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Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 29 * Arquitecto en PLANAR7 Arquitectos (Sevilla), y Schiattarella Associati (Roma). Investigadora del grupo Outarquías HUM853, Universidad de Sevilla. E-mail: [email protected]. Summary The program Centopiazze (One hundred squares), in the city of Rome in the 90’s, following the new approach proposed by Bohígas in Barcelona, intended to achieve a deep requalification of the complex city through a capillary network of interventions in public spaces, together with an important review of the mobility system and a reformulation of urbanism program, promoting the revision of the concept of public space and the intervention in the outskirts as the starting point for the renewal unitary image of the city. The objectives of decentralization, coordination and balance of the program were organized in immediate and pragmatic actions, leading to a set of urban projects which were applied at the same time in central areas and outskirts, with different results and success levels. This research proposes, from the interpretation of territorial dynamics where the actions were inserted and the identification of the diverse implementation keys, a possible model of analysis and monitoring of interventions in public spaces as well as a methodology for evaluating the results of the program. Key words Social transformation, Urban Requalification, Public Spaces, Square Resumen En la ciudad de Roma en los años 90 el programa Centopiazze (Cien plazas), en la por entonces nueva línea conceptual de la Barcelona de Bohigas, pretendió, por primera vez, una recualificación profunda del complejo sistema urbano a través de una red capilar de intervenciones en el espacio público, de la mano de una importante reestructuración del sistema de movilidad y una reformulación del sistema urbanístico, apostando por la revisión del concepto mismo de espacio libre y por la intervención en las periferias como punto de partida para la renovación de una imagen unitaria de ciudad. Los objetivos de descentralización, coordinación y equilibrio del programa se organizaron en actuaciones inmediatas y pragmáticas, dando lugar a una serie de proyectos urbanos, aplicados simultáneamente en zonas centrales y en áreas periféricas, con resultados y éxitos diversos. El presente estudio plantea, a partir de la lectura de las dinámicas territoriales en que se encuadraron las actuaciones y la identificación de las distintas claves de implantación, un modelo posible de análisis y seguimiento de intervenciones en espacios libres así como una propuesta metodológica de evaluación de los resultados del programa. Palabras clave Transformación social, Recualificación Urbana, Espacios Públicos, Plaza Centopiazze en Roma. La ciudad periférica a través del vacío Centopiazze in Rome. Pheriperal city through the void Claudia M.ª Sacristán Pérez* Fecha de recepción: 18-05-2016 – Fecha de aceptación: 18-10-2016 Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016, pp. 29-53.
Claudia M.ª Sacristán Pérez 30 Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 Premisa: Plazas. El programa de intervenir en el vacío En la complejidad de los procesos de intervención urbana nos movemos intentando encontrar el punto justo entre la previsión y la espontaneidad, procurando definir las directrices que guiarán el desarrollo de nuestras ciudades, sin limitar la intensidad de lo inesperado, de lo imprevisto. Buscamos la fluidez de tráficos y flujos intentando controlar y ordenar la riqueza de la vida urbana y al hacerlo, plasmamos en nuestras ciudades lo que somos, lo que creemos, lo que deseamos, haciendo que resulte un ser único y complejo formado por un número incontable de pequeñas realidades. Roma es una ciudad que ha sido construida y reconstruida sobre sí misma, donde la realidad urbana se ha creado destruyendo y combinando historias anteriores y reutilizando fragmentos y el armónico resultado pone a disposición del ciudadano un entramado caótico de calles, pasajes y plazas que constituyen la estructura y la identidad misma de la ciudad. La propuesta esencial del programa Centopiazze a finales de los años 90 fue, fundamentalmente, la de intervenir en la ciudad a través de la remodelación de los sistemas de movilidad y de espacios públicos de forma paralela a la revisión completa del sistema urbanístico, potenciando una concepción urbana de entramado dinámico de redes donde el espacio público, las áreas de agregación social e interrelación ciudadana, se planteaban como una de las prioridades más inmediatas. En una ciudad estructurada a través de sus plazas, se apostó por un sistema de actuaciones diseñadas con criterios únicos de calidad arquitectónica tanto en el centro como en la periferia, defendiendo una Roma única formada por identidades distintas. Se proponía la premisa de la plaza como espacio intrínsecamente social, reconociéndola como lugar de manifestación de la vida colectiva. Los espacios libres, pertenecientes a la ciudadanía y donde la clase social y el nivel económico no importaban, adquirían la posibilidad de jugar un papel crucial en la definición de una imagen urbana moderna (Ciorra, 1998) y de superar su condición episódica y fragmentaria para constituir un sistema único y reconocible que recuperase, a la vez, las identidades latentes de los diversos lugares. Objetivos de la investigación Considerando la diversidad de contextos que configuran la ciudad, y partiendo del análisis de las casuísticas socio-territoriales en las que tuvo lugar el desarrollo del programa, es difícil describir el éxito de sus planteamientos, pero dada la importancia de las cuestiones que suscitó en un marco como el de la urbanística romana es interesante acercarse a las plazas, sentarse en un banco, observar a los niños columpiarse y analizar cómo la gente usa el espacio, analizar si funciona o no. La presente investigación se propone estudiar, por tanto, si dichos planteamientos se pueden considerar aún vigentes, y si, de todas las actuaciones planteadas, en aquellas que más sinceramente se centran en la población residente, la reforma de las plazas de la periferia más inmediata, desligada de dinámicas turísticas o fuertes tensiones de conservación histórica, las pretensiones de la intervención dieron sus frutos.
Centopiazze en Roma. La ciudad periférica a través del vacío Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 31 Fases de la investigación Tras un primer análisis del marco de inserción del programa y de su contexto político, urbanístico y social, se analizan los planteamientos conceptuales del proyecto como punto de partida de las líneas operativas en las que se tradujeron sus objetivos teóricos. La pretensión de capilaridad e inmediatez de las actuaciones llevó a la utilización de una fórmula no planificada1 que, si bien en su momento simplificó enormemente los procesos, hace difícil hoy el estudio de pautas, criterios o estrategias seguidas, por lo que una importante parte de la investigación se ha centrado en el reconocimiento de líneas de acción y estrategias operativas en las que pueden englobarse, a posteriori, los proyectos incluidos en el programa, identificando las distintas casuísticas y elaborando un mapa de actuaciones que contribuye a la comprensión de los planteamientos generales del programa. Sobre dicho mapa, solapando el cuadro de actuaciones incluidas en el programa con el sistema de dinámicas territoriales en el que fueron inseridas, se propone un análisis de muestras específico desarrollado en una sucesión escalar de estudios de contexto y análisis de dinámicas espaciales y sociales así como una evaluación de los resultados de la intervención. Metodología de estudio y fuentes Para el desarrollo de la presente investigación ha sido utilizada como metodología de estudio la combinación de sistemas cuantitativos y cualitativos, en la consideración de la existencia de aspectos cuantificables en lo que respecta al uso del espacio público, y aspectos no cuantificables resultado de entrevistas personales o apreciaciones subjetivas. De este modo, una parte de la investigación se ha basado en: • Estudio y recopilación de material bibliográfico y cartográfico, utilizando como fuentes principales las bibliotecas de las universidades de Sevilla, Pablo de Olavide y La Sapienza. • Estudio y recopilación de material no indexado, como documentación de algunos de los proyectos de intervención urbana realizados en el contexto del programa Centopiazze. • Estudio de datos censales y estadísticos relacionados con la distribución social y espacial de la población, obtenidos a partir de las bases de datos del Istat (Istituto Nazionale di Statistica) y del Comune di Roma. • Realización de levantamientos planimétricos en las áreas de influencia de las muestras específicas analizadas según el método del estudio de caso. De forma simultánea, una segunda parte de la investigación se ha centrado en la recopilación y análisis subjetivo de datos no cuantificables, a través de: • Realización de levantamientos fotográficos de las áreas en estudio. • Procedimientos de observación y análisis perceptivo de las áreas en estudio en diversos horarios con estudio descriptivo, de contexto y comparación de uso y apropiación. 1 “Planificar Haciendo”, fue el eslogan de la nueva corporación política, que se materializó en un sumatorio de proyectos urbanos estratégicos que daban forma a la nueva planificación urbanística del municipio (Comune di Roma, 1999; Insolera, 2011).
Claudia M.ª Sacristán Pérez 32 Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 • Realización de entrevistas individuales2 a actores implicados. Encuadre de inserción del programa. Contexto político, urbanístico y social A inicios de los años 90 el gobierno local, formado por un equipo joven de profesionales y docentes universitarios,3 e inspirado por las últimas experimentaciones que se estaban desarrollando en Europa en lo referente a los procesos de intervención y renovación urbana, plantea un programa de actuación a través de proyectos urbanos con una intención extraordinariamente pragmática e inmediata (Insolera, 2011), centrándose en una solución atomizada de actuaciones en espacios públicos, simultáneamente en la ciudad histórica y en el desarrollo urbanístico reciente (García García, 2011; Ghio, F.R., en entrevista personal el 4.06.2012) bajo la pretensión de transformar la planificación de la ciudad a través del esquema de las relaciones entre los espacios, en una óptica fuertemente metropolitana de la ciudad. El panorama urbanístico existente en aquel periodo, cuya evolución en términos de superficie urbana se ilustra en la figura 1, era el de un plan general aprobado en el año 1962 y que, 30 años después, ni había sido agotado, ni había conseguido ejecutar las previsiones principales. Si bien la preocupación principal del periodo precedente había estado centrada en el acceso a la vivienda, los procesos de materialización de las pretensiones del plan habían producido tantas modificaciones que se hacía irreconocible su estructura original (Insolera, 2011). El horizonte de crecimiento planteado por el instrumento urbanístico había sido el de 5 millones de habitantes, para una ciudad que en el momento de la aprobación contaba con poco más de 2 millones (Istituto Centrale di Statistica, 1961). Sin embargo, en el año 1993 la población había alcanzado apenas los 3 millones (Istituto Nazionale di Statistica, 2008), de los cuales, más de 1 millón se encontraba en situación urbanística irregular. Las razones fueron diversas, pero fundamental el papel que asumió, durante las décadas de los 60 y 70, la especulación urbanística sucesiva a la aprobación de algunos instrumentos legales como la ley 1674 que, cargados de buenas intenciones, no supieron o no pudieron luchar contra la picaresca y la corrupción de ciertas entidades que absorbieron todas las posibilidades de desarrollo urbanístico de la ciudad elevando sin descanso los precios de la vivienda. Los Planes de Edificación Económica y Popular (PEEP) surgidos al amparo de la 167 pretendieron construir nuevos barrios residenciales autosuficientes que eliminaran la dependencia de las nuevas áreas de la Roma central, dando respuesta a la creciente demanda de vivienda de la población en un esfuerzo conjunto entre entes públicos y privados (Ferrarotti, 1970; Camera di Commercio, Industria, Artigianato e Agricoltura di Roma, 2007). La realidad, sin embargo, fue que la especulación encontró su juego principal en la parcelación de los terrenos colindantes a los clasificados por la 167 pues, con la consideración de los standards de calidad aportados por el eje de servicios y equipamientos asociado a esos nuevos barrios de edificación protegida, cuyos costes de urbanización que corrían a cargo del Ayuntamiento, adquirieron un nuevo status todas las zonas limítrofes y se incrementó el precio de la vivienda, mientras que los plazos técnicos de la actuación municipal y la crisis financiera 2 Han sido entrevistados como actores implicados en distintos momentos de la investigación, entre los meses de Mayo y Septiembre de 2012, además de Francesco Riccardo Ghio, coordinador del programa Centopiazze, varios profesores universitarios y arquitectos que desarrollaron su labor profesional en Roma en dicho periodo, equipos redactores de algunos proyectos del programa, ciudadanos residentes o titulares de actividades comerciales en las áreas de estudio, ciudadanos no residentes usuarios de las plazas analizadas y participantes de asociaciones de vecinos, contribuyendo todos ellos, desde distintas ópticas, a la comprensión del contexto y del desarrollo del programa. 3 De entre los componentes de la primera corporación Rutelli estaban Domenico Cecchini, profesor de Urbanística en la Facultad de Ingeniería de La Sapienza; Giuseppe Campos Venuti, profesor de Urbanística en el Politécnico de Milán; Francesco Riccardo Ghio, profesor de arquitectura de áreas verdes en el Instituto Quasar de Roma; o Gianni Borgna, profesor en la facultad de letras de la universidad de La Sapienza. 4 La ley 167, aprobada el 18 de abril de 1962 y publicada en la GU n.111 del 30.04.1962, constituyó un instrumento legal dirigido a favorecer la adquisición por parte de la administración pública de áreas centrales y bien conectadas con el fin de destinarlas a la construcción de vivienda pública.
Centopiazze en Roma. La ciudad periférica a través del vacío Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 33 del momento fueron retrasando la construcción de los equipamientos y servicios. Las zonas susceptibles de edificación estaban en manos de grandes sociedades pero los ciudadanos demandantes de vivienda no podían permitirse los precios que habían alcanzado, por lo que numerosas áreas quedaron sin desarrollar, bloqueadas y a la espera, mientras se iniciaba un verdadero mercado de compra-venta de terrenos libres (destinados a zonas verdes en el PGOU entonces vigente) en los que los ciudadanos fueron construyéndose nuevos barrios en mancha de aceite, carentes de servicios básicos y espacios libres y al margen de cualquier planificación (Ferrarotti, 1970). La realidad metropolitana quedaba configurada por un sistema funcional monocéntrico de periferias totalmente dependientes de un área central que, conservando su papel de concentración única de actividades urbanas (administrativas, políticas e institucionales), no se había apoyado a la vez en un sistema de redes de comunicaciones con el resto de áreas de su entorno, aspecto que se había procurado resolver, de algún modo y con posterioridad, mediante la realización de un complicado entramado de autopistas, produciendo a lo largo de los años 80 un relevante proceso de relocalización de actividades productivas, siempre ligadas a las redes de movilidad existentes, autopistas de circunvalación (como el Grande Raccordo Anulare) y aeropuertos (Campos Venuti, 2002; Valentino, 1997), que incrementaba, aún más, el uso del transporte por las vías de tráfico rodado, tradicionalmente única posibilidad de conexión.5 En este marco se inicia un programa de urbanismo en movimiento, “un plan-proceso” (Campos Venuti, 2002) que actúa a la vez en dos frentes. Por un lado se establecen las primeras líneas estructurales que conformarán el esquema general del nuevo Piano Regolatore. Por el otro, se establecen unas primeras líneas de acción inmediata asociadas a la estructura del plan que habrían de aportar mejoras a la realidad social y urbana de la población al margen de los plazos técnicos de la burocracia italiana, y entre ellas, la reforma de los sistemas de transporte y la recualificación del espacio público, asumiendo, por primera vez, que la mayor parte de la población residía en la periferia, y reconociendo que el fenómeno urbano reciente había generado una red sobre el territorio que había colocado “junto a los centros históricos construidos durante siglos en la lógica de la autonomía y de la identidad completa, los núcleos salpicados de la nueva generación de asentamientos, construidos en la lógica de la parcialidad y la distancia” (Secchi, 1997 p.125). Figura 1. Esquemas de la evolución urbana de la ciudad de Roma. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Insolera, 2011. 5 Compara Campos Venuti (2002), cómo la primera línea de metro de Madrid se inauguró en 1919 y cómo la ciudad de Copenhague planteó ya en 1947 su expansión apoyándose en 5 líneas de metro, mientras que la primera línea de metro de Roma, de las 2 que existían en 2012, era de 1976.
Claudia M.ª Sacristán Pérez 34 Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 Objetivos principales del programa. Fundamentos teóricos Organización de un sistema metropolitano Aceptada la idea del organismo único organizado en partes como modelo urbano, y asumiendo que una de las razones de la fragmentación y de la falta de consideración unitaria del sistema de espacios públicos derivaba de la propia condición múltiple de los organismos de control y de la falta de organización administrativa, el programa se establece como un proceso de coordinación, de reconocimiento de los valores existentes y de regeneración de los espacios públicos de la ciudad en toda su extensión, incorporando las periferias al fenómeno urbano completo. Entre otras propuestas se plantearon fuertes actuaciones de peatonalización y de aparcamiento que modificaron el entramado de la circulación urbana, apostando por que la ciudadanía aceptase los requerimientos del equilibrio colectivo antes que la comodidad individual, y apoyase el redimensionamiento de un sistema viario que sobrepasaba con mucho la carga máxima admisible. Coordinación administrativa y social Se creó un departamento específico, la Oficina Centopiazze, coordinado directamente desde el Gabinete de Alcaldía y en el que confluían todos los departamentos con competencias en la recualificación del espacio público además de la oficina de comunicación del ayuntamiento. Se puso en marcha una labor de monitorización de las actuaciones previstas desde las distintas administraciones y entidades sectoriales (obras públicas, parques y jardines, infraestructuras, empresas de servicios…) obteniendo un cuadro de previsiones de todos los departamentos y de los 19 distritos. Por lo que respecta a la participación ciudadana se estableció un sistema de peticiones a través del cual cualquier ciudadano o asociación de vecinos podía realizar propuestas de inclusión de espacios públicos dentro del programa, a fin de ser analizada su viabilidad, potenciando la comunicación con la ciudadanía a través de asambleas, encuentros, la televisión y publicaciones, informando de los avances en el proceso. En línea con el propio carácter experimental, tanto del programa como del proceso de implementación, y en la pretensión integradora de unir a todos los agentes que podían contribuir al debate, se establecieron convenios con la universidad para identificar los invariantes característicos y estudiar las posibles metodologías de diseño. El objetivo era obtener de forma simultánea manuales de diseño del espacio público que pudiesen servir como base para una intervención menos fragmentaria que la que venía existiendo, a través de los manuales de los Lugares del Colectivo Urbano y del Mobiliario Urbano del Ayuntamiento de Roma (Commissione di Cultura della Facoltà di Architettura di Roma, 1995), y si bien el éxito de las investigaciones no fue la obtención de ningún manual, sí resultó una publicación recopilatorio de los análisis realizados, Piazze e nuovi luoghi di Roma,6 editado por la Facultad de Arquitectura de La Sapienza. 6 Recopilación de estudios y análisis de distintos investigadores y docentes dirigido por Raffaele Panella, Piazze e nuovi luoghi collettivi di Roma: Il progetto della conferma e della innovazione. Publicado en 1997 en Roma por Fratelli Palombi.
Centopiazze en Roma. La ciudad periférica a través del vacío Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 35 Transparencia y calidad proyectual Considerando que, junto a los edificios y los monumentos, son las calles y las plazas las que caracterizan la ciudad a la que pertenecen (Ghio, 1997), se conciben una serie de criterios y de elementos invariantes que harían que todos los espacios públicos incluidos en el programa, por encima de su individualidad específica, fueran reconocidos como parte de un sistema mayor, englobando espacios de concentración social que tuvieran previamente una función fuerte para que pudiera ser potenciada con actividades de revitalización, informativas o culturales, incorporándose una serie de elementos repetidos que permitiesen configurar el conjunto de constantes espaciales y funcionales características del proyecto. Se activan también, como parte del programa, una serie de concursos de proyectos que abre a distintos profesionales la posibilidad de colaborar con la iniciativa y que, iniciando con el Borghetto Flaminio, termina de tomar forma con el concurso “Las plazas de barrio”, en el que se proponen 19 espacios públicos a proyectar según las características espaciales y funcionales determinadas del programa. Análisis general de actuaciones Análisis de contextos y dinámicas territoriales Considerando que el municipio de Roma cuenta con una superficie de 1 285,31 km2, según el Istat, Istituto Nazionale di Statistica de Italia, es necesario un primer análisis descriptivo de las diversas dinámicas territoriales que estructuran la lógica urbana, con el fin de poner de manifiesto las casuísticas contextuales justificativas de las distintas metodologías de implementación. Subdivisión del área urbana y tipos de contexto Existen tres tipologías de división por sectores en el municipio de Roma (Comune di Roma, 2016), reconocidas por el ayuntamiento y representadas en la figura 2, cada una de ellas con origen y alcance distinto, y utilizadas con fines urbanísticos, de gestión y/o estadísticos. La consecuencia principal de este hecho es que la caracterización completa de un área urbana específica se evidencia a través de su pertenencia a 3 diversos tipos de contexto, según las distintas subdivisiones. Figura 2. Subdivisiones del municipio de Roma en 2012. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Morelli et al, 2002.
Claudia M.ª Sacristán Pérez 36 Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 • Subdivisiónadministrativa: La división administrativa de Roma es resultado de un requerimiento legal de descentralización para municipios de más de 300.000 habitantes. En 2012, fecha de realización del presente estudio, eran un total de 19 distritos7 cuya delimitación quedó definida en 1972 y que son nombrados con numeración romana, cada uno de ellos regido por una sub-corporación local con atribuciones de competencias financieras, contables y de gestión, que es elegida a la vez que la corporación municipal por sufragio directo. • Subdivisiónurbanística: Establecidas en 1977 en función de tipologías edificatorias y usos a efectos urbanísticos y de gestión territorial, se identifican un total de 155 zonas homogéneas, numeradas dentro de los límites de los distintos distritos administrativos y definidas siguiendo soluciones de continuidad del tejido urbano. • Subdivisióntoponomástica: Corresponde a la distribución histórica y tradicional de los barrios, identificando, por tanto, la unidad “local” de funcionamiento con un total de 116. Resulta la zonificación más reconocida socialmente a la vez que regula la nomenclatura y numeración de las vías. Las distintas zonas toman el nombre de las antiguas divisiones de la ciudad romana, Rione en el interior de centro histórico, Quartiere en las zonas adyacentes, Suburbio en las zonas sucesivas más exteriores y Zona aquellas pertenecientes tradicionalmente al espacio agrícola de la Roma Antigua. Dinámicas territoriales principales Por lo que respecta a las dinámicas de funcionamiento, la realidad urbana está fuertemente marcada por el crecimiento urbanístico que ha tenido lugar en época reciente y que se había venido desarrollando, de forma natural, adosado al centro histórico, como una extensión extra-muros con la que, poco a poco, se ha ido fundiendo hasta conformar una unidad sujeta a actividades e intensidades homogéneas (en el esquema de la figura 3, de color rojo oscuro). De forma sucesiva, en las siguientes fases de crecimiento se han ido generando áreas de expansión apoyadas en las principales vías estructurantes conformando un tejido de núcleos con comportamientos similares e idéntica vinculación funcional con el centro histórico, que denominamos primera periferia, y que queda recogida en la franja existente entre la circunvalación interior (Tangenziale Est - Circonvalazione Gianicolense) y el anillo exterior del Grande Raccordo Anullare, según se indica en la figura 3. En un tercer nivel de crecimiento se recogen todas aquellas áreas urbanizadas que, situadas al exterior del Grande Raccordo, cuentan con unas lógicas funcionales independientes, sea por su carácter plausiblemente más agrario, sea por la distancia al núcleo principal, mostrando un comportamiento de menor vinculación con el centro y que denominamos segunda periferia. Identificación de estrategias operativas Según se representa en la figura 4, la interpretación de las metodologías de implementación lleva a la identificación de 4 estrategias principales. 7 La Resolución 693 del 11 de febrero de 1972 estableció las 20 circunscripciones originales. La Ley Regional 25 del 6 de marzo de 1992 constituyó la circunscripción XIV en el municipio independiente de Fiumicino y la Resolución de 22 de 19 de enero de 2001 constituyó las circunscripciones en “municipi”, que entendidas como una suerte de sub-municipios y a fin de evitar confusiones, traducimos aquí por “distritos” (Archivio Storico del Decentramento, 2012). Posteriormente, la Resolución 11 de 2013 modificó la distribución reduciéndolas a 15 con delimitación definida por la Resolución 392 de 2013.
Centopiazze en Roma. La ciudad periférica a través del vacío Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 37 Integración de obras ya en proyecto Como consecuencia de la monitorización realizada en los distintos departamentos y oficinas de distrito, se considera una primera línea en la que se incorporan al programa, como actuaciones inmediatas, las intervenciones previstas en los diversos departamentos consultados y que son englobadas en el nuevo sistema de financiación. Así, se comienza por integrar las acciones que se están llevando a cabo en la ciudad, y Piazza Vittorio, Sta. Maria Consolatrice, Largo Amba Aradam o Piazza di Pietralata, constituyen algunas de las primeras intervenciones incluidas en el programa. Peatonalización área central - entorno centro histórico Una de las intervenciones más visibles de todo el programa se desarrolla en la zona centro, con una fuerte modificación del sistema de circulación que funcionaba a través de un complejo entramado de vías de circulación principalmente basado en el transporte privado. Se opta por una importante peatonalización, incorporando al sistema Figura 3. Análisis de funcionamiento urbano – metropolitano. Fuente: Piano Regolatore de Roma, 2003.
Claudia M.ª Sacristán Pérez 44 Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 prácticamente la única en la que el espacio libre sobre el que se extiende es de acceso público, y se hace sencillo atravesar las varias zonas y situaciones pasando alternativamente vías de tráfico residencial, áreas con vegetación sin delimitar, ensanchamiento de vías que sirven de aparcamiento, bajos abiertos de edificios donde descienden los portales de acceso a las viviendas… El área cuenta con servicios de todo tipo, la actividad comercial, sin embargo, está desigualmente distribuida, habiendo prácticamente desaparecido el pequeño comercio de carácter local, que apenas tiene cabida en un entorno en el que la mayor parte de los recorridos se realizan en transporte privado. La población es variada desde el punto de vista socioeconómico, las viviendas del barrio INCIS fueron adjudicadas, en origen, a empleados estatales y funcionarios, y el resto de edificaciones surgieron como complejos privados con zonas verdes y pistas deportivas, además de un sector de edificación unifamiliar también de acceso restringido. El nivel resultante debería haber sido medio, sin embargo en 1974 parte de las viviendas estatales fueron utilizadas para realojar a chabolistas (Carraro, 2009), creando una fuerte disociación social que se percibe de forma muy patente en forma de división absoluta entre ambos lados del eje que constituye la vía Camillo Sabatini. A pesar de que el estudio de los censos de población aporten datos de niveles de ancianidad bajos y alta renovación en comparación con otros sectores de la periferia (Comune di Roma, 2012), puede observarse que es, principalmente, la población mayor de 65 la que se concentra en el entorno de la plaza objeto de estudio, y los jóvenes que frecuentan la plaza se dedican más a actividades de vandalismo que a disfrutar de los espacios libres. Son numerosas las asociaciones de vecinos y culturales en el distrito, de las cuales una de las que cuenta con mayor actividad es la de Torrino-Decima, el barrio objeto de estudio. Editan varias publicaciones vecinales (L’eco del Torrino, Chance) expresando las necesidades de la zona y mantienen un contacto constante con el gobierno local del distrito denunciando cuestiones de degradación y falta de mantenimiento de las áreas públicas. Una de las luchas principales en las que se ha visto involucrada esta asociación vecinal, de hecho, ha sido la de la intervención objeto de estudio, por considerar que no contó con la aprobación y el consenso vecinal ni tuvo en cuenta en el diseño los requerimientos locales (Lucarini, 2006). Evaluación del espacio El planteamiento del concurso proponía completar una parte del proyecto urbano original que no había sido realizado, dotando de cualidad de espacio libre al área central que había quedado sin identidad clara y que había sido asumido por la población como espacio verde. La situación central, casi de bisagra, en la que se unen los dos ejes estructurantes de la distribución edificatoria, así como la vinculación con las construcciones destinadas a equipamientos aportaban todas las características necesarias para convertirlo en un verdadero espacio de agregación e interrelación. El proyecto propuso un diseño que enfatizaba la modernidad de la arquitectura característica del barrio, conjugando una solución unitaria estructurada por una geometría irregular muy evidente que fragmentaba el espacio en 3 unidades de funcionalidad y tratamiento
Centopiazze en Roma. La ciudad periférica a través del vacío Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 45 diverso, una destinada a juego de niños, cerrada por un juego de setos altos que limitan la vista de la carretera, la segunda, en el mismo lateral, cruzada en diagonal por una hilera arbolada que recuerda el antiguo trazado de la vía Decima desde antes de la intervención, cuenta con bancos, instalaciones para la realización de ejercicios, varios elementos escultóricos y parterres con árboles, y la tercera, en el lateral opuesto de la vía, una explanada amplia perimetrada con bancos y varias zonas de árboles. Sin embargo, la parada de autobús y la fuente que formaban parte de la intervención han desaparecido, ambas objeto de vandalismo, y han sido sustituidas por una sencilla señal y un parterre que, manteniendo parcialmente la forma de la fuente original, ha modificado la altura del murete que la limitaba, pues cubría la fachada de los únicos locales comerciales del área. Los columpios están rotos y cubiertos de pintadas, el pavimento levantado por las raíces de los árboles y la hierba y los setos crecen sin control saliéndose de los parterres. Han desaparecido las esculturas y los quioscos y los bancos han sido sustituidos por otros de diseño más convencional. La mayor parte de los usuarios de la plaza son ancianos, sólo algunos adultos (sólo hombres) se sientan frente al único bar de la zona, en los bajos del edificio frente a la plaza. La asociación de vecinos explica que ese espacio se entendía como un área verde, y que el proyecto modificó esa identidad por un espacio pavimentado en el que la parte vegetal quedaba relegada a simples parterres y líneas de setos. La falta de vida urbana por parte de gran parte de la población, que se desplazan en transporte privado y desarrollan toda su actividad social fuera del barrio, tampoco contribuye a mejorar la interrelación en la plaza. Analizado el resultado por la propia oficina del concurso (Ghio, en entrevista personal en 4.06.2012), una de las posibles consideraciones desafortunadas en la definición del espacio fue la elección del diseño de los elementos del mobiliario urbano. Influenciados por la particularidad arquitectónica del entorno, se optó por un diseño moderno y específico para la parada de autobús, los bancos y la fuente, pero la población de esta zona, especialmente distante del centro, buscaba un sentimiento de pertenencia a la ciudad de Roma, y la excesiva diferenciación del mobiliario urbano fue entendida como una exclusión. Es probable que el descontento inicial con el diseño haya provocado el rechazo social al espacio tal y como está concebido, si bien es cierto también que la particular existencia de gran número de espacios libres en el entorno no facilita la agrupación en un único punto, y la diferenciación social de las dos zonas del barrio tampoco. La realidad Figura 8. Esquema de evaluación espacio - funcional de Pza. Camillo Sabatini. Fuente: Elaboración propia.
Claudia M.ª Sacristán Pérez 46 Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 es que para el paseante ajeno el espacio es agradable y funcional, y sorprende que carezca de la vida urbana y de la actividad social que cabría esperar de un espacio como éste. Plaza Ponte Milvio Contexto territorial y urbanístico La plaza de Ponte Milvio está situada al norte de la ciudad, en la orilla opuesta del Tíber y en línea con el eje histórico plaza del Popolo - plaza Venezia, constituyendo este puente el más antiguo de Roma, del año 109 a.C. La zona, que se extiende en la pendiente de la colina de la Farnesina, está rodeada por las instalaciones de la Villa Olímpica, la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores y, al otro lado del puente romano, la zona del auditorio, el villaggio olimpico y el recientemente construido museo de arte contemporáneo, MAXXI. La confluencia de la vía Tor di Quinto y el Corso de Francia producen un tráfico muy denso en la zona que, desde la peatonalización del puente, se propone también como un nudo del recorrido peatonal fluvial del Tíber, con el carril bici que corona la protección de la margen derecha y la bajada al paseo fluvial a la altura del puente Flaminio. Su situación estratégica hace de la estructura urbana del entorno el resultado de numerosas intervenciones a lo largo de la historia, conformándose como plaza urbana desde que en 1.806 Valadier le diera su forma almendrada y sus hileras de árboles, mostrando la confluencia de edificaciones de los años 30, 60 (consecuencia del período olímpico) y del resultado de las pretensiones de consolidación nacidas en los años 70, si bien aún hoy, el frente del llamado Lungotevere Milvio continúe sin estar resuelto (Comune di Roma, 1995). Análisis del entorno En la edificación que caracteriza la zona, manifestación de las múltiples fases en que se ha desarrollado su urbanización, se identifican hasta 6 estructuras diversas separadas por las vías principales que confluyen en la plaza. Al norte de la circunvalación del Foro Itálico se extiende una amplia zona residencial disgregada en edificaciones de tipo plurifamiliar con amplias zonas verdes privadas y una parte, de menores dimensiones, de mayor densidad y racionalidad, con edificación plurifamiliar en altura. En la franja intermedia, entre la circunvalación y el río, una parte Figura 9. Pza. Ponte Milvio. Fuente: Elaboración propia.
Centopiazze en Roma. La ciudad periférica a través del vacío Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 47 marcada por las instalaciones olímpicas, hoy en gran parte destinadas a distintas sedes de la universidad, y otra de mayor densidad, con edificaciones de varias alturas (de 2 a 7 plantas) alineadas a vial, construidas paulatinamente desde los años 20 hasta hoy. En la franja sur, a un lado de la vía Cassia las edificaciones son residenciales con bajo comercial en manzana cerrada, al otro, bloques lineales de planta baja libre, parte de las construcciones que caracterizaron las experimentaciones arquitectónicas del Villaggio Olimpico en los años 60. La zona de la margen derecha del río presenta una evidente ausencia de espacios libres públicos, que se pretende resolver con el acceso al paseo fluvial desde el puente Flaminio, cuya diferencia de cota, sin embargo, le resta funcionalidad. La plaza cuenta con todo tipo de equipamientos y existen actividades económicas de diverso tipo, si bien una de las cualidades históricas de la zona, el tradicional mercado que tenía lugar en el área actualmente destinada a aparcamiento, ha sido trasladada en los últimos años a las nuevas instalaciones permanentes de la zona colindante al Corso de Francia. Sin embargo, la arraigada costumbre del mercado en el entorno de la plaza no ha aceptado de forma natural este traslado (de apenas una manzana) y continúan colocándose puestos ambulantes en el lateral este de la plaza almendrada, entre los bajos comerciales y el límite de la acera, conformando un espacio complejo en el que conviven entradas de los portales, locales comerciales, terrazas con veladores, un paso peatonal norte-sur, hileras de farolas y árboles, puestos ambulantes y la descarga de mercancía para estos puestos. También la realidad social está constituida por una intensa mezcla. El nivel de extranjería está en torno al 14% de media (Comune di Roma, 2012) y el nivel socio-económico del área combina las estructuras del Villaggio Olimpico, al sur, adjudicadas a empleados estatales, con la de los complejos plurifamiliares privados de la parte alta de la colina, al norte, de muy alto nivel adquisitivo. Entre ambos, la realidad de la clase media como población residente y de una fuerte mezcla como población presente, con un 13% de niños inferiores a 11 años y un 26% de ciudadanos mayores de 65 (Comune di Roma, 2012), se mezcla con grupos de inmigrantes que, en la via Tor di Quinto, junto a unos almacenes de materiales de construcción, esperan que los constructores pasen necesitando jornaleros. La característica mezcla entre lo histórico y lo reciente, los distintos niveles económicos y las diversas procedencias de la población en este entorno, ha cristalizado en un sentimiento fuertemente arraigado de pertenencia que ha potenciado movimientos ciudadanos de diverso tipo: asociaciones ciudadanas, asociaciones de vecinos, grupos parroquiales… contribuyendo a canalizar las exigencias y las necesidades de la población de uno u otro modo, ya sea mediante el debate político, la denuncia mediante carteles o panfletos o con la ayuda de cáritas. Evaluación del espacio El proyecto proponía unificar los dos sentidos de marcha de la vía Tor di Quinto a su paso entre los puentes Flaminio y Milvio, de tal modo que recorrieran dicho tramo en la alineación de las edificaciones unificando el espacio libre al terraplén y al carril-bici que corona el muro de contención de la ribera fluvial. Se creaba, así, un espacio de suficientes dimensiones para constituir un verdadero paseo fluvial que
Claudia M.ª Sacristán Pérez 48 Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 salvaba la diferencia de altura a través de terraplenes vegetales y un pequeño edificio de servicios. En la zona de la plaza diseñaba pasos peatonales que permitían una concepción unitaria de las dos márgenes y centraba una isleta cubierta de césped en la forma almendrada, organizando los recorridos perimetrales con la misma forma de la plaza, marcando en el pavimento las zonas destinadas al movimiento (dotadas de indicaciones para ciegos y farolas) y las destinadas a la estancia (dotadas de bancos, papeleras y espacios para veladores). Desencuentros políticos, quejas de los comerciantes que veían el paso peatonal alejado de sus escaparates y falta de presupuesto dividieron la actuación en dos lotes, uno la plaza y el otro el paseo fluvial, de los cuales sólo la plaza ha sido finalmente realizada. La parte correspondiente al lateral del río continúa incompleto. En la parte ejecutada, los amplios espacios de acerado cuentan con una organización práctica de los recorridos, distribuidos en sucesivas franjas de acerados, vegetación, zonas de veladores… marcando en el pavimento las distintas áreas funcionales, servidas de papeleras, farolas, bancos, quioscos de prensa y vallas de separación de diseño simple. Se presenta como un verdadero nodo en el que ningún actor es predominante, la forma alargada y rodeada de árboles enfoca la mirada hacia la torre que da acceso al puente y hacia la iglesia de central, alternativamente, deslizándose sin pararse sobre los edificios que (carentes de interés estético alguno) cierran el perímetro. La definición de los recorridos a través de la planificación formal no resulta limitante, más bien organiza los flujos de una forma sencilla, de tal forma que el uso de los distintos espacios se hace con limpieza y de forma agradable. Si bien es una zona de tráfico muy intenso, los cruces son suficientes y están bien señalizados, y las distintas franjas (carriles de tráfico rodado, acerado, zonas de bancos, zonas de paseo…) están bien dimensionadas, permitiendo un uso fluido. En el lateral este, la zona prevista para veladores ha sido invadida de puestos ambulantes, por lo que estos se colocan en el área adyacente a los edificios, complicando el paso hacia las entradas, y quedando el recorrido longitudinal, con sus farolas y sus hileras de árboles, embebidos entre los veladores y los puestos, haciendo complicado el discurrir peatonal y dejando ocultos los quioscos entre las instalaciones añadidas, creando un caos de elementos desordenados. El uso de la plaza es reflejo exacto del contexto en el que se inserta, Figura 10. Esquema de evaluación espacio - funcional de Pza. Ponte Milvio. Fuente: Elaboración propia.
Centopiazze en Roma. La ciudad periférica a través del vacío Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 49 se suceden personas y situaciones de todo tipo, los flujos varían de intensidad según las horas punta y según los horarios de la actividad laboral y comercial, cambiando personajes y modos de apropiación del espacio. Coches, motos, furgonetas, autobuses… trabajadores que corren a la parada de autobús, jubilados paseando entre los puestos ambulantes y los veladores, personas de distintas nacionalidades que se sientan bajo un árbol, o se acercan a la fuente, o cruzan la plaza atareados, o que descargan mercancías, furgonetas aparcadas tras los puestos invadiendo los pasos de peatones, vagabundos tumbados en los bancos, niños corriendo detrás de las palomas… constituyen un nudo de relaciones en el que todo y todos parecen tener cabida. Conclusiones Evaluación de los planteamientos generales del programa Aun reconociendo que cuando se interviene en un espacio público el acierto, indudablemente, depende de los elementos físicos que lo componen y de la adecuación coherente del espacio y sus funcionalidades a los requerimientos de su contexto (Joseph, 1984), lo cierto es que la espontaneidad y ciertas casuísticas sociales se mantienen siempre como variables fuera de control. Por un lado, la pretensión de intervenir cualitativamente en los espacios más inmediatos a la vida de los ciudadanos es, ya de partida, un objetivo loable, y el hecho de que en este caso se hiciera mediante un procedimiento concursal constituyó la primera propuesta de transparencia en los procesos de adjudicación de proyectos. Por otro lado, la propia distribución espacial de la propuesta, incluyendo las periferias en la concepción unitaria de la ciudad, unido a la participación de todos los agentes relacionados, convierten al proyecto Centopiazze en un modelo de intervención, al menos desde el punto de vista teórico, donde la decisión de mejorar espacios que contaban ya con un reconocimiento social como espacios de agregación fue, además, un gesto responsable desde la concepción excepcional del espacio urbano, evitando posibles pérdidas de significado por inflación de signos. La complejidad de su puesta en marcha se materializó, paradójicamente, en una fuerte simplificación burocrática, que sin embargo, requiriendo una fuerte labor de coordinación interna por parte de la administración, se demostró una tarea de difícil prolongación temporal. La pretendida creación de convenios con la universidad tampoco dio los frutos que se plantearon, y el Manual de Diseño del Espacio Urbano nunca llegó a redactarse, si bien los análisis sobre el espacio público de la ciudad de Roma que resultaron no carecen de interés, sobre todo desde la perspectiva de la introducción del debate intelectual y académico en los procesos de intervención. Evaluación de la intervención en los espacios objeto de estudio El análisis de los distintos espacios objeto de estudio produce sensaciones desiguales. En primer lugar, muchas de las intervenciones previstas no fueron realizadas por problemas burocráticos, políticos o financieros, lo cual es ya una pérdida importante. Otras, entre las que se encuentran la plaza de Ponte Milvio, no fueron ejecutadas en su
Claudia M.ª Sacristán Pérez 50 Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 totalidad, quedando aún pendiente la parte, si cabe, más interesante del proyecto. Sin embargo el sector ejecutado de esta plaza juega un papel fundamental en la combinación de usos, recorridos, nacionalidades, niveles sociales… de la zona. Constituye una conjunción en sí misma de personas y de realidades, y sirve de bisagra entre fragmentos de ciudad caracterizados por tiempos y formas diversas y que busca plasmarse a modo de mosaico en el ruido y el desorden de un mercadillo ambulante. La plaza Balsamo Crivelli es un espacio lleno de actividad y de vida, un espacio excepcional en el que se encuentran todos los sectores de la población y que, a pesar de haberse desarrollado con una fuerte intervención formal, ha sabido captar las dinámicas sociales del entorno dando el sitio justo a lo previsto y lo imprevisto. La multiplicidad de usos y actividades que se desarrollan en esta zona se manifiesta a nivel espacial y temporal y la mirada apenas tiene tiempo de recoger los cambios que se van produciendo. El más desafortunado de los casos analizados, la plaza Camillo Sabatini, a pesar de ser un espacio agradable que apetece recorrer y disfrutar, carece de la consideración de espacio de agregación social por parte de la población local, que destruyó algunos de los elementos del proyecto. Un error de diseño que no tuvo en cuenta la ubicación de la única actividad comercial que había quedado en el barrio y de otras dinámicas sociales, como la necesidad de reconocimiento físico de su pertenencia a la ciudad, (probablemente de la mano de un error de gestión, que no fomentó el diálogo con la población a la hora de definir el proyecto) aíslan un espacio cuyo mantenimiento deficiente no hace sino aumentar el desapego de la población local. Las causas, probablemente, vayan más allá de un diseño desafortunado, y tengan que ver con cuestiones sociales de mayor calado, que habrían de ser objeto de un estudio más profundo que el desarrollado. Sobre algunos resultados actuales y la vigencia de sus planteamientos Pretender extrapolar conclusiones en ámbitos territoriales tan divergentes como los analizados es poco menos que arriesgado, así como considerar que tres ejemplos específicos puedan representar en modo completo un mapa tan complejo y variado como el de los espacios públicos de la ciudad de Roma, sin embargo sí se observan algunas coincidencias comunes en los tres casos estudiados que, precisamente por darse en los tres diversos contextos y por responder a cuestiones generales pueden llegar a ser representativos de algunos resultados del propio programa. En todos los casos se observa un mantenimiento deficiente de las instalaciones y de la vegetación. Los pavimentos tienen piezas rotas, los parterres y jardineras han cedido en algunos bordes, hay luminarias que no funcionan… aspectos que no pueden achacarse únicamente al mal uso sino a una actuación administrativa insuficiente. Sí es cierto que, entendido el proyecto como lo que fue, una propuesta experimental de puesta en marcha inmediata (que en la experiencia burocrática italiana era ya de agradecer), no hubo tiempo de probar materiales y seleccionar elementos de mobiliario urbano con la atención suficiente, acordarlos con los vecinos, elegir los diseños más interesantes y de mejor envejecimiento, y hoy por hoy es evidente que
Centopiazze en Roma. La ciudad periférica a través del vacío Hábitat y Sociedad (issn 2173-125X), n.º 9, noviembre de 2016 51 algunos de ellos no fueron acertados. Sería interesante retomar la idea del Manual del Diseño del Espacio Urbano, con un catálogo de los materiales y los elementos que hayan tenido mejor resultado y que pudiera servir como material de apoyo en futuros proyectos. Comparando los contextos territoriales y observando el estado actual de los espacios, es evidente que en algunos casos no llegaron a valorarse correctamente los rasgos de analogía y de diferencia, probablemente no se llegó a comprender su realidad individual, no fue suficientemente profunda la atención al contexto, y se optó por soluciones formales que pasaban por alto algunos requerimientos sociales de gran importancia. En cualquier caso, una de las consecuencias principales que sí suscitó el programa fue la propia revisión del concepto de espacio libre, pues colocada al centro de la estrategia de remodelación urbana, la plaza dejó de representar únicamente la interrupción de la edificación, para convertirse en un vacío generador, con la capacidad, incluso, de caracterizar y cohesionar la ciudad, y si bien el ímpetu inicial se encontró pronto con las dificultades financieras de un proyecto amplio y ambicioso, el proyecto Centopiazze significó una revolución en la intervención urbana en Roma, y ha dejado un importante legado físico y conceptual.
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