Mainländer Ciroan y el Dios perdido
Full text
THÉMATA. Re is a de Filoso ía
Nº 61, ene o-junio (2020) pp.: 123-135.
ISSN: 0212-8365 e-ISSN: 2253-900X
doi: 10.12795/ hema a.2020.i61.7
MAINLÄNDER, CIORAN Y EL DIOS PERDIDO1
Fabio Ci acì
Uni e sidad del Salen o, I alia.
Recibido 7 de Ene o 2020
Acep ado 8 de Ab il 2020
T aducción de Ca los Da ío Rome o2 y Gab iel Adelio Saia3
1. Con ex o y b e e pe il ilosó ico de Mainlände .
Desde hace algunos años, el nomb e de Philipp Ba z, apodado Main-
lände , ci cula en los ámbi os académicos de Alemania e I alia como uno de
los ep esen an es me a ísicos de la denominada Schopenhaue -Schule. Es a
ca ego ía his o iog á ica designa, según Domenico Fazio, “no solo a los discí-
pulos di ec os del Sabio de F ank u , sino ambién a un nume oso g upo de
pensado es e in elec uales que se inspi a on de di e sas mane as en Schopen-
haue , p oclamándose schopenhaue ianos, o que se de inie on como ales”4. A
es a mul i ud —dicho sea de paso—, muy p obablemen e pod íamos añadi a
Emil Cio an, como he é ico de la Escuela de Schopenhaue . Pe o se necesi a ía
un es udio me ódico y de allado de la elación p o unda que une al ilóso o u-
mano con el Sabio de F ank u . Es udio que agua da aún se ealizado y que,
cie amen e, en iquece ía las in es igaciones que se han lle ado a cabo has a
hoy sob e el pensamien o de Cio an y de Nie zsche. Incluso, explica ía mejo la
elación en e Cio an y o os es udiosos del á ea schopenhaue iana.
Sin emba go, el nomb e de Mainlände ue esca ado del ol ido ecien-
emen e g acias a la ac i idad del Cen o in e dipa imen ale di ice ca su A -
hu Schopenhaue e la sua scuola de la Uni e sidad del Salen o. No obs an e,
en los años en que Cio an i e y abaja, el ilóso o de O enbach es oda ía un
1. Mainlände , Cio an e il dio pe du o (Fabio Ci acì), en: Emil Cio an - zile de s udiu la Napoli = Emil
Cio an - Gio na e di s udio a Napoli : (2016-2018) / Ma ia Luigi Pozzi, Gio anni Ro i o i, Cip ian
Vălcan. - Timişoa a: Edi u a Uni e si ăţii de Ves , 2019. [ISBN (România):978-973-125-670-2 -
ISBN (I alia): 978-88-32062-02-1]
2. Es udian e de Lic. en Filoso ía de la Uni e sidad Nacional de Gene al San Ma ín
3. Es udian e de la Lic. en Filoso ía y P o . Uni . en Le as de la Uni e sidad Nacional de Gene al
San Ma ín.
4. Domenico M. Fazio, “I con es i”, in Schopenhaue e la sua scuola. Tes i e con es i, Lecce: Pensa
Mul iMedia, 2009, p. 14. N. de los T .: a menos que se indique lo con a io, la aducción es p opia.
Fabio Ci acì
Théma a. Re is a de Filoso ía Nº61 (2020) pp.: 121-133.
124
pensado que pasa desape cibido, incluso en el ámbi o académico y en e
los es udiosos de Schopenhaue .
Pa a es ablece alguna elación his ó ico- eó ica en e Mainlände
y Cio an an e odo hay que eco da , b e emen e, la igu a del p ime o y
su iloso ía. Philipp Ba z nace en 1841, es años an es de Nie zsche, y i e
en medio de acon ecimien os si uados en e la mue e de Hegel (1831) y
la de Schopenhaue (1860). Es deci , el mo ín de 1848, el su gimien o y el
acaso del mo imien o socialis a en Eu opa, la diáspo a de los hegelianos
y el desa ollo del llamado Pessimismus-S ei .
Desde un pun o de is a ilosó ico, el jo en pensado a i ma descu-
b i a Schopenhaue po sí mismo en eb e o de 1860 du an e una es ancia
en Nápoles —luga donde i e po cinco elices años y al que pe manece á
ligado sen imen almen e— opándose, quizás en la lib e ía “De ken” de la
Piazza Plebisci o, con una copia de El mundo como olun ad y ep esen a-
ción5 p oceden e de Leipzig.
Al igual que Edua d on Ha mann, céleb e schopenhaue iano,
Mainlände desa olla el lado me a ísico de la iloso ía de Schopenhaue ,
aunque e o mándola en el sen ido de una iloso ía de la his o ia6. En e ec-
o, pa a el ilóso o de O enbach el mundo de la inmanencia es á schopen-
haue ianamen e dominado po el dolo y po la lucha de odos con a o-
dos, e ec uando así el debili amien o p og esi o de las ue zas o ales e
indi iduales del mundo. Según Mainlände , la ley de la en opía de odas
las ue zas es la p ueba cien í ico-empí ica y ísica del mo imien o colec-
i o que odas las olun ades ealizan del se al no se . Cie amen e, es
sob e la base de la ley de en opía que Mainlände in en a ehabili a las
demos aciones clásicas de la exis encia de dios7, p oponiendo una lec u a
5. “En eb e o de 1860 llegó el día más g ande e impo an e de mi ida. En é en una lib e ía
y comencé a hojea algunos lib os que llega on hace poco desde Leipzig. Encon é El mundo
como olun ad y ep esen ación de Schopenhaue . Pe o ¿quién e a Schopenhaue ? Nunca
había escuchado aquel nomb e. Hojeando la ob a, leí sob e la negación de la olun ad de ida,
encon é ci as amilia es en el ex o que me ma a illa on. Me ol idé de odo lo que me odea-
ba y me sumí en la lec u a. Finalmen e dije: -¿Cuán o cues a el lib o? - Seis ducados -¡Aquí
es á el dine o! Aga é mi eso o y me p ecipi e como un loco de aquel luga hacia casa, donde
con p isa eb il co é el p ime olumen y comencé a lee lo desde el inicio. Ya e a de día cuan-
do deje de lee . Había leído oda la noche sin pa a . Me le an é y sen í que había enacido”.
C . Wal he Rauschenbe ge , “Die Familie Ba z-Mainlände ”, en Schopenhaue -Jah buch,
n.31, 1944, p. 131.
6. La iloso ía de Mainlände no es, po an o, asimilable a una o ma de pan eísmo, ni de
un emanan ismo. A pesa del his o icismo me a ísico schopenhaue iano, es a es, más bien,
una iloso ía de la his o ia con su p opia enomenología: se -de eni -nada. C . Fabio Ci acì,
“Philipp Mainlände e la ine della s o ia”, en Thauma, n. III, 2009, pp. 135-162.
7. Sob e el ema de la ehabili ación de las p uebas clásicas de la exis encia de dios, éase
Fabio Ci acì, “O a eísmo de Philipp Mainlände : e ei os cola e ais do concei o de deus”, en
Ruy de Ca alho, Gus a o Cos a, Thiago Mo a (coo d.), Nie zsche-Schopenhaue , me a ísica e
Théma a. Re is a de Filoso ía Nº61 (2020) pp.: 121-133.
Mainlände , Cio an y el Dios Pe dido
125
de la iloso ía de Schopenhaue en sen ido mís ico y gnós ico8. De hecho, la
iloso ía mainlände iana de la his o ia es desc i a como un anscu so del
mundo inmanen e del de eni que iene sus dos ex emos ascenden es:
el o igen (el Se ) y el inal (la Nada). Desandando con el pensamien o el
hilo9 su il de la exis encia, es posible imagina el momen o inicial de ese
p oceso his ó ico-en ópico del mundo inmanen e de la olun ad. Como en
el Faus o, se a a de un P ólogo que iene luga en el cielo, en la pu eza
del Se , con el que dios coincide sin nada más. En onces, el dios-Se oma
la única elección que le es posible —esc ibe Mainlände —, es deci , aquella
de no-Se 10. En e ec o, una elección que se debe al hecho de que la es e a
pa menídea del se se encuen a sob e el plano inclinado que conduce al
abismo del Nich sein. Po lo an o, dios, como unidad p imigenia, en ez
signi içao do mundo, 2 ol., B asil: EDUECE/CMAF, Fo aleza-CE, 2014, oll. II, pp. 37-60.
8. La adhesión al pesimismo schopenhaue iano es simul ánea al in e és mainlände iano po
el mis icismo medie al, en e los cuales se hallan los esc i os de Eule o y de Plo ino, el De
di isione na u ae de Juan Esco o E iúgena, la Theologia Deu sch del anónimo de F ank u ,
asimismo las ob as de Angelo Silesio y Meis e Eckha . Y es a la luz del sis ema emanan is-
a y del mé odo apo a ico de la mís ica medie al que Mainlände in en a elee la iloso ía de
Schopenhaue . No po casualidad, Theodo Lessing de ini á la ob a de Mainlände como “una
in incada mezcla de pesimismo y doc ina [...] quizás, el sis ema más adical del pesimis-
mo que la li e a u a ilosó ica conozca” (Theodo Lessing, Schopenhaue , Wagne , Nie zsche
in mode ne Philosophie, München: C. G. Beck, 1906, ci ado en Win ied H. Mülle -Sey a -
h [h sg.] Die mode nen Pessimis en als décaden s. on Nie zsche zu Ho s mann. Tex e zu
Rezep iongeschich e on Philipp Mainlände s Philosophie de E lösung, Wü zbu g: Königs-
hausen & Neumann, 1993, p. 80).
9. “Conocimos que es a unidad simple, Dios, desapa eció y se hundió comple amen e, hacién-
dose pedazos en un mundo; además, que el mundo que su gió de Dios, p ecisamen e po que
iene su o igen en una unidad simple, es á, po comple o, en una conexión dinámica, y unido
a ello, que el des ino es el mo imien o que se p oduce con inuamen e, a pa i de la ac i idad
de odos los se es pa icula es; inalmen e, que la unidad p emundana exis ió. La exis encia
e a el ino hilillo que sal a el abismo en e el ámbi o inmanen e y el ascenden e; po eso
amos a de ene nos, en p ime luga , en ella. La unidad simple exis ió; no podemos p edica
nada más, en modo alguno, sob e ella. Qué ipo de exis encia e a esa, o de qué ipo de se se
a aba, es algo que pe manece comple amen e ocul o pa a noso os. No obs an e, si que e-
mos p ecisa más, debemos e ugia nos de nue o en la negación, y deci que no iene pa ecido
con ningún se que conozcamos, pues odo se que conocemos es un se que se mue e, es un
de eni , mien as que la unidad simple ca ecía de mo imien o y es aba en eposo absolu o.
Su se e a un sup a-se [Übe sein]”. Philipp Mainlände , Philosophie de E lösung (1876),
Kap. 6, “Me aphysik”, en Sch i en, Vie Bände, h sg. on Win ied H. Mülle -Sey a h, Hil-
desheim/Zü ich/New Yo k: Geo g Olms Ve lag, 1996-1999, Bd. I, p. 320 [en adelan e, Ph. d.
E l.]. N. de los T .: de aho a en adelan e pa a las ci as de Ph. d. E l. usa emos la aducción
española, Mainlände , Philipp, Filoso ía de la edención, ad. de Manuel Pé ez Co nejo, ed.
de Ca los Ja ie González Se ano, Mad id: Ediciones Xo ki, 2014, pp. 333-334.
10. “Tenemos, p ecisamen e, la up u a de la unidad en la plu alidad, el ánsi o del ámbi o
ascenden e al inmanen e, la mue e de Dios y el nacimien o del mundo. Es amos an e un
ac o, el p ime y único ac o de la unidad simple. Al ámbi o ascenden e le siguió el inmanen e,
y ha llegado a se algo que an es no ha exis ido…” [Ph. d. E l., I, p. 321], Ibidem, pp. 334-335.
Fabio Ci acì
Théma a. Re is a de Filoso ía Nº61 (2020) pp.: 121-133.
126
de man ene se en su noble simplicidad y sosegada g andeza, en ez de
pe du a como “unidad simple”, elige en cambio la inmolación, la angus ia
omán ica, el suicidio cósmico. Con base en ello, pod íamos conside a una
especie de Big Bang en el que la di inidad se con lag a y en onces es pleno
conocimien o, ya ci ado más a iba, de que no-se es mejo que se , o el conoci-
mien o de que la ida es el in ie no, y que la dulce y calma noche de la mue e abso-
lu a es la aniquilación de es e in ie no.11
Como esc ibe Mainlände , con el lenguaje de los mís icos alema-
nes, dios es un Übe sein, un se sob eabundan e de mane a al que le es
imposible pe du a en su es ado, y es po es o que debe oma la única
elección posible, ende hacia lo o o de sí, a la nada. Po lo an o, Mainlän-
de esc ibe: “Es a unidad simple ha exis ido, pe o ya no exis e. Se ha hecho
añicos, ans o mando su esencia comple a y en e amen e en el mundo de
la plu alidad. Dios ha mue o y su mue e ue la ida del mundo”.12
El c epúsculo de la unidad de dios, en es e sen ido, es á a la base
del supues o “a eísmo cien í ico”13 de Mainlände . Un a eísmo en endido
e imológicamen e como ausencia p og esi a o negación g adual de la esen-
cia de dios en el mundo14, según la clásica eo anía nega i a. Sin emba go,
como Ludge Lü kehaus agudamen e obse ó, Mainlände pa ece in e i
el dogma c is iano de la “c ea io ex nihilo” en el iloso ema especula i o
de la “c ea io ad nihilum”15. Po lo an o, la di inidad mainlände iana no
es —como en la me a ísica emanan is a de Plo ino o como el pan eísmo de
Spinoza— un p incipio inmanen e, p esen e y cons i u i o. Dios no igila
11. [Ph. d. E l., I, pp. 215-216]. Ibidem, p. 237.
12. [Ph. d. E l., I, p. 108]. Ibidem, p. 137.
13. [Ph. d. E l., I, p. 103] Ibidem, p. 133. “El a eísmo, al como lo explicó y undamen ó
po p ime a ez cien í icamen e en mi doc ina, da, jun o con la solución al g an p oblema
del su gimien o y signi icado del mundo, ambién la conciliación. No conoce ningún mundo
an e io a es e mundo, ni ampoco ninguno pos e io a él. Pa a él, el mundo es un único y
g andioso p oceso, que no es una epe ición, ni ampoco se epe i á, pues an es de él es á el
sup a-se ascenden e, y después de él, el nihil nega i um. Y es o no es una ana a i mación.
La deducción es lógica de un ex emo a o o, y odo en la na u aleza susc ibe el esul ado,
an e el cual es e dad que un espí i u débil puede sucumbi emblo oso, pe o que es emece
de aleg ía al sabio has a el ondo de su alma. ¡No se ya nada, nada más, nada en absolu o!
¡Oh, qué mi ada al más absolu o acío!”, [Ph. d. E l., II, p. 511], Ibidem, p. 420.
14. Edua d on Ha mann había juzgado se e amen e el p esun o a eísmo cien í ico de
Mainlände : “El e angelio de Mainlände , según el cual dios es a ía mue o, no es, como
él pensó, la p ime a o ma de a eísmo cien í icamen e undado, más bien una absu didad
me a ísica y una blas emia eligiosa” (Edua d on Ha mann, Geschich e de Me aphysik, 2
Bde., Leipzig: He mann Haacke, 1899-1900; is . an. Da ms ad : Wissenscha liche Buchge-
sellscha , 1969, Bd. II, p. 532).
15. Ludge Lü kehaus, Nich s. Abschied om Sein - Ende de Angs , Zü ich: Ha mans, 1999,
cap. 6, pp. 243-263. Aquí p. 249.
Théma a. Re is a de Filoso ía Nº61 (2020) pp.: 121-133.
Mainlände , Cio an y el Dios Pe dido
127
al homb e ni ela po su des ino, no es un deus abscondi us, sino un deus
amissus, un dios ex a iado, un dios ya no p esen e. La di inidad p ecós-
mica es sólo un p incipio gene a i o, el o igen que de e mina un inal he-
e ónomo espec o de su esencia, la negación especula i a de la di inidad,
ambién di ina, la nada absolu a, a la que Mainlände a ibuye aquella
pu eza capaz de edimi el mundo del dolo y del su imien o.
En es e sen ido, el homb e sólo sigue el anscu so del mundo ha-
cia la nada absolu a, en una sue e de abandono que, aunque no siemp e
se mani ies a en los medios (como en la lucha po el Es ado socialis a),
segu amen e se ep esen a en los ines16. La me a del ilóso o es de ela
el engaño que deja apa ece la olun ad de ida que gobie na el mundo y,
en cambio, e ela que es e (el mundo) es á dominado po una Wille zu
Tode, es deci , una olun ad de mue e a la que odo es á inexo ablemen e
abocado. El homb e iene la única libe ad de pode an icipa el suicidio
cósmico di ino, eco iendo algunas de las ías de edención: a a és de
la ealización del Es ado socialis a, en el que odas las necesidades son
sa is echas y apaciguadas, de modo que cada olun ad sea apagada; a a-
és del conocimien o, an agónico y anquilizado 17 de la olun ad; pe o,
sob e odo, a a és de la p ác ica de la cas idad, impidiendo la descen-
dencia, y el suicidio, poniendo in a la olun ad. Una olun ad que, según
Mainlände , en an o inmanen e, es indi idual y pe enece al mundo de la
mul iplicidad.
En el ondo, el ilóso o inmanen e e en odo el uni e so solo el más p o undo an-
helo de absolu a aniquilación; y es como si escuchase cla amen e el clamo que a a-
iesa odas las es e as celes es, exclamando: «¡Redención, edención! ¡Mue e pa a
nues a ida!». Así como la consolado a espues a que dice: «Todos encon a éis la
aniquilación, y se éis edimidos».18
El ilóso o de O enbach pond á en ac o el p ime y el segundo p in-
cipio, pe maneciendo iel a su p opio pensamien o con eu ónica i meza.
Mainlände se qui ó la ida el mismo día en que ecibió el p ime olumen
de su Philosophie de E lösung, en la noche que a del 31 de ma zo al 1 de
16. C . Fabio Ci acì, “Die Gelassenhei im Rahmen des Quie ismus Edua d on Ha manns
und Philipp Mainlände s”, en Schopenhaue -Jah buch, n. 90, 2009, pp. 179-188.
17. N. de los T .: e in a no a 27.
18. [Ph. d. E l., I, p. 335] op. ci . Mainlände , Philipp, Filoso ía de la edención, ad. Manuel
Pé ez Co nejo, ed. de Ca los Ja ie González Se ano, Mad id: Ediciones Xo ki, 2014, p. 347.
Fabio Ci acì
Théma a. Re is a de Filoso ía Nº61 (2020) pp.: 121-133.
128
ab il de 187619, a la edad de 34 años, sin iendo que, de es a mane a, había
cumplido con el obje i o de su ida.
2. Cio an, lec o de Mainlände .
Las pocas e e encias al nomb e de Mainlände en el oluminoso
co pus de la ob a de Cio an pod ían engaña al lec o , a ibuyendo al i-
lóso o de los Cá pa os un in e és meno po el au o de la Philosophie de
E lösung. Es o no es así. Cuando en 1932 Cio an se g adúa con hono es en
iloso ía en la Uni e sidad de Buca es , ealizando su esis sob e el pen-
samien o de Be gson, ya iene conocimien o del pensamien o de Schopen-
haue y ya se había in e esado en su Schule. Como Ti us La es ecien e-
men e obse ó, en aquel momen o
Cio an hace descub imien os insóli os: como es udian e, a a con Schopenhaue
y sus discípulos y pone a ención a Philipp Mainlände , au o de una “Filoso ía de la
libe ación”. Es aba o gulloso de se el único que se ocupaba de es e ilóso o comple a-
men e ol idado. Se lle a una pequeña so p esa cuando, mucho más a de, se en e a
de un ex o de Bo ges que lo había sacado del ol ido.20
La es se e ie e, ob iamen e, a la ci a del “Bio hana os” del O as
inquisiciones de Bo ges:
Al elee es a no a, pienso en aquel ágico Philipp Ba z, que se llama, en la his-
o ia de la iloso ía, Philipp Mainlände . Fue, como yo, lec o apasionado de Schopen-
haue . Bajo su in lujo (o quizá bajo el de los gnós icos) imaginó que somos agmen os
de un Dios, que en el p incipio de los iempos se des uyó, á ido de no se . La his o ia
uni e sal es la oscu a agonía de esos agmen os. Mainlände nació en 1841; en 1876
publicó su lib o, Filoso ía de la edención. Ese mismo año se dio mue e21.
El es upo de Cio an es ei e ado cu si amen e en una ca a- e a-
o sob e Bo ges des inada a Fe nando Sa a e el 10 de diciemb e de 1976,
ep oducida en los Eje cicios de admi ación del año siguien e:
Siendo es udian e u e que in e esa me po los discípulos de Schopenhaue . En-
e ellos, un al Philipp Mainlände había llamado pa icula men e mi a ención. Au-
19. Pa a una econs ucción del con ex o his ó ico y de la ida del pensado de O enbach, e
el capí ulo I, “Philipp Mainlände : un p o ilo bio-bibliog a ico” en Fabio Ci acì, Ve so l’assolu o
nulla. La Filoso ía della edenzione di Philipp Mainlände , Lecce: Pensa Mul iMedia, 2006.
20. Ti us La es, “Emil Cio an: lec u i din ine e e (1926-1947)”, en Vio el Ce nica (coo d.),
S udi de Is o ie a Filoso iei omâneş i, ediţie îng iji ǎ de Mona Mamulea, ol. VII, Academia
Română, Ins i u ul de Filoso ie şi Psihologie “Cons an in Rădulescu-Mo u”, Bucu eş i: Edi-
u a Academiei Române, 2011, pp. 88-99. Aquí p. 92.
21. Jo ge Luis Bo ges, “Il ‘Bia hana os’” [sic, sed “Bio hana os”], en Id., Tu e le ope e, ed.
Domenico Po zio, 2 oll., Mondado i, Milano: I Me idiani, 2001, ol. I, pp. 993-997. Aquí pp.
996-997. Bo ges, Jo ge Luis, “El ‘Bia hana os’” Ob as comple as 1923-1972, Buenos Ai es:
Théma a. Re is a de Filoso ía Nº61 (2020) pp.: 121-133.
Mainlände , Cio an y el Dios Pe dido
129
o de una Filoso ía de la libe ación, poseía, además, pa a mí, el au a que con ie e el
suicidio. To almen e ol idado, yo me jac aba de se el único que se in e esaba po él,
lo cual no enía ningún mé i o, dado que mis indagaciones debían conduci me ine i-
ablemen e a él. ¡Cual no se ía mi so p esa cuando, muchos años más a de, leí un
ex o de Bo ges que le sacaba del ol ido!22
Según nues o au o , Mainlände uel e al es udio de aquellas a-
ezas po las que la men e enciclopédica de Cio an se sien e a aída, como
un en omólogo en la búsqueda de un nue o insec o desconocido, digno de
colecciona y de añadi a la i ina de mons uos gene ados desde la nada.
Un ca a d, que aduce al ancés el é mino “cuca acha” [i . bla a] o “es-
ca abajo” [i . sca a aggio], pe o que signi ica un acceso de melancolía al
bo de de la dep esión23 (y no simplemen e una abs ac a exis encia edio-
sa). Una ci a ul e io a Mainlände se encuen a en el agmen ado y a o -
men ado ex o de Cio an, in i ulado Cuade no de Talamanca. Ibiza: “¿Qué
sen ido puede ene la idea de edención? T a a de lee el lib o de Philipp
Mainlände : Die Philosophie de E lösung”.24
Y más adelan e: “[N]o puedo imagina oda ía con cla idad qué
gi o debe á oma mi ensayo sob e la edención. (Tend é que lee a Main-
Emecé Edi o es, 1974, p. 702.
22. Emil Cio an, Bo ges. Le e a a Fe nando Sa a e (Pa igi, 10 dicemb e 1976), en Id., Ese -
cizi di ammi azione. Saggi e i a i (1977), Milano: Adelphi, 1995², p. 173. Cio an, Emil, “El
úl imo delicado: Ca a a Fe nando Sa a e ”, Eje cicios de admi ación y o os ex os, ad. de
Ra ael Panizo, Ba celona: Tusque s, 1e a edición, 1992, p. 156.
23. El é mino iene o igen á abe y comienza a o ma pa e de la lengua ancesa a pa i de la
colonización de Á ica en el siglo XIX. El é mino de i a de ka i ( ambién de ko i en heb eo) que
quie e deci no c eyen e e inc édulo, en onces, engañado . En e ec o, exis e ambién un ejido de
seda mix a, poco ino, que engaña al comp ado sob e la pu eza de la ma e ia p ima. P obablemen-
e el signi icado de nos algia de i a de una especie de opues o del mal de Á ica de los colonialis as
occiden ales que, abandonados en luga es aislados y golpeados po el sol in enso, ienen melancolía
de su p opia pa ia y, con ecuencia, ceden a la en ación de la de ección. La aducción ancesa
hecha de los é minos cuca acha y esca abajo se debe a una asimilación semán ica con el “ex an-
je o bá ba o”, con el mo o a comba i , con alo despec i o. Mues a de es a men alidad es lo que
esc ibe Giuseppe Bo ai en su Dia io 1944-1948, Milano: BUR, 2001, p. 416: «[...] quién a a A ica
[sic!] no puede e i a que el ca a d exis e, es, es una en e medad eal, como la sa na, la ieb e y
la dia ea. Me pa ece habe leído que se echaza la de i ación semán ica de ca a d, igualmen e
cuca acha, esca abajo, el Teneb io [esca abajo neg o]». Sob e el signi icado que el é mino asume
pa a las milicias coloniales ancesas, se puede consul a Me cu e de F ance del 1° de sep iemb e de
1917, in i ulado Le ca a d, en el que dos médicos mili a es dan una especie de explicación cien í ica,
de iniéndolo como «el sínd ome que aiciona po los ac os o po los p oblemas de la cenes esia, el
a aque aido del sis ema ne ioso, la co osión len a de la pe sonalidad».
24. Emil Cio an, Taccuino di Talamanca. Ibiza (31 luglio - 25 agos o 1966), ed. Ve ena on
de Heyden-Rynsche, ad. de C is ina Fan echi, Milán: Adelphi, 2011, p. 32. Cio an, E., Cua-
de no de Talamanca. Ibiza (31 de julio - 25 de agos o de 1966), ad. de Manuel A anz Láza-
o, España: P e-Tex os, 2002, p. 18. Recupe ado de: h p://c imideia.com.b /blog/wp-con en /
uploads/2010/02/cio an___cuade no_de_ alamanca___comple o.pd [Consul a: 22/11/19].
Fabio Ci acì
Théma a. Re is a de Filoso ía Nº61 (2020) pp.: 121-133.
130
lände , elee a Edua d on Ha mann y ol e me a sume gi en los gnós-
icos)”.25
El conocimien o de Mainlände se inse a den o de un posible p o-
yec o de in es igación, al e na i o a un es udio sob e el ca a d26 que no
es más que el nega i o de la edención. Cio an había leído la Filoso ía del
Inconscien e de Edua d on Ha mann y el a ibo nihilis a y mís ico al que
llega el Inconscien e desde sus inieblas, el sal o en la egión de la nada
ascenden e y absolu a que pu i ica como un uego el mal exis encial.
Cio an iene el p opósi o de esc ibi un ensayo sob e la his o ia y
sob e el concep o de edención pe o, como an os o os, pe manece á an
solo como un deseo. Cio an, además, que ía inclui un es udio sob e la
edención en el gnós ico Basílides. El pun o es si a la « edención [se llega]
po el conocimien o [o] po la supe ación del conocimien o»27. P ecisamen e
25. N. de los T .: ci a sin e e encia en el ex o uen e. Véase no a 20.
26. Ibidem, p. 20: «A mi uel a end é que elegi en e esc ibi un ensayo sob e le ca a d [an-
siedad] o el de la edención, dos p oyec os en los que me deba o desde hace meses» (Ibidem, p.
13). Ca a d, que en ancés aduce esca abajo, es el é mino que designa un es ado pa icula
de ánimo en e el has ío, la nos algia y el humo neg o. Pa a Cio an es un é mino «abso-
lu amen e in aducible» (c . Emil Cio an, En e iens, Pa is: Gallima d, 1995, p. 32) Cio an,
E., Con e saciones, ad. Ca los Manzano, Ba celona: Tusque s, 1996, p. 28. Aunque pa a el
ilóso o el é mino ca a d no iene sólo una conno ación nega i a, sino ambién una especie de
capacidad de cul i a «la impe ección de lo inde inido» (c . Emile Cio an, Somma io di decom-
posizione [1949], ad. Ma io And ea Rigoni y Tea Tu olla, con una no a de Ma io And ea Ri-
goni, Milano: Adelphi, 1996) Cio an, E. B e ia io de pod edumb e, ad. e in od. de Fe nando
Sa a e , Mad id: Tau us, 1972, p. 48, un sen i ce cano a «una angus ia de aluada» (Taccuino
di Talamanca, ci ., p. 41; Cuade no de Talamanca, op. ci . p. 23) que se mani ies a como una
exis encia ediosa. En Con essioni e ana emi ( ad. Ma io Bo olo o, Milano: Adelphi, 2007,
p. 66), Cio an esc ibe: «Muy injus amen e, se concede al edio [ca a d] un es a u o meno que
a la angus ia. En ealidad, es más i ulen o que és a y le epugnan las demos aciones que
la angus ia p e ie e. Más modes o y, sin emba go, más de as ado po que puede su gi en
cualquie momen o, mien as que la angus ia, dis an e, se ese a pa a las g andes ocasiones»
(Cio an, E.; Ese maldi o yo, ad. Ra ael Panizo, Buenos Ai es: Tusque s, 2014, p. 94); ibidem,
p. 111: «Nada compa able a la eme gencia del has ío [ca a d] en el momen o de despe a se.
Ella nos hace emon a miles de millones de años hacia a ás, has a los p ime os signos, has a
los p ód omos del se , de hecho has a el comienzo mismo del ca a d» (Ese maldi o yo, op. ci . p.
163); ibidem, p. 126: «G acias al aba imien o [ca a d], eco damos aquellas bajezas que hemos
ocul ado en lo más p o undo de nues a memo ia. El aba imien o [ca a d] es el desen e ado
de nues as e güenzas» (Ese maldi o yo, op. ci . p. 188). El é mino es á muy p esen e en las
ob as de Cio an, pa icula men e en Quade ni 1957-1972. Sob e el ema c . Thomas Knoe el,
Klaus Sande (h sg.), E. M. Cio an: Ca a d. O iginal onau nahmen 1974-1990, P e acio de
Pe e Slo e dijk, Cd y lib o, Köln: Supposé, 1998.
27. Emil Cio an, Taccuino di Talamanca, ci ., p. 17. Cio an, E., Cuade no de Talamanca, op. ci . p.
11.
Théma a. Re is a de Filoso ía Nº61 (2020) pp.: 121-133.
Mainlände , Cio an y el Dios Pe dido
131
en su elación con el conocimien o, la edención y el ca a d son especula-
es28.
A a és de Philosophoumena de Basílides29, Cio an analiza el caso
en el que la igno ancia es el p incipio que pe mi e inhibi el deseo. Po el
con a io, la edención se ob iene a a és del conocimien o, en el sen ido
a ibuido a Schopenhaue , como anquilizado 30 de la olun ad, y pa a
Ha mann y Mainlände , como una nada absolu a y an agonis a de la o-
lun ad del mundo inmanen e31.
La indagación sob e el concep o de edención, conducida al lado de
la in es igación sob e mís icos y gnós icos, lle a al jo en Cio an, aún es u-
dian e, a p o undiza en el es udio de la Filoso ía de la edención de Main-
lände . Con dicho p opósi o, lee el a ículo del c í ico ancés y es udioso
de Nie zsche, Lucien A éa (1841-1922), in i ulado “La Philosophie de la
Rédemp ion d’ap ès un pessimis e”, que apa ece en Re ue Philosophique
28. C . Emil Cio an, Quade ni 1957-1972, p e acio de Simone Boué, ad. Tea Tu olla, Mi-
lán: Adelphi, 2001, p. 242: «Al inicio del ca a d se piensa; sin emba go, no se puede pensa
más cuando alcanza una in ensidad excepcional. (O bien, supe ado cie o g ado del ca a d ya
no se puede pensa ). Un g an ca a d apaga la men e».
29. Ci as ex aídas de Cio an en Taccuino di Talamanca, ci ., p. 17: «“Cuando odo se haya
cumplido de ini i amen e, cuando odas las simien es con undidas hayan sido a ancadas y
de uel as a su luga de o igen, Dios ex ende á una igno ancia absolu a sob e el mundo en e-
o, a in de que odos los se es que lo componen pe manezcan en los lími es de su na u aleza
y no deseen nada ajeno o mejo ; en los mundos in e io es, en e ec o, no hab á ni mención ni
conocimien o de lo que se encuen a en los mundos supe io es, a in de que las almas no deseen
aquello que no pueden ene y que ese deseo no se con ie a pa a ellas en uen e de o men os;
ya que eso se ía la causa de su pe dición” (VII, 27)». Cio an, E.; Cuade no de Talamanca, op.
ci . p. 11.
30. N. de los T .: Teniendo en cuen a el ca ác e écnico que el ocablo alemán Quie i des-
empeña á en la ob a cabal de Schopenhaue , cabe su in e p e ación ma izada como “ an-
quilizado ”. No obs an e, y en i ud de la con o mación “a i icial” de la palab a (sc. Quie i
desde su aíz la ina quies), no p oponemos una aducción e icien e del é mino, sino solo una
ap oximación. Es sabido que el é mino e ie e a un sen ido medicinal (Vid. WWV Bd. I, §68),
al “descanso”, el “ale a gamien o”, el “ba bi ú ico”, e c. En el ex o i aliano, el au o decide
conse a el neologismo schopenhaue iano sin añadi aducciones.
31. Sob e el ema de la coincidencia del conocimien o como su imien o y de la igno ancia
como an ído o pa a el dolo , éase An onio di Genna o, Me a ísica dell´addio. S udi su Emil
Cio an, p e acio de Robe o Ga a en a, Roma: A acne, 2011, pp. 31-35.