Carta pastoral que dirige a sus feligreses... Mariano Rodriguez de Olmedo, Obispo electo de Puerto-Rico
Full text
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CARTA
PASTORAL
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(AGA
QUE
DIRIGE
Á-
SUS
FELIGRESES
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A.
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?
Se
ais
EL
ILUSTRISIMO
SEÑOR
'
D.
MARIANO
RODRIGUEZ
DE
OLMEDO,
Obispo
elec o
de
Pue o-Rico
,
del
Consejo
|
de
S.
M.,
Ec.
MADRID
1816.
IMPRENTA
DE
D.
MIGUEL
DE
BURGOS.
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Nos
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Ma ano,
Rob icuEz
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po
la
g acia
de
Dios
y
dela
San a"
Sede
Apos ólica
Obispo
elec o
de
Pue -
== o=Rico,-
del
Consejo
de
S.
M.
Re.
_
1
TODOS
,LOS'
FIELES
DE.
AQUELLA
ISLA:
SALUD
Y.
PRA
EN
NTC
Pacem.
habé e
,'
e
Deus
pacis,
e :
dilec iónis.
exi
Obíscum,
|
0
"
S.
Paul.
Ep.
2.ad
Co .
Cap.
13
Y.
11.
:
54d
CS
Ñ
IISITTET
T
SE
Y
es a
se
Gua
concluida
elizmen e
la
comision
de
di--
pu ado
po -la:
benemé i a
cuidad
de
la:
Pla a:
y
|
p o incia
de
Cha cas
que.
me
condujo:
4
es os
eynos
,
a aba
de
es i ui me
á
desempeña
mi
|
canongía
en
aquella
Me opoli ana
iglesia
pa a
descansa
de
los
abajos
pasados
y
se i
al
Seño ,
cuidando
solamen e
de
hace
ú il
mi
ida
Pa i=
cula ;
la,
Di ina
P o idencia,
que
dispone
de
la
sue e
de
los.
homb es«segun
su
benepláci o;
ha
pas o al
de
las
almas
edimidas
con
la
sang e
P eciosa
de
Jesuc is o
':ca go
o midable,
amados
mi
>
Y
que
hizo embia
y
gemi
álos-san-
os
gue
mas
se
dis inguie on
en
la
iglesia
po
su
sa-
e
(4)
bidu ía
y
i ud.
Tu bóse
mi
espí i u
y
des a=.
lleció
mi
alma
iendo
sob e
mí
el
peso
de
an
g a es
obligaciones,
sin
ace ca me,
ni
aun
con
g an
dis ancia,
á
las
i udes
necesa ias
pa a
so-
b elle a le,
y
no
pude
menos
de
exclama
con
el
p o e a
como
el
g ande
san
G ego io:
Veni
in
al i udinem
ma is,
e
empes as
deme si
me
(1).
Libe óme
el
Seño
de
las
bo ascas
del
Océano
que
nos
sepa a
quando
apo é
desde
la
Amé ica,
y
ed
aquí
que
me
engol a
pa a
la
uel a
en
o o
mas
bo ascoso
ma ,,
mas
lleno
de
si es
y
de
escollos,
y
aun
an es
de
echa
mano
al
imon
me
sume ge
la
empes ad.
Con emplo
con:
san
Leon
(2)
po
una
pa e
mi
pequeñez,
y
po
o a
la
g andeza
del
o icio
que
me
encomienda
el
g an
Pas o
de
las
almas,
y
me
quedo
pasmado
como
Abacuc
al
oi
la
oz
del
Seño .
Po que
¿qué
cosa
mas
du a
ni
mas
emible
que
el
a-
bajo
pa a'el
debil,
la
ele acion
pa a
el
pequeño,
y
la
dignidad
pa a
el
que
no
laha
me ecido?
Sin
emba go
en
medio
de:es e
emo
me
dá'el
Seño
la
con ianza
de
añadi
con
el
mismo
san o
Pon í»
ice:
no
desespe o,
po que
no
con io
en:
mis
ue =
zas,
sino
en
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de
aquel
que
ob a
en
noso os;
'
-+C ece'en
mi
es a
con ianza
,
hijos
mios,
:cuan-
do
di ijo
una
mi ada
sob e
ues as
disposicio-
nes
c is ianas,
sob e
ues a
docilidad,
ues a
e,
ues o
amo
al
ó den
y
á
la
anquilidad,
habiéndome
in o mado
po :
meno :
de
es
habeis
(1)
Ps.
68.
dd
bis
*
A
(2)
Se m.
2.
in
anni e s,
sux
assump ..
E
CL
SLUG
Es
5)
dado
las
p uebas
mas
con incen es
de
ues a
paz
en
el
Seño
en
es os
iempos
de
agi acion
y
u -
bulencias,
de
c ímenes
y
ho o es
que
han
inun-
dado
el
globo
de
lág imas
y
sang e.
Asegu ado
de
ues as
pací icas
disposiciones,
bendije
mil
eces
al
Dios
de
paz
y
de
union;
po que
mien as
el
in e nal
olcan
e oluciona io
ab asaba
con
su
uego
de o ado
la
Eu opa,
y
di undia
su
neg a
y
pes ilen e
la aen
las
as ísimas
egiones
de
la
Amé ica,
oso os'mi ás eis
con
lás ima
las
in=
nume ables
íc imas
que
la
mas
a oz
i anía,
hi-
póc i amen e
cubie a
con
el
man o
de
pa io=
ismo,
libe ad
é
independencia,
sac i icaba
4
su
enganza
y
encono.
Es os
nomb es
mágicos
de
que
se
alen
unos
homb es
an
mal ados
como
ing a os
no
causa on
la
meno
imp esion
en
ues-
os
oidos,
hechos
á
las: oces!
de
la
azon
y.
de
la
eligion
;
po que
es
di icil
que
sean
des¿
lumb ados
con:
ellos
los
que
se
de ienden
«con
-
an
impene ables
escudos.
Así
os.
habeis
conse =
ado
'siemp e
ieles
á
nues o
legí imo
Sobe ano,
y
P ese ado
ues a
elíz
Isla
de
los
ho o es
que
eíais
come e
en
las
ecinas
y
en
ie a
i me:
ho o es
que
mancha án
pa a
siemp e
la
his o ia
dela
Amé ica,
quie o
deci ,
de
una
pa e
la
mas
he mosa
del:
globo,
cuyos
habi an es
pa ecen
na-
cidos
pa a
las
dulzu as
de
la
paz,
y
no
pa a
las
a ocidades
de
la
ana quía.
Así
es
que
el
mismo
Seño
os
há
lib ado
de
es e
c uel
azo e
de
la
hu=.
Manidad:-en
p emio:
dé.
ues as
pací icas
dispo-
SICIONES;
y
su
imagen
sob e
la
ie a
el
Rey
N.:S.
(12)
mios,
los
males
que
esul an
un
homb e,
4
una
ciudad
y
al
mundo
en e o,
de
la
gue a
con
el
Omnipo en e;
el
qual
á
pesa
de
es o
no,
usa
de
odo
el
igo
de
sú:
jus icia,
dejando
abie a
la
pue a
de
su
mise ico dia
en-
es a
ida
pa a
que
nos
pongamos
en
paz
con
él.
Así
nos
lo
dice
po
Ezequiel
(1).
“Yo
os:
lo«ju o:.
no:quie o
la
»
mue e
del
impío,
sino.que:se
con ie a
y
iya.
»
Dí,
:hijo
del
homb e;
dí
4
los:
hijos
de
mi
pue-
»blo:
la
jus icia
del.
jus o:
no
le
lib a á
en
el
dia
»en
que
peca e;
ni
la
impiedad
del
impio
le
pe ju-
»dica á
en
el
dia.en
que:
se
co igie e.
En.
el.mo-
»
men o:én
que
és e
és i uya
lo
que:debe;
ande
+»po
mis
caminos
y
no
uel a.
4.come e
1njus-
» icia,
i i á
y
no
mo i á.
No/se'
le
impu a á
pecado
alguno:
hizo
juicio
y
jus icia:
i i á.”
Como'si
«dije a:
ol ióel
«impío
4:
mi.
paz
;;
se
acaba:
mi
enojo.
Ya
le
a a é
como
amigos.
y
de ama é
sob e
él
las
bendiciones
que
en ío
so-
b e
Je usalen
cuando
me:ama
y
obse a
mi
ley.
Po
Isaías(2)-lo
ha:
dicho.
“Yo
de ama é
sob e
»ella
como
un
io'de-paz,
y
la
glo ia,
de
las
gen»
» es
de
que
goza á:se:
pod á
compa a
con
una
»
a enida
c ecien e.
'T ae án
á
sus
hijos
4.
los
pe-
»chos,
pues os
sob e
el
egazo
ecibi án
ca icias,
»y
yo,
sí,
yo:os
las
ha é
aun
mas
ie nas
que
»
las
que
una
mad e
puede
hace
á
los
hijos
de
sus
»en añas.”-Aquí
eneis.
las
«in alibles
p omesas
que
nos
hace
el
Seño ,
expe imen adas
y
al a-
A
e
.
Cap.
.
y
ll
lc
A
O
(13):
men e
p oclamadas
po
aquellos
que
despues
de
habe
es ado
en
gue a
con
su
Mages ad
po
el
pe-
cado
con
que
odos
nacemos,
y
po
los
que
luego
añadimos
se
con i ie on
á
él,
baja on
el
o gu-
lloso
cuello
á
su
sua e
yugo,
y
le
lle a on
con
aleg ía
y
place .
¿Hubo
jamas
cosa
que
u base
la
calma
de
que
luego
gozaban?
El
mundo
con
sus
alhagos,
el
demonio
con
sus
a dides
y
la
ca ne
con
sus
ebeliones
¿log a on
apo illa
su
alma
,.semb a
en
ella
emo
y
albo o a
su
eyno?
De
ninguna
mane a,
an es
en
es o.
mismo
se
ale-
g aban:
cuan o
mas
es echados
se
eían
de
ene-
migos,
an o
mas
se
es o zaban
con
el
a o
di-
ino.
Y
pa a.
queno
-os.
pa ezca
una
pa adoja,
echad.
conmigo
una
mi ada
sob e
el
san o
ey
Da id
pues o
en
las
mas
apu adas
ci cuns ancias.
Es ando
en
paz
con
Dios,
se
hallaba
al
mismo
iempo
acosado
de
enemigos
pode osos,
decla a-
dos,
unos
como
Saul,
y.
o os
ocul os
como.los
ha-
bi an es
de
Ceila,,
4:quienes.
a o ecía
el
buen
Da id
con a
las
incu siones
de
los
Ci os.:
Vedle
luc ua
en e
la
espe anza
y
el
emo ;
pe o
eco-
b ándose
un
poco,
.poniendo
en;
el
Seño
sus
ojos,
y
epasando
en e
sí
los
lazos
que
habia
o o
con
su
auxilio
,.
y
los
pelig os
de
que
le
habia
lib ado
su
mano,
aleja
de
sí
odo
emo ,
y
anquilizado
:
el
ánimo,
es i uida
al
co azon
la
calma
con
la
conside acion
de
que
poseía
el
Ephod.
como
una
p enda
del
a o
di ino,
exclama
y
dice
(1):
Dios
(1)
Ps.
26,
(03)
es
mi
luz
y
mi
salud;
34
quién
eme ?
EJ
P o ege
mi
ida
;
¿qué
me
ha d
embla ?
Como
si
dije a:
¿de
qué
emes,
Da id?
¿Qué
e
asomb a?
3
De
qué
e
a liges?
¿Hay
algo
en
que
puedan
pé ju-
dica e
us
enemigos?
¿Te
ap esa án
en
su
as u.
cia?
¿Te
op imi án
consu
pode ?
¡Eh!
no
se á
así.
La
luz
de
u
Dios
alumb a á
us
pasos
pa a
que
no
caigas
en
el
lazo
que
e
p epa en:
él
ha á
que
us
pies
huellen
las
al u as
y
luga es
segu os
con-la
lige eza
de
los
cie os:
él
es
u
guía
en
el
camino,
u
compañe o
en
la
uga
y
u
amigo
en
el
des ie o.
El
es
u
consejo
en
los
negocios
dudosos,
u
consuelo
en
los
ad e sos
-y
u
au-
xilio
en
los
pelig osos.
¿Lo
sabes
po
expe iencia,
y
iemblas?
Lanza
ue a
del
pecho
el
emo ,
y
jamas
se
diga
que
le
ab igó
Da id
cuando
es aba
en
paz.con
Dios.
Sépase
que
oda
o a
gue a
es
pa a
él
indi e en e
y
aun
“obje o
de
espe anza;
po que
e á
cae
endidos
á
sus
pies
ejé ci os
ené-
migos
pos ados
po
el
Seño
que
es
mi
luz,
mi
salud
y
mi
ue za.
Concédame
és e
lo
único
que
le
pido,
y
es
e
siemp e
su
os o
y
isi a
su
emplo,
y
odo
lo
demas
me
es
desp eciable.
Ya
no
es aña eis
oi le
deci
al
Seño
(1):
Los
que
aman
u
ley
¡0h
Dios!
gozan
de
mucha
paz,
9
no
hay
pa a
ellos
opiezo.
Sí,
hijos
mios,
la
paz
es
el
p emio
del
amo
de
Dios,
y
po
deci
mejo ,
es e
amo
es-
paz
y
elicidad.
Tán
ín imamen e
unidas
an
es as
(1)
Ps.
118.
15
cosas
,
que
ni
hay
ade
0%
sin
paz,
ni
paz
sin
amo
di ino;
po que
cuando
no
se
ama
4
Dios
se
ama
la
maldad,
y
de
es e
amo
nacen
odas
las
gue as,
así
como
del
p ime o
nacen
odas
las
buenas
paces.
Cuando
el
homb e
ama
la
iniquidad
es á
en
una
gue a
que
odo
lo
asola
y
lo
a uina;
po que
engañado
con
la
alsa
sua-
idad
que
expe imen a
en
los
b azos
del
place ,
se
ado mece
en
él
cuando
esuena
sob e
su
c i-
minal
cabeza
la
ho ible
o men a
de
la
i a
di-
ina
sin
que
él
laconozca,
Al
con a io
cuando
es á
€n
paz
con
su
Dios,
son
muy
débiles
las
imp e-
siones
que
causan
en
él
odas
las
o as
gue as,
Ved
los
má i es:
supe io es
á
los
o men os
mas
c ueles,
gozaban
de
una
paz
impe u bable
en
medio
de
una
gue a
sang ien a:
padecian'
y
se
aleg aban:
su ia
el
cue po,
ninguno
de
sus
miem-
b os
enía
paz,
y
solo
se
ese aba
el
co azon
pa a
se
su
asien o,
como
lo:
e a
del
amo ;
De
él
Da-
cian
los
mandamien os
pa a
que
su iesen
los
miemb os.
Caían
és os
desga ados
y
despedaza-
dos
po
el
u o
de
los
e dugos;
pe o
el
ánimo
lib e
,
no
solamen e
supe io
á
és os,
sino:
am-
bien“juez
de
los
i anos,
se ia
á
su
Dios
sin
dis-
co dancia
de
a ec os
que
conspi aban
odos
á.la
elicidad
e e na.
Su
paz
consis ia
en
su i
al
enemigo
á
quien
encian,
y
en
ama
á
su
Dios
de
quien-
gozaban.
Aun
á
los
miemb os
des-
ga ados
ocaba
algo.
de
la
paz
del
alma,
4
sa-
be
,.
nO
sucumbi
á.
la
injus icia,
á
pesa
de
sucambi
al
dolo .
¡Qué
bien
lo
can a
la
Igle-
Dil
40
1541
1]
7]
Hi
(16)
sia,(1):
Cedun u
gladiis
mo e
iden im
=210N
Muy-
mu
esona ,
non
que imonia=sed
co de
impa ido
mens
bene
conscia=comse a
pa ien iam!
Po
es e
medio
llegaban
á
la
elicidad
y
á
la
paz
e e na,
Amaban
mu iendo,
y
mo ian
amando;
y
pa a
los
que
aman
y
mue en
así
no
puede
habe
opiezo.
|
No,
hijos
míos,
no
puede
habe
opiezo
pa a
los
que
aman
la
ley
de
Dios
y
ienen
paz
con
él
obse ándola;
po que
es ando
en
sosegado
ó =-
den
con
Dios,
él
mismo
pone
ambien
sosiego
o -
denado
en
el
homb e,
y
no
le
es
an
in ole able
y
c uel
la
gue a
necesa ia
que
expe imen a.
¡Des-
g aciado
homb e
que
no
puede
libe a se
en e a-
men e
de
elía
sino
con
la
mue e!
Y
edme
aquí,
hi-
jos
mios
,
(con
mo i o
de
es a
segunda
paz
del
hom-
b e
consigo
mismo)
en
la
p ecision
de
eco da os
uno
de
los
p incipales
undamen os
de
nues a
san a
eligion,
sin
cuya
in eligencia
es
el
homb e
un
se
inexplicable,
Voso os
lo
sabeis,
y
la
ex-
pe iencia
os
lo
enseña
á
pesa
ues o.
Es
con ínua,
es
i a
la
gue a
que
el
homb e
su e
den o
de
sí
mismo,
Conoce
el
bien,
le
ap ueba
y
no-le
ejecu a.
Quie e
manda
la
pa e
supe io
á
las
..
in e io es,
y
és as
dan
g i os
con ínúos
de
ebe-
lion,
se
ena decen
y
po
lo
comun:mas
ué es
y
pode osas
a as an
ecuen emen e
4
la
seño a
y
llegan
á
escla iza la.
¿De
dónde
iene
es e
“ho ible
as o no?
¿De
qué:
nace”
es a
gue a
(1)
Him.
de
la
iglesia
en
la
ies a
de
los
má i es.
(17)
c uel?
En
ano
consul a eis
4
los
ilóso os,
Cuan-
do
mas
os
di án
que
la
gue a
es
e ec i a,
os
da-
án
eglas
pa a
mi iga
su
u o ,
y
aun
llega á
al-
guno
á
a i ma
que
la
na u aleza,
mad e
de
o-
dos
los
demas
se es,
es
mad as a
del
mas
exce-
len e
de
odos
los
isibles.
Pe o
¿queda éis
sa is-
echos?
¿Os
da án
la
paz
con
sus
bellas
eo ías?
¿
Vi i éis
en
sosiego
o denado
con
oso os
mis-
mos?
Aqui,
hijos
mios,
es
p eciso
in oca
una
luz
supe io
que
nos
desci e
el
enigma,
y
llama
4
un
médico
mas
que
humano
que
nos
descub a
el
O igen
y
g a edad
del
mal,
y
nos
aplique
el
e-
medio.
No,
no
podia
sali
el
p ime
homb e
de
las
manos
de
un
C iado
in ini amen e
bueno
y
sabio
con
las
mise ias
que
ca gan
aho a
sob e
él
desde
el
ien e
de
su
mad e
has a
en a
po
la
mue e
en
el
seno
de
la
ie a.
La
disco dia
que
se
obse a
en e
sus
conocimien os
y
sus
pasio-
nes,
y
la
ebelion
de
és as
no
podia
se
ob a
de
un
Dios
jus o
que
á
nadie
cas iga
sin
me ece lo.
Pecó
Adan:::
Ved
aquí
el
o igen
de
la
gue a,
la
uen e
de
odos
los
males
en ase
el
pecado
en
el
mundo,
decia
S.
Agus in
2
Juliano;
pues
el
Apos ol
nos
señala
una
pue a
bien
pa en e
quando
dice(1):
Po
un
homb e
en ó
el
pecado
en
el
mundo
,
y
po
el
pecado
la
mue e;
Y
así
pasó
4
odos
és a,
po que
odos
peca on
en
(1)
Rom.
Cap.
5.
(18)
aquel.
He edamos
odos
la
igno ancia,
la
concu-
piscencia
y
la
mue e.
El
en endimien o
quedó
casi
ciego,
la
olun ad
inclinada
al
mal,
y
las
pa-
siones
deso denadas.
¿
Y
cómo
podia
habe
sosegado
concie o
donde
habia
hecho
asien o
la
disco dia?
¡Pe o
qué
disco dia!
Tan
g ande
que
el
apos ol
san
Pablo
despues
de
deci
que
no
hacia
el
bien
que
que.
ia,
sino
el
mal
que
no
que ia;
que
se
complacía
en
la
ley
de
Dios
segun
el
homb e
in e io ,
pe o
que
eía
en
sus
miemb os
o a
ley
que
e a
epugnan:
e
á
la
de
su
espí i u,
y
le
cau i aba
en
la
del
pe-
cado
que
habia
en
sus
miemb os,
se
é
obligado
á
exclama
(1):
¡In eliz
de
mí!
5
¿quién
me
lib a á
del
cue po
de
es a
mue e?
Tal
es,
hijos
mios,
el
cisma,
la
disension
y
la
gue a
que
hay
en
un
mismo
homb e,
en e
el
espi i ual
y
el
ca nal,
en e
el
celes ial
y
el
e eno,
en e
el
iejo
na-
cido
segun
el
p ime
Adan
y
el
nue o
o mado
po
el
segundo
en
jus icia
y
san idad.
Pe o
no
c eais
que
es a
disco dia
y
gue a
pe judique
al
homb e
que
pone
en
la
g acia
de
Jesuc is o,
co-
mo
el
Apos ol,
la
espe anza
de
la
ic o ia.
Po
g acia
y
con
g acia
se
descub e
lo
que
es aba
ocul-
o;
se
hace
amable
lo
que
an es
se
abo ecia,
y
abo ecible
lo
que
an es
se
amaba,
se
suje an
las
pasiones
mas
u iosas,
y
obedecen
és as
á
la
a-
zon
,
po que
la
azon
obedece
4
Dios.
Conce a-
dos
en
el
homb e
los
deseos,'
goza
de
una
dulce
paz;
y
aunque
camina
siemp e-con
p ecaucion,
.
A
Á
5
QEE_EE___0
AED
(1)
Rom.
cap.
7.
a
E
(19)
po que
los
enemigos
son
as u os
,
pode osos
é
in-
a igables
,
a mado
con
el
escudo
de
la
e,
Jle-
ado
de
descub ido
á
la
igilancia
c is iana,
y
animado
con
la
espe anza
de
que
le
es
ú il
ene
enemigos
pa a
no
descuida se,
y
que
és os
le
de-
ja án
lib e
cuando
llegue
al
dichoso
é mino
de
su
Ca e a,
iene
oda
aquella
anquilidad
que
pue-
de
cabe
en
un
iage o.
¿Con
qué
exp esiones
po-
d é
yo
ponde a os
el
bien
de
es a
paz?
Al
que
goza
.
de
ella
ni
le
es emece
el
miedo,
ni
le
in lama
la
a icion,
ni
le
saca
de
quicio:
la
anaglo ia,
ni
la
is eza
ni
el
dolo
le
aba en,
ni
en
in
le
al e a
ningun
acaecimien o
humano.
Al
con a io
¿qué
ida
es
la
del
que
no
es á
en
paz
consigo
mismo?
¿la
de
aquel
en
quien
no
gua dan
ley
alguna
los
ape i os
y
pasiones,
an es
bien
se
mue en
á
su
an ojo?
Múdase
á
cada
paso
con
a ec os
con a-
ios.
Ya
le
e eis
aleg e,
ya
is e,
ya
con iado,
ya
imido,
ya
sobe bio
y
o gulloso,
ya
il
y
as-
e o.
Cuan os
obje os
se
le
p esen án,
o os
an os
hacen
p esa
en:él.
Desea
odo
lo
que
le
o ecen
los
sen idos
:
se
a ana
po
alcanza lo:
se
enciende
en
i a
y
co aje
si
no
lo
alcanza;
y
despues
de
al-
canzado
lo
desecha
con
has io
y
lo
abo ece.
¡Ah!
y
Cuan a
azon
enia
el
p o e a
Isaías
pa a
de-
ci (1)
El
malo
es
como
ma
que
hie e,
que
no
iene
sosiego,
No,
hijos
,
no;
ese
ma
que
OS
ce ca
á
|
Voso os
po
odas
pa es
no
es
an
incons an e
ni
an
bo ascoso-
como
el
co azon
del
homb e
TA
s
(1)
Isai.
cap.
57.
c2
170
(20)
malo.
Los
ien os
no
eje cen
eh
él
su
ue za
con
an a
ehemencia
como
los
ape i os
y
pasiones
en
el
impío.
Es as
le
oscu ecen
el
dia
,
le
hacen
eme osa
la
noche,
le
qui an
el
sueño,
le
aciba an
la
comida,
y
en
una
palab a
no
le
dejan
un
mo-
inen o
de
ida
dulce
y
de
place
e dade o.
En
ano
quie e
apa en a
una
calma
de
que
no
goza.
Di á,
sí,
que
su
place
es
su
ley;
¿pe o
es a á
de
acue do
su
co azon
con
su
boca?
No,
no
se á
el
p ime o
que
al
p o e i lo
sien e
desga a
sus
en»,
añas
po
los
emo dimien os
de
su
conciencia.
Es e
p ime
acusado ,
juez
y
aun
e dugo
del
mal ado,
le
sigue
en
odas
pa es,
y
si
se
ocul a
en
el
seno
de
los
place es,
allí
le
a
4
busca
el
emo dimien o
c uel.
Vo
hay
paz
pa a
el
impío,
dice
el
Seño (1);
po que
la
i ud
sola
puede
da la.
“Es a
es,
dice
el
C isós omo
(2),
la
que
des ie a
»del
ánimo
las
pe u baciones
que
son
su
gue a
»sec e a
,
y
no
pe mi e
que
el
homb e
es é
di i-
»dido
en
andos.
Sin
és a
se á
siemp e
mise able
»
y
des en u ado,
aun
quando
.en
lo
ex e io
pa-
» ezca
goza
de
g ande
paz:
po que
ni
el
Sci a
»bá ba o,
ni
el
Sá ma a,
ni
el
T acio,
ni
el
Mo o,
»n1
o a
nacion,
po
ie a
que
sea,
pueden
hace
»una
gue a
mas
c uda
que
la
que
hace
un
ma]-
»
ado
pensamien o
quando
se
in oduce
en
el
co-
» azon.
Y
así
debe
se
;
pues
aquella
es
gue a
ex-
A
(1)
lsai.
cap.
57.
(2)
C isos .
Expos.
in
Ps.
1V.
21)
» e io ,
y
és a
se
E,
den o
de
casa;
y
sabido
»€s
que
el
mal
nacido
de
den o
es
mucho
mas
g a e
que
el
que
iene
de
ue a.
La
ca coma
”que
se
c ia
en
el
made o
le
consume
mas
que
las
inju ias
del
iempo.
El
cue po
su e
mas
de
»las
en e medades
in e nas
que
de
las
ex e nas.
»Las
ciudades
y
cynos
quedan
mas
a uinados
»con
las
gue as
ci iles
que
con
las
que
mue en
»los
es ange os.
Pues
del
mismo
modo
no
ha-
»een
an o
daño
á
nues a
alma
los
enemigos
»que
la
acome en
de
a ue a,
como
las
pasiones
y
»en e medades
que
nacen
de
ella,
¿De
qué
si e
”Po
exemplo
al
en idioso
no
ene
enemigo
ex-
» e io ?
Él
mismo
se
hace
la
gue a,
y
a ila
con.
a
sí
sus
pensamien os
mas
pene an es
que
la
espada.
Le
incomoda
odo
el
bien
que
é.
Las
elicidades
agenas
son
o os
»le
cla an
el
co azon.
Mi a
”quan os
c ee
dichosos
ue
e
á
su
igual
en
bonan-
*.
+...
No
es
así
el
que
es á
li-
»b e
de
es a
y
O as
pasiones;
an es
hinche
su
»descansa
en
el
pue o.
”
¡Oh
amados
e i ican
sob
palab as
que
Moysés
'
di;
hijos
mios!
e
el
malo
las
espan osas
O
á'su
pueblo
si
no
ob.
'"
'
28
Is ael:
(1)
Wo
soy
yo
A
ia
de
Is ael,
sino
ú
yla
casa
de
u
pad e
,
que
habeis
abandonado
los
p ecep os
del
Seño ,
y
seguís
4
Baalim.
24
No
dudo
ya,
hijos
mios,
qué
odos:
conoceis
la
necesidad:
de:
conse a
la
paz
de
unos
con
O os
;
pe o
es o
no
bas a
:
es
menes e
ademas
p ocu a la
y
p ac ica la
po
los
medios
di inos
que
acabo
de
indica os.
De engámonos
un
poco
en
e .
cuáles
son'las
causas
mas.
o dina ias
de
las
di isiones
que
hay
en e
los
homb es.
La
oposi-
cion
de
opiniones,
el
choque
de
in e eses
dan
oca-
sion
á
la
indi e encia
p ime amen e,
despues
á
la
censu a,
y
úl imamen e:á
la
a e sion
y
ene-
mis ad.
La
his o ia
an o
sag ada
como
p o ana
nos
hace
e
que
las
g andes
gue as
han
“solido
nace
de
las
mas
í olas
dispu as,
que
cual
pe-
queñas
chispas
a ojadas
sob e
«combus ibles
bien
dispues os
encienden
llamas
o aces.
¿No
se
ha
is o
a ias
eces
que
el
deseo
de
enga
una
le-
e
inju ia
y
la
disco dancia
de
opiniones
sob e
pun os:
poco
in e esan es
,
han
enconado
los
áni-
mos
“has a
el
pun o
que
solo
Dios
los
ha
podido
econcilia
?
Los
males
qué
llo amos
al
p esen e
no
hubie an:
llegado
á
an o
ex emo
si
hubié-
semos
seguido
las
lecciones
que
el
Após ol
nos
dá
esc ibiendo
á
los
omanos
(2).
*
Os
exho o,
»dice
,:4
odos
oso os
,
segun'el
minis e io
que
»
me
ha
sido
dado,
que
no
os
ele eis
mas
de
lo
¡PERA
AAN
SAA
A
TN
(1)
TIL
Reg.
cap.
3.
“
(2)
Rom.
cap.
12.
(29)
»que
debeis;
sino
leon
sob iedad
,
segun
la
me=
»»dida
del.
don
de
la
e
que:
Dios
ha
epa ido-4
>
cada
uno.
Así:
como
en
un
cue po
hay
muchos-
»
miemb os
que
no
odos
ienen
el
mismo
o icio,
»así
sucede
en
la
iglesia:
y
en
la
sociedad
c is ia=
»DA....
sea
since a
ues a
ca idad
:
abo eced
el
»
Mal
y
haced
el
bien:
amad
á
ues o
p ójimo
con
»
a ec o
de
he manos:
p e enios
unos
á
o os
con
» es imonios.
de
hono
y
condescendencia:
sed
»£xac os.€n
el
cumplimien o
de
ues as
obliga-
»clones:
bendecid
á
los
que
os
pe siguen:
bendecid-
»los
y
no
los
maldigais:
aleg aos
con
los
que
se
»aleg an:
lo ad!
con
los
que
llo an:
conse ad
»la
union
en
los
sen imien os...
no
seáis
sabios
á
”
Vues os
p opios:
ojos:
no
deis
mal
po
mal:
»o0b ad
el
bien,
no
solamen e
an e
Dios,
sino
am-
»bien
an e
los
homb es:
ened
paz
con
odos
los
»
homb es
en
cuan o
pódais:
no
os
empeñeis
¡en
»de ende os
In empes i amen e,
sino
dad
luga
á
»la
i a,
pues
esc i o
es á:
Pa a
mi
queda:
la
en-
»8anza,
dice
el
Seño .
Si
u
enemigo
iene
ham-
»b e
dale:
de-come ,
si
padece
sed
dale
de
bebe ;
”
po que
haciéndolo
así
amon ona ás
ca bones
en-
»cendidos
sob e
su
cabeza.
No
Os
dejeis
ence
po
»€l.
mal,
sino
enced
el
mal
po
el
bien.”
¡Qué
lecciones,
hijos
mios!
La
ie a
se ía
sin
duda
una
copia
iel
del
cielo
si
se
adop asen
gene almen e;
mas
po
un
as o no
inconcebible
de
ideas
se
c ee
que
odos
los
miemb os
de
un
cue po
pueden
y
de-
ben
se
cabeza:
odos
aspi an
á
domina
y
man-
da .
La
mano
ha
dicho
al
es ómago
no
e
necesi o,
He
(30)
y.
ha
des allecido!
dé
debilidad.
Li»
cabeza
ha
di-
cho
á
los
pies
de.nada
me
se ís,
y
la
cabeza
ha
quedado
sin
mo imien o
y
sin
igo .
En
una
pa=
lab a
odo
el
cue po
ha
que ido
se
ojos,
y
no
ha
dejado
luga
á
los
demas
sen idos:
De
aquí
las
disensiones
y
lás
gue as.+El
mili a
se
ha
me ido
á
eólogo
y
el
eólogo
4:
mili a .
El
a esano
se
ha
c eido
llamado
á
gobe na
ejé ci os
y
juzga
pueblos,
y
desea ía
e
á
los
gene ales
y
jueces
en
su
alle .
¿Y
que emos
que
haya
paz?
Se ía
:es o
unda la
en
el
mas
espan oso
deso den.
Queb án-
anse
odas
las
leyes
de
la
na u aleza
y
de
la
e-
ligion,
y
así
se
aleja
la
paz
y
Dios
cas iga
con
la
gue a
la
ansg esion
de
es as
leyes.
Es ando
noso os
llenos
de
pasiones
no
podemos
ole a
las
de
los
o os;
es
p eciso
desengaña nos:
mien-
as
no
nos
su amos
no
hab á
paz,
ni
segun
el
mundo,
ni
segun
Dios.
Po
eso
decia
el
Apos ol
á
los
de
É eso
(
1):
Os
suplico
yo
enca celado
po
el
Seño
que
i ais
dignamen e
con
oda
humildad
y
mansedumb e,
ole ándoos
mu uamen e
con
pa=
ciencia
en
ca idad.
Bien
sé,
hijos
mios,
que
es
bas-
an e
comun
el
disimula
y
ole a
algunos
de-
ec os
del
p ójimo
po
insensibilidad,
po
manse-
dumb e
na u al,
po
condescendencia
pu amen e
humana,
po
in e es
pe sonal,
y
aun
po
hipo-
c esía
a isaica,
Es a
no
es
la
paz
que
yo
os
acon-
sejo,
po que
sé
que
Jesuc is o
ino
á
ompe la,
y
como
dice
san
Ge ónimo,
á
pone
una
gue a
A
(1)
Ephes.
cap.
4»
po
(31)
buena
pa a
des e a
úna
paz
mala.
Os
exho o
4
la.
que
nace
de
la
ca idad.
Somos
miemb os
de
un
cue po,
cuya
cabeza
es
Jesuc is o,
euniéndonos
en
él
un
mismo
Espí i u
San o:
somos
hijos
de
un
Mismo
pad e;se emos
una
misma
cosá
en
la:
e e -
nidad:
es
"UNO
nues o
sac i icio
con
el«cual
ui-
Mos: edimidos;
una
nues a
e
y
p o esion,
uno
el”
bau ismo
que
nos
hace
hijos
de
Dios,
unos
mismos
los
sac amen os
que
nos
dan.el
espi i ual
alimen o-y
mos;
colnan
desbienes:
uno-el
C ia-
do
que
ios:sacó
de
la
mada;
y
pa a:deci lo
odo
en
una
palab a;
en
la
iglesia
odo
se
educe
4
la
unidad
pa a
qu
e
en
odo
eyne
la
paz,
co
Pe o
si,:como
hemos
dich
iago,
no
alcanizamos
la
'
dimos'
4
quién
debemos
,
Os
habeis
de
di igi
aquel
solo.
puede
da la...
que
la
Esc i u a
llama
P íncipe
de
paz.
No:
hay
Paz
sin
g acia
sin
Jesu-
lo
enseña
exp esamen
SOS
(1).
“Cuando
(dice)
es
» os
deli os
y
pecados
en
los
que
andu ís eis
en
”O o
iempo,
segun
la
e
os umb e
de
es e
Tmundo,
”Y
segun
el
p íncipe
de
las
po es ades
del.
ai e,
»de
es e
espí i u
que
ábais:mue os
po
ues.
eje ce
aho a
su
pode
so-
(31)
»
b e
los
inc édulos
y
ebeldes,
en
los
cuales
pe=
»cados
ambien
andu imos
noso ós
siguiendo
los
»»
deseos
de
nues a
ca ne:
y
de
nues o
espí i u,
»siendo
como
é amos
po
na u aleza
hijos
de
i a
»como
odos
losdemas:;'
en onces:
Dios
ico
en
»
mise ico dia
po
la:excesi a
ca idad
qué
nos
» u o,
es ando
noso os
mue os
po
los
pecados,
»nos
dió
la
ida
en
Jesuc is o
(po
«cuya
g acia
»0s:
habeis
sal ado):
y
mos
esuci ó
con
él
é
hizo
»sen a en
el
cielo
con
Jesuc is o
pa a
mani es a
2
4-1los
siglos
enide os
las
sob eabundan es
i=
»quezas
de
su
g acia
po
la
bondad
que
nos
ha
»
mani es ado
en
Jesuc is o.
Po que
habeis
de
sa-
»
be
que
po :la
g acia
habeis
sido
hechos
sal os,
»»
110
Po
'VOSO OS5
y
ella
es
un
don
de
Dios.
No
¿» iene
de
las
ob as
,
4
in
de
que
nadie:
se
glo ie...
»
Aco dáos,
hijos,
de
ues o
o igen
y
de
lo
que
Ȏ ais
en
aquel
iempo
sin
Jesuc is o
,
sepa ados
»en e amen e
de
la
sociedad
de
Is ael,
ex años
ȇ
los
pac os
con enidos
en:
las
p omesas
y
sin
»
Dios.
Aho a
habeis
en ado
en
ellas
en
C is o
»
Jesus,
en
su
sang e.
Él
es
nues a
paz,
que
de
s»dos
pueblos
ha
o mado
uno,
solo
,
de ocando
»ea!
su
ca ne
el:mu o
de
di ision
que
los
sepa-
» aba:
que
po
susdoc ina
ha
abolido
la
ley
ca -
»gada
de
an os
p ecep os,
á
in
de
o ma
en
sí
»
mismo:
un
solo
homb e
mue o,
poniendo
paz
»»en e
ellos,
y
econciliándolos
ambos
con
Dios
»po
la
c uz,
y
ma ando
en
sí
mismo-las
ene-
»wmis ades.
Y
-4.su
enida.os.anunció
la
paz
á- os-
»o os
que
es ábais
apa ados
de
Dios,
y
á
los
(33)
»que
es aban
ce caz
po que
po
él
enemos
c
» ada
unos
y
o os
al
Pad e
en
un
espí i u.
¡Oh,
hijos
mios!
¡qué
abismo
insondable
de
mis-
e ios
es á
ocul o
en
es as
palab as!
¡Con
cuan o
place
mio
me
ex ende ía
en
decla a las
en
pa -
icula
si
me
lo
pe mi ie an
los
co os
lími es
de
una
ca a!
Pe o
sin
emba go,
os
ha é
obse a
lo.
que
p opuse,
á
sabe ,
que
la
paz
iene
de
la
g acia,
y
és a
de
Jesuc is o
y
no
de
nues as
Ob as;
que
Jesuc is o
solo
es
es a
paz,
po que
él
solo
es
la
íc ima
de
econciliacion
:
que
él
es
el
Dios
de
la
paz
po
su
na u aleza
di ina
,
el
ey
de
la
paz
po
su
enca nacion,
el
mediado :
de
la
paz
po
su'
sang e
y
su-
sac i icio,
el
lazo
de
la
paz
po
su
espí i u,
y.
el
apos ol
y
e an-
gelis a
de
la
paz
po
su
palab a.
Os
di é
que
no
ama
á
Jesuc is o
quien
no
ama
la
paz;
y
que
se
pa ece
muy
poco
á
él,
quien,
ó
no
abaja
po
es ablece la
en e
los
homb es
,
Ó
sien e
el
a-
bajo
y
se
cansa
p es o
de
los
malos
a os
que
suele
su i
el
que
desea
da la
4
los
he manos
di idi-
dos
y
disco des.
¿Y
cuán o
dis a á
de
los
sen i-
mien os
de
nues o
amable
Sal ado
el
desg acia-
do
que
omen a
la
di ision,
el
que
enciende
el
o az
incendio
de
las
ebeliones,
sacudiendo
po
odas
pa es
la
hacha
de
la
disco dia?
¡
Ah,
hijos
mios!
Si
en e
oso os
se
p esen a
alguno
que
mani ies e
an
c iminales
a en ados,
no
le
oigais:
Ce ad
ues os
oidos,
y
decidle
con
san
Pablo:
Vues o
Dios
es
Dios
de
paz,
no
de
disco dia.
És-
a
no
puede
menos
de
p oduci
e ec os
ama gos.
e
(34)
Union
bajo
un
Dios,
bajo
una
eligion,
bajo
un
ey
,
ed
aquí
nues os
deseos.
Si
e
complaces
en
sacudi
el
yugo
sua e
de
és os,
é
p ime o
'
á
examina
los
esul ados
de
esas
ho ibles
esce-
nas
que
deg adan
la
humanidad
;
y
hacen
es e="
mece
'el
«co azon
mas
du o;¿'si
no
es á
en e a-
men é
ciega
la
azon.
Echa
una
mi ada
sob e
la
Eu opa,
uel e
despues
á
la
Amé ica,
y
si
no
e
pa eces
á
las
ie as,
necesa iamen e
ol e=:
ás
al
ó den.
Po que
¿qué
e ás?
Ti anos
sedien-
os
de
sang e
con
p e ex o
de
pa io ismo,
li-
be ad
é
“independencia:
íc imas
seducidas
con
es os
mágicos
nomb es
;
hechas
p ime amen e
ins umen os
de
sus
“op eso es,
y
óp imidas
des-
pues
po
ellos:
di
cubie as
de
lu o,
gimien-
do
en'la
mise ia,
ó
blas emando
en
la
delesp
cion:
emplos
asolados
Y
con e idos
en
caballe i-
zas:
Ciudades
a uinadas,
y
campos
egados
con
sang e
y
cubie os
de
cadá e es.
¿Y
aun
e
a e-
es,
Oh'inhumano,
á
sacudi
u
incendia ia
ea?
Huye,
aléja e
de
en e
noso os;
pues
noso os
como
homb es
y
como
c is ianos
que emos
la
paz.
Es e
debe
se
ues o
lenguage,
amados
hi-
jós
mios,
po que
bajo
los
dos
espec os
os
es
ne-
cesa ia
la
paz.
“A
ella
aspi an,
como
dice
san
»
Agus in
(1),
las
dos
ciudades,
la
e ena
y
la
»celes ial.
La
de
aquellos'
que
no
i en
de
la
e,
»la
buscan
en
las
cosas
y
comodidades
de
es a
» ida
empo al;'y
la
que
i e
de
la
e
la
espe a
ARTETA
AAA
RATING
(1)
Ciud.
de
Dios,
lib.
19.
cap.
17.
2
de
ca
DTD
RS
A
d
[o
ANT
y
x
(3.5)
»en
las.
p omesas
e e nas,
y
usa
de
las
cosas
» e enas
como
pe eg ina,
no
pa a
apega se
á
Ȏllas
y
que
le
apa en
de
Dios
4
quien
cami-
”»na,
sino
pa a
sus en a
y
ole a
mas
acil-
»
men e
el
peso
de
es e
cue po
que.
ag a a
el
al-
»ma. Es
comun
el
uso
de
és as
cosas
pasage as
»4
las
dos
ciudades,
pe o
di e en e
el
in
de
usa -
»las.
La
ciudad
e ena
ape ece
la
paz
e ena,
y
«cons i uye
la
conco dia
de
los
ciudadanos
en
»obedece
y
manda ,
pa a
ene
cie a
conco dia
»de
olun ades
en
las.
cosas
pe enecien es
á
la
» ida
mo al.
La
ciudad
celes ial,
ó
po
deci
»
ejo ,
cie a
pa e
suya
que
pe eg ina
en
es a
»
mo alidad
i e
de
la
e,
necesi a
ambien
»es a
paz
has a
que
pase
es a
mo alidad
que
la
»hace
necesa ia.
Po
es o
i e
como
cau i a
y
»
pe eg ina
en
la
ciudad
e ena,
y
en
su
cau-
» i idad
y
pe eg inacion
no
duda
obedece
á
las
»leyes,
pa a
que
siendo
comun
la
mo alidad
,
se
conse e
en
las
cosas
pe enecien es
á
ella
la
conco dia
de
las
dos
ciudades.
..
La
celes ial
»»Inien as
anda
pe eg inando
po
la
ie a
llama
»ciudadanos
de
odas
las
naciones,
y
o ma
una
»sociedad
de
odas
las
lenguas:
sin
cuida
de
lo
»que
hay
di e so
en
sus
cos umb es,
leyes
é
ins-
» i uciones,
con
lo
cual
se
busca
ó
se
conse a
»la
paz
e ena,
sin
escindi
ni
queb an a
nin-
”guna.
de
ellas,
¡an es
bien.
gua dándolas
y
si-
guiéndolas,
con
al
que
no
impidan
la
eligion
Ane
enseña
4
da
cul o
al
sumo
y
e dade o
1105.
Usa
pues
de
la
paz
e ena
en
es a
pe e-
e.2
(36)
»g inacion
,
y
de
la
conco dia
de
los
ánimos
en
»lo
pe enecien e
á
la
mo al
na u aleza
de
los
homb es,
y
la
de iende
en
cuan o
puede
sin
he-
» ic
la
piedad
y
la
eligion,
e i iéndola
á
la
paz
»
celes ial
,
la
cual
de
al
mane a
es
paz
e da-
»de a
,
que
sola
ella
debe
llama se
paz
de
la
»c ia u a
acional,
á
sabe ,
o denadísima
y
con-
»co dísima
sociedad
de
goza
de
Dios,
y
de
unos
»y
o os
en
Dios;
en
llegando
á-la
cual
no
ha-
»b á
ida
mo al,
sino
comple a
y
cie amen e
»
i al.
Es a
paz
iene
po
la
e,
mien as
pe e-
»g ina:
de
es a
e
i e
jus amen e,
cuando
e ie e
» odas
sus
buenas
acciones
pa a
con
Dios
y
pa a
»con
el
p ójimo
á
log a la,
po que
la
ida
de
la
»ciudad
es
cie amen e
social.”
Aquí
eneis,
hijos
mios,
bien
explicado
po
aquel
g an
pad e
de
la
Iglesia
el
in
de
la
paz
e ena
y
el
de
la
espi i ual,
las
cuales
nos
son
absolu amen e
necesa ias
pa a
llega
al
é mino
de
nues a
pe eg inacion.
Po
es o
las
pedimos
con-
inuamen e
en
nues as
o aciones,
y
pa icula -
men e
en
el
san o
sac i icio
de
la
misa,
cuando
despues
de
la
o acion
dominical
suplicamos.
al
Seño
que
nos
lib e
de
odos
los
males
pasados,
p esen es
y
enide os...
Y
que
apiadándose
de
noso os
dé
paz
en
nues os
días,
pa a
que
eon
el
auxilio
de
su
mise ico dia
seamos
libe ados
de
odo
pecado
y
segu os
de
oda
pe u bacion
po
C is o
nues o
Seño
(1).
Dos
paces
pedimos
aquí,
A
AA
AN
NN
a
(1)
Canon
de
la
misa.
3
;
la
del
co azon
y
la
de
la
iglesia.
La
p ime a
no
puede
subsis i
con
el
pecado,
y
po
eso
se
pide
absolu amen e
5
pe o
la
segunda
no
es
an
nece-
sa ia,
aunque
siemp e
es
de
desea .
Las
pe secu-
ciones
que
su e
la
Iglesia
no
la
qui an
del
odo
la
e dade a
paz,
an es
po
el
con a io
muchas
eces
le
son
ú iles
pa a
eje ci a
su
paciencia;
que
aún
po
eso
no
pide
absolu amen e
que
se
la
conceda
es a
segunda
paz
anquilidad
y
la
o ale
iun an e
y
ic o iosa
d
nes.
Desea
que
Dios
la
«Pa a
odos
los
que
pa icipan
del
ado able
sac i-
icio
diciendo:
Es é
siemp e
con
oso os
la
paz
del
Seño ,
No ad
,
hijos
mios,
que
se
dice,
la
paz
del”
Seño ,
no
la
del
mundo:
es
deci ,
aquella
paz
que
nos
pone
en
sosegado
ó den
con
Dios,
con
noso os
mismos
y
con
el
p ójimo;
aquella
que
es á
esencialmen e
enlazada
con
la
ca idad,
aquella
en
in
que
deseaba
san
Pablo
4
los
ili-
penses
quando
decia
(1):
La
paz
de
cede
odo
sen ido,
gua
,
Sino
la
con ianza,
la
za
con
que
al
in
sale
e
en e
las
pe secucio-
dé
la
paz,
y
la
desea
Dios
que
ex-
de
ues os
co azones
é
in-
eligencias
en
C is o
Fesus.
En
ano
in en a ía-
mos
ponde a os
las
en ajas
de
es a
paz.
Si
ex-
cede
odo
sen ido
¿cómo
se á
posible
comp en-
de la
ni
explica la?
P eciso
es.
pa a
subi
á
es e
mon e
san o
deja
al
pie
lo
que
hay
en
noso os
de
animal
y
e eno.
Necesa io
se
hace
ele a se
sob e
odos
los
sen idos
pa a
llega
al
ono
de
Oo
cap.
a.
¿colo checke
CLASSIC
i
a
ae
/
j
/
/
e
I eca ocanda ecdacoclanoa
banal
anna
boo
D
0000
101
po