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CYNOMORIUM COCCINEUM L. Una revisión sobre su biología y usos tradicionales AUREA MARINA CABRERA MENACHO FACULTAD DE FARMACIA UNIVERSIDAD DE SEVILLA
Universidad de Sevilla FACULTAD DE FARMACIA TRABAJO FIN DE GRADO Titulación: GRADO EN FARMACIA CYNOMORIUM COCCINEUM L.: Una revisión sobre su biología y usos tradicionales Realizado por: AUREA MARINA CABRERA MENACHO Sevilla, 6/7/2020 Departamento de Biología Vegetal y Ecología Tutor: RAFAEL GONZÁLEZ ALBALADEJO Proyecto bibliográfico
3 RESUMEN El presente trabajo pretende dar a conocer las características de la especie Cynomorium coccineum L., perteneciente a un género reducido a una única especie, con bastantes peculiaridades biológicas e históricas. Conocida con diferentes nombres por su aspecto único, es una planta holoparásita que depende totalmente de sus hospedadores para obtener nutrientes, al no realizar la fotosíntesis. Está presente en diferentes zonas geográficas, desde la cuenca del Mediterráneo y África septentrional hasta la península arábiga y Asia. Ampliamente utilizada durante siglos como remedio curativo y alimento por sus múltiples propiedades, su empleo en la actualidad principalmente se mantiene en algunos grupos étnicos que continúan con las costumbres. Sin embargo, en los últimos años han surgido estudios científicos donde se ha comenzado a estudiar las características fitoquímicas de las especies para avalar sus usos tradicionales y que además están poniendo de manifiesto actividades biológicas y farmacológicas anteriormente desconocidas. En este estudio se analizan los recientes descubrimientos científicos, desde la biología a la composición fitoquímica de la planta, así como las descripciones más relevantes de algunas de sus actividades farmacológicas. Algunas de ellas pueden ser prometedoras desde el punto de vista de la aplicación terapéutica, así como de formulaciones alimenticias y cosméticas. Palabras clave: Cynomorium coccineum, Cynomorium songaricum, plantas holoparásitas, usos tradicionales.
4 ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN ........................................................................................................................ 5 1.1. El parasitismo en las plantas .............................................................................................. 5 1.2. El género Cynomorium L. ................................................................................................... 7 1.3. Distribución y ecología ....................................................................................................... 9 1.4. Usos tradicionales ............................................................................................................ 10 2. OBJETIVOS ............................................................................................................................... 14 3. METODOLOGÍA ....................................................................................................................... 15 4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN ..................................................................................................... 17 4.1. Aspectos filogenéticos...................................................................................................... 17 4.2. Aspectos taxonómicos...................................................................................................... 22 4.3. Aspectos botánicos .......................................................................................................... 23 4.3.1. Cynomorium L............................................................................................................ 23 4.3.2. Cynomorium coccineum subsp. coccineum ............................................................... 24 4.3.3. Cynomorium coccineum subsp. songaricum ............................................................. 26 4.4. Aspectos biológicos .......................................................................................................... 27 4.5. Aspectos fitoquímicos ...................................................................................................... 28 4.6. Aspectos farmacológicos .................................................................................................. 32 5. CONCLUSIONES ....................................................................................................................... 36 6. BIBLIOGRAFÍA ......................................................................................................................... 37
5 1. INTRODUCCIÓN 1.1. El parasitismo en las plantas Las plantas parásitas son organismos patógenos que infectan numerosas especies de plantas, a través de las cuales extraen agua, nutrientes, azúcares y otras sustancias necesarias de forma bastante eficaz. Para ello, conectan sus tejidos y el sistema vascular con el de sus anfitriones (Kokla y Melnyk, 2018). Las plantas angiospermas parásitas han adquirido un modo de vida que no es completamente autotrófico, pudiendo llegar a ser en parte heterotrófico. Este tipo de plantas se pueden clasificar atendiendo a varios criterios. Uno de los más generales es la necesidad de otra planta huésped para poder realizar su ciclo vital, en este caso se denominan parásitas obligadas, pero si no es necesario para poder sobrevivir son parásitas facultativas (Fig. 1). Otro aspecto utilizado en la clasificación hace referencia a la capacidad fotosintética de la planta, si conservan algún tipo de actividad o si la han perdido completamente (Petersen et al., 2020). En este sentido, existe más de una forma de parasitismo en las plantas, el hemiparasitismo y el holoparasitismo. El hemiparasitismo consiste en obtener de la planta huésped los nutrientes necesarios para posteriormente realizar la fotosíntesis con las sustancias adquiridas. El holoparasitismo implica una forma de nutrición más compleja en la que la planta parasitaria sustrae directamente la savia elaborada, sustancia que fabrica la planta huésped mediante la fotosíntesis (Nickrent, 2002). Es por eso por lo que este tipo de plantas son especiales, ya que carecen de clorofila y por lo tanto no pueden realizar la fotosíntesis. Por lo que dependen completamente del agua y de los nutrientes de sus hospedadores (Bellot et al., 2016). El parasitismo en las plantas angiospermas es diferente en cada una de ellas, ya que es un carácter polifilético, es decir, ha evolucionado de manera independiente a lo largo de la filogenia de las angiospermas (Nickrent, 2002). En concreto, el holoparasitismo se estima que ha evolucionado al menos 10 veces (Petersen et al., 2020). Aun así, todas las plantas consideradas parásitas forman unos órganos invasivos pluricelulares, que reciben el nombre de haustorios. Estos órganos anejos especiales, son capaces de adherirse y penetrar en el tejido de otra planta huésped para adquirir
6 agua y aquellos nutrientes y macromoléculas necesarios para su supervivencia (Kokla y Melnyk, 2018). Parásitas Haustoriales Hemiparásitas Facultativas Obligadas Hospedante no necesario para completar el ciclo vital -clorofílicas -fotosintéticas -predadoras de xilema Krameriaceae Olacaceae Opiliaceae Santalaceae s.l.* Orobanchaceae* Hospedante requerido para completar el ciclo vital Primitivas -clorofílicas -fotosintéticas -parásitas caulinares -se nutren de xilema Misodendraceae Loranthaceae Santalaceae s.l.* Avanzadas -clorofílicas (parcialmente) -baja tasa fotosintética -haustorios especializados -se nutren de xilema y floema Convolvulaceae* Lauraceae* Santalaceae s.l.* Orobanchaceae* Holoparásitas -no clorofílicas -haustorios especializados -no fotosintéticas -se nutren de xilema y floema Balanophoraceae Apodanthaceae Convolvulaceae* Cynomoriaceae Cytinaceae Ehretiaceae Hydnoraceae Mitrastemonaceae Orobanchaceae* Rafflesiaceae *= en parte Las clasificaciones más recientes han escindido la familia Santalaceae sensu lato en unas 20 familias independientes Figura 1. Resumen de los modos parasíticos observados en las plantas con flores. Modificado y actualizado a partir de Nickrent (2002). Este órgano invasivo se desarrolla a través de señales químicas. La planta parásita reconoce la presencia de otra planta a partir de exudados procedentes de la raíz. Estas sustancias excretadas contienen principios activos como los flavonoides, estrigolactonas, quinonas, ligninas y citoquininas entre otros (Kokla y Melnyk, 2018). A estos elementos se les conoce como factores inductores de haustorios (HIF), ya que dan lugar a una cadena de reacciones que se traducen en una acumulación de especies reactivas de oxígeno (ROS) en la raíz parasitaria y la consiguiente formación del haustorio. Unas horas después de la infección, la auxina, que es una fitohormona que actúa como reguladora del crecimiento vegetal, se va a acumular en la zona donde se está formando el haustorio y las células corticales se expanden para comenzar la penetración. A continuación, las células del periciclo y las corticales se dividen y cuando llegan a la raíz de la planta anfitriona, las células de la epidermis del haustorio van a
7 secretar unas enzimas, cuya función es la de degradar la pared celular para poder adentrarse en el tejido huésped. Este proceso termina con la formación de un conducto entre la planta parásita y la planta parasitada, que se conoce como puente de xilema. A través de esta conexión tiene lugar el traspaso de sustancias que consiste en un intercambio mutuo, la planta parasitaria obtiene los nutrientes que necesita para su ciclo y a su vez, compuestos como la citoquinina y los microARN llegan hasta la planta hospedadora (Kokla y Melnyk, 2018). Figura 2. Formación del haustorio en plantas holoparásitas. Imagen tomada de (Kokla y Melnyk, 2018). Sin embargo, este proceso no es tan sencillo como parece, ya que la planta parásita se va a encontrar una serie de obstáculos en su camino a la supervivencia. Y es que las plantas susceptibles de ser parasitadas son capaces de desarrollar unos mecanismos de defensa para protegerse de estos ataques y así esta invasión puede ser contrarrestada en cualquiera de las fases del proceso (Kokla y Melnyk, 2018). 1.2. El género Cynomorium L. El género Cynomorium L. es el único género de plantas con flores de la familia de plantas holoparásitas Cynomoriaceae. A pesar de ser una familia muy reducida en cuanto a su diversidad, su taxonomía ha sido objeto de controversia hasta años recientes ya que no ha habido un claro consenso sobre si este género consta de dos especies, Cynomorium coccineum L. y Cynomorium songaricum Rupr., o por una única especie con dos subespecies, Cynomorium coccineum subsp. coccineum y Cynomorium coccineum subsp.
8 songaricum (Rupr.) J.Léonard. Durante siglos, ambos taxones han sido utilizados de forma tradicional en la medicina en Europa, África del Norte y países de Asia Oriental y Occidental debido a múltiples propiedades (Cui et al., 2013). También se conoce su uso como alimento de emergencia en épocas de hambruna (Rosa et al., 2015). Como consecuencia de su milenario valor farmacológico y los inconvenientes relacionados con la propagación vegetativa artificial, este género ha sido sobreexplotado, dando lugar a un sostenido declive de las poblaciones naturales (Zhang et al., 2009). Otro tema de debate asociado a esta familia de plantas ha sido su posición filogenética. Durante años ha existido una dificultad para posicionar filogenéticamente la familia Cynomoriaceae en un orden concreto (Zhang et al., 2009), siendo una de las últimas familias de Angiospermas en ser encuadrada con certeza (Bellot et al., 2016). Así, en diferentes revisiones filogenéticas está familia se ha situado en los órdenes Santalales, Saxifragales, Myrtales o Sapindales (Zhang et al., 2009). Esto es debido a que las plantas parásitas, por su condición, presentan grandes retos como consecuencia de los cambios que se producen en sus genomas (Bellot et al., 2016). En concreto, se ha detectado la existencia de transferencia horizontal de genes (HGTs) de diferentes hospedadores hacía el genoma de Cynomorium (Zhang et al., 2009). Esta transferencia entre parásitos y anfitriones hace que las clasificaciones o los árboles filogenéticos sean discordantes, lo que complica los estudios filogenéticos moleculares y la posibilidad de obtener un ADN que no esté “contaminado” por ADN del huésped (Bellot et al., 2016). A lo largo de su historia, Cynomorium coccineum ha sido conocida comúnmente con diferentes nombres vernáculos, dependiendo de la región en la que se encuentra. En el mundo árabe, los musulmanes se referían a ella como “tarthuth”, mientras que en Europa su nombre era “hongo maltés”. Por su parte, la especie Cynomorium songaricum, procedente de Asia occidental, era bien conocida en China bajo el sobrenombre “suo yang” (Nickrent et al., 2005). Aunque los chinos más tradicionales, la consideraban una planta de longevidad, llamándola “Bu Lao Yao”, lo que para ellos significa “evitar que las personas envejezcan” (Sdiri et al., 2018). Otros nombres vulgares con los que se ha relacionado a estas especies han sido “jopo de lobo”, “jopo de Malta”, “esponja de Malta” y “cipote de lobo” entre otros.
9 1.3. Distribución y ecología Cynomorium coccineum se extiende desde el Mediterráneo occidental, el norte de África y la península arábiga hasta el oeste de China. Concretamente, se distribuye a través del Mediterráneo y la región Irano-Turánica, desde las Islas Canarias (fundamentalmente en Lanzarote) hasta los desiertos de Mongolia en el oeste de China (Fig. 3). Ha sido reconocida en diferentes países como Mauritania, el Sáhara occidental, Marruecos, Argelia, Portugal, España, Córcega, Italia (específicamente en Cerdeña y Sicilia), Túnez, Libia, Egipto, el Sinaí, Palestina, el Líbano en Siria, Estados del Golfo, Irán, Irak, Arabia Saudí, Somalia y Afganistán. Cynomorium crece en suelos rocosos o arenosos principalmente en zonas subdesérticas. A lo largo de la cuenca del Mediterráneo es muy frecuente encontrarla en lugares salinos cercanos a la costa. Así, en la Península Ibérica el género es particularmente más frecuente en el Sureste, en las provincias de Almería, Murcia y Alicante, así como en la isla de Ibiza (Leonti et al., 2020). En Andalucía esta especie se encuentra catalogada como “Vulnerable”, amenazada por la agricultura y el turismo (Balladares y García-de-Lomas, 2013). A B Figura 3. Distribución geográfica global (A) y en la Península Ibérica (B) del género Cynomorium. Mapas realizados mediante consulta en la base de datos GBIF (Global Biodiversity Information Facility; https://www.gbif.org/), acceso en Abril de 2020. Sin embargo, la otra especie del género, Cynomorium songaricum, presenta una distribución mucho más reducida y localizada que la anterior. Es característica del este, en el continente asiático. Encontrándose principalmente en la región de Altay, en Mongolia Interior y en países como Kazajistán, Kirguistán, Mongolia, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán y la región de Sinkiang en China (Leonti et al., 2020). Debido a su amplia distribución geográfica, Cynomorium abarca un enorme rango de géneros y familias a los que parasita y se puede considerar un parásito generalista. Empezando por la zona occidental, es capaz de parasitar las raíces de
16 -Anthos. Sistema de información sobre las plantas de España formado entre la Fundación Biodiversidad, perteneciente al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y el Real Jardín Botánico (Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas) (http://www.anthos.es/). -GBIF (Global Biodiversity Information Facility). Infraestructura Mundial de Información en Biodiversidad (https://www.gbif.org/es/). -The Plant List. Lista de trabajo de todas las especies de plantas conocidas. La colaboración entre Kew Royal Botanic Gardens y Missouri Botanical Garden ha permitido la creación de The Plant List al combinar múltiples conjuntos de datos de lista de verificación mantenidos por estas instituciones y otros colaboradores. (http://www.theplantlist.org/). Para la revisión de los aspectos biológicos de la planta se han usado las palabras clave “Cynomorium and Phylogeny” acotando así los resultados de búsqueda obtenidos. Se han utilizado varios artículos para aclarar su adscripción filogenética, así como también se han comentado aspectos característicos de su biología. Una vez examinada la información más relevante se realizó una segunda búsqueda para profundizar en los aspectos tradicionales de la especie y en sus potenciales compuestos químicos, funciones biológicas y las posibles aplicaciones farmacológicas. Para esta última parte importante del trabajo se han empleado las palabras clave: “Cynomorium and Pharmacol*”, recopilando una serie de artículos basados en experimentos e investigaciones recientes sobre las actividades de los compuestos o extractos de Cynomorium.
17 4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 4.1. Aspectos filogenéticos En la actualidad, los sistemas filogenéticos registran unas 416 familias de plantas Angiospermas que se encuentran recogidas en 64 órdenes, cuyas relaciones son casi completamente conocidas debido a los estudios filogenéticos moleculares. Entre las familias de plantas parásitas que han tenido una gran dificultad para ser localizadas se encuentran las Cynomoriaceae (Bellot et al., 2016). Recientemente se ha podido establecer sólidamente el emplazamiento de esta familia dentro del Orden Saxifragales a partir de estudios de secuenciación masiva de ADN (APG, 2016). En la Tabla 1 se recoge el emplazamiento taxonómico que el género Cynomorium ha recibido según diferentes autores en algunos de los sistemas de clasificación más influyentes en la Botánica durante los siglos XX y XXI. Tabla 1. Tratamiento taxonómico del género Cynomorium en algunos sistemas de clasificación desde principios del siglo XX. Wettstein 1924 Cronquist 1981 Takhtajan 1997 *APG I 1998 Takhtajan 2009 APG IV 2016 División Anthophyta Magnoliophyta Magnoliophyta ** Magnoliophyta Subdivisión Angiospermae Magnoliophytina Clase Dicotyledones Magnoliopsida Magnoliopsida Magnoliopsida Subclase Chloripetalae Rosidae Magnolidae Rosidae Orden Santalales Santalales Cynomoriales Posición incierta Cynomoriales Saxifragales Familia Cynomoriaceae Balanophoraceae Cynomoriaceae Cynomoriaceae Cynomoriaceae Cynomoriaceae *APG; Angiosperm Phylogeny Group **Los sistemas de la APG no proporcionan rangos taxonómicos por encima del Orden Durante más de un siglo y medio, se ha cuestionado sobre si el género Cynomorium se incluía dentro de la familia Balanophoraceae, debido a su estilo de vida holoparásito, a las características de sus tallos carnosos con una inflorescencia compuesta por cientos de flores minúsculas y a sus hojas carentes de clorofila; o si, por ende, debía ser clasificado como una familia separada, Cynomoriaceae. Hoy en día, tras muchos estudios que han implicado años, este debate parece estar resuelto. Por un lado, la existencia de flores unisexuales, un cariotipo bimodal fuera de lo común y las características que presentan los estambres, los óvulos y el saco embrionario en el género Cynomorium respaldan su disociación de las Balanophoraceae (Nickrent et al.,
18 2005). En cuanto a las características cariológicas, las meiosis estudiadas en células madre del polen de varios ejemplares de Cynomorium indican divisiones regulares y la presencia de 2n = 28 cromosomas, de tamaño muy distinto; 9 pares largos (macrocromosomas) y los 5 pares restantes muy cortos (microcromosomas), siendo la mayoría de ellos telocéntricos (Fig. 5). Estos rasgos no están presentes en ningún miembro de las Balanophoraceae, lo que argumenta aún más la separación (Pazy et al., 1996). Figura 5. Meiosis en Cynomorium coccineum L. 1: Diacinesis: último estadio de la profase. 2: Cinco cromosomas muy cortos (aparentemente cuatro telocéntricos y uno metacéntrico) y nueve cromosomas largos; uno submetacéntrico, otro subtelocéntrico y siete telocéntricos (visibles en el campo inferior derecho) (Pazy et al., 1996). Además, a pesar de que las clasificaciones del pasado confirmaban una relación entre Cynomorium y la familia Balanophoraceae debido a sus similitudes, los resultados de análisis filogenéticos moleculares actuales (que trabajan con genomas o secuencias de genes tanto nucleares como mitocondriales) establecen que estos taxones no se encuentran íntimamente relacionados (Fig. 6) y aclaran que las semejanzas observadas son fruto de una evolución convergente (Nickrent et al., 2005). En las plantas, podemos encontrar ADN no solo en el núcleo, sino también en las mitocondrias y en los plastos. Los genomas mitocondriales vegetales son conocidos por su complejidad estructural, su elevada variabilidad en tamaño y tasas de mutación, así como su increíble capacidad de incluir ADN foráneo. Las plantas parásitas no se quedan
19 atrás, y la relación entre el parásito y el hospedador puede acrecentar la posibilidad de transferencia horizontal de genes entre los mismos (Petersen et al., 2020). Figura 6. Árbol de consenso estricto que muestra las relaciones filogenéticas para las angiospermas. El género Cynomorium no forma parte de las Balanophoraceae, sino un taxón dentro del orden Saxifragales (Nickrent et al., 2005). Los primeros estudios filogenéticos que se hicieron utilizando la tecnología del ADN daban indicios de que el género Cynomorium estaba relacionado con el orden Sapindales (debido a las secuencias de los genes atpI y coxI mitocondriales), esto probablemente era a causa de una adquisición horizontal de genes a través de un
20 huésped (Barkman et al., 2007); mientras que otros apoyaban su inclusión en el orden Rosales utilizando secuencias de la región de repetición invertida (IR) del genoma del cloroplasto, el cual sufre escasas transferencias horizontales de genes entre el parasito y el hospedador en comparación con el genoma mitocondrial (Zhang et al., 2009), o en Saxifragales, basándose en el ADN ribosómico nuclear 18S y 26S (Nickrent et al., 2005) o incluso en Myrtales. Como se ha mencionado anteriormente, no se tenía muy claro su adscripción filogenética, lo que ha llevado a numerosas clasificaciones contradictorias que la posicionaban en diferentes lugares. Sin embargo, este conflicto está actualmente resuelto gracias a estudios realizados en los últimos años. Para resolver esto, Bellot et al. (2016) utilizaron muestras de diferentes individuos de Cynomorium de múltiples lugares y realizaron una secuenciación masiva del ADN mediante secuenciación en plataformas Illumina, combinada con secuenciación Sanger, obteniéndose así una muestra de regiones genéticas más ampliada que en cualquiera de los estudios anteriores. Estas técnicas también permitieron conseguir una imagen total del número de copias y su ubicación en el genoma, ya sea en el núcleo, plastoma (genoma plastidial) o en el genoma mitocondrial. A continuación, se ensamblaron los genomas mitocondriales y plastidiales de Cynomorium y se construyeron matrices con diferentes genes de angiospermas para tratar de solventar y averiguar el problema que ocasiona la transferencia horizontal de genes (HGT), que con frecuencia se puede analizar comparando tipologías de diversos marcadores. Los resultados de este trabajo concluyeron que Cynomorium tiene unas particularidades genómicas específicas. Su genoma plastidial incorpora solamente 27 genes de los 116 que resultan distintivos de los plastos de plantas angiospermas, además de carecer de la mayor parte de los genes implicados en la fotosíntesis. Este hecho, es fundamental para explicar el por qué no es capaz de realizar la fotosíntesis y requiere de la presencia de un hospedador que sí la realice para completar su ciclo. Con respecto al genoma mitocondrial, este tiene unas dimensiones y un material genético equiparable al de muchas plantas con flores, sin embargo, es interesante saber que muchos de sus genes mitocondriales tienen copias que probablemente han sido obtenidas durante el parasitismo a través de sus huéspedes a lo largo de la evolución.
21 Se ha estimado que este genoma contiene hasta 49 subgenomas circulares obtenidos mediante el proceso de transferencia horizontal de genes (Bellot et al., 2016). Se ha encontrado evidencia de HGT, que incluye transferencias interespecíficas de genes mitocondriales de los huéspedes en el genoma mitocondrial y nuclear de Cynomorium, así como transferencias intracelulares de genes mitocondriales y de plastos en el genoma nuclear (Barkman et al., 2007). Con los datos secuenciados del genoma de los tres compartimentos (núcleo, mitocondria y plasto) se ha determinado la posición filogenética de esta familia, ubicando a Cynomorium en Saxifragales, aunque la colocación concreta de Cynomoriaceae dentro de este orden precisa de un muestreo de taxones más sólido. Actualmente, el orden Saxifragales está compuesto por 15 familias, entre las que se incluye Cynomoriaceae, un total de 117-120 géneros y unas 2500 especies aproximadamente (Bellot et al., 2016). Este reciente estudio también verificó que las distintas colocaciones filogenéticas propuestas en estudios y análisis anteriores eran posiblemente consecuencia de la utilización de ADN “contaminado” con el ADN del hospedador, o de ADN de Cynomorium incorporado por transferencia horizontal de genes de la especie huésped en el pasado (Leonti et al., 2020). Este hecho puede observarse en la figura 7. Figura 7. Gráficos de barras que resumen los análisis de matrices de genes. Para cada genoma de Cynomorium se muestra el número de genes y la posición filogenética de las secuencias (Bellot et al., 2016).
22 4.2. Aspectos taxonómicos Durante muchos años, se ha considerado que el género Cynomorium estaba integrado por dos especies distintas: Cynomorium coccineum y Cynomorium songaricum. La rareza morfológica de Cynomorium queda patente en el hecho de que en un principio fue descrita como un hongo hasta que ulteriormente paso a ser reconocida como una planta, publicándose por primera vez de forma “oficial” en el libro Species Plantarum de Linneo (1753). En este libro la especie aparece con otros nombres como: Cynomorium purpureum officinarum, Fungus mauritanicus verrucosus ruber, Fungus typhoides coccineus tuberosus melitensis y Fungus typhoides liburnensis (Fig. 8). Este taxón fue referido de Sicilia, Melita (actual Malta) y Mauritania (Leonti et al., 2020). Curiosamente, como se puede observar en la figura 8, Linneo la clasifica en “Monoecia Diandria”, considerando que la planta es monoica (presenta flores unisexuales masculinas y femeninas en el mismo individuo) y diándrica (que tiene dos estambres). Actualmente se sabe que esto no es así, cuestión que se resuelve en el siguiente apartado de aspectos botánicos. Figura 8. Página 970 del vol.2 de la obra Species Plantarum de Linneo (1753) donde se describe por primera vez a la especie Cynomorium coccineum con su binomio latino. Como se comentó anteriormente, la etimología de Cynomorium de Linneo, adoptada de Micheli, proviene del griego Kynos (perro) y morion (miembro, pene), por la apariencia de la inflorescencia. La otra especie del género se describió posteriormente por Ruprecht en 1869 en las Mmoires de l'Acadmie impriale des sciences de St. Ptersbourg. Pero no fue hasta el año 1986 cuando el botánico Léonard, que después de revisar los distintos escritos taxonómicos existentes hasta entonces y estudiar varias poblaciones de individuos
23 recolectados en diversos lugares como Irán, Afganistán, Kazajistán y Mongolia, reconoció que había características morfológicas distintas entre los especímenes; pero consideró que las diferencias botánicas no eran lo suficiente como para hablar de dos especies separadas, de forma que se reconoció a las poblaciones de Cynomorium de la zona oriental como Cynomorium coccineum subsp. songaricum (Leonti et al., 2020). Actualmente Cynomoriaceae se considera una familia monotípica, ya que está formada por un solo género, que a su vez también es monotípico al incluir una única especie: Cynomorium coccineum L. Esta especie se divide en dos subespecies, Cynomorium coccineum L. subsp. coccineum y C. coccineum subsp. songaricum (Rupr.) J.Léonard (Leonti et al., 2020). En la figura 9 se expone con detalle la jerarquía taxonómica de Cynomorium coccineum L., a partir de Integrated Taxonomic Information System (ITIS), una base de datos científica sobre la taxonomía de las especies biológicas. Figura 9. Jerarquía taxonómica de Cynomorium coccineum (ITIS, 2020). 4.3. Aspectos botánicos 4.3.1. Cynomorium L. lLas características morfológicas son parecidas para las dos subespecies del género. En general, son hierbas perennes, fungoides y polígamas, presentando flores hermafroditas y flores unisexuales masculinas y femeninas en el mismo pie de planta. Sus tallos son carnosos, ligeramente duros y resistentes, además de tener una posición erecta y rígida. Estos son de un color rojo oscuro o púrpura. Las hojas son sésiles, sin peciolo. En cuanto a la inflorescencia, esta tiene forma de espiga y es muy densa, situada en el ápice de un eje engrosado. Está compuesta por centenares de flores minúsculas dotadas de
24 brácteas. El periantio está formado por tépalos (1)3-6(8), los cuales se pueden encontrar libres o soldados a la base. El androceo consta de un solo estambre que sobrepasa la corola, cuya parte fértil, la antera, es dorsifija y está formada por dos tecas. Con respecto al gineceo, presentan un ovario ínfero unilocular, que puede ser sentado o estipitado y que integra un primordio unitegumentado. El estilo es terminal, alargado y fino. Y el estigma más o menos capitado, es decir, que tiene una protuberancia con forma de cabeza. Por último, el fruto es una núcula globosa y reticulada, un fruto seco indehiscente (que no se abre al madurar) que contiene una única semilla lisa (Villar, 1997; López-Sáez y Villar, 2002). 4.3.2. Cynomorium coccineum subsp. coccineum Es una planta que presenta una raíz tuberiforme muy modificada y rugosa, la cual puede ser simple o ramificada, llegando a medir de 6-10 cm de largo y 1,5-3 cm de ancho. Aquí vamos a encontrar los órganos anteriormente descritos y conocidos como haustorios, siendo muy numerosos y con una estructura filariforme. Siguiendo el orden de descripción desde la parte más subterránea de la planta hacia arriba, nos encontramos con el tallo. Este alcanza unas medidas de entre 3 a 25 cm de altura como máximo (siendo lo normal de 5-15 cm) y 1 a 3 cm de ancho. Siendo cilíndrico, simple, con aspecto áspero y folioso. Las hojas se encuentran dispuestas en forma de escamas, alternas y terminan en una punta ovada, con los bordes dentados discontinuamente. En cuanto a la inflorescencia, de unos 5-10 cm de largo y 2-3 cm de ancho, es de un color rojizo, compuesta por cientos de flores pequeñas muy simplificadas, que son generalmente unisexuales. Están provistas de brácteas caducas de unos 2-3 mm, que pueden ser espatuladas o peltadas y que se encuentran dentadas de forma irregular en la zona del ápice. En las flores masculinas el perianto consta de 4-6 tépalos, de unos 4 mm, que son espatulados o con una forma obcónica-piramidal. El estambre presenta un filamento de 6 mm, y a diferencia de las flores hermafroditas, tienen un ovario rudimentario, formado por una pieza con canalículos de un tono rojizo en la parte basal. Sin embargo, ambas comparten la presencia de un único estambre. Por otro lado, las flores femeninas y hermafroditas van a tener de 1 a 8 tépalos (frecuentemente entre 3 y 5), estos son lineales y espatulados, con un tacto rugoso y un color bermejo en el extremo apical. En las hermafroditas, el estambre es más corto, con anteras de 1,2 mm y abundante polen.
25 Éste se encuentra introducido en el ovario, el cual es ahusado y suavemente rugoso, generalmente sentado o estipitado y con un estilo ligeramente arqueado de unos 3 mm. Para terminar, el fruto es un aquenio con un tamaño muy reducido (1 mm) y un aspecto brillante, en cuyo interior se encuentra la semilla, que tiene forma esférica y está recubierta por un endosperma resistente (Valdés, 1987; Villar, 1997; Giménez y Cueto, 2009). Algunas de las características mencionadas se pueden observar en la figura 10. Figura 10. Cynomorium coccineum subsp. coccineum: a) hábito en la floración; b) sección longitudinal del ápice de la inflorescencia; c) hoja; d, e) brácteas de la inflorescencia; f) flor masculina inmadura; g) flor masculina en la antesis; h) detalle de un estambre de la flor masculina; i) flores femeninas; j) flor femenina; k) flor hermafrodita; l) fruto. Tomado de Flora Ibérica (Villar, 1997).
32 Otros compuestos Análisis cualitativos y cuantitativos han verificado la presencia de los veinte aminoácidos esenciales en plantas de Cynomorium, desempeñando funciones proteínicas y no proteínicas (Cui et al., 2018). También se han recuperado compuestos volátiles, aislándose un total de 23 tipos en la subespecie songaricum. Además, se han determinado hasta 33 elementos traza e iones inorgánicos como sulfato, fosfato, fluoruro, cloruro y nitrato; grandes cantidades de potasio, sodio, magnesio, calcio, hierro, cobre, zinc y manganeso. Estos electrolitos destacan por su esencial papel en la actividad celular, encargándose del mantenimiento osmótico, de la actividad muscular y el funcionamiento neuronal (Cheng et al., 2017). Por último, hay que destacar la compatibilidad de las preparaciones de Cynomorium con la dieta humana, informando que 100 g de la planta seca contienen aproximadamente 45 g de carbohidratos, 9 g de proteínas y 1 g de ácidos grasos, ocupando la fibra dietética una cantidad de 28 g. Estos valores nutricionales explican la utilización de Cynomorium coccineum L. como alimento secundario en tiempos de hambruna (Zucca et al., 2019). 4.6. Aspectos farmacológicos Las extensas prácticas medicinales de Cynomorium y sus extractos, ricos en metabolitos secundarios bioactivos, han servido para despertar el interés de muchos investigadores que demuestran que las especies ostentan una amplia gama de actividades biológicas, inspirando numerosas aplicaciones farmacéuticas, que se resumen a continuación. Función antioxidante Definir la capacidad antioxidante resulta difícil, incluso en una sola especie, debido a la ausencia de uniformidad en las técnicas de extracción usadas, en los procedimientos de recolección, conservación y tratamiento de la materia prima, así como en la elección de los ensayos antioxidantes aplicados. Se ha confirmado también que la localización y las condiciones climáticas en el crecimiento de la planta pueden afectar al poder antioxidante (Zucca et al., 2019). Los estudios in vitro realizados de diferentes extractos
33 de Cynomorium indican potentes actividades antioxidantes, tanto los polisacáridos como los polifenoles muestran eliminación y reducción de la formación de radicales libres (sobre todo radical superóxido e hidroxilo), mejorando la supervivencia de las células. Incluso el valor antioxidante de los polifenoles podría ser más fuerte que el de la vitamina C en una concentración superior a 0,2596 mg/ml (Cui et al., 2018). Estos resultados evalúan el posible beneficio de esta planta para la terapia en personas con trastornos de resistencia a la insulina, como la diabetes tipo 2, la obesidad, el síndrome metabólico o el cáncer; lo que podría servir como uso extendido en diferentes campos (Meng et al., 2013). Función antienvejecimiento Los extractos de Cynomorium han resultado ser eficaces para esta actividad a través de diversos mecanismos, fundamentalmente mediante la regulación del sistema inmunológico, mejorando el metabolismo y la función de los órganos. Estudios realizados en animales han demostrado que la administración de una dosis de este extracto retrasa el acortamiento de los telómeros, mejorando la expresión génica de la telomerasa y aumentando su actividad, lo que da lugar a un alargamiento relevante de los telómeros y por lo tanto ralentiza el proceso de senescencia de las células. También se ha visto un incremento de los niveles de IL-2 y una disminución del contenido de malondialdehído (MDA). Todo esto conlleva un tangible efecto antienvejecimiento. Son los flavonoides presentes en los extractos los que contribuyen en mayor medida a retrasar esta degeneración asociada a la edad (Cui et al., 2013). Función anti-fatiga y anti-hipoxia Las investigaciones recientes confirman que Cynomorium contrarrestan de forma eficaz el efecto de la isquemia y la hipoxia cerebral aguda. Mejoran el daño en las mitocondrias de las células de Purkinje en el cerebelo, así como el nivel general de la célula durante el metabolismo energético, lo que medra la capacidad de lucha contra la fatiga previniendo así la aparición de una fatiga prematura. Además, desarrollan la actividad antifatiga, antianóxica y de resistencia al ejercicio, ya que se ha demostrado que aumentan los niveles de hemoglobina en sangre, las reservas de glucógeno, la actividad superóxido dismutasa (SOD) y catalasa. También disminuyen el MDA, los niveles de
34 monoamino oxidasa (MAO) y la degradación proteica, mientras que aumentan los de glutatión peroxidasa. Los flavonoides ejercen efecto anti-fatiga en el cuerpo, aumentando así la tolerancia a la actividad física (Cui et al., 2018). Función inmunológica Cynomorium tiene un efecto protector sobre el desequilibrio inmunitario. Un extracto oral puede incrementar relativamente el nivel de anticuerpos séricos, la tasa de proliferación de linfocitos y potenciar la actividad de destrucción de células NK en los animales utilizados en el estudio (Cheng et al., 2017). También modula los niveles de citoquinas y suprimen la formación de anticuerpos autoinmunes, mejorando la respuesta humoral y la defensa del cuerpo. Todo esto pone de manifiesto la importancia en el desarrollo de la regulación inmunológica. Es posible que este efecto fuera el responsable de los resultados beneficiosos que se obtenían en la medicina tradicional china al tratar la deficiencia del riñón de Yang, una enfermedad que debilita la inmunidad humoral (Cui et al., 2018). Función neuroprotectora Los estudios han evidenciado que el extracto de Cynomorium ejerce efectos en el sistema nervioso a dos niveles. Por un lado, protege las células de neuroblastoma humano SK-N-SH al reducir la muerte celular apoptótica inducida por la estaurosporina y el péptido beta-amieloide, recuperando la viabilidad celular en un alto porcentaje (Cui et al., 2018). Lo que respalda también el uso tradicional de esta planta para aliviar los síntomas del envejecimiento. Por otra parte, modula los neurotransmisores transportadores, ya que aumenta la absorción de dopamina y norepinefrina y se reduce la de GABA y serotonina por lo que probablemente posea acciones antidepresivas, antiepilépticas y ansiolíticas (Meng et al., 2013). Por último, se ha descubierto que un extracto de esta especie ejerce una función semejante a la de los estrógenos, debido a que aumenta la expresión de la proteína GAP-43 y fomenta la supervivencia de las neuronas del hipocampo y de los reparadores de lesiones (Tian et al., 2014). Estos efectos neuroprotectores pueden proporcionar información sobre las nuevas estrategias terapéuticas en las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer (Cui et al., 2018).
35 Función en el sistema reproductor Estudios llevados a cabo en ratas han señalado que el extracto de Cynomorium estimula la espermatogénesis, el desarrollo testicular y la expresión de GDNF, provocando también cambios en los niveles de hormonas LH y FSH (Abdel-Magied et al., 2001). También se han observado modificaciones en los niveles de gonadotropina unido a un significativo incremento del peso ovárico y una drástica foliculogénesis (Al-Qarawi et al., 2000). Se ha demostrado que el extracto también induce un aumento evidente del número de espermatozoides vivos y su movilidad, disminuyendo el recuento de espermatozoides anormales. Todo esto contribuye a una considerable mejora en la fertilidad tanto masculina como femenina (Abd El-Rahman et al., 1999). Una reciente investigación explica que puede mejorar el nivel de testosterona en el plasma sanguíneo, desarrollar la madurez sexual de los animales y potenciar el comportamiento sexual. Se demuestra así la evidencia científica para el uso tradicional de esta planta en el tratamiento de la disfunción eréctil, la eyaculación precoz, la espermatorrea y como afrodisíaco, así como en el tratamiento de la infertilidad (Cui et al., 2013). En líneas actuales se ha documentado el efecto supresor en la hiperplasia benigna de próstata que ejerce Cynomorium en animales con esta patología inducida (Cheng et al., 2017). Función antivírica y anticancerosa Algunos ácidos y taninos extraídos de Cynomorium tienen una acción inhibitoria sobre la proteasa del VIH, mientras que los triterpenos tienen efecto contra la proteasa de la hepatitis C, enzimas esenciales para la replicación viral. Así mismo, se ha visto que los polisacáridos inhiben células HeLa del cáncer cervical humano y células A549 del cáncer de pulmón humano dependiente de concentración. Además, estos pueden inhibir en gran medida la proliferación de células humanas de carcinoma no microcítico (Cheng et al., 2017). Estos hallazgos abren una nueva vía para el desarrollo de fármacos potenciales contra enfermedades víricas y el cáncer. Otras funciones Diversos estudios han revelado que las especies tienen un efecto similar al de los glucocorticoides. Los resultados clínicos han afirmado que pueden utilizarse para tratar
36 numerosas enfermedades crónicas que dependen de estas hormonas y que comparten el mecanismo patológico de la deficiencia de Yang (Cui et al., 2013). Por otro lado, los extractos tienen actividad antiulcerosa para las ulceras gástricas agudas, este efecto preventivo se debe al mecanismo de mejora de la microcirculación y al aumento de la capacidad protectora de la mucosa del estómago (Yang et al., 2011). 5. CONCLUSIONES Tras realizar una profunda búsqueda de información y datos, se puede concluir que tras los múltiples estudios dirigidos a posicionar filogenéticamente a la familia de plantas Cynomoriaceae, las filogenias nucleares, plastidiales y mitocondriales recientes sitúan a esta familia en el orden Saxifragales, encontrándose indicios congruentes de varias transferencias horizontales de genes de diversos huéspedes, así como transferencias intracelulares de genes. Por otra parte, el género Cynomorium está integrado por una única especie, Cynomoriun coccineum; taxón que a su vez se divide en dos subespecies: Cynomorium coccineum subsp. coccineum y Cynomorium coccineum subsp. songaricum. Ambas tienen características botánicas morfológicas similares, son plantas perennes con flores unisexuales masculinas y femeninas (más rara vez hermafroditas) en la misma base, siendo escasas las diferencias, principalmente basadas en el color del perianto y en su diferente localización geográfica. Finalmente, la revisión de la composición fitoquímica de la especie ha revelado la existencia de una gran cantidad de metabolitos; al menos 20 derivados fenólicos (flavonoides y fenilpropanoides), 7 compuestos de naturaleza esteroídica, 6 ácidos orgánicos, 4 principios terpénicos, productos formados por floroglucinol y glúcidos, entre otros. Del mismo modo, la revisión que hemos realizado de estudios centrados en la acción terapéutica y farmacológica ha puesto de manifiesto que una gran parte de los antiguos usos tradicionales que se han atribuido a Cynomorium a lo largo de la historia, principalmente como antidiarreico, cicatrizante y vigorizante afrodisíaco, tiene un respaldo científico importante.
37 6. BIBLIOGRAFÍA Abdel-Magied EM, Abdel-Rahman HA, Harraz FM. The effect of aqueous extracts of Cynomorium coccineum and Withania somnifera on testicular development in immature Wistar rats. J Ethnopharmacol. 2001; 75: 1–4. Abd El-Rahman HA, El-Badry AA, Mahmoud OM, Harraz FA. The effect of the aqueous extract of Cynomorium coccineum on the epididymal sperm pattern of the rat. Phytother Res. 1999; 13: 248–250. Alaga LG, Hai Y. Description to the research status of Cynomorium songaricum and the clinical prospect of Mongolian medicine. J Med Pharm Chin Minor. 2011; 3: 32–33. Al-Qarawi AA, Abdel-Rahman HA, El-Badry AA, Harraz F, Razig NA, Abdel- Magied EM. The effect of extracts of Cynomorium coccineum and Withania somnifera on gonadotrophins and ovarian follicles of immature Wistar rats. Phytother Res. 2000; 14: 288–290. Angiosperm Phylogeny Group. An ordinal classification for the families of flowering plants. Ann Missouri Bot Gard. 1998; 85: 531-553. Angiosperm Phylogeny Group. An update of the Angiosperm Phylogeny Group classification for the orders and families of flowering plants: APG IV. Bot J Linn Soc. 2016; 181: 1-20. Balladares L, García-de-Lomas J. ¿Son las plantas invasoras una nueva amenaza para Cynomorium coccineum?. Rev. Soc. Gad. Hist. Nat. 2013; 7: 9-13. Barkman TJ, McNeal JR, Lim S, Coat G, Croom HB, Young ND et al. Mitochondrial DNA suggests at least 11 origins of parasitism in angiosperms and reveals genomic chimerism in parasitic plants. BMC Evol Biol. 2007; 7:248. Bellot S, Cusimano N, Luo S, Sun G, Zarre S, Gröger A et al. Assembled plastid and mitochondrial genomes, as well as nuclear genes, place the parasite family Cynomoriaceae in the Saxifragales. Genome Biol Evol. 2016; 8: 2214–2230. Boulos L. Medicinal Plants of North Africa. Algonac: Reference Publications Inc; 1983. Bradford E. The Great Siege Malta 1565. Harmondsworth: Penguin Books; 1964.
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