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Recuerdo fúnebre a la memoria de la Señora Doña Josefa Casarte de Casamayor

Lon, Emilio

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nexazgamminelmillii~~~  RECUERDO MERE L i k EIREEQUIVI DE LA SEÑOR AL øflt 0'14 o s e fa asavfe MileAktállthas 9 ..-^••••• n :.> L'O( C>e:~ n . IMPRENTA Á. CARGO Da CASTILLO, AÑO DE 1.851. b8i566'82561515h Res. 130350 » S_I, ata  asefa «.4 tisatt/ be ¡Silencio y ates! Enlutad la lira! ! No canteis ya de amor plácido suelo! Al estro renunciad dulce, alhagueño, Que inflama el corbzon y el canto inspira. !Ved ese templo! en la sagrada pira Arde luz funeral con raudo empeño; Y , un espectro feroz de horrible ceño Del templo en rededor sus alas gira. Silencio y oracion! ¡ y ates recemos! Madre y esposa ayer la contemplamos! Con la hija infeliz, ¡ vates lloremos! Y el llanto que del alma desprendamos, Con el llanto eternal lo mezclaremos Del desolado . Esposo á quien miramos: ,102q al , 13d AL SEÑOR DON JUAN CASMOR EN LA SENSIBLE bl su  sposa. 0=03h Bella la vida és, sus dones bellos, cuan bellos áy ! si el sinsabor no toca dentro del alma que idólatra en ellos. Placer, solo placer, la mente loca anhela del mortal, cuando sin tino á delicias el hado le provoca. Si, ya del mundo sigue el torbellino, y le cruza ftlia con faz riente en el carro triunfal de su destino. Ya en pos la dicha corre que luciente fantástica le rleja la fortuna, con goces mil á su entusiasmo ardiente. Y ese camino, en que afliccion alguna jamás brotára, porque ricas flores de dulce olor con variedad aduna, Eso camino que le brinda amoreh gustoso cruza con risueño encanto en horas deleitosas las mejores. Y halla el reir, porque el placer en tanto desliza en la ecsistencia grata aurora por apartar tal vez el negro llanto. Venturoso placer! tus sueños dora la óptica ilusion que nos fascina y en el alma refleja seductora. 'Tal la ecsistencia pasa peregrina en la dorada edad, y el alma solo con goces y deleites se domina. Y tal acaso el porvenir con dolo de sonrisa faláz usó contigo cuando invocabas en tu lira á Apolo. Cantas al Mar, y en lides enemigo al Cazador con tus guerreros sones, que en tus glorias quizá fuese testigo. Y luego en trovas, gratas ilusiones de tierna esposa cantarias gozando, y á ellas responden hoy los Aquilones. A ti no hay dicha ; la que amor mostrando en otro tiempo tu cariño alcanza, ya no contesta á tu sollozo blando. Solo el dolor en tu afliccion se lanza y entre el dan de tus pesares cierto, con que buscas aun una esperanza, Solo el dolor,' al corazon que yerto hácia esposa feliz tiende sus ojos y halla la nada en el vacío desierto .Cándida flor que en el jardin abrojos jamás pisaste de la vida triste ! de tu belleza quedan los despojos. Tu hermosura á la muerte no resiste y cenizas no mas, y polvo frit), só el féretro enlutado és lo que ecsiste. Esta la vida és, este és sotnbrio su cuadro de tristeza y amargura, entre el placer sin fin y el desvario. Y és la delicia entonces desventura, suelo no mas, que cual fantasma vano se advierte al divisar la sepultura Cabe el fatal sarcófago tu mano tiende mortal hasta tocar la nada, y de la nada allí, mira el arcano ? Porque en la vida mundanal, dorada, ídolos suelas de viviente gloria dejandoles con gozo tu mirada ? Mira su palidéz, és transitoria esta écsistencia que placeres vierte: solo la eternidad, no es ilusoria. Que en esa nada de aniccion y muerte, á que hoy prestamos funerario luto, otra vida mejor halla por suerte. ! La eternidad! y un Dios, á quien tributo del corazon mis lágrimas le ofrecen en rudos versos con que el canto enluto. Llantos del: corazon que asi enaltecen de dos hermanos las memorias mias que siempre tristes ante mi aparecen. Mas ya cubre el ciprés sus tumbas frias, y de tu tierna esposa idolatrada legandonos pesares y agonias. Recuerdos de una dicha infortunada, por vosotros á Dios pide mi anhelo Lleaando á vuestra última morada, Dulce perdon, la eternidad del Cielo. g ei 2 a4 bg tOed  e..4?7shdoza, immersommoir~~.~  no conoció segunda en su desvelo, el dolo se humillaba en su presencia, la piedad se elevaba en raudo vuelo, y en ella la amistad pura y sencilla no halló dobléz, ficciones ni mancilla. Cinco lustros no mas bolló su planta la tierra mundanal llena de abrojos, la tierra no acrehedora á virtud tanta tierra de fetidéz, tierra de enojos; su espíritu á las nubes se levanta cual astro á quien circundan rayos rojos, y al trono del Señor llega anhelosa la cien orlada de laurel y rosa. Y postrada ante el Ser omnipotente implora proteccion para su esposo que dejó abandonado en la corriente de un vivir pasajero y angustioso, tambien por su hija pide que inocente fáltale ya su esmero cariñoso, y Dios con su bondad suma y divina ST1 plegaria la acoje y patrocina. Mitiga tu pesar esposo tierno mitiga tu pesar y tu agonía, de una voz el sonido grato é interno te anuncia el bien que goza en demasia, un bien sublime divinal y eterno real sin ilusiones ni falsía, vive en calma entre tanto que tu estrella un dia te trasporte al lado de ella. Y tú, niña inocente y candorosa que en tu edad infantil sientes pesares, crece cual tierno vastago de rosa, y alejense de ti rudos azares, una mano te asiste pcderosa la mano del gran Dios de los altares, un padre te custodia aquí en el suelo y una madre te inspira dude el Cielo. Mas ya os oigo clamar como es posible mitigar el dolor que nos devora ? la perdida del bien nos es horrible y horrible nuestro mal de aurora •á aurora, se rá nuestro pesar inestinguible que el pecho solo penas atesora, y entre el quejido y llanto de esta suerte solo hallarnos por termino la muerte. Teneis razon, teneisla desgrariuíos, justo es ese anhelar, justo el erupeiío, a triste soledad sois destinados, ya la dicha pasó cual pana un t , uy ri o, nuestros goles ya miranse adornados de ciprés funerario y de beldio, pues ya vuestra ventura  alegria encerrada se encuentra en tumba fria. ¡En tumba fria! si, mas esa losa solo cubre los restos de criatura, no el alma eterna que inmortal, grandiosa, al lado de su Dios goza ventura, allí admira su imagen portentosa, y allí llena de gloria y de hermosura con cariñoso afan se regocija bendiciendo á su esposo y tierna hija. Alma celeste ya desde ese trono de zafar y de estrellas matizado, escucha del mortal el triste tono y suplíca por él al Dios sagrado, tu ruego le será de grato abono tu intercesion un bálsamo elevado,• y mi voz entre tanto ¿paca y ruda con profundo respeto te saluda. C.)qD) •./i(oarázna tOotiaa!A, al iGil ibbltazza mama DE LA SEÑORA 1-°;5 4 tosefa HOLOCAUSTO FÚNEBRE. A quien otorga en patrimonio el Cielo ánima blanda, coi azon sensible, crudo destino tócale en el suelo; que mente impresionab l e y susceptible por dicha ajena, por estralio duelo goza feliz, ó sufre mal terrible. Antípoda del torpe esclnsivista, que solamente con su bil q ) se et ► 1.3,ríe, y de propios pesares se contr ista al sensible no hay medio que desvíe de ajenos males la piadosa vista, y feliz ante el mal nunca sonríe. asarte. No sé determinar si un alma ardiente, modelo de lealtad, tierna eficacia, es de venturas ó desdichas fuente, más pués el Cielo me otorgó tal gracia acato tus decretos reverente, y con el don acepto su desgracia... Humilde trovador, hilo de G des, adoptivo dichoso de Sevilla, cuna de génios, héroes N beldades, en fácil metro, con diccion sencilla, alcé mi canto en dulces variedades en las que vivo sentimiento brilla. Otros vates, insignes, eminentes, con espresion sublime deslumbrando emociones produzcan más vehementes: quiero arrancar las lágrima:; llorando; riendo á risa provocar las gentes, Mis versos son mi corazon hablando. Mi corazon, que oprime ó que dilata (ni por mil negras decepciones seco ) la pasion que en los otros se retrata. mi corazon, que como espacio hueco, para el bien que trastorna, el ay que mata, grito alegre ó doliente, guarda un eco. Yo canté la grandeza de Luisa, la Princesa Real, blason de España., y la santa piedad, que es su divisa; y mi trova, en alcázares estraga, mereció de sus labios la sonrisa por el veráz sentir que le acompaña. Y entre el himno de corte numerosa, entre incienso de culto reverente, mi ovacion distinguiera bondadosa, cual distingue un olfato intelijente puro y sencillo el ámbar de la rosa entre ricos perfumes del Oriente. Dos jóvenes, dos virjenes, modelo de virtud, de belleza, y desventura, fueron ajemplo del rigor del Cielo; Sevilla deploró su suerte dura, y mi trova, espresion de acerbo duelo, endulzó de sus deudos la amargura. Ad mirador incógnito, á su lado pasé sin dirijirHs voz amiga, de sus hechizos cólicos prendado; vínculo alguno a su ecsistir me liga, su camino crucé siempre ignorado escla mando al pasar= ¡ Dios las bendiga ! Sucumbieron: su tumba solitaria regué con llanto, y ecsorné con flores, de sentimiento prueba voluntaria: yo gozo con los goces seductores de los demás, y en su fortuna vária padezco sus angustias y dolores. Así de los poetas Eciia nos al escuchar el funeral acento de la muerte llorando los arcanos, á su trova sublime unir intento cantos, como los,snyos no galanos, pero ricos de triste sentimiento, Lloran el fin de la sensible esposa: ángel celeste confinado al suelo, que llama Dios, á su mansion preciosa: con lagrimas de amargo desconsuelo, de flores con guirnalda luctuosa, riegan y cubren de su losa el hielo, Ángel dichoso, vé desde la altura la fé que inspira mi final tributo, la verdad de mi canto <de tristura: con la bondad, del ángel atributo, acose con sonrisa de dulzura mi cántiga, espresion de negro luto. ---ocolege cc( - Yoée Viazymez y -ancAz. y AL SEÑOR DON JUAN DE CASANIATOR fa mude DE SU QUERIDA ESPOSA LA SEÑORA OSO • a  iPias4rte. 40r9G:0, ¡ Cuantos vieron el Sol del mediodía libres de mal con saludable frente, y antes que se ocultára ea occidente ya eran despojos de la tumba. fria ! ( Plácido. ) De célicos amores con tu bella consorte disfrutabas, y ptaceres gozabas sin el dardo sufrir de los dolores que fuera tu alegria si amante sonreía, y en éstasis te hallabas amoroso al mirar su semblante níveo, hermoso. Oir su blando acento era tu dicha, tu mayor ventura, que su voz de dulzura tu alma llenó de mágico contento, y feliz á su lado de amor enajenado dejábante las horas que se fueran y te halláran los dias qne vinieran. No de invierno aterido las lluvias y los recios vendaiales que al hombre causan males sintieras tú, junto á tu bien querido, que al ver su faz de rosa tan pura y deliciosa siempre gozabas gratos los primores que nos dá primavera con sus flores Un ángel de pureza entre los dos partiera sus caricias, siendo vuestras delicias el contemplar su celestial belleza, dulce niña inocente que sintió só su frenttle el santo beso de amorosa madre al dormir sobre el seno (le su padre. Mas dó fuera este encanto? ¿ á dó tan gratas y tranquilas horas ? ¡ ay ! perdidas las lloras que se trocáran en crüel quebranto, que el hado, el hado impío con fuerte poderío arrebató tu dicha de e: te suelo dejandote en el mundo sin consuelo. ¿ Ves, cuando dulcemente en el valle la tórtola amorosa oye á su tierna - esposa que amor le jura á orillas de la fuente, y estando asi extasiada de amor enajenada el fiero cazador crüel la acecha y el corazon le parte con su flecha? ¿ Ves la casta paloma que amante está posada sobre el nido y de pronto un gemido lanza, pues ve venir sobre la toma al aguila sangrienta que al herirla crüenta la hace morir en triste desconsuelo, por tener , que dejár á su polluelo ? ¿ Ves, cuando en primavera