asuntos. Se trata de Daniell Negus, Edward Flavell, Charles Peard, sam swan, Thom Morice, John Whitton, Edmun Thornchull, Jnº Baynes, Jnº Forster, George Reeve, Gregory Linch, James Trollope, John Trollope, Wm Thockmorton, Hetton Minshall y Robt Davies43. uno de los principales argumentos utilizados por owen contra sus detractores y, presumiblemente por tanto, uno de los elementos determinantes del estallido del conflicto en 1682-1683, fue la cuestión de los envíos de vino a Nueva Inglaterra directamente desde Tenerife. De acuerdo con las leyes de navegación de 1660-1663, las colonias británicas de América del norte y del Caribe debían abastecerse de productos europeos a través de la metrópoli, y sus exportaciones a Europa, de igual forma, debían llevarse a cabo tocando primero en algún puerto inglés. Las leyes en cuestión contemplaban excepciones, pero el vino de Canarias no se encontraba entre ellas, por lo que las exportaciones que llevaban a cabo ese grupo de mercaderes desde Tenerife eran contrarias a la legislación en vigor. 40 tna, sP 94/69, fol. 104 (documento sin fecha pero, con toda probabilidad, de 1683). solicitan su destitución. 41 tna, sP 94/69, sin foliar. 42 tna, SP 94/69, fol. 124 (documento sin fecha pero, con toda probabilidad, de 1683). Los firmantes fueron: Rob Raworth, John Flavell, Edw Baker, John Blake, John Cross, Thomas Fryer, Nath Maxey, Richd Holder, John Bellamy, Peter Courteney y Wm Bellamy. 43 tna, SP 94/67 (Tenerife, 24 de agosto de 1682). “Certificate of the Canary Merchants”. Según los firmantes, el celo del cónsul en la defensa de los privilegios garantizados a los mercaderes de la nación inglesa se había puesto de manifiesto en asuntos como no tener que pagar visitas de inspección, que sus barcos pudieran vender en Canarias no sólo pescado sino también cualquier otro tipo de provisiones y al precio que considerasen conveniente, que hubiera un book of rates en la aduana y el “large contest” que había tenido lugar con el gobernador tras la muerte sin testar de John Rousey. Denunciaron también la actitud de Christopher Francis y Richard Wescombe, quienes se negaban a pagar las sumas que se les habían repartido para sufragar las demandas y actuaciones llevadas a cabo por el cónsul en relación con los asuntos mencionados. Dos años después se presentaron otras dos peticiones al Secretario de Estado Leonel Jenkins no relacionadas, en principio, con la situación del cónsul. La primera, en la que se solicita que hubiera un book of rates en la aduana como estaba ordenado, lleva por fecha el 6 de junio de 1684 y fue firmada en Tenerife por Richard Owen, Daniel Negus, John Whittons, Chris Francis, Thomas Trevisa, Charles Peard, James Trollope, Jnº shipman, John Trollope, Edmund Thornehull, Valentyne Enys, Edward Newfe, sam swan y John Robins (tna, sP 94/70, fol. 385). En la segunda, sin fecha, pero que se vió en Whitehall el 13-11-1684, se vuelve a reclamar un book of rates y se protesta contra la subida de impuestos a la importación de trigo introducida por el nuevo gestor de las aduanas de Tenerife desde febrero de 1684. Firmantes: Richard owen, Daniel Negus, John Whitton, Chris Francis, Thomas Trevisa, Charles Peard, Jnº shipman, John Trollope, Edmund Thornehull, James Trollope, Valentyne Enys, Edward Newte, sam swan y John Robins (tna, sP 94/70, fol. ?).
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 18 José IgNACIo MARTíNEz RuIz Las denuncias presentadas por el cónsul owen en 1682-1683 se dirigieron fundamentalmente contra los mercaderes Richard Wescombe senior, John Holder, John smith, gilbert smith y Christopher Francis, a quienes acusó de navegar vinos de las islas a Nueva Inglaterra y a otras colonias y plantaciones británicas de América, “con frecuencia” y de forma directa. A fin de desacreditar a sus oponentes denunció que Wescombe había tenido que salir de Inglaterra “haveing a statute of bankrupt out aginst him” y que Christopher Francis era a “Roman Catholicke”. En sus escritos, owen ofrece datos concretos sobre el John & Elisabeth, barco que había llegado de Madeira con mercancías consignadas a John Holder y en el que el propio Holder y Richard Wescombe habían cargado vinos para Barbados y Jamaica. El Hopewell, por su parte, había cargado vinos por cuenta de Richard Wescombe para Nueva Inglaterra. El cónsul trató de obstaculizar ambas cargazones, pero lo único que obtuvo fue la oposición de los interesados y de los vecinos y autoridades de la isla, de manera que “nothing but death was pronounced against me”. Las dificultades existentes para evitar los envíos a las colonias británicas llevaron a Owen a realizar diversas gestiones, tanto entre los miembros de la nación, quienes elevaron una petición en este sentido a las autoridades británicas, como ante el capitán general de la isla, a quien pidió que a través del embajador de España en Londres se solicitara al rey de Inglaterra la posibilidad de remitir los vinos de Canarias a Norteamérica y el Caribe directamente, esto es, sin pasar por la metrópoli. La idea, al parecer, era que las autoridades británicas designaran a un collector quien, en Canarias, cobraría a los mercaderes ingleses que participaran en estos tráficos los impuestos vigentes en territorio inglés44. según Béthencourt, las gestiones realizadas no tuvieron efecto alguno porque, de haber prosperado estas negociaciones, España habría tenido que suprimir, en justa reciprocidad, el exclusivismo que mantenía en el comercio con sus propias colonias en América45. Los datos disponibles sobre las exportaciones legales de vino de Canarias, vía Londres, a las plantaciones y colonias británicas de Centro y Norteamérica, no permiten cuantificar los caldos exportados y precisar los mercados de destino más que a partir del día de san Miguel de 1696 en adelante (CuADRo X). En el transcurso de los cuatro años y tres meses que se extienden entre el día de san Miguel de 1696 y el día de Navidad de 1700, el número de pipas exportadas ascendió a un total de 254,29; es decir, a unas 60 pipas anuales. CuADRo X EXPoRTACIoNEs DE VINo DE CANARIAs A LAs PLANTACIoNEs BRITÁNICAs DE AMéRICA DEsDE INgLATERRA (1697-1700) (PIPAs) 1697 1698 1699 1700 1697-1700 ANTIguA 0,71 0,49 7,36 6,76 15,33 BAHíA DE HuDsoN 1 1,00 BARBADos 3,98 18,9 9,93 30,8 63,60 BERMuDAs 4,76 2,38 CARoLINA 9,96 2,79 5,47 18,22 JAMAICA 2,15 28,2 7,6 28,6 66,49 MoNTsERRAT 0,16 0,14 0,30 NEVIs 0,56 2,5 5,53 8,59 NuEVA INgLATERRA 3,98 1,32 1,8 7,10 NuEVA YoRK 0,61 1,1 3 1,13 5,84 PENNsYLVANIA 1,66 0,32 0,38 2,36 VIRgINIA y MARYLAND 1,51 17,2 11,3 33,1 63,09 9,97 86,8 46,3 114 254,29 FuENTE: TNA, CusT 3/1-4 1697: s. Miguel/1696 a s. Miguel/1697; 1698: s. Miguel/1697-Navidad/1698; 1699: Navidad/1698-Navidad/1699; 1700: Navidad/1699-Navidad/1700 44 La información ofrecida en el texto procede de dos documentos firmados por Richard Owen y fechados en Tenerife los días 21 de enero y 18 de marzo de 1683 (tna, sP 94/69). 45 béthEncourt massiEu (1956) [(1991)], p. 95.
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 19 Los CANARY MERCHANTS DE LoNDREs Y TENERIFE Y EL MERCADo ATLÁNTICo DE VINos... Jamaica, Barbados y Virginia-Maryland, siempre de acuerdo con la fuente utilizada —los Ledgers of Imports and Exports—, eran los principales mercados, con poco más de 60 pipas en total en cada caso (unas 14 pipas/año). La escasa cuantía de los caldos exportados a Nueva Inglaterra en comparación con los territorios mencionados llama poderosamente la atención, ya que Boston seguía siendo a finales del siglo XVII el puerto más importante de las colonias británicas de América del Norte por delante, incluso, de Nueva York46. Por lo que se refiere a los envíos directos de vinos de Canarias a las colonias y plantaciones británicas de Centro y Norteamérica y, más concretamente, a Nueva Inglaterra que, como sabemos, se llevaban a cabo al margen de la ley, referencias dispersas apuntan en la dirección de que debían superar las reducidas cifras que figuran en los Ledgers of Imports and Exports. En mayo de 1684, por ejemplo, el gobernador Cranfield comunicaba a los Lords of Trade and Plantations desde Nueva Hampshire que “Canary wines and French commodities are more plentiful in Boston than ever”47. Los envíos directos estaban prohibidos, por lo que resulta muy difícil conocer, dado el contexto en que se llevaban a cabo estas transacciones, quiénes eran sus protagonistas. según Henry guy, secretario de los Lords of Treasury, un Richard Wescombe —suponemos que se trata del mismo Richard Wescombe al que nos hemos referido con anterioridad y que había sido denunciado por el cónsul Richard owen por defraudador— “continues an annual trade of remiting Canary wine thence to New England” en 1685, operación que llevaba a cabo en un barco de su propiedad, el Lidia48. Al año siguiente fueron Robert Bretton y Tho. Fryer, dos de los mayores mayores importadores de vino de Canarias de la capital británica (véase APéNDICE I), los denunciados. En el Swallow, barco de su propiedad, habían llevado a Boston 32 pipas de canary que habían cargado en Tenerife, pero a su llegada a América la nave fue apresada por contravenir las actas de navegación. El caso fue llevado a la Admiralty Court de Boston, donde se suscitó la cuestión de la legalidad o no del apresamiento. A cambio de pagar los impuestos correspondientes y de comprometerse a no llevar a cabo operaciones similares en el futuro, Bretton y Fryer fueron exonerados de cualquier responsabilidad49. A finales de 1690, sin embargo, se informaba de la existencia de una gran cantidad de vino de Canarias en Boston, donde se podía adquirir a 18 libras esterlinas la pipa50. 3. a modo dE Epílogo En el transcurso del último tercio del siglo XVII y a pesar de la traumática experiencia que significó la creación primero y disolución después de la Compañía de Canarias (1665-1667), un grupo reducido de mercaderes de Londres, constituido por entre 15 y 20 individuos, controló la negociación de los vinos procedentes del archipiélago. según los wine port books de la capital británica, principal fuente utilizada en esta investigación, el 70 por ciento del total de las importaciones que se llevaron a cabo entre 1664 y 1697 correspondió a este grupo de wine merchants, cuyas identidades y jerarquía hemos podido reconstruir con toda precisión a partir de aquellos. Muchos de ellos, probablemente la mayor parte, habían residido con anterioridad en Tenerife como factores de sus principales o como socios de sus familiares en Londres y, precisamente por ello, figuran en las relaciones de británicos que vivieron en las islas en el seiscientos publicadas por diversos investigadores. otros, por el contrario, aparecen por primera vez como protagonistas destacados de los intercambios entre Canarias e Inglaterra en este periodo fundamental de las relaciones mercantiles entre ambos países. En todo caso, la posibilidad de 46 matson (1998). 47 Calendar of state Papers, Colonial (Co 1/54, 98, I-IV). 48 Calendar of Treasury Books, vol. 8 (1685-1689), día 7 de mayo de 1685. Guy dió las siguientes instrucciones a los Customs Commissionners a este respecto: “you are to do your outmost to have said ship vessel seized for so carrying said wines to New England without first touching here”. 49 Calendar of Treasury Books, vol. 8 (1685-1689), días 23 de octubre y 9 y 30 de noviembre de 1686. 50 tna, Co 5/1305, fol. 177. “When I was in Boston I understood there was great plenty of Canary wine, and discussing with several gents. there they told me they had four ships with Canary wine” (Mr. Porter’s Journal from Virginia to New England) (el informe se recibió en Londres el 29 de enero de 1691).
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 20 José IgNACIo MARTíNEz RuIz cuantificar el volumen de las importaciones efectuadas por cada uno de ellos nos ha permitido, casi por primera vez, ir más allá de lo que supone disponer —siendo esto importante— de un mero listado de mercaderes ingleses residentes o interesados en el comercio con Canarias como ha ocurrido hasta ahora. Este grupo de mercaderes disponía de acceso directo a las principales instituciones del Estado británico, de ahí la existencia de peticiones o informes al rey, al Privy Council, al Committe for Trade and Plantations e, incluso, a la Cámara de los Comunes, dirigidos a defender sus intereses; unos intereses que solían identificar con los del conjunto de la nación y con los de las arcas del Estado; sobre todo en periodos de dificultad por los problemas surgidos en el desempeño de sus actividades mercantiles con las autoridades españolas o la población isleña o en periodos de conflicto bélico, especialmente con Francia, que alteraban las pautas de funcionamiento de las transacciones comerciales en el Atlántico Norte hasta el punto de modificar, incluso, la estacionalidad de la negociación. Constituye un terreno abierto a la especulación determinar hasta qué punto perjudicó a sus intereses y, probablemente también, a la economía vitivinícola del archipiélago, la ausencia primero y la desaparición después de la compañía del monopolio, la Canary Company. ¿Habría permitido la existencia de una organización mercantil como aquella evitar o reducir el impacto de algunas de las principales medidas legislativas aprobadas por el gobierno británico en el último tercio del siglo XVII, como las leyes de navegación de 1660-1663 o las subidas de impuestos a la importación de vinos que tuvieron lugar en 1660, 1666, 1670 y 1699? sea como fuere, a partir de 1660-1663, la posición de los vinos procedentes de Canarias en el mercado colonial británico se debilitó como consecuencia de la imposibilidad legal de seguir enviando a las colonias y plantaciones del Caribe y de América del Norte, sin pasar por la metrópoli, los caldos que tradicionalmente —desde comienzos de la década de 1640, como mínimo— se remitían de forma directa desde Tenerife y La Palma a Barbados y Nueva Inglaterra. Esto no quiere decir, sin embargo, que los caldos canarios desaparecieran totalmente de las mesas de los consumidores de las colonias británicas de centro y Norteamérica. Los intercambios, en efecto, continuaron; y continuaron porque hasta finales de la década de 1670 o comienzos de la de 1680, y aún después, gran Bretaña careció en las colonias de mecanismos administrativos, gubernativos y judiciales efectivos para hacer cumplir las leyes que prohibían el comercio directo con Canarias. Cuantificar estas transacciones resulta, hoy por hoy, imposible debido a la inexistencia de registros aduaneros o de registros portuarios que permitan reconstruir la magnitud de dichos intercambios. Ahora bien, de lo que no cabe duda es de que la cuestión de cumplimiento de las leyes de navegación de 1660-1663 se convirtió en un motivo de conflicto entre las autoridades británicas —de la metrópoli o de las islas— y los mercaderes de Londres y de Tenerife interesados en la continuidad de dichos intercambios, como lo prueba el enfrentamiento que tuvo lugar a comienzos de la década de 1680 entre Richard owen, cónsul de Inglaterra en Tenerife, y los mercaderes ingleses afincados en las islas o residentes en Londres. Un enfrentamiento en el que, entre otros elementos en juego, estuvo la cuestión del cumplimiento de las actas de navegación al respecto de los envíos de vino, de forma directa, de Tenerife a Barbados, Jamaica y las colonias británicas de América del Norte.
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 21 BRETToN, RoBT 997,50 474,50 671,90 681,00 939,30 774,80 754,70 632,00 601,70 299,00 262,00 7088,40 NEWToN, JNº 71,50 169,30 357,00 570,00 616,90 835,60 568,20 829,50 451,70 680,00 284,20 214,00 367,50 70,00 161,00 78,00 88,00 6412,40 HALL, JNº 295,50 210,50 518,00 473,70 828,00 771,00 636,20 605,00 381,50 4719,40 FRANCIA, sYMoN 156,00 145,50 246,50 306,00 448,90 674,00 165,60 234,50 78,00 219,20 375,20 625,00 477,00 4151,40 BLAKE, JNº 61,00 69,00 64,00 68,07 91,24 136,80 401,00 198,00 565,80 241,60 413,00 291,70 309,50 199,00 435,70 429,20 3974,61 MEAD, RICH 101,50 246,00 316,70 239,50 140,70 720,50 485,20 548,00 390,50 3188,60 RAWoRTH, RoBT 65,00 364,20 453,00 601,50 104,00 90,00 420,00 191,00 325,00 375,70 2989,40 CRossE, JNº 102,50 298,30 281,00 245,00 238,50 214,00 192,00 195,00 181,00 121,20 189,40 137,00 399,00 2793,90 MAXY, NATH 277,00 304,00 232,50 71,00 153,50 488,70 785,50 406,30 2718,50 HoLDER, RICH 73,00 154,00 143,00 209,00 199,00 381,90 351,10 83,50 342,00 349,00 218,00 147,00 52,00 2702,50 INgRAM, ARTH 506,00 276,20 471,20 597,00 145,00 111,00 316,50 208,10 2631,00 BELLAMY, JNº 65,06 165,20 216,50 714,00 915,00 2075,76 FLAVELL, JNº 140,00 182,70 334,70 183,70 386,00 116,00 70,50 164,00 130,20 140,00 108,00 1955,80 gÓMEz sERRA, ANTº 114,00 62,00 216,00 185,00 134,00 245,00 184,00 150,00 150,00 136,00 110,00 1686,00 RoBLEs, ANTº 98,50 90,50 143,00 287,00 513,50 115,50 87,00 251,00 1586,00 FRANCIA, DoMINgo 150,00 300,00 70,00 311,70 235,00 206,50 230,50 1503,70 WILsoN, sAM 309,00 916,80 1225,80 NICHoLLs, JNº 192,00 90,00 141,20 155,80 60,50 174,00 113,00 131,20 52,00 65,00 1174,70 CouRTNEY, PR 69,19 81,16 162,10 131,70 150,20 144,70 230,20 153,00 1122,25 FRANCIA, MosEs 549,00 525,00 1074,00 FRYER, THo 86,83 122,20 175,20 230,70 228,50 98,00 128,20 1069,63 WARREN, NICH 336,00 74,00 317,70 258,00 81,00 1066,70 sHIPMAN, WM 617,70 419,00 1036,70 TuRNER, JNº 347,10 66,00 172,00 96,50 50,00 120,00 50,00 50,00 69,00 1020,60 BAKER, EDW 235,00 213,00 140,00 188,00 108,00 105,00 989,00 BELLAMY, WM 175,00 551,00 213,00 939,00 ELY, RICH 147,70 67,66 158,00 176,00 178,00 161,00 888,36 PRouDFooT, MARK 68,00 70,00 69,00 64,00 99,66 96,16 61,28 73,00 103,20 120,20 56,25 880,75 MERRY, ANTº 245,00 55,25 127,80 401,50 829,55 HALL, HAN 185,00 451,20 179,70 815,90 BoWLEs, Jos 69,73 105,10 177,00 204,00 235,00 790,83 RICHARDs, RICH 342,10 283,00 625,10 WARNER, HEN 147,00 152,20 152,60 158,00 609,80 1664 1667 1668 1675 1676 1677 1678 1680 1681 1682 1683 1684 1685 1686 1694 1695 1696 1697 ToTAL APéNDICE I. IMPoRTADoREs DE 100 o MAs PIPAs DE VINo DE CANARIAs PoR EL PuERTo DE LoNDREs ENTRE 1664 y 1697
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 22 THRoCKMoRToN, WM 250,30 125,00 109,00 110,00 594,30 LANg, RoBT 139,20 111,70 152,20 78,25 98,75 580,10 TooKE, EDMD 100,20 114,00 128,00 235,50 577,70 sHEPHERD, sAM 107,00 97,00 171,00 116,00 73,00 564,00 MoRRICE, THo 88,00 234,00 120,20 119,20 561,40 INgRAM. RoWL 263,50 273,50 537,00 CLAPHAM, WM 53,00 348,50 130,00 531,50 HALL, JNº y EzEK 328,00 190,00 518,00 PAgE, JNº 76,00 79,50 84,00 66,00 68,00 50,00 68,00 491,50 READ, WM 209,30 273,10 482,40 PRouDFooT, THo 237,00 227,20 464,20 sPICER, MICH 86,00 80,00 71,25 51,00 124,00 50,25 462,50 BEAK, ARNº 352,00 109,40 461,40 CHITTY, ABRA 109,50 151,00 186,00 446,50 sMITH, gEo 102,80 162,50 173,90 439,20 FREDERICK, JNº (sIR) 354,60 84,00 438,60 TRuMBALL, gEo 66,00 103,80 257,00 426,80 goDDARD, THo 190,00 193,00 383,00 RAWoRTH, CHA 242,00 128,60 370,60 HALL, JNº & CO. 361,20 361,20 DE sALVA, CHA 356,00 356,00 BELLAMY, ADAM 152,00 203,20 355,20 LEMKNELL, JNº 136,00 201,30 337,30 BoDKIN, CHR 150,50 58,00 128,00 336,50 WARNER, MARY 240,00 85,00 325,00 HEAD, JNº 112,00 204,00 316,00 KIFFEN, WM 100,50 145,00 50,00 295,50 BEACoN, THo 108,00 106,20 80,00 294,20 CRIsPE, JNº 287,50 287,50 DAsHWooD, FRAN 145,00 139,10 284,10 CAsTLE, RoBT 284,00 284,00 THoMAs, sYMoN 279,60 279,60 TooKE, EDW 109,00 169,00 278,00 1664 1667 1668 1675 1676 1677 1678 1680 1681 1682 1683 1684 1685 1686 1694 1695 1696 1697 ToTAL
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 23 sMITH, WM 131,10 144,10 275,20 DoBELL, CHA 142,50 125,00 267,50 NICHoLLs, BENJ 100,00 160,00 260,00 HALL, HEN 259,00 259,00 FINCH, gEo 88,00 57,00 60,50 50,00 255,50 ALLEN, JNº 88,25 93,00 61,50 242,75 DAVITTs, THo 99,00 143,20 242,20 VAN BEEsELER (VANDEsTER), CoRN 99,00 78,58 60,00 237,58 HINCHMAN, LEoNARD 90,00 140,00 230,00 FLANDLE, JNº 228,70 228,70 RoDRIguEz FRANCIA, DoM 225,00 225,00 BEWIN, RoBT 211,00 211,00 CLARK, PLAYFoRD 55,00 60,25 85,00 200,25 CRIsPE, sAM 200,00 200,00 BoWLEs, JNº 196,00 196,00 RoDRIguEs, DoMINgo 191,00 191,00 LYNCH, PR 189,00 189,00 BouN, gEo 110,00 70,00 180,00 PoRTELLo, IsA 164,00 164,00 BYNCH, PR 162,00 162,00 MoLINA (?) 160,00 160,00 HEREFoRD, BooTH 80,00 80,00 160,00 VANHATTEN, JoHN 70,00 90,00 160,00 gRAsHEE (gRosHEE), JNº 91,50 66,13 157,63 CLAPHAM, RICH 76,50 77,00 153,50 gÓMEz ARCE (?), ANTº 152,20 152,20 MERRY, HEN 152,00 152,00 WALLIs, CHA 99,00 52,56 151,56 BALLARD, RICH 149,00 149,00 BRITAINE, THo 149,00 149,00 LINDo, JNº 147,00 147,00 CousE, EDW 146,00 146,00 1664 1667 1668 1675 1676 1677 1678 1680 1681 1682 1683 1684 1685 1686 1694 1695 1696 1697 ToTAL
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 24 LoCKLY, sAMLL 143,00 143,00 sAYER, JNº 89,00 54,00 143,00 DuBRY (DuTRY), DENNIs 77,00 64,00 141,00 WEBBER, JNº 140,30 140,30 CARTER, RICH 70,00 68,25 138,25 CousE, EDM 138,00 138,00 RoDRIguEs ARIEs, DIEgo 136,00 136,00 WADLoW, JNº 130,00 130,00 LINCH, PR 70,50 56,00 126,50 CHAPMAN, RICH 126,00 126,00 CoNDE DE MoLINA 122,00 122,00 DoCMINIQuE, PAuL 120,20 120,20 J...soN, WM 120,00 120,00 MAsKELYNE, WM 119,80 119,80 JEgo, PHIL 119,00 119,00 WEBB, EBENEzER 64,75 53,75 118,50 BRETToN, RoBT y THo FRYER 114,00 114,00 CAsEBY, JNº 113,00 113,00 BAuDs, THo 110,00 110,00 gRAMER (gRAMMER), WM 50,00 59,00 109,00 WILsoN, BIgLY 103,50 103,50 sHIPMAN, JNº 102,00 102,00 BusHELL, EDW 101,00 101,00 DuCKMANE, PAuL 101,00 101,00 Fuentes: tna, E/190/47/6, E 190/50/3, E 190/51/3, E 190/52/3, E 190/57/1, E 190/62/4, E 190/63/1, E 190/63/9, E 190/66/4, E/190/67/6, E 190/73/3, E 190/81/2, E 190/88/1, E 190/89/2, E 190/97/1, E 190/97/3, E 190/97/6, E 190/105/5, E 190/105/6, E 190/105/7, E 190/107/4, E 190/114/4, E 190/118/2, E 190/118/7, E 190/118/10, E 190/119/6, E 190/126/3, E 190/127/2, E 190/127/4, E 190/137/8, E 190/144/4, E 190/149/5, E 190/151/9, E 190/154/1, E 190/154/4, E 190/160/2, E 190/160/9 En esta lista se recogen los datos correspondientes a: - todos los mercaderes que, al menos en uno de los años comprendidos entre 1664 y 1697, importaron 100 o más pipas de vino. - todos los mercaderes que, sin haber importado en al menos uno de los años comprendidos entre 1664 y 1697 la cifra de 100 o más pipas de vino, en el conjunto del periodo superaron la cifra de 100 pipas importadas. - no se recogen las cifras relativas a las importaciones efectuadas por los mercaderes que responden a cualquiera de las dos categorías anteriores para los años en que sus importaciones fueron inferiores a las 50 pipas de vino a fin de minimizar los problemas de homonimia. 1664 1667 1668 1675 1676 1677 1678 1680 1681 1682 1683 1684 1685 1686 1694 1695 1696 1697 ToTAL
Anuario de Estudios Atlánticos ISSN 2386-5571, Las Palmas de Gran Canaria. España (2016), núm. 62: 062-008, pp. 1-25 25 Los CANARY MERCHANTS DE LoNDREs Y TENERIFE Y EL MERCADo ATLÁNTICo DE VINos... BIBLIOGRAFÍA A volume relating to the early history of Boston containing the Aspinwall notarial records from 1644 to 1651. (1903). Boston: Municipal Printing Office. barroW, T.C. (1967). Trade and Empire. The British Customs service in Colonial America, 1660-1775. Cambridge, Mass: Harvard university Press. baylin, B. (1955). The New England Merchants in the seventeenth Century. Cambridge, Mass: Harvard university Press. béthEncourt massiEu, A. (1956) [1991]. Canarias e Inglaterra: el comercio de vinos (1650-1800). Las Palmas: Cabildo Insular de gran Canaria. brucE, P.A. (1896). Economic History of Virginia in the Seventeenth Century. 2vols. New York: MacMillan and Co. cEll, g.T. (1969). English Enterprise in Newfoundland, 1557-1660. Toronto: university of Toronto Press. collins, J. (1682). salt and Fishery. Londres. fajardo spínola, F. (2013). «una comunidad mercantil atlántica: los ingleses en las islas Canarias». Anuario de Estudios Atlánticos, 59, pp. 381-428. galindo brito, A. (2004). «Extranjeros en El Puerto de la Cruz en el tercer cuarto del siglo XVII». XV Coloquio de Historia Canario-Americana. Las Palmas de gran Canaria: Casa de Colón, pp. 321-334. galindo brito, A. (2006). «Los cónsules ingleses en Canarias en el siglo XVII». XVI Coloquio de Historia Canario-Americana. Las Palmas de gran Canaria: Casa de Colón, pp. 473-480. gray, L.C. (1933). A History of Agriculture in the southern united states to 1860. 2 vols. Documents Relative to the Colonial History of the State of New York. Albany: Weed, Parsons and Company. macías hErnándEz, A.M. (2000). «La viticultura canaria. orto y ocaso, c. 1500-1800», en maldonado rosso, J. y ramos santana, A. (eds.). Actas del I Encuentro de historiadores de la vitivinicultura española. El Puerto de santa María: Ayuntamiento, pp. 319-343. mathEr hookEr, R. (1936). The Colonial Trade of Connecticut. New Haven: Yale university Press. martínEz ruiz, J.I. (2013). «Ralph and Francis smalley. An English merchant company operating between La Palma and London (1697-1725)», en lobato, I. y oliva mElgar, J.M. (eds.). El sistema comercial español en la economía mundial (siglos XVII-XVIII). Huelva: Publicaciones de la universidad de Huelva, pp. 199-224. matson, C. (1998). Merchants & Empire. Trading in Colonial New York. Baltimore: The Johns Hopkins University Press. mccuskEr, J. & mEnard R.R. (1991). The Economy of British America, 1607-1789. Chapel Hill, NC: The university of North Carolina Press. morton, T. (1637). New England Canaan, or New Canaan. Containign an Abstract of New England. Londres. nyE, J.V.C. (2007). War, Wine, and Taxes. The Political Economy of Anglo-French Trade, 1689-1900. Princeton: Princeton university Press. popE, P.E. (2004). Fish into Wine. The Newfoundland Plantation in the seventeenth Century. Chapell Hill, NC: The university of North Carolina Press. skEEl, C.A.J. (1916). «The Canary Company». The English Historical Review, CXXIV, pp. 529-544. stEcklEy, g.F. (1972). Trade at the Canary Islands in the seventeenth Century (PhD., university of Chicago). stEcklEy, g.F. (1980). «The Economy of Tenerife in the seventeenth-Century: Anglo-spanish Partnership in a Luxury Trade». Economic History Review, XXXIII, 3, pp. 335-350. stEcklEy, g.F. (1984). The letters of John Paige, London merchant, 1648-1658. Londres: London Record society. The Colonial Laws of Massachusetts. (1887). Boston. Williams, E. (1650). Virginia: More especially the south part thereof, Richly and truly valued. Londres. Winthrop Papers. (1947). Vol. 5. Boston: The Massachusetts Historical society.