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ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 Madrid / Vitoria ISSN-L: 1695-2731 https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 MONOGRÁFICO: ARQUEOLOGÍA Y RESTAURACIÓN DE EDIFICIOS HISTÓRICOS / MONOGRAPH: ARCHEOLOGY AND RESTORATION OF HISTORICAL BUILDINGS Trabajos previos y paralelos integrados en el proyecto de restauración de la capilla de los Tocino (s. XV) en la iglesia de San Juan de los Caballeros de Jerez de la Frontera* Integrated preliminary and parallel works in the restoration project for the Chapel of Los Tocino (15th Century) in the Church of San Juan de los Caballeros in Jerez de la Frontera José María Guerrero Vega1, Francisco Pinto Puerto2, Gregorio Mora Vicente3 Instituto Universitario de Arquitectura y Ciencias de la Construcción. Universidad de Sevilla RESUMEN Consecuencia de una profunda reforma decimonónica inacabada, la capilla de los Tocino había perdido su uso y relación espacial original con el ábside de la iglesia de San Juan de los Caballeros de Jerez de la Frontera al que se adosa. La degradación que sufrió la capilla desde ese momento fue enorme. La interpretación de sus lesiones estaba muy condicionada por el devenir del mismo, siendo necesaria una serie de trabajos previos y paralelos a la intervención para reconocer esta complejidad y determinar los valores patrimoniales sobre los que fundamentar el proyecto. Se planteó así una estrategia de acciones de investigación cuyo alcance debía ser proporcional a los recursos económicos disponibles y los enfoques analíticos que pretendíamos integrar. Entre ellas se programó una intervención arqueológica que incorporaba el análisis del subsuelo y estudio paramental. Se expondrá el resultado de un trabajo integrado que se prolongó hasta finalizar su consolidación material, espacial y funcional. Palabras clave: estrategia interdisciplinar; arqueología; proyecto integrado de restauración; gótico-mudéjar; marcas de cantería. ABSTRACT Following a major but incomplete renovation in the 19th century, the Chapel of Los Tocino had lost its use and original spatial relationship with the apse to which it is abutted in the Church of San Juan de los Caballeros in Jerez de la Frontera. The degradation that the chapel suffered from that moment onwards was enormous. The interpretation of its pathologies was deeply conditioned by the fate of that building and it was therefore necessary to conduct a series of preliminary works parallel to the intervention in order to define this complexity and determine the heritage values that would underpin the project. We therefore established a strategy of research actions whose cost had to be proportionate to the funds available and the analytical approach we aimed to adopt. These actions included an archaeological intervention consisting in an analysis of the subsoil and the walls. Our paper will describe the results of an integrated project that concluded with the material, spatial and functional consolidation of the chapel. Key words: interdisciplinary strategy; archeology; integrated restoration project; Gothic-Mudéjar; mason marks. Recibido: 31-03-2018. Aceptado: 19-10-2018. Publicado online: 29-12-2019 Cómo citar este artículo / Citation Guerrero Vega, J. M., Pinto Puerto, F. y Mora Vicente, G. 2019: “Trabajos previos y paralelos integrados en el proyecto de restauración de la capilla de los Tocino (s. XV) en la iglesia de San Juan de los Caballeros de Jerez de la Frontera”, Arqueología de la Arquitectura, 16: e086. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 Copyright: © CSIC, 2019. © UPV/EHU Press, 2019. Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la licencia de uso y distribución Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC BY 4.0). * El contenido de este artículo tiene como base los trabajos desarrollados en el marco de un contrato de investigación bajo el amparo de FIUS (Fundación para la Investigación de la Universidad de Sevilla) con referencia PRJ201402341, vinculado al proyecto de intervención arquitectónica. 1 [email protected] / ORCID iD: https://orcid.org/0000-0003-3164-328X 2 [email protected] / ORCID iD: https://orcid.org/0000-0003-4608-6818 3 [email protected] / ORCID iD: https://orcid.org/0000-0003-2784-2438
TRABAJOS PREVIOS Y PARALELOS INTEGRADOS EN EL PROYECTO DE RESTAURACIÓN DE LA CAPILLA DE LOS TOCINO (S. XV) EN LA IGLESIA DE SAN JUAN DE LOS CABALLEROS DE JEREZ DE LA FRONTERA Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 2 valor las singulares pinturas y elementos ornamentales pétreos conservados. Este tipo de elementos ha desaparecido en la mayoría de los edificios coetáneos del entorno, donde las intervenciones decimonónicas sí se concluyeron, por lo que la recuperación de este oratorio cobraba una mayor importancia. 1.2. Localización y delimitación Según la tradición, el templo de San Juan se levantó en el lugar de una de las mezquitas de la ciudad islámica, que pasó a formar una de las parroquias intramuros de la ciudad cristiana5. La capilla de los Tocino es parte de esta edificación, ocupando una superficie de suelo de 42 m2 sin contar el muro del presbiterio al que se adosa en su lado noroeste. De estos, 25 m2 son de espacio interior, quedando el resto ocupado por la masa de los muros que lo limitan. Linda al sur con la casa parroquial —actual casa de la hermandad de la Santa Cruz—, y por el norte con una pequeña nave de almacén —actualmente en peligro de desaparecer—. Por el oeste tiene fachada a la calle San Juan, y en el lado opuesto está adosada a la cabecera del templo. Esta cabecera se constituye en lugar simbólico del edificio, donde aspiran a estar representadas las casas y familias principales de la época mediante símbolos y lápidas de enterramientos. Esta preeminencia determina la configuración de su estructura formal y constructiva como espacio abovedado donde se ponen en juego las novedades arquitectónicas del momento. Adosadas a este espacio, buscando su cercanía, se ubican la capilla de los Tocino y la de los Carrizosa, su simétrica. Su posición se entiende, por tanto, a partir de esta relación. La apertura visual de estos oratorios al presbiterio se materializó mediante sendos arcos abiertos en el muro del presbiterio. Estas aperturas fueron anuladas como consecuencia de las restauraciones llevadas a cabo en el s. XIX, tal como se puede apreciar por sus improntas en el muro. En el caso de la capilla de los Tocino, quedó solo un acceso muy pequeño que lo comunica con la anexa casa rectoral, hoy casa hermandad de la Santa Vera Cruz, y cuyo uso hasta el año 2015 fue el de almacén de enseres. La capilla tiene una planta cuadrada cubierta con una bóveda estrellada ochavada de nervios de piedra y plementos de ladrillo sobre una potente cornisa, capiteles y columnillas suspendidas situadas en los rincones. 5 Las coordenadas geográficas son 36°41’10.4” N - 6°08’32.4” O. 1. INTRODUCCIÓN 1.1. Problemática y expectativas La presente aportación tiene como objeto describir el papel que la lectura estratigráfica y arqueológica tuvo en el proceso de intervención desarrollado en la capilla de los Tocino de la iglesia de San Juan de los Caballeros de Jerez de la Frontera, afectada por varios problemas estructurales, un importante grado de degradación y ciertas lagunas en el conocimiento sobre su devenir histórico4. Actuar sobre este edificio suponía enfrentarse a un objeto altamente vulnerable, al encontrarse muy alterado y abandonado tras una inacabada reforma comenzada a finales del siglo XIX. Gracias a este estado inconcluso el espacio de la capilla mantenía rastros de elementos originales inéditos, que podrían servir como indicadores cronológicos eficaces para reconocer su alterada estructura original. Por otro lado, la propia intervención decimonónica nos estaba informando de su modo de proceder, que de concluirse en ese momento histórico hubiera acabado transformando absolutamente la capilla. Pero ambas realidades han quedado superpuestas y presentes en el mismo espacio, confiriéndole una complejidad que no permitía reconocer ni su estado inicial, ni su final decimonónico. Por esta razón, el proyecto no podía atender solo a su consolidación estructural y a sus patologías, o la rehabilitación de aquel espacio para un nuevo uso. Era preciso poner un cierto orden en este proceso interrumpido, interpretar de forma adecuada cada una de las etapas que se acumulaban en sus fábricas. Para esto fue preciso desplegar un proceso que permitiera registrar cada uno de estos restos y valorar su papel en el devenir histórico de la capilla, convencidos de que, en conjunto, podían aportar las claves necesarias para su adecuada recuperación. La estrategia se centró en un proceso de trabajo conjunto de restauradores, arqueólogos, antropólogos, analistas de materiales y arquitectos, dirigido a la toma de decisiones más adecuadas a partir de los resultados obtenidos. Como consecuencia, el proyecto de intervención queda abierto a los datos que surgen de este proceso. Dos objetivos básicos se pretendían alcanzar con esta estrategia: recuperar la unidad espacial de la capilla, y poner en 4 En el año 2014 se desarrollaron unos Trabajos de levantamiento, análisis y diagnóstico previos al proyecto de intervención, que finalizaron en enero de 2015. La intervención se desarrolló desde el 11 de mayo de 2015 hasta el 10 de octubre de 2016.
José María Guerrero VeGa, Francisco Pinto Puerto y GreGorio Mora Vicente ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 3 El paso de la planta cuadrada a la ochavada se produce mediante cuatro potentes trompas de ladrillo, y originalmente todo el conjunto estuvo revestido, lo que se deduce de los escasos restos que se conservan. Exteriormente presenta un volumen prismático pétreo sin decoración, de aspecto militar. Solo un pequeño rehundido a modo de alfiz enmarca un hueco en forma de saetera situado en su fachada a la calle San Juan, que aparecía cegado por un tabique de ladrillo. Sobre este volumen se eleva el trasdós de la cúpula que cubre la capilla, semioculta tras un pequeño pretil de ladrillo. El prisma total tiene 8,74 m de alto y 6,85 m de ancho, quedando más bajo que el presbiterio y la casa anexa, y más alto que la nave de almacén. Las dos construcciones anexas a ambos lados de la capilla aprovechan constructivamente sus muros como elementos de carga y cerramiento. 2. PLANTEAMIENTO METODOLÓGICO Partiendo de los antecedentes expuestos, y marcando como horizonte la consolidación constructiva de los problemas estructurales de la capilla, la eliminación de humedades y la recuperación de su espacio, se planteó la necesidad de determinar previamente sus valores patrimoniales y las causas de sus lesiones. Ambas cuestiones estaban ligadas al reconocimiento de la capilla como una unidad edilicia compleja, donde las huellas de las diversas transformaciones aparecen de forma sincrónica. Por otro lado, se planteó la premisa de que toda intervención supone un momento muy especial en la vida del edificio, pues permite acceder a elementos habitualmente ocultos y observar muy de cerca detalles que normalmente pasan desapercibidos. Si a esto añadimos la posibilidad de Figuras 1, 2, 3 y 4. Imágenes de la capilla en su estado inicial.
TRABAJOS PREVIOS Y PARALELOS INTEGRADOS EN EL PROYECTO DE RESTAURACIÓN DE LA CAPILLA DE LOS TOCINO (S. XV) EN LA IGLESIA DE SAN JUAN DE LOS CABALLEROS DE JEREZ DE LA FRONTERA Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 4 modificación que toda intervención implica, es preciso establecer mecanismos para registrar cada una de las incidencias y peculiaridades que se puedan detectar en este proceso, con objeto de evitar pérdidas de significados. De este modo, se pretende garantizar la trazabilidad de todo el proceso. Esta cuestión viene reclamándose ya desde antiguo6, y aún no está sometida a una normalización precisa y efectiva. Para cumplir estos objetivos básicos se plantearon dos fases en la intervención7. En una primera fase que denominamos “trabajos previos”, se abordó una revisión de los registros documentales existentes —desde las fuentes directas a las fuentes bibliográficas—, se llevó a cabo un levantamien- to gráfico riguroso del que carecía el edificio, un registro de huellas y marcas visibles, un inventario de elementos ornamentales, así como la identificación de sus daños, y la lectura paramental a partir del estado actual. Estos 6 Basta recordar la opinión de Torres Balbás: “No es frecuente la publicación de descripciones de las obras de conservación y restauración realizadas en nuestros antiguos monumentos por los arquitectos encargados de tan delicada misión, ni creo que en los archivos oficiales existan informes y diarios de ellas ‒vicio ya de larga fecha‒ que serían utilísimos para su estudio, pues nadie como el técnico que dirige esos trabajos está en condiciones de ver aspectos y detalles singularmente reveladores para el conocimiento íntimo de los monumentos restaurados y, por consiguiente, de la arquitectura española” (Torres Balbas 1946). 7 Este método de trabajo ya quedó recogido en otras intervenciones anteriores como las realizadas en la iglesia de San Miguel de Morón de la Frontera (Pinto y Guerrero 2009; Pinto 2013). trabajos se complementaron con un análisis del comportamiento estructural para lo que fue necesario realizar un modelado de la capilla a partir del levantamiento que se sometió a diversos comportamientos estáticos que se definieron a partir de los datos obtenidos del estudio arqueológico y el análisis constructivo (Compán et al. 2016; Pachón et al. 2016; Romero et al. 2018). Para realizar todos estos trabajos se montó un andamiaje que sirvió además para preconsolidar los restos de pinturas murales que se mostraban altamente degradados y podían peligrar por el efecto de los trabajos posteriores de consolidación estructural y limpieza general. De esta fase se obtuvo una información de gran valor para poder abordar la intervención posterior, tanto la arqueológica como la arquitectónica. Para finalizar, apoyada sobre los datos anteriores, y una vez desmontados los andamios, se realizó una excavación arqueológica que ocupó toda la superficie interior de la capilla y una zona en el exterior de la fachada, y que tenía como objetivo desvelar las estructuras subyacentes, interpretar las grietas actuales y valorar el impacto real de los refuerzos practicados en el s. XIX que estaban muy someramente descritos en los documentos históricos. En una siguiente fase que denominamos “trabajos paralelos”, se intensificaron los primeros, registrando y analizando aquellos elementos que iban quedando a la vista tras los trabajos de limpieza, desmontajes Figura 5. Diagrama del proceso de intervención.
José María Guerrero VeGa, Francisco Pinto Puerto y GreGorio Mora Vicente ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 5 2.1. Un sistema de referencia espacial común Con objeto de facilitar la identificación espacial de cualquier elemento constructivo o información obtenida desde las diversas disciplinas que necesitábamos integrar, se definió un sistema de coordenadas común tomando como líneas de referencia los muros y los tramos de nave. La referencia resultante se extendió a todo el edificio y se expresa en el esquema adjunto, donde las líneas corresponden a ejes de pilares adosados, o las caras interiores de muros, siguiendo el criterio habitual de diseño en planta de este tipo de edificios9. 9 La indicación de la capilla de los Tocino sería A-C-7-9, que abarca toda su superficie. Para un elemento paramental, por ejemplo, la pared del arcosolio, indicaremos 9-A-C, siendo el primer número el paramento, y los otros dos los muros que lo acotan lateralmente. Para un elemento puntual de la planta, por ejemplo, para identificar una columnilla de la esquina izquierda, sería 9-A. El indicativo (x) aporta orientación al paramento, es decir, el código que lo lleve indica paramento exterior. Si no lo lleva es interior. En el caso de la capilla, para determinar los puntos de la bóveda ochavada, hemos añadido la referencia de los planos del ochavo. Así, para localizar uno de los capiteles indicaremos 9-N, poniendo primero el muro en el que está, y luego el plano del ochavo. El arco del ochavo, es decir, el frente de la trompa a la que pertenece este capitel sería N-9-C. y sustituciones parciales de sillares. Estos trabajos se desarrollaron durante toda la ejecución de la obra, sirviendo de garante de la documentación de cada una de las huellas o restos que fueran surgiendo en el proceso, y de parámetros de corrección de la intervención inicialmente proyectada. Todos estos hallazgos e incidencias quedaron reflejados en un informe final donde se valoran e interpretan el conjunto de los datos resultantes8. En los apartados siguientes relacionamos someramente las pautas metodológicas de cada uno de estos trabajos, para entrar posteriormente a profundizar en aquellos destinados a la lectura diacrónica del edificio, y concluir con la incidencia de esta última en su comprensión constructiva y en el diseño del proyecto de intervención. 8 En la actualidad, los autores participan en un proyecto del Plan Nacional del Ministerio de Economía y Competitividad (HAR2016-78113-R) trabajando sobre la implantación de toda esta información ordenada y sistematizada a un modelo digital de información HBIM donde quedará accesible tanto para su conocimiento como para su tutela. Figura 6. Sistema de referencia de elementos constructivos. Planta de la iglesia.
TRABAJOS PREVIOS Y PARALELOS INTEGRADOS EN EL PROYECTO DE RESTAURACIÓN DE LA CAPILLA DE LOS TOCINO (S. XV) EN LA IGLESIA DE SAN JUAN DE LOS CABALLEROS DE JEREZ DE LA FRONTERA Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 6 edificio (Álvarez et al. 2003) y los más recientes de M. Barroso sobre el análisis arquitectónico y constructivo de algunos elementos de la Iglesia10. La interpretación historiográfica anterior a estos trabajos insistía en que la capilla era consecuencia de la reforma de una qubba inicial en la que se había sustituido una bóveda esquifada por otra de traza gótica al inicio del siglo XVI. Esta hipótesis se sustentaba en la identificación de esta capilla como aquella en la que, en 1285 se produce la firma de 10 Trabajo Fin de Máster leído en el Master de Arquitectura y Patrimonio Histórico de la Universidad de Sevilla por Manuel Barroso Becerra en 2012, titulado Aproximación a las parroquias fundacionales de Jerez de la Frontera. La torre escalera de la iglesia de San Juan de los Caballeros: un nudo de complejidad arquitectónica. Trabajo inédito. Esta nomenclatura fue usada en todos los trabajos desarrollados y en los informes parciales y finales, aportando claridad a la identificación y registro de todos los elementos, y en obra permitió establecer un lenguaje común entre los oficios. 2.2. El registro documental Antes de la intervención se realizó una revisión de los últimos trabajos historiográficos, sobre el documento fundacional de la capilla (Jácome y Antón 2007), sobre el contexto arquitectónico gótico mudéjar local y la interpretación de la capilla dentro del mismo (López 1999, 2014), sobre las intervenciones decimonónicas en el Figura 7. Sistema de referencia de elementos constructivos. Planta de la capilla.
José María Guerrero VeGa, Francisco Pinto Puerto y GreGorio Mora Vicente ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 7 2.3. El levantamiento gráfico Partimos de un levantamiento topográfico del perímetro del edificio realizado por el servicio técnico del Ayuntamiento de Jerez. Estos datos permitieron estacionar varias bases topográficas desde las que se obtuvieron las coordenadas de puntos, tanto en el exterior como en el interior del edificio12. Estos sirvieron de referencia para el enlace de las distintas capturas fotográficas de las superficies de la capilla: en el caso de los paramentos mediante ortofotos13 y en la caso de la bóveda, mediante fotogrametría digital convergente14. Esta captura masiva de puntos ha permitido obtener gráficos vectoriales mediante programas de 12 Se ha empleado una estación Leica FlexLine plus TS02 con alcance de 400 m de medición sin prisma; precisión en la medida a prisma de 1,5 mm de 2ppm y de 2mm de 2ppm a cualquier superficie. 13 Nickerson ASRix V.2.0 Digital Image Rectifier. http://nickerson.icomos. org/asrix/asr.htm (página web consultada el 10 de julio 2009) 14 A partir del proceso de un conjunto de fotografías obtenidas con cámara digital de alta resolución calibrada se obtuvo una nube de puntos situados en el espacio con el apoyo de la toma de datos con topografía, Wu, Ch. 2011: ”VisualSFM: A visual structure from motion system»,«VisualSFM: A visual structure from motion system”, http://ccwu.me/vsfm/ (consultado el día 22 de noviembre de 2014). una carta enviada a Sancho IV por los caballeros jerezanos ante el asedio de la ciudad. Aunque las fuentes que narran este legendario suceso (Rallón [c1660] 2003: 133; Mesa ([1754] 1888: 144), no señalan el lugar del templo en el que se produjo, a finales del siglo XIX a raíz de la restauración de la iglesia, se comenzó a identificar la capilla de los Tocino como escenario del mismo, conociéndose desde entonces como capilla de la Jura11. Los datos disponibles, más otros nuevos aportados durante este trabajo por el historiador López Vargas- Machuca, han sido recopilados y ordenados, configurando una cronología que ha servido de indicador de partida para establecer la temporalidad de la secuencia de los acontecimientos constructivos obtenidos a partir de la lectura paramental y su referencia a los sucesivos espacios, funciones y construcciones. Estas relaciones han servido también para reconocer los puntos de mayor conflicto constructivo, ubicando temporalmente el origen de algunas de las grietas y patologías existentes. 11 «San Juan de los Caballeros». El Guadalete, 4 de septiembre de 1890. Figura 8. Paramentos 9-A-C y A-9-7 obtenidos a partir de ortofotos.
TRABAJOS PREVIOS Y PARALELOS INTEGRADOS EN EL PROYECTO DE RESTAURACIÓN DE LA CAPILLA DE LOS TOCINO (S. XV) EN LA IGLESIA DE SAN JUAN DE LOS CABALLEROS DE JEREZ DE LA FRONTERA Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 8 visualizaciones descriptivas de aquellos elementos más complejos como la bóveda. 2.4. El análisis gliptográfico Los paramentos de piedra de la capilla mostraban numerosas señales o marcas que suelen ir asociadas a procedimientos constructivos y a la presencia de canteros, dibujo asistido por ordenador15, que traducimos a dibujos convencionales en proyecciones planas —planta, alzados y secciones—, útiles para representar los diversos análisis y localizar espacialmente cada uno de los datos elaborados. Del mismo modo, estos datos métricos sirvieron para modelar la capilla digitalmente y parametrizar sus elementos constructivos, obteniendo 15 En concreto se usó el programa AutoCAD de la firma Autodesk. Figura 9. Identificación y mapeado de marcas de cantero en el paramento 9-A-C del interior de la capilla.
José María Guerrero VeGa, Francisco Pinto Puerto y GreGorio Mora Vicente ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 9 de una tramitación independiente18. Dicha actividad se ha centrado en el estudio de los niveles y estructuras subyacentes hasta una profundidad que ha alcanzado una media de 0,60 m desde la rasante definida en el nivel de acerado en el acceso de la antigua casa rectoral, siguiendo las pautas estratigráficas registradas a través del estudio geofísico realizado previamente19. El método de análisis estratigráfico de construcciones históricas que se ha utilizado surge como aplicación del estratigráfico arqueológico al estudio de los edificios históricos20. El estudio paramental se relacionó con el resto de estudios (históricos, de trazado geométrico, patológicos, tipológicos, gliptográfico, iconográficos, de materiales...). Por lo tanto, el método seguido pretende no convertir cada uno de estos análisis en un compartimento estanco dentro de la investigación global del edificio. Se propone, por tanto, la utilización de un método ágil pero sistemático, en el que es muy importante la sencillez y la claridad tanto de la toma de datos como de los análisis posteriores. Con este objetivo se han simplificado algunos procesos presentes en los referentes antes expuestos expresándose en los resultados que desarrollamos posteriormente. Debemos destacar que su desarrollo ha sido imprescindible para determinar el 18 Es uno de estos desajustes administrativos que van en dirección contraria a la incentivación de un trabajo interdisciplinar, al igual que sucede con la gestión de los proyectos arquitectónicos de intervención patrimonial como si fueran de nueva planta. En este caso, como intervención arqueológica preventiva, se autorizó por resolución de 26 de noviembre de 2014 de la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía (Ref. exp.:061/ PR/CA/14) previo informe favorable de la Delegación de Cultura de Cádiz, proceso al margen de la tramitación del proyecto de intervención. 19 “Campaña de exploración geofísica mediante geo-radar”. Estudio previo para un plan director. Iglesia San Juan de los Caballeros. Junio de 2011. (Informe 40047177-ANE-03.0), realizado por la empresa Vorsevi S.L. 20 Nos referimos al conocido como “Método Harris de registro arqueológico” (Caballero 1995; Tabales 2002). situándonos en un ámbito edilicio determinado. La presencia de estas marcas ya fue advertida en algunos estudios sobre la capilla, aunque las recogidas pertenecían solo al conjunto del templo (Jácome y Antón 2007). Su identificación se completó una vez montados los andamios para la inspección y consolidación de las pinturas murales. Con objeto de facilitar su registro, cada una de estas marcas quedaron descritas en fichas semejantes a las usadas para los elementos decorativos, y representadas en planos específicos que las localizan ofreciendo un mapa de las cuadrillas o equipos que trabajaron en la obra desde los cimientos hasta el cierre de la bóveda16. Estas marcas además, permiten relacionar este edificio con otros coetáneos en los que también se han localizado, lo que nos informa de talleres y cuadrillas locales que podemos vincular a los tipos de materiales, canteras y alfares, o caracterizar tipológicamente sistemas de labra y ornamento17. López Vargas-Machuca ya adelantó en su trabajo la existencia de un taller de maestros jerezanos que desarrollaron su actividad por toda la región (López 2014). 2.5. El análisis estratigráfico constructivo El análisis de la estratigrafía subyacente se realizó a continuación de la lectura paramental, como resultado 16 La metodología empleada es la misma que se aplicó en el estudio de la torre Atalaya en Jerez de la Frontera, perteneciente al mismo período histórico (Guerrero 2009). 17 Estas relaciones han sido analizadas en Guerrero Vega, 2019. Figura 10. Ficha de registro gliptográfico (marca 002, tipo 43). Figura 11. Fotografía general de la excavación.
TRABAJOS PREVIOS Y PARALELOS INTEGRADOS EN EL PROYECTO DE RESTAURACIÓN DE LA CAPILLA DE LOS TOCINO (S. XV) EN LA IGLESIA DE SAN JUAN DE LOS CABALLEROS DE JEREZ DE LA FRONTERA Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 16 Figura 19. Alzado del paramento interior del ábside coincidente con la capilla. Se han indicado en líneas discontinuas de color azul la posición del arco interior de la capilla. En color rojo se representa una hipótesis del trazado del arco original.
José María Guerrero VeGa, Francisco Pinto Puerto y GreGorio Mora Vicente ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 17 El arranque de la bóveda se formaliza en primer lugar por las trompas de arista [UUEE 41, 42, 67 y 74], que siguiendo la tradición mudéjar de hiladas aparejadas de ladrillo penetran en la fábrica de sillares, sirviendo las columnillas suspendidas de los vértices de elementos de transición. Sobre estas, la planta ochavada viene señalada por la cornisa de piedra que ocupa el espesor de la hoja interior de la fábrica [UE 43]. Los fondos de este ochavo que corresponden a los lienzos antes descritos son coplanarios a los mismos y mantienen la continuidad de su fábrica, sobre todo en el caso del ábside donde la moldura, las columnillas y capiteles suspendidos se injertan en la fábrica previa. Unos trazos incisos en la parte superior de la cornisa de piedra muestran el proceso de replanteo de la bóveda estrellada, cuyo trazado y construcción han sido analizadas en profundidad (Mora y Guerrero 2015). A esta etapa pertenece también el programa pictórico que se ha conservado en este espacio. Este tipo de decoración ha desaparecido prácticamente de todas las capillas de este tipo coetáneas por intervenciones barrocas, decimonónicas y modernas. Por esta razón, los restos hallados aquí adquieren un especial valor documental. La ornamentación estaba formada por una sencilla y delicada geometría que recorre los cantos inferiores de los nervios y los arcos formeros de los ochavos, así como en una sua- ve policromía de los capiteles. La parte más importante son los dibujos de los ocho plementos romboidales, que repiten el motivo de un león rampante enmarcado en lóbulos cuyo referente formal y simbólico ha sido también identificado (Mora y Guerrero 2015: 1130). FASE C: Las transformaciones de su entorno durante el s. XVI Un siglo después de concluirse la capilla, se comienza un proceso de reforma del templo que transformó radicalmente su nave. Se inició con la construcción de la bóveda de terceletes del tramo inmediato a la cabecera, en los primeros años del siglo XVI29. La consecuencia más importante será la construcción de los estribos de la esquina 6-C del nuevo tramo abovedado, ya que, debido a su gran envergadura, agotará el escaso espacio disponible entre esta 29 La bóveda ha sido fechada en torno a 1530 (Pomar y Mariscal 2004: 62), aunque podría ser algo anterior teniendo en cuenta que ya en 1504 se cierra la bóveda de terceletes de la capilla mayor de la catedral de Sevilla muy parecida (Jiménez 2013: 233). Figura 20. Plemento de la bóveda durante su restauración. Figura 21. Estribo de la esquina 6-C durante las obras de restauración de la antigua casa parroquial (Trillo y Martínez, 2006).
TRABAJOS PREVIOS Y PARALELOS INTEGRADOS EN EL PROYECTO DE RESTAURACIÓN DE LA CAPILLA DE LOS TOCINO (S. XV) EN LA IGLESIA DE SAN JUAN DE LOS CABALLEROS DE JEREZ DE LA FRONTERA Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 18 esquina y la capilla de los Tocino, y en la otra dirección avanzando hasta alinearse con la calle San Juan. El estribo quedará posteriormente oculto en la casa levantada en el s. XIX, pero pudo observarse en toda su dimensión durante la reforma de la casa parroquial llevada a cabo en 2006. Los documentos fotográficos de esta intervención han permitido dimensionar correctamente este elemento, reflejarlo en el levantamiento que aquí se presenta e incorporarlo al análisis paramental. El punto de apoyo de este estribo en su parte inferior explicará, como veremos más adelante, algunas de las grietas observadas en el interior de la capilla. Algunos años más tarde de este último hito, la construcción de una capilla aledaña, constituye otro momento esencial de su complejo devenir histórico. En 1551 Diego Mirabal de Villavicencio solicitó autorización para erigir una capilla sobre la antigua sacristía del templo, una pequeña construcción que se encontraba adosada a la capilla de los Tocino (Jácome y Antón 2007: 194)30. En las 30 En 1579 se han documentado trabajos para el revestimiento de la bóveda de ladrillo de la capilla y la construcción de un enterramiento (Jácome y Antón 2007: 189). fotografías realizadas durante las obras de restauración de la Casa de Hermandad en 2006, se aprecia cómo por encima de la bóveda de cañón que da acceso a la iglesia se situaba la huella del arco previo. Además, en el muro de la capilla de los Tocino que limitaba con la de los Mirabal, se conservaba la huella del arco formero de la bóveda que nos proporciona la altura original de dicho espacio. De nuevo, estos datos obtenidos de fotografías fugaces de la intervención de 2006 nos han permitido registrar esta información y asociarla a la generada en nuestro proyecto. Poco antes de la construcción de esta capilla se realizan otras en el lado simétrico respecto a la nave del templo, introduciendo modificaciones en la simetría del cuerpo principal; movimientos de cimentaciones, nuevas aperturas de arcos, etc., que pudieron tener unos efectos colaterales de los que no tenemos mucha más información. Por otra parte, se levantan construcciones adosadas a la fábrica principal, como el cuerpo adosado a la cabecera y a la capilla formada por un muro de sillería entre los estribos de la primera. Obras de mantenimiento y reparo del templo ocupan lo que resta del s. XVI y los siglos XVII y XVIII, en lo que parece una actividad usual en este tipo de edificios, sin que podamos deducir nada especial de ellas (Aroca 2002: 226-245). Podemos considerar este periodo como de relativa estabilidad, aunque se siguen realizando construcciones como el último tramo de la nave o la torre fachada, suficientemente alejadas de la capilla como para relacionarlas con las huellas observadas en esta última. No se ha documentado en este período ninguna intervención sobre la capilla, a pesar de la inscripción descubierta en la clave de la bóveda (REEDIFICO ESTA CAPILLA EL Mº MA…) [UE 88], que debía hacer referencia a obras de acondicionamiento como, por ejemplo, la instalación de un retablo en el arcosolio decorado del que se habían conservado huellas de su estructura, o el enjabelgado de color marrón claro cuyos restos indican que cubrían los nervios y molduras de la bóveda, amortizando la decoración original antes mencionada. FASE D: Reforma s. XIX. La construcción de la casa rectoral En 1819 la capilla de los Mirabal, dedicada en aquel momento al Santo Cristo de la Salud, amenazaba ruina. La parroquia solicitó entonces permiso para poder cegar el arco de comunicación con la iglesia y trasladar este Figura 22. Estribo en su desvío hacia 7-C durante las obras de restauración de la antigua casa parroquial (Trillo y Martínez, 2006).
José María Guerrero VeGa, Francisco Pinto Puerto y GreGorio Mora Vicente ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 19 oratorio a otra ubicación31. Los problemas se concentraban en el lugar donde limitaban las dos capillas y la iglesia, que recibía la carga del arbotante de la bóveda de terceletes de la nave levantada a inicios del s. XVI. Los problemas estructurales que presentaba fueron los que desembocaron en la construcción de la casa rectoral, hoy sede de la Hermandad de la Vera-Cruz de Jerez [UE 2]. Pero la construcción de la casa parroquial al iniciarse el s. XIX tendrá consecuencias importantes en la 31 Archivo Histórico Diocesano de Jerez de la Frontera (A.H.D.J.F.) Fondo Hispalense, Serie Jerez de la Frontera, Sección Ordinario, caja 49, doc. n. 12: Expediente a instancia del clero de la parroquia de San Juan de los Caballeros, para que se pase el patronato, que gozan el Marqués de Villamarta y Marquesa de Casinas, a la capilla de Santa Ana, por el mal estado de la del Santísimo Cristo de la Salud. 1819. capilla de los Tocino, pues se levanta amortizando la vecina de los Mirabal, alterando los estribos de la ampliación tardogótica y remontando sus muros sobre los de la propia capilla. Su fachada se adosa al muro de la capilla en el punto 7-A, donde se aprecia en un cambio de materiales y revestimientos. Superada la cota de la fachada de la capilla, el muro de cierre de la casa se superpone al de la primera mediante un pequeño retranqueo que deja espacio a un pequeño pretil actualmente fragmentado [UUEE 341 y 342], pero que debió fundirse con el muro de la capilla. Este pretil queda levemente elevado respecto al nivel del último forjado de la casa, lo que es un indicio de adaptación a una estructura precedente que pretendió integrar capilla y casa en una misma fachada. En el dibujo de Alfred Guesdon de 1853 se aprecia la Figura 23. Lectura paramental. Alzado exterior de la capilla y alzado del paramento 7-A-C visto desde la sección de la casa parroquial. Se han situado las huellas de la capilla de los Mirabal obtenidas a partir de las fotos de la intervención de 2006.
TRABAJOS PREVIOS Y PARALELOS INTEGRADOS EN EL PROYECTO DE RESTAURACIÓN DE LA CAPILLA DE LOS TOCINO (S. XV) EN LA IGLESIA DE SAN JUAN DE LOS CABALLEROS DE JEREZ DE LA FRONTERA Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 20 casa parroquial con la capilla adosada, ambas revestidas de blanco, donde la altura del muro de la segunda no supera la altura de la cornisa de la fachada de la casa32. Figura 24. Detalle de la vista aérea de Jerez de la Frontera realizada desde el oeste por Alfred Guesdon. 1853. FASE E: Reforma s. XIX. La restauración de José Esteve y López Durante la segunda mitad del siglo XIX se realizaron en el templo distintas intervenciones de escasa importancia33 (Álvarez et al. 2003: 106). Pero el precario estado de conservación y la amenaza de ruina del ábside motivaron en 1884 el inicio de unas obras de restauración que modificarían de manera notable la imagen interior del templo. Dirigidos por el arquitecto local José Esteve y López, los trabajos dieron comienzo con la retirada del retablo del presbiterio y estuvieron condicionados por la continua falta de recursos económicos. Gracias al legado de Josefa de Bertemati la obra volvió a tomar impulso en 1890, año en el que ya se había restaurado el ábside cerrando los huecos originales que abrían a este de la capilla de los Tocino y la de los Carrizosa, se habían abierto las ventanas del ábside, se repusieron los baquetones adosados a los paramentos, se repararon las 32 Parece que el grabado se elaboró a partir de fotografías aéreas tomadas desde un globo aerostático (Gámiz 2004). 33 En 1863 se recorrieron los tejados; en 1866 se realizan obras de albañilería, se recorren las bóvedas y se blanquea el interior de la iglesia; en 1868 y 1869 se verifican varias obras de albañilería y en 1871 se lleva a cabo una reparación en la sacristía. bóvedas y se construyeron cuatro pequeñas portadas decoradas imitando el arcosolio de la capilla de los Tocino. (Álvarez et al. 2003: 107)34. A este momento se deben una serie de operaciones destinadas al refuerzo de la estructura mural de la capilla que tratamos, sobre todo por el interior, así como el recalce en el subsuelo. De manera general se dispuso una nueva cimentación a base de un mortero de cal y cascote vertido en tongadas apisonadas de 0,15 m de espesor [UE 196]. Esta mejora del terreno, en algunos puntos con más de 0,70 m de profundidad, se practicó una vez superados los niveles de uso de la antigua capilla; es decir, eliminados su pavimento, abiertas las criptas y previsiblemente vaciadas35. Sobre esa superficie se dispone el vertido hasta alcanzar una cota de -0´60 m. Sobre ese nivel aparecieron diferentes capas de pavimento, en su mayor medida firmes de hormigón hasta la última solería de la que parte nuestra excavación. Los esfuerzos se concentraron en el área de contac- to entre la capilla y la cabecera. Para ello, en la práctica se reforzó el cimiento de todo este flanco, donde se abría el hueco original de la capilla. Para ello se abrió la cripta situada en ese punto y se maciza con hormigón prensado, sobre el que se dispuso un firme de mampuesto trabado con cal. Las jambas del arcosolio de medio punto construido en ese momento se reforzaron con sillares. Además, se recalzó el apoyo del estribo situado en el ángulo sudeste (7-C), ejecutándose un perímetro de sillares [UE 226] de 2,60 x 2,00 m, adosado a los muros, relleno con cascotes de piedra y cal apisonada [UE 227]. El refuerzo de los muros modificó la configuración de los paramentos interiores, mediante el cegado de los arcosolios con sillería de piedra. Para ello se emplea el mismo material, piedra de la cercana sierra de San Cristóbal, y aunque su formato es prácticamente el mismo, se aprecian en las interfaces cambios de verdugadas y alineaciones que marcan hasta donde llegó la operación. Las molduras de imposta de los arcosolios originales fueron eliminadas casi en su totalidad, colocándose en su lugar una sencilla moldura prismática de piedra [UUEE 137, 152 y 183] que marcaba el arranque del 34 La reforma del ábside, vino acompañada de la instalación en este de la sillería del coro, el cierre del presbiterio con un cancel de hierro y la erección de una mesa de altar con templete de estilo ecléctico. Estas operaciones parecen haberse realizado bajo las las pautas estilísticas y litúrgicas generales recogidas por el sacerdote, historiador, y arqueólogo Francisco Mateos Gagos (Pomar y Mariscal 2001, 96). 35 En esa intervención se debió eliminar cualquier resto decorativo de las tumbas, de modo que en la excavación no se localizaron fragmentos de lápidas o decoraciones semejantes.
José María Guerrero VeGa, Francisco Pinto Puerto y GreGorio Mora Vicente ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 21 arco de medio punto construido en el muro C-7-9. En este paramento, la sustitución de los sillares abarca toda la altura desde la citada moldura y la cimentación. Figura 25. Intervención en el s. XIX en las molduras y el arcosolio del muro 9-A-C. En el paramento contiguo 7-A-C se cegó toda la superficie del arcosolio [UE 141], en el que se abrió un hueco de paso adintelado [UE 5] que, una vez anulada la comunicación de la capilla con la iglesia, permitía el acceso desde la casa rectoral36. La reposición de sillares alcanzó una buena parte del estribo de la cabecera incluido en el paramento. En el muro de fachada, A-7-9, el macizado del arcosolio [UE 158] solo alcanzó la altura de la nueva moldura de piedra, mientras que en el restante, 9-A-C, se aprecia el cajeado en la fábrica original para la moldura de piedra que no se llegó a colocar. El interior del arcosolio decorado con lacería de piedra se cegó parcialmente [UE 23] dejando un hueco en su interior, posiblemente para crear un camarín en el que alojar alguna imagen de culto. 36 Durante las obras de restauración apareció en el dintel de esta puerta una inscripción de grafito de un víctor y el siguiente texto: A D. JOSÉ MORENO. Figura 27. Intervención en el s. XIX sobre el muro C-9-7 y el estribo en 7-C. Figura 26. Intervención en el s. XIX. Cegado del arco rehundido en 7-C-A.
TRABAJOS PREVIOS Y PARALELOS INTEGRADOS EN EL PROYECTO DE RESTAURACIÓN DE LA CAPILLA DE LOS TOCINO (S. XV) EN LA IGLESIA DE SAN JUAN DE LOS CABALLEROS DE JEREZ DE LA FRONTERA Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 22 de los rellenos y desmontar el pretil de piedra original sustituyéndolo por otro de ladrillo [UE 249]. En el resto de la iglesia las obras dirigidas por Esteve continuaron con la reparación de la bóveda de terceletes del tramo contiguo al presbiterio, que presentaba señales de ruina. En 1891 ya se habían concluido los trabajos en los espacios de la nave, el coro y la tribuna del órgano estaban arreglados, así como las capillas que abrían hacia la iglesia. Sin embargo, existían otros espacios, como el de la capilla de los Tocino, que había quedado oculta y sin concluir (Álvarez et al. 2003: 108). En diciembre de 1895, se dieron por finalizadas las obras de restauración del templo, volviendo a abrirse la iglesia, a pesar de que la capilla de los Tocino se encontraba en ese momento: ...cerrada al culto y amenazando ruina por la pesadumbre de la mole de la iglesia, construcción antiquísima del siglo XIII, que se distingue por su elegancia y armónica combinación de nervios de la bóveda, sustentada en fuertes trompa aristadas que la embellecen, existiendo en ella un arco mudéjar de raro mérito por su delicada y original lacería y arrabá38. Esta noticia confirma el efecto que producía sobre esta la fábrica del presbiterio y el primer tramo gótico, su apreciación como elemento de valor singular y su estado de abandono que ha permanecido hasta la reciente restauración. Los apuntalamientos debieron de ser retirados poco más tarde, para incorporar la capilla a la casa adyacente, que continuaría en uso hasta los años cincuenta del siglo XX, último momento en que sería ocupada por un sacerdote (Repetto 1984: 112-113)39. Se conoce que el oratorio sirvió de cocina, realizándose probablemente en este período el cegado de la ventana original [UE 12] y la apertura de una nueva más abajo [UE 10]. A esta etapa deben corresponder también la pintura con decoración de estampados en su interior, la solería hidráulica [UE 194] que se había conservado parcialmente, así como otras huellas menores de mobiliarios de mampostería adosados a los paramentos. 38 Muñoz y Gómez A. 1895: “Restauración de San Juan de los Caballeros” El Guadalete. 22 de diciembre, p. 1. 39 La iglesia continuó como sede parroquial solamente hasta 1911, momento en el que tras la reorganización de la diócesis quedó integrada en una nueva entidad denominada de los Cuatro Evangelistas, que incluía otras tantas parroquias intramuros. Los trabajos en el interior de la capilla quedaron interrumpidos. El interior del arcosolio en el muro de la iglesia [UE 13] no se encontraba acabado y presentaba una fábrica de ladrillo y piedra irregular [UE 14]. La moldura incluida en este momento no llegó a colocarse en todo el perímetro, y en algunas zonas se conservaban aún las cuñas de madera utilizadas en su colocación. Además, en los paramentos, habían quedado a la vista numerosos huecos o mechinales [UUEE 31, 32, 132, 135, 144 y 172] que fueron ocupados por los apuntalamientos y acodalamientos de la obra. Son de dos tipos, los labrados en el muro original, cuyo cajeado ha mantenido la impronta del cincel, y los resultados de construir la fábrica nueva salvando los codales. Estos huecos se corresponden con las huellas marcadas en la planta de cuatro pies derechos que formarían parte del apuntalamiento interior de la estructura [UUEE 217, 218, 219 y 220]. Figura 28. Una de las operaciones del s. XIX inacabadas localizadas en 9-A. En este momento se construyó el conjunto bodeguero que se adosa al ábside de la iglesia y a la propia capilla [UE 9], cuya fachada a la calle San Juan, formada por un muro de mampostería y ladrillo [UE 238], se adosa a los muros de la capilla introduciendo algunas piezas a modo de llave37. Por otra parte, aunque no ha podido documentarse, sería lógico pensar que la actuación en la bóveda del ábside de la iglesia estuviera relacionada con la incorporación de los merlones que coronan su perímetro [UUEE 337-340]. Igualmente adscribimos a este momento la actuación en la bóveda de la capilla. En ella parece que se tuvieron que retirar buena parte 37 Según los datos catastrales su fecha de construcción se remonta a 1890.
José María Guerrero VeGa, Francisco Pinto Puerto y GreGorio Mora Vicente ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 23 Entre los años 2003 y 2006 se abordó la restauración y rehabilitación de la Casa Hermandad de la Santa Vera Cruz, antigua casa rectoral, por los arquitectos A. Martínez González y J. L. Trillo de Leyva42. Tampoco en esta ocasión se realizaron trabajos en la capilla, salvo diferentes prospecciones en su interior de las que no se cuenta con mayor información43. Finalmente, entre los años 2010 y 2011, debido al mal estado de la cubierta y las numerosas filtraciones que se estaban produciendo a causa del vertido de pluviales de las cubiertas del ábside sobre la capilla, se instalaron conducciones para evitar el vertido directo [UUEE 332-335] y, junto a las del resto del edificio, se limpió y resanó la cubierta de la capilla [UE 236]44. 42 A. Martínez González y J. L. Trillo: Proyecto de Rehabilitación de la Casa de Hermandad de la Santa Vera-Cruz. 2003-2006. 43 Se trata de dos catas en los ángulos E y S, previsiblemente abiertos para comprobar la relación entre la capilla y los contrafuertes de la iglesia. Una zanja transversal que recorre la sala en dirección S-N, de 0,60 cm de anchura y otros tantos de profundidad). Con anterioridad a 2006 también se planteó una fosa en el centro de la capilla, de forma irregular tendente al círculo (sobre un metro de diámetro) y profundidad de 0,70 m; y una zanja en el paramento Norte de 0,80 m de anchura por 0,70 m de profundidad aproximada. De estas actuaciones no hemos tenido más datos que los que ha generado la excavación, ya que se fueron colmatando de manera rápida con la tierra extraída. 44 Barroso Becerra, M. 2012: Aproximación a las parroquias fundacionales de Jerez de la Frontera. La torre escalera de la Iglesia de San Juan de los Caballeros: un nudo de complejidad arquitectónica. Trabajo Fin de Máster de Investigación. Master en Arquitectura y Patrimonio Histórico. Trabajo inédito, p. 88. FASE F: Operaciones contemporáneas Durante los años 1960 a 1972 en que la iglesia es cedida por el obispado a la Vicaría General Castrense, para prestar servicio como parroquia, la capilla continuó cerrada y olvidada (Repetto 1984: 112-113). En 1966 fueron picados y enfoscados los paramentos exteriores de la casa rectoral por el arquitecto Fernando de la Cuadra40, siendo muy probable que se picara en ese momento el revestimiento de la fachada de la capilla. Algo más tarde, en 1973, la Hermandad de la Santa Vera-Cruz se trasladó a la iglesia, que se convertirá a partir de entonces en su sede canónica. La capilla sirvió entonces como almacén y lugar de trabajo para las labores propias de una hermandad (Repetto 1984: 112-113), sin que se realicen trabajos para su recuperación. En 1974, la hermandad encargó al arquitecto Juan Torreira la eliminación del coro alto, instalado allí en las obras decimonónicas, para recuperar las dimensiones originales de la puerta principal del templo. Este mismo arquitecto dirigiría las obras necesarias para la reapertura del templo tras su cierre en 1981 por la caída de un rayo, sin que haya constancia de ninguna intervención sobre la capilla (Álvarez et al. 2003: 112)41. 40 Barroso Becerra, M. 2012: Aproximación a las parroquias fundacionales de Jerez de la Frontera. La torre escalera de la Iglesia de San Juan de los Caballeros: un nudo de complejidad arquitectónica. Trabajo Fin de Máster de Investigación. Master en Arquitectura y Patrimonio Histórico. Trabajo inédito, p. 87. 41 El templo se volvió a reabrir al culto en el año 1988. Figura 29. Axonometrías resumen del proceso evolutivo desde la construcción de la capilla hasta la de las casas anexas.
TRABAJOS PREVIOS Y PARALELOS INTEGRADOS EN EL PROYECTO DE RESTAURACIÓN DE LA CAPILLA DE LOS TOCINO (S. XV) EN LA IGLESIA DE SAN JUAN DE LOS CABALLEROS DE JEREZ DE LA FRONTERA Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 24 Los efectos de la propia construcción de la capilla de los Tocino (origen en el periodo B) La capilla tiene como cimiento una fábrica bien trabada de sillares que no son más que la continuidad del aparejo visto de los muros, sin relés interiores. La construcción del muro 9-A-C no afectó sustancialmente al estribo del ábside, pues se adosa de una forma limpia, tanto que se echan en falta un mayor número de trabas entre ambos. La anchura del arcosolio se calculó para que el estribo formase uno de sus lados, injertando en este último solo la cornisa que sirve de imposta al arco apuntado. Al ser el muro más ancho que el estribo, lo trasdosa por la parte exterior (hacia la actual bodega), dándole una mayor trabazón que explica la ausencia de llaves por el interior. En el muro opuesto, el 7-A-C, observamos sin embargo una importante reducción del ancho del estribo debido a la presencia de arcos murales, que representamos por la intersección de ambos elementos. Estos arcos murales reducen el espesor del muro en unos 40 cm, es decir, casi a la mitad. La estabilidad del estribo 7-C se confía al arco de descarga que mantuvo su funcionamiento hasta que se modificaron las condiciones de carga iniciales, probablemente tras la construcción del primer cuerpo de la nave a principios del s. XVI. Estos arcos murales existen en las tres paredes de la capilla, mientras en el muro del presbiterio A-7-9, existió un arco de apertura al ábside de menor dimensión. Estos arcos hacen de extensión visual de la capilla, y recogen de nuevo la tradición de la 3.2. Comprensión constructiva y estructural del estado de la capilla a partir del análisis estratigráfico La capilla ha sufrido una serie de transformaciones y deformaciones a lo largo de su historia que son consecuencia de su propia construcción y su relación con las unidades edificatorias descritas en el apartado anterior. Hasta aquí se han descrito las huellas que aparecen de forma sincrónica y se ha intentado reconstruir el proceso diacrónico a través de distintas estrategias y métodos analíticos expuestos. Queda ahora interpretar a partir de estos datos que han sido organizados en periodos, las deformaciones y patologías, sus causas y su estado actual, y cómo condicionaron el proyecto de intervención. Las cargas del ábside sobre la capilla (origen en la acumulación de las reformas descritas) El ábside formaba una caja cerrada y estable, estructurada por los muros poligonales, las paredes laterales estribadas y un frente que abría hacia el buque mediante un hueco menor al que actualmente abre a la nave, por entonces este espacio se cubría con una armadura mudéjar de madera. Este hueco se ensancha y amplia para acomodar la construcción del primer tramo tardogótico en 1504, lo que debió debilitar la unidad constructiva del ábside en los puntos más extremos 6-C y 6-D donde ambas estructuras se yuxtaponen, incrementando la carga hacia los laterales, y por lo tanto, hacia la capilla que tratamos. La construcción de la capilla de los Tocino en 1404, y posteriormente la de los Carrizosa de mucho mayor tamaño, al otro lado del ábside, volvieron a debilitar la estructura del ábside, pues abrieron arcos o puertas en sus muros, y removieron su cimentación. La asimetría no es un efecto deseado en este tipo de edificios, pues desestabiliza la unidad constructiva y su lógica de funcionamiento. Este puede ser uno de los motivos de la inestabilidad del ábside hacia el noroeste, que se atajó en el s. XIX mediante una anulación de los arcos de ambas capillas laterales, además del relleno de las criptas de la capilla de los Tocino tras la exhumación de los restos óseos, y la creación de un potente recalce bajo el estribo 7-C como se ha podido documentar en la excavación arqueológica. Figura 30. Perspectiva cenital donde se visualizan las reducciones de los muros de la capilla.
José María Guerrero VeGa, Francisco Pinto Puerto y GreGorio Mora Vicente ARQUEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA, 16, enero-diciembre 2019, e086 Madrid/Vitoria. ISSN-L: 1695-2731. https://doi.org/10.3989/arq.arqt.2019.008 25 desplazamiento de la línea de carga a la zona superior del nervio. La altura de los nervios es 45 cm, aproximadamente 1/11 de la luz de la capilla, es una sección muy conservadora, sobre todo si consideramos que la sección de la plementería se aproxima a 1/30 de la luz, si contamos el espesor del ladrillo (14 cm) y el compacto de mortero superior (2 cm) de cal. Ambas soluciones están superpuestas, ya que no se aprecia en las aperturas inspeccionadas que los nervios tengan un pezón superior que permita la traba. El resto de las piezas de la bóveda se han mantenido unidas y trabadas, funcionando como una gran compacidad. Como ya se indicó en los apartados anteriores, las roturas de los nervios están asociadas a los empujes del presbiterio y la bóveda del primer tramo, estando estabilizadas estas acciones en la actualidad. tipología de capilla qubbas funeraria. En esta extensión suelen ubicarse sepulcros escultóricos de bulto redondo que representaban a los donantes. Esta articulación espacial hace que la estructura portante concentre los esfuerzos de las esquinas de la capilla, provocando las grietas que han quedado recogidas en la planimetría. Dentro de la caja que forman estos muros, confiriéndole una gran unidad estructural, se construye una bóveda ochavada de nervios de piedra que forman una estrella de ocho puntas y plementos de roscas de ladrillo a la soga y canto que se aparejan de forma concéntrica a la clave polar hasta formar aristas sobre los nervios, quedando ocultas por estos últimos. Podríamos decir que la bóveda está formada estructuralmente por varias piezas. Un casquete superior de hiladas concéntricas que se extienden hasta los enjarjes dentro de la forma estrellada, y unas figuras conoides que permiten obtener paños lisos en los paramentos del ochavo terminados en arcos apuntados45. Ambos elementos de ladrillo muestran una gran capacidad autoportante que dependerá de la manera en que estas “partes” queden unidas. Esto ha permitido que la plementería mantenga unida la zona más afectada por los empujes del ábside, produciéndose solo los desplazamientos de nervios sin apenas deformaciones de la fábrica de ladrillo46. Los nervios han actuado girando respecto a la articulación que suponen los enjarjes C-O y C-N. Esta forma de funcionamiento delata que los nervios son piezas independientes desde los capiteles hasta el punto donde se bifurcan. Esta solución podemos considerarla muy primitiva en cuanto a su concepción, pues a lo largo del s. XV evolucionan a soluciones que evitan estos problemas de separación y desgarro, haciendo que las impostas formen un “enjarje”, que unifica varios nervios, y las bifurcaciones se construyen también con una sola pieza, generando lo que conocemos como “cruceros” y “claves”. Por esta razón todos los nervios afectados han actuado como una pieza solidaria, sin que las dovelas intermedias hayan sufrido desgarros apreciables en los lechos de unión, concentrando las deformaciones en los extremos. Sólo el nervio n-6 (nervio que une la bifurcación con la clave) ofrece estos movimientos en los lechos, resultado del 45 Esta técnica del ladrillo aparejado de forma concéntrica ya había dado su resultado en construcciones militares como torres defensivas en la banda morisca cuya caja mural hermética y lisa tiene muchos aspectos comunes con la capilla de los Tocino (Molina 2017). 46 Así se ha comprobado en los ensayos sobre el comportamiento estructural realizados sobre la bóveda (Compán et al. 2016). Este estudio estructural ha considerado las articulaciones e interfaces desveladas en el análisis constructivo y paramental en la construcción del modelo analítico elaborado. Figura 31. Proyecciones planas donde se visualizan los elementos de la bóveda y se representan las grietas y roturas detectadas en los nervios.