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La sensacionalización de 'lo noticiable' y la 'democratización de lo íntimo': estudio de caso de la cobertura mediática del noviazgo de Nicolas Sarkozy y Carla Bruni

Lamuedra Graván, María

Abstract

El muy público noviazgo entre Nicolas Sarkozy y Carla Bruni es, a la vez, una cuestión política de interés público y una relacionada con la industria del entretenimiento y de interés humano. Ello ha creado cierto debate en torno a la naturaleza de su extensa cobertura mediática: por una parte puede significar un nuevo giro en la progresiva sensacionalización de los contenidos políticos de las noticias. Además, ejemplifica el desvanecimiento de las fronteras que tradicionalmente separaban lo público de lo privado, y que ha sido teorizada por Anthony Giddens, como democratización de lo íntimo. El artículo analiza los discursos relacionados con ambas tendencias, presentes en la cobertura del romance en El País, El Mundo, ABC, The Sun, Guardian Unlimited y Daily Mail.

Full text

LA SENSACIONALIZACIÓN DE “LO NOTICIABLE” Y “LA DEMOCRATIZACIÓN DE LO ÍNTIMO”: ESTUDIO DE CASO DE LA COBERTURA MEDIÁTICA DEL NO- VIAZGO DE NICOLAS SARKOZY Y CARLA BRUNI Ma ía Lamued a G a án (Uni e sidad Ca los III) [email p o ec ed] ÁMBITOS. Nº 17 - Año 2008 (pp 119-145) Resumen: El muy público no iazgo en e Nicolas Sa kozy y Ca la B uni es, a la ez, una cues- ión polí ica de in e és público y una elacio- nada con la indus ia del en e enimien o y de in e és humano. Ello ha c eado cie o de- ba e en o no a la na u aleza de su ex ensa cobe u a mediá ica: po una pa e puede signi ica un nue o gi o en la p og esi a sen- sacionalización de los con enidos polí icos de las no icias. Además, ejempli ica el des- anecimien o de las on e as que adicio- nalmen e sepa aban lo público de lo p i ado, y que ha sido eo izada po An hony Gid- dens, como democ a ización de lo ín imo. El a ículo analiza los discu sos elacionados con ambas endencias, p esen es en la co- be u a del omance en El País, El Mundo, ABC, The Sun, Gua dian Unlimi ed yDaily Mail. Palab as cla e: Sensacionalización, demo- c a ización de lo ín imo, amilia pa ia cal, nue a amilia, pos -mode nismo. Abs ac : The highly publicized ela ionship be- ween Nicolas Sa kozy and Ca la B uni is bo h a poli ical and public a ai and a human-in e es media en e ainmen piece. This has caused ce ain amoun o deba e abou he na u e o i s media co e age: on he one hand i can be ead as new sign o abloidiza ion o he poli ical news agenda. On he o he , i se es as example o he up u e o he adi ional di ide be ween pub- lic and p i a e, ela ed o he democ a iza- ion o in imacy heo ized by An hony Giddens. This pape analyses he p esence o discou ses and ideas ela ed o hese wo endencies in he co e age o his issue in El País, El Mundo, ABC, The Sun, Gua dian Unlimi ed and Daily Mail. Keywo ds: Tabloidiza ion, democ a iza ion o in imacy, pa ia chal amily, new amily, pos -mode nism. 1. INTRODUCCIÓN: UNA NOTICIA “HÍBRIDA” En e el 17 y el 18 de diciemb e de 2007 sal aba una no icia que iba a goza de g an p o agonismo en la agenda de los medios de comunicación en las si- guien es semanas: El P esiden e de la República F ancesa pa ecía ene un omance con la ex modelo y can an e Ca la B uni1. No en ano, se a a de una pieza in o ma i a que cumple seis de los diez equisi os que, según el análisis de 1276 no- icias de Ha cup y O´Neill (1999: 279), esul a on se muy no iciables2hoy en día: 1) T a a sob e un indi iduo de la eli e del pode ; 2) se e ie e ambién a una muje a- mosa; 3) es en e enida po que iene in e és humano, se asocia al sexo y o ece opo unidades de o os espléndidas en acaciones de ensueño; 4) es so p esi a; 5) iene ele ancia po que se a a del P esiden e de un país pode oso y cul u almen e muy p óximo, y además, se esal an los con ac os es ablecidos en e Sa kozy y al- gunos magna es de medios de comunicación; y 6) si e a la agenda de algunas em- p esas pe iodís icas. Es e asun o, polí ico y mediá ico se si úa en la in e sección de a ias on e as. En p ime luga , aúna elemen os que pueden conside a se del ámbi o de la es e a pública (Habe mas, 1989) adicional pues o que el p o agonis a es el P esiden e de uno de los países miemb os del G8, pe o ambién con iene elemen os que se en- cuad an en la Es e a Pública Popula (Lamued a, 2004): El hecho de que a ec e a las idas amo osas de dos pe sonajes públicos, uno de los cuáles pe enece al mundo del en e enimien o mediá ico, pe mi e canaliza el deba e público de aspec- os ela i os a la ida p i ada a a és de o ma os popula es de los medios. De hecho, en los pe iódicos analizados en el p esen e abajo, mien as algunas no icias apa ecen en secciones que a an con os os conocidos y/o el mundo del en e e- nimien o, o as se encuen an en la p es igiosa sección de In e nacional. Es a p e- sencia de un ema blando en una sección de no icias du as puede encuad a se en un con ex o de cambio en los alo es de lo no iciable, al que se suele aludi usando é minos como dumbing down he s anda ds, mínimo común denominado , in o ein- men o, de o ma más conc e a pa a es e caso, como cie a endencia a la espec a- cula ización de la cobe u a polí ica (Sea on, 1998: 1). En segundo luga , y elacionado con lo an e io , se a a de un caso en cuya co- be u a con e gen discu sos sob e la mo alidad pública que se le supone a un Je e de Es ado, y ambién sob e mo alidad p i ada. An e io men e he de endido (La- mued a: 2007: 53-83) que es e ipo de asun os que in eg an ámbi os público y p i- ado, que gene an g an in e és popula y p o ocan deba e en los medios y en con e saciones co idianas, pe mi en que la sociedad negocie e dades sociales sob e emas que adicionalmen e han es ado alejados del ámbi o de lo público. Es o, usando un é mino de An hony Giddens sob e el que abunda é más adelan e, con- ibuye a una democ a ización de lo ín imo. 1La pa eja se casó el día 2 de eb e o de 2008. 2El es udio pa e de la in luyen e clasi icación es ablecida en 1964 po Gal ung y Ruge, quienes, as es- udia 1276 no icias de es medios b i ánicos, es ablecie on una nue a que se e ie e sob e odo a me- dios b i ánicos pe o que ambién esul a ú il pa a comp ende los alo es de las no icias en o os países. La sensacionalización de “lo no iciable” y la “democ a ización de lo ín imo”... 120 Ma ía Lamued a G a án 121 Pe o en el caso de la no icia sob e el omance del P esiden e ancés exis en ele- men os que ejempli ican una uel a de ue ca, o al ez un a ance en cuan o a las dos endencias mencionadas. Pe iodis as y es udiosos de la comunicación lle an años denunciando la p og esi a sensacionalización de con enidos pe iodís icos en los medios, un p oceso del que se culpa a a ios enómenos: el p ime o es que los p opie a ios desean maximiza sus bene icios y pa a ello, o ecen emas que se su- ponen popula es. El segundo es que la agenda de los medios es á cada ez menos ma cada po los pe iodis as y más po los gabine es de p ensa de los agen es so- ciales más pode osos, como los polí icos y las eli es económicas.Yla e ce a es que la cas a polí ica y la económica es án cada ez más imb icadas en e sí y con los p o- pie a ios de los medios (a su ez con in e eses come ciales en o os sec o es). El caso de Sa kozy, como a gumen amos en el análisis que sigue, puede se i de ejemplo de es os ac o es. Po o a pa e, Nicolas Sa kozy, que concu ió a las elecciones con una p omesa de up u a y cambio con el ac ual s a us quo ancés, a gumen a que su anspa- encia an e los medios en lo que concie ne a es a nue a elación sen imen al ep e- sen a una e olución con espec o al sec e ismo sob e la ida p i ada que p ac icaban sus an eceso es. Puede a i ma se que o os p esiden es ep esen aban la amilia adicional en la que el homb e iene una unción pública (cla amen e escindida del ámbi o de lo p i ado), mien as que la muje ocupa ese espacio disc e o de lo do- més ico, de o ma que sus asun os sen imen ales quedan ue a de la es e a P esi- dencial. En es e caso, sin emba go, la exposición pública de la elación de Sa kozy con Ca la B uni mues a lo que o os escondían, y además, a una no ia (y luego es- posa) con dimensión pública y escénica pe se. En es e sen ido, su media izada e- lación puede con ibui a ompe las ba e as adicionales en e lo público/impo an e/labo al/masculino y lo p i ado/no impo an e/domés ico/ emenino. Se a a de un caso en el que pod íamos a gumen a , usando un é mino de Ig- nacio Ramone (1998:13) que se p oduce un co o-ci cui o mediá ico, que el men- cionado au o de ine como un aspaso de on e as en e las páginas de la p ensa osa a las adicionalmen e más se ias. Ramone usa ese concep o pa a e e i se a la cobe u a del ágico deceso de Lady Di así como el a ai Clin on-Lewinski.Ambas his o ias causa on hipe -emoción en los medios a escala mundial, y despe a on una in ensidad emocional que el au o conside a con apues a en cie a medida a la ca- pacidad de en ende acionalmen e. Sin emba go, el p esen e abajo a gumen a que his o ias como és a, en su con- igu ación de elemen os acionales y emocionales, al mismo iempo polí icas, popu- la es y mediá icas, ocupan un luga signi ica i o en el en amado de na a i as que nos si úan en un ipo de en o no social, polí ico y económico, que nos pe mi en ex- plica nos el mundo en que i imos, que en o as palab as, o man pa e de la es e a pública y la es e a pública popula . Po ello, los discu sos con enidos en una na a- i a que p o oca an o deba e den o y ue a de la p o esión, ilus an qué ideas sob e amilia, polí ica y medios es án luchando en el seno de la sociedad pa a es able- ce se como e dades sociales (Lamued a, 2007; O’Donnell, 2007). El p esen e a ículo analiza la cobe u a de es pe iódicos b i ánicos y es espa- ñoles pa a disecciona los discu sos p esen es en la p ensa de ambos países con espec o a la iden idad pública y la p i ada del P esiden e, que se elaciona con los dos deba es ac uales mencionados:la sensacionalización de los con enidos polí icos y la democ a ización de lo ín imo. 2. LA ELECCIÓN DE LA MUESTRA Cabe la p egun a de ¿po qué elegi medios b i ánicos y españoles en ez de me- dios de F ancia, el país en el que se o igina la no icia? Hace ya cinco años ealiza- mos un es udio sob e cómo lec o es y ele iden es b i ánicos y españoles cha laban sob e his o ias de amosos y qué discu sos empleaban al hace lo. Una de las con- clusiones de al abajo ue que los en e is ados españoles hablaban de la iden idad pública y de la p i ada de los amosos como si uesen compa imen os casi inde- pendien es. De es e modo, una mala acción en lo sen imen al no enía in luencia al- guna sob e la es ima pública de los pe sonajes sob e los que se a aba. Sin emba go, con los en e is ados b i ánicos, no ocu ía lo mismo: és os endían a uni más lo público y lo p i ado y, po an o, dejaban de es ima a pe sonajes que se hu- biesen demos ado deshones os o mal ados en su ámbi o pe sonal (Lamued a, 2007: 59-83). La mues a del p esen e a ículo ue diseñada pa a ap o echa la opo unidad de e-e alua es a hipó esis sob e cómo di isamos la on e a en e lo público y lo p i- ado a ambos lados del Canal de la Mancha. Sin emba go, no c ea emos alsas ex- pec a i as: los esul ados del análisis sólo apo an cie os da os y ma ices que únicamen e ienen ele ancia si se suman a la in e p e ación del an e io abajo y consecuen emen e, es e ema ocupa una dimensión ma ginal en el p esen e a í- culo. El p esen e es udio analiza cua en a días de cobe u a del caso Sa kozy-B uni, en e el 17 de diciemb e en el que ompe la no icia del omance, has a el 25 de ene o. Los pe iódicos analizados son los siguien es: El País,El Mundo,ABC,The Sun,Daily Mail yGua dian Unlimi ed3. Es a elección se basa en dos c i e ios: el olumen de lec o es y el deseo de que es én ep esen ados odos los ipos de pe iódicos de pago, de ac ualidad gene al y de ámbi o nacional de cada país. De es e modo, en G an B e aña se han seleccionado los dos pe iódicos sensacionalis as más leídos, y además, las no icias de un si io de In e ne que eúne odo el ma e ial de dos pe- iódicos de e e encia: The Gua dian y el pe iódico dominical, The Obse e . En Es- paña, al no exis i la dis inción en e pe iódicos sensacionalis as y de e e encia, se han elegido los es pe iódicos nacionales de pago más leídos. El cuad o 1 o ece al- gunos da os de la mues a: 3Los ex ac os de p ensa b i ánica ep oducidos en es e a ículo han sido aducidos po la au o a. La sensacionalización de “lo no iciable” y la “democ a ización de lo ín imo”... 122 Cuad o 1. Algunos da os de la mues a. Fuen e: Es udio Gene al de Medios, eb e o-no iemb e de 2007 y Na ional Reade ship Su ey, Oc ub e de 2006-Sep iemb e de 2007. (*) Todos los da os sob e olumen de lec o es son dia ios, excep o en el semanal The Obse e , que son ambién semanales. Un p ime is azo a la cobe u a del omance pe mi e obse a algunas ca ac e- ís icas comunes en (casi) odos los pe iódicos: en p ime luga , exis e cie o p o a- gonismo del ma e ial audio isual ( o og a ías y ídeos) de los enamo ados en luga es pin o escos como Eu oDisney, las pi ámides egipcias y la ciudad an igua de Pe a. En segundo luga , la media de la ex ensión o al de la suma de piezas in o ma i as y análisis onda las 20.000 palab as po pe iódico.Además abunda el análisis, an o en a ículos de opinión, como en las páginas de In e nacional de los co esponsales de cada medio en Pa ís. The Sun supone la única excepción a la ci ada ex ensión, que con unas 3.000 palab as esul a muy in e io , y ambién en cuan o a la p esen- cia de análisis: las 17 in o maciones con abilizadas son no icias co as con g andes o os en las que se pe cibe una cobe u a más supe icial del caso y con un meno ni el de c í ica, lo cual queda pa en e en el análisis que sigue4. 3. EL ANÁLISIS El análisis es á des inado a de ec a los discu sos que apa ecen más ecuen e- men e al a a el omance de Ca la B uni y Nicolas Sa kozy ace ca de su iden idad pública y de su iden idad p i ada. Pa a ello, las ideas que más se epi en ace ca de es as dos cues iones han sido agmen adas en ca ego ías emá icas, se ha e i i- cado que ealmen e es án p esen es en la mues a y se ha con abilizado la e- cuencia en que se mencionan, epi en o desa ollan. Es o ha plan eado el p oblema de que una mención a una idea ale cuan i a i amen e lo mismo que el desa ollo de la misma en un pá a o o incluso en a ios. Po es e mo i o, las ci as que se o e- cen a con inuación ienen sólo un ca ác e o ien a i o y si en dos obje i os: el p i- me o es a gumen a que los discu sos que amos a analiza es án e dade amen e ci culando y el segundo es e o za el análisis cuali a i o de mensajes, ideas y dis- cu sos. 4Los comen a ios de los lec o es a las no icias se han incluido en la cobe u a si pueden lee se as la no icia de o ma ácil y na u al, lo cual ocu e en Gua dian Unlimi ed yDaily Mail, aunque en un pequeño núme o de piezas. Ma ía Lamued a G a án 123 La cobe u a mediá ica consen ida de un a ai sen imen al del P esiden e de la República ancesa con una pe sonalidad del mundo del en e eniendo es insóli a y desdibuja las on e as en e lo que se conside aba la in o mación pública sob e un Es adis a y la de su ida p i ada. Puede a gumen a se que és a es la idea básica que si úa el con ex o de oda la cobe u a y gene a análisis en los medios de comunica- ción seleccionados. La e e encia cla a y di ec a a es a idea cen al ha ecibido un núme o signi ica i o de menciones en odos los medios analizados (en e cua o y doce), menos en The Sun que sólo ha ecibido una, según mues a el cuad o 2. Cuad o 2: Idea Cen al. Fuen e: Elabo ación p opia. Es a idea base se compone de los siguien es elemen os: En p ime luga , desc i- bi emos los discu sos que han apa ecido en los medios seleccionados y que se e- lacionan con la Iden idad P i ada del P esiden e de la República F ancesa: El p ime o a a sob e si, (1) como Sa kozy de iende, al exposición pública de lo p i ado esponde a una olun ad i me del P esiden e de a anza hacia un o den en que exis a mayo anspa encia sob e la ida p i ada de los p esiden es. El segundo a a sob e (2) un nue o ipo de amilia u o de a ias elaciones de cada p ogeni o , (3) en el que la muje goza de mayo isibilidad pública, como es el caso de la ex mo- delo, can an e y igu a de la izquie da bu guesa-bohemia Ca la B uni. Un ipo de muje a la que además de he mosa (4) se la de ine como (5) de o ado a de homb es y que po an o, es dis in a de la buena muje pa ia cal (Giddens: 1998:119). El des anecimien o de la on e a en e la iden idad pública y la p i ada hace po- sible que los medios escud iñen la igu a p i ada de Sa kozy y lo p esen en (6) como un pe sonaje más humano y ce cano que mues a sus emociones. Es o pe mi e que se analice (7) si el P esiden e de F ancia es á o no dis aído de sus obligaciones de- bido a su enamo amien o.Además, (8) la ayec o ia sen imen al de Sa kozy se iden- i ica con ca ac e ís icas p opias de las eleno elas, olle ines, sagas, películas o cuen os. Todo es o, como desa ollamos en la p óxima sección, pod ía p esen a a Nicolas Sa kozy como un balua e de la igualdad en e géne os, como un nue o homb e capaz de acep a como compañe a a muje es con oz p opia, capaz de mos a sus sen imien os, de concilia ida labo al y p o esional aunque eciba c í icas en el a- bajo. Sin emba go, la igu a de Sa kozy en su ámbi o p i ado no es á exen a de con- adicciones: ambién se le p esen a como (9) como macho man, muje iego y seduc o (10) e inmadu o y na cisis a. En segundo luga , en cuan o a los emas elacionados con la Iden idad Pública de Sa kozy el p esen e abajo ha de ec ado los siguien es: la amplia cobe u a mediá- ica acili ada po el P esiden e y su no ia ace ca de su elación (11) pe mi e habla de o ma gene al, del ya aludido p oceso de sensacionalización de los con enidos La sensacionalización de “lo no iciable” y la “democ a ización de lo ín imo”... 124 que los pe iódicos o ecen sob e polí ica.Además, hace posible que se analice al co- be u a (12) ha enido como obje i o dis ae a la opinión pública de cues iones po- lí icas y públicas que no son a o ables al P esiden e de F ancia. La supues a habilidad que se a ibuye a Sa kozy pa a ma ca la agenda de los medios es á ela- cionada con que (13) enga muchos amigos en e los p opie a ios de medios y en las eli es económicas. Es e pun o 13, además, ayuda a o ece la imagen pública ne- ga i a que se iende a p esen a de Sa kozy en los a ículos analizados, como (14) neo-con (15) p o-ame icano y p o-anglosajón (en pe iódicos de línea edi o ial de iz- quie da), y que, además, se compo a (16) de o ma imp opia de un je e de Es ado, con un es ilo indigno, ulga , os en oso, y (17) ca o que elacionamos con las (18) ce- leb i ies o pe sonalidades del mundo del en e enimien o. Y una ez más, es a imagen nega i a de la iden idad pública y polí ica de Sa - kozy iene un pa de con adicciones: (19) sus coque eos con la izquie da, del gus o de los pe iódicos p og esis as y (20) su ca ác e ené gico y e icien e. El cuad o 3 cuan i ica, con ines o ien a i os, la ecuencia en la que es as 20 ideas han apa ecido en la cobe u a de cada medio: Cuad o 3. Discu sos e ideas elacionadas con la iden idad pública y la p i ada de Nicolas Sa kozy. Ma ía Lamued a G a án 125 Fuen e: Elabo ación p opia. La sensacionalización de “lo no iciable” y la “democ a ización de lo ín imo”... 126 Ma ía Lamued a G a án 127 3.1. Nicolas Sa kozy y la democ a ización de lo ín imo El in luyen e sociólogo inglés An hony Giddens en su ob a La ans o mación de la in imidad: sexualidad, amo y e o ismo en las sociedades mode nas a gumen a que as la democ a ización del ámbi o de la polí ica en la muy e lexi a sociedad ac ual se es á lle ando a cabo un p oceso de democ a ización de lo ín imo: El omen o de la democ acia en el dominio público ue inicialmen e un p oyec o mas- culino en el que las muje es pa icipaban de o ma casual, po mo de su p opia lucha. La democ a ización de la ida pe sonal es un p oceso menos isible, en pa e po que no sucede en la es e a pública, pe o sus implicaciones son igualmen e p o- undas. Es un p oceso en el que las muje es han eje cido un papel de p ime a ila (Giddens, 1998: 167). En es e con ex o, de iende que la amilia adicional pa ia cal es á siendo e osio- nada po que no es lo su icien emen e iguali a ia ni pe mi e el g ado de e lexi idad necesa io en la sociedad ac ual. Giddens ad ie e que la es uc u a amilia pa ia - cal conlle aba cie o a ance con espec o a los ma imonios de con eniencia a los que suplan ó, pues o que el amo omán ico que lo inspi aba ya con enía la semilla de la igualdad y de la in imidad. Pe o, sin emba go, se a a de un o den que sepa a los ámbi os de lo público, lo masculino y lo labo al de lo p i ado, lo domés ico y lo emenino. Y al no o o ga a la muje ningún espacio en el mundo ex e io no sólo se la some e al homb e legal y económicamen e (Giddens, 1998: 43-63), sino que se le p i a de una oz p opia y ele an e en el ámbi o de lo público (Fleming, 1995: 102) lo cual p ecisamen e e asa el p oceso de democ a ización de las elaciones pe - sonales en el seno amilia . El sis ema pa ia cal sepa a a las muje es en decen es e indecen es, y a las p i- me as se les encomienda la a ea de canaliza las pasiones masculinas y comp o- me e las en el p oyec o i al o denado y de u u o a a és del ma imonio (Giddens, 1998: 119). Dada la magni ud de la a ea que se les supone, las muje es decen es del sis ema pa ia cal han de se más i uosas, pacien es y cons an es que sus ma- idos, a cuyas unciones públicas deben con ibui apoyándolos desde el hoga o en ac i idades sociales. Es e modelo es á e olucionando hacia o o que Giddens llama de elaciones pu as, basadas en el amo con luyen e: en la in imidad, la comunicación, y po an o, la igualdad eal en e los dos miemb os de la pa eja. Es as elaciones pueden om- pe se si lo an e io no unciona y, po ello, el ipo de es uc u a amilia p opio de es e nue o ma co puede inco po a hijos de a ias elaciones que con i en de o ma más o menos es echa. Es e p oceso de cambio en la amilia, que Giddens alo a de o ma posi i a, es á in luenciado po el cada ez más ele an e papel que la muje ocupa en espacios la- bo ales y mediá icos, que les de uel e una oz pública y pe mi e que sus p oblemas adicionales sean conside ados de ele ancia social. Es o explica el c ecien e es- c u inio p esen e en los medios de comunicación sob e emas p i ados que ayudan a deba i públicamen e cues iones que adicionalmen e han es ado e adas y con ello, a democ a iza lo ín imo. Podemos a gumen a que la imagen p i ada de Sa - kozy, dibujada a pa i de los discu sos (1)(2)(3)(4) y (5) como hemos desc i o en la Y es o iene más consecuencias: la ideología libe al dominan e, auspiciada po las eli es económicas globalizadas a las que pe enecen los medios de comunicación (Chomsky, según Halimi, 2002) a o ece que ales eli es mundializadas ganen e- eno an e las o ganizaciones ep esen a i as de la sociedad ci il, y ambién que a los ciudadanos se les a a como consumido es y se les o ecen p oduc os más en- e enidos.A odo es e p oceso se ha e e ido ambién Ignacio Ramone (1998), en e o os au o es10, que ei indica que la in o mación de calidad, la que pe mi e que el ciudadano se documen e sob e los pode es ác icos que gobie nan el sis ema cues a, equie e un es ue zo –y una in e sión económica y cul u al– an o a la ho a de se compilada po el pe iodis a como cuando es ecibida po el lec o . Al mismo iempo, se acusa en el pe iodismo cie a endencia a ol ida el ol de igilan es del pode , y al ace camien o en e pe iodis as, polí icos (Ko ack y Rosens iel, 2001: 236- 237) y, po ende, eli es económicas. Todos es os elemen os apa ecen en la cobe u a de la elación de Nicolas Sa kozy con Ca la Buni, y con ibuyen a dibuja la igu a pública del P esiden e de la Repú- blica. Po ello, puede de ende se que a pesa de que pocas in o maciones aluden de o ma di ec a a la sensacionalización de los con enidos polí icos ( e ema 10 en cuad o 3), la suma de odos los elemen os que amos a analiza apun a a que es e caso es á p o ocando un deba e en es e sen ido. Una de las ideas más pe sis en es a la cobe u a de los pe iódicos españoles y Gua dian Unlimi ed (mencionada en e cinco y dieciséis eces en cada pe iódico) es que la exposición pública del omance es á o ques ada de o ma in e esada po Sa kozy –al que ya se conside aba un hábil manipulado de los medios– con el ob- je i o de dis ae de sus acasos polí icos, en es e caso de la isi a del dic ado libio Muamma el Gadda i a F ancia: Se le acusa, y con azón, de manipula a los medios de comunicación y apa con uido mediá ico sus p oblemas polí icos. El anuncio del di o cio de Cécilia se p o- dujo du an e una g an jo nada de huelga, que la up u a ma imonial elegó a un se- gundo plano. El episodio de Ca la B uni no se i ía sino pa a hace ol ida las humillaciones que le in ligió el líde libio, Muamma el Gadda i, du an e su espe - pén ica es ancia pa isiense. Según Ma ine Le Pen, la icep esiden a del ul ade e- chis a F en e Nacional, no es más que un cuen o de Na idad de ba a illo, una co ina de humo pa a hace ol ida los e dade os p oblemas del país“. añadía. (MARTÍ FONT, J. M. “Las muje es del P esiden e. Amo es de Sa kozy”. El País, 23/12/2007). El mí ico p agma ismo de Sa kozy no se queda en lo polí ico, e eno en el que ha hecho sal a po las cos u as odos los abúes sag ados pa a sus an eceso es. El p esiden e más mediá ico de F ancia -el homb e que ha abie o la pue a del Elíseo pa a qui a le el olo a ancio y ha ensanchado la manga democ á ica en a as de los 10 Nume osos au o es conside an que el en e enimien o mediá ico es á soslayando la base de la es e a pública habe masiana. Una e e encia clásica en es e sen ido es el es udio de Pos man (2001). Quien es- c ibe sos iene que la c isis de la es e a pública equie e un análisis más complejo pa a a ende a la mul- iplicidad de ac o es que en él in e ienen. La sensacionalización de “lo no iciable” y la “democ a ización de lo ín imo”... 134 negocios- ambién sabe en abiliza sus iun os amo osos. Especialmen e cuando son an clamo osos y llegan después de an a aca laca sen imen al. Yel golpe de e ec o ha uel o a unciona . Supe sa ko ha apagado los ocos que apun aban a la oscu a jaima de Gadda i pa a pone los sob e su glamu osa no ia (RUIZ, F. “El p ag- má ico enamo ado”. El Mundo, 27/12/2008). Uno de los mo i os que se aducen pa a jus i ica la imagen de Sa kozy como ma- nipulado es su amis ad con a ios p opie a ios de medios de comunicación, que suelen11 a a bien al polí ico galo. Excep o The Sun, el es o de los medios se e- ie en a es e pun o en e es y ocho eces en las no icias que publican en los cua- en a días analizados ( e ema 12 en cuad o 3). Y no sólo se le ec imina es a ce canía con pe sonas cuyas emp esas ienen in luencia en la opinión pública sino con las eli es económicas en gene al, y en conc e o con el emp esa io Vincen Bo- llo é, que ha p es ado al manda a io ancés su je en dos ocasiones y su ya e en una, pa a i de acaciones. Una ez más, la ida p i ada de Sa kozy colisiona con su a- ce a pública, pues o que la oposición y a ios analis as le acusan de saca p o echo pe sonal de su ca go ins i ucional, como se ap ecia en el siguien e ex ac o: Pa a el po a oz del Pa ido Socialis a, Benoî Hamon, Bollo é es un homb e que ha iun ado en los negocios haciendo buenas in e siones, y eso es lo que con inúa haciendo hoy con Sa kozy. Una buena in e sión [...] Pe o la polémica no e mina aquí. Le Figa o ecogía aye la inquie ud de los p o esionales del u ismo en Egip o as conoce el p og ama que el minis o de Cul u a del país, Fa uk Hosni, había ideado pa a el ilus e isi an e. Una o ma de ag adece le el apoyo que F ancia le ha p ome ido pa a sus aspi aciones a la Sec e a ía Gene al de la UNESCO (SE- RENA,A. “La oposición ancesa a eme e con a las lujosas acaciones de Sa ko”. El Mundo, 27/12/2007). Más allá de las acusaciones de hipo é icos á icos de in luencia, que no es án p obados, es a ce canía con el pode económico ambién es á implíci a en las e e- encias a Sa kozy como neo-conse ado que desea impulsa e o mas pa a ace - ca F ancia a los sis emas capi alis as más in ensos, Es ados Unidos o G an B e aña ( e cuad o 3, elemen os 13 y 14). Es o se c i ica en los medios de línea edi o ial p og esis a como Gua dian Unlimi ed yEl País mien as los pe iódicos de línea edi- o ial conse ado a como The Sun oDaily Mail lo dan po bueno, o incluso en el caso de El Mundo lo celeb an en algunas de sus in o maciones. A con inuación se o e- cen dos ejemplos muy explíci os en cada uno de los sen idos, uno del edi o ial que El Mundo publicó sob e el ema y o a de Gua dian Unlimi ed, esc i o po Phillippe Ma lié e, p o eso de Polí ica ancesa en el Uni e si y College o London: Sa kozy ei indica alo es que es án en la esencia de Eu opa y que un mal en en- dido sen ido del p og esismo había pues o en en edicho. Los p incipios que aban- de a Sa kozy son los que han hecho de es a pequeña pa e del globo un oasis de iqueza, de desa ollo y de espe o de los De echos Humanos. [...].Y el es o es que 11 En es e sen ido, ya ue polémico que Pa is-Ma ch, p opiedad de A naud Laga dè e, amigo de Sa kozy, e oca a la imagen del P esiden e en bañado du an e sus acaciones es i ales, pa a hace le desapa ece un michelín. Ma ía Lamued a G a án 135 cogió una F ancia es ancada, ensimismada en la g andeu y ado mecida po el sub- sidio y le ha dado la uel a en seis meses [...]. Sa kozy ha o o odos los clichés, in- cluidos los que se han enido u ilizando adicionalmen e pa a iden i ica a la izquie da y la de echa.Aho a, cuando Eu opa a anza en su in eg ación e inicia una nue a e apa en su his o ia, necesi a líde es e icaces como él, comp ome idos con los ciudadanos y con un p og ama se io de e o mas (Edi o ial de El Mundo, 27/12/2007). El ilóso o Alain Badiou ha e ique ado la polí ica de Sa kozy como Pe anismo as- cenden e. Es o no quie e deci que Sa kozy sea ascis a. La compa ación ayuda a sub aya que, como el je e del égimen de Vichy, habla de egene ación y up u a mien as que es el a qui ec o de la capi ulación ancesa. En el caso de Pé ain, ue una capi ulación an e los alemanes; pa a Sa kozy es una capi ulación an e el capi- alismo global y la hegemonía de los Es ados Unidos. Como Pe áin, Sa kozy habla obsesi amen e de c isis mo al ydecli e, nociones ap opiadamen e elegidas pa a jus i ica la ine i abilidad de e o mas (neolibe ales). (MARLIÉRE, P. “F ance alls ou o lo e”. The Gua dian, 09/01/2008). El p o undo y igu oso abajo de Da id Ha ey (1990) ace ca de los sis emas económicos, labo ales y cul u ales que acompañan a las épocas que podemos lla- ma mode nas y pos mode nas ayudan a comp ende el ol de Sa kozy en la im- plan ación de cambios a gumen ada en sendos a ículos. Es a misión, que Sa kozy se encomendó a sí mismo an e sus o an es en las elecciones de 2007, a a de mo e a F ancia desde lo que Ha ey (1990) ha desc i o como la es abilidad o d- keysyanis a hacia la e apa de luc uaciones, dinamismo económico y pos mode - nismo cul u al que él denomina acumulación lexible. Ha ey desc ibe el o d-keysyanismo, que si úa g osso modo en e 1945 y 1973, como un conjun o de con oles, de p ác icas labo ales, mejo as ecnológicas, hábi- os de consumo y o mas de hace polí ica g acias a las que se desa olla el Es ado del Bienes a en la posgue a de la Segunda Gue a Mundial en muchas democ a- cias occiden ales. T as la c isis de 1973, las eli es económicas se hacen más cons- cien es de que el sis ema conlle a cie as igideces (en me cados, unciones p o esionales y con a os labo ales) y se empieza a p oduci un e i al de cie a cul- u a emp esa ial y un neo-conse adu ismo que impulsa cambios hacia sis emas de p oducción ca ac e izados po p ocesos y me cados más lexibles, po mayo mo i- lidad geog á ica (Ha ey, 1990: 124) y po una e-es uc u ación de las ins i uciones asociadas a las democ acias sociales y al Es ado del Bienes a , como la educación, la sanidad o incluso las ins i uciones polí icas y los medios de comunicación de ca- ác e audio isual (O’Donnell, 2007: 73), hoy imb icados en g upos mul imedia. Hugh O´Donnell añade a es e análisis que has a inales de los ochen a las clases dominan es de cada país es aban comp ome idas con los gobie nos de u no (del signo polí ico que uesen) y con o as clases sociales en la mejo a de las condicio- nes de ida de su Es ado-Nación en el con ex o de las democ acias sociales que empleaban sus ene gías en el desa ollo del Es ado del Bienes a . Sin emba go, es e consenso comienza a esqueb aja se desde la c isis del pe óleo de 1973: la bu - guesía nacional de las sociedades indus ializadas, cada ez más us ada con las supues as igideces del ma co social democ á ico, se desen iende p og esi amen e del apoyo a las es uc u as de la democ acia social de su país y pasa a eng osa las La sensacionalización de “lo no iciable” y la “democ a ización de lo ín imo”... 136 ilas de una nue a clase social que podemos llama bu guesía globalizada12. Es a nue a clase impulsa un p oceso de cambio de sis ema en lo é minos ya menciona- dos. Según dibujan Gua dian Unlimi ed,El País, y con cie os ma ices ABC yEl Mundo ( e Sección 5) en las in o maciones analizadas, Nicolas Sa kozy pa ece a o ece a es a bu guesía globalizada que desea aleja a F ancia del o d-keysianismo del que es oicamen e se esis e a sali hacia un sis ema en el que la sociedad ci il y las ins i uciones de ep esen ación democ á icas, e incluso los p opios gobie nos pie - den peso. Es más, Sa kozy pa ece compa i no sólo los in e eses y la ideología de es a eli e económica sino ambién su es ilo. En es e con ex o esul a cohe en e que se le acuse de i i como un millona io y ene gus os ca os, a lo cual Sa kozy suele esponde que él sólo hace de o ma anspa en e lo que o os hacían a escondidas. Es a mención a los gus os ca os del P esiden e apa ece en e cua o y doce eces13 en los pe iódicos analizados, ex- cep uando una ez más a The Sun ( e idea 17 en cuad o 3).Además, al P esiden e se le apela con el adje i o Bling Bling, que no malmen e iden i ica cie o gus o po odo cuan o b illa en la cul u a Hip Hop. Lo idículo del sob enomb e P esiden e Bling Bling hace e e encia a un ipo de compo amien o que se conside a imp opio de la igu a p esidencial y, po ello, ha sido con abilizado en la ca ego ía 15, como os en- oso, imp opio e indigno. Sin emba go, las menciones a Bling Bling que apa ecen una ez en El Mundo,Daily Mail yThe Sun espec i amen e y cinco en Gua dian Unli- mi ed, ambién aluden a sus gus os ca os. El siguien e ex ac o de The Obse e ilus a es e pun o: Sa kozy pa ece e ela se en la p ensa nacional como P esiden e Bling Bling [...]. Es e dad que se ía di ícil imagina al ex P esiden e y líde mili a Cha les de Gaulle pa- seando jugue onamen e su amo po una chica can-can (..) -o imagina a Jacques Chi ac admi iendo ímidamen e que escucha a El is en su iPod, como Sa kozy hizo en un iaje a Amé ica es e e ano. Con sus ciga os, su masco a chiguagua, sus amigos amosos y sus acaciones en ya es mul imillona ios, Sa kozy pa ece es a e olucionando ápidamen e has a con e i se en el P. Diddy del mundo de la polí- ica (DAY, E. “Pa is disco e s i s playboy P esiden ”. The Obse e , en Gua dian Unlimi ed, 23/12/2008). El es ilo imp opio, indigno, u os en oso del P esiden e al que hace e e encia el a - ículo de Elisabe h Day es uno de los discu sos más ecuen es en la cobe u a ana- lizada con un núme o de menciones que a desde las cua o de The Sun a las dieciséis de Daily Mail. En es e discu so pa ecen es a de acue do los pe iódicos b i ánicos, los españoles, los de de echas y los de izquie das, lo que se ilus a po 12 O’Donnell la denomina sec o globalizado de la bu guesía nacional. 13 Es necesa io ad e i que aunque Daily Mail haga e e encia a los gus os ca os de Sa kozy en doce ocasiones, diez de ellas menciona el alo de los anillos que egaló a su p ome ida. Es o iene un ma iz omán ico que es a conno aciones c í icas al ele ado p ecio de los anillos, en consonancia con la be- ne olen e ac i ud que es e pe iódico ha man enido hacia Nicolas Sa kozy. Ma ía Lamued a G a án 137 La sensacionalización de “lo no iciable” y la “democ a ización de lo ín imo”... 138 el ele ado núme o de menciones que con iene en Daily Mail, cuya cobe u a, en ge- ne al, des aca po cie a bene olencia con la igu a de P esiden e galo. Lo imp opio o indigno del P esiden e ambién alude a la o ma en que expone sus emociones y su ida p i ada, y elacionado con ambas cosas se encuen an las men- ciones a su es ilo celeb i y y a la o ma en que su ida ín ima es á siendo na a i i- zada en los medios. Las alusiones a Sa kozy como celeb idad o como P esiden e Celeb i y suman diecisie e en Gua dian Unlimi ed y ambién apa ecen a ias eces (en e dos y es) en los pe iódicos españoles. Po su pa e, la mención de su his o- ia sen imen al como olle ín, eleno ela, saga, película de a en u as o cuen o de na- idad apa ece ca o ce eces en Gua dian Unlimi ed, diez en El Mundo, cua o en Daily Mail y es en El País. La iden i icación del P esiden e con el es ilo celeb i y y con o ma os na a i os po- pula es, a su ez, no sólo lo encuad an en el mundo del en e enimien o, y lo co- nec an con el deba e sob e la sensacionalización de con enidos polí icos en las no icias. Además, la misma expansión ac ual de la cul u a de la celeb idad (con la que c ecien emen e se elaciona a Sa kozy) es á ín imamen e ligada a la lógica pos- mode na del capi alismo a dío. Siguiendo a Ha ey (1990: 156-157) se han inc e- men ado los i mos de p oducción y, po an o, el sis ema necesi a mayo consumo. Ello mo i a que la cul u a se concen e en odos los elemen os que lo a o ecen y los amosos ocupan un luga cla e como modelos de un consumo (Lowen al, en Dye , 1979: 45) en ocado no sólo hacia p oduc os que se enue an de acue do a modas cada ez más co as, sino ambién hacia e en os, espec áculos y expe iencias. De nue o, el gus o po los elojes ca os de Sa kozy, sus ins an áneas en sus lu- josas acaciones en Egip o y Pe a, sus alusiones a que iajes p i ados como ales son cosas no males encajan con su de ensa del sis ema capi alis a hegemónico ac- ual y su lógica cul u al. Un es ilo que en un polí ico, de nue o, p o oca un echazo gene alizado en los medios. Se pod ía conclui , po an o, que la iden idad pública que es as in o maciones di- bujan sob e la igu a de Nicolas Sa kozy es undamen almen e nega i a dado que acumula a ios asgos muy c i icables asociados a la lógica cul u al del capi alismo a dío. Sin emba go, como ya le ocu ía en la con igu ación de su iden idad p i ada, la imagen de Sa kozy ambién incluye con adicciones que, es a ez, los medios conside an posi i as. En p ime luga , los pe iódicos de línea edi o ial de de echas ienden a glosa su ene gía y e icacia, mien as que los de izquie da alo an cie o ape u ismo o coque eo con concep os y pe sonalidades de la izquie da (incluida Ca la B uni): B uni es ambién pa e de la ape u a a la izquie da del p esiden e, que no iene su- icien e con oba a sus minis os de las ilas socialis as. La ex modelo dejó bien cla o que su candida a en las pasadas elecciones e a SégolèneRoyal […]. (MARTÍ FONT. J. M. “Las muje es del P esiden e.Amo es de Sa kozy”. El País, 23/12/2007) En e ec o, lo que p opone el hipe ac i o p esiden e ancés es una e olución cul- u al. Un nue o modelo omnicomp ensi o e ideológicamen e ans e sal (GARCÍA- ABADILLO, C. “Ca la B uni y la Ca a ocul a de Sa kozy”. El Mundo, 14/01/2008) Son ales con adicciones las que ayudan a ensalza a Sa kozy como es ella me- diá ica capaz de susci a deba e ace ca de cues iones que p eocupan y/o es án su- iendo una ans o mación social. Según el abajo de Richa d Dye (1979: 15) la misma e sa ilidad que hace posible que las es ellas sa is agan la doble unción de se es ellas y a la ez gen e co ien e les pe mi e pe sonaliza las con adicciones exis en es en los alo es cul u ales y polí icos de una e a. Ma ylin, po ejemplo, pudo concilia la imagen de inocencia y sensualidad en el lujo de ideas ace ca de la mo al sexual de los 50 enAmé ica. Po su pa e, la his o ia p i ada y la pública de Sa kozy, pod íamos a gumen a que pe sonaliza ensiones en e el amo pa ia cal y el con- luyen e, en e la amilia pa ia cal y la nue a amilia, en e alo es consolidados de la izquie da y la cul u a más neo-libe al, en e las igideces del o d-keysianismo y el caos, la ince idumb e y la pé dida de pode de la sociedad ci il an e la acumulación lexible. Lo que ocu e es que el e a o que las in o maciones analizadas dibuja de Sa kozy iende a con ene un mayo po cen aje de los elemen os nega i os de es os binomios que de los posi i os. 4. ALGUNAS COMPARACIONES ENTRE LOS DISCURSOS DE LOS PERIÓDI- COS Amuy g andes asgos se pueden es ablece dos ipos de cobe u a ace ca del no- iazgo en e Ca la B uni y Nicolas Sa kozy en los medios analizados: una más c í- ica y e oz con la iden idad p i ada y sob e odo, con la pública, del P esiden e, que se encuen a en Gua dian Unlimi ed yEl País, y ambién, aunque con algunos ma- ices, en ABC yEl Mundo.Yo o bloque, que aún den o de cie o ni el de c í ica, e- sul a más bene olen e con la igu a del P esiden e galo, y que son The Sun y el Daily Mail. Los desc ibimos b e emen e a con inuación: La cobe u a de Gua dian Unlimi ed yEl País, ambos pe iódicos de e e encia pa a sec o es p og esis as de España y G an B e aña espec i amen e, se cen an en la iden idad pública del P esiden e y lo p esen an como hábil manipulado , polí- ico neo-conse ado sin sus ancia, p ocli e a a o ece a sus amigos icos, muy a aído po el lujo y la ida de celeb i y. Es as ideas son las que ambos pe iódicos desa ollan con mayo ecuencia. ABC, po su pa e, de línea edi o ial libe al desa olla las mismas ideas pe o de o ma menos belige an e y ecuen e, con la excepción de las c í icas al neo-con- se adu ismo de Sa kozy. El Mundo, ambién de ideología edi o ial libe al, albe ga en su seno a ios ipos de cobe u as: po una pa e, el edi o ial publicado sob e el ema y algunos a ículos de opinión mues an su es ima po el ca isma y las ideas polí icas del P esiden e de F ancia. De hecho, El Mundo es el pe iódico que, con di- e encia, dedica más alusiones al ca ác e ené gico y e icien e de Nicolas Sa kozy. Pe o, po o a pa e, la p esencia de acusaciones a Sa kozy po manipula a los medios con su ida p i ada es casi an ele ada como en El País yGua dian Unlimi- ed, y los ep oches espec o a sus gus os ca os y a su es ilo indigno e imp opio am- bién cosecha un núme o simila de menciones. Lo mismo ocu e con espec o a las e e encias que lo asocian con el mundo del espec áculo, aunque los o os dos pe- iódicos se e ie en más a su es ilo celeb i y, y és e a su ida sen imen al como se- ial u o o o ma o na a i o popula . Es más, El Mundo es el pe iódico que con más insis encia y p o undidad desa olla los posibles a os de a o del P esiden e con Ma ía Lamued a G a án 139 La sensacionalización de “lo no iciable” y la “democ a ización de lo ín imo”... 140 sus amigos icos. En cuan o a su iden idad p i ada, ambién la cobe u a de El Mundo es sensiblemen e más c í ica con Sa kozy que la de El País yGua dian Un- limi ed, y lo de inen como muje iego, na cisis a o inmadu o más del doble de eces que en aquellos pe iódicos. The Sun yDaily Mail, po su pa e son más gene osos con la igu a del manda a- io ancés y su cobe u a se basa en mayo medida en de alles ela i os a la e olu- ción del omance, sin en a an a menudo en el análisis sob e la igu a pública de Sa kozy. Es signi ica i o que son los dos únicos pe iódicos que no mencionan ni una sola ez al P esiden e ancés como un hábil manipulado de los medios que usa su ida p i ada pa a dis ae de sus acasos polí icos. Ambos han ena bolado cie a dosis de c í ica que se ha cen ado en el es ilo imp opio que Sa kozy supues amen e ha es ado exhibiendo du an e el no iazgo, pe o se las han a eglado pa a man ene algún g ado de bondad en sus in o maciones hacia el líde galo con di e en es es- a egias. The Sun median e una cobe u a bas an e escasa, sólo 3.000 palab as si se la compa a con la media de los o os pe iódicos ( e cuad o 3), y con no icias es- pecialmen e co as sob e da os del no iazgo y sin apenas análisis. El caso de Daily Mail es más pa icula , pues o que la cons ucción que ealiza de la ama B uni -Sa kozy es di e en e a la del es o de los medios: de sus a ículos se desp ende que el es ilo imp opio que Sa kozy es á mos ando se debe al enamo a- mien o an p o undo que es á su iendo y que incluso lo ha hecho dis ae se de sus obligaciones polí icas. Con ece e e encias se a a, con bas an e en aja, del pe- iódico que más desa olla es e discu so ( e idea 7 en cuad o 3). Al mismo iempo, Daily Mail p esen a al P esiden e galo como muy humano, con seis menciones a es a idea ambién es el pe iódico que más se e ie e a ella. Ca la, po su pa e, es e a ada como una muje pelig osa y seduc o a a la que se culpa incluso de los gus- os ca os que Sa kozy exhibe úl imamen e. Po an o, pod ía a gumen a se que Daily Mail yThe Sun se cen an más en la i- gu a p i ada de Sa kozy que el es o, pe o es o puede debe se, más allá de su na- cionalidad, a su doble condición de abloides y conse ado es. Po su pa e, la cobe u a de Gua dian Unlimi ed iene bas an e en común con la de El País, lo cual puede explica se po su doble condición de pe iódicos de e e encia y de público de izquie das. La mayo pa e de la cobe u a de El Mundo ambién se asemeja a la de Gua dian Unlimi ed yEl País, igual que ocu e con la de ABC, aunque con cie a li- mi ación. En de ini i a, el hecho de que los pe iódicos sean de e e encia o abloides pa ece el asgo más de e minan e que di e encia el ipo de discu sos sob e el no- iazgo de Nicolas Sa kozy que han apa ecido en los medios. Yno se puede de ende que unos u o os medios a en de o ma di e en e la línea que di ide la ida pública de la p i ada de Sa kozy, al ez po que en es e caso, es á muy diluida: es el p opio P esiden e quien decla a que no escondiendo su elación desea ep esen a una up u a con espec o al sec e ismo de p esiden es an e io es. De es e modo, él mismo impulsa el ipo de cobe u a mediá ica que hemos anali- zado, que e alúa conjun amen e su iden idad pe sonal y su iden idad pública, y saca conclusiones de su ida ín ima que a ec an a su imagen pública, como que su es ilo os en oso es imp opio de un P esiden e o que usa su ida p i ada pa a dis ae de acasos polí icos. 5. A MODO DE CONCLUSIÓN La sucesión de in o maciones que hemos analizado no han sido a o ables al P e- siden e de la República de F ancia, aunque han pe mi ido que deba amos las en- siones que exis en en e la amilia pa ia cal y la nue a amilia, y las que se encuen an en e un modelo polí ico que se asemeja al p opugnado po la izquie da adicional y a un cie o neo-conse adu ismo. La o ma en que Sa kozy ha pe so- nalizado es as con adicciones en elación con la cobe u a mediá ica de su no iazgo con Ca la B uni no ha esul ado del ag ado de los anceses, dado que según en- cues as publicadas el día 8 de ene o de 2008, su popula idad había caído en e es y sie e pun os con espec o a cuando salió elegido como P esiden e, el 17 de junio de 2007. Tal imagen de Sa kozy en los medios con iene los siguien es elemen os: en lo p i- ado ha ep esen ado las di icul ades que iene la nue a amilia en e a la he encia de asgos pa ia cales. Hemos is o que, a menudo, se ca ac e iza la his o ia de Sa - kozy como una na a i a popula del ipo de la eleno ela o saga, es deci , elacio- nada con el melod ama. Siendo conscien e de la impo ancia que las pequeñas na a i as que nos con amos los unos a los o os ienen en la con igu ación de nues- o uni e so social y en la negociación de e dades sociales que se p oduce en la es- e a pública y en la es e a pública popula podemos a gumen a que, aunque Sa kozy ha que ido se un P esiden e pione o en p o agoniza un modelo de na a i a de lo ín imo más mode no que sus an eceso es, los discu sos con enidos en la cobe u a pe iodís ica de su no iazgo lo han empujado hacia o o modelo, de co e pa ia cal, según la dis inción que Ma ín Ba be o aplica a las eleno elas (2004: 198), que des- a ollamos b e emen e en los siguien es pá a os. Según se desp ende del p esen e análisis, Sa kozy ha que ido p esen a se an e los medios y an e el público como el hé oe de una de esas no elas e olucionadas que Ma ín Ba be o denomina mode nas y que suponen un a ance con espec o a la na a i a melod amá ica p opia de las eleno elas clásicas como C is al (1986) o Rubí (1989). Es as úl imas, de in luencia pa ia cal, son esquemá icas, maniqueas, ca ego izan a las muje es en buenas y malas y ponen en escena sen imien os p i- mo diales, excluyendo la complejidad his ó ica o ambigüedad psicológica. Las no- elas mode nas, sin emba go, no sólo no excluyen las mencionadas complejidades, sino que hacen posible la co idianización de la na a i a y el encuen o con las ea- lidades socioeconómicas de los países donde se p oducen y emi en: en o as pala- b as el hé oe (que se ía Sa kozy en es e caso) no ac úa po el des ino sino po sus ci cuns ancias amilia es (sob e las que se ha abundado en los medios), po las en- dencias sociales (in luenciadas po la lógica del capi alismo a dío y en un p oceso de cambio hacia la nue a amilia, ) y po el s a us quo económico (que Sa kozy p e- ende e o ma ). Sin emba go, según la imagen que p edomina en la cobe u a de los medios ana- lizados, los p o agonis as de es a his o ia se asemejan a pe sonajes de eleno ela, un ela o melod amá ico que, insis imos, en su o ma o clásico es á elacionado con el o den pa ia cal. Y además, en al melod ama no casan an o con el ol de hé oe y he oína sino con los de mal ados, lo cual explica que la popula idad de Sa kozy caye a en e los anceses al mismo iempo en que los medios o ecían al cobe u a. Ma ía Lamued a G a án 141 La sensacionalización de “lo no iciable” y la “democ a ización de lo ín imo”... 142 ACa la B uni se le p esen a como una mala muje , de o ado a de homb es y a Sa - kozy como un homb e pode oso, hábil manipulado , seduc o y muje iego. Y de nue o, la imagen de Ca la equie e cie a ma ización: su halo de indepen- dencia, éxi o labo al y un pe il público do ado de oz p opia ele an e, glosado en un buen núme o de ocasiones en los pe iódicos analizados (aunque con menos e- cuencia que su ol de de o ado a de homb es) se esis e a acopla se al modelo de la clásica mal ada de eleno ela cuya única ocupación es enga usa al hé oe. De es e modo, la igu a de Ca la B uni o ece complejidad a la na a i a, siendo el ele- men o que más se ap oxima a la eleno ela mode na que dis ingue Ma ín Ba be o. En cuan o a la dimensión pública de la igu a de Sa kozy, y siguiendo con el uso de me á o as na a i as, podemos conclui que la cobe u a de los medios analiza- dos nos o ece una his o ia que ejempli ica a la pe ección algunos de los p oblemas que pe iodis as y académicos conside an en la base del p oceso de la sensaciona- lización de los con enidos pe iodís icos, sob e odo la imb icación de las clases di i- gen es y de los medios de comunicación. Po su pa e, la ex ensa cobe u a del a ai ambién pod ía explica se con es- pec o al deseo de maximización de bene icios de los p opie a ios de los medios, es deci , como una concesión al me cado y al negocio. Sin emba go, no c eemos que al ex ensión de in o maciones sob e un asun o a la ez polí ico y sen imen al pueda explica se como un ejemplo de i ialización de con enidos pe iodís icos sob e polí- ica, que es o a de las endencias desc i as po académicos como Jane Sea on, que han lo ado a lo la go de es as páginas y han se ido como hipó esis de abajo, ni ampoco un caso en el que la hipe -emoción de la que habla Ramone (1998: 18-20) haya ganado la pa ida al aciocinio. Al menos, no de o ma uní oca y sin ma ices. En su dimensión pública, la his o ia del a ai en e Nicolas Sa kozy y Ca la B uni nos o ece una na a i a en la que los polí icos se di ie en en los en o nos lujosos de las eli es económicas, con quienes hacen a os, mien as el pode adquisi i o de los ciudadanos se congela a la espe a de e o mas que ambién p e enden sua iza las igideces que la democ acia social ancesa aún man iene. Y en e esas eli es económicas es án los p opie a ios de los empo ios mediá icos que debe ían igila al pode y da oz a quien no la iene (Ko ack y Rosens iel, 2001: 153-181), lo cual es ya un clamo en e académicos del pe iodismo y pe iodis as, y en lo que inciden en e o os, los ya mencionados Ko ack y Rosens iel, Ramone , Reig, De Pablos, Mas de Xaxá o Ca los G. Reigosa, e c. Se a a de una imagen que me ece la e lexión de los anceses y de odos los ciudadanos de democ acias sociales sob e los que soplan ien os neolibe ales, y po an o, no es de ex aña que la cobe u a del caso haya sido an demandada po el público. No sólo no es amos an e una in o mación blanda, sino que nos hallamos an e una esceni icación muy p eocupan e sob e la o ma en que uncionan los cen- os de pode polí ico, económico y mediá ico, de la que nume osos es udios aca- démicos y pe iodís icos han ad e ido. Es más, inse a al ejemplo en un ma co na a i o de ácil uso y manejo po el ciudadano pa a que pueda inco po a lo y de- ba i sob e él (en la es e a pública y en la es e a pública popula ). Resul a, po an o, una pequeña na a i a popula que nos cuen a que en nues o uni e so social, polí- ico y económico exis e un p oceso que es á dañando, no ya los con enidos pe io- Ma ía Lamued a G a án 143 dís icos sob e polí ica, sino la o ma misma en la que la polí ica se ges a y desa o- lla. El que la cobe u a de es a no icia a oje es a imagen an p eocupan e y ce e a in i a a plan ea a ias p egun as en e las que se encuen an las siguien es: ¿po qué las eli es económicas imb icadas en los medios de comunicación han pe mi ido es a cobe u a? O, si se hubiese p oducido a pesa de ales eli es, ¿cómo y en qué medida se han esis ido? ¿Y po qué han pe dido la ba alla? ¿O es que se sien en elajados po que c een que los ciudadanos se han e minado de c ee que esa ima- gen ep esen a el o den na u al de las cosas? ¿O es que se lo han c eído de e dad? El cambio del sen ido del o o de los anceses en las elecciones municipales de ma zo de 2008 con espec o a las p esidenciales de 2007 y que se in e p e a on como un a apalo pa a el P esiden e, sugie e que es a úl ima posibilidad no es del odo cie a. Compa imos el consenso gene alizado sob e la exis encia de una c isis de la ins- i ución pe iodís ica, que conside amos (como O’Donnell) que se in eg a en o a de mayo alcance que incluye o as ins i uciones de la mode nidad, c isis ambas que la sociedad ci il debe a a de esol e . A su ez, conside amos que exis en unda- men os su icien es pa a a gumen a una ez más ( e Lamued a 2007 y 2007 b) que el en e enimien o mediá ico, del que el caso que nos ocupa es un híb ido, es á con- ibuyendo a canaliza imágenes ele an es y discu sos in o ma i os sob e lo que es á pasando en el mundo. Ciudadanos, pe iodis as, académicos y ep esen an es ciudadanos debemos in- eg a las emociones de decepción y abia que nos deben p oduci imágenes como és as con las expec a i as legí imas de que nues o sis ema se base en p incipios a- cionales, de igualdad de opo unidades y de jus icia, y nos con enzamos, po an o, de la necesidad de inicia acción cí ica pa a mejo a la calidad de nues as demo- c acias, lo cual pasa po mejo a la calidad del pe iodismo. De lo con a io, ales imá- genes de glamo osa ce canía en e eli es polí icas, económicas y mediá icas pueden e mina si iendo como una ilus ación más o den na u al de las cosas. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS BUSTAMANTE, E.; ALBORNOZ, E. 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