scieee Open visual document viewer

Tendencia de las precipitaciones de marzo en el sur de la Península Ibérica

Aguilar Alba, Mónica; Sánchez Rodríguez, Esperanza; Pita López, María Fernanda

Abstract

La existencia de una tendencia decreciente de las precipitaciones de marzo, desde los años sesenta hasta los años noventa del siglo pasado, ha sido constatada por diversos autores para la vertiente occidental de la Península Ibérica. En este artículo ampliamos la dimensión temporal de este fenómeno, evaluando su magnitud desde una perspectiva histórica (desde comienzos del siglo XIX), y extendiéndolo hasta el año 2005. Además, asumimos como zona de estudio todo el sur peninsular y analizamos las variaciones espaciales que se registran en ella. El análisis del fenómeno a una escala plurisecular pone de manifiesto la singularidad de este comportamiento en las precipitaciones a lo largo de las últimas décadas del siglo XX. Por último, hemos puesto en relación los resultados obtenidos, con las previsiones de cambio climático y con estudios recientes sobre variaciones en los patrones de circulación atmosférica en el Atlántico norte.

Full text

TENDENCIA DE LAS PRECIPITACIONES DE MARZO EN EL SUR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA Mónica AGUILAR ALBA*, Espe anza SÁNCHEZ RODRÍGUEZ* y Ma ia Fe nanda PITA LÓPEZ* *Depa amen o de Geog a ía Física y A.G.R Uni e sidad de Se illa RESUMEN La exis encia de una endencia dec ecien e de las p ecipi aciones de ma zo, desde los años sesen a has a los años no en a del siglo pasado, ha sido cons a ada po di e sos au o es pa a la e ien e occiden al de la Península Ibé ica. En es e a ículo ampliamos la dimensión empo al de es e enómeno, e aluando su magni ud desde una pe spec i a his ó ica (desde comienzos del siglo XIX), y ex endiéndolo has a el año 2005. Además, asumimos como zona de es udio odo el su peninsula y analizamos las a iaciones espaciales que se egis an en ella. El análisis del enómeno a una escala plu isecula pone de mani ies o la singula idad de es e compo amien o en las p ecipi aciones a lo la go de las úl imas décadas del siglo XX. Po úl imo, hemos pues o en elación los esul ados ob enidos, con las p e isiones de cambio climá ico y con es udios ecien es sob e a iaciones en los pa ones de ci culación a mos é ica en el A lán ico no e. Palab as cla e: p ecipi ación, endencias, Península Ibé ica, cambio climá ico, Andalucía. ABSTRACT Ma ch mon hly accumula ed p ecipi a ion in he cen al and wes e n egions o he Ibe ian Peninsula p esen s a clea con inuous decline o 50% om he 60’s onwa ds documen ed by se e al au ho s. In his pape we desc ibe his phenomenon up o 2005 e alua ing on he one hand, i s magni ude and e olu ion om a his o ical pe spec i e and, on he o he hand, he spa ial a ia ions in he s udy a ea. Despi e he simila i ies wi h o he pe iods when conside ing a ious cen u ies o da a, hese las decades o he 20 h cen u y p esen di e en cha ac e is ics. The esul s o his s udy a e ela ed o clima e change p edic ions and o ecen s udies epo ing a mosphe ic ci cula ion changes in he No h A lan ic a ea. Key wo ds: p ecipi a ion, ends, Ma ch, clima e change, a iabili y, Ibe ian Peninsula, Andalusia 1. INTRODUCCIÓN El descenso de las p ecipi aciones en la zona occiden al de la Península Ibé ica, en las úl imas décadas del siglo XX, ha sido cons a ado po di e sos au o es en la es ación p ima e al (RASO, 1996; GARCÍA, 2002; RODRIGO, 2002; RODRÍGUEZ-PUEBLA e al, 2002; SALADIÉ e al, 2002) y, más de alladamen e, pa a el mes de ma zo (SERRANO e al, 1999; M. AGUILAR ALBA, E. SÁNCHEZ RODRÍGUEZ y M. F. PITA LÓPEZ GALÁN e al, 1999; PAREDES e al, 2006). Los ci ados es udios han analizado es e compo amien o has a mediados de los años no en a, comp obando la signi icación es adís ica de es a endencia. En el abajo más ecien e de PAREDES e al (2006), en el que se analiza es e enómeno en oda la Península Ibé ica, a lo la go del pe iodo 1941-1997, se pone de mani ies o cómo es e descenso se inicia en 1960 y supone una disminución de un 50% en los o ales plu iomé icos de ma zo. Sin emba go, no conocemos qué ha ocu ido con es a endencia desde mediados de los no en a has a el 2005, ni si es e enómeno ha enido p eceden es en pe iodos an e io es al siglo XX. Según algunos au o es es e enómeno se ía una mani es ación más de los cambios que se es án de ec ando en la ci culación a mos é ica en el sec o no a lán ico de Eu opa (KYSELÝ y DOMONKOS, 2006). En las úl imas cua o décadas es os cambios pa ecen es a asociados a a iaciones signi ica i as en las ecuencias de los ipos de iempo y en las ayec o ias de los ciclones (pe u baciones on ales), que es án o iginando un aumen o de la p ecipi ación en las egiones más sep en ionales (Islas B i ánicas y pa e de Escandina ia), simul áneo a un descenso en la zona su a lán ica (TRIGO y DACAMARA, 2000) En la Península es e compo amien o puede de ec a se en oda la zona occiden al que se encuen a bajo la in luencia di ec a de las pe u baciones on ales ligadas a la co ien e en cho o (PAREDES e al, 2006), habiendo sido iden i icada es a zona como el p ime modo de a iación de la p ecipi ación, cuando analizamos su compo amien o en la Península, median e un análisis de componen es p incipales (RODRÍGUEZ-PUEBLA, 1998; SERRANO e al, 1999). La Oscilación del A lán ico No e (NAO) es el p incipal mecanismo esponsable de las luc uaciones y cambios en las p ecipi aciones en es e ámbi o. Exis en nume osos abajos que in en an explica los pa ones de compo amien o espacial de las p ecipi aciones en elación con la NAO, cen ándose la mayo pa e de ellos en la es ación in e nal, momen o en que la in ensidad de los ien os del oes e y los con as es de p esión la i udinales son más in ensos. En es os meses in e nales no se han de ec ado has a aho a cambios en la al e nancia de los cen os de acción. Son menos ecuen es los es udios cen ados en los meses equinocciales (RODRÍGUEZ-PUEBLA e al, 2002), pe o en ellos sí pa ece que se es án p oduciendo es e ipo de cambios, los cuales pueden supone a iaciones impo an es en el compo amien o plu iomé ico de es os meses, i ales en los balances híd icos de la Península. En nues o es udio, p e endemos a anza en la ca ac e ización de es e enómeno pa iendo de los abajos p eceden es, aunque ampliando la cobe u a espacial y empo al en Andalucía y su en o no. En p ime luga , hemos u ilizado un núme o ele ado de se ies, con el obje o de encon a ma ices espaciales de es e enómeno en la egión. En segundo luga , hemos enma cado es a endencia dec ecien e en los siglos XIX y XX, u ilizando pa a ello las se ies his ó icas más la gas de Andalucía, y lo hemos p olongado has a el año 2005, desc ibiendo el compo amien o de las p ecipi aciones de ma zo de los años más ecien es, los cuales, po o o lado, egis an cambios en es a endencia. Finalmen e, elaciona emos es os esul ados con las p oyecciones de cambio climá ico pa a la egión y con ecien es es udios sob e a iaciones climá icas en el ámbi o del A lán ico No e. 2. ÁMBITO DE ESTUDIO Y DATOS Nues o ámbi o de es udio se cen a en Andalucía, aunque se ex iende ambién al sec o me idional de Po ugal y la egión mu ciana, pa a pode e alua la dimensión espacial de es e TENDENCIA DE LAS PRECIPITACIONES DE MARZO EN EL SUR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA enómeno en odo el su peninsula . En es e ámbi o se han seleccionado las es aciones de obse ación a endiendo a dos c i e ios undamen ales: la cobe u a espacial homogénea del e i o io y su ex ensión empo al lo más amplia posible, con un mínimo de 70 años de obse ación y p olongación has a los años 2004 o 2005. Además, se les ha exigido un máximo de 5 % de lagunas en su in e io , las cuales se han in e polado a pa i de los da os p oceden es de obse a o ios ce canos median e eg esión lineal simple a pa i de la se ie mejo co elacionada. Sólo en algunos casos, y especialmen e en el ámbi o o ien al de Andalucía, donde la cobe u a espacial de la ed de obse a o ios es más de icien e, se ha sido algo menos igu oso en es os equisi os. En espues a a es os c i e ios, inalmen e se han u ilizado 40 es aciones de obse ación ( e igu a 1), de las cuales 34 son españolas, pe enecien es al Ins i u o Nacional de Me eo ología (INM) y al Real Obse a o io de la Ma ina en San Fe nando, cinco son po uguesas, pe enecien es al Sis ema Nacional de In o mação de Recu sos Híd icos (SNIRH) po ugués, y una es b i ánica, la es ación de Gib al a , que comienza sus egis os en el siglo XIX y que pe enece al Royal Me eo ological O ice. Fig.1: Mapa de localización de los obse a o ios y po cen aje de disminución de la p ecipi ación en ma zo del pe iodo 1917-2000 espec o a 1931-1960. Las se ies de p ecipi aciones ue on some idas a un con ol de calidad inicial que pe mi ió de ec a y co egi nume osos alo es e óneos. Pos e io men e, y pa a ga an iza la homogeneidad de los da os, se les aplicó el Tes de las Di e encias Acumuladas de C adock (CRADOCK, 1979) y el S anda ized No mal Homogeni y Tes de Alexande sson pa a una sola se ie (ALEXANDERSSON, 1986; ALEXANDERSSON y MOBERG, 1997). Algunas de las se ies conside adas en la ase inicial del es udio no ue on inalmen e u ilizadas en la ase de análisis, po no p esen a las ga an ías de homogeneidad su icien es. M. AGUILAR ALBA, E. SÁNCHEZ RODRÍGUEZ y M. F. PITA LÓPEZ 3. EL DESCENSO DE LAS PRECIPITACIONES EN MARZO Como es habi ual en es e ipo de es udios, en los que se p e ende analiza es la señal espacial de cambio a la go plazo a una escala mayo que la local, se han combinado las se ies, con el obje i o de ob ene una nue a se ie egional ep esen a i a del e i o io analizado (JONES y HULME ,1996 y SALADIÉ e al, 2004). És a se cons uye a pa i de las se ies indi iduales es anda izadas, lo que es á especialmen e ecomendado en sec o es con una al a a iabilidad en la p ecipi ación, como es el caso de su oes e peninsula . El pe iodo de e e encia elegido pa a la es anda ización de las se ies, ha sido el úl imo pe iodo in e nacional, 1971-2000, siguiendo las ecomendaciones de la OMM (WMO, 1967). Hemos cons uido dos se ies egionales: la p ime a de ellas es á o mada po un g an núme o de es aciones (33 se ies) que compa en el pe iodo común 1917-2005. La segunda se ie egional, denominada “his ó ica”, no es á cons i uida siemp e po el mismo núme o de obse a o ios. Se inicia con los egis os de las dos se ies más la gas (San Fe nando y Gib al a ) a p incipios del siglo XIX, y, a medida que comienzan las demás se ies, se an inco po ando és as al cálculo de la se ie egional (compues a inalmen e po 8 se ies). La e olución empo al de las p ecipi aciones de ma zo en la se ie egional puede ap ecia se en la igu a 2. Se ie egional -2 -1 0 1 2 3 4 5 1917 1919 1921 1923 1925 1927 1929 1931 1933 1935 1937 1939 1941 1943 1945 1947 1949 1951 1953 1955 1957 1959 1961 1963 1965 1967 1969 1971 1973 1975 1977 1979 1981 1983 1985 1987 1989 1991 1993 1995 1997 1999 2001 2003 2005 Fig. 2: Se ie egional de p ecipi ación de ma zo es anda izada según el pe iodo 1971-2000 a la que se ha aplicado una media mó il de 8 años (1917-2005). La endencia descenden e se inicia a pa i de 1960 y con inúa has a el año 2001, momen o en que pa ece in e umpi se es e compo amien o, ap eciándose una débil ecupe ación de las p ecipi aciones, aunque sin alcanza los alo es habi uales p e ios a 1960. Es ambién des acable la sucesión de alo es muy bajos que se egis a a pa i de los años ochen a, lo que supone un hi o his ó ico en la se ie. Es e compo amien o se egis a ambién en las se ies indi iduales, en las cuales ha sido comp obada la signi icación es adís ica de la endencia a un ni el del 95% median e p uebas no pa amé icas ales como el es de los Rangos de TENDENCIA DE LAS PRECIPITACIONES DE MARZO EN EL SUR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA Spea man y el es de Mann-Kendall. En ninguna de las se ies de ma zo se de ec ó la exis encia de co elación se ial que implique pe sis encia en las se ies y que pueda al e a la de ección de endencias median e el es de Mann-Kendall (SNEYERS, 1975; SERRANO e al, 1999) También ue aplicado el Tes -T pa a la signi icación de la pendien e de la ec a de eg esión lineal ajus ada a las se ies, esul ando igualmen e signi ica i as desde el pun o de is a es adís ico. Hay que des aca , no obs an e, que el enómeno se p oduce en odo el ámbi o de es udio, con la excepción de los obse a o ios del su es e, si uados en las p o incias de Alme ía y Mu cia (Figu a 1). Sin duda, la impo an e ba e a sepa ado a eje cida po el Sis ema Bé ico en e los mecanismos a mos é icos “a lán icos” y “medi e áneos”, ma iza espacialmen e los e ec os de unos y o os y de e mina es a indi idualización del sec o su es e de la egión. En la abla 1 se p esen an los po cen ajes de disminución en e di e en es pe iodos in e nacionales suge idos po la OMM. Resul a des acable cómo el descenso de las p ecipi aciones pa a el pe iodo 1971-2000 espec o a 1931-1960, supone más de un 50% pa a la mayo pa e de las se ies. Es e hecho concue da con el apun ado po PAREDES e al (2006), pe o le in oduce, además, ma ices espaciales en los alo es de es os po cen ajes de disminución y esal a el g adien e de ansición exis en e en la e ien e medi e ánea, donde los alo es, no ablemen e in e io es al conjun o de la egión (po debajo de un 40%), ambién disminuyen de oes e a es e. Los po cen ajes disminuyen desde Ta i a (Cádiz) con un 36%, has a Guadix, en la p o incia de G anada, con un 20,8%. Hay que des aca ambién la exis encia de un g adien e no e-su , egis ando cie os encla es de Sie a Mo ena y de Cazo la, los descensos más acusados, supe io es al 60%, en an o que és os se educen os ensiblemen e en el á ea más me idional ( e igu a 1). Es a di e enciación plu iomé ica en e el no e y el su de Andalucía no ha ía sino e o za la ya de ec ada po PITA e al, 1999 en elación con la a iabilidad de las p ecipi aciones. 4. LA EVOLUCIÓN SECULAR DE LAS PRECIPITACIONES EN MARZO Una ez desc i a la impo ancia de las a iaciones empo ales y espaciales de es e enómeno, hemos que ido con ex ualiza es os cambios a una escala empo al lo más ex ensa posible. Con es e in hemos u ilizado algunas de las se ies his ó icas más la gas de la egión, que han se ido de base pa a la cons ucción de la “se ie his ó ica egional”. La e olución de las p ecipi aciones en dicha se ie desde comienzos del siglo XIX apa ece e lejada en la igu a 3 y en ella se pone cla amen e de mani ies o la ele ancia, a escala plu isecula , de la endencia dec ecien e en las p ecipi aciones iniciada en los años 60 del siglo XX, la cual, además, con inúa siendo signi ica i a es adís icamen e con a eglo al es de los Rangos de Spea man y el de Mann-Kendall pa a un ni el de signi icación del 95 %. M. AGUILAR ALBA, E. SÁNCHEZ RODRÍGUEZ y M. F. PITA LÓPEZ Es ación P o incia Po cen aje (61-90)-(01-30) Po cen aje (61-90)-(31-60) Po cen aje (71-00)-(01-30) Po cen aje (71-00)-(31-60) San iago de la Espada Jaén -56 -69 A acena Huel a -49 -68,5 Có doba Có doba -52,7 -65,1 Pon ones C. H. Segu a Jaén -41,7 -62,7 Sanluca Ba ameda (*) Cádiz -27,8 -46,6 -45,6 -59,8 Pan ano Guadalmella o Cádiz -40,8 -59,7 Cazalla Sie a Se illa -44,2 -59 U e a Se illa -53 -58,3 G azalema Cádiz -42,2 -58 Je ez Ae opue o Cádiz -47,6 -58 Niguelas G anada -45,9 -57,9 Se illa Se illa -23,8 -40,3 -44,5 -56,5 Bailen Jaén -40,5 -55,8 Jaén (*) Jaén -37,1 -42,7 -51,2 -55,5 T ebujena Cádiz -42,7 -55,5 Huel a Huel a -37,6 -55,3 Algodo Po ugal -44,9 -54,9 Pan ano Guadalcacín Cádiz -42,2 -53,4 Cazo la Na as Jaén -40,4 -53 Sao Ma cos Po ugal -46,4 -52,6 Bujalance Có doba -37,4 -51,1 Sao B as Po ugal -41,8 -51,1 Pozo Alcon Jaén -28,6 -48,4 A jonilla Jaén -21,2 -44,2 AlcalaGazules Jaén -31 -42,8 Úbeda Jaén -17 -16 -42,6 -41,9 Aljezu Po ugal -33 -39,5 Alcou in Po ugal -18,7 -36,3 Ta i a (*) Cádiz -24,4 -22 -37,9 -36 Fuen e de Pied a Málaga -29,1 -35,1 Gib al a (*) Reino Unido -35,5 -26,6 -42,4 -34,4 Málaga (*) Málaga -36 -24,3 -42,1 -31,5 Guadix (*) G anada -15,7 -20,8 Tabla 1: PORCENTAJE DE DISMINUCIÓN DE LAS PRECIPITACIONES ENTRE DIFERENTES PERIODOS INTERNACIONALES 1901-1930 (01-30), 1931-1960 (31-60), 1961-1990 (61-90), 1971-2000 (71-00). LAS SERIES MARCADAS CON UN (*) COMIENZAN SUS REGISTROS EN EL SIGLO XIX Pueden dis ingui se es pe iodos en la se ie his ó ica egional: una p ime a e apa, desde los inicios, has a 1840, con alo es muy bajos y c ecien es; una segunda, muy ex ensa, que aba ca el es o del siglo XIX y que se ex iende has a 1970 donde los alo es son bas an e es ables en su conjun o, y una e ce a, que se p olonga has a el inal de la se ie, en la que encon amos de nue o p ecipi aciones muy bajas, a pesa de que pa ecen emon a lige amen e en los úl imos años. Es os mismos pe iodos de di e en e compo amien o en las p ecipi aciones en el siglo XX ambién han sido iden i icados en o as zonas de la Península (AGUILAR y PITA, 1996; CREUS, 1996; SALADIÉ e al, 2002). En la abla 2 se ecogen los alo es medios y las des iaciones ípicas de es os es pe iodos. En él se puede obse a que el pe iodo cen al, el de mayo es abilidad, p esen a unas p ecipi aciones medias signi ica i amen e supe io es espec o a las o as dos e apas y una dispe sión signi ica i amen e supe io espec o a la del pe iodo 1971-2000 ( e ambién abla 3). Además se obse a cómo, a pesa de la apa en e simili ud en e los pe iodos p ime o y úl imo po sus escasas p ecipi aciones, exis en di e encias signi ica i as en e ambos. En p ime luga , el úl imo pe iodo egis a unas p ecipi aciones in e io es a las del p ime o así TENDENCIA DE LAS PRECIPITACIONES DE MARZO EN EL SUR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA como una des iación ípica supe io , siendo es a ul ima di e encia signi ica i a pa a un ni el de con ianza del 95%. Ambos enómenos se ponen ambién de mani ies o en la igu a 4, en la cual hemos ep esen ado la e olución seguida po las medias mó iles de 30 años pa a las p ecipi aciones medias de la se ie y pa a su ango in e cua ílico, en endiendo es e pa áme o de dispe sión como más adecuado que la a ianza o la des iación ípica, dados los cambios egis ados en la media a lo la go del pe iodo. Se ie his ó ica egional -2 -1 0 1 2 3 4 5 1813 1816 1819 1822 1825 1828 1831 1834 1837 1840 1843 1846 1849 1852 1855 1858 1861 1864 1867 1870 1873 1876 1879 1882 1885 1888 1891 1894 1897 1900 1903 1906 1909 1912 1915 1918 1921 1924 1927 1930 1933 1936 1939 1942 1945 1948 1951 1954 1957 1960 1963 1966 1969 1972 1975 1978 1981 1984 1987 1990 1993 1996 1999 2002 2005 Fig. 3: Se ie his ó ica egional de p ecipi ación de ma zo es anda izada según el pe iodo 1971-2000 a la que se ha aplicado una media mó il de 11 años (1813-2005). Asis imos, pues, a lo la go de es os dos siglos a una disminución paula ina de la a iabilidad plu iomé ica y a un olumen de p ecipi aciones que se man iene p edominan emen e es able, con la excepción de la e apa 1813-1840, de ma cado ascenso y la e apa ac ual (1971-2000) en la que lo que se de ec a es un descenso no able. Así pues, la singula idad de es e úl imo pe iodo end ía dada po ese ma cado descenso de las p ecipi aciones unido a su educida a iabilidad. Ello lo con e i ía en único a lo la go de odo el pe iodo ins umen al, además de do a lo de un p esumible ag a amien o de las condiciones híd icas de es e mes, po implica una al a pe manencia en alo es plu iomé icos bajos. Pe iodo Media (mm) Des iación ípica (mm) 1813-1840 53,3 46,0 1841-1970 83,1 47,3 1971-2000 45,8 32,1 Tabla 2: ESTADÍSTICOS DESCRIPTIVOS DE DIFERENTES PERIODOS EN LA SERIE HISTÓRICA REGIONAL M. AGUILAR ALBA, E. SÁNCHEZ RODRÍGUEZ y M. F. PITA LÓPEZ Pe iodos -S uden (Medias) F Snedeco (Va ianzas) 1813-1840/ 1941-1970 2,6 ( * ) 1,4 1813-1840/ 1971-2000 0,6 2,7 ( * ) 1941-1970/ 1971-2000 5,2 ( * ) 2,0 ( * ) Tabla 3: VALORES DE LAS PRUEBAS DE COMPARACIÓN DE MEDIAS Y VARIANZAS ENTRE DIFERENTES PERIODOS EN LA SERIE REGIONAL. LOS VALORES MARCADOS CON UN (*) INDICAN QUE SON SIGNIFICATIVOS A UN 95 % DE NIVEL CONFIANZA -0,5 0 0,5 1 1,5 2 2,5 1813 1816 1819 1822 1825 1828 1831 1834 1837 1840 1843 1846 1849 1852 1855 1858 1861 1864 1867 1870 1873 1876 1879 1882 1885 1888 1891 1894 1897 1900 1903 1906 1909 1912 1915 1918 1921 1924 1927 1930 1933 1936 1939 1942 1945 1948 1951 1954 1957 1960 1963 1966 1969 1972 1975 Media mó il Rango in e cua ílico mó il Fig.4: Media y ango in e cua ílico mó il de 30 años de la se ie egional his ó ica es anda izada pa a el pe iodo 1813-2005. 5. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES El es udio de nume osas se ies de p ecipi aciones del mes de ma zo en el su de la Península Ibé ica pone de mani ies o los siguien es aspec os esenciales: en p ime luga , la exis encia de una endencia dec ecien e impo an e desde los años sesen a del siglo XX has a la ac ualidad y a pesa del lige o epun e egis ado en el año 2001. En segundo luga , la signi icación es adís ica de es a endencia incluso a escala plu isecula , lo que e idencia la magni ud his ó ica de es e compo amien o. Es e descenso de las p ecipi aciones, de una du ación ya muy p olongada, se acompaña de una disminución signi ica i a de la a iabilidad plu iomé ica, lo cual ag a a aún más las consecuencias sob e los ecu sos híd icos po la pe manencia de alo es muy bajos de p ecipi ación que no pueden compensa se in e anualmen e. Son ambién des acables las di e encias espaciales que apa ecen en los po cen ajes de disminución de la p ecipi ación, des acando los g adien es no e-su y es e- oes e. Po o o lado, las di e encias espaciales encon adas son cohe en es con el pa ón TENDENCIA DE LAS PRECIPITACIONES DE MARZO EN EL SUR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA gene al de la p ecipi ación en la egión, con di ección p edominan e SE-NW (ROMERO e al, 1998; MARTIN-VIDE y FERNÁNDEZ, 2001). Pa a e alua la impo ancia de es as endencias con iene si ua las en el ma co de las endencias egis adas po es a a iable a escala plane a ia, en el con ex o de los ac o es po encialmen e gene ado es de ales endencias y, desde luego, en el con ex o de la amenaza de cambio climá ico que pesa sob e odo el plane a. En es e sen ido podemos apun a algunos hechos de especial in e és. Sabemos que el índice de Oscilación del A lán ico No e (NAO) ep esen a el p incipal modo de a iación en es a zona y, en e o os ac o es, se asocia con los cambios en la ayec o ia y ue za de las pe u baciones on ales, con la empe a u a de la supe icie del ma o con las anomalías en las empe a u as y en las p ecipi aciones en Eu opa, p incipalmen e du an e el in ie no (HURREL, 1995). Se ha con i mado ambién la asociación de es a endencia dec ecien e de las p ecipi aciones con un aumen o de la empe a u a del ma , el enómeno el Niño y la Oscilación del Á ico (RODRÍGUEZ-PUEBLA e al, 2002). O os muchos abajos ecien es, con i man los cambios signi ica i os que se es án p oduciendo en los pa ones de ci culación en el A lán ico No e, especialmen e desde los años ochen a (TRIGO y DACAMARA, 2000; FEALY y SWEENEY, 2005; KYSELÝ y DOMONKOS, 2006, en e o os). En el con ex o de un cambio climá ico, es bien conocida la ase posi i a que a pa i de mediados de la década de los se en a, expe imen a la NAO. Es a ci cuns ancia explica el descenso de las p ecipi aciones que se egis a en las la i udes sub opicales, lo que es á elacionado con un aumen o de las si uaciones an iciclónicas en el su de Eu opa (FOLLAND y KARL, 2001; SCHÖNWIESE y RAPP, 1997). Aunque ue a de los obje i os de es e es udio, hemos e i icado su e olución en los úl imos años, a pa i de los da os del índice NAO pa a ma zo o ecidos po HURREL (2006). La du ación de es a ase iene su alo máximo en 1994 y, a excepción de 1996, con un alo nega i o muy bajo, pe manece con alo es posi i os has a el 2003 (úl imo da o disponible), aunque dec eciendo. Así pues, pa ece que es a e apa pod ía es a inalizando. No obs an e, es a endencia dec ecien e de las p ecipi aciones, se enma ca en un con ex o de cambios más amplio que se es án p oduciendo a escala global, desde los años ochen a, y o ma pa e de los cambios y a iaciones climá icas más ecien es y signi ica i as. Si es e compo amien o de las p ecipi aciones de ma zo pe sis e y la ecupe ación iniciada en el año 2001 no con inúa emon ando, las consecuencias pa a la ag icul u a y los ecu sos híd icos pueden ag a a se, po lo que debe ían se enidas en cuen a en la plani icación hid ológica. 6. AGRADECIMIENTOS Pe S epanek po p opo ciona su e sión ampliada del so wa e Anclim. A Rica do M. T igo po pe mi i nos dispone del manusc i o del que es coau o (PAREDES e al, 2006), al Sis ema Nacional de In o mação de Recu sos Híd icos (SNIRH) de Po ugal, po o ece g a ui amen e en in e ne los da os de su ed de obse ación, y al Ins i u o Nacional de Me eo ología po las se ies de p ecipi ación suminis adas pa a es e es udio.