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Otro acercamiento a las miserias de la corte: el Aula de cortesanos (1547) de Cristóbal de Castillejo

Martínez Navarro, María del Rosario

Abstract

La literatura antiáulica fue una corriente de moda durante todo el Siglo de Oro entre un elevado número de importantes humanistas. En sus textos la corte es entendida como un verdadero mar de males (mare malorum). Entre los autores que cultivan con mayor profusión este tema destaca la figura del poeta salmantino Cristóbal de Castillejo (Ciudad Rodrigo, ¿1490?-Viena, 1550). La faceta anticortesana de Castillejo es una de las menos atendidas por la crítica, pero, sin lugar a dudas, uno de los capítulos más sustantivos de su obra y de innegable trascendencia para las letras áureas, especialmente el caso de su diálogo titulado Aula de cortesanos (1547), su testimonio más determinante y representativo para entender con exactitud esta manifestación literaria y su proyección posterior. En este trabajo se aborda el estudio del Aula como otro testimonio fundamental de las miserias del espacio áulico y del fenómeno de la corte europea.

Full text

Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o Lib osdelaco e.es, nº 9, año 6, o oño-in ie no, 2014. ISSN 1989-6425 OTRO ACERCAMIENTO A LAS MISERIAS DE LA CORTE: EL AULA DE CORTESANOS (1547) DE CRISTÓBAL DE CASTILLEJO Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o (Uni e sidad de Se illa) CRISTÓBAL DE CASTILLEJO: UN HOMBRE DE CORTE La ida de Cas illejo juega un papel undamen al en la Eu opa del siglo XVI, pues uno de los aspec os más signi ica i os de su biog a ía señalados po la c í ica ue su p on a y “sos enida inculación con el mundo de la co e”1 al se icio de una de las igu as más impo an es y signi ica i as en la Cen oeu opa de es a época como es la del A chiduque de Aus ia y Rey de Bohemia, Fe nando de Habsbu go, que llega ía a p oclama se Rey de Romanos2. Son in e esan es las di e sas ace as de su ida co esana documen adas po sus excelen es bióg a os: iajes, die as, expediciones, elaciones li e a ias e incluso e e encias a su ida sen imen al3. En su ida podemos esal a es hi os o e e en es cla e de su inculación co esana: - Po un lado, su condición de paje en la co e de los Reyes Ca ólicos desde la emp ana edad de quince años y, en una segunda e apa, donde pasa a a ealiza las unciones p opias de sec e a io del jo en in an e don Fe nando, nie o del ey ca ólico y he mano del u u o empe ado Ca los I, con quien compa i ía, como indica R. Reyes, “juegos, expediciones y al ez ambién p eocupaciones polí icas”4. De ello el poe a nos da es imonio en el Aula ( . 1172-1182): Mas yo, es ando so ageno pode y mando, a la co e ui lle ado !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 1 C is óbal de CASTILLEJO, Ob a comple a. Mad id. Biblio eca Cas o 1998, p. IX. 2 Pa a lo elacionado con la p esencia de Cas illejo en la co e ienesa de Fe nando, éase Ch is ophe F. LAFERL, Die Kul u de Spanie in Ös e eich un e Fe dinand I. 1522-1564. Wien. Böhlau Ve lag, Junge Wiene Romanis ik 1997, pp. 77-102; y 178-186. 3 Sob e su echa de nacimien o es imada y es os a a a es co esanos, éase Ma ía Dolo es BECCARIA LAGO, Vida y ob a de C is óbal de Cas illejo. Mad id. Anejos del Bole ín de la Real Academia Española, Anejo LV 1997. En la Real Biblio eca del Palacio Real de Mad id se conse an documen os i mados po Cas illejo “po mandado de su al eza” que e lejan el día a día de los asun os “de ámi e” en las aulas y su ac i a labo de sec e a io al se icio del in an e. 4 Rogelio REYES CANO, Medie alismo y enacen ismo en la ob a poé ica de C is óbal de Cas illejo. Mad id. Fundación Juan Ma ch 1980, p. 6. El ópico sob e la c ianza en la co e ya se encon aba en Pé ez de Guzmán, quien “indicaba la posibilidad de p omoción social a a és del ap endizaje de la co esía”. Véase An onio ÁLVAREZ-OSSORIO ALVARIÑO, “Co e y co esanos en la mona quía de España”, en: G. PATRIZI y A. QUONDAM (eds.), Educa e il co po educa e la pa ola nella a a is ica del Rinascimen o. Roma. Bulzoni Edi o e 1998, p. 332, en no a. Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o Lib osdelaco e.es, nº 9, año 6, o oño-in ie no, 2014. ISSN 1989-6425 en iempo de don Fe nando, íncli o ey, señalado en bondad, alo y p ospe idad en e los p íncipes buenos, siendo en onces yo de edad de quince años, y aun de menos, no cumplidos5. Es a p ime a expe iencia que de la co e u o en España, al menos du an e cua o o cinco años, sin duda cons i uyó una magní ica escuela bajo el pupilaje de un expe imen ado ins uc o como e a el mona ca a agonés “pa a el ap endizaje co esano y polí ico del u u o sec e a io del Rey de Romanos”6; a su ez, se ía “p eludio de o a andadu a co esana más dila ada y aza osa que, andando el iempo, hab á de eco e con su an iguo seño en la Viena impe ial”7. - En segundo luga , su ing eso en el con en o cis e ciense de San a Ma ía de Valdeiglesias, donde pe manece ía desde 1520 a 1525; y el hecho de que en 1522 sea elegido po el Obispo de As o ga, nuncio papal, en e sus aseso es y en calidad de ayudan e pa a un impo an e iaje diplomá ico y misión de paz a Ingla e a, como es imonia su amigo y con iden e don Ma ín de Salinas en sus ca as8, y de lo que podemos deduci que Cas illejo e a muy alo ado en es as cues iones polí icas. - Po úl imo, po mediación y ecomendación del embajado del in an e don Fe nando an e Ca los V, el mencionado Ma ín de Salinas, Cas illejo pa e a Toledo en 1525 pa a aslada se de ini i amen e a la ciudad de Viena el 25 de sep iemb e y eje ce allí como apoyo a Gab iel de Salamanca en las labo es de sec e a io del a chiduque Fe nando. La es ancia y la inme sión en la co e de Viena du an e ein icinco años le supusie on un conocimien o del ambien e cul u al, de la ideología de E asmo de Ro e dam y de la al a polí ica eu opea. La ciudad se con e i ía en su segunda pa ia, has a su mue e un 12 de junio de 1550. En e ec o, su segunda e apa como sec e a io, as ese pa én esis de sie e años desde que salie a Fe nando de España sin inclui al poe a en e su séqui o y en los que el au o deja ía empo almen e la co e y se dedica ía a sus es udios eclesiás icos como miemb o de la O den del Cís e , comenza ía !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 5 Pa a es e y los demás ex os del Aula de co esanos se ha seguido la edición de la Ob a comple a ealizada po R. Reyes Cano. El ex o base del Aula en dicha edición p ocede del Lib o de di e sas obas (manusc i o 3691 de la Biblio eca Nacional), de 1568 ( ols. 82 -104 ). Véase CASTILLEJO, Op. ci . 6 REYES, ibid. 7 REYES, ibid. 8 BECCARIA, Op. ci ., pp. 178-186. Ma ín de SALINAS, El empe ado Ca los V y su co e según las ca as de Don Ma ín de Salinas embajado del in an e Don Fe nando (1522-1539). Mad id. Es ablecimien o Tipog á ico de Fo ane 1903. Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o Lib osdelaco e.es, nº 9, año 6, o oño-in ie no, 2014. ISSN 1989-6425 cuando el poe a se ins ala de ini i amen e en Viena, según decla an nume osos es imonios de ca ác e epis ola . Viena e a, po consiguien e, una ciudad cosmopoli a donde la igu a de E asmo de Ro e dam enía mucho p edicamen o y un núcleo dinámico ecep o de odas las no edades, así como una enc ucijada de la polí ica del momen o. Bajo la es ancia de Cas illejo allí, po an o, como ha enido insis iendo la c í ica, subyacen nume osas e innegables implicaciones ideológicas y cul u ales undamen ales pa a en ende su pe sonalidad y su ob a, de las que el au o ha dejado cons ancia en buena pa e de sus e sos, sob e odo si se iene p esen e el hecho de que en la base de esa polí ica es aba E asmo, p ecep o del In an e don Fe nando. Es os in e esan es da os biog á icos del poe a lo p esen an como un homb e mode no, o almen e abie o a las inquie udes cul u ales y en con ac o di ec o con el clima ideológico de la ieja ciudad del Danubio, así como con sus cí culos más a anzados. En es e sen ido, su la ga es ancia en la co e ienesa lo mues a o almen e in eg ado en un ambien e ex anje o, en un ámbi o socio-cul u al muy selec o y con algunas de sus amis ades ín imas de ju en ud, en con ac o con al os y no ables ca gos e inse o de lleno en ac i idades y asun os co esanos, polí icos y adminis a i os. El poe a alcanza ía p on o g an p es igio, epu ación, peso polí ico y esponsabilidad y ue enido en al a es ima, al menos du an e mucho iempo. Sin emba go, según sus ex os la isión que u o de su ida co esana dis aba mucho de es a ealidad y pa ece que el poe a no consiguió sus me as o po lo menos así lo sugie en sus e sos. De igual o ma, pa a A. P ie o: “la inculación co esana de Cas illejo es undamen al pa a cap a la di ección y ex ensión de su ob a no ya en casos a gumen ales conc e os, sino en su o alidad, po que ella acusa su cla a pa icipación en un ealismo humanís ico ob enido po la ecupe ación clásica de la iocundi as, iniciada en 1416 con el descub imien o del ex o comple o de la Ins i u io de Quin iliano y poco después del cice oniano De o a o e, acogidos básicamen e en el De se mone de Pon ano”9. No queda en onces duda alguna de que en la co e ienesa el sec e a io había es ado espi ando y e oalimen ándose de lo que M. Ba aillon denomina a una “a mós e a e asmiana”10 , po lo que Cas illejo necesa iamen e u o que “bebe ” del espí i u de mode nidad en esplendo !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 9 An onio PRIETO, “Poé ica y diálogo enacen is a en Cas illejo [y] Sánchez de Lima”, en: A. RALLO Y R. MALPARTIDA (eds.), Es udios sob e el diálogo enacen is a español. An ología de la c í ica. Málaga. Uni e sidad de Málaga 2006, p. 384. 10 Véase REYES, Op. ci ., p. 10. Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o Lib osdelaco e.es, nº 9, año 6, o oño-in ie no, 2014. ISSN 1989-6425 po aquellos años y es a “abie o a los mo imien os más p og esi os del momen o”11. Además, la p i ilegiada posición geog á ica de la ciudad ienesa, de lo que él mismo da cuen a en sus e sos, le supuso “un con ac o pe manen e con el clima cul u al de I alia y con esc i o es cuya in luencia se deja no a asimismo en su ob a”12. Finalmen e, no que íamos omi i o o de los aspec os que más in luyen en la génesis del géne o an iáulico como es el de las acciones co esanas y, en gene al, el sis ema polí ico de la co e, pues no deja de se e elado que muchos de los au o es que han p ac icado la li e a u a bucólica hayan i ido casi oda su ida en es e ámbi o co esano. Según ha es udiado E. To es13, el modelo co esano impues o acaba po as ixia al indi iduo y p o oca la c eación de una de las mani es aciones an ico esanas más e iden es como es la li e a u a pas o il, que su ge cuando se consolida el concep o de co e, en busca de un mundo p e io de libe ad y de ensoñaciones del pa aíso pe dido po pa e de la nobleza some ida y de o os “su ido es” de la co e14. Hab ía que señala , po ejemplo, el e iden e caso del au o co esano del Laza illo y de o os au o es “pas o iles” que lle a on una ida aje eada (Lope de Vega, Miguel de Ce an es, Jacopo Sannaza o o Jo ge de Mon emayo ) en oposición al ema li e a io de idealización del mundo ag es e que p oclama on. Pa ece, pues, una cons an e. Relacionado con ello, hab ía que señala algo que pa ece una pieza cla e den o del complejo “puzzle” del sis ema polí ico co esano del que Cas illejo pa icipó du an e oda su ida y que pod ía jus i ica la edacción de su ob a an ico esana, siendo pione o pa ícipe de esa especie de másca a ci iliza o ia que c ea on él y o os au o es de su en o no exhaus os de la ing a a ida co esana. J. Le o ya suge ía la posibilidad de que el au o u ie a elación con el mo imien o comune o15 y M. D. Becca ia apo a los da os sob e su p esun a implicación en una conspi ación en 151716. A es e espec o, debe íamos p egun a nos po qué esc ibió Cas illejo el Aula de co esanos y o os poemas an ico esanos. Jun o a la ópica a la que el poe a quiso olun a iamen e adhe i se y con la que en un momen o dado se sin ió o almen e iden i icado, pod ía habe o a causa casi obligada que necesa iamen e, po se Cas illejo quién e a, enía que cumpli . Aunque él, al !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 11 REYES, Op. ci ., p. 11. 12 BECCARIA, Op. ci ., p. 515. 13 Edua do TORRES COROMINAS, “Píca os, pas o es y caballe os: na a i a y oposición polí ica en España a mediados del siglo XVI”, en: P. BOTTA (coo d.), Rumbos del hispanismo en el umb al del Cincuen ena io de la AIH, ol. VII. Roma. Baga o Lib i 2012, pp. 120-131. 14 Pa a un análisis po meno izado de la igu a del co esano enacen is a, éanse No be ELÍAS, La sociedad co esana. Mad id. Fondo de Cul u a Económica 1993, y Amedeo QUONDAM, El discu so co esano. Edición e in oducción de Edua do To es Co ominas. Mad id. Ediciones Poli emo 2013. 15 Joel LEFTOFF, C is óbal de Cas illejo: su iempo, su ida y aspec os de su ob a. Indiana Uni e si y 1976 / Uni e si y Mic o ilms 1981, p. 87. Véase Rogelio REYES CANO, Es udios sob e C is óbal de Cas illejo ( adición y mode nidad en la enc ucijada poé ica del siglo XVI). Salamanca. Ediciones Uni e sidad de Salamanca 2000, pp. 17-18. 16 Véase BECCARIA, Op. ci ., pp. 130-139. F ancesillo de Zúñiga hace alusión a es os acon ecimien os en su C ónica bu lesca al habe sido un acon ecimien o de no able esonancia. Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o Lib osdelaco e.es, nº 9, año 6, o oño-in ie no, 2014. ISSN 1989-6425 ez po miedo a se denunciado, se excuse y jus i ique disc e a y modes amen e sus con inuas y mo daces c í icas a su seño y a su co e a lo la go de los 4290 e sos, sus lec o es no podemos deja nos engaña po el ingenio pa a sali del comp ome ido paso del as u o y habilidoso mi ob igense, que que ía deja , si bien con cau ela, cons ancia de sus quejas co esanas espec o a su seño , el A chiduque Fe nando Rey de Romanos, o la aición de alguna pe sona de con ianza y de su en o no as años de in a igable y leal se icio. Pe o Cas illejo, apa e de que e e e i sus indudables y, quizás, cie as quejas pe sonales, pudo habe sido, además, el po a oz indispensable de la acción des a o ecida a la que él pe eneció, cuya posición y ca go p i ilegiados en la co e le pe mi ían desde luego. ! ! EL AULA DE CORTESANOS COMO CRÓNICA DE UNA VIDA DESENGAÑADA Sabemos de la con ianza deposi ada po don Fe nando en Cas illejo y del econocimien o no siemp e “exp esi o” que ibu ó a su leal ad y compe encia; sin emba go, el poe a con ecuencia se queja ama gamen e, en e o os aspec os, “de la p obada acañe ía del mona ca a la ho a de paga sueldos o concede p ebendas, y se lamen a ía ambién en sus ex os li e a ios de los engaños, sinsabo es, y penu ias económicas de la ida de la co e”17, a la que “ an os años y des elos había dedicado”18. Como hicie an Juan de Mena, Ga cilaso de la Vega, Juan Boscán, Diego Hu ado de Mendoza y an os o os au o es, ambién Cas illejo esc ibe sus e sos bajo el es ímulo de es e ambien e co esano, “ ecep áculo de odas las inno aciones y especial caja de esonancia de la g an c isis ideológica y li e a ia del p ime enacimien o español”19 y ha á de la ópica li e a ia an ico esana “uno de sus emas p e e idos y más ecu en es”20. Po ello, es po lo que pa a R. Reyes “el an ico esanismo li e a io cons i uye po sí solo uno de los capí ulos más sus an i os de oda la ob a en e so de Cas illejo y es, sin duda, uno de los aspec os donde mejo se plasma esa doble conexión del poe a an o con la adición an ico esana medie al como con la se ie de exp esiones li e a ias sob e la co e que ienen luga a lo la go del siglo XVI”21. La co e de Fe nando el Ca ólico y, especialmen e la de su nie o, el A chiduque Fe nando, se le an oja on un luga donde pode cumpli sus codiciadas ansias de med a , p opias de un adolescen e despie o de su edad y luego de un co esano expe imen ado que se sabía me ecedo de un ascenso social. Sin emba go, desde su llegada a ambas pa ece que se da cuen a de que no e a o o odo lo que elucía y es a supuso un cambio du o en un jo en “acos umb ado a un ipo de exis encia muy dis in o” y a quien “las !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 17 Véase CASTILLEJO, Op. ci ., p. X. 18 REYES, Op. ci ., p. 8. 19 REYES, Op. ci ., p. 6. 20 Véase C is óbal de CASTILLEJO, An ología poé ica. Mad id. Cá ed a 2004, p. 15. 21 REYES, Op. ci ., p. 35. Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o Lib osdelaco e.es, nº 9, año 6, o oño-in ie no, 2014. ISSN 1989-6425 incomodidades y abajos de la ida de la co e en gene al, ag a ados en es e caso po su condición de paje, se p esen aban de golpe, al como el poe a lo exp esa en el diálogo Aula, an e los asomb ados ojos de quien no daba c édi o a lo que le es aba sucediendo”22. Cas illejo segu amen e p ocede ía de amilia hidalga y es a mala expe iencia que eco da ía oda su ida la exp esa en los e sos 1891-1900, en boca de P udencio: y me i, la p ime noche que ui a palacio a se domado, al que no me conoscí, en e an os acos ado, mis iguales, el núme o de los quales he a, po nues os pecados, sob e cinco cabeçales honze pajes es ellados. Cas illejo esen ido y a epen ido se lamen a á siemp e de los años pe didos en la co e ( . 1162-1171): Mas si yo al iempo que me lle ó allá mi dicha, supie a lo que después me mos ó la expe iencia e dade a, no sin daños, y en endie a los engaños, c eedme, Luc ecio, a mí que aquellos mis nue os años no se gas a an así. Más adelan e, el poe a exp esa que sus años en el aula los ha i ado po la bo da ( . 1183-1201): Los quales doy po bi idos an es de eni allí, y los demás po pe didos después que a la co e ui. Y si uesse posible que yo pudiese o na los a ecebi , da ía buen in e ese !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 22 BECCARIA, Op. ci ., pp. 64-65. Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o Lib osdelaco e.es, nº 9, año 6, o oño-in ie no, 2014. ISSN 1989-6425 po o na los a bi i , y pasa en o a pa e o luga de más sosiego y asien o, de do pudiese saca menos a epen imien o y manque a; y si Dios hijos me die a en quien es o se enmenda a, an mal pad e no les ue a que en co e los enplea a. Al conoce es os desa o unados a a a es de la ida de Cas illejo, su diálogo an ico esano, po an o, pa ece “ ene pa a el poe a oda la i ualidad exigida po un ema an pe sonal y e usi o como es el desahogo de sus desengaños co esanos, aun con ando con el p es igio del an ico esanismo li e a io iun an e en su época (Gue a a, Piccolomini, Von Hü en, A e ino…)”23. De es a mane a, el poe a da “ o ma li e a ia a desilusiones y ama gu as muy eales que pueden explica ambién algunos de los mo i os más epe idos en sus ob as” 24 , como la pe ición de una ecompensa económica po sus se icios. Siguiendo a B. Cin i: “El aula as igu a il ema, adizionalmen e e o ico, della desc izione della i a co igiana, in un dialogo in cui le lodi e il disp ezzo pe la i a di co e, inca na i nei due in e locu o i, si as o mano in oci p o ondamen e d amma iche e giungono spesso a esse e emendi imp o e i a i con linguaggio p eciso, audace, non solo i ol o all’ambien e che ci conda i po en i, ma a u i quelli che non lesinano bassi comp omessi pu di soddis a e la p op ia ambizione […] sono pagine in cui il cuo e imp iogina o si s oga in impe i di ama ezza pe l’ambien e ipoc i a, go e na o solo dal cap iccio del signo e, ambien e in cui si è consuma a la maggio pa e della sua i a che an e delusione –al pos o dei lunghi sogni- a accogliendo.”25 En palab as de R. Reyes, el Aula es, po consiguien e, !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 23 Véase C is óbal de CASTILLEJO, Diálogo de muje es. Mad id, Cas alia 1986, p. 23. 24 REYES, Op. ci ., p. 9. Véase B una CINTI, “E asmismo e idee le e a ie in C is óbal de Cas illejo”. Annali della Facol a di Lingue e Le e a u e S anie e di Ca’Fosca i 3 (1964) 65-80. 25 CINTI, A . ci ., pp. 17-19. Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o Lib osdelaco e.es, nº 9, año 6, o oño-in ie no, 2014. ISSN 1989-6425 “una ex ao dina ia uen e de da os de la ida polí ica que el au o conoció de p ime a mano y de sus p opias expe iencias biog á icas y co esanas. Pa icula in e és iene la a iada ipología (los di e en es «g ados») de quienes gi an en o no a ese ma e malo um áulico.”26 AULA DE CORTESANOS: ESTRUCTURA, ARGUMENTO Y PERSONAJES El Diálogo llamado Aula (de co esanos), Aula de co esanos27 o Diálogo (y discu so) de la ida de Co e28 es la de mayo ex ensión de las “Ob as mo ales” de Cas illejo. Apa ece en el ms. 3691 de la Biblio eca Nacional (Lib o de di e sas obas), de 1568, con el í ulo de Diálogo llamado Aula de co esanos ( . 82 - 104 )29; ambién se imp imió en edición conjun a con el Diálogo en e la Ve dad y la Lisonja en 1614 en Alcalá po And és Sánchez de Ezpele a con el nomb e de T a ado de la ida de co e30. La Ös e eichische Na ionalbiblio hek de Viena conse a o o imp eso de 1615 de es a edición (sign. * 38.Bb.69). En la Biblio eca Nacional se encuen a el mss/12931/10, de ein a y cua o hojas, con el nomb e de Dialogo y discu so de la ida de Co e [Manusc i o]: [poema]: No se qué camino halle / pa a ene de Come y que incluye al inal la licencia de imp esión echada en Mad id a 14 de sep iemb e de 1761. Apa ece ecogido igualmen e en e las “Ob as mo ales y de de oción” den o de las Ob as de Ch is ó al de Cas illejo (Mad id, en casa de Pie es Cosin, 1573); po F ancisco Sánchez en 1577, y con pos e io es ediciones de 1582 (¿Ambe es?); de 1598 de Ambe es de los imp eso es Ma ín Nuncio y Ped o Belle o; 1600 po And és Sánchez; 1792 po Ramón Fe nández, con el í ulo de Ob as de C is óbal de Cas illejo, sec e a io del empe ado don Fe nando; y de 1854 bajo el nomb e de Poesías, en la colección ecopilada po Adol o de Cas o. La de 1598 de Ped o Belle o se encuen a ambién en la Biblio eca del All Souls College (G ea Lib. Galle y) de la Uni e sidad de Ox o d (ms. nn. 17.13, sign. A-2H¹²), en la Uni e sidad de Camb idge (Uni e si y Lib a y: O de in Ra e Books Room, sign. F159.e.6.1) y en la Biblio eca Nacional de Aus ia (sign. 26571- A), es imonios no e e idos has a la echa. Igualmen e la Uni e sidad de Camb idge albe ga o o es imonio de la edición de 1792 (7743.d.10-) ampoco ci ado. No exis e edición c í ica mode na del Aula31, ya que an solo con amos con las ediciones de las Ob as de Cas illejo que ealiza a J. Domínguez !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 26 Véase CASTILLEJO, An ología poé ica Op. ci ., p. 278. 27 Becca ia ad ie e sob e la edundancia de es e í ulo ( éase BECCARIA, Op. ci ., p. 33, en no a). 28 “En la P ., después de ‘co egido y enmendado’ po Juan López de Velasco, había apa ecido con el í ulo de Diálogo y discu so de la ida de Co e” ( éase BECCARIA, Op. ci ., ibid.). 29 Ve sión manusc i a del diálogo “incomple a” y “sin co ecciones inquisi o iales” ( éase BECCARIA, Op. ci ., ibid). 30 Véase Rogelio REYES CANO y Da id LÓPEZ DEL CASTILLO, “C is óbal de Cas illejo”, en: P. JAURALDE POU, D. GAVELA y P. C. ROJO ALIQUE, Dicciona io ilológico de Li e a u a Española. Siglo XVI. Mad id. Cas alia 2009, pp. 165-169; CASTILLEJO, Ob a comple a Op. ci ., p. XXV. 31 En p oyec o po el D . Rogelio Reyes Cano y la D a. Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o. Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o Lib osdelaco e.es, nº 9, año 6, o oño-in ie no, 2014. ISSN 1989-6425 Bo dona, el cual ecoge el diálogo en su omo III como Aula de co esanos32. La Biblio eca Vi ual Miguel de Ce an es oma como base es a edición pa a su e sión digi al. Asimismo, con amos con una e sión del diálogo con el í ulo Diálogo llamado Aula en la edición de la Ob a comple a del au o po pa e de R. Reyes33 y con una e sión educida (Diálogo llamado Aula) que el mismo in es igado incluyó en la An ología poé ica de C is óbal de Cas illejo34. El diálogo es á echado en P aga a 4 de sep iemb e de 1547, ciudad donde en onces se encon aba la co e del Rey de Romanos po la Gue a de Alemania35. Es á dedicado a Ped o Ca nice , “médico a agonés al se icio del ey, que había a endido ambién a Cas illejo en sus en e medades”36: “Muy noble y magní ico seño : Días ha que ues a me ced m’encomendó sc i iese po amo suyo en me o cas ellano alguna cosa de la ida y mise ias de palacio, a exemplo de algunos que en la ín an hecho lo mismo, como ue Eneas Sil io y En ique Hu eno, alemán, y o os, po en u a, que yo no sé […]. Yo, seño , e hecho en es o del Aula lo que e sabido, in ic a Mine a. Vues a me ced y los demás que la leye en esciban la olun ad a oque del abajo que me qües a; que aun es o me alcançó po se homb e de palacio”.37 El í ulo de la composición emi e al Misaulus si e Aula del alemán Ul ich on Hu en, en o os es imonios aludido simplemen e ambién como Aula. El é mino e a usado en la época pa a llama a los palacios (Co .). El diálogo es á di idido en ocho capí ulos he e ogéneos, siendo el úl imo el más ex enso y es la única de las ob as de Cas illejo que apa en emen e p esen a es a disposi io: -Capí ulo I: ( . 1-319). -Cap. II ( . 320-718). -Cap. III ( . 719-1057). -Cap. IV ( . 1058-1486). -Cap. V ( . 1487-1900). -Cap. VI ( . 1901-2309). -Cap. VII ( . 2310-2708). -Cap. VIII ( . 2709-4290). El a gumen o des ela que P udencio y su sob ino, el jo en hidalgo Luc ecio, obsesionado con med a 38 y ene hon a, siguen el iejo ópico del !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 32 Véase C is óbal de CASTILLEJO, Ob as, III. Mad id. Espasa-Calpe,1958, pp. 41-215. 33 Véase CASTILLEJO, Ob a comple a Op. ci ., pp. 511-626. 34 Véase CASTILLEJO, An ología poé ica Op. ci ., pp. 278-291. 35 Véase BECCARIA, Op. ci ., pp. 484-485. 36 Véase CASTILLEJO, An ología poé ica Op. ci ., p. 278, en no a. 37 Véase CASTILLEJO, Ob a comple a Op. ci ., pp. 511-512. 38 “El concep o de med a , ecuen e en los esc i os bajomedie ales sob e la o una y la ida de palacio, alcanzó una ele ancia p imo dial du an e la p ime a mi ad del siglo XVI. En es e pe iodo la co e egia se impuso en e a o as ins ancias como eje p eeminen e de la sociedad polí ica. En e las opciones que enía una pe sona con cie os ecu sos pa a Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o Lib osdelaco e.es, nº 9, año 6, o oño-in ie no, 2014. ISSN 1989-6425 iquezas, de los place es y de los delei es)55, y odos con el mismo p opósi o de “med a y me esce ” ( . 2809): - “mancebos lib es, sol e os” e “hidalgos y ca alle os” ( . 1097-1491). - “gen e mendigan e / y de se il condición” ( . 1493-1992), e e ida especialmen e a los escude os. - “negocian es”, “cui ados plei ean es” o “solici ado es” ( . 1993-2099), ca ac e izados po su codicia y po lle a una es esan e ida sin apenas eposo, al es a cons an emen e solíci os y ocupados. Sob e es e e ce es ado llama la a ención el echazo de an emano que ya mani ies a Luc ecio ( . 2000-2004), que condiciona, en e ec o, la b e edad del apa ado dedicado a es e menes e y el inicio ex ab up o de o a de las a ian es de es a p o esión, los “embaxado es” u “o ado es” ( . 2100-2309). -La anécdo a pe sonal que ela a P udencio da inal a la desc ipción de los embajado es e inicio al capí ulo sép imo, con la co espondien e disquisición sob e los “p i ados y icos” ( . 2310-2713), la cua a de las p o esiones y la que más le in e esa a Luc ecio, y a la que aspi a, po an o ( . 2310-2318). -En quin o y úl imo luga , se encuen an los se ido es ( . 2728-4285), a los que pod íamos llama “in e nos”, pues son aquellos que es án “en palacio esiden es” ( . 2734), y que cons i uyen el g ueso de la población co esana. A es e “colec i o” es á dedicado el capí ulo oc a o y inal. Si pa a Gue a a (Epís olas amilia es, 3256) la co e es mejo oí la que expe imen a la, pa a Cas illejo, con mayo eelabo ación ( . 4067-4075): sin duda es mejo pa a de lexos oílla po ía de ela o que pa a ella y seguilla ni gus alle, y sin en a en ba alla, sabe lo que passa en ella que pa a espe imen alla con engaños y que ella. El pe sonaje ea i ma las pésimas condiciones de es e mundo áulico en de alles más conc e os: dolo , codicia, necesidad cons an e de pedi a o , odio y compe encias en e mizas en e los co esanos, abu imien o de no pode ascende , is eza, ambición, zancadillas en e unos y o os, hamb e, ío, sed sueño, cansancio y pe secución ( . 4057-4155). !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 55 Realmen e c eo que Luc ecio se despis a al con a las p o esiones, pues si bien no es descabellado el inclui a los embajado es en e los negocian es, sí puede esul a , quizás, algo o zado y con uso, ya que pod ía pe ec amen e cons i ui un es ado independien e y se amplia ían con ello los o icios a seis. 56 “Le a pa a el Abad de Monse a e, en la qual se ocan los o a o ios que enian los Gen iles, y que mejo ida es i i en Monse a e, que no en la co e”. Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o Lib osdelaco e.es, nº 9, año 6, o oño-in ie no, 2014. ISSN 1989-6425 Po úl imo, o os mo i os, ópicos y pa adigmas p esen es en el diálogo son la mue e, la mu abilidad de la Fo una, las alsas amis ades, el pode de la lisonja y la olubilidad del a o eal, en e o os. CONCLUSIONES T as la lec u a del Aula, es ob io que Cas illejo ecu e a anécdo as in en adas y a algunas pe sonales inclusi e “de ipo jocoso”57 al desc ibi , po ejemplo, las inhóspi as posadas y los mismos males del míse o co esano elacionados con las de es ables iandas del e ec o io y las incomodidades del su i el ío in enso y las llu ias en los aslados p opios de la co e i ine an e. No obs an e, como ad ie e R. Reyes, “es di ícil p ecisa lo que de ondo au obiog á ico pueda habe en es os desahogos, que hay que alo a ambién a la luz de la ac i a li e a u a an ico esana de la época”58, po lo que puede debe se a “quejas since as o una simple concesión a la ópica en onces de moda sob e los males de la co e, a un an ico esanismo li e a io opues o a la exal ación p oco esana” de El Co esano de Bal asa de Cas iglione59. E ec i amen e, es as ing a i udes co esanas de las que se lamen a el poe a mi ob igense es necesa io inse a las y elaciona las con esa ópica de moda en Eu opa sob e los males de la co e y “la incidencia” del “menosp ecio de co e” español60 y con los ex os que eje cie on un in lujo di ec o en su ob a sob e es a emá ica, p incipalmen e de Hu en y los au o es i alianos. Es e hecho no con adice pa a nada que el poe a mi e “su en o no con ojos lúcidos y c í icos y que, es ando inme so en el a ispe o co esano”, supie a “gua da ese in eligen e dis anciamien o que es siemp e imp escindible pa a el juicio li e a io”61: “Él esc ibió de la co e desde la co e. Y lo hizo bajo la o ma del diálogo enacen is a. Es deci , la ieja opís ica an ico esana de aíz medie al e i alizada en un molde de la úl ima ho a, aunque en es a ocasión emplease el e so y no la p osa.”62 Pe o sí pod íamos a i ma asimismo que el poe a ealiza en cla e de humo ag idulce un e dade o eje cicio li e a io capaz de pe ecciona la ópica en la que se inse a su an ico esanismo, a la ez que de o ece una i ónica e lexión sob e sus p opias i encias co esanas, y un magní ico e a o de su ambien e y de su época, así como de su a e li e a io. !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 57 PERIÑÁN, A . ci ., p. 273. 58 Véase CASTILLEJO, Ob a comple a Op. ci ., p. X. 59 Véase CASTILLEJO, An ología poé ica Op. ci ., p. 27. 60 REYES, A . ci ., p. 9. 61 REYES, A . ci ., p. 10. 62 Ibid. Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o Lib osdelaco e.es, nº 9, año 6, o oño-in ie no, 2014. ISSN 1989-6425 T as los consejos de P udencio, Luc ecio desis e de sus aspi aciones co esanas. Quizás, Cas illejo imagina a es a ida de icción como a iso, como consuelo de sí mismo, como bu la p opia de los años pe didos o po me o a án c eado . En su penúl ima in e ención, Luc ecio, aunque ya es á con encido de las penalidades de la ida palaciega, mues a una peculia ince idumb e y p eocupación palpable po p ese a la p i acidad de la cuan o menos comp ome ida con e sación que ha man enido con su ío y las “pelig osas” opiniones que es e ha e ido a lo la go del diálogo; pod ía se o o guiño de Cas illejo, quien, as habe dado esa nega i a opinión de odo su en o no, ema algún ipo de ep esalia de aquellos que no en iendan y malin e p e en sus mo as sob e la co e ( . 4241-4258): Assí espe o haze lo, seño , mas quie o a isa qu’es a consul a quede, quan o a lo p ime o, en e noso os ocul a solos dos, y el e ce o se á Dios, po que la gen e no en ienda el mal que me dezís os de la co e y su bi ienda, ni doquie a sepan la is e mane a del p ocede y bi i ; que no a á después quien quie a i a palacio a se i de su g ado, y os queda éis culpado de los p íncipes po ello. Pe o la e dad es que las mo daces palab as con enidas en su diálogo, a pesa de no habe sido p esun amen e publicado en ida, no caye on en saco o o, pues Cas illejo, casi en el úl imo háli o de su ida, muy en e mo y con unos sesen a años ecibe el an ansiado econocimien o económico y social de su iel se icio. En e ec o, un dec e o del ey Fe nando, quien asume po esc i o que no había cumplido odas las p omesas con su sec e a io, dispone un año an es de la mue e del poe a la en ega de dos mil lo ines pagade os en plazos anuales con los que el mi ob igense, según los es imonios, pudo ene un inal de ida mucho más holgado. Pe o, además, su cuan iosa he encia y su lujosa umba de Wiene Neus ad , en la iglesia ienesa de la abadía cis e ciense de Neuklos e al lado de impo an es pe sonalidades y en un luga des acado del emplo, dejan en e e que no e a en absolu o pob e, aunque siemp e exp ese su epe ida queja, mo i o ambién ecu en e en Ma ía del Rosa io Ma ínez Na a o Lib osdelaco e.es, nº 9, año 6, o oño-in ie no, 2014. ISSN 1989-6425 o os au o es. Si bien un poco a de, al au o pa ece que le ue bien en su emp esa y ambién a las pe sonas que dis u a ían de su jugoso es amen o63. Recibido:01/06/2014 Ap obado:26/09/2014 !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 63 Véase BECCARIA, Op. ci ., pp. 520-524.