XI Congreso Internacional de la AEHE 4 y 5 de Septiembre 2014 Colegio Universitario de Estudios Financieros (CUNEF) Madrid Sesión 9: Minería española contemporánea: desarrollo productivo y empresarial e impacto social Título de la comunicación: Riotinto: un mito minero en declive (1954- 2003). Autor/es: Carlos Arenas Posadas Filiación/es académica/s: Profesor (jubilado) del Departamento de Economía e Historia Económica. Universidad de Sevilla. Dirección electrónica de contacto:
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Riotinto: un mito minero en declive. 1954-2003 Carlos Arenas El presente artículo trata la historia de los cincuenta años de actividad de las minas de Riotinto desde su adquisición por el capital español en 1954 hasta su cierre en 2003; medio siglo en el que la mina conoció diversos propietarios nacionales y extranjeros que afrontaron problemas técnicos, financieros y laborales para poner en el mercado nacional y mundial piritas, cobre, oro y plata en un proceso de acelerada extracción y agotamiento de los recursos y en un contexto de precios decrecientes de los productos y subproductos mineros en una economía crecientemente globalizada. La pregunta que subyace en este artículo es si a los actuales y futuros habitantes de la cuenca minera les compensa tanto esplendor pasado protagonizado por consejos de administración de banqueros, ex-ministros y futuros ministros, ingenieros, compañías multiunitarias y multinacionales. Si no hubiera sido preferible que la gobernanza de grandes empresas españolas y foráneas que extrajeron recursos hasta casi esquilmarlos en poco más de un siglo hubieran sido sustituida por la de mineros, industriales, campesinos y emprendedores locales con una estrategia menos grandilocuente pero más inclusiva, que preservara por más tiempo las reservas mineras y que hubiera permitido acumular el know how suficiente para asegurar la sostenibilidad económica, social y poblacional. La existencia de un “Gibraltar económico” en la cuenca minera de Riotinto supuso un baldón para el orgullo español desde que enraizaron en el país las ideas del nacionalismo económico a comienzos del siglo XX. El hecho de que una ingente cantidad de materias primas salieran del país sin poder ser transformadas por la industria española resultaba inaceptable para cuantos ingenieros o agentes gubernamentales visitaban las minas. El trato recibido por los trabajadores españoles durante las huelgas de 1913 y, especialmente, la de 1920, acentuó la animadversión del país contra la compañía británica Rio Tinto Company Limited que las explotaba desde 1873. En esos años, la presencia del jefe del gobierno, Eduardo Dato, en la nómina de la Compañía, resultó clave para reconducir la situación. La guerra civil supuso un paréntesis en la ambición nacionalista por españolizar las minas –tal vez las divisas producto de las exportaciones recibidas por los rebeldes que tomaron las minas en agosto de 1936 enfriaron las intenciones expropiatorias-. Al terminar la guerra civil, los gobiernos de Franco retomaron con firmeza la tarea de recuperar Riotinto para “dejar de ser tributarios” de un país extranjero. Expropiar u obtener divisas, cobrar tasas e impuestos para comprar trigo o petróleo fueron estrategias que se simultanearon en los años cuarenta y primeros cincuenta1. Ligado a ese interés por “nacionalizar” los yacimientos se encontraba la política diseñada por el Instituto Nacional de Industria que quiso hacer de las piritas onubenses la piedra central de un plan que tenía como vértices la producción de explosivos y cobre para la defensa y del ácido sulfúrico y los superfosfatos imprescindibles para la modernización agraria. La confianza en la enorme dimensión del yacimiento hacía creer a los gerifaltes del régimen que España podría, además, dominar el mercado mundial de esas materias primas2. Del lado de los propietarios británicos, la resistencia a deshacerse de Riotinto fue absoluta en los años de la segunda guerra mundial por razones obvias y, más tarde, por la pérdida de prestigio que supondría para el imperio. Finalmente, sin embargo, los ingleses cedieron ante el acoso del gobierno español expresado en la restricción de las 1 Gómez Mendoza (1992) 2 Gómez Mendoza (s/d) pp. 8-9
licencias de importación de insumos y maquinaria, la obligación de vender a precios políticos en el mercado interior, la obligación de depositar en el Intituto Español de Moneda Exterior las divisas producto de las ventas y cambiarlas por pesetas sobrevaluadas, los controles a la repatriación de las ganancias, etc3; a todo ello, había que unir el sostener una plantilla numerosa y soportar un aumento general de costes que se multiplicaron por 5,8 entre 1940 y 1954. En junio de 1954, previa autorización de los gobiernos británico y español, empezaron las negociaciones entre la compañía Rio Tinto Company Limited (RTCL) y tres bancos españoles, el Banco Español de Crédito presidido por Pablo Garnica, el Banco Hispano Americano, cuyo consejero delegado era Andrés Moreno, y el Banco de España de España presidido por el Conde de Benjumea4. La operación concluyó con la adquisición por capital privado español de dos terceras partes de las acciones de RTCL, que conservó la propiedad del tercio restante. La adquisición, aprobada por Franco el 14 de agosto de 1954, se cifró en mil millones de pesetas, 7.66 millones de libras, pagaderas en siete años. Tras su constitución el 28 de octubre de 1954, la empresa minera pasó a llamarse Compañía Española de Minas de Rio Tinto S.A. (CEMRT). Además de los bancos citados, en el consejo de administración se sentaban representantes de otros bancos que completaban la propiedad española: Banco Exterior de España, Banco Central, Banco de Vizcaya, Banco de Bilbao y Banco Urquijo. Inmediatamente después de la constitución, el 30 de octubre de 1954, los bancos hicieron frente al primer plazo de la compra por valor de 2,5 millones de libras5. Como presidente de la empresa fue elegido Joaquín Benjumea Burín, Conde de Benjumea, perteneciente a una familia de grandes arrendatarios y propietarios de la provincia de Sevilla, ingeniero, ministro de agricultura y de hacienda tras la guerra civil, gobernador del Banco de España desde 1951. Como director se nombró a Antonio de Torres Espinosa, general de artillería. Los consejeros de la nueva empresa expresaron desde el comienzo su convicción de que eran protagonistas de una “lejana aspiración de la economía nacional” y reiteraron su intención de estar a la altura del legado recibido, proponiendo un plan quinquenal de inversiones de 173,9 millones de pesetas para “mejorar en lo posible la producción y rendimientos de la empresa en el futuro”6. En contrapartida, la Compañía Española obtuvo del gobierno una rebaja sustancial en las bases liquidables de distintos impuestos y arbitrios7. RTCL se refiere en sus memorias al malestar del gobierno español por la existencia de una compañía de absoluta titularidad extranjera en el sur de España como la causa principal de la venta de la mina. Sin embargo, no es aventurado deducir otras motivaciones entre las que destacaría la paralización del negocio derivada de la falta de incentivos ante las sucesivas zancadillas del “régimen”. Por otra parte, con la conservación de un 33 por ciento de la propiedad seguiría siendo el accionista mayoriatario frente al pool de accionistas “nacionales”, lo que le permitiría influir decisivamente en la gestión estratégica y comercial de la nueva empresa a través de sus contactos con clientes y proveedores mundiales. El producto de la venta le daría finalmente la posibilidad de invertir en otros países8. De hecho, el dinero español le aportó la liquidez suficiente para acometer inversiones en países la Comomwealth, en concreto en Australia y Canada, donde RTCL explotó yacimientos de uranio y también de 3 Harvey (1981) p. 295. 4 Archivo de la Fundación Río Tinto (AFRT). Memoria de la Compañía Española de Minas de Rio Tinto S.A. Ejercicios 1955 y 1956. Legajo 1757. 5 AFRT. Rio Tinto Company Limited. 82 Annual Reports of Directors. 1954. 6 AFRT. Memoria de la Compañía Española de Minas de Rio Tinto S.A. Ejercicios 1954 y 1955. Legajo 1757. 7 Flores Caballero (2007) p. 140. 8 Sugawara (2009)
petróleo en los Estados Unidos. Los beneficios netos obtenidos por la multinacional británica pasaron de las 272.000 libras en 1950 a 2.042.000 en 19609. El resto del artículo quedará dividido en varios epígrafes: en el siguiente se describe el inicio de la actividad minera por parte de la Compañía Española en unos años todavía condicionados por la estrategia autárquica de la política económica franquista; el epígrafe 2, a partir de 1964, se describe la rápida adaptación de la Compañía Española a los criterios liberalizadores y desarrollistas de la economía española desde 1959, con la aparición de nuevos socios nacionales (Explosivos Españoles con la que se forma Explosivos Río Tinto) y extranjeros (Patiño); en el tercero, se describe la acelerada expansión extractiva y metalúrgica en la década de los setenta en contexto de crecientes incertidumbres de precios y coste; el epígrafe 4, retrata la década de los ochenta como la del comienzo del fin de la capacidad de unos yacimientos que ya no resultan competitivos ni rentables a pesar del aumento de las escalas extractivas; en el siguiente epígrafe se describen los esfuerzos de la compañía, entonces llamada Río Tinto Minera, por enderezar el rumbo de una empresa afectada por importantes pérdidas. Desechada por el gran capital, el capítulo 6 describe cómo la mina llega a manos de los trabajadores que la gestionan hasta la suspensión de pagos en 1998 y, tras ímprobos esfuerzos por salvar la actividad, el cierre en 2003. El capítulo 7 es una reflexión final sobre la sostenibilidad de economías extractivas como la que se institucionalizó en Riotinto. 1. La gestión empresarial de una ambición política. 1954-1963. La Compañía Española Minas de Río Tinto. S.A debió asumir pronto que una cosa era el empeño patriótico y otro sacar provecho de minas e instalaciones metalúrgicas anticuadas –Avery las llamó un “noble cadáver”10- en las circunstancias de un país arruinado quince años después de finalizada la guerra civil. Había adquirido 6.000 hectáreas con cuatro yacimientos en los términos municipales de Riotinto y Nerva. Tres de ellos –Filón Sur, Filón Norte y Planesestaban total o prácticamente agotados. Solo uno, San Dionisio, estaba plenamente operativo. Se trataba de una masa de 2,5 kilómetros de longitud y 500 metros de profundidad con 50 millones de toneladas de piritas y pórfidos en parte explotada a cielo abierto –corta Atalaya de donde se extraían unas 3.000 toneladas diarias- y en parte por contramina –pozo Alfredo, 1.000 toneladas diarias-. La riqueza en azufre en las piritas de esos yacimientos superaba el 40 por ciento y constituía el principal activo del negocio. La segunda mineralización en importancia, el cobre, con una ley variable entre 0,5 y 1,5 por ciento, era obtenido en forma de cáscaras por el viejo procedimiento de cementaciones naturales o por fundición en la vetusta instalación que los británicos inauguraron en los primeros años del siglo XX. Dentro del área minera se encontraban dos recursos no explotados: Cerro Colorado, una masa formada por materiales cobrizos de baja ley, cubierto por una montera ferruginosa – gossancuyo interés era la existencia de pequeñas mineralizaciones de oro y plata11. La prioridad de la Compañía Española siguió siendo la extracción y venta de piritas. El principal destino de las mismas fue, como hasta entonces, la exportación. Al fin y al cabo, con unas ventas que en los años cuarenta y primeros cincuenta se habían aproximado a los once millones de dólares, Riotinto había aportado la mitad de las exportaciones españolas en esa época12. Con la colaboración de sus socios británicos, CEMRT mantuvo la tradicional red de clientes en Europa. No obstante, los directivos españoles fueron concientes desde su llegada que el futuro de estos mercados era 9 AFRT. Rio Tinto Company Limited. 88 Annual Reports of Directors. 1960, p. 19. 10 Avery (1985) p. 380. 11 Descripción de las minas de Río Tinto ¿? Escaneado 12 AFRT. Memoria de la Compañía Española Minas de Río Tinto S.A. Ejercicios 1954 y 1955. Legajo 1757.
altamente incierto, como demostraba la incesante caída de las exportaciones desde los años treinta. La causa de esta "relativa caída de posiciones" era la creciente competencia del azufre puro de Cuba y Cánada, así como de otros azufres europeos procedentes de gases naturales. La competencia del azufre americano, el asequible precio del transporte marítimo, obligaron en la segunda mitad de los cincuenta a reducir los precios de las piritas, a pesar de los esfuerzos inútiles de cartelizar el mercado por parte de los productores reunidos en la Pyrites Residues Organization13. Las dificultades no solo provenían del exterior; en el mercado interior al que Río Tinto destinaba aproximadamente un tercio de su producción, los precios fijados por del Estado -150 pesetas la tonelada en 1954, 370 pesetas en 1958- eran reiteradamente considerados por la compañía como insuficientes porque afectaban “sensiblemente” a los beneficios de la empresa, dado el aumento general de costes14. La competencia en los mercados exteriores, los precios poco remunerativos en el interior condujeron a CEMRT a tomar dos decisiones importantes: la primera, persistir en la "concentración minera" de compañías extractoras de piritas para regular los mercados exteriores. La segunda fue, de conformidad con la intencionalidad inicial de la compañía, utilizar las piritas en su propio proyecto industrial. El plan consistió en levantar una planta de obtención de ácido sulfúrico a partir de los gases residuales de los hornos Orkla de fundición de piritas. La planta capaz de producir 70.000 toneladas de ácido sulfúrico al 98 por ciento de pureza –en la práctica produciría apenas la mitadsería inaugurada en Huelva en 195915. En cuanto a la línea del cobre, CEMRT heredó una fundición que apenas había sufrido modificación en cincuenta años de existencia. Las diez mil toneladas de concentrados de cobre y las cáscaras procedentes de la cementación se enviaban a un solo cliente, la cordobesa Sociedad Española de Construcciones Electromecánicas (SECEM), sociedad creada en 1917 por el ingeniero francés Ledoux con capital vasco y francés (los Rothschild de Peñarroya), fabricante de casi el cuarenta por ciento del cobre electrolítico de España16. La vinculación a una sola empresa y la creciente competencia que se adivinaba desde las medidas aprturistas de 1959 eran también motivos de incertidumbre. En 1960, el consejo de administración reclamaba una mayor protección para el cobre nacional en atención a su importancia estratégica "para la industria y la defensa del país"17. A las dificultades mencionas y a las derivadas del aumento de los costes laborales – cuadro 1-, se unía la dificultad de operar en el legado organizativo nada modélico que habían dejado los ingleses. Diversos informes encargados a consultorías especializadas en gestión administrativa y del trabajo –Ingeco Convert, Bedaux, ICA- estuvieron de acuerdo en que Río Tinto adolecía de una dirección “heterogénea” en la que cada departamento operaba como si fuera una empresa independiente, con una plantilla excesiva, escasamente formada y mal dirigida por mandos incompetentes, que ofrecía una muy baja productividad -un 60 por ciento de la considerada óptimapor causa del absentismo, los abundantes y prolongados tiempos muertos, con salarios arbitrariamente fijados que no incentivaban mayores rendimientos18. Reinstaurado un Departamento de Métodos del Trabajo en 1960 se implanta un Reglamento de Régimen Interior en 1961 y 13 AFRT. Memoria de la Compañía Española Minas de Río Tinto S.A. Ejercicio 1957. Legajo 1757. 14 AFRT. Memoria de la Compañía Española Minas de Río Tinto S.A. Ejercicios 1954, 1955, 1956 y 1958. Legajo 1757. 15 AFRT. Memoria de la Compañía Española Minas de Río Tinto S.A. Ejercicio 1956. Legajo 1757. 16 Pascual Domenech (2008) 17 Finalmente el 1 de abril de 1962 se fijó un arancel para el cobre del 10 por ciento. AFRT. Memoria de la Compañía Española de Minas de Rio Tinto S.A. Ejercicio 1960. Legajo 1757. 18 AFRT. Ingeco Convert. Informe preliminar. Noviembre de 1956. ICA. Informe preliminar. s/d. Bedaux. Informe diagnóstico propuesta de estudio de racionalización. Mayo de 1960. Legajo 2290
se empieza a aplicar métodos de “racionalización” del trabajo en paralelo a la negociación de los primeros convenios colectivos19. No resulta descabellado relacionar la negociación, la voluntad de reducir plantillas y de aumentar la productividad con las huelgas que se produjeron en 1962 en el departamento de fundición y, con carácter general, en 196420. Esta última huelga hay que relacionarla con la solicitud en 1965, y posterior aprobación por la Delegación Provincial de Trabajo, de un Expediente de Crisis que supuso la prejubilación de mil cien trabajadores a los que se ofreció una indemnización adicional de 45.000 pesetas o un tercio del salario de forma vitalicia21. En el balance de diez años de gestión tras la muerte de Joaquín Bejumea Burín en 1963, destaca la cancelación de la deuda con la compañía inglesa, la inversión de 500 millones en activos fijos, la racionalización del trabajo para reducir costes, un aumento de las escalas productivas –cuadro 1-, la exploración de nuevos yacimientos a partir de 1960 y el inicio de una mínima diversificación industrial. Hay que añadir la perseverancia en actitudes buscadoras de rentas –exenciones fiscales, incremento de aranceles, transferencia de rentas desde los contribuyentes a los accionistas por la prejubilación de trababajadores, etc.-. El balance definitivo de la gestión de Benjumea debe ajustarse al capítulo de pérdidas y ganancias –cuadro 1-. Puede deducirse de la columna de beneficios netos, de las cantidades no incluidas destinadas a reservas, y restando el 30 por ciento que le correspondía a RTCL, que la Compañía Española había satisfecho una aspiración “nacional” pero pasada una década solo había podido devolver, en el mejor de los casos, la mitad del desembolso aportado por la banca para comprar las minas a los ingleses. Cuadro 1. Compañía Española de Minas de Río Tinto S.A. 1954-1965 Beneficios brutos. Miles de pesetas Beneficios Netos. Miles de pesetas Dividendo % Piritas extraídas. Miles de toneladas. Concentrado de cobre. Toneladas. Plantilla Costes laborales. Millones de pesetas 1954 -5.559 797 5.782 7.600 150 1955 35.241 24.668 0 764 5.876 7.800 154 1956 141.790 120.253 6 959 6.295 7.900 190 1957 203.230 146.773 7 1.013 5.984 7.700 275 1958 108.100 75.672 6 906 5.040 7.800 250 1959 110.645 77.451 6 758 6.917 7.700 265 1960 204.636 150.598 7,5 884 8.202 7.600 275 1961 170.342 123.224 7,5 801 12.313 7.450 270 1962 94.941 67.637 5 849 11.799 7.000 310 1963 51.323 43.721 0 818 11.006 6.600 345 1964 177.900 69.700 6 864 13.047 6.100 350 1965 291.400 135.400 9 869 11.027 5.800 425 19 “La compañía se encuentra frente a problemas laborales de gran magnitud para cuya resolución sería necesario una mayor flexibilidad en la transferencia de personal, así como del reajuste del exceso de plantillas. Sin embargo, existe todavía un importante exceso de plantilla. Una mayor colaboración del personal en la racionalización del trabajo en los distintos departamentos es indispensable para mantener los costes a un nivel de competencia”. AFRT. Memoria de la Compañía Española Minas de Rio Tinto S.A. Ejercicio 1962. Legajo 1757. 20 En el legajo 1762 del AFRT se recoge un detallado informe de los días de huelga que se saldó con más de sesenta despidos. 21 El Jurado de Empresa se manifestó en contra de la jubilación forzosa en base a que “que la situación financiera es de firme estabilidad, dadas sus elevadas reservas (..) sin deudas ni créditos pendientes de regularizar, que existen centenares de puestos de trabajo auxiliares de la minería ocupados con contratistas particulares, que la plantilla ideal puede alcanzarse dentro de cuatro años sin necesidad de jubilación forzosa”. AFRT. Crisis de Trabajo. Expediente 68/65. Legajo 2255.
Fuentes. Memorias anuales de la CEMRT. Moreno Bolaños22. A la muerte del conde, el consejo eligió como presidente de la compañía a su sobrino Javier Benjumea Puigcerver, presidente de la sevillana Abengoa. La nueva presidencia supone un cambio sustancial en la política empresarial hacia estrategias más expansivas en el contexto de la creciente liberalización de factores y mercados que experimentaba España desde 195923. “Rio Tinto viene considerando desde hace años la conveniencia de construir una nueva fundición de cobre…”24. En concreto, se trataba de aprovechar las ayudas previstas por el Estado dentro de I Plan de Desarrollo en el Polo Químico de Huelva para crear una nueva fundición e incorporar valores a la mera extracción minera, desde la producción de concentrados hasta la obtención de cobre puro o catódico. La futura fundición y la planta de refinado electrolítico estarían ubicadas en Huelva y trabajarían “con materiales cobrizos de distintas procedencias adquiridos según las coyunturas del momento”. La opción estaba bien argumentada. Para optimizar los resultados del proyecto y la rentabilidad de las inversiones necesarias era necesario reunir 115.000 toneladas al año de concentrados y cáscaras de cobre; como la producción de concentrados en Riotinto, a partir de la propia mina, no excedía de 20.000, era necesario importar entre 80.000 y 90.000 toneladas más. Los beneficios de la operación se consideraban “muy interesantes” teniendo en cuenta que CEMRT podría llegar a satisfacer más de la mitad de la demanda española de cobre que estaba previsto pasara de las 90.000 toneladas en 1965 a las 110.000 en 1968. 2. Insertados en la globalización. 1964-1970. La nueva fundición proyectada orientación expansiva de la empresa no podía contar solo con recursos españoles. La oferta nacional de concentrados de cobre estaba ceñida prácticamente a la producción de Riotinto –tres cuartas partes de los producidos en Españapor lo que se necesitaba entrar en negociaciones con suministradores extranjeros25. Las conversaciones con posibles proveedores comienzan en 1964, pero no es hasta febrero y marzo de 1966 que la dirección técnica de las minas y los accionistas de la Compañía Española conocen la opción elegida: se trata de crear a partir de la Compañía una nueva entidad cuya actividad estaría centrada en la exploración y extracción de mineral de cobre del Cerro Colorado, de su transformación en concentrados en la propia Riotinto, y de la importación de concentrados, de la erección de la fundición, de una planta de refinado electrolítico y de otra de obtención de sulfúrico en el Polo Industrial de Huelva. Culminar el compromiso de constitución de la nueva entidad era urgente a la altura de 1966 porque los “beneficios del Polo” –el 20 por ciento de una inversión inicial de 137,5 millones de pesetas26- corrían el riesgo de perderse tras haber sido prorrogada la solicitud “varias veces” y porque la tardanza dejaría menos tiempo para disfrutar de un “mercado protegido” por el arancel del cobre 22 Moreno Bolaños (2011) 23“La compañía estaba plenamente consolidada y en condiciones de abordar otras actividades de mayor altura”. AFRT. Creación y evolución de la Compañía Española. 1965. Legajo provisional. 24 AFRT. Solicitud de beneficios del polo de promoción de Huelva para una planta de producción de cobre con capacidad anual para 30.000 Tm. de cobre anódico. CEMRT julio de 1964. Legajo 2295. 25 “En una fundición que depende de materias primas de fuera, es necesario contar con la asociación de otros grupos que produzcan esas materias primas o que, por su situación en el mercado internacional, puedan facilitar el suministro de materias primas de otras procedencias” AFRT. Nueva sociedad para la producción de cobre. 14 marzo de 1966. Legajo 2255. 26 Archivo Histórico Provincial de Huelva (AHPH). Legajo 14247/1
de 196227. Por su parte, la extracción y comercialización de las piritas seguirían gestionadas por CEMRT. La nueva sociedad para la línea del cobre se constituyó el 5 de abril de 1966 entre tres empresas: la Compañía Española de Minas de Rio Tinto S.A; Rio Tinto Zinc (resultante de la fusión en 1962 de Rio Tinto Company Limited y Zinc Corporation) y The Patiño Mining Corporation; es decir, dos viejos socios y un tercero que aparece en el escenario28. Que Patiño entrara en el capital de Rio Tinto no fue una causalidad. Esta compañía de origen boliviano estuvo siempre ligada a los intereses británicos en general y a Rio Tinto en particular, con la que participaba en el cártel mundial del estaño. Las informaciones al respecto de una empresa saneada en España con la ayuda del Estado, con expectativas de crecimiento dado el buen momento de la economía española, con yacimientos de cobre, oro y plata por explotar, debió operar a favor de tal decisión. Patiño estaba siguiendo una estrategia de diversificación similar a las de otras compañías mineras después de la segunda guerra mundial en evitación de caídas del precio y de la demanda de sus producciones originarias29. El nombre de la nueva corporación es Rio Tinto Patiño (RTP). Su capital social - 500 millones de pesetas, queda repartido en un 55 por ciento para CEMRT, un 40 por ciento para Patiño Mining y un 5 por ciento para RTZ. El principal acuerdo adoptado es su compromiso para suministrar concentrados de cobre a la futura fundición de Huelva. Rio Tinto Zinc se compromete a enviar entre 15.000 y 30.000 toneladas de su “proyecto minero de Australasia”, además de otras procedentes de su “organización internacional”. Patiño aportaría entre 12.000 y 15.000 toneladas al año desde sus minas de Chibougamau en Canadá, aunque la entrega habría que aplazarla hasta la primavera de 1970 una vez que quedara extinto su contrato de suministro a la multinacional Normanda. Por su parte, la Compañía Española quedaba comprometido a ceder a la nueva empresa los beneficios de las subvenciones en el Polo de Promoción de Huelva - 236 millones de pesetas, más de la mitad del capital social30-, la explotación del Cerro Colorado con una reserva de pórfidos cobrizos de baja ley –en torno al 0,75 por ciento de mediaentonces estimada de entre 10 y 15 millones de toneladas, pero que exploraciones posteriores situarían en 53,1 millones de toneladas de las que se podrían obtener 20.500 toneladas métricas de concentrados al año, y otros 15,7 millones de toneladas métricas de gossan, del que se esperaba obtener unos 35.100 kilos de oro y plata en lingotes. Las necesidades financieras del proyecto minero y metalúrgico se fijaban en 1.441 millones de pesetas. Además del capital social de 400 millones, Rio Tinto Patiño contaba con 228 millones de ayudas estatales31, una reducción del 95 por ciento de 27 AFRT. Nueva sociedad para la producción de cobre. 14 marzo de 1966. Legajo 2255. 28 El nombre de Simón Patiño está ligado a la minería boliviana del estaño desde 1900. Tres décadas después, Patiño Mining está instalada no solo en Bolivia sino también en Inglaterra, donde posee la fundición William Harvey de Liverpool, y en Alemania, Holanda y Malasia. En los años cuarenta, Patiño seguía siendo el primer productor mundial con un diez por ciento de la producción y un capital de 25 millones de dólares. No obstante, a finales de los cuarenta, la trayectoria empresarial empieza a torcerse a medida que las reservas de las minas bolivianas y la ley del estaño descienden. El promedio anual de los beneficios de la empresa bajan de 4,08 millones de dólares entre 1940 y 1945 a 2,43 millones entre 1946 y 1951. La situación aún empeora cuando el gobierno boliviano nacionaliza las minas en 1952. En esas circunstancias, Patiño Mining, dirigida desde 1947 por el hijo del fundador, inicia una más completa diversificación de los negocios del padre aconsejado por gerentes y asesores. Así se acerca a la minería del cobre. Almaraz Paz (2009) Geddes (1972). Contreras (1993) 29 Mardones; Marshall; Silva (1984) 30 AFRT. Rio Tinto Patiño. Memoria ejercicio 1970. Signatura provisional. 31 AFRT. Nota sobre las conversaciones mantenidas del 1º al 16 de enero de 1966 entre representantes de Patiño y Rio Tinto relacionadas con el proyecto de cobre de la provincia de Huelva. Legajo 2255.
impuestos y créditos por valor de 813 millones32. Como se observa, la estrategia inversora de RTP pasaba por un elevado nivel de apalancamiento. El primer crédito lo concedió la propia Patiño por valor de 5 millones de dólares -2,5 para levantar la fundición y la refinería de Huelva y 2,5 para prospección y explotación minera-. Siguieron créditos de 27,5 millones de dólares de los bancos Montreal y Kleinwort Benson y una emisión de obligaciones en 1969. En los años siguientes, la compañía minera continuó funcionando básicamente con recursos ajenos. Como aconsejó la consultora Stanford Research, el buen momento de la economía española y, especialmente, la disponibilidad de dinero relativamente barato – en torno al 8 por cientodebían ser aprovechados en planes de expansión y diversificación de los que se esperaban dividendos del veinte por ciento33. Como se ha dicho, la actividad minera en Riotinto a partir de 1966 quedó física y administrativamente separada en dos empresas: el cobre para RTP y las piritas para CEMRT34 -figura 1-. Figura 1. Las áreas de intervención de la Compañía Española y de Río Tinto Patiño por el acuerdo de 1966. Los problemas de CEMRT en relación a la comercialización de las piritas en los años sesenta, seguían proviniendo de la competencia del azufre puro en los mercados exteriores y de la insatisfacción por los precios fijados por el Estado para el mercado interior. En 1967, la compañía entregó “una nota” al ministro de industria en la que detalla los motivos de la queja. El primero era la insuficiencia del precio tasado -516,15 pesetas la tonelada en 1966-, que contrastaba con las 735 pesetas que la pirita obtenía en los mercados exteriores. Dado que las exportaciones disminuían por la “crisis” de consumidores como Alemania, el precio medio de las piritas se acercaba más a la 32 AFRT. Acuerdo firmado el día 5 de abril de 1966 por las siguientes compañías: Compañía Española de Minas de Rio Tinto S.A; R,T.Z. Investments Limited; The Patiño Mining Coropration. Legajo 2255 33 Jesús Cacho. “ERT, un caso para los libros de texto". El País. 15/3/1984. Humanes, Carlos (1982) "Un ejemplo claro del desarrollismo español". El País. 26/9/1982. 34 Un resumen detallado de las actividades concretas de cada una de ellas se pueden ver en el informe: Compañía Española de Minas de Rio Tinto. Notes of Rio Tinto Mines. Junio de 1970. AFRT Legajo…
como Canadá y Estados Unidos estaban más interesados en consumir su propio cobre a precios asequibles que en obtener beneficios participando en el control del mercado mundial de cobre minero. La aparición de nuevos yacimientos en Papua Nueva Guinea, Indonesia, Uganda etc., completaban un panorama poco satisfactorio para sujetar los precios69. También la comercialización del bullión estaba sujeta a fuertes incertidumbres, no solo por el cambiante precio del oro y la plata -en Londres el precio del oro se estabilizó en los setenta entre 130 y 165 dólares la onza después de varios años de fuertes oscilaciones-70, sino también por las peculiares condiciones de venta, inmediata, in situ y al contado debido a “la enorme importancia que tiene el factor tiempo en la valoración” del producto. En este marco de incertidumbres, en 1976, Patiño vende a ERT su participación en Río Tinto. No hemos encontrado un testimonio explícito de las causas de la salida, pero se puede especular con la verosímil idea de que Patiño fue víctima del elevado riesgo que asumen las empresas mineras que proyectan un negocio, invierten y esperan para su ejecución una serie de años en los que la situación de los mercados puede llegar a ser muy diferente. En este caso, los beneficios obtenidos por RTP entre 1966 y 1975 no fueron los esperados en el proyecto inicial, cifrados entre un 14,4 y un 20,64 por ciento anual del capital o 735 millones de pesetas entre 1967 y 197771. El hecho de que no se alcanzaran tales dividendos, que las necesidades inversoras fueran crecientes o que las relaciones laborales no fueran las esperadas en los años inflacionarios del tardofranquismo72, pueden considerarse las causas del abandono. Igualmente, se podría especular con la idea de que Patiño vendió un patrimonio revalorizado o que aceptó la propuesta de RTZ de comprarle su parte en unos años en los que onubense es propietaria de casi la mitad de las acciones de SECEM, tradicional destino antes del blíster y después del cátodo de la fundición de Huelva. El hueco dejado por Patiño fue aprovechado por la “empresa madre” ERT para volver a concentrar bajo una sola dirección todas las líneas del negocio –cobre, oro, plata y piritasseparadas en 196673, y arrendar sus activos mineros en enero de 1977 a la todavía llamada Río Tinto Patiño –seguramente para no perder los beneficios fiscales otorgados a RTP por la ampliación del Cerro Colorado y la fundición de Huelva74- que en junio de 1978 tomó el nombre de Rio Tinto Minera S.A, (RTM) en la que ERT mantiene el 75 por ciento de la propiedad por un 25 por ciento RTZ. Río Tinto Minera asumió los retos pendientes. El primero de ellos fue volver a la senda de las ganancias tras 1977, que había sido el primer año con pérdidas en toda la historia moderna de Río Tinto. Para ello, arbitró una estrategia expansiva con nuevos planes de exploración, modernización de los equipos y ampliación de yacimientos y plantas con la intención de compensar las incertidumbres de precios con un mejora de los costes unitarios mediante la aplicación de economías de escala y mejoras de la productividad. Se requirieron más créditos y una ampliación de capital que asumió Rio Tinto Zinc en una coyuntura especialmente bonancible, 1979/1980, en la que se incrementó sustancialmente el precio del cobre y el mercado español de los 69 Panayotou (1979) 70 AFRT. Memoria Rio Tinto Patiño S.A. 1977. Legajo Provisional. 71 AFRT. Nueva sociedad para la producción de cobre. 14 marzo de 1966. Legajo 2255. 72 Para un estudio de las relaciones laborales en Riotinto entre 1973 y 1978, consultar Legajo 567 y la entrevista a Venancio Cermeño, miembro del jurado de empresa de Rio Tinto Patiño. Archivo de la Fundación de Estudios Sindicales de CCOO-A. (AFES). Colección Oral. 95. 2004. 73 AFRT. Rio Tinto Minera. Memoria Ejercicio 1978. Legajo 1758. 74 AHPH. Legajo 14255/3.
semielaborados está controlado por la antiga SECEM, ahora Ibercobre75. Un cuarto de siglo después de su “expulsión”, los “ingleses” de RTZ incrementan su participación en RTM hasta el 49 por ciento del capital, el resto quedó repartido entre ERT, otro 49 por ciento, y el Banco Urquijo con un 2 por ciento76. La llegada de la democracia supuso también nuevos motivos de riesgo para RTM; en el plano financiero se asiste a la reducción de subvenciones y, especialmente, a la supresión de los canales de financiación privilegiados decretada por el ministerio de Fuentes Quintana en septiembre de 1977. Por otra parte, el importe de los concentrados de importación al año -11.000 millones de pesetasaumentó por los desfavorables tipos de cambio de la peseta con respecto a las principales monedas -entre 1977 y 1983 se pasó de 81 a 143 pesetas el dólar, y de 133 a 217 pesetas la libra-. La elección resultaba difícil: comprar fuera soportaba la depreciación de la peseta; sustituir una parte de las importaciones, como se hizo, por la producción propia exacerbó los problemas derivados de los elevados costes de explotación en Riotinto y de una inflación media que seguía en tasas de inflación de dos dígitos a comienzos de los ochenta. El otro gran motivo de incertidumbre fue el laboral. En abril de 1978, se declara una huelga general de los trabajadores de Cerro Colorado y de la fundición de Huelva reclamando aumentos salariales en el convenio colectivo. La larga duración del conflicto repercutió negativamente en la regularidad de los suministros al exterior, la pérdida de mercados y las condiciones de los créditos necesarios para los programas de expansión previstos77. 4. 1980-1987. Años horribles para la minería del cobre. Entre 1980 y 1987, Rio Tinto Minera vivió una permanente paradoja: los esfuerzos por incrementar la capacidad productiva no solo no se vieron recompensados con resultados económicos satisfactorios sino que, todo lo contrario, coadyuvaron al incremento de las pérdidas. Los cálculos económicos a medio plazo habían resultado absolutamente erróneos; ni el volumen de la demanda ni los precios ni los intereses de la deuda se comportaron como los economistas de la empresa habían previsto. La extracción de piritas durante los años ochenta siguió a buen ritmo: en torno a 600.000 o 700.000 toneladas anuales de piritas “crudas” de la masa San Dionisio y otras 250.000 toneladas de piritas “lavadas” procedentes de livixiación del mineral de cobre. Eso convertía a RTM en el mayor productor de piritas del mundo, con un porcentaje que osciló entre el 32 y el 40 por ciento del total entre 1980 y 1985. El destino de las piritas siguió siendo las dos fábricas de ácido sulfúrico que RTM mantenía en el polo químico de Huelva, cuya producción no dejó de crecer desde las 134.000 toneladas anuales en 1971 a las 366.000 de 1985. El cincuenta por ciento del ácido era adquirido por FESA (Fosfórico Español), la otra mitad se distribuía entre otros clientes como la catalana Cros, que acabaría teniendo un papel decisivo en el devenir de la compañía minera. La pirita flotada tenía buen mercado en países del mediterráneo, en competencia con las producciones de los países bálticos y de Yugoslavia. En cualquier caso, piritas y sulfúrico solo representaban un porcentaje pequeño en el volumen de negocios de Río Tinto Minera; en concreto, las piritas el 7,1 por ciento y el sulfúrico el 3,4 por ciento78. 75 La producción mundial de cobre refinado ascendió en 1978 a 9.1 millones de toneladas; el consumo mundial fue de 9,4 millones. Los stocks de la Bolsa de Londres se redujeron de 0,645 millones a 0,373 millones de toneladas; el precio de la tonelada se incrementó hasta alcanzar las mil libras. AFRT. Rio Tinto Minera. Memoria Ejercicio 1978. Legajo 1758. 76 AFRT. Rio Tinto Minera. Memoria 1983. Legajo Provisional. 77 AFES. A los Comités de Empresa y Personal de Rio Tinto Patiño. 6 de mayo de 1978. Legajo 567. 78 AFRT. Legajo 1903
La segunda línea en orden a los beneficios de RTM fue la producción del bullión de oro y plata que suponía el 21,7 por ciento del negocio. En 1979, el Departamento de Exploración estimaba la mineralización de gossan en 25 millones de toneladas por encima del límite mínimo de rentabilidad de un gramo de oro por tonelada, capaces de ofrecer 50,8 toneladas79. Ampliada en varias ocasiones la planta de tratamiento en Riotinto, la producción alcanzó en 1985 la cifra record de 4,3 toneladas de oro y 59,2 toneladas de plata. El interés prioritario de Rio Tinto Minera seguía siendo la extracción y tratamiento del mineral de cobre. El arranque en Cerro Colorado –en 1986 se le estimaba una reserva de 181 millones de toneladas con una ley media de 0,4 por cientoincrementó su escala desde 4,6 a 7,1 millones de toneladas al año. A la otra fuente, las cloritas de Alfredo, se le suponía en 1986 una reserva de 3,3 millones de toneladas, con una ley 1,64 por ciento, de las que se pretendían extraer 0,7 millones al año que se trataban in situ por una planta de machaqueo. Los minerales de ambas procedencias - con una ley media ponderada de 0,6 por cientose unían en las plantas de moliendas y concentrados de Riotinto. Por su parte, la lixiviación de las piritas producía 500 gramos de cobre en cáscaras por cada metro cúbico de agua empleada80. Cuadro 2. Minería y metalurgia del cobre. 1976-1986. Mineral extraído en Cerro Colorado (miles de toneladas). Producción de concentrados y cobre en concentrados (toneladas). Costes de las operaciones (millones de pesetas) años Mineral movido en Cerro Colorado Concentrado Producido Cobre en concentrados Costes de operaciones 1976 12.295 15.645 1977 10.748 94.493 16.344 6.815 1978 10.317 91.895 15.645 7.401 1979 13.318 104.025 17.801 8.693 1980 16.412 107.849 18.256 11.519 1981 20.110 140.667 26.515 16.502 1982 20.302 153.313 31.696 18.031 1983 20.231 162.348 31.902 20.227 1984 24.425 193.094 38.012 24.570 1985 23.880 187.468 33.334 25.125 1986 24.223 Concentrados y cáscaras son enviados a la fundición de Huelva junto a otros concentrados importados en los años ochenta de Papúa, Chile, Marruecos y México81. La producción de cátodos de cobre con una ley de casi el cien por cien no hizo más que crecer. Río Tinto producía una media 108.000 toneladas anuales de las 155.000 de toda España. Se trata de un cobre considerado de “alto grado” por las bolsas de metales de Londres y Nueva York cuyo destino se ha invertido en los últimos años: si en 1976 el setenta por ciento se vendía en España; en 1985 dos terceras partes se vendía en el exterior, a Francia, Reino Unido e Italia principalmente. Los compradores nacionales seguían siendo SECEM-Ibercobre en Córdoba y SIA Santa Bárbara en Asturias. La estrategia expansiva de Río Tinto Minera a partir de 1978 terminó siendo ruinosa. Las pérdidas se acumularon en los años siguientes: entre 1977 y 1986 sobrepasaron los doce mil millones de pesetas y las previsiones entre 1987 y 1992 arrojaban unas pérdidas adicionales de 33.149 millones. El descalabro, sin embargo, no correspondía por igual a todas las líneas del negocio. En el año 1986 sobre una pérdida 79 AHPH. Legajo 14215/10. 80 AFRT. Legajo 1903. 81 En 1977, el 67 por ciento de los concentrados utilizados en Huelva eran de origen foráneo; en 1985 el porcentaje era el 57 por ciento. AFRT. Río Tinto Patiño. Circular Informativa. 59. Abril mayo de 1978.
total de cinco mil millones de pesetas, la venta del bullión aportaba unas ganancias de 2.418 millones de pesetas, la de piritas 606 millones y la de cátodos 1.100 millones. Las pérdidas se acumulaban en la actividad minera, específicamente en la minería del cobre en Cerro Colorado que sumaba pérdidas de 7.059 mil millones de pesetas y era considerada un “sumidero de dinero”. La primera causa de las perdidas era la continuada caída de los precios de las materias primas a partir de 1981, (cuadro 3) Cuadro 3. Precio del cobre (centavos de dólar la libra), oro y plata (dólares la onza) años Cobre Oro Plata 1977 59,36 147,71 4,63 1978 61,79 193,71 5,93 1979 90,1 307 11,11 1980 99,12 613 20,87 1981 79,02 460 10,52 1982 67,19 375,9 7,92 1983 72,15 424,2 11,45 1984 62,5 360,4 8,1 1985 66,9 317 6,2 1986 66,0 350 5,6 El cobre en los mercados mundiales continuó el largo proceso de depreciación que había iniciado en los setenta. En libras de 1982, el precio de la tonelada de alta calidad estaba en 2984 libras en 1974 y cayó hasta las 847 en 1982, y a finales de 1986 era en términos reales un 34 por ciento inferior al de 1980. Las buenas expectativas del mercado del cobre en 1979 y 1980 no solo no se mantuvieron sino que contradijeron las proyecciones a largo plazo de ingenieros y economistas que habían prescrito un precio medio de 981 libras entre 1981 y 199482. Las pérdidas en las sociedades mineras eran cuantiosas83. De hecho, en la década de los ochenta cerraron 43 minas de cobre en todo el mundo, 17 en Estados Unidos, entre las que se encuentran las históricas Butte de la compañía Anaconda y Bingham de Asarco, pionera en la minería masiva de bajas leyes de cobre84 . La caída de precios hay que atribuirla a una reducción de la demanda industrial derivada de las dos crisis del petróleo en los setenta, a la sustitución del cobre por el aluminio y las fibras ópticas por parte de los grandes consumidores85, y al alto precio del dinero derivado de las políticas monetaristas implantadas por Thatcher y Reagan en 1980. La prioridad de contener los precios por parte de las políticas económicas neoliberales imperantes no hacía prever que estos pudieran alcanzar niveles rentables en minería del cobre, especialmente para las compañías que operaban en masas de baja ley de cobre como eran las arriba citadas y también Río Tinto Minera en Cerro Colorado. A todo ello, hay que unir que en los años ochenta resultaron definitivamente inútiles los anteriores esfuerzos por regular los mercados. El precio del oro también cayó en los primeros años ochenta desde 613 dólares la onza en 1980 a 317 en 1985; a partir de este año se estabilizan en torno a los 400 dólares. Aún así, la minería del oro era la única en expansión en todo el mundo, especialmente en USA, Brasil, China y Australia. El precio de la plata experimentó el 82 AHPH. Proyecto de Extracción y Beneficios de Pórfidos cobrizos de la masa San Dionisio. Diciembre de 1976. Legajo 14209/2. 83 “A estos precios, la mayor parte de la producción mundial de cobre se realiza con pérdidas”. AFRT. Legajo 1758. 84 AFRT. Legajo 1905. 85 AFRT. Memoria Río Tinto Minera. 1983
mismo proceso que el del oro: caída de 9 a 6 dólares la onza entre 1980 y 1985 y mantenimiento en torno a los 6 dólares con posterioridad86. Los mercados no solo empujaban los precios a la baja sino que, además, siguieron comportándose de una manera “errática”87. RTM estaba sujeta, por tanto, a una absoluta incertidumbre debido, por un lado, a la rigidez derivada de sus estrategias expansivas a medio plazo –aumento de la extracción, inversiones en maquinaria, nueva trituradora en 1979, aumento del horno Flash en 1985 en Huelva-, de las obligaciones de las nuevas regulaciones laborales en democracia y, por otro, a la volatilidad de los mercados de sus productos. Para tratar de paliar tales incertidumbres, RTM acuerda destinar la mitad de la producción de cobre a los mercados de futuro. Se trata de evitar así que el concentrado de importación se compre en origen a un precio mayor que el que obtenga el cobre refinado tres meses después88. Con ello se trataba de “evitar la especulación”, un objetivo de dudosa consecución porque ponía en manos de especuladores la manipulación de cantidades y precios en el porvenir. La segunda causa de los balances deficitarios de RTM estaba en el aumento de los costes de extracción minera. Entre 1982 y 1986, se incrementaron un 40 por ciento desde 18 a 24 mil millones de pesetas. En 1986, el coste unitario de la tonelada de cobre minero superaba en 155.000 pesetas el precio de venta. El primer motivo del incremento de costes era la disminución progresiva de las leyes de los minerales, que obligaba a mover crecientes cantidades de estéril para obtener la misma cantidad de producto. Las reservas de cobre de Cerro Colorado habían aumentado según los sondeos, pero a leyes que caían de forma “alarmante”: de 0,70 por ciento en 1982 a 0,47 en 198789. El gossan también reducía su contenido en oro: de 1,96 gr la tonelada a 1,21. Solo la plata subía de 53 a 67 gramos por tonelada. Con ello, a pesar de que la extracción minera alcanzaba cifras records, la producción de concentrados de cobre descendía; en concreto, 40.475 y 35.441 toneladas en 1984 y 198590. La conclusión era clara: "la minería del cobre en minas de baja ley, tiene poco futuro"91. La tercera y más importante causa de las pérdidas de Río Tinto era el crecimiento imparable de la deuda financiera –cuadro 4–, agravada por la extraordinaria subida de unos tipos de interés que habían sido negativos en términos reales durante los setenta pero alcanzaron bruscamente un nivel insoportable en los primeros años ochenta. Rio Tinto Minera, como tantos países y empresas en esos años, fue una víctima más de las traumáticas medidas tomadas por los gobiernos de USA y GB para controlar la inflación al tiempo que la amenaza obrera. El excesivo apalancamiento de la financiación de la 86 AFRT. Legajo 1905 87 "Durante 1983, los mercados de los metales en todo el mundo seguían siendo un enigma, tanto para los productores como para los consumidores. El oro, plata y cobre se vieron afectados todos por presiones especulativas y cualquier y cualquier relación entre costes de producción y precios en el mercado parece totalmente fortuita”. AFRT. Memoria Río Tinto Minera. 1983 88 "El uso de los mercados de futuro para la planta de Huelva, se basa en la utilización de la cobertura para sus compras y ventas. Las oscilaciones de precios pueden ocasionar a nuestra planta unas pérdidas (o beneficios) importantísimos o imprevistos. Si compramos hoy un concentrado y lo transformamos, y tres meses después vendemos los cátodos, nos saldrá un saldo cuyo signo e importancia dependerá de la diferencia entre la cotización de compra y de venta. Este fenómeno se evita con la cobertura que consiste en comprar y vender todos los días a la misma cotización las mismas cantidades. Debido a la imposibilidad material de llegar a esta adecuación de compras y ventas físicamente, se recurre a los mercados de futuro, en donde compramos y vendemos los saldos diarios con lo que conseguimos ese "casamiento" compras/ventas (..)” AFRT. Legajo 1903. 89 Las cloritas del pozo Alfredo redujeron la ley de cobre de 1,83 a 1,76 por ciento, para un volumen de mineral que no llega al 5 por ciento del que se mueve en Cerro Colorado. 90 AFRT. Legajo 1903 91 Plan 1986.
empresa, que había sido el motor de la expansión en los años setenta, derivó en una estrategia suicida. En 1982 la deuda era un 39 por ciento superior al patrimonio; en 1985 era un 66 por ciento mayor. El problema de la deuda se agravaba por la situación aún más dramática de la empresa matriz: Explosivos Rio Tinto tenía en 1982 una deuda con 120 bancos que alcanzaba los 150.000 millones de pesetas, lo que ocasionó la negativa de los bancos extranjeros a seguir prestando dinero y situó a la empresa multifuncional española al borde de la suspensión de pagos92. Cuadro 4. Datos financieros Río Tinto Minera. 1977-1986. Millones de pesetas. Año Capital Deuda con Bancos Incremento deuda por depreciación peseta Amortización Créditos Pérdidas y ganancias 1977 1.366 10.857 20 1.310 -342,9 1978 4.183 8.611 -4 1.208 -654,0 1979 4.183 13.850 84 1.323 319,1 1980 4.183 19.911 151 1.510 2.106 1981 4.183 25.580 80 1.971 - 1.172 1982 4.183 28.406 3.415 2.846 - 6.773 1983 4.183 24.450 1.664 2.863 664 1984 8.367 20.949 633 4.134 - 469 1985 8.367 23.588 -- 3.528 - 1.182 1986 10.637 27.498 -- 3.791 - 4.756 Fuente: Memorias anuales de Río Tinto Minera e informes varios. AFRT 5. Buscando una salida. 1982-1995 En 1982, se encendieron todas las alarmas en Explosivos Río Tinto y dentro de ella en Rio Tinto Minera, por los pésimos resultados del conglomerado empresarial en su conjunto y por la compañía minera en particular. Las complejas operaciones para solventar la situación de la compañía multiunitaria pueden sintetizarse en el llamado “Plan Escondrillas” por el nombre del presidente de ERT: desinvertir y vender buena parte de las empresas del grupo para reducir el nivel de apalancamiento, y proceder en paralelo a la renegociación de la deuda con los bancos acreedores. Una tercera línea complementaria –fallidafue lograr que el gobierno asumiera el coste adicional de la deuda motivada por la devaluación de la peseta. En octubre de 1983 eran 46 las empresas en venta del grupo ERT por un precio aproximado de 30.000 millones de pesetas –en esos momentos la deuda con los acreedores bancarios era de 82.000 millones de pesetas-. En ese mismo mes se entabla las primeras conversaciones con City Bank, Morgan Bank, Hispano Americano, Urquijo y Royal Bank of Canada para elaborar un documento definitivo de renegociación que sería sometido a la discusión del total de 127 entidades financieras acreedoras. Ante la amenaza de la suspensión de pagos -ERT registró unas pérdidas de 42.000 millones de pesetas en 1982 - el plan fue aceptado finalmente en marzo de 198493. El devenir de Explosivos Río Tinto en los años siguientes escapa a los propósitos del presente trabajo; sin embargo, para contextualizar lo ocurrido en RTM se puede decir que las ventas de los activos por parte de aquella permitió en 1987 al grupo Kuwait 92 AFRT. Memoria MRT 1983. El País. 15/03/1984 93 El País (8/10/1983). Carlos Humanes. El País (16-3-1984)
Investment Office (KIO) hacerse con la división química de ERT vinculándola a otra de sus empresas Cros, S.A94. Nace entonces una dura competencia por la presidencia de ERT, que se acentúa cuando en diciembre de 1987, Escondrillas reconoce su fracaso en la liquidación de la deuda y declara carecer de medios para pagar los 65.000 millones que aún adeuda entre créditos participativos y ordinarios. El grupo KIO-Cros ofrece a la banca la garantía de pago con el aval del Aresbank y, gracias al 24 por ciento de las participaciones bancarias95, se hace con la presidencia de ERT en julio de 1988, forzando la fusión de ambas empresas como culminación de un proceso que culminará en 1989 con la constitución de Ercros. El nuevo grupo está formado por la Unión Española de Explosivos (UEE), cuya actividad es la defensa; Fertilizantes Españoles (FESA), que aglutinó otras empresas de fertilizantes del grupo; Erkimia, que agrupó los activos químicos; Ertoil, con la actividad petrolera; Ership, en transporte marítimo, y Río Tinto Minera96. En los años siguientes, y para saldar su deuda, Ercros se iría desprendiendo de los activos menos atractivos. Se vende el complejo Petroquímico a CEPSA en 1991 con el apoyo del gobierno y, tras declararse en suspensión de pagos en 1992 por una deuda acumulada de 1,3 millones de euros, vende en 1993 el 65 por ciento de Río Tinto Minera a la multinacional norteamericana Freeport-McMoran Copper & Gold Inc, que decidió operar en España con la denominación de Atlantic Copper97. Obviamente, Explosivos Río Tinto impuso la misma estrategia a su filial Río Tinto Minera. En Enero de 1982, la dirección de RTM comunica a los representantes obreros del Comité de Empresa la difícil situación financiera por la que atraviesa la compañía98. Para paliar la situación, RTM propone un Plan de Viabilidad consistente en reducir la deuda financiera dedicando a tal fin los beneficios de 1980 y, especialmente, doblar el capital social de la empresa para mejorar las ratios entre los pasivos propios y los ajenoss, siempre que se cumplieran una serie de condiciones financieras y laborales. Entre las primeras, estaba la aceptación de la banca de una reestructuración de la deuda consistente en posponer la devolución del principal, mantener líneas de créditos para las importaciones de concentrado, una línea de descuento del papel comercial y crédito para situaciones puntas. Entre las condiciones laborales, el incremento del capital social dependía de la aceptación del cierre de departamentos ineficientes o no rentables - entre ellos el ferrocarril entre Riotinto y Huelva-, y la progresiva sustitución del concentrado local por el de importación, adquirido en Portugal –desde 1985, Río Tinto Zinc poseería el 49 por ciento de la sociedad que explotaba Neves Corvo- y Papúa Nueva Guinea99. Igualmente se propone la aceptación de políticas de movilidad y formación para mejorar la productividad del trabajo y, como en 1965 y 1971, un plan de prejubilaciones en el que la empresa se comprometía a poner la diferencia entre las pensiones y el cien por cien de los haberes. Llama la atención que Río Tinto Minera no aplicara la misma fórmula que se aplicaba en otras minas del mundo: el cierre hasta que el precio del cobre hiciera rentable la explotación. Si no lo hizo, se puede especular, fue por precaución ante la fortaleza de los sindicatos en los primeros años de la democracia, dispuestos como estaban a vincular el futuro de las minas con el de la fundición de Huelva100. El plan de viabilidad fue aceptado por autoridades, acreedores y trabajadores: el capital social se duplicó, la plantilla se redujo en quinientos obreros, la deuda quedó 94 Álvaro Tizón/ Andreu Missé. El País. 2/3/1988 95 Jesús Cacho. El País. 15/1/1988 96 Miguel Ángel Noceda. El País. 23/6/1992 97 Pascual Domenech(2008b) p. 116. 98 AFRT. Legajo 2039. 99 AFRT. Plan de Organización de Rio Tinto Minera. 1982. Legajo 1905. 100 AFES. Entrevista a Ricardo Gallego. Colección Oral. 360. 2014.
aliviada por la paulatina reducción de los tipos de interés -las cargas financieras se redujeron en un 38 por ciento entre 1982 y 1986-. Sin embargo, tres años después, la situación de la empresa seguía siendo alarmante: "1985 ha sido un año difícil para Rio Tinto Minera, ya que a pesar del empeño, y el esfuerzo para reducir costes, que era la razón de ser del Plan de Reestructuración, no se alcanzó el nivel de rentabilidad deseado debido a las continuas bajas de las cotizaciones de los metales y de las divisas"101. Los buenos resultados que ofrecía la explotación del gossan –se erige una nueva planta de tratamiento en 1986- y la producción de cátodos en Huelva –se renueva el horno Flash en 1985-, no son suficientes para compensar el enorme déficit que arrastra la minería del cobre, a la que hay que encontrar una “nueva óptica” para hacerla rentable. Esa nueva óptica fue la presentación en julio de 1986 de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo para 900 de los 2000 trabajadores de las minas al tiempo que se estudia un nuevo Plan de Viabilidad. A la vista de los resultados del anterior Plan cuatro años antes, la representación obrera rechazó el ERTE y también la administración, por no ajustarse a los procedimientos legales102. La respuesta de la empresa fue la paralización progresiva de los trabajos en la línea del cobre, dando lugar a contundentes movilizaciones obreras que culminan con una huelga general el 11 de septiembre de 1986 en toda la minería onubense103. La decisión de cierre estaba tomada: Rio Tinto Minera vuelve a presentar el Expediente a finales 1986 y, para reforzar sus argumentos, declara la suspensión de pagos de su deuda de 20.000 millones de pesetas en enero de 1987. Los argumentos manifestados por la empresa en las tres reuniones celebradas con el Comité de Empresa son los conocidos: las pérdidas en la minería ascienden a 8.900 millones lo que comporta pérdidas en la empresa por valor de 4.756 millones de pesetas. La única manera de salvar la compañía era saldar la deuda y, para ello, había que sacrificar la línea del cobre haciendo caja con el ahorro de personal104. En las preceptivas reuniones con la delegación obrera, esta no acepta las razones aduciendo contradicciones en los datos presentados por la empresa y sus propias proyecciones respecto a las reservas de mineral, leyes de cobre, volumen de ventas y de inversiones, precio de venta y respecto a una plantilla en la que no se preveían cambios hasta 2002105. Los representantes de la Junta de Andalucía invitados a las dos últimas reuniones se centran en el interés de simultanear el Expediente de Regulación de Empleo y el nuevo Plan de Viabilidad para la línea del cobre, para garantizar que el dinero que aporte la administración en ayudas y prestaciones no “caiga en saco roto” 106. Cerrada la línea del cobre107, se avanzó en encontrar un acuerdo entre Rio Tinto Minera y los veintiséis bancos acreedores, que finalmente se produjo en abril de 1989. La deuda de 21.056 millones de pesetas se pagaría contando con un crédito en oro del Barclays Bank, pagadero en cinco años con la producción de oro de la mina. En ese período, RTM renunciaría a una posible venta y a repartir dividendos108. 101 AFRT. Memoria Río Tinto Minera. 1985 102 la Junta de Andalucía interpuso dos sanciones de 15 millones y un millón de pesetas. Juan Carlos Álvaro. El País. Huelva. 3/1/1987. 103 El País 12/9/1986. 104 AFRT. Acta de la reunión extraordinaria celebrada el día 8 de enero de 1987 entre la Dirección de la Empresa y la Representación de los Trabajadores. Legajo 1903. 105 AFRT. Acta de la reunión extraordinaria celebrada el día 15 de enero de 1987 entre la Dirección de la Empresa y la Representación de los Trabajadores. Legajo 1903. AFES. Entrevista a Venancio Cermeño. Colección Oral. 95. 2004. AFRT. Informe Sr. Pérez de León. Junio 1983. Legajo.. 106 AFRT. Acta de la reunión extraordinaria celebrada el día 20 de enero de 1987 entre la Dirección de la Empresa y la Representación de los Trabajadores. Legajo 1903. 107 En realidad siguió trabajando a muy bajo rendimiento y se rebajó la ley del concentrado hasta el 14 por ciento para reducir los costes de producción AFES. Entrevista a Ricardo Gallego. Colección Oral. 360. 2014. 108 Carlos Schvartz. El País. 1/3/1989; Fernando Nadal. El País. 18/4/1989.
Como se ha dicho antes, ERCROS vende en 1993 el 65 por ciento de Río Tinto Minera a la norteamericana Freeport-McMoran en la que RTZ posee un 13 por ciento de las acciones109. El interés exclusivo de la nueva propietaria de las minas es la fundición de Huelva a la que pretende ampliar la producción de 150.000 a 180.000 toneladas de cátodos al año a partir de los concentrados que importaría de sus minas de Grasberg en Indonesia110, participada en un 40 por ciento por la británica RTZ, ahora llamada Río Tinto Limited, en virtud de una alianza estratégica entre ambas compañías111. De Riotinto, una vez extinto y cerrado el Pozo Alfredo en 1991 y la Corta Atalaya en 1992, solo le interesaba la extracción de oro hasta la liquidación del gossan prevista para 1996. 6. Las minas de Riotinto pasan a manos de los trabajadores. 1995-1998 Al adquirir Rio Tinto Minera, Freeport compró también una “responsabilidad social” con los habitantes de la cuenca de Riotinto y para ello presenta a las autoridades un programa de reconversión productiva al que llama “Plan Arbor” que no cuenta con la continuidad de la minería: para 1996, la plantilla en Riotinto debería ser cero. A cambio, propone, como en los casos anteriores, un plan de traslados, bajas voluntarias, prejubilaciones, etc., al que se añade el compromiso de contribuir a la llegada de inversiones extranjeras112. Como se ha dicho antes, la representación de los trabajadores, en concreto el sindicato mayoritario entre ellos, Comisiones Obreras, nunca estuvo de acuerdo con las razones aportadas por Río Tinto Minera para cerrar la línea del cobre en 1987. Mucho menos, con la operación de venta al grupo Cros-KIO a la que definió como “especulativa”. Para el sindicato, la actividad minera seguía siendo viable y argumentaba su criterio a partir de datos y proyecciones aportados desde hacía años por la propia empresa. En el informe “Previsiones técnicas y económico-financieras” de 1982, Río Tinto Minera hacía una previsión a veinte años del aprovechamiento minero-metalúrgico del Cerro Colorado. El mineral extraíble hasta 2001 se calculaba en unos cinco millones de toneladas anuales con una ley media de 0,5 por ciento de cobre cuando el cut-off se preveía en el 0,25. De ese mineral, se esperaba extraer hasta 2001 cantidades decrecientes pero importantes de concentrados, desde las 172.000 toneladas en 1983 a las 116.000 toneladas en 2001. Por su parte, la producción de cáscara de cobre a más del 70 por ciento de ley superaría las 3.000 toneladas anuales durante todo el período. Con estos datos, la mayoría del Comité de Empresa contacta al antiguo ingeniero jefe de Cerro Colorado, Fernando Pla, que ayuda a presentar un proyecto alternativo para la comarca, el Plan Esquila, que tiene en la reapertura de la minería del cobre la columna vertebral de actuación, además de otros objetivos centrados en la reducción de costes y en la introducción de nuevos procesos y tecnologías capaces de tratar, mediante una nueva planta hidrometalúrgica, mineralizaciones complejas que dotaran a la actividad de mayores valores añadidos. Lo realmente novedoso del Plan Esquila era el compromiso de los trabajadores para llevarlo a cabo mediante la cesión o compra de la propiedad113. Tras el fracaso del plan Arbor, Freeport vende por una peseta cada una las 670.000 acciones de la división minera a Minas de Rio Tinto S.A.L, constituida en julio de 1995; se trata de una Sociedad Anónima Laboral con 520 trabajadores-propietarios que 109 Moussa (1999) p. 26. 110 El País. 29/01/1993. 111 Rio Tinto Limited es el nombre de la multinacional minera tras la fusión en 1997 de Rio Tinto Zinc y Conzinc Riotinto of Australia Limited. United States Securities and Exchange Commission (2006) Freeport McMoRan Copper & Gold Inc. 112 Gallego Pajares; Ruiz Ballesteros (1996) p. 37. 113 AFES. Entrevista a Ricardo Gallego. Colección Oral. 360. 2014.
se reparten el 66 por ciento de las acciones mientras se deja el otro tercio en reserva para posibles ampliaciones de personal114. El acuerdo del Comité de Empresa con Freeport incluye además la liberación de todo tipo de deuda, la condonación del importe de venta, el compromiso de invertir 8.000 millones de pesetas y comprar el concentrado de cobre que produjera la mina a precios de mercado por un período de seis años115. Freeport, por su parte, se liberaba no solo de unos activos que no consideraba remunerativos sino también de la responsabilidad medioambiental en unos años en los que estaba soportando fuertes tensiones con la población autóctona en las minas de Papúa Nueva Guinea. La nueva empresa comienza su andadura en agosto de 1995; sus previsiones son las de extraer anualmente entre ocho y diez millones de toneladas de Cerro Colorado durante veinte años, así como obtener oro y plata hasta el agotamiento definitivo del gossan, para lo cual invierte en nueva maquinaría y medios de transporte; todo ello, con el objeto exclusivo del mantenimiento del empleo. Las dificultades, sin embargo, comenzaron pronto. Las primeras fueron endógenas; los cálculos técnicos del Plan Esquila no eran del todo correctos; por otra parte, no fue fácil que los mineros asimilaran la idea de que habían dejado de ser empleados para pasar a ser propietarios y, en concreto, la idea de que, en una estrategia de reducción de costes, debían incrementar la productividad del trabajo, revisar los sueldos en función del precio del cobre y renunciar a las prestaciones extra-salariales adquiridas por convenio en los últimos años: transporte, becas de estudio, médicos y medicamentos, etc.116. Hay que tener en cuenta además que la idea de crear la S.A.L había partido de la mayoría del comité de empresa perteneciente a Comisiones Obreras; la fracción minoritaria, perteneciente a la UGT, se declaró favorable a la venta de la mina a una sociedad privada. La diversidad de criterios escondía una pugna por el control sindical y político que teñía las relaciones sociales en la comarca de una creciente tensión, que se incrementó con la aceptación de la sociedad laboral de la instalación de un vertedero de residuos tóxicos en Nerva, a cambio de una ayuda gubernamental117. El primero de los problemas, sin embargo, fue la caída de cotización del cobre en el mercado mundial (Gráfico 2). Producir cobre en minas de baja ley seguía siendo una operación deficitaria. Los precios se redujeron prácticamente a la mitad entre 1995 y 2002, justo el período en el que operó la sociedad laboral118. En Septiembre de 1998, Minas de Rio Tinto. S.A.L se declara en suspensión de pagos. Tiene una deuda de 4.000 millones de pesetas y amenaza incrementarse porque extraer cobre solo era rentable a partir de los 2000 dólares la tonelada y el precio estaba en 1600. Para aliviar la situación, el consejo de administración presenta un plan de ajuste que recoge una reducción de plantilla, y una solicitud, al ministro de industria y antiguo consejero delegado de Ercros, Josep Piqué, para que Riotinto participe en el reparto de los 6.500 millones de pesetas anuales que el gobierno de Aznar destinaba a otras minerías deficitarias como la del carbón en Castilla-León y Asturias119. 114 Gallego Pajares; Ruiz Ballesteros (1996) p.39. 115 El País. 23/7/1995. AFES. Entrevista a Ricardo Gallego. Colección Oral. 360. 2014. 116 Gallego Pajares; Ruiz Ballesteros (1996) p.40. AFES. Entrevista a Ricardo Gallego. Colección Oral. 360. 2014. 117 La SAL aceptó tomar un 30 por ciento de la empresa del vertedero cuya mayoría pertenecía a Abengoa, de la familia Benjumea. AFES. Entrevista a Ricardo Gallego. Colección Oral. 360. 2014. 118 Betancour (2012) 119 El País. 30/9/1998.