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M. Petrucidius y los hornos romanos y canteras de extracción de arcilla de La Vereda (Burguillos, Sevilla)

Bernal Casasola, Darío; García Vargas, Enrique Alberto; Lavado Florido, María Luisa; Díaz Rodríguez, José Juan; Luaces, Max; Pérez-Aguilar, Luis-Gethsemaní

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[ NOTÍCIAS ] // no icias 05_mayo_2014 26 M. Pe ucidius y los ho nos omanos y can e as de ex acción de a cilla de La Ve eda (Bu guillos, Se illa) Da ío Be nal Casasola* En ique Ga cía Va gas** Ma ía Luisa La ado Flo ido*** José Juan Díaz Rod íguez* Max Luaces**** Luis Ge hsemaní Pé ez Aguila ** *Uni e sidad de Cádiz **Uni e sidad de Se illa ***A queóloga ****Uni e sidad de Lyon y Uni e sidad de Cádiz [email p o ec ed] [email p o ec ed] [email p o ec ed] [email p o ec ed] [email p o ec ed] [email p o ec ed] En e el segundo semes e de 2013 y los p ime o s meses del año 2014 se ha ealizado una in e ención a queológica p e- en i a que ha a ec ado a a ias localidades de la campiña se i- llana, con mo i o de una nue a ins alación de se icios híd icos, di igida po M.L. La ado (Ob a de la conducción de conexi ón del canal del VIAR en el sis ema de abas ecimien o a Se illa). En Bu guillos se ha localizado un yacimien o de g an in e és, de- nominado La Ve eda, con a ias ases de ocupación en e el B once Final/Hie o I y la An i- güedad Ta día, ac ualmen e en p oceso de es udio. La ase de época omana cuen a con un inicio cla amen e a es i- guado en época augus ea, como e i ican algunos ma e iales ce- ámicos ecupe ados (cáliz en TSI) y, especialmen e, el hallazgo de pa e de un elemen o cons- uc i o la e icio (posibl e égula) con la ma ca imp esa [Ma cus Pe] ucidi s M(a ci) [Fili s]/ Leg(a us) p o p (ae o e) ( igu a 1 A), pe sonaje bien conocido en a ias ciudades de Bae ica (I ali- ca, Ilipa, Sia um, Ca eia, Has a Regia…), iden i icado con el legado p op e o del p ocónsul M. Licinio, que se ía un ciudada- no i álico p oceden e del Piceno el cual hab ía desa ollado una ingen e ac i idad edilicia as la Pax augus ea en di e sas ciuda- des me idionales, momen os en los cuales se enma ca ía la da a- ción de la pieza –p ime a época augus ea- ( ecien emen e HOYO, 2006, II, 41, ins. 54). Se cons a a una p esencia apa en emen e con inuada a lo la go de época al oimpe ial en unción de los ma e iales ecupe ados (TSG, TSH, ARSW A), siendo especial- men e eseñables los ni eles de a bandono que se han de ec ado en a ias zonas del á ea exca ada (á ea de la calle y habi aciones del edi icio indus ial), que po- demos si ua en o no al segun- do cua o o mediados del s. III d.C. en unción del hallazgo conjun o de o mas de ARSW C (Hayes 5 0) y de las a ian es más a días de las án o as Bel án IIB o iniciales de las Keay XVI, jun o a D . 20 de bo de iangula (an- oninianas o se e ianas). No obs an e, el abandono de ini i o del yacimien o en la zona exca- ada pa ece habe acon ecido en mome n os a anzados del s. IV o a inicios del s. V d.C. como indi- can algunas o mas de sigila as a icanas (H. 59 o 61, en e o as). Se han de inido a ias zonas en Figu a 1: Ma ca de M. Pe icicius (A), is as gene ales del ho no H-1 (B-C), con de alle de los go e ones i i icados de la pa ed del pila cen al (D)  [ NOTÍCIAS ] 05_mayo_2014 no icias // 27 el amplia á ea exca ada, supe io a una hec á ea, co espondien es con un á ea al a e a (ho nos y osas de ex acción de a cillas), un ambien e de mol u ación (con al menos un molino de sang e de g andes dimensiones con la me a in si u), sendos edi- icios sepa ados po una calle, des inados a ac i idades de ca ác- e p oduc i o de di e sa na u a- leza (como se deduce de la p e- sencia de pile as y canaliza ciones, posiblemen e elaciona das con la elabo ación de acei e pues son múl iples los dolia y ba eños de g andes dimensio nes esinados en di e sos con ex os; o quizás, ambién las ex iles po el hallaz- go de algunos ponde a onco- cónicos), y a ios en e amien os de una nec ópolis de inhuma- ción, ca ac e izada po la p esen- cia de cu b iciones ealizadas po égulas y lad illos dispues os, en ocasiones, a doble e ien e. En es as páginas ealizamos un p ime a ance de la p oblemá ica de las es uc u as al a e as, que se localizan en el á ea cen al del yacimien o, en o no a una su- pe icie de unos 500 m2 (25 m s. N-S po 20 E- O). Las e idencias es uc u ales del complejo al a e- o se co esponden con dos ho - nos (H-1 y H- 2) y con es osas (F-1, F-2 y F- 3) in e p e adas como ba e os pa a la ex acción y el p ocesado de la a cilla. El Ho no H- 1 es el si uado más al no e, y conse a el p ae u nium casi comple o, la o alidad de la cáma a de combus ión y pa e de los elemen os de sus en ación de la pa illa ( igu a 1 B y C), con unas amplias dimensiones (4,45 m de longi ud o al ex e io , de los cuales 2,3 se co esponden con la longi ud máxima del p e- u nio, p esen ando la cáma a un diáme o in e io de unos 2 m, algo o alada en di ección N- S, unos 15- 20 cms. de más espec o al diáme o o al). P esen a un pila cen al o almen e cen ado, de plan a ci cula (67 cms. de diáme o) y una al u a máxima conse ada en alzado ce cana al me o a lo la go de odo su pe- íme o. Desde un pun o de is a cons uc i o, el o nax se cons- uyó as exca a una osa en las a cillas in ayacen es, la cual ue con pos e io idad cubie a po una capa de la misma a cilla mezclada con can os de educi- das dimensiones y algunos ag- me n os ce ámicos. En elación a la sus en ación de la pa illa se conse a un a co en la pa e pos e io de la cáma a, el cual in e conec a el pila con la pa- ed, p esen ando amplias dimen- siones (58 cms. E-O y una anchu- a máxima de 44 cms.), es ando cons ui do mayo i a iamen e con lad illos, aunque se in e cala algún adobe en la zona de co- nexión con el pila 1 . El suelo de la cáma a es á bien conse ado, ho izon alizado y muy endu eci- do, con manchas de ceniza en la zona de conexión con el p ae- u nium. Toda la pi oes uc u a es á ampliamen e ube ac ada a lo la go de su pe íme o ex e no, lo que deno a el amplio uso de que ue obje o. Des aca la do- cumen ación de esco i icaciones en la pa ed in e na de la cáma a, y especialmen e una se ie de go e ones i i icad os en la pa e media de la pa ed su del pila cen al ( igu a 1D), que con i - Figu a 2: Vis as gene ales del ho no H-2 (A y B), con de alle del pila cen al (C) y de los de ec os de cocción localizados (D)  [ NOTÍCIAS ] // no icias 05_mayo_2014 28 man las al as empe a u as alcan- zadas en el in e io del ho no, y que indi ec amen e e i ican su empleo como es uc u a al a e a. Po su pa e, el ho no H- 2 se si ua a unos 5 m al su oes e del an e io , p esen ando el p e u - nio o ien ado hacia el no e (gi- ado 90º espec o al del H- 1, o ien ado al O), lo que de ine en e ellos un á ea de abajo anexa o espacio de se icio co- mún, apa en emen e no delimi- ada po o as es uc u as. El ho no p esen a un buen es ado de conse ación, con al zados de ap oximadamen e 50 cm de al u- a ( igu a 2 A- B), con una cáma a de combus ión ci cula de 1,4 m (diáme o in e io ) y un p ae u - nium ec angula (unos 90 cm de anchu a y 1,25 m de longi ud o al). El pila cen al, cuad ado (35 cm de lado), es á sensible- men e descen ado, habiendo sido cons uido con lad illos y égulas en oscados al ex e io con a cilla, de los cuales se con- se an has a seis hiladas ( igu a 2 C), apa e ciendo las esquinas edondeadas y no a is adas, lo que le hab ía con e ido un aspec- o pseudo- ci cula . La écnica cons uc i a es simila a la de la es uc u a p eceden e, p esen- ando el en oscado de a cilla de la pa ed un g oso de en e 12 y 20 cm , y un aspec o ube ac ado, sin i i ica ciones pe cep ibles. El uso de apial p o oca que a eces se eu ilicen ma e iales de las ases p eceden es, como sucede con un ag men o ce ámico a mano eu ili zado en el o ado ex e io del pila . Da la imp esión de que los ho - nos se abandona on acíos y que con pos e io idad ue on u iliza- dos como e ede o, pues han apa ecido colma ados con ag- men os de dolia y án o as D . 20 sin de ec os de cocción. C ono- lógicamen e no se dispone de e idencias cla as al espec o, aunque su da ación omana es á ue a de oda duda po el em- pleo de es ae en el pila cen al (H-2) o en los a cos de sus en a- ción de la pa illa (H- 1). Quizás la eu ilización de un de ec o de cocción en uno de los mu os abique os del g an edi icio in- dus ial pueda esponde a la mayo mode nidad de es e úl i- mo, aunque es una posibilidad di ícil de e i ica . Su mo ología es a caizan e, como ilus a po ejemplo la cá- ma a ci cula y la mo ología oncocónica del p ae u nium del H- 2. Ambas pi oes uc u as se encuad a ían en el mod elo I/a de Cuomo o B7 de Coll, siendo po an o ho nos con la cáma a de combus ión de plan a ci cula , en cuyo in e io se alzó un pila o columna cen al de o ma am- bién ci cula en el cual se sus en- ó la pa illa di ec amen e o a a és de a cos que, a ancando desde el cie e pe ime al, en- d ían a mo i a dicho pila . Es un modelo muy u ilizado po odo el Medi e áneo, sob e odo en ambien es de adición púnica como e idencia el es udio de L. S i ling (2006) sob e ho nos púnicos y omanos en el no e de Á ica, o los ho nos documen- ados en el mediodía peninsula an o en ambien es púnicos co- mo u de anos (GARCÍA y GAR- CÍA, 2012). En época omana se con inua á cons uyendo es e modelo ipológico, siendo el p o o ipo de ho no ce ámico en el con en us Gadi anus así como en o as á eas de Bae ica como  Figu a 3: Es uc u as elacionadas con la ex acción de la a cilla (A.- F-1; B.- F-2) y con su p ocesado y almacenaje (C.- F-3) [ NOTÍCIAS ] 05_mayo_2014 no icias // 29 el alle del Guadalqui i ; si bien en ambos espacios se obse an di e encias an o mo omé icas como cons uc i as – ecnológi- cas y ma e iales empleados– . En es e úl imo caso, es mencio nable cómo en ambien es púni cos de la bahía de Cádiz, los ho nos de plan a ci cula y pila cen al suelen es a cons uidos median- e el uso de adobes. Sin emba - go, en época omana an o pa a el alzado de las pa edes pe ime- ales como pa a el pila o los a cos lo habi ual es el empleo de agmen os ce ámicos eu iliza- dos o bien de ma e ial cons uc- ción la e icio –p incipalmen e la- d illos– . Sin emba go, en el mundo omano del alle del Guadalqui i pa a la e ección de los alzados de las pa edes se sigue empleando el adobe o en oc asiones, como ocu e en los ho nos de La Ve e da, el alzado se consigue con el adi amen o ex p o eso a la in e az de la osa exca ada en el e eno de una capa de a cillas de cie o espeso , cuya ca a in e na se a endu e- ciendo con o me el ho no co- mienza a se usado con p o u- sión. Y como ocu e am bién en La Ve eda, los pila es y los a cos de sus en ación se cons uyen median e el empleo de nue o de adobes y en meno medida de lad illos. Un aspec o ecnológico p opio del alle del Guadalqui i y de las zonas limí o es a és a se ía la exis encia de o i icios en el p opio pila con el in de da i o di ec o a la pa e cen al de la cáma a de cocción. Es o suele se habi ual en ho nos de dimen- siones conside ables, en los que el g oso del pila cen al obliga- ba a ab i obe as en la p opia columna pa a que la zona cen al se cale ac a a co ec amen e. Sin emba go, po las dimensiones de los ho nos de La Ve eda, es a solución ecnológica no ue ne- cesa ia. Po el con a io, sí nos pa ece impo an e esal a el h echo de que el pila del ho no H-2 no sea comple amen e ci cu- la . J. Coll en su ipo logía sob e ho nos ce ámicos (úl ima ac ua- lización en COLL, 2008) ilus a la a iable de pila cuad angula en es e modelo o náceo. En nues- o caso de es udio, el pila se ía de mo o logía angula , si bien las esquinas las end ía edondea- das. Su uso no es habi ual, con- ando con escasos ejemplos en Bae ica , dándose la ci cuns ancia además que en los dos casos egis ados los ho nos son de dimensiones educidas como en La V e eda. Así en la bahía de Algeci as con amos con un o - nax de plan a pseudo ci cula u o alada con unas dimension es ap oximadas de 1,50 x 1,30 m (FERNÁNDEZ, 1995), en cuyo in e io se dispuso pa a la sus- en ación de la pa illa una co- lumna cuad ada de la q ue se conse aban ocho hiladas de lad illos. De es e ho no no es sólo cu iosa la columna cuad ada sino ambién el complemen o pa a la sus en ación de la pa i- lla, la cual ue con o mada eu i- lizando cuellos de án o as D . 1C (BERNAL, 1998). Po su pa e, e l o o pa alelo se ha documen ado en el al a malagueño de Hue a del Rincón, donde en la segunda –y úl ima– ase de ac i idad del al a se cons uyó un ho no (H- N) jun o con o as es es uc u- as de combus ión más, con un pila cuad ado dispues o en la zona cen al de una cáma a de combus ión que apenas alcanza- ba un diáme o de 1,8 m. (BAL- DOMERO e alii, 1997). Respec o a la p oducción de los mismos no han sido exca ados e ede os asociados, y única- men e han apa ecido dos de ec- os de cocción sin mo olo gía p ecisa ( igu a 2 D) y que posi- blemen e sean es os de suelos de ho no. Únicamen e un pe il comple o ce ámica común de pas a educ o a de una olla con ondo umbilicado, localizado en supe icie al N del H- 1, pe mi e p opone la manu ac u a de ajilla de mesa en ellos. Po sus dimensiones y mo ología es p obable que se hubiesen des i- nado a la manu ac u a de ma e- ial cons uc i o la e icio (siendo muy abundan es en las inmedia- ciones pequeños la e culi ce á- micos, hallados a cen ena es), así como en ases de anspo e (do- lios y án o as D . 20), odos ellos muy ecuen es en el yacimien o, aunque no ha sido posible e i i- ca lo. Po o a pa e, indica que han sido localizadas es es uc u as elacionadas con la ob ención y a amien o de la a cilla. Po u n lado la osa F- 1, si uada muy ce ca del ho no H- 2 (a escasos 2,5 m al S), de plan a ci cula (1,7-1,8 m de diáme o) y u na p o undidad máxima de 50 cm , con pa edes y ondo i egula ( igu a 3A). Apa eció colma ada, as su abandono, con un sedi- men o poc o compac ado. Po su pa e, la osa F-2, ambién ce ca del H-2 (a 6,5 m al SO), p esen- aba una mo ología i egula (2 po 2,1 de dimensiones máxi- mas), y una po encia media de 20 cm, no habiendo sido o al- men e exca ada ( igu a 3 B). Des aca su colma ación con mampos e ía y ma e iales di e - sos, en e ellos cenizales p oce- den es de la limpieza de los ho - [ NOTÍCIAS ] // no icias 05_mayo_2014 30 nos ce canos. En ambas ocasio- nes se a a de ba e os de poca en idad, des inados a la ob en- ción de escasos me os cúbicos de a cilla. Po úl imo, la osa F- 3 se localizó a unos 12 m al SO del ci ado ho no H- 2, siendo de plan a o alada y amplias dimen- siones in e io es (2,15 po 2 m ), y p ác icamen e sob eele ada sob e el ni el de suelo a ci lloso. Se ca ac e iza po habe sido o ada po un pe íme o ex e- io mu a io con zócalo de mampos e ía y alzado de lad i- llos, con es hile as supe pues- as conse adas ( igu a 3 C). P esen a asimismo dos discon i- nuid ades en su pe íme o (de 80 cm de anchu a al N y 1 m. al su ), in e p e adas como posibles umb ales de acceso . Tendemos a pensa que cons i uye una zona de a amien o de las a cillas, posiblemen e un ba ide o y/o zona de almacenaje de las pellas de ba o as su p epa ación y p e iamen e a su o neado. En la al a e ía adicional, se conocen espacios des inados al amasado de la a cilla de mo ología muy simila . Así la a cilla se ex endía en una es ancia o en una supe i- cie de e minada de aspec o o a- lada, en un olumen o al u a ce cana a la palma de una mano (20 – 25 cm que coinciden ap oximadamen e con el alzado del cie e de la osa F- 3), y se comenzaba a pisa . La disposi- ción de la a cilla se hacía de o - ma ci cula con el in de que la pe sona que lle a a a cabo el pisado lo hicie a en espi al. De- pendiendo de las ca ac e ís icas p opias de la a cilla y del p oduc- o ce ámico que se ue a a manu- ac u a , así se necesi a ía una única pasada o a ias has a su co ec o ni el de amasado. Co- nocemos escasas es uc u as asociadas uncionalmen e con las labo es de amasado. Una de ellas se localiza ía en el alle de Pa - l amen o en Se illa, donde se documen ó una pla a o ma de lad illos usada posiblemen e con esa inalidad (CHIC y GARCÍA, 2004). Po su pa e, en el al a de Planes del Roquís en la Ta aco- nense, se di e enció en el ala occiden al del edi icio una es an- cia cu ad angula de no ables dimensiones en la cual se inse - a on un depósi o, un dolium u ilizado ambién como ecep á- culo, así como una canalización de agua y una base ci cula de amaño conside able, es imándo- se que sob e dicha base se p e- pa a ía la a cilla a masándola, y mezclándola con los desg asan- es (VILLASECA y ADIEGO, 2002). Finalmen e, e n Ca agena, en el al a de Los Tin e os, se localizó una pile a que sus in es- igado es la asocia on con un … depósi o de decan ación… (ANTOLINOS y SOLER, 2010: 233). Sin emba go, Lo pa icula de es a es uc u a es su plan a, pues se aleja de la plan a ec an- gula más habi ual pa a esas es uc u as y se con igu a como una es uc u a de plan a o alada con una dimensiones de 2 ,30 po 2,1 m y ex emos edondeados con el suelo y las pa edes cons- uidas median e la disposición ho izon al y e ical espec i a- men e de ma e ial la e icio – égulas y lad illos- . Quizás en dicha supe icie, muy simila a la documen ada en La Ve eda sal o en el suelo que en el caso de nues o yacimie n o obje o de es udio lo cons i ui ía el p opio e eno a cilloso, se lle a on a cabo las labo es de amasado y ba eo inal de la a cilla pa a su pos e io co e y p epa ación de las pellas de ba o. Es e hallazgo es de g an in e és po a ios mo i os. En p ime luga po que ha pe mi ido la documen ación de ho nos al a e- os y á eas de ex acción y posi- blemen e a amien o de a cillas, un binomio poco ecuen e. Y en segundo luga po que son esca- sos los yacimien os al a e os conocidos en el é mino munici- pal de Bu guillos, limi ándose a la mención po pa e de Michel Ponsich (1974: 92- 93) de los p obables al a es de Mudapelos y El To eón, habiéndose docu- men ado es os de un ho no en la úl ima de es as localizaciones (CARRIAZO, 1964- 1965: 305; sín esis en CHIC y GARCÍA, 2004: 286). En ambos yacimien os la c onología p opues a es amplia debido a la inexis encia de in e - enciones a queológicas que hayan podido p opone una da ación más p ecisa. Lo mismo podemos deci de las p oduccio- nes ce ámicas de ambos espa- cio s. Así, el pe iodo de ac i idad en To eón pod ía si ua se en e los ss. I- III d.C., di igiéndose su ac i idad hacia la ab icación de ma e ial de cons ucción y quizás en ases an ó icos. Po su pa e, en Mudapelos la iglina se hab ía especializado en la manu ac u a de ma e ial de cons ucción, y su pe iodo de ac i idad se encua- d a ía en e el s. II d.C. y el s. V d.C. Es in e esan e la po encial ela- ción que pod ía exis i en e es as es uc u as al a e as de La Ve eda y los ci ados sellos la e i- cios de M. Pe icidius , siendo la p ime a ez que se asocian los mismos en un yacimien o con es uc u as de p oducción, aun- que no sea posible demos a [ NOTÍCIAS ] 05_mayo_2014 no icias // 31 po el momen o que los mismos hubiesen sido de manu ac u a local, aunque es una hipó esis p obable, eniendo en cuen a además la ya ci ada ipología a caizan e de los ho nos. El es u- dio en cu so de desa ollo pe mi- i á a medio plazo p o undiza sob e es as in e esan es cues io- nes de A queología de la P oduc- ción. Bibliog a ía ANTOLINOS, J.A. y SOLER, B. (2010): “El alle de al a e ía de época oma- na De los in e os (Isla Plana, Ca a- gena)”, Memo ias de A queología de la Región de Mu cia 15 (2000-2003), pp. 227-245. BALDOMERO, A., CORRALES, P., ESCA- LANTE, M.M., SERRANO, E. y SUÁ- REZ, J. 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Un nue o sello sob e án o a salazone a (Keay XVI) en la Gades se e iana Da ío Be nal Casasola* En ique Ga cía Va gas** José Ma ía Gene Basallo- e *** *Uni e sidad de Cádiz **Uni e sidad de Se illa *** Ayun amien o de Cádiz [email p o ec ed] [email p o ec ed] [email p o ec ed] Las exca aciones ealizadas a inales del siglo pasado en la denominada Casa del Obispo del á ea en e ca ed ales del casco his ó ico de Cádiz han apo ado mul i ud de e idencias a queoló- gicas e in e esan es p opues as in e p e a i as sob e la ciudad de Gades en cla e diac ónica, desde época epublicana/ a dopúnica a inicios de la An igüedad Ta día, a ándose de un espacio musea- lizado y isi able en la ac ualidad (www.lacasadelobispo. com). Los pe iodos que más in o mación han p opo cionado pe enecen a un conjun o eligioso cuyo o i- gen se emon a a inales del siglo VI a.C., con la cons ucción de un impo an e monumen o une- a io. Con la en ada de Gadi en la ó bi a omana, no sólo se con- se ó la umba, sino que odo es e espacio se monumen alizó con el obje o de su adap ación cul ual y i ual, con i iéndose en un á ea eligiosa con p obables conno aciones salu í e as (DO- MÍNGUEZ-BELLA e alii, 2011; GENER e alii, e.p.). Los con ex os ce ámicos ecupe-