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Otro acercamiento a las miserias de la corte: el Aula de cortesanos (1547) de Cristóbal de Castillejo

Martínez Navarro, María del Rosario

Abstract

La literatura antiáulica fue una corriente de moda durante todo el Siglo de Oro entre un elevado número de importantes humanistas. En sus textos la corte es entendida como un verdadero mar de males (mare malorum). Entre los autores que cultivan con mayor profusión este tema destaca la figura del poeta salmantino Cristóbal de Castillejo (Ciudad Rodrigo, ¿1490?-Viena, 1550). La faceta anticortesana de Castillejo es una de las menos atendidas por la crítica, pero, sin lugar a dudas, uno de los capítulos más sustantivos de su obra y de innegable trascendencia para las letras áureas, especialmente el caso de su diálogo titulado Aula de cortesanos (1547), su testimonio más determinante y representativo para entender con exactitud esta manifestación literaria y su proyección posterior. En este trabajo se aborda el estudio del Aula como otro testimonio fundamental de las miserias del espacio áulico y del fenómeno de la corte europea.

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María del Rosario Martínez Navarro Librosdelacorte.es, nº 9, año 6, otoño-invierno, 2014. ISSN 1989-6425 OTRO ACERCAMIENTO A LAS MISERIAS DE LA CORTE: EL AULA DE CORTESANOS (1547) DE CRISTÓBAL DE CASTILLEJO María del Rosario Martínez Navarro (Universidad de Sevilla) CRISTÓBAL DE CASTILLEJO: UN HOMBRE DE CORTE La vida de Castillejo juega un papel fundamental en la Europa del siglo XVI, pues uno de los aspectos más significativos de su biografía señalados por la crítica fue su pronta y “sostenida vinculación con el mundo de la corte”1 al servicio de una de las figuras más importantes y significativas en la Centroeuropa de esta época como es la del Archiduque de Austria y Rey de Bohemia, Fernando de Habsburgo, que llegaría a proclamarse Rey de Romanos2. Son interesantes las diversas facetas de su vida cortesana documentadas por sus excelentes biógrafos: viajes, dietas, expediciones, relaciones literarias e incluso referencias a su vida sentimental3. En su vida podemos resaltar tres hitos o referentes clave de su vinculación cortesana: - Por un lado, su condición de paje en la corte de los Reyes Católicos desde la temprana edad de quince años y, en una segunda etapa, donde pasara a realizar las funciones propias de secretario del joven infante don Fernando, nieto del rey católico y hermano del futuro emperador Carlos I, con quien compartiría, como indica R. Reyes, “juegos, expediciones y tal vez también preocupaciones políticas”4. De ello el poeta nos da testimonio en el Aula (vv. 1172-1182): Mas yo, estando so ageno poder y mando, a la corte fui llevado !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 1 Cristóbal de CASTILLEJO, Obra completa. Madrid. Biblioteca Castro 1998, p. IX. 2 Para lo relacionado con la presencia de Castillejo en la corte vienesa de Fernando, véase Christopher F. LAFERL, Die Kultur der Spanier in Österreich unter Ferdinand I. 1522-1564. Wien. Böhlau Verlag, Junge Wiener Romanistik 1997, pp. 77-102; y 178-186. 3 Sobre su fecha de nacimiento estimada y estos avatares cortesanos, véase María Dolores BECCARIA LAGO, Vida y obra de Cristóbal de Castillejo. Madrid. Anejos del Boletín de la Real Academia Española, Anejo LV 1997. En la Real Biblioteca del Palacio Real de Madrid se conservan documentos firmados por Castillejo “por mandado de su alteza” que reflejan el día a día de los asuntos “de trámite” en las aulas y su activa labor de secretario al servicio del infante. 4 Rogelio REYES CANO, Medievalismo y renacentismo en la obra poética de Cristóbal de Castillejo. Madrid. Fundación Juan March 1980, p. 6. El tópico sobre la crianza en la corte ya se encontraba en Pérez de Guzmán, quien “indicaba la posibilidad de promoción social a través del aprendizaje de la cortesía”. Véase Antonio ÁLVAREZ-OSSORIO ALVARIÑO, “Corte y cortesanos en la monarquía de España”, en: G. PATRIZI y A. QUONDAM (eds.), Educare il corpo educare la parola nella trattatistica del Rinascimento. Roma. Bulzoni Editore 1998, p. 332, en nota. María del Rosario Martínez Navarro Librosdelacorte.es, nº 9, año 6, otoño-invierno, 2014. ISSN 1989-6425 en tiempo de don Fernando, ínclito rey, señalado en bondad, valor y prosperidad entre los príncipes buenos, siendo entonces yo de edad de quince años, y aun de menos, no cumplidos5. Esta primera experiencia que de la corte tuvo en España, al menos durante cuatro o cinco años, sin duda constituyó una magnífica escuela bajo el pupilaje de un experimentado instructor como era el monarca aragonés “para el aprendizaje cortesano y político del futuro secretario del Rey de Romanos”6; a su vez, sería “preludio de otra andadura cortesana más dilatada y azarosa que, andando el tiempo, habrá de recorrer con su antiguo señor en la Viena imperial”7. - En segundo lugar, su ingreso en el convento cisterciense de Santa María de Valdeiglesias, donde permanecería desde 1520 a 1525; y el hecho de que en 1522 sea elegido por el Obispo de Astorga, nuncio papal, entre sus asesores y en calidad de ayudante para un importante viaje diplomático y misión de paz a Inglaterra, como testimonia su amigo y confidente don Martín de Salinas en sus cartas8, y de lo que podemos deducir que Castillejo era muy valorado en estas cuestiones políticas. - Por último, por mediación y recomendación del embajador del infante don Fernando ante Carlos V, el mencionado Martín de Salinas, Castillejo parte a Toledo en 1525 para trasladarse definitivamente a la ciudad de Viena el 25 de septiembre y ejercer allí como apoyo a Gabriel de Salamanca en las labores de secretario del archiduque Fernando. La estancia y la inmersión en la corte de Viena durante veinticinco años le supusieron un conocimiento del ambiente cultural, de la ideología de Erasmo de Rotterdam y de la alta política europea. La ciudad se convertiría en su segunda patria, hasta su muerte un 12 de junio de 1550. En efecto, su segunda etapa como secretario, tras ese paréntesis de siete años desde que saliera Fernando de España sin incluir al poeta entre su séquito y en los que el autor dejaría temporalmente la corte y se dedicaría a sus estudios eclesiásticos como miembro de la Orden del Císter, comenzaría !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 5 Para este y los demás textos del Aula de cortesanos se ha seguido la edición de la Obra completa realizada por R. Reyes Cano. El texto base del Aula en dicha edición procede del Libro de diversas trobas (manuscrito 3691 de la Biblioteca Nacional), de 1568 (fols. 82r-104r). Véase CASTILLEJO, Op. cit. 6 REYES, ibid. 7 REYES, ibid. 8 BECCARIA, Op. cit., pp. 178-186. Martín de SALINAS, El emperador Carlos V y su corte según las cartas de Don Martín de Salinas embajador del infante Don Fernando (1522-1539). Madrid. Establecimiento Tipográfico de Fortanet 1903. María del Rosario Martínez Navarro Librosdelacorte.es, nº 9, año 6, otoño-invierno, 2014. ISSN 1989-6425 cuando el poeta se instala definitivamente en Viena, según declaran numerosos testimonios de carácter epistolar. Viena era, por consiguiente, una ciudad cosmopolita donde la figura de Erasmo de Rotterdam tenía mucho predicamento y un núcleo dinámico receptor de todas las novedades, así como una encrucijada de la política del momento. Bajo la estancia de Castillejo allí, por tanto, como ha venido insistiendo la crítica, subyacen numerosas e innegables implicaciones ideológicas y culturales fundamentales para entender su personalidad y su obra, de las que el autor ha dejado constancia en buena parte de sus versos, sobre todo si se tiene presente el hecho de que en la base de esa política estaba Erasmo, preceptor del Infante don Fernando. Estos interesantes datos biográficos del poeta lo presentan como un hombre moderno, totalmente abierto a las inquietudes culturales y en contacto directo con el clima ideológico de la vieja ciudad del Danubio, así como con sus círculos más avanzados. En este sentido, su larga estancia en la corte vienesa lo muestra totalmente integrado en un ambiente extranjero, en un ámbito socio-cultural muy selecto y con algunas de sus amistades íntimas de juventud, en contacto con altos y notables cargos e inserto de lleno en actividades y asuntos cortesanos, políticos y administrativos. El poeta alcanzaría pronto gran prestigio, reputación, peso político y responsabilidad y fue tenido en alta estima, al menos durante mucho tiempo. Sin embargo, según sus textos la visión que tuvo de su vida cortesana distaba mucho de esta realidad y parece que el poeta no consiguió sus metas o por lo menos así lo sugieren sus versos. De igual forma, para A. Prieto: “la vinculación cortesana de Castillejo es fundamental para captar la dirección y extensión de su obra no ya en casos argumentales concretos, sino en su totalidad, porque ella acusa su clara participación en un realismo humanístico obtenido por la recuperación clásica de la iocunditas, iniciada en 1416 con el descubrimiento del texto completo de la Institutio de Quintiliano y poco después del ciceroniano De oratore, acogidos básicamente en el De sermone de Pontano”9. No queda entonces duda alguna de que en la corte vienesa el secretario había estado respirando y retroalimentándose de lo que M. Bataillon denominara una “atmósfera erasmiana”10 , por lo que Castillejo necesariamente tuvo que “beber” del espíritu de modernidad en esplendor !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 9 Antonio PRIETO, “Poética y diálogo renacentista en Castillejo [y] Sánchez de Lima”, en: A. RALLO Y R. MALPARTIDA (eds.), Estudios sobre el diálogo renacentista español. Antología de la crítica. Málaga. Universidad de Málaga 2006, p. 384. 10 Véase REYES, Op. cit., p. 10. María del Rosario Martínez Navarro Librosdelacorte.es, nº 9, año 6, otoño-invierno, 2014. ISSN 1989-6425 por aquellos años y estar “abierto a los movimientos más progresivos del momento”11. Además, la privilegiada posición geográfica de la ciudad vienesa, de lo que él mismo da cuenta en sus versos, le supuso “un contacto permanente con el clima cultural de Italia y con escritores cuya influencia se deja notar asimismo en su obra”12. Finalmente, no querríamos omitir otro de los aspectos que más influyen en la génesis del género antiáulico como es el de las facciones cortesanas y, en general, el sistema político de la corte, pues no deja de ser revelador que muchos de los autores que han practicado la literatura bucólica hayan vivido casi toda su vida en este ámbito cortesano. Según ha estudiado E. Torres13, el modelo cortesano impuesto acaba por asfixiar al individuo y provoca la creación de una de las manifestaciones anticortesanas más evidentes como es la literatura pastoril, que surge cuando se consolida el concepto de corte, en busca de un mundo previo de libertad y de ensoñaciones del paraíso perdido por parte de la nobleza sometida y de otros “sufridores” de la corte14. Habría que señalar, por ejemplo, el evidente caso del autor cortesano del Lazarillo y de otros autores “pastoriles” que llevaron una vida ajetreada (Lope de Vega, Miguel de Cervantes, Jacopo Sannazaro o Jorge de Montemayor) en oposición al tema literario de idealización del mundo agreste que proclamaron. Parece, pues, una constante. Relacionado con ello, habría que señalar algo que parece una pieza clave dentro del complejo “puzzle” del sistema político cortesano del que Castillejo participó durante toda su vida y que podría justificar la redacción de su obra anticortesana, siendo pionero partícipe de esa especie de máscara civilizatoria que crearon él y otros autores de su entorno exhaustos de la ingrata vida cortesana. J. Leftoff ya sugería la posibilidad de que el autor tuviera relación con el movimiento comunero15 y M. D. Beccaria aporta los datos sobre su presunta implicación en una conspiración en 151716. A este respecto, deberíamos preguntarnos por qué escribió Castillejo el Aula de cortesanos y otros poemas anticortesanos. Junto a la tópica a la que el poeta quiso voluntariamente adherirse y con la que en un momento dado se sintió totalmente identificado, podría haber otra causa casi obligada que necesariamente, por ser Castillejo quién era, tenía que cumplir. Aunque él, tal !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 11 REYES, Op. cit., p. 11. 12 BECCARIA, Op. cit., p. 515. 13 Eduardo TORRES COROMINAS, “Pícaros, pastores y caballeros: narrativa y oposición política en España a mediados del siglo XVI”, en: P. BOTTA (coord.), Rumbos del hispanismo en el umbral del Cincuentenario de la AIH, vol. VII. Roma. Bagatto Libri 2012, pp. 120-131. 14 Para un análisis pormenorizado de la figura del cortesano renacentista, véanse Norbert ELÍAS, La sociedad cortesana. Madrid. Fondo de Cultura Económica 1993, y Amedeo QUONDAM, El discurso cortesano. Edición e introducción de Eduardo Torres Corominas. Madrid. Ediciones Polifemo 2013. 15 Joel LEFTOFF, Cristóbal de Castillejo: su tiempo, su vida y aspectos de su obra. Indiana University 1976 / University Microfilms 1981, p. 87. Véase Rogelio REYES CANO, Estudios sobre Cristóbal de Castillejo (tradición y modernidad en la encrucijada poética del siglo XVI). Salamanca. Ediciones Universidad de Salamanca 2000, pp. 17-18. 16 Véase BECCARIA, Op. cit., pp. 130-139. Francesillo de Zúñiga hace alusión a estos acontecimientos en su Crónica burlesca al haber sido un acontecimiento de notable resonancia. María del Rosario Martínez Navarro Librosdelacorte.es, nº 9, año 6, otoño-invierno, 2014. ISSN 1989-6425 vez por miedo a ser denunciado, se excuse y justifique discreta y modestamente sus continuas y mordaces críticas a su señor y a su corte a lo largo de los 4290 versos, sus lectores no podemos dejarnos engañar por el ingenio para salir del comprometido paso del astuto y habilidoso mirobrigense, que quería dejar, si bien con cautela, constancia de sus quejas cortesanas respecto a su señor, el Archiduque Fernando Rey de Romanos, o la traición de alguna persona de confianza y de su entorno tras años de infatigable y leal servicio. Pero Castillejo, aparte de querer referir sus indudables y, quizás, ciertas quejas personales, pudo haber sido, además, el portavoz indispensable de la facción desfavorecida a la que él perteneció, cuya posición y cargo privilegiados en la corte le permitían desde luego. ! ! EL AULA DE CORTESANOS COMO CRÓNICA DE UNA VIDA DESENGAÑADA Sabemos de la confianza depositada por don Fernando en Castillejo y del reconocimiento no siempre “expresivo” que tributó a su lealtad y competencia; sin embargo, el poeta con frecuencia se queja amargamente, entre otros aspectos, “de la probada tacañería del monarca a la hora de pagar sueldos o conceder prebendas, y se lamentaría también en sus textos literarios de los engaños, sinsabores, y penurias económicas de la vida de la corte”17, a la que “tantos años y desvelos había dedicado”18. Como hicieran Juan de Mena, Garcilaso de la Vega, Juan Boscán, Diego Hurtado de Mendoza y tantos otros autores, también Castillejo escribe sus versos bajo el estímulo de este ambiente cortesano, “receptáculo de todas las innovaciones y especial caja de resonancia de la gran crisis ideológica y literaria del primer renacimiento español”19 y hará de la tópica literaria anticortesana “uno de sus temas preferidos y más recurrentes”20. Por ello, es por lo que para R. Reyes “el anticortesanismo literario constituye por sí solo uno de los capítulos más sustantivos de toda la obra en verso de Castillejo y es, sin duda, uno de los aspectos donde mejor se plasma esa doble conexión del poeta tanto con la tradición anticortesana medieval como con la serie de expresiones literarias sobre la corte que tienen lugar a lo largo del siglo XVI”21. La corte de Fernando el Católico y, especialmente la de su nieto, el Archiduque Fernando, se le antojaron un lugar donde poder cumplir sus codiciadas ansias de medrar, propias de un adolescente despierto de su edad y luego de un cortesano experimentado que se sabía merecedor de un ascenso social. Sin embargo, desde su llegada a ambas parece que se da cuenta de que no era oro todo lo que relucía y esta supuso un cambio duro en un joven “acostumbrado a un tipo de existencia muy distinto” y a quien “las !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 17 Véase CASTILLEJO, Op. cit., p. X. 18 REYES, Op. cit., p. 8. 19 REYES, Op. cit., p. 6. 20 Véase Cristóbal de CASTILLEJO, Antología poética. Madrid. Cátedra 2004, p. 15. 21 REYES, Op. cit., p. 35. María del Rosario Martínez Navarro Librosdelacorte.es, nº 9, año 6, otoño-invierno, 2014. ISSN 1989-6425 incomodidades y trabajos de la vida de la corte en general, agravados en este caso por su condición de paje, se presentaban de golpe, tal como el poeta lo expresa en el diálogo Aula, ante los asombrados ojos de quien no daba crédito a lo que le estaba sucediendo”22. Castillejo seguramente procedería de familia hidalga y esta mala experiencia que recordaría toda su vida la expresa en los versos 1891-1900, en boca de Prudencio: y me vi, la primer noche que fui a palacio a ser domado, tal que no me conoscí, entre tantos acostado, mis iguales, el número de los quales hera, por nuestros pecados, sobre cinco cabeçales honze pajes estrellados. Castillejo resentido y arrepentido se lamentará siempre de los años perdidos en la corte (vv. 1162-1171): Mas si yo al tiempo que me llevó allá mi dicha, supiera lo que después me mostró la experiencia verdadera, no sin daños, y entendiera los engaños, creedme, Lucrecio, a mí que aquellos mis nuevos años no se gastaran así. Más adelante, el poeta expresa que sus años en el aula los ha tirado por la borda (vv. 1183-1201): Los quales doy por bividos antes de venir allí, y los demás por perdidos después que a la corte fui. Y si fuesse posible que yo pudiese tornarlos a recebir, daría buen interese !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 22 BECCARIA, Op. cit., pp. 64-65. María del Rosario Martínez Navarro Librosdelacorte.es, nº 9, año 6, otoño-invierno, 2014. ISSN 1989-6425 por tornarlos a bivir, y pasar en otra parte o lugar de más sosiego y asiento, de do pudiese sacar menos arrepentimiento y manquera; y si Dios hijos me diera en quien esto se enmendara, tan mal padre no les fuera que en corte los enpleara. Al conocer estos desafortunados avatares de la vida de Castillejo, su diálogo anticortesano, por tanto, parece “tener para el poeta toda la virtualidad exigida por un tema tan personal y efusivo como es el desahogo de sus desengaños cortesanos, aun contando con el prestigio del anticortesanismo literario triunfante en su época (Guevara, Piccolomini, Von Hütten, Aretino…)”23. De esta manera, el poeta da “forma literaria a desilusiones y amarguras muy reales que pueden explicar también algunos de los motivos más repetidos en sus obras” 24 , como la petición de una recompensa económica por sus servicios. Siguiendo a B. Cinti: “El aula trasfigura il tema, tradizionalmente retorico, della descrizione della vita cortigiana, in un dialogo in cui le lodi e il disprezzo per la vita di corte, incarnati nei due interlocutori, si trasformano in voci profondamente drammatiche e giungono spesso a essere tremendi rimproveri fatti con linguaggio preciso, audace, non solo rivolto all’ambiente che circonda i potenti, ma a tutti quelli che non lesinano bassi compromessi pur di soddisfare la propria ambizione […] sono pagine in cui il cuore imprioginato si sfoga in impeti di amarezza per l’ambiente ipocrita, governato solo dal capriccio del signore, ambiente in cui si è consumata la maggior parte della sua vita che tante delusione –al posto dei lunghi sogniva raccogliendo.”25 En palabras de R. Reyes, el Aula es, por consiguiente, !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 23 Véase Cristóbal de CASTILLEJO, Diálogo de mujeres. Madrid, Castalia 1986, p. 23. 24 REYES, Op. cit., p. 9. Véase Bruna CINTI, “Erasmismo e idee letterarie in Cristóbal de Castillejo”. Annali della Facolta di Lingue e Letterature Straniere di Ca’Foscari 3 (1964) 65-80. 25 CINTI, Art. cit., pp. 17-19. María del Rosario Martínez Navarro Librosdelacorte.es, nº 9, año 6, otoño-invierno, 2014. ISSN 1989-6425 “una extraordinaria fuente de datos de la vida política que el autor conoció de primera mano y de sus propias experiencias biográficas y cortesanas. Particular interés tiene la variada tipología (los diferentes «grados») de quienes giran en torno a ese mare malorum áulico.”26 AULA DE CORTESANOS: ESTRUCTURA, ARGUMENTO Y PERSONAJES El Diálogo llamado Aula (de cortesanos), Aula de cortesanos27 o Diálogo (y discurso) de la vida de Corte28 es la de mayor extensión de las “Obras morales” de Castillejo. Aparece en el ms. 3691 de la Biblioteca Nacional (Libro de diversas trobas), de 1568, con el título de Diálogo llamado Aula de cortesanos (ff. 82r- 104r)29; también se imprimió en edición conjunta con el Diálogo entre la Verdad y la Lisonja en 1614 en Alcalá por Andrés Sánchez de Ezpeleta con el nombre de Tratado de la vida de corte30. La Österreichische Nationalbibliothek de Viena conserva otro impreso de 1615 de esta edición (sign. * 38.Bb.69). En la Biblioteca Nacional se encuentra el mss/12931/10, de treinta y cuatro hojas, con el nombre de Dialogo y discurso de la vida de Corte [Manuscrito]: [poema]: No se qué camino halle / para tener de Comer y que incluye al final la licencia de impresión fechada en Madrid a 14 de septiembre de 1761. Aparece recogido igualmente entre las “Obras morales y de devoción” dentro de las Obras de Christóval de Castillejo (Madrid, en casa de Pierres Cosin, 1573); por Francisco Sánchez en 1577, y con posteriores ediciones de 1582 (¿Amberes?); de 1598 de Amberes de los impresores Martín Nuncio y Pedro Bellero; 1600 por Andrés Sánchez; 1792 por Ramón Fernández, con el título de Obras de Cristóbal de Castillejo, secretario del emperador don Fernando; y de 1854 bajo el nombre de Poesías, en la colección recopilada por Adolfo de Castro. La de 1598 de Pedro Bellero se encuentra también en la Biblioteca del All Souls College (Great Lib. Gallery) de la Universidad de Oxford (ms. nn. 17.13, sign. A-2H¹²), en la Universidad de Cambridge (University Library: Order in Rare Books Room, sign. F159.e.6.1) y en la Biblioteca Nacional de Austria (sign. 26571- A), testimonios no referidos hasta la fecha. Igualmente la Universidad de Cambridge alberga otro testimonio de la edición de 1792 (7743.d.10-) tampoco citado. No existe edición crítica moderna del Aula31, ya que tan solo contamos con las ediciones de las Obras de Castillejo que realizara J. Domínguez !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 26 Véase CASTILLEJO, Antología poética Op. cit., p. 278. 27 Beccaria advierte sobre la redundancia de este título (véase BECCARIA, Op. cit., p. 33, en nota). 28 “En la Pr., después de ‘corregido y enmendado’ por Juan López de Velasco, había aparecido con el título de Diálogo y discurso de la vida de Corte” (véase BECCARIA, Op. cit., ibid.). 29 Versión manuscrita del diálogo “incompleta” y “sin correcciones inquisitoriales” (véase BECCARIA, Op. cit., ibid). 30 Véase Rogelio REYES CANO y David LÓPEZ DEL CASTILLO, “Cristóbal de Castillejo”, en: P. JAURALDE POU, D. GAVELA y P. C. ROJO ALIQUE, Diccionario filológico de Literatura Española. Siglo XVI. Madrid. Castalia 2009, pp. 165-169; CASTILLEJO, Obra completa Op. cit., p. XXV. 31 En proyecto por el Dr. Rogelio Reyes Cano y la Dra. María del Rosario Martínez Navarro. María del Rosario Martínez Navarro Librosdelacorte.es, nº 9, año 6, otoño-invierno, 2014. ISSN 1989-6425 Bordona, el cual recoge el diálogo en su tomo III como Aula de cortesanos32. La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes toma como base esta edición para su versión digital. Asimismo, contamos con una versión del diálogo con el título Diálogo llamado Aula en la edición de la Obra completa del autor por parte de R. Reyes33 y con una versión reducida (Diálogo llamado Aula) que el mismo investigador incluyó en la Antología poética de Cristóbal de Castillejo34. El diálogo está fechado en Praga a 4 de septiembre de 1547, ciudad donde entonces se encontraba la corte del Rey de Romanos por la Guerra de Alemania35. Está dedicado a Pedro Carnicer, “médico aragonés al servicio del rey, que había atendido también a Castillejo en sus enfermedades”36: “Muy noble y magnífico señor: Días ha que vuestra merced m’encomendó scriviese por amor suyo en metro castellano alguna cosa de la vida y miserias de palacio, a exemplo de algunos que en latín an hecho lo mismo, como fue Eneas Silvio y Enrique Huteno, alemán, y otros, por ventura, que yo no sé […]. Yo, señor, e hecho en esto del Aula lo que e sabido, invicta Minerva. Vuestra merced y los demás que la leyeren resciban la voluntad a troque del trabajo que me qüesta; que aun esto me alcançó por ser hombre de palacio”.37 El título de la composición remite al Misaulus sive Aula del alemán Ulrich von Hutten, en otros testimonios aludido simplemente también como Aula. El término era usado en la época para llamar a los palacios (Cov.). El diálogo está dividido en ocho capítulos heterogéneos, siendo el último el más extenso y es la única de las obras de Castillejo que aparentemente presenta esta dispositio: -Capítulo I: (vv. 1-319). -Cap. II (vv. 320-718). -Cap. III (vv. 719-1057). -Cap. IV (vv. 1058-1486). -Cap. V (vv. 1487-1900). -Cap. VI (vv. 1901-2309). -Cap. VII (vv. 2310-2708). -Cap. VIII (vv. 2709-4290). El argumento desvela que Prudencio y su sobrino, el joven hidalgo Lucrecio, obsesionado con medrar38 y tener honra, siguen el viejo tópico del !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 32 Véase Cristóbal de CASTILLEJO, Obras, III. Madrid. Espasa-Calpe,1958, pp. 41-215. 33 Véase CASTILLEJO, Obra completa Op. cit., pp. 511-626. 34 Véase CASTILLEJO, Antología poética Op. cit., pp. 278-291. 35 Véase BECCARIA, Op. cit., pp. 484-485. 36 Véase CASTILLEJO, Antología poética Op. cit., p. 278, en nota. 37 Véase CASTILLEJO, Obra completa Op. cit., pp. 511-512. 38 “El concepto de medrar, frecuente en los escritos bajomedievales sobre la fortuna y la vida de palacio, alcanzó una relevancia primordial durante la primera mitad del siglo XVI. En este periodo la corte regia se impuso frente a otras instancias como eje preeminente de la sociedad política. Entre las opciones que tenía una persona con ciertos recursos para María del Rosario Martínez Navarro Librosdelacorte.es, nº 9, año 6, otoño-invierno, 2014. ISSN 1989-6425 riquezas, de los placeres y de los deleites)55, y todos con el mismo propósito de “medrar y merescer” (v. 2809): - “mancebos libres, solteros” e “hidalgos y cavalleros” (vv. 1097-1491). - “gente mendigante / y de servil condición” (vv. 1493-1992), referida especialmente a los escuderos. - “negociantes”, “cuitados pleiteantes” o “solicitadores” (vv. 1993-2099), caracterizados por su codicia y por llevar una estresante vida sin apenas reposo, al estar constantemente solícitos y ocupados. Sobre este tercer estado llama la atención el rechazo de antemano que ya manifiesta Lucrecio (vv. 2000-2004), que condiciona, en efecto, la brevedad del apartado dedicado a este menester y el inicio ex abrupto de otra de las variantes de esta profesión, los “embaxadores” u “oradores” (vv. 2100-2309). -La anécdota personal que relata Prudencio da final a la descripción de los embajadores e inicio al capítulo séptimo, con la correspondiente disquisición sobre los “privados y ricos” (vv. 2310-2713), la cuarta de las profesiones y la que más le interesa a Lucrecio, y a la que aspira, por tanto (vv. 2310-2318). -En quinto y último lugar, se encuentran los servidores (vv. 2728-4285), a los que podríamos llamar “internos”, pues son aquellos que están “en palacio residentes” (v. 2734), y que constituyen el grueso de la población cortesana. A este “colectivo” está dedicado el capítulo octavo y final. Si para Guevara (Epístolas familiares, 3256) la corte es mejor oírla que experimentarla, para Castillejo, con mayor reelaboración (vv. 4067-4075): sin duda es mejor para de lexos oílla por vía de relator que para vella y seguilla ni gustalle, y sin entrar en batalla, saber lo que passa en ella que para esperimentalla con engaños y querella. El personaje reafirma las pésimas condiciones de este mundo áulico en detalles más concretos: dolor, codicia, necesidad constante de pedir favor, odio y competencias enfermizas entre los cortesanos, aburrimiento de no poder ascender, tristeza, ambición, zancadillas entre unos y otros, hambre, frío, sed sueño, cansancio y persecución (vv. 4057-4155). !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 55 Realmente creo que Lucrecio se despista al contar las profesiones, pues si bien no es descabellado el incluir a los embajadores entre los negociantes, sí puede resultar, quizás, algo forzado y confuso, ya que podría perfectamente constituir un estado independiente y se ampliarían con ello los oficios a seis. 56 “Letra para el Abad de Monserrate, en la qual se tocan los oratorios que tenian los Gentiles, y que mejor vida es vivir en Monserrate, que no en la corte”. María del Rosario Martínez Navarro Librosdelacorte.es, nº 9, año 6, otoño-invierno, 2014. ISSN 1989-6425 Por último, otros motivos, tópicos y paradigmas presentes en el diálogo son la muerte, la mutabilidad de la Fortuna, las falsas amistades, el poder de la lisonja y la volubilidad del favor real, entre otros. CONCLUSIONES Tras la lectura del Aula, es obvio que Castillejo recurre a anécdotas inventadas y a algunas personales inclusive “de tipo jocoso”57 al describir, por ejemplo, las inhóspitas posadas y los mismos males del mísero cortesano relacionados con las detestables viandas del refectorio y las incomodidades del sufrir el frío intenso y las lluvias en los traslados propios de la corte itinerante. No obstante, como advierte R. Reyes, “es difícil precisar lo que de fondo autobiográfico pueda haber en estos desahogos, que hay que valorar también a la luz de la activa literatura anticortesana de la época”58, por lo que puede deberse a “quejas sinceras o una simple concesión a la tópica entonces de moda sobre los males de la corte, a un anticortesanismo literario opuesto a la exaltación procortesana” de El Cortesano de Baltasar de Castiglione59. Efectivamente, estas ingratitudes cortesanas de las que se lamenta el poeta mirobrigense es necesario insertarlas y relacionarlas con esa tópica de moda en Europa sobre los males de la corte y “la incidencia” del “menosprecio de corte” español60 y con los textos que ejercieron un influjo directo en su obra sobre esta temática, principalmente de Hutten y los autores italianos. Este hecho no contradice para nada que el poeta mire “su entorno con ojos lúcidos y críticos y que, estando inmerso en el avispero cortesano”, supiera “guardar ese inteligente distanciamiento que es siempre imprescindible para el juicio literario”61: “Él escribió de la corte desde la corte. Y lo hizo bajo la forma del diálogo renacentista. Es decir, la vieja topística anticortesana de raíz medieval revitalizada en un molde de la última hora, aunque en esta ocasión emplease el verso y no la prosa.”62 Pero sí podríamos afirmar asimismo que el poeta realiza en clave de humor agridulce un verdadero ejercicio literario capaz de perfeccionar la tópica en la que se inserta su anticortesanismo, a la vez que de ofrecer una irónica reflexión sobre sus propias vivencias cortesanas, y un magnífico retrato de su ambiente y de su época, así como de su arte literario. !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 57 PERIÑÁN, Art. cit., p. 273. 58 Véase CASTILLEJO, Obra completa Op. cit., p. X. 59 Véase CASTILLEJO, Antología poética Op. cit., p. 27. 60 REYES, Art. cit., p. 9. 61 REYES, Art. cit., p. 10. 62 Ibid. María del Rosario Martínez Navarro Librosdelacorte.es, nº 9, año 6, otoño-invierno, 2014. ISSN 1989-6425 Tras los consejos de Prudencio, Lucrecio desiste de sus aspiraciones cortesanas. Quizás, Castillejo imaginara esta vida de ficción como aviso, como consuelo de sí mismo, como burla propia de los años perdidos o por mero afán creador. En su penúltima intervención, Lucrecio, aunque ya está convencido de las penalidades de la vida palaciega, muestra una peculiar incertidumbre y preocupación palpable por preservar la privacidad de la cuanto menos comprometida conversación que ha mantenido con su tío y las “peligrosas” opiniones que este ha vertido a lo largo del diálogo; podría ser otro guiño de Castillejo, quien, tras haber dado esa negativa opinión de todo su entorno, tema algún tipo de represalia de aquellos que no entiendan y malinterpreten sus mofas sobre la corte (vv. 4241-4258): Assí espero hazerlo, señor, mas quiero avisar qu’esta consulta quede, quanto a lo primero, entre nosotros oculta solos dos, y el tercero será Dios, por que la gente no entienda el mal que me dezís vos de la corte y su bivienda, ni doquiera sepan la triste manera del proceder y bivir; que no avrá después quien quiera ir a palacio a servir de su grado, y vos quedaréis culpado de los príncipes por ello. Pero la verdad es que las mordaces palabras contenidas en su diálogo, a pesar de no haber sido presuntamente publicado en vida, no cayeron en saco roto, pues Castillejo, casi en el último hálito de su vida, muy enfermo y con unos sesenta años recibe el tan ansiado reconocimiento económico y social de su fiel servicio. En efecto, un decreto del rey Fernando, quien asume por escrito que no había cumplido todas las promesas con su secretario, dispone un año antes de la muerte del poeta la entrega de dos mil florines pagaderos en plazos anuales con los que el mirobrigense, según los testimonios, pudo tener un final de vida mucho más holgado. Pero, además, su cuantiosa herencia y su lujosa tumba de Wiener Neustadt, en la iglesia vienesa de la abadía cisterciense de Neukloster al lado de importantes personalidades y en un lugar destacado del templo, dejan entrever que no era en absoluto pobre, aunque siempre exprese su repetida queja, motivo también recurrente en María del Rosario Martínez Navarro Librosdelacorte.es, nº 9, año 6, otoño-invierno, 2014. ISSN 1989-6425 otros autores. Si bien un poco tarde, al autor parece que le fue bien en su empresa y también a las personas que disfrutarían de su jugoso testamento63. Recibido:01/06/2014 Aprobado:26/09/2014 !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! 63 Véase BECCARIA, Op. cit., pp. 520-524.