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Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido

Domínguez Ángeles, Alondra

Abstract

El artículo plantea la relación entre las sangrías rituales, el desmembramiento, la auto-decapitación y el consumo ceremonial de sustancias naturales enteógenas, prácticas asociadas a los rituales que componen el corpus del proceso del nahualismo en la cosmovisión prehispánica. Dichas acciones eran realizadas en un plano simbólico, en un terreno sacro al que sólo se penetra por medio de los sueños, espacio en dónde se realiza, aquello que resulta inalcanzable en el mundo tangible.

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99 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. AUTOSACRIFICIO Y DESMEMBRAMIENTO EN EL PLANO ONÍRICO LA RENUNCIA A LA CORPOREIDAD EN EL SUEÑO INDUCIDO SELF SACRIFICE AND DISMEMBERMENT IN THE ETHEREAL WORLD CORPOREAL RENUNCIATION DURING INDUCED SLEEP Alondra Domínguez Angeles Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo ORCID: 0000-0002-9387-0974 Resumen: El artículo plantea la relación entre las sangrías rituales, el desmembramiento, la auto-decapitación y el consumo ceremonial de sustancias naturales enteógenas, prácticas asociadas a los rituales que componen el corpus del proceso del nahualismo en la cosmovisión prehispánica. Dichas acciones eran realizadas en un plano simbólico, en un terreno sacro al que sólo se penetra por medio de los sueños, espacio en dónde se realiza, aquello que resulta inalcanzable en el mundo tangible. Palabras claves: enteógenos, sueño inducido, cuerpo Abstract: This article concerns the cultural practice of consuming entheogen substances in religious and magical ceremonies, as a part of a process in which bloodletting takes place. These two activities are depicted associated with dismemberment and selfdecapitating, which results impossible to do in the physical world, but attainable in the ethereal world. Where only nahuales can get in and leave without dying, and there they can carry out such activities in order to achieve a corporeal transformation. Key words: entheogen, ethereal world, corporeal transformation 100 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. Introducción El rico contendido de los códices prehispánicos ofrece una mirada a la cosmovisión indígena anterior a la conquista, en la que la corporeidad del ser humano era entendida como una unión conformada por materia densa, pesada y perecedera, que envuelve a la sustancia sutil, ligera y eterna 1 . Tanto la materia pesada como la sustancia sutil eran ofrendadas en rituales asociados con la muerte y con estados alterados de conciencia. En el amplio repertorio de la plástica prehispánica se encuentra una apabullante incidencia de testimonios que expresan el autosangrado, en ocasiones acompañado en la misma narrativa de auto-desmembramientos, culminando con auto-decapitaciones, lo cual es anatómicamente imposible. La complejidad de dichas representaciones se encuentra también en vasijas mayas estilo códice, procedentes del periodo Clásico; y en las fuentes indígenas novohispanas, esta práctica es descrita como instaurada por las deidades. Lo plasmado en los códices y en las vasijas develan que tanto la auto-decapitación y el auto-desmembramiento eran rituales que sucedían en un plano onírico, celebrados por aquellos individuos capaces de nahualizarse fuesen hombres o dioses. Estas mutilaciones suponen la separación del cuerpo de importantes centros anímicos, cuando se desciende al inframundo, para lograrlo, se debe transitar en un sueño inducido y morir simbólicamente, todo ello con la ayuda de diferentes psicoactivos enteógenos que alteran la conciencia. Centros anímicos y entidades que lo habitan. La sangre y la cabeza Al aproximarnos a las prácticas de autosangrado, decapitación y desmembramiento realizadas en la época prehispánica, es preciso establecer cual es la concepción del cuerpo humano en la cosmovisión. En el pensamiento indígena antiguo, el ser humano estaba conformado por un cuerpo y por varios componentes etéreos, que 1 Alfredo López Austin, “El hombre”, Arqueología Mexicana dossier La cosmovisión en la tradición religiosa mesoamericana. Tercera Parte, Edición Especial, n.º 70 (CDMX, 2016), pp.8-22. 101 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. aquí denominaremos entidades anímicas, los cuales tienen la facultad de separarse del cuerpo y en muchos casos trascender a la muerte. En dicha cosmovisión prehispánica, el cosmos (comprendido como el conjunto de todo lo existente) se conforma de dos ámbitos: el ecúmeno, espacio tiempo de las criaturas, en dónde la cognición se adquiere por medio de los sentidos, y el anecúmeno, ámbito infinito anterior a la creación e imperceptible para la mayoría de los humanos. 2 En el ecúmeno habitan todas las criaturas conformadas por materia densa, pesada, tangible y perecedera, entre estas criaturas se comprende a los humanos, la corporeidad de dichas criaturas contiene a la sustancial sutil, ligera, divina y eterna que anima el ámbito anecuménico. Por lo que para el pensamiento indígena antiguo, el cuerpo humano es un contenedor de entidades anímicas, dentro de las cuales están una pequeña fracción de la sustancia sutil de una deidad y otras almas que accionan las funciones vitales del cuerpo, por ello son imprescindibles y se concentran en lo que López Austin denominó “centros anímicos”, así también hay otras sustancias que se pueden adherirse al cuerpo de manera transitoria. 3 “La fugaz y nocturna partida de uno de sus componentes explicaría los sueños; una partida prolongada, la enfermedad y su partida definitiva, la muerte. Diferentes partes de dicha corporeidad como lo son órganos, vísceras y líquidos vitales, al igual que los huesos son referenciados y expresados en distintas fuentes visuales y arqueológicas, todas ellas son reconocibles al ser representadas en su forma física y tangible, sin embargo, además de lo claramente expresado son metáforas de algo más; como en el caso de la presencia de cabezas cercenadas del dios E entre los códices mayas, que insinúan una mazorca de maíz o el grano enterrado. Ahora bien, la corporeidad del ser humano es lo que se desmiembra, decapita y desangra, no así lo que se altera con la ingesta de los alucinógenos, pues sirve como el conducto para transitar en un espacio liminal entre el ecúmeno y el anecúmeno. La sangre y la cabeza son dos importantes centros anímicos, expresados en el amplio repertorio de 2 Alfredo López Austin, “El funcionamiento del cosmos y la presencia de lo sagrado”, Arqueología Mexicana dossier La cosmovisión en la tradición religiosa mesoamericana. Primera Parte, Edición Especial, n.º 68 (CDMX, 2016), pp.79-81. 3 Alfredo López Austin López Austin, Op. cit., Edición Especial, n.º 70, pp.8-22. 102 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. la plástica prehispánica, pues existe una apabullante incidencia de testimonios que expresan el autosangrado, que en ocasiones aparece en el mismo discurso visual que la compleja automutilación culminando con auto-decapitaciones, lo cual resulta imposible. 4 Dentro de los códices prehispánicos – fuentes para esta investigación –, se expresan rituales de autosacrificio y sacrificio, en dónde la sangre del ofrendante o de la víctima sacrificial es consagrada. En ocasiones se representa brotando del cadáver cómo en Laud lámina 17, o saliendo del cuello en las prácticas de degüello, como la autoinmolación manifestada en el Borgia lámina 24, 5 o en torrentes de sangre que surgen de los falos de una víctima sacrificial y de Quetzalcóatl en el precitado códice en la lámina 41, o bien derramándose por la boca de cuatro personajes en la lámina 27 del mismo códice. La sangre, líquido que fortalece y anima al cuerpo al humedecer los músculos, se definía como densa y grasosa, era también la responsable del crecimiento. 6 La sangre es un centro anímico que contenía la fuerza vital para los humanos, se sabía que ésta fluía a través de canales internos del cuerpo y se temía que se detuviera en un miembro, pues esto era riesgoso para la continuidad de la vida misma de la persona, al poder dañarle el corazón. Igual de peligroso era el bloqueo de la corriente sanguínea, que resultaba en fracturas, dislocaciones y torceduras en los huesos y músculos al manifestar hinchazón y hematomas en el cuerpo. Dada la intensidad de la sangre, era ungida en el propio organismo, en el cuerpo de otros o en la imagen de deidades, con el propósito de facultarlos de vitalidad y vigor. La sangre es una sustancia que aloja junto con la cabeza la entidad anímica denominada en náhuatl tonalli y en maya b´aahis; se caracteriza por ser de naturaleza 4 Alondra Domínguez Ángeles, El sacrificio humano en el discurso visual de los códices prehispánicos calendárico-rituales. Tesis doctoral., Pachuca, Hidalgo: Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, 2019, pp.242-244. 5 Todas las imágenes referidas en este trabajo tanto de los códices del grupo Borgia como los del grupo maya pueden consultadas en http://www.famsi.org/spanish/mayawriting/codices/ ya que debido a la extensión del artículo sólo se incluyeron dibujos en blanco y negro de tres de las escenas referidas. 6 Alfredo López Austin, Cuerpo humano e ideología. Las concepciones de los antiguos nahuas, México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1980, p.178. 103 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. caliente al ser irradiada por el Sol, por Venus, por las estrellas y la Luna. 7 López Austin (1980) precisa que las criaturas conservan esta entidad en la sangre, Sandstrome (1991) 8 agrega que el tonalli es transportado a través de la sangre, manteniéndolo en constante movimiento. Velásquez (2011) 9 advierte que en el pensamiento maya, las entidades anímicas poseen la misma capacidad difusora, pues no son estacionarias. Por lo tanto la sangre además de ser el fluido vital que nutre a las deidades, es la esencia dinámica que retorna a sus dadores -los astrospor medio del sacrificio y auto-sacrificio, acción que supone el derramamiento de sangre proveniente de las orejas, miembro viril, lengua y piernas, aparece expresado tanto en testimonios visuales como la literatura indígena. 10 De tal forma que lo que se está obsequiando a las deidades, es la energía vital alojada en la sangre, fuerza que los vitalizar y los retribuye con el mismo líquido sagrado, con el que fue creada la humanidad. El otro centro anímico que es plasmado como ofrenda en las practicas rituales que aluden al nahualismo es la cabeza, que ciertamente es el depósito principal de la entidad anímica calidad que se asocia con el estrato celeste del cosmos mesoamericano, 11 llamada como previamente se citó tonalli en náhuatl y b´aahis en maya, misma que es trasportada por la sangre. Resulta abrumadora la incidencia de cabezas cercenadas y cuerpos decapitados en el repertorio de los códices prehispánicos, de hecho es la inmolación ritual con mayor incidencia dentro de estos manuscritos, ejemplo de ello son las cabezas cercenadas expresadas en el Laud lámina 20 o como la auto-decapitación expresada en la lámina 18 del Borgia, cuya escena devela un proceso de nahualismo. Este mismo acto ritual es 7 Ana María Díaz Álvarez, Las formas del tiempo. Tradiciones cosmográficas en los calendáricos indígenas del México Central. Tesis doctoral., México: Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Filosofía y Letras, 2011, p.75. 8 Alan Sandstrome, Corn is sour blood, Culture and ethnic identity in a contemporary Aztec village, Norman, Londres: University of Oklahoma Press,1991. 9 Erik Velásquez García, 2011b “La Casa de la Raíz del Linaje y el origen sagrado de las dinastías mayas”, en Peter Krieger, (ed.), La imagen sagrada y sacralizada. XXVIII Coloquio Internacional de Historia del Arte, México: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas, Vol. 2, pp.407-434. 10 Ana María Díaz Álvarez, Op. cit., p.106. 11 Fray Bernardino de Sahagún, Historia General de las cosas de la Nueva España, México: Porrúa, 2006, p. 568. 104 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. expresado en la plástica maya del periodo clásico, en unas vasijas estilo códice, en dónde el dios Ahkan se manifiesta con el cuerpo decapitado en la vasija Kerr 5112 el mismo dios se muestra realizando una autodecapitación en otras dos vasijas de la misma colección, éstas son la Kerr 3395 y el vaso encontrado en el Altar de Sacrificios. 12 La cabeza es con el corazón el recipiente de la memoria, es el órgano en donde reside la facultad del raciocinio y de la sabiduría, dado que en ella se localizan los ojos, los oídos, la lengua, órganos con los cuales se conoce y se aprende del entorno, así mismo es el receptáculo de los sesos, a los cuales se les atribuía la producción del pensamiento, también es donde se encuentra las fontanelas, área en el cráneo que tiene un recién nacido en la cabeza para poder pasar por el útero al nacer, una vez nacido comienza a osificarse, la peculiaridad de esta cavidad hacía pensar a los mesoamericanos antiguos, que por ahí podrían liberarse entidades anímicas, que resultaría en el fallecimiento. 13 La cabeza es igualmente donde se encontraban las insignias de poder y atributos sociales de los individuos, pues es en la parte en donde se portan los tocados, orejeras, narigueras, además del maquillaje ritual facial y ciertas formas de escarificación que expresaban el estatus. 14 La entidad anímica que se asienta en la cabeza es de naturaleza cálida, dicha alma es catalogada como individualizante, al ser la que proporciona al individuo la distinción entre otros miembros de su comunidad, es la que determina el valor anímico de una persona y forma el temperamento. El origen de esta cálida entidad parece ser uno de los 13 pisos del estrato celeste, donde también fue creado el hombre. 15 Por su parte, las extremidades, que son lo cercenado en el desmembramiento, no son centros anímicos, debido a que no residen en ellos estas sustancias anecumenicas de 12 Macarena López Oliva, El ritual de decapitación y el culto a las cabezas trofeo en el mundo maya. Tesis de maestría, Madrid: Universidad Complutense, 2013, pp.77-97. 13 Alfredo López Austin López Austin, Op. cit., pp. 182-186. 14 Martha Ilia Nájera Coronado, El Don de la sangre en el equilibrio cósmico, México, D.F: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Filológicas, Centro de Estudios Mayas, 1987,p.171. 15 Alfredo López Austin López Austin, Op. cit., Edición Especial, n.º 70 , p.19. 105 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. manera fija, pero sí transitan a través de ellas, pues las extremidades tienen huesos, sangre y piel que son conductores del tonalli o b´aahis. La piel un elemento visible en las occisiones rituales, hay una deidad del panteón nahua, llamada Xipe Tótec, al que se le representa ataviado con la piel desollada de sacrificados en el códice Borgia lámina 11, la piel de acuerdo a los códices Florentino y Matritense era tenida como el sustento de todo el organismo pues estaba llena de sangre y grasa, por lo que era un componente importante del cuerpo. La piel de los inmolados y luego desollados era objeto de culto. Como se ha mencionado en los huesos transitan varias entidades anímicas pero no de manera estacionaria, sin embargo el tránsito de éstas hace que los huesos se empapen de sustancia divina, que de alguna manera conserva esencia de la persona, por ello los fémures de cautivos inmolados en la veintena mexica de Tlacaxipeualiztli eran tenidos como reliquias en los hogares de los captores, en dónde se les ataviaba, o bien los fémures de otros cautivos eran conservados en papel, cuyo bulto era tenido como trofeo al que se llamaba maltéotl, que significa “el dios cautivo”, además de ello en la época de actividad bélica, las cónyuges de captores solían sujetar los fémures de los prisioneros en su casa, y entonces dedicarles plegarías acompañadas la quema de copal, con el propósito de obtener el regreso seguro de sus maridos. 16 Además de ello La leyenda de los Soles (1945) 17 relata que para la creación del hombre, perteneciente a la presente humanidad, fue necesario que la deidad Quetzalcóatl descendiera al inframundo para obtener las osamentas de los hombres de las eras anteriores para crear al ser humano de la quinta era, después de lograrlo en un espacio anecumenico conocido en la cosmovisión nahua como Tamoanchan, una deidad femenina trituró los huesos, sobre los cuales el propio Quetzalcóatl vertió la sangre proveniente de su miembro viril, de esta manera el autosacrificio fue establecido y su asociación con el génesis de la vida. 16 Fray Diego de Durán, Historia de las Indias de la Nueva España y islas de tierra firme, México, D.F: Editorial Porrúa, 2 volúmenes, 1967, p.40. 17 Códice Chimalpopoca, trad. Primo Feliciano Velásquez, México, D.F: Universidad Nacional Autónoma de México/ Instituto de Investigaciones Históricas, 1945. 106 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. Autosangrado, desmembramiento y ¿autodecapitación? En todas las secciones de los códices prehispánicos de temática calendárico-ritual, que plasman escenas de sacrificio humano, se encuentran escenas de autosangrado, o bien representaciones de elementos de refieren que a esta práctica ceremonial, tales como: navajas de obsidiana, espinas de mantarraya, púas de maguey y punzones de hueso, ejemplo de estos instrumentos rituales se expresan en la rueda calendárica que detalla los rituales de año nuevo, dentro de las láminas 34 – 37 del Códice Madrid, 18 o en la sección la gran marcha contenida en las láminas 17 – 22 del Códice Laud, en dónde Xihuhtecuhtli, deidad del fuego porta elementos de autosacrificio, así también se observan en la lámina 18 del Borgia, cuya sección es descrita brevemente en los siguientes párrafos, pues en ella se encierra precisamente lo que se experimenta en el sueño inducido. 19 La lámina 18 del Borgia se localiza dentro de la sección 6 que abarca las láminas 18 a 21, en dónde se despliega un almanaque dividido en dos planos, en dicha sección fueron plasmadas cuatro inmolaciones, 2 extracciones del musculo cardiaco en la lámina 19, otra celebrada en la cancha del juego de pelota en la 21, y una auto-decapitación antecedida por un degüello en 1ª 18. Para Anders et al (1993) 20 retratan una serie de rituales para contrarestar o evitar el mal augurio que cargan esos días, cuyos causantes de las desgracias son los propios dioses. Las deidades expresadas en la sección son Tonatiuh, Ehecatl, Tlahuizcalpantecutli, Chalchiuhtlicue, Xochiquetzal, Xipe- Tótec, Tlaloc, Mictecacihuatl y Tezcatlipoca. Los instrumentos rituales para el autosangrado se presentan en las láminas 18 y 19, además se ven elementos asociados con el proceso post-mortem de la muerte ritual, como lo son la celebración de antropofagías rituales y la exhibición de cráneos en los tzompantlis, así también en más de una ocasión se hacen presentes, los cautivos de guerra ya con el maquillaje corporal a rayas rojas y blancas, y pintura facial en negro, que lo 18 Todas las imágenes referidas en este trabajo a los códices mayas pueden ser consultadas en http://mayacodices.org/searchwiz.asp?step=2&action=N ya que debido a la extensión del artículo sólo se incluyeron dibujos de escenas de auto-decapitación en los códices Borgia y de ciertas escenas de las vasijas. 19 Alondra Domínguez Ángeles, Op. cit., pp. 182-186. 20 Ferdinand Anders, Maarten Jansen y Luis Reyes García, Códice Borgia. Los templos del cielo y de la oscuridad, oráculos y liturgia, México, D.F: Fondo de Cultura Económica,1993, pp.123-127. 107 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. identifica como una representación de los mimixcoa, las víctimas sacrificiales por excelencia en rituales de carácter guerrero. 21 En la parte superior de la lamina 18, sobre la banda calendárica con los días conejo, flor, hierba, lagartija y zopilote (véase figura 1), está Tonatiuh con dientes de muerte ya que se encuentra en su paso por el inframundo, en frente de él hay una hacha, símbolo de decapitación, en el otro extremo vemos a Mictecacihuatl. Del estrato celeste bajan dos aves, a la izquierda un pavo que lleva en el pico una mano humana, lo que implica que alguien ha sido desmembrado y a la derecha un águila con un cuchillo de pedernal en el pico. 22 En la parte central hay una Luna que lleva en su centro un cuchillo de pedernal, en el fondo se ven estrellas y de la Luna parece descender un cuerpo autodecapitado con pintura corporal de mimixcoa, llevando en su mano derecha la cabeza de Tezcatlipoca y en la izquierda un cuchillo de pedernal grande, con el parece haberse degollado. Fig. 1. Lámina 18a, Códice Borgia. Reproducción en dibujo realizado Erick Hernández Garnica. El autosangrado en la cosmovisión prehispánica era concebido como una ofrenda a las deidades pero también como una forma para expiación de culpas, al igual que lo 21 Ofelia Márquez Huitzil, Espacio y forma en el Universo semiótico del Códice Borgia, a partir de la lámina 56. Tesis de doctorado, México: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Filológicas, 2009, pp. 38-40. 22 Ibídem, p.40. 114 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. López Austin (1967) 42 el nahualismo es un fenómeno que consiste en la proyección fuera del cuerpo del ihíyotl (entidad anímica que habita en el hígado), para introducirse en la corporeidad de otro ser o bien para transmutarse en un fenómeno meteorológico, 43 sin embargo en la actualidad también existe la creencia popular exotérica acerca de la transformación total.´Martínez González en su titánica obra El nahualismo (2011), dilucida que la capacidad metamórfica es una característica del nahualismo, sin embargo no es una facultad exclusiva de los nahuales, ya que en los mitos se devela que tanto hombres de épocas anteriores como animales también se transformaban. 44 Y concluye que la importancia de un nahual se da en relación a su sociedad, ya sea un nahualli bueno o malo, pero actúa en el plano onírico con la intención que sus acciones incidan sobre el mundo real. 45 En Mesoamérica prehispánica lo que se entendía por nahualismo, divergía de cultura en cultura, de modo que en el periodo Clásico, este fenómeno se vinculó con el linaje dinástico, por lo que sirvió como un mecanismo de legitimación de los gobernantes. En el Posclasico, los vocablos Nahualli (sustantivo) y nahualtia (verbo) se referían a la facultad extraordinaria que tienen ciertos individuos de transformarse en algún animal o fenómeno meteorológico, esta capacidad se ligó con las hermandades militares, la actividad bélica y la expansión por conquista. 46 Evidentemente en cualquiera de las concepciones sobre los nahuales, se observa que mediante ellos, los seres humanos pueden construir relaciones sociales con todos los entes que pueblan los distintos planos y ámbitos del cosmos. Tiempo después, en la época virreinal surgieron reelaboraciones acerca de la práctica del nahualismo, dentro de estas emergió la confusión entre tonalismo y 42 Alfredo López Austin “Cuarenta clases de magos en el mundo náhuatl” en Estudios de Cultura Náhuatl, Vol, 8, 1967, pp. 87-117. 43 Roberto Martínez González, “Sobre la función social del buen nahualli” en Revista Española de Antropología de América, Vol, 32, n.º2, 2006, pp. 39-63. 44 Roberto Martínez González, El nahualismo, México, D.F: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 2011, pp.254-255. 45 Ibídem, pp. 513-515. 46 FedericoNavarrete Linares, “Nahualismo y poder: reflexiones sobre un viejo binomio mesoamericano”, en El héroe entre el mito y la historia, Guilhem Olivier y Federico Navarrete, (eds.), México: Instituto de Investigaciones Históricas-CEMCA, 1999, pp. 155-179. 115 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. nahualismo, el tonalismo es entendido como la asociación entre un individuo y su animal compañero tonal, con el cual comparte su destino, por lo que es diferente al nahualismo. 47 Los trabajos en la etnografía mexicana de Bartolomé y Barabas (2013) 48 señalan que toda la humanidad pose un tonal, es decir una fuerza vital acompañante, empero únicamente ciertos privilegiados están facultados para transformarse en su alter ego, lo que se conoce como nahualismo. En el nahualismo es el especialista religioso es capaz de transfigurarse en una forma animal, en cambio en el tonalismo, el animal y la persona coexisten aisladamente, pero un destino y una sustancia anímica en común los amalgama. Los trabajos etnográficos dan cuenta de que la creencia en el nahualismo aún se conserva entre distintos pueblos indígenas, obviamente trastocada y bañada de la cultura popular, lo que la hace diferir de pueblo en pueblo, entre los chinantecos de Oaxaca se piensa, que aquellos que pueden controlar su nahual, y actuar bajo ese aspecto son únicamente los ancianos, brujos, curanderos y homosexuales, 49 en cambio entre los tzotziles de San Juan Chamula y los mixes se afirma que el nahuali es una entidad compañera, que toda persona posee y puede llegar a conocer, para actuar bajo su forma, sólo que para conocerla es menester recurrir a la interpretación del sueño. 50 Estas dos creencias actuales reflejan la mezcolanza entre los fenómenos de tonalismo y nahualismo, de la que habla López Austin; y como éstas, podría citar otras muchas concepciones que varían entre ellas, pero no es el objetivo de este artículo presentar la divergencia actual, sino identificar los elementos constantes en la creencia prehispánica que asocian al fenómeno del nahualismo con el plano onírico, en especial aquellos plasmados en las vasijas y en los códices. Los inmolaciones como la auto-decapitación y el desmebramiento en la cosmovisión prehispánica son referidos como prácticas rituales propias de especialistas religiosos y gobernantes, sujetos con el dominio de su way, no obstante para lograr 47 Alfredo López Austin, Op. cit., Edición Especial, Vol, 8, pp. 87-117. 48 Miguel A. Bartólome y Alica M. Barabas, Los sueños y los días. Chamanismo y nahualismo en el México actual (coords.), Vol, I, México, Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2013, pp.293. 49 Ibídem 50 Gary H. Gossen "Animal souls and human destiny in Chamula", en Man, Londres: Royal Anthropological Institute of Great Britain and Ireland,Vol, 10, n.º3, pp.448-461. 116 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. nahualizarse, se debía pasar por un meticuloso y arriesgado proceso, en el cual se debía descender a los dominios del inframundo. Para penetrar en las garras del inframundo era necesario adentrarse en el sueño, para ello era menester ingerir alucinógenos cómo hongos y plantas psicoactivas, o mejor dicho sustancias enteógenas. El biólogo Rodolfo Ángeles Argaiz 51 precisa que los hongos utilizados para rituales que involucran la alteración de conciencia y la percepción de cosas irreales, que denominamos alucinaciones, son los clasificados como enteógenos, ya que los enteógenos son agentes químicos o naturales, en este caso hongos o plantas que producen que el individuo que los ingiere experimente visiones divinas o que se sienta poseído por una divinidad. El termino fue acuñado en 1979 por investigadores tanto de las humanidades, Carl A. P. Ruck, J. Bigwood y J. D. Staples ,como de las ciencias naturales, R. G. Wasson y el Jonathan Ott. El vocablo nace de la palabra griega entheos que significa “dios adentro” y la raíz gen alude al devenir, por lo que el significado de enteógeno refiere a «lo que nos acerca a nuestro dios interior» o «que muestra nuestro dios interior. Los creadores del término, así como los especialistas en hongos y terapeutas dedicados en la prevención de las adicciones, sugieren utilizar este término cuando nos referimos al uso ritual de estos agentes, ya que el término alucinógeno tiende a ser peyorativo y le resta la importancia cultural de la visión o percepción experimentada. 52 Estas sustancias enteógenas, anteriormente denominadas alucinógenos, pertenecen al género de los psicotrópicos, dentro de los distintos psicotrópicos se encuentran los enteógenos, éstos al igual que otros psicotrópicos actúan sobre el sistema nervioso central, distorsionando la percepción de la persona. 53 Los enteógenos tienen la peculiaridad de modificar el ánimo, cambiar en momentos la cognición, alterar el estado de conciencia y modificar la conducta 54 . La alteración del estado de conciencia supone el experimentar percepciones extrasensoriales, llamadas alucinaciones, entendiendo éstas 51 Rodolfo Enrique Ángeles Argaiz, especialista en micología, Comunicación personal octubre 2020. 52 Recuperado en https://plantasmaestras.net/enteogenos/ el 19 de octubre del 2020. 53 José Luis Ángeles Gómez, el médico cirujano, maestro en Prevención Integral del consumo de drogas, cédula 8587331, Comunicación personal con octubre 2020 54 José Antonio López Sáez, Los alucinógenos, Madrid: Consejo Superior de Investigación Científica,2017, pp. 44-57. 117 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. como la captación de sonidos, imágenes, objetos o sucesos no reales, o al menos intangibles, 55 pero que para el intoxicado son reales. De acuerdo al señalamiento de González Torres (1983), en los rituales mexicas era necesario adentrarse en un estado alterado de conciencia, lo cual requería de ayunos, autosangrados y del consumo de psicotrópicos que causaran alucinaciones. 56 . Por ello en algunas ocasiones los antiguos nahuas, pero también los antiguos mayas ingerían un brebaje de cacao compuesto con hongos o/plantas enteógenas. 57 Cabe destacar que en la obra Los alucinógenos y La cultura (1980) 58 ya se había indicado que dichos estados alterados de conciencia podían ser alcanzados mediante las vías de automutilación, tortura, ayuno, laceración con espinas y danzas entre pueblos aborígenes antiguos de América del norte, prácticas que ciertamente acompañan los rituales extáticos en Mesoamérica. En la época prehispánica, la planta más utilizada cómo generadora de visiones divinas, fue la ninfea blanca llamada en náhuatl quetzalaxochiatl y en maya sak naab, 59 en términos de cosmovisión prehispánica la ninfea blanca permitía al sujeto adentrarse en el ámbito anecumenico y así percibir y experimentar aquello imperceptible por los sentidos, pero tan real y existente como lo tangible. Además del consumo ritual de esta planta, ingerían también el hongo de cabeza, llamado en maya holom ocox y en náhuatl tzontecomamácatl, este peculiar hongo es referido en el Popol Vuh. En los tocados de los wayoob plasmados en las vasijas policromas mayas, se aprecía la ninfea blanca, expresando así la importancia de esta flor para alcanzar el sueño inducido o trance 60 . El proceso del nahualismo comprende la entrada en trance o sueño inducido del brujo, hechicero, gobernante o chaman, ya que en el pensamiento indígena, 55 Ibídem, pp. 23- 24. 56 Yolotl González Torres, “Lo sagrado en Mesoamérica” en Revista Mexicana de Estudios Antropológicos, T. XXIX: I., (CDMX, 1983), pp.87-95. 57 Mercedes De la Garza Camino, Op. cit., pp.128-129. 58 Peter T. Furst, Los alucinógenos y la cultura, México, D. F: Fondo de Cultura Económica, 1980, pp. 3– 17. 59 Marlene Dobkin de Ríos, “ The influence of Psychotropic Flora and Fauna on Maya Region”, en Current Antropology, A world Journal of Sciences of Man, Vol,15, n.º 2, (Chicago, 1974), pp. 147–164. 60 Mercedes De la Garza Camino, Op. cit., pp. 136–137. 118 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. el sueño constituye el canal de comunicación entre realidades alternas, es decir el sueño sirve como espacio liminal entre el ámbito el ecumenico y el ámbito anecumenico. ¿Cómo se nahualizaban? Al margen de las distintas fuentes, históricas, iconográficas o etnográficas que detallen el nahualismo, hay constantes que se encuentran como esenciales, primeramente se debía realizar en la noche, los que lo practicarían, debían de haber ayunado y mantenido abstinencia sexual, 61 los sujetos facultados para el nahualismo tenían que haber nacido en ciertas fechas calendáricas, por ejemplo entre los nahuas, los días idóneos para nacer y ser nahual eran Ce miquiztli y Ome ácatl. 62 Asimismo debían haber bebido algo embriagante o que causará euforía, en ocasiones usaron enemas o fumaron tabaco, igualmente ejecutaban, acrobacias, flexiones y danzas inusuales, lo que afecta al cerebro permitiéndole entrar en un sueño inducido. 63 Ahora bien, de acuerdo al testimonio visual de las vasijas del Clásico y de los códices del Posclásico, durante el sueño inducido, se consigue que una entidad anímica posiblemente la que habita en el hígado del especialista religioso, se exteriorice. Sin embargo en el trance lo que se libera es el tonalli o b´aahis, pues durante el sueño, en un orgasmo o en un estado de intoxicación esta entidad puede abandonar transitoriamente al cuerpo. 64 Y durante el abandono del cuerpo que resulta en el proceso del nahualismo, lo cual sucede unicamente en el plano onírico, el especialista religioso realiza ofrendas de sangrías rituales, danzas acrobáticas, inmola a otros por decapitación, desmembramiento o cardiectomía y se despoja poco a poco de sus extremidades, en ocasiones de sus ojos y culmina con la mayor de las dádivas, el ofrecimiento de su propia cabeza, lo cual sólo es factible de ser ofrendado en el ámbito anecumenico. Posteriormente la entidad anímica es capaz de transmutarse en un animal o fenómeno meteorológico, tras lograrlo y concluir la tarea ya sea benéfica o maliciosa, para la cual posesionó a otra corporeidad, inicia el proceso a la inversa el nahual se 61 Yolotl González Torres, Op. cit., pp. 90-95. 62 Guilhem Olivier, Op. cit., pp. 78-86. 63 Tomás Pérez Suárez Op. cit., s/p. 64 Fray Bernardino de Sahagún, Op. cit., p.31. 119 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. despoja de la corporeidad ocupada temporalmente, y en el plano onírico recupera sus extremidades y órganos de los que se había despojado, para que cuando despierte todos sus componentes anímicos vitalicen su cuerpo. 65 Morir simbólicamente El auto desmembramiento y la decapitación autoinfligida son formas peculiares de morir voluntariamente en un plano simbólico pero riesgoso, pues cuando estas entidades anímicas se ausentan del cuerpo, el ser humano es sumamente vulnerable a varios peligros, entre ellos el ser atacado por los nahuales de alguien más, corre el riesgo de que su entidad anímica caliente proveniente de los astros, aquella que reside en la cabeza no retorne ilesa al cuerpo, tras ser liberada pues cuando un individuo se nahualiza, dicha entidad baja al frío y oscuro inframundo, es decir muere, se debilita. Así también cuando el especialista religioso muere simbólicamente por desmembramiento o autodecapitación, mimetiza a los dioses primigenios ya sea en eventos míticos, como la narración del Popol Vuh, o en acciones únicas de las deidades cuando en el inframundo, ambas recreadas en el momento ritual. De igual manera en ciertas occisiones rituales, cuando se les inmolaba a las víctimas sacrificiales que eran percibidos como la imagen de una deidad, se creía que dichas víctimas estaban nahualizadas por las deidades mismas, lo que de acuerdo a López Austin 66 permitía que los dioses penetrasen en el ámbito de la muerte, y al ser ritualmente inmolados las deidades descansaban se fortalecían, se nutrían, lo que les permitía entonces cumplir con sus deberes sagrados. De tal manera que tanto hombres como deidades necesitan morir símbólicamente para la adquisición de facultades extraordinarias, develando así que no hay nada más poderoso que la muerte ya sea física o simbólica. 65 Alondra Domínguez Ángeles “Autodecapitación y nahualismo” ponencia en compuescrito original presentado en el VIII Congreso Imágenes de la Muerte, Pachuca, Hgo: Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo en octubre 2018. 66 Alfredo López Austin y Erik Veláquez García, “Un concepto de dios aplicable a la tradición maya”, Arqueología Mexicana, n.º 152, (CDMX, 2018), pp.20-27. 120 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. Conclusiones Las vasijas mayas del Clásico, los códices del grupo Borgia y los mitos novohispanos convergen en presentar los elementos esenciales para nahualizarse mediante la muerte en el plano onírico. Espacio inframundano que demanda líquidos vitales, como la sangre devotamente derramada en las sangrías rituales, con la cual se nutre y agrada a las deidades, estas sangrías rituales eran celebradas antes de que el especialista religioso iniciara el proceso de nahualismo que se manifiesta en la transformación de la corporeidad, que sus entidades anímicas ocupan. La sangre que era ofrendada en el ecumeno por el especialista religioso, traspasaba simbólicamente la barrera entre el mundo tangible y el intangible, esto gracias a que era ofrendada en vasijas donde era sahumada, de tal manera que el aroma que emanaba era posible de llegar al ámbito anecúmenico. Además del ofrecimiento de la sangre y de los estrictos procesos que el especialista religioso debía cumplir, era menester la ingesta de plantas y hongos rituales, conocidos como enteógenos, los cuales poseen para la cosmovisión indígena, la virtud de conducirlos al anecumeno, pues mediante su consumo y el condicionamiento cultural de los especialistas religiosos, era posible que estos experimentar vivencias y presencias no perceptibles para los seres humanos. Dichas experiencias y vivencias, que los ajenos a esta cosmovisión denominamos “alucinaciones” eran para ellos manifestaciones de lo sagrado, por ello tras la ingesta de los enteógenos, los especialistas religiosos entraban en un sueño inducido, espacio en el cual debían de dar ofrendas, realizar acrobacias y despojarse de su propia corporeidad, por ello comenzaban desmembrando sus extremidades y liberando así el peso y cansancio que lleva el cuerpo, pero después debían de ser lo suficientemente incondicionales ante el oscuro inframundo. Los especialistas religiosos, que podían ser hechiceros, sacerdotes, gobernantes o chamanes; sujetos poderosos, dominantes, identificables y reconocidos, debían renunciar por completo a su identidad, pues al cercenar su propia cabeza, se están también despojando de su rostro, parte del cuerpo con la que se nos identifica y en la que se encuentran la mayoría de los sentidos con los que percibimos el mundo físico. Por lo que 121 Número 45, diciembre 2020, pp.99-121 Alondra Domínguez Angeles Autosacrificio y desmembramiento en el plano onírico. La renuncia a la corporeidad en el sueño inducido Dossier El Sueño: Análisis multidisciplinar. la autodecapitación supone la renuncia a su identidad física, la sumisión, la renuncia a sus signos de prestigio, la voluntad para estar sin sentidos en el oscuro, desafiante y frío inframundo, por lo que la autodecapitación implica el total rendimiento del mundo físico ante las fuerzas del inframundo, sin importar cuán poderoso seas, puesto que las propias deidades lo habían hecho para poder transfigurarse. De hecho al desmembrarse y auto-decapitarse en el plano onírico se está igualando a los dioses creadores en su paso por el inframundo, de tal suerte que sólo aquellos que tienen la disposición a tal renuncia, a dicho acto de rendición ante la muerte, son aquellos que merecen el privilegio de poseer la fuerza y control con la que dota el inframundo para poder externar una de sus entidades anímicas en otra corporeidad, y controlar desde el sueño inducido los actos y decisiones de esa otra criatura que están transitoriamente ocupando. Así que el elemento medular para nahualizarse mediante el sueño inducido es la total renuncia a la corporeidad.