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Reseñas, Fedro, 9

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Fed o, Re is a de es é ica y eo ía de las a es. Núme o 9, ab il 2010. ISSN 1697 - 8072. RESEÑAS Tejada, Rica do. De una sensibilidad po eni . Ensayos de es é ica con empo ánea. Mad id: A ena Lib os, 2008, 185 págs., ISBN: M-22969-2008 Miguel Ángel Ri e o Gómez En una época como la nues a de disímiles p onós icos en cuan o al po eni de la Es é ica, en la que unos due men aún la esaca de su es ejado duelo, o os le augu an una nue a edad de o o y los más deambulan en e la esignación y el escep icismo, apa ece es e espe anzado lib o de Rica do Tejada. De una sensibilidad po eni eúne seis ensayos de es é ica cen ados en las ob as de di e en es au o es de nues o iempo y que, a iculados con la in oducción y el epílogo, con igu an una cabal ap oximación a las aíces de la es é ica con empo ánea. Se espi a en su lec u a la osadía del au o de a on a e icalmen e los p oblemas ac uales de la es é ica, con ibuyendo a ello su pe sonal in e p e ación de los abajos de los a is as alineados en su blanco, si bien a mi juicio lo más in e esan e de es a ob a es el hilo conduc o que sub ep iciamen e la eco e. En es e sen ido, la e lexión es é ica como al no es á en p ime plano, pues jun o a ella con i en ideas sob e é ica, polí ica, eligión…, y ahí es donde quizás adique su acie o, en que apun a al ondo sob e el que se e ige la es é ica, a la sensibilidad de nues o iempo. Es o jus i ica ía, po lo demás, el í ulo y sub í ulo de la ob a en su es ic o o den. Como empeza on a a isba Schille y los omán icos, y consuma on los adalides de la pos mode nidad, las on e as disciplina es acaban po esul a inope an es cuando dejan de di isa su aíz, pe o la solución no pasa po ol e a ás y empeza o a ez a econs ui , sino po habi a es as edades ans on e izas con conciencia de ello y asumiendo el iesgo del é igo. Sin duda que el a o de Gilles Deleuze ha debido ayuda a Rica do Tejada a llega aquí. En la “In oducción”, el au o ealiza cie as ad e encias pe inen es en la línea que acabamos aquí de aza , es deci , que no se a a de un lib o de es é ica en sen ido mode no como “indagación sis emá ica” sob e las condiciones de posibilidad de “un 77 sabe sob e las a es”, sino más bien de una ap oximación a la “nue a sensibilidad”, espec o de la cual, las a es son “ en anas p i ilegiadas”; de ahí que enca ne su in e p e ación en a ios a is as con empo áneos, cul i ado es de di e en es géne os y disciplinas, pe o aunados po un ondo en el cual anspi a la “nue a sensibilidad en ance de nace ”. Es a “nue a sensibilidad”, que es an e odo una “ac i ud”, un modo de elaciona se con el mundo, Rica do Tejada la dibuja en o no a di e en es cualidades: el “ empo p opio” con que el a e se gua ece de la acele ación de la sociedad de la in o mación y las nue as ecnologías, la i onía como he amien a c í ica, la p olí ica con usión de lo eal y lo imagina io, la ecupe ación de la “c eencia en la ealidad” desde nue as ías sensibles como el oído o el ac o, o la acep ación de la con adicción y la inde e minación. De una sensibilidad po eni es un eco ido po la p esencia de es as cualidades en di e en es a is as de nues o iempo. El p ime ensayo, i ulado “La des ealización del mundo (En o no a la es é ica de Paul Vi ilio)”, es una dise ación a pa i de a ias ob as de dicho au o sob e las ans o maciones acon ecidas de la mano de las nue as ecnologías en los medios de exp esión y comunicación del homb e; ema ex añamen e silenciado po el miedo esqui o del pensamien o c í ico de nues o iempo. Rica do Tejada p esen a a Paul Vi ilio como un caso excepcional a ese espec o y lo hace aludiendo a sus e lexiones sob e la “desma e ialización” y la “des ealización” del mundo e ec o de la sociedad ecnológica, donde sub aya cómo el ayec o ha ido sus i uyendo al obje o, y una “ i ualidad ca ódica” a la “ ealidad ma e ial”, con odo lo que ello implica: ago amien o del mundo, pé dida de di e sidad, debili amien o de la capacidad de so p esa. Según el diagnós ico de Vi ilio, la “d omoc acia” o impe io de la elocidad ha aniquilado al iempo y al espacio, despojando al mundo de su densidad y p o ocando así la agmen ación en e el homb e y el mundo eal. La solución pasa ía en onces po una necesa ia e lexión ilosó ica sob e el p oblema de la écnica, en la línea de Heidegge y la escuela de F ank u , si bien, según la in e p e ación de Rica do Tejada, el plan eamien o de Vi ilio laquea an o en su “comp ensión sis emá ica” de dicho p oblema como en su p opues a de “línea de uga”, aunque en és a conside a ecupe ables sus p opues as de “ ema e ialización del cue po y del mundo”, y de “ eencon a el ac o” como cla es de un nue o ma e ialismo sensi i o po eni . El siguien e ensayo, “El einado del hospi al y sus an asmas (Una en a i a de ap oximación al cine de La s on T ie )”, es la ía po la que Rica do Tejada se aden a en la cues ión de la mue e desde la “nue a sensibilidad”. En es a di ección, su e lexión 78 apun a a la sus i ución de la pe cepción i ual de la mue e po el con ac o eal con és a, denunciando desde ahí el “higienismo dulce de la pan alla”. La p ime a e e encia que oma es la His o ia de la mue e en occiden e desde la Edad Media has a nues os días de Philippe A iès, donde se analizan los complejos p ocesos que se han sucedido desde la con i encia amilia con la mue e has a su desalojo de nues as idas, cuya p ime a y más impo an e consecuencia es la desconexión en e lo humano y lo di ino, lo na u al y lo ex ao dina io. En es e ayec o, el luga de la mue e se ha desplazado de la amilia idad del hoga a la ialdad del hospi al, y el p o agonismo, del mo ibundo al médico, pe diéndose con ello buena pa e del sen ido emocional del enómeno de la mue e. Aquí es donde en a el cineas a danés La s on T ie y su se ie ele isi a El hospi al y sus an asmas, en la que log ó ompe la on e a en e i os y mue os, y esceni ica desde su iles a gucias i ónicas un nue o espacio de con i encia amilia con la mue e y lo ul a e eno. Es a indisce nibilidad ans on e iza es lo que hace de él, según Rica do Tejada, un au o cuya “sensibilidad, an o es é ica como me a ísica, es muy p opia del umb al de un nue o milenio.” “Un Pa icio a ines del siglo XX (A p opósi o de la esc i u a de Pascal Quigna d)” es el pun o de pa ida de una medi ación sob e la si uación in e io de o al desampa o en que quedó el homb e de inales del XIX y en la que sigue hoy día, condenado a cuida de sí mismo. Aquí se inse a el p oyec o de Foucaul en su úl ima e apa de “una econside ación de la é ica desde el pun o de is a del cuidado de sí” y ambién los “hupomnêma a”, cuade nos de no as cuyos con enidos (ex ac os de ob as, acciones ejempla es, azonamien os…) e an ecopilados de o ma selec i a según oca an al alma del au o y pudiesen se i como guías de conduc a pa a elaciona se con el mundo. Es a o ma de “ e i o” en la esc i u a iene un caso ejempla en nues o iempo en la igu a de Pascal Quigna d, cuya ob a es un p oyec o que consis e en la ein ención de un pasado cons uido a pa i de pe sonajes echazados po la His o ia y po la T adición Li e a ia, y que cob a ealidad en el p oceso de esc i u a y de lec u a. Es el caso de su no ela Albucio, de Las ablillas de boj de Ap omenia A i ia y, sob e odo, de los Pequeños a ados, donde Quigna d, a pesa de ad e i al lec o de que no es á leyendo una biog a ía his ó ica, le hace c ee en la ealidad na ada, con undiendo ealidad y icción, y le es imula “a cuida de sí mismo en el silencio”. El siguien e ensayo, “El mundo de las mil y una mi illas (Algunas imp esiones sob e la pin u a de Philippe Fa ie )”, es una in i ación a o a o ma de mi a desde la ei indicación del p es igio de lo minúsculo. Desde el gus o po lo ín imo, Rica do 79 Tejada aza las coo denadas del “nue o humanismo” po nace , que nos ha á ecupe a “la e en las cosas”: ema e ialización del mundo, con ianza en la ealidad y es au ación de los ínculos en e el homb e y el mundo. La ob a a la que acude en es e caso es la del a is a ancés Philippe Fa ie , de o o de lo diminu o y de la búsqueda de nue os sopo es, e ins igado de una nue a pe spec i a donde la agudización de la “a ención isual” y el desa ollo del “sen ido ác il” son pa e esencial del enómeno es é ico. Sin duda uno de los ensayos más in e esan es es el i ulado “La ida sec e a de las plan as (Las c eaciones de Fon cube a y Knigh o cómo o og a ia la ida sin he bo iza la)”. A pa i de los abajos de ambos a is as, Rica do Tejada uel e a ei indica el a e como medio de es au ación de la e en la ealidad, si bien cues ionando y ela i izando esa e, es deci , desmon ando las on e as en e lo eal y lo imagina io como una de las cla es de la “nue a sensibilidad”. Se cen a p ime o en la ob a He ba ium del ca alán Joan Fon cube a, una se ie de o og a ías de plan as que ealmen e no exis en sino que él mismo c eó a base de inje os y p olongaciones, pe o en las cuales el espec ado deposi a su e, u o de la “con ianza cul u al” y del ingenuo con encimien o de que la ciencia no mien e. Fon cube a emplea a la ciencia, esponsable de la depu ación de lo imagina io con espec o a lo eal, pa a p oclama “la indisce nibilidad de lo eal y de lo imagina io”, y lo hace desde la o og a ía, apa en emen e la disciplina a ís ica más iel al sen ido obje i o de las cosas. Pa odia así a la ciencia y al impe io de la Nue a Obje i idad, a in de inquie a nues a apa ía in elec ual y de despe a cie o escep icismo desde el que ebela se an e la domes icación e ec o de la ciencia y la cos umb e. Rica do Tejada consolida es a in e p e ación a endiendo al abajo de o o o óg a o, Nick Knigh , cuya ob a Flo a ecopila ex añas plan as ecogidas y he bo izadas po na u alis as desde el siglo XVIII, y conse adas en el Museo de His o ia Na u al de Lond es, y que despie an en el espec ado la emoción de lo insóli o. Su abajo es una in i ación a ecupe a la con ianza en lo eal, a de ol e el gus o al ámbi o de la p esencia, pe o no sólo isual, sino ambién ác il, odo í e a y sono a. Pe o adonde quie e llega Rica do Tejada es a que el e ec o de la belleza aquí es al que alcanza a p o oca en el espec ado el cues ionamien o de si ealmen e esas plan as exis en, de si son eales o más bien mí icas o ic icias; el cues ionamien o, en suma, de los lími es en e lo eal y lo imagina io, p opio de la “nue a sensibilidad”. 80 El úl imo de los ensayos lle a po í ulo “El suda io icolo (Una mi ada al cine de Kieslowski)” y cons i uye un nue o ace camien o a la compleja sensibilidad que es á a la base del a e con empo áneo. Desde la in e p e ación de la se ie ele isi a Decálogo, de la ilogía T es colo es y del ilme La doble ida de Vé onique, Rica do Tejada ensalza la o iginalidad pe cep i a, na a i a y me a ísica del cineas a polaco K ysz o Kieslowski, adicada en su “ olun ad a ís ica de na a lo inena able, de ilma lo in isible y de hace in e oga lo inabo dable”. Lejos del homb e gené ico y abs ac o, su ob a se ace ca al homb e conc e o con sus debilidades, sus acilaciones, sus miedos y su búsqueda de la elicidad inalcanzable, y lo hace ubicándolo en complejas si uaciones exis enciales u o de su iempo, buscando en los lími es y en el é igo, donde habi a lo ine able, la condición humana. Según el análisis de Rica do Tejada, en las mencionadas ob as, Kieslowski plan ea es ma ices na a i as (la espe a, la búsqueda y la cap u a), co espondien es a es si uaciones que o man pa e de la condición humana. Lo que busca en el ondo es la inculación del a e y la ida, y la ecupe ación de la e en la ealidad. Y lo hace desde la denuncia del silencio espec o a los sen imien os au oimpues o po el homb e con empo áneo, y desde la ecupe ación del p es igio de la ma e ia, que ha de se i de base es ablecimien o de nues a comunión con el Cosmos y a la e inculación de la inmanencia con la ascendencia. El epílogo, i ulado “B iznas del sen i (A modo de una conclusión en e is a)”, cie a la ob a hilando los di e en es ensayos a pa i de la “ex aña amilia idad” la en e en e las ob as de es os a is as, que no adica en un mo imien o o co ien e a ís ica común sino en su imp e is o de eni hacia la “sensibilidad po eni ”. El papel de Gilles Deleuze es cla e en es e úl imo ex o, pues lo que plan ea en de ini i a Rica do Tejada es la posibilidad de una “es é ica pos -deleuziana”, capaz de sos ene eó icamen e el “nue o a e” b o ado de las ac uales a iculaciones en e el homb e y el mundo, y de ubica lo en la ins an aneidad p esen e del enómeno es é ico. Es amos aquí an e un pun o c ucial, pues Rica do Tejada es á ab iendo la posibilidad de un enacimien o de la es é ica y del a e desde es as “cenizas”. Eso es lo que le ace có a los a is as aquí es udiados, la in uición de una “nue a sensibilidad” que se le an a sob e los escomb os de la au odisolución del a e y de la es é ica, y la posibilidad de que el a e pueda econs ui un nue o modo de se en el mundo, con i iéndose en la he amien a capaz de eno a una “cul u a escle o izada”, que padece oda ía las mise ias denunciadas en las pos ime ías del XVIII po F ied ich Schille . 81 An onio No a io Ruiz (ed.): Es é ica: pe spec i as con empo áneas, Ediciones Uni e sidad de Salamanca, 2008 (419 páginas) Inmaculada Mu cia Se ano El lib o ecopila o io Es é ica: pe spec i as con empo áneas que edi a la Uni e sidad de Salamanca, eúne un mosaico de ex os que in en an a oja luz sob e las ca ac e ís icas y p oblemas p incipales de la es é ica ac ual. La disciplina que nacie a en el siglo dieciocho con la p e ensión de legaliza el eino de la sensibilidad, ha alcanzado hoy día un eno me g ado de complejidad y so is icación del que es e lib o cons i uye una sin omá ica mues a. Ine i ablemen e, el campo de es udio se ha ampliado has a aba ca , no sólo las adicionales bellas a es acompañadas del cine, que ya ocupaban un pues o p i ilegiado, sino ambién la cul u a digi al en sus más di e sas mani es aciones, y has a incluso la publicidad. A la p ime a es á dedicado el a ículo de Vicen e Luis Mo a, i ulado “Las dis opías como e ien e polí ica de la ciencia- icción”, en el que el au o se ci cunsc ibe al análisis del nacimien o del u opismo pos media al iempo que de ec a y es udia los es mo i os p incipales de su pe manencia (el nihilismo, los miedos sociales o indi iduales y la ehemen e p esencia de los aspec os polí icos). En elación con la cul u a digi al, des aca ambién el abajo de José Luis Molinue o i ulado “Es é ica y ciudadanía”, en el que, con inuando la pues a en p ác ica de lo que en ob as an e io es ha llamado es e ilóso o “humanismo ecnológico”, p opone la “u opía limi ada” como sus i u a de los u u os nihilis as di ulgados po los apocalíp icos de la posmode nidad. A la publicidad, po su pa e, es á dedicada la colabo ación de Eloy Fe nández Po a i ulada “El don de la e a a e pop. T es anuncios sin un solo eu o”. Tal ez, que es e mul ipe spec i ismo es é ico sea posible se deba a que uno de los pun os de conexión que lo aglu ina, como bien lo exp esa el edi o , lo cons i uya eso que Nicolas Mi zoe llamó el “gi o isual”, ine i able ya en un mundo en el que la sa u ación de es ímulos sensi i os pa ece habe obligado a eplan ea el papel que desempeña el sis ema pe cep i o. Desde la pe spec i a conc e a de los es udios de géne o, Ana Ma ínez Collado indaga, p ecisamen e, en la expe iencia di e ida que p opo ciona la wo ld wide web, mien as que el in e és po la cul u a isual jus i ica ambién la elec u a, en cla e con empo ánea, de algunas de las expe iencias es é icas más impo an es de la adición. Po ejemplo, podemos encon a en es e lib o una 82 e isión de la ca ego ía, siemp e inago able y suge en e, de lo sublime, sob e la que esc ibe Albe o San ama ía en su ensayo “La esc i u a del suceso. El poema y la e isión de lo sublime”; ambién sob e la c ueldad y la iolencia, en ocados desde la pe spec i a de la espec acula ización po Domingo He nández Sánchez; o lo asomb oso y espec al, a los que dedica su a ículo “Obse a el espec o. Mínima his o ia del asomb o”, Ma ía Peña Lombao. Sea como sea, el “gi o isual” no pa ece incompa ible con la que al ez sea la p o agonis a del olumen, la música, si bien hay que deci que es a o ma a ís ica es abo dada, an o desde su elación con las a es isuales, como con el cine (“Cons ucciones del discu so me a ó ico en o no a la música de cine”, de Te esa F aile P ie o), y con la palab a (“De pen ag amas y e sos”, de An onio No a io Ruiz). Finalmen e, Ca men Pa do, en el a ículo “Expe iencias de la discon inuidad” se ap oxima, si iéndose de los esc i os de Ado no, Benjamin o Cage, a la desconexión en e a e y ida y al papel de nega i idad dialéc ica que puede desempeña y desempeña la música expe imen al. Más allá del “gi o isual”, la es é ica con empo ánea apa ece a a esada ambién po una cues ión c ucial que iene, segu amen e, de e minada po los p oblemas he menéu icos susci ados po algunas endencias del a e con empo áneo. Me e ie o al ela i ismo es é ico, esa especie de callejón sin salida que ensomb ece las expec a i as de p o e i juicios de gus o uni e sales y comunicables, como aquellos de los que eo izó hace ya más de doscien os años Immanuel Kan . El escep icismo que acompaña a la de i a nihilis a y posmode na en el plano de la in e p e ación –de la que segu amen e eco da emos con el iempo su plasmación pa icula en el polémico lib o de Susan Son ag, Agains in e p e a ion- in en a se ascendido po Ge a d Vila en su a ículo “Cánones en el A e y la Li e a u a. Plu alismo y ela i ismo en la es é ica de hoy”, en el que examina la apo ía consus ancial a los cánones es é icos, que ins i ucionalizan lo que odos debemos conoce , pe o lo hacen desde la p eca iedad que ep esen a su na u aleza a bi a ia y con encional. Pa a comple a la ans e salidad y el mul ipe spec i ismo de la es é ica con empo ánea, el lib o ecoge la he encia del pasado, que es e isi ado y ac ualizado, al ez, desde la con icción de que siemp e ha de se obje o de es udio y de que la es é ica con empo ánea no es es é ica sin ene lo en conside ación. En es e sen ido, el lib o apo a aliosas e isiones de la ob a, po ejemplo, de José Be gamín, pa icula men e, de su pe sonal lec u a de la igu a de Me is ó eles, a la que Rica do 83 Piñe o dedica el a ículo “La lucha in isible: una es é ica del demonio”; igualmen e podemos encon a una suge en e exposición de los p oblemas de “ e aducción” de los ex os clásicos, como la Di ina Comedia, sob e la que gi a el ex o de Jo ge J. Sánchez Iglesias; o ambién de los incon enien es susci ados po las adap aciones cinema og á icas, como es el caso del a ículo “La adap ación como eesc i u a. Algunos ejemplos de la ilmog a ía de Vicen e A anda”, de José An onio Pé ez Bowie. Roland Ba hes y sus es a egias del “nue o ealismo”, a los que se dedica Víc o del Río, copa ambién un luga des acado en es e in en o de epensa desde el p esen e la es é ica adicional. En de ini i a, Es é ica: pe spec i as con empo áneas o ece una pano ámica compleja de la es é ica ac ual, abo dada desde una mul iplicidad de in e eses y en oques, que, pese a la di e sidad, log a auna se en una poli onía mode na bien a inada. Luis Ál a ez Falcón: Realidad, a e y conocimien o. La de i a es é ica as el pensamien o con empo áneo. Ba celona: Edi o ial Ho so i, 2009. Rica do Sánchez O iz de U bina Lo p ime o que hay que deci de es e lib o de Luis Ál a ez Falcón, es que se a a de un “ e dade o” lib o de iloso ía sob e el a e y la es é ica y no, me amen e, de un ensayo. Po dos azones. La p ime a, e iden e, es su es uc u a de geome ía de Ideas en la que, pa iendo de un iángulo en cuya base es án las ideas clásicas de Realidad y Conocimien o y, en el é ice, la Idea de A e, se acaba és a duplicando en las ideas de lo Es é ico y lo A ís ico, de modo que, an e el cuad ilá e o esul an e, an des ilando las p opues as o muladas, que esul an se odas las combinaciones posibles, en un cu ioso ho o acui, desde Baumga en a Ma c Richi , exhibiendo su ajus e anamó ico. La segunda azón es el iesgo asumido po el au o al ealiza es a a ea desde una iloso ía de e minada que coincide con la úl ima p opues a, de mane a que la esis cen al del lib o, que es muy cla a, queda some ida al juicio ine i able del lec o cuando cie a el lib o y se en e a del Lei mo i de la elección ealizada. 84 Es amos muy lejos de los ensayos cómodos que hablan de lo es é ico con desen ol u a, sob e olando, como dice Me leau-Pon y, desde la pe spec i a del ce o o del in ini o, an o da, sin iesgo y con escasa esponsabilidad. Dos son los g andes nudos de cues iones en o no a las cuales se a icula la p opues a ge men de es a “ eo ía de eo ías”. El p ime o es el cu ioso en en amien o en e la Es é ica y la Filoso ía en los iempos mode nos, con odos los amagos de au onomía y he e onomía po ambas pa es. Resume muy bien Alain Badiou es a cues ión cuando esc ibe: “Hay es é ica si la iloso ía dice al poema su e dad. Hay ines é ica si el poema impone a la iloso ía la muy nue a exis encia de un p ocedimien o de e dad”. Inmedia amen e e el lec o o ganiza se p opues as de educción, abso ción, usión, pa alelismo en e ambos polos, según las épocas. Como suele ocu i siemp e en iloso ía, hay ya una p opues a inicial de Pla ón cuando en el Fed o (276 a y 278 b) habla del pa alelismo de dos lógoi, el lógos del a e, de la pin u a, que mues a se es “como si ue an i os”, y el lógos de la iloso ía, insc i a en el alma. Pe o esul a, según Pla ón, que se a a de un pa alelismo de dos lógoi, he manos, uno legí imo y o o bas a do. Pla ón, que se inclina “co ec amen e” po la legi imidad, no nos habla de las en ajas del pun o de is a excén ico y ma ginal de la bas a día que, po ejemplo, en el caso de A quíloco, ha pa ido la lí ica, en el amanece de la iloso ía. Llegamos así al segundo nudo de p oblemas que, según mi en ende , es el básico del lib o que comen amos. Lo que en el ondo es á en cues ión en es a segunda, pa alela e ilegí ima “epojé” es, sin duda, la subje i idad humana y su expe iencia. Aho a bien, desde dos posiciones an agónicas, me a ísica y posi i is a, el “subje i ismo” esul an e conduce a la banalidad de la ealidad (pla i ude, dice Richi ) y a la expe iencia empob ecida. Cabe o a posición que ya es á insinuada en Baumga en y es explíci a en la nue a enomenología que se es á elabo ando a pa i de la e sión gené ica del úl imo Husse l, y que ambién es á ya, con o os p esupues os, en la a qui ec ónica kan iana: la o ganización en ni eles de egis os ins i ucionales (S i ungen) o me amen e enomenológicos (phan asia) que a ec an a la ealidad (Wi klichkei o Sachlichkei ) y a la subje i idad misma (ni eles de “conciencia”), con su impo an e consecuencia: la imposibilidad de una o ganización “subje i is a”, an o empi is a como acionalis a. Es e plan eamien o en p o undidad se aduce en dos ni eles, di e enciados gnoseológica y on ológicamen e, de es a epojé bas a da. El ni el de lo a ís ico y el 85