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Espacios Encontrados

López de la Cruz, Juan José

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í ndice [ e i o ios de ap oximación ] ] 159 [ í ndice La ehabili ación a qui ec ónica se ha ocupado adicionalmen e de ecupe a aquellos edi icios o con- jun os edi ica o ios obsole os conside ados bienes cul u ales. El alo pa imonial ha sido la azón y el a gumen o que ha posibili ado su edención po encima de o as conside aciones de ca ác e p agmá ico o medioambien al. Espacios c eados pa a el homb e han sido einco po ados como ales aunque hayan su ido un desplazamien o semán ico a a és del p og ama y espacios des inados a los medios de p o- ducción han sido econ e idos a a és de una nue a mi ada descon ex ualizado a. Pod íamos deci que espacios pensados pa a se ocupados han man enido su condición de luga es habi ables aunque hayan cambiado de signi icado y de iempo. Se ía posible pensa en una posibilidad más, el Espacio Encon a- do , la posibilidad de ocupación de un luga insospechado, el descub imien o y la pues a en alo a a és del p oyec o de e i o ios esiduales, e ales de la a qui ec u a y las ciudades no p e is os pa a su u iliza- ción que han quedado ol idados o condenados a se me os espacios se ido es in au ilizados o inú iles. En el con ex o a qui ec ónico exis en p ocedimien os análogos a los del eady-made en los cuales a pa i de un espacio pe cibido socialmen e como ajeno a la cul u a, median e un p oceso de edenominación y descon ex ualización que lo acíe de signi icado se puede gene a una nue a in e p e ación pa a és e. En a qui ec u a, siemp e necesi ada de ajus a los p ocedimien os impo ados de o as disciplinas a sus p opios códigos y ci cuns ancias, se ía más p eciso habla de desplazamien os semán icos en la medida en que esul a di ícil imagina una descon ex ualización de és a sino como cambio de las ci cuns ancias en o no a las que ue ideada. Es e desplazamien o semán ico puede sucede median e una ope ación p e ia de aciado de su signi icado o iginal, a ende únicamen e al obje o, cons ucción o espacio pa a, a pa i de ahí, con e i le nue as in e p e aciones. El adje i o encon ado que p ecisa el í ulo de es a comu- nicación emi e a la posibilidad de eu ilización de aquellos espacios ol idados que se man ienen la en es a la espe a de se descubie os, espacios que se o nan deseados a a és del p oyec o que les con ie e una nue a in e p e ación. Las dis in as in e enciones aídas, de di e sas escalas u ocu idos en épocas dis an es, ienen en común un cie o ca iz aza oso donde la opo unidad de la inco po ación a nues o mundo apa ece des elada du an e el p oceso de análisis y c eación de la ob a. Pod íamos deci que es la ealidad encon ada la que demanda su eu ilización eco dándonos el a o ismo duchampiano de que “Es él el que e elige, po deci lo de alguna mane a“ en e e encia al mé odo de búsqueda de un eady-made . El hallazgo y conside ación de los luga es ol idados de la a qui ec u a pe mi e expe imen a espacios ESPACIOS ENCONTRADOS Juan José López de la C uz, A qui ec o (Se illa, España) Palab as cla es: Espacio ol idado-Espacio la en e-Espacio deseado Ins i ución: P o eso asociado del Dp o de P oyec os A qui ec ónicos de la E.T.S. de A qui ec u a de Se illa [email p o ec ed] Juan José Lopez de la C uz h mhc ] 160 [ í ndice asociados a la silue a del espacio con encional, como si se a ase de eg uesa y ocupa la línea de sec- ción que lo delimi a. El p oyec o puede in en a un luga pa a la a qui ec u a en es os si ios imposibles, no malmen e ol idados po el ca ác e u ili a io de la a qui ec u a que a o ece el desconocimien o po pa e de los ciudadanos de sus en esijos y bambalinas. Se pod ía habi a el g oso del lími e del espacio co idiano, de nues as ciudades y del e i o io a la mane a en la que la a is a islandesa Ka in Sigu da - dó i p e ende hace angibles los espacios in isibles de nues o medio. En High Plane V , la ins alación que en 2007 expuso en la gale ía P.S.1 asociada al MOMA de Nue a Yo k, Sigu da dó i pe mi e al isi- an e aden a se en el also echo de una de las salas de exposición a a és de unas escale as de mano y eme ge en medio de un paisaje á ico en un b illan e y suge en e descub imien o de los espacios ocul os de nues o hábi a . Si ios ocul os a la isión co idiana, geome ías complicadas, dimensiones al lími e de la escala humana, espacios ol idados que el p oyec o de a qui ec u a puede llega a oma in en ando un nue o modo de ocupación. Espacios subal e nos que depa an so p esas po insospechados y o ecen i- siones asomb osas de los p ocesos de cambio y ans o mación de nues as ciudades obse ados desde el o o lado del espejo. Mi adas como la pe cepción del mundo que C aig Schwa z ob iene a a és de los ojos de John Malko ich, si uados en la plan a sie e y media del edi icio Me in-Flemme de Manha an en Being John Malko ich de Spike Jonze, que bien pod ía habe se odado en alguna de las plan as écnicas del Banco Bilbao de Sáenz de Oíza, donde la exis encia de aseos en ellas dela a su condición de espacio habi able pese a medi cien o ochen a cen íme os de al u a. Pod íamos pensa ambién en la ocupación de es os espacios encon ados en nues as ciudades, espa- cios denos ados, apa ados u ol idados po su imposible domes icación. En 1993 el a qui ec o no eame- icano S e en Holl y Vi o Acconci, a is a y poe a no eame icano su gido a inales de la década de los sesen a en el é il pano ama a ís ico de Nue a Yo k de aquellos años, son los enca gados de acome e el p oyec o pa a la Gale ía S o e on dedicada a la in es igación y di usión de posiciones eme gen es en el mundo del a e, el diseño y la a qui ec u a. El p oyec o plan ea la ocupación de una esquina imposible. Un ángulo agudísimo esul ado de la con- luencia de China own, Li le I aly y el Soho, un luga su gido po la supe posición de las amas de es os es ba ios neoyo quinos como un sola de dimensiones mínimas y geome ía incómoda. Holl y Acconci p oponen un espacio in e io no es á ico y cuyos lími es se puedan dilui pe mi iendo el encuen o con el espacio público. Con es a ope ación con ie en signi icado al p oyec o al p opone la up u a de los lími es en e lo público y el mundo del a e y la a qui ec u a y consiguen que el exiguo espacio in e io , impen- sable como luga de a luencia pública, se p oyec e hacia el ex e io ap opiándose del ancho ace ado que ac úa como e dade o espacio de encuen o y dise ación de los isi an es. El ecu so pa a ob ene la disolución del espacio in e io es una achada o mada po doce paneles pi o an es que se desa ollan en odo el pe íme o de la esquina de China own, Li le I aly y el Soho alcanzando los ein a me os de longi ud. Es os paneles no son es ancos, es án o mados po un compues o de ho migón y ib as que les con ie e un aspec o áspe o y c udo como el ce amien o de un sola abandonado o un imp o isado a- ble o cla ado en las en anas a la espe a de un ciclón, al plega los chi ían y nos dejan e en el in e io la mediane a i egula , la ca a is a del o jado de la i ienda supe io y las ins alaciones de los ecinos que discu en desnudas po la gale ía. El p oyec o de Holl y Acconci apa ece ins alado, a o nillado con- a la mediane a y o eciendo el espacio que queda en e ambos. El mismo ac o de gi a los paneles y descompone la achada po pa e del público supone el descub imien o del espacio insospechado como Sigu da do i , Ka in, High Plane V, P.S.1, Nue a Yo k, 2007 Zaugg, Rémy, sin í ulo, Kuns haus, B egenz, 2000 Espacios Encon ados í ndice [ e i o ios de ap oximación ] ] 161 [ í ndice quien se asoma a un also echo o mi a debajo de su silla. El p oyec o se in en a el luga y ans o ma un esiduo en espacio a qui ec ónico. La apa ición de Vi o Acconci en es a comunicación nos coloca en unas coo denadas y iempo conc e os, Nue a Yo k en los años se en a, donde la p ác ica a ís ica con ibuyó a la a iculación de un con adis- cu so al u banismo hegemónico que de endía una nue a lec u a del en o no u bano que conside ase el espacio ma ginal como pa e de él. Acconci, que se ebelaba an e la llamada a los a is as únicamen e pa a ac ua desde un pun o de is a secunda io en la a qui ec u a y el espacio público, no es aba dispues- o a asumi un papel acceso io en la in e ención del S o e on , po lo que se p opond ía in oduci en la a qui ec u a ese espacio ma ginal y ex a, lle ando la ines abilidad al espacio hegemónico: “¿puedes hace ese espacio hegemónico menos segu o de sí mismo? ¿Puedes lanza una duda, mos a acilación, inse a un pa én esis, un segundo pensamien o? Esa es la en aja de in e eni en el ma gen, de en a desde ue a: puedes hace una no a ma ginal en el ex o p incipal de una cul u a.” Vi o Acconci Pe o pa a comp ende en su o alidad la in e ención de Holl y Acconci y o as enide as es necesa io esboza el con ex o y la si uación de Nue a Yo k en los años p e ios al p oyec o de S o e on . Desde inales de la década de los sesen a has a p incipios de los no en a Nue a Yo k expe imen ó una p o unda ees uc u ación que a ec a ía a su mo ología a qui ec ónica y social. El gi o p oducido que ans o ma ía la ciudad indus ial de escala nacional, con la p eeminencia de áb icas, almacenes y muelles de me can- cías, en sede mundial del capi al inancie o, p odujo una se ie de e ec os aumá icos en la población y en el paisaje u bano de Nue a Yo k, cuyas calles llega on a albe ga a más de sesen a mil pe sonas sin hoga en 1989, debido a los o ísimos p ocesos de gen i icación y a la c isis iscal que azo ó la ciudad en los años se en a dejando exhaus as las a cas públicas. En aquel con ex o, u banis as y sociólogos como William Tabb, Pe e Ma cuse, Neil Smi h, Da id Ha ey y Manuel Cas ells ue on señalando los con lic os que es a ans o mación u bana había gene ado y o- men a on la a iculación de un discu so que se en en ase a aquel en endimien o excluyen e de la ciudad. Cie os sec o es del mundo a ís ico se mos a on sensibles a es os cambios y a sus consecuencias y comenza on a eacciona conside ando los espacios ol idados de la ciudad como ma e ia de abajo. Uno de los compañe os de Vi o Acconci en aquel paisaje a ís ico de los años se en a del Soho neo- yo quino e a Go don Ma a-Cla k. En 1973 Ma a-Cla k descub ió a a és de su amiga Alanna Heiss, ac ual di ec o a de la gale ía P.S.1, una se ie de minúsculos sola es sob an es o mados po los es os del p oceso de egula ización del pa cela io que u o luga en e el ba io de Queens y S a en Island en Nue a Yo k. Es as pequeñas pa celas, quince en o al, muchas de las cuales se hallaban ence adas en e edi icios o bien poseían un amaño o o ma o almen e imp ac icables, se endían po alo de en e ein icinco y se en a y cinco dóla es cada una. Con alguna ayuda inancie a Go don Ma a-Cla k consi- guió con e i se en un miemb o de la a is oc acia e a enien e al comp a quince p opiedades de dudosa condición. Juan José Lopez de la C uz Relación y dimensiones de sola es adqui idos po Ma a-Cla k h mhc ] 162 [ í ndice Una de es as “p opiedades” enía ce ca de ein icinco cen íme os de ancho y se ex endía a lo la go de un callejón, de modo al que los p opie a ios de las casas del luga debían pasa po el e eno de Go don cada ez que que ían apa ca su coche en el ga aje. O a de ellas medía ce ca de sesen a po sesen a cen íme os y se encon aba en la esquina cen al de cua o p opiedades, comple amen e ence ada. Una e ce a p opiedad es aba ubicada en la in e sección de es edi icios y e a an inaccesible que Ma a-Cla k nunca llegó a e la. A excepción de es e úl imo luga , Go don Ma a-Cla k se dedicó a documen a en una se ie de secuen- cias o og á icas y ilmaciones el césped, el pa imen o y la basu a que había en cada uno de es os si ios. Es as imágenes, jun o con los da os y los planos de localización die on o ma a su Reali y P ope ies: Fake Es a es. Los Fake S a es son “luga es sec e os” que con o ma ían, en con inuidad, un g an co e en la ciudad a la mane a de los Cu ing que Ma a-Cla k lle a ía a cabo du an e los años se en a en di e sas edi icaciones. Ma a-Cla k es u o in e esado en es os espacios encon ados, econociendo sus po encialidades, a en o a la ambigüedad de los espacios nega i os en e los elemen os que quedan de la es uc u a de la ciudad, en los má genes como luga es de c eación y de ida, al modo en que Sigu da dó i se in e esa po es os mismos espacios pe o en la escala domés ica, imaginando ocupaciones y elaciones di e sas pa a es os espacios ocul os. Todos jun os los Fake Es a es cons i ui ían un labe in o de espacios ol idados, luga es desde donde mi a la ealidad desde una nue a pe spec i a, con o a escala y es ableciendo dis in as elaciones con el medio ísico. En el plan eamien o de Fake Es a es ambién había una búsqueda po deses abiliza la expe iencia co- idiana del espacio u bano, po sub e i la p esun a solidez y es abilidad del planeamien o y la a qui- ec u a como es uc u a ma emá ica pe ec amen e cons uida y como ins i ución egulado a de los usos espaciales de la ciudad. Po una i onía del des ino, Go don no log ó euni dine o su icien e pa a paga los impues os sob e sus p opiedades, ce ca de cinco dóla es, más o menos. Po ello e minó cediéndoselas odas a su amigo No - man Fishe pa a que las cuidase, con la condición de pode segui ecopilando las o os documen ales. Jane C aw o d, la iuda de Ma a-Cla k, u o que econoce a p incipios de los años ochen a los Fake Es a es como he ede a legí ima de las “p opiedades” de Go don. Los Fake Es a es siguen exis iendo en muchos casos pe o uel en a agua da ol idados que alguien los edescub a. Ese edescub imien o pod ía llega mo i ado po la necesidad como ha sucedido en o os casos. En iem- pos de c isis el a e oma las iendas, la ciudad se mi a de o a mane a y los despe dicios comienzan a se ecu sos. O a ed de Fake Es a es , es a ez en Áms e dam en los años cincuen a y p oduc o no de la egula ización inmobilia ia sino de la demolición de las i iendas de amilias depo adas en la Segunda Gue a Mundial y cuyo ma e ial de de ibo e a u ilizado como combus ible, pe mi ió a Aldo Van Eyck, Co - nelius an Ees e en y Jacoba Mulde c ea oda una nue a se ie de espacios de ec eo y juego in eg ados en pequeños in e s icios del ejido u bano del cen o his ó ico de Áms e dam, sin necesidad de es ablece exp esamen e un á ea ex no o pa a ellos. Se a aba de pa ques no p omo idos po la adminis ación local sino que pa ían de un p oceso pa ici- pa i o ecinal que implicaba a los ciudadanos y el depa amen o de Desa ollo U bano de Áms e dam, c eando una ed que pe mi ía una econs ucción social que llegó a con a con se ecien os espacios de juegos. En el ondo, Van Eyck, an Ees e en y Mulde p oponían una in e ención emocional, as la du a Gue a mundial y los comienzos de la econs ucción eu opea, és a debía comple a se con una econs ucción anímica, o así lo en endían al p opone la in asión de la ciudad po pa e de los niños como sucede “cuan- do la nie e cae sob e las ciudades”. Con es e enunciado que ían ambién expone un modo de hace li iano y que llegase a odos los incones, que apenas supusiese más que la limpieza de los sola es, la ins alación de juegos pa a niños diseñados po ellos y la cons ucción de algunos elemen os de u bani- zación como pa imen os y a ene os. No exis ía una ocación po ehabili a el paisaje u bano en é minos de econs ucción ma e ial, la o- cación de los Playg ounds e a eu iliza aquellos espacios abandonados po la dolida memo ia colec i a en espacios de juego y op imismo man eniendo una impo an e elación con el ol ido como es a egia, o al menos, p o ocando la cons ucción de un ecue do inmedia o que ali iase la memo ia dolien e de la Espacios Encon ados í ndice [ e i o ios de ap oximación ] ] 163 [ í ndice gue a. Sin emba go, la se iación p opues a po an Eyck en sus más de se ecien os Playg ounds do ó al en o no de signi icado, c eó una ed de luga es econocibles en la ciudad, capaces de po encia o adap a se a los cambios que suelen ocu i a lo la go del iempo. Los Playg ounds queda on inalmen e insc i os en el paisaje u bano a a és de la epe ición, eo denación, eno ación y asociación de los dis in os jue- gos. Redescub iendo de algún modo ambién el paisaje u bano. Al p opone los juegos como elemen os epe ibles en in ini as combinaciones, an Eyck c ea un código econocible en la ciudad, y la ex ensa implan ación con ie e los Playg ounds en una ed de espacios encon ados. El éxi o de los Playg ounds se cons a a po el in enso uso que gene ó y po la ápida mul iplicación que u o po oda la ciudad debido a las nume osas pe iciones popula es pidiendo la implan ación de nue os Playg ounds en sus espec i os dis i os. La ápida ap opiación y p oli e ación de es os espacios encon- ados demues a la unción social que han eje cido en la ida co idiana de los ciudadanos de Áms e dam, como ilus an los ein a años que se han seguido implan ando po oda la ciudad, alcanzando un ni el muy p o undo de co idianeidad e iden idad con el luga y los usua ios. In e enciones como las de Go don Ma a-Cla k y Aldo an Eyck nos ecue dan la exis encia de espacios la en es en nues a ciudad, la eu ilización de las in aes uc u as obsole as, de los sola es abandonados, de po osidades de la ciudad y el e i o io que han es ablecido una elación de esponjamien o con la masa cons uida se o ece como posibilidad encon ada de luga es de dis u e y expansión no plani icados pe o ya asumidos como espacios lib es po las elaciones es ablecidas a lo la go de años. Espacios encon a- dos donde econoce po encialidades, donde es a a en o a la ambigüedad del nega i o que queda en e la es uc u a hegemónica de la ciudad, en los má genes como luga es de c eación y de ida, imaginando ocupaciones y elaciones di e sas pa a es os espacios ocul os. Luga es desde donde mi a la ealidad desde una nue a pe spec i a, con o a escala y es ableciendo dis in as elaciones con el medio ísico. Es a nue a isión desde el ma gen as oca la elación de los habi an es con los espacios ol idados de su ciudad, una ep esen ación de la ciudad que a endie a a es a si uación di usa hab ía de llena se de adhe encias casuales, que ma iza ían el adicional pa cela io de calles y p opiedades. En la ama densa, es os luga es híb idos son suscep ibles de se compa idos como espacios de esonancia, luga- es de encuen o de la ciudadanía. El espacio público de la ciudad con empo ánea no es á en ealidad donde suele pensa se que es á, mejo dicho, no sólo allí. Exis e un amplio ca álogo de espacios en e lo público y lo p i ado que se ac i an con la p esencia de los g upos humanos que los ocupan, supe icies con p opie a ios p i ados pe o con se idumb es públicas que pod ían se inco po adas a la ciudad, en el común p o echo, median e mecanismos que pe mi an simul aneidad de usos u ocupaciones en ho a ios al e na i os. El ex añamien o que p oduce en el ciudadano la na u aleza del espacio encon ado as oca las elaciones en e el usua io y la a qui ec u a. ¿Cómo eacciona ía un indi iduo si al despe a y ab i la en ana de su habi ación encon ase el sola baldío y lleno de escomb os que eía cada mañana con e - ido en un he moso ja dín? En el Soho neoyo quino de idas paupé imas y men es e e escen es de los años se en a, Ma a-Cla k p opuso la idea de los ja dines “ elámpago”, según la cual a is as y paisajis as debían euni se po la Playg ounds en Áms e dam en 1961 de Roode y Le ai e, Aldo an Eyck: The Playg ounds and he Ci y, NAi Publishe s, Ro e dam, 2002. Juan José Lopez de la C uz h mhc ] 164 [ í ndice noche en un sola acío y abaja has a la salida del sol, de mane a que cuando los ecinos se despe a- sen, encon asen un he moso ja dín nue o donde an es sólo había basu a y desechos. La acción a ís ica p oponía el descub imien o de los espacios en desuso de la ciudad en endiendo és os como luga es po enciales de c eación y ida. Luga es la en es, no in e enidos po la ges ión o icial de la ciudad, que podían se inco po ados a la ed espacios públicos a a és de una in e ención lige a. En la p opues a de Ma a-Cla k adi inamos no sólo la in ención de econ e i el uso de un espacio aban- donado, acción ya de po sí suge en e que habla de la acción ci il di ec a en e a la especulación, exis e en la es a egia “ elámpago” una ocación po p o oca la so p esa de los ciudadanos, po obse a cómo eacciona el indi iduo an e una ealidad co idiana que ha cambiado so p esi amen e y que equie e un nue o modo de elación. Podemos imagina a Ma a-cla k agazapado, espe ando al amanece que las pe sianas de los cien os de huecos de las achadas de los edi icios comenzasen a despe eza se y a ab i - se comple amen e an e la so p esa del nue o ja dín “ elámpago”. Él y su amigo Robe Smi hson compa ían ambién la idea de los ja dines mó iles plan ados sob e las ba cazas del ío, que podían se desplazados lo ando a di e en es ecinda ios al ededo de la isla de Manha an. Es a acción compa e la búsqueda de la capacidad de so p esa y el encuen o de una nue a elación; un ecino del pue o indus ial de Chelsea queda ía boquiabie o al pode dis u a de un “ o- zo” de Cen al Pa k en el o oño de 2005 cuando inalmen e se lle ó a cabo as la mue e de Smi hson. An es, en 1998, Lewis, Tsu umaki y Lewis nos eco daban desde Pamphle cómo el espacio encon ado, si no exis e, puede se c eado, p o ocando la so p esa deseada en el ciudadano, y como la ba caza de Smi hson, una se ie de góndolas descolgadas del Seag am que u iliza ían el mu o co ina como aíles pe mi i ían o ece un ozo de pa que y ocio a las o icinas neoyo quinas. Aquellos años se en a en Nue a Yo k supusie on el comienzo del cues ionamien o ciudadano y a ís ico de las polí icas espaciales de la ciudad con empo ánea. Acciones como los ja dines “ elámpagos” de Ma a-Cla k inicia on la obse ación del espacio ol idado como á eas de la ciudad en somb a que podían se des eladas y pues as al se icio del ciudadano. En 2005 el o óg a o neoyo quino Joel S e n eld lle ó a cabo una o og a ía de su se ie Swee Ea h: Expe imen al U opias in Ame ica, i ulada Liz Ch is y Ga - den, Bowe y and Hous on S ee s. La o og a ía mos aba el p ime o de los ja dines de Liz Ch is y, una a is a del Lowe Eas Side que colabo ó con Ma a-Cla k, que comenzó con un g upo de amigos a limpia y ocupa una esquina de las calles Bowe y y Hous on en Manha an. In elec uales, a is as, a qui ec os, maes os y es udian es, jubilados y pa ados pusie on su iempo y alen o al se icio de la causa. Cuando los ecinos encon aban un espacio lib e, enseguida el g upo, au odenominado The G een Gue illas , encon aba la posibilidad de o o ja dín pa a la comunidad. Dichos sola es pasaban a o ma pa e del sis ema de espacios e des de cada ba io siendo ges ionado y cuidado po los p opios ecinos. Es e sis ema de espacios u banos eciclados llegó a con a con más de se ecien os sola es abandonados dis- ibuidos po odos los ba ios de Nue a Yo k, an di e sos como el B onx, Ha lem, Manha an o B ooklyn. Aún hoy podemos encon a a ias decenas de es os ja dines po Manha an, los ecinos los obse an con indi e encia y se eúnen en ellos los domingos pa a man ene los. El alo de la inicia i a de The G een Gue illas iene una cla a lec u a social que ha pe mi ido man ene es os ja dines a lo la go de los años, incluso la p opues a se ha ins i ucionalizado al queda incluida den o los p og amas Pa ks & Re- Espacios Encon ados Lewis, Tsu umaki y Lewis, Mies on a beam, Nue a Yo k, 1998 S e n eld, Joel, Liz Ch is y Ga den, Bowe y and Hous on S ee s de Swee Ea h: Expe imen al U opias in Ame ica, New Yo k, 2005 í ndice [ e i o ios de ap oximación ] ] 165 [ í ndice c ea ion del ayun amien o de Nue a Yo k, y el ejemplo ha cundido en o os luga es, como en el ce cano caso de la Hue a del Rey Mo o en el ba io de San Julián en Se illa, donde g upos ecinales desa ollan di e sas ac i idades como espues a a la p esión inmobilia ia que amenaza es e acío ca alogado como Bien de In e és Cul u al. Sin emba go, además del in e és social de es as p opues as, pod íamos esal a de las acciones a ís icas de Ma a-Cla k, Ch is y o S e n eld su explo ación de la capacidad de so p esa que supone la eu ilización de es os agmen os de ciudad ocul os, en ellas se sub aya el momen o c í ico donde un espacio obsole o se con ie e en un espacio deseado eco dando la pe plejidad que su ge en el ciudadano an e el nue o signi icado y las nue as elaciones que se es ablecen. T ein a años después de Swee Ea h: Expe imen al U opias in Ame ica y de que el úl imo en eco iese The High Line, una an igua línea pa a enes de me cancías de mil no ecien os me os de la go que e- co ía el lado oes e de la zona su de Manha an y que hoy pe manece abandonada, Joel S e n eld lle a a cabo su abajo Walking he High Line en el cual o og a ía la an igua ía de me cancías que apa ece hoy in adida po la ege ación exube an e p opo cionando la ilusión de g andes pa ques lo an es en la ciudad de Nue a Yo k que ocupan los espacios acíos y abandonados de la ciudad. Como si The G een Gue illas y Go don Ma a-Cla k hubie an iun ado inalmen e, las o og a ías de Joel S e n eld sub ayan la posibilidad de eu ilización de las in aes uc u as obsole as, de los sola es abandonados, de po osida- des de la ciudad y el e i o io que han es ablecido una elación de esponjamien o con la masa cons uida y que se o ecen como posibilidad encon ada de luga es de dis u e y expansión no plani icados pe o ya asumidos como espacios lib es po las elaciones es ablecidas a lo la go de años. En ambos abajos, Swee Ea h: Expe imen al U opias in Ame ica y Walking he High Line, S e n eld o og a ía un espacio encon ado, a pa i del hallazgo del acío in au ilizado, uniendo ambas expe iencias a a és del iempo. La isión que S e n eld o ece en 2001 de ap opiación de una in aes uc u a abandonada es ecupe ada en 2004 po el equipo de a qui ec os neoyo quinos Field Ope a ions y los ambién a qui ec os Dille & Sco idio jun o al a is a Ola u Eliasson. Bajo el í ulo de The High Line, Phase I, p oponen la eu ilización de The High Line como un ins umen o pos -indus ial de ocio a pa i de la belleza encon ada y ex aña que p esen a es a in aes uc u a como ellos mismos ela an: “El p oyec o plan ea p opo ciona espues a a las necesidades e íme as, opo unidades y de- seos p o ocados po es e con ex o, la expe iencia lineal del nue o paisaje de The High Line queda á ma cada po la len i ud, la dis acción y el ca ác e de “o o mundo” que p ese a su condición ex aña y sal aje, pe maneciendo siemp e inacabada a a és de un c ecimien o eme gen e y cambian e a a és del iempo.” Al igual que los o óg a os Be n y Hilla Beche o ecie on una mi ada sob e elemen os ab iles, silos y depósi os que an icipaba el nacimien o de una sensibilidad hacia el pa imonio indus ial, las o og a ías de S e n eld y la p opues a de Field Ope a ions suponen una suge en e y p emoni o ia isión sob e las in aes uc u as y las comunicaciones conside ándolas una lección más de ana omía con empo ánea e inquie en sob e su u u o y posible eu ilización una ez hayan quedado en desuso. Podemos obse a es os luga es abandonados, eco ecos pa cela ios y agmen os ol idados de las Juan José Lopez de la C uz S e n eld, Joel, Walking he High Line, Nue a Yo k, 2001 h mhc ] 166 [ í ndice ciudades como espacios la en es a la espe a de se ac i ados median e la ocupación p o echosa po pa e de los ciudadanos. Espacios po enciales que pueden se inco po ados a la ciudad en endidos como una ex ensión de la ed de espacios públicos, ans o mando la elación de la ciudad planeada sob e sus p opios e ales y obsolescencias como luga es de encuen o y ac i idad de ap opiación ágil po pa e de los ciudadanos. En una línea de abajo pa ecida a la de Joel S e n eld en Walking he High Line la a is a La a Alma cegui desa olla su Guía de descampados de la Ría de Bilbao en la cual lle a a cabo un exhaus i o abajo de ca alogación de di e en es sola es acíos de la pe i e ia de la ciudad de Bilbao que son obse ados como pa aísos de libe ad pa a la ege ación y los usua ios y que pe mi en o a o ma de e cómo cambia la ciudad. Es a guía de e enos acíos cons i uye un eco ido po la indus ialización de la ciudad, su c isis y su econ e sión. A pesa de la apa en e neu alidad del abajo, el mismo sopo a un impo an e peso c í ico. Huelga deci que la c isis indus ial de la década de los ochen a p o ocó el cie e y la mode nización de impo an es indus ias del en o no de la ía, ci cuns ancia que ha sido ap o echada pa a ecupe a sus má genes una ez asladadas las ac i idades po ua ias hacia la bahía ex e io . En esa ansición se han p oducido la c eación espon ánea de e enos baldíos, que se han quedado ahí, la en es, y esos han sido los que ha ecogido la a is a pa a es e abajo. “Un descampado es un e eno sin cons ui que no co esponde a un á ea na u al de inida, ni a un pa que o ja dín. A menudo, los descampados son luga es inú iles que han quedado ol idados en e nue as comunicaciones o son el esul ado del cie e y la e i ada de ins ala- ciones indus iales que han dado luga a amplias b echas acías. Su p incipal in e és eside en que son algunos de los pocos luga es de la ciudad que no co esponden a la ealización de un diseño, aunque sí ienen p opie a io, y su exis encia se elaciona con planes de u ba- nismo del u u o o del pasado que, po di e sas azones, es án de enidos. Los descampados son luga es donde casi odo es posible po que en ellos no hay nada. A menudo, en los des- campados la na u aleza es muy sal aje. Algunos de los descampados de la Ría de Bilbao son pa aísos de pája os y se pueden u iliza pa a la obse ación de animales y plan as. Como los descampados ca ecen de man enimien o, en ellos se pueden e p ocesos na u ales de decadencia, mezcla y en opía que a ec an a odos los luga es y edi icios pe o que en el es o de la ciudad se esconden.” La a Alma cegui Quizá Alma cegui desconozca el a ado que el na u alis a Richa d Fi e publicó en 1945 i ulado London´s Na u al His o y y en el cual desc ibía la auna y lo a que eme gió con p o usión en los sola es londinen- ses esul an es de los bomba deos alemanes du an e la Segunda Gue a Mundial, pe o ambos coinciden en obse a es os acíos como pa aísos de libe ad pa a la ege ación y los usua ios que pe mi en o a o ma de e cómo cambia la ciudad. F en e a los p ocesos de gen i icación y musealización de las ciudades, la p o ección pa anoica de sus in e s icios y del en endimien o de la misma como un able o de juego donde odas las unciones es án Espacios Encon ados Alma cegui, La a, Guía de descampados de la ía de Bilbao, dá sena de Axpe, Bilbao, 2008 í ndice [ e i o ios de ap oximación ] ] 167 [ í ndice p ede e minadas, se e elan especialmen e opo unas es a egias de descub imien o y pues a en alo de luga es al ma gen, de econocimien o y posesión de espacios ol idados que ac ua ían como un ac o de insumisión espacial. Podemos obse a es os luga es abandonados, eco ecos pa cela ios y agmen- os ol idados de las ciudades, como espacios la en es que una ez econocidos ans o men la elación de la ciudad planeada sob e sus p opios e ales y obsolescencias, como luga es de encuen o y ac i idad de ap opiación ápida po pa e de los ciudadanos que señalen el momen o c í ico donde un espacio ob- sole o se con ie e en un espacio deseado. El descub imien o que de e mina en la mayo ía de los casos la decisión de la in e ención emi e a un p oceso abie o, a la espe a de lo que pueda acon ece , que nos obliga a man ene nos con los ojos como pla os dispues os a obse a lo que no es e iden e. El hallazgo aza oso no lo es an o en la medida que no se desca a abaja con lo exis en e, aunque sea un despe dicio, u ocupa un eco eco aunque sea esidual. El descub imien o llega po la comp ensión de los dis in os signi icados que nos o ece el espa- cio encon ado. La einco po ación a nues o mundo ma e ial y cul u al de los espacios que pe manecen ocul os equie e de una nue a mi ada capaz de si ua los en un nue o con ex o y de es ablece lec u as desplazadas de su an e io ida. Signi icados, iempos y elaciones, conside aciones sob e la ciudad que se epi en sin cesa , cada ez con una nue a in e p e ación, de iniciones que sólo pueden alcanza un signi icado conc e o a a és de quien descub a los espacios elados que la ciudad hegemónica posee y los uel a a si ua en el mundo a a és de su in e p e ación. Ideas como empeza de ce o, abula asa o des ucción se an ojan insu icien es; hace y ol e a hace , edescub i y epensa las cosas, nues o uni e so es una acumulación y odo iene que e con odo, el descub imien o desde la nada es i eal y el acío una icción, siemp e hab á habido algo que es á po encon a . [ REFERENCIA BIBLIOGRÁFICAS ] AA.VV., Cá alogo Pho oEspaña 2006, Minis e io de Cul u a de España, Mad id, 2006. AA.VV., Team 10, 1953-81, In sea ch o a U opia o he p esen , NAi Publishe s, Ro e dam, 2005. ALMARCEGUI, La a, Descampados, sola es y demoliciones en A qui ec os nº 182, Consejo Supe io de los Colegios de A qui ec os de España, Mad id, 2007. 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