scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Construcciones sintagmáticas con restricción en entrevistas semidirigidas

Castillo Carballo, María Auxiliadora

Full text

Construcciones sintagmáticas con restricción en entrevistas semidirigidas M.ª Auxiliadora Castillo Carballo Universidad de Sevilla Resumen: El análisis de los usos fraseológicos, tanto de colocaciones como de locuciones o de algunas fórmulas rutinarias, en un corpus basado en entrevistas semidirigidas pertenecientes a un sociolecto alto, permite comprobar que los informantes fundamentalmente actualizan unidades propias de su ámbito profesional o vinculadas a su elevado grado de instrucción, aunque no faltan casos de informalidad léxica con el objetivo de facilitar un acercamiento con el entrevistador y dotar al discurso de una mayor expresividad y distensión. Palabras clave: Lexicología, fraseología, locución, colocación, PRESEEA-Sevilla. Syntagmatic constructions with restriction in semi-controlled interviews Abstract: The analysis of the phraseological uses, both of collocations and locutions or of some routine formulas, in a corpus based on semi-controlled interviews belonging to a high sociolect, makes it possible to verify that the informants fundamentally update units belonging to their professional field or linked to their elevated degree of instruction, although there are cases of lexical informality with the aim of facilitating an approach with the interviewer and giving the discourse greater expressiveness and relaxation. Keywords: Lexicology, phraseology, locutions, collocations, PRESEEA-Seville. 1. Introducción1 En todo acercamiento al léxico, tanto en su vertiente cualitativa como cualitativa, no puede obviarse por su especial importancia la dimensión 1 Este trabajo se ha realizado dentro del proyecto Patrones Sociolingüísticos del Español de Sevilla (Ref. FFI2015-68171-C5-3-P), financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad de España y por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (MINECO/FEDER, UE). 34 sintagmática. No cabe duda de que existen en el discurso unos hábitos combinatorios que ponen de manifiesto los “caprichos selectivos” que se permite el hablante en cuanto a las palabras. Pues, como puede comprobarse en cualquier tipo de enunciado, ya se sitúe en la polaridad de lo oral o lo escrito, sin obviar las áreas de continuidad y los casos en los que la oralidad se viste de escritura y viceversa, existe una clara tendencia a la coaparición frecuente de unidades léxicas. Más allá de lo que refirió Sinclair (1966 y 1991)2 en alusión a su amplio concepto de colocación como mero índice de vocablos que tienden a aparecer juntos y sin la necesidad ineludible de un fenómeno semántico que los sustancie (además con la peculiaridad de que se pueden detectar mediante un método estadístico que no solo atiende a la frecuencia de sus constituyentes, sino también a la distancia que se da entre ellos o al número de veces que se activan de manera simultánea), pretendo focalizar la atención en aquellos casos en los que se presenta, de un modo u otro, con mayor o menor intensidad, alguna singularidad significativa. Es decir, desde la simple tipicidad en la relación de los elementos integrantes a ciertos desplazamientos de sentido por traslación, hasta incluso la consumación de una opacidad total, como suele suceder en el ámbito locucional3. No cabe duda de que el tipo de entrevista, la semidirigida, como es el caso de la metodología que se sigue en la elaboración del corpus4 en el que me baso, condiciona los resultados, en la medida en que los informantes, por mucho que traten de aceptar el procedimiento como una interacción espontánea, se saben observados y artífices de un estudio lingüístico posterior. Esta certeza de los informantes parece que se acrecienta aún más en los que pertenecen a un sociolecto alto5; por otra parte el dominio y 2 Véase también Jones y Sinclair (1974). 3 Cfr. para todos estos fenómenos Corpas Pastor (1996) y Castillo Carballo (2015). 4 Se parte del proyecto Patrones Sociolingüísticos del Español de Sevilla (PASOS-SE) que se enmarca en el Proyecto para el Estudio Sociolingüístico del Español de España y de América (PRESEEA). 5 Para el análisis de los diferentes comportamientos fraseológicos se van a tomar los datos de las entrevistas realizadas a informantes pertenecientes al sociolecto alto. Sobre los textos empleados en este trabajo véase Repede (2019). Asimismo, conviene puntualizar que se llevará a cabo un acercamiento cualitativo, pues los usos fraseológicos que se analizan no se encuentran restringidos a variables del tipo sexo o edad, sino que, en algunos casos, como se verá, resultan propios del nivel de instrucción o son usos transversales. 35 el control del discurso van paralelos a su grado de formación. No obstante, se detectan, como es lógico, fenómenos fraseológicos no marcados sinstráticamente y, de manera más esporádica, los que son privativos de situaciones de informalidad, sobre todo cuando el informante se distancia, condicionado por el tema, de los usos propios de su formación académica, en especial los tecnolectales. Se puede observar que la génesis de las combinaciones habitualizadas con cierto grado de fijación y que presentan desemantización o especialización de uno de sus componentes implica falta de espontaneidad en el discurso, en la medida en que se trata de coapariciones frecuentes que ya vienen impuestas por el empleo reiterado que le han otorgado los hablantes. Es decir, no hay innovación en la selección léxica de los elementos que integran una colocación, por lo que la libertad en la producción discursiva se ve algo mermada. No obstante, aunque parezca contradictorio, la recurrencia a estas secuencias estables de lazos significativos especiales (pues uno de sus elementos, que conserva su valor semántico inicial, es el que determina la presencia del otro) es fruto de la espontaneidad que presupone la interiorización de la combinación habitualizada, en detrimento de otra posible de acuerdo con los principios morfológicos y sintácticos del sistema y la adecuación al sentido que se quiere actualizar. Obviamente, al emplear una posibilidad combinatoria diferente de la normalizada, no se diluye el valor de lo que se pretende comunicar, ya que el interlocutor va a percibir el sentido pleno, pero sí va a decaer la complicidad que se presupone en los intercambios discursivos, tan importante que puede contribuir a activar algunos prejuicios sobre nuestro interlocutor, como el de incompetencia léxica o el de desconocedor de ciertas realidades. Por ello, se podrá observar en las intervenciones de los informantes que se analizan, dado su grado de instrucción y su conocimiento más profundo sobre una rama específica del saber, que con cierta regularidad van a hacer uso de manera espontánea de una combinatoria léxica predeterminada, con el fin de que su imagen profesional no resulte dañada y, por tanto, se garantice el rol de pertenencia a un sociolecto alto. Habría que añadir que cualquier colocación léxica implica precisión semántica. El hecho de ser consabidas por los intervinientes en una interacción de discurso propicia que se den interpretaciones certeras de lo que se pretende formular6. 6 En ese sentido, se ha apuntado, en más de una ocasión, que esa propiedad que poseen las colocaciones léxicas de ser precisas en cuanto al sentido ha favorecido que 36 Del mismo modo, al margen de casos aislados, parece que la polaridad formal e informal7 se resuelve, en las entrevistas semidirigidas, a favor de la formalidad para estos tipos de combinaciones sintagmáticas, fundamentalmente porque muchas de ellas pertenecen a un continuo sinstrático-sinfásico:están restringidas a un tecnolecto y, por ello, su uso se propicia en situaciones formales; o bien porque la peculiar adyacencia de vocablos generada, ya de antemano, solo encuentra operatividad en contextos de formalidad, por mucho que las voces que la configuran, cuando se emplean de manera autónoma, tengan un carácter no marcado, tal como les sucede a las coapariciones frecuentes cuya relación está basada especialmente en la tipicidad (Koike, 2001:28)8. Por lo que respecta a las locuciones, que presentan un mayor grado de fijación y también, desde un punto de vista semántico, se alejan de la literalidad interpretativa de sus componentes (lo que redunda en una opacidad manifiesta), se puede observar que algunas de ellas se actualizan para distender el discurso, en la medida en que se pretende abandonar los registros elevados y favorecer un acercamiento con el entrevistador. Es lo mismo que sucede con determinados tipos de fórmulas rutinarias (Corpas Pastor, 1996:170–213) o de locuciones oracionales (García-Page, 2008:152–165), si se prefiere esta denominación, que, además, favorecen la expresividad. Aun así, un sociolecto alto también va a determinar que se recurra a secuencias locucionales circunscritas al ámbito formal, con el objetivo, como sucedía en el caso de las colocaciones, de mantener el rol que identifica al entrevistado con su especialización formativa. abunden especialmente en textos periodísticos, en los que se persigue una objetividad informativa. No se evidencia lo mismo en el lenguaje literario, pues, en aras del extrañamiento, se recurre a aquellas combinaciones menos previsibles y, por tanto, más creativas. Es decir, se alejan de los usos consuetudinarios consolidados. Véase Corpas Pastor (1996:87). Cfr. también Kjellmer (1982), Cowie (1992) y Howarth (1996). 7 Sobre la naturaleza tecnolectal y sobre los usos formales e informales de muchas colocaciones, en las que el peso de tal comportamiento puede recaer tanto en la base como en el colocativo, véase Koike (2001:195–198). 8 Precisamente esta característica semántica es la que permite discriminar entre colocación y combinación libre. 37 2. De la formalidad a la informalidad en las coapariciones léxicas Como ya se ha indicado, en el corpus analizado se observa una tendencia a los usos formales de las colocaciones léxicas en una supuesta dicotomía con lo informal, por más que, como ocurre en general en el ámbito del léxico, los hablantes también actualizan, por razones obvias, unidades no marcadas. Para el caso de las coapariciones que se podrían encuadrar entre las no marcadas se cuenta con diversos contextos en los que se observan algunas peculiaridades: /1/ I:yo<alargamiento/> participo poco de la Semana Santa y la Feria // hay años que me gusta<alargamiento/> más o me lla<palabra_cortada/> me llama más la atención y voy a ver los pasos y hay años que no veo ningún paso // no sé Como suele ser habitual en las coapariciones léxicas habitualizadas, el colocativo adquiere un valor semántico especializado; así en llamar se activa la acepción de ‘atraer’ o ‘provocar’, mientras que atención mantiene su sentido recto. No sucede lo mismo, por ejemplo, si hiciese alusión a ‘destacar o salir de lo corriente [algo o alguien]’ o ‘reprender [a alguien]’, en cuyo caso sí podríamos estar ante usos locucionales, y, por tanto, de mayor idiomaticidad. /2/ I:eh<alargamiento/> llego a casa ah<alargamiento/> está mi mujer esperándome<alargamiento/> eh<alargamiento/> y me recibe con los brazos abiertos <silencio/> y <vacilación/> nada luego descanso un poco / luego pues <vacilación/> por la tarde pues ya dependiendo del día pues<silencio/> puedo<alargamiento/> leer <vacilación/> ver<alargamiento/> una película<vacilación/> o / estoy<alargamiento/> con el wasap con los amigos Se trata de una colocación compleja no marcada, ya que la locución adverbial con los brazos abiertos (‘con agrado y complacencia’) tiende a combinarse con verbos como recibir (el caso de este contexto), admitir o acoger. /3/ I:las imágenes son muy duras / las imágenes de la Semana Santa son / un <vacilación> un tío / crucificado / torturado / eh<alargamiento/> ensangrentado / ¿eh? y la <vacilación/> y llevando una cruz / y detrás su madre / llorando desconsoladamente con un puñal clavado en el pecho / entonces el mensaje que da es que 38 la vida es un valle de lágrimas / que tenemos que cargar con una cruz / y que las mujeres tienen que tragar con que a su hijo lo apaleen y<alargamiento/> y lo<alargamiento/> crucifiquen Al margen de la combinación restringida llorar desconsoladamente y llevar una cruz, aparecen en este ejemplo dos locuciones, una nominal, valle de lágrimas y otra verbal, cargar con una cruz, que ha mutado en este contexto de colocación a locución. Es decir, de la relación de tipicidad que se establece entre la cruz y el hecho de cargarla o llevarla (como ha aparecido primero en el texto) al carácter traslaticio de la secuencia con el sentido de ‘llevar con resignación las dificultades, penas o desgracias’, en cuyo caso habría que hablar de locución verbal, tal como se recoge en Martínez López y Jørgensen (2009). Una clara relación de tipicidad entre los elementos integrantes de la combinación se da en coger un taxi: /4/ I:y en algunos momentos puede surgir algunos roces entre las personas que van haciendo el camino / hombre / y<alargamiento/> y es todo una prueba <vacilación/> esto no es como la Feria / que si no te interesa / pues / coges un taxi Hay casos en los que, en un mismo contexto, convive la señalada relación de tipicidad con colocaciones encuadradas en una sinstratía formal: /5/ I:yo<alargamiento/> lo que creo es que<alargamiento/> esta crisis no va a terminar nunca / que ese es otro tema / y que no podemos volver a crecer / y ni a crear empleo / entonces / lo que hacen las administraciones públicas / es recortar en los servicios sociales porque el <vacilación/> es el único sitio donde hay dinero / para pagar la deuda que se ha generado durante los años de antes de la crisis / en construir eh<alargamiento/> / por todas partes // y<alargamiento/> De hecho, la tipicidad se justifica porque en la primera de las acepciones de deuda concurren los valores sémicos de ‘pagar’ y ‘dinero’:‘Obligación que alguien tiene de pagar, satisfacer o reintegrar a otra persona algo, por lo común dinero’ (DLE, 2014). En cuanto a la deuda que se ha generado, se podría encuadrar en un uso más formal, tal vez condicionado por la temática en la que aparece, al margen de la profesión del informante (no es un economista). Se trata de un caso no poco frecuente de lo que se conoce como colocación concatenada, es decir, de coocurrencia en una misma secuencia de combinaciones sintagmáticas que tienen un elemento 39 en común, en este caso un sustantivo, que es lo más habitual:las deudas no solo se pagan, sino que también se generan. Se documenta en el corpus algún ejemplo de coaparición léxica que puede encuadrarse en un registro más informal. Es el caso de pegar un empujón, frente a dar un empujón, de carácter más neutro o no marcado9: /6/ I:es <vacilación/> es una jugada dentro del área en la que / eh<alargamiento/> / Fazio eh le pega un empujón a<alargamiento/> a Rubén Castro / un <vacilación/> un <vacilación/> un empujón sin <vacilación/> sin tener Rubén Castro la pelota Hay contextos que favorecen la aparición de combinaciones marcadas en el continuo sinstrático-sinfásico, derivadas no de la profesión del informante, sino de otro ámbito de especialidad de gran rentabilidad, como es el léxico deportivo, que goza de una amplia difusión, independientemente del sociolecto al que pertenezca el hablante. Es lo que sucede con cometer una falta: /7/ I:la típica tangana / eh<alargamiento/> en la que / cómo no / mmm Gary Medel eh<alargamiento/> / comete una falta a Rubén <vacilación/> / a <vacilación/> a Jorge Molina Pero lo más destacable, por el tipo de discurso, tal como se ha apuntado más arriba, son las colocaciones especialmente privativas de una restricción de carácter tecnolectal, que, obviamente, sin solución de continuidad, también se ubican en la formalidad. En ese sentido, se documenta el ejemplo maximizar beneficios (uso frecuente en el ámbito económico-empresarial)10. En esta intervención el informante, como puede verse, está aludiendo a los vertidos de agua contaminada. /8/ I:y si tú la limpias / gastas dinero / y ellos lo que quieren es / maximizar los beneficios / como toda empresa 9 Puede ser fruto de una complicidad interactiva o de un uso espontáneo, porque la entrevista semidirigida está a medio camino entre lo estrictamente académico y lo que se aleja de esta consideración. 10 También se puede ver la combinación gastar dinero (colocación en la que se da la antes indicada tipicidad). 40 En el corpus se pueden observar más ejemplos como exponer y presentar un alegato, suministrar un servicio o dar luz un proyecto: /9/ I:hombre / sí / hay muchos abogados que no le gusta ir a juicio / no <vacilación> no se sienten cómodos / son / abogados que yo llamo abogados de oficina / y / son gente que está muy preparada pero / que te <vacilación/> que son capaces de <vacilación/> de recitarte el código civil en<alargamiento/> verso / pero después a la hora de <vacilación/> de exponer y<alargamiento/> presentar un alegato en un juicio o algo /10/ y lo sigue habiendo // entonces<alargamiento/> / la <vacilación/> lo que habría que hacer con la deuda es hacer una audi<palabra_cortada/> una auditoría / estudiar qué parte de la deuda / es // para pequeñas y medianas empresas que han suministrado servicios al Estado y qué parte de la deuda es para los grandes bancos que son<alargamiento/> unos estafadores /11/ I:mis expectativas ¿a qué te refieres? E:pues / en general / profesionales / <simultáneo> personales </simultáneo> I:<simultáneo> pues profesionales </simultáneo> estoy detrás de un proyecto que yo creo que <vacilación/> que va a dar luz ya / porque he trabajado durante<alargamiento/> est<palabra_cortada/> estos meses / para conseguirlo y creo que<alargamiento/> que va a dar luz ya / y que ya va a salir En este último texto se pone de manifiesto que el control de las estructuras fijadas, a veces, puede suponer un problema, sobre todo cuando existen varias que presentan una configuración similar, pero difieren en matices significativos nada desdeñables. Aparece dar luz (y se da luz normalmente sobre algo, es decir, con el sentido de ‘proporcionar información o conocimiento que ayuda a comprender’) en vez de dar a luz (con el sentido de ‘publicar’, que se aproxima al valor significativo que tiene en este contexto), aunque, con toda seguridad, se produce un cruce con ver [algo] la luz (es lo mismo que ‘nacer’ en sentido traslaticio, pues referido a cosa es ‘empezar a ser’ o ‘ser dado a conocer públicamente’). En ese sentido, la inmediatez en la elaboración de un discurso condicionado por el contexto de una entrevista semidirigida propicia estas “anomalías fraseológicas”, por muy elevado que sea el nivel de instrucción. En relación con las colocaciones con marcación estrictamente sinfásicas, actualizadas al margen de la actividad laboral del informante, se constatan varios casos: /12/ I:un fallo clamoroso de<alargamiento/> del<alargamiento/> portero / de Adrián / el portero del Betis 41 /13/ I:y las empresas / lo que quieren es obtener beneficios ¿no? E:uhum I:entonces para obtener beneficios / no reparan el daño / la degradación que le hacen a la tierra ¿se entiende? /14/ I:sí porque ellos / lo que hacen es cumplir con sus necesidades / satisfacen sus necesidades ¿no? utilizando los recursos que tienen alrededor y no acumulan /15/ I:no / y además reciclar es muy contaminante / sobre todo el plástico E:uhum I:el papel / menos el vidrio menos / pero lo <vacilación/> lo que hay que fomentar es la reutilización y que los bienes sean perecederos11 En sufrir un atasco, la formalidad léxica viene dada por la conjunción de sus componentes, porque, fuera de la colocación, tanto la base como el colocativo pueden catalogarse como unidades no marcadas: /16/ I:en otro centro de Sevilla / sufrimos los mismos atascos que<alargamiento/> / bueno y Santa Justa / Santa Justa me acuerdo mucho cuando se<alargamiento/> 3. El comportamiento locucional en las entrevistas semidirigidas Las secuencias fraseológicas que se caracterizan por ser idiomáticas, es decir, su sentido de conjunto no se puede deducir de la suma de los elementos que las componen, son susceptibles de ser conmutadas por una lexía simple, bien de manera efectiva o potencialmente. De este modo, al igual que sucede con estas piezas léxicas, la selección locucional está condicionada por la situación comunicativa. No cabe duda de que la pertenencia del informante a un ámbito de especialidad concreto propicia usos locucionales marcados sinstráticamente relativos a su profesión o a temas de su interés que se enmarcan también en lo tecnolectal. En cualquier caso, además de garantizar el mantenimiento de su rol profesional, se posiciona en el eje sinfásico de la formalidad, que procura mantener no solo por el 11 Combinación restringida propia de la formalidad, de amplia colocabilidad, pues puede coaparecer con artículo, producto, mercancía, recurso, además de bien (Bosque, 2006). 48 hecho de que parece que no son tan abundantes como se aseguraba en los primeros estudios o recopilaciones. Asimismo, se ha asegurado que estas combinaciones restringidas eran más características de un registro informal (González Pérez, 2006:156)23. Igualmente, se ha indicado que lo que más caracteriza el registro coloquial son las locuciones verbales (Moon, 1997). Todas estas afirmaciones hay que verlas con cautela, fundamentalmente, por la naturaleza de las fuentes y por las condiciones que, en los casos de encuestas semidirigidas, modulan los resultados. De todos modos, en este acercamiento al sociolecto alto se ha podido comprobar que solo en los momentos más distendidos y menos asépticos está presente el aspecto locucional, en especial cuando se toma más conciencia de la interacción comunicativa informante-entrevistador. Aunque no se puede obviar el empleo de locuciones que se aproximan a cierta formalidad o se ubican en lo tecnolectal. En definitiva, lo que se percibe sin ninguna tibieza es que son especialmente relevantes las coapariciones léxicas que configuran el ámbito colocacional. No resulta nada extraño que las colocaciones sencillamente no marcadas o que guardan alguna relación de tipicidad entre sus componentes son frecuentes y habituales en el sociolecto analizado, como lo serían en otros, porque afortunadamente nuestros discursos no se construyen siempre desde la técnica más libre, pues contamos con bloques combinatorios ya prefabricados que aceleran el proceso y dotan de precisión semántica lo que decimos. Pero lo que sí individualiza este nivel social es el empleo de un número considerable de colocaciones formales y, en algunos casos, tecnolectales, que solo los que poseen una instrucción elevada pueden producir. Como si se tratara de una tarjeta de presentación, los informantes, todos con estudios universitarios (licenciados en Derecho, en Geografía e Historia, Arquitectura, Económicas, Física, entre otras titulaciones), hacen uso de una combinatoria que revela su formación y su especialización profesional, y que fluye con naturalidad; esto proporciona a sus intervenciones un evidente halo de formalidad, que es lo que singulariza a este sociolecto. Por tanto, con este estudio se ponen de manifiesto las tendencias fraseológicas en determinado tipo de hablantes, pero también, de forma implícita, se posibilita desde el análisis cualitativo extraer 23 Aunque esta referencia está aplicada a las hablas castellanas, podría ser extrapolable a otras variedades del español. 49 datos que ayuden a mejorar y sistematizar estas coapariciones léxicas en los diccionarios. Referencias bibliográficas Bosque, I. (dir.) (2006):Diccionario Práctico Combinatorio de la lengua española. Madrid: SM. Castillo Carballo, M.ª A. (2015):De la investigación fraseológica a las decisiones fraseográficas. Vigo: Academia del Hispanismo. Corpas Pastor, G. (1996): Manual de fraseología española. Madrid: Gredos. Cowie, A. P. (1992):“Multiword Lexical Units and Communicative Language Teaching”, en P. Arnaud y H. Béjoint (eds.), Vocabulary and Applied Linguistic. Londres: MacMilan, pp.1–12. García-Page Sánchez, M. (2008):Introducción a la fraseología española. Estudio de las locuciones. Barcelona: Anthropos. González Pérez, M.ª N. (2006):“Unidades fraseológicas en las hablas castellanas”, Estudios de Lingüística Universidad de Alicante, ELUA, pp.149–156. Howarth, P. A. (1996):Phraseology in English Academic Writing. Some implications for language learning and dictionary making. Tubinga: Max Niemeyer Verlag. Jones, S. y J. M. Sinclair (1974):“English Lexical Collocations. AStudy in Computational Linguistics”, Cahiers de Lexicologie, 24, pp.15–61. Kjellmer, G. (1982):“Some Problems Relating to the Study of Collocations in the Brown Corpus”, en S. Johansson (ed.), Computer Corpora in English Language Research. Bergen: Norwegian Computing Centre for the Humanities, pp.25–53. Koike, K. (2001): Colocaciones léxicas en el español actual: estudio formal y léxico-semántico. Alcalá de Henares: Universidad de Alcalá. Martínez López, J. A. y A. M. Jørgensen (2009):Diccionario de expresiones y locuciones del español. Madrid: Ediciones de la Torre. 50 Moon, R. (1997):“Vocabulary connections:multi-word items in English”, en N. Schmitt y M. McCarthy (eds.), Vocabulary:description, acquisition and pedagogy, Cambridge, C.U.P., pp.40–63. RAE y ASALE (Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua española) (2014):Diccionario de la lengua española (DLE). Madrid: Espasa Calpe. Repede, D. (ed.) (2019): El español hablado en Sevilla. Corpus PRESEEA-Sevilla. Vol. I.Hablantes de instrucción alta. Sevilla: Editorial Universidad de Sevilla. Seco, M. (dir.) (2017):Diccionario fraseológico documentado del español actual, Madrid: JdeJ Editores. Sinclair, J. M. (1966):“Beginning the study of lexis”, en C. E. Bazell et al. (eds.), In Memory of John Firth. Londres: Longmans, pp.410–430. Sinclair, J. M. (1991):Corpus, Concordance, Collocation. Oxford-Nueva York: Oxford University Press.