Un poeta alicantino del XVI redescubierto: Josep Gosalbes de cunedo
Abstract
El poeta alicantino Josep Gosalbes de Cunedo, autor de varias obras de poesía latina, algunas de ellas muy extensas, gozó de cierta fama durante los siglos XVI y XVII, tanto a nivel local como internacional. Su vida, que conoció guerra y cárcel, se desarrolló principalmente en Bélgica, y conoció la amistad del humanista Justo Lipsio, con quien mantuvo una relación epistolar. Sus obras se publicaron en tres ocasiones, pero nunca fueron estudiadas ni traducidas a una lengua moderna. Hoy se trata de un autor olvidado cuya obra merece ser recuperada. Algunas de las características de su poesía se asemejan a las de la poesía desarrollada en castellano a lo largo de los siglos XVI y XVII.
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UN POETA ALICANTINO DEL XVI REDESCUBIERTO: JOSEP GOSALBES DE CUNEDO Antoni Biosca Bas Universidad de Alicante [email protected] RESUMEN: El poeta alicantino Josep Gosalbes de Cunedo, autor de varias obras de poesía latina, algunas de ellas muy extensas, gozó de cierta fama durante los siglos XVI y XVII, tanto a nivel local como internacional. Su vida, que conoció guerra y cárcel, se desarrolló principalmente en Bélgica, y conoció la amistad del humanista Justo Lipsio, con quien mantuvo una relación epistolar. Sus obras se publicaron en tres ocasiones, pero nunca fueron estudiadas ni traducidas a una lengua moderna. Hoy se trata de un autor olvidado cuya obra merece ser recuperada. Algunas de las características de su poesía se asemejan a las de la poesía desarrollada en castellano a lo largo de los siglos XVI y XVII. Palabras claves: poesía latina, Justo Lipsio, Alicante, siglo XVI, Bélgica. A Rediscovered 16th Century Poet from Alicante: Josep Gosalbes de Cunedo ABSTRACT: The Alicante poet Josep Gosalbes de Cunedo, author of several works of Latin poetry, some of them very extensive, enjoyed a certain fame during the 16th and 17th centuries, both locally and internationally. His life, who knew war and prison, developed mainly in Belgium, and he met the friendship of the humanist Justus Lipsius, with whom he maintained an epistolary relationship. His works were published three times, but they were never studied or translated into a modern language. Today he is a forgotten author whose work deserves to be recovered. Some of the characteristics of his poetry are similar to those of the poetry developed in Spanish throughout the 16th and 17th centuries. Keywords: Latin poetry, Justus Lipsius, Alicante, 16th century, Belgium. ISSN: 2340-1176 Atalanta 2023, 11/1: 152-170
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Un poeta alicantino del XVI redescubierto: Josep Gosalbes de Cunedo 154 os cambios en el gusto literario ―y en su consecuente valoración― han provocado que con frecuencia la obra un autor ignorado en su época sea recuperada y apreciada con posterioridad. A veces ocurre lo contrario: algunas obras de éxito pasado resultan hoy prácticamente desconocidas para el gran público. Se trata, obviamente, de casos que demuestran que los gustos literarios y los criterios estilísticos van variando a lo largo del tiempo. Si a estas circunstancias se añadiera la frontera lingüística que supuso el cambio de lengua literaria, nos podríamos encontrar frente a casos como el del autor al que dedicamos este trabajo, Josep Gosalbes de Cunedo, cuya vida y obra fue conocida en los siglos XVI y XVII y cuyo recuerdo está hoy prácticamente extinguido. Este olvido es especialmente llamativo por producirse también en el ámbito local y popular del autor, esto es, la ciudad de Alicante, ya que su obra tiene gran relación con su ciudad de origen. La obra de Gosalbes de Cunedo aparece referenciada, pero de forma breve, en obras bibliográficas clásicas valencianas, como las de Ximeno o Rodríguez, y en alguna crónica local 1 . Sin embargo, estas breves referencias se diluyen dentro del gran volumen de autores citados en estas obras, hasta el punto de que hoy en día no hay apenas bibliografía sobre este poeta alicantino 2 . La intención de este trabajo es, pues, dar a conocer la vida y obra de este autor. Josep Gosalbes de Cunedo, poeta del siglo XVI 3 , escribió toda su obra en latín bajo el nombre Iosephus Gonsalues a Quunedo. El nombre latino del poeta aparece en las ediciones de sus libros con el ablativo Gonsalue y el genitivo Gonsaluis, de manera que debe deducirse un nominativo Gonsalues que coincide con un apellido muy frecuente aún hoy en Alicante, con diferentes formas: Gosalbes, Gosálbez, Gozálbes, Gozálves o Gonzálbez. El segundo apellido, a Quunedo, parece relacionarse con los apellidos Cunedo, Cuniedo o Cunyedo, presentes en la documentación alicantina, y quizá pueda 1 José Rodríguez, Biblioteca Valentina, Valencia, Josep Tomàs Lucas, 1747, p. 212. Vicente Ximeno, Escritores del reyno de Valencia, chronologicamente ordenados desde el año MCCXXXVIII de la christiana conquista de la misma ciudad, hasta el de MDCCXLVII, Valencia, Josep Estevan Dolz, 1747, pp. 80-81. Rafael Viravens Pastor, Crónica de la muy ilustre y siempre fiel ciudad de Alicante, Alicante, Carratalá y Gadea, 1876, pp. 456-457. 2 Hace algunos años se publicó un breve artículo introductorio a su vida y obra: Antoni Biosca Bas, «Nimfes al Vinalopó. La poesia renaixentista d’un alacantí oblidat, Josep Gosalbes de Cunedo (s. XVI)», Scripta, 2, 2013, pp. 84-107. 3 En puridad, debe señalarse que, como se explicará, los datos conocidos acerca de su vida pertenecen al siglo XVI con la excepción de la publicación del tercero de sus poemarios en 1601. La ausencia de más información biográfica invita a considerarlo un autor del siglo XVI cuya vida termina ya en el siglo XVII. L C L
Antoni Biosca Bas 155 deducirse un lejano origen asturiano a partir de algunos versos de Gosalbes 4 . Hemos actualizado su nombre con la forma Josep Gosalbes de Cunedo, aunque somos conscientes de que la variabilidad de sus apellidos habría permitido otras traducciones. No cabe duda, como decimos, de que el poeta era alicantino. Su apellido aparece en documentos locales del siglo XIV, según demuestra la presencia de un «Pere Gonçalvez de Cunyedo» en una partida de bautismo de la iglesia de Santa María de Alicante fechada en 1336 5 . El apellido es incluido en una obra tradicional de genealogías de Alicante, considerándose tan antiguo como la repoblación cristiana de la ciudad en el siglo XIII 6 . Es más, el propio Gosalbes ofrece datos que muestran que no solo pertenecía a una familia alicantina, sino que era alicantino él mismo. Los gentilicios que acompañan a su nombre en los títulos de sus obras, Alonensis e Illicitanus, hacían referencia a Alicante, aunque hoy se refieran a otros lugares 7 , y, entre otras muchas referencias, resulta particularmente clarificador el título y contenido de uno de sus poemas: «De Ilice urbe, uulgo Alicante, patria nostra» 8 . También significativo al respecto es el epigrama dedicado a los alicantinos ilustres coetáneos, a los que se referirá con admiración y amistad: «De uiris doctis Ilices» 9 . El apasionamiento local de Gosalbes también puede observarse en las tres églogas que dedicó al primer obispo de Orihuela, Gregorio Gallo, para ensalzar la creación del nuevo obispado en 1564 que segregaría el sur del reino de Valencia, Alicante 4 En la Égloga segunda (v. 130) señala que Asturias es el origen de su familia: «Asturibus uero, tua gens est unde profecta» («tu familia procede de los astures»), aunque podría referirse a un tópico procedente de la idealización de Asturias como origen de la Reconquista. En el poema 24 de su Picta poesis (v. 10), dedicado a los malos jueces, parece referirse a sí mismo como un libre «Asturco», esto es, un fuerte caballo asturiano: «calcibus Asturco calcar inane petis» («llevas en tus talones espuelas vacías sobre un caballo astur»). No obstante, este último pasaje debe tomarse con prudencia, ya que la lectura «Asturco» procede de una conjetura de editor, puesto que el texto de la edición original muestra «ah sturco». 5 Eduardo Camarero Casas, Libro antiguo de beneficios de la parroquial iglesia de santa María, Alicante, Institut de Cultura Joan Gil-Albert, 1997, p. 87. 6 Agustín de Arques Jover, Nobiliario alicantino, Alicante, Ayuntamiento de Alicante, 1966, p. 174. 7 De los tres topónimos latinos tradicionales referidos a Alicante, esto es Ilici (o Ilice), Alona y Lucentum, solo el último se emplea hoy día para referirse a Alicante, en tanto que los anteriores se relacionan respectivamente con las actuales Elche y La Vila Joiosa. Gosalbes, pese a presentarse en ocasiones como Alonensis, hará generalmente referencia a Alicante como Ilica, variante de Ilici. Recordemos que el novator valenciano Manuel Martí, conocido como «el deán de Alicante», firmaba en latín como Decanus Alonensis, y que todavía en el siglo XVIII la crónica de Alicante redactada por Juan Bautista Maltés y Lorenzo López llevaba por título Ilice ilustrada. 8 Epigramas, 33. Todas las citas de este trabajo las hemos tomado de la edición de su obra de 1601: Josep Gosalbes de Cunedo, Iosephi Gonsaluis a Quunedo, patritii Ilicitani, serenissimorum archiducum Alberti et Elizabethae infantis Hispaniae medici cubilarii, poemata in duas partes diuisa, Bruselas, Ioannis Mommartius, 1601. 9 Este título aparece en la edición de 1601. Nótese la variabilidad de topónimos y gentilicios alicantinos en el hecho de que en las ediciones de 1595 y 1596 el título fuera De uiris doctis Alonae. Igual ocurre con el poema citado anteriormente, cuyo título es «De Alona urbe» en dichas ediciones.
Un poeta alicantino del XVI redescubierto: Josep Gosalbes de Cunedo 156 incluido, del obispado de Cartagena. De esta manera se resolvía el largo problema de la discrepancia entre las fronteras políticas y las religiosas entre el reino de Valencia y el de Murcia, pues el sur del reino de Valencia había sido anexionado por el rey Jaime II a finales del siglo XIII sin que este territorio dejara de pertenecer al obispado de Cartagena. En estas mismas églogas Gosalbes muestra el cariz más localista de su entusiasmo al defender el derecho de Alicante a convertirse en sede episcopal frente a Orihuela, pese a que acepta la capitalidad oriolana: «gratulor id patriae, sed gaudia diluit unum, / Christiparae sacras aedes sedemque uetustam / pontificum cessisse nouis ratione locorum» 10 . Hoy solo resulta posible encontrar datos fiables sobre su vida en sus propios poemas. La fecha de su nacimiento nos es desconocida. Sabemos que participó en la expedición enviada en 1588 contra Inglaterra que es hoy conocida como Armada Invencible, de manera que podemos asegurar que en 1588 ya era adulto. Su relación como estudiante con Juan Lorenzo Palmireno (1524-1579) en Valencia apunta a que su infancia debió de desarrollarse en Alicante hacia la mitad del siglo XVI, y que su vida adulta y profesional se desarrolló a lo largo de la segunda mitad del siglo XVI y principios del XVII. Sus obras fueron publicadas en los años 1595, 1596 y 1601 11 . Sabemos que estas publicaciones no fueron póstumas, ya que en algunas ediciones se introducen modificaciones sobre las versiones anteriores que parecen ser correcciones del propio autor. Además, en el folio 4v de la edición de 1596 el editor añadió, entre otras observaciones sobre las correcciones de los poemas, el dato de que la edición se había hecho con ciertas prisas. Esto demuestra que a finales del siglo XVI Gosalbes podía escribir y corregir sus poemas. Conocemos muy pocos detalles de su infancia. El poeta menciona que pasaba los 10 «Me alegro de eso por mi patria, aunque hay algo que modera la alegría, / y es que el sagrado templo de Cristo y la vieja sede / de pontífices haya cedido frente a otros por razón de espacio» (Églogas 3, 52-54). 11 Los poemas de Gosalbes fueron editados en tres ocasiones, siempre en Bruselas. La primera edición, realizada en 1595 en la imprenta de Rutgerus Velpius, tiene por título Belgicae querimonia ad serenissimum Ernestum archiducem Austriae et gubernatorem suum exoptatissimum, y contiene el poema largo «Belgicae querimonia» y la colección de Epigrammata. La segunda edición, realizada en 1596 en la imprenta de Ioannis Mommartius, tiene por título Iosephi Gonsaluis a Quunedo, patritii Alonensis, regii in xenodochio exercitus poemata, y contiene los poemas «Belgicae medela», «Belgicae querimonia», «Pro uictoriis Enriquis a Guzman paean», «Ad Iustum Lipsium», la colección de Epigrammata y el poema «Epithalamium a me in carcere». La tercera y última edición, que tiene por título Iosephi Gonsaluis a Quunedo, patritii Ilicitani, serenissimorum archiducum Alberti et Elizabethae infantis Hispaniae medici cubilarii, poemata in duas partes diuisa, fue realizada en 1601, también en la imprenta de Ioannis Mommartius, e incluye las obras completas del autor.
Antoni Biosca Bas 157 veranos en la villa de Mutxamel, muy cerca de Alicante, costumbre que, por cierto, ha sido muy habitual entre los alicantinos hasta hace poco tiempo, y narra la simpática anécdota de que pasaba allí las vacaciones cuando descansaba de la dureza de las clases de un profesor severo: «mihi iucundum ruris asylum, / quum puer a tetrico fugiebam saepe magistro / ad consanguineas Paschales» 12 . Nada más sabemos de su infancia. A partir de sus poemas puede deducirse que Gosalbes estudió medicina y ejerció como médico 13 . El epíteto que acompaña a su nombre siempre es medicus, los poemas dedicatorios que introducen sus ediciones siempre hacen referencia a la medicina, y él mismo se presenta como médico en numerosas ocasiones. Sirva de ejemplo el poema dedicatorio a Felipe III, versos 27-28: «sed cur non medici medicus das munera regi? / prima poeta dedi, iam medicusque dabo» 14 . Cursó sus estudios en el Estudi General de Valencia, como era habitual entre los estudiantes alicantinos, y cita en uno de sus poemas a uno de los grandes médicos de la época, Jaime Segarra, también alicantino y profesor en la universidad valenciana: «utque Cegarra grauis, nulli toto orbe secundus» 15 . No sabemos si hubo estrecha amistad entre ambos, pero la admiración de Gosalbes por Segarra quedó patente al haberlo incluido en el citado poema dedicado a los alicantinos ilustres coetáneos 16 . Sí sabemos, en cambio, que tuvo relación estrecha con el humanista Juan Lorenzo Palmireno, que fue docente en Valencia, pues en uno de sus poemas narra un paseo con él por las orillas del Turia. El poema narra la escena en la que los paseantes se encuentran con la lapidación de unos moriscos, y el joven Gosalbes, sorprendido e impresionado por la entereza religiosa de los condenados, pregunta a su maestro por esa 12 «Mi alegre refugio rural / cuando siendo niño huía con frecuencia del severo maestro / en las Pascuas familiares» (Églogas 3, 63-65). 13 La defensa de un modelo de auctoritas que combinara la medicina y la filología fue común desde mediados del XVI en toda Europa. Señala Santamaría Hernández: «Junto al peso de la formación previa en Artes que recibían los jóvenes que serían futuros galenos o desempeñarían otras profesiones, que solía incluir en los distintos cursos de latín instrucción para versificar, se revela como causa fundamental de dicha supremacía la condición de filólogos que a menudo ostentaban los médicos humanistas, buenos conocedores de la literatura griega y latina, frecuentemente editores y traductores de textos médicos de la Antigüedad, e interesados por la doctrina médica tanto como por la expresión formal de la misma» (véase María Teresa Santamaría Hernández, «De Avicena a Galeno: un epigrama latino del médico valenciano Miguel Jerónimo Ledesma (1547)», Cuadernos de Filología Clásica. Estudios Latinos, 36:2, 2016, p. 280). 14 «¿Pero, si eres médico, por qué no das al rey un regalo de médico? / Ya lo di antes como poeta, y ahora lo daré como médico». 15 «como el prestigioso Segarra, inferior a nadie en todo el orbe» (Églogas 33, 13). 16 Segarra, por su parte, era reconocido por sus obras de medicina y comentarios sobre Hipócrates y Galeno, como son sus Commentarii Physiologici publicados en Valencia en 1596 (véase Jaime Segarra, Commentarii Physiologici, Valencia, Mey, 1596).
Un poeta alicantino del XVI redescubierto: Josep Gosalbes de Cunedo 158 entereza, que Palmireno no considerará fortaleza, sino fanatismo: «haec ego miratus, dominum rogo Palmyrenum, / qui clarus Musis et pietate fuit: / “Quaenam, praeceptor, quaenam haec constantia tanta?”» 17 . La vida de Gosalbes dio un gran vuelco cuando se embarcó como médico real en una de las naves que formaban parte de la Armada Invencible, el galeón portugués San Mateo. Esta nave partió de Lisboa el 30 de mayo de 1588 y, tras una escala en La Coruña, partió de Galicia el 23 de junio. No sabemos en cuál de estas dos ciudades embarcó Gosalbes. El destino del galeón San Mateo fue desastroso a la vez que heroico, pues fue totalmente destruido en combate y naufragó en las costas de Holanda, frente a la población de Ostende. La mayoría de la tripulación murió en el combate y los pocos supervivientes, con Diego de Pimentel a la cabeza, fueron encerrados en la prisión holandesa de Medemblick, cerca de Ámsterdam 18 . Estas terribles circunstancias marcarían de por vida a Gosalbes por varias razones. Por una parte, dejó constancia de su lamentable situación en uno de sus poemas, un epitalamio o canto nupcial, que escribió en la cárcel: «Epithalamium a me in carcere apud Batauios ad catholicorum quorundam nuptias extortum» 19 . Por otra parte, esta desgracia, que siempre recordará en su poesía, también afectó a su obra, pues en el naufragio del galeón San Mateo se perdieron sus poemas emblemáticos, a los que más adelante nos referiremos, y de los que solo pudo recordar algunos fragmentos que publicaría más tarde. Así se deduce de la lectura del poema dedicatorio a Felipe III que se incluye en la edición de 1601, donde los versos 5- 8 recuerdan al rey que había perdido su obra en el naufragio siguiendo la expedición ordenada por su padre, Felipe II: «plura mihi et correcta magis periere sequenti / diui 17 «Yo, admirado ante estas cosas, le pregunto al señor Palmireno, / que fue ilustre por su talento y su piedad: / “¿Qué clase, preceptor, qué tipo de integridad tan grande es esta?”» (Belgicae querimonia, 231- 233). Sobre el papel de Palmireno en la Universidad de Valencia, véase José María Maestre Maestre, El humanismo alcañizano del siglo XVI. Textos y estudios de latín renacentista, Cádiz, Universidad de Cádiz-Instituto de Estudios Turolenses-Ayuntamiento de Alcañiz, 1990a, pp. 125-227; José María Maestre Maestre, «Formación humanista y literatura latino renacentista: a propósito de Juan Lorenzo Palmireno», en Los humanistas españoles y el humanismo europeo (IV Simposio de Filología Clásica), Murcia, Universidad de Murcia, 1990b, pp. 191-203; y José María Maestre Maestre, «Valencia y su Studi General en el teatro de Juan Lorenzo Palmireno», en El teatre clàssic al marc de la cultura grega i la seua pervivència dins la cultura occidental, eds. Karen Andersen, José Vicente Bañuls Oller y Francesco De Martino, Bari, Levante Editori, 1998, pp. 335-367. 18 Sobre los detalles de la Armada Invencible, que ha generado una enorme bibliografía, hemos consultado los manuales de Garrett Mattingly, La Armada Invencible, Madrid, Teubner, 1987, y David Howarth, La Armada Invencible. Las verdaderas causas de un desastre naval, Barcelona, Argos Vergara, 1982. También es recomendable por su detallismo la obra clásica en dos volúmenes de Cesáreo Fernández Duro, La Armada Invencible, Madrid, Rivadeneyra, 1884. 19 «Epitalamio, arrancado de mí en mi cárcel holandesa, a las bodas de algunos católicos».
Antoni Biosca Bas 159 signa patris, magne Philippe, tui. / Fragmina nunc, quorum repetitis cudo lituris, / naufragii clemens accipe primitas» 20 . Más adelante, en los versos 17-18 del mismo poema, da el nombre del galeón naufragado: «ille ego qui naui Matthaeide captus ab hoste / cum nautis, famulis militibusque miser» 21 . Sin embargo, en el momento álgido de su desgracia, se produjo un hecho que cambiaría por completo su suerte: el encuentro con el reconocido humanista belga Justo Lipsio. Este importante pensador, que había tenido noticia de que entre los presos españoles había un poeta avezado en la poesía latina clásica, se interesó por Gosalbes, tal como demuestra la carta que le escribió el 6 de julio de 1588, en la que lo consuela por su desgracia y le aconseja que se refugie en su cultura humanística y cristiana 22 . Los presos del San Mateo fueron liberados un año más tarde gracias al rescate pagado por el Duque de Parma, aunque parece que Gosalbes no estuvo entre los liberados, probablemente por no ser considerado una persona de importancia, y, según indica él mismo, quedó solo en prisión: «Militibus nostris, famulis, nautisque redemptis, / infelix solus non redimebar ego, / quique manu medica, quae dicitur ipsa deorum, / non paucos letho, nec semel, eripui. / In foueam merso, dextram mihi nemo tetendit / nostrorum: proh diuuorum, proh hominumque fide!» 23 . Finalmente, gracias a la influencia de Lipsio, pudo salir de prisión con la ayuda de amistades del humanista belga. Gosalbes quedaría agradecido y le dedicaría el poema «Ad Iustum Lipsium, regium historiographicum» 24 . Parece que, después, la vida de Gosalbes continuó con relativa tranquilidad en Bruselas. De esta época conocemos sus poemas dedicados a los nobles católicos que luchaban en las guerras de religión de Flandes contra los protestantes, como son el archiduque Ernesto y el archiduque Alberto, gobernadores de Bélgica y sobrinos de Felipe II. En general, y es un rasgo que caracteriza toda la obra de Gosalbes, su poesía tiene un 20 «Muchas cosas, y bien importantes, se perdieron para mí cuando seguía, / gran Felipe, las sagradas banderas de vuestro padre. / Aceptad ahora con misericordia los fragmentos de mi naufragio, / cuyos restos voy forjando con constantes pulidos». 21 «Yo soy aquel que, pobre de mí, fue capturado por el enemigo / en el barco San Mateo junto con marineros, siervos y soldados». 22 Seguimos la edición de Alejandro Ramírez, Epistolario de Justo Lipsio y los españoles (1577-1606), Madrid, Castalia, 1966. La carta de Lipsio a Gosalbes aparece en las páginas 35-39. 23 «Liberados nuestros soldados, sirvientes y marineros, / solo quedaba yo, desdichado, por rescatar, / yo que con mano médica, que se dice propia de los dioses, / más de una vez salvé a no pocos de la muerte. / Ninguno de los nuestros me ofreció una mano a mí, que estaba / sumido en el pozo ¡Ay, por la fe de nuestros dioses y de los hombres!» («Ad Iustum Lipsium», 31-36). 24 «Dedicado a Justo Lipsio, historiador real».
Un poeta alicantino del XVI redescubierto: Josep Gosalbes de Cunedo 160 marcado componente hostil a la reforma protestante, llegando al insulto en casos como Lutero o Calvino. Sirva de ejemplo la referencia a Lutero tildándolo de ladrón, entre otros insultos: «Foede Lutere, luto conspurcans sacra prophano! / Foede Lutere latro, sacri praedator ouilis, / anguipedum ductor Typhon, Briareuue nefande!» 25 . Otro ejemplo sería la diatriba contra Calvino, en los versos 127-131 del mismo poema, a quien considera un monstruo sediento de sangre: «Caluinum dico, insatiatum sanguine monstrum. / O, uitiis Sodomae deducta, propago Sathanae, / spurcitiae quae stigma geris candente notatum / ferro, quae pestis, quae te nunc tristis Erynnis / torquet in infernis!» 26 . El último dato que conocemos sobre la vida de Gosalbes es su intento de ejercer la medicina en Lovaina gracias al reconocimiento y permiso del claustro de profesores de la universidad de esta ciudad. Para fortalecer su candidatura, Gosalbes había dedicado los últimos versos de su poema Belgicae querimonia a cantar las excelencias de la universidad de Lovaina y de sus ilustres profesores. Gosalbes, tras nombrar no pocos profesores de Lovaina, llega a describir esta universidad como superior a la Academia de Platón, al Liceo de Aristóteles, al estoicismo o a la inteligencia de Ulises: «Non Academia tot, non Porticus atque Lyceus, / non Troianus equus lumina clara dedit, / quot schola Louanii produxit celsa magistros, / doctrinae culmen qui tenuere piae» 27 . Para ello vuelve a solicitar la ayuda de su amigo Justo Lipsio, y conocemos ese dato precisamente por la carta de Lipsio a Gosalbes, fechada el 14 de enero de 1595, según la cual parece que el intento de Gosalbes fue infructuoso 28 . No tenemos hasta ahora más información sobre la vida del autor. Tampoco conocemos la fecha de su muerte. La obra de Josep Gosalbes está formada íntegramente por poemas en latín. Sus primeros poemas, como se ha dicho, se perdieron en el naufragio de la nave San Mateo, algo que lamentó profundamente Gosalbes. Se trataba de una obra de poesía emblemática, esto es, el género, propio del siglo XVI e inaugurado por el milanés Andrea Alciato, que 25 «¡Odioso Lutero, que ensucia lo sagrado con fango profano! / ¡Odioso mercenario Lutero, ladrón del cordero sagrado, / portador de Tifón de pies de serpiente, nefasto Briareo!» (Églogas 1, 101-103). 26 «Me refiero a Calvino, monstruo insaciable de sangre. / ¡Oh, estirpe de Satán surgida de los vicios de Sodoma, / que llevas el estigma de la porquería marcado a fuego / ardiente, que, como una peste, te devuelve ya la / funesta Erinia al infierno!» (ibíd., 1, 127-131). 27 «Ni la Academia, ni el Pórtico o el Liceo, / ni el caballo de Troya dieron tantas brillantes luminarias, / cuantos maestros produjo la excelsa escuela de Lovaina; / estos establecieron la cima de la doctrina piadosa») (Belgicae querimonia, 1246-1286). 28 Alejandro Ramírez, op. cit. La carta de Lipsio a Gosalbes aparece en las páginas 96-98. Comunicaciones personales con archiveros de la Universidad de Lovaina nos ha permitido saber que aparentemente no se conserva el nombre de Gosalbes en los archivos de esta universidad lo que parece confirmar la idea de que, como decimos, su intento fracasó.
Antoni Biosca Bas 167 como por ejemplo en los versos 86-87 de su primera égloga: «intonat hic sacrum carmen, furesque ferasque / quo procul arceri uideas, lethale leoni» 50 . Nótese el juego de palabras y la aliteración de la expresión «furesque ferasque» 51 . También recurre a imágenes poéticas, como la metáfora de los versos 120-122 de su primera égloga, donde ataca el protestantismo: «Quis pondera rerum / uerborumque referre queat, quum callida uulpes, / foetida, calua, tibi describitur aptius urium?» 52 . La zorra pilla, «callida uulpes», de quien tradicionalmente se ha destacado el cambio de pelaje como síntoma de engaño, es una referencia a Calvino, a quien Gosalbes considera un traidor a la fe católica. La metáfora denigratoria se ve reforzada con los apelativos negativos «foetida» y «calua», destacando este último porque juega con la referencia al pelaje del animal y con el propio apellido de la víctima de la diatriba. Todas estas características permiten acotar un poco las características estilísticas de la poesía de Gosalbes de Cunedo. No pasa desapercibido que algunas de estas se han relacionado tradicionalmente con el conceptismo o incluso con el culteranismo de la poesía castellana de los siglos XVI y XVII 53 . Hace unos años un equipo de latinistas de la Universidad de Alicante ha emprendido la labor de editar, traducir y anotar la obra completa de Gosalbes de Cunedo 54 . Es previsible una futura publicación en la que aparezca la edición crítica del texto latino que recoja las variantes de las tres ediciones, junto a la traducción anotada del mismo y acompañada de un estudio introductorio. Con este trabajo, a nuestro entender, se dará inicio a la recuperación de su obra y memoria, y se abrirá un gran campo en el que puedan trabajar los especialistas. Será la mejor forma de hacer justicia a la obra del poeta alicantino del siglo XVI Josep Gosalbes de Cunedo. 50 «aquí suena el canto sagrado, con el cual verás, de lejos, / que se alejan los ladrones y las fieras, canto mortal para el león». 51 «ladrones y fieras». 52 «¿Quién podría soportar / el peso de estos asuntos y de las palabras, cuando una zorra pilla, / asquerosa y calva, te dedica sin tapujos su escoria?». 53 Sirva como punto de partida bibliográfico de tan amplio tema el artículo de Santiago Mollfulleda, «Sobre la oposición entre “culteranismo” y “conceptismo”», Universitas Tarraconensis. Revista de Filología, 6, 1984, pp. 55-62. 54 Se trata de un equipo dirigido por Antoni Biosca Bas y formado, junto al mismo, por los siguientes editores y traductores: Juan Francisco Mesa Sanz, Carmen Puche López, Javier Monzó Seva, Carlos Goñi Buil, Rafael Coloma Gil, Antonia Hurtado Jiménez y Marina Maciá Ortuño.
Un poeta alicantino del XVI redescubierto: Josep Gosalbes de Cunedo 168 Bibliografía citada Alcina Rovira, Juan Francisco, «Poesía neolatina y literatura española en los siglos XVI y XVII», en Acta Conventus Neo-Latini Abulensis. Proceedings of the Tenth International Congress of Neo-Latin Studies Avila 4-9 August 1997, coord. Rhoda Schnur, Tempe, Arizona Center for Medieval and Renaissance Studies, 2000, pp. 9- 28. Arques Jover, Agustín de, Nobiliario alicantino, Alicante, Ayuntamiento de Alicante, 1966. Biosca BAS, Antoni, «Nimfes al Vinalopó. La poesia renaixentista d’un alacantí oblidat, Josep Gosalbes de Cunedo (s. XVI)», Scripta, 2, 2013, pp. 84-107. Camarero Casas, Eduardo, Libro antiguo de beneficios de la parroquial iglesia de Santa María, Alicante, Institut de Cultura Joan Gil-Albert, 1997. Cayuela, Anne, «Adversa cedunt principi magnanimo. Paratexto y poder en el siglo XVII», en Paratextos en la literatura española, siglos XV-XVIII, eds. Soledad Arredondo, Pierre Civil y Michel Moner, Madrid, Casa de Velázquez, 2009, pp. 379-394. Chompré, Pierre, Diccionario abreviado de la fábula, Madrid, D. Manuel de Sancha, 1783. Coroleu, Alejandro y Fouto, Catarina, “Iberian Peninsula”, en The Oxford Handbook of Neo-Latin, eds. Sarah Knight y Stefan Tilg, Oxford, Oxford University Press, 2015, pp. 461-476. Fernández Duro, Cesáreo, La Armada Invencible, Madrid, Rivadeneyra, 1884. Gosalbes de Cunedo, Josep, Belgicae querimonia ad serenissimum Ernestum archiducem Austriae et gubernatorem suum exoptatissimum, Bruselas, Rutgerus Velpius, 1595. Gosalbes de Cunedo, Josep, Iosephi Gonsaluis a Quunedo, patritii Alonensis, regii in xenodochio exercitus poemata, Bruselas, Ioannis Mommartius, 1596. Gosalbes de Cunedo, Josep, Iosephi Gonsaluis a Quunedo, patritii Ilicitani, serenissimorum archiducum Alberti et Elizabethae infantis Hispaniae medici cubilarii, poemata in duas partes diuisa, Bruselas, Ioannis Mommartius, 1601. Howarth, David, La Armada Invencible. Las verdaderas causas de un desastre naval,
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