scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Qué es el Instituto Nacional de Previsión : su origen, operaciones que realiza, disposiciones porque se rige, el seguro voluntario y el seguro obligatori de vejez, tarifa

Full text

Publicaciones del instituto Nacional de Previsión Qué es el instituto Nacional de Previsión Su origen. — Operaciones que realiza.-.-Disposiciones por que se rige.—EI Seguro voluntario y el Seguro obligatorio de vejez.— Tarifa,. Biblioteca PixeLegis. Universidad de Sevilla. • Madrid'  Imprenta particular del Instituid Naciera"' de Pr evIeldn. — Calle de Seg aste. 6, Que os el ludido bond de Previsión, Caracteres del Instituto.—Sus funciones. El Instituto Nacional de Previsión es un organismo creado para fomentar y difundir la previsión popular, especia mente la que se realiza en forma de pensiones de retiro para la vejez. Su creación y sus ulteriores desarrollos han obedecido a los mismos principios que en todos los países civiliza dos han impulsado a los Gobiernos y a la acción particular a evitar que, después de una vida de trabajo, el obrero quede entregado a la miseria o tenga que ser socorrido por la. Beneficencia pública al llegar a viejo, o antes, si queda imposibilitado para ganarse el sustento. Aunque la misión primordial del Instituto se refiere a las pensiones de retiro, le están encomendados en general los seguros de utilidad pública de personas, es decir, aquellos en que se asegura el riesgo de perder la aptitud para el trabajo. El Real decreto de 20 de noviembre de 1919 ha especificado los seguros que caen en su esfera de acción, señalando los de vejez, las pensiones de supervivencia (viudedad y orfandad), el seguro popular de vida y de renta, los seguros infantiles d iferidos, el seguro contra el paro forzoso, los seguros de invalidez, accidentes, enfermedad y maternidad, y toda otra op eración de previsión social, basada en el ahorro y que gire sobre la vida humana. De estas formas de seguro, algunas, como las pensiones de retiro y los seguros infantiles diferidos, están ya plenamente const ituidas, otras iniciadas, corno el seguro de vida (en f orma de c apitales reservados) y el de invalidez, y otras en - 4 - estudio, corno las pensiones de viudedad y orfandad y paro forzoso. Como el Instituto se ha creado para atender a una necesidad social y no para hacer competencia a las entidades aseguradoras particulares, las operaciones que realiza tienen un límite económico (las pensiones que en él se coñstituyen no pueden pasar de cierta cantidad) y se aplican a las clases menesterosas o menos pudientes. Los seguros que realiza son los llamados de utilidad pública, es decir, aquellos que el Estado establece o fomenta, atendiendo al bien general y a la protección de las clases económicamente débiles. El Instituto no es sólo una Caja de pensiones y seguros, una entidad oficial aseguradora. Es también un órgano de propaganda de la previsión popular, que por medio de publicaciones, de conferencias, de estudios, etc., procura crear opinión favorable y costumbres que desarrollen estas formas del ahorro. El Instituto Nacional de Previsión ha pasado por un largo periodo de preparación y estudio antes de ser establecido por la Ley de 27 de febrero de 1908, que lo fundó. Fué inaugurado oficialmente por S. M. el Rey en 11 de julio de 1909. Organización. El Instituto es un organismo con personalidad administrativa y fondos propios distintos de los del Estado, aunque éste conserva respecto de él funciones de inspección y de protección económica, representada por un capital inicial de garantía y subvenciones anuales para el fomento de la previsión. Al frente del Instituto hay un Consejo de Patronato, cuyo Presidente es nombrado libremente por el Gobierno, que ejerce, por medio de él, una inspección permanente sobre las operaciones. En dicho Consejo figuran un Consejero patronal y otro obrero, designados por el Instituto de Reformas Sociales. El Presidente actual del Instituto es el General D. José Marvá. El Real decreto de 11 'de marzo de 1919, que estableció el Seguro de vejez obligatorio, de que se hablará más adelante, ha ampliado el Consejo de Patronato, que primeramente se componía de 14 Vocales y el Presidente, llevando a él representantes de las entidades locales similares, representantes del Ministerio de Hacienda, de la Caja Postal de Ahorros, que colabora en las funciones del Instituto, y de las Cajas provinciales o regionales autónomas de Previsión popular no declaradas similares del Inst tuto. Es Presidente honorario del Consejo de Patronato S. M. el Rey; Jefe de la Administración Central del Instituto es un Consejero-delegado (delegación del Consejo). Desempeña este cargo D. José Maluquer y Salvador. La organización local del Instituto se ha coordinado con la colaboración de los organismos municipales, provinciales .y regionales establecidos, o que se han ido estableciendo, y que se dedicaban a análogas operaciones. De esta suerte, el Instituto ha conseguido armonizar la acción central o nacional con la local, sin estorbar la acción de estas Cajas, huyendo de toda apariencia de monopolio, sistematizando los esfuerzos en pro de una obra común y manteniendo como principios de unidad las reglas fundamentales del seguro matemático y las indispensables garantías. Así se ha logrado una considerable economía de personal y una utilización de los esfuerzos aprovechables, además del respeto debido . a la autonomía y labor realizada por las Cajas municipales, provinciales o regionales de pensiones. Garantías. El primer e lemento de seguridad que ofrece el Instituto es la aplicación de las reglas ma temáticas del Seguro, que evitan los p eligros del e mpirismo. Las reglas matemáticas del Seguro están ya com probadas por la exp eriencia, además de su fundamento ci entífico. La Caja oficial de A tiros de Bélgica, organizada sobre las mism  - as horros bases y de que Re- Instituto, viene funcionando hace muchos años y ha podido cumplir sus compromisos, aun atr avesando un período tan crítico y excepcional como el de l aguerra europea. - 6 - Además, la gestión del Instituto está sometida a tina fiscalización constante. La ejerce, en nombre del Gobierno, el Presidente. Desde el punto de vista técnico, la ejerce el actuario, que es M. Edmond Lefrancq, Secretario de la Sociedad de Actuarios belgas, alto funcionario de la Caja oficial de Bruselas y una de las autoridades del Seguro. El Consejero patronal y el obrero, elegidos por el Instituto de Reformas Sociales entre sus Vocales que ostentan este carácter, y que a su vez son designados por el voto de las Asociaciones patronales y obreras de toda España, representan una intervención directa de estas dos clases, las más interesadas en la obra del Instituto. Aparte de esto, el Gobierno comprueba, cada cinco años, el funcionamiento y solvencia del Instituto, revisando las reservas matemáticas calculadas y verificando la evaluación de los bienes y valores en que están invertidas, por medio de una Comisión, presidida por el Comisario general de Seguros, y de la que es Secretario un actuario con título profesional. Los fondos del Instituto se invierten en colocaciones de primer orden, elegidas entre las más seguras, con arreglo al dictamen de una Ponencia financiera, de que forma parte, como Vocal asociado, el Sr. Marqués de Urquijo, Consejero honorario del Instituto. Operaciones del Instituto.— Las pensiones. Se ha dicho que el Instituto tiene dos funciones. Una de ellas, educadora y de propaganda, consiste en difundir la previsión popular. La viene cumpliendo el Instituto por medio de actos públicos de propaganda, realizados en diferentes comarcas de España, por medio de folletos y monografías de vulgarización y con publicación periódica de sus Anales, y también asesorando o informando a los particulares y a las Sociedades que desean saber cómo pueden constituirse las pensiones o seguros. La labor del Instituto en este orden ha sido copiosa. Los Anales están en el año XV de su publica- — 7 --- ción; ha impreso y difundido muchos miles de ejemplares de monografías populares, y los actos de propaganda oral se cuentan por centenares. La otra función del Instituto es de carácter práctico. Consiste en realizar las operaciones de Seguro popular. Clases de pensiones. Las operaciones principales del Instituto son las pensiones, es decir, las operaciones de renta diferida o temporal, constituída a favor de personas de las clases trabajadoras, mediante imposiciones únicas o periódicas, efectuadas por los que hayan de disfrutar estas pensiones, o bien por otras personas o entidades a su nombre, bajo el pacto de cesión o de reserva de las imposiciones para los arechohabientes del asegurado. Es decir, que hay dos grandes clases de pensiones : a capital cedido y a capital reservado. La pensión es a capital cedido cuando el imponente cede las cuotas que va pagando a cambio de la pensión que ha de cobrar desde que llegue a la edad estipulada hasta su muerte. La pensión a capital reservado es aquella en que con las cuotas se compra la pensión y además se asegura un capital, que se entregará a los herederos o dere chohabientes al ocurrir la muerte del asegurado. Esta última clase de pensiones es algo más costosa, porque c omprende dos operaciones : una de renta vitalicia y otra de seguro de vida. La elección de una u otra forma de pensión depende de la co nveniencia del asegurado, d eterminada por s su circunstancias p ersonales. Al que no tenga obl igaciones de familia le co nvendrá más la op eración a capital cedido. En cambio, al que tenga que c uidarse, no sólo de su porvenir , en o los de años sus pa de la vejez, sino de la suerte de su mujer e hijosdres, en contrará en la p ensión a capital r eservado un medio de ase gúrarles un pequeño ca pital, 4°. o al menos un auxilio, si las imposiciones fueran reducidas. 8 - Tarifas. El cálculo de la pensión que se conseguirá por cada cantidad que se entregue se consigna en unas tablas numéricas que llevan el nombre de tarifas. Las tarifas están formadas con arreglo a los datos del interés señalado y de la mortalidad. Las del Instituto han sido revisadas por el actuario M. Lefrancq y han merecido favorable juicio del Director general de la Caja Nacional de Previsión para la vejez y la invalidez de los obreros de Italia, institución oficial análoga a nuestro Instituto. Las tarifas expresan la pensión vitalicia que el Instituto pagará anualmente, desde la edad de cincuenta y cinco, sesenta o sesenta y cinco años, según se convenga, por cada peseta impuesta a la edad que tuviese en la fecha de la imposición la persona a cuyo nombre se haga ésta. Cada imposición representa, por consiguiente, una prima única, pagada para la adquisición de una pensión vitalicia, cuyo cobro empezará a la edad señalada. Al llegar a esta edad, la suma de las pensiones adquiridas por todas las imposiciones será la pensión que pagará el Instituto. Los imponentes no pierden su derecho por interrumpir sus imposiciones; pero les conviene que éstas sean constantes, para llegar a adquirir una pensión suficiente. Debe advertirse que estas indicaciones se refieren a las pensiones contratadas libremente. De las reglas del Seguro obligatorio de vejez establecido por el Real decreto de 11 de marzo de 1919 hablaremos más adelante por separado. Bonificaciones. El Estado contribuye a la formación de las pensiones con una cantidad, que recibe el nombre de bonificación. No todos los asegurados tienen derecho a la bonificación del Estado. Se necesita para ello elegir para la pensión la edad de cincuenta y cinco, sesenta o sesenta y cinco años (pues tam-. biés se pueden contratar pensiones a otra edad, pero sin bo- — 9 — nificación del Estado); no disfrutar de sueldo que exceda de 3.000 pesetas anuales ni pagar contribución superior a ciertas cuotas, señaladas en el Reglamento, ni tener haberes pasivos. Además de esta bonificación general del Estado, que ha sido de 12 pesetas anuales en los primeros diez años de vida del Instituto, hay bonificaciones preferentes, que se aplican en los casos que señalan los Estatutos, y que, en general, tienden a ayudar a los pensionistas que se encuentran en condiciones más difíciles para formarse una pensión que no sea mínima. La Provincia, el Municipio, las entidades privadas y los particulares pueden también bonificar voluntariamente las pensiones, protegiendo de este modo el ahorro y auxiliando a las clases menesterosas. Imposición mínima. No se admiten imposiciones menores de 50 céntimos de peseta. Imposición máxima. La suficiente para formar una pensión anual de 1.500 pesetas (en las pensiones voluntarias). Pago de las pensiones. Cuando la pensión pase de 60 pesetas anuales, se pagará mensualmente. Si es menor, por trimestres. Propiedad de las pensiones. Las pensiones del Instituto Nacional de Previsión no pueden ser objeto de cesión, retención ni embargo. Para percibir las pensiones, el menor de diez y ocho años y la mujer casada necesitan la autorización o consentimiento que seña- - 16 - ción de Fabricantes de Tejidos; La Papelera Es pañola; los Tranvías de Zaragoza y Bilbao; la Compañía de Telegrafía sin hilos; la Sociedad de los Ferrocarriles de Valencia y Aragón; la Cooperativa Electra, de Madrid; la Sociedad A nónima Trénor, de Valencia, y otras muchas. Corno algunas Empresas inscribieron a todos sus obreros, sin distinguir edades, hay ya ocho obreros que están c obrando pensión, por virtud de la anticipación de cuotas. La anticipación voluntaria del seguro de vejez ofreció a los patronos una ventaja importante. -El Estado aumentó en un 25 por 100 su bonificación a las pensiones que se contratasen antes de la implantación efectiva del régimen obligatorio; es decir, que el patrono tiene que gastar 3 pesetas anuales menos por obrero. Además, la anticipación fué una muestra de interés hacia los trabajadores, que no podrá menos de influir en la buena armonía entre los elementos del trabajo. Un buen negocio para los patronos. La constitución de pensiones de vejez y de invalidez para los obreros no es sólo una obra de protección social y una necesidad impuesta por las circunstancias sociales y económicas del mundo. Es además un buen negocio para los patronos, porque cuando el obrero experimenta una sensación de seguridad y satisfacción, el trabajo mejora. Así lo reconocen calificadas autoridades industriales: «No practicamos el paternalismo — dice Mr. Marsh, Director de la Waltham Watch Company, de los Estados Unidos —, si bien hemos procurado colocar a nuestros obreros en un atractivo medio ambiente; y además ele los sentimientos humanitarios, que no dejamos de abrigar, estamos persuadidos de que aquel influjo produce resultados excelentes en los negocios.» «En la prosperidad de las grandes Empresas germánicas, beneficiada por el aumento de producción de los obreros y el desarrollo económico de Alemania, ha influido eficazmente la organización de la Previsión social.» (Informe del Sr. Zahn, Director de Estadística de Baviera en la Conferencia internacional de Dresde de 1912.) - 17 — Los seguros sociales son un perfeccionamiento en la organización del trabajo, más necesario todavía después de los cambios que en la economía de Europa y del mundo ha originado la última guerra. La introducción de un Estatuto del Trabajo en el Tratado de paz y la creación de una Oficina internacional del Trabajo son señales inequívocas de la primordial importancia que han adquirido estas cuestiones. Las imposiciones de los obreros. Aunque en el primer período del régimen obligatorio no se exige cuota alguna al obrero, le conviene hacer imposiciones. Las razones son claras. En primer lugar, puede aumentar su pensión inicial, que es reducida necesariamente, por los grandes gastos que supone para los patronos y para el Estado asegurar a todos los asalariados de España. En segundo lugar, haciendo imposiciones, el obrero se defiende contra el riesgo de la invalidez prematura. Si no ha hecho imposiciones y se queda imposibilitado para el trabajo antes de llegar a la edad de retiro, no tendrá derecho más que a la parte de pensión que produzcan las cuotas del patrono y del Estado satisfechas mientras trabajó. En cambio, si hace imposiciones, percibirá la pensión inicial íntegra de una peseta diaria, como si hubiera seguido trabajando hasta llegar a la edad del retiro. Además, las imposiciones desarrollarán en el obrero hábitos de economía y de ahorro, que son compañeros de virtudes morales. No se nos oculta que para algunas clases de obreros todavía es un sacrificio duro el retirar alguna pequeña parte de sus ingresos; pero hay oficios donde los salarios han aumentado en proporciones que hacen posible el ahorro. El Ejército y las pensiones de retiro. Se han producido laudables iniciativas para iniciar y fomentar entre los soldados la previsión en forma de pensiones de retiro. Con motivo del centenario de su fundación, el - 18 - Cuerpo de Ingenieros militares abrió libretas a todas las clases y soldados del mismo. El Batallón de Cazadores de Ciudad Rodrigo, el 4.° Regimiento Montado de Artillería, el torpedero número 45 y, recientemente, el Regimiento inmemorial del Rey, con motivo de la jura de la bandera por el Príncipe de Asturias y merced a un importante donativo de S. M. el Rey, han inscripto también en el Instituto a las clases y soldados. Para adquirir más detenidas explicaciones acerca de 'las operaciones del Instituto, conviene dirigirse a las Oficinas del mismo, Sagasta, 6, Madrid; a las Cajas colaboradoras, si las hay en la población donde resida el que desee informarse, o a los Agentes del Instituto, en su caso. - 19 - Para facilitar el conocimiento práctico de las operaciones del Instituto, incluimos, por vía de ejemplo, la siguiente TA R1 FA Imposición anual continuada para obtener una renta de 1 peseta anual a capital reservado. En caso de fallecimiento ANTES solamente de la edad de retiro, se devuelve la TOTALIDAD de las imposiciones. Edad de retiro, 65 años. • Edad I Imposición Edad Imposición Edad Imposición 0 0,0278 22 0,0784 44 0,2801 1 0,0291 23 0,0825 45 0,3007 2 0,0304 24 0,0868 3 0,0318 25 0,0914 46 0,3234 4 0,0333 47 0,3487 5 0,0348 26 0,0963 48 0,3769 27 0,1015 49 0,4085 6 0,0364 28 0,1070 50 0,4441 7 0,0381 29 0,1129 8 0,0399 30 0,1192 51 0,4846 9 0,0418 52 0,5311 10 0,0438 31 0,1260 53 0,5847 32 0,1332 54 0,6474 11 0,0459 33 0,1409 55 0,7216 12 0,0481 34 0,1492 13 0,0505 35 0,1582 56 0,8107 14 0,0529 57 0,9196 15 0,0555 36 0,1677 58 1,0558 37 0,1781 59 1,2308 16 0,0583 38 0,1893 60 1,4642 17 0,0612 39 0,2014 18 0,0542 40 0,2145 61 1,7909 19 20 0,0675 0,0709 41 0,2288 62 63 9, 2806 - 3,0960 42 0,2444 64 4,7259 21 0,0745 43 0,2614 Edad en el próximo venidero cumpleaños.