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Carta pastoral que dirige a sus feligreses... Mariano Rodriguez de Olmedo, Obispo electo de Puerto-Rico

Puerto Rico (Diócesis); Obispo (1815-1825 : Mariano Rodríguez de Olmedo y Valle)

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a A. A Y AN S E Si o y Sa : : Í E d pa O E O A E yA MA e » a 0 e h ¿e -2 SR . * y PY AN a 7e ) E EN Je a > . -% A > » pa ATVYUER od - CG. : e - e A a xs ASA A ARE A ao DET y a. . A . - g s e e. e; O E N STUNS ES z A id 0 bo. Chi o del a de 2HUTLA de Cs ATL :gjal e a La 77 ch La On 77790100 ( Pos O A mal s0ÓTL e AÍena ELA POOL 77 E L a acas ¿ > AS AS delo C e e alogáh Clpia d i e O . : E j ce € de CARTA PASTORAL A (AGA QUE DIRIGE Á- SUS FELIGRESES (SA ARA ) 4 po . > E A. : > ? Se ais EL ILUSTRISIMO SEÑOR ' D. MARIANO RODRIGUEZ DE OLMEDO, Obispo elec o de Pue o-Rico , del Consejo | de S. M., Ec. MADRID 1816. IMPRENTA DE D. MIGUEL DE BURGOS. A e ALE, acu da o E 0] + + y. 5 “pb? 1d A A ' - Nos :D. Ma ano, Rob icuEz D OLMzLDO,. po la g acia de Dios y dela San a" Sede Apos ólica Obispo elec o de Pue - == o=Rico,- del Consejo de S. M. Re. _ 1 TODOS ,LOS' FIELES DE. AQUELLA ISLA: SALUD Y. PRA EN NTC Pacem. habé e ,' e Deus pacis, e : dilec iónis. exi Obíscum, | 0 " S. Paul. Ep. 2.ad Co . Cap. 13 Y. 11. : 54d CS Ñ IISITTET T SE Y es a se Gua concluida elizmen e la comision de di-- pu ado po -la: benemé i a cuidad de la: Pla a: y | p o incia de Cha cas que. me condujo: 4 es os eynos , a aba de es i ui me á desempeña mi | canongía en aquella Me opoli ana iglesia pa a descansa de los abajos pasados y se i al Seño , cuidando solamen e de hace ú il mi ida Pa i= cula ; la, Di ina P o idencia, que dispone de la sue e de los. homb es«segun su benepláci o; ha pas o al de las almas edimidas con la sang e P eciosa de Jesuc is o ':ca go o midable, amados mi > Y que hizo embia y gemi álos-san- os gue mas se dis inguie on en la iglesia po su sa- e (4) bidu ía y i ud. Tu bóse mi espí i u y des a=. lleció mi alma iendo sob e mí el peso de an g a es obligaciones, sin ace ca me, ni aun con g an dis ancia, á las i udes necesa ias pa a so- b elle a le, y no pude menos de exclama con el p o e a como el g ande san G ego io: Veni in al i udinem ma is, e empes as deme si me (1). Libe óme el Seño de las bo ascas del Océano que nos sepa a quando apo é desde la Amé ica, y ed aquí que me engol a pa a la uel a en o o mas bo ascoso ma ,, mas lleno de si es y de escollos, y aun an es de echa mano al imon me sume ge la empes ad. Con emplo con: san Leon (2) po una pa e mi pequeñez, y po o a la g andeza del o icio que me encomienda el g an Pas o de las almas, y me quedo pasmado como Abacuc al oi la oz del Seño . Po que ¿qué cosa mas du a ni mas emible que el a- bajo pa a'el debil, la ele acion pa a el pequeño, y la dignidad pa a el que no laha me ecido? Sin emba go en medio de:es e emo me dá'el Seño la con ianza de añadi con el mismo san o Pon í» ice: no desespe o, po que no con io en: mis ue = zas, sino en las de aquel que ob a en noso os; ' -+C ece'en mi es a con ianza , hijos mios, :cuan- do di ijo una mi ada sob e ues as disposicio- nes c is ianas, sob e ues a docilidad, ues a e, ues o amo al ó den y á la anquilidad, habiéndome in o mado po : meno : de es habeis (1) Ps. 68. dd bis * A (2) Se m. 2. in anni e s, sux assump .. E CL SLUG Es 5) dado las p uebas mas con incen es de ues a paz en el Seño en es os iempos de agi acion y u - bulencias, de c ímenes y ho o es que han inun- dado el globo de lág imas y sang e. Asegu ado de ues as pací icas disposiciones, bendije mil eces al Dios de paz y de union; po que mien as el in e nal olcan e oluciona io ab asaba con su uego de o ado la Eu opa, y di undia su neg a y pes ilen e la aen las as ísimas egiones de la Amé ica, oso os'mi ás eis con lás ima las in= nume ables íc imas que la mas a oz i anía, hi- póc i amen e cubie a con el man o de pa io= ismo, libe ad é independencia, sac i icaba 4 su enganza y encono. Es os nomb es mágicos de que se alen unos homb es an mal ados como ing a os no causa on la meno imp esion en ues- os oidos, hechos á las: oces! de la azon y. de la eligion ; po que es di icil que sean des¿ lumb ados con: ellos los que se de ienden «con - an impene ables escudos. Así os. habeis conse = ado 'siemp e ieles á nues o legí imo Sobe ano, y P ese ado ues a elíz Isla de los ho o es que eíais come e en las ecinas y en ie a i me: ho o es que mancha án pa a siemp e la his o ia dela Amé ica, quie o deci , de una pa e la mas he mosa del: globo, cuyos habi an es pa ecen na- cidos pa a las dulzu as de la paz, y no pa a las a ocidades de la ana quía. Así es que el mismo Seño os há lib ado de es e c uel azo e de la hu=. Manidad:-en p emio: dé. ues as pací icas dispo- SICIONES; y su imagen sob e la ie a el Rey N.:S. (12) mios, los males que esul an un homb e, 4 una ciudad y al mundo en e o, de la gue a con el Omnipo en e; el qual á pesa de es o no, usa de odo el igo de sú: jus icia, dejando abie a la pue a de su mise ico dia en- es a ida pa a que nos pongamos en paz con él. Así nos lo dice po Ezequiel (1). “Yo os: lo«ju o:. no:quie o la » mue e del impío, sino.que:se con ie a y iya. » Dí, :hijo del homb e; dí 4 los: hijos de mi pue- »blo: la jus icia del. jus o: no le lib a á en el dia »en que peca e; ni la impiedad del impio le pe ju- »dica á en el dia.en que: se co igie e. En. el.mo- » men o:én que és e és i uya lo que:debe; ande +»po mis caminos y no uel a. 4.come e 1njus- » icia, i i á y no mo i á. No/se' le impu a á pecado alguno: hizo juicio y jus icia: i i á.” Como'si «dije a: ol ióel «impío 4: mi. paz ;; se acaba: mi enojo. Ya le a a é como amigos. y de ama é sob e él las bendiciones que en ío so- b e Je usalen cuando me:ama y obse a mi ley. Po Isaías(2)-lo ha: dicho. “Yo de ama é sob e »ella como un io'de-paz, y la glo ia, de las gen» » es de que goza á:se: pod á compa a con una » a enida c ecien e. 'T ae án á sus hijos 4. los pe- »chos, pues os sob e el egazo ecibi án ca icias, »y yo, sí, yo:os las ha é aun mas ie nas que » las que una mad e puede hace á los hijos de sus »en añas.”-Aquí eneis. las «in alibles p omesas que nos hace el Seño , expe imen adas y al a- A e . Cap. . y ll lc A O (13): men e p oclamadas po aquellos que despues de habe es ado en gue a con su Mages ad po el pe- cado con que odos nacemos, y po los que luego añadimos se con i ie on á él, baja on el o gu- lloso cuello á su sua e yugo, y le lle a on con aleg ía y place . ¿Hubo jamas cosa que u base la calma de que luego gozaban? El mundo con sus alhagos, el demonio con sus a dides y la ca ne con sus ebeliones ¿log a on apo illa su alma ,.semb a en ella emo y albo o a su eyno? De ninguna mane a, an es en es o. mismo se ale- g aban: cuan o mas es echados se eían de ene- migos, an o mas se es o zaban con el a o di- ino. Y pa a. queno -os. pa ezca una pa adoja, echad. conmigo una mi ada sob e el san o ey Da id pues o en las mas apu adas ci cuns ancias. Es ando en paz con Dios, se hallaba al mismo iempo acosado de enemigos pode osos, decla a- dos, unos como Saul, y. o os ocul os como.los ha- bi an es de Ceila,, 4:quienes. a o ecía el buen Da id con a las incu siones de los Ci os.: Vedle luc ua en e la espe anza y el emo ; pe o eco- b ándose un poco, .poniendo en; el Seño sus ojos, y epasando en e sí los lazos que habia o o con su auxilio ,. y los pelig os de que le habia lib ado su mano, aleja de sí odo emo , y anquilizado : el ánimo, es i uida al co azon la calma con la conside acion de que poseía el Ephod. como una p enda del a o di ino, exclama y dice (1): Dios (1) Ps. 26, (03) es mi luz y mi salud; 34 quién eme ? EJ P o ege mi ida ; ¿qué me ha d embla ? Como si dije a: ¿de qué emes, Da id? ¿Qué e asomb a? 3 De qué e a liges? ¿Hay algo en que puedan pé ju- dica e us enemigos? ¿Te ap esa án en su as u. cia? ¿Te op imi án consu pode ? ¡Eh! no se á así. La luz de u Dios alumb a á us pasos pa a que no caigas en el lazo que e p epa en: él ha á que us pies huellen las al u as y luga es segu os con-la lige eza de los cie os: él es u guía en el camino, u compañe o en la uga y u amigo en el des ie o. El es u consejo en los negocios dudosos, u consuelo en los ad e sos -y u au- xilio en los pelig osos. ¿Lo sabes po expe iencia, y iemblas? Lanza ue a del pecho el emo , y jamas se diga que le ab igó Da id cuando es aba en paz.con Dios. Sépase que oda o a gue a es pa a él indi e en e y aun “obje o de espe anza; po que e á cae endidos á sus pies ejé ci os ené- migos pos ados po el Seño que es mi luz, mi salud y mi ue za. Concédame és e lo único que le pido, y es e siemp e su os o y isi a su emplo, y odo lo demas me es desp eciable. Ya no es aña eis oi le deci al Seño (1): Los que aman u ley ¡0h Dios! gozan de mucha paz, 9 no hay pa a ellos opiezo. Sí, hijos mios, la paz es el p emio del amo de Dios, y po deci mejo , es e amo es- paz y elicidad. Tán ín imamen e unidas an es as (1) Ps. 118. 15 cosas , que ni hay ade 0% sin paz, ni paz sin amo di ino; po que cuando no se ama 4 Dios se ama la maldad, y de es e amo nacen odas las gue as, así como del p ime o nacen odas las buenas paces. Cuando el homb e ama la iniquidad es á en una gue a que odo lo asola y lo a uina; po que engañado con la alsa sua- idad que expe imen a en los b azos del place , se ado mece en él cuando esuena sob e su c i- minal cabeza la ho ible o men a de la i a di- ina sin que él laconozca, Al con a io cuando es á €n paz con su Dios, son muy débiles las imp e- siones que causan en él odas las o as gue as, Ved los má i es: supe io es á los o men os mas c ueles, gozaban de una paz impe u bable en medio de una gue a sang ien a: padecian' y se aleg aban: su ia el cue po, ninguno de sus miem- b os enía paz, y solo se ese aba el co azon pa a se su asien o, como lo: e a del amo ; De él Da- cian los mandamien os pa a que su iesen los miemb os. Caían és os desga ados y despedaza- dos po el u o de los e dugos; pe o el ánimo lib e , no solamen e supe io á és os, sino: am- bien“juez de los i anos, se ia á su Dios sin dis- co dancia de a ec os que conspi aban odos á.la elicidad e e na. Su paz consis ia en su i al enemigo á quien encian, y en ama á su Dios de quien- gozaban. Aun á los miemb os des- ga ados ocaba algo. de la paz del alma, 4 sa- be ,. nO sucumbi á. la injus icia, á pesa de sucambi al dolo . ¡Qué bien lo can a la Igle- Dil 40 1541 1] 7] Hi (16) sia,(1): Cedun u gladiis mo e iden im =210N Muy- mu esona , non que imonia=sed co de impa ido mens bene conscia=comse a pa ien iam! Po es e medio llegaban á la elicidad y á la paz e e na, Amaban mu iendo, y mo ian amando; y pa a los que aman y mue en así no puede habe opiezo. | No, hijos míos, no puede habe opiezo pa a los que aman la ley de Dios y ienen paz con él obse ándola; po que es ando en sosegado ó =- den con Dios, él mismo pone ambien sosiego o - denado en el homb e, y no le es an in ole able y c uel la gue a necesa ia que expe imen a. ¡Des- g aciado homb e que no puede libe a se en e a- men e de elía sino con la mue e! Y edme aquí, hi- jos mios , (con mo i o de es a segunda paz del hom- b e consigo mismo) en la p ecision de eco da os uno de los p incipales undamen os de nues a san a eligion, sin cuya in eligencia es el homb e un se inexplicable, Voso os lo sabeis, y la ex- pe iencia os lo enseña á pesa ues o. Es con ínua, es i a la gue a que el homb e su e den o de sí mismo, Conoce el bien, le ap ueba y no-le ejecu a. Quie e manda la pa e supe io á las .. in e io es, y és as dan g i os con ínúos de ebe- lion, se ena decen y po lo comun:mas ué es y pode osas a as an ecuen emen e 4 la seño a y llegan á escla iza la. ¿De dónde iene es e “ho ible as o no? ¿De qué: nace” es a gue a (1) Him. de la iglesia en la ies a de los má i es. (17) c uel? En ano consul a eis 4 los ilóso os, Cuan- do mas os di án que la gue a es e ec i a, os da- án eglas pa a mi iga su u o , y aun llega á al- guno á a i ma que la na u aleza, mad e de o- dos los demas se es, es mad as a del mas exce- len e de odos los isibles. Pe o ¿queda éis sa is- echos? ¿Os da án la paz con sus bellas eo ías? ¿ Vi i éis en sosiego o denado con oso os mis- mos? Aqui, hijos mios, es p eciso in oca una luz supe io que nos desci e el enigma, y llama 4 un médico mas que humano que nos descub a el O igen y g a edad del mal, y nos aplique el e- medio. No, no podia sali el p ime homb e de las manos de un C iado in ini amen e bueno y sabio con las mise ias que ca gan aho a sob e él desde el ien e de su mad e has a en a po la mue e en el seno de la ie a. La disco dia que se obse a en e sus conocimien os y sus pasio- nes, y la ebelion de és as no podia se ob a de un Dios jus o que á nadie cas iga sin me ece lo. Pecó Adan::: Ved aquí el o igen de la gue a, la uen e de odos los males en ase el pecado en el mundo, decia S. Agus in 2 Juliano; pues el Apos ol nos señala una pue a bien pa en e quando dice(1): Po un homb e en ó el pecado en el mundo , y po el pecado la mue e; Y así pasó 4 odos és a, po que odos peca on en (1) Rom. Cap. 5. (18) aquel. He edamos odos la igno ancia, la concu- piscencia y la mue e. El en endimien o quedó casi ciego, la olun ad inclinada al mal, y las pa- siones deso denadas. ¿ Y cómo podia habe sosegado concie o donde habia hecho asien o la disco dia? ¡Pe o qué disco dia! Tan g ande que el apos ol san Pablo despues de deci que no hacia el bien que que. ia, sino el mal que no que ia; que se complacía en la ley de Dios segun el homb e in e io , pe o que eía en sus miemb os o a ley que e a epugnan: e á la de su espí i u, y le cau i aba en la del pe- cado que habia en sus miemb os, se é obligado á exclama (1): ¡In eliz de mí! 5 ¿quién me lib a á del cue po de es a mue e? Tal es, hijos mios, el cisma, la disension y la gue a que hay en un mismo homb e, en e el espi i ual y el ca nal, en e el celes ial y el e eno, en e el iejo na- cido segun el p ime Adan y el nue o o mado po el segundo en jus icia y san idad. Pe o no c eais que es a disco dia y gue a pe judique al homb e que pone en la g acia de Jesuc is o, co- mo el Apos ol, la espe anza de la ic o ia. Po g acia y con g acia se descub e lo que es aba ocul- o; se hace amable lo que an es se abo ecia, y abo ecible lo que an es se amaba, se suje an las pasiones mas u iosas, y obedecen és as á la a- zon , po que la azon obedece 4 Dios. Conce a- dos en el homb e los deseos,' goza de una dulce paz; y aunque camina siemp e-con p ecaucion, . A Á 5 QEE_EE___0 AED (1) Rom. cap. 7. a E (19) po que los enemigos son as u os , pode osos é in- a igables , a mado con el escudo de la e, Jle- ado de descub ido á la igilancia c is iana, y animado con la espe anza de que le es ú il ene enemigos pa a no descuida se, y que és os le de- ja án lib e cuando llegue al dichoso é mino de su Ca e a, iene oda aquella anquilidad que pue- de cabe en un iage o. ¿Con qué exp esiones po- d é yo ponde a os el bien de es a paz? Al que goza . de ella ni le es emece el miedo, ni le in lama la a icion, ni le saca de quicio: la anaglo ia, ni la is eza ni el dolo le aba en, ni en in le al e a ningun acaecimien o humano. Al con a io ¿qué ida es la del que no es á en paz consigo mismo? ¿la de aquel en quien no gua dan ley alguna los ape i os y pasiones, an es bien se mue en á su an ojo? Múdase á cada paso con a ec os con a- ios. Ya le e eis aleg e, ya is e, ya con iado, ya imido, ya sobe bio y o gulloso, ya il y as- e o. Cuan os obje os se le p esen án, o os an os hacen p esa en:él. Desea odo lo que le o ecen los sen idos : se a ana po alcanza lo: se enciende en i a y co aje si no lo alcanza; y despues de al- canzado lo desecha con has io y lo abo ece. ¡Ah! y Cuan a azon enia el p o e a Isaías pa a de- ci (1) El malo es como ma que hie e, que no iene sosiego, No, hijos , no; ese ma que OS ce ca á | Voso os po odas pa es no es an incons an e ni an bo ascoso- como el co azon del homb e TA s (1) Isai. cap. 57. c2 170 (20) malo. Los ien os no eje cen eh él su ue za con an a ehemencia como los ape i os y pasiones en el impío. Es as le oscu ecen el dia , le hacen eme osa la noche, le qui an el sueño, le aciba an la comida, y en una palab a no le dejan un mo- inen o de ida dulce y de place e dade o. En ano quie e apa en a una calma de que no goza. Di á, sí, que su place es su ley; ¿pe o es a á de acue do su co azon con su boca? No, no se á el p ime o que al p o e i lo sien e desga a sus en», añas po los emo dimien os de su conciencia. Es e p ime acusado , juez y aun e dugo del mal ado, le sigue en odas pa es, y si se ocul a en el seno de los place es, allí le a 4 busca el emo dimien o c uel. Vo hay paz pa a el impío, dice el Seño (1); po que la i ud sola puede da la. “Es a es, dice el C isós omo (2), la que des ie a »del ánimo las pe u baciones que son su gue a »sec e a , y no pe mi e que el homb e es é di i- »dido en andos. Sin és a se á siemp e mise able » y des en u ado, aun quando .en lo ex e io pa- » ezca goza de g ande paz: po que ni el Sci a »bá ba o, ni el Sá ma a, ni el T acio, ni el Mo o, »n1 o a nacion, po ie a que sea, pueden hace »una gue a mas c uda que la que hace un ma]- » ado pensamien o quando se in oduce en el co- » azon. Y así debe se ; pues aquella es gue a ex- A (1) lsai. cap. 57. (2) C isos . Expos. in Ps. 1V. 21) » e io , y és a se E, den o de casa; y sabido »€s que el mal nacido de den o es mucho mas g a e que el que iene de ue a. La ca coma ”que se c ia en el made o le consume mas que las inju ias del iempo. El cue po su e mas de »las en e medades in e nas que de las ex e nas. »Las ciudades y cynos quedan mas a uinados »con las gue as ci iles que con las que mue en »los es ange os. Pues del mismo modo no ha- »een an o daño á nues a alma los enemigos »que la acome en de a ue a, como las pasiones y »en e medades que nacen de ella, ¿De qué si e ”Po exemplo al en idioso no ene enemigo ex- » e io ? Él mismo se hace la gue a, y a ila con. a sí sus pensamien os mas pene an es que la espada. Le incomoda odo el bien que é. Las elicidades agenas son o os »le cla an el co azon. Mi a ”quan os c ee dichosos ue e á su igual en bonan- *. +... No es así el que es á li- »b e de es a y O as pasiones; an es hinche su »descansa en el pue o. ” ¡Oh amados e i ican sob palab as que Moysés ' di; hijos mios! e el malo las espan osas O á'su pueblo si no ob. '" ' 28 Is ael: (1) Wo soy yo A ia de Is ael, sino ú yla casa de u pad e , que habeis abandonado los p ecep os del Seño , y seguís 4 Baalim. 24 No dudo ya, hijos mios, qué odos: conoceis la necesidad: de: conse a la paz de unos con O os ; pe o es o no bas a : es menes e ademas p ocu a la y p ac ica la po los medios di inos que acabo de indica os. De engámonos un poco en e . cuáles son'las causas mas. o dina ias de las di isiones que hay en e los homb es. La oposi- cion de opiniones, el choque de in e eses dan oca- sion á la indi e encia p ime amen e, despues á la censu a, y úl imamen e:á la a e sion y ene- mis ad. La his o ia an o sag ada como p o ana nos hace e que las g andes gue as han “solido nace de las mas í olas dispu as, que cual pe- queñas chispas a ojadas sob e «combus ibles bien dispues os encienden llamas o aces. ¿No se ha is o a ias eces que el deseo de enga una le- e inju ia y la disco dancia de opiniones sob e pun os: poco in e esan es , han enconado los áni- mos “has a el pun o que solo Dios los ha podido econcilia ? Los males qué llo amos al p esen e no hubie an: llegado á an o ex emo si hubié- semos seguido las lecciones que el Após ol nos dá esc ibiendo á los omanos (2). * Os exho o, »dice ,:4 odos oso os , segun'el minis e io que » me ha sido dado, que no os ele eis mas de lo ¡PERA AAN SAA A TN (1) TIL Reg. cap. 3. “ (2) Rom. cap. 12. (29) »que debeis; sino leon sob iedad , segun la me= »»dida del. don de la e que: Dios ha epa ido-4 > cada uno. Así: como en un cue po hay muchos- » miemb os que no odos ienen el mismo o icio, »así sucede en la iglesia: y en la sociedad c is ia= »DA.... sea since a ues a ca idad : abo eced el » Mal y haced el bien: amad á ues o p ójimo con » a ec o de he manos: p e enios unos á o os con » es imonios. de hono y condescendencia: sed »£xac os.€n el cumplimien o de ues as obliga- »clones: bendecid á los que os pe siguen: bendecid- »los y no los maldigais: aleg aos con los que se »aleg an: lo ad! con los que llo an: conse ad »la union en los sen imien os... no seáis sabios á ” Vues os p opios: ojos: no deis mal po mal: »o0b ad el bien, no solamen e an e Dios, sino am- »bien an e los homb es: ened paz con odos los » homb es en cuan o pódais: no os empeñeis ¡en »de ende os In empes i amen e, sino dad luga á »la i a, pues esc i o es á: Pa a mi queda: la en- »8anza, dice el Seño . Si u enemigo iene ham- »b e dale: de-come , si padece sed dale de bebe ; ” po que haciéndolo así amon ona ás ca bones en- »cendidos sob e su cabeza. No Os dejeis ence po »€l. mal, sino enced el mal po el bien.” ¡Qué lecciones, hijos mios! La ie a se ía sin duda una copia iel del cielo si se adop asen gene almen e; mas po un as o no inconcebible de ideas se c ee que odos los miemb os de un cue po pueden y de- ben se cabeza: odos aspi an á domina y man- da . La mano ha dicho al es ómago no e necesi o, He (30) y. ha des allecido! dé debilidad. Li» cabeza ha di- cho á los pies de.nada me se ís, y la cabeza ha quedado sin mo imien o y sin igo . En una pa= lab a odo el cue po ha que ido se ojos, y no ha dejado luga á los demas sen idos: De aquí las disensiones y lás gue as.+El mili a se ha me ido á eólogo y el eólogo 4: mili a . El a esano se ha c eido llamado á gobe na ejé ci os y juzga pueblos, y desea ía e á los gene ales y jueces en su alle . ¿Y que emos que haya paz? Se ía :es o unda la en el mas espan oso deso den. Queb án- anse odas las leyes de la na u aleza y de la e- ligion, y así se aleja la paz y Dios cas iga con la gue a la ansg esion de es as leyes. Es ando noso os llenos de pasiones no podemos ole a las de los o os; es p eciso desengaña nos: mien- as no nos su amos no hab á paz, ni segun el mundo, ni segun Dios. Po eso decia el Apos ol á los de É eso ( 1): Os suplico yo enca celado po el Seño que i ais dignamen e con oda humildad y mansedumb e, ole ándoos mu uamen e con pa= ciencia en ca idad. Bien sé, hijos mios, que es bas- an e comun el disimula y ole a algunos de- ec os del p ójimo po insensibilidad, po manse- dumb e na u al, po condescendencia pu amen e humana, po in e es pe sonal, y aun po hipo- c esía a isaica, Es a no es la paz que yo os acon- sejo, po que sé que Jesuc is o ino á ompe la, y como dice san Ge ónimo, á pone una gue a A (1) Ephes. cap. 4» po (31) buena pa a des e a úna paz mala. Os exho o 4 la. que nace de la ca idad. Somos miemb os de un cue po, cuya cabeza es Jesuc is o, euniéndonos en él un mismo Espí i u San o: somos hijos de un Mismo pad e;se emos una misma cosá en la: e e - nidad: es "UNO nues o sac i icio con el«cual ui- Mos: edimidos; una nues a e y p o esion, uno el” bau ismo que nos hace hijos de Dios, unos mismos los sac amen os que nos dan.el espi i ual alimen o-y mos; colnan desbienes: uno-el C ia- do que ios:sacó de la mada; y pa a:deci lo odo en una palab a; en la iglesia odo se educe 4 la unidad pa a qu e en odo eyne la paz, co Pe o si,:como hemos dich iago, no alcanizamos la ' dimos' 4 quién debemos , Os habeis de di igi aquel solo. puede da la... que la Esc i u a llama P íncipe de paz. No: hay Paz sin g acia sin Jesu- lo enseña exp esamen SOS (1). “Cuando (dice) es » os deli os y pecados en los que andu ís eis en ”O o iempo, segun la e os umb e de es e Tmundo, ”Y segun el p íncipe de las po es ades del. ai e, »de es e espí i u que ábais:mue os po ues. eje ce aho a su pode so- (31) » b e los inc édulos y ebeldes, en los cuales pe= »cados ambien andu imos noso ós siguiendo los »» deseos de nues a ca ne: y de nues o espí i u, »siendo como é amos po na u aleza hijos de i a »como odos losdemas:;' en onces: Dios ico en » mise ico dia po la:excesi a ca idad qué nos » u o, es ando noso os mue os po los pecados, »nos dió la ida en Jesuc is o (po «cuya g acia »0s: habeis sal ado): y mos esuci ó con él é hizo »sen a en el cielo con Jesuc is o pa a mani es a 2 4-1los siglos enide os las sob eabundan es i= »quezas de su g acia po la bondad que nos ha » mani es ado en Jesuc is o. Po que habeis de sa- » be que po :la g acia habeis sido hechos sal os, »» 110 Po 'VOSO OS5 y ella es un don de Dios. No ¿» iene de las ob as , 4 in de que nadie: se glo ie... » Aco dáos, hijos, de ues o o igen y de lo que »é ais en aquel iempo sin Jesuc is o , sepa ados »en e amen e de la sociedad de Is ael, ex años »á los pac os con enidos en: las p omesas y sin » Dios. Aho a habeis en ado en ellas en C is o » Jesus, en su sang e. Él es nues a paz, que de s»dos pueblos ha o mado uno, solo , de ocando »ea! su ca ne el:mu o de di ision que los sepa- » aba: que po susdoc ina ha abolido la ley ca - »gada de an os p ecep os, á in de o ma en sí » mismo: un solo homb e mue o, poniendo paz »»en e ellos, y econciliándolos ambos con Dios »po la c uz, y ma ando en sí mismo-las ene- »wmis ades. Y -4.su enida.os.anunció la paz á- os- »o os que es ábais apa ados de Dios, y á los (33) »que es aban ce caz po que po él enemos c » ada unos y o os al Pad e en un espí i u. ¡Oh, hijos mios! ¡qué abismo insondable de mis- e ios es á ocul o en es as palab as! ¡Con cuan o place mio me ex ende ía en decla a las en pa - icula si me lo pe mi ie an los co os lími es de una ca a! Pe o sin emba go, os ha é obse a lo. que p opuse, á sabe , que la paz iene de la g acia, y és a de Jesuc is o y no de nues as Ob as; que Jesuc is o solo es es a paz, po que él solo es la íc ima de econciliacion : que él es el Dios de la paz po su na u aleza di ina , el ey de la paz po su enca nacion, el mediado : de la paz po su' sang e y su- sac i icio, el lazo de la paz po su espí i u, y. el apos ol y e an- gelis a de la paz po su palab a. Os di é que no ama á Jesuc is o quien no ama la paz; y que se pa ece muy poco á él, quien, ó no abaja po es ablece la en e los homb es , Ó sien e el a- bajo y se cansa p es o de los malos a os que suele su i el que desea da la 4 los he manos di idi- dos y disco des. ¿Y cuán o dis a á de los sen i- mien os de nues o amable Sal ado el desg acia- do que omen a la di ision, el que enciende el o az incendio de las ebeliones, sacudiendo po odas pa es la hacha de la disco dia? ¡ Ah, hijos mios! Si en e oso os se p esen a alguno que mani ies e an c iminales a en ados, no le oigais: Ce ad ues os oidos, y decidle con san Pablo: Vues o Dios es Dios de paz, no de disco dia. És- a no puede menos de p oduci e ec os ama gos. e (34) Union bajo un Dios, bajo una eligion, bajo un ey , ed aquí nues os deseos. Si e complaces en sacudi el yugo sua e de és os, é p ime o ' á examina los esul ados de esas ho ibles esce- nas que deg adan la humanidad ; y hacen es e=" mece 'el «co azon mas du o;¿'si no es á en e a- men é ciega la azon. Echa una mi ada sob e la Eu opa, uel e despues á la Amé ica, y si no e pa eces á las ie as, necesa iamen e ol e=: ás al ó den. Po que ¿qué e ás? Ti anos sedien- os de sang e con p e ex o de pa io ismo, li- be ad é “independencia: íc imas seducidas con es os mágicos nomb es ; hechas p ime amen e ins umen os de sus “op eso es, y óp imidas des- pues po ellos: di cubie as de lu o, gimien- do en'la mise ia, ó blas emando en la delesp cion: emplos asolados Y con e idos en caballe i- zas: Ciudades a uinadas, y campos egados con sang e y cubie os de cadá e es. ¿Y aun e a e- es, Oh'inhumano, á sacudi u incendia ia ea? Huye, aléja e de en e noso os; pues noso os como homb es y como c is ianos que emos la paz. Es e debe se ues o lenguage, amados hi- jós mios, po que bajo los dos espec os os es ne- cesa ia la paz. “A ella aspi an, como dice san » Agus in (1), las dos ciudades, la e ena y la »celes ial. La de aquellos' que no i en de la e, »la buscan en las cosas y comodidades de es a » ida empo al;'y la que i e de la e la espe a ARTETA AAA RATING (1) Ciud. de Dios, lib. 19. cap. 17. 2 de ca DTD RS A d [o ANT y x (3.5) »en las. p omesas e e nas, y usa de las cosas » e enas como pe eg ina, no pa a apega se á »éllas y que le apa en de Dios 4 quien cami- ”»na, sino pa a sus en a y ole a mas acil- » men e el peso de es e cue po que. ag a a el al- »ma. Es comun el uso de és as cosas pasage as »4 las dos ciudades, pe o di e en e el in de usa - »las. La ciudad e ena ape ece la paz e ena, y «cons i uye la conco dia de los ciudadanos en »obedece y manda , pa a ene cie a conco dia »de olun ades en las. cosas pe enecien es á la » ida mo al. La ciudad celes ial, ó po deci » ejo , cie a pa e suya que pe eg ina en es a » mo alidad i e de la e, necesi a ambien »es a paz has a que pase es a mo alidad que la »hace necesa ia. Po es o i e como cau i a y » pe eg ina en la ciudad e ena, y en su cau- » i idad y pe eg inacion no duda obedece á las »leyes, pa a que siendo comun la mo alidad , se conse e en las cosas pe enecien es á ella la conco dia de las dos ciudades. .. La celes ial »»Inien as anda pe eg inando po la ie a llama »ciudadanos de odas las naciones, y o ma una »sociedad de odas las lenguas: sin cuida de lo »que hay di e so en sus cos umb es, leyes é ins- » i uciones, con lo cual se busca ó se conse a »la paz e ena, sin escindi ni queb an a nin- ”guna. de ellas, ¡an es bien. gua dándolas y si- guiéndolas, con al que no impidan la eligion Ane enseña 4 da cul o al sumo y e dade o 1105. Usa pues de la paz e ena en es a pe e- e.2 (36) »g inacion , y de la conco dia de los ánimos en »lo pe enecien e á la mo al na u aleza de los homb es, y la de iende en cuan o puede sin he- » ic la piedad y la eligion, e i iéndola á la paz » celes ial , la cual de al mane a es paz e da- »de a , que sola ella debe llama se paz de la »c ia u a acional, á sabe , o denadísima y con- »co dísima sociedad de goza de Dios, y de unos »y o os en Dios; en llegando á-la cual no ha- »b á ida mo al, sino comple a y cie amen e » i al. Es a paz iene po la e, mien as pe e- »g ina: de es a e i e jus amen e, cuando e ie e » odas sus buenas acciones pa a con Dios y pa a »con el p ójimo á log a la, po que la ida de la »ciudad es cie amen e social.” Aquí eneis, hijos mios, bien explicado po aquel g an pad e de la Iglesia el in de la paz e ena y el de la espi i ual, las cuales nos son absolu amen e necesa ias pa a llega al é mino de nues a pe eg inacion. Po es o las pedimos con- inuamen e en nues as o aciones, y pa icula - men e en el san o sac i icio de la misa, cuando despues de la o acion dominical suplicamos. al Seño que nos lib e de odos los males pasados, p esen es y enide os... Y que apiadándose de noso os dé paz en nues os días, pa a que eon el auxilio de su mise ico dia seamos libe ados de odo pecado y segu os de oda pe u bacion po C is o nues o Seño (1). Dos paces pedimos aquí, A AA AN NN a (1) Canon de la misa. 3 ; la del co azon y la de la iglesia. La p ime a no puede subsis i con el pecado, y po eso se pide absolu amen e 5 pe o la segunda no es an nece- sa ia, aunque siemp e es de desea . Las pe secu- ciones que su e la Iglesia no la qui an del odo la e dade a paz, an es po el con a io muchas eces le son ú iles pa a eje ci a su paciencia; que aún po eso no pide absolu amen e que se la conceda es a segunda paz anquilidad y la o ale iun an e y ic o iosa d nes. Desea que Dios la «Pa a odos los que pa icipan del ado able sac i- icio diciendo: Es é siemp e con oso os la paz del Seño , No ad , hijos mios, que se dice, la paz del” Seño , no la del mundo: es deci , aquella paz que nos pone en sosegado ó den con Dios, con noso os mismos y con el p ójimo; aquella que es á esencialmen e enlazada con la ca idad, aquella en in que deseaba san Pablo 4 los ili- penses quando decia (1): La paz de cede odo sen ido, gua , Sino la con ianza, la za con que al in sale e en e las pe secucio- dé la paz, y la desea Dios que ex- de ues os co azones é in- eligencias en C is o Fesus. En ano in en a ía- mos ponde a os las en ajas de es a paz. Si ex- cede odo sen ido ¿cómo se á posible comp en- de la ni explica la? P eciso es. pa a subi á es e mon e san o deja al pie lo que hay en noso os de animal y e eno. Necesa io se hace ele a se sob e odos los sen idos pa a llega al ono de Oo cap. a. ¿colo checke CLASSIC i a ae / j / / e I eca ocanda ecdacoclanoa banal anna boo D 0000 101 po