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La cultura física de íberos y celtas en la península Ibérica. Instrumento al servicio de la religión y de la aristocracia

Ramírez Macías, Gonzalo

Abstract

Esta investigación tiene como finalidad fundamental conocer y caracterizar las actividades físicas de carácter deportivo de los pueblos prerrománicos de la Península Ibérica (íberos y celtas). La primera parte de este estudio está dedicada a justificar, fundamentar y contextualizar la investigación. Después se definen las fuentes históricas utilizadas para la obtención de datos. Posteriormente se muestran y analizan los resultados obtenidos en el estudio, los cuales indican que los pueblos prerrománicos peninsulares poseían una rica cultura física, que incluía actividades como la lucha de campeones o el lanzamiento con honda. Finalmente, en el último epígrafe, se exponen las conclusiones de la investigación, las cuales se fundamentan en los resultados de la misma y reflejan características específicas de estas culturas, especialmente en el ámbito de la religiosidad y la aristocracia

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Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías LA CULTURA FÍSICA DE ÍBEROS Y CELTAS EN LA PENÍNSULA IBÉRICA. INSTRUMENTO AL SERVICIO DE LA RELIGIÓN Y DE LA ARISTOCRACIA. Gonzalo Ramí ez Macías Uni e sidad de Se illa Resumen Es a in es igación iene como inalidad undamen al conoce y ca ac e iza las ac i idades ísicas de ca ác e depo i o de los pueblos p e ománicos de la Península Ibé ica (íbe os y cel as). La p ime a pa e de es e es udio es á dedicada a jus i ica , undamen a y con ex ualiza la in es igación. Después se de inen las uen es his ó icas u ilizadas pa a la ob ención de da os. Pos e io men e se mues an y analizan los esul ados ob enidos en el es udio, los cuales indican que los pueblos p e ománicos peninsula es poseían una ica cul u a ísica, que incluía ac i idades como la lucha de campeones o el lanzamien o con honda. Finalmen e, en el úl imo epíg a e, se exponen las conclusiones de la in es igación, las cuales se undamen an en los esul ados de la misma y e lejan ca ac e ís icas especí icas de es as cul u as, especialmen e en el ámbi o de la eligiosidad y la a is oc acia. Abs ac : The main pu pose o his esea ch is o know and cha ac e ize he physical ac i i ies o spo na u e p ac ised by he p e-Roman people li ing in he Ibe ian Peninsula (Ibe ians and Cel s). The i s pa o his esea ch is de o ed o i s jus i ica ion, basis and con ex ualiza ion. Then he his o ical sou ces used a e de ined. La e , he esul s ob ained in he esea ch a e p esen ed and analysed, wha poin s ou ha he p e-Roman people li ing in he Peninsula owned a ich physical cul u e, which included ac i i ies such as he champions’ igh o he sling launching. Finally, he esea ch conclusions a e expounded, which a e based on i s esul s, and show speci ic cha ac e is ics abou hese cul u es, especially in he ields o eligion and nobili y. In oducción El p esen e abajo o ma pa e de una línea de in es igación que p e ende y p opone una e isión his ó ica e e ida a la cul u a ísica p opia de las di e en es ci ilizaciones que se han desa ollado a lo la go de la his o ia, haciendo especial hincapié en las p opias de la Península Ibé ica. Muchos de los es udios p eceden es han sido o ien ados bajo la pe spec i a de la His o ia del Depo e, lle ándose a cabo a a és de códigos de in e p e ación con empo áneos 1 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías sob e el é mino depo e. Como a i man Elías y Dunning (1992, 161) “cuando hablamos de depo e aún u ilizamos el é mino indisc iminadamen e, an o en sen ido la o, en el cual se e ie e a los juegos y eje cicios ísicos de odas las sociedades, como en sen ido es ic o, que en onces deno a los juegos de compe ición en pa icula que, como la palab a misma, se o igina on en Ingla e a du an e el siglo XVIII y pasa on de allí a o as sociedades”. Po an o el é mino depo e da luga a equí ocos, más aun cuando es as p ác icas se desa ollan en condiciones muy dis in as según la sociedad en la que se insc iban. Si a como ejemplo ilus a i o la compa ación que Elías y Dunning (1992, 163-164) hacen de los juegos de compe ición p opios de la G ecia Clásica y el depo e ac ual: “la é ica de los jugado es, las no mas po las cuales e an juzgados, las eglas de la compe ición y la ealización p opiamen e dicha de aquellos juegos di e ían no ablemen e en muchos aspec os de las ca ac e ís icas del depo e mode no. Nume osos y ele an es esc i os de hoy mues an una ue e inclinación a minimiza las di e encias y exage a las semejanzas”. Es os au o es des acan, como una de las g andes di e encias, el ni el supe io de iolencia ísica en los juegos de compe ición p opios de la G ecia Clásica. Es e no es un da o aislado sino sin omá ico de algunos asgos p opios de la sociedad g iega, como su bajo ni el de echazo a la iolencia ísica, que di ie e no ablemen e de la é ica y el juego limpio que a a de impe a en las p ác icas con empo áneas denominadas depo e. Po odo ello, la u ilización del é mino depo e en un es udio de es a índole, desemboca en un plan eamien o educcionis a, que limi a la necesa ia alo ación de las in e conexiones en e es as p ác icas y el con ex o his ó ico que las odea. En demasiadas ocasiones, a a és del il o condicionan e del é mino occiden al depo e, se p ocede al es udio de mani es aciones de cul o o lúdico- eligiosas que quedan media izadas y des i uadas, ya que poco o nada ienen que e con lo que hoy día se en iende po ac i idades depo i as. 2 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías Con la inalidad de supe a el educcionismo del concep o depo e, se ha op ado po u iliza el de cul u a ísica. Pa a de ini es e concep o se han enido en conside ación, además de las e lexiones p e ias desc i as con an e io idad, las apo aciones que al espec o ealiza Ma ínez Go oño (2003). En conc e o la de inición de cul u a ísica p opues a pa a es a in es igación es la siguien e: conjun o de ac i idades en las que el eje cicio ísico es p edominan e y que pe enecen al ámbi o eligioso, lúdico, iniciá ico o de p epa ación pa a la gue a. Va ios son los es udios p eceden es sob e la cul u a ísica de ci ilizaciones p e é i as, sin emba go no odas es as ci ilizaciones se han in es igado con la misma p o undidad. Po ejemplo, exis en g an can idad de es udios en o no a las cul u as p opias de la Edad An igua, en especial sob e g iegos y omanos. Sin emba go es mani ies a la escasez de in es igaciones e e idas a la P o ohis o ia1, a pesa de que, du an e es e pe iodo his ó ico, en la Península Ibé ica se desa olla on ci ilizaciones an impo an es como la íbe a o la cel a. Ello se debe, muy posiblemen e, a la escasez de es igios especí icos sob e ac i idades ísicas y, sob e odo, al hecho de que es as cul u as, en sus úl imos siglos de exis encia, coincidie on con el esplendo de o os pueblos de g an iqueza en es e campo, como es el caso de los ya ci ados g iegos y omanos. Po odo ello la inalidad básica de es a in es igación es analiza uen es his ó icas de ca ác e p ima io, siemp e complemen adas con o as de ca ác e secunda io pe o de g an ele ancia pa a es a in es igación, en o no a la cul u a ísica de las ci ilizaciones p e ománicas de la Península Ibé ica. 1. Los pueblos p e ománicos de la Península Ibé ica. Po aquellos iempos el mundo explo ado se limi aba po el no des e en el Cáucaso y po Occiden e en lo que los g iegos llama on Ibe ia; más allá, las columnas de Hé cules, paso del Medi e áneo al g an ma y al in del mundo. 3 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías Las an iguas cul u as hispanas del pe iodo p o ohis ó ico suelen denomina se “indígenas” o, más comúnmen e, “p e omanas”. El desa ollo de dichas cul u as comienza al inal de la Edad de B once, en e el segundo y el p ime milenio a.C. La iqueza na u al de la Península, en especial de mine ales como el cob e, pla a, plomo, o o y el en onces an p eciado hie o, p opició la p on a c eación de colonias come ciales g iegas, enicias y ca agineses que es ablecie on un impo an e lujo come cial hacia el Medi e áneo. La p esencia de es os colonos del Medi e áneo o ien al ue un ac o muy impo an e pa a el desa ollo de las cul u as hispanas, po lo que las cos as medi e áneas ue on el con ex o o igina io de muchas de ellas. En p ime luga hay que ci a a Ta esios, ci ilización que se desa olla en e los comienzos del p ime milenio y el siglo VI a.C., cuando ue des uida po una o ensi a mili a púnica (He nández 2003). Se a aba de una cul u a muy desa ollada que es u o encla ada en el alle del Guadalqui i . El égimen moná quico de los a esios se sus en aba en una economía donde p edominó la me alu gia y la o eb e ía, jun o con impo an es elaciones come ciales con g iegos y enicios. Según Pellón (2000) a la cul u a a esia le sucedió, como con inuado a suya pe o con nue os componen es, la ibé ica. Aunque las uen es clásicas no siemp e coinciden en los lími es geog á icos p ecisos ni en la enume ación de pueblos conc e os, pa ece que la lengua es el c i e io undamen al que los iden i icaba como ibe os desde el pun o de is a de g iegos y omanos, pues o que las insc ipciones en lengua ibé ica apa ecen a g andes asgos en el e i o io que las uen es clásicas asignan a los ibe os: la zona cos e a que a desde el su del Languedoc-Rosellón has a Alican e, que pene a hacia el in e io po el alle del Eb o, po el alle del Segu a , g an pa e de la Mancha me idional y o ien al has a el ío Guadiana y po el alle al o del Guadalqui i . Cu iosamen e, los g iegos ambién llamaban ibe os a un pueblo de la ac ual Geo gia, conocido como Ibe ia caucásica. Es una cues ión abie a si hay alguna 4 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías elación o es simple coincidencia de nomb es, pe o basándose en es o se ha in en ado empa en a el idioma ibe o (del que queda poco más que insc ipciones une a ias y monedas) con las lenguas caucásicas. Independien emen e, ambién hay in en os de empa en a el euske a con la lengua íbe a e incluso con algunas de o igen cuacásico. La ipología de los pueblos íbe os es compleja. Siguiendo la cos a del Medi e áneo desde Andalucía has a los Pi ineos se hallaban en e o os los siguien es pueblos: ú dulos y u de anos en el alle del Guadalqui i ; bas e anos, o e anos, mas ienos y dei anos, ocupando desde las p oximidades de Cádiz has a el su de la ac ual Comunidad Valenciana, con mayo di e sidad que los an e io es y una ue e imp on a cul u al enicio-ca aginesa; con es anos y ede anos desde el ío Júca al no e de Cas ellón; sede anos, ile ca ones, ile ge es, suese anos, laye anos, lace anos, ause anos, cose anos y ba gusios en el in e io llano y cos as de Ca aluña; a enosios, andosinos, cas elanos, ce e anos, olosi anos, jace anos e indige es en las zonas pi enaicas y no e cos e o de Ca aluña; y po úl imo es aban los so dones en el Rosellón (F ancia). Desde el pun o de is a a queológico ac ual, el concep o de cul u a íbe a no es un pa ón que se epi e de o ma uni o me en cada uno de los pueblos iden i icados como íbe os, sino la suma de las cul u as indi iduales que a menudo p esen an asgos simila es, pe o que se di e encian cla amen e en o os y que a eces compa en con pueblos no iden i icados como íbe os. Los íbe os di e ían en e sí en unción de su ubicación en el li o al o en el in e io , ce ca de los asen amien os g iegos de Ca aluña o de los púnicos de Andalucía y Le an e, de su mayo o meno g ado de u banización, de su o ma de gobie no moná quica o a is oc á ica, de su dedicación p io i a ia a la ag icul u a, ganade ía, mine ía o come cio, en e o as muchas a iables. Sin emba go, p esen aban ambién ca ac e ís icas comunes, como el ca ác e sinc é ico de su eligión, los i uales une a ios, la iconog a ía a ís ica (de ca ác e 5 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías animalis a y an opomo o), la lengua no indoeu opea que hablaban, su ocación gue e a y, po supues o, las elaciones de ipo clien ela que man u ie on con omanos y ca agineses. En gene al el mundo íbe o se mues a como un conjun o de cul u as e olucionadas y muy sin onizadas con las cul u as medi e áneas de la época, lo que pe mi ió a Roma in eg a las más ácilmen e al Impe io. Una his o ia muy di e en e p o agoniza on el es o de cul u as hispánicas, las cuales habi a on en la mese a y las zonas mon añosas. E an las cul u as co espondien es a la Hispania cél ica, que emi en al sus a o indoeu opeo más an iguo de la península, y den o de la cual se hallan pueblos muy impo an es y ocupan es de g andes e i o ios, como los lusi anos que habi aban g an pa e de la ac ual Po ugal y de la Ex emadu a española. Al su , jun o a la cos a de Po ugal, se hallaban los cine es, y al no e los e ones y los acceos, en los cu sos medios de los íos Tajo y Due o, ap oximadamen e desde Cáce es a las ie as de Zamo a; en la Mese a o ien al habi aban los Cel íbe os y más al no e los ascones, cán ab os, as u es y galaicos, poblado es de las zonas a lán icas y mon añosas del no e peninsula y cuyo o igen y o mación son imp ecisables. El o igen de es os pueblos se explica como esul ado de un p oceso básicamen e in e no, co espondien e a un sus a o indoeu opeo hispano o igina io de cul u as neolí icas peninsula es; secunda iamen e en iquecido po oleadas de gen es de o igen cen oeu opeo a a és de los pasos pi enaicos a lo la go del p ime milenio a.C. (Almag o-Go bea 1993). Los es os a queológicos pe mi en a i ma que es os pueblos coexis ie on desde el siglo VI a.C has a su encuen o con Roma en el siglo II a.C, p oduciéndose di e en es con lic os polí icos y bélicos que ocasiona on, poco después del cambio de e a, la o al inco po ación del mundo cél ico peninsula al Impe io Romano. Todos es os pueblos compa ían a ias ca ac e ís icas sociales y cul u ales, que son las que pe mi en habla del concep o hispano-cél ico, aunque inalmen e acaba on sucumbiendo 6 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías al p oceso de omanización (Lo io 2001). En gene al, los pueblos de la Hispania cél ica desa olla on cul u as alejadas de los modelos medi e áneos de co e u bano, mo aban en cas os y es aban di igidas po eli es de ma cado ca ác e gue e o, e an muy belicosos y su economía se basaba en la ganade ía, ya que an o la ag icul u a como el come cio u ie on un papel muy secunda io. Es a si uación p o ocó ecuen es luchas in es inas po el dominio de los e enos pas o iles. Po úl imo, hay que des aca que, a pesa de la p oximidad geog á ica, el aspec o más ele an e del es udio de las elaciones en e cel as e íbe os es p ecisamen e la escasez de elemen os que a es igüen dichos ínculos an es del siglo III a.C. Según Bendala (2000), se puede conside a que íbe os y cel as ue on sociedades ecinas y con elemen os de con ac o, pe o di e en es an o en su o ganización social como económica, dis ancias que se ue on aco ando p og esi amen e a pa i de la uni o midad que impuso la p esencia omana en el e i o io peninsula . 2. Fuen es de la in es igación. La in es igación his ó ica se basa en el es udio y análisis de uen es, en endiendo a és as como odo aquello que puede in e p e a se como indicio de la p esencia/ac i idad del homb e que nos p ecedió (Ma ou 1968). El p oblema de las uen es his ó icas sob e las cul u as p e ománicas peninsula es es iba en su escasez con espec o a o as. No obs an e, según a ios in es igado es [Almag o-Go bea (1993), Ce deño (1999), Bendala (2000), Pellón (2006)], el egis o de es os a queológicos peninsula es p e ománicos, p opo cionados po un g an núme o de yacimien os ( undamen almen e ciudades, cas os y nec ópolis), posibili a un conocimien o de allado de una g an can idad de obje os empleados po aquellas gen es en di e en es ace as de su ac i idad social, económica y domés ica. Es os obje os (ce ámicas, elie es, íbulas, b oches, a mas, u ensilios de cocina, a eos de caballos, 7 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías ajua es une a ios, e c.) con o man, jun o con las e e encias en o no a es os pueblos dadas en la ob a Geog a ía de Es abón, especí icamen e en el lib o III (dedicado ín eg amen e a Ibe ia), las uen es his ó icas p ima ias manejadas en es a in es igación. No obs an e, con obje o de comple a y de alla los da os ob enidos en las uen es p ima ias, se han u ilizado uen es documen ales secunda ias, conc e amen e in es igaciones p e ias ealizadas po especialis as en el es udio de los pueblos p e ománicos de la Península Ibé ica. 3. Cul u a ísica de los pueblos p e ománicos de la Península Ibé ica. Los esul ados ob enidos en es a in es igación, a eno de los da os exis en es en las uen es es udiadas, indican que las cul u as p e ománicas de la Península Ibé ica p ac icaban una g an a iedad de ac i idades p opias del ámbi o de la cul u a ísica. Es as p ác icas han sido clasi icadas, pa a un mejo análisis de las mismas, según un c i e io cul u al ya de endido po La ega (2000), e e en e al ámbi o socio-cul u al desde el que su gen o desde donde se inspi an cada una de ellas. Bajo es e c i e io se han di e enciado las siguien es ca ego ías: Cul u a ísica en el ámbi o mili a : A medida que las sociedades de cazado es- ecolec o es comienzan a domina la ag icul u a y la ganade ía y, po an o, a es ablece se de o ma pe manen e, su ge la necesidad de de ende el e i o io p opio e incluso ealiza nue as conquis as. A pa i de es a si uación comienzan a p oli e a ac i idades elacionadas con la p epa ación pa a la gue a y que los miemb os de esas comunidades p ac icaban con asiduidad. Cul u a ísica en el ámbi o eligioso: Ya desde las p ime as comunidades de homb es y muje es, y po supues o en las p ime as ci ilizaciones, su gió la necesidad de encon a a gumen os an e la incesan e ince idumb e de los acon ece es co idianos. An e es a si uación las ue zas de la na u aleza ue on dei icadas, con i iéndose en los p ime os dioses. En la Península Ibé ica, po los da os que apo an las uen es his ó icas, la eligión cel íbe a ado aba 8 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías a los as os ( undamen almen e la luna y el sol) y al agua. Po su pa e los íbe os desa olla on unas c eencias eligiosas más a anzadas (debido a sus con inuas elaciones con enicios, g iegos y ca agineses) en las que el cul o a las mon añas, las aguas y los á boles u ie on especial ele ancia. En es e con ex o eligioso su gie on muchas p ác icas que adqui ie on una dimensión di ina y que e an u ilizados como o endas a es as deidades na u ales. Con ellas se buscaba asegu a una buena caza, p o oca llu ias, ga an iza la e ilidad. Cul u a ísica en los i os iniciá icos: G an pa e de los pueblos de la P o ohis o ia e incluso algunos pe enecien es al pe iodo de la His o ia An igua, desa olla on i os iniciá icos, en endidos como p uebas que debía supe a el aspi an e pa a pe enece a un g upo (no malmen e enían luga en el paso de la niñez a la adul ez). Muy p obablemen e los más amosos ue on las K ip eias espa anas, pe o o os muchos pueblos desa olla on p ác icas de la misma índole, incluyendo a los p e ománicos ibé icos. 3.1 Cul u a ísica en el ámbi o mili a . Las sociedades p e ománicas de la Península Ibé ica se ca ac e iza on po una ines abilidad cons an e, debido a las luchas in es inas en e los di e en es pueblos y a los en en amien os con los colonizado es ( enicios, g iegos, púnicos y omanos). Es a ines abilidad se e leja en dos ca ac e ís icas undamen ales, en p ime luga la apa ición de ciudades o i icadas en el á ea de in luencia íbe a y de cas os en la Hispania cél ica. En segundo luga el hecho de que, an o íbe os como cel as, desa olla on una o ganización social cada ez más je a quizada, en la que se a o eció la exis encia de gue e os especializados que e oluciona on dando luga a clanes gen ilicios de ca ác e he edi a io, con o mando las llamadas a is oc acias gue e as (Pellón 2006). El asgo dis in i o de es as 9 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías La exis encia de honde os en el ámbi o íbe o peninsula y en el cél ico, según Lo io (1997, 312), “e a casi inexis en e y siemp e más elacionados con una unción cinegé ica o de labo es de pas o eo que con un ca ác e bélico”. Po su pa e, los cel as hispanos desa olla on una ac i idad que los di e enciaba del es o de pueblos peninsula es, las azzias de p ima e a y o oño (Almag o-Go bea 1993). És as consis ían en el obo de ganado, pe sonas y iquezas de pueblos ce canos. Según Jimeno (2001) se ían como mecanismo pa a ali ia ensiones den o del g upo y como o ma de adqui i p es igio, pe o su inalidad básica e a la de p opo ciona una adecuada p epa ación pa a la gue a. El núme o de gue e os e a muy educido, siendo el a ma esencial la lanza. Las ác icas de comba e e an simples, como a i man los au o es clásicos peleaban en g upos mezclados los gue e os a pie y a caballo, cayendo po so p esa en e enos de escasa maniob abilidad, con cambios ápidos de a aque y huida. 3.2 Cul u a ísica en el ámbi o eligioso. En el ámbi o eligioso, desde la pe spec i a de la cul u a ísica, hay que des aca a ias ac i idades. En p ime luga exis ían, an o en la cul u a cel a como en la íbe a, a ios i os de cul o al o o como animal sag ado. Es abón (1992) habla de la g an can idad de o os que habi an en las ie as de Ibe ia y, según Fe nández (2003), desde el siglo VII a.C exis en e e encias, den o de las cul u as íbe a y cel a, de i uales encaminados a u iliza el o o como elemen o de sac i icio a los dioses. Es a a i mación se cons a a po las nume osas escul u as de es e animal que han llegado has a hoy día, an o en e i o io cél ico como ibé ico, como es el caso de los o os de Osuna o los be acos de pied a hallados en las p o incias de Có doba, Salamanca y Á ila. 16 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías En el ámbi o cel a hay que sub aya las escenas ela i as a es as p ác icas ep esen adas en a ias de las ce ámicas de Numancia, den o de las cuales llama la a ención un aso en el que un homb e apa ece danzando con los b azos en undados en cue nos de o o. Be aco. Puen e del Congos o (Salamanca, España) Con espec o a la cul u a íbe a hay que des aca los asos de Li ia, en los que se ep esen an escenas en las que uno o a ios homb es se en en an a un o o con la ayuda de un escudo. Al espec o hay que añadi que Ángel Ál a ez de Mi anda (ci ado po He nández 2003, 140) “señala que en los cimien os de la an igua mu alla de Clunia se encon ó un elie e de un o o en el ac o de acome e y en e a él, un homb e”. Se a aba de una p ác ica eligiosa en la que gue e os íbe os se en en aban a uno o a ios o os, siendo es e ipo de comba es una o enda a los dioses. La elación exis en e en e es os i uales y el desa ollo pos e io de la au omaquia en la Península Ibé ica es pa en e y así es de endida po a ios au o es (Fe nández 2003; He nández 2003). El o o g an g upo de ac i idades eligiosas lo con o maban las danzas, mucho más comunes en la cul u a íbe a, y que se e lejan con g an de alle en la deco ación de las asijas 17 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías de ce ámica de Li ia y en algunos elie es hallados en Jaén. Los ipos de danzas que apa ecen ilus ados son, en p ime luga , danzas gue e as al son de la música, en las que no malmen e el choque de los escudos se u ilizaba pa a ma ca el i mo; es as danzas enían como obje i o ins ui al pueblo sob e la alía del gue e o íbe o. En segundo luga danzas úneb es, que solían ealiza se en los en ie os de pe sonajes des acados den o de la sociedad íbe a (Pellón 2006). Los a is as íbe os ep esen aban con g an de alle a los danzan es, g acias a ello es posible de e mina que siemp e ac uaban en g upos, a di e encia del pueblo cel a en el que p imaban las danzas indi iduales. Los pa icipan es, es idos con icos opajes, se daban la mano y exis ía una se ie de mo imien os de pies que quedan cla amen e de allados en la deco ación de las asijas. Po úl imo, indica que los ins umen os musicales más usuales, con los que acompañaban a los cán icos, e an la lau a y el oboe; aunque ambién u ilizaban o os como la llamada ompe a la ga o el bas ón como ins umen o de pe cusión. De alle de una asija de Ede a (Valencia, España) 18 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías Muchas de es as danzas e oluciona on, du an e la época omana, hacia el ámbi o es i o y llega on a se muy popula es po odo el Medi e áneo. Según He nández (2003), des aca on las baila inas u de anas que ealizaban bailes es i os ade ezados con cie a lasci ia, lo que les p opo cionó g an enomb e po odo el Impe io. En lo e e en e al ámbi o cel a, Sopeña (2001, 235) a i ma que “ an o Apiano como Vale io Máximo ac edi an la ejecución de danzas eligiosas de ca ác e bélico p e ias al comba e”. Es abón (1992:108) comen a que, “los cel íbe os y sus ecinos del no e hacen sac i icios a un dios innominado, de noche en los plenilunios, an e las pue as, y que con oda la amilia danzan y elan has a el amanece ”. También habla del cul o al uego, elacionándolo con el sol; así en el sols icio de e ano se ealizaban ies as de pu i icación con danzas, ca e as, luchas y sac i icios ue a de la ciudad. Añadi que, según Blázquez (2001), después de los sac i icios i uales solían p ac ica luchas gímnicas, polí icas e hípicas, eje ci ándose en el pugila o, la ca e a, las esca amuzas y las ba allas campales. 3.3 Cul u a ísica en los i os iniciá icos. En las ci ilizaciones de la An igüedad e an comunes los i os iniciá icos, con o mados po elemen os an o eligiosos como gue e os, que los jó enes pe enecien es a las clases dominan es debían supe a . Como de iende Bendala (2000), en la Hispania p e omana íbe os y cel as desa olla on un amplio abanico de es e ipo de p ác icas. En el caso de la cul u a cel a los jó enes gue e os es aban o ganizados en clases de edad y en a ías, según Almag o-Go bea (1993, 136) “Diodo o indica que comían po o den de edad y p es igio, dedicándose a la caza, las azzias y la gue a en e i o ios on e izos”. Lo io (1997) a i ma que una de las p uebas iniciá icas que más impo ancia u o en e los pueblos cel as de la mese a, undamen almen e a e acos y lusones, ue on las azzias iniciá icas; cuya inalidad e a p oba el alo de los jó enes gue e os an es de se admi idos 19 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías en la sociedad, además de pe mi i el en iquecimien o de la ibu y egula el posible exceden e demog á ico. Blázquez (2001) de iende que es e ipo de i o iniciá ico pe mi ió la expansión de es os pueblos po oda la mese a, ya que muchas de es as co adías de jó enes gue e os acababan asen ándose en los e enos conquis ados. En el ámbi o cel a ambién hay que ci a los i os iniciá icos que se lle aban a cabo en las saunas cas eñas, cons ucciones de ca ác e cuasi upes e pe o con una ica deco ación y que son conocidas como pied as o mosas (Rome o 2001). En su Geog a ía (1992: 84) Es abón dice “en las inmediaciones del ío Du io siguen un modo de ida lacónico, que u ilizan dos eces al día los alip e ios, oman baños de apo que se desp ende de pied as canden es, se bañan en agua ía y hacen una sola comida al día, con limpieza y sob iedad” Según Ma cial (ci ado po Almag o-Go bea 1993), pa a o ma pa e de la clase gue e a los jó enes galaicos y e ones debían pasa po es e i ual sin des allece . Algunos au o es hablan de que dicho i ual incluía la inhalación de es upe acien es pa a ep esen a el paso al Más Allá, de donde el jo en salía enacido como gue e o; sin emba go no se han hallado e e encias al espec o en las uen es p ima ias consul adas. Pied a Fo mosa. Museo de Guima aes (Guima aes, Po ugal) 20 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías En el caso de la cul u a íbe a sólo se ha documen ado la exis encia de un i o de ipo iniciá ico. El jo en gue e o debía aden a se en el bosque y da mue e a un animal de g an amaño, cuya lengua debía ae como p ueba de su hazaña. La he oicidad que acompañaba a es a p ác ica queda pa en e en es os a queológicos como la G i omaquia, del conjun o escul ó ico de Ce illo Blanco, en la que un gue e o íbe o es ep esen ado en plena lucha con a un g i o (Chapa 2005). La in ención que subyace a es a ep esen ación es la de ensalza al jo en a is óc a a, odeándolo de un au a de he oicidad al lucha con a un animal mi ológico. G i omaquia. Pa que a queológico de Ce illo Blanco (Jaén, España) Conclusiones El es udio ealizado ha pe mi ido ca ac e iza la cul u a ísica de íbe os y cel as, pueblos p e ománicos de la Península Ibé ica. Al espec o, es necesa io des aca la g an a iedad de ac i idades de es a índole que e an p ac icadas po es as cul u as, en con aposición con la poca impo ancia que se les p es a en los manuales de His o ia del 21 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías Depo e. El hecho de que es as ac i idades ísicas u ie an un papel impo an e en las sociedades cel as e íbe as se e leja a a és de sus es os a queológicos, los cuales nos hablan de es as p ác icas y de lo ele an e que llega on a se . De hecho muchas de ellas ue on inmo alizadas en pin u as y escul u as, quedando como es imonios indelebles y ca ac e ís icos de es as sociedades. En p ime luga es p eciso des aca el g upo de ac i idades con sen ido i ual que p ac icaban, an o de iniciación de los jó enes den o de la eli e gue e a (como e a el caso de las azzias iniciá icas o la caza de animales de g an amaño), como asociadas a la eligiosidad, como po ejemplo las danzas que se ían de o enda a los dioses (únicas en las que se pe mi ía la pa icipación emenina, siemp e y cuando pe enecie an a la nobleza). Sin emba go, la g an mayo ía de ac i idades p opias de la cul u a ísica halladas en las uen es his ó icas enían un ma cado ca ác e bélico, ya que e an p ac icadas po la clase a is oc á ica, po an o es aban cla amen e di igidas hacia la p epa ación pa a la gue a. El es a us gue e o, e a el g an a ibu o que di e enciaba a las cas as dominan es, las cuales u ilizaban la ue za b u a pa a man ene su i ánica posición. Bajo es e con ex o se desa olla on muchas p ác icas o ien adas a las ac i idades del gue e o y, po supues o, al enal ecimien o y di e enciación de és os con espec o al es o de la población. Es e obje i o a lo la go de la his o ia ha sido muy común en di e en es épocas y con ex os y es aba muy aco de con la é ica de es os pueblos que, según Sopeña (2005, 235), “es aba imp egnada de un ma cado ca ác e agonís ico con g an ele ancia social, llegando a concebi la mue e en comba e como un ideal pa a consegui la inmo alidad del alma”. Es a ideología es muy simila a la de o as cul u as coe áneas del es o de Eu opa y Asia, como los esci as, los esla os o los espa anos. No obs an e, a pa i del siglo II a.C Roma ue imponiendo su dominio en la península y ello in luenció no ablemen e en las cul u as indígenas. El es a us gue e o de las clases 22 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías di igen es desapa eció, cons i uyéndose en sis ema censa a io basado en los impues os y en la acumulación de iquezas y joyas. No obs an e la nobleza man u o su imagen gue e a a pa i de uno de sus a ibu os más p eciados, el caballo. Así en las ciudades pa a pode aspi a a un ca go adminis a i o e a necesa io posee un caballo. Además, las monedas de es a época, emi idas po la a is oc acia, enían en su e e so imágenes de jine es ena bolando un a ma o una palma (Domínguez 2001). Es e p oceso de omanización in luyó ambién en la cul u a ísica de es os pueblos, la cual dejo de se p opia de la a is oc acia y se ol ió menos i ualis a; pasando a ene un ma cado ca ác e de espec áculo público, muy aco de con el mundo omano. Así, las p ác icas de la cul u a ísica de los pueblos p e ománicos, ue on desapa eciendo paula inamen e siendo sus i uidas po las p opias de la ó bi a omana. Es e p oceso, po el que un pueblo conquis ado a asimilando la cul u a p opia de los conquis ado es y pe diendo g adualmen e la p opia, ha sido muy común a lo la go de la his o ia; y ha desembocado en el hecho de que las in es igaciones suelen ceñi se a los g andes impe ios y ci ilizaciones de cada época (po ejemplo du an e la Edad An igua en G ecia y Roma). Po odo ello, como conclusión inal de es e es udio, es p eciso ealiza más in es igaciones espec o a la cul u a ísica de los pueblos p e ománicos peninsula es, ya que se a a de cul u as escasamen e es udiadas. Sólo algunos au o es, conc e amen e He nández (2003) y Fe nández (2003), han ealizado in es igaciones que apo an da os ele an es en o no a es as cul u as. No obs an e, incidiendo en es a cues ión pe o desde un ma co más gené ico, es necesa io ab i una línea de es udio sob e las muchas cul u as que han sido in es igadas insu icien emen e po múl iples azones: coexis ie on con o as de mayo ele ancia, ue on conquis adas, o simplemen e no han sido un obje o de es udio con su icien e ele ancia. 23 Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías 24 Es a línea de es udio apo a ía impo an es conocimien os y pe mi i ía conoce el o igen de muchas de las p ác icas ísicas, incluyendo juegos adicionales, p opias de un país o egión. Si a como ejemplo el hecho de que, según a ios au o es [Almag o-Go bea (1993); Bendala (2000)], algunos i os del olclo e español ienen su o igen en las adiciones p e ománicas, como po ejemplo las hogue as que se encienden po oda la geog a ía española en la noche de San Juan o “El Paso del Fuego”, celeb ación que ambién iene luga en la noche del 23 al 24 de junio en la localidad de San Ped o Man ique (So ia). 1 La P o ohis o ia se si úa c onológicamen e en e la P ehis o ia y la His o ia, ap oximadamen e desde el 4000 a.C. has a el 1000 a.C. Las uen es pa a su es udio son casi en su o alidad a queológicas, aunque ambién se han hallado es os esc i os. Es e pe iodo suele inclui se an o en el es udio del inal de la p ehis o ia, como en el inicio de la His o ia An igua; ello se debe a que desde la in ención de la esc i u a has a su di usión po odo el mundo muchos ue on los siglos que debie on anscu i , sob e odo en Eu opa. En de ini i a se a a de un pe iodo en el que las dis in as ci ilizaciones se desa olla on cul u almen e, alcanzando el inicio de la esc i u a y de la me alu gia. Re e encias bibliog á icas ALMAGRO-GORBEA, Ma ín. (di .).1993. Los cel as: Hispania y Eu opa. Mad id: Uni e sidad Complu ense de Mad id. BENDALA, Manuel. 2000. Ta esios, íbe os y cel as. Mad id: Temas de hoy. BERNARDO, José (o g.).2005. His o ia e In o má ica. Có doba: Se icio de Publicaciones Uni e sidad de Có doba. BISQUERRA, Ra ael. 1989. Mé odos de in es igación educa i a: guía p ác ica. Ba celona: CEAC. BLÁZQUEZ, José Ma ía. 2001. “La eligión cel a en Hispania”. In: Cel as y e ones (exposición). Á ila: Excma. Dipu ación P o incial de Á ila: 170-181. CERDEÑO, Ma ia Luisa. 1999. Los pueblos cel as. Mad id: A cos Lib os S.L. Espo e e Sociedade ano 5, n 13, no .2009/ e .2010 La cul u a ísica de íbe os y cel as Macías 25 CHAPA, Ma ía. 2005. “Los Íbe os”. In: A. Jimeno (ed.), Cel íbe os as la es ela de Numancia. 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