La Constitución de Cádiz de 1812 : declaraciones, instituciones, garantías, desenvolvimientos : conferencias dadas en el Fomento de las Artes de Madrid
Full text
LA CONSTITUCION DE CADIZ
DE 1812
DECLARACIONES. -INSTITUCIONES.-G AR ANTIAS.
DESENVOLVIMIENTOS.
CONFERENCIAS DADAS EN EL
Fomen o de las
A es
DE MADRID
po
D. RAFAEL M. DE LABRA. Biblio eca PixeLegis. Uni e sidad de Se illa.
MADRID
IMPRENTA DE ALFEEDJ ALONS9
Callo
do Ba bio i, n/In . 8
1907
P
•
ADVERTENCIA
Los Ex ac os que siguen á es as lineas ue-
on hechos—y aun imp esos—hace algunos
años; cuando, siendo yo P esiden e del
Fomen-
o de las A es de Mad id,
o ganicé una se ie
sis emá ica de Con e encias de ulga ización
cien í ica y desin e esada p opaganda polí ica
y
económica, que alcanzó g an éxi o. La alle -
on an o la impo ancia y el celo dolos p o e-
so es (de mucho enomb e, buscados en el
sano de odas las escuelas
y
odos los pa idos
de Espada) como la de oción del nume osísim o
público, que con a a asiduidad, llenaba, po
las noches, dos eces á la semana, los as os
salones de la casa de la calle de la Luna, don-
VI
1?e,
po aquel en onces, enía su domicilio el
mencionado Ins i u o, c eado, cong an sen i-
do democ á ico, en 1848, po el ene able sa-
ce do e D. Basilio Riesco Leg and.
Todas aquellas Con e encias imp esas e-
on epa idas p o usamen e po Mad id. Lua -
go me p opuse da , yo mismo, una se ie de lec-
ciones, de ca ác e elemen al
y
ulga izado ,
sob e el p ime pe íodo de la His o ia cons i-
ucional de Espa a. La p ime a lección se pu-
blicó con el í ulo
de les
Co es de ( ádzz.
Un
olle o de 32 páginas en 16.
6
Me sa is izo el
éxi o, aun siendo és e modes o.
Después me dediqué á la ob a undamen-
al de aquellas Co es. Pe o mi abajo esul-
ó más ex enso de lo que yo había pensado;
po que u e que accede á los deseos de g an
núme o de socios y de muchos jó enes ex a-
nos á la Sociedad, g andemen e a icionados á
es udios his ó icos, que en onces no se hacían,
ni aho a se hacen, en nues os Cen os uni e
si a ios.
Las cosas llega on al pun o de que me ué
p eciso epa i la ma e ia de mis explicacio-
lin
en dos Cu sos. Pe o el
segundo no u-km
VII
e ec o en el año señalado.—Y c eyendo que
al in pod ía da lo, es imé opo uno aplaza la
publicación de los Ex ac os del Cu so p ime-
o, has a que pudie a publica ambién los si-
guien es
y
o ece á los a icionados el plan
a.
zonado é ín eg o de mi ob a.
Después ha pasado bas an e iempo. Yo,
a a
-
eadísimo
y
comp ome ido en o os empeños
de mayo i eza
y
complicación, no he podido
ealiza mi p opósi o. Más aún; po e ec o de
o os es udios, me ha asal ado la idea de hace
un abajo más de enido
y
amplio sob e la Re-
olución española del siglo xix. Pe o no he
c eído ni c eo que es án demás la publicación
y
el epa o g a ui o de los Ex ac os de mis
lecciones del
Fomen o,
dadas en días no an
is es como los p esen es de ala man e des-
o ien ación é indi e encia doc inal apenas
comp ensible.
Me
ha de e minado, sob e odo
s
el caKe e
de suma modes ia de esos Ex ac os.
Pa a aquel á quien le in e ese especialmen e
la ma e ia sob e que e san, debo deci que se
elacionan con ese abajo o os que, con el
mismo p opósi o de es udia el g an pe íodo
VIII
dooeañis a, he hecho
y
publicado, desde 1880 á
es a pa e.
Po ejemplo: un es udio sob e la pé dida
de las Amé icas, desde 1809 á 1825; o o so-
b e Muñoz To e o
y
las Co es de Cádiz;
o o sob e los dipu ados ame icanos en las
Co es españolas
y
su in luencia en la Cons-
i ución gadi ana
y el ya
ci ado (que pienso
amplia den o de muy poco) sob e las Co es
de 1811.
También me p ome o hace es ó cua o
Con e encias, sob e las cosas de aquel pe iodo,
en el Cu so ac ual del A eneo de Mad id, so•
b e
His o ia
poli ica con empo ánea de Es
paña; Cu so que o ganicé (con idén ico
sen ido
de uiga ización) el año pasado, como P esi-
den e de la Sección de Ciencias His ó icas de
aquella ilus e
y
me i isima Casa,
y
que, hecho
po un g upo de homb es de an o ale como
sen ido polí ico
y
p obado pa io ismo, u o
un éxi o pun o menos que insupe able.
En ese mismo Cu so del año úl imo di o a
Con e encia sob e el Rey D. Ca los III, como
p ecu so de la Re olución española.
Y muy poco an es di o a lección, en el U ca-
IX
lo de la
Unión Me can il de Mad id, sob e el
g an Minis o de aquel Rey, D. José de Gál ez,
p ime Minis o uni e sal de Indias, au o de
la O denanza de In enden es de Nue a España,
de la Cédula de población de la T inidad
y
de
los
dec e os de libe ad de Come cio con
Amé ica.
Ci o
y
aun de allo es os pob es es udios; p i
me o, po que en ellos pod á el cu ioso ecoge
e e encias que le pe mi an mayo es
y
más
sus anciosas in es igaciones: luego, po que
c eo in e esan ísimo, pa a la ida ac ual de Es-
paña, conoce un poco el modo de habe se ini-
ciado nues os p oblemas con empo áneos ha-
ce cien años
—y
po úl imo, po que, aunque pa-
ezca men i a, en odo ese iempo nadie se ha
dedicado á es udia , desde el pun o de is a
Poli ice
y
social
y
en su elación con el Mundo,
oda la ob a de nues os insignes doce:di-lis as.
Cla o es que no aludo al lib o de A güelles
sob e la Re o ma cons i ucional de Cádiz
y
á la
celeb ada His o ia del le an amien o y e o-
lución de España del conde de
To euo.
Es as
ob as, de inexcusable consul a, ienen un
a-
lo
dis in o del que yo a ibuyo á los abajos
c ie es án
po hace y
que exige impe iosamen-
e la ac ual cul u a polí ica de España, en is a
de lo
que
ha sucedido y
se
ha sabido
después de
la publicación de los des lib os mencionados.
Con ale poco, muy poco, odo lo que yo
he hecho, quizá, si a como in i ación
y
e-
comendación á pe sonas más capaces
y
de su-
pe io es medios, pa a un empeño, que in e e-
sa g andemen e al p es igio de nues a Pa-
ia.
Da odas sue es, los Ex ac os que an á
con inuación e san sob e la pa e más sus an-
cial de la Cons i ución gadi ana—plan ean los
p oblemas capi ales del De echç) polí ico con-
empo ánea—compa an lo qu
1
3 hicie on los
legislado es de 1812 con lo que consignan los
más ca ac e izados Códigos polí icos de su
iempo—é indican, de un modo sama io, los
an eceden es his ó icos de casi odas las ins i-
uciones polí icas españolas del siglo x x
y
las
con a ias a i maciones de la ieja
y
p es igio-
sa Cons i ución democ á ica. Tal ez pueda
conside a se mi ob illa como un Indice de
cues iones plan eadas en el cu so de la ida po-
lí ica con empo ánea de España, pasando po '
X
I
la Cons i ución a e zada de 1869 y la al on-
sina de 1876.
Sin duda el lec o ad e i á de iciencias con-
side ables en mis c í icas espec o á algunos
pun os doo indes. Pe o debo ad e i que yo
p opendo, en odos mis abajos de ulga iza-
ción, á educi mucho la exp esión de mis opi-
niones pa icula es. Y con ecuencia cons-
.,
cien emen e, excluso a i mleiones e minan-
es sob e soluciones.
Es o esponde á mi con encimien o de que
el es ado in elec ual de nues o país exige
quo, an e odo
y
sob o odo, se wz:ponga al lec-
o
y
en gene al al públi
,
3o, los é minos p e-
cisos de los p oblemas
y
los hechos conc e os
que cons i uyen los da os, elemen os ó su
pues cs de las cues iones.
Es un e o de ex,31pcionales y unes as con-
secuencias, no ya el p escindi de es a expe
.
si-
ción desin e esada de los elemen os de juicio,
si qu el pnspo ie la á la n-mo-.~-nendneión de
las soluciones,
y
al in úl imo de la p opagan.
da, po esp
q.
.
abl y bien in ewi ,n
l
da que
es a sea.
No ya el público en gene al, sino muy espe-
X
VI
II
In en al
,
s: 1.
a
amo de la pa ia es
una
de las p in-
í pales obligaciones de odos los españoles y así mismo,
e? se jus os y bené licos.-2.
a
Todo español eso obii_
:pdo 4 se
/Zel á la Üons i ueión, obedece las leyes
espe a las au o idades cons i uidas. —3.
a
La
_Nación
es a obligada d conse a y p o ege po leyes sabias
y
l ,s as la. libe ad ci il, la p opiedad y los demcis de e-
dos legí imos de los in
l
i iduos que la cPmponen.--La
-3 o m a cons i ucional.—La Re olución española
de 1808-14.
CONFEnENCIA
3.a
El
con enido de la Cons i ución. -
A. Las Decla a-
climes gene ales.—B. Las Ins i uciones undamen-
ales —C. Los Desen ol imien os.---D. Las Ga an-
ías.—
Deci aciones. -
Concep os gene ales. La
Nación espa iola. - La ciudadanía.--La sobe anía.
—Los españoles,
los
ame icanos y los a icanos.—
Los homb es lib es y los escla os. -La abolición
de
la escla i ud en Espaila.—El
p
oblema colonial
y
la cues ión de Amé ica.
CONFERENCIA 4.a
Los
Deci(J aciones.--("_`on inu'lción
)
—1.
a
La ciuda-
danía.—Es a implica
el
de echo elec o al y el de
,
d.sem2eña ca gos públicos.—EI o igen y la e-
cindad como
condiciones de la ciudadanía.--La na-
u alización del ex anje o (ca a especial de ciu-
dadanía) como medio suple o io.-- El de echo elec-
o al y de ep esen ación de
los
ame icanos.—Ca-
ác e de la Colonización española. -La polí ica de
asimilación
de las Leyes do Indias
y
en la época
cons i ucional. --El Consejo de Indias y la Casa de
XIX
con a ación.--Decla ación de las Co es de Cádiz
sob e los españoles a icanos. -- Dec e os de la Jan-
a. Cen al de 1809 sob e la ep esen ación de Amé-
ica en Co es.—E1 a . 22 de la Cons i ución de Cá
diz sob e es e pa icula .—P o es as ame icanas. —
La gue a
y
la emancipación de Amé ica (1809-25).
—La expulsión de los dipu ados de Cuba, Pue o
Rico y Filipinas de las Co es españolas, en 1830.
Ol ido del de echo de los Ul ama inos en 1854
y 68.—Las suble aciones de Cuba. --Dec e os de
1879 sob e el de echo elec o al y la ep esen ación
se
los An illanos.—Desigualdad i i an e en e es-
os y los peninsula es.—Se complica es o con la
cen alización adminis a i a y el man enimien o
de las acul ades omnímodas de los Capi a nos go-
lle ales de 1825. —F acaso de nues a polí ica colo-
nial en el siglo
xix.—Exi o
insupe able de la abo -
lición de la escla i ud en las An illas españolas.
CONFERENCIA
5:1
Las Decla aeiones.—;Con inuación)-2.
a
La Sobe-
anía Nacional. - La sobe anía
eside esencialmen e
en la Nación, á
la que
pe enece eucclus¿ ame'A e
el de-
echo de es ablece sus leyes undamen ales.—La
ep esen ación de la Nación
eside
en las Co es
que cons i uyen
odos
los Dipu ados.—El Rey lo es
po la
g acia de Dios i de a Cons i ución,
y es á obli-
gado
á
puWica y ci cula
á odas las au o idades y
los pueblos, los
dec ecos
de las Co es de e o ma
c
ons i ucional. Las leyes o dina ias se hacen po
las Co es con el Rey.---Es e, po medio de
sus
Mi-
nis os, puede p esen a á
las co es
p oyec os do
ley.—E1 Rey iene el de echo de
sa?¿cioia y
p amul-
XX
;ación.----El Rey puede echaza un acue do de is.5,
Co es sólo po dos eces. Compa ación de la
Cons i ución española de 1812 con las Ca as
o o -•
adas
eu opeas de 1814 á 1829; con las Cons i ucio
nes mix as ó Pac os cons i ucionales de 1830
á
85,
y con la Cons i ución española de 1876.— Compa a-
ción con las Cons i uciones
popula es
ancesa, bel--
ga, g iega, i aliana y española de 1869. --Di e encia:
de la Sobe anía
nacional
y la Sobe anía
popula .—
La Sobe anía se eje ce e lexi a
(Pode es Páb ico )
ó espon áneamen e
(Opinión
y
Cos umb e).--In
luen-
cia que sob e los Pode es Públicos eje cen
las Li-
be ades públicas
de eunión, asociación, imp en a,:
pe ición, e c., e c.—La
ep esen ación
de la Nación
po las Co es es dis in a de la
daopación.—La
So-
be anía Nacional y los De echos indi iduales.
e-
iciencia de la Cons i ución del 12, sob e es e pa i-
cula . —El de echo del ex anje o en España, seg-7.7.1.
el Fue o Real, las Pa idas, la No ísima, las Leyes
de Indias y la Cons i ución del 12.—La libe ad de.
imp en a en 1812.—La in iolabilidad de la p opie-
dad pa icula . --La segu idad y la libe ad pe so-
nales. — Fó mulas supe io es de la Cons i ución.,
no e-ame icana.
CONFERENCIA
6.°
das
las í ucione
•
--1.
3
La Iglesia O icial.—La
in ole ancia eligiosa p oclamada po el a . 12 de
11 Cons i ución.—In e ención del pá oco en ac os
polí icos.--Consag ación del
egium exequa u y
de
las egalías de la Co ona.— El ue o eclesiás ico --
Loa ecu sos de ue za.--La abolición del San o O i-
cio
y
de la inmunidad con ibu i a del cle o.—Im-
XXI
po ancia é in luencia de és e en las Co es de Cá-
diz.-La p o es a eligiosa y el mo imien o de la
c í ica mode na en España, desde Fede ico Se io'
y
Luis Vi es has a los comienzos del siglo XIX.-L?,
adición in ole an e en España.-Las expulsiones
de judíos, mo iscos y mudeja es.-Daños que
es a.
in ole ancia ha p oducido.-Cómo es o se ha com-
binado en nues o pe juic o. con el espí i u gue -
o y de a en u a.-Las eo ías de la libe ad de
eoneieneia. la libe ad de cul os
y
la sepa ación del
Es ado y la Iglesia. His o ia de la e olución li-
be al española en es a ma e ia -Ejemplos d' )
i ancia, Ingla e a, Bélgica y Aus ia.-Ejemplo
le los Es ados Unidos.-Necesidad absolu a de que
_spaila des uya las dos no as que la sepa a ou
del concie o del Mundo con empo áneo: la escla-
i ud de los neg os y la in ole ancia eligiosa.
CONF¿F ENC A
La
Las 1
-4 i uciones
(co?!, inuació9).-2.
a
La Mona quía
mode ada he edi a ia.-El Gobie no de España.
-Sus ines y sus medios -Los Pode es públicos:
el Rey, las Co es, los T ibunales de Jus icia.---Los
einos pa iwon,iales.----Su
desapa ición .—Limi ación
exp esa y de allada do las an iguas acul ades y li-
cencias de los Reyes espaáoles, po el a . 172 de la
Cons i un de 1812.-De echo de las Co es á e-
aai se.-Necesidad d.-J
,
la au o ización do las Co es
pa a algunos ac os del Rey -Necesidad de la i ma
de los minis os pa a la e icacia do las ó denes del
.1by. -La pe sona de és e es sag ada é in- iola-
e.sp
g
nsabilid
q
I minis e ial.-Los Con-
:
..
je os del Rey. -El Consejo de Es ado.- Las p e,_
oga i as
eales de la sanción y la p omulg2ción
de las
leyes.—De echo
de con oca
y disol e las
Co es. Nomb amien o y sepa ación de los minis-
os.—La compe encia minis e ial. El ju amen o
del Rey (a . 173).— Las penas eales (a s. 172, 173
y 181).—Compa ación de la Cons i ución del 12 con
la española de 1869 y la belga de 1831, la „ iega
del 64, la umana del 66 y la ancesa de 1791.—
Ca ác e especial de la Mona quía
limi ada
de la
Cons i ución de 1812.--La colabo ación del Rey
con las Co es en la con ección de las leyes. —La
e o ma cons i ucional es de la compe encia exclu-
si a de las Co es.—An eceden es de las elaciones
del Rey y las Co es, en la his o ia polí ica de Es
paña.—La legislación y las p ác icas de A agón,
de Na a a, de Ca aluña y de Cas illa . Compa a-
ción
C011
la legislación inglesa .—Las eo ías del Po-
de mode ado y del Je e del Es ado.-- La cues ión
de las o mas de Gobie no.—E1 acaso de la Mo-
na quía popula española en 1812 y 1869.
CONFERENCIA 8.a
Las Ins i ucione8 (coweinnación' .-3.
a
Las Co es.—
Su o ganización y composición.— El su agio uni-
e sal de es g ados —La en a y las die as del
Dipu ado.--In iolabilidad, inmunidad y eelección
de és e. — La Cáma a única .—Las ci cunsc ipciones
p o inciales.— Compa ación con las leyes elec o-
ales y las Cons i uciones de Alemania, Bélgica,
Rumania, G ecia, Se ia, Ingla e a, I alia, F an-
cia y los Es ados Unidos de Amé ica.--Compa a-
ción con las leyes españolas de 1869, 70, 76 y 78.—
El Sonado y los dis i os elec o ales en el ex anje-
XXIII
o y, en Espa a, en e
á
la Cons i ución de 1812.—
A ibucione
s
de las Co es.—Su inicia i a; su . e
e o egio.—La Dipu ación pe manen e
de las Co es.—Las Co es o dina ias y las ex ae -
dina ias.---Funcionamien o de las Co es.—Los Re-
glamen os pa a el Gobie no in e io de és as (1810
y 1813).—El p o isional del Pode Ejecu i o de
1811.—Los Reglamen os de la Regencia de 1812 y
13.—An eceden es his ó icos.—Las Co es de
CRS-
illa.—Las ca alanas.—Las a agonesas. —Las de
Valencia.---Las na a as.—Las de Amé ica. La
Jun a Cen al de 1809 .—Las Co es de Cádiz.
CONFERENCIA 9.a
Las _Ins i uciones (con inuación).-4.
a
Las Co es
y los Concilios de Toledo.—Los
b azos
de las an-
iguas Co es de Cas illa. O igen de és as, en el
siglo
xu.--La educción de aquéllas, en 1538 y 1702,
al
b azo
popula ó
ep esen ación de las ciudades.
--El manda o obliga o io de los P ocu ado es.—
T ans o mación del de echo de ep esen ación: en
un
p
,?
i i¿egio .
que al cabo se negocia —Con oca o ia
de las Co es po
los
Reyes.- El o o do los
im-
pues os
se anula en el siglo x i po la Comisión
de millones do Felipe I V.—Esplendo de las Co es
cas ellanas en los siglos xu y x .---Decadoneia
en
©l siglo x .—Las Co es españolas (desde Felipe II
á Ca los
IV)
se eunen solo 32 eces en 252 años.—
La ley
2.
a
,
í ulo
7,
lib o 6 de la Nue a Recopila-
ción, que las consag a, desapa ece de la No ísima
de 1805. --Res ablecimien o de las leyes do Nue-
a Recopilación (1567) po el Es a u o Real
de
1834,
XX
I
V
Sen ido del ac ual égimen pa lamen a io y del
sis ema ep esen a i o.
(701'
,
IFEhli.INCIA 10.1
Las I s ,i miones (con inuacidn).---
5.
a
El Pode Eje-
cu i o.—E1 Pode Mode ado .—E1 Rey.- La i es-
ponsabilidad del Mona ca y la esponsabilidad de
los Minis os.—El Consejo de Es ado.—An eceden-
es.--Los Consejos his ó icos.—El Consejo de Cas-
illa.—E1 Consejo de Indias.-6.
a
El Pode Judi-
cial.—A) Los T ibunales.—La Adminis ación ci-
il:--La Adminis ación de Jus icia.—La unidad de
ue o.—La inamo ilidad judicial.—E1 Reglamen o
de Audiencias y Juzgados de 1812.—Los dec e os
de 1813 y 1814 sob e esponsabilidad judicial, y de
los demás unciona ios públicos.—Sob e compe-
encias, y pa a el gobie no in e io del T ibunal
Sup emo.—La abolición del o men o, la in amia,
los ap nios y la con iscación de bienes.—E1 Jui-
cio público.—Las es ins ancias.—La e o ma del
-ejo p oceclimien o.—La idea del Ju ado. - Au-
ceden es his ó icos de la O ganización judicial.
CüNFE1,-ENCIA 11:1
ns i
u
(con inuació,
.a El Pode ju-
dielal.—B). El Sup emo T ibunal de Jus icia. Sus
an eceden es his ó icos.—La casación ci il y c i-
minal.—La esponsabilidad del T ibunal Sup e-
mo an e las Co es.—Dec e os de es as (1812-13 y
14) complemen a ios de las disposiciones cons i-
ucionales sob e esponsabilidad judicial.—La le-
gislación española pos e io á 1814, en ma e ia
p ocesal y de o ganización de ibunales, has a
llega á los Códigos igen es de 1881 y 82.
XXV
CONFERENCIA 12.1
Las Ins Puciones (conclusión).--E1
Pode judicial
—C). Compa ación de la Cons i ución del 12, en lo
ela i o al Pode Judicial, con las Cons i uciones
ancesas de 1791, 1814 y 1830 y 1848.--Con la bel-
ga, la g iega, la i aliana
y
la po uguesa. —Compa-
ación con el égimen b i ánico
y
el de los Es ados
Unidos.—Y con el ac ual de F ancia y de Suiza.
Y con algunas Cons i uciones hispano-ame icanas.
CONCLUSIÓN DZL ACTUAL CURSO
Dn
CONFERENCIAS DEL
Fomen o de la9 I es
P opósi o de eanuda lo en el año p óximo. —
Ma e ias que quedan po a a .—
Las Ga anlias
cons i ucionales.-
Los
Desen ol inaie4 os de la Cons i-
ución.—L
g
s
( í ulos 6.° á 10.°
)
de la Cons i ución de
1812.—Del Gobie no in e io de las P o incias y
los Pu
cl
blos.—De las Con ibuciones.--De la Fue -
az mili a . De la Ins ucción Pública. —De la ob-
se ancia de la Cons i ución y de la Re o ma cons-
i ucional.—Cues iones eó icas é his ó icas e e-
en es á es os pun os.—Ca ác e elemen al y ul-
ga izado de es as Con e
e
ncias
y
de las enide as.
i
EIBBOS DE MIL CONSULTA
SOBRE
La Cons i ución Española de 1812
Su o mación y con enido.
Bo ego
(Awd és).—His o ia de las Co es espa-
ñolas en el siglo xix, 1 ol., 4.°, Mad id, 1880.
Ríos Juan (111.).—
Código español del Reinado
in uso de José Napoleón Bonapa e, 1 ol., 4. °,
Mad id, 1845.
X.—Las Cons i uciones españolas de 1812 á 1845.
doceañis a p omulgada en 18 de Ma zo de
1812 —El Es a u o Real de 4 de Ab il de 1834
La
Cons i ución de 18 de Junio de 1637. - La
Cons i ución de 23 de Mayo de 1845).-1 ol., 16 °,
Mad id, 1850.
Blanco Whi e (José 1'.
a
)
.—E1 Español.---Pe iódi-
co.--4 ol., 4.°, Lond es, 1810-14.
Blanco, Al a ez Glie a, Lis a y a2
,
leyo (cloa
X
X
XIV
A ias «i anda
Joe).—Examen c í ico his ó ico
del in lujo que u o en el come cio, indus ia ,
y
población de España su dominación en Amé ica.
—1 om. 4.° Mad id, 1854.
F anco &laza
(Ped o).—Res au ación polí ica,
económica
y
mili a de España . --1 ol, Ma-
d id,
1812.
Colmei o (Manuel)
—His o ia de la Economía po-
lí ica de España.._
2 omos. Mad id 1863.
Cañedo
(R/m44).—Nociones de Economía polí i-
ca. 1 om. Mad id, 1814.
De Don y de Bassols (Ramón Láza o). La
iqueza
de las naciones, nue amen e explicada con la doc-
ina de su mismo in es igado . —2 oms. Ce e-
a, 1817.
Ga ido
(Fe nando).—His o ia de las clases aba-
jado as, de sus p og esos
y
as o maciones eco-
nómicas, sociales y polí icas, desde los iempos
más emo os has a nues os días. --1 om. Ma-
d id, 1870.
Bie eld (Ba ón
de).--Ins i uciones polí icas. T a-
ducción.--6 omos. Mad id, 1801.
Un Español
—En de ensa del Rey, de las Leyes
y
la
Religión. Mani ies a sus e dade os sen imien-
os con a los alsos p incipios de los
Ciudadanos.
--Un omo. Mad id, 1814.
kasdeu (Juan F ancisco
de).--ea as á un . epubli-
XXXV
I,cano omano,, su amigo, ace ca del amoso ju a-
men o.-Un
omo. ,Mad id, 1814.
Sempe e y Gua inos (Juan).
Obse aciones sob e
las Co es y sob e, las leyes undamen ales de Es-
paña.-Un omo, G anada, 1810.
-Resumen de la His o ia de
laa
-an iguas Co es de
España.-Un
omo.
Mad id,
1834.
Flo ez Es ada (Al a o)
-Rep esen ación hecha á
M. C. el S . D. Fe nando VII en de ensa de 'las
Co es.-1 ol. Mad id, 1820.
A guelles gus in).
Examen his ó ico c í ico de
la e o ma cons i ucional que inician las Co es
«
gene ales y ex ao dina ias desde 1810 á 1813. 2
' ol. 8.° Lond es, 1835.
San Miguel (E a is o).-
Cons i ución y Fs a u o.-
1 oll. 8.° Mad id, 1807.
Du e ine (A). -
Cuad o his ó ico de los abusos y
'espí i u de la e o ma polí ica en España. T adue-
,ción de J. Jene .-1 ol. Mad id, 1840.
B. P. M. -La
Cons i ución anc
o
s
g
, o m•ida,
discu ida y dec e ada desde 1789 á 1791.--1 ol.
_Mad id, 1837.
F . Magín
Fe e .-Las layes uniam n al s de
Mona quía española sagún ue on • n igu
m n e
y según con iene que
s
San
en la ép, c e uaL 2
ol. Ba celona, 1843.
xxx i
C-olmei o (Manuel)
Cu so
de De echo polí ico>.
según la his o ia de León y Cas illa. 1 ol. Ma-
d id,
1873.
Palma (J. e.)-
Ca ecismo polí ico a eglado á la
Cons i ución de la Mona quía española.-1 ol..
Cádiz, 1812.
Pacheco Be múdez (An onio). -
Polí ica na u al 'é
discu so sob e los e dade os p incipios de Go-
bie no. - 1
ol.
San iago, 1811.
XX.
-Nue o ocabula io ilosó ico democ á ico
necesa io pa a en ende la nue a lengua e olu-
ciona ia. T aducido del I aliano. Segunda edición.
2
ol.
Mad id, 1823.
Ce ezo Ma es (F . Luis).
El A eismo bajo ei:
nomb e de Pac o Social, p opues o como idea pa a.
la Cons i ución española.-1
ol.
Valencia, 1811.
B own (Doc o ,).-
T aducido
del inglés.-1
ol..
Cádiz, 1813.
Llo en e (Juan
n onio).-A o ismos polí icos es-
c i os en ancés po un ilóso o del No e de Eu-
opa. T aducción. -1 ol. Mad id, 1823.
De P a .
La Eu opa y Amé ica en 1821. T a-
ducción del ancés.-2 ol. Bu deos, 1822.
-Do las Colonias y
de la Re olución ac ual de..
la Amé ica. T aducción.-2 ol. Bu deos, 1817.
Ilumbold (Ba ón de). -
Ensayo polí ico lob e las
_s'a
de Cuba. 1818. T aducción.-Pa ís, 1836..
L
XXXVI
I
„In an e (Joaquín).
P oyec o de Cons i ución pa-
a la Isla de Cuba.-1 ol. Ca acas, 1811.
Za agoza (Jus o). - Las
insu ecciones de Cuba.
Apun es his ó icos.— 2
ol.
Mad id, 1872.
XX.—Bosquejo del come cio de escla os.— 1
ol.
Lond es, 1814.
P oyec o ela i o al come cio, sue e y
se idumb e de escla os, inclinado á su ansi-
,
,ción opo una á lib os du an e el iempo que debe
.con inua su in oducción en e i o ios españo-
-- 1
ol.
Cádiz, 1813.
Lab a (R
z ae M.)
Los Códigos neg os. Es udio
-de Legislación compa ada.-1
ol.
4.° Mad id, 1879.
Mi a lo es ( ma qués
de).—Reseña his ó ica de la
pa icipación
de
los pa idos polí icos en los suce-
sos polí icos de España en el siglo x x.--
.
1
ol.
Mad id,
1863.
Escale
a (E a is o) y González Llana (Manuel).
La España del siglo xix. Sus nomb es y acon eci-
mien os más no ables —4 ol. Mad id, 1864.
Fe n4udez de los Rios
(Ángel).—Es udio his ó ico
de las luchas polí icas de la España del siglo xix.
—1 ol. 4.° Mad id, 1880.
Muñoz Maldonado (José)
—His o ia polí ica
y
mi
li a de la gue a de la Independencia. 3
ol.—
YEad id, 1833.
Ve allos ( Ped o).
Exposición de los hechos que
xxx
m
han p epa ado la usu pación de la Co ona de
paña. --1 ol. Mad id, 1808.
Vicen e
y
Ca a anies
(José).-T a ado his ó icos
c í ico ilosó ico de los p ocedimien os judiejales,
en
ma e ia ci il. -3 ol Mad id, 1858.
Vumi o Pé ez
(Vicen e) y Al a ado (San iago) -
Código y p ác ica c iminal a eglado á las leyes-
de España pa a se i de con inuación á la Ca i-
lla Real no ísima.--3 ol. Mad id, 1797-1833.
41
1
, , ez
Posadilla (Juan) --
P ác ica gene al po -
p incipios ó modo de ins ui los p ocesos o imi.
nal's. Segunda edición. 3 omos. Mad id, 1802.
XX. Los Minis os en España desde 1800 k-
1869.-3 ol. 8.° Mad id, 1869.
aluen s
Vicen e).-His o ia de las Sociedadel
sec e as de España y especialmen e de la F anc-'
masone ía. 3 ol. Lugo, 1870.
Sellés (Eugenio).
-La polí ica de capa y espada..
Es udios his ó icos. -1 ol. Mad id, 1876.
Fe nández Na a e e
(Ped o).-Conse ación
de;
mona quías y discu sos polí icos 5.
a
edición. Ma-
d id, 1805.
XX
-Documen os inédi os de la His o ia poll=
ica de nues a Re olución.-1 ol. Cádiz, 1813.
Nelle o
(Llo en e).
-Memo ias pa a la his o ia
de
la Re olución española.-2 ol, Pa ís, 1814.
Ca nice o (José
Clemen e).-His o ia
azonad
a
d(Y'
X
XXIX
los
p incipales sucesos de la glo iosa Re olución
de
España. —4 ol. Mad il, 1814-15.
o
De
P ad .—Da la
Re olución ac ual de España y
de sus consecuencias. T aducción con no as. 1 ol
Valencia, 1820.
Alba Salcedo (Leopoldo).—La
Re olución españo-
la en el siglo xIx.-1 ol. Mad id, 1869.
Sabau Blanco
(José).—Ins ucción amilia , poli -
ica y mo al sob e el o igen, na u aleza, p opieda-
des, de echos y obligaciones de la Sociedad ci il
que comunmen e se llama Es ado y de los que co-
esponden á los ciudadanos. —1 ol. Mad id, 1812.
Velez (F Ra ael).
-Apología del Al a y del
T ono ó his o ia de las e o mas hechas en Espa-
ña en iempo de las llamadas Co es. Mad id, 1825..
Al a ado (F . F ancisco).—Ca as
c í icas--2 ol.
Mad id, 1824-25.
P esa{
(José).—Pin u a de los males que ha cau-
sado á la España el Gobie no absolu o de los dos
úl imos einados y de la necesidad del es ableci-
mien o de las an iguas Co es. Bu deos, 1827.
Padua
(Maea io).—Ca as á I encio sob e los de-
echos de nomb e y de la sociedad ci il.--1 ol.
Ba celona, 1817.
Sil a (Juana del
Ca men). —
Ca illa del ciudada
no español.-1 ol. Mad id, 1813.
Boya (Albe o
de).—His o ia del De echo penal
XL
de España. T aducido del ancés po José Vicen-
e
y
Ca a an es.-1 ol. Mad id, 1812.
Gu ié ez y Fe nández
(Beni o).—Examen his ó ico
del De echo penal —1 ol. 4.° Mad id, 1866.
La dicaU (Manuel). - Discu so
sob e las penas,
con aído á las leyes c iminales de España, pa a
acili a su e o ma.-1 ol. Mad id, 1782 y
1822.
Ca nice o (José Clemen e).
--El libe alismo con-
encido po sus mismos esc i o es. Examen c í i-
co de la Cons i ución de 1812, de la
Teo ía de las
Co es de Ma ina y
de o as ob as.-1 ol. Mad id,
1830.
Halle .
.
—Análisis de las an iguas Co es de Es-
paña. T aducción del alemán .-1 ol. Mad id,
1823.
XL—Fo ma de las an iguas Co es de España.
1 ol. Mad id, 1849.
Via do
(Luis).—His o ia de las Asambleas Na-
cionales de España. T aducido del ancés. 1 ol.
Mad id, 1834.
O il° y O e o (Manuel).
His o ia de las Co es
de España.-2 ol. Mad id, 1819.
_Se oja Bolaños
(Juan).—Cu ia ilípica. (P ocedi-
mien os judiciales). 2 omos.
5.
a
edición . Mad id,
1797.
XL—Dicciona io judicial que con iene la ex-
XLI
plicación de las oces que es án más en uso en los
T ibunales de Jus icia.-1 ol. Mad id, 1831.
CapInznd (An onio).
P ác ica y es ilo de celeb a
Co es en el Reino de A agón, P incipado de Ca-
aluña
y
Reino de Valencia
y
una no icia de las de
Cas illa
y
Na a a.-2 ol. Mad id, 1821.
Colo e» (J.) y Pella
(J)—Las Co es
ca alanas.—
1 ol. Ba celona, 1876.
A
zuni
(A).—Sis ema uni e sal de los p incipios
de De echo ma í imo de Eu opa. T aducido del
ancés. 1 ol. Mad id, 1803.
1)iaz de Baeza (Juan) .—
Sis ema de Hacienda
con o e ido desde el año 1809, has a el de 1823.
_5 ol. Mad id, 1831.
Bo ego i And és).
—Sucin a y e ídica his o ia de
Hacienda de España. 1 olle o. Mad id, 1871.
Sala
(Juan).—Ilus ación del De echo Real de
España.-2 ol. Valencia, 1803.
Mad azo (F ancisco).—Las
Co es españolas. Re-
sumen his ó ico de las es épocas pa lamen a ias.
Desde 1810 á 1850.-1 ol. Mad id, 1857.
Queipo
de Llano (José—Conde de To mo)
—Sus dis-
cu sos de las Co es de Cádiz.-1 ol. Mad id, 1872.
Eguizaba (José Eugenio).
—Apun es pa a una His-
o ia de la legislación española sob e imp en a,
desde 1480 á 1873.-1 ol. Mad id, 1879.
XLII
Inda (Ped o
Jose).—La
Unidad ca ólica en Es-
paña. 1 olle o. Mad id, 1875.
Vi. e iola (T
más).--T a ado de la Policía.-1 ol
Valencia, 1805.
° ilo
(Luis). —Dicciona io de Hacienda pública
comp enFi a de odo lo que se ha dec e ado y pu-
blicado desde 1810.-1 ol. San iago, 1880.
San i léia (Ranzón).
Memo ia his ó ica sob e los
Bancos, desde el Nacional de San Ca los has a el
de España. 2 ol. 4.° Mad id, 1865.
Al a ez Gue a
(Juan).—La ex inción de la Deu-
da pública en diez añosa-1 ol. Cádiz, 1813.
Silie
•
iz /Juan F ancisco).—Compendio
del De echo
eal de España. Ex ac o
de la
Ob a de
Sala.--1
ol.
4.° Mad id, 1828.
Macanaz Welcho ).—Regalías
de los S es. Reyes
de A agón. Publicado po p ime a ez. —1 ol. 4.°
Mad id, 1879.
u'abeza (Be nabé José)
—Memo ia pa a la his o ia
de las pe secuciones de la Iglesia y sus minis os
en España. 1 ol. Mad id, 1814.
Fo onda (Valen in).
Ca as sob e la Policia.-1
ol. Mad id, 1801.
Pas o (Luis
M.)—His o ia de la Deuda Pública
española.-1 ol. Mad id, 1863.
•
Galilea (Alejo).—Legislación
penal de España.
Composición al abé ica y c onológica de
odas las
xLm
leyes
penales an iguas
y
mode nas de España. - 1.
ol Mad id, 1841..
GOCia
Góyena (Flo encio).—Código
c iminal es-
pañol según las leyes y p ác icas igen es, compa-
ado con el de 1822 y los Códigos ancés é inglés.
2 ol. Mad id, 1843.
hocedal (Cándido).
—Vida de Jo ellanos. Tomo
46 de la Biblio eca Au o es
españoles. Mad id, 1858.
Leand o Fe nández de Mo a in.
Vida de D. Nico-
lás Fe nández de Mo a ín. 1 ol. Mad id, 1810.
A iban (Buena .)
-Idem de D. Leand o Mo a-
ín. Tomo II de la Biblio eca Au o es españoles.
Mad id, 1871.
Mesone o Romanos (Ramón). -Memo ias
de un se -
en ón.-1 ol. 4.° Mad id, 1880.
Fe e del Río (An onio). -
Gale ía de la li e a u a
española. Biog a ías de Quin ana, Lis a, Gallego,
Bu gos. 1 ol. Mad id, 1850.
Menéndez Pelayo.—E1
aba e
Ma ehena.
1 ol. Ma-
d id, 1890
Gil y Zá a e (
4
n onio).
-His o ia de la Ins ucción
Pública en España. 3 ol. 4.° Mad id, 1860.
His o ia de la Li-
e a u a española en el siglo xix.- 2 ol. Ma-
d id.
Somoza (Jose).
-Mi ada en edondo á los 62 años.
1 ol. 4.°
Salamanca, 1850.
al einado de Fe nando VII.) — 9 ol. Mad id„,
1886-98.
Alcaide 'bieca (Agus ín).
His o ia de los dos si-
ios de Za agoza en los años de 1808 y 1809.-3 ol.
Mad id, 1830.
B
!
asco Ibáñez (Vicen e).-
His o ia de la Re olu-
ción española desde la gue a de la Independencia
has a la R- s au ación de Sagun o. 3 ol. Ba celo-
na, 1894
Co oleu (José).
His o ia de Amé ica: su coloni-
zación, dominación é independencia.-4 ol. Ba -
celona, 1880.
P esas.--Juicio
impa cial sob e las p incipales
causas de la Re olución de la Amé ica española. —
1 ol. Bu deos, 1828.
XX.—Condiciones y semblanzas de los Dipu a-
dos á Co es de 1822 y 23.-1 ol. Mad id, 1822.
XX. —Con inuación de las bande illas á las Me-
mo ias de Godoy. -
1
ol. 16.° Mad id, 1836.
Al a ez Valdés (Ramón)
—Memo ias del le an a-
mien o de As u ias en 1808.-1 ol. O iedo, 1889.
Ca ila
,
c
melles (José).
His o ia de As u ias du-
an e la gua a de la Independencia (manusc i o).
Co eda (/
i
ancisco) - Pe secuciones
y
des ie os
del Cle o ancés.-1 ol. (manusc i o).
Vicuña
A ickenna.—His o ia
de la independencia-
del Pexú.—(1809-19). 1 ol Lima, 1860.
LI
Pé ez Villamil (J.)
Ca a sob e el Consejo de
Regencia.-1 oil. O iedo, 1810.
Caballe o (Ped o).
Elogio de Campo nanes en la
Sociedad Económica de Amigos del País de O ie-
do.-1 oll. O iedo, 1802.
.Donas
(J.)—T a ado de De echo Público, adu-
ciclo po Juan T espalacios.— 1 ol. O iedo, 1788,
Dehesa (Juan).-
La Cons i ución de Ingla e a ó
desc ipción del Gobie no inglés compa ado con el
democ á ico y con las o as Mona qnías.-1 ol.
O iedo, 1812.
Canel
(Ped o).—P oyec o de Cons i ución espa-
ñola emi ido á las Co es de Cádiz en 1811.— 1
ol. O iedo, 1812.
A cos (San iago).—La
Pla a. —1 ol. Pa ís, 1865.
Llo enle (Juan
An onio).—Discu so sob e el o den
de p ocede en los ibunales de la Inquisición .—
1 ol. Mad id, 1798.
Cean Be múdez
(J.)—Memo ias pa a la ida y
ob as de Jo ellanos.-1 ol. Mad id, 1814.
Salm4n
(Pad e).—Resumen his ó ico de la Re o-
lución de España. —1 ol. Cádiz, 1812.
Cas ellanos (Basilio).—Vida
ci il
y
polí ica del ca-
balle o D. José Nicolás Aza a.-2 ol. Mad id, 1856.
Ma liani (i anuel).—Vindicación
de la A mada es-
pañola. El Comba e de T a alga .-1 ol. 4.° Ma-
d id
)
1850.
L i
Ro ney
(F.)--his o ia polí ica de la España mo-
de na.-1 ol. Ba celona, 1841.
o
Canga A gi elles
(José).—Memo ia sob e ni ela
en iempo de paz los ing esos y los gas os del
E a-
io
español.-1 oll. Mad id, 1798.
Thie s (L.
Adol o).—His o ia del Consulado y
del Impe io.-9 ol. Mad id, 1849.
Ca eda (F ancisco). —Es ado
polí ico, económi-
co é in elec ual del einado de Ca los IV. (Iné-
di o.)
Escoiquiz
(Juan).—Memo ia sob e el in e és de
Es ado en la elección de buenos Minis os.-1 oil.
Mad id, 1798.
El mismo.—Idea sencilla de las azones que
mo i a on el iaje del ey Fe nando VII á Bayo-
na en Ab il de 1808.-1 ol. Mad id.
El mismo.—Los
amosos aido es e ugiados
en F ancia.-1 ol. Mad id, 1813.
Jo ellanos (Gaspa ) .
—In o me sob e el lib e eje -
cicio de las A es.-1 oll. Mad id, 1785.
_El mismo.
—Memo ia sob e educación pública. ----
1 oil. Mad id, 1800.
Rl
mismo.—Reglamen o del Colegio impe ial de
Cala a a, en Salamanca.-1 ol. 1787.
Ti ie $ (L.
A).—His o ia de la
Re olución an-
cesa. T aducción.-6 ol, Mad id, 1840.
Ped egal (illinue1).—Es udio
sob e el eng andecí-
Lill
mien o y la decadencia de España.-1 ol. Mad id,
1878.
Ponz
(An onio).-- iaje po España y ue a de Es-
paña.-20 ol. Mad id, 1774-94.
To eanaz (Conde
de).—Los Consejos del Rey du-
an e le Edad Media.-2 ol. 4.° Mad id, 1884.
Medina y Flo es (Miguel).—E1
De echo en 1744.
(Rep esen ación al an iguo Consejo de Cas illa.)
1 oll. Mad id, 1878.
F anco Salaza (Ped o).
—Res au ación
polí ica,
económica y mili a de España.-1 ol. Mad id,
1812.
aa doqui
(Diego).—Memo ia sob e la Hacienda
española en 1796.-1 olle o. San Lo enzo, 1796.
Res epo
(A.)—His o ia de la Re olución de Co-
lombia.-2
ol.
Pa ís, 1827.
Asso
(Ignacio).—His o ia de la Economía polí ica
de A agón.-1
ol.
Za agoza, 1780.
Tickno
G.)—His o ia de la Li e a u a espa-
ñola.
(Tomo
4. Cap. 7 y 8.)-4 ols. Mad id, 1851.
Aza a
(Félix).—Memo ias sob e asun os de Río
de la Pla a y
de Pa agüay.-1 ol. Mad id, 1817.
Humbold
(á
lejand o).—Ensayo
polí ico sob e el
eino de
Nue a España. 2 ol. Pa ís, 1811.
XX .
His o ia descubie a. No icia p esen e y
p
edicción u u a. An idia io de Mad id del 10 de
Mayo y siguien es.—Se illa, 1808.
LIV
XX.
e dad á
Espa a.—Se illa,
1808.
Aza a
(iVicolí4),—Memo ias diplomá icas.
1 ol.
Mad id, 1846.
Colo eu (José) y Pella y Fo gas (José).—Los
Fue os
de Ca aluña .-1 ol. Ba celona, 1878.
Aza a
(José Nicolás).—El
espí i u de D. José N.
Aza a, descubie o en su co espondencia epis o-
la con D. Manuel de Rosa.-3 ol. Mad id,
1846.
Zamo a y Co onado (José
Ma ia).—Biblio eca de
Legislación. ul ama ina en o ma de dicciona io
al abé ico.-6 ols. Mad id, 1844-49.
Agui e (Joaquín) y Mon albdn (Juan, Manuei).----Re-
copilación compendiada do las Leyes de Indias.-
1 ol. Mad id, 1846.
Vesanio
s
e e o.—Ba os sob e algunas leyes in-
glesas que han con ibuido al pode de la G an
B e aña en pe juicio de las demás naciones, con
obse aciones ú iles á los que es udian la Econo-
mía Polí ica. —1 ol. Mad id, 1807 .
— Cons i ución polí ica dada en Bayona á 6 de
Julio de 1803,
po
José
Napoleón.-1
ol. Bayo -
na, 1808.
XL—P oyee o de Cons i ución polí ica de la Mo-
na quía española, p esen ada á las Co es gene a-
les
y
ex ao dina ias, po su Comisión de Cons an-
eión.-1 olle o.
LV
llubba d
(G.)—His o ia con empo ánea de Espa-
día. En
•
ancés.--2 ol. Pa ís, 1869.
XX. —Cons i ución polí ica de la Mona quía espa-
iola, p omulgada en Cádiz á 19 de Ma zo de 1812.
—1 olle o. Mad id, 1812.
XI.-
Discu so p elimina leído á las Co es al
p esen a la comisión de Cons i ución el p oyec o
:de ella.-1 olle o. Mad id, 1836.
Flo ez Es ada
(Al a o).—Rep esen ación hecha
á S. M. C. el S . D. Fe nando VII en de ensa de las
.Co es, --1 ol. Mad id, 1820.
Halle
(M .)—Análisis de la Cons i ución de las
Co es de Epaña. Ob a esc i a en alemán y en
_ ancés, y aducida al español.--1 ol. Mad id,
1823.
Capmani (An onio
de).—P ác ica
y
es ilo de cele-
b a Co es en el Reino de A agón, P incipado de
Ca aluña
y
Reino de Valencia y una no icia de las
de Cas illa y Na a a. Recopilado odo y o denado.
Va añadido al Reglamen o pa a el Consejo ep e-
sen a i o de Gineb a,
y
los Reglamen os que se
obse an en la Cáma a de los Comunes do Ingla-
le a.-2 ols. Mad id, 1821.
Cas o y O ozco (José de,
Ala que's
de Ge onz).—Exa-
men. del ecu so de casación.-1 olle o. Mad id,
1862.
_Acebedo (41 oaso de).
Easayo ace ca de la o u
LV1
a
ó cues ión del o men o, de la absolución de los
eos que niegan en el po o los deli os que se les
;mpu an, y de la abolición del uso de la o u a,
p incipalmen e en los T ibunales eclesiás icos. —1
ol. Mad id, 1817.
Camponanes (Conde
de).—Colección de las alega-
ciones iscales.— 4
ols.
Mad id, 1841-43.
Mad id
.Dá ila (Juan).—La
causa del Esco ial. —1
ol.
Cádiz, 1809.
Gua diola y Saez (Lo enzo).—El
Co egido pe --
Pac o. Segunda edición.-1 ol. Mad id, 1801.
.En a ado
y de la Peña (San iago de).—
Ca illa Real
no ísima eó ico-p ác ica, e o mada, o denada
bajo nue o mé odo
y
adicionada conside ablemen-
e con a eglo á las Leyes de Pa ida y de la No
sima Recopilación, ó denes y dec e os igen es en
España has a el p esen e año de 1830.-1
ol. Ma-
d id,
1830.
l a liani (Manuel
de).—Reseña de
las elaciones
diplomá icas de España, desde Ca los I has a nues-
os días, sacado de su ob a i ulada His o ia po-
li ica de España mode na.-1
ol. Mad id, 1841.
P a (De).—La
Eu opa después del Cong eso de
Aquisg an, aducido po Ma chena.-1 ol. Ma-
d id, 1820.
Sánchez Cisne os
(Juan).—Ins i uciones del De e-
cho público de la Gue a.--1
ol.
Mad id, 1817.
LYI1
Fe nández de He ezuelo
(Miguel).—Conciso de me -
mo ia
g
eclesiás icas
y
polí ico-ci iles en de ensa de
la po es ad de la Iglesia y Silla de San Ped o.-1
ol. Mad id, 1813.
Taleus de la Ri a
(C is dba/).—Re lexiones sob e
las
ó denes eligiosas, ó consejos de conciencia á
un pe sonaje que las ha pedido. T aducidas del
ancés.-1 olle o. Cádiz, 1812.
Robe son (Guille mo). -
His o ia de Amé ica. T a-
ducido del inglés. 1 ol. 1777.
XX. -
Juicio his ó ico-canónico-polí ico de la.
au o idad de las naciones en los bienes eclesiás i-
cos, po un p esbí e o.-1 ol. Alican e, 1813.
Jizguanzo y Ri e o (Ped o de).
El dominio sag ado
e la Iglesia en sus bienes empo ales.--2 ols. Ma-
d id, 1821-23.
Campomanes (Ped o Rod íguez). —
T a ado de la
Regalía de Amo ización.-1 ol. Ge ona,
1821.
Campomanes (Ped o
Rod iguez).—T a ado de la
Regalía de España, ó sea el de echo eal de nom-
b a á los bene icios eclesiás icos
y
gua da de sus
Iglesias acan es.— 1 ol. Mad id, 1830.
Sempe e
(Juan).—His o ia de las en as eclesiás-
icas
de España .-1 ol. Mad id, 1822.
Co a ubias (José
de). —Máximas sob e ecu sos de
ue za y p o ección con el mé odo de in oduci los
en los T ibunales.-2 ols. Mad id, 1829.
LV111
Villa (Ma iano). —Sucin a
elación del De echo
público de A agón y de la o ma de p ocede en
Co es.-1 ol. Za agoza, 1826.
Bo ull (F ancisco Ja ie ).
—Discu so sob e la Cons-
i ución que dió á Valencia su conquis ado D. Jai-
me I.-1 ol. Valencia, 1810.
Pacheco Be múdez (An onio).----Pol' ica
na u al
discu so sob e los e dade os p incipios de Gobie -
no - 1 ol. San iago, 1811.
Lab a (Ra ael M.
1
de).—La
abolición de la escla-
i ud.-1 ol. 4.° Mad id, 1874.
Villanue a y i aúes
(Se e o).—Ma e ia c iminal ó
T a ado uni e sal eó ico y p ác ico de los deli os
y delincuen es.-1 ol. Mad id, 1807.
Al a ez Posadilla
(Juan).—P ác ica c iminal po
p incipios .-1 ol. Mad id, 1795-1815.
p
uyando (José).--No ma
b e e pa a ins ui con
pe ección cualquie p oceso c iminal.-1 ol. Za-
agoza, 1810.
iola Sáez (Lo enzo).—E1
Co egido p ác ico.
—1 ol. Mad id, 1785-1801,
Sánchez Cisne os
(Juian).—Ins i ución de De echo
público de la gue a.--1 ol, Mad id, 1817.
P ad
(De).—O
g
ng eso de Ci slbad. T aducido
del ancés —1 ol. Mad id, 1820.
Cape ijue.—Espada
y
F ancia en sus elaciones
L1X
diplomá icas desde el ad enimien o de los Bo bo-
nes has a el día, - 1 ol. Mad id, 1847.
Ileonbold (el ba ón
de).—Viaje á las egiones equi-
nociales del Nue o Con inen e de 1799 á 1804. Pá-
ís, 1826.
Fe nández de He ezuelo
I igue/).—Conciso de Yo-
mo ías eclesiás icas y polí ico ci iles en de ensa de
la
po es ad de la Iglesia
y
Silla de San Ped o.-1
ol. Mad id, 1813.
XX. —
Discu so sob o la con i mación de los
Obispos, en el cual se examilia la ma e ia po los
p incipios canónicos que ijen en ella en odo los
iempos y ci cuns ancias y se con aen. á las ac ua-
les de la Península.-1 ol. Cádiz, 1813.
Volgeni (Aba e).—El
Obispado. Dise ación sob e
la po es ad de gobe na la Iglesia.-1 ol. Co uña,
1792-1814.
Ne gan (Juan Come).
—Los ailes indicados,-1
ol. Mad id, 1813.
Un p esbí e o.—Juicio
his ó ico canónico de la
au o idad de las naciones en los bienes eclesiás i-
cos. --1 olle o Alican e, 1813.
Pacheco (Joaquín
F ancisco).—Comen a ios á las
Leyes de des inculación y al Dec e o sob e ecu sos
de nulidad.
4.
a
edición —1 ol. Mad id, 1840.
Cam
p
on anes (Conde
de).—Ca as polí ico-econó-
micas al Conde de Llo ona, con una biog a ía de
LXVI
descubie o po un buen pa io a (Cádiz,1810); Bos-
quejo sob e el égimen de las Co es nacionales; Nú-
me o 14 de B
Conse ado
.
,
que con iene el discu
so de un
espa iol
á los dipu ados; Núme os 33 y
34 del
Semana io pa ió ico;
Núme o 59 de la
Gace a
de la Regencia; De ensa de la libe ad de imp en a;
Apología de los palos dados al Excmo. S . D. Lo-
enzo Cal o po el enien e co onel D. Joaquín
Osma., Cádiz, 1811.
Be mejo (Ilde onso). -Polí icos
de
an año. —2 ol.
4.°
Mad id, 1880.
El
mismo . —Cu iosidades his ó icas.-1 ol. Ma-
d id, 1879.
Guicho (Joaquín).
—His o ia gene al dé Andalu-
cía. 8 omos. Se illa 1870.
mismo.—His o ia
de Se illa. --6 ol. Se illa,
1875.
Copons y Na ia (F ancisco de). -
Memo ias de
los
a ios 1814
y
1820 al 24.-1 olle o. Mad id, 1858.
Gómez de
A eche (José).—
His o ia de la gue a
de
la
Independencia. Mad id.-12 ol. Mad id,
1890.
Espoz y Mina
(F ancisco).—Memo ias.-3
ol.
Ma'
d id, 1850.
Semana io
pa ió ico
(di igido po Quin ana).—
Mad id, Se illa y Cádiz.-1808 y 1809 á 1811.
LXVII
Rossei Sain Hilai e .
His o ia de España (en
' ancés) (Tom. XIII )-14 ol. Pa ís, 1878.
Dan ila (Manuel).
El Pode Ci il en España.
6 ol. Mad id, 1885.
X. -
Gace a de la Regencia de España. Cádiz,
1813.
X.—Guía pa ió ica de las Espaílas pa a el año
1812.-1 ol. Isla de León, 1811.
.K.—Guía polí ica de las Espacias pa a 1812.—
1 ol. Cádiz, 1812.
Vigo na (Cemina o).—Los
libe ales ó los ilóso-
os del día sin másca a y sin ebozo.-1 ol. Cádiz,
1811.
X
-
—Los e dade os españoles esiden es en Cá-
diz, aman es del al a y el ono. -- 1 ol. Cádiz,
1812.
lis
X.--Memo ia de la Jun a de Hacienda p opo-
niendo a bi ios pa a a ende á las ac uales u -
gencias.-1 ol. Cádiz, 1811.
Jo ellanos (Gaspa ).—Pan y
o os. Reimp eso el
Cádiz, 1812.
Quin ana ( Manuel José).
—Con es ación á las nu-
'mo osas c í icas que se han espa cido con a
él,
es os
días. Cádiz, 1811.
Vadillo (José
Manuel).—Esc i os p esen ados al
Gobie no español el
año
de 1809.-1 oil. Cádiz,
1810.
L XV
I
II
Sociedades Económicas
,de
Medina Sidonia; Je ez.
de la F on e a, Alcalá y Cádiz.—Sus Es a u os,
1876 á 1820.
Ganda a
(Aba e).—Apun es sob e el
bien y el:
mal de España.--1 ol. Cádiz,!1810.-
Vadielo
(José
M.)—Apun es sob e los p incipales
sucesos que han in luido en el ac ual es ado
de la Amé ica del Su .-1 ol.
3.
a
edición.
Cádiz7,
1830.
Canya A ykelles (José
M.)—Apun es
pa a la his-
o ia de la Hacienda pública de España.---1 ol..
Cádiz, 1813.
F. 31.
G.—A güelles como es en sí.-1 oli. Cá-
diz, 1814.
Moya (And és).-
Ca ecismo de doc ina ci il I
ol. Cádiz, 1810.
Ce allos
(Ped o).—Polí ica peculia de Bonapa €
en cuan o á la
eligión
ca ólica.-1
ol. Cádiz,.
1816.
C uz
Bohamonde (Nicolás). —Viaje
po España,
F ancia é I alia. 14 ol. Cádiz, 1813.
Pé ez Galdós (Beni o).—E1
Audaz. (His o ia de
111T
adical
de an año.)--La Fon ana de o o.—T aial-
ga .—La Co e de Ca los IV.—E1 19 de Ma zo y el
2
de Mayo.—Cádiz. —8 ol. Mad id, 1890.
Mi abeau
Conde).—Sus
Memo ias. (En an-
cés.)-1 ol Pa ís, 1834.
1'
LXIX
o
R mismo.-Sob e
el Banco de España, dicho de
<
Ca los III. -1 ol. Pa ís, 1785.
So el (Albe o).-La
Eu opa y la Re olución an-
,cesa. En ancés. (Tomo I, lib o 3.°) 8 ol. 4.0
Pa ís, 1882-1905.
.Bou going
(1V.)---Cuad o de la España mode na
-1 ol. Pa ís, 1759.
Depons
(N
-
.)-Viaje á la pa e o ien al de Tie a
Fi me. (En ancés.)-1 ol. Pa ís, 1806
Jo ge Juan y Ulloa (D.
An onio).-Memo ias se-
c e as sob e Amé ica.-1 ol. Lond es, 1825.
Ulloa (An onio).-
No icias ame icanas.
--1 ol.
Mad id, 1792.
Bigs (F.) His o y
o Mi andá in Sou h Ame i-
a.-1 ol. London, 1809.
Geo oi de G andmaison.
-La Embajada ance-
sa en España du an e la Re olución (1789-1904).
En ancés. -1 ol. Pa ís 1892.
Reynald (H.)
-His o ia do España desde la mue a
e de Ca los III (Ea ancés).-1 ol. Pa ís,
1882.
La Fuen e
(D. Vicen e)
-His o ia de las Uni e -
sidades, Colegios y demás es ablecimien os de en-
señanza en España-4 ols. Mad id, 1885.
He ánz .(C
‘
emen e).-
Es udio c í ico sob e los
Ec
onomis as a agoneses.-1 ol. Za agoza 1885.
So oil
4
ib i o).-La Diplomacia F ancesa
y
Espa-
LXX
Mola de
1792-1796.—Re is a
His ó ica. Tomos 111,
12
y
13.
La isse y
Rambaud.—His o ia Gene al desde el si-
glo i á nues os días.--Tomos 8 y 9. En ancés.
Pa ís. 1897.
Fe e¿ (Ce e ino).—Exposición
his ó ica de las
causas que más han in luido en la decadencia de la
Ma ina española. 1813.-1 ol. Ba celona, 1819.
Galla do
(F.)—O igen, p og esos y es ado de las
en as de la Co ona.— 3 ol. Mad id, 1805.
Jo ellanos (Gaspa
M.)—Consul a sob e la con-
ocación de Co es po es amen os.-1 ol. Co
uña, 1810.
Ma a (Félix).--Viaje
á la Amé ica Me idional,
desde 1781 á 1801.-2 ol. Mad id, 1909.
Inquisido gene al.—Indice
de los lib os p ohibi-
dos.-1 ol. Mad id, 1805.
Caynani
(J.)—Ca a de un buen pa io a que
i e disimulado én Se illa, esc i a á un an iguo
amigo suyo domiciliado en Cádiz.-1 ol. Cádiz,
1811.
1?ucase
(J).—Memo ias y co espondencia polí i-
cas del ey José. En ancés.-10 ols. Pa ís, 1855.
Va gas y Ponce (José). —Se icios
de Cádiz. —1
olle o. Cádiz, 180746.
Capmani (J.)—
Cen inela con a anceses.-1
Mad id, 1809.
LXXI
Mayo (F ay F ancisco).—El
p oceso
de Napoleón
ó somb a del doc o Igual. 1 ol. Valencia, 1813.
ban ú
(Césa ).—His o ia de Cien años. (T aduci-
da del i aliano). 2 ol. Mad id, 1870.
Mi e (Ba olomé)
—His o ia de San Ma ín. 3
ol. Buenos Ai es, 1890.
M mismo. —Vida
de Belg ano. 1 ol. Buenos
Ai es, 1859.
López ( Vicen e
P.)—His o ia de la República A -
gen ina.-2 ol. Buenos Ai es, 1870.
Debe le
(A i edo).—His o ia de la Amé ica del
Su . (En ancés.)-1 ol. Pa ís, 1897.
Mendibu u
(Manuel).—Dicciona io his ó ico bio-
g á ico del Pe ú. Dominación española. P ime a
pa e.-1 ol. Lima, 1874.
Mellado
(F ancisco).—Dicciona io Uni e sal. Ma-
d id, 1846.
Solo zano (Juan)
.—Polí ica indiana.-1 ol. Ma.
d id, 1648.
Gal ez (José). In o me del Visi ado de Nue a
España al Vi ey Buca elli. 1771.
} aniau
(Joaquín).—Compendio de la his o ia de
la Real Hacienda de Nue a España.-1 ol. Méji-
co, 1794.
Ca o
(Pad e).—Los es siglos de Méjico du an e
el gobie no de España.-1 ol.
,A
e
chede e a (Juan
Bau is a).—Apun es
LXXI1
ces de la e olución del eino de Nue a España,
1810-1820.-4 ol. Méjico, 1824.
Gue a (lose). -
His o ia do la Re olución de
Nue a España.-2 ol. Lond es, 1813.
Mo a (J.)
-Méjico
y
sus e oluciones. Pa ís,
1836.
Abad y Quino
(El Obispo).
Sus ob as sob e Mé-
jico. Méjico, 1813.
Alanzan
(Lucas).—Dise aciones sob e la His o-
ia de Méjico has a la Independencia. El in o mo
del Vi ey duque de Lina es en 1717.
Lab a (Ra ael
M.
a
de).—Las elaciones do España
y
la Amé ica del No e al comenza el siglo x x.
(Con e encia del
A eneo.)
Mad id, 1907.
Al ami a (Ra ael) .
—Las le as y la Polí ica en
España al e mina el siglo x in. (Con e encia del
A eneo.)
Mad id, 1907.
Alcedo (An onio). — Dicciona io
geog á ico de
Amé ica. Mad id, 1785.
Albue ue (Manuel).—Sob e
el Come cio lib e en
Amé ica. —1 ol. Cádiz, 1812.
Cal o
(Ca los).—Anales his ó icos de la Re olu-
,ción de Amé ica desde 1868.-6 ol. Pa ís, 1864.
Ce allos (Ped o Fe mín).
—Resumen de la His o ia
del Ecuado .-1 ol. Lima, 1870.
Al ami a (Ra ael).
—Cu so de His o ia Con em-
o ánea ie
España. (Lecciones del
A ene .)
Desde
LXX1I1
Ca los IV á la Re olución de 1820. Mad id,
1907.
Lab a (Ra ael 111.
a
,
de).—Ca los III y sus Minis-
os (Con e encias del
A eneo.)
Mad id, 1906.
Lab a (Ra ael
111.
a
de).-
Ca los IV y su Gobie no.
(Lecciones del
A eneo.)
Mad id, 1907.
Lab a (Ra ael A
a
de).—La
Amé ica española al
comenza el siglo xix. (Con e encia del
A eneo.)
Mad id, 1907.
Od iozola.—Los
Sucesos de Buenos Ai es
y
de
España. (Usu pación ancesa, Ca los IV
y
Fe -
nando VII.) 1864.
Funes
(G ego io).—Ensayo de la His o ia ci il de
la República A gen ina (el Al o Pe ú
y
el Cuz-
eo).-1 ol Buenos Ai es, 1816.
Vi eyes de Méjico.—Sus
Memo ias. Del Duque
de Lina es en 1716; de D. An onio M.
a
Buca olli
en 1778; de D. Ma ías de Gál ez en 1785; de D. Be -
na do de Gál ez en 1786; del Conde de Re illagi-
godo, el jo en, en 1794; de D. Félix Be engue
Ma guín en 1803, y de D. José de I u iga ay en
1806.
Vi eyes de Nue a G anada.—Sus
Memo ias. Del
Gene al D. Manuel Gui io en 1775; de D. Manuel
Ama en 1780; del Obispo D. An onio Caballe o
en
1788;
de D. José Espole a en 1797.—Publicado
en Nue a Yo k, po José An onio Ga cía, 1869.
LXXIV
Vi eyes del
Pe a.—Sus Memo ias. De Aman
en 1776; de D. Manuel Gui io en 1788; de don,
Agus iR de Jáu egui en 1784; de' D. F ancisco G is
de Taboada en 1796; de D. An onio O' Higgius en
1801; de D. Gab iel de A ilés en 1806; de D. José
Fe nández de Abascal en 1816.
Vi eyes de Buenos Ai es.—Sus
Memo ias. De don
Ped o Ce allos en 1778; de D. Juan José Ve iz.
en 1784; del Ma qués de Sob emon e en 1806.
G oo (J.)—His o ia eclesiás ica y ci il de Nue a
G anada.-2 ol.
Cole i (Juan Domingo) .
Dicciona io his ó ico
geog á ico de Amé ica. Venecia, 1771.
Rendón (Víc o ). --
Olmedo (Homb e de Es ado y
Poe a ame icano. Ensayo biog á ico. Pa ís, 1900.
Dipu ados ame icanos.—Discu sos
p onunciados
en las Co es de 1812 en a o de los o iundos de
A ica. Lima, 1812.
Escobedo y A a ean
(Jo ge).—Sob e epa imien os,
policía, mine ía, gobie no y come cio del Pe ú.
Visi a gene al de 1785. Lima, 1784-85.
Helms
(An onio).—Viaje á la Amé ica me idional.
T aducido del inglés. Pa ís, 1812.
A eche (el Visi ado ).—In o me
sob e las Audien-
cias del Pe ú
y
Buenos Ai es, Lima, 1777.
Consulado de
Cádiz.—In o me con a el Come cio
ex anje o en Amé ica. Lima, 1812.
LXXV
,Eo en e (Sebas ián) .
His o ia del Pe ú. Li-
ma, 1860.
Na amuci (Ma iano Ruiz
de).—Compendio de la
His o ia de la e olución de Amé ica, 1820.
Balles e os (
Tomás).—O denanzas del Pe ú. Re-
cogidas y o denadas en es lib os. Lima 1752.
P u oa ena
(I.)
—
Memo ias y documen os pa a la
his o ia de la Independencia del Pe ú. Pa ís,
1858.
Od iozola.—Relación
his ó ica de los Sucesos de
la
ebelión de Tupac Ama a en el Al o Pe ú. Li-
ma, 1863.
Sheolusou
W.—His o ia de 20 años de esidencia
en el Pe ú y Chile. Lond es, 1825.
Toledo (el Vi ey D. F anc
i
sco).—Sus
O denanzas
y
Memo ias sob e el Pe ú en 1572
y
81.
Ulloa (An onio)
y
(D. Jo ge Juan).—
En e eni-
mien os ame icanos. Mad id, 1792.
Vicuña
Mah,enwa (Benjamín).—La
e olución del
Pe ú de 1819. Lima, 1860.
Asbe
(Aba e).—Sob e la población
y
ag icul u a
de la Amé ica española, y del come cio que pudie-
a hace con ella la ma iz. (Memo ial li e a io,
i
ns uc i o
y
cu ioso de la Co e de Mad id.) Ma-
d id, 1795.
" idablanca (Conde
de).—Nomonela o ó diccio-
na io de las ciudades, illas, e c., de España... con
ADVERTENCIA
Las con e encias ó lecciones dadas po el S . La-
b a en
El Fomen o de las A es,
á pa i del
22
de
Diciemb e de 1884, son la con inuacion de las que
el mismo p o eso (P esiden e de la Sociedad aludi-
da), dió en el mismo local y en las noches del 6 y
16
de Feb e o y
3
1 de Mayo de 1884 (Cu so académi-
co de 1883-84) sob e
Las Có es de Cádi:z.
Po es o, Pilgunas de las indicaciones y alusiones
que apa ecen en los
Ex ac os
que siguen
á
es as
lí-
neas.
El lec o puede ácilmen e e acua las ci as,
po que ambien han sido publicados, co no aho a,
los Ex ac os de las Con e encias an e io es.
El p opósi o que se lle a al publica en Ex ac o
las Con e encias del S . Lab a sob e la ob a inmo -
al de nues os legislado es de 18i z, es pone su co-
nocimien o al alcance del mayo núme o de pe so-
nas, ealizando más que una ob a de p opaganda
polí ica, un pa ió ico empeño de educacion popula
y
cul u a nacional. De aquí la insigni icancia
del
p ecio de es os olle os.
Po
lo
demás, el S . Lab a se ese a la publica-
clon del ex o comple o de es as lecciones y de las
an e io es, que o man pa e de la ob a anunciada
con el í ulo de
La Re olucion Española de
1812, la
cual, á
la ez, en a en
el plan del á iplio abajo
sob e la
Re olucion con empo ánea,
iniciado con los
dos olúmenes que ie on la luz en 1879 y 1881, y
que lle an los í ulos ( espec i amen e) de
In oduc-
cion á un Cu so de His o ia poli ica con empo ánea
y
LaRe olucion No e-Ame icana del siglo
x m ( un-
1
9
,cion de los Es ados-Unidos de Amé ica).
LA CONSTITUCION DE
.
CARIZ
Con_ e e icias del Fol._ e i o de
las
A es
EXTRACTOS
CONFERENCIA. PRIMERA
An eceden es, ida y abajos de las Có es
P incipió el o ado po eco da que la úl ima
con e encia con que se ce ó el cu so académico de
1883 á 84 ué consag ada á las Có es de Cádiz, sus-
pendiéndose la sé ie de obse aciones mo i adas po
aquel luminoso pe íodo en el momen o de llega al
eximen de la g ál cb:a d lo:, inmo a
l
es legislado-
es. Hoy se eanuda el abajo comenzado, y á la
pa se dá comienzo al nue o año académico, con
idén ico p opósi o al de en onces y con las mismas
mane as y o mas que ca ac e iza on la enseñanza
6
de EL Fi omcNTo
DE LAS A TES
en aquella cam
paña.
El plan de ense lanzas de es e Ins i u o ab aza dos
pa es: la elemen al y p epa a o ia que se dá en o o
luga á los mil quinien os ma iculados, con o me
al uso co ien e en las Escuelas, y en is a,:sob e
o-
do—h1
,
-s a
donde los medios de EL
FOMENTO
pe mi-
en—Je la aplicacion á las indus ias comunes de
Mad id, á los alle es y á las áb icas.
La o a, no menos impo an e ni sénos a endida;
iene o o .áblico y o o alcance. A ella es án
consa-
g adas
las con e encias de los sábados. Las pue as de
los salc,nes de la Sociedad se ab en á odo el mundo;
y 'acuden á
ecoge
la palab a de los p o eso es, jó-
enes y ancianos, damas y caballe os, a esanos
y
a is as, homb es de le as y homb es de abajo,
público muy a io, pe o que con su ci cunspeccion
y
su asiduidad, demues a, quizá co no el de ningun
o o cí culo de Mad id, que iene á algo más
que á
dis ae se,
y que
se p eocupa sé iamen e de la sus-
ancia y el in de es as sesiones.
Pe o así las con e e
g
.cias públicas y semanales de
la call de Luna como las clases dia ias y de
na-
ícu'
a de la calle Ancha. obedecen á un mismo plan.
En i:a y o a pa e los p o eso es suben á la cá ed a
con
el
p
opósi o de da una leccion -modes a
en las
o mas,
mu:y ceñida, muy cla a y muy en elacioncon
las necesidades u gen es del público que iene á
eco-
ge la.
No se a a, pues, de desahogos o a o ios ni
de
7
gen ilezas e ó icas. Nadie se ocupa
de
mo e el
_ánimo
de exci a la
an asía.
Mucho ménos de
aplausos y es emecimien os ne iosos. Tampoco
impe a el
sen ido
absolu amen e desin e esado de
la pu
:a especulacion cien í ica, ni cl sis ema i-
po oso p opio de nues as Uni e sidades y Acade-
nlias. Las cues iones de ac ualidad, los p oblemas
que es án en la con e sacion dia ia, les asun os á
que se die en la p ensa pe iódica, los discu sos del
Pa lamen o y el lib o palpi an e; 105 da os cien í i-
cos y li e a ios indispensables pa a la elacion de las
gen es en
el
pe iodo de cul u a que a e esa nos: hé
ahí la ma e ia de es as euniones semanales de la ca-
lle de,' la. Luna, donde se p ocu a que en cada noche
quede a ado un pun o.
Po es o las con e encias del alio que aho a co-
mienza se epa i án sob e odas las es e as del
sa-
be
humano, e sando sob e emas conc e os que
p eocupan á oda el mundo á singula men e á nues-
;: o país, y pa iendo del supues o de que el público
que acude á los salones de
EL, D
'
OMENTO
conoce poco
la ma e ia de que se ha de a a , á necesi a cie os
desen el i nien os que le pongan en camino de o -
i ica sus ideas ó de adqui i o as que el p og eso
de la-, ciencias
ó
la mal-cha de los sucesos, han ac e-
di ado ecien emen e.
La p ueba de es as indicaciones es á el', lis a de
las con e encias enunciadas que han di:
di igi
los
se -lo es Le 3. nendi, Rod iguez, e
_
x Echega-
ay, San Juan, Pulido, Ped egal,
Sa dá, blo e
Ru-
8
bio, Muñoz Luna, Cos a, Vilano a, C -ilde on, Gi-
ne , Gonzalez Se ano, Canalejas, Sanchez Mo-
guel,
A cimis y an os o os eminen es p o eso es de
nues a Uni e sidad, nues o A eneo y nues o%
cí culos cien í icos y li e a ios, sob e cues iones de
in e eses palpi an es, como, en e o as, la Cons l.
ucion polí ica b i ánica, el apa a o de la audicion,
los g andes úneles de los Alpes, los nue os con-
cep os de la polí ica española, el Romance o del Cid,
las pesque ias de A ica, el mic obio del cóle a,
sec e os 'del hie o, los ob e os de. la Re olucio i
ancesa, la ce ámica en España, el g an Quin ana,
la higiene del niño,
los
p incipios de la música, los
es udios p ehis ó icos, el mecanismo de la espi a
cion, las cues iones de la pedagogia con empo á-
nea, e c. e c.
Resul a, pues, una ez más demos ado que e
de es as con e encias no es dis ae , sino ins i.á , y
que, áun den o de la ins uccion, el p opósi o -
is e un ca ác e inmedia amen e p ác ico.
Es o lo ac edi a ambien el ema elegido po el
a ado pa a és a y alguna can con e encia p ó-Álmí.:1_
T a a de expone con cie o de alle y sin ahonda
los p obc nas, la céleb e Cons i ucion de .111,2,
consic e ánd )la como pun o de pa ida de nues a
li e a u a polí ica con empo ánea, y como oza
ue za de una pa e esencialísima de odo nues o
ac ual mo imien o polí ico y social.
El conocimien o de es e hecho pa ece al o ado
indispensable en
los
iempos que i imos, así.
po
9
la impo ancia capi al que la polí ica ha adqui ida,.
cuan o po la in e encion c ecien e de las muche-
dumb es en la di eccion de la cosa
pública, y
la
ue za di ec a é i esis ible que eje ce la opinion en
l
os pueblos cul os; esa opinion o mada, no po el
o o de los ue es d de los sábios, si que po he
apo aciones de odas las gen es, sin di e encia de
sexo, de posiciones y aun de edades.
Mucho se ha ponde ado el alo de la opinion
pública oponiéndolo al cap icho de los pode osos
á las eleidades de la sue e. De hecho ha sido.
imposible siemp e sus ae se á ella po comple o
Pe o nunca co no aho a se han hecho sen i sus
e ec os, ya po las acilidades que el elég a o, el
apo y la imp en a han p es ado pa a su o macion
y
exp esion, ya po el alo y la e icacia que le han
dado los
Pa lamen os y las sociedades públicas,
ya
en in,- po la solici ud que
ponen en ecoge la y
enal ece la p ecisamen e aquellos mismos que
en
o os iempos la han con adicho en nomb e de un
supues o de echo p opio o median e la in oca ;io a
de un
p i ilegio di ino. M:Ss po lo mismo que es,2
opinion es hoy incon as able, y que la o man
odos ion elemen os ac i os de u ja sociedad que,
co no la mode na eu op
.
...a, ya ha salido de u ela,
po lo is no es p eciso a 1)aaíi:i„ hace la, .cil
.
,Ji-
a la, lle ando al espí i u de odos
y
oada
uno de
los miemb os de la colec i idad, los p oblemas ya
esuel os ó los da os necesa ios pa a
que el juicio
se o me p on a y exac amen e.
10
El o ado insis e en ideas ya a ias eces ex.pues-
-E-s sob e el alo sus an i o de la pod i
,
-a,
czue -
,
d, cómo odas las mi adas se concen a on en la
lesia cuando és a ue el núcleo
de
la ida social, y
ju p o eccion se ex endió al Es ado como á odas
'as demás es e as de la ida humana. Desde el ins-
an e en que el Es ado se ha emancipado y en el
ó den gene al de la exis encia e em ha sus i uido
la Iglesia lle ando su accion á es a misma, al a e,
la ciencia, y en in, á o!<-
_/s los demás ci
culos,
la
polí ica, que es la que del Es ado se ocupa, ha debi-
do zdqui i la p ime a impo ancia.
Pe o la polí ica se ealiza hoy po medio de los
pa idos y po la accion del e.,1c im-: o neu o que en
odos los países exis e, y cuya ac i ud en úl imo
Laso, inclina la balanza y esuel e los p oblemas.
Con e ec o, en los pueblos ha
^3 homb es que po
oczicion, po acaso, po comp omio, se dedican
p e e en e men e,
y en g ados di e sos, á la polí ica.
Esa es lzl. masa de' los pa idos, sin los que, á uicio
del o ado , se ían hoy imposibles los gobie nos
y
la
ma zlia de la polí ica. Ellos son los que
plan ean
n oblemas y
los
que dan las ba allas y son e -
1:de os ponen es en el exá nen y juicio que
los
pue-
',GS,
hacen de las cues iones ascenden ales en
que
ienen comp ome ida su ida y su po eni .
P
e o iue a
de ellos y con ellos más á ménos ela-
ionados es ála mayo ía dd país que po a icion ó po
in e és
se
dedica á o os asun os; mayo ía en la
cual
hgn a ese elemen o hoy i esis ible de la sociedad:
11
la muje . A ella llegan los eclamos, las alegaciones
y
los deba es de los polí icos: ella es la quG ha de de-
cidi . ¡Ay del país donde esos elemen os neu os que
o man la g an base, no es án p epa a lids siquie a
pa a en ende po lo nénos los é minos de la discu-
mon que les ese a la úl ima y decisi a palab a!
Aho a bien; dado el sen ido de las coses en es os
;.:11 i ios iempos; as o mada la iona q!„ ía de
•
ab-
solu a en cons i ucional; pujan e la democ acia;
a i madas nue as aspi aciones y c eada:: nue os
in e eses, ¿es posible
'
que en la sociedad española
1c p escinda de la p opaganda de las ideas y del
conocimien o de los an eceden es de odo nues o
d ama polí ico? ¿E's posible deja es a emp esa á
las
empeñadas, a ias é in e mi en es luchas de
los
pa idos?
De aquí el in e és p ác ico de un cie o cono-
cimien o :de la Cons i ucion de 18 2, co no de un
cu so de nociones elemen ales de De echo y de
p al ica que ya se dá en los pueblos más adelan ados
del mundo, en las mismas escuelas en el pe íodo
de la in ancia, y sin epa a en el sexo de los esco-
la es. Po an o, el d
y.
ado piensa habla de la Cons-
i ucion doceañis a, nQ pa a sus ines
p
olí icos, sino
►
implemen e pa a la in elige
y de e minacion
aquel monumen o 1-.;p1 en el espí i u de amigos
y
ad
e sa ios de las i3us y soluciones del Códi
g
o de-
ncc á ico•
El o ado ecue da el momen o en que la Cons i-
ucion se discu ió y o ó en Cádiz. An es, las Có es
18
cuan o iene elacion con el gobie no. Todo lo de-
más co esponde á o os Códigos, donde especial-
men e se es ablecen y ga an izan los de echos del.
indi iduo—na u ales ú o igina ios, y de i ados
acciden ales,—en las a ias elaciones de la ida que
cons i uyen los di e sos ó denes del de echo.
Es a idea se ha ido obus eciendo en los úl imos
iempos, po la c ecien e impo ancia de las legisla-
ciones ó los Códigos
especiales.
Del p opio modo ha
omado auge el pensamien o de educi á los é mi-
nos elemen ales y p ecisos las Ca as undamen ales
ó
Cons i uciones polí icas, Cejando pa a las
leyes
o -
gánicas
el desa ollo de los p incipios consignados
en la Ca a. De es a sue e se p e ende consegui la
mayo es abilidad de los Pode es y sus unciones e-
gula es, po que la sucesion de los pa idos no impli.
ca á
un pe íodo cons i uyen e, siemp e pelig oso
y
más ó ménos deso denado.
De la p opia mane a la di ision de la ma e ia
ju ídica en legislaciones ó Códigos especiales
(ci il,
p ocesal-ci il
,
p ocesal-c iminal, de o ganizacion ju-
dicial, hipo eca io, e c., e c.), p opo ciona la en-
aja de la cla idad y acilidad de aplicacion de las
leyes pe ec amen e a monizadas bajo el concep o
supe io que de e mina la especialidad del Código,
da o indispensable en una época en que se a i man,
como p incipios undamen ales , la in e encion
di ec a de odos los ciudadanos en la o macion del
de echo
y la e icacia de la ley, áun en daño de quien
p ueba que no
la conoce. Apa e del alo que es e
pun o de la p ecision del de echo ha de ene en un
pe íodo, como el nues o, de an nume osas, ápi-
das y complicadas elaciones sociales y de in e eses
an a ios, conside ables y ecuen emen e opues os
Sin duda, odas es as condiciones de la codi ica-
cion mode na, ienen ambien sus des en ajas. Pe o
siemp e abona án en su a o ejemplos an ue es
como el del pueblo inglés, que ni siquie a ha llegado
á consigna las bases de su de echo polí ico en un
solo Código, y sin emba go, es el país donde mayo-
es, más p o undos, más epe idos y más expansi os
cambios se han ealizado, sin que po es o se suspen-
die a, en lo que a de siglo señaladamen e, la ida
no mal de aquel p óspe o país.
El o ado hace una lige a alusion á la
Pe icion d e
De echos
de 1628, al
Bill de De echos de
1688 y al
Ac a de sucesion de la co ona
(Ac oí Se emen )
de
170o.
La Pe icion de De echos (Pe i ion o Righ s)
se e-
duce al capí ulo de quejas que el Pa lamen o inglés
o muló en 1628 con a Cá los I, que habia a en ado
á las anquicias consag adas po la
Magna Cha a
de
1 214,
po o os es a u os pos e io es y po el as-
cu so del iempo. El ey, po dos eces, con i mó
aquellos de echos y su insis en e iolacion ue una
de las causas de la Re olucion de 1648, que p odujo
la República y la dic adu a de los C omwell en In-
gla e a
(1649- 58).
El
Bill de De echos
p esidió al es ablecimien o de
los O ange y sancionó la uina de los Es ua dos en el
ono b i ánico. Fué la exp esion de la Re olucion
de 1688. El ma qués de Hali ax á la cabeza de las dos
Cáma as esumió an e el nue o ey Guille mo de
O ange los a opellos del ey depues o y las aspi a-
ciones del país. Y
,
'a lamen o, despues, dió o -
ma p ecisa y legal á es e sus ancioso esúmen.
20
El Ac a de sucesion
de
170o
es la base de la dinas-
ía de Hanno e . Po s4gunda ez la olun ad na-
cional, co no en 1688, ompió la ley de la he encia
el de echo his ó ico, y en el ac a en cues ion se e-
cue dan o os p incipios p e e idos en las leyes an-
e io es; pe o sancionados po la cos umb e, como
el de la absolu a incompa ibilidad de la co ona y la
é ca ólica y el de echo del ciudadano á nega la obe-
diencia el ey ca óliao.
En es os es documen os es á, aunque en o ma
i egula , la Cons i ucion inglesa con su mona quía
an i- omana, su Pa lamen o, su magis a u a, sus
de echos
del ciudadano, e c., e c.—Es o se ha espe-
ado en doscien os años, du an e los cuales se han
hecho e o mas an g a es
como
la elec o al de 1834,
65 y 8o; la emancipadon de judíos y ca ólicos;
el li-
b e cambio; la e o ma colonial
y
de I landa,
e c.,
En una palab a, que bajo aquellos es bilis ó ac as,
ha su gido una nue a Ingla e a.
Asimismo es o o ejemplo de g an alo el de la
Cons i ucion polí ica de la República No e-Ame i-
cana, que lle a la echa de
1789, modi icada
solo
pa cial y
sucesi amen e en 1791, 1798, 1804,
1865
1886 y
1870; siendo de ad e i que si las nue e p i-
me as enmiendas, o adas en 1791, no con adicen
el ex o p imi i o, sino que le amplian, sancionan-
do explíci amen e y de un modo especial la libe -
ad eligiosa y de la palab a, el de echo de eunion
y pe icion, la sepa acion de la Iglesia y el Es ado,
la in iolabilidad de la pe sona y del domicilio, el Ju-
ado, el de echo de lle a a mas, e c.,
en
cambio las
enmiendas décima á la doce inclusi es, e o man
sé iamen e lo ya es a uido sob e la eleccion p esiden-
21
sial, el Pode local ó delos Es ados (enmiendas de
1798 y 184, así como los
a ículos ó enmiendas
( ece á diez y seis) con a la escla i ud y el su agio
es ingido, con adicen abie amen e lo o ado en
T789
1
en aquella Cons i ucion, que o eció la singula-
idad de que ninguno de los que la susc ibie on e-
sul a a con en o de ella, po que nadie consiguió im-
pone su solucion p opia y exclusi a.
O os ejemplos pod ían saca se de Bélgica, Po u-
gal, y sob e odo de la I alia mode na; es deci , de
esos paises donde el p og eso ha sido más cons an e
y la libe ad apa ece más i me. En cambio, F ancia
ha enido desde 1789 nue e Cons i uciones, amen de
a ias o as ac as cons i ucionales y leyes de análogo
ca ác e , y en España ya enemos las Cons i uciones
del
12,
del 37, del 45, del 69 y 76, con más un ac a
adicional
y dos p oyec adas Cons i uciones en 1854
y 73. En F ancia, elizmen e pa ece eni se á mejo
camino, y hoy su Cons i ucion polí ica descansa en
las leyes de Feb e o y Julio de 1875 sob e o ganiza-
cion de los Pode es públicos, el Senado y las ela. -
ciones de aquellos.
Sin emba go, la Cons i ucion de Cádiz o ece un
eemplo pe ec amen e con a io. Cons a de 384 a -
ículos epa idos en diez í ulos, y no sólo en ella se
comp ende lo ela i o á
la nacion española y los es-
pañoles
!Tí ulo I
)
;
al e i o io de las Españas, su
eiigion y gobie no y á los ciudadanos españoles
¡Tí ulo II h;
á las Co es
(Tí ulo
y al Rey
(Tí u-
lo iVe sino que aba ca odo lo ela i o
á los T ibu-
nales y á la adininis acion de jus icia en lo ci il
y
c iminal 'Tí ulo
V);
al gobie no in e io de las p o-
incias
y
de
los pueblos
(Tí ulo VI);
á las con ibu-
22
cines
(Tí ulo VII); á
la ue 7a mili a nacional
(Tí-
ulo VIII); y
á la ins uccion pública
(Tí ulo IX). E 1
í ulo X y úl imo e sa sob e
la obse ancia de la
Cons i ucion y modo de p ocede pa a hace a ia-
ciones en ella.
La adminis acion de jus icia, el gobie no local,
las con ibuciones e c., comp enden nada ménos que
13o a ículos; es deci , más de la e ce a pa e de la
Cons i ucion; ad i iendo que buena pa e del capí-
ulo VI, del í ulo III (a .
III á.
127), es la ma e ia
o dina ia de los eglamen os in e io es de los Pa la-
men os, y más de la mi ad del mismo í ulo (a .
27
al 1°3) es á dedicada á lo que hoy se llama la ley o -
gánica elec o al.
Se ía exEse a deci que el í ulo V (a ículos
242
al 3o8) es lo mismo que nues a Ley o gánica de i-
bunales, y que los 28 a ículos (309 á 337) del í u-
lo VI equi alen á una ley p o incial y municipal
La ma e ia es
an
as a, que pide na u almen e mu -
cho más que esos í ulos.
Pe o así y odo hay que no a , de un lado, que en
aquellos a ículos apa ecen consignados casi odos
los p incipios y eglas undamen ales del p ocedi-
mien o y de la adminis acion local; y po o a pa -
e, que su núme o y has a la na u aleza misma de
sus p ecep os pugnan abie amen e con el ca ác e
de gene alidad de las ca as o códigos polí icos. La
misma Cons i ucion polí ica ancesa de 1791 que se
dá como po la inspi acion de la española del
12
1
aú
n
pecando de p olija, no lle a las cosas al ex emo que
la nues a.
Sin emba go, es e de ec o se explica, y áun puede
excusa se, eniendo en cuen a ya la índole del mo i-
mien o e o mis a de aquella época, ya la deplo able
23
si uacion polí ica y ju ídica de la España despues
del siglo x iu.
El o ado no quie e adelan a ideas y po es o no
en a en po meno es espec o al úl imo pun o indi-
cado. Rápidamen e ecue da cómo la mona quía
bo bónica lle ó al ex emo la cen alización polí ica
y adminis a i a po medio del úl imo golpe dado á
las anquicias locales, po el sac i icio de Ca aluña
en iempo de Felipe V, y el impe io exclusi o del
sen ido cas ellano, en la ida polí ica y social de
España; po la con e sion de los ca gos conce-
jiles en o icios de la Co ona que és a luego
ena-
genaba y, en in, po el ol ido absolu o de las Có es,
la impo ancia del Consejo de Cas illa, y el p edo-
minio delgolilla y el expedien eo.
De es a sue e pudo llega se al deli io de la egla-
men acion, de las con adicciones, de los anac onis-
mos que hoy p o ocan la isa cuando se hojean
los doce lib os de la No ísima Recopilacion, pu-
blicada en 18o5 é iniciada en 1796 sob e la nue a
Recopilacion de Felipe
II
y los Au os aco dados del
Consejo, que ya habia que ido colecciona
y
a mo-
niza el Ma qués de la Ensenada. Ag éguese es o al
es aJo ya insupe able de empob ecimien o ma e ial
del país y las i egula idades e dade amen e mons-
uosas de la úl ima pa e del einado de Cá los IV,
cuyas licencias y escándalos quizá no ienen pa eci-
do
en la
his o ia mode na, sob e odo en elacion
con la ex ao dina ia debilidad de aquel mona ca y
de aquella si uacion polí ica. Y odo ambien apa -
e
de las di icul ades y
la e dade a ana quía p o-
mo ida
po
la in asion de los anceses y el le an-
amien o de nues as p o incias
a opelladas.
24
E a, po an o, p eciso co egi lo odo, eno a lo
odo, a ende á odo, siquie a pa a que el noble es-
ue zo de los humanis as y egalis as del iempo de
Cá los III no acasase comple amen e y se con u-
ie a la e iginosa decadencia de la g an España,
he ida en la en e po el a ado de U e ch de 1713,
y expulsada del cí culo de las po encias de p ime ó -
den po los a ados ó paces de Pa ís y de Hube s-
bou g de 1763.
Po o a pa e, la Re olucion española es sólo
una mani es acion del g andioso mo imien o eno-
ado con que se inaugu a la Edad con empo ánea,
y po an o, la Cons i ucion de Cádiz es u o del
espí i u ámplio y o alis a que domina en aquella
época, p epa ada po los abajos de los ilóso os y
los economis as de la segunda mi ad del siglo x i ,
admi ablemen e condensados en la amosa Enciclo-
pedia. Con es e espí i u y cuando las ci cuns ancias
habian concen ado oda la ep esen acion, las ue -
zas y la ida de España en las Có es de Cádiz, di-
ícilmen e se hubie a podido espe a de aquellos le-
gislado es o a ob a menos comp ensi a que la
Cons i ucion de 1812, donde, además se llegaba al
pun o de a i ma (a s. 244 y 258) que las leyes es-
peciales de p ocedimien o se ian uni o mes en o-
dos los ibunales, sin que las Có es ni el ey pu-
die an dispensa las, y que los Códigos ci il, c imi-
nal y de come cio
se ían unos mismos pa a oda la
mon9 quía.
Imposible mayo esolucion en p ó
de la unidad
nacional y de la homogeneidad de la ob a acome i-
da en 1812, en e
al ex anje o y en e á las
i e-
gula idades y esis encias del in e io .
25
Po lo mismo se explica el lujo de p ecauciones
adop adas pa a di icul a y aun e i a la e o ma de
la Cons i ucion. A es e pa icula es á dedicado o-
do el í ulo décimo y úl imo que se i ula
De la
ob-
se ancia de la Cons i ucion
y
modo de p ocede
pa -
a hace a iaciones
en ella.
En p ime luga se,9'
es ablece el de echo de odo español pa a ep esen
a á las Có es ó al ey, eclamando la obse ancia
de la Cons i ucion (a .
373),
y se p ecep ua á
Có es que en sus p ime as sesiones omen en consi-
de acion las in acciones denunciadas pa a pone e
con enien e emedio y hace e ec i a la esponsabi-
lidad de los que hubie en in ingido la
ley
(a . 372).
Además, oda pe sona que eje za ca go público, ci-
il, mili a ó eclesiás ico, p es a á ju amen o al o-
ma posesion de su des ino, de gua da la Cons i-
ucion, se iel al ey y desempeña debidamen e su
ca go (a .
374).
Luego ienen las condiciones pa a la e o ma
cons i ucional. Desde luego, has a pasados ocho
años despues de halla se en p ác ica la Cons i ucion
en odas sus pa es, no se pod áp opone al e acion,
adicion ni e o ma en
ninguno de
sus
a ículos.
(A ículo 375.)
Toda p oposicion de e o ma, debe á hace se po
esc i o, i mada cuando ménos po ein e dipu ados-
Leida la p oposicion es eces en el é mino de
diez y ocho dias, se delibe a á
si há luga á admi-
i la á discusion,
y
si se
acue da es o, se á discu i-
da
lo
mismo que cualquie a o a ley, pe o so]o se
o a á
si há luga á a a se de nue o en la siguien-
e
Di
pu acion gene al.
Cuando las dos e ce as pa
es de
los o os lo
es ablezcan, la
dipu acion
26
al siguien e, en cualquie a de los dos a ios de sus
sesiones, ol e á á discu i y o a (siemp e se án
necesa ias las dos e ce as pa es de los o os) si
há
luga al o o gamien o de pode es especiales pa a
hace la e o ma,
así co no si quien la ha de hace ,
se á la dipu acion inmedia a ó la siguien e.
Todo es o esuel o, se con oca án los comicios
pa a eleccion de dipu ados con cláusula especial,
pa a la e o ma p e endida y elabo ada, la cual se á
discu ida po cua a ez, ob eniendo el ca ác e de
ley cons i ucional si es o ada po las dos e ce as
pa es de los dipu ados elec os.
Como se é, odas es as p ecauciones supe an lo
indecible á las adop adas po el legislado no e-
ame icano, que se limi a á exigi que la enmienda
cons i ucional, despues de p opues a po el Cong e-
so ó po los dos e cios de los Es ados, y aco dada.
y
o ada po una Con encion especial, ob enga
los
o os de las es cua as pa es de los Es ados que
cons i uyen la Republica,'—con lo cual queda un an-
o demos ada la supe io idad de p e ision poli ica de
la aza sajona.
Aun la ci ada, Cons i ucion ancesa de 1791,
no
lle ó á an o sus p ecauciones en el pun o con-
c e o de ija el pe íodo de inmu abilidad absolu a
de ley polí ica ó Código hecho en aquella echa.
Fija solo dos a ios; pe ) en cambio se mues a
más p olija en las demás exigencias. Po que pide
que es legisla u as consecu i as o en uni o me-
men e la necesidad de la e ision cons i ucional; y
exige que pa a la legisla u a cua a se nomb en
además de los dipu ados de siemp e, doscien os
cua en a y nue e, pa a el in especial de la e ision.
27
Excusado deci que ninguna de es as p esc ipcio-
nes se han cumplido, ni en España ni en F ancia.
Sin emba go, en e noso os ha quedado como
una cues ion palpi an e el pun o de la e o mabili-
dad de la Cons i uciou, y hoy mismo p eocupa sé ia-
men e á nues os polí icos, siendo muy gene al la
opinion de que la e o ma cons i ucional pide con-
diciones especiales, po lo ménos una con oca o ia
ad hoc.
La Cons i ucion igen e conside a la e o -
ma cons i ucional como cualquie a ley o dina ia, al
e és de la Cons i ucion de
186
9
,
i ulo Y .
Po lo mismo que las Cons i uciones deben se
concisas y educidas á lo undamen al del ó den po-
lí ico de un pueblo, dejando mucha ma e ia pa a las
leyes o gánicas, el o ado c ee que debe sanciona se
una di e encia en e la e o ma cons i ucional
y
la
de las leyes usuales, pe o acili ando siemp e el mo-
do de que las exigencias y necesidades del país en-
gan p on o eco y sa is accion en el Pa lamen o.
An es de e mina es e pun o,
el
o ado hace en-
e al ca go de p esuncion o de sobe bia con que pu-
die a o ende se la memo ia de los legislado es de
Cádiz po su e dade a p eocupacion en p o de la
du acion de su ob a. En es e a an , debe e se an
solo el deseo de sus ae la Cons i ucion á las in-
luencias del pe íodo de comba e que hab ia de inau-
gu a se despues de p omulgada aquella y en is a de
las luchas ya p oducidas du an e la segunda pa e
de la ida de las Có es. Además, aquellos legislado-
es p e endían que su ob a no uese juzgada po pu-
as eo ías y median e c í icas an icipadas, sino des-
pues que la expe iencia de unos cuan os años hu-
biese demos ado su acie o ó su e o , dando cie o
3 1
adia
nacional, cuya ó mula se p oclamó en é mi-
nos p ecises y que no ole an la meno duda, po
p ime a ez den o de nues a his o ia polí ica con-
zempo ánea en el a ículo 3.° de la Cons i ucion
del 12.
El o ado se p ome e ocupa se de enida y sepa a-
damen e de cada uno de es os pun os, p ocu ando,
no solo expone con oda idelidad el pensamien-
o y sen ido de los legislado es doceañis as,
si
que
elaciona aquellas a i maciones con los p og e-
sos que el de echo polí ico ha hecho has a nues os
días den o de España, así como con los dic ados,
de !a ciencia y de la expe iencia sob e aquellas im-
po an es ma e ias.
Según el a ículo i.° de la Cons i ución del 12, «la
Nacion Española es la eunion de odos los españo-
les de ambos hemis e ios.»
Y segun el a . 5.
0
son
espa ioles:
P ime o, odos los homb es
lib es, nacidos y a e-
cindados
en los
dominios de las Españas
y los hijos
de és os. Segundo, los ex anje os
na u alizados po
g acia de las Có es. Te ce o, los que sin és a lle en
diez años de ecindad en cualquie pueblo de la
mona quía. Y po úl imo, los libe os desde que ad-
quie en la libe ad en las Españas.
Todo es o en aña una posi i a g a edad, así con-
side adas las decla aciones en sí mismas co no en
elación con odas las demás Ca as polí icas de
nues a pa ia. Ninguna an es ni despues de ella cui-
dó de de ini el concep o de la nacionalidad,
dándo-
lo odas po supues o, de cuya aga suposicion han
esul ado na u almen e concep os pe ec amen e dis-
in os espec o del alo , au o idad y de echos
de
los
85
elemen os adicionales y los elemen os ac uales de
la ida polí ica y social del país.
Po la de inicion del Código de
1812 esul a, po
ejemp;o, que la nacion española no la cons i uyen
de un lado los eyes con sus elemen os simila es y
a ines, y de o o la gene alidad de los habi an es
a aigados en el e i o io español. Los eyes son
españoles de la p opia sue e que los demás, po
idén ica azon y po el mismo í ulo que és os; doc-
ina complemen ada po los a ículos 2.° y 3
0
,
que
decla an que España es lib e é independien e, nun-
ca pa imonio de ninguna amilia ni pe sona, y que
la sobe anía eside esencialmen e en la nacion.
Independien emen e de es o hay que ija se en
los pá a os del a . 5.° dedicado á ija las condicio-
nes de odo español.
Como se ha dicho, en p ime é mino es án las de
libe ad, nacimien o y ecindad
en los dominios es-
pañoles.
El
escla o
queda excluido, y como á la sazon la
escla i ud consag ada po azon de gue a eligiosa,
he encia ó en a del mismo in e esado, en los í u-
los XXI y XXII de la Pa ida
4.
a
,
no exis ía de he-
cho en el e i o io peninsula , ni despues de las
Leyes
nue as
de
1526 á 1549 (Lib o 6.° de la Reco-
pilacion de Indias), ampoco podia exis i en e los
indios, esul aban solamen e excluidos del de echo
de españoles los escla os neg os de Amé ica.
Po que si bien es cie o que la Real Cédula
20
de
Oc ub e de 1545 de ogó la p ohibicion de 1542 de
encomenda
indios y la de
I.°
de Ab il de
158o
es-
ableció los
epa imien os,
iniendo á se es os y
las
encomiendasuna
especie de se idumb e adsc ip-
icia, como la de la Edad Media, no es menos posi-
i o que las Có es de Cádiz, en lo de No iemb e de
1812,
abolie on «las mi as, 6 mandamien os ó epa -
imien os de indios y odo se icio pe sonal, que ba-
jo de aquellos ú o os nomb es p es asen á los pa -
icula es, sin que po es e mo i o ó p e ex o alguna
pudie an los jueces 6 gobe nado es des ina ó com-
pele á aquellos na u ales al exp esado se icio....»
De modo que ealmen e solo subsis ía la escla i-
ud pa a los neg as y mula os.
Sin emba go, aun pa a es os el pá a o cua o de-
jó abie a la pue a, es ableciendo que se ían consi-
de ados como españoles
los
libe os desde el momen-
o de adqui i su libe ad.
Con se un g an adelan o es a decla acion, es líci-
o lamen a que los inmo ales legislado es de
181z
hubie an sancionado de es a mane a indi ec a
la
exis encia de aquella se idumb e que nues as Leyes
de Pa ida de inian magis almen e, diciendo que
e a
pos u a é es ablecimien o que icie on an igua-
men e las gen es con a aTon de na u a
(ley j.1%,
í ulo XXI, Pa ida 4.'), añadiendo que los o nes la
abo ecen na u almen e,» así como la libe ad
«la
aman non an solamen e los o nes,
más
aun odos
los o os animales, debiendo ayuda la los juzgado-
es.» (Tí ulo 34, Pa ida 7.a)
Po desg acia los nobles es ue zos de Alcoce y
de
A güelles en
1811,
no die on el ape ecido esul ado.
Bien es que luchaban con una p eocupacion uni e •
sal. A güelles en 2
de
Ab il
de
181 i
hizo dos p opo-
siciones:
la p ime a, la abolicion de la o u a; la
segunda, la sup esion del á ico a icano. Ap obóse
la
p ime a sin oposición.
La
segunda, apoyada po
37
el ame icano Mejía, encon ó cie a esis encia en
o os Di Mu ados de Amé ica y en e ellos el habane o
Jáu egui, po lo cual pasó á una co nision pa icu-
la que dic aminase con mayo calma, al pa que
e-
sol idsob e
o a p oposicion aún más adical, po que
endía ancamen e á la abolicion g adual de la es-
cla i ud neg a. Tal ué lo que pa a su glo ia susc i-
bió y p esen ó el ame icano Gu idi Alcoce en 26 de
Ma zo de 181i.
Es a úl ima
p oposicion enia á se algo mejo que
la. Ley p epa a o ia pa a la abolicion de la escla i ud.
en Cuba y Pue o-Rico de 187o, po que es ablecia la
libe ad de odos los que nacie an en lo sucesi o
y a ibuia á los escla os ac uales el de echo á pe ci-
bi un jo nal meno que el de un homb e lib e,
amen de la acul ad de esca a se abonando su p e-
cio y en caso de queda inú il, de exigi al amo el
sos enimien o del des alido. Además, la p oposicion
de Gu idi Alcoce , en su p ime a ículo, p ohibía
ah solu a nen e el á ico a icano.
Es un dolo que ambas leyes no hubie an salido
de aquellas g andes Co es que abolie on
los
se lo-
ios, los mayo azgos, el
p i ilegio
de sang e, el o o
de San iago, las mi as de indios,
los
azo es y el
o men o; y
que, po an o, c'n un . '4 an
señalado en la his o ia de
la egene acion poli ica
y social de
España, no hubie a quedado
ul imado
el gene oso mo imien o abolicionis a iniciado po
las Reales
cédulas de Feb e o de 1713-14 de Ab il
y 31 de Mayo de 1789; las p ime as que decla a-
on lib es á
los escla os ex anje os que, huyendo
se
e ugiasen en los dominios españoles y
l
a úl ima
que es ablecia eglas humani a iaspa a la educacion,
88
a o y ocupacion de los escla os en la España ame-
icana.
Es e ol ido, mejo dicho, aquel emo de los Di-
pu ados peninsula es y aquella acilacion de los
ame icanos han sido
pe j
udicialísi nos á la causa de la
libe ad en nues a pá ia; po que, dejando en pié la
posibilidad de la se idumb e en el mismo e i o io
eu opeo (á despecho de lo que Po ugal hizo en
iempo de Pombal), se ha necesi ado llega á 1836 y
1861 pa a que quede es ablecido po acue do del
Pode Ejecu i o, en eales ó denes muy discu idas y
di ícilmen e aplicadas, que escla os aídos á la Pe-
nínsula po es e solo hecho habian adqui ido la
libe ad.
La eal o den de 30 de Ma zo de 1836 oda ia no
se a e ió é in oca p incipios gene ales de de echo
ni á a i ma en absolu o la inexis encia legal de la
se idumb e en e i o io español. Y así dice, po
e ec o de consul a al Consejo eal, seccion de indias,
con mo i o de la ecla nacion de es neg os escla os
aidos á la Península po sus dueños: «que la posia
don de un escla o e a muy des en ajosa ea la Pe-
nínsula, pues po al a de comp ado es no le e a á-
cil muda de dueño como sucedia en Amé ica; que
ampoco e a muy con enien e á los amos el ene
en
ella escla os, pues sob e halla se mal se idos es-
aban expues os á ei e adas mul as si se obse aban
con el igo debido las leyes p o ec o as de es a clase
de indi iduos; que la u ilidad pública eclamaba
ambien la libe ad, pues en el e i o io eu opeo e-
pugnaba á la is a
.
5
pe judicaba á las cos umb es
sociales la escla i ud.»
Po odo lo cual y «á in de e i a los
incon enien-
39
Yes
de la p esencia de los sie os en Eu opa (se de.,
cia) no deben anquea se en las An illas á los es-
cla os pasapo es pa a la Península.»
En 1861 ya e minan emen e se es a oleció, po eal
ó den de
22
de Agos o, la emancipacion po el me o
hecho de la pe manencia del escla o en la Me ópo-
li, y en
12
de Diciemb e de. 1862 se ex endió es e
bene icio á cuan os escla os de las An illas españo
las ue an á o o país donde no se conociese la es-
cla i ud. An es, en. 18 de Agos o de 1869, se habia
echazado la eclamación del Gobie no po ugués
espec o de la de olucion de a ios neg os de San o
Tomé y el P íncipe, e ugiados en Fe nando Póo,
po que «el í ulo de p opiedad sob e un escla o sólo
puede se álido en aquellos paises en que las leyes
econocen la exis encia de la escla i ud»—cosa que
«no se admi e ni econoce en mane a alguna en
Fe nando Póo.»
Además hemos enido que pasa po la e güenza
de que la p ohibicion del á ico a icano apa ezca
como imposicion del ex anje o: pues que si su p i-
me a solemne decla acion se hace en Viena, á 8 de
Feb e o de 1815, po los plenipo encia ios de la Eu-
opa coligada con a Napoleón, dejando á las nego -
ciaciones pa icula es de las Po encias en e sí, la
ijacion del é mino p eciso pa a que la
a a
conclu-
ya, es e ul imo pun o, con elacion á España, no se
es ablece has a el 24 de Se iemb e de 1817, po el
T a ado de España con Ingla e a que p ohibe o-
almen e la
a a,
á pa i del 30 de Mayo de
1820
y
o o ga al Gobie no español 400.000 lib as es e linas
como indemnizacion de las pé didas de los
españoles
ocupados en aquel á ico y de las gene ales que
ue an consecuencia de aquella medida.
40
Es a n idad la ecibió el ey Fe nando VII de la
p opia sue e que ecibió más a de en Feb e o
de
iSio
los 5 millones de du os que la República
no e-
ame icana
pagó po la anexion de las dos Flo idas;.
da os impo an ísimos y que con iene eco da pa a
que se sepa á oda ho a con qué asgos de dignidad
se despidió del ex anje o el absolu ismo español,
y
sob e odo aquel e que no habla enido incon e-
nien e en elici a á Napoleon Bonapa e po las ic-
o ias que ob enia sob e los españoles que de en-
dian la independencia del país y la dinas ía misma-
de Bo bon.
Toda ía es a cues ion de la escla i ud nos ha p o-
po cionado más e güenzas, po que es la e dad que:
despues de
1820,
y
á pesa de la indemnizacion in-
glesa, con inuó la
a a
en g ande escala, y
con i-
Lia on las eclamaciones y p esiones del Gobie no.
inglés, que p oduje on
el bocho noso a ado de Ju-
nio de
1835. Y así hubie an con inuado las cosas
sin
la agi ación del sen imien o abolicionis a en
nues a
pa ia, p oducido singula men e po la
Sociedad'
emancipado a,
undada en 6 de Oc ub e de 1864, y
co s i uda
en
2
de Ab il de 1865, y del cual
ue on
esul ados la
ley de ini i a de ep esion de la
a a
que en 1866 hizo el S . Cáno as del Cas illo, las
de-
cla aciones
con a
la
escla i ud y
en a o de la es-
cla i ud de
ien e,
hechas po la Jun a e olucio-
na ia de 1868, la
ley p epa a o ia pa a abolicion de
la escla i ud en Cuba y Pue o Rico de 1870, la ley
de ini i a de abolicion inmedia a y simul ánea en,
Pue o Rico de Ma zo de
1873,
y la ley de la aboli-
cion de la escla i ud en Cuba de 188o, que ha hecho
posible que en
1888 no exis a ya un solo escla o
en.
e i o io español.
41
Pe o ya que se egis a el e o de los legislado es
de Cádiz, en es a impe an ísima ma e ia, bueno es
consigna en su a o algunas a enuaciones. En p i-
me luga , que po aquella época sólo un pueblo
habia enido el alo necesa io pa a dec e a la abo-
licion comple a de la se idumb e. Así lohizo F an-
cia en 4 de Feb e o de 1794 po dec e o de la Con-
encion. Ingla e a no le ealizó has a 1833. Po u-
gal, que en es a cues ion de la escla i ud ha sido de
los más an icipados po el dec e o
de
Pomba!, sin
emba go, has a 1854 no ha p omulgado leyes en-
den es á la abolicion ealizada al in en 1875. La
abolicion en los Es ados-Unidos es de 1863. En el
B asil aho a acaba de dec e a se, de un modo e -
gonzoso. Y en Dinama ca, Suecia y Holanda da a
de 1846, donde más emp ano. Respec o del á ico
es cie o que Ingla e a lo p ohibió en 1804.
Pe o, sob e odo es o, hay que conside a la p e-
pa acion que es as g andes medidas u ie on en
aquellos paises; cie a especial p epa acion de que
se ca eció en España, donde la adicion abolicio-
nis a de la época del Pad e Las Casas y de los domi-
nicos del siglo x -i se co ó en lo sucesi o de al sue -
e que has a los deba es de la Cáma a gadi ana es
muy di ícil opeza con una p o es a abolicionis a,
como la que el ilus e y libe al An illon (uRa de las
íc imas de la eaccicn absolu is a y uno de los di-
pu ados del 13) le‘ ó en 1802 en la
Academia Ma i-
ense de De echo español y público.
En F ancia, al dec e o de la Con encion, p ecedie-
on los nume osos deba es sos enidos en el seno
de casi odas las Cáma as ancesas desde 1789, y
singula men e desde que en ellas ue on admi idos,
42
los ep esen an es de las colonias que llega on
á se
'como de San o Domingo) homb es de colo ,
que
na u almen e plan ea] on p oblemas de in e és pa a
su aza. Además, allí exis ia la g an sociedad p o-
pagandis a
Los amigos
de los neg os,
á la cual pe -
eneció y si ió Mi abeau. El dec e o de 1794 u o,
pues, cinco años de p epa acion, apa e de las agi-
aciones p oducidas en las colonias anco-ame ica-
nas po las luchas de aza. En Ingla e a no ino
menos p epa ada la abolicion de la a a po los es-
ue zos ex ao dina ios de G an ille, Sha p y de
Wilbe o ce que comenza on ce ca de ein e años
an es del dec e o abolicionis a.
De o a pa e hay que es ablece que en las Có es
de Cádiz, las di icu
l
ades pa a una medida abolicio-
nis a ené gica, inie on especialmen e de los Dipu-
ados ame icanos, en pa icula de los de Cuba, don-
de, lo mismo que en Ca acas y San o Domingo ya
se habia opues o esis encia á la eal cédula de Ma-
yo de 1789. Homb es como Gu idi Alcoce y Megía
(ambos ame icanos) e an excepcionales. De donde
esul aba cie a ese a ó con enimien o de los Di-
pu ados peninsula es, más a o ablemen e dispues-
os, espec o de ma e ia cuyos de alles desconocian.
Con el iempo las cosas han a iado al pun o de
oca se comple amen e los papeles.
Desde 184o puede deci se que las esis encias es-
cla is as se domicilia on en la Península, y desde
1854 ha podido a i ma se que la escla i ud ha subsis-
ido en nues as An illas á despecho de aquellos in-
sula es; po que, apa e de las eclamaciones hechas 6
in en adas en ambas islas desde 186o con a el á i-
co neg e o, y a os ando las i as
de
las au o idades
43
ul ama inas, es indiscu ible un hecho, á sabe : que
en la Jun a de In o macion cons i uida en Mad id
en 1868 pa a discu i y p opone e o mas al Gobie -
no de la Me ópoli sob e nues as p o incias ame i-
canas, los comisionados elec os de Pue o-Rico p o-
es a on que «an es que oda e o ma pa a los blan-
cos e a necesa ia la abolicion inmedia a
y
simul á-
nea de la escla i ud neg a,» y los comisionados cu-
banos p opusie on un plan de abolicion g adual que
hubie a concluido con la escla i ud en sie e años; es
deci , en 1873.
De donde esul an a enuaciones y has a escusas de
alguna impo ancia pa a los legislado es gadi anos,
_que po no exis i la se idumb e en la Península,
y an e sus ojos; po ene en onces muy poca impo -
ancia la isla de Cuba que i ia del si uado de Mé-
jico, y po no conoce es e asun o mas que de °i-
das, solo podian de e mina se á cie as medidas a-
dicales po pu as conside aciones eó icas análo-
gas á las que hoy pesan sob e los i esolu os en el
pun o no menos g a e de la abolicion de la pena de
mue e.
Lo dicho no qui a pa a que el o ado uel a á la-
men a p o undamen e que á aquellos g andes le-
gislado es no haya cabido la glo ia de un iun o an
ex ao dina io co no el que ca ac e iza á la Re olu-
cion de Se iemb e, po el hecho de la abolicion a-
dical de la escla i ud en Pue o-Rico, ll e ada á e ec-
o en Ma zo de 1873, de un modo al, que ha exce-
dido en solemnidad, g andeza y e icacia á las espe-
iencias
más esplendo osas de los iempos mode nos.
50
CONFERENCIA CUARTA
Decla aciones II,--La ciudadanía
La Cons i ucion de 1812 econoce la exis encia de
o os suje os de los de echos y obligaciones en ella
sancionados, á más del me o
español
á que se e ie-
en especialmen e los a s. 5.° al 9 °, 280, 286, 339,
361, 371 y 373 de aquel Código.
Po cima del
español
es á el
ciudadano.
Po bajo,.
e! indi iduo
lib e, es deci , el homb e no escla o.
Po que del
escla o
como ya se ha is o no se ocupa
la Cons i ucion doceañis a, dejando es a ma e ia á
las
Leyes de Pa ida
(Ti s.
21
y 22, Pa . IV), á las
de
Indias
(Tí . 5.
0
, Lib o VII) y á los Reglamen os
y o denanzas pa icula es.
El
ciudadano español
es el ipo supe io de las
pe sonalidades econocidas en la Ca a de que se
a a. Po que no solo iene odos los de echos y o-
das las ca gas del me o español, si que ambién,
o os pa icula es y dis in i os.
La
ciudadanía
implicaba p incipalmen e el de e-
cho elec o zl y el de desempeña los ca gos públicos..
51
La ciudadanía iene
á
se como la con dicion y el
í ulo pa a gobe na y ep esen a la sociedad polí-
ica española .
Los a ículos i8 al
22
es ablecen quiénes son los
ciudadanos españoles
y de qué sue e puede adqui-
i se la
ciudadanía. Dice el
a . 8: «Son ciudadanos
aquellos españoles que po ambas líneas aen su
o ígen de los dominios españoles de ambos hemis-
e ios y es án a ecindados en cualquie pueblo de
los mismos dominios.» Se pide, pues, el
o igen
y la
ecindad.
Los demás a ículos es ablecen cómo un ex anje-
o, que goza ya de los de echos de español, puede
ob ene de las Có es
Ca a especial de ciudadano,
pa a lo cual necesi aba es a casado con española
y
habe aído á España alguna indus ia ap eciable, 6
adqui ido bienes aices de con ibucion di ec a 6
es ablecidos en el come cio con capi al p opio y
conside able ó hecho se icios á la nacion.
Tambien son
ciudadanos
los hijos legí imos de ex-
anje os
domiciliados
en España, que habiendo na-
cido en ella nunca hayan salido sin licencia del Go-
bie no y eniendo ein iun años cumplidos se hallan
a ecindados en un pueblo eje ciendo p o esion, o i-
cio ó indus ia ú il.
Sob e oda es a ma e ia solo iene impo ancia
excepcional el a ículo
22
que cons i uyó uno de los
es ó cua o emas más discu idos en la amosa
Cons i uyen e. Como que a a de la ep esen ación
de los países ame icanos;
p oblema g a ísimo po el
es ado y alo espec i o en aquella época de la Me-
ópoli y de las colonias españolas, así como po las
decla aciones hechas y el sis ema p oclamado es-
52
pec o de la gobe nación ul ama ina po las Có es
gadi anas y an es que ellas po la Regencia y la Jun-
a cen al en Ene o de 1809; y en in, po el alo
numé ico
é
in elec ual que los Dipu ados ame ica-
nos u ie on en la g an Asamblea de 1812 y que
hacia imposible que pasasen sin p o es a se e a y
á
eces apasionada los equí ocos, su ilezas y al as de
lógica con que la mayo ía de aquella Asamblea p e-
endió so ea di icul ades en añadas en la na u a-
leza del sis ema.
Con e ec o, los pode es me opolí icos acababan
de decla a «que los as os y p eciosos dominios
»que España poseia en las Indias, no e an p opia-
men e colonias ó ac o ías como las de o as nacio-
»nes, sino una pa e esencial é in eg an e de la mo-
na quía española,» po lo cual se disponían á apli-
ca el mismo
é
idén ico sis ema de Gobie no á aque-
llas colonias y es a Me ópoli.
En onces su gió la idea, despues an en boga, de
sus i ui el nomb e de
colonias
y
posesiones,
muy
usado du an e el pe íodo de los Bo bones, po el de
p o incias ul ama inas,
así como el de da po e -
minada la e olucion
asimilado a
sancionada po
nues as an iguas leyes de Indias, que como es sabi
do, nunca nega on á los españoles eu opeos esiden-
es en Indias los de echos de que en la Península
dis u aban sus he manos y
si
no econocie on es os
mismos de echos de un solo golpe á los indios
iié
po que es ablecie on el modo g adual y sucesi o
pa a que és os en a an, po su mayo cul u a, en
el goce de aquellos de echos.
No obs a á es a conside acion la de que con el
ad enimien o de los Bo bones, e mina on odas las
53
an iguas anquicias municipales y locales en Amé.
ica al mismo iempo que la au o idad del amoso
Consejo de Indias (análogo á los de' Bas illa, Flan-
des, A agon, e c., e c., pa a la ges ion de las cosas
ul ama inas y la con eccion de las leyes especiales)
quedaba educida y casi anulada po las eales ó -
denes con que di ec amen e el Gobie no del Rey ó
sea sus Minis os i esponsables in e enían en el
gobie no:de las colonias. Es o ambien sucedió en la
Península, si bien allende el A lán ico la cosa omó
mayo ealce, p ime o, po las acul ades ex ao di-
na ias y de gue a econocidas á los i eyes y capi-
anes gene ases en iempo de paz, espec o de la se-
gu idad indi idual, y en is a de los epe idos albo_
o os que mo ian los peninsula es (segla es y eli-
giosos) en e sí y en e al Gobie no me opolí ico
po mo i os de explo acion y de dominio, como de
las agi aciones de los indios acosados po Ja codicia
y la iolencia sob e odo de los alcaldes co egido-
es; y segundo, po la in olekancia me can il
y
la
oposicion al ex anje o, que llega on á se la no a
dominan e del ó den ul ama ino.
Aho a las Có es de Cádiz, que sup imie on o al-
men e el iejo
Consejo de Indias, ile a onia enden-
ciaasimilado a
al úl imo ex emo, decla ando en
lo
a ículos 2,°, 5.° y io la absolu a igualdad de
ame icanos y peninsula es. Pe o es a buena disposi-
cion opezó en seguida con el hecho de que, siendo
la poblacion de las Españas de unos 25 millones de
almas, las Indias solas enían ce ca de 15 y de és os
los indios, p opiamen e ales, e an ocho millones,
cua o los neg os y mes izos y el es o blancos, de
p ocedencia peninsula . Y como que la ep esen a.
54
cion pa lamen a ia y
el de echo de su agio se hicie-
on gene ales, esul ó el absu do de que las colonias
u iesen el de echo de en ia
á
las Có es más Dipu-
ados que la misma Me ópoli, sub i iéndose los
é minos de la elacion his ó ica y aun na u al de
es as coma cas.
Los legislado es del
12
esol ie on el con lic o
con el a .
22
de la Cons i ucion. Es deci , om -
piendo con la lógica y negando el p incipio que po
di e en es modos habia p oclamado la Re olucion
española. Dicho
a ículo dice lo siguien e:
((A los
españoles que po
cualquie a línea son ha-
bidos
y epu ados po o igina ios del A ica, les
»queda abie a la pue a de la i ud y del me ecí-
»mien o pa a se
ciudadanos;
en su consecuencia, las
»Có es concede án ca a de ciudadano á los que hi-
cie en se icios cali icados
á
la pa ia, ó á los que
»con la condición de que sean hijos de legí imo
ma-
» imonio de pad es ingénuos; de que es én casados
»con muje ingénua y a ecindados en los dominios
»de las Españas y de que eje zan alguna p o esion,
»o icio ó indus ia ú il con un capi al p opio.»
De es a mane a se negó el de echo elec o al y lo
que es peo , el de echo de ciudadanía á los a icanos
de nacimien o ó de p ocedencia, come iéndose una
e dade a injus icia que de ninguna sue e pudie on
dis aza ni A güelles, ni Oli e os, ni Anee, ni el
mismo Muñoz To e os, ni o os escla ecidos y po -
pula es o ado es
de aquella Cáma a encidos po
los ame icanos Alcoce , Go doa, Cas illo y Megía,
que á la igualdad de alen o, palab a y es udios
unie on la supe io idad de la causa.
55
Tan a é enían los ame icanos en és a, que el a -
ículo
22
y sus e e en es ue on el p incipal mo i o
po el cual esis ie on la ap obacion de ini i a de la
Cons i ucion, p e endiendo que se la diesen las
Co es enide as especialmen e acul adas pa a es e
obje o.
Pe o sob e odo, lo que es o p odujo ué una sé ie
de
ozamien os
y suscep ibilidades en e los Dipu a-
dos de uno y o o hemis e io, sen idos los de la Pe-.
nínsula po que se los acusa-a de poco libe ales, y
ag a iados los de Amé ica po que se los ebajaba
.en la es e a de los hechos y la p ác ica.
An es de aho a se habia plan eado es a di icul ad.
La Jun a Cen al de 1809 se o mó con dos Dipu a
dos po cada p o incia de la Península, nomb ados
di ec amen e po las jun as p o inciales cons i uidas
en España espon áneamen e pa a esis i al anc
és
'in aso . Sin emba go, los Dipu ados ame icanos
ue on
solo uno po cada Vi eina o 6 Capi anía Ge-
ne al, elegidos po las au o idades de una e na p e-
sen ada po los cabildos de las capi ales. La desigual_
dad e a pa en e y chocaba an o más cuan o que esa
misma Cen al p oclamaba lo con a io.
Despues ino la designacion de Dipu ados pa a las
Co es del 12. Es os ue on elegidos en la Península
po una especie de su agio uni e sal de es g ados
y en la p opo cion de un ep esen an e po cada
50.000 almas. Los de Amé ica ue on elegidos po
los Ayun amien os y uno po cada
cien
mil habi an-
es blancos y lib es.
Pe o odo es o pa ecía ansi o io. Lo de ini i o
ué el a .
22
de la Cons i ucion.
Aquellas di icul ades y aquel e iden e luna de la
1
56
Cons i ucion del
12
hubie an podido se e i ados de'
dos modos. O p escindiendo las Có es y la Cons i-
ucion de la doc ina asimilado a y econociendo
e minan emen e que las Colonias nunca pueden se -
p o incias y que su des ino es sepa a se de la Me ó-
poli cuando llegan á cie a edad y cul u a, ó po
lo
ménos incluyendo en e los mo i os consignados
en
el a íucio 25 pa a la suspensisn del eje cicio
de los
de echos de ciudadano, uno que a ec a a p inci-
palmen e á la condicion de las
cas as ame icanas,
(así se llamaban los neg os y mula os) sin e es-
i po es o el ca ác e de una o ensi a excepcion
undada en un hecho, como el del o ígen ó
la
p ocedencia, pe ec amen e ex año á la olun ad,
de los
ag a iados.
Con lo p i nei-o se hubie a desen uel o
el
pensa-
mien o del conde A anda y de los es adis as de la
época
de Cá los III, que p opusie on la disposicion
de los i eina os de Amé ica, como algo sepa ado
y dependien e, en
cie o g ado, de !a Me ópoli,
en-
egando la
di eccion de aquellos einos á
p íncipes
españoles
que á la pos e se con e i ían en
mona -
cas independien es, po el desa ollo de aquellos
países, cuya dependenc:a absolu a dela mad e pa ia
se ía siemp e incompa ible con un es ado pleno de
iqueza y cul u a de las me as colonia de o o
iempo.
Sin llega á es o la Cons i ución ancesa de 1791
que an o pa ecido gua da con la española de 1812
cuidó
de p e eni que «las colonias yposesiones
an.
cesas en el Asia, A ica y Amé ica, aun cuando o -
maban pa e del impe io ancés no es aban com-
p endidas en aquella Cons i ución,» igiéndose po
57
leyes y dec e os especiales. En 1795 se ec i icó o al-
men e es a decla acion y en 1799 se ol ió á ella.
Tal ez pod ía habe se e i ado el con lic o del
a iculo
22
de la Cons i ucion doceañis a españolas
haciendo depende el de echo ac i o y pasi o elec-
o al de
condiciones de cul u a y capacidad
del
in-
di íduo,
lo mismo en la Me ópoli que en las In-
dias; es deci , haciendo depende de la olun ad del
español, la adquisicion y goce de aquel p eciado
de echo, conside ado como una uncion, al modo
que hoy se en iende po buena pa e de los a adis-
as del de echo público.
De es a sue e los
a icanos
no hubie an sido es-
cluidos, sin jus icia ni sé io p e ex o, á pesa de la
incon es able supe io idad mo al é in elec ual de
muchos de ellos, espec o de o os peninsula es á
quienes po el me o hecho de se lo se les econocia
la doble acul ad de gobe na se á sí p opios
y
de go-
be na á los demás.
La Cons i ucion hubie a podido pone cie as
condiciones, que excluye an á g an pa e de la po-
blacion de las Indias que e iden emen e no enia
la capacidad necesa ia y p opia de pueblos an iguos
y muy abajados pa a gobe na se po medio de la
eleccion de sus au o idades; odo lo cual no hubie a
ex añado en aquella misma ca a polí ica que en su
a . 25 es ablece como causas que suspenden el eje -
cicio de los de echos de ciudadanía (á más de la in-
e diccion judicial po incapacidad ísica ó mo al, el
es ado de deudo queb ado ó de deudo á los cau-
dales públicos
y el p oceso c iminal), ci cuns ancias
an discu ibles como la de no ene empleo, o icio 6
modo de i i conocido, el es ado de si ien e do-
58
més ico, y desde el año de 1830 y pa a los que inie-
en, el no sabe lee y esc ibi .
Al in y al cabo es as condiciones y limi aciones
no negaban en p incipio el de echo de ciudadanía
que se a ibuía y suponia po el a .
i8
á odo espa-
ñol po su o ígen y ecindad.
Mucho ménos cons i uyen excepciones que hie en
po coloca al que es obje o de ellas en una si ua-
cion de in e io idad i e nediable, de no con a con
la g acia de los demás.
Sin duda en los legislado es del
12
pesa on o as
causas no más admisibles. Nues a legislacion de In-
dias es á sa u ada de p e enciones con a los neg os
y mula os, como lo demues a odo el í ulo 5.
0
, li-
b o VII de la Recopilacion de Cá los II. Y hácia
1812
i ian con ene gía ex ao dina ia las imp esio-
nes y los e o es p oducidos po el le an amien o y
gue a en la pa e ancesa de San o Domingo, don-
de los neg os consiguie on ence al ejé ci o ancés
y expulsa á odos los blancos de oda aquella an i-
gua y deslumb ado a colonia.
La his o ia ha hecho e despues de qué sue -
e los neg os ue on p o ocados y cómo los blancos
(en e los que no hubo un Toussain Lou e u e),
escedie on á odos en c ueldad. Tambien ha hecho
comp ende cómo de aquellos sucesos es o almen e
i esponsable el p incipio de la abolicion de la es-
cla i ud; po que es a se ealizó allí con excelen es
esul ados en
1794
y la insu eccion de los neg os,
ué el esul ado del dec e o de Napoleon de 18oz,
po el cual se es ableció la a a y se in en ó ol e
á la se idumb e á aquellos mismos neg os que e -
nian dis u ando de la libe ad hacía ocho
años. Pe o
59
en la época de los doceañis as no podia e se bien
es o y sí las luchas e oces del neg o C is ophe y el
mula o Pe ion, despues de la mue e desas osa de
Dessalines en la ensang en ada isla y del má i
Toussain en el ue e de Toux,
en
F ancia.
Buena pa e de las di icul ades de 1812 no ienen
hoy azon de se , po que la poblacion espec i a de
nues as colonias y de la Me ópoli no au o iza el
pelig o ni el absu do de en onces. Aún p oclamando
el p incipio de igualdad absolu a y el su agio uni-
e sal incondicional, esul a ia siemp e que la Me-
ópoli iene 16 millones de habi an es, dos y medio
las An illas y seis ú ocho las Filipinas. Pe o lo que
sí se ha man enido y en condiciones más des a o a-
bles y exage adas que en 1812, ha sido el sen ido de
desigualdad y de injus icia que a ea, po el a ículo
22
ci ado,
á odo el a iculo 2.° de la céleb e Cons i-
ucion. Po que han subsis ido las suscep ibilidades
y i alidades de colonos y peninsula es
y
la ley, den-
o ya de la época cons i ucional, ha lle ado la des-
igualdad y el esclusi ismo á p opo ciones e dade-
amen e i i an es.
Indudablemen e coadyu ó á es o el hecho del le-
an amien o
é
independencia de las Amé icas que
ha o i icados muchas ap ensiones y emo es
ea
la Península. Pe o sob e que siemp e hab ia
que
discu i y p ecisa las causas de aquel g a e suceso,
odas es as conside aciones no supe an al juicio
desin e esado
y
jus o que deba o ma se de lo que
hoy sucede, sob e odo en nues as An illas,
máxi-
me eniendo en cuen a lo que ya sucede eiz casi o-
das las colonias análogas del mundo y las decla a-
ciones ei e adas de nues os Gobie nos.
los ,-Lona cas sob e
sus
asallos,
ec i ica on la doc-
ina
de los Fue os y especialmen e del
Fue o Juzgo
sob e
la Mona quía
(en
su esencia elec i a); de
la
misma mane a con que la úl ima edicion de la No-
sima RecGpilacion del siglo x i modi icó, sup i;
niéndolas, aquellas leyes de los
siglos x y
x
que eduje on el pode eal en ma e ia de donacio-
nes y me cedes é impusie on la consul a á las
Có -
es espec o de los asun os á duos y del epa imien-
o de nue os pechos y ibu os.
Pe o no bas ó ni podia bas a es o á las Cons-
i uyen es del I2
po que oda ía sin se la Nacion
pa imonio de una amilia, podía se lo el
Podo-;
con lo cual la Sobe anía Nacional ó el de echo
pe ec o y absolu o de
la Nacion á cons i ui se
y
da
se leyes, queda ía negado en el
ondo.
A
es e
espec o
hay que conside a
los a s.
27 y
36
4
de la Cons i ucion que se examina
y después el
P ólogo de la Cons i u:ion misma.
El p ime o de aquellos a ículos dice que «las Có -
es son la eunion de odos los Dipu ados
que ep e-
3en an
la Nacion.»
El p ólogo dice es ualmen e: «Don Fe nando Vil.
po la g acia
de Dios y de la Mona quía española,
ey de las Españas, y en su ausencia y cau i idad
la Regencia del, Reino,
nomb ada po las Có es
gene ales y ex ao dina ias, á odos los que las p e-
sen es ie en y en endie en, sabed: que las mismas
Có es han
dec e ado y sancionado
la
siguien e Cons-
i ucion polí ica de la Mona quía española.»
Po úl imo, el a . 384 es como sigue: «Una Dipu-
acion p esen a á el dec e o de e o ma (la e o ma
ons i ucional) al Rey
pa a que la haga publica
Rso
a
a
1
1
(17
ci cula á odas las au o idades y puel-)os de la Mo-
na quía.»
De es os ex os esul a cla amen e, en p ime
ga , no ya solo la a i macion del égimen ep e-
sen a i o ( o ma polí ica p edilec a de nues os iem-
pos y quizá condicion esencial de la democ acia
con empo ánea) si que la exclusion e minan e y ex-
plíci a de oda ins i ucion ó odo elemen o que n.o
sean las Có es, de la ep esen acion nacional. De
donde ambien se sigue que cuan as eces la Nacion
haya de ac ua de un modo inmedia o ó indi ec-
o, no lo puede hace po o o conduc o que
los Dipu ados eunidos en Có es.
De la p opia sue e apa ece palpable que la Co Ás-
i ucion•en cuya i ud dis u aba la Mona quía
del
año z de exis encia legal, e a p oduc o de la esci
si a olun ad de aquellas Có es españolas que yz
habían echazado la cesion hecha po Fe nando VE
de la Co ona española
no solo po la ' iolencia que U-
e ino en aquellos ac os injus os e ilegales, sino p im-
eipalmen e
(sic)
po al a le el consen imien o de Za
Yacion.
De donde se seguia la hipó esis de que o as Có
es pudie an con- idén ico de echo
y en ci cuns an-
cias análogas, ec i ica ó con adeci odo cuan e
las Có es de Cádiz habian hecho, sancionando, co ,,
e o mas, las an iguas leyes undamen ales del -páis.
Y po si queda a alguna duda y pa a des anece
' odo equí oco, ahí es á el ya ci ado a . 384, que
pa a la e o ma de la Cons i ucion (es deci , pa a
e/,
es ablecimien o de las leyes undamen ales del pa :,
que segun el a .
3.°,
es la p ime a consecuencia y ll)
nás cla a cle e minacion de la Sobe anía acionaa
7
-escinde absolu amen e dei concu so de la Mona -
cli:a y de oda o a ins i ucion, dejando á
un lado
que pa a las leyes o dina ias consignan los a ícu-
-
°
s
13
,
1
4
3 y
149.
El p ime o dice: K.que la po es ad de hace las le-
cs
eside en las Có es con el Rey,» y los úl imos
C 3 n
Mecen que al Rey co esponde la
sancion
y
p o-
,, , :.:l
de las leyes, en la in eligencia de que
1.4uella solo puede se negada con éxi o po dos e-
ces, pasadas las cuales y en el caso de insis i las
Co es en el acue do echazado, és e subsis i á y
e es i á á la e ce a o acion, e i icada en la e -
ce a legisla u a ó sea en el e ce año,
el
ca ác e
de ley sin necesidad de la sancion egia.
Po odos es os mo i os la Cons i ucion del año
í 2
dis a
abismos de las
Ca as o o gadas
po los Re-
yes desde 1814 y iene un sen ido muy di e en e de
os
pac os á Cons i uciones mix as
de 183o
en adelan-
e, en las cuales los Reyes y los pueblos, con ep e-
sen acion di e sa y au o idad compensable, se con-
cie an, á ese a de man ene cada uno su de echo
en el caso de un con lic o. En ambas si uaciones el
Pey ep esen a á la
Nacion, de un modo más ó mé-
nos absolu o y su de echo iene de la His o ia, ne-
gando i ualmen e el
de los pueblos á modi ica ,
en cualquie iempo y cualesquie a que sean sus
necesidades, la o ma y condiciones de su
go-
bie no.
Así la Cons i ucion de Ba ie a de 19
de Mayo de
1818
dice:
«Nos Maximiliano José, po la g acia de
»Dios, Rey de Ba ie a... decla amos co no Cons i u-
izion del Reino, las siguien es disposiciones... El
Bey es el je e del Es ado; eune en sí odos los de-
69
y> echos del Pode sup emo y los eje ce en las con
'ediciones es ablecidas
po di
en la p esen e Co s-
» aucion.»
Y en o a pa e dice (en el p eámbulo): «Es a Ac a
es, despues de habe madu amen e delibe ado y
oído á nues o Consejo de Es ado, la ob a de nues-
a olun ad an lib e como i me.»
Quizá es a es la única Cons i ucion
o o gada
(F e
subsis e oda ía en su in eg idad, aún cuando es no-
o io que las ac uales de Po ugal é I alia que
ic
nen de 1848 y 26 espec i amen e, u ie on en
su
o ígen un ca ác e análogo, ec i icado luego
po
ac as adicionales y leyes suple o ias inspi adas en
no,
sen ido mode no y democ á ico.
Ejemplos de las Cons i uciones que pudie an
ma se
pac os polí icos,
son la mayo ía de las igen es
en Eu opa á cuya cabeza se lee que: «el Pa lamen o
ó las Có es han dec e ado y el
Rey
sanciona y man -
da.» En al caso se hallan la Cons i ucion de Dina-
ma ca de 1866, las leyes undamen ales del Impe io
Aus iaco de 1867, la Cons i ucion P usiana de
1850,
el Ac a adicional de Po ugal de 1852 con la e o ma
de 1885, la Cons i ucion de No uega de No iemb e
de 1814, e c., e c.
La Cons i ucion española de
'1876 puede se
colo-
cada en es e g upo, si bien en
aquel pun o más p ó-
ximo
á las
Ca as o o gadas,
po que si bien en su en
cabezamien o se dice que ha sido hecha
en unio
y
,
,
,
de acue do con las Có es del Reino,
poco an es se a i.7-
ma el í ulo de D. Al onso XII solo
po
Za
g acia d d)
Dios,
y es no o io que, odos los í ulos e e en es
á
la Mona quía no se some ie on á las Có es de 187 ..
Ejemplos de g an con as e o ece F ancia. Po:-
7(
1
:a a de 4 de Julio de 1814, que dice: «Luis,
pe
cid de Dios,
ey e
F ancia
y
de Na a a,
,-(-_
.
117-::.1 ia nen e y po el lib e eje cicio de nues a
1-i.:u idad Real, hemos aco dado
y
aco damos
ha-
L: s-J concesion y o o gamien o á nues os súbdi os
an o po Nos como po nues os suceso es y po
LL: la Ca a Cons i ucional que sigue, e c.?,
de
de Agos o de 1830 dice: «Luis Felipe,
Re los anceses, á odos los p esen es
y
enide-
os, salud.--1-Iemos o denado
y o denamos
que la
Ca a Cons i ucional de 18E., al cual ha sido en-
mendada
po
las dos Cáma as el 7 de Agos o y acep-
1.,da po Nos el
9, se á de
nue o publicada en los si-
pien es é minos, e c.»
Toda ía en la his o ia polí ica del siglo
XIX,
se dá
u .
e ce g upo de Cons i uciones ó Ca as polí icas
:1 que puede llama se
Consbi uciones popula es
ya
loo
su o ígen, que gene almen e
ha
sido un mo i-
men o popula , ya po la consag acion que en ellas
le hace del de echo inmanen e y ac uan e del
_pueblo,
u nada es a palab a
en el sen ido de uni e salidad
de ciudadanos.
Es as Cons i uciones popula es apa ecen en dos
momen os. Inmedia amen e despues de la Re olu-
Jon ancesa, como una súbi a p o es a y una ab-
3uiu a
eaccion con a el iejo égimen absolu is a
-y los p i ilegios seño iales y eclesiás icos, ya deca-
den es y acosados po la c i ica de la segunda mi ad
del siglo Ejemplos: las Cons i uciones ance-
sas de 1791, 93, 95 y 99.
Luego iene el segundo momen o de es a mani es-
acion popula ó democ á ica, y la que uá iolen a an-
icipacion á los comienzos del siglo lux 6 anuncio es-
74
uendoso de la exis encia de una idea ya o mada y
con pode bas an e pa a des ui el sis ema an iguo,
se con ie e en ó den egula ,p2. a cuyo es ableci-
mien o se han ap o echado las espe iencias polí icas
y el con ingen e de los p og esos indus iales y eco-
nómicos, ealizados den o de la p ime a mi ad del
siglo ?zas
En es e segundo momen o su gen Cons-
i uciones como la de Bélgica
.
de 4834, y sob e odo,
como las Cons i uciones de G ecia dej 64 y de Ru.-
manía del 66, amen de aquellas a iaciones sus an-
ciales que apa ecen con ca ác e de hecho pa icula
ó e o ma aislada, como son odas las e o mas i alia-
nas pos e io es á la expulsion de los Papas, de los
P íncipes y de los Reyes de
Nápoles y que, na u al-
men e ec i ica el ca ác e p imi i o del Es a u o
de Cá los Albe o, de 4 de Ma zo de 4848, dado po
aquel Rey á sus Es ados de Ce deña
y
Saboya, don-
de e iden emen e einaba con o o í ulo dis in o
del que suponen los plebisci os de 4860 á 71 que con-
sag a on la unidad de I alia y la pusie on oda bajo
la di eccion del Rey Víc o Manuel.
En España podemos p esen a dos mues as aca-
badísimas de es as Cons i uciones popula es en los
dos dis in os momen os
an es señalados. Quizá nin-
gun o o pueblo eu opeo pueda hace lo mismo.
En p ime luga , es á la g an p o ex a de 4812. En
segundo, la Cons i ucion democ á ica de 4869, e -
dade o modelo en su géne o y al ez supe io en al-
gunos de alles á la belga, la g iega y la umana.
Despues de habe señalado el o ado la iliacion y
ca ác e de la Cons i ucion docea iis a en el cuad o
de las Cons i uciones polí icas con empo áneas, a-
a de explica el concep o de la Sobe anía nacional,
72
así desde un pun o de is a desin e esado, como des-
de el de la Cons i ucion gadi ana, conside ada en
los de alles y desa ollos de los a ículos 3.°, 27, 5,
16 y 17.
El o ado no c ee que me ezca la pena de discu-
i se la mayo pa e de las de iniciones y ó mulas
en e esadas ó abs usas que p e enciosamen e se han
lanzado en lib os y Pa lamen os con el p opósi o
cie o de con undi una cues ion sencillísima y de
busca en la aguedad de los concep os, lo solemne
de las palab as y la con usion de las e ocaciones
his ó icas, un p e ex o pa a le an a p i ilegios é
a i ma un sen ido ealmen e ex ahumano comple-
amen e incompa ible con el espí i u de nues a épo-
ca y que po aclamacion se ía echazado si se exp e.
sa a en é minos na u ales, sencillos y pe ec amen-
e in eligibles.
A es e in esponde en el ondo la an comen ada
di e encia de la
sobe anía nacional
y la
sobe anía po-
pula
y lo mismo dicen aquellas o as explicaciones
del concep o de
Nacion
en el que no en a solo el
elemen o ac ual, i o y palpi an e, si que la
adi-
don,
ó el
pasado
como elemen o dis in o ó p eciso,
cuya ep esen acion se en ega, po ac o e dade a-
-
men e a bi a io á de e minadas ins i uciones; gene-
almen e á la
ins i ucion
,
2non '
a quica,
que así queda
pues a ue a de la
ju isdiccion de sus con empo á-
neos con un ca ác e de pe pe uidad e dade amen e
incompa ible con el sen ido de es a época que ha
abolido la se idumb e pe sonal, el seño ío y el ín-
culo ó mayo azgo.
La
Sobe anía nacional
es un concep o sencillísimo
po que se educe al de echo que ienen los pueblos
73,
mayo es de edad, á gobe na se po sí mismos y á in-
oduci en cualquie momen o, en el sis ema de su
gobie no, odas las modi icaciones y cambios que
exijan sus necesidades, es imadas y de e minadas po
los
pueblos mismos.
Es a sobe anía se eje ce de dos modos: e lexi a
expon áneamen e. En el p ime caso po medio de
los
Pode es públicos;
en el segundo po medio de la
opiAion, y la cos umb e.
De aquí se deduce que no es exac o que la Sobe a-
nía ac uan e esida absolu amen e en las Có es po
ía de ep esen acion ni en o a alguna ins i ucion
aislada y exclusi a. Vi e y se de e mina po di e en-
es medios y caminos como lo demues a el hecho de
la impo encia e iden e de los Pa lamen os y de las
au o idades adminis a i as pa a sos ene leyes o a-
das en oda o ma con a los sen imien os
y
los in-
e eses del país.
Pe o es o no empece á que habiéndose de busca
la o ma más adecuada pa a el eje cicio de la Sobe a-
nía Nacional en condiciones p ecisas y de e lexion,
se es ablezca el medio más ap oximado de ob ene y
consag a la olun ad consca del país. En al sen-
ido ienen alo
los
Pa lam
.
,J:i os ó Có es , elec os
po el
su agio más ámplio y de modo que
en ellos
engan ep esen acion no solo las mayo ías y las mi-
no ías
ap eciables si
que odos los in e eses sociales
ac uales é in luyen es. De aquí las dos Cáma as y la
ep esen acion en una de ellas (la que de o di-
na io se
llama el. Senado) de
los
in e eses colec i os
y co po a i os, quedando pa a la o a la ep esen a-
cion de la o alidad
de loz ciudadanos sin dis incio-
nes ni especialidades. De aquí los ibunales de
jus-
74
icia no cons i uidos solo po los llamados jueces de
de echo ó de ca e a adminis a i a si que ambien
po los
jueces de hecho ó
sea el Ju ado que ep esen-
a el elemen o mo ible de las sociedades con ibu-
yendo á la adminis acion de jus icia po la equidad
y la conciencia. De aquí ambien la Adminis acion
pública, que no se ealiza solo po los pu os agen es
adminis a i os y los unciona ios públicos, sino am-
bien po la adjuncion de aquellas comisiones espe-
ciales y empo ales de ciudadanos compe en es, en
cuyas manos es án en Ingla e a los negocios
más
,
zomplicados y ascenden ales que en o os pueblos
comp ome e y nunca esuel e la bu oc acia. De
aquí, en En, el llamado Poje mode ado del Es ado,
an disc e amen e de inido po la Cons i ucion mo-
ná quica del B asil y al cual se en ega (bien que
ese as) la a monía de los Pode es públicos en-
e e
sí
y la de
los
mismos con la opinion nacional.
Pe o cue a de es os medios y es os ollos de eje -
ci a se e lexi amen e la Sobe anía Nacional, quedan
los
llamados
expn, áneos,
de los cuales, los unos se
imponen al legislado (como la cos umb e y la opi-
nion pa icula ) y o os deben se enidos en cuen a
po la ley que consag a su alo y su in luencia
z ... lian e el econocimien o de las
libe ades públi-
cas.
Es deci , del de echo de pe icion, de imp en a,
de
eunion, de asociacion, e c., ec .; de echos que
es indispensable consag a de un modo amplísimo
pa a que la in luencia de la conciencia y de la o-
lun ad nacional se p oduzca sin dis acciones ni
equí ocos.
En lo sus ancial es a misma es la doc ina de la
Cons i ucion de 1812 y es a misma la sancionada y
7
desen uel a con e dade a supe io idad, an o
es
-
pec o á la doceañis a como al comun de las eu o-
peas, po nues a Cons i ucion democ á ica de 1869.
Con e e encia á la de 1812 (que es de la que aquí
se a a), hay que epa a como los a ículos 27 y
384, dando la ep esen acion nacional á las Có es y
poniendo en es as absolu amen e la acul ad de es a-
blece y e o ma las
leyes undamen ales
del país,
en modo alguno sancionan el p incipio de una su-
pues a
delegadoiz
de la Sobe anía del país en ningu-
na ins i ucion ni cue po polí ico. Las Có es ob an
solo
ep esen ando
al
país donde eside cons an e y
esencialmen e la Sobe anía (a . 3.
0
) y que, po an-
o, no solo puede en el momen o que quie a e i a
sus
pode es, si que al lado de las Có es y po o os
medios que los del de echo esc i o y posi i o y la
inspecc7c pa lamen a ia (que es la es e a p opia y
ca ac e7í&-,iea de las Có es), con inúa eje ci ando y
de e minando su Sobe anía á que jamás ha enun-
ciado.
Es e pun o de la
ep esen adon
dis in a y aún
opues A
á la
delegacion,
me ece pa icula cuidado;
po que po la
delegacion
puede llega se á la dic adu-
a y el despo ismo, oda ez que el pueblo ó la Na-
cion se desp ende de sus acul ades y de echos en e
gándolos á una pe sona ó ins i ucion que eje ce en lo
sucesi o la ju isdiccion cedida. En la
ep esen ac ion
no cabe eso; po que el apode ado es á siemp e bajo
el pode dan e y su accion implica siemp e la ese a
del de echo supe io de o o y la acul ad y medios de
és e de e oca en cualquie momen o el manda o.
Y no se diga cuando la
ep esen acion
se es ablece
como en los a ículos 27 y 384 de la Cons i ucion ga-
478
Felipe IV y Cá los II, es deci , 18
4
años, sólo se eu-
ie on ca o ce
eces;
y una
y
con di icul ades en 1702
(en la época de Felipe V), sin que desde en onces
uel a á habe no icias de hecho análogo, pues que
en las Có es celeb adas en 1760 po Cá los III en
el Monas e io de San Ge ónimo de Mad id, apa ecen
jun os los P ocu ado es de 36 ciudades y illas cas-
ellanas, a agonesas, ca alanas
y
alencianas.
y
es o
mismo se epi e en las Có es celeb adas po Cá -
los IV en 1789, ad i iendo que en unas y o as ya
no apa ecen los
b azos
ó es amen os p i ilegiados.
Cons i uye on la base de las Có es de A agon los no-
bles de los siglos x y xl, en cuya época segun el Pin-
na ense y o os iejos c onis as, asis ie on á la elec-
cion de eyes, como Sancho Aba ca, ó á la esolucion
de asun os g a es como la conquis a de la Gascuña
y pa e de A agon. La Academia de la His o ia, en
su Ca álogo de Có es (publicado en 1855) señaló co-
mo las p ime as de A agon las celeb adas en 1 e71
po D. Sancho Rami ez..Y las segundas, las de Bo -
ja, de 1134, du an e el
-
in e egno de la mue e de
D. Al onso el Ba allado . El S . La uen e (D. Vicen-
e) en sus
Es udios c í icos sob e la His o ia y el De-
echo
de A agon
pone po delan e las que llama
(con el ejemplo de Leon y de Coyanza en Cas illa)
Có es de Jaca de 1063 (bajo Rami o I, el hijo de
Sancho el Mayo de Na a a y el p ime Rey de
A agon, Sob a be y Ribago za) y las de Ilua e,
de 1c9o, bajo D . Sancho Ramí ez, el que e-
uniendo en su pe sona las co onas de A agon y
Na a a, con ocó á na a os y a agoneses á una
misma asamblea pa a emedia los
malos usos
de
que odos se quejaban. El
ca ác e de odas es as
179
asambleas ué exclusi amen e mili a y a is oc á-
ico.
Poco á poco ué ensanchándose aquel cí culo,
y
así
en la p ime a mi ad del siglo mil (Có es de Huesca
y de-Egea) ya apa ece el b azo eclesiás ico, cuyo de-
echo quedó ampliamen e asegu ado en las Có es de
Alagon de 4308 y de Da oca de 1311. Las Uni e sida-
des 6 Concejos no se p esen an en las Asambleas
a agonesas an es de 1163,'"en las celeb adas en Za-
agoza. Zu i a, en sus céleb es
Anales
dice que á
Za agoza concu ie on, llamados po Al onso II,
despues de la enuncia de su mad e D.' Pe onila,
los p ocu ado es de Za agoza, Huesca, Jaca, Ta azo-
na,
Cala ayud y Da oca, En 1247 ya es obus o é
indiscu ible el de echo del b azo popula . Respec o
del de Caballe os no puede de e mina se con exac i-
ud la época de su iniciación; !pe o es indiscu ible
que á mediados del siglo mil, apa ece de inido y
sepa ado del de los nobles. De donde esul a que la
época de o o de las Có es a agonesas, ué la p ime-
a mi ad del siglo xi , igu ando en el núme o de
las más amosas las de Cala ayud, de Mon zon y de
Za agoza.
Las Có es de A agon e an
gene ales
ó
pa icula-
es.
A en ambas se e ie e, con po meno es in e e-
san ísimos, el Doc o D. Juan F ancisco And és de
Us a oz, en su
Modo de p ocede en las Có es
de
A agon.
De las
pa icu,la es
es de las que an es se ha ha
blado y co espondian á las ambien especiales
que pa a asun os p opios
y
esclusi os de las coman»
cas espec i as se celeb a on en Ca aluña y Valencia,-
(sob e odo en Ba celona, To osa, Valencia y Casi-
180
ellon) du an e los siglos x y x .Las o as e an e -
dade amen e
Có es de la Co ona de A agon:
á ellas
concu ian á la ez y conjun amen e
:
¡las ep esen-
aciones de A agon, Valencia y
y
Ca aluña y ue on
po egla gene al las que celeb a on en Monzon y
Lé ida.
La his o ia lasdá
como
pun o de pa ida, la g an
asamblea que en Ba bas o y hácia ines de 1192 p e-
sidió Al onso II, el
Cas o, «pa a p omulga una cons-
i ucion de paz
y
egua» que á la pa igiese en lo
que el conside aba como pa imonio suyo y llamaba
e a mea
(es deci , el condado ba celones) y la ie a
lib e de A agon. A aquella jun a asis ie on con los
magna es y p elados de ambos einos, los ep esen-
an es de las ciudades y illas. Muy poco an es el
mismo Al onso II había eunido á los magna es y
y
p elados solos en Fon de Alda a. Y su mad e doña
Pe onila, pa a p omulga el es amen o de su espo-
so D. Ramon Be engue y pa a abdica en su hijo
Al onso II hizo asis i á las Có es de Huesca de 1162
á digna a ios ci iles y eclesiás icos de Ba celona y á
la Asamblea de Ba celona de 1164
á
magna es y p e-
lados de A agon.
Po que es sabido que el Condado de Ca aluña se
inco po ó
á la Co ona a agonesa en 4162 po la e-
nuncia de do ia. Pe onila (la iuda de Ramon Be en-
gue
IV de Ba celona, hija de Rami o
II
el Monje,
de A agon, y sob ina de Al onso el Ba allado )
en
obsequio de
su
hijo Ramon, que
omó
el nomb e de
Al onso
II
de glo iosa memo ia. Y Valencia ué con-
quis ada en 438 po Jaime el Conquis ado . En cam-
bio, Na a a se sepa ó de ini i amen e de A agon á
la mue e del Ba allado , en 1134.
184
En los siglos ix y x se celeb a on en Ca aluña e-
uniones de obispos, y en los p incipios del x ya asis-
ie on á ellas algunos magna es, á semejanza de lo
que :ocu ía en los Concilios de Toledo; pe o sin que
aquellas asambleas pasa an del ca ác e consul i o y
aun o icioso de la omana
Cu ia del Conde,
as o -
mada, segun el S . Oli e (en su discu so sob e La
Eacion y la Realeza en los Es ados de la Co ona
de
A agon)
en
co e gene al de Ca aluña
hácia 1198, po
D. Ped o II, bajo la in luencia de las leyes
y cos um-
b es a agonesas. A es a echa hay que a ibui el ca-
ac e legisla i o de las asambleas ca alanas, ec i-
icando el sen ido de las euniones an e io es que al
acep a , ap oba 6 p oclama (segun la a iedad de
c i e io de los au o es) como se hizo en Ba celona y
hácia io88, la amosa compilacion de los Usa ges,
sanciona on el p ecep o omano en ella con enido
de
quod P íncipi placui , legis habe igo e7n.
Sin em-
ba go, oda ía hay que eni á iempos pos e io es
pa a ija el pun o de pa ida de las Co es Ca ala-
nas, como ep esen acion egula é indiscu ible de
aquel país; po que has a
1214
en las Có es gene ales
de Lé ida, ó has a las celeb adas en Monzon, en
1217, no concu en los bu gueses y ciudadanos de
Ca aluña, al lado de los magna es y p elados. Despues
ya es a in e encion apa ece cons an e en las Có es
pu amen e ca alanas de Villa anca, To osa y Ba -
celona, has a llega á la céleb e Cons i ucion de don
Ped o III de 1283 llamada
una egada en lo any,
don-
de ex ualmen e se dice «Una ez al año en el iem-
po que nos pa ezca más opo uno, nos y los suceso-
es nues os celeb emos den o de Ca aluña, Có es
gene ales á los Ca alanes, en las cuales con nues os
182
p elados, eligiosos, ba ones, caballe os, ciudadanos
y
homb es de illas a emos del buen es ado y e-
o ma de la ie a.»
Las Có es ca alanas e an o madas po es b azos
es amen os, llamados luego
condiciones;
el
eclesiás-
ico
(p elados, abades, cabildos y supe io es de los
monas e ios), el
noble 6
mili a (magna es, ba ones,
nobles, icos homb es, caballe os, gene osos
y
hom-
b es de
pa a ge,
de los cuales los es úl imos g upos
e) ma on desde 1339 á 1410 un cua o b azo)
y
el
eal, cons i uido po los síndicos ep esen an es de
los municipios
y
Uni e sidades eales.
La con oca o ia
y
ape u a co espondía al Rey
y
en las acan es de la Co ona se eunian las Có es
po de echo p opio. En 1283 se de e minó que se
celeb a an odos los años, y que sin la in e ención
de las Có es no pudiese legisla el Rey pa a Ca alu-
ña; decla acion e o zada po el acue do de las de
Monzon de1289 que p ohibie on al Rey expedi ca •
a alguna con a o a undada en jus icia, p i ilegio
hecho en Có es ó p i ilegio
é
cos umb e gene al ó
especial de alguna poblacion, y po el de las de Ba ce-
lona
de
4299
que ecaba on pa a las Có es la acul-
ad de in e p e a las leyes. Sin emba go, es a dis-
posicion ué desa endida 6 con adicha muchas e-
ces po los
eyes.
como lo demues an las insis en-
es eclamaciones de las Có es en odo el siglo xi .
Los b azos delibe aban sepa adamen e, y pa a o-
ma acue do bas aba la mayo ía de o os, sal o en
cuan o al b azo noble en que e a p eciso la unanimi-
dad. Desde el siglo x exis ió la
Dipu acion de
Ca aluña
ó Comision pe manen e, compues a de
es dipu ados
y
es oido es designados po los
183
b azos; cuya Dipu acion , además de ep esen a
a las Có es en los in e egnos pa lamen a ios, e-
nía, aún abie as es as, cie as a ibuciones p opias
espec o á la dis ibucion
y
cob anza de los impues-
os gene ales.
La decadencia de las Có es ca alanas comienza en
el einado de los Reyes Ca ólicos, du an e el cual se
celeb a on las de Ba celona de 1480, 1493 y 1503, las
de Ta agona de 1484 á que ué con ocada Ca aluña
con los einos de A agon, Valencia y Mallo ca y las
de To osa de 1495. Du an e la segunda egencia de
D. Fe nando, las de Lé ida de 1515. En la época de
Cá los 1 se eunie on con mayo ecuencia; pe o es
de no a que casi odas las Có es de es e einado
ue on gene ales del P incipado
y
de los einos de
A agon y Valencia, y se celeb a on
-
en Monzon en
1528, 1533, 1537, 1542, 1547
y 1552. Las únicas pa -
icula es de Ca aluña ue on las de Ba celona de
1519 y 1529. Despues de es e iempo solo se eunie-
on en Có es los ca alanes seis eces: dos en el ei-
nado de Felipe II con los a agoneses y alencianos
en Monzon
(1563
y 1585); una en el de Felipe III
(Ba celona 1599); o a en el de Felipe IV (Ba celona
1626;) y dos en el de Felipe V
,
(Ba celona 1
7
01
y
1705).
En Valencia la apa icion de les
Có es es
coe ánea
á la o macion del eino
hácia 1233, (po el es ue zo
del a agonés D. Jáime el Conquis ado ) y o ecen
muchos pun os de semejanza con las de Ca alu-
ña.
Como
es as se componian de es b azos:
el
eclesiás ico (
a zobispo de Valencia ; obispos de
To osa , Sego be y O ihuela ; Cabildo ca ed al,
abades, comendado es de las ó denes mili a es; sín-
184
Bicos de los cabildos su agáneos, y p io es de San
Miguel de los Reyes y Ca uja de A a Ch is i); el
mili a ( í ulos del eino de ,Valencia y de los
o os de España y caballe os); y el popula (síndi-
cos de Valencia y de las ciudades y illas del ei-
no con e o en Có es.) La unanimidad en las o-
aciones solo e a exigida al b azo mili a , y ambien
hal,
,
L
1
. una
Dipu ación pe manen e,
con acul ades
aná-
logas á
la de Ca aluña, o mada p ime o po .un solo
dipu ado
y
aumen ándose su núme o sucesi amen e
has a 1419, en que las Có es de es e a io & e mina-
on que se compusie a de seis dipu ados, seis con a-
do es, es cla a ios ó ecep o es y es adminis ado-
es elegidos po los
Es amen os.
Es e e a el nomb e
que ecibian en Valencia los b azos de las Có es,
du an e los in e egnos pa lamen a ios, pues es de
ad e i que, disuel as aquellas, podian euni se los
b azos sepa adamen e y po con oca o ia de los p e-
siden es espec i os. Respec o de la época de e-
union, las Có es de 1301 es ablecie on que debia
ene luga cada es a ios, pe o, á semejanza de lo
ocu ido en las o as coma cas
y einos de España,
no se cumplió es e acue do, que u ie on que a i i-
ca las de 1386 sin éxi o alguno. Las Có es alencia-
nas, desde 1261 (época de D. Jaime) compa ian
con el Rey la po es ad legisla i a y ó aban los im-
pues os. Y la echa de la
p esencia del es ado llano
en las Có es es el año 1301.
La ida de las Có es alencianas ué mucho más
e íme a que la de los o os einos. Desde el einado
de los Reyes Ca ólicos pocas eces ue on con oca-
dos los alencianos pa a celeb a Có es especiales.
Gene almen e se eunian
con ca alanes y a agoneses,
185
desde las Có es de Ta a zona de 1484;
y
desde el año
151o, época de la segunda egencia de D. Fe nando,
se celeb a on casi siemp e en Monzón es as Có es
gene ales, p o ogándose alguna ez pa a Valencia;
si bien po la ci cuns ancia de ene luga es as
asambleas ue a de aquel eino se comp ende que
no e an ya"`
„ni somb a de las del p ime pe íodo. Al
ocupa nos en las Có es ca alanas señalamos las e-
chas de las de Monzón. Pe o los eyes hacían caso
omiso de esa esis encia, al pun a de no habe se ce-
leb ado en Valencia, desde los Reyes Ca ólicos has-
a Felipe IV, más que cua o euniones de Có es;
las de 1479, 1528, 1604 y 1645, que ué la úl ima.
Como es sabido, Na a a, conquis ada en 778 po
po Ca lomagno y unida luego á
los
musulmanes
con a el enemigo comun, ué cons i uida como ei-
no independien e po D. Ga cía Jimenez en 86o has-
a 1094 en que quedó unida á A agon bajo el ce o
de D. Ped o I. En 1134 ecob ó su independencia,
siendo co onado ey Ga cía Rami ez, nie o de San -
cho IV, siguiendo á es o ce ca de siglo
y
medio de
gue as casi incesan es con A agon, además de la
lucha sos enida con a
los
á abes. Bajo la mino ía
de Juana I que en ó á eina en 1274, ué conquis-
ada Na a a po el ey de F ancia Felipe el A e i-
do, y aunque po el ma imonio de
D.' Juana con el
hijo
segundo de es e queda on undidos los einos de
F ancia y Na a a, ué es e en de ini i a some ido
al p ime o en
1306
po Felipe el La go. En 1328
lo-
g ó
D.
a
Juana que se la pusiese de nue o en pose-
sion del eino de Na a a es ableciéndose la nacio-
nalidad;
pe o la in luencia de F ancia no desapa e-
ció, y las p e ensiones á la co ona de Na a a de los
186
eyes y p íncipes anceses, que ecuen emen e las
ie on ealizadas, p o oca on la gos y sang ien os
al e cados que no cesa on has a la conquis a de
Pamplona po el Duque de Alba en
1512
y la de ini-
i a usion con Cas illa en 1515, bajo el einado de
D. Fe nando el Ca ólico, quedando dependien e de
la co ona de F ancia la pa e allende los Pi ineos
que omó el nomb e de Na a a ancesa.
Las p ime as Có es de Na a a ue on las de
1134, eunidas pa a anula el es amen o de D. Alon-
so el Ba allado ; pe o no se celeb a on con cie a
no malidad has a 135o. en cuya época ya in e e-
nían en la o ación de los impues os, en las decla-
aciones de gue a y en los ajus es de paz.
Se componian de es b azos: el
noble
( icos-hom-
b es, in anzones y caballe os), el
eclesiás ico
(Vica io
gene al de Pamplona en nomb e del obispo, p io es,
abades y dean de Tudela) y el
popula
( ep esen an-
es de las poblaciones que gozaban de es e p i ile-
gio). Delibe aban jun os los es es ados y o aban
sepa adamen e, bas ando p ime o el acue do de dos
de los b azos y exigiéndose luego la unanimidad, al
pun o de que el e o de uno de los
b azos impedia
la ejecucion de lo esuel o.
Desde 1478 á
1512
se eunen con:mucha ecuencia
pa a la ju a de los eyes, paci icacion del eino, o o -
gamien o de me cedes, concesion de cua eles y al-
cabalas, e c.; pe o desde la úl ima echa en que el
ejé ci o de Cas illa ocupó á Pamplona al mando del
duque de Alba, se celeb a on las Có es bajo la p e-
sidencia de los i eyes que nomb aba el ey cas e-
llano, y cuidaban de que no se a ase en ellas sino
de asun os in e io es del eino. En es a época es de
187
no a el acue do de las Có es de Pamplona de 1527
de que se ;; euniesen aquellas anualmen e; acue do
que po al a de cumplimien o a i ica on las de
Tudela de 1565.
Las de Sangüesa de 1561 in oduje on no ables e-
o mas en el modo de la con oca o ia y eunion.
Desde en onces componian las Có es de Na a a el
b azo eclesiás ico, el mili a ó noble y el de las uni-
e sidades. Cada uno e a con ocado sepa adamen e
y enia un p esiden e especial además del gene al
que debia pe enece al eclesiás ico. En las discu-
siones in e enian los es b azos eunidos, pe o o-
aban con sepa a ion, exigiéndose la plu alidad ab-
solu a de o os de cada b azo pa a la ap obacion de
los p oyec os, que quedaban echazados si po es
eces se man en a la disco dia. Se eunían las Có es
odos los a ios.
La inicia i a e a lib e; pe o an es de las nue as
pe iciones debían examina si se habían a endido
po el Rey los ag a ios expues os en la an e io le-
gisla u a. Desde 1535 es aba sancionada la in iola-
bidad de los dipu ados, y en los in e egnos pa la-
men a ios uncionaba una Dipu ación pe manen e
con ámplias a ibuciones; siendo de [no a :el espe-
o que en es e pe íodo gua daban los eyes á la e-
p esen ación de Na a a, con as ando con la de-
g adacion á que habían llegado las Có es de Cas-
illa,
Con inua on euniéndose en los einados de Fe.
lipe IV (12 eces en Pamplona) y de Ca los II (3 en
Co ella, 2 en Es ella, 7 en Pamplona y 1 en Oli e);
ninguna en los de Felipe V y Fe nando VI; 2 eces
en Pamplona en el einado de Cá los III,
y
o os
494
acilidad en el ó den de la especulacien no sucede lo
p opio en la es e a de la p ác ica, y bien puede a en-
u a se que, ue a de las Cons i uciones b asileña
y
po uguesa, no hay o a alguna que egis e de un
modo cie o y de allado la di e encia an es indicada
El a . 71 de la Cons i ucion de Po ugal dice así:
«El Pode mode ado es la lla e de oda la o gani-
zacion polí ica y pe enece exclusi amen e al Rey
como je e sup emo de la Nacion, pa a que ele ince-
san emen e po la conse acion de la independencia,
del equilib io y de la a monía dedos demás Pode es
polí icos.» Despues consag a la pe sonalidad del Rey
y dice que el Rey eje ce el Pode mode ado nom-
b ando los pa es, con ocando las Có es ex ao di-
na ias, sancionando los dec e os y esoluciones
de
las Có es, p o ocando ó aplazando las Có es ge-
ne ales, disol iendo la Cáma a de los Dipu ados,
nomb ando y e ocando lib emen e
á
los Minis os,
suspendiendo
á
los magis ados, indul ando
á
les
eos y concediendo amnis ías.
La Cons i ucion
del B asil en sus a ículos
98, 99
y
401
ep oduce ex ualmen e los p ecep os an e io-s
es y lo p opio que el Código lusi ano a a es a ma-
e ia en un capí ulo especial
(Del Pode Mode ado )
que
encabeza
el
í ulo dedicado al Empe ado ó al
Rey, y que
á
su ez comp ende ambien los capí u-
los consag ados al Pode Ejecu i o, la amilia im-
pe ial (6 eal) y su do acion, la sucesion del Impe-
io (ó de la Mona quía) la Regencia, el Minis e io, el
Consejo de Es ado y la ue za mili a .
En la Cons i ucion de
1812, no se llegó
á
es as
dis inciones, pe o no se ía di ícil señala las
y al
ez
pueda asegu a se que aquella Ca a polí ica igu a
195
en e las que, sin o ece una de e minacion o mal
y sis emá ica, e elan mejo el doble concep o de la
Mona quía, en el sen ido que se iene hablando.
Po que el í . 4.
0
dedicado gené icamen e al Rey
se di ide en sie e capí ulos. De es os, los cinco p i-
me os se e ie en especialmen e á
la in iolabilidad
del Rey y á su au o idad, á la sucesion de la Co o -
na, á
la meno edad del Rey y á la Regencia, á la
amilia eal, al econocimien o del P íncipe de As ú.
iaa y á la do acion:de la amilia eal:
es deci , á
un géne o de ideas y conside aciones que posi-
i amen e no son inhe en es al concep o del Po-
de ejecu i o. En cambio desde el cap. V en adelan e,
la cesa a ia; como que se a a de los
Sec e a ios de
lis ado
y
del Despacho
(cap. VI), y del
Consejo de
Es ado
(cap. VII). Luego se eanuda el hilo en el
í . VI dedicado al,
Gobie no in e io de las p o incias
y
de los pueblos,
el cual comp ende dos capí ulos: el
.
0
sob e los
Ayun amien os;
el 2.
©
sob e el
Gobie no
polí ico de las P o incias y las Dipu aciones P o in-
ciales.
Repi iendo que no es es e el mé odo mejo , y no-
ando que es muy discu ible que la ins i ucion del
Consejo de Es ado co esponda exclusi amen e ( an-
o en eo ía como en is a de los p ecep os del Códi-
go doceañis a), al ó den de Pode Ejecu i o, p ocede
expone aho a lo que la Cons i ucion gadi ana es a-
blece sob e es e ó den pa icula .
El Pode Ejecu i o lo con ia la ci ada Cons i ucion
al Rey, pe o al p opio iempo es ablece que las ó _
denes de es e, no sean cumplidas sin la i ma dei
Sec e a io del Despacho del amo á que
el asun o
co esponda y decla a que los Sec e a ios del Des-
496
pacho son esponsables an e las Có es, de las ó -
denes que au o icen con a la Cons i ucion 6 las le-
yes, «sin que les si a de escuna habe lo mandado el
Rey.» (A . 225 y 226). Es a esponsabilidad la es a-
blece án las Có es, pasando al T ibunal Sup emo de
Jus icia odos los documen os conce nien es á la
causa, pa a que aquel T ibunal la sus ancie y alle
(a . 229.)
La Cons i ucion de Illa el núme o y ca ác e de las
Sec e a ías de Es ado 6 Minis e ios, que po lo p on-
o (y á ese a de lo que las Có es esol ie an en
is a de la expe iencia y de las ci cuns ancias) ha-
bian de se de Es ado, de Gobe nacion de Reino pa a
la Península
é
islas adyacen es, de Gobe nacion pa a
Ul ama , de G acia y Jus icia, de Hacienda, y de
Gue a
y
Ma ina (a . 222).
Un eglamen o pa icula ap obado po las Có es
señala ia á cada minis e io los negocios que debian
pe enece le (a . 924) y odos los Minis os debian
o ma los p esupues os anuales de los gas os de la
Adminis acion pública que es ima an p opios de su
espec i o amo así como les cumplia endi cuen as
de los que se hubie en hecho (a . 227). Los p esu-
pues os cons i uyen, pues, una especialísima eco-
mendacion cons i ucional, da ando el p ime o, de
1811, susc i o po Canga A güelles.
Los Minis os ob an en oda la es ension del país
po medio de los je es polí icos de las p o incias y
los alcaldes de los pueblos, los cuales á su ez p esi-
den las Dipu aciones p o inciales y los Ayun amien-
os espec i amen e. A es os pa icula es se con a-
en a ios a ículos del Ti ulo 6.
0
de la Cons i u-
c
i
on. Asimismo el Gobie no nomb a los
in endend
197
es y eso e os de p o incia, los je es y o iciales del
ejé ci o y los demás unciona ios públicos comp en-
didos en los i ulos 7.° S.° y 9,
0
del Código polí ico y
en los
Reglamen os que á es e se e ie an.
Con el
Consejo de Minis os
an e io men e ci ado y
á que se e ie e el cap. 6.
0
,
í .
4.° de la Cons i ucion
hace juego el
Consejo de Es ado
á
que se e ie e el ca-
pí ulo 7.° Lo componen 40 indi iduos: ade ellos cua-
o eclesiás icos (y no
más,
dice el a . 232)
de cono-
cida y p obada
ilus acion y me ecimien o, debiendo
se dos obispos; cua o g andes de España (y
no más
ambien) ado nados de las i udes, alen o y cono-
cimien os necesa ios, y los es an es elegidos «en e
los suge os que más se hubiesen dis inguido po
su
ilus acion y conocimien os ó po
sus
señalados se -
icios
en alguno de los p incipales amos de la Ad-
minis acion y Gobie no del Es ado.» En el Conse-
jo debian igu a 12 pe sonas nacidas en Ul ama .
Los conseje os se ían nomb ados po el Rey á
p opues a de las Có es, en lis a iplicada: y no po-
d ian
se emo idos sin causa jus i icada an e el T i-
bunal Sup emo de Jus icia (a .
233, 234 y 239).
El Consejo de Es ado es el
único
del Rey (dice e 1
a . 236) y es e ha de oi su dic ámen en los asun os
g a es gube na i os y señaladamen e pa a da ó ne-
ga la sancion á las leyes, decla a la gue a y hace
los a ados. Además co esponde al Consejo la p o-
pues a en e na pa a los bene icios eclesiás icos y las
plazas de la judica u a (a . 2
4
7). Y se egi ia po
un eglamen o hecho po el Rey con su anuencia y
ap obado po las Có es (a . 238).
Aho a bien; hay que busca los an eceden es y a.
zon de odos es os p ecep os.
19S
El o ígen de los ac uales Minis e ios ó Sec e a ías
del despacho, es á en la época de la ins au acion del
égimen bo bónico en España. T ajo la idea Felipe V
c eando, bajo la in luencia de la polí ica y la ad ai-
nis acion ancesas, dos Minis e ios: el uno de Ha-
cienda y Gue a y el o o enca gado del es o de la
Adminis acion gene al. De es a sue e se a ajó al
Consejo de Gobie no (base del Consejo de Cas illa),
c eado po D. Juan I hácia 1385; se puso é mino á
las i egula idades y demasías del égimen de los
alidos y co esanos, de an a y an deplo able in-
luencia du an e
la
dinas ía aus iaca, y se inició el
pe iodo de la cen alizacion adminis a i a, co i-
giendo los esul ados del abandono de los úl imos
eyes de la Edad Media, en.,obsequio de la ju isdic-
cion seño ial y de los alcaldes ju ados de los Con-
cejos. Sob e odo, el Consejo llegó á se una p eocu-
pacion de los Mona cas, en is a de sus cons an es
a ances , coincidiendo con la decadencia de las
Có es.
Desde la época ci ada, ue on muchas las a ia-
ciones ope adas en el núme o y la o ganizacion de
los Minis e ios. En 1714 exis ie on cua o Sec e a-
ías de Es ado, Jus icia y negocios eclesiás icos,
Gue a, India y Ma ina, amen de la In endencia
Uni e sal. En iempo de Ca los III se c eó el Minis-
e io Uni e sal de Indias, con su sen ido p o unda-
men e e o mis a y con a io al amoso Consejo de
aquel nomb e, colocándose á su en e el amoso
Ma qués de la Sono a. Y las Có es de Cádiz, die-
on ida al Minis e io de la Gobe nacion, abolido
po la eacion en 1814, es ablecido en 1820, sup i-
mido en 1823
y
uel o á nace en 1833, con el ape-
499
luido de Fomen o, que luego se ocó po el del la-
e io . Po úl imo, en 4E47 se c eó el Minis e io de
Come cio, Ins uccion y Ob as públicas, que hoy se
llama de Fomen o. Sob e odo es o, pueden lee se
las
Lecciones sob e Adminis acion
de D. José Posa-
da He e a y la
His o ia del De echo español
de Sam-
pe e y Gua inos. Más in e esan e es la his o ia del
Consejo de Es ado que consag a la Cons i ucion ga-
di ana, en el cap. 7.
0
del í . 4.0
Los al os Consejos han desempeñado en España
un g an papel. Los Reyes, que a o ecie on á las
Comunidades y
á
las Có es—sob e odo, al es ado
llano,—pa a educi y anula á la nobleza, apoya on
y obus ecie on á pa i del siglo x , á los Consejos
en daño de las Co po aciones popula es, esul ando
al cabo unos alien os ales en aquellos Cue pos, que
p on o se a e ie on con los mismos Mona cas y lle-
ga on á se los más decididos ad e sa ios de oda e-
o ma expansi a y de la con oca o ia de Có es.
Con e ec o, á D. Juan I hay que e e i la unda-
cion del Consejo de Cas illa, cuya o ganizacion de-
c e ó en las Có es de 1385, dando un g an desa o-
llo y un nue o ca ác e al an iguo Consejo p i ado
de los mona cas cas ellanos. Compusie on el de Caso
illa, cuyo nomb e e dade o ué Consejo Real, doce
p
e sonas á azon de cua o po cada uno de los Es-
ados noble, eclesiás ico y llano. A es a co po acio
n
co espondió la in eligencia de odos los negocios
excep o los de Jus icia. Los Reyes Ca ólicos e o -
ma on el Consejo nomb ando Conseje os á es ca-
balle os, ocho le ados y un p elado; con lo que los
nobles y los eclesiás icos queda op con el
me o í-
ulo de Conseje os hono a ios y el Consejo omó e
200
ca ác e cen alizado , p opio de la in luencia de los
ju is as y gen e de oga. Felipe II a i mó es e ca ác-
e disponiendo que odos los an iguos Conseje os
y
cua o más
que nomb ó, ue an Le ados y Feli-
pe
IV
expidió un Real Dec e o, echado en 1642, e-
comendando al Consejo que (no solamen e le ep e-
sen a a lo que juzgase con enien e pa a el bien de
»Ia Mona quía con en e a libe ad c is iana, sin de-
» ene se en mo i o
alguno po espe o humano, sino
»que eplica a á las eales esoluciones, siemp e que
»juzgase no habe las omado S. M. con en e o cono-
»cimien o.» Escusado es deci , la impo ancia que
es a disposicion, que igu a en el í . 4.
0
,
lib.
2 .
0
de
los Au os Aco dados, dió al Consejo que ya ué ex-
endiendo su ju isdiccion, (á despecho de los mismos
eyes,
como lo decla ó Felipe II), á negocios ci iles
y con enciosos, amen de los gube na i os que le co -
espondian po ley de o ígen y na u aleza. Y escu-
sado ambién insis i en la oposicion más ó ménos
isible, pe o siemp e posi i a, de es e Consejo y la
ins i ucion minis e ial.
An es de aho a se ha aludido á la oposicion que
el Consejo hizo á la con oca o ia de Có es, po
ejemplo, en la época de Felipe V y Cá los IV. Tam-
bien
se ha eco dado cómo Felipe II con es ando á
las Có es de Mad id de 1592 que insis ian en la e-
ision de lo publicado ue a de de echo, dice »que no
»es bien
hace
no edad, po que cuando el Consejo
» e que con iene, se hace, y en las ocasiones que se
»o ecie an se mi a á lb que con enga.»
Ya en la época e oluciona ia, del siglo xix, el
Consejo que no demos ó siemp e una g an ene gía
con a el in aso Bonapa e, ué enemigo e ible
201
de la Cen al de 4809 y i al de la misma Regencia
á la que inspi ó los p ime os ac os con a los cen a-
lis as in luyendo además mucho pa a que aplaza a,
po lo ménos, la con oca o ia de Có es con cuya in-
ocacion se despidió la Cen al. Pe o el in del Con-
sejo de Cas illa es aquella céleb e Consul a llamada
de los es luegos,
u gen ísima exci acion á la
Regen.
cia pa a que en is a del p og eso de la in asion
ancesa y de las agi aciones de odo géne o que se
p oducian en la España eu opea an o como en la
ame icana, se adelan ase la eunion de Có es, que
con muy buen acue do esol ie on en 1812 la diso
lucion de odos los an iguos Consejos pa a c ea el
de Es ado y el Sup emo de Jus icia que hoy cono
cemos.
Como ya se ha dicho, exis ie on o os Consejos
más que el de Cas illa con sus cinco Salas de nego-
cios eclesiás icos, injus icia no o ia, de mil quinien-
as (6 sean los plei os de enu as y mayo azgos), de
bulas y b e es apos ólicos y de plei os ci iles
y
ape-
laciones con a las sen encias de los Alcaldes de
Có es, amen
de su
pleno
enca gado de odos los ne-
gocios
g a es polí icos y adminis a i os.
Exis ie on el Consejo Sup emo de Hacienda c ea-
do po Felipe II pa a la di eccion de es a
y
el allo de
sus negocios con enciosos; el Consejo Sup emo de la
Gue a, que ealmen e da a
de la época de Felipe V.
ó
sea
de
171
4
y que esol ía sob e oda clase de ne-
gocios mili a es man eniendo
el
ue o de gue a; el de
Indias
y el de A agon.
Es os dos úl imos de un ca ác e y una impo an-
cia e dade amen e excepcionales.
El de A agon
da a
de
1494 y conocía de odo los negocios e e en es á
202
A agon, Ca aluña, Valencia y las Balea es. Pe o
con el golpe dado á los ue os a agoneses y ca ala-
nes po Felipe V se hizo indispensable en aquella
misma época, la abolicion del Consejo cuyas a ibu-
ciones se lle a on hácia 1707 al de Cas illa. El de
indias se c eó po Fe nando el Ca ólico y en sus
manos es aba oda la di eccion é in eligencia de los
asun os de Ul ama y aún de cie a pa e de los pe-
ninsula es en elacion con los ul ama inos. Pa a
es e in con aba con el pode oso auxilio de una ins.
i ucion de ca ác e me can il, casi an o como ad-
minis a i o y judicial, que se llamó la Casa de Con-
a acion, si uada en Se illa y á la que se e ie e
el
lib o de la Recopilacion de Indias de Cá los II. Pa a
el Consejo de Indias ué un golpe mo al la cons i-
ucion en 1772 del Minis e io uni e sal de Indias
(base del ac ual de Ul ama ) de un espí i u adical-
men e opues o al Consejo que consiguió sob e aquel
ic o ias al e nadas con g andes descalab os.
Si á es o se ag ega la exis encia de un
Consejo
de
Flandes y Bo goña, sup imido en 1720, cuando Flan-
des dejó de pe ene á España; y o o
Consejo
de
I alia sup imido en 1713 cuando po la paz de U ech
España pe dió las Dos Sicilias, se comp ende á a-
cilmen e cómo
ué
p ác ica cons an e en nues o
país, la a encion pa icula y sepa ada de los nego-
cios de los di e sos einos que cons i uye on el im-
pe io español, en los siglos x i y x ii, po medio de
ins i uciones y cue pos especiales. Y aun es o subsis-
ió en el siglo x iii espec o á
los
einos
de Amé ica
p i ados de la ep esen acion en Có es de la
Me ó-
poli
y de Có es especialmen e ame icanas casi desde
el iempo de Cá los Es es a obse acion á que ha
203
dado jus a impo ancia Alaman en el p ime omo
de su no abilísima
His o ia
de México.
Apa e de es os Consejos de ca ác e gene al, en
España hubo o os muchos especiales como los de
C uzada, la Mes a, las O denes mili a es y la Inqui-
sicion. Pe o como queda dicho, sin ca ác e polí ico
ó adminis a i o.
Las Có es
gadi anas e o ma on p o undamen e
odo es o y su Consejo de Es ado e is e una e da-
de a impo ancia polí ica, amen de la pu amen e
adminis a i a que despues se le ha que ido da con
a eglo á las leyes de 1845, de cuya echa da a la o -
ganizacion ac ual y el es ablecimien o de lo Con en-
cioso-adminis a i o cuya in eligencia co esponde
á aquel Consejo, discu iendo
y
esol iendo los ecu -
sos en ablados en p ime a ins ancia con a los acue -
dos minis e iales que lesionan algun de echo pa icu-
la y en segunda ins ancia (apelacion ó nulidad) de
los allos de los ibunales adminis a i os in e io es.
Se ía ocioso de alla las icisi udes po que ha pasa-
do es e Consejo desde 1812. Pe o sí impo a consig-
na que de él p escindie on así las eacciones de 1814
y 23 como el Es a u o eal y las Cons i uciones de
1837 y 45. Lo cual no qui a pa a que, ue a de los
Códigos polí icos y po leyes y dec e os especiales,
se o ganiza a á pa i de 1834 un al o cue po consul-
i o de la adminis acion con las acul ades an es in-
dicadas en pun o á lo con encioso-adminis a i o y
den o de la eo ía conocida con el nomb e de la
jus icia
e enida,
en cuya i ud el Consejo no alla
la e ocacion de las ó denes minis e iales, sino que
simplemen e consul a esa e ocacion que puede ó no
aco da el Consejo de Minis os. De es a sue e y
en
210
les sob e la in eligencia de alguna ley y consul aba
sob e ellas al Rey, con los undamen os que hubie-
e pa a p omo e la con enien e acla acion en las
Có es. Y examinaba las lis as de las causas ci iles y
c iminales que debían emi i le las Audiencias, pa a
p omo e la p on a adminis acion de jus icia, pa_
sando copia de ellas pa a el mismo e ec o al Gobie -
no y disponiendo su publica ion po medio de la im-
p en a.
Na u almen e los Magis ados del T ibunal Sup e-
mo e an esponsables de sus ac os y pa a es e in,
las Có es, despues de decla a que p ocedia la o •
macion de causa, nomb aban un ibunal compues o
de nue e jueces elegidos po sue e, de un núme o
doble.
Todo es o es la ma e ia de los a ículos 259, 260 y
261 de la Cons i ucion, cuyo simple ex ac o bas a
pa a que se comp enda la al ísima impo ancia del
nue o Sup emo T ibunal, an e el que deEapa ecie-
on odos los an iguos p i ilegios y muy buena pa e
de las acul ades del Consejo de Cas illa.
y Ta ea la ga y no ácil se ia p ecisa el adelan o que
/bajo el
doble pun o de is a del de echo y de la cul-
u a social implican las a i maciones consignadas en
los a ículos ya ci ados de la Cons i ucion gadi ana,
sob e de eneion y p ision de eos, egula idad y pu-
blicidad del p oceso, unidad de ue o, ianzas, me-
dios de p ueba, e c., e c., en elacion con lo exis en-
e á ines del siglo x m aun á p incipios del co -
ien e. Quizá. es e abajo, po odo ex emo in e e-
san e, no se ha hecho. oda ía en e noso os, al án-
donos po supues o una ob a maes a sob e an g a-
e ma e ia en nues a bibliog a ía ju ídica. Se ia,
Y
p
214
pues, i a p opósi o eme a io eal
i
za aquí aho a y
con un in pa cial y muy de e minado, un es udio
de amaño alcance.
Pe o en cambio sí pueden hace se lige ísimas indi-
caciones que den á los p og esos ealizados
cie o
elie e, siquie a po el con as e.
La legislacion p ocesal española la íspe a de la
Re olucion de 4842 es aba en las Pa idas, la No ísi-
ma y los Au os aco dados de nues as Audiencias,
ep esen ando es os, po egla gene al, el mayo ade-
lan o po la aplicacion de las exigencias de la opinion
á los nue os casos y aun á los an iguos, ue a ya de
cie as p e enciones é in luencias que la ley habla
enido que consigna en p ecep os ce ados. Además
la pau a é inspi acion del p ocedimien o es aba en el
De echo Canónico, pode oso en España desde el si-
glo xi y que nos ajo el ho ible p ocedimien o in-
quisi o ial y sec e o con su o men o y sus ap emios,
combinado pa a los e ec os ci iles con la p ueba a-
sada de los i . 14 y 48 de la Pa . 3.a
Es deci , odo lo con a io á lo que hoy se consi-
de a de esencia en el de echo p ocesal, que como es
no o io o ma pa e del de echo público, an o como
el penal y el polí ico.
Sin duda ya en la No ísima se encuen an da os y
p ecep os plausibles. En los i s. 32, 33 y 34 del lib o
xil
(que es el dedicado á las causas c iminales como
el xi á los negocios ci iles) se opieza con la necesi-
dad de oma al eo decla acion den o de las ein i-
cua o ho as despues de p eso; y es a disposicion
complemen a las leyes 1, 2 y 4, i . 29 Pa .
7.
a
,
ela-
i as á la necesidad del manda o judicial pa a p en-
de al eo, ue a de los casos de alsi icacion de
mo-
212
neda, abandono de gua dia, obo de noche, o za-
mien o de í gen 6 eligiosas, en cuyos casos p oce-
día la de enci on po cualquie a pe sona.
Las leyes del i . 34 del ci ado lib o xli de la No i-
sima es ablecen la necesidad de que el Juez po sí
mismo y sin come e lo á esc ibano, ome las decla-
aciones á los eos y es igos y ab a y di ija las su-
ma ias y ecomendando la ley 25 i . 38 el buen a o
de los p esos en las cá celes y la p udencia de los Jue-
ces pa a dic a au os de p ision, es ablece que no es
jus o que ningun ciudadano sea cas igado an es de
que se le p uebe el deli o legí imamen e.
La isi a de cá celes po oido es y concejos es á
sancionada en el i . 39, así como el egis o especial
de p esos. Asimismo la No ísima econoce la ian-
za ca cela ia que da a de la Pa . 5.
«
(leyes 17 á 49,
i . 12).
Pe o al lado de odo, hay que pone , po ejemplo,
el o men o, sancionado po las leyes de los i s.
9.
0
y 3o de la Pa .
7.
a
,
y las de los i s.
13
y
16
de la
Pa ida
3.
a
La p ision po deudas egulada po la ley
12,
i . 28, lib. II de la No ísima, con excepciones i i-
an es en bene icio de o as pe sonas más que las mu-
je es y los hijos-dalgo, a o ecidos po las leyes
62
y
79
de To o. La in amia la sancionan y explican las
sie e leyes del i . 6.
0
Pa .
7.
a
. No hay pa a qué ha-
bla de la ecuencia y el alcance de la con iscacion
con que ue on a uinadas clases en e as y aun azas
como la de los judios, con eno me de imen o de la
iqueza y del p og eso de España. Y, en in, espec o
de abusos y u inas y expoliaciones bajo o mas más
6 ménos legales, no se necesi a más que hojea el li-
b o de D. Miguel Sanz i ulado:
Modo y o ma de
,10
N.;
213
ins ui y sus ancia las causas c iminales
(lib o de
ines del siglo úl imo), ó mejo aun el muy celeb ado
y ya muy a o de D. José Má cos Gu ie ez, sob e
P ác ica c iminal de España
(de la p opia echa), pa a
comp ende que sólo po de iciencias del p ocedi-
mien o, la ida, la o una y el hono de nues os
abuelos e an pun o ménos que cosa de milag o.
No pasaban mucho mejo las cosas en el es o de
Eu opa. Sob e odo en F ancia, espec o de cuyas
ins i uciones dan abundan es no icias, lib os ya an
conocidos como el de Dubois, i ulado
His oi e du
D oi c iminal de la F ance;
el mismo au o de
His oi e du D oi c iminal de l'Espagne
publicado
en 187o y despues aducido al español, con muchas
y sus anciosas no as, po D. Vicen e Ca a an es.
La Cons i ucion ancesa de 1791, an as eces ci-
ada en es os es udios, dedica odo el cap. 5.° ( en i-
sie e a s.) del i . 3.° al Pode Judicial y en él se
consigna la p ohibicion de las comisiones y los jueces
especiales, el juicio a bi al, el ac o de conciliacion,
la ga an ía del au o de p ision y de la indaga o ia
den o de las ein icua o ho as, la ianza y la casa-
cion, en é minos muy análogos á los de la Cons i-
ucion española del doce. Sin emba go és a es más
comp ensi a, o eciendo un a ículo de un sabo
esencialmen e polí ico, y de un ca ác e mucho más
gene al y ilosó ico, dando las bases comple as de
una o ganizacion judicial.
En cambio la Cons i ucion ancesa con iene algu-
i nos desa ollos de que ca ece la Cons i ucion espa-
ñola. Po ejemplo: El a . 9.° es ablece y desen uel e
el ju ado en ma e ia c iminal. El 1.
0
sanciona el
p incipio de la eleccion de los jueces. El
17
y
el 18
214
consag an de un modo especial y con g an de alle la
libe ad de la p ensa.
Y
del 19 al
22
se a a de la ca
sacion con g an po meno . El 23 es ablece un ibu-
nal nacional, compues o de miemb os del T ibunal
de casacion y
de al os ju ados,
pa a juzga á los Mi.
nis os. Puede a en u a se la especie de que la Cons-
i ucion ancesa se ocupa más de la o ganizacion de
los ibunales, y la española de los p incipios del de-
echo p ocesal.
Como se ha dicho, la Ca a doceañis a se limi ó á
sanciona el ibunal que pudie a llama se de conci-
liacion, ( o mado po el alcalde con dos homb es
buenos, nomb ados po cada pa e en los li igios), el
Juzgado de p ime a ins ancia, la Audiencia y el T i-
bunal de casacion.
1.
1
9S
an eceden es de odo es o son
los siguien es:
La his o ia de la o ganizacion judicial Española
es an c e e como con usa. Has a la época de Al on-
so el Sabio (úl imo e cio del siglo XIII),
di ícilmen-
e pod ia p ecisa se es a o ganizacion. Segun el Fue-
o Real en Cas illa «cua o cosas son na u ales al se-
ño io del ey que non las debe da á ningun o ne
nin las pa i de si, ca pe enescen á él po azón de
seño io na u al» y son «jus icia, moneda, onsade-
a
é
suos yan a es.» Pe o es a doc ina no obs ó
pa a que los Seño es, po concesion eal ó el abuso
de hecho, y los Concejos, po las Ca as de su cons-
i ucion, u iesen po mucho iempo la acul ad de
e y sen encia los plei os y
causas de sus asallos y
ciudadanos espec i amen e y an o
que pa a
edu-
ci á los p ime os u o D. Juan I que dec e a en las
Co es de Guadalaja a de 1390 que «los seño es no es-
o basen las ope aciones de sus asallos an e el Rey»
215
y la ins i ucion de los Co egido es de nomb amien-
o eal, en las ciudades, illas y luga es que da a de
D. Juan II (1432), y á la que se e ie en la amosa
ins uccion de 1785
y
odo el
i . 11
del lib o 7.
0
de
la No ísima Recopilacion.
Pe o an es, sal as las excepciones ca ac e ís icas
sde
la E lad Media, puede asegu a se que los plei os
y causas los eian los jueces nomb ados po el Rey,
y que de sus allos se apelaba á los adelan ados 6 je-
es adminis ado es polí icos de las coma cas, inien-
do en úl imo g ádo de súplica al Mona ca cuando
es e no eja el negocio (in e esan e po su g a e-
dad ó sus ci cuns ancias) en p ime a ins ancia. Así
odos los lib os de his o ia del De echo ep oducen
las ci as de Sempe e y Gua inos espec o de la is a
inmedia a del plei o sos enido po los Concejos de
Sego ia y Mad id sob e sus espec i os é ninos, po
el Rey D. Fe nando en 1239, así como del plei o que
-á poco en
1251,
sos u ie on sob e análogo pu o los
concejos de Jaen, Ma os y Leco in. La sen í ncia que
i ma el Rey dice: «po saca con ienda de en e
ellos, uí á aquellos luga es é andú elos odos po
mi pié.»
D. Al onso el Sabio ya pone cie o ó den en la
ma e ia. En p ime é mino hay que ci a la Pa i-
da
3.
a
que « abla de la Jus icia e como se ha de Pace
o denadamen e_ en cada loga po palab a de juizio
e
po ob a de echo a a desemba ga los plei os.» Los
jueces (llamados an iguamen e
Alcaldes)
son de cua-
o clases, que juzgan en
I J.
co e del Rey: los de
al..
zadas,
de es os: los
o dina ios
pues os «en luga es é
en las illas ó allí do con iene que se juzguen los
plei os» y los
adelan ados,
pues os «sob e einos
e -
216
sob e o as ie as señaladas pa a juzga sob e los
jueces de aquellos loga es» ó sean los jueces
o dina-
ios.
(Tí . 4.0)
Apa e de es os jueces quedan los de los
menes a -
1
88
,
los
á bi os
y aún los especiales ó delegados pa a
de e minadas causas, po el Rey, los Adelan ados
los o os jueces o dina ios. La ley
18, i ,
4
,
0
,
Pa i-
da
3.
a
ya p ecep úa los casos en que es os delegados
pueden ac ua .
Es as indicaciones se complemen an con el
O de-
namien o
del mismo D. Al onso p omulgado en las
Có es de Zamo a de 1274 y po el cual se c ea on
los Alcaldes de Có e. Fue on es os 23; de ellos
9
de
Cas illa,
6
de Es emadu a y 6 de Leon, enca gados
de 'en ende en p ime a ins ancia y como Jueces
únicos de los negocios ci iles y c iminales. Con la
Casa del Rey habian de es a siemp e 3 Alcaldes cas-
ellanos y 4 leoneses. Pa a las alzadas, an o de es..
os Alcaldes como de los adelan ados de Cas illa, co-
mo de I s Jueces o dina ios de los demás einos,
exis ían en la Có e o os es Alcaldes, «bien sabi-
do es de /os Fue os» y que esol ian en comun. En
casos de disco dia llamaban á los Alcaldes de Có e
y cuando no habla é minos de a enencia en e odos
se some ia el negocio di ec amen e al Rey.
Además el Rey dedicó al despacho de los plei os,
es dias á la semana mandando que
nadie le es o -
ba a en es a ocupacion has a la ho a de come . Tal
es el o ígen de nues as Audiencias, cuya undacion
di ini i a gene almen e se ija en la época de En i-
que II, Có es de To o de 1371.
Hay que ad e i que, á pesa de es as disposicio-
nes, subsis ie on no pocos abusos. Po ejemplo, los
217
Reyes sin causa ni o ma de juicio daban algunas e-
ces las llamadas Ca as blancas y albalaes pa a ma-
a , p ende , lisia , a o men a ó emba ga á ales
cuales pe sonas; cuando no disponian que ales
cuales muje es se casa an con pe sonas de e mina-
das. Pe o las Có es cons an emen e p o es a on y
buena p ueba de ello las Ac as de las de Valladolid,
Medina, To o, Bu gos "y B ibiesca desde 1299 á 1387.
De donde esul ó la ó mula aplicada á las O denes
del Rey. «Se obedece pe o no se cumple.» Asimismo
se come ian g a es abusos en las cues iones de com-
pe encia, sacando el Rey cie os plei os del jus o co-
nocimien o de quien ya los en endia y a aba. Y po
úl imo, no e a lo ménos ala man e el p ocedimien o
de las pesquisas con a ciudades y illas donde se
hubie e e i icado algun deli o g a e po pe sona
desconocida; suceso que daba má gen á una e da-
de a in asion de alguaciles, esc ibanos y comisiona-
dos, cuyos abusos ue on comba iéndose con g an
di icul ad has a llega á las leyes 1,
2
2
3, y i . 34
de la No ísima Recopilacion.
Despues de D. Al onso el Sabio, hubo mucho que
lamen a espec o de la asis encia del Rey á ac os de
jus icia. Po eclamacion de las Có es, Fe nando IV
señaló los ie nes y Al onso XI, en 1329, ijó los lu-
nes pa a lo ci il y gube na i o y los ie nes pa a la
c iminal; pe o los negocios iban c eciendo en núme-
o
y
complicacion; se acen uaba, pues, la necesidad
de da mayo ijeza á la Audiencia, obus ece la con
homb es compe en es y aumen a en ul imo caso es-
los T ibunales, po que ni haia de se posible que el
Rey se asladase á odos los luga es impo an es ni
que á la Co e inie an odos los li igan es de un
218
e i o io cada dia mas
es enso. De aquí las modi i-
caciones in oducidas po En ique III en 1371, po
D. Juan I en
13875
y po D. Juan II en 1407, 36
y
42, en cuya echa e dade amen e la an igua Au-
diencia Real, se con i ió en e i o ial.
Con e ec o; en las Có es de To o de 1371 se p o-
mulga el eglamen o de D. En ique II po el cual la
Audiencia apa ece cons i uida po sie e Oido es, es
de ellos Obispos y los demás Le ados que debian
despacha en el palacio del Rey es dias á la sema-
na. Además habian de exis i 8 Alcades de Co e pa-
a alla los negocios c iminales de Cas illa, Leon,
Ex emadu a y Andalucía; con mas dos Alcaldes pa-
a el Ras o de la Có e. El sueldo iene á se el ex-
ao dina io en onces de unos 70.000 ' eales y se con-
cede á los Oido es oda clase de dis inciones hono i-
icas. En 1387 se c ea
el
P ocu ado Fiscal.
El Rey
no i ma las Cédulas y p o isiones ni in e iene di-
ec amen e en los negocios, ue a de los casos de in-
jus icia no o ia y de segunda suplicacion. Los Oido-
es son 8 y habian de celeb a sus sesiones sucesi-
amen e en Medina del Campo, Olmedo, Mad id y
Alcalá de Hena es, po no ene en onces la Có e,
asien o ijo. Las acan es se ian p o is as po el Rey
á p opues a de la misma Audiencia y del Consejo de
Cas illa. Dos años despues, D. Juan I ija el asien o
de la Audiencia en Sego ia
y
aumen a el núme o
de Oido es, has a seis Obispos y diez Le ados. Es-
ablece muchas y nue as eglas sob e el p ocedi-
mien o y dec e a que las p o isiones de la Audien-
cia lle en an solo el sello eal, pues o po la Chan-
cille ía.
Du an e la mino ía de
D.
Juan II la Audiencia se
219
di ide, y pa e unciona en Sego ia y pa e en An-
dalucía. Pe o muy luego, hacia 1442, se uel en á
euni los Oido es en Valladolid, donde en la época
de los Reyes Ca ólicos se cons i uyen dos Salas y es-
ablece la esidencia ija. En 1494 se c ea o a Au-
diencia en Ciudad-Real, asladada en 1505 á G a-
nada. Desde en onces se an aumen ando las au-
diencias 6 Chancille ías e i o iales. En el siglo x
se c ean las de Se illa, Co uña y Cana ias. En el
x in las de O iedo, Valencia, Za agoza, Mallo ca,
Cáce es y Ba celona.
Las
de Mad id, Pamplona,
Bu gos y Albace e, son de nues o siglo.
Al lado de es a ins i ución de ca ác e esclusi a-
men e ju ídico y con encioso, c eció, como an es se
ha dicho el Consejo Real nacido en la época de don
Juan I el cual, sob e odo, desde los iempos de Fe -
lipe
V
u o una g an impo ancia, así en los negocios
pu amen e de gobie no como en los de jus icia. Ba-
jo es e úl imo pun o de is a el Consejo podia a oca
asi los negocios c iminales y ci iles de g an impo -
ancia y en endia en los ecu sos de ue za de injus-
icia no o ia y quejas de las audiencias y de segunda
suplicacion, an o como en las compe encias en e
los ibunales como en los plei os de en u a y pose-
sion de mayo azgos.
Po úl imo, al lado, 6 mejo dicho po bajo de o-
das es as
ins i uciones, es aban los Alcaldes de la
He mandad, sancionados po la No ísima Recopila-
cion. Ocupábanse los p ime os solo de los c ímenes
come idos en despoblado y enían su ue za a mada
conocida con el nomb e de Cuad ille os. Cada pue-
blo nomb aba dos Alcaldes con acul ades excepcio -
nales, si bien de sus allos podia apela se an e los
CONFERENCIA UNDÉCIMA
Las Ins i uciones:
El Pode judicial (con inuación).—El
T ibunal Sup emo.
Quizás los más g a es pelig os de la doc ina,
ya muy gene alizada, de la independencia del
Po-
de Judicial
( adicalmen e opues a á la que sólo
da á es e.
Pode
la secunda ia impo ancia que en-
aña la me a
Adminis ación de Jus icia)
consis en
en la acilidad con que el espí i u de Cue po puede
ap o echa la posición excepcional que se c ea á la
Magis a u a y la endencia na u al de odos los
Pode es á ensancha se y abusa de sus medios, an
p on o como es os apa ecen asegu ados.
Aun den o de las leyes aho a igen es en Espa-
ña, que no econocen el
Pode Judicial,
los pelig os
an es dichos se señalan; po que si bien el Código
penal pe sigue el cohecho y la p e a icación come-
idos po jueces y magis ados, y encuen a la p e-
a icación en la sen encia
manies a nen e injus a,
po mala olun ad, negligencia ó igno ancia indis-
culpables, la p ecisión de
es as ci cuns ancias es
de una di icul ad excepcional pa a el denuncian e.
228
Además, es de eme que, en egada la ap eciación
de los
a gumen os y las p uebas, exclusi amen e al
cue po judicial de que o man pa e los acusados,
no o ezca el juzgado odas las ga an ías ape eci-
bles de independencia é impa cialidad; cualesquie
a que sean
los
buenos p opósi os de
los
juzgado-
es.
No es pa a deja á un lado el hecho de que, en
es os úl imos iempos,
la Sala
1.
a
del T ibunal Su-
p emo
ha encon ado medio de decla a se, de un
modo indi ec o pe o posi i o, i esponsable, con
mo i o del ecu so de esponsabilidad ci il in e -
pues o en Junio de 1883, po un li igan e con a
cie o minis o do la misma Sala.
De odas sue es, es indispensable examina es e
pun o conside ando,''sob e odo, el p incipio de la
a monía de los Pode es públicos, de modo que á
ninguno
le sea
dado sob epone se á o o, po ue -
es que apa ezcan los mo i os que se aduzcan.
La pa icipación del Senado en el juicio de los
Minis os (pa icipación in oducida po la Cons i-
ución de 1837, a . 40) abona la ex ensión de su
'acul ad de juzga á o as pe sonas que desempe-
ñan al os ca gos del Pode público. Y es o end á
más
ue za desde el pun o y ho a en que el Ju ado
en e á o ma pa e de las Ins i uciones ju ídi-
cas, ec i icando la absolu a compe encia de los
a a iguos T ibunales de hecho
y
de de echo.
Los legislado es de 1812 p e ie on, has a cie o
pun o, es e con lic o, es ableciendo (a . 261 pá . 5.°j
la
esponsabilidad del T ibunal, Sup emo
en pleno an e
las Co es, y disponiendo que «si llega a el caso en
que
.
sea necesa io hace e ec i a la esponsabilidad
229
de es e Sup emo T ibunal,
las Co es, p e ia la
o malidad es ablecida en el a . 228, p ocede án á
nomb a pa a es e in «un T ibunal compu
e
s o
de
nue e jueces que se án elegidos po sue e de un
núme o doble». Es de lamen a que es o no se
haya enido en cuen a en las Cons i uciones pos e-
io es de España, ni en la Ley o gánica de ibuna-
les (p imi i a
ó
e o mada) do 1870.
Se
debo ad e i que la Cons i ución
doceañis a
en sus a s. 228 y 230, some ió absolu amen e al
T ibunal Sup emo el conocimien o y allo de las
causas de los Minis os de la Co ona, acusados po
las Co es. Asimismo el conocimien o de odas las
causas de sepa ación y suspensión de los Conseje-
os
de Es ado
y
de los Magis ados de Audiencia,
de la esidencia de odo empleado público, y en
in, de las causas c iminales que se incoa an con-
a los indi iduos del mismo T ibunal, con a los
Magis ados de las Audiencias y con a los Conse-
je os de Es ado.
En odo lo demás ela i o á es e pun o, las Co -
es gadi anas es ablecie on eglas plausibles, des-
pués acep adas gene almen e,
y
cuyo o igen hay
que busca en el dec e o de 14 de Julio de 1811,
sob e el «exac o cumplimien o de las leyes po
oda clase de au o idades, ibunales y juzg(ios.1
Después, ino el Reglamen o de Audiencias y Juz -
gados de p ime a ins ancia de 9 de Oc ub e de 1812.
Más a de apa ecie on los dec e os de 24 de Ma zo,
19 de Ab il de 1813 y
13 de Ma zo de
1814, dic adles,
el p ime o, pa a hace e ec i a la esponsabilidad
de la magis a u a y de los unciona ios plVol ices:,
el segundo
,
pa a di imi las compe encias de ju is-
230
dicción en e los jueces y ibunales
o
dina ios
y
especiales; y el e ce o, pa a el gobie no del T i-
unal Sup emo.
El pa icula de la
indyendencia judicial
quedó
más bo oso; po que es cosa a e iguada que no
bas a pa a asegu a la la p ohibición de la
s
epa a-
ción ó cesan ía • a bi a ia del juez ó magis ado.
Po eso los publicis as y los homb es polí icos se
p eocupan an o del ing eso, ascenso y aslación
de los unciona ios de la ca e a judicial. Y sob e
es e pun o, en 1812, se hizo muy poco ó nada.
Bien que la cosa es an delicada, que aho a mismo
no puede deci se que ning ún país ha llegado á la
solución ape ecible.
La Cons i ución española de 1869 es ablece, en
su a . 94, que el ing eso en la ca e a judicial
se á
po oposición, y que los nomb amien os de magis-
ados
y
jueces se ha án po el Rey á p opues a del
Consejo de Es ado y con a eglo á la Ley o gánica
de ibunales. Pe o, sin emba go, el Rey pod á
nomb a lib emen e has a la cua a pa e de magis-
ados de las Audiencias y del T ibunal Sup ema-,
siemp e con anuencia del Consejo de Es ado
y
den-
o de las ca ego ías que pa a es os casos es ablece
la ley o gánica.
En 15 de Feb e o de 1873 el Gobie no
de la Re-
pública dió una impo an e Ci cula exponiendo
su c i e io en pun o á las elaciones del mismo
con
el Pode judicial. Y en 17 del mismo mes, se p o-
mulgó la ley o ada po la Asamblea Nacional que
es ablecía que «la Jus icia se adminis a á en
nomb e de la Nación».
A poco, en 8 de Mayo del p opio año de 1873, el
i
231
mismo Gobie no de la República es ableció que
.el ing eso y el ascenso en la ca e a judicial se
hicie an con a eglo á la Ley o gánica de ibuna-
les y po p opues a unipe sonal y azonada, del
T ibunal Sup emo de Jus icia, al Minis e io. Aquel
T ibunal en ende ía exclusi amen e en la esolu-
ción de las solici udes y los expedien es de los as-
pi an es.
En 3 de Oc ub e del mismo año 73 se modi icó
es o; de modo que el T ibunal Sup emo había de
hace p opues as en e na.
Pe o odas las disposiciones epublicanas ue on
de ogadas po el dec e o del Pode ejecu i o de 14
de Ene o de 1874, que es ableció Los p ecep os
de la Ley o gánica de 1870 sob e ing eso, asla-
ción y ascenso de los unciona ios del Pode judi-
cial
y
el Minis e io Fiscal; Ley que á poco ué mo
-
di icada po el Real dec e o de 23 de Ene o de 1875
y á la pos a po la Ley adicional de 14 de Oc ub e
de 1882.
Lo dispues o po la Cons i ución del 69 y el de-
c e o de la República de 1873, es á lo más que so
ha llegado en España, y aun ue a de ella; po quo
el p ocedimien o que some e á los jueces á la elec-
ción popula es simplemen e ( ue a de casos ex-
cepcionales) comp ome e la adminis ación do
jus icia
en las luchas apasionadas
de los pa idos
polí icos. Y son muchos los que
piensan que el en-
ega el nomb amien o y
los
ascensos de
los un -
ciona ios judiciales al T ibunal Sup emo, equi ale:
á pone á és e po cima de odas las ue zas, odas
las ins i uciones
y
odos los Pode es, con i iendo
cue po
judicial
en cue po ce ado,
y ol iendo
232
á las adiciones de los iejos Pa lamen os an-
ceses.
Es e pun o debe impo a sob e odo á los mis-
mos pa ida ios del
Pode Judicial,
.cuyo p es igio,
y cuya e icacia queda ían an comp ome idos po
cualquie endencia oligá quica, como lo es á la
ac ual Adminis ación de Jus icia de buena pa e-
de la Eu opa con inen al, á me ced de minis os, y
dipu ados y caciques.
Me ece especial conside ación lo que el ci ado
a . 261 (núm. 9 y 10) de la Cons i ución del doce
dice, a ibuyendo al T ibunal Sup emo el conoci-
mien o de los ecu sos de nulidad con a las sen-
encias dadas en úl ima ins ancia y la a ención á..
las dudas de los demás T ibunales sob e la-in eli-
gencia de alguna ley, pa a consul a sob e ella al
Rey, el cual, en su. is a, p omo e á la con enien e-
decla ación de las Co es.
La acción del T ibunal Sup emo en los ecu sos
de nulidad, se educe: 1.° á decla a es a cuando
p oceda, eponiendo el p oceso
y
de ol iéndolo al
T ibunal sen enciado ,
y
2.° á hace e ec i a la.
esponsabilidad de los jueces que hubiesen in in-
gido las leyes que egulan los p ocedimien os c i-
minales y ci iles.
Pa a da o ma á es os p ecep os cons i uciona-
les, se hizo la ley de 9 de Oc ub e del mismo a lo,
12, que ino á ie a con la Reaccióil del año 14. El
Reglamen o p o isional pa a la Adminis ación de
Jus icia de 1835 es ableció la compe encia del T i-
bunal Sup emo pa a los ecu sos de nulidad; pe o-
no así la ley de Oc ub e de 1812. Y el Real dec e o
de 4 de No iemb e de 1838 ecogió
y
amplió odo,
F
233
lo hecho sob e es e pa icula en las épocas -cons-
i ucionales, p epa ando las cosas pa a que la Ley
de Enjuiciamien o ci il de 1855, que comenzó á e-
gi en 1856, con i iese en
ecu so
de casación
el
an iguo ecu so de
dulidad.
Después de esa úl-
ima echa el ecu so de casación se ha modi i-
cado
y
ampliado po las Leyes p ocesales ci iles
de 1878 y 1881
y
la Ley de Enjuiciamien o c iminal
de 1872.
El ecu so de casación sancionado po la Ley
p ocesal ci il de 1855, no se conc e a á lo que
cons i uía 'él ecu so de nulidad consag ado po la
Cons i ución de 1812: po que p ocede no solo po
in acciones del p ocedimien o, si que ambién po
in acciones de ley ó de doc ina admi ida --po la
ju isp udencia de los T ibunales (a s. 1.052 y
1.053).—Y el in de es e ecu so no es p ecisa-
men e ga an iza el de echo del indi iduo ecu-
en e, ni aun el más gene al de hace e ec i a la
esponsabilidad. de los jueces; 's:ino el uni o ma
el De echo y la Ju isp udencia en España, ha -
ciéndolo de modo más amplio y gene al que el san-
cionado po las Co es de Cádiz.
Po es e camino ha ma chado el T ibunal Su-
p emo de Jus icia desde 1857 á es a pa o, publi-
cando sus sen encias azonadas y si iendo, de mo-
do posi i o y plausible, al p og eso de la Ciencia
ju ídica y de la Legislación española. En es e sen-
ido la c eación de 1812 ha sido una ob a elicí-
sima. •
An es de 1812 exis ían los ecu sos ex ao dina-
ios de
segundcz aplicación
e injus icia no
o ia,
quP
enía; el ligi an e pa a acudi , en cie os casos,
234
an e el Consejo de Cas illa. Pe o es o no e a el e-
cu so de nulidad de los doceanis as, ni el ecu so
de casación de 1855, en los cuales el T ibunal Su-
p emo no discu e los
hechos
ijados en la sen encia
ecu ida, sino el pun o de de echo de si, dada la
es imación de esos hechos po la Audiencia, se ha
enido en cuen a
y
aplicado lo que es ablecen las
leyes.
Dominando oda la ma e ia a ada en el Tí ulo
5.° de 1812, á que se e ie en es as obse aciones
y
pa a ija bien la di e en e es e a de acción de los
Pode es Públicos, á la cabeza de ese Tí ulo apa e-
cen los a ículos 242 al 246 que dicen lo siguien e:
La po es ad de aplica las leyes en las causas ci-
iles
y
c iminales pe enece exclusi amen e á los
T ibunales.—Ni las Co es ni el Rey pod án eje ce
en ningún caso las unciones judiciales, a oca
-causas pendien es, ni manda ab i los juicios ene -
cidos.— Las leyes señala án el o den y las o mali-
dades del p oceso, que se án uni o mes en odos
los ibunales; y ni las Co es ni el Rey pod án dis-
pensa las.—Los T ibunales no pod án eje ce o as
unciones que las de juzga y hace que se ejecu e
lo juzgado:—Tampoco pod án suspende la ejecu
ción de las leyes ni hace eglamen o alguno pa a
la adminis ación de Jus icia.
Con es as disposiciones hay que elaciona el a -
ículo 274, e e en e á las acul ades de los Jueces
de
le as
y el pá a o décimo del a . 261 que de-
e mina la compe encia del Sup emo T ibunal de
Jus icia, insis iendo en la sepa ación de lo con en-
cioso de lo adminis a i o.
An es se había dicho que se es ablece ían pa -
235
idos p opo cionalmen e iguales y en cada cabe-
za de pa ido un
juez de le as
con un
juzgado
co-
,
uT
espondien e,
y, sob e el cual
es a ían las Audien-
cias. Y luego sé añade que en odos los pueblos se
11
es ablece án Alcaldes
capaci ados pa a en ende en
N
asun os con enciosos y en negocios económicos,
del modo y con la ex ensión que de e mina án
las :oyes.
El a ículo 282 dispone que el Alcalde de cada
pueblo eje za en él el o icio de conciliado y que el
que enga que demanda po negocios ci iles ó po
inju ias, haya do p esen a se al Alcalde con es e
obje o: po que, como ya se ha dicho,
no
se pod á
en abla plei o ninguno sin in en a se an es la con-
ciliación.
Y el a . 307 anuncia la dis inción en e:los jueces
del hecho y del de echo, pa a cuando las Co os
c ean con enien e hace la de la o ma que les pa-
ezca opo una.
Y el a . 274 dice que las acul ades de los Jueces
de le as
se limi a án p ecisamen e á lo con encio-
so y que las leyes especiales de e mina án las a-
cul ades que hubie an de pe enece les en la capi-
al y los pueblos de su pa ido, así como la can i-
dad de que pod ían conoce en los negocios ci iles
sin apelación.
Después de la Cons i ución de 1812 se han ocu-
pado, en España, de la Adminis ación de Jus icia,
las Cons i uciones de 1837, 45, 69 y 75.
El i . 10 de la Cons i ución de 1837 habla del
Pode Judicial
(lo o man cinco a ículos), y dice
que los jueces no pod án eje ce o as unciones
que las de juzga y hace que se ejecu e lo juzga-
242
ha dic ado una ley sus an i a, en ia á el
negocio
1
:
11 ibunal in e io pa a que és e alle de nue o.—
Cuando se hayan dado dos casaciones sob e un
mismo
pun o y se ecu a con a una nue a
sen encia que cae
en
el
mismo e- o , el Cue po le-
gisla i o in e end á pa a ija de ini i amen e la
ley.
Po cima del T ibunal de Casación es aba el
T ibunal. Nacional compues o de los miemb os de
aquél y de g andes Ju ados pa a conoce de los
deli os de los Minis os y los p incipales agen :s
del Pode ejecu i o y de los c ímenes que a acan la
segu idad gene al del Es ado cuando
,
el Cue po
Legislado los señala y acusa.
Todo el cap, 5.° del i . 3.° de la Cons i ución
ci ada (27
a ículos)
és a dedicada al o den p oce-
sal.
La Cons i ución ancesa de 1814 habla solo del
O den Judicial.
La Jus icia emana del Rey, que
nomb a, á los jueces inamo ibles, de po ida. Los
deba es judiciales se án públicos; se conse a el
ju ado.
Del O den
.
ludicial
habla ambién la Cons i ución
l'
. ancesa del año 30. La Cons i ución de 1848 habla
solo de la
Admbas ación in e io
y den o de ella, de
la Jus icia que debe
hace se g a ui amen e á nomb e
d.?
-
1 Pmblo ancés.
El P esiden e
de la República
omb a á los Jueces y los Magis ados.
La Cons i ución belga de 1831 ci a exp esa-
men e al
j'.'ode judicial.
Consag a el ju ado pa a
la c iminal, y especialmen e pa a los deli os polí-
icos y pa a la p ensa. El Rey nomb a los jueces
do paz y
los
o dina ios. Los magis ados son ele-
:
243
gido á sob e p opues a que hace el
.
Senado y el
'banal de Casación. Los jueces son i alicios é ina-
mo ibles. Exis e un T ibunal de Casación.
La Ley undamen al danesa de 1865 admi e el
Pode jud
:
eica.
Los jueces solo pueden se emo i-
,
dos po sen encia judicial ó eo ganización de los
T ibunales.
La Cons i ución g iega de 1864 p oclama el .uo-
do
.
judicia
y dice que la «Jus icia se hace po jue-
-ces nomb ados po el Rey y con o me á la Ley.»
Exis e el ju ado, y el juicio o al y público .
La Cons i ución i aliana de 1848 habla solo del
,O den
ildicia
y decla a inamo ible á los jueces
nomb ados
po el Rey, después de es anos de
eje cicio.
La in e p e ación de las leyes en o ma
obliga o ia pa a odos se ese a exp esamen e al.
Pode legisla i o.
En Po ugal exis e el
judic'al,
según la
Cons i ución de 1826, e o mada
en 1852. Allí
exis-
e el Ju ado en lo ci il y lo c iminal. Los jueces
son
inamo ibles.
Del
Pode
,
imiiicial
hablan ambién la Cons i ución
p usiana de 1356, la Ley undamen al aus iaca de
1867, la no uega de 1814, la, holandesa de 1315 mo-
di icada en 184-0 y 48, la de 'Rumania de 18W y la
moná quica del de 1G24. La Cons i ución de
Ba ie a de 1818 se e ie e solo á la
de Jus ica.
En
Ingla e i
.
a
exis en jueces y ju ados pa e oda
clase de
ne
,
4ocios. Los jueces de los T ibunal Su-
pe io es son no ados po la. Co ona y am(; i-
bles á ins ancia del Pa lamen o. Los jueces in e-
io es son nomb ados po el lo d Cancille nue-
244
den se emo idos po és e en los casos p e is o8,
po la Ley. El Sanado desempeña ambién uncio-
nes judiciales. Exis en dos ju isdicciones
y
dos ó -
denes de ibunales; los d
,
.)1 de echo común y 1 os
de la equidad.
En Suiza, la Cons i ución ede al de 1848 habla
solo de os
I ibu4ales
,
e(U c Us
(capí ulo 2.°, Au o-
idades ede ales) enca gados de
la Adminis ación
de 97us ici,z en ma e ia ede al.
Además es ablece la
exis encia del Ju ado pa a los negocios penales.
Los Miemb os del T ibunal ede al son elegidos
,
p
o es años,
po la Asamblea ede al. El ibunal
se o ganiza in e ioomen e
y
nomb a el pe sonal.
subal e no.
Más po bajo de la Cons i ución ede al suiza.
(que dedica á la Jus icia solo 13 a ículos) es án las,
Cons i uciones pa icula es de los Can ones. Y la
de Gineb a de 1847 se ocupa especialmen e 'de
Pode judicial,
en un í ulo de la misma (el oc-
a o)
En la Cons i ución de la República de los Es a
dos Unidos de Amé ica se dedica el pá a o único
de la sección 1./
y
los es de la sección 2 del a -
ículo 3.° de la misma, al
Pode ju-dicial,
que se con
ía «á un T ibunal Sup emo y á los demás T ibu-
nales in e io es que el Cong eso puede o ma y--
es ablece de cuando en cuando»..
Los Jueces, así San emos como in e io es, con-
se a án sus des inos
mien as obse en buena
com-
due o
.
;
y ecibi án sus se icios, en épocas de-
e minadas, una indemnización que no pod á c l--
minui se mien as conse en sus des inos.
La Cons i ución de e mina conc e amen e la
un--
245
isdicción pa icula
y
de ini i a de los T ibunales
peculia es de cada uno de los Es ados que cons i-
uyen la Fede ación, pe o educida á las cues io-
nes pu amen e locales, ó depa amen ales, sin
a ec a lo
más mínimo á
la in e p e ación y apli-
cación de la Cons i ución y las leyes ede ales ni
á las cues iones que se p oduzcan en e dos ó más
Es ados ó en e ciudadanos del mismo Es ado que
eclaman ie as en i ud de concesiones emana-
das de di e en es Es ados ó en e un Es ado y los
ciudadanos do és e con Es ados, ciudadanos y súb-
di os ex anje os, ni las causas conce nien es á los
Embajado es y o os Minis os púbiicos ó Cónsules,
m á las causas del Almi an azgo y de la ju isdic-
ción ma í ima.
El T ibunal Sup emo en iende en p ime a y
-única ins ancia en odos los casos ela i os á los
Embajado es, o os Minis os públicos y Cónsul es
así
como en las causas en que un Es ado sea pa e
in e esada. En odo lo demás, en ende á como T i
bunal de apelación.
El juicio de odos los c ímenes, menos en el caso
de acusación po la Cáma a de Rep esen an es, so
' e i ica á po Ju ado, en el Es ado donde se haya
come ido el c imen.
El Senado iene la acul ad de
juzga
las acusa-
ciones in en adas po las Cáma as de los Rep esen-
an as.
Los
juicios
del Senado no
end án o o e ec o que
p i a al acusado del luga que ocupa ó decla a -
le incapaz de posee o icios de hono , con ianza ó
p o echo, en los Es ados Unidos; pe o con ic a
la pa e
acusada,
pod á se pues a en
juicio,
pa a
246
que, según las Leyes, allen los T ibunales o dina-
ios.
Del Pode Judicial hablan especial
y
ex ensa-
men e la Cons i ución A gen ina de 1870 e o ma-
da en 1866 y la del Pe ú de 1860. La de Chile de
1874 habla de la Adminis ación de Jus icia.
Con es o e mina la p ime a pa e de es e lige o
Es udio de la Cons i ución poli ica española de
1812.
En o o Cu so se án es udiadas las aplicaciones
de la misma Cons i ución en el o den polí ico, ad-
minis a i o, económico y colonial.
Es a es la ma e ia de los í ulos VI al IX, cuyos
epíg a es son: Del
Gobie no in e io de las p o incias
y de los pueblos
(De los Ayun amien os, el Gobie no
polí ico de las p o incias
y
las Dipu aciones p o-
inciales).—De
las Con buciones.— De la ue za,
mili a nacional
e las las de con inuo se icio. ---
Y de la In s ucción pública.
Las disposiciones pa icula es sob e las colonias
$5 Ul ama es án epa idas en di e en es í ulos
de la Cons i ución: muy singula men e en el 2.°,
3.° y 6.°
El úl imo í ulo de la Cons i ución (que es el 10.°)
se i ula
de la Obse ación de la Cons i ución y modo de
p ocede pa a hace a iaciones
en. ella.
El a . 275 es ablece que
has a pasados (cho años
después de halla se pues a en p ác ica la 6ons i ución,
e
p
a
o las sus pa es,
no se pueda p opone
al ,, ación,
adición
ni
e o ma en ninguno de .
,
us a ículos.
247
Todos los a ículos cons i ucionales comp endi-
dos en los í ulos 6 al 10 an es señalados, son los
que de e minan, explican y condicionan las
Ga an-
ías y
los
Desen ol imien os
de la Cons i ución, que
o man el e ce g upo de
Coneep os é ins i uciones
de la misma, á que se aludió en la Con e encia
e ce a de es e cu so.
Pa a o ma juicio un an o undado de la ma-
e ia que queda aho a po a a en es e Es udio y
la que hab á de se el obje o especial del Cu so
p óximo, con end á de alla algo el con enido
de los aludidos Tí ulos 6 al 10 de la Cons i ución
docea iis a.
El í . 6.° (28 a s.) a a, según se ha dicho, con -
c e amen e del Gobie no in e io de las P o incias
y de los Pueblos.
El í ulo se di ide en dos capí ulos. El p ime o
a a exclusi amen e de
los Ayun amien os.
El se-
gundo, del
Gobie no polí ico de las P o incias y de las
Dipu aciones p o inciales.
Ese í ulo pa e del supues o de la an igua di i-
sión e i o ial de España y dis ingue el Gobie no
in e io de los pueblos del Gobie no in e io de la
p o incia, quedando el uno y el o o bajo el Go-
bie no gene al de la Nación y some idos especial-
men e á la acción de las Co es.
En el mismo
í ulo
se hace alusión al a ículo
11 del
mismo
Código polí ico, que dispone
que
se
haga luna nue a di isión más con enien e del e-
i o io español, po una Ley cons i ucional, luego
que las
;i euns an
l
-lias polí icas de la Nación lo
pe mi an.»
En an o llega a es a opo unidad p i a ía lo
248
exis en e, con o me al señalamien o del a ículo 10,
donde so consigna exp esamen e que
el e i o io
español comp ende:
En la Península, las siguien es p o incias: A a-
gón, As u ias, las dos Cas illas, Ca aluña, Có doba,
Ex emadu a, Galicia, G anada, Jaén, León, Moli-
na, Mu cia, Na a a, las Vascongadas, Se illa y
Valencia;
En las Islas adyacen es: las Balea es y las Cana-
ias (on las demás posesiones de A ica;
En la Amé ica sep en ional: Nue a España,
Nue a Galicia, Península de Yuca án, Gua emala,
p o incias in e nas de O ien e, P o incias ex e -
nas de Occiden e, Cuba, las dos Flo idas, la pa e
española de San o Domingo y la Isla de Pue o
Rico con las islas adyacen es á es as y al Con inen-
e en uno
y
o o ma ;
En la Amé ica me idional: la Nue a G anada,
Venezuela, Pe ú, Chile, Rio de la Pla a y las Islas
adyacen es en el ma Pací ico y el A lán ico;
Y po úl imo, en Asia: las islas Filipinas y
que dependen de su Gobie no.
El in e io de los pueblos de la Península co e á
ca go de los Ayun amien os, compues os de Alcal-
des y Regido es y P ocu ado síndico, p esididos
po el Je e polí ico donde lo hubie e ó po el Al-
calde único ó el p ime nomb ado si hubie e a-
ios Alcaldes. Todos los pueblos de mil almas, po
lo menos, end án Ayun amien os, cuyos indi i-
duos se án elegidos po su agio uni e sal de dos
g ados, y no pod án se eelec os sino después de
dos años de habe cesado en el ca go. Los Alcaldes
se muda án odos los años.
249
Los empleos municipales son incompa ibles con
odo empleo público de nomb amien o del Rey,
siendo ca go concejil y de desempeño g a ui o.
La Cons i ución de alla las acul ades de los
Ayun amien os, en e las que des acan: la policía
de
salub idad y comodidad, la adminis ación é in-
e sión de odos los caudales de p opios y a bi ios,
el epa imien/ o y ecaudación dé las con ibucio-
nes, el cuidado de las escuelas, los hospi ales, hos-
picios y demás casas de Be ne icencia, la cons uc-
ción y epa ación de caminos ecinales y de odas
las ob as públicas locales de necesidad, u ilidad y
o na o, la o mación de las o denanzas munici-
pales y la p o ección y el cuidado de la ag icul u a,
la indus ia
y
el come cio en las localidades.
Pa a que las O denanzas municipales ijan ne-
cesi an la ap obación de las Co es, p e ia in o -
mación de la Dipu ación p o incial.
La misma ap obación de las Co es, p e io in-
o me de la Dipu ación p o incial, se necesi a á
pa a es ablece a bi ios pa a ob as ú o os obje os
de u ilidad común, cuando no ue en su icien es los
caudales de p opios. Además los Ayun amien os es-
a án bajo la inspección de la Dipu ación P o in-
sial, á quien endi án cuen a jus i icada, cada año,
de los caudales públicos que hayan ecaudado
ó
in e ido.
El a . 312 dec e a
exp esamen e la cesación de
los « egido es y demás que si an o icios pe pe-
uos de los Ayun amien os, cualquie a que sea su
i ulo
y denominación».
El Gobie no polí ico de las p o incias esidi á
en
el
Je e Supe io nomb ado po el Rey, en
cada
250
una de ellas. Hab á ambién una Dipu ación p o-
incial compues a del Je e supe io an es ci ado,
el
In enden e de la. P o incia y sie e indi iduos
que designen los elec o es de pa ido, al o o día
de habe nomb ado los dipu ados á Co es. El di-
pu ado p o incial debe á se na u al ó ecino de
la p o incia, con esidencia, á lo menos, de sie e
silos y debe á ene lo su icien e pa a man ene se
con decencia.
La Dipu ación P o incial que abusa e de sus a-
cul ades pod á se suspensa po el Rey, dando pa -
e á las Co es, las cuales esol e án en de ini i a.
Las Dipu aciones ienen acul ades de inspección
y
igilancia sob e los pueblos
y
Ayun amien os y
sob e la adminis ación de las en as públicas. De-
ban o ma el censo y la es adís ica de las p o in-
cias; cuida án de que los es ablecimien os bené i-
cos y piadosos llenen su espec i o obje o; da án
pa e á las Co es de las in acciones de la Cons i-
ución que se come an en la p o incia; cuida án de
que se es ablezcan Ayun amien os donde co es-
ponda; p omo e án la educación de la ju en ud
con o me á los planos ap obados; omen a án la
ag icul u a, la indus ia y el come cio p o egiendo
á los in en o es; in e end án y ap oba án el e-.
pa imien o hecho á los pueblos de las con ibucio-
nes que hub
i
e en cabido á la p o incia
y
aco da-
án ob as nue as p o inciales ó la epa ación de
las an iguas. p oponiendo al Gobie no los a bi ios
necesa ios, á in de ob ene de las Co es el pe mi-
so con enien e. Pa a la ecaudación de los a bi-
ios, la Dipu ación, bajo su esponsabilidad, nom-
b a á deposi a io, y las cuen as de la in e sión,
251
examinadas po la Dipu ación, se emi i án al Go-
bie no pa a que las haga econoce y glosa ,
y
i-
nalmen e las pase á las Co es pa a su ap obación.
Todas es as disposiciones se ex ienden con algu-
nas a ian es á las p o incias de Ul ama .
Las Dipu aciones ul ama inas ela án sob e la
economía, o den
y
p og eso de las misiones pa a
la con e sión de los indios in ieles, cuyos enca -
gados les da án azón de sus ope aciones en és e,
pa a que se e i en los abusos: odo lo que las Di-
pu aciones pond án en no icia del Gobie no.
En Ul ama , si la u gencia de las ob as públi-
cas no pe mi iese espe a la esolución de las
Co es, pod á la Dipu ación p o incial, con exp eso
asenso del Je e de la p o incia. usa desde luego
de los a bi ios, dando inmedia amen e cuen a al
Gobie no pa a la ap obación de és e.
El í ulo 7.° de la Cons i ución es ablece que las
Co es dec e a án anualmen e las con ibuciones
di ec as ó indi ec as, gene ales, p o inciales
ó
mu-
nicipales, con o me á un p esupues o de gas os é
ing esos que el Minis o ó sec e a io de Hacienda
las p esen a á.
Las con ibuciones se epa i án en o odos los
españoles, con p opo ción á sus acul ade
s
, sin ex-
cepción ni p i ilegio alguno.
Fijada la cuo a de la con ibución di ec a, las
Co es ap oba án el epa imien o ellas en e
las p o incias.
Hab á una eso e ía gene al y eso e os p o in-
ciales. Además, una con adu ía mayo de cuen as.
És as se some e án en de ini i a á las Co es. Y s,›
i
mp imi án y ci cula án .
258
mien os pa a llega á la e o ma ibu a i a de
Mon y de las leyes inancie as de 1845. Y con al
mo i o p ocede discu i lo que hoy se llama el im-
pues o p opo cional, el p og esional y el p og e-
si o; la cues ión de los concie os económicos; la
cues ión magna del impues o de Consumos y aun la
eo ía de los a anceles do Aduanas, iscales ó p o-
ec o es.
La o ganización de la ue za a mada es opo u -
nidad pa a a a del ejé ci o pe manen e, el o-
lun a io y el o zoso, con más de las g a
e
s cues-
iones del ue o de Gue a y do las 0-clenanzas
mili a es iniciadas en 1729 e o madas po Ca -
os III y de la o mación del e
,
¡&,-ci o e ala , des-
le la San a He mandad que o ganizó el Con a-
,lo Quin anilla, en la época de Isabel
Ca ólica.
La Ins ucción pdblica es un ema inago able,
BO
solo po su p opia na u aleza sino po que 13p e
se3n a en la ida, p esen e de la sociedad española,
deso ien ada, al a de di ección mo al, pe u bada
po la gue
a ci il,
l
a in ole ancia elidosa y la
p eocupación do la a en u a y comp ome ida po
la apa ición de nue os y pa o osos p oblemas,
como el de la cues ión ob e a y la cues ión social.
An
e
s de la ob a de Cádiz y den o de la inicia-
ción de la
Re olución española, hay que egis a
1 a
e o ma pedagógica. de Ca los III y
el
conde de
Campomanos, los empeños de las apenas conocidas
Sociedades Económicas de Amigos del País, la apa-
ición de cebelismo y el pes alozzismo, con la p o--
eción del P incipe de la Paz y el magis al In o -
me de D. Manuel Quin ana sob e la Enseñanza pú-
blica. Después es án los planes de Balles e os y el
Y1
.•
:
•
259
llamado de
Caloma de,
la e o ma de 1822 y la de
1845
y
la Ley de Ins ucción pública de 1857 .
La ins ucción g a ui a y obliga o ia, la ense-
ñanza con esional, la enseñanza p i ada, la libe -
ad de enseñanza, el alo de la enseñanza uni e -
si a ia, la colación de g ados, la libe ad p o esio-
nal, y la Escuela No mal son pun os de c ecien e
é
i esis ible a ac i o en odas pa es y muy es-
pecialmen e en la España con empo ánea, bajo el
impe io
de la Democ acia y en pleno égimen de
Su agio Uni e sal y Ju ado.
El pa icula de la e o ma cons i ucional es
una no edad de la Ca a doceañis a; po que an es
de és a la po es ad legisla i a y e o mado a n.o
exis ía en nues as Co es: po lo menos, del
modo y mane a explíci os y o ales que en 1812
apa ecen.
Co no en o o
.
luga se
ha dicho, las an iguas
leyes elacionadas con es e pun o se consigna-
on en la Pa ida 2.
a
, í ulo 15 (ley
5.
a
)
y en la
Nue a Recopilación de 1567, lib o 6.(), í ulo 7 (le-
yes
1.
a
y 2.
1
) Po o es as disposiciones desapa e-
cie on de la No ísima Recopilación, hecha po Ca -
los IV, en 1805 y solo ue on es au adas po el Es-
a u o Real de 1834, aunque po b e e i
c
mpo,
pues que, á seguida, se es ableció la Cons i ución
de 1812.
Po i ud de la ley do Pa ida, el Seño ío del
Rein
o
no puede se «depa ido ni enagenado». Po
eso el
Pueblo
(dice la ley) debe
gua da que el Sello-
ío s
ea
uno é
no consen i en ninguna mane a, que se
e
nagene, ni depa' a.
Po e ec o de la p ime a de las dos ci adas leyes
260
de la Na wa Recopilación, no se podían echa pe-
chos ni monedas ni o os ibu os en odo el Reino
sin llama á las Co es í se o o gados po los
P ocu ado es».
Po la ley
2.
a
e e ida, «en los hechos a duos de
los Reinos, e a necesa io el consejo de los súbdi os
del R3y
y
de los na u ales de aquéllos; especial-
men e de los P ocu ado es de las ciudades, illas
y luga es. Po es o, el Rey (la ley es de D. Juan II,
año de 1419, en Co es de Mad id) dec e a que pa a
es e e ec o se
ayun en Co es y se aga consejo de los
es Es ados—como
habían hecho (dice) los Reyes
sus p ogeni o es.
Después de la No ísima Recopilación, ni es a co -
apisa u o el Pode Real, o alecido, especial-
men e, po las leyes 1, 2
y
3 del í . 6.° de la mis-
ma, que obligaba agamen e al Rey, d
oi y lib a
las pe iciones y consul as que se le hicie en. Y
esa amplia acul ad de esol e
y
dec e a , sin
epa o de nadie, la sancionan las leyes 4 al 16
del mismo í ulo y lib o, que o ganizan el despa-
cho uni e sal
y
pa icula de los negocios públi-
cos.
En es e mismo Código de 1805 se inse an leyes
an e io es sob e Co es, cuya con oca o ia quedó
al cap icho del Rey; pe o en las leyes aludidas,
_y sob e odo en la ley 8.
a
del í . 8.° lib o 3.°, se
es ablece cla amen e que al Rey co esponde solo
oi
benignamen e
á los P ocu ado es en. Co es
(que
ienen po
824
mandado y p ocu an, el se icio eal y el
bien de sus einos) y
además
escebi sus pe iciones,
asi gene ales como especiales, p o ee
y
esponde á
ellas
y
los cumpli de jus icia'.
pu
261
el
juos
1111 ,
19D
e pa a
i
lo,
leyes
Bas e señala es os pa icula es pa a enca ece
la impo ancia del Cu so p óximo.
Todos ellos son emas de un in e és c ecien e de
la Ciencia ju ídica y en la Polí ica palpi an e con-
empo ánea.
Y de ellos se á p eciso a a examinando (como
se ha hecho en es e Cu so, espec o de los o os dos
g upos de concep os de la Cons i ución doceañis a
ó sea de las
Decla aciones y las Ins i uciones)
lo que
dice y lo que impone el ex o cons i ucional, los
an eceden es de lo es ablecido po és e en elación
con la His o ia polí ica de España y su compa a-
ción con lo que es ablecie on los Códigos análogos
ex anje os de nues a p ime a época cons i ucio-
nal, y lo que espec o de es os mismos paí- icula-
es se ha dicho y hecho, den o y ue a de España,
desde aquella época has a nues os días.
Todo—po supues o—man eniendo el in y el
c i e io del es udio de es e año: que no son o os
que el de una modes a uLGARIz&ciós de ideas
y
p ác icas dominan es en el o den polí ico del Mun-
do con empo áneo.
OBRAS DEL MISMO AUTOR
SOBRE
POLÍTICA Y DERECHO POLÍTICO
HISTORIA
POLÍTICA CONTEMPORÁNEA
Cu so de le
c
ciones dadas en la
Ins i ución lib e de
Ense ianza
de Mad id.-1 ol. 16.° Mad id.
SUMARIO
L
a
P opósi o y plan del
Cu so.—Los es udios his-
ó icos en Espa a
y
en el ex anje o. —Espí i u de
es as lecciones.
2.
a
Pun o de pa ida de la His o
ia
con empo ánea
y del Cu so.—
Opiniones de Ge inus, Webe y Can-
ú . —La Re olución ancesa
y
la Re olución ame-
icana del siglo x m.
3
a
Ca ác e polí ico de la Edad con empo ánea. —
A)
La Libe ad.—El
Indi iduo
y
el Es ado.—La au-
onomía y la isonomía. El Pode , el Es ado
y
la
Poli ica. El Socialismo.
4.
2
Ca ác e polí ico
de la Edad con empo ánea._
B) La Democ acia.—La
igualdad an e la ley. —El su-
agio uni e sal. —La cues ión social. --El cua o
264
Es ado.—Las clases di ec o as.—La p opiedad en-
el siglo xix.—E1 égimen
e
p esen a i o.--E1
Sell
go
,
e ne neni y
los
e cchos na u ales
del indi iduo.
5.
a
Ca ác e polí ico de la
Edad con empo ánea,
C) La ida local.—.1. La Nación.—
El uni a ismo y el
comunismo.—El égimen ede al.
6.
a
Ca ác e polí ico de la Edad con empo ánea:- -
1)) La ida local
(con inuación).—
I
1 Las
Colonias. —
Pe íodos de la colonización. — T iple in e és de
és a.—La asimilación.— La au onomía colonial.
7 .
a
Ca ác e polí ico de la Edad con empo ánea —
E. El De echo In e nacional.—Pe íodos
dé su his o-
ia. La Paz de Wes alia.—El T a ado de U ech .
—El T a ado de Viena de 1815.—El .de Pa ís de
1856. —La acción de Eu opa en China y en el Ja-
pón.
8.
a
Ca ác e polí ico de la biad con empo ánea,—
B). El De echo In e nacional (con inuación).—E1
equili-
b io eu opeo.— El
'
de echo de in e ención.—El
A bi aje do Gineb a.—E1
Concie o de las Naciones.
9.
8
`
Modos y o mas gene ales de la polí ica ~ em-
P
o
d
nea
.
—
a)
L% Re
y
duci in. - La
Re olución jus i-
cie a y la Re olución c eado a. La ,c í ica y la'
a i mación.-----El quinquenio e oluCiOna io.
—
El
de echo de insu ección.—E1 de echo y la ue za.
10.
a
Modos y o mas gene ales de la ida polí ica
con empo ánea .--b) —Los pa idos.—
Las cas as, los
265
bandos y los pa idos.—La Adminis ación y la Po
lí ica. — Las alianzas y las coaliciones. - Las Ligas.
—Los pa idos legales é ilegales.
11
a
Moaos
singula es y medios pa icula es de la
acción
poli ica con empo ánea.—a).—La
P ensa
—La
imp en a.—E1 Nue o Mundo y la Re o ma. - El
olle o y la hoja olan e en el siglo x i.—Las Ga-
ce as.—E1 pe iódico mode no.—EI cua o Pode
del Es ado.
12.
a
Modos singula es y medios pa icula es de la
acción polí ica con empo ánea.--b) Las sociedades.—
El
mi in.—Las
mani is aciones.—Las sociedades se-
c e as
an es y después de 1848. El jesui ismo, el ab-
solu ismo moná quico y la poli ica eoc á ica.—
Las Sociedades pa icula es.— Los
T ades Unions
y
la
In e nacional.
13.
a
in luencias ex e nas de la idi poli ica.— a)
Las le as.--b) La indus ia. e) hl mo imien o econó-
mico.
14.
1
Conclusión.—La
especulación ilosó ico- eli-
i.
giosa.— Los es udios compa a i os de De echo,
His o ia, Lengüís ica, e c.—La poesía lí ica, la no-
ela
y
el d ama.—Los in en os mode nos . —El a-
po , la elec icidad, la o og a ía, e c. e c.—La p o-
piedad en la Edad an igua y en la Edad media.— La
se idumb e y los g emios. - La p opiedad mue-
ble - El c édi o. - La sociedad anónima.
i
LAS REPÚBLICAS CONTEMPORANEAS
Lá.
REPÚBLICA
F i
.
kNcEsA.—l
i
k
REPÚBLICA DE LOS
ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA.
1 ol.
8.° 2.
1
edición.—Mad id 1907
LA REPÚBLICA FRANCESA EN
1894
IN DICE
A.—E1 alo do la expe iencia en la Polí ica.—
Impo ancia del De echo Polí ico compa ado.—
Aplicación de los ejemplos de F ancia á la si ua-
ción de España.—Los ensayos y los acasos epu-
blicanos anceses y españoles.
B.—Si uación polí ica y económica de F ancia
la íspe a de 1870.—Su es ado ac ual.—Da os es a-
d.ís icos de 1892.
C. Ca ác e mo al y de p o es a do la Te ce a
República ancesa, en e al Segundo Impo ;0
napoleónico.
D.—La base legal del ac ual o den polí ico an-
cés. Las Leyes cons i u i as
y
undamen ales do
1875, 79
y
84. —Las Leyes o dina ias (Código ci il,
penal, de Ins ucción pública).—Las Leyes Socia-
les de 1892 al 94. Las e o mas económicas. - El
c édi o público.