El coleccionismo desde el punto de vista de la Antropología
Abstract
El Coleccionismo es una actividad innata a la propia naturaleza del ser humano. Resulta interesante encontrar las motivaciones del coleccionista, por qué selecciona determinados objetos y qué pretende satisfacer o realizar al poner en práctica el coleccionismo. El objeto supone para el individuo una representación simbólica de necesidades y valores. Pero curiosamente no es suficiente un solo objeto, sino que se buscan más para crear una serie. El coleccionismo no consiste en la acumulación de objetos deseados y valorados sin más, sino que es un proceso ordenado y sistemático. El ser humano, en ocasiones, ha desarrollado una acumulación de bienes, que conlleva una protección y una acción inherente, la de guardar.
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I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores. Fátima Rosado de Rueda Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado artístico en España e Iberoamérica. EL COLECCIONISMO DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA ANTROPOLOGÍA ART COLLECTION ± AN ANTHROPOLOGICAL PERSPECTIVE FÁTIMA ROSADO DE RUEDA Universidad de Sevilla, España [email protected] Resumen: El Coleccionismo es una actividad innata a la propia naturaleza del ser humano. Resulta interesante encontrar las motivaciones del coleccionista, por qué selecciona determinados objetos y qué pretende satisfacer o realizar al poner en práctica el coleccionismo. El objeto supone para el individuo una representación simbólica de necesidades y valores. Pero curiosamente no es suficiente un solo objeto, sino que se buscan más para crear una serie. El coleccionismo no consiste en la acumulación de objetos deseados y valorados sin más, sino que es un proceso ordenado y sistemático. El ser humano, en ocasiones, ha desarrollado una acumulación de bienes, que conlleva una protección y una acción inherente, la de guardar. Palabras clave: Coleccionismo, Antropología, Patrimonialización, Guardar, Motivaciones. Abstract: Collecting is an innate activity to the nature of the human being.It is interesting to find the motivations of the collector,why selects certains objets and aims to meet or perform to implement collecting. The Object poses to the person a symbolic a representation of needs and values. But curiously, a single object is not enough, but looking for additional ones to create a number of them. Collecting is not the accumulation of desired and valued objets without more, however it is an orderly and systematic process. Human beings, sometimes, has developed an accumulation of goods involved with a protection and inherent action: to protect. Keywords: Art collection, Anthropology, Making Heritage, To Protect, Motivations. 203
I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores. Fátima Rosado de Rueda Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado artístico en España e Iberoamérica. INTRODUCCIÓN La palabra Antropología procede etimológicamente del término griego Anthropos que significa humano y de otro término Logos que significa conocimiento. Por lo que una definición escueta sería que la Antropología es la ciencia que abarca el estudio del ser humano, de su realidad y sus aspectos biológicos y sociales. La Antropología es una ciencia que abarca los aspectos biológicos, sociales, lingüísticos y culturales del ser humano. Por lo que es una ciencia holística que abarca todo lo concerniente al hombre1. Analizaremos el concepto de Antropología Cultural para pasar a continuación al de Patrimonio Cultural y el Artístico y así poder profundizar en un comportamiento o afición del ser humano como es el coleccionismo. Una actividad que se ha desarrollo desde la Antigüedad motivado por diversas causas e intereses, en ocasiones particulares, económicos o propagandísticos. Actividad que en ocasiones se convierte en obsesiva y que algunos autores la relacionan con trastornos sexuales como Jean Baudrillard. Existe poca literatura relacionada con el Coleccionismo y el Coleccionista. A pesar de ser una actividad de relevancia que funciona como un negocio altamente lucrativo. Resulta ser una actividad económica y un reflejo de motivaciones muy personales a la hora de acumular objetos. Y por estos dos motivos resulta llamativo que no exista más literatura concreta sobre el tema y sobre las motivaciones que llevan al individuo a coleccionar. La idea del presente análisis es la de indagar sobre el mundo del Coleccionismo y sobre las motivaciones y algo de la personalidad del coleccionista. Se trata de conocer un poco más al individuo que decide reunir, guardar y proteger una serie de objetos especiales o extraordinarios para él. Analizar un comportamiento humano y social desde un punto de vista antropológico. Se hablará del objeto en cuestión, y se pondrán algunos ejemplos de famosos coleccionistas a lo largo de la historia., y de Museos y espacios expositivos curiosos. ANTROPOLOGÍA CULTURAL Comencemos por definir cultura. Etimológicamente proviene del término latín Cultus, vocablo que a su vez deriva del término Colere que significa cuidado del campo 1 KOTTAK, Conrad Phillip: Espejo para la Humanidad. Introducción a la Antropología Cultural. Madrid, 2003, p. 3. 204
I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores. Fátima Rosado de Rueda Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado artístico en España e Iberoamérica. o del ganado. Con el paso GHO WLHPSR HO WpUPLQR &XOWXUD VH DVRFLy DO ³FXOWLYR GHO HVStULWX´. Y según la Real Academia Española se define como Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc. Es decir, que abarca numerosas parcelas de la vida cotidiana del hombre y se desarrolla en grupos sociales. La Cultura no se desarrolla individualmente, sino en grupos. Los hombres somos sociales por naturaleza, por ello compartimos estilos de vida y comportamientos comunes que se adquieren en la infancia. Es fundamental el aprendizaje en este período vital del ser humano; realmente es el momento en el que el hombre se sociabiliza, aprende el estilo de vida que le va a rodear inicialmente, es el momento en que aprenderá comportamientos cotidianos que le permitirá evolucionar y compartir experiencias con sus semejantes. De hecho, si no experimentase este periodo no llegaría a formar parte de un grupo social convencional. Lo que el ser humano aprende en la niñez es lo que le permite ser partícipe de la vida social comunitaria2. Los objetos también son cultura. El uso de determinados objetos en situaciones concretas garantiza que formen parte del estilo de vida de un grupo de humanos que comparten una experiencia común, un comportamiento, una afición. Estos objetos llegan a conformar lo que conocemos como Patrimonio Cultural aunque éste es un concepto un tanto subjetivo y dinámico, como indica el IAPH, ya que no depende de los objetos en sí sino de los valores que la sociedad les atribuye en cada momento de la historia y en cada distinto lugar. ANTROPOLOGIA DEL ARTE Las artes plásticas forman parte de la cultura del ser humano desde época primitiva y por ello la Antropología también analizada su desarrollo y progreso a través del paso de los siglos. A finales del siglo XIX observamos un interés por parte del paradigma evolucionista por estudiar el hecho de acumular, comparar y clasificar todo tipo de elementos característicos de diferentes grupos humanos incluidos los artísticos con la finalidad de encontrar las similitudes y diferencias que darían cuenta de la unilateral evolución de la Cultura humana. Por otro lado, el particularismo de Franz Boas defendía 2 KOTTAK, Conrad Phillip: ³/D&XOWXUD´en Espejo para la Humanidad. Introducción a la Antropología Cultural. Madrid, 2003, p. 21. 205
I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores. Fátima Rosado de Rueda Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado artístico en España e Iberoamérica. el desarrollo histórico particular de las diferentes culturas. Pensaba que diversos grupos sociales podían tomar distintas vías de desarrollo cultural. Para Boas ningún elemento cultural podía analizarse sin tener en cuenta la historia particular del grupo al que pertenecía. Ambas posturas llevarán al estudio y análisis del arte primitivo para comenzar con el estudio del Arte en el ámbito de la Antropología. De manera que la Antropología del Arte surge como interés por estudiar esas primeras manifestaciones artísticas de los grupos primitivos, que se mostraban habitualmente en las primeras Exposiciones Universales celebradas a partir de mediados del siglo XIX. Tras décadas de investigación, a mediados del siglo XX, la Antropología se centrará en la búsqueda de la base conceptual del Arte en cada sociedad y el sentido que tienen las obras artísticas para sus miembros. Según esta idea el Arte intenta ordenar el interno sensible que rodea al grupo, de manera que se profundizará en el sentido simbólico que tienen los objetos artísticos, qué transmiten, cuál es su relevancia en el grupo teniendo en cuenta su contexto de producción y consumo. ¿A QUÉ LLAMAMOS PATRIMONIO CULTURAL? A menudo nos encontramos con distintas expresiones para referirnos al conjunto de bienes materiales e inmateriales considerados de valor por una comunidad. En ocasiones denominamos este conjunto como patrimonio histórico, patrimonio cultural o bienes culturales. Según la Convención del Patrimonio Mundial, el Patrimonio Mundial lo conforman aquellos bienes, tangibles e intangibles, con valor artístico, histórico, científico, etnológico y antropológico. Y como Patrimonio Artístico se entienden aquellas manifestaciones de arte con un valor cultural dentro de una comunidad, de manera que el patrimonio artístico es parte del Patrimonio Cultural3. PATRIMONIALIZACION. PATRIMONIALIZAR Y GUARDAR La Patrimonialización consiste en declarar como Patrimonio un bien cultural o natural. Una vez reconocida esta categoría del bien, el ser humano, en ocasiones, ha desarrollado una acumulación de bienes que conlleva una protección y una acción 3 MORALES, Alfredo J.: Patrimonio histórico-artístico. Madrid, 1996, p. 9. 206
I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores. Fátima Rosado de Rueda Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado artístico en España e Iberoamérica. inherente, la de guardar.El hombre en su trayectoria vital ha considerado que determinados bienes son merecedores de protección y evidentemente necesitan ser guardados (acumulados) y protegidos. Los antropólogos Maurice Godelier y Weiner observaron en sus investigaciones etnográficas que existían dos tipos de objetos4: los que se intercambiaban diariamente y aquellos que eran guardados, conservados. El motivo de guardarlos se debía a que eran considerados, en la sociedad a la que pertenecían, como únicos y singulares. Esos objetos poseían un valor trascendental para la comunidad a la que pertenecían. El hecho de guardar esos objetos conlleva una protección del mismo sobre el tiempo y el intercambio. De hecho, el objeto cambia su naturaleza de ordinaria a extraordinaria. El hecho de guardar es un proceso productivo nunca acabado5. Para conservar el objeto la acción de guardar debe ser continuamente renovada y actualizada, si no el objeto pasaría a circular nuevamente o desaparecería por la falta de conservación o por su destrucción final. Guardar es una característica inherente a un objeto guardado, que haya sido convertido en patrimonio por un grupo social. La acción de guardar un objeto especial o extraordinario, es decir Patrimonializar un bien de interés, para Wiener y Godelier, es un proceso que se ejecuta en tres pasos: singularización, valoración y preservación6. Para conseguir la singularización de un objeto7, Kopytoff (1986) partía de la premisa de que existen dos tipos de objetos: los comunes u ordinarios y los singulares o extraordinarios. Entonces, el objeto que se guarda será el singular o extraordinario porque se le considera un objeto único que debe ser conservado y protegido. Y es singular debido a su historia particular, la suya, sus circunstancias; inicialmente este objeto sería uno común, pero por algún motivo se le consideró especial y perdurable. Para considerarlo como tal requiere un reconocimiento público, algo que lo matice como especial. La valoración8 es el paso en el que a ese objeto elegido se le concede un valor especial o extraordinario. Es importante considerar que este objeto especial tiene que sometérsele a cierta comparación para destacar unas cualidades sui generis y 4 DEL MÁRMOL, Camila, FRIGOLE Joan y NAROTZKY, Susana: Los lindes del patrimonio. Consumo de valores del pasado. Barcelona, 2010, p. 43. 5 DEL MÁRMOL, Camila, FRIGOLE Joan y NARTOZKY, Susana: Los lindes«op. cit., p.44. 6 DEL MÁRMOL, Camila, FRIGOLE Joan y NARTOZKY, Susana: Ibídem, p. 46-47. 7 DEL MÁRMOL, Cecilia, FRIGOLE, Joan y NAROTZKY, Susana: Íbid., p. 47. 8 DEL MÁRMOL, Cecilia, FRIGOLE, Joan y NAROTZKY, Susana: Íbid., p. 49. 207
I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores. Fátima Rosado de Rueda Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado artístico en España e Iberoamérica. comparársele con otros objetos contemplados en la misma narrativa como se hace en Museos y Colecciones, y así destacar esos caracteres que hacen extraordinario el objeto. La preservación9 del objeto consiste en protegerlo del tiempo y de su uso inicial en muchos casos. Los objetos que son considerados mercancía pierden valor con el paso del tiempo; el objeto ³HOHJLGR´, sin embargo, el que ha sido singularizado gana valor precisamente con el mismo paso del tiempo. Existe un museo actual en Múnich que expone en sus salas elementos cotidianos que un día fueron fruto del nuevo diseño y la nueva funcionalidad y que hoy se muestran como objetos especiales y extraordinarios: Pinakothek der Moderne. Múnich. Y es que no debemos olvidar que objetos que anteriormente han tenido un uso funcional, en ocasiones se han convertido en singulares. El objeto moderno ha sido liberado de su función inicial y pasa a formar parte de esa acumulación, pasar a formar parte de un Coleccionismo contemporáneo. La Patrimonialización tal como la conocemos se da en sociedades capitalistas y no en sociedades de intercambio y consumo de supervivencia. El guardar sistemáticamente objetos declarados extraordinarios conlleva la acumulación de bienes que en ocasiones tendrán un valor histórico, otras artístico, etnográfico, como diseño industrial, y también un interés por único, inédito, extraño, raro y es que responden a un interés también de testimonio, recuerdo, nostalgia, evasión, es como si en ellos existiese una supervivencia del orden tradicional y simbólico. Aunque el discurso se ha centrado en la acumulación de objetos singulares para guardarlos y conservarlos y así llegar al tema del Coleccionismo más adelante, no podemos olvidar que espectáculos turísticos y rituales étnicos también son declarados Patrimonio Cultural. Y de paso recordar que en ellos se identifican objetos que inicialmente tuvieron un uso cotidiano, diario y que pasaron más tarde a formar parte del Patrimonio étnico de una sociedad, bien porque hayan desaparecido o por su falta de funcionalidad. Muchos de ellos los encontramos en Museos como el de Artes y Costumbres Populares de Sevilla. Dediquemos un espacio a lo que Jean Baudrillard llamó el Mito del Origen10 refiriéndose a aquellos objetos antiguos que despiertan tanto interés en las Colecciones. Y es que el objeto antiguo despierta un interés distinto al funcional, vive en y para el presente, tiene su razón de ser en la actualidad, mientras que el objeto mitológico ya 9 DEL MÁRMOL, Cecilia, FRIGOLE, Joan y NAROTZKY, Susana: Íbid., p. 50. 10 BAUDRILLARD, Jean: El sistema de los objetos. México, 1969, p. 84. 208
I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores. Fátima Rosado de Rueda Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado artístico en España e Iberoamérica. vivió su presente y ahora vive un tiempo consumado (se diría que ha pasado a mejor vida, pero no porque haya desparecido sino porque ha superado su tiempo, su función, su validez funcional para pasar a ser objeto de culto); ahora pasa a formar parte de un grupo selectivo, pasa a ser acumulado, y a adquirir un valor añadido que es el de la unicidad y singularidad. Baudrillard distingue dos aspectos en la mitología del objeto antiguo: la nostalgia de sus orígenes y la obsesión de la autenticidad. Bien es verdad, que en numerosas ocasiones demostrar y asegurarse de la autenticidad de un objeto antiguo conlleva una verdadera obsesión y se desvirtua la idea original de acumular para recordar un testimonio o un recuerdo11. Para Baudrillard existe el fetichismo del objeto antiguo: todo objeto antiguo es bello ³simplemente porque ha sobrevivido y se convierte por ello en signo de una vida anterior´12. La posesión del objeto único y raro es lo que atrae al coleccionista, es el fin ideal de la apropiación, acumulación13. El objeto único obsesiona y da sentido al coleccionista que en ocasiones se obsesiona y busca desesperadamente ese objeto que le falta para completar una serie: ese objeto se volverá una obsesión, y se convertirá en único para el coleccionista porque es el último que le falta en esa serie, y no es un efecto de codicia sino de necesidad; y cuando aparezca ese objeto, el individuo pierde su sentido. Esa falta es un constante sufrimiento pero a la vez es la constante motivación para alcanzar el sueño perseguido. Sufrimiento a la par que motivación14. En estos últimos párrafos nos hemos centrado únicamente en el hecho obsesivo y compulsivo de coleccionar como si se tratara de acumular y acumular, y no hemos reparado mucho en la naturaleza del objeto coleccionado. Coleccionar, escoger y reunir no es lo mismo que acumular15. Esos objetos tienen un interés artístico, histórico, etnográfico. La colección emerge hacia la cultura y esos objetos tienen proyectos de exhibición e incluso como fuente de ganancias. 11 BAUDRILLARD, Jean: El sistema«op .cit., p. 86. 12 BAUDRILLARD, Jean: Ibídem, p. 94. 13 BAUDRILLARD, Jean.: Ibid., p. 103. 14 BAUDRILLARD, Jean: Ibid., p. 105. 15 BAUDRILLARD, Jean: Ibid., p. 118. 209
I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores. Fátima Rosado de Rueda Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado artístico en España e Iberoamérica. EL FENÓMENO DEL COLECCIONISMO El Coleccionismo es una actividad innata a la propia naturaleza del ser humano, aunque evidentemente hay niveles y niveles. Desde tiempo inmemorial el hombre ha coleccionado o acumulado objetos de interés16. Existen más justificaciones psicoanalíticas pero realmente como demostró Lerner (1961) el coleccionismo puede tener una función concreta en cada individuo y satisfacer las necesidades del mismo en un momento concreto de su vida como las de apego, pertenencia a un grupo, autoestima, y en muchos casos y a partir del siglo XVIII y XIX como inversión económica con vistas al futuro; esto sobre todo se dará desde principios del siglo XX a nuestros días17. El Coleccionismo ha sido poco estudiado desde el punto de vista económico y social, aunque contamos con algunas referencias a lo largo de la Historia: - Cicerón escribió que el Coleccionismo estaba recomendado para los altos cargos militares, exactamente el de conchas marinas porque servía para liberar la mente humana y era una acción más relajante que coleccionar obras de arte porque ésto último estresaba. Con las conchas marinas la mente se liberaba y el individuo se relajaba antes de iniciar una batalla. - Para Marx el Coleccionismo forma parte de la manera de vivir la Burguesía y se trata de una actividad nada positiva porque lleva a la mercantilización de la obra de arte. Llegó a establecer algunos arquetipos como fetiche, obsesivo, excéntrico (algún tópico sigue activo). - Theodor W Adorno perteneciente a la Escuela de Frankfurt considera el coleccionismo desde el mismo punto de vista que Marx. - Sigmund Freud lo analizó desde el enfoque del psicoanálisis. Él mismo era un gran coleccionista. Lo vincula a la etapa anal del niño. Ve en el coleccionista una personalidad con falta de cariño y que necesita ordenar el mundo que le rodea y este mundo va a ser su colección que tiene que ordenar. - Walter Benjamín perteneciente también a la Escuela de Frankfurt, filósofo y crítico de $UWH HVFULELy \ SXEOLFy HQ ³+LVWRULD \ &ROHFFLRQLVPR (GXDUG )XFKV´GRQGHDQDOiza la personalidad de su amigo que era coleccionista de arte 16 3,1,//26&267$,VDEHO ³El coleccionista y su tesoro: la colección´, en Actas del XX Congreso anual de AEDEM, vol. 1. Palma de Mallorca, 2007, p. 809. 17 3,1,//26&267$,VDEHO³(OFROHFFLRQLVWD«´ op. cit., p. 811. 210
I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores. Fátima Rosado de Rueda Coleccionismo, Mecenazgo y Mercado artístico en España e Iberoamérica. contemporáneo y de arte erótico. Lo considera excéntrico y obsesivo, que contemplaba la vida como drama y tragedia, y encontraba el coleccionismo como vía de escape. - Vallejo Nájera escribió un tratado en el que consideraba el Coleccionismo como una patología sana para el ser humano porque fomenta el autoconocimiento y el del mundo que le rodea. - Destaquemos en esta OLVWDD-HDQ%DXGULOODUGTXHHVFULEHVXREUD³(O6LVWHPDGH ORV2EMHWRV´(1969). MOTIVACIONES DEL COLECCIONISTA Resulta interesante encontrar las motivaciones del coleccionista, el porqué selecciona determinados objetos y qué pretende satisfacer o realizar al poner en práctica el coleccionismo. Se han estudiado y analizado motivaciones innatas del ser humano. En 1943 Abraham Maslow diseñó una jerarquía de las necesidades humanas, conocida como La Pirámide de Maslow en la que defendía que a medida que el ser humano satisfacía las necesidades más básicas, trataba de desarrollar necesidades y deseos más elevados. El orden de estas necesidades era el siguiente: en el primer nivel o inferior se encontraban las fisiológicas, seguidas (de forma ascendente) las de seguridad y protección, de aceptación social, de autoestima y de autorrealización18. La tesis de que el coleccionismo responde a muy diversas necesidades es una constante. Pero no acaban de darse respuestas sobre la personalidad y los valores que llevan a un coleccionista a interesarse por un tipo de objetos concretos19. Podríamos concretar algunas motivaciones individuales como: - Deseo de posesión, el no querer compartir una obra de arte concreta, por ejemplo. Se relaciona este comportamiento con los coleccionistas obsesivos. William Randolp Hearst fue un magnate de comunicaciones en el que se inspiró 2UVRQ :HOOHV SDUD GLULJLU \ SURGXFLU OD SHOtFXOD ³&LXGDGDQR .DQH´ en 1941. Dicho magnate viajó por Europa y compró numerosas antigüedades, compró bastante en España. Al fallecer se comprobó que muchas de las cajas llevadas a 18 PINILLOS COSTA, Isabel: Ibídem, p. 813. 19 PINILLOS COSTA, Isabel: Ídem. 211