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Predicción política y Twitter: Elecciones generales de España 2015

Alonso González, Marián

Abstract

Este trabajo discute la utilidad y alcance del uso de las redes sociales durante las campañas electorales. Se presentan los resultados de una investigación que analiza el empleo de Twitter por los partidos políticos en las elecciones generales de España del 20 de diciembre de 2015. Para ello se cuantifica la presencia de partidos y candidatos durante el último mes de campaña, y se analiza la cantidad y calidad de sus interacciones. Los resultados indican que los datos extraídos de Twitter son un buen termómetro social pero que aún tiene por delante un importante reto metodológico como herramienta predictiva

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Predicción política y Twitter: Elecciones generales de España 2015 Iragarpen politikoa eta Twitter: 2015eko Espainiako hauteskunde orokorrak Political prediction and Twitter: Spanish legislative elections 2015 Marián Alonso González1 zer Vol. 22 - Núm. 43 ISSN: 1137-1102 e-ISSN: 1989-631X https://doi.org/10.1387/zer.16298 pp. 13-30 2017 Recibido el 5 de mayo de 2016, aceptado el 2 de julio de 2017. Resumen Este trabajo discute la utilidad y alcance del uso de las redes sociales durante las campañas electorales. Se presentan los resultados de una investigación que analiza el empleo de Twitter por los partidos políticos en las elecciones generales de España del 20 de diciembre de 2015. Para ello se cuantifica la presencia de partidos y candidatos durante el último mes de campaña, y se analiza la cantidad y calidad de sus interacciones. Los resultados indican que los datos extraídos de Twitter son un buen termómetro social pero que aún tiene por delante un importante reto metodológico como herramienta predictiva. Palabras clave: Opinión pública, Web 2.0, Twitter, partidos políticos, elecciones. Hauteskunde kanpainetan sare sozialen erabilerak duen baliagarritasuna eta helmena eztabaidagai du azterlan honek. 2015eko abenduaren 20ko Espainiako hauteskunde orokorretan alderdi politikoek Twitter nola erabili zuten aztertzen duen ikerlan baten emaitzak azaltzen ditu. Ikerlan horrek kanpainaren azken hilabetean alderdien eta hautagaien agerpenak kuantifikatu ditu, eta interakzioen kopurua eta kalitatea ere aztertu ditu. Emaitzek adierazten dute Twitterretik ateratako datuak termometro sozial onak direla, baina iragarpen-tresna izateko erronka metodologiko handiak gainditu beharko dituela. Gako-hitzak: Iritzi publikoa, Web 2.0, Twitter, alderdi politikoak, hauteskundeak. 1 Universidad de Sevilla, [email protected] 14 Marián ALONSO GONZÁLEZ Zer 22-43 (2017), pp. 13-30 Abstract This paper discussed the utility and reach of social networks during electoral campaigns. We presented the results of a research that analyzes the use of Twitter by political parties in the legislative elections in Spain December 20th, 2015. Presence of the candidates and political parties during the last month of campaign was quantified, and the quality and quantity of their interactions with their followers was evaluated. The results indicate that Twitter is a good social thermometer, but still it faces a major methodological challenge as a predictive tool. Keywords: Public opinion, Web 2.0, Twitter, political parties, elections. 15 Predicción política y Twitter: Elecciones generales de España 2015 Zer 22-43 (2017), pp. 13-30 0. Introducción El análisis de campañas electorales online ha puesto de manifiesto que la red tiene capacidad de influir de forma positiva en los resultados electorales y que los candidatos con mejor posicionamiento en los medios sociales pueden aventajar a sus oponentes. Desde que Barack Obama obtuviese la presidencia estadounidense en 2008 gracias a su “Yes we can”, y a una decida apuesta por internet como punto clave de su campaña electoral, ha quedado más que patente la convicción de que cualquier candidato que quiera conseguir una mejoría en sus resultados, e incluso el éxito electoral, está prácticamente obligado a desarrollar una cibercampaña. El interés por conocer la opinión pública tiene una amplia tradición como campo de estudio, especialmente cuando se relaciona con el concepto de democracia y se erige en uno de los principales baluartes de la comunicación política. Con tal fin se han desarrollado numerosas técnicas de investigación que permiten obtener una información representativa de la opinión de los individuos, entre ellas las tradicionales encuestas demoscópicas de intención de voto. Sin embargo, la necesidad de descifrar la capacidad que las plataformas 2.0 poseen para articular corrientes de opinión transnacionales pone de manifiesto una necesidad de cambio metodológico en los estudios de opinión pública y explica el surgimiento de los análisis digitales. Existe un nuevo universo opinativo que es digital. Los medios sociales han contribuido a democratizar la información generando un proceso comunicativo bidireccional que cambia de forma significativa la participación política, ya que se convierten en una ágora virtual donde el ciudadano puede exponer problemáticas no recogidas en la agenda pública y mostrar sus opiniones de una manera libre. A lo largo de este artículo proponemos, a través del estudio de los mensajes que los seis principales partidos políticos españoles (PP, PSOE, IU, UPyD, Ciudadanos y Podemos) publicaron en Twitter, establecer una correlación entre la actividad desarrollada en este medio social y los resultados electorales, a fin de comprobar que Twitter puede llegar a ser una herramienta predictiva y corroborar que las conclusiones publicadas por otros investigadores y analistas políticos en otros países son aplicables a España. Nuestro interés por esta red social, frente a otras posibles opciones, es debido a su carácter abierto al público, cuya capacidad de irradiación no depende solo “de los seguidores que tenga una cuenta determinada, sino del alcance exponencial de los mensajes redifundidos por dichos seguidores” (López-García, 2016: 151). Twitter permite marcar la agenda y establecer cuáles son los mensajes prioritarios para el emisor, así como su orden de aparición y la naturaleza de los mismos, también se corresponde con precisión con la realidad comunicativa propiciada por el nuevo escenario, caracterizada por acortamiento de los ciclos de noticias y su difusión fragmentaria, a menudo, descontextualizada entre el público (Barber, 2004: 38). Frente a la legitimidad de las democracias representativas tradicionales en las que se otorga un gran poder a la agenda-setting, entendida como la alianza tácita que existe entre el gobierno de un país y los medios de comunicación para informar a los espectadores, oyentes o lectores de un determinado medio sólo lo que interesa (Monge, 2011), los medios sociales abren un espacio digital que garantiza la participación, 16 Marián ALONSO GONZÁLEZ Zer 22-43 (2017), pp. 13-30 “una oportunidad para la ciudadanía, en términos de activismo y deliberación sobre los asuntos públicos” (Resina, 2010: 143). Se genera, pues, un ecosistema comunicativo que Chadwick (2013: 44) denomina “híbrido”, pues en él conviven viejos y nuevos medios, los cuales se retroalimentan unos de otros, en el que el público continúa consumiendo medios tradicionales, pero con rutinas de consumo distintas a las habituales (Jenkins, 2008) y en el que los ciclos de noticias se acortan o intensifican y cuyo recorrido se extiende y tiene derivaciones en internet y las redes sociales. En este sistema, las principales instituciones mediáticas continúan siendo las que ya lo eran en el modelo anterior, es decir, los grandes medios continúan marcando la agenda y condensando la atención del público y la influencia social, sin embargo, “lo hace generando versiones digitales de medios convencionales que operan en internet ofreciendo contenidos en esencia similares a los del medio fuente” (Chadwick, 2013:88). Si bien es cierto que los grandes medios siguen ocupando una posición central, las redes sociales ponen de manifiesto que existe una alternativa mediática, pues “un grupo de personas, no necesariamente conectadas entre sí, puede contrastar una noticia a una velocidad superior de lo que podría hacerlo un simple periodista” (RosMartin, 2005: 1). Dentro de este contexto, la política se enfrenta a una realidad en la que internet y los medios sociales brindan a los ciudadanos el poder de tener una red asociativa capaz de provocar los cambios que los políticos no llevan a cabo y, es por ello, que fija sus objetivos en el terreno de las herramientas 2.0 como medio de acercamiento a la ciudadanía. Las herramientas digitales crean grupos de pertenencia y corrientes de opinión ampliamente aceptadas debido a dos mecanismos convergentes: el efecto cascada y la polarización de grupos (Sunstein, 2009). El efecto cascada es aquel por el que la señal se refuerza cuanta más gente la recibe, hasta llegar a un punto en que es casi imposible resistirse a ella. Por su parte, la polarización de grupos es una forma de asimilación tendenciosa de la información porque proviene de personas de mentalidad afín o con intereses compartidos. Es decir, “nuestras opiniones se fortalecen y hacen más extremas cuando las compartimos con personas afines y estas nos las corroboran, pero también cuando las discutimos con quienes discrepamos afianzándonos de nuevo en su error y en nuestro acierto” (Alonso, 2015: 397). La combinación de ambos factores contribuye al desarrollo de una causalidad recíproca asimétrica cuyas evidencias han sido encontradas en aspectos relacionados con la eficacia política (Semetko & Valkenburg, 1998), la participación cívica (Shah et al., 2005) y la participación política (Rojas, 2006). En este sentido, la conversación política entre ciudadanos contribuye a la creación de una polis activa y comprometida que genera una mayor tolerancia cuando la conversación sucede en redes sociales heterogéneas (Mutz, 2002). Según Maarek (2014), los medios digitales han sido incorporados como herramientas de comunicación política por tres razones principales. La primera es la velocidad, dado que cualquier mensaje político puede ser subido desde cualquier lugar del mundo y casi instantáneamente descargado en cualquier otro sitio, sin demora, debido a las potentes capacidades de los motores de búsqueda como Google o Yahoo. La segunda razón es la versatilidad. Los medios digitales admiten textos en sitios web (websites) y en blogs, mensajes públicos y privados, fotos y vídeos. 17 Predicción política y Twitter: Elecciones generales de España 2015 Zer 22-43 (2017), pp. 13-30 Finalmente, la tercera razón es su facilidad de uso: la comunicación política ya no es tan sólo de arriba hacia abajo (top-down), de los partidos y los medios hacia los ciudadanos, sino que ahora es también horizontal y de abajo hacia arriba (bottomup), de forma que cualquier persona digitalmente conectada puede convertirse en fuente de comunicación. Hasta que Obama llegó a la Casa Blanca, las redes sociales sólo se habían mostrado como poderosas herramientas de convocatoria y recolección de fondos. Sin embargo, el equipo de campaña del presidente norteamericano puso de manifiesto que los medios sociales eran unos importantes instrumentos para alcanzar y organizar a los votantes, como foro de debate y como espacios de creación de liderazgos virtuales y personales. Los medios sociales permiten viralizar las campañas convencionales, estimulan la participación, permiten que los ciudadanos aporten sus puntos de vista y sus críticas; dando origen a “narrativas políticas transmedia” (D’Adamo et al., 2015: 109), que ofrecen la posibilidad de expandir el mensaje o la campaña, en este caso, por varios medios, junto con la colaboración del ciudadano votante en ese proceso expansivo. Asimismo, otorgan la posibilidad de dar una respuesta rápida a los ataques de los opositores y poseen capacidad de influencia en la agenda de los medios convencionales. De hecho, los periódicos, sobre todo en su edición online, suelen nutrirse de los tuits de los políticos, y cuando los reproducen, amplifican su difusión, que llega así a un público más extenso que el de los seguidores. 1. Predicción política y Twitter La creciente importancia de los medios digitales en las campañas electorales reside en el nacimiento de una Comunicación Política 2.0 en la que la interacción es clave, ya que los ciudadanos necesitan sentir que forman parte de un proyecto político compartido, y para empatizar con ellos, dice Herrero (2014), nada mejor que incorporar al mensaje político aquellos temas de la agenda pública que más preocupan a los ciudadanos. A través de la escucha y la monitorización de los temas más relevantes, los medios sociales llegan a establecer un control sobre las conversaciones, lo que derivará en la puesta en marcha de “acciones referentes a la creación de contenido, participación, interactividad y, sobre todo, la construcción de relaciones” (Leiva-Aguilera, 2012: 31). De hecho, los estudios de García y Zugasti (2014) y Zugasti y Sabés (2015) aprecian que el interés de los candidatos electorales por responder a los ciudadanos que les interpelan en Twitter tiene como efecto colateral una mayor diversidad temática por parte del candidato, y que de ahí saldría el argumentario y agenda temática que presidirá la estrategia de campaña. Por todo ello, la presencia de partidos y políticos en las redes sociales se ha convertido en un desafío en términos teóricos, hasta el punto de que ya ha comenzado a ser investigado por la academia (Giansante, 2015). En este sentido, son muchos los estudios científicos orientados a entender los modelos de predicción política por medio de las redes sociales y, más concretamente, a través de Twitter por tratarse de una red extendida y reconocida como medio de expresión y difusión de opiniones, pero también por la facilidad que ofrece para capturar dichos datos gracias a su public time-line. 18 Marián ALONSO GONZÁLEZ Zer 22-43 (2017), pp. 13-30 Así, por ejemplo, encontramos el trabajo realizado durante las elecciones de 2009 en Alemania por Tumasjan et al. (2010) quienes formulan una teoría que parece demostrar que el número de usuarios de Twitter y sus mensajes podían explicar la tendencia de voto. Estos autores se basan en estudios anteriores y similares como el de Véronis (2007) sobre las elecciones presidenciales de 2007 en Francia, en el que se afirma que el número de apariciones o de menciones de un candidato en la prensa puede ser un buen predictor del resultado de la contienda. También en 2010, O’Connor et al. relacionan la opinión pública en EEUU en el periodo 2008-2009 a través de una comparativa entre las encuestas tradicionales y el sentimiento reflejado en los tuits. Sus resultados fueron coincidentes en casi el 80%, no obstante, los autores sugieren mejorar las herramientas de PNL (programación neurolingüística) para enriquecer dichas estimaciones. En esta misma línea, Larsson y Moe (2010), tras estudiar las elecciones de 2010 en Suecia, afirman que el manejo de los mensajes de Twitter es más complejo de lo pensado y que requiere una atención especial. En ambos estudios se hace un serio hincapié en la tendencia y en la predicción. El uso de Twitter y las redes sociales en las campañas políticas son investigados en el caso de las elecciones en Rumanía y España por Aparashivei (2011) y Deltell et al. (2013), respectivamente. En una línea parecida, Al-Kandari y Hasanen (2012) estudian el impacto que los medios sociales poseen en las decisiones políticas en Egipto y Kuwait. Si algo tienen en común todos los estudios mencionados es que, aplicando técnicas diferentes en distintos momentos sobre los datos capturados en Twitter, arrojan resultados positivos en lo que se refiere a la capacidad de utilizar este medio social como un método de predicción electoral que sustituya y se combine con las encuestas tradicionales. Los diferentes estudios ponen de manifiesto que los medios sociales se revelan como un campo nuevo para la investigación en estudios dedicados a analizar la influencia de las campañas electorales en la decisión del voto de los individuos. En este sentido, las elecciones generales de 2010 de Reino Unido fueron objeto de estudio pocos días después de la celebración de los comicios por parte de la plataforma de medios Tweetminster (2010). Con una metodología similar a la empleada por Tumasjan et al. (2010) (recolectando tuits mediante el API de Twitter que menciona a un candidato y sumando las menciones obtenidas por cada candidato) llegaron a la conclusión de que el candidato con más menciones resultó ser el vencedor de la contienda, de forma que a mayor volumen de datos, mayor grado de acierto; y que “tanto el éxito en el acierto, como el porcentaje de desviación de la predicción de los resultados electorales, es comparable al obtenido por las encuestas” (Tweetminster, 2010: 6). Sin embargo, la sola presencia de un candidato en internet o de desarrollar una excelente campaña de comunicación online, no es sinónimo de victoria electoral, ya que, existen otros muchos factores que influyen como la imagen, credibilidad y liderazgo del aspirante, el clima social y la oportunidad de conseguirlo, o el éxito de las campañas físicas que se desarrollan a la par. Prueba de ello es que frente al éxito arrollador que supuso la campaña online para Obama encontramos otros casos en los que el preferido de las redes sociales no resultó el vencedor electoral, es el caso de 19 Predicción política y Twitter: Elecciones generales de España 2015 Zer 22-43 (2017), pp. 13-30 Antanas Mockus, candidato por el Partido Verde de Colombia, y que fue derrotado por su oponente, Juan Manuel Santos. Ello ha generado toda una corriente de investigación crítica con la capacidad de predicción de resultados electorales por parte de Twitter. Así, Jungherr et al. (2012) cuestionan el método empleado por Tumasjan et al. para la elección del período de estudio, además de indicar que el número de menciones en la globosfera no podía utilizarse como un indicador. También Tjong y Bos (2012) cuestionaron si contando simplemente las menciones a los partidos políticos en Twitter se podía predecir el resultado de las elecciones al Senado holandés en 2011. Ambos autores valoraron el sentimiento de los tuits, si eran positivos o negativos hacia el partido en cuestión. Otros estudios y autores, como Gayo-Avello y Panagiotis (2011), llegan incluso a mencionar la falacia del “big data”, es decir, que el hecho de obtener grandes muestras y colecciones estadísticas no hace que éstas sean necesariamente representativas de la población. En España también contamos con varios trabajos relacionados con el uso de Twitter en las campañas electorales. Así, Zamora y Zurutuza (2014) sobre las elecciones generales de 2011 llegan a la conclusión de que los candidatos presidenciales replican en esta red social las características del discurso político tradicional: unilateral y sin interacción, una conclusión similar a la de Borondo et al. (2012) quienes afirman que los candidatos ven en los medios sociales herramientas de las que intentan beneficiarse para ganar votos, pero no como un auténtico canal de comunicación. Olvidan, no obstante, estos estudios el gran potencial de movilización y activismo que poseen las redes, en especial para públicos como los jóvenes (García et al., 2014), objetivo de toda campaña electoral debido a su dificultad de movilización en estos procesos. Twitter no sólo es hablar, es escuchar, responder y debatir, y este potencial que permite romper barreras sin tener que contar con intermediarios (Rodríguez y Ureña, 2011) constata que las redes sociales comienzan a compartir el espacio de los cibermedios de comunicación como narradores de la realidad (García et al., 2012), tareas hasta hace poco limitadas, exclusivamente, al ámbito del periodismo tradicional, convirtiendo en tendencia o “trending topic” asuntos que no figuran entre los más destacados en los medios de comunicación clásicos (Martins y Azevedo, 2015). 2. Objetivos y metodología Twitter está contribuyendo a transformar y redefinir el activismo político, abriendo nuevas oportunidades y escenarios a los movimientos sociales en cuanto a su organización y movilización y reforzando el papel de la comunicación política (Casero, 2015) pero, además, su incorporación al ámbito de la comunicación empresarial e institucional ha puesto de manifiesto que se trata de una herramienta muy útil a la hora de hacer de la comunicación un ámbito ágil, transversal y no lineal, lo que permite amplificar el mensaje, aumentar la visibilidad de las corporaciones y, por ende, facilitar la difusión de información. En base a ello, y siguiendo la estela de los trabajos anteriormente mencionados, la hipótesis de partida de este artículo es que la comunicación a través de Twitter permite aumentar la visibilidad de partidos y políticos, erigiéndose en importantes instrumentos para comunicarse con los electores y dar a conocer sus programas 20 Marián ALONSO GONZÁLEZ Zer 22-43 (2017), pp. 13-30 electorales, lo cual puede traducirse en un mayor número de votos. En este sentido, nuestra hipótesis central es que Twitter sirve para predecir la tendencia electoral. Sin embargo, nuestro trabajo también explorará las nuevas formas de liderazgo en Twitter como presentan Said y Arcila (2011), la creación de juegos y roles políticos como observa Wilson (2011) en Australia y el alcance de Twitter como herramienta política, descrito por González y Petersen (2010) en Venezuela. Siguiendo a Delttel et al. (2013), este trabajo se sitúa en un punto intermedio entre la comunicación vertical de las organizaciones políticas tradicionales y la “autocomunicación de masas” definida por Castells (2009), es por ello que para verificar nuestra hipótesis el presente estudio tiene como objetivo analizar las tasas de conversación, amplificación y gratificación que los seis principales partidos políticos españoles (PP, PSOE, IU, UPyD, Ciudadanos y Podemos) desarrollaron en Twitter durante la campaña electoral de 2015 en España para aclarar el potencial de influencia que poseen en sus seguidores e intentar establecer una correlación entre la actividad desarrollada en esta plataforma y los resultados electorales. A fin de comprobar que Twitter es una herramienta predictiva y corroborar que las conclusiones publicadas por otros investigadores y analistas políticos en otros países son aplicables a España, recurrimos a una metodología mixta cuyas ventajas han sido destacadas por autores como Creswell y Plano (2011) en respuesta a la oposición dicotómica entre ambos planteamientos, pues permite una comprensión del problema de investigación en el cual se articula la utilización de estadísticas y la medición de determinados fenómenos, propios de lo cuantitativo, con la exploración en profundidad de la problemática examinada y la extracción y comprensión de los significados vinculados las mismas, característico de lo cualitativo. La aplicación sistemática de ambos modelos nos permite una acumulación ordenada y estructurada de datos que nos ha facilitado la extracción de inferencias de interés para los objetivos de esta investigación. En total, hemos estudiado 13.831 mensajes que fueron publicados entre el 17 de noviembre y el 17 de diciembre de 2015. Se trata del mes previo a la jornada electoral a fin de dotar de mayor actualidad al estudio y por considerar que se trata de un plazo idóneo para poder desarrollar un correcto estudio longitudinal. Los datos obtenidos en Twitter los hemos categorizado en torno a 12 indicadores (presencia, tuits totales, seguidores, siguiendo, seguidores/siguiendo, listas, tuits emitidos durante el periodo de estudio, favoritos, retuits, respuestas, menciones y enlaces multimedia) agrupados en 5 apartados: presencia, potencial de influencia, actividad, interacción y reacciones generadas en los usuarios, siguiendo la ficha de análisis propuesta por Pérez-Dasilva et al. (2015). Además, para calcular el engagement hemos recurrido a la herramienta Tweetstat que funciona en base a algoritmos que aseguran la validez científica de los datos obtenido con niveles de confianza que no bajan de 95% y un error muestral inferior al +/-5%. A nivel de contenido hemos categorizado los mensajes analizados en torno a los ocho temas más recurrentes en sus discursos y que son: Empleo, Economía, Sociedad, Sanidad, Política, Corrupción, Educación y Otros, al tiempo que hemos otorgado un valor positivo, negativo o neutro a los mensajes publicados. Con ello pretendemos realizar un perfil de los temas en los que concentran su interés, cuáles son las principales funciones para las que emplean esta red social: difundir mensajes políticos, 21 Predicción política y Twitter: Elecciones generales de España 2015 Zer 22-43 (2017), pp. 13-30 actos de campaña o enfatizar aspectos personales; así como establecer una correlación entre sus discursos online y los resultados arrojados por el sondeo de opinión realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de diciembre de 2015. 3. Resultados Según el estudio de intención de voto realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) para los comicios electorales de 2015, el PP se alzaría con la victoria con un 28,6% de intención de voto y entre 120 y 128 escaños. La macroencuesta electoral daba al PSOE entre 77 y 79 escaños (20,8% de votos), seguido de Ciudadanos (19% y entre 63 y 66 escaños) y por Podemos que, junto a otras marcas de la formación, podría llegar al 15,7% de los votos y conseguir hasta 49 diputados. La encuesta del CIS también otorgaba a IU, entre 3 y 4 escaños (3,6% de los votos) y un escaso 0,7% a UPyD que dejaría sin presencia en el Congreso de los Diputados a la formación magenta. Las encuestas de opinión sobre expectativa de voto suelen ser un recurso muy habitual en las campañas electorales, aunque no siempre sus predicciones se ajustan a los resultados electorales debido a que se realizan en un instante dado y con un conjunto de preguntas concretas, es por ello que los datos ofrecidos por el CIS erraban en el caso de las nuevas formaciones, ya que Podemos llegó al 20,66% de los votos, mientras que Ciudadanos se quedaba con sólo el 13,93%, como puede apreciarse en la siguiente tabla. Tabla 1. Comparativa de resultados y encuestas Elecciones 20D. Fuente: Elaboración propia. Para superar las limitaciones de los sondeos, el presente trabajo parte de la base de que Twitter actúa como una sonda y, por tanto, podría permitir medir la opinión de forma continuada en un periodo más largo, ya que los tuits emitidos con opinión política supera a las encuestas recogidas por cualquier sondeo, de manera que sería posible establecer una relación entre el uso de Twitter y los resultados electorales finalmente cosechados por las formaciones políticas. En este sentido, el presente trabajo propone un sistema de predicción que consta de dos partes: una cuantitativa basada en el análisis del número de seguidores de los perfiles de los partidos políticos; y una segunda basada en el uso de herramientas de minería de opinión para calcular el impacto de los tuits y de los líderes de opinión Resultados 20D Datos CIS PP 28,72% 28,60% PSOE 22,02% 20,80% Podemos 20,66% 15,70% IU 3,67% 3,60% Ciudadanos 13,93% 19% UPyD 0,61% 0,7 28 Marián ALONSO GONZÁLEZ Zer 22-43 (2017), pp. 13-30 Referencias bibliográficas Al-kandari, A. & Hasanen, M. (2012). The impact of the Internet on political attitudes in Kuwait and Egypt. Telematics & Informatics, 29(3), 245-253. Alonso, M. (2015). Periodismo y Redes Sociales. La credibilidad en Twitter. Libro de Actas del IV Congresso Internacional de Ciberjornalismo, Oporto, 272-289. Aparashivei, G. (2011). 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