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Liderazgo y género en la ficción: un análisis comparativo en la serie House of Cards (Netflix, 2013)

Donstrup, Mayte

Abstract

Este artículo analiza la ficción serial House of Cards (Netflix, 2013-), específicamente, los roles de Claire y Frank Underwood; un estudio que dará comienzo entendiendo a los discursos televisivos ficcionales como excelentes vehículos de significados que pueden proveer a las audiencias de marcos para interpretar y entender la realidad. Bajo este contexto, el interés de este análisis se centrará en un estudio comparativo sobre la representación del liderazgo femenino y masculino que se da en dicho drama político, intentando arrojar luz sobre las estrategias, positivas o negativas, que atribuye la producción a cada uno cuando detenta el poder. Para ello, se ha empleado una metodología que recoge conceptos de la narrativa audiovisual y teorías del poder, cuyos resultados determinan las diferencias que existen entre ambos personajes cuando ejercen el liderazgo.

Full text

237Á ea Abie a 19(2) 2019: 237-251 Lide azgo y géne o en la icción: un análisis compa a i o en la se ie House o Ca ds (Ne lix, 2013) May e Dons up1 Recibido: 24 de diciemb e de 2017 / Acep ado: 4 de sep iemb e de 2018 Resumen. Es e a ículo analiza la icción se ial House o Ca ds (Ne lix, 2013-), especí icamen e, los oles de Clai e y F ank Unde wood; un es udio que da á comienzo en endiendo a los discu sos ele isi os iccionales como excelen es ehículos de signi icados que pueden p o ee a las audiencias de ma cos pa a in e p e a y en ende la ealidad. Bajo es e con ex o, el in e és de es e análisis se cen a á en un es udio compa a i o sob e la ep esen ación del lide azgo emenino y masculino que se da en dicho d ama polí ico, in en ando a oja luz sob e las es a egias, posi i as o nega i as, que a ibuye la p oducción a cada uno cuando de en a el pode . Pa a ello, se ha empleado una me odología que ecoge concep os de la na a i a audio isual y eo ías del pode , cuyos esul ados de e minan las di e encias que exis en en e ambos pe sonajes cuando eje cen el lide azgo. Palab as cla e: House o Ca ds; pode ; lide azgo; géne o; Ne lix; d ama polí ico. [en] Leade ship and Gende in Fic ion: Compa a i e Analysis in he Show House o Ca ds (Ne lix, 2013) Abs ac . This pape analyzes he ic ion se ial House o Ca ds (2013-), b oadcas ed by Ne lix, conc e ely examining he oles o Clai e and F ank Unde wood. I ’s s a ing poin is he assump ion ha ele ision na a i es ha e he capaci y o p o ide i s audiences wi h use ul amewo ks o in e p e eali y; mo e speci ically, some o i s p oduc s, despi e belonging o he ealm o ic ion, build explana o y in e p e a ions o socie y. F om he e, ou esea ch ocuses on he s udy o he ep esen a ion o leade ship in his poli ical d ama, bo h male and emale, wi h he pu pose o es ablishing which one is mos e icien in his show. Wi h his aim, he me hodology d aws concep s om Audio isual Na a i e and Powe S udies and he discussion o i s esul s ocuses on he di e ences ep esen ed in bo h cha ac e s in hei espec i e leade ships. Keywo ds: House o Ca ds; powe ; leade ship; gende ; Ne lix; poli ical d ama. Suma io. 1. In oducción. 2. Plan eamien os sob e lide azgo y géne o. 3. Obje i os e hipó esis. 4. Me odología. 5. House o Ca ds como caso de es udio. 6. Conclusiones. 7. Bibliog a ía. Cómo ci a : Dons up, M. (2019) Lide azgo y géne o en la icción: un análisis compa a i o en la se ie House o Ca ds, en Á ea Abie a. Re is a de comunicación audio isual y publici a ia 19 (2), 237-251. h p://dx.doi.o g/10.5209/ARAB.58496 1 Uni e sidad de Se illa (España) E-mail: [email p o ec ed] Á ea Abie a. Re is a de comunicación audio isual y publici a ia ISSN: 2530-7592 / ISSNe: 1578-8393 h p://dx.doi.o g/10.5209/ARAB.58496 ARTÍCULOS 238 Dons up, M. Á ea Abie a 19(2) 2019: 237-251 1. In oducción Las se ies de ele isión cons i uyen in e esan es obje os de es udio pa a obse a la ep esen ación que se ealiza sob e los di e en es suje os sociales. En es e sen ido, al como a i ma Jage (2003), los discu sos –en e los que se incluyen los icciona- les– son agen es c eado es de conciencia a a és de los cuales luyen conocimien os –símbolos colec i os– que se inse an e in e ac úan en la sociedad; po ello, los dis- cu sos que la ele isión emi e me ecen se es udiados. En es e ma co, el p esen e a ículo iene como obje i o con ecciona un es udio compa a i o sob e la ep esen- ación que se ealiza en la se ie es adounidense House o Ca ds (Ne lix, 2013– ) del lide azgo masculino y del emenino co espondien e a los pe sonajes p o agonis as: F ank y Clai e Unde wood, in e p e ados po Ke in Spacey y Robin W igh espec- i amen e. Con el p opósi o de con ex ualiza la in es igación desa ollada, p e ia- men e a da a conoce los esul ados de la in es igación, se p ocede á a ealiza un eco ido po las eo ías del lide azgo y sus elaciones con el géne o. 2. Plan eamien os sob e lide azgo y géne o ¿Qué es un líde ? El concep o en sí ha sido obje o de deba e a lo la go de la his o ia, siendo en la ac ualidad abo dado más como un p oceso que como una elación unidi eccional. Una in e acción pe manen e en e el líde y sus segui- do es en un con ex o g upal, donde el líde in oluc a a sus simpa izan es en el log o de sus obje i os (Cas o Solano, 2007: 18-19). Po consiguien e, aunque el é mino se haya in en ado sua iza sigue siendo p eponde an e que, en la e- lación de pode su gida, se sigan man eniendo los obje i os en a o del emiso (Pineda, 2006); un ínculo en el in e ienen a ios ac o es pa a de e mina su éxi o o su acaso, en e ellos: el géne o del de en o del pode . Al espec o, Mª Lau a Lupano o ece una se ie de da os: el géne o, al se una cons ucción social, puede a ia en e épocas y cul u as dis in as, ya que “el modo en que se espe a que homb es y muje es se compo en, sean alo ados o a ados iene poco que e con el sexo (en é minos de biología) y mucho que e con el géne o (en é - minos de c eencias ap endidas)” (2007: 70). Es a di isión de ca ego ías iende a compa a ambos y que se hagan alo aciones de cual es supe io o in e io , pues “cien os de es udios documen an la a iedad de mane as en los que masculino y masculinidad han sido alo ados como supe io es a emenino y eminidad” (2007: 70). Una de las consecuencias de es o es que “el acceso a los pues os de lide azgo se haya gene izado” (2007: 70); a modo de ejemplo, en el úl imo siglo, si la muje se ha inco po ado a pues os de lide azgo ha sido en su mayo ía en sec o es elacionados cul u almen e con el géne o emenino, como el de la educación o el de la asis encia sani a ia (Lynes y Thompson, Ohlo , Rude man y McCauley en Lupano, 2007: 72). A su ez, es a di e encia puede explica se a a és de la me á o a del “ echo de c is al”, in oducida po p ime a ez en el año 1986 po el Wall S ee Jou nal, que: “apun a a mos a que exis en ba e as in isibles pe o e ec i as que pe mi- en a las muje es a anza sólo has a un de e minado ni el en la escala je á qui- ca de las o ganizaciones […] Asimismo exis en expec a i as sociales que son deposi adas en las muje es y que pe judican su acceso a pues os de lide azgo” 239Dons up, M. Á ea Abie a 19(2) 2019: 237-251 (Lupano, 2007: 72). De o ma que los ca gos di ec i os suelen ap opia se con ca ac e ís icas a ibuidas his ó icamen e al géne o masculino, como pueden se el con ol, la o ien ación hacia la a ea, la compe i i idad o la au o idad (2007: 72). En con a, los asgos a ibuidos al géne o emenino, como el consenso, no son g a amen e obse ados, y “los p ejuicios en con a de las muje es líde es o líde es po enciales in e ie en en sus posibilidades de gana au o idad y eje ce in luencia” (Ca li y Eagly en Lupano, 2007: 72). En es e sen ido, se han in en- ado explica a ias causas po las cuales exis e es a di e encia; Eagly y Ca li es ablecie on en 2004 las siguien es (en Lupano, 2007: 75-84): 1. Di e encias de géne o en el capi al humano: eo ía que a gumen a que las muje es poseen menos es udios y po lo an o es án menos capaci adas pa a pues os de lide azgo. 2. Di e encias de géne o en los es ilos de lide azgo: es a co ien e expone que las ca ac e ís icas que las muje es poseen las hacen menos capaci adas pa a ob ene y eje ce el pode . 3. La psicología e olucionis a y las di e encias de géne o: una co ien e de pensamien o que conside a que “la desp opo ción de pues os de lide azgo ocupados po homb es y muje es iene dado po di e encias biológicas in- ínsecas exis en es en e ambos” (B owne y Goldbe g en Lupano, 2007: 79). De es e modo, es a eo ía conside a que las di e encias en e ambos sexos son na u ales e ine i ables. 4. Disc iminación y p ejuicio: supone que “los suje os ienden a hace a ibu- ciones de de e minadas ca ac e ís icas a los demás y ac ua en consonancia a ellos” (Jaspe s y Hews one en Lupano, 2007: 81). Es deci , se gene a una o mación de es e eo ipos que aca ean la o mación de p ejuicios espec o a las pe sonas; unas “c eencias [que] son ac i adas au omá icamen e y son esis en es al cambio ya que las pe sonas que las sos ienen buscan con inua- men e in o mación que co obo e dichos es e eo ipos y desechan aquello que los con adice” (2007: 82). En consecuencia, si no se cumple el ol asig- nado, su gi á el echazo. 5. Po su pa e, el es udio lle ado a cabo po Eagly y Ka au ealizado en 2002 (en Lupano, 2007) concluye: “cuando algunas muje es llegan a se conside adas igual de compe en es que sus pa es a ones, las pe sonas ienden a conside a que iolan las no mas espe adas socialmen e (o p es- c ip i as) pa a las muje es y pasan a se conside adas demasiado ías o acionales” (2007: 83). En es a línea, se ac úa más nega i amen e an e muje es dominan es en e a a ones con la misma ca ac e ís ica (2007: 83). Heilman (en Lupano, 2007) añade además el hecho de que se cues- ione el éxi o de la muje , a ibuyendo sus iun os a ac o es ex e nos y no a su compe encia (2007: 83). Po consiguien e, se hace e e encia a causas in e nas cuando una muje no consigue el pues o de lide azgo y a causas ex e nas cuando un homb e es el que no lo consigue (López-Za a y Ga cía-Re ame o, 2009: 70). Igualmen e, que las muje es no posean las ca ac e ís icas asignadas socialmen e al lide azgo e ec i o o que, en caso de lo que las de en en, sean conside adas poco emeninas, gene a que deban mul iplica sus es ue zos pa a man ene o accede a pues os de lide azgo. 240 Dons up, M. Á ea Abie a 19(2) 2019: 237-251 3. Obje i os e hipó esis Una ez expues as las posibles di e encias en e el modo de concebi el lide azgo emenino y el masculino se p opone como p incipal obje i o de es e análisis el a e igua cómo son ep esen ados en su ol de líde es los p incipales p o agonis as de House o Ca ds: F ank y Clai e Unde wood. Pa a ello, el es udio esal a á las ca ac e ís icas, posi i as o nega i as, que la p oducción le o o ga a cada uno eje - ciendo el pode , con el in de de e mina si esas di e encias expues as en el ma co eó ico se plasman en la se ie. Así, con es e p opósi o, se pa e de la siguien e hipó esis: La p oducción es adounidense House o Ca ds (Ne lix, 2013– ) ep e- sen a á a cada uno de los p o agonis as con un di e en e lide azgo, o o gando en es e caso a F ank Unde wood un lide azgo más e icaz compa ado a su homóloga, Clai e Unde wood. 4. Me odología El desa ollo de la me odología se compond á de dos pa es: una p ime a que ecopi- la á los da os obse ados de los p incipales pe sonajes, pa a de es a o ma obse a su e olución en la ama y su a que ipo p edominan e; y po o o lado, un análisis ex ual que disecciona á los usos del pode y los mé odos de lide azgo que eje cen los p o agonis as. De es e modo, la p ime a sección se i á pa a encuad a a los pe sonajes den o una ca ego ía; clasi icaciones a que ípicas na a i as que se ex ae án de las ipo- logías expues as po Lynn Schmid (2001; 2012) a a és de un es udio cuan i a i- o. Es deci , se ca aloga án en una abla las ca ac e ís icas más ípicas de cada ol pa a enume a aquellas más sob esalien es en el suje o, pa a pode de e mina su a que ipo p edominan e. A su ez, se end á en conside ación bibliog a ía especí- ica pa a examina a los p o agonis as (Case i y Di Chio, 2010; Cha man, 2013). Las ca ac e ís icas de los a que ipos se clasi ican de la siguien e o ma (Lynn Sch- mid , 2001; 2012): Tabla 1. Pe sonajes emeninos: asgos más de ini o ios. [Fuen e: elabo ación p opia] Ca ác e emocional C ea i a Impulsi a Ca ác e acional Mo alis a Ape i o sexual Exp esi a Inspi ado a Ves imen a in o mal In eligen e Manipulado a Ves imen a o mal Egocén ica I i able Ma e nal Dependien e (emocional) Exage ada No ma e nal Empá ica In o e ida Ex o e ida Maniqueís a Aleg e Case a Ambiciosa Al uis a Valo es eminis as Con ianza en sí misma Au oengaño Es a égica Au osu icien e Tes a uda Le gus a la ciudad 241Dons up, M. Á ea Abie a 19(2) 2019: 237-251 Tabla 2. Pe sonajes masculinos: asgos más de ini o ios. [Fuen e: elabo ación p opia] T abaja en equipo Venga i o Le gus a la na u aleza Ca ác e emocional Plani icado Familia Ca ác e acional Compe i i o No amilia Ves imen a in o mal A ogan e Ex o e ido Ves imen a o mal In lexible In o e ido Leal Desleal Empá ico Familia En en amien os ísicos No asume esponsabilidad Inexp esi o Fu ia incon olada Le gus an los iesgos Sensible Ambicioso Le gus a humilla Au o i a io C ea i o Na cisis a Egoís a Quie e el bien común In eligen e Muje iego Disciplinado Comp ensi o En usias a Su palab a es la ley Se sien e desp eciado La segunda pa e del es udio e sa á sob e un análisis ex ual de los pe sonajes, elacionando sus papeles en la se ie con eo ía especí ica del pode y el lide azgo, pa a es ablece la e icacia o el acaso de las écnicas de las que cada uno hace uso. 4.1. Mues a de análisis Respec o a las unidades de examen, se inspecciona án las cinco empo adas emi idas en Ne lix has a el momen o (junio, 2017), pe iodos que se componen de ece capí- ulos cada uno; po lo an o, se án es udiados sesen a y cinco episodios de los cuales se ex ae án las escenas más ep esen a i as pa a el es udio. De es a o ma, con la in ención de escoge dichos momen os cen ales, se ha seguido a Seymou Cha man (2013), quien a gumen a que los sucesos na a i os –es deci , las acciones o los acon- ecimien os– en un ni el mayo de je a quía de la his o ia son aquellos que no pueden se sup imidos, pues si se desca a an, la his o ia ca ece ía de sen ido. Po ende, es os se pueden conside a los núcleos de la se ie, es deci , “momen os na a i os que dan o igen a pun os c í icos en la di ección que oman los sucesos” (2013: 71). En onces, pa a en en a el análisis, se han seleccionado los agmen os conside ados como nú- cleos de la his o ia de los p incipales pe sonajes a analiza : F ank y Clai e Unde wood. 5. House o Ca ds como caso de es udio La ama a gumen al de la se ie House o Ca ds gi a, a p io i, en o no al pe sonaje de F ank Unde wood (Ke in Spacey), un coo dinado de la bancada demóc a a que exp esa en las p ime as escenas su deseo de ascende en la escala del pode . Una as- censión que daba po segu a y que se e á us ada en el p ime episodio. En onces, un deseo de enganza imp egna á su ca ác e , p oponiéndose alcanza la cima a oda cos a; y, al como indica el nomb e de la se ie, es a búsqueda se á a a és de la cons- ucción de un cas illo de naipes, ompiendo y ba ajando las ca as a su an ojo jun o a su muje , Clai e Unde wood (Robin W igh ). En es e sen ido, si la se ie ha plan eado 242 Dons up, M. Á ea Abie a 19(2) 2019: 237-251 es a egias na a i as que le o o gan un mayo p o agonismo a F ank, como conce- de le a él la up u a de la cua a pa ed con el espec ado ; el pe sonaje de Clai e se islumb a digno de in e és pa a un es udio, pues al como se e á en los esul ados, ha jugado un papel cla e en el le an amien o del cas illo de naipes. No obs an e, más allá del ecien e ex o i mado po Ramos-Se ano y Macías- Muñoz (2018) sob e el cues ionamien o del eminismo en la se ie, House o Ca ds ha gene ado una mul i ud de análisis ealizados desde di e sos ángulos, pe o ocali- zados exclusi amen e en F ank Unde wood (Ma ínez Lucena, 2015; Kelle , 2015; Ma ínez Lucena y Ciguela, 2015; Ai a, 2016). Po ello, la p esen e in es igación iene como obje i o supli es e ació exis en e en la discusión del pe sonaje de Clai e en House o Ca ds. 5.1. Es udio a que ípico de Clai e Unde wood En las p ime as escenas Clai e se deja e en una ac i ud descon iada y calculado a, pues an e el op imismo de F ank de pode alcanza su me a, ella le hace en ende a es e que no debe con ia en un a o has a que el mismo se haga o icial. Una descon- ianza que se undamen a á pos e io men e, cuando in o men a F ank que inalmen e segui á man eniendo su mismo ca go. Una posición que ella misma anhelaba, ya que la isión de ellos como un equipo se á una ca ac e ís ica cons an e de su pe sonali- dad. Así, ella isionaba el ascenso de su ma ido como un iun o de ambos, y an e las e asi as de es e po con a le el acaso le exp esa á i memen e “Es o ambién me a ec a a mi” (Chap e 1). Una ambición po subi en la escala social que no se limi a á a su cónyuge, pues ella maneja las iendas de una ONG que es á en p oceso de expansión: una ampliación que la lle a á incluso a despedi a su delegada de pe sonal – as ein e años en la emp esa–, que no es aba de acue do con ella en el p oceso de c ecimien o debido a los despidos que implicaba (Chap e 2). En consecuencia, en es e p ime ace camien o a Clai e se islumb a ambién un p oceso de ambición pe sonal, en es e caso, en el ámbi o p i ado. Una ascensión pa a la que equie e y espe a la ayuda de su ma ido –al igual que ella hace de so- po e suyo–; y cuando esa coope ación no se haga pa en e, ella no duda á en i a la si uación hacia sus p opios in e eses. A modo de ilus ación, cuando F ank no la ayuda en su p oyec o po cen a se exclusi amen e en su campaña –la cual había salido adelan e g acias a ella– Clai e decide acep a la donación que necesi aba pa a su p oyec o de Remy (aseso emp esa ial del i al de F ank) a cambio de umba el p oyec o de ley de su ma ido. Una negociación que lle a á en la somb a y de la que se sen i á o gullosa una ez descubie a, pues, al como le ec imina: “necesi aba la ayuda de Remy que u no me o ecías (…) He despedido a la mi ad de mi plan illa po noso os, he echazado donaciones po noso os. He desa endido mis p oyec os y mi ene gía po noso os” (Chap e 10). A pa i de es e pun o, decepcionada po sen i se ma ginada en las ope aciones es a égicas, Clai e man end á dis ancia con F ank y se i á con su aman e, a quien le comen a á su deseo de “se alguien impo - an e” (Chap e 11): una aspi ación que, inalmen e, e oma á jun o a Unde wood, con quien ol e á as e en las no icias la mue e del cong esis a Russo. De es a mane a, en la segunda empo ada, Clai e se cen a á en su ca e a polí i- ca: una ayec o ia que empeza á abandonando su asociación bené ica y ayudando a su ma ido a ascende . De es e modo, la pa eja usa á odo ipo de écnicas manipula- do as pa a sus ines. Unas ác icas que su i án e ec o y que, en la e ce a empo ada, 243Dons up, M. Á ea Abie a 19(2) 2019: 237-251 la lle a án a cen a se mayo men e po su ámbi o p o esional, aspi ando a se más que la P ime a Dama: la embajado a de la ONU. Un pues o que F ank declina o e- ce le, an e lo cual ella le exp esa su en ado: Quie o que anuncies mi candida u a es a semana, no quie o segui pe diendo el iempo cuando pod ía es a ap o echándolo, ganando expe iencia eal (…) Hici- mos un a o y es ás echándo e a ás, lo hicimos an es de en a en es a casa (…) Cómo se é candida a a la p esidencia sin expe iencia que me a ale. (Chap e 27) Un p oceso que, inalmen e, se lle a á adelan e pe o que culmina á con el o o nega i o del cong eso an e la pé dida de paciencia de ella en e al ibunal que la examina; no obs an e, no acep a á el esul ado ob enido y exigi á a F ank que la nomb e, acep ando es e su pe ición. Una posición que, sin emba go, no ocupa á du- an e un g an pe iodo de iempo, pues an e el chan aje del p esiden e uso, F ank la obliga á a dimi i . Una dimisión que culmina á con el abandono de la Casa Blanca po pa e de ella al inal de la e ce a empo ada, sepa ándose de F ank pa a cen a se en sus p opios obje i os p o esionales. En la cua a empo ada se isiona á la o ma en la que Clai e comienza a cons- ui su u u o, concen ando su in e és en su es ado na al (Texas) con el obje i o de llega a con e i se en cong esis a del dis i o. Una si uación que conlle a á un ma- yo en en amien o con F ank, que hace acasa su plan p esen ando la candida u a de su oponen e en público. En con aa aque, Clai e le hace e que puede a uina ambién su ca e a y saca a la luz una o o del p ogeni o de él con el líde del g upo sup emacis a Ku Klux Klan; así, apa a su me a de llega a se cong esis a y le exige la icep esidencia, una nominación que es e le concede á as habe su ido un in- en o de asesina o. Un plan que se lle a á a cabo conjun amen e a a és de una ed de a o es y que culmina á exi osamen e con su nominación; una si uación que ha á que en la quin a empo ada ambos engan una campaña p opia po su candida u a. En es a empo ada, incluso ella ompe á la cua a pa ed con el espec ado : “Pa a que quede cla o, siemp e he sabido que es aban ahí, es que enía sen imien os encon a- dos sob e us edes y sus in enciones, y engo mis dudas sob e la a ención, pe o no es nada pe sonal” (Chap e 61); una demos ación más que ha á e al espec ado su papel ac i o en la his o ia, y que se e o za á as no segui ayudando a F ank, que se e á o zado a dimi i as descub i se sus jugadas sucias. Ella, con e ida así en p esiden a de los Es ados Unidos, inaliza la úl ima empo ada diciendo al espec a- do “Mi u no” (Chap e 65); una posición que ha alcanzado as un pacien e, pe o con inuo, ciclo de supe ación. T as es a b e e ecapi ulación de los aspec os más ele an es del pe sonaje se puede a i ma que, de los a que ipos p opues os po Lynn Schmid , Clai e Unde wood posee el de The Good Gi l: muje u bana, con con ianza en sí misma y abajado a. Lynn de ine es e a que ipo con un ca ác e acional, el cual no sopo a la debilidad y que posee una g an capacidad de obse ación del mundo ex e io , p e iendo con an elación los pasos de los demás. Así, su máxima c eencia es “expande siemp e u men e, pe o no hables has a que sea el iempo ap opiado” (Lynn Schmid , 2012: 9). A su ez, es e a que ipo no se p eocupa mucho po las causas de la muje , siendo incluso sopo e del pa ia cado, el cual de ende á pa a sen i se in eg ada po los homb es. Un aspec o que se menciona ambién en el es udio de Ma ina-Ramos y Macías-Muñoz, donde señalan que “Clai e 244 Dons up, M. Á ea Abie a 19(2) 2019: 237-251 oma posiciones con a ias a los alo es eminis as” (2018: 303). Po ello, es e a que ipo se conside a á excepcional y o ma á alianzas con o os homb es ue es pa a p oyec os de g an alo . A su ez, es os a que ipos se dis inguen po su in eligencia y su capacidad de es a egia, no dejándose lle a nunca po sus emociones. Po o o lado, se dis inguen po se buenas es udian es y buenas p o esionales, y, si no ienen opo unidades labo a- les, lle a án la ca e a de su ma ido como p opia, como se ha podido obse a en Clai e en las empo adas analizadas. No obs an e, cabe señala que es e pe sonaje en conc e o posee asgos oscu os, enma cando mayo men e su a que ipo en el lado oscu o de The Good Gi l: la illana Backs abbe , que no duda á engaña a o os pa a consegui sus obje i os, pues que á es a po encima de odos y ha á lo que sea po ello. Po o o lado, si conside a que un homb e la usa o la engaña, se sen i á o almen e es a ada, y en onces de ol e á el golpe (2001: 41); enganzas que se han is o sucesi amen e en su elación con F ank Unde wood. Tabla 3. Rasgos más de ini o ios de Clai e Unde wood. [Fuen e: elabo ación p opia] Rasgo Episodios de apa ición Ambiciosa 58 Maniqueís a 48 Manipulado a 48 Au osu icien e 47 T abaja en equipo 47 In eligen e 47 5.2. Es udio a que ípico de F ank Unde wood En el p ime episodio el p o agonis a masculino apa ece en lo que apa en a se el esca e a un pe o he ido, una “ayuda” que culmina con el sac i icio del cánido en ese mismo luga . En es e pun o, mien as es angula al animal, F ank Unde wood se di i- ge al público y le a gumen a su isión del mundo, el cual di ide en dos colec i os: los ue es y los débiles, siendo el p ime o en el que se ca aloga el p o agonis a, que ex- p esa su desp ecio hacia los segundos. Al espec o, los ue es, según su pe spec i a, deben hace lo necesa io –y lo ha án– aunque sea una acción moles a: un debe que cumpli án po que así son las ci cuns ancias y que debe á hace se sin el meno epa o con el obje i o de encuad a se en el g upo de los ue es. De es a o ma, Unde wood explica que ejecu a es a acción –ma a al pe o– con el in de elimina el su imien o ajeno, pe o su pe spec i a de la sociedad hace e que lo ealiza po que no sopo a e la debilidad, y el animal es á agonizan e, así que no me ece se sal ado. Po ende, con una iloso ía de ida social-da winis a2, el p o agonis a hace e que conside a a la comunidad como una jungla en la cual el ue e elimina al débil, una posición que 2 La eo ía de la selección na u al adap ada a la eo ía polí ica bajo el p incipio de la supe i encia del más ap o, po lo an o, aquellos más p epa ados es a án en la cima de la sociedad. Así, las desigualdades de iquezas, posición social y pode polí ico son na u ales e ine i ables (Heywood, 2012). 245Dons up, M. Á ea Abie a 19(2) 2019: 237-251 e idencia que no man end á lazos sociales con ninguna o a pe sona, excluyendo de sus planes en di e sas ocasiones has a a su p opia compañe a sen imen al. Una posición que se e ue za as habe sido aicionado po el p esiden e y no habe conseguido la icep esidencia, al como se le p ome ió en el úl imo episodio de la p ime a empo ada. En es e episodio, F ank debe juga odas sus ca as a in de consegui el obje i o que se p opuso desde el p incipio: el ca go de icep esiden e. Con es e in en men e, decide mos a odos sus ases pa a que nadie se le adelan e en el camino, una ca e a di ícil con a un po en e i al: Raymond Tusk, un mul imillo- na io del negocio de las cen ales nuclea es. Una pe sona que según se ha en e ado –g acias a Linda Vásquez (la je a de gabine es que él designó)– es muy ce cana al p esiden e. Una ci cuns ancia a la que, a su ez, le debe el no habe ob enido an e- io men e su ascenso, lo cual de i a en un deseo implacable de de o a a su oponen- e y humilla lo en odo lo que le sea posible. En el pano ama de es a ca e a con a eloj, Unde wood acude a la iglesia pa a, al pa ece , eza unas plega ias con el in de que le o ien en en su camino: una se- cuencia que e mina con i iéndose en un monólogo sob e la si uación pe sonal y p o esional en la que se encuen a inme so el pe sonaje. La o ación, que se asemeja más a una exigencia hacia la supues a p o idencia di ina que a un uego, e idencia que no sien e ningún espe o po la e que dice p o esa . De es e modo, en un ono despec i o comen a –mi ando al echo de la iglesia, simulando habla con Dios– que jamás ha escuchado una palab a de él después de sus eclamos, aunque ampoco le impo a po que el menosp ecio es mu uo. En onces, se e idencia la sobe bia del pe - sonaje, que osa incluso insul a su e; una ac i ud que man iene el p o agonis a con so na, sugi iendo que quizá no se ha di igido a la audiencia co ec a. Po consiguien- e, obse ando el suelo p egun a al in ie no si allí hay alguien capaz de esponde le, equi iendo una plei esía como agen e ac i o de alguna de las pa es. Una sumisión que no ha ob enido y po la cual se enga a a és de es e monólogo bu lón an e la ep esen ación del bien y del mal, concep os que ha demos ado que no le impo a ab aza u apa a si es pa a consegui sus obje i os. Tal es así que, an e unos uidos en el ondo del edi icio, p egun a desa ian e –mi ando a cáma a– si es Pe e Russo (el cong esis a que él mismo asesinó cuando es e no si ió más a sus in e eses y empezó a con e i se en un obs áculo), exigiéndole que enga el alo en la mue e de expo- ne sus pun os con a él, si se a e e. Pe o los c ujidos esul an se de un abajado , po lo cual F ank esopla has iado, euniendo el alo necesa io pa a en en a se al emp esa io, pues si ni lo di uso e inma e ial puede con él, no a a consegui lo una simple pe sona. En consecuencia, se sigue posicionando como el suje o dominan e que a asa á con odo lo que se le in e ponga en su camino: “No hay consuelo ni a iba ni abajo, solo noso os, pequeños, soli a ios, es o zándonos, peleándonos unos con o os. Rezo pa a mí mismo, po mí mismo” (Chap e 13). Así sigue e o zando su isión de una concepción egoís a de la sociedad, en la cual solo cuen a el p opio indi iduo, suje o que debe descon ia de odos aquellos que le odeen y a ende solamen e sus p opias necesidades. Un egoísmo que p o ie- ne de la concepción de que odos los demás son con incan es capaces de a eba a le los ecu sos disponibles; aquellos que deben se acapa ados po el más ue e. En on- ces, en la compe ición odo ale pa a sali encedo , al como demues a apagando las elas de la iglesia –incluso la suya p opia– e o zando su idea de sali adelan e en soledad y sin espe a nada. Una ac i ud egoís a e indi idualis a que apa a una ez que su e el in en o de asesina o, o eciendo as ello la mano a Clai e, haciéndole