La sociedad cultural de los mass-media
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La sociedad cultural desde 10s mass-media Cristina Garcia Calder6n Direccibn: Pastora Moreno Espinosa La comunicacibn es la base esencial de toda sociabilidad. Dondequiera que 10s hombres han tenida que entablar relacianes duraderas, la narurdeza de las redes de corn-- cadbn que se han establecido entre ellos, asi como las formas que han revestido y la eficacia que han alcanzado, han deter-ado en gran medida las oportunidades de acercamiento o de integracibn camunitaria, como las posibilidades de reducir las tensiones o resolver 10s codictos que se planteaban. .Al principio sblo pudo establecerse una comunicacibn permanente a nivel de colectividades liitadas, grupos de pueblos vecinos o integrados en un mima conjunto politico. En cambio, en la actualidad, gracias a la rapidez de 10s medios de informacidn y a la red de relaciones de toda indole que se han establecido en el mundo entero, esa comunicacibn ha adquirido una dimensidn orgbicamente planetaria.,, ' Ninghn pueblo puede ahora vivir aislado, except0 raros grupos que viven en zonas de acceso particulmente dilicil. Cada nacibn forma pane ahora de la realidad cotidiana de todas las demh. A falta de una conciencia real de su solidaridad, el mundo vive en una situacibn de interdependencia que se acennia cada vez mbs. Pero esa interdependencia va tambikn acompdada de muchos desequilibrios y crea a veces, graves desigualdades; ello explica 10s malentendidos y 10s mdltiples focos de tensibn que se atizan unos can otros. Es evidente que las tendencias dominantes y 10s conflictas de interks que de ellas se derivan no pueden desaparecer por el solo hecbo de que se amplien las posibilidades de comunicar, pero kstas pueden contribuir a atenuadas, haciendo que cada persona sea mhs sensible a 10s problemas y a las aspiraciones de 10s dembs, y que cada nacibn tenga mejar conciencia de 10s peligros que amenazan al conjunto de la comunidad mundial. Por esa razbn, la importancia de comunicar resulta primordial. Gracias al auge prodigiaso de las ciencias y de las tkcnicas, se Aspone ahora de 10s medios para atender esa necesidad. La comunicacibn de masas en la era de 10s satklites afrece a todos 10s pueblos la posibilidad de vivir simultheamente 10s mismos acontecimientos, intercambiar constamemente informaciones, comprenderse mejor entre si por encima de sus rasgos distintivos, y respetarse en sus diferencias. A1 mismo tiempo, esos medios en& transformando las condiciones de la comunidad social dentro de cada nacibn, al establecer nuevas redes de intercambio, al modificar radicalmente las condiciones de transmisibn de 10s canocimientos, al abrir m&iples ' Cabrcrim Plaza, F. JesAs. Elfuturo anncipndo, Barcelona, 1994
posibihdades de generalizas la educacibn escolar y extraescolar, de polarizar la cultura y de promover 10s conocimientos te6ricos y pricticos. Crean las condiciones que permiten el enriquedmiento constante de cada individuo y la panicipaci6n de 10s pueblos de todas las naciones en su propio progreso, asi como la ampliaci6n de su horizonte alas dimensiones de la comunidad internacianal. Por tanta, ya no es ~t6~ico pensas que, al sentir cada vez m& intensamenre cbmo se entrelazan sus destinos respectivos, 10s pueblos deseen desde ahora establecer entre ellos vinculos de una solidaridad cada vez mayor e instaurar progresivamente relaciones de respeto y de coaperacibn mutua. Los medios de informacibn pueden contribuir a que se respete en todas panes a la persona humans y sus mGlriples diferencias y a que las aspiraciones comunes de todos 10s pueblos prevdezcan sobre 10s egoismos nacionales; pueden tambikn facilitar el establecimiento de un diilogo permanente entre las comunidades, entre las mlturas y 10s individuos para promover la igualdad de oponunidades y la reciprocidad de 10s intercambios. Ella supone, en primer lugar, que la informaci6n sea lihre en todas las esferas. Pero esa lihertad, y nunca dejark de insistir en ello, no puede ser efectiva sino en la mediada en que se convierta en una realidad para todos. *Es esencial ofrecer a todos 10s hombres y mujeres, de todos 10s medios socides y culturales, la posibilidad de participar en el esfuerzo de reflexi6n c~lectivan.~ En efecto, es necesario desarrollar armoniosamente las ideas nuevas y multiplicar las iniciativas para luchar contra las fuerzas de inercia ; con el establecimiento de un nuevo orden mundial de la comunicacibn, cada pueblo debe poder aprender de 10s demhs, informhdoles al mismo tiempo de c6mo concibe su propia condicibn y de la visibn que tiene de 10s asuntos mundiales. Cuando esto se logre, la humanidad habr6 dado un paso decisivo hacia la libertad, la democracia y la solidaridad. La comunicaci6n y la culfllra de masas se remontan, cuando mucho, al siglo pasado. Cabe definir su desarrollo, desde el punto de vista econbmico, como "la aplicaci6n en la esfera cultural de 10s cambios introduddos en la industrial. El resultado de tado ello es la produccibn y distribuci6n en gran escala de un flujo incesante de mensajes y estimuloszt? Los progresos tecnol6gicos en materia de comunicaci6n y de informaci6n parecen ya lo suficientemente adelantados como para que sea posible prever sus tendencias y definir sus perspectivas, pero tambikn presentir sus riesgos e imaginar sus aAagazas. La ciencia y la tecnologia progresan a este respecto de modo tal que pueden contribuir algh dia a abolir las barreras entre las personas y las naciones. Gracias a 10s progresos tkcnicos, 10s paises de todo el mundo son m6s interdependientes que nunca. El conjunta mundial de las redes electrbnicas tiene el potential nece sario para desempeiiar un papel anilogo al de un sistema nervioso que enlace con sus interconexiones millones de cerebros individuales en una enorme inteligencia colectiva. ' Crrtilla, Adolfo y AAW, Elderdflo de lor aiior 90. Madrid, 1995. SebasriLn, J., CornunicMdn, renrrror mturdes r indurerirnt&ia. MMrid, 1995.
La funcibn de la comunicacibn en las relaciones internacionale? es igualmente impartante -par no decir vital -, ya que de ella depende que la opinidn internacional perciba plenamente 10s problemas que amenazan la supervivencia misma de la humanidad y cuya solucibn no puede encontrarse sin una coordinacibn entre 10s paises : hambre, miseria, desempleo, iojusticias econbmicas, crecimiento demogrhfico, destruccibn del medio ambiente o discriminacibn contra las mujeres. Tales son 10s principales problemas, cuya gravedad, envergadura y persistencia deben quedar claramente expuestos para que todos 10s pueblos comprendan que se enfrentan con 10s mismos problemas y esth amenazados par 10s misma peligros. A 10s medios de comunicacibn social les inmbe, al presentar mhs ampliamente y explicar mejor esos problemas, despertar a la opinibn phblica internacional, suscitando en ella la voluntad de resolverlas, al dar al ptiblico en general la capacidad de ejercer, mando proceda, presianes sobre 10s responsables para que apliquen las soluciones ademadas. c&lamente silos brganos de informacidn saben hacer hmcapii en lo que une mL que en lo que separa, poddm ayudarse mutuamente 10s pueblos..' Debido a la gran diversidad y a la extensibn de 10s elementos que lo componen, es casi impasible desciibir el mundo de la comunicacibn en la sociedad actual. En efecto, en il quedan comprendidas : las aptitudes intrinsecas del hombre, 10s instmmentos y 10s medios de comunicacibn simples al servicio de 10s individuos, gmpos y masas ; las tecnologias, materides y mhqninas que acopian, producen, transportan, reciben, almacenan y locdiian 10s mensajes ; y un sinfin de individuos e instituciones que participan y colaboran en la comunicacibn. A partir de aqd cabria resaltar la imponancia del contenido que se transmiten en esas comunicaciones. Los simbolos que traducen esos mensajes y 10s medios que 10s transmiten no son sino dos caras de una misma realidad. El simbolo - gesto, palabra o imagen-, es en si mismo un medio de camunicacibn, y el media de transmisidn -ma- no, phgina impress, radio o televisidnno solo transmite un mensaje sino que ademb es un simbolo de camunicacibn. POI consiguiente, .la comunicacidn constituye un fen& meno universal, global, que no cabe reducir a elementos aislados o independiente, cada una de 10s cuales forma pane integrante de un mismo conjuntou? Para concretar un poco el campo de anuisis, me gustaria centrarme en la televisibn como paradigma ejemplar de intento por construir un munda mhs relacionado. Desde luego que la televisibn funciona como firme elemento integrador en una sociedad multicultural. Ciertamente este medio denominado coma de comunicacibn de masas forma pane de nuestras vidas coma si de un miembro de la familia se tratase. Todos somos conscientes que lo primer0 que muchas personas hacen al llegar a casa, es encender la televisibn, y a travCs de ella, aparte de encontrar entretenimiento, encuentran una comp&'a. Cornp&a que en nuestro caso, no solo consiste en ver concursas y series, sino en ' Giordano, E, y Zeller, C., Europa rn djuw de la comunicacidn global Madrid, 1995 ' Armand y Marcelan, M. Prnrarrobre 10s medias. Barcelona, 1994.
saber que este nuestro pais, est6 en pleno contacto con atros que podemos canacer gracias al acceso que cienos canales nos permiten. Esto es lo grandiose de la televisibn. A trav6s de ella podemos llegar a conocer lugares que nunca llegaremos a visitar, y lo que es mejor, podremos entender culturas que exportan sus valores - y esto es muy imponante - a un mundo receptor y ansioso par descubrir nuevas gentes. Tal es el caso, de canales de televisibn concebidos para dar una informacibn de lo que en determinadas paises ocurre, y transmitirla a1 resto del mundo con la intencibn de que todos conozcamos la vida y actividad de dichas sociedades: politica, economia, depones, especthculos ... . Amkrica del Sur y Europa, han venido demostrando desde hace varios dos que se encuentran firmemente interesadas en interconectar a un mundo cada vez mhs disperso. Cadenas como Galavisibn de Televisa, o Eurouews podrian ser ejemplos de una integracihn de estas sociedades, en favor de arras que contarian con la informacibn digamos necesaria para usaberlo todo de todas 10s paises..* La televisi6n supone adem&, un fartalecimienta de la identidad cultural. La promocihn de las condiciones e las que depende el estahlecimiento de relaciones armoniosas y creadoras con otras culturas. Sin embargo, es necesario modificar la situacibn de dependencia cultural que padecen muchos paises ya desarrollados o todavia en desarrollo. Para esro, procederia formula ma polirica cultural nacional encaminada a fomentar la identidad y la creatividad dturdes, recurriendo para ella a 10s medias de comunicacibn social (ya sea televisibn, radio o prensa). Intentos coma el diario .cThe European., pueden llegar a responder a este para&gma. Semejante politica de acercamiento cultural deberia entraiiar mas directrices que salvaguarden el desarrollo cultural nacional a la vez que facilitan el conocimiento de las demL culturas. Hay que recordar que cada cdtura, que cada sociedad, realza su propia identidad cornparindose con las demb. A1 hilo de este tema me parece opottuno simplemente plantear una cuestihn de fondo que afecta drectamente a la proyecci6n de las distintas identidades culturales de nuestro mundo. Se trata de la politizacibn de 10s medios. A menudo observamos cbmo aparecen iniciativas comunicativas que pronto desaparecen, o vemos cbma ciertos medias poseen el monopolio industrial. El poder econbmico y 10s intereses politicos propiamente dichos, pueden llegar acabar, y de hecho lo hacen, con serias propuestas por acercar a una humanidad que cada &a se aleja y se enfrenta mhs. Poi otra parte, me gustaria dedicar el final de esta ponencia, con uu grave problema que se deriva de todo el planteamiento desarrollado, y que ademb guarda una estrecha vinculacibn con el medio de comunicacibn de masas por excelencia, la televisihn : se trata de la barrera lingiiistica. ' Esta expresidn esti recogida de : Ono, nabajo y nuimlo&, en la edicidn de Adolfo Casrilla y Jose Antonio Diaz, Barcelona, 1994.
148 SociedadMulilculruraL Acts del XXX Congrtm Uniu'97 Saiillo, 1997. Como sabemos el niunero de lenguas utilizadas en la comunicacibn oral es muy alto, ya se han identificado unas tres mil quinientas en todo el mundo. A lo largo de 10s siglo, la evolucibn histbrica ha traido consigo la expansibn progresiva del empleo de ciertas lenguas ; algunas de ellas ocupan un lugar predominante en la difusibn de la informacibn,los programas y 10s materiales? La multiplicidad de lenguas, cada una de las cuales es la encarnacibn de largas tm&- ciones, es una expresibn de la riqueza y la diversidad cultural del mundo. La desaparicibn de una lengua es siempre una p&rdida, y su consemacibn un derecho human0 fundamental. Por otra parte, tanto en la comunicacibn traditional como en 10s medios de camunicacihn social modernos, la utilizacibn de una amplia gama de lenguas, es una ventaja si pone a toda la poblacibn en un piano de igualdad en materia de comprensibn. Esto no significa, sin embargo, que la multiplicidad lingiiistica no plantee problemas. La eleccibn de una lengua nacional <<de enlacen, o las relaciones entre una lengua y atra hao provocado dificultades y conflinos en la India, el Canadd o BClgica, por no citar sino tres ejemplas. Dicha multiplicidad crea obsticulos evidentes para la comunicaci6n, suscita problemas culturales y puede coartar el desarrollo cientifico y tecnolbgico. La generalizacibn en el mundo de un pequefio nGmero de lenguas desemboca en una discriminacibn contra otras y en la creacibn de una jerarqda lingiiistica ; con ello, la mayaria de lapoblaci6n del globo quedaprivada de medios linguisticos que le permitan aprovechar plenamente una gran parte de la labor de investigacibn y tecnologias modernas. Esta concentracibn de lenguas esenciales puede incitar a pensar que se ha exagerado el problema de la cxbarrera lingiiistica,,. Pero no por ello deja e ser cierto que, prescindiendo de quienes hablan naturalmente esas lenguas y del nhero relativamente redncido de personas bilingiies o plurilingiies, que pertenecen sobre todo a una minoria selena local poco numerosa, hay en el mundo millones de individuos que tropiezan con el obst6culo de una lengua que no entienden, y que son victimas de una discriminacihn, ya que en el momento presente la informacibn suele diiundirse en las lenguas que corresponden a 10s centros de poder. A partir de estos planteamientos, me gustaria expaner brevemente algunas consideracionea que a modo de conclusiones y sugerencias se detallan: El establecimienta de sistemas verdaderamente nacionales de comunicacibn que lleguen a tada la poblacibn no se podr6 conseguir si no se emplea un nhmero mayor de lenguas para la mformacibn y las actividades culturales. La politica lingiiistica deberia formar parte integrante de toda palitica de comunicaci6n, ya que la eleccibn de las lenguas y su mejora permiten una informacibn m6s amplia y equitativamente difundda o, por el contrario, la exduyen. 'Se& lor scrvicior de la UNESCO, mLs de dos rcrcior de las publkaciones se redactan en inglb, en rum, eipdol, demh y franc&
SonrdadMuitlculiural AcrnrddXXYCongrtio UnivPi Seuilla, 1997. 149 Es precis0 realiar esfuerzos suplementarios para realizar la transcripcibn de diversas lenguas nacionales y locales. Aunque parece indispensable para las comunicaciones internacionales, el empleo de un pequefia nhmero de lenguas llamadas lenguas mundiales suscita, sin embargo, problemas delicados en lo tocaote a la individualidad o incluso al desarrollo poUtico y cultural de muchos pdses. Pues bien, dicho eno, iqu; ocurrir6 en el porvenir ? Hay varias posibilidades de desarrollo lingiiisrico. Es posible que muchas lenguas nacionales sean utilizadas m6s ampliamente, en particular en materia de publicaciones y de medios electrbnicos, que ac- ~almente se limitan a menudo a la lengua de la minoria selecta local. En sentido inverso, la difusibn ripida de nuevas tecnologias puede aumentar el predominio de un nhero cada vez menor de lenguas, a1 menos en ciertos campos. --Cabrerizo Plaza, J.: El fvturo anticipdo, Barcelona, 1994. --Castilla, A. y AW.: El dcsdio de los ahos 90, Madrid, 1995. -Sebastibn, J.: Comunicacibn, rccuisos naturales e industfins ertradgicas, Madrid, 1995. -Giordano,c, y Zellei, C.,: Euiopa en el juego de lacomunicacibn global, Madrid, 1995. -Armand y Mattelart, M.,: Pensar sobre los medios, Barcelona, 1994. --Castilla, A, y Dhz, J.A.,: Ocio, trabajo y nuevar recnolo%iar, Barcelona, 1994.