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Vico, filósofo de nuestro tiempo

Vitiello, Vincenzo

Abstract

Esta contribución ofrece una sintética perspectiva de Vico como un filósofo del ahora de la historia; como un escritor barroco en el cual fluye la filosofía en la escritura; y como el autor de una Ciencia nueva que es extensión de la mathesis universalis a la historia.

Full text

371 VICO, FILÓSOFO DE NUESTRO TIEMPO Vincenzo Vi iello (Uni e sidad de San Ra aello, Milán) RESUMEN: Es a con ibución o ece una sin é ica pe spec i a de Vico como un ilóso o del aho a de la his o ia; como un esc i o ba oco en el cual luye la iloso ía en la esc i u a; y como el au o de una Ciencia nue a que es ex ensión de la ma hesis uni e salis a la his o ia. PALABRAS CLAVE: Vico, 350º Ani e sa io, iloso ía de la his o ia, his o ia ideal e e na, g abado alegó ico, aho a, V. Vi iello. Vico, philosophe o ou ime ABSTRACT: This con ibu ion o e s a syn he ic pe spec i e o Vico as a philosophe o he now o his o y; a ba oque w i e whose philosophy lows in his w i ing; and he au ho o a New science, which is an ex ension o ma hesis uni e salis o his o y. KEYWORDS: Vico, 350 h Anni e sa y, philosophy o his o y, e e nal ideal his o y, allego ical eng a ing, now, V. Vi iello. Vico, iloso o del nos o empo RIASSUNTO: Il p esen e con ibu o o e una p ospe i a sin e ica di Vico come iloso o dell’adesso della s o ia, come sc i o e ba occo la cui iloso ia sco e nella sc i u a e come au o e di una Scienza nuo a che è es ensione alla s o ia della ma hesis uni e salis. PAROLE CHIAVE: Vico, 350º Anni e sa io, iloso ia della s o ia, s o ia ideale e e na, incisione allego ica, adesso, V. Vi iello. 1. ay ilóso os que pa ecen plenamen e dueños del p opio pensa- mien o, has a el pun o de de ini a p io i sus posibilidades y lími es. Resul a ejempla el caso de Kan , que ya en el esc i o ju enil con el desa ian e í ulo de His o ia uni- e sal de la na u aleza y eo ía del cielo, a i maba con segu idad: «Dadme solo la ma e ia, y con ella os cons ui é un mundo». O os impulsan la p e ensión del dominio de la azón has a desc ibi su p opio i ine a io de pensamien o como el © Cuade nos sob e Vico 32 (2018) Se illa (España, UE). ISSN 1130-7498 D.O.I. h p://dx.doi.o g/10.12795/Vico.2018.i32.53 © Vincenzo Vi iello © de la ad. José M. Se illa Fe nández Especial 350º Ani e sa io de Giamba is a Vico (1668-2018) Es e a ículo esponde a una in i ación exp esa po pa e de la Di ección de la Re is a pa a es e olumen especial po el 350º Ani e sa io del nacimien o de G. Vico, habiendo supe ado los c i e ios de alo ación y del p oceso de acep ación. H H Cuade nos sob e Vico 32 (2018) 350º Ani e sa io de G. Vico 372 de eni del mundo: en e ellos des aca el A is ó eles de la Neuzei : Geo g Wilhelm F ied ich Hegel. Giamba is a Vico, a pesa de que se mue e en la misma al u a que los dos ilóso os nomb ados, no esul a encon able ni en e los p ime os ni en e los segun- dos. Más que domina , pa ece dominado po su p opio pensamien o: su i ine a io ese a so p esas no solo al in é p e e, sino ambién a su au o . Es o explica la as- cinación que p oduce una iloso ía en la que las ensiones y las con adicciones, p e- sen es en odo pensamien o i o y i al, salen lib emen e a la luz, sin que el Au o , como a eces ocu e ambién a sumos ilóso os, se a ane po esconde las ni siquie- a po minimiza las, ocupado como es aba en e oma el hilo de sus azonamien os siemp e pa iendo de nue o, einiciando la ama desde una pe pec i a nue a y más o iginal. He ahí la azón de la plu alidad de in e p e aciones de es e pensamien o, cuya iqueza ha encon ado una adecuada exp esión en la esc i u a “ba oca” de la Scienza nuo a: ejemplo eminen e de esc i u a en sen ido p opiamen e “ ilosó ica”, qua philosophia exe ci a, non an um locu a. De aquí el sen ido de esponsabilidad que es a ob a in ini a ( ambién en el sen ido de incomple a e incomple able) susci- a en el in é p e e, que, según se aden a poco a poco en ella, se da cuen a de la ans o mación que se p oduce en él: de in e ogado a in e ogado. La ob a, p opo- niendo p egun as más que o eciendo espues as, pone en juego o almen e al in é - p e e. Le exige que desa íe la a en u a del pensamien o. 2. La p ime a g an ope ación comple ada po Vico en la Scienza nuo a ue la ex ensión de la ma hesis uni e salis a la his o ia, es deci , la econducción de lo acciden al y con ingen e en el o den de un sabe necesa io y a p io i: el «DOVETTE- DEVE-DOVRÀ»de la his o ia ideal e e na (SN44, pp. 903-904).1Realizaba, así, el ideal pe seguido «desde la época de la p ime a o ación»–como esc ibía en la au o- biog a ía–, no sin, según c eo, an icipa el iempo del su gimien o de es e ideal: halla «algún a gumen o nue o y g ande, que uniese en un p incipio odo el sabe humano y di ino».2Se in oducía así den o del g an deba e ilosó ico y cien í ico que había abie o la edad mode na, en el que habían pa icipado y pa icipaban los mayo es ingenios de la época, de Copé nico y Keple a Desca es y Galilei, a Spinoza y Leibniz; y de Hobbes a G ocio y Pu endo en el ámbi o del de echo. Al mismo iempo supe aba la di isión adicional –que se emon a al menos a la con- o e sia en e A is ó eles e Isóc a es– en e e ó ica y lógica, polí ica y ma emá i- ca, ópica y c í ica, eo izada po él mismo en De a ione. La “Ciencia nue a” iba Vincenzo Vi iello 1. Ci o po la edición Bompiani: La Scienza Nuo a. Le e edizioni del 1725, 1730 e 1744, Milán, 2012, edición al cuidado de M. SANNA y V. VITIELLO, con ensayo in oduc o io de es e úl imo. En las ci as, al núme o de la página p ecede á la sigla SN y el núme o del año de publicación. Sigo es a edición po que ep oduce la au én ica esc i u- a “ isual” de Vico. 2. Vi a di Giamba is a Vico sc i a da se medesimo, en G. VICO, Ope e, a ca go de A. BATTISTINI, 2 ols., Mondado i, Milán, 1990, I, p. 36. Cuade nos sob e Vico 32 (2018) 350º Ani e sa io de G. Vico 373 más allá de la esis de que philologia e philosophia geminae o ae, a anzada años an es en la No a 33 al De cons an ia iu isp uden is.3Las p uebas ilosó icas, que «son absolu amen e necesa ias», o ecen el cuad o en el que se o denan las p uebas ilológicas, «que deben ene ahí su úl imo luga »(SN44, p. 905). Y únicamen e po el o den dic ado po la iloso ía «los g andes es igios de la an igüedad, inú iles has a aho a pa a la ciencia po que yacían escuálidos, mu ilados y descolocados, a ojan g andes luces una ez limpiados, ecompues os y colocados en su luga » (SN44, p. 905). Es e genial p oyec o en ó en c isis en el ac o mismo en que se lle ó a cabo. La ma hesis uni e salis es aba esc i a en la lengua “epis ola ” que había di idido palab as y cosas, pensamien o y ealidad. ¿Cómo, en onces, ‘consegui ’ el lenguaje de los o ígenes, el monosilábico, el ina iculado je oglí ico sono o, oz y ges o a la ez, en que se exp esa la p ime a humanidad? ¿Cómo ap ehende con las palab as- signos de la lengua “epis ola ” las “pasiones” de la lengua p ime a, des igo izada ya en las hablas de los Hé oes? La esc i u a –como Pla ón había denunciado– qui a la ida a la palab a, que es a la ez sonido, igu a y pasión. En el mismo ac o en que el “hecho” es acogido en la o denada “ e lexión” de lo “ e dade o” e e no y se ans- o ma en “cie o”, mue e la his o ia i a, la his o ia que de iene, que cambia. 3. Es a c isis, en la que el ideal ju enil, apenas alcanzado, pa ecía disol e - se, había es ado p ecedida po o a c isis no menos p o unda. La c isis de la pe s- pec i a neo-pla ónica del De An iquissima. También aquí madu aba la c isis en el mismo e eno de la e dad. El concep o de sabe –el sci e pe caussas – que Vico oponía al cogi o de Desca es, me o hecho de conciencia, obligaba a localiza el un- damen o de odo conoce en Dios, único exis en e po sí subsis en e en cuan o in i- ni o, del cual los en es ini os, en y po su mul iplicidad, son únicamen e acciden es, symbebekó a.4La e dad del cogi o es á en Dios, en el Dios que piensa en mí, po - que Dios es el se que me sos iene, la sus ancia de la cual soy acciden e (DA, pp. 110-111). Mas, ¿cómo pasa de lo in ini o de Dios a lo ini o del homb e y de las cosas, de odos los acciden es, y, po an o, al conoce ? Vico se hallaba an e el mismo p oblema que Plo ino; explica el conocimien o. Que es –di á o o g an neo- pla ónico i aliano, Be ando Spa en a– lo mismo que explica la c eación.5Ya que Vico, ilóso o de nues o iempo 3. G. VICO, Ope e giu idiche (= OG), a ca go de P. CRISTOFOLINI, con in oducción de N. Badaloni, Sansoni, Flo encia, 1974, pp. 770-771. 4. G. VICO,De an iquissima I alo um sapien ia (= DA), en ID., Ope e iloso iche (= OF), a ca go de P. CRISTOFOLINI, in od. de N. Badaloni, Sansoni, Flo encia, 1971, pp. 66-67. 5. «[…] esol e el p oblema del conoce es p oba la c eación» (B. SPAVENTA, Schizzo di una s o ia della logica, en ID., Ope e, edición a ca go de G. GENTILE, eimp . en 3 ols. po I. CUBEDDU y S. GIANNANTONII, Sansoni, Flo encia, 1972, II, p. 644. Cuade nos sob e Vico 32 (2018) 350º Ani e sa io de G. Vico 374 de lo con a io –pues o que sabe es dis ingui , y en el in ini o, en lo uno no hay dis- inción, no puede se ahí– el in ini o es a ía limi ado den o de sí mismo. El in ini o no es la o alidad de las pa es como el mundo, no es un conjun o; es lo pe ec um, la comple ud, no la suma de odas las impe ecciones, de odas las incomple udes; odo es á en cada cosa, odo es en odo. O sea: es necesa iamen e Uno. ¿Cómo, en onces, la dis inción, la mul iplicación del conoce , y la plu alidad de las cosas, de los en es del uni e so? Plo ino a ibuye al Noûs el conocimien o, y con ello la c ea- ción de lo múl iple: es el In elec o que pollà epoíese èn mían.6Pe o Vico no in en- a “sus ae ” el conocimien o de Dios; y po an o es á cons eñido a a i ma que ambién aunque Dios mismo quisie a explica nos a los homb es cómo Él se di idie- se y se ini izase (in haec ini a descende i ), noso os no pod íamos comp ende lo, debido a que «la men e humana es ini a y o mada, y no puede, po ello, en ende lo in ini o e in o me (in ellige e inde ini a e in o mia), si bien puede pensa lo; lo que en lengua e nácula di íamos: “puede anda ecogién- dolas, pe o no ecoge las odas” (“può anda le accogliendo, ma non già accô le u e”)» (DA, pp. 93-94). De lo que se a a, sin emba go, no es de la impo encia humana pa a conoce la o a- lidad inde inida e in o me; sino que se a a de la posibilidad de a ibui a Dios el conocimien o, que es po esencia dis inción y disminución: minue e, jus amen e, sin nega con ello la in ini ud ni la simplicidad. 4. Nue os pensamien os madu a on a pa i de la c isis. Si no e a posible mo e se desde lo al o ( on oben an) pa a ecaba odo el sabe a pa i del p ime p incipio –de Dios–, en onces necesi aba in en a la ía desde abajo ( on un en au ). El abandono no signi icaba enuncia, sino la más exigen e a ea: pa i no del p inci- pio, sino del p oceso de cons i ución del p incipio mismo.7Las palab as de la p ime- a humanidad no cus odiaban una sabidu ía ocul a, como había sos enido en el De an iquissima, sino, como a i ma á en la Scienza nuo a, una inconscien e his o ia: la his o ia inconscien e de la o mación de la conciencia, del sabe . A su modo, Vico “ epi e” el i ine a io men al desc i o en el C a ilo pla ónico, del cual ue un genial in é p e e: de la e imología –o bien, de la econs ucción del signi icado de las pala- b as a pa i de an e io es signi icados (y en ello Vico i alizaba con el Maes o en c ea an asiosas de i aciones)– a la genealogía del lenguaje, a la indi iduación de las “ aíces” eales, co pó eas y ges uales, de las palab as. Genealogía que mues a, con Vincenzo Vi iello 6. Enéadas (= En), VI, 7, 15, 21-22. 7. «Así que es a NUEVA CIENCIA, o sea LA METAFÍSICA, medi ando a la luz de la p o idencia di ina la NATURALEZA COMÚN DE LAS NACIONES, y habiendo descubie o los ORÍGENES DE LAS COSAS DIVINAS Y HUMANAS de las Naciones Gen iles, es ablece un SISTEMA DE DERECHO NATURAL DE GENTES […]» (SN44, p. 807; mayúsculas de Vico). Cuade nos sob e Vico 32 (2018) 350º Ani e sa io de G. Vico 375 la conexión de los p ime os “elemen os” (s oicheîa) de la oz con las cosas que “ac úan”, las cosas de la p axis humana, à p ágma a,8la unidad eal de lenguaje y mundo. Jun o con el o igen animal, co pó eo del lenguaje, jun o con la unidad de oz y ges o, descub ía Vico el o igen polí ico de la comunicación lingüís ica. Aún aquí la iloso ía se apoyaba en el mi o y en la poesía: es el pudo , aidós,9que conduce al Hijo de la Tie a a engend a en la clausu a de la ca e na, donde nacen las p ime as ami- lias y, po an o, las p ime as comunidades; y jun o con el colo del pudo y el emo a Júpi e onan e y ulminan e: «P imos in O be Deos / eci Timo ».10 Toda la his o- ia se desplegaba an e los ojos de Vico en es echa conexión con el desa ollo del len- guaje. No ol idó, sin emba go, que conoce es minue e; po ello, igilan emen e c í- ico consigo mismo, io cla amen e la in olución del lenguaje implíci a en su misma e olución. El paso desde las e dade as ‘palab as eales’ de la p ime a humanidad, a las o mas simbólicas de la edad he oica, has a los “signos” de la lengua esc i a –de la lengua “epis ola ”–, del mismo modo que ampliaba la es e a de la comunicación del lenguaje, así ambién se educía la po encia del mismo. La lengua pe día ue za des inculándose del mundo sensible. Pe día capacidad de signi icación, sepa ándose de su o igen animal, co pó eo, “ igu al”. Po es a pé dida su ía –como se ha dicho– la misma ma hesis uni e salis de la his o ia, esc i a ambién ella en lengua epis ola . ¿Cómo supe a es a al a de igu a i idad del lenguaje? ¿Cómo deci la “cosa misma”, exibiéndola? Si los más an iguos homb es – oda ía bes iones, pe o píos; hijos de la Tie a, pe o eme osos de los dioses– habían hablado median e je oglí icos sono os, con oces ina iculadas, o monosílabos, el mode no Vico mues a la idea (el eîdos, la igu a, el diseño) de la his o ia ideal e e na con una “pin u a alegó ica” que mues- a las ob as del homb e en la luz que el ojo di ino i adia y la me a ísica –donce- lla de las sienes aladas, la mi ada uel a hacia Dios– e e be a, cual lumen de lumi- ne, sob e la his o ia. Unía Vico a la phoné el schêma, “diseñando” no “cosas”, sino à p àgma a: las ob as en las que el homb e se ealiza a sí mismo en el mundo: el al a y el a ado, el imón y la espada, el monede o y la balanza, las p ime as le as del al abe o la ino... Pe o no es en una igu a pa icula del cuad o, sino haciendo eco e la mi ada po odo el “cuad o” desde lo al o a lo bajo y desde lo bajo a lo al o, que el in é p e e ad ie e –en el sen ido iquiano de «con ánimo pe u bado y conmo ido»– la “pasión” que colo ea la pin u a, su más e dade o ch ôma, la pasión de y po la his o ia. Pasión en cuan o memo ia. Que no es á es ingida al pasado, más de lo que es á uel a hacia el u u o. La pin u a alegó ica es la memo ia isual de la Ciencia nue a. Memo ia de la unidad del doble mo imien o desde lo al o y desde lo bajo, de lo bajo y de lo al o Vico, ilóso o de nues o iempo 8. PLATÓN,C a ilo, 424e-425 y ss. 9. PLATÓN, P o ágo as, 122c-d. 10. ESTACIO, Thebais, III, 661, ci ado en SN44, Dignidad XL. [“El emo hizo / a los p ime os dioses sob e la Tie a”] de la his o ia ideal e e na y de las his o ias que co en en el iempo. Memo ia isual que es el «hecho his ó ico de la P o idencia», es deci , que es a his o ia ealizada en su o den e e no «sin ningún a iso humano, o consejo, y a menudo con a los p o- pósi os de los homb es» (SN44, p. 901), es la e dad de que «es e Mundo Ci il ha sido cie amen e hecho po los homb es» (SN44, p. 894; cu si a de Vico). Mas la “pin u a alegó ica” mien a ambién algo más, menciona el g an cambio acon ecido en la esc i u a de Vico con el paso del De echo Uni e sal a la Ciencia nue a, el abandono del la ín po la lengua “ ulga ”. La ma a illosa lengua ba oca de Vico –“ma a illosa” po que su iqueza de imágenes y de an asía no puede no despe a ma a illa–, lengua epis ola y más que epis ola , lengua de un pensamien o nue o y an iguo, que une e in eg a el azonamien o con la na ación y el my hos con el lógos, dando ida a un my hologeîn que, undiendo hecho e in e - p e ación, leyendo el mismo mi o de mane as dis in as, lle a lo eal a lo posible y lo e dade o a lo e osímil. La nue a ciencia habla el lenguaje de la ópica y no de la c í ica, pe o de una ópica que iene “después” de la c í ica y no “an es”. La nue a ciencia in ie e el o den de sucesión del De a ione. 5. “De ás” de la his o ia ideal e e na y de ás de las his o ias que co en en el iempo, “de ás” de la his o ia espi i ual de la humanidad, Vico, mi ologizando –o bien, azonando-na ando el su gimien o del lenguaje humano a pa i del g i o animal, y el iempo his ó ico desde la na u aleza, y el espacio humano, y la misma igu a humana, desde el caos de la ingens syl a–, en e é y nos hace en e e una Unidad aún más p o unda, un Indis in o oda ía más indis in o, un Simple aún más simple, ò aploús a on (po deci lo con Plo ino), que no es ni el T iángulo desde el que i adia luz el ojo di ino, ni es la nube que el ayo di ino solamen e en pa e disipa, sino su se -uno. El g abado en ía a aquello que es á “de ás” de ello, a lo que no es dado e , a lo que la memo ia ecue da que ella no lo ecue da: que a eces no lo ecue da. Pe o es solo una ilusión: po que lo Sag ado –que es el nom- b e de lo Indis in o que se halla de ás de la pin u a, de ás de la alego ía, es o es el nomb e de lo Sin-nomb e, de lo In igu able de oda igu a– se e ela solamen e en el ol ido. Ese g an ol ido que es lo Di ino, igu a múl iple del In igu able Uno. La p o idencia es es e “g an ol ido”, que la humanidad his ó ica ha ol idado. «Ba ba ie de la e lexión» es el nomb e que da Vico a es e ol ido del ol ido, po - que es u o de las «malnacidas su ilezas» de los «ingenios maliciosos». Ba ba ie an e la que ambién la P o idencia esul a impo en e pa a opone se. Cuando «los pueblos “se ma chi an” en esa úl ima en e medad ci il» que hace «sel as de las ciudades, y de las sel as cubiles de homb es», a lo sumo se puede espe a que los pueblos sean a as ados po su misma mise ia a ol e a la senda señalada po la his o ia ideal e e na. El cie e de la Ciencia nue a da oz a la úl ima a ibada del pensamien o de Vico: Cuade nos sob e Vico 32 (2018) 350º Ani e sa io de G. Vico 376 Vincenzo Vi iello Cuade nos sob e Vico 32 (2018) 350º Ani e sa io de G. Vico 377 «Como esumen de odo aquello que en es a Ob a se ha azonado, se conclui á po úl imo que es a Ciencia lle a consigo indi isiblemen e el Es udio de la Piedad, y que, si no se es pío, no se puede de e dad se Sabio» (SN44, p. 1.264). De la on ología de la his o ia a la mo al: además de se el o den necesa io de la his o ia que iene luga en el iempo, la his o ia ideal e e na es la “alego ía” de la his o ia del homb e, que cae y se le an a, siemp e y cuando se ealza. El “G abado alegó ico” es la pe ec a imagen del nûn kai ós de Vico. Kai ós, po que e lejos. Du o es imonio de ello es la e ocidad de nues os días in elices. 6. É che ai hó a kaì nûn es ín, anuncia el E angelio de San Juan. En la a- dición del c is ianismo his ó ico, de Agus ín a Hegel, es e “anuncio” ha sido leído desde la óp ica de la Hó a, e e no ho izon e de la his o ia de los homb es, solamen- e po que lo es de Dios. Incon undible a los “ alsos cí culos” paganos, que en la eo ía nie zscheana del e e no e o no de lo mismo halla á un inespe ado enacimien o, la concepción iquiana de los cu sos y ecu sos his ó icos no es asimilable a la isión de la his o ia p opia del c is ianismo his ó ico. No la Hó a, sino el nûn, el Augen- blick, he ipè oû oph almoû, es deci , no el con inuum de la his o ia, sino las “ ac- u as”, las “de enciones”, son el cen o de la e lexión iquiana sob e la his o ia. Pa a conclui , si quisie a ci a a un ilóso o a la al u a de la concepción no ágica, sino ‘apocalíp ica’ del iempo his ó ico, sob e el que la ‘conclusión’ de la Ciencia nue a nos lle a a medi a , no encon a ía un nomb e más ap opiado que el de Wal e Benjamin: «el aho a (die Je z zei ) [...] esume en una monumen al ab e iación (in eine ungeheue en Abb e ia u ) la his o ia de la humanidad com- ple a».11 Ho kai òs synes alménos es ín.12 [T aducción del i aliano po José M. Se illa Fe nández] e Vico, ilóso o de nues o iempo 11. W. BENJAMIN,Übe den Beg i de Geschich e, § XVIII. 12. PABLO, I Co, 7.29. Pa a lee jun o a: «elpìs dè blepoméne ouk és in elpís» (Rm, 8.24).